Alfonso De la Vega

La Garita de Herbeira

Artículos, solfas y epistolarios

Otra petición a Santiago

Dentro del eterno retorno del calendario anual de festejos y efemérides hoy se celebra en Galicia, coincidiendo con la fiesta de Santiago Apóstol, el Día de la Patria galleguista.

Cuando el inmigrante exiliado Santiago llegó a estas procelosas costas tras un azaroso viaje en peligrosa patera de piedra conducida por ángeles navegantes, estaba muy lejos de pensar que existiese cosa tal como una Patria gallega. Ni acaso que fuese transformado luego junto a su pareja asociada San Millán en patrono de la Caballería cristiana en su lucha secular contra el Islam. En realidad, nada muy original, pues representa una oportuna actualización mitológica de otras leyendas similares como la de los Advines vedas, transmitidas por el mitraísmo a través de Persia, o las de Cástor y Pollux del mundo helénico.

Han pasado muchas cosas desde entonces. Gracias a la destrucción por parte del Imperio, y sus comparsas bélico financieras, de los países laicos mediterráneo ribereños empleando terroristas mercenarios y luego a la acción mediante la tapadera de Fundaciones y ONG mercenarias de famosos genocidas filántropos, se está produciendo una invasión de musulmanes en la antigua Europa. Todo un programa de desestabilización que es de temer habrá de tener graves consecuencias para la identidad europea y para el régimen de derechos civiles y separación de la Iglesia y del Estado derivados de la Ilustración.  Una separación, por cierto, no del todo vigente en Compostela cuando se celebra el pintoresco espectáculo de la Ofrenda al Apóstol por parte de autoridades civiles. Pero Santiago es ahora un personaje políticamente incorrecto, tan malvado o casi como Le Pen o cualquier otro denostado partidario de mantener la naturaleza secular de Europa controlando la actualmente imparable invasión musulmana.

Inmersos en un proceso acelerado y al parecer imparable de devastación, disolución o desmembramiento de los Estados Nación europeos tradicionales, cuando casi un siglo después de su redacción se relee el Plan del barón Kalergi no puede uno por menos que pensar que estamos ante una auténtica profecía.  Parece que se va cumpliendo fatalmente.  Kalergi, años antes que Hitler, promovía un proceso de dominación a través de criterios racistas, aunque opuestos a los del jefe del nacionalsocialismo. Se trataría de promover una nueva esclavitud a través de un proceso de mestizaje forzado de la población europea con inmigrantes de su periferia que traería la degradación de la raza haciéndola más susceptible de ser avasallada por el Poder.

Desde luego, algo parecido insinuaba también nuestro Vicente Risco cuando pontificaba sobre la “superioridade indiscutibel da nosa Raza sobre das razas morenas euroafricanas da Iberia, e pol o tanto, a inxusticia de que sexamos domeñados e gobernados por iles.”

Los sectores más inteligentes del galleguismo enmucetado oficial piensan, con razón, que es preciso, y además urgente, ir renovando la vieja y obsoleta historiografía galleguista basada en ensoñaciones o prejuicios románticos de carlistas revenidos, de meapilas o del pijerío de niños bien de la arruinada pequeña burguesía rural decimonónica, por otra más propia de la problemática del aquí y ahora. Y desde luego, menos risible.

Lo es, por ejemplo, la apropiación galleguista de ciertos personajes históricos. En Illo tempore había un liberal en La Coruña que era el general Díaz Porlier, que hoy aún mantiene pese a la Ley de Memoria histórica una estatua en la ciudad. Un mártir gallego pero nacido en Cartagena de Indias descendiente de un canario de La Laguna de familia relacionada con Flandes y con vinculaciones en el Perú.

Luego los malvados castellanos inventaron las cuatro provincias gallegas sólo por fastidiar: O antigo Reino de Galicia desapareceu como unha tarta cortada en cachos. A esto se opondría el gran intelectual Faraldo que no resultó “mártir de Carral” por los pelos ya que huyó a tiempo.  Claro que el jefe de esta sublevación típicamente nacionalista gallega era el comandante Solís, un liberal andaluz, destinado en La Coruña que se pronunció contra el régimen despótico del general Narváez, valido de la reina ninfómana.

Para qué seguir con más ejemplos. Algún galleguista de pro pudiera hacer un ejercicio de humildad clarividente y ver lo que los más ilustres próceres gallegos han aportado a la Política española. Han sido muchos y durante mucho tiempo los que han gobernado o influido en España.  Así, Pablo Iglesias o el general Franco. Sin olvidar al también ferrolano Canalejas. A Eduardo Dato o a Portela Valladares y Casares Quiroga. O el bizarro Mariano el de los sobres, heroico martillo de supremacistas catalanes. Aunque no presidentes del Gobierno, cabe recordar a Fraga o al simpático general Martínez Anido, promotor del pistolerismo patronal y la guerra sucia. De todos ellos, destaca Canalejas como un gran político que pudiera haber hecho mucho y bueno por España de no haber sido vil y oportunamente asesinado.

Las cosas están cambiando, mucho y rápido.  Pero las hordas podemitas con su clarividencia de topo no parece que se aclaren mucho sobre lo que está sucediendo en el mundo, de la importancia y servidumbres que impone la geoestrategia internacional. O algunos, los mercenarios sin escrúpulos, quizás sí.

El galleguismo de la Junta y sus instituciones satélites parásitas cada vez se muestra más obsoleto. La cosa está ya tan manoseada y tanto se ve la urdimbre remendada del tapiz que su mantenimiento podría llevar al traste todo el negocio de granjería montado sobre ella para ordeñar sino saquear presupuestos públicos. Lo que no obsta para que en la escuela se adoctrine a la más tierna e indefensa infancia con tópicos, mentiras y cintas de vídeo. Quizás sea en la educación, hoy en manos de fanáticos y sectarios, donde se manifiesta de modo más feroz el presente proceso de devastación que sufre España.

Se practica toda una especie de típica y anacrónica franquista Formación del espíritu nacional al galleguista modo que sigue envenenando a los jóvenes gallegos, víctimas de la LOGSE, la autonomía, los nacionalistas de todos los partidos y el pilla pilla. Para el ignorante niño “formado” con estos mimbres no existen ni Cela, ni Valle Inclán, ni la Pardo Bazán, ni Fernández Flórez, ni Torrente Ballester, ni Camba, ni…¡España como ámbito histórico común!

Todo está tergiversado descontextualizado como si Galicia hubiese sido siempre una isla sin apenas contacto con el resto de España o de la civilización occidental. Y menos mal para esclarecimiento intelectual del admirable y querido público que, como ha declarado un eximio prócer de la cosa galleguista enmucetada: “Rosalía es noso Cervantes”.  Nada más y nada menos.

Más allá del oportunismo histórico de la utilización de personajes legendarios para arrimar el ascua a nuestra sardina, conviene rescatar cierto espíritu tradicional, en el verdadero sentido de la palabra, hoy desacreditado por la propaganda. El de que es preciso potenciar nuestra conciencia y la voluntad para salir adelante porque nuestra propia evolución material, intelectual y espiritual, así como la existencia misma de España y de la Europa de la Ilustración y los derechos civiles se encuentran amenazadas.

Reinado de Alfonso XIII, notas sobre la guerra de África y el Desastre de Annual

Ahora que la integridad de España se encontraría de nuevo en grave riesgo inmediato, al parecer ya todo estaría desatado y bien desatado y el apaño perpetrado, probablemente a falta de ajustar los detalles o ver cómo y cuándo se explica la traición a los súbditos, no está de más recordar algunos otros sucesos lamentables provocados por la antinacional y corrupta dinastía borbónica que tantas desgracias ha traído a la Patria.

Más que de memoria, al cabo algo subjetivo, es mejor intentar conocer y recordar la verdad histórica, algo más objetivo, dentro de las dificultades de acceder a la realidad, tan mediatizada por tantos intereses parciales.

Uno de estos desastres históricos de España fomentados y agravados por los Borbones fue la aventura imperial africana del primer cuarto del siglo pasado, una especie de consoladora sustitución de la pérdida de las últimas posesiones españolas en América y Filipinas con la que el vanidoso e inepto Alfonso XIII trataría de compensar los desastres de 1898.

En esta absurda aventura imperialista militar en África promovida por la Corona existen varios hitos de graves crisis especiales, con importantes consecuencias para todo el sufrido Reino. Las más notables fueron la de la llamada Semana Trágica de Barcelona en 1909 y la del Desastre de Annual en 1921, ambas en julio. Un mes en el que especialmente parecen estallar muchos problemas crónicos de España.

De la primera cabe recordar la matanza del tristemente célebre Barranco del Lobo en el que la columna del general Guillermo Pintos fue exterminada por cabilas moras al mando del competente cabecilla rifeño Abd- el- Kader. La posterior leva forzosa de jóvenes pobres o de clase media que no podían reunir los seis mil reales para librarse del matadero africano provoca la insurrección de Barcelona con un centenar de muertos e importantes consecuencias políticas posteriores que condicionarían el reinado de Alfonso XIII.

Ahora vamos a dedicar unas líneas al desastre de Annual en el que perecieron el propio general favorito y recadero de Su Majestad, el Comandante general de Melilla Fernández Silvestre, y no menos de diez mil compatriotas víctimas de su incompetencia y de la estulticia alfonsina y en el que también a punto estuvo de caer la ciudad de Melilla y su población civil en manos de la morisma más feroz y sanguinaria.

Tras este desastre hubo varios intentos de tapar las responsabilidades por osadía, incompetencia e incluso corrupción, del propio rey y de buena parte del ejército. La censura, la tergiversación de los hechos para encubrir las responsabilidades del Borbón, e incluso el recurso final al golpe de Estado promovido en la sombra, (como el más reciente del 23 F), por el propio rey y ejecutado por el general Primo de Rivera. Con él se impidió que el Expediente oficial elaborado por el general de división Juan Picasso, quien había luchado por encontrar la verdad de los hechos, llegara a tener merecidos efectos devastadores para la Corona.

Como cabría suponer, la actuación de nuestros políticos monárquicos de la época cabe calificarse de verdaderamente de heroica y altamente comprometida con la Nación. El general Picasso presentó su famoso Expediente al Parlamento. El 10 de julio de 1923 se formó una Comisión de Responsabilidades que debería emitir su resolución en 21 días. Pero visto el cariz que tomaba el asunto para la Corona, sus señorías, con audaz prudencia, decidieron irse de vacaciones hasta la otoñada. (Si se me permite el inciso, ahora parece que se pudiera repetir parecida jugada con ocasión del golpe del estado anunciado y al ralentí con que nos amenazan los supremacistas catalanes que engordan trincando impunemente del presupuesto). Pero el 13 de setiembre el rey y Miguel Primo de Rivera perpetran el golpe de Estado y naturalmente la cosa queda aparcada sine die.

