Alfonso De la Vega

La Garita de Herbeira

Artículos, solfas y epistolarios

De pucheros y pucherazos

En la anterior entrada ya he hablado de las elecciones de ayer. Pero varios amigos me preguntan si creo que haya habido pucherazo en las últimas elecciones. Tal hipótesis explicaría los extraños aciertos proféticos del máster chef Tezanos o la no menos extraña y oportuna desaparición de gran cantidad de supuestos votos de la derecha que parecen haberse perdido en un raro agujero negro. La verdad es que no lo sé, pero tampoco me extrañaría que así hubiera sido, si tal se pudiera. No es ser fantasioso ni conspiranoico, sino que gato escaldado del agua fría huye. Tenemos el precedente de haber pillado al flamante ganador, el audaz doctor falsario, haciendo trampas en las primarias de su partido para robar a sus propios filantrópicos camaradas. Pero, ¿Se puede? Hay división de opiniones sobre el particular. Desde luego el sistema electoral español parece muy garantista y blindado a pie de urna, con muchos y varios testigos, pero otra cosa es lo que acaso pudiera pasar en el agujero negro del conteo electrónico una vez se introducen los datos en el ordenador, esta vez en gestión encargada a una empresa ad hoc, diferente de la de anteriores elecciones.

La tradición española de votaciones nos habla de trampas y muy notables precedentes. Así por ejemplo el escandaloso pucherazo para aprobar el Estatuto de Autonomía gallego en junio del 36.  O el de febrero de ese mismo año que falsificó la victoria del Frente Popular.  Por no hablar del tinglado caciquil de los Trampetas y Bocanegras durante la anterior Restauración que explicaban, por ejemplo, nuestra Emilia Pardo Bazán, Felipe Trigo o Joaquín Belda.

Joaquín Belda ironizó en uno de sus famosos relatos breves sobre las mañas electorales de la época: “Silvino Cordero, vota” cuenta las aventuras de un personaje que votaba en todos los colegios electorales de Madrid, o al menos lo intentaba. No es que le inscribieran donde no vivía, como recordarán en el célebre caso de la excelentísima vicepresidenta del gobierno socialista zapateresco, hoy bizarra consejera de Estado. Silvino Cordero tenía un amigo empleado en eso de los muertos del Ayuntamiento que cuando se acercaba la fecha de las elecciones le facilitaba una lista en la que constaba el nombre y domicilio de de uno de los fallecidos más recientes en cada colegio electoral. A veces le ocurría que cuando se acercaba a la urna ya se le había adelantado otro suplente que había ocupado el lugar del muerto. Otras veces tenía que disimular puesto que era conocido de los interventores.

«¿Y por qué hace usted eso? Le preguntaba algún conocido.

¡Toma! Por lo que se hacen casi todas las cosas en este mundo: por dos pesetas y un cigarro puro.»

Muchos próceres monárquicos como el inefable Romanones se rascaban el bolsillo para sobornar a sus electores. Hoy, el doctor falsario ha modificado parcialmente las mañas tramposas y rasca no su bolsillo si no el de sus víctimas contribuyentes forzosos para comprar el voto de vagos, maleantes, golpistas, filoetarras, nazifeministas, okupas o descamisados. En la pintoresca España actual también sucede que los electores vivos o muertos son los que convidan a los partidos políticos que cobran abusivamente por cada voto recibido. Tras cornudo apaleado. Pero la remuneración del fraude también puede estar “en diferido” como diría cierta «prócera» popular manchega compañera de Bárcenas.

La citada Pardo Bazán comparaba a España con Rusia, “dos pueblos antiguos y a la vez jóvenes que aún ignoran adónde les empujará el porvenir, y no aciertan a poner de acuerdo la tradición con las aspiraciones”.

En la literatura rusa hay una noble pulsión moral un intento de mejorar la realidad, casi siempre con repercusiones. Pero aquí el drama es la indiferencia hacia la literatura y el arte, se quejaba con razón la ilustre autora. Aunque, ahora en su Galicia natal junto con el gran Valle, genial practicante de la “voluptuosidad del ayuno”, la propia doña Emilia es casi una escritora proscrita, represaliada post mortem por la Santa Inquisición nacional-galleguista oficial de Feijóo por el grave e imperdonable delito de escribir en español.

Nicolás Vasilievich Gogol, uno de los mejores estudiosos del alma rusa. Gogol fue un alma atormentada que sufrió mucho. En eso se diferencia poco de otros muchos grandes literatos rusos, que poseen un algo de agentes psicopompos pues la literatura rusa lleva a los lectores sensibles al mirador de los abismos más insondables de la conciencia humana. Estudioso de la magia, que practicó en su madurez y describió en alguno de sus relatos, no obstante se considera a Gogol como el padre de la novela realista rusa. Su primera obra, “El inspector”, es la historia de una corrupción equivocada. No en el sentido moral, que todas lo serían, sino en el de sobornar a destinatario equivocado. Los corruptores, los caciques locales, confunden a un pobre diablo recién llegado con el temido inspector que viene a revisar la situación desde la capital. Censurada primero, luego autorizada expresamente por el propio zar Nicolás I, su estreno en San Petesburgo constituyó un gran escándalo. No obstante, gustó mucho en Moscú, con un público diferente y más sensible al asunto criticado. Dejo al amable lector su aplicación al caso español en diversas situaciones de nuestras instituciones.

Después de este gran éxito, Gogol escribió la que se considera su obra maestra “Las almas muertas” que refleja con singular humor y maestría la peculiar situación de la sociedad rusa en relación con la servidumbre. El protagonista, Chichikov, consejero de Estado, importante propietario, viaja por motivos particulares.  Muy “particulares” aprovechando la existencia de instituciones tradicionales como los siervos y la relativa inoperancia de la administración rusa, salvo en la cuestión policial. A Chichikov se le ocurre que puede aprovecharse del retraso con el que la administración zarista actualizaba el censo de siervos varones, “almas”, en su terminología, comprándoselas a sus antiguos propietarios. Estos se benefician al librarse de pagar la contribución que les correspondería hasta que fueran dados oficialmente de baja y el pícaro puede utilizarlos como ejército fantasma, como prenda ficticia para conseguir sus propias concesiones o proyectos ante la burocracia zarista.