Sobre las peripecias y contenido del Expediente Picasso, que consta de 10 piezas y  2418 folios, puede consultarse, por ejemplo, el documentado libro de igual título publicado en Méjico por Diego Abad de Santillán. O el posterior de Juan Pando, Historia secreta de Annual.

En todo caso, el Expediente resultaría imposible de asimilar por el Régimen borbónico.

 

Pero, dejemos por ahora el Expediente Picasso y volvamos a 1921, unos días después de producirse la tragedia.  Cabe traer a colación el testimonio interesantísimo, a veces sobrecogedor, de personas que vivieron la situación como protagonistas o como testigos. Así por ejemplo, el periodista y corresponsal de guerra Juan Guixé  o el teniente coronel Pérez Ortiz, uno de los pocos supervivientes de Monte Arruit. Autores respectivos de dos importantes y valientes libros documentos, El Rif en sombras. Lo que yo he visto en Melilla, (Madrid 1922)  y De Annual a Monte Arruit. Dieciocho meses de cautiverio. Crónica de un testigo (Melilla, 1923), escrito y publicado este último tras su liberación de un cautiverio de dieciocho meses en terribles circunstancias.

Dice el teniente coronel Pérez Ortíz, (el segundo por la derecha en la foto de los oficiales prisioneros liberados) en su libro citado:

“Escribí esta crónica para darla publicidad. La idea de hacerlo así me nació durante mi largo cautiverio, dolido del abandono y desatenciones de unos, de la falta de caridad, de la odiosa calumnia, de las sangrientas burlas de otros. He padecido sed de justicia y he sufrido resignado la ofensa y la ingratitud, esperando mejores tiempos, confiado a la Providencia. No puedo tolerar el engaño ni los inmerecidos privilegios. En esto soy rebelde y lo seré siempre. La mentira, la más infame violación del orden moral, no puede prevalecer jamás ni argumentarse como necesidad de patriotismo. El callar es también un delito en los códigos cuando por hacerlo se otorga veracidad a lo que es falso y se pretende presentar como cierto. No, que no se escriba así la historia, que no se diga esto irónicamente.

Confieso que esta crónica encierra toda mi venganza; no consentir que nadie se engañe…

Para que yo señalase a los responsables del vergonzoso derrumbamiento necesitaría se me contestasen algunas preguntas.

¿Por qué se ocuparon Annual, Sidi – Dreis, Igueriben y Abarrán estando vendidas con un largo desfiladero a retaguardia, desfiladero que era la única vía de comunicación?

¿Se había pensado en la difícil situación de estas y otras posiciones?

¿Hubo imprudencia en la acción política por no apoyarla debidamente la militar, o en ésta por desacierto en la anterior?

¿Se tenía la noticia, y quién la tenía, si así era, del probable levantamiento del territorio?

Caso de resistirse aisladas todas las posiciones, ¿se las hubiera podido siquiera abastecer o, simplemente, mantener en comunicación con la plaza?

¿Cuál hubiera ido la línea de resistencia en caso de retirada? ¿Melilla?

¿Qué organización era la nuestra que en diez y nueve días, del 21 de julio al 9 de Agosto, y sin poder estorbar el enemigo el desembarco, no pudo saltar a la Restinga una columna y recorrer 25 kilómetros de terreno llano para auxiliar a los sitiadores de Monte Arruit?

¿Es verdad que se contaba con hombres y no con soldados?

¿Tan mala era la instrucción y tan escaso e incompleto el material que estos miles de hombres no estaban en condiciones de arrollar en un llano a inferior número de enemigos y con menos elementos?

¿No había en España más que dos aeroplanos?

¿Por  qué en lugar del ridículo envío de paquetes no arrojaron bombas en Monte Arruit?

¿Se sabía en Melilla cuando se recomendó la capitulación de esta posición el resultado de lo pactado en Zeluán?

¿Quién consistió las imprudencias, es es que las hubo, y quién el abandono de toda previsión?

Cuando estas preguntas y muchas más se hayan contestado podrá juzgarse en justicia…”

Al cabo, y gracias entre otras a las gestiones del magnate vasco afincado en Cádiz, Horacio Echavarrieta cerca del cabecilla Abd el Krim, se llegó a un acuerdo para un  canje de prisioneros y el pago de cuatro millones de pesetas como rescate y así se consigue la liberación de los militares prisioneros supervivientes. Al infame Alfonso XIII, co- causante de la tragedia, se le atribuye la frase: “parece resultar muy cara la carne de gallina”.

 

El libro crónica del corresponsal de guerra Juan Guixé tiene un gran interés, sobre todo para el lector de hoy por lo que cuenta en sus últimos capítulos. La especial psicología del rifeño, explicada por uno de sus notables. La situación de vicio e inmoralidad en la ciudad de Melilla, plena de burdeles, fracachelas y juergas, pero ayuna de bibliotecas. Los abusos sobre la población civil del militarismo allí dominante. La imprevisión e incompetencia de muchos altos mandos militares que no tuvieron en cuenta ni la preparación de las tropas ni menos la logística o necesidades de armamento moderno para combatir a los rifeños rebeldes en un terreno tan difícil desde el punto de vista militar. La censura militar que escondía o daba una versión desdibujada de los problemas y peripecias reales. O el problema de lo que Guixé llama “la dualidad del mando y el despotismo de tercero” (alusión encubierta al rey) con las desavenencias entre el comandante de Melilla el cortesano, protegido y amigo personal del rey, Fernández Silvestre, un hombre fanfarrón, impulsivo, acostumbrado a hacer las cosas por c… y su jefe el general Berenguer, Alto Comisionado en Marruecos, quien parece que habría sido incapaz de controlar a su supuesto subordinado: “Berenguer era menos antiguo que Silvestre en el empleo de general… la contextura de los dos generales opuesta de un modo irreductible. Berenguer es la reflexión y la ponderación mismas, con la añadidura de la cultura, encarnadas en un militar de perfecta sangre fría y de valor sereno a prueba.  Los dos hombres jamás podían entenderse. Berenguer, de alto comisario, había pacificado casi toda la zona de Ceuta y Tetuán, sin bajas apenas. Cautelosamente, con pie firme, avanzaba y planeaba ya la sumisión de los Beni-Urriaguel (una de las cabilas sublevadas más activas mandada por Abd el Krim) y el extender de un modo efectivo el protectorado a Alhucemas. ¿Quién de los dos llegaría antes? De ahí los avances temerarios de Silvestre hasta Labran y Annual…”

Prosigue más adelante Guifré criticando las infaustas actuaciones de Alfonso XIII: “En todo esto ha sonado el nombre de una alta personalidad, quizá la más alta por jerarquía, que no por entendimiento y autoridad, de la nación española. Hace tiempo, mucho tiempo, quizá prematuramente, que esa personalidad, es por culpa suya o no, traída y levada en los asuntos políticos. Se le atribuye la protección dispensada al general Silvestre y se añade que a ella se debe que España esté empeñada en la guerra de Marruecos. … comprendemos que en todo esto hay algo de turbio y hasta es muy posible que se exagere acerca de esa elevada intervención. Ahora bien, ¿de quién es la culpa de que eso suceda? Principalmente del régimen de clandestinidad en que vive la política española. Por causa de ese régimen clandestino se aplicará … la mordaza de la censura y se sigiló cuanto se pudo, todo lo concerniente a Marruecos…

El resultado de sigilar los hechos y sus causas, de fomentar e imponer el silencio en torno a ellas, es, a mi juicio, la falsificación de la historia. España, por esta causa, tiene una historia adulterada, deformada, mixtificada. Los sucesos se velan, se difuminan del modo más incoherente y disparatado; se descoyunta la lógica de las conductas y de los motivos sociales y lo que es acción liviana, lamentable y oprobiosa, se convierte en página heroica, hecho glorioso, (¿Igual que en el 23F, por cierto?) o se olvida entre enramaje de la omisión y la vaguedad. La habilidad arbitrista y maquiavélica discurre también expedientes para salvar situaciones comprometidas, a primera vista inevitables. El ardid de leguleyo y la cazurrería caciquil de nuestros políticos es fértil en estos artilugios. …

España daría una prueba de vitalidad y de sano amor a sí misma, discutiendo a la luz del día las responsabilidades, caiga quien cayere. Pero no lo hará. No tiene aquel pulso fuerte de los pueblos que caminan en la historia hacia un plano ascendente. Más bien se halla en un plano inclinado. Políticamente, ello me parece harto evidente, por desgracia…

No tenemos fuerza, este es un argumento, aparte de otras razones fundamentales de doctrina, para persistir en nuestra actitud frente al problema de Marruecos. Y como no tenemos fuerza de nada sirve que nos obstinemos en engañarnos a nosotros mismos, siguiendo la fatal trayectoria que viene costándole a España el achicamiento de su personalidad y que viene a ser una especie de liquidación española en el mundo. Esta debilidad nuestra nace de la desorganización del país, de la incultura general y de la falta de ideales. Si no tenemos fuerza, carecemos también de aptitud…”

No es de extrañar que un escéptico Guifré antes las posibilidades reales de rectificación de nuestra conducta y la escasa confianza en nuestra capacidad de enmienda, propugnase la retirada: “¿Somos capaces de cambiar? Sino, lo más fecundo, lo más cauto, mirando al presente y mirando a la historia, será el abandono”.

La psicología rifeña

Pero en la guerra conviene comprender al otro bando. Pese a la ideología buenista hoy dominante introducida por multiculturalistas o feministas, un testimonio de gran interés, y acaso aún de cierta actualidad, sobre la peculiar idiosincrasia de los moros al menos ce esa época es el que recoge el corresponsal tras sus conversaciones con algunos notables rifeños asimilados.

“El moro, suelen decir algunos españoles en África, tiene una mentalidad contraria a la nuestra. El del Rif no es siquiera heredero de una civilización opuesta a la europea; está sin civilizar y el Corán no sirve sino para estimular en él su barbarie nativa y hacerle fanático peligroso. Es, al lado del europeo, un malhechor, un bandido. En el rifeño todos los males y defectos de un pueblo desahuciado se agravan. El rifeño es un ser aparte, y aún dentro del Rif, entre las cabilas, hay diferencias enormes de psicología. ..el moro vulgar suele ser bandolero, tiene el instinto despierto del malhechor, para el cual, cosa natural es el robo y el crimen….no respetan la ancianidad ni la mujer, ni la debilidad física, sino cuando hay algo que las defienda.

En el hogar, el moro es un pequeño sultán. Practica la poligamia y las mujeres deben trabajar para él. El amor carece de espiritualidad (como revela esta conversación en Melilla):

— Manuel, por Dios grande, que ayer conocer a tus hijas, y estar cosa güena, güena. ¿Cuántos años tiene la mayor?

Trece

Manuel, tú estar tontón, si tu venderla a un moro rico, darte por ella cuatrocientos o quinientos duros —

Y prosigue el autor, “Yo no he visto pueblo que con mayor altivez y aparente desprecio de lo ajeno, lo codicie con más pasión y en cuanto puede trate de apoderase de lo que codicia. Es un género de hipocresía que el moro disfraza con orgullo y el británico con el ideal, pero en ambos, avasalladora.

El rifeño se arroja al robo con pasión. El moro desarrapado se entrega siempre que puede al merodeo y el bandidaje. El moro rico roba de otra manera, usando su fuerza guerrera y feudal y de la credulidad de los demás… la mayoría de las guerras, o de los movimientos de guerrilla que perpetuamente reproduce, los inspira, más que el fanatismo y la xenofobia, la esperanza de botín…

Es una equivocación suponer que le mueve el patriotismo que no siente ni comprende.

Su arteria y su astucia son muy grandes y lo mismo su ductilidad e impresionabilidad. .. yo creo que en ninguna parte del planeta es más fácil encontrar tan gran número de gentes dispuestas a traicionar como en el Rif. Esto explica que los mismos que estuvieron recibiendo los beneficios de la dávida española durante años, sin cosecha, se lanzaran  despanzurrar españoles y a estuprar niñas de estos.

¿Cuál ha de ser la reciprocidad de unos seres que no comprenden la compasión ni el que un país o una cabila, la cabila Hispania, como ellos dicen, asuma la empresa de suscitar entre ellos la riqueza, el progreso, el derecho de gentes?

No comprenden porqué razón España gasta el dinero y sus vidas para entrar y establecerse en el Rif, poseyendo ella por lo que le dicen e infiere, tantas tierras, tantos hombres y tanto dinero. España está tontona.

Solo la codicia del rifeño es superior a su odio. Por codicia, el español que de otro modo sería muerto irremisiblemente pasa a ser como un animal doméstico al que se prodigan cuidados para cotizarlo en el mercado. El prisionero será vendido por un buen rescate…

El testimonio de un jefe de cabila asimilado a España, Mizzian llamado El Bueno, también resulta esclarecedor.

Le pregunta el corresponsal:

Dime, ¿Cómo te explicas la traición?

Por exceso de confianza. Yo soy moro y los conozco. Los españoles habéis tratado al moro de una manera inadecuada, impropia…. En vez de agradecer lo que vosotros hacéis por él, se ríe en su interior de vosotros.

Entonces, ¿qué política crees tú que hay que seguir con el moro?

¡La de la fuerza! ¿No han matado ellos? ¿No han robado ellos? Aquí me tienes a mí, ahí tienes a mi hijo cuya cabeza han pregonado en 15.000 pesetas. ¿Crees tú que si el moro pudiera no arrasaría Melilla y nos pasaría a cuchillo a todos? Mira hay que llevar el palo en una mano y en la otra mano… el palo también. Créeme todo lo que sa no hacerlo así es perder tiempo, es dejar caer el prestigio de España y es derramar mucha sangre española. Si queréis ahorrar sangre, hay que pegar fuerte a esos bandidos…”

Una receta curiosa, sin duda, sobre todo viniendo de donde viene.

 

El llamado Desastre de Annual es un suceso más, aunque desde luego muy significativo, de un desastre mayor: el de la mortífera aventura imperialista borbónica en Marruecos. Y también de los viejos problemas endémicos que debemos sufrir los españoles bajo la Monarquía.  Un Régimen político oligárquico, corrupto, apátrida, que fomenta vicios e ineptitudes y los mantiene a lo largo del tiempo como garantía de su propia supervivencia. Otra vez se demostraría que el Régimen borbónico no resulta demasiado compatible con la verdad.

El Informe Picasso elaborado y escrito por un general honrado, digno y valiente podría haberse considerado como algo bueno del que podría honrarse la institución militar más lúcida y comprometida con la Nación. Pero era demasiado insólito en un mundo de incompetencia, corrupción y componendas; demasiado veraz  y contundente para ser asimilado por un Régimen corrompido como la Monarquía, que dio un golpe de estado para mantenerse.

 

 

La Opinión del lector. Natalidad sin orgullo

Con tanto orgullo homosexual inducido y jaleado por poderes internacionales siniestros, de Estética tan soez, vulgar y repugnante a la que no tienen empacho de engancharse políticos oportunistas, mercenarios y ganapanes de todo jaez, quizás convenga recordar el sentido de la normalidad que permite la permanencia y estabilidad en el tiempo de las sociedades. Es evidencia de razón para cualquier observador lúcido y bienintencionado que nos encontramos inmersos en un proceso de desestabilización social de gran alcance en el que confluyen causas tales como el fracaso de la educación, las crisis financieras inducidas que socavan la economía real que es la que permite satisfacer las necesidades reales de la gente y provocan paro, anomia y precariedad laboral y personal. La institución familiar también es víctima de esta conspiración desde diversos frentes confluyentes: la promoción del feminismo radical fanático o hembrismo, la homosexualidad, el aborto o de leyes fruto del oportunismo irreflexivo, el sectarismo, vulnerantes de principios constitucionales o inicuas. Y con el ataque a la institución familiar también a la demografía necesaria para la pervivencia de la sociedad y la civilización en el tiempo.  Pirámides demográficas invertidas que los mismos poderes que las inducen pretenden arreglar con inmigraciones descontroladas que provocan multiculturalismo, guettos y más crisis desestabilizadoras.

Sobre este tema de la demografía La Garita ha recibido un interesante texto del Doctor Cossío Coll que reproducimos a continuación:

 

La semana pasada se difundía la noticia de que el año anterior en España hubo mas defunciones que nacimientos. Son noticias realmente preocupantes, al menos para los que piensan en el futuro además de no pensar solo en ellos. No era la primera vez que lo comentaba, y me parece oportuno recordar este texto de febrero del 2011. Creo que contiene algún dato útil:

¿Favorecer la natalidad es de derechas?  Si no interpreto mal, parece que eso  opina el PSOE en sintonía con  los  nacionalistas gallegos frente a  Núñez Feijoo. Me opongo rotundamente al argumento  y  expongo mis  razones:

A  partir  de la  década  de los  70 la intensa movilidad  geográfica,  la prosperidad  general y las  reformas sociales diluyeron las  clases estanco  ancestrales, no dejando  ya mucho espacio para los  debates  políticos entre moderados  de  izquierdas  y  de  derechas. También surgían otros  temas nuevos como  el  sexo y la política  sexual con  reivindicaciones  de  derechos hacía  poco  impensables. Y  sobre  todo la  “juventud” pasó  a  primer plano  cuando los mayores  de  18 años  accedieron al  voto, con lo que la sociedad  consumista  se aprestó a  vivir  alegremente. Las  técnicas  de  venta, la publicidad y la  televisión  nos machacaron-y  machacan-impunemente.

Había pues  nuevos banderines  de enganche  político, y el feminismo fue  uno de  ellos. Las  mujeres ya compartían intereses con los  hombres y  además  tenían  preocupaciones propias,  como el cuidado  de los niños, la  igualdad  salarial,  el aborto,  los métodos  anticonceptivos o la  violencia  de  género.

Por  otra parte  la incorporación de la mujer al trabajo urbano fue espectacular. En 1970 en Alemania Occidental  una  de cada 2 mujeres casadas  tenía  trabajo  remunerado. Del millón y medio de personas  que  se incorporo  al mercado laboral en Italia  entre  1972-1980, 1.250.000  eran  mujeres. A mediados  de los  90 las  mujeres constituían  alrededor  del 40%  del total de la  población activa oficial en todos los países  europeos. Pero aún  tenían  que  demandar igualdad  salarial, guarderías  en el lugar  de  trabajo  y más apoyo para cuidar  a  sus  hijos, sin  desear  necesariamente  tener más. De  hecho, al aumentar  la prosperidad y el tiempo que pasaban  trabajando fuera  de  casa, querían un número menor  de  hijos y  que  su  opinión al  respecto contara  más.

Hasta  aquí  todo  fue  justo y positivo. Se  liberalizaron,  regularizaron y  hasta  se  despenalizaron muchas  cosas,  como por  ejemplo el aborto. Y  en ciertos contextos  de la  época hasta podría  verse  con buenos  ojos que el  5  de  Abril de  1971 el  semanario francés Le Nouvel Observateur publicase  una petición  que  exigía  la  revisión del  código  penal y la  legalización del aborto, firmada por  343  mujeres que  declaraban  haberse sometido a  abortos provocados, infringiendo  por  tanto la  ley vigente. Todas las firmantes  eran muy  famosas o bastante conocidas (Simone de Beauvoir, Francoise Sagan, Catherine Deneuve, Jeanne  Moreau…). La petición la  había  organizado el  Mouvement de Liberation  des  Femmes, fundado el año anterior. En  España   en 1979  1000 mujeres  hicieron lo mismo. Durante  esos  años  también  hubo  una  exitosa batalla por el divorcio. En consecuencia las  circunstancias personales  de millones  de  mujeres mejoraron  de  manera muy  apreciable,  sobre  todo  de las  pobres. Y la mujer  trabajadora  podía posponer  el nacimiento de su primer  hijo hasta  un momento de su  edad  fértil  que no  tenía precedentes históricos.

 Pero  hubo otros  resultados no tan halagüeños:  el  índice  de natalidad  en España  registró  una  caída  del  60% entre  1960-1996. Le seguían de cerca  Italia, Alemania  Occidental y  Holanda. A  los pocos  años  de las  reformas  de los  70  ningún país  de  Europa  Occidental, a  excepción de Irlanda, contaba  con un índice  de natalidad   suficiente para  sustituir a  la generación anterior (y  era llamativo el  gran  tanto por ciento de los nacimientos  extramaritales: el 52%  en Suecia, el 29%  en Francia …).

A  medida  que la  economía  se  ralentizaba  y la  emancipación de la  mujer cobraba  impulso,  la  demografía  europea  iba  cambiando con presagios  de mal  agüero para  el Estado de bienestar  en los años  venideros.