Volviendo a nuestro caso, ha habido quejas en la gestión del voto por correo, en las dificultades para inscribirse. Pero la cuestión clave ahora estaría en la fase del proceso electrónico y sus hipotéticas trampas por conteo de falsos votos muertos. Sabemos que el fraude electrónico electoral ha sido posible en EEUU, cuyo degenerado Partido Demócrata tanto inspira a nuestro héroe.  Lo explicaba uno de los informáticos autores del fraude ante cierto tribunal que investigaba las denuncias. La trampa se hacía manipulando con programas o algoritmos ocultos de sustitución de la naturaleza de los votos durante el proceso de contabilización de ellos. Otros autores denuncian el empleo manipulado del sistema Smartmatic dentro del Proyecto PRIVILEDGE.

Desde luego está supuesta manipulación, aunque oculta, hubiera requerido importantes complicidades institucionales. En contra de la hipótesis, no está tanto la propia dificultad de tal supuesta complicidad, ya comprobada en muchas instituciones mohatreras del Reino, sino el hecho de que los partidos estafados no hayan protestado por las supuestas trampas en la timba.

Pero, acaso podría funcionar la ley del miedo: Los resultados favorecen los peores intereses globalistas que son los verdaderos amos del monipodio más allá de la manipulable opinión de los ilusos votantes. El que proteste castigado sin postre.  Y el IBEX cierra históricamente por primera vez en alza, aunque pequeña, tras unas elecciones. Cuando lo lógico, desde el punto de vista del inversor de a pie español, sería una caída espectacular de pánico por el desastre que se avecina. Y eso que, además, los dos valores más importantes, Santander e Inditex, habrían descontado el inmediato pago de dividendos.

NOTAS:

Aquí otra versión de la posible técnica de fraude electoral

Y otra que lo achaca a la manipulación del voto por correo

ADDENDA (1 de mayo de 2019)

Se van confirmando las sospechas de indicios de pucherazo en varios lugares.  VOX exige la revisión de todas las urnas tras la aparición de decenas de miles de votos nulos.

 

 

 

Elegía

“Trasmita al presidente Nixon que el orden y la estabilidad en España quedan garantizados por las oportunas medidas que estoy tomando”.

Mi verdadero monumento no es aquella cruz en el Valle de los Caídos sino la clase media española”.

(Confidencias de Franco al general Vernon Walters).

 

Una de esas medidas, además de asegurar la entronización de Juan Carlos según los deseos norteamericanos, será facilitar pasaporte y escolta de los servicios secretos españoles a Felipe González y compañía para derrocar a Rodolfo Llopís en Suresnes y fundar el PSOE made in USA, base del atlantismo y la monarquía juancarlista, y partido clave para evitar una verdadera democracia, promover y sostener el monipodio del gran capital, en parte producto del saqueo del patrimonio público español, con el paradójico apoyo de muchos trabajadores españoles que, engañados por unas siglas falaces o mohatreras, actúan contra sus verdaderos y legítimos intereses.

Si el PSOE made in USA fue clave para dar estabilidad al Reino de España a finales de la Guerra fría, ahora nos encontramos inmersos de pleno en otra etapa histórica y lo que “toca” es la desestabilización controlada de los antiguos Estados nacionales para promover el globalismo del NOM. Y, para nuestra desgracia, el Reino de España es uno de los Estados más débiles tanto por el embrutecimiento programado al que viene siendo sometido el pueblo español con la complicidad de la clase dirigente y de los partidos turnistas y separatistas, cuanto por la ineficacia de las instituciones políticas, económicas y culturales borbónicas para mantener la Nación.

Entiendo que tales son las causas mediatas de la debacle nacional de ayer. De este renovado «¡Vivan as caenas!» de tan infausta memoria por el que el populacho enardecido suelta las acémilas del carruaje de los traidores y felones para tirar de él. En efecto, tras el golpe del 11 M, la labor de un ZP, un cómplice galleguista chantajeable felón, o ahora del doctor falsario es la de devastación, de sabotaje, de provocar una vía de agua en el casco que haga del naufragio mera cuestión de tiempo. Decía alguien con aguda y lúcida ironía que España era un nuevo Titanic en el que, a diferencia del primero, la mayor parte de la tripulación y del pasaje encima aplaudía mientras se hundía. Veremos quién aplaude cuando el sistema dé en quiebra y no pueda hacer frente al pago de pensiones o sus compromisos.

Y en esa labor de sabotaje y hundimiento de la nación española el prostituido PSOE made in USA vuelve a tener un papel decisivo. Con dos escenarios principales posibles: La vía rápida para el hundimiento a las bravas, el pacto criminal con golpistas catalanes, etarras o teocráticos meapilas vascos y comunistas bolivarianos. O bien la coalición con Ciudadanos el partido globalista afrancesado a lo finolis, del pijerío neoliberal o socialdemócrata según exija el guión, que pretende despojar a España de lo que le queda de soberanía para ofrecérsela a instituciones financieras y políticas no democráticas globalistas como UE, FMI, BCE, OTAN… en esta segunda alternativa quizás se pudiera salvar, si tal conviniese a esos poderes fácticos, una presencia honorífica de la Monarquía, algo así como la de la Reina de Inglaterra en la Commonwealth. Una especie de carabina para tapar la orgía y el desaguisado.

La primera vía, la rápida, supone indultos, más impuestos confiscatorios y caciquismo tribal autonómico, ruina del entramado de la economía real en beneficio de la financiera, con la consecuencia del desmantelamiento de la clase media española de la que Franco se sentía tan orgulloso, más privilegios abusivos para las reaccionarias oligarquías periféricas a las que la PSOE sirve, referendo de autodeterminación, al cabo… el fin de la España conocida y de la propia Monarquía.

La segunda, necesita más tiempo y requiere un mayor disimulo, aunque incluso quizás pudiera resultar más demoledora a largo plazo.  Y, también, necesita otro requisito: que la criatura Rivera no se comporte como mula ensoberbecida díscola al amo. Que acepte ser sacrificada ahora en el altar sorosiano o pretenda ir por libre para sustituir en el futuro al doctor Sánchez como imaginaria de igual servicio.