Y cuando  los  años  venideros  están ya  aporreando la  puerta, cuando  es imperativo y urgente  que la sociedad  reaccione  buscando políticas  de protección de la  familia  que  posibiliten el aumento de la  natalidad, incentivándola  en lo posible hasta cerca  de lo  imposible …. ¡Ahora  se nos ocurre  que parir  es  de  derechas!. ¿Qué pensabais que  hacía Zapatero cuando sin previsión alguna  anunció  en el  Congreso una ayuda  de  2500 €  para  quien  diera  a luz?. ¿Lo habrá  quitado porque  se  dio  cuenta  de que  era  de  derechas?

Benigno Cossío Coll

 

 

El nuevo naufragio de Ulises

No debiéramos dejar pasar otro Bloomsday sin reflexionar sobre el estado de nuestra consciencia y su vehículo el lenguaje. Una cuestión de gran actualidad más de un siglo después del vagabundeo de Leopold Bloom sobre las calles de Dublín el 16 de junio de 1904. Una aventura vulgar, odisea de nuestros tiempos sin héroes, que nos muestra mucho, acaso demasiado para resultar grato, sobre el papel que representa el lenguaje en la construcción, desenvolvimiento y permanencia de nuestra propia identidad. En que el pensamiento, como la famosa paloma kantiana en el aire, se sustenta en el lenguaje.

Dentro del proceso de descodificación del arte y de los grandes mitos realizado o mejor perpetrado durante el pasado siglo el Ulises de Joyce juega un rol capital dentro de la Literatura.

Sin embargo, en uno de sus textos inéditos aparecidos en la biblioteca de la Universidad de Padua y publicados allá por el año 1976 en la Revista de Occidente, el propio Joyce teorizaba sobre la influencia del Renacimiento en la aparente atrofia de las facultades espirituales del hombre como la que parece manifestar el Ulises con sus íntimos circunloquios, con esa palabra interior que brota no siempre de la cristalina fuente de la que nos hablaba Juan de Yepes.

Dice Joyce: …”el tan alabado progreso de este siglo consiste en gran parte en una maraña de máquinas cuya finalidad es justamente recoger a prisa y corriendo los elementos dispersos de lo útil y lo conocible y redistribuirlos a todo miembro de la comunidad que esté en condiciones de pagar una tenue tasa. Admito que este sistema social puede presumir de grandes conquistas mecánicas, de grandes y benéficos descubrimientos. Basta, para convencerse de ello, con hacer una sumaria lista de todo lo que se ve en la calle de una gran ciudad moderna…pero en medio de esta civilización compleja y multifacético, la mente humana, casi aterrorizada por la grandeza material, se pierde, reniega de sí misma, se reblandece. ¿O habrá que llegar a la conclusión de que el materialismo actual, que desciende en línea recta del Renacimiento, atrofia las facultades espirituales del hombre, impide su desarrollo, embota su finura?…

… Del hombre moderno se podrá decir, desde luego, que tiene una epidermis en lugar de alma. La potencia sensorial de su organismo se ha desarrollado enormemente, pero se ha desarrollado en detrimento de su facultad espiritual. Carecemos de fuerza moral y quizás también de fuerza imaginativa”.

 

¿Qué diría hoy Joyce de las nuevas modernidades tales como internet o el teléfono móvil?  El hombre actual parece que se ha convertido en un periférico o dispositivo informático del sistema. Hoy busca cobertura o un wifii disponible donde engancharse como antes trataba de entender la realidad de las cosas y de su propia identidad, su razón de ser, que no es un mero estar y consumir. De algún modo su consciencia se ha externalizado. Muchas de las funciones tradicionales de nuestra mente, incluida la memoria se están atrofiando o directamente se ignoran al confiarse a dispositivos cuyo rol está derivando de auxiliares a esclavizantes.  La palabra interior que brota en la consciencia de Leopold Bloom está siendo sustituida por la acción de una “app” más o menos eficaz o de moda.

Si a Joyce, en su etapa colegial como educando de los jesuitas, le decían que Dios conoce lo más íntimo de nuestros pensamientos, la cosa parece haber cambiado con las nuevas modernidades. Ahora gracias a los nuevos trastos nos espían gentes e instituciones cuya existencia barruntamos más que conocemos.

Y la propia palabra interior, más o menos elaborada por nuestros conocimientos, se está degradando en una fea jerga de abreviaturas y anglicismos. Un Finnegans Wake cada vez más absurdo, incongruente, antesala del embrutecimiento y la pesadilla de una nueva esclavitud.

En los viejos mitos el héroe daba cuenta de la vida, recreaba la Creación, intentaba someter la Naturaleza y la Sociedad en función de determinados valores metafísicos o estéticos. Decía nuestro gran Cervantes que la pluma era la lengua del alma. El teclado del móvil parece la del autómata.

Si hoy dejásemos de lado tanto chisme prodigioso quizás podríamos comprender nuestro propio naufragio. Como la fuerza de una tecnología impuesta por intereses comerciales pero ya fuera de nuestro control personal nos está arrojando a una playa solitaria, sin cobertura, donde ni siquiera tenemos ya una amorosa y dulce Nausicaa que nos recoja y consuele.

 

 

 

 

 

Cuarenta años (y un día)

Es curioso como cierto importante país que tiene nombre de Sociedad Anónima aplica la ley del embudo. En lo que parece un tinglado de falsa bandera para hostigar al incómodo presidente Trump se le reprocha al polémico prócer y su entorno el que la Rusia del malvado Putin hubiera influido en las últimas elecciones de noviembre.

Sin embargo, a este hipócrita país con nombre de Sociedad Anónima le parece de perlas intervenir en los asuntos internos de otros muchos países, y no solo de, por ejemplo reciente, la mal llamada primavera árabe sino también de España.

Una intervención destinada a facilitar la entronización de un tenderete cleptocrático coronado al servicio de sus intereses estratégicos. El magnicidio del presidente Carrero, que se oponía a sus planes para nuestro desgraciado país, justo el día después de haber recibido al siniestro Kissinger y a uno de los directivos de la CIA en Europa, en una reunión que le resultaría fatal una vez que se negase a seguir sus órdenes, conforma un hito estratégico fundamental para nuestra evolución política posterior. Se trataba de entronizar a un personaje sin escrúpulos, perjuro, colaboracionista, fácilmente chantajeable, dispuesto a satisfacer sus exigencias como fuera con tal de acceder al deseado momio prometido.

Abandono del proyecto de bomba atómica española, cesión del Sahara al sultán moro, apoyo a los intereses sionistas, la OTAN y a la ampliación de algunas bases americanas, eliminación del sector público en actividades estratégicas, y en lo que se refiere a la politeia o estructura de Poder político, tuneado en profundidad del Régimen para darle una apariencia de democracia homologable. Y debilitamiento inducido de la Nación al fomentar los nacionalismos caciquiles y cleptocráticos periféricos y fomentar una España postrada, corrupta, embrutecida, crecientemente balcanizada y manejable para los intereses geoestratégicos del gran poder mundial.

La inmaculada constitución fue una carta otorgada porque el pueblo español nunca fue depositario de verdadera soberanía, ni menos protagonista de un proceso constituyente. Pero para llegar al actual engendro constitucional, a ese apaño, tuvieron que compincharse los píos opusdeístas con los falangistas de nómina y cerrado escalafón y llegar a un trato con fuerzas de la oposición mohatrera como las comandadas por el súper agente Isidoro.

Las posibilidades de una verdadera transformación en profundidad del sistema político se vieron arrumbadas, la Ruptura democrática saboteada a mayor beneficio de las oligarquías patrias y la tranquilidad imperial.

Cuando, cuarenta años después, se contemplan las nutridas colas de ingenuos y esperanzados españolitos dispuestos a votar por primera vez en décadas, cabe preguntarse qué fue de esa ilusión por mejorar que se ha transformado con el tiempo en otra ilusión: la de que vivimos en una democracia.

En realidad, hemos sido estafados otra vez más. Oligarquía, corrupta, apátrida y coronada, es la tipología que mejor se acomodaría a la siniestra realidad política actual. Un régimen, sin separación de poderes ni verdadera libertad política, secuestrado por mafias y bandas depredadoras con la Corona como clave de arco, que pone en entredicho no solo el futuro de la sociedad española sino la propia continuidad de España como nación.

Un régimen de Monipodio que ofrece, eso hay que reconocerlo, espectáculo teatral como el de estos días en el Parlamento mientras nos santigua los bolsillos. Quizás porque no existe soberanía, por ese carácter vicario del poder aparente, se distrae al distinguido público con juegos de trileros entre bandas mafiosas mientras monopolios y administraciones variopintas, inútiles, superfluas o redundantes le desvalijan.

Por eso, quizás la primera misión para intentar modificar algo las cosas sea tomar consciencia de que desgraciadamente no tenemos soberanía. Que somos títeres. Que nuestros supuestos representantes son agentes de falsa bandera al servicio de intereses opuestos a los nuestros. Que sus peleas son exigencias del guión, necesarias para mantener el saqueo.

Cara a la resolución de este aparente final de régimen es preciso intentar reconocer las nuevas mohatras. Si hace cuarenta años lo que primaba era apuntalar la estabilidad en esta parte del Mediterráneo, hoy a los poderes fácticos internacionales globalizadores les interesa una España balcanizada, dependiente por endeudada, embrutecida, con su cultura en almoneda y usurpada por lo peor de la anglosajona.

¿De ahí la sustitución, en la falsa izquierda títere, de la PSOE del agente Isidoro por la Podemos del agente Iglesias?

Mariano y Pablo se necesitan mutuamente. Su mohatra no podría sostenerse sin el otro. Nos distraen con sus riñas televisadas, no por distintas ideas para aumentar la dignidad y el bienestar de los españoles o promover y asegurar el mejor futuro de España sino por la simple y reconfortante poltrona, que permite satisfacer la vanidad propia, la impunidad, el mangoneo y el reparto de botín entre sus secuaces respectivos. El tópico “quítate tú que me pongo yo”.  Seguido del no menos habitual: “Y tú más”.

Mariano y los golpistas catalanes también se retroalimentan antes sus hinchadas respectivas. Sin olvidar el chantaje de los tinglados jesuíticos vascos que acaban de sacar onerosa tajada de la ambición por seguir a cualquier costa.

Sobre Mariano y la grandes finanzas internacionales, más de lo mismo. Cada minuto que pasa Mariano en la poltrona moncloaca manteniendo el tinglado, la deuda española se dispara, suma y sigue, y los españoles cada vez somos más pobres y dependientes. Un gobierno deuda-adicto que engorda en proporción geométrica la gusanera para mayor negocio y granjería de nuestros acreedores.

Dirá algún lector, no todo es tan malo, hemos progresado en estos cuarenta años. Claro que sí, también Zambia. Pero, ¿cuál sería nuestra posición actual si tuviéramos un régimen decente medianamente orientado al Bien común? Hemos perdido posiciones respecto a nuestra situación hace cuarenta años.

Sin embargo, ¿está hoy todo atado y bien atado?

Todo es posible en este Reino arrebatacapas pero mientras nos distraen con sus riñas escenificadas o sus dímes y diretes sucede que los más importantes servicios secretos del mundo están formando a los que están organizando los golpistas catalanes.

No tenemos soberanía.

Si entonces la figura del Borbón parecía clave para esos intereses ajenos ahora no lo parece tanto. Quizás ya sea amortizable según en qué escenarios futuros. De suyo, al anterior Borbón se le obligó a abdicar a toda prisa tras una reunión Bilderberg. El futuro de España, ahora como hace cuarenta años, dependerá otra vez de lo que decidan fuera.

 

 

Agradecimientos

De regreso a Galicia quiero dedicar unas líneas a agradecer al Ateneo de Cáceres y a su actual presidente, Javier Domínguez su amable invitación para hablar nuevamente sobre El Quijote.

En especial sobre el contenido de mi libro Los Misterios ocultos de El Quijote, objeto de anteriores comentarios y entrevistas.

Presidido por Dulcinea, el acto se celebró el pasado jueves ocho de junio en el salón dedicado a estas ocasiones de su preciosa sede del palacio del marqués de Camarena.

Fue presentado por el ex presidente del Ateneo, Esteban Cortijo y por Agustín Luceño, fisioterapeuta internacional y artista.

 

Mi gratitud a la Institución cultural cacereña y a sus representantes, así como al numeroso público asistente por haber hecho posible una velada tan grata de homenaje a los valores metafísicos, espirituales, simbólicos heterodoxos, de la magna obra de la Cultura española.

 

NOTA

Para información adicional sobre este tema puede consultarse:

Entrevista en la radio

Entrevista para Periodista digital

Entrevista en la TV de Castilla La Mancha

Reseña en La Razón

Conferencia: El pensamiento político de Cervantes

Conferencia en la Real Academia de Medicina

El Quijote y la Música

Cervantina

Sobre la posible relación entre la obra de Cervantes y la de Shakespeare

Teresa, Cervantes y los libros de caballerías

Otros artículos y textos sobre Cervantes y su obra

 

 

 

De héroes y villanos

Aunque probablemente las circunstancias exactas de la muerte de nuestro compatriota en Londres al tratar de defender a una mujer amenazada no se conocerán nunca, no se entiende muy bien la versión oficial ni menos su demora en darla, sí cabe reconocer su extraordinario mérito, además de su carácter insólito para los enmucetados súbditos del cada vez más envilecido Reino de España.

Un héroe discípulo de Don Quijote cuyo comportamiento contrasta con el de los personajillos encumbrados a las más altas instituciones de la mohatra borbónica nacional que paradójicamente intentan chupar cámara homenajeando póstumamente a un hombre en las antípodas de su propia calaña y catadura moral.

Un, aunque avieso, cobardica como Mariano yendo a recibir al cadáver del héroe a píe de urna, digo de escalerilla. En cierto modo, provocando su segunda muerte ahora simbólica.

Y también un incapaz de hacer nada por defender a España de sus amenazas más inmediatas. Por felonía, por estulticia, por cobardía patológica, por obedecer órdenes del extranjero, no hace lo que tendría que hacer en defensa del orden constitucional, que hoy sólo parece existir para legitimar el impune saqueo de los súbditos.

La Botín y el De Guindos van a la reunión del Club Bilderberg del pasado fin de semana en Virginia probablemente a recibir órdenes sobre qué hacer con el Popular. Vuelven al devastado Reino borbónico y actúan. Así, lo que hace unos pocos días valía varios miles de millones de euros según dictamen de nuestros más acreditados, elevados y esclarecidos próceres, ministro De Guindos incluido, se ve reducido a un solo euro ofrecido caritativamente por la jefa del Santander.

A la banca catalana le viene muy bien la destrucción del Popular. Un competidor menos para trincar subvenciones y fondos de Bruselas o del malvado Madrit oficial colaboracionista con la secesión. Hay que hacer caja y acopio de pilla pilla a costa de los indefensos súbditos de España antes de proclamar este otoño la independencia. Acaso también una forma de tapar las corrupciones y desfalcos de los partidos monárquicos dominantes en las taifas más corrompidas que han contribuido decisivamente a llevar al Popular a la quiebra. Una forma de borrar los rastros de los delitos. Había que tapar, por ejemplo los chanchullos y desfalcos socialistas andaluces, ahora que la oficialista Susanita, tan íntima amiga de la Botín, y candidata de la oligarquía, acaba de recibir un sonado revolcón de manos de la militancia.

Unas instituciones oficiales o privadas, auditorías incluidas, de supuesto control de la actividad bancaria y empresarial que se comportan como caballeros de mohatra, como mercenarios para legitimar los desfalcos y atropellos a los más débiles.

Por si no hubiera bastante, también se acaba de conocer públicamente la decisión de los golpistas catalanes de perpetrar su referendo liberticida el uno de octubre próximo.

El Jefe del Estado, incapaz de defender su dignidad con motivo de la reciente y contumaz agresión a la institución que representa, y lo que es peor a los símbolos nacionales españoles, por las turbas barcelonistas, no reacciona. El Rey de España no dice ni mú cuando la España que él representa se ve amenazada de subsistir. Tampoco nuestro bizarro Jefe de Gobierno quien aplica mañas de leguleyo sin escrúpulos para no hacer nada mientras el mal avanza imparable financiado por sus víctimas.

Y cuando el Tribunal Constitucional devuelve a los corrales una de sus medidas estelares declarándola anticonstitucional no dimite ni obliga a dimitir a su siniestro ministro cómplice ejecutor de la fechoría perpetrada. Todo un alarde de su preocupación por la defensa del Estado de derecho y la dignidad de las instituciones.

Descanse en paz y en el recuerdo nuestro héroe, que lo es por mérito propio y contra el ejemplo de quienes más obligación tendrían de darlo.

 

 

Consciencia, un importante libro de Emilio Carrillo

Cuando comience el año mil que sigue al año mil, gobernarán los que carecen de fe. Mandarán sobre multitudes humanas inconscientes y pasivas. Lo harán escondiendo sus rostros, guardando en secretos sus nombres; y sus fortalezas estarán ocultas en los bosques. Pero ellos decidirán la suerte de todo y de todos, nadie participará en sus reuniones. Todos serán sus siervos, pero se creerán hombres libres y hasta caballeros.”

(Profecía de Juan de Jerusalén, el templario)

Hoy vamos a hacer mérito de Consciencia un libro revelador cuya lectura es muy recomendable especialmente en estos tiempos de zozobra y tribulación.

Los dos primeros capítulos, dedicados a la Economía y la Política internacionales, y a cuya glosa vamos a dedicar las siguientes líneas, constituyen un magistral resumen de lo que hoy ocurre y tratan de explicar con sencillez, brevedad y claridad la tremenda crisis de civilización en la que nos encontramos.

Pero, lejos de los tópicos libros de autoayuda, el autor aborda también los aspectos personales de la cuestión. Porque es precisamente a nivel individual, con la evolución de nuestra consciencia, de nuestro propio desarrollo espiritual, intelectual y emocional, como podemos hacer frente e intentar sobrevivir a las amenazas de la globalización y el NOM que se nos está imponiendo. Arrasando con todo. Cultura, lenguaje, tradiciones, instituciones y legítimos intereses o necesidades nacionales se están arrumbando para establecer el despotismo de los esclavizantes intereses de la oligarquía mundial.

 

Economía y consciencia

1 Prioridad del valor de cambio sobre el valor de uso.

2 prioridad del beneficio frente a satisfacción de las necesidades como motor de la actividad económica

3 apropiación y acumulación oligárquica de la riqueza

4 geoestrategia expansionista permanente

5 voracidad ecológica

6 subordinación de la ciencia y el conocimiento a los intereses oligárquicos

7 fomento de creencias egocéntricas e insolidarias, lejos de cualquier sentido espiritual o trascendente, materialismo ramplón y embrutecedor

En realidad, nada muy novedoso para algunos estudiosos del funcionamiento real de lo económico. Ya varios de estos atributos o propiedades habían sido por autores como el economista y estadístico José Manuel Naredo quien consideraba a lo que se ha venido en llamar sistema económico como un sistema autónomo, cerrado y autosuficiente, sujeto a propias leyes y modelos matemáticos o abstractos, independientes de la Moral y del contexto natural o ambiental en el que se desarrolla la actividad económica.

Y consideran a la Teoría económica menos como ciencia que como ideología de dominación enmascaradora de los intereses de los plutócratas.

Ya que, incluso, ni siquiera se cumplían todos postulados establecidos por el propio León  Walras en su famoso Tratado de la riqueza social como necesarios para la validez conceptual y metodológica de la teoría económica moderna y sus modelos matemáticos de los que nos hemos ocupado en otra garita.

Evolución histórica del sistema económico

1 mercantilismo, fotosíntesis, vela, imperialismo incipente, monarquías absolutas, (roedor que acumula comida)

2 revolución industrial, energía fósil, imperialismo desarrollado, democracias nacionales, (depredadores que respetan el rebaño para poder proveerse en el futuro)

3 mutación. Hegemonía de lo financiero y de la especulación, dinero basura emancipado de la realidad económica, activos intangibles para especular, engañar y someter.

Dinero sin base o respaldo por convertibilidad con oro. O del encaje bancario, sin base real como contraprestación de bienes o servicios.

Ni siquiera los Estados fabrican ya su dinero. La Reserva federal (institución privada, oligárquica sionista) crea dinero ex nihillo y cobra intereses por sus papelitos.

Instituciones globalizadoras internacionales, posdemocráticas, que someten a las instituciones nacionales, usurpando el poder a favor de una pequeña oligarquía internacional. (Cocodrilos. Matan por matar).

Saqueo privado de los recursos públicos. Aumento del déficit por gobiernos corruptos, sobornados o títeres y  de la deuda para someter a los pueblos. Desaparición del dinero físico.

En resumen la actual crisis no es producto del fracaso del sistema global actual sino su más preciosa conquista. El mercado financiero no es sino la manifestación del poder global real y de su carácter esclavizador. Manifestación y pilar de su poder. La inseguridad, la incertidumbre, el miedo son la nueva base de la dominación mundial.

Una raza universal de deudores y nuevos esclavos. Este es el estado real de la cuestión más allá de lo que los diferentes gobiernos títeres o instituciones mercenarias difundan a través de sus media de embrutecimiento y manipulación de masas para seguir engañando a la gente.