 

 

 

 

 

CONVOCATORIAS: La fiesta del Capazo en Torre Don Miguel y el culto solar

Pese al reciente acoso de ciertas organizaciones de izquierda, en muchas ciudades españolas se viven con gran devoción o interés las procesiones de semana santa. Incluso jóvenes y niños participan con gran dedicación. Fiestas cuyo remoto origen mítico e histórico se encuentra en las paganas del inicio de la primavera, tras el cruce o intersección del ecuador celeste con la eclíptica.  Y cuya estética, en ocasiones verdaderamente conmovedora o emocionante, con sus antorchas, hábitos y capirotes, recuerda la de los cortejos astrales según lo describen algunos clarividentes. En ocasiones, la belleza de la conmovedora manifestación se refuerza cuado se manifiesta en hermosos ambientes como el de la ciudad monumental de Cáceres, que parece inspirado en el antiguo Jerusalén evangélico.

Es sabido que el solsticio de invierno en el hemisferio boreal ha dado lugar a la Navidad cristiana, que fue fijada el 25 de diciembre por el Papa Julio I el año 337 como una adaptación del culto solar, del nacimiento del Sol en el solsticio de invierno, como encarnación o materialización del Verbo, Natalis solis invicti. Cabe recordar el profundo sentido espiritual propio de los Misterios paganos, tomado luego por el Cristianismo, que el nacimiento de la Luz y del Fuego, posee para el alma humana. Sean figuras como Mitra, Horus o Jesús las representaciones simbólicas o históricas del Sol, lo importante es la propia renovación interior favorecida por la de la energía comunicada al planeta, el “tal como es arriba es abajo” de la tradición hermética. Pero si la fiesta de la Navidad se asocia al Sol, la Semana santa tiene que ver también con la Luna. El punto vernal o equinoccio de primavera supone el punto de corte entre la eclíptica y el ecuador celeste. Trayectorias que forman en su intersección una especie de cruz en aspa o cruz de San Andrés.  Pero también se asocia a la Luna porque el domingo de Resurrección se fija por el primer domingo después del primer plenilunio tras el equinoccio de primavera.

El llamado Domingo de Resurrección por la Tradición cristiana, tan pleno de amor, compasión, ilusiones y esperanzas, forma parte de las antiguas festividades relacionadas con la primavera y el proceso de renovación de la vegetación, con el calendario fenológico. Así, entre otras muchas, los cultos a Apolo, Baco, Adonis, o la tradición frigia de Cibeles y Attis, a su vez con diferentes variantes legendarias. En el Cristianismo, como ya hemos indicado, el Domingo de Resurrección se establece tras el equinoccio de primavera. Es decir, una vez atravesado el punto vernal o de intersección formando una cruz apaisada o de san Andrés el ecuador celeste con la eclíptica.

Pero hoy, una vez recordadas estas ideas elementales, vamos a dedicar un poco de tiempo a revisar otra fiesta íntimamente relacionada con el sol y el fuego, de extraordinario interés antropológico: El sábado siguiente al domingo de resurrección se celebra el Capazo en Torre Don Miguel, un pintoresco pueblo del norte de Cáceres en la sierra de Gata. Se trata de una interesante fiesta que constituye todo un universo simbólico relacionado con sabios mitos enriquecedores de capital importancia para el desenvolvimiento de la civilización occidental.

En la fiesta del Capazo también se pueden encontrar las raíces de la antigua religión solar, del hilozoísmo y de los Misterios de Oriente medio o Grecia. Aunque haya personas a las que esta afirmación les pueda resultar chocante, ciertos aspectos simbólicos y ritualísticos de muchas de las religiones actuales son variantes del antiguo culto o religión solar. Que en el caso ario también se relaciona con el fuego. Para los Vedas existe la alegoría del fuego (Agni) que es el hijo encarnado del sol en el Cielo. Su nacimiento se celebraba durante el solsticio de invierno. Al igual que, por ejemplo, Mitra o Cristo. Esta interpretación puede encontrarse en muchas imágenes de libros sagrados como la que reproducimos aquí, tomada del frontis de un libro religioso del siglo XVIII.

En el Cristianismo la custodia del Santo Sacramento se asocia al sol cuya forma adopta. El encendido del cirio pascual renovado el sábado santo es una forma de resurrección del fuego que posee reminiscencias védicas. En la fiesta del Capazo también se produce otra forma de renovación del fuego cuando de las ramas caídas del árbol incendiado se prenden los cirios que son ofrecidos a la Virgen Madre. La Naturaleza dadora de Vida con la renovación de la vegetación y con la Agricultura.

Desde la Antigüedad, esta renovación cósmica se asocia a la que ha de tener en consonancia tanto las personas a nivel individual como las sociedades o culturas en las que viven. En efecto, el hilozoísmo asocia las obras del espíritu a la naturaleza. Religión, arte, cosmología, metafísica son formas de entender y desarrollar una misma concepción universal. El hilozoísmo puede entenderse como un sistema de la metafísica experimental, valga la paradoja, que intenta referir a un origen psíquico el conjunto de las cosas y los fenómenos de la naturaleza. Todas las cosas tendrían alguna forma de conciencia. Alguna forma de alma. La evolución de la naturaleza sería la del desenvolvimiento de la conciencia. El florecimiento o renovación de la vegetación ha de acompañarse armónicamente con el del alma humana. No es de extrañar que en él se inspiren muchos artistas.

Para ayudar en esta bienhechora acción se habían instituido los diversos Misterios, representaciones míticas o simbólicas de la actividad solar, la renovación y muerte de la vegetación, del Amor, de la iluminación de la Conciencia. Pero además del aspecto metafísico, poético, también había una razón práctica como era la del rol de la agricultura para prevenir el hambre.

En el llanto de las mujeres por Adonis, el amante de Venus e hijo del árbol Mirra, propio del ritual de los antiguos Misterios adonias se observaba el dolor porque su señor (el grano) hubiera sido muerto y luego triturado en el molino. Aquí, en Torre Don Miguel son otras producciones agrícolas, el aceite o la vid las que han sido llevadas al molino mediante sendos capazos. En la variante frigia del mito, la de Attis y Cibeles, que se celebraban en la proximidad del equinoccio de primavera, el árbol donde se refugió Attis, que también había nacido un 25 de diciembre, adquiere una gran importancia simbólica en el proceso de renovación. Los cofrades cortaban un pino que envolvían en bandas como un cadáver y al que se adosaba una imagen de Attis. Música y cánticos. Tras el duelo venía la explosión de gozo. El héroe dios había resucitado. Su inmortalidad había sido trasmitida al árbol bajo el que murió. De ahí parece que viene también, además de la del roble del Capazo, la costumbre del árbol de Navidad. El fuego renovado prende los cirios en honor de la Virgen Madre Bienvenida, rodeada de flores abiertas como las almas se abren a la Luz. Los ritos de Attis también incluían una comida o ágape sacramental. En Torre Don Miguel el Capazo acaba con el llamado sopetón, comida ritual, elaborada con pan tostado, empapado en aceite, zumo de naranja y cubierto de azúcar.