Los amos del mundo, Política y consciencia

Pretenden convertirnos en, y que sigamos siéndolo, esclavos integrales, ni siquiera conscientes de su esclavitud.

Actúan en el anonimato. No los conocemos. Sólo conocemos, mejor o peor, a las élites y subélites que les sirven para consumar su dominio.

Se organizan a partir de un núcleo duro muy reducido del que penden otros inferiores de élites y subélites a su servicio, que probablemente no conocen sino parcial o incompletamente a los verdaderos dirigentes de ese primer grupo que detenta el poder real.

El primer círculo de poder según Carrillo es el de seres inmateriales, (demonios o ángeles caídos, potencias del aire, de las diferentes tradiciones religiosas, ciertos seres extraterrestres). Aunque pertenecientes al universo espiritual son muy densos en el plano moral, despiadados, egoicos e insensibles al sufrimiento que causan. Pueden materializarse y hacerse visibles.

Acotación metafísica (Al Hallaj).

Dios es yo. Yo soy Dios cuando dejo de ser yo”.

El problema (de la caída o su materialización vibratoria) surge cuando el ente ansía ser Dios sin dejar de ser yo. Querer ser Dios estando separado de Dios. Esto lleva al afán de dominio y poder sobre otros.

El segundo círculo está formado por unas pocas familias postradas de modo consciente ante “Satanás”, es decir ante el primer círculo ya indicado. Se hallan a su servicio a cambio de poder y gloria. Dirigen y controlan (casi todo) instituciones, conciencias embrutecidas, gobiernos devenidos en títeres, organizaciones internacionales…

El tercer círculo no está formado por personas físicas como el segundo, sino por instituciones instrumentales u organizaciones secretas y elitistas implantadas a nivel mundial que protegen a los anteriores. Para ellas son seleccionados sus personajes colaboracionistas. Estos tienen ciertas habilidades convenientes, participan con mayor o menor grado de comprensión o consciencia de sus mismos objetivos y carecen de conciencia moral por lo que son capaces de cometer los mayores atropellos con impunidad e hipocresía. Consideran que la gente es un rebaño estúpido y dócil al que someter y explotar. En virtud de cómo lleven a cabo estas políticas son ascendidos en el escalafón.

El cuarto círculo y los siguientes entremezclan sociedades semisecretas o discretas como el Club Bilderberg, así como otras organizaciones internacionales o estatales que sirven intereses globalistas que captan a gentes para sus fines…a cambio de fama, prebendas y privilegios.

Cada círculo participa, según su nivel de importancia y subordinación, en el expolio general del planeta.

Sin embargo, el lector acaso se pregunte, ¿Cómo encaja el sistema descrito por Carrillo en la tipología de sistemas políticos de Aistóteles?

Desde el punto de vista de la Cultura española acaso se echa de menos la ligazón de estos temas con lo que ya veían algunos de nuestros grandes del Siglo de Oro, que ya denunciaban en varias de sus obras mucho de lo que ahora nos está pasando.

En sucesivos capítulos del libro Emilio Carrillo desarrolla conceptos tales como Consciencia y vida cotidiana (tu ego y tú); Consciencia y mente (la mente al servicio de la consciencia); Consciencia y aquí y ahora (el tiempo no existe, pero tú crees en él); Conciencia y Educación (la educación de tus hijos); Consciencia y dones (descubriendo tus dones y talentos); Consciencia y Enfermedad (la enfermedad y su significado consciencial); Consciencia y Muerte (¿qué te espera cuando vivas eso que llamas muerte?); conciencia y Ciencia (Física de la Deidad I); Consciencia y Dios (Física de la Deidad, II).

Y finaliza con un Epílogo, (eres, no estás; vives, no estás)

La entropía aumenta si no somos capaces de instalar el orden. Puede ser el siniestro NOM ú otros informados por valores espirituales y humanistas. Cabe avanzar que en mi opinión muchos de estos conceptos aunque muy bien expuestos, en lo que se muestra la maestría del autor, son coincidentes con los de la Tradición sagrada tanto occidental como oriental, así como de los últimos avances de la Física Cuántica, cuyos saberes cada vez se van pareciendo más a los de la Mística.

Cuestiones que forman parte de lo que Leibnitz ha venido en llamar Filosofía Perenne, o se conoce como Tradición sagrada. Muestra reminiscencias de los Vedas, los Upanishads, los budismos o el Jainismo, sin olvidar la propia Tradición esotérica occidental.

Este libro puede considerarse una especie de Upanishad o revelación secreta, en su sentido etimológico de sentarse a los píes del Maestro. Aquí el Maestro es la propia Consciencia. “Eso eres tú”.

 

Consciencia por Emilio Carrillo

Editorial Sirio, 2016

307 páginas;  13,95 euros

 

 

 

El Mitreo de Mérida

He tenido el honor de que el texto que sigue a continuación haya sido publicado como dossier en el número 17 de la revista del Ateneo de Cáceres que acaba de salir al público. Lo reproduzco aquí para aquellos posibles lectores interesados que no tengan acceso directo a la dignísima revista del Ateneo de Cáceres.

Mi agradecimiento a esta importante y veterana Institución cultural extremeña por su generosa hospitalidad.

  

Desde hace solo unos pocos años abiertos al público, los restos arqueológicos conocidos oficialmente como la Casa de Mitreo constituyen uno de las antigüedades más importantes y evocadoras de Emerita Augusta, la gran ciudad romana capital de la provincia de Lusitania.

En realidad, pese a haberle sido adjudicado un nombre algo equívoco y que mueve a la confusión,  nos hallamos casi con toda certeza ante los restos de un bastante bien conservado templo mitraico, en los que se puede inducir la relación entre continente y contenido, entre arquitectura sagrada y liturgia. El mitreo es un subterráneo artificial en forma de gruta de reducidas dimensiones utilizado como santuario o templo en el mitraísmo. Es famoso el hallado en 1934 en la iglesia de Santa Prisca de Roma.

Aquí en España se muestra otro junto a la muralla romana y la actual catedral lucense. Cabe la posibilidad de que el extraordinario santuario hoy conocido como Santa Eulalia de Bóveda también situado cerca de Lugo, que tantas interpretaciones diferentes ha originado, se correspondiese con la parte inferior o mitreo de un templo romano. Se sabe que la parte superior de este antiguo templo romano fue destruida y se ubicó una iglesia cristiana en su lugar.

Pero, volviendo al área monumental de Mérida, en efecto, existe un mitreo claramente dispuesto y diferenciado en dichas antigüedades arqueológicas emeritenses. Un mitreo que desde luego no debiera ser confundido con lo que las pintorescas descripciones oficiales llaman “las habitaciones subterráneas” e “interpretan” como ¡¡¡“dormitorios de verano”!!!

Tan notable confusión pudiera ser interesada. Sin embargo, parece ser que Mitra y el mitraísmo significan poco hoy, incluso para el público culto español conocedor de las diferentes religiones establecidas actuales. No en vano a lo largo de los siglos la religión dominante en España ha tratado de borrar las huellas de las tradiciones religiosas precedentes en las que se ha inspirado sino basado, o incluso a veces asimilado como propias. Y el culto mitraico no sólo es una de esas tradiciones, sino, acaso junto con los restos del pitagorismo recogidos por Platón en su obra filosófica, los misterios eleusinos y dionisiacos, la de mayor influencia en la formación del Cristianismo original o primitivo por parte de Saulo de Tarso, más conocido como San Pablo.

 

Mitraismo y Cristianismo

De acuerdo con cierta historiografía moderna, Saulo habría sido un hombre cultivado, nacido en Tarso una ciudad de Asia Menor. Un judío cosmopolita que ni conoció ni fue discípulo del Maestro Jesús protagonista de tan hermosas, iluminadoras y poéticas peripecias  descritas en los evangelios pero cuya existencia histórica real no está totalmente probada. Según tales interpretaciones vigentes desde el siglo XIX, el Maestro Jesús sería otro de los héroes o divinidades solares cuyas biografías míticas resultan semejantes en lo que se refiere a los datos astronómicos. Para muchos investigadores a partir de la escuela racionalista de David Strauss que buscaba la realidad del Jesús histórico, Saulo sería el verdadero fundador del Cristianismo, ya que habría abierto una inicial variante del judaísmo acaso ligada de modo más o menos estrecho con los nacionalistas zelotes al universo espiritual, intelectual, político y social más amplio de los gentiles. Un movimiento que tras la toma del poder político del antiguo Imperio romano durante la etapa del emperador Constantino y aprovechando su gran aparato de Estado, se transformaría en la poderosa religión hoy conocida. Para tan decisivo cambio sincrético y estratégico, Saulo habría asimilado diferentes tradiciones iniciáticas, esotéricas o mistéricas de la Antigüedad reconvirtiéndolas e introduciéndolas en el nuevo culto que se habría originado en Palestina con planteamientos más localistas o restringidos al judaísmo y en todo caso, diferentes.

No obstante, algunos autores contemporáneos llevan el asunto de la creación del Cristianismo incluso aún más allá y tratan de demostrar que los textos neotestamentarios en realidad carecerían de la antigüedad que se les atribuye. Constituirían una obra apócrifa de Lactancio y Eusebio de Cesárea, compuesta durante varios años a instancias del parricida emperador Constantino y dirigida a establecer una religión monoteísta que fortaleciese al Imperio Romano y en especial, la propia autoridad imperial personal. Para ello habrían empleado diversos materiales, mitos y tradiciones anteriores a las que habrían dado un discurso o forma de cierta coherencia. Entre ellas las tradiciones hebreas del Antiguo Testamento y los Misterios, en especial en lo que se refiere al culto solar. La figura fundamental de la nueva religión se identificaría con la de otros héroes o divinidades solares, desde los Vedas a los Misterios.

Sea San Pablo el verdadero fundador del Cristianismo o bien con posterioridad, Lactancio y Eusebio de Cesárea, el caso es que ya en el siglo II el filósofo Celso se refiere entre horrorizado y despectivo a los cristianos a los que considera una horda, fanática oriental opuesta a la concepción aristocrática de la Vida y de la Cultura, una forma de lumpen ignorante y subversivo que pretendía igualar a todos por abajo sin diferenciar sus méritos o virtudes, dispuesta a socavar la Tradición, que podía poner en riesgo las instituciones romanas. Es posible que tales gentes fueran distintas a las que en un grupo más reducido, ligado a los Misterios, celebraban sus reuniones en catacumbas o incluso instalaciones subterráneas mitraicas. Probablemente adaptando a su propio plan los símbolos de Mitra, tan queridos a los romanos, en especial a sus legiones.