De estas breves notas a vuela pluma podemos deducir el interés antropológico del rito del Capazo, sus similitudes con ciertos antiguos Misterios agrarios y de renovación espiritual. Estamos ante un ejemplo claro y probado de esa porfidización de las creencias que nos cuenta Spengler. Que estos rituales como el del Capazo en Torre Don Miguel de algún modo son anteriores al propio Cristianismo, que su origen remoto data de hace muchos milenios y luego en la celebración de la Diosa Madre y del Dios Héroe sacrificado, propios de los diferentes Misterios del Paganismo iniciático más que de los socorridos celtas.

El fuego, hijo del Sol, renueva la Naturaleza. Y con ellos la agricultura que permitía el mantenimiento de la vida humana en lo material, a la vez que el Arte iluminaba las conciencias. La fiesta del Capazo en Torre Don Miguel se incardina en la acción bienhechora y filantrópica de la milenaria tradición hilozoísta.

 

Notas:

Mi gratitud al Doctor don Pablo Bahillo por la cesión de su impresionante fotografía de una procesión de la semana santa cacereña de este año.

La fiesta del Capazo de este año se celebra este sábado 27 de abril en Torre Don Miguel, Cáceres. Para más información puede consultarse https://www.fiestaelcapazo.com/

 

 

 

 

 

Don Miguel de Cervantes vota

Algunas personas, al parecer aún minoría, lo tienen claro: En la situación política mundial cada vez resulta más preciso intentar defender las culturas y tradiciones nacionales frente a las agresiones globalistas dispuestas a disolverlas en un marasmo embrutecedor y esclavizante. Nos encontramos ante un futuro sombrío y en el que la propia civilización occidental se encuentra en peligro de desaparición tal como la conocemos y con los valores que ha venido manteniendo durante los últimos siglos.

La creciente servidumbre de nuevo cuño nos amenaza con la peor esclavitud, la de los esclavos que ni siquiera son conscientes que lo son, y en consecuencia, no luchan por su libertad. Tal es también la situación actual española y con el agravante de las presentes amenazas para la unidad e integridad territorial nacional. Y si tal es la cuestión fundamental, que puede resumirse en recuperar la mayor cuota de soberanía posible para intentar acometer y revertir los problemas y amenazas desde las instituciones, así sería preciso tratarla con el voto, suponiendo que aún las cosas tengan remedio votando dentro de un sistema tan degenerado, corrupto y liberticida como es el tinglado borbónico actual.

La calidad de un sistema democrático es función de la de sus instituciones y a su vez estas lo son de los hombres que las representan, hacen y gestionan. De modo que no puede haber una república sin republicanos, ni una democracia sin demócratas. Y ninguna de las dos cosas sin un respeto último a la dignidad humana y el mundo de los valores metafísicos. La Justicia, la Libertad, la Belleza, el Bien Común, el desenvolvimiento espiritual, moral, cultural, social, económico e intelectual del hombre. Una sociedad progresa cuando promueve y logra una mayor realización de este conjunto de valores metafísicos en sus diferentes niveles personal, social e histórico. Y para ello es indispensable recuperar la Educación y la Cultura.

Algunos grandes hombres de nuestra Cultura nos muestran caminos. En esta campaña electoral, preñada de tanta estulticia, sandez, oportunismo marrullero y de tan malos presagios, resulta especialmente oportuno recordar algunas de las ideas filosóficas y políticas del insigne Cervantes, y mejor, hoy un 23 de abril, aniversario de su muerte, día del libro, en el que en España Cáceres celebra la festividad de san Jorge.

 

Sí. Es importante y de utilidad práctica aquí y ahora. Conviene destacar la modernidad y actualidad de muchos de los planteamientos cervantinos, propios de la moral universal desarrollada por los enciclopedistas. Cervantes puede ser considerado un pionero de la Ilustración, claramente convencido del sentido aristocrático de la cultura, en su genuino sentido griego: un ideal de perfeccionamiento propio y de la sociedad, por parte de la virtud y de los mejores, es decir, de la aristocracia del mérito, el talento y el trabajo. Algo que hoy para muchos sonará a chino pero que constituye idea fuerza de nuestra tradición desde Grecia.

Y como buen heredero de la Tradición española, Cervantes ejerce como filósofo de la voluntad, mucho antes que Schopenhauer. Ejerce la voluntad de ser libre, la voluntad de ser responsable en busca de la maestría, maestría de la que don Quijote carece en la aventura de Andresillo que tan amargo sabor deja al lector, pero que desarrolla a lo largo de sus peripecias para poder lograr el genuino ideal caballeresco: la consecución gracias a la fortaleza y la inteligencia de los grandes valores metafísicos de Justicia y Libertad, pues “las armas tienen por objeto y fin la paz, que es el mayor bien que los hombres pueden desear en esta vida”.

Admirador de “la libertad de Italia” y conocedor de que “en Alemania se vive con más libertad de conciencia”, trata de asociar la libertad a la responsabilidad de los propios actos: ”La libertad es uno de los más preciosos dones que los hombres dieron los cielos, con ella no pueden igualarse los tesoros que encierra la tierra ni el mar encubre; por la libertad, así como por la honra, se puede y debe aventurar la vida; y por el contrario, el cautiverio es el mayor mal que puede venir a los hombres”.

Y Cervantes, en efecto, se jugó la vida varias veces tratando de huir de su cautiverio del mismo modo que su héroe, don Quijote, prefiere morir en la playa de Barcelona antes que renegar de su libertad de amar a Dulcinea.