Pero sean quienes fueran esos cristianos a los que el filósofo Celso se refiere, el caso es que no existe arquitectura cristiana hasta el siglo IV, ni iconología cristiana hasta el siglo III. Una iconología inequívoca, que vaya abandonando de forma clara el estrecho parentesco semiótico con otras tradiciones gráficas paganas o hebreas veterotestamentarias tampoco se encuentra hasta ya el siglo IV.

Un aspecto curioso de esta iconología que parece querer ir disimulando la identificación del cordero (agnus) con el agni o fuego védico lo constituye la notable evolución de su imagen a partir del siglo IV.  Al principio se sustituye el inicial cordero nimbado con el sol y portador de la cruz por otra figura con cabeza humana.  Luego aparece solo la cabeza nimbada. Luego se puso la cabeza humana en la intersección de dos brazos de la cruz. Tras el concilio de Constantinopla a finales del siglo VII se ordena representar el cuerpo entero de Jesús sobre la cruz. No sin ciertas reticencias, como muestra la imagen del cordero portador de la cruz en la cripta de la iglesia de Sos en Zaragoza. A partir del siglo XIII la figura dramática del Cristo clavado y sufriente en la cruz, semejante a otras anteriores de Prometeo o Baal, se adopta con carácter general.

En algunas imágenes se muestra la forma de mandalas al estilo oriental, con la figura espiritual principal en el centro geométrico de la composición. Es frecuente la figura del Buen Pastor y del cordero que suele asociarse a la del alma del cristiano. También aparecen personajes psicopompos acompañando el alma del difunto. Ambas están influidas por el culto del fuego, agnus, agni o por los misterios de Eleusis (Demeter / Proserpina) o de Orfeo (Orfeo / Euridice).

La imagen del Sol y del fuego, asimilada por el Cristianismo a Cristo y al cordero, procede de los Vedas. La antigua Trinidad védica del Sol (Savistri) el Padre celestial; del fuego (Agni), hijo y encarnación del sol, y del Espíritu (Vayu), el soplo, ha sido adoptada también como dogma fundamental por el Cristianismo. El ritual o ceremonial católico de resurrección del fuego oficiado el Sábado santo presenta reminiscencias de ritos védicos.

También cabe asimilar a las antiguas ceremonias védicas de reparto del cuerpo místico de Agni la propia comunión cristiana.

Son importantes también las relaciones entre los Vedas y el Mitraísmo persa como luego veremos.

 

Mitra y el mitraismo

Pero sea como sea nuestra opinión sobre este asunto, conviene repasar brevemente qué fue el mitraismo para apreciar mejor las similitudes que el posterior culto cristiano tendría con dicha tradición religiosa e iniciática precedente.

Decía el conde de Canilleros que Extremadura era “la tierra donde nacían los dioses”. Pero había otros héroes dioses, “enviados” para el progreso o desarrollo espiritual de la Humanidad, muy anteriores a los de la Conquista a los que se refería don Miguel.

Así, Mitra es hijo de Ahura Mazda u Ormuz, el Principio del Bien zoroastrino. Nace simbólicamente en el templo mitraico de Mérida, y como el sol o el Maestro del Cristianismo el 25 de diciembre, cuando el sol, tras el solsticio invernal, comienza a elevarse sobre el horizonte. Nace dentro de una montaña lapis o piedra sagrada lo que tiene su correspondencia con una de las versiones de naturaleza del grial, la que le identifica con una piedra sagrada caída del cielo. Suele acompañarse su figura con pastores. Mitra representa al Sol. Lleva un gorro frigio inclinado hacia adelante sobre su cabeza de simbolismo semejante al del ureaus de los faraones egipcios. Es decir, el símbolo de la diosa egipcia Uadyet o energía kundalini elevada desde la base de la columna vertebral hasta la frente, hasta los chacras superiores. Lo que significa la realización espiritual y la renovación o desmaterialización del cuerpo astral o intermediario.

Tiene dos servidores portadores de antorchas, Cautes con el fuego hacia arriba. Cautopates con el fuego de la antorcha hacia abajo. Día y noche, se asocian al Tiempo, porque el héroe solar, dios o avatar, dentro del eterno retorno ha encarnado en el Tiempo, para desarrollar una serie de trabajos iniciáticos de carácter mítico y filantrópico. El Tiempo es origen de la Creación y del Mal tras su manipulación  por el demiurgo, (Ahrimán) que en el culto mitraico se asocia al toro que se ha de combatir después de ser robado, como en otros mitos iniciáticos, y llevado a una caverna, donde vencido el demiurgo en forma de toro nace el principio espiritual. También nacen en una caverna, por ejemplo, Zeus, Hércules, El Quijote iniciado o el propio Maestro Jesús.

Cautes y Cautopates muy probablemente sean la adaptación mitraica de los Asvines védicos, que simbolizan a Venus, en forma de Estrella de la Mañana o Estrella de la Tarde, pero que acompañan al sol en su movimiento aparente desde la Tierra y han venido a este planeta para combatir al demiurgo enemigo de la Luz. Otras variantes suyas son la pareja mortal e inmortal formada por Castor y Pólux, que tendrían su trasunto en el Cristianismo con la pareja Santiago San Millán famosos protectores de la caballería cristiana.

Mitra tendría un aspecto masculino y otro femenino. Por una parte es el Señor del Sol, de otra, representa a la Naturaleza receptiva y terrestre que fructifica cuando la baña la luz solar. Mitra tiene un componente de Logos o inteligencia mediadora entre Ormuz y Ahrimán que se disputan el alma humana. Desde el punto de vista esotérico, atendiendo a la naturaleza triple del Hombre, Mitra representaría el cuerpo fluido, el astral, el Ka, el periespíritu o el “alma” de la tradición esotérica. Es decir, no la dualidad de cuerpo y alma de las religiones exotéricas, sino el intermediario entre el Espíritu y el cuerpo material o bioquímico. Cuerpo astral que ha de ser regenerado mediante la iniciación para lograr un mejor acceso al mundo espiritual.

Existe un Mitra relacionado con los Vedas como hemos indicado brevemente. Pero el culto mitraico influyente en Occidente fue fundado por los sacerdotes magos zoroastriano antes que el cristiano y extendido luego como ya hemos indicado por los militares romanos a lo largo del Imperio.

Mitra realiza una serie de trabajos simbólicos que son recreados en las iniciaciones o misas mitraicas. Así, como ya hemos visto, dentro de la caverna o templo mata al toro, cuya sangre se hace caer sobre los recipendiarios situados en una estancia o cavidad inferior. Da de comer y beber a sus fieles o adeptos su carne y su sangre en una especie de comunión, simbólicamente similar por otra parte a la del kykeon de los misterios eleusinos, ambas muy anteriores a las instauradas más tarde por el sacramento cristiano.

El culto de Mitra es otro ejemplo del propio de sociedades secretas antiguas cuyas leyendas son representaciones del sol y de sus trabajos. El iniciado mitraico se hacía Uno con Mitra, imitaba y formaba parte de la Divinidad, de modo semejante al cristiano que desea imitar y unirse a Cristo.

Los perros que acompañan a Mitra significan la lealtad, la confianza, la sinceridad. En cambio, la serpiente se identifica comúnmente con Ahrimán.

El asunto tiene una grandiosa representación cósmica o astronómica. Orión caza al toro, la constelación de Tauro, (constelación Taurus, cuya estrella más brillante es Aldebarán) acompañado por los dos canes (constelaciones Canis major, estrella alfa Sirio, y Canis minar) y se opone en el teatro cósmico a la constelación de Serpens (o, según otros, a la de Scorpius) situadas en el lado opuesto de la esfera celeste. Los templos mitraicos, también el de Mérida, poseen representaciones de fuerzas cosmológicas y zodiacales.

 

Los misterios mitraicos

Una vez repasadas las nociones elementales sobre lo qué fue el mitraísmo se pueden apreciar mejor las similitudes que el posterior culto cristiano tendría con dicha tradición religiosa e iniciática precedente.

Si los misterios de Eleusis tuvieron gran influencia en la Cultura griega e incluso en el helenismo tardío, el mitraísmo fue una de las tradiciones religiosas e iniciáticas más importantes en la Antigüedad, especialmente en Roma. Dominante en el ejército, fue extendida a lo largo de todo el Imperio por las legiones romanas. Muchos de los oficiales romanos, incluso emperadores, se hicieron iniciar en el culto de Mitra.

Los Misterios constituyeron una de las Instituciones espirituales más notables de la Antigüedad clásica. Trabajaban en paralelo, pero con autonomía de las religiones oficiales que, dirigidas a un público general de gentes con menores inquietudes espirituales o de menor capacitación intelectual, explicaban mitos religiosos o literarios con carácter exotérico. Por el contrario, dirigidos a un grupo minoritario, más selecto, de pensadores, filósofos, artistas, gentes de mayor capacitación intelectual o moral, los Misterios mostraban de modo más o menos experimental las realidades espirituales, esotéricas, inefables o difícilmente comunicables de otra forma. De algún modo, experiencia en vez de creencia. De carácter aristocrático, como comunidades reservadas, muchas de las grandes personalidades de la Antigüedad fueron iniciadas en unos u otros Misterios.

Los Misterios variaban en cuanto a contenidos míticos pero en cuanto a método coincidían en tratar de establecer de modo experimental y no meramente dogmático la existencia del alma así como otras realidades espirituales diferentes del espacio tridimensional y del sentido común del Tiempo. Pretendían ayudar al hombre a despertar sus poderes espirituales, que dormían en su alma presa en la cárcel del mundo material y de las pasiones.

Generalmente eran una especie de psicodramas u obras dramáticas sagradas que se representaban de modo reservado para los admitidos a la iniciación y durante ciertos momentos del año, comúnmente equinoccios o solsticios.

Sin embargo, de modo semejante al soma de los Vedas, parece ser que en los más importantes además de la representación dramática de las peripecias de algún dios o héroe solar, también se realizaba una especie de comunión con alguna sustancia de carácter enteogénico. En Eleusis, uno de los Misterios más importantes que perduró durante casi veinte siglos, se cree que el brebaje sagrado Kykeon incluía cebada contaminada con cornezuelo del centeno o de otras gramíneas. Su componente era similar desde el punto de vista bioquímico al moderno LSD. En los dionisiacos, el brebaje llevaba uva fermentada junto con otras sustancias psicogénicas. Se inducía así una experiencia espiritual de extraordinaria influencia en la vida posterior de los iniciados que la experimentaban. Estas ceremonias y sus preparaciones serían antecedentes de la comunión mitraica y luego cristiana, esta última de carácter simbólico, sin propiedades enteogénicas.