 

El Zohar, el libro sagrado de la cábala española, que tanto influiría en la composición de El Quijote, explica poéticamente el problema de la Libertad asociándola al de la existencia del Mal: “los mundos de la emanación y de la creación permanecen encima del trono de Dios. Allí es imposible distinguir a Dios de la Schechina, porque allí todas las cosas son uno. Pero debajo del trono, en los mundos de formación y de acción, empiezan las distinciones. Como todo pecado que el hombre comete da vida a un demonio, estos demonios son la barrera que se interpone entre El y la Schechina. Pero nosotros hemos visto que el deseo del pensamiento supremo fue que cuando el hombre se arrastró a sí mismo al pecado y muerte se le permitió el libre albedrío, de manera que pudiera, poco a poco elevar a sí mismo, así como a los mundos inferiores al estado de los superiores. Pero el libre albedrío sería imposible sin la tentación al mal. De aquí que la Schechina prefiere sufrir las penas de la invasión de los demonios, más bien que debilitarlas probabilidades de felicidad eterna dadas al hombre. El Santo Rey es la belleza, mientras que la Reina, la Schechina es la actividad perpetua de las emanaciones divinas que penetran toda la existencia. El Rey es el sol, mientras que la Reina es la luna, siendo su luz la verdadera reflexión de la del sol”.

En el trance español actual, ¿cuál es el pecado, el Mal político, que puede general el uso  inadecuado o estulto del libre albedrío?  Pone los pelos de punta siquiera barruntar lo que podría pasar si alcanzan mayoría suficiente las formaciones que odian a España y a la Libertad.

Sabemos que como hombre de su tiempo Cervantes padeció en sus propias carnes los males endémicos de la justicia española, la lentitud, la llamada ley del encaje cuando no incluso el cohecho mondo y lirondo. Igual que Mateo Alemán admiraba los métodos más ágiles de la justicia islámica, que entendía por ello más favorables para el justiciable común, si bien y esto constituye un interesante contraste, mientras en Mateo Alemán, y en general en toda la literatura picaresca española, suele primar la desolación de las criaturas arrojadas a un mundo violento, humillante y hostil, es decir, la dimensión horizontal del hombre frente a la vertical, en Cervantes, el culto al ideal salva al héroe del naufragio total tras su derrota.

El enciclopedista barón de Holbach, casi dos siglos después que nuestro autor, aún clamaba: ¿Qué ideas claras y verdaderas de equidad natural podrían sacar los pueblos de ese agregado confuso de costumbres y de leyes injustas, contrarias a la razón, caprichosas, oscuras e inconciliables, como son las que forman en casi todos los países la jurisprudencia y la regla de los hombres? ¿Qué recursos pueden hallar los ciudadanos en una jurisprudencia capciosa, que sólo parece favorecer la mala fe, los empréstitos y contratos fraudulentos, las mayores picardías, y los artificios más a propósito para desterrar la probidad de los tratos y de las obligaciones recíprocas de los ciudadanos? ¿qué confianza puede tenerse, ni qué protección encontrarse en leyes que dan lugar a trampas y enredos interminables, que arruinan a los pleiteantes, engordan a los curiales, y facilitan a los gobiernos el cargar impuestos y derechos sobre las disensiones y pleitos eternos de sus súbditos?

Cervantes es partidario del principio jurídico “in dubio pro reo”. Expresado en palabras del escudero metido a gobernador:”se me vino a la memoria un precepto, entre otros muchos que me dio mi amo don Quijote la noche antes que viniese a ser gobernador de esta ínsula, que fue que cuando la justicia estuviese en duda me decantase y acogiese a la misericordia”.

 

La moral cervantina es de carácter filosófico, humanista, no confesional y práctico. Antecedente de la moral de los enciclopedistas. Con una Moral de alcance universalista, basada en lo que tienen en común todos los hombres y no en distinciones de clase, religión o nacionalidad, y de carácter aristocrático en el sentido de supremacía de la virtud, y del ejercicio de la libertad asociada a la responsabilidad, pues, de acuerdo con la opinión de los estoicos “cada uno es artífice de su ventura”.

En palabras cervantinas, en este caso de Preciosa, La Gitanilla: “en este mi baxo cobre/ siendo honestidad su esmalte/ no hay buen deseo que falte/ ni riqueza que no sobre/ no me causa alguna pena/ no quererme o estimarme/ que yo pienso fabricarme/ mi suerte y ventura buena”.

Extraordinariamente oportuna esta afirmación de auto responsabilidad cuando tanto se ofrece y se busca como ventaja electoral la sopa boba de una paguilla del papá Estado. Es la reivindicación de la voluntad, del intento de conseguir el logro a través del mérito y no del monipodio, del partido o del grupo de presión lo que permite el verdadero progreso.

 

En la búsqueda personal de la realización del Ideal y de lo sagrado, cuyo escenario verdadero es la conciencia, a veces las organizaciones son un obstáculo. Así, cuando don Quijote intenta dar con la morada de Dulcinea, arquetipo del alma y sus valores, se encuentra con que “con la Iglesia hemos dado Sancho”.

Cervantes rechaza la expulsión de los moriscos españoles, y pone en boca del morisco Ricote que “el destierro… la pena más terrible que nos podían dar”. Y prosigue Ricote: doquiera que estamos lloramos por España, que, en fin, nacimos en ella y es nuestra patria natural…no hemos conocido el bien hasta que le hemos perdido; y es el deseo tan grande que casi todos tenemos de volver a España, que los más de aquellos, y son muchos, que saben la lengua, como yo, se vuelven a ella…es dulce el amor de la patria”.

Cervantes defiende el matrimonio natural dirigido a la felicidad y el amor así como el papel libre de la mujer en la sociedad, las heroínas cervantinas suelen ser más sensibles e incluso ilustradas que sus respectivas parejas. La defensa de la verdadera dignidad de la mujer, opuesta al ultra femicomunismo enmucetado y subvencionado actual.

Para Cervantes cabe una concepción de la Política como arte dirigido a la promoción de la dignidad humana, superador del mero ejercicio pragmático de ésta, sin ideales ni patriotismo, arquetípico de la Restauración pasada y presente.

Sin el ejercicio moral no puede haber verdadera estabilidad ni progreso político. Cervantes considera que la reforma político religiosa de la sociedad es necesaria, pero sólo puede haber república si hay verdaderos republicanos, es decir gentes que deseen que su conciencia y voluntad sirvan a los valores metafísicos de libertad, justicia, amor y conocimiento, obstaculizados por un  sistema político tal como el del Antiguo Régimen  que dificulta la autoridad de la aristocracia verdadera, la del trabajo y el mérito, frente a la tiranía del vulgo, sea quien sea ese vulgo puesto que en su acepción cervantina es “aquel que no sabe”. Una cuestión que sigue siendo de rabiosa  actualidad en la era de la posmodernidad y la posverdad.

Ya Aristóteles sostenía que el mayor daño que le podía venir a una república era la venta de los oficios. Un reino sólo podría ser bienaventurado despreciando el rey su propia ganancia. Otra cuestión básica, la de la corrupción de los dirigentes. La naturaleza humana es la que es, pero puede promoverse el ejercicio de la virtud a través de la voluntad de ser mejores, logro deseable de la educación. De ahí, la importancia no sólo humana sino también política de ésta.

El arte es fundamental para educar. La poesía es un arma educadora casi tan importante como las antiguas escuelas mistéricas en cuyas fuentes ha bebido Cervantes. La poesía mueve el mundo de la emoción. El saber y el querer deben estar combinados. Es preciso educar la voluntad con generosidad para seguir la propia vocación antes que el pane lucrando.

Cervantes explica la base iniciática tradicional, y por tanto moral, de sus ideales sobre el buen gobierno, en sus consejos a Sancho gobernador en una especie de remedo de la famosa carta séptima de Platón.

De ahí su referencia externa a la ley natural en la que el sabio, don Quijote, explica al Sancho que va a ejercer la gobernación de la ínsula: “primeramente, oh hijo, has de temer a Dios, porque en el temerle está la sabiduría y siendo sabio no podrás errar en nada”. Que puede entenderse como una probable alusión al gobierno platónico de los sabios, expresada en la carta Séptima de Platón: “los problemas del mundo nunca tendrán solución si los poderosos no se rodean de sabios que los aconsejen, siendo así que siendo poderosos es casi imposible que ellos mismos sean sabios”.

Don Quijote había disputado con cierto clérigo contrario a lo libros de caballerías la atención y la opinión de los duques. Pero como en el caso ya citado del Platón que pretende que sus ideas políticas basadas en las doctrinas pitagóricas se apliquen y a ese fin no duda en arrostrar grandes peligros y se embarca para Sicilia para ayudar a Dión de Siracusa, don Quijote intenta asesorar a su amigo Sancho en el arte del buen gobierno de la ínsula Barataria.

Pero nos dice la Biblia: El temor de Dios que significa la sabiduría (Eclesiástico 1-15…) Y también en El Zohar o Libro del Esplendor de la cábala española, citando al Salmo XXV: “está escrito. El secreto del Señor es para los que Le temen”.

En El Zohar se halla también otra acotación interesante sobre este tema, (salmo CXI): “el temor del Señor es el comienzo de la sabiduría: de buen entendimiento son todos aquellos que lo hacen (sus preceptos) su alabanza durará para siempre” pero en vez del comienzo de la Sabiduría sería más apropiado decir el fin de la sabiduría es el temor del Señor. Sin embargo el Salmista habla del grado más alto de la sabiduría que sólo puede ser alcanzado a través de la puerta del miedo a Dios. Esto se halla implicado en los versículos “¡abridme la puerta de justicia!, entraré por ella, daré gracias al Señor. Esta es la puerta del Señor, los justos entrarán por ella” (salmo CXVIII).

O también en Cicerón: ¿los hombres pueden hacer bueno lo que es malo, y malo lo que es bueno? De gran importancia ahora que se arremete e insulta la Ley Natural y se hacen cohonestar las mayores aberraciones.

La primera premisa o referencia del buen gobierno es, pues, externa al gobernante cuya acción debe tenerla en cuenta y servirla. Sea la Ley natural, un código de conducta, un sistema axiológico o constitucional, no vale todo para mantenerse en el poder.

La segunda condición del buen gobierno es la indagación de nuestra propia relación con la Ley natural: el famoso “conócete a ti mismo” del templo de Apolo en Delfos. O la pregunta que el servidor del Grial dirige al caballero buscador: ¿a quién sirves?

Es decir, la tensión entre la pauta moral y nuestra propia capacidad para actuar en las contingencias personales, sociales e históricas. En las propias palabras de nuestro caballero andante: “lo segundo, has de poner los ojos en quien eres, procurando conocerte a ti mismo, que es el más difícil conocimiento que puede imaginarse; del conocerte saldrá el no hincharte como la rana que quiso igualarse con el buey…

También Goethe consideraba que falta de dominio de sí y autocracia están muy unidos: “quien no se domina a sí mismo gusta de someter a otros bajo su poder y voluntad”

Sancho aunque iletrado resulta un buen gobernador: “letras pocas tengo porque aún no sé el A,B,C, pero bástame tener el Cristus en la memoria para ser buen gobernador…”.

Don Quijote prosigue los consejos a Sancho mediante carta en la que, una vez sentados los principios abstractos, ahora se exponen criterios de orden práctico: “para ganar la voluntad del pueblo que gobiernas, entre otras has de hacer dos cosas: la una ser bien criado con todos… y la otra procurar la abundancia de los mantenimientos que no hay cosa que más fatigue el corazón de los pobres que el hambre y la carestía”.

Es decir, todo un programa actual de gobierno: atención a la imagen y a la economía.

Y como Tácito, que consideraba “la multiplicidad de las leyes como señal cierta e infalible de un mal gobierno y de un pueblo corrompido”, prosigue nuestro sabio Don Quijote avisando al buen gobernador Sancho contra la excesiva proliferación de leyes. Mal endémico, por cierto, de la política española, puesto que gran número de nuestros políticos piensan que basta la mera promulgación de las leyes sin proveer recursos para darlas curso y hacerlas posibles en la práctica. Aunque tienen claro que a más leyes, normas y reglamentos menos libertad y más corrupción. El ya citado Holbach tenía mucha razón. Por cierto, ¿se imagina el amable lector lo que pasaría en España si un día se cumplieran exactamente todas las leyes y normativas vigentes, directivas europeas incluidas?