En los Misterios cabe resumir que se dramatizaban dos clases fundamentales de enseñanzas, más o menos combinadas según los casos:

Los mitos de regeneración o floración y fructificación vegetal propios de las sociedades agrarias, ligados a un héroe solar que padece la muerte causada por el Mal y el desmembramiento, cuyo cuerpo luego suele ser dado a los fieles como alimento espiritual (Osiris, Tammuz, Atis, Adonis, Mitra, Orfeo, Dionisos, Balder,… el Maestro Jesús). Se trata de la escenificación del mito del dios que muere. Por medio de ceremonias o rituales iniciáticos que simbolizaban la purificación y la regeneración, el dios resucitaba y se convertía en salvador. Así, identificado con su propia entidad divina oculta el hombre realizado ha conseguido superar su naturaleza inferior, dominar sus pasiones o apetitos para manifestar la versión más elevada de sí mismo.

Los mitos relacionados con algún agente psicopompo que participaba en alguna aventura iniciática de rescate del alma o de un elemento simbólico espiritual o sagrado (Ishtar, Demeter, Orfeo, Jasón, Horus,… el Maestro Jesús).

El mitraismo participaría sobre todo del primer grupo.

La iniciación mitraica también constaba, como otras, de tres grados fundamentales, aunque el último desglosado.

Tras una preparación intelectual, emocional y moral del solicitante era iniciado en el primer grado. Al parecer, se le entregaba al neófito una corona en la punta de una espada. Seguramente asociados a la naturaleza espiritual del hombre y a la sabiduría.

También se le enseñaba que el esoterismo de Mitra dentro de su naturaleza triple como hombre era el de su propia alma o principio intermedio entre su Espíritu y su cuerpo.

En el segundo grado se le dotaba de una armadura para luchar en los subterráneos donde era enviado a luchar contra sus propias pasiones y “demonios” mentales. Parece que entonces adoptaba el nombre de Mile, soldado. Mile es el soldado al servicio voluntario de Mitra.

Durante una de estas ceremonias se sacrificaba un toro cuya sangre al parecer caía sobre el neófito emplazado en el mitreo o cripta subterránea.

Las representaciones iconológicas del mitraismo suelen mostrar a Mitra arrodillado sobre un toro yacente al que clava una espada en el cuello. El toro significa el demiurgo causante del Mal. Desde otra perspectiva, la degollación del toro significa que los rayos solares simbolizados por la espada liberan en el equinoccio vernal las esencias vitales de la tierra que al manar de la herida abierta por la divinidad solar, Mitra, fertilizan las semillas de los seres vivos. El sol, Mitra, al herir al animal fertiliza al mundo con su sangre, trasmutada en la suya desde lo alto, como si viniese de otro mundo, la parte superior del templo que ocupan los ya iniciados. Desde ese punto de vista, el culto de Mitra constituye otro mito de fructificación o regeneración propio de las sociedades agrarias.

En el grado más alto le daban una capa con el Zodiaco y otros símbolos astronómicos.

Tras las iniciaciones era proclamado miembro de Mitra, se le iniciaba en las enseñanzas secretas de la mística persa y recibía el nombre de león, dado que una de las representaciones esotéricas del propio Mitra era con cabeza de león y un par de alas. Algunos de estos elementos del culto mitraico como el saludo ritualístico en garra de león fueron adoptados por la Masonería Tradicional.

El Sumo sacerdote de la Orden Mitraica recibía el nombre de Padre Supremo. En el Cristianismo el del Papa tiene cierta semejanza, se suele llamar Padre Santo.

Los cristianos emplearon el culto mitraico como forma de introducirse entre el ejército romano para una posterior toma del poder. Las similitudes simbólicas iniciales permitirían tal labor. Una vez conseguido el poder el mitraismo fue perseguido, sus templos devastados, un ninguneo que les permitiera no dejar huellas de sus adaptaciones.

El templo mitraico

Se dispone en dos alturas para poder oficiar sus ceremonias litúrgicas o ritualísticas iniciáticas.  La parte más singular o característica es el mitreo o cripta. El mitreo es un subterráneo artificial en forma de gruta de reducidas dimensiones utilizado como santuario o templo en el mitraismo. Su papel en el ritual iniciático mitraico es fundamental. En el de Mérida aparece claramente diferenciado dentro del conjunto arquitectónico. El recipendiario de la iniciación era conducido allí, a la oscuridad subterránea a luchar contra las tinieblas, las pasiones degradantes, el propio miedo. En el espacio superior situado sobre el mitreo se sacrificaba al toro, cuya sangre caía sobre el iniciado.

En el templo mitraico suele haber alguna imagen o representación cosmológica. En el de Mérida se conserva parcialmente un importante mosaico.

 

 

 

 

 

Invitación

La visita a antiguas ciudades representativas de grandes civilizaciones periclitadas suele ofrecer una ocasión para la nostalgia. Para dejarse llevar por todo un mundo de evocadoras sugerencias. Para el conocedor siquiera superficialmente el mitraismo la visita a la llamada Casa de Mitreo en el área monumental de Mérida es especialmente sugestiva. No sólo puede disfrutar de su Belleza arquitectónica. Representa una memoria viva de la historia de las creencias y de las instituciones filosóficas, religiosas y esotéricas de la Antigüedad. Invita a pensar lo que podría haber sido la civilización europea si no se hubiera arrumbado de modo tan drástico y dramático todo ese universo griego y romano. También nos muestra otro ejemplo de la caducidad de las formas, muere la letra pero acaso sobreviven sus más valiosas enseñanzas esotéricas con otros ropajes. Uno de ellos es el Cristianismo esotérico.

Sin embargo, de las viejas sombras, de la nostalgia por el viejo mundo de Atenea cuya lechuza voló de su hombro en busca de otro sitio donde posarse, cabe rescatar algunos planteamientos que hoy perviven de otro modo. Así por ejemplo la Fiesta de los Toros.

 

 

APÉNDICE. Mitra y la fiesta de los toros

El templo mitraico de Mérida, así como muchas de las esculturas a él asociadas, se hallaron cerca de la actual plaza de toros de la moderna ciudad. No parece del todo casualidad sino acaso una especie de Justicia poética o verdadera memoria histórica. En efecto, muchos estudiosos consideran la Fiesta Nacional española heredera o consecuencia transformada del antiguo culto mitraico. La Fiesta también es un ritual de sacrificio de un toro, extraordinario animal, magnífica joya de nuestra zootecnia, pieza fundamental en el ecosistema de la dehesa, de tan preciosa biodiversidad. De algún modo es su símbolo y en lo que se refiere a cadena trófica y a biotopo, el toro bravo condensa en su propia carne la potencialidad de un ecosistema cuya existencia se vería amenazada si tan hermoso animal se extinguiera a consecuencia de la sectaria, despótica, e irresponsable prohibición de la Fiesta nacional.

El toro de lidia es símbolo vivo de la Naturaleza pero en un plano psicológico también de las pulsiones subconscientes del hombre y del héroe, contra las que éste ha de enfrentarse, luchar y tratar de vencer.

Una de ellas es el miedo. Cuando se dominan y encauzan las pasiones se puede construir algo superior, civilización. El control del miedo asociado al orden preciso de la lidia puede originar un arte fugaz con momentos de gran emoción y valor estético.

La espada es un símbolo polisémico. Uno de sus significados es el de la sabiduría para discernir, para separar lo cierto de lo incierto, lo bueno de lo malo. Otro es el de protección contra las agresiones del Mal. Muerto a espada como Mitra hace en acto sagrado, el toro que representa las fuerzas oscuras del inconsciente es transformado en instrumento de elevación, el hombre realizado ha conseguido superar su naturaleza inferior, dominar sus pasiones o apetitos para manifestar la versión más elevada de sí mismo. Una especie de superación mayéutica al ser llevadas las fuerzas y pasiones ocultas al mundo consciente, incluso para crear Belleza y repartirla.

Una tradición que aún se mantiene, si bien algo deformada, en algunos lugares de España. Durante las fiestas de San Juan, solsticio de verano, en la Soria de caballeros templarios y sanjuanistas de poetas como Bécquer o Machado, la fiesta ritual incluye que la carne de los toros muertos durante la lidia se reparte entre los asistentes en una especie de comunión recuerdo de la antigua ceremonia mitraica.

Don Alfonso X el Sabio reconocía este carácter originalmente sagrado de la fiesta de los Toros al prohibir cobrar dinero o el lucro entre sus participantes.

 

 

 

 

El rey de las bofetadas

Un número clásico del circo es el de los payasos. Divididos los roles, el Listo le da de bofetadas al Tonto, figura conocida como el payaso de las bofetadas al que el poeta León Felipe dedicó un poemario. En este circo sin gracia en el que se ha convertido el Reino borbónico de España por tener incluso disponemos de un rey de las bofetadas.

Habitual en estos tiempos es que la fanática hinchada de cierto equipo de golpistas, delincuentes y pícaros de todas clases se dedica a ofender a los españoles con hasta ahora total impunidad. Gratis total. Chusmas que braman cobardemente escondidas en la masa demostrando su degradado jaez, silban el himno nacional español y se burlan de Su Católica Majestad que por desgracia demuestra ser asaz masoquista o acaso tan corto como tiene de largo. Y lo malo es que el Rey, para bien o para mal, se supone que nos representa a todos los españoles.  A los Borbones puede que les de igual cualquier cosa con tal de mantener el Trono y el momio porque han demostrado a lo largo de la Historia de España que van a lo suyo, pero a muchos ciudadanos moralmente nos duele que pasen estas cosas no solo con absoluta impunidad, sino con lo que parecería complicidad institucional.

La directiva de este club de golpistas tresporcentistas, que va de juzgado en juzgado por chorizos y remiendavirgos, no sólo no intenta poner un mínimo de decoro o sentido de la dignidad o de la hospitalidad sino que jalea a la chusma, su chusma de seguidores.

Es un juego denigrante, disparatado, soez en el que se ensartan sandeces e incoherencias igual que los golpistas catalanes ensartan desfalcos.

Pues, vamos a ver, si el club es acreditadamente golpista y anti español por vocación o malsana querencia, ¿qué hace jugando las competiciones deportivas del país al que ofende?

Si insulta o se chotea del rey, ¿para qué quiere su copa?

El delincuente, el soez, el mal educado, el golpista, demuestra su calaña con sus actos, pero ¿cómo es que las instituciones españolas se lo permiten?

¿Por qué no se suspende el partido? ¿Por qué no depuran responsabilidades ni se expulsa de la competición española a este club de maleducados, cobardes, tramposos e indeseables?

¿Qué hipotecas o complicidades mantiene la Corona con esta turba para no tomar ninguna medida en defensa de España y la dignidad nacional, ya que ella no parece defender la propia?

 

 

 

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