Pero, continúa nuestro caballero: “si las hicieres procura que sean buenas, y sobre todo que se guarden y cumplan, que las pragmáticas que no se guardan lo mismo es que si no lo fuesen, antes dan a entender que el príncipe que tuvo discreción y autoridad para hacerlas no tuvo valor para hacer que se guardasen…”

Y avisa: “No te muestres, aunque por ventura lo seas, lo cual yo no creo, codicioso, mujeriego ni glotón, porque en sabiendo el pueblo y los que te tratan tu inclinación determinada, por allí te darán batería, hasta derribarte en el profundo de la perdición”.

A lo que el buen Sancho le contesta para tranquilizarle que “hasta agora no he tocado derecho ni llevado cohecho”.

Cada vez parece más acertada la sospecha de la promoción de los chantajeables a lo más alto de la cucaña política, institucional, financiera o empresarial.

Finalmente, cuando Sancho dimite de su cargo, don Quijote le consuela: “ven tu con segura conciencia y digan lo que dijeren” ¿Cuántos se pueden ir hoy con la conciencia tranquila?

La ociosidad fastidiosa de los duques pone a prueba por simple entretenimiento, cuando no por mera burla, las dotes morales y políticas de don Quijote y de Sancho con buen resultado para ambos, aunque no tan bueno para los promotores, que en verdad no acreditan, ni ante el lector ni ante la sociedad racional y crítica, sus talentos y virtudes.

La conducta de los duques parece indicar que las distinciones y privilegios que disfrutan como miembros de la nobleza no tienen fundamento en el propio mérito o virtud reales, ni cabe encontrar especial sentido del honor en tratar de burlarse de un supuesto loco cuya nobleza de corazón y valor moral se encuentra tan lejos de su comprensión.

Para un hombre de mérito y talento como Cervantes, los duques de su obra magna, como otros aristócratas a los que tuvo que recurrir durante su vida, formarían parte del vulgo: aquellos que no saben. Lamentablemente, gran parte de la dirigencia y de las clases altas españolas no están a la altura que corresponde a su verdadero mérito, ni menos cumplen las exigencias que la hora actual demanda.

Por lo que se refiere al problema catalán, Cervantes lo tenía claro: En el capítulo LX de la segunda parte de El Quijote durante su aventura con el noble bandido Roque Guinart, dice Don Quijote a un asustado Sancho: no tienes de qué tener miedo, porque estos píes y piernas que tientas y no ves, sin duda son de algunos forajidos y bandoleros que en estos árboles están ahorcados, que por aquí los suele ahorcar la justicia cuando los coge, de veinte en veinte y de treinta en treinta, por donde me doy a entender que debo estar cerca de Barcelona.

El Quijote no es la obra de un simple intelectual, de un teórico, de un mero y empedernido lector que reelabora en su genial novela gran parte de las ideas recibidas de otros, sino la de un hombre que ha vivido y ha sufrido mucho y al que la sociedad de su época no ha tratado como se merecía. Por eso, de algún modo, toda la peripecia del noble caballero andante y su escudero con los duques posee un cierto componente biográfico. Quizás conocedor del viejo consejo platónico de que “más vale padecer la injusticia que inflingírsela a otros”, Cervantes aprovecha para explicar en capítulos magistrales de la Segunda parte del ingenioso hidalgo trasformado ya en caballero, cuáles serían  realmente las ideas virtuosas para el arte del buen gobierno. Ideas que lamentablemente, no suelen ejercer los grandes y poderosos, que olvidan que la verdadera grandeza para ser estable debe apoyarse en la justicia. Pues es la virtud la única que puede dar justos y legítimos derechos a la grandeza, de modo que en un estado bien constituido, donde la justicia sea observada, los ciudadanos más virtuosos, los más útiles o ilustrados serían los más distinguidos. El poder sólo estaría entre los más capaces de ejercerlo en beneficio de la sociedad, de manera que los cargos, los honores y dignidades serían concedidas a los que las hubiesen merecido con sus talentos y su conducta.

Como vemos, todo parecido de este ideal de la Tradición con nuestra penosa realidad actual sería simple coincidencia.

Don Quijote ayuda a Sancho en su intento de ser buen gobernador y lucha dentro del mundo enrevesado y hostil de clérigos, duques y bachilleres, por desencantar a Dulcinea. Ese ideal encantado por unos y otros poderosos hasta que se ha convertido en irreconocible para el caballero andante. Pero su verdadera grandeza estriba primero en no renegar de ese ideal en el momento cenit o de mayor plenitud de todas sus peripecias, que, según expresa Cervantes con símbolos, sucede en un espacio y un tiempo sagrados, pues ocurre en el Oriente geográfico y durante el solsticio de verano. Y en asumir, al cabo, que quizás el universo de los valores metafísicos no sea realizable en este mundo dominado por una u otra canalla, donde sin duda es más difícil encontrar verdaderas Dulcineas que mozas con algunas habilidades para salar puercos.

Sigue siendo tarea fundamental, pues, desencantar la actual España embrutecida por duques y plebeyos.

No solo en El Quijote, en El Coloquio de los perros o en Rinconete y Cortadillo, también se hacen interesantes reflexiones críticas sobre la situación de corrupción de la sociedad española de la época, y se deja traslucir a inquietante sensación de que buena parte de la clase dirigente no cumple adecuadamente con sus obligaciones.

En el Coloquio, uno de los canes sabios cuenta al otro sus aventuras y peripecias mientras se ocupó de guardar un rebaño de ovejas. Y observa, cuando trata de averiguar la verdad de los extraños ataques que sufren, como son los propios pastores quienes so pretexto del lobo matan y roban el mismo rebaño que deberían cuidar. Tremendo. Y actual.

En las aventuras sevillanas de Rinconete y Cortadillo se describe con toda la ironía cervantina la congregación de Monipodio, que viene a ser el trasunto de una cofradía o incluso de una contra-orden iniciática, con fines poco benéficos o piadosos, por cuanto se dedica al robo y el pillaje, eso sí, bajo la advocación de María Santísima.

Una organización perfecta en su clase en la que además de una variada tipología de elementos del hampa no faltan los funcionarios de policía y justicia que deberían reprimir los mismos delitos de los que se benefician.

Desnudo de cualquier sentido moral, la realización de toda clase de trabajo se aborda allí de un modo técnico, como algo profesional que es preciso hacer bien, según una serie de reglas fijadas por Monipodio: ”cosa nueva es para mí, que haya ladrones en el mundo para servir a Dios y a la buena gente” se sorprende uno de los pillos. A lo que contesta otro más experimentado: “señor yo no me meto en tologías. Lo que sé, es que cada uno en su oficio puede alabar a Dios”.

¿Les suena lo de la santificación del trabajo promovida por cierta organización político religiosa?

Es decir, la Sevilla primera ciudad española y puente entre dos mundos donde se ambienta la aventura de Rinconete y Cortadillo con la organización de Monipodio, que Cervantes conoce tan  bien, lejos de cualquier paradigma utópico financiado por los frutos de la obra española en América constituye el paraíso de los picaros y maleantes: muchas leyes, normas y enredos varios, funcionarios ignorantes, desmotivados o venales, para que el hampa pueda campar a sus anchas.

 

Así pues, Cervantes nos resulta un autor moderno de puro clásico porque ha indagado, como un verdadero gran maestro de la humanidad, en el mundo de la permanencia de los valores metafísicos, en la base de la moral universal donde debe edificarse las construcciones políticas e institucionales, más allá de las olas de la contingencia de las modas o las formas pasajeras de organización institucional.

Las ideas de Cervantes son representativas del liberalismo español clásico. En realidad lo opuesto a lo que los anglosajones y la lamentable dirigencia actual llama neoliberalismo, al que le sobra una e, porque más bien es no liberalismo.

El liberalismo español promueve y defiende la libertad de conciencia, de expresión, de cátedra, de religión. Los derechos civiles, porque poseen una dimensión sagrada que ningún gobierno despótico puede quitar, ya que se basan, como explica el Zohar, en el sagrado libre albedrío del hombre. Y en el que existe como pilar básico del orden una referencia exterior al capricho del poderoso. La ley natural, el ordenamiento jurídico o constitucional. Es lo contrario del pensamiento único. O del todo vale multiculturalista, porque cuando todo vale, nada vale nada. A diferencia de la ley del fuerte, del amo que golpea a Andresillo, con la que opera el neoliberalismo, nuestro liberalismo español tiene algo de quijotesco, de apoyo al débil contra los abusos del fuerte. De ahí, por ejemplo, las Leyes de Indias, pioneras en el derecho de gentes, calumniadas y o ninguneadas por el enemigo holandés o anglosajón.

Pero repitamos la idea básica liberal de La Gitanilla: yo pienso fabricarme mi suerte y ventura buena”.

 

Como colofón cabe concluir que, probablemente, Cervantes como lúcido representante de la Tradición liberal española, si votase, votaría a VOX como el partido liberal que más y mejor representa el Amor a España y el universo de los valores cervantinos en la contingencia actual.

 

NOTA

Este texto se basa en la conferencia del autor: El pensamiento político de Cervantes que puede reproducirse AQUÍ y en el capítulo homónimo del libro Misterios ocultos de El Quijote.

 

 

 

 

Llanto y estupor por la destrucción de un símbolo benemérito

Casi de modo simultáneo empezaban a arder dos templos simbólicos muy importantes para la Humanidad. Uno de ellos la famosa mezquita de Omar en Jerusalén de donde según la tradición Mahoma subió a los cielos a lomos de Alborak, y en cuyos sótanos dicen que los primeros caballeros templarios encontraron ciertos importantes tesoros. Afortunadamente, no ha sufrido grandes daños. El otro, el más cercano a nosotros, en cambio se ha perdido. Desgracia que conmueve a toda persona sensible, sea o no francés o europeo, sea o no católico. Notre Dame no era solo un templo sino también un símbolo de Europa. De esa Europa combinación y desarrollo históricos de Espiritualidad y Razón. Espiritualidad ortodoxa pero también heterodoxa, de alquimistas, rosacruces, pitagóricos y masones medievales. Y un símbolo de la Humanidad en busca el conocimiento sagrado. Del sentido de la Vida. De ese resplandor de la Verdad que el gran Platón, el de los arquetipos, el de la duda epistemológica, el del armónico número de oro del Timeo, asociaba a la Belleza.

Ignoramos si los dos incendios están relacionados. Tampoco sabemos si el incendio de la catedral parisina tiene que ver con el resto de atentados contra templos católicos que ha sufrido Francia en los últimos días.

Sin  embargo, de acuerdo con mi experiencia profesional, y con el propio sentido común, la inicial versión oficial sobre el origen del drama parece increíble. Ya veremos qué se sabe pero es muy de temer que nunca dirán lo que verdaderamente ocurrió. Seguramente preferirán quedar como chapuceros, ineptos, corruptos o mentirosos que como complacientes con el terrorismo o el crimen que no han sabido, ¿o podido? evitar. Preferirán achacar la tremenda desgracia a la estupidez, la estulticia, la codicia, la corrupción antes que al fanatismo religioso o político, que ciertos grandes poderes criminales promueven.

Verdaderamente terrible la destrucción de un templo y más aún cuando es especialmente hermoso y emblemático.  Pero nunca podrán acabar con el Arquetipo de Dios que mora en la conciencia de cada hombre mientras la Humanidad siga existiendo.

Notas:

Aquí una visión de la catedral

Mini vídeo de la última Misa celebrada en la catedral justo antes del incendio

 

 

 

El oráculo pernicioso

Antes de que se inventara lo del CIS sabemos que la misma Biblia distinguía varias formas de adivinación. Así, por ejemplo:

La astrología judiciaria o Meonen mosaico.

La augural o Menaschech

La Mescascheph o práctica de maleficios con sus ceremonias y prácticas ocultas o perniciosas.

Las producidas por los encantadores o Ithoberon

Los Oráculos, mediante la interrogación de espíritus

Los Indonei mágicos

La Necromancia o interrogación de los muertos

La Rhabdomancia o adivinación mediante varillas.

La Hepatoscopia por la inspección del hígado.

Pero el deseo de conocer y o determinar el futuro es algo universal y está presente en todas las tradiciones. En ocasiones subvencionado por los propios poderes públicos con intenciones más o menos confesables. En Atenas se sostenían los adivinos como nuestro Tezanos a expensas del Tesoro público.

Cabe recordar aquí, para no hacer esto demasiado largo, por ejemplo las principales variantes de la adivinación romana. Estaban los Fanáticos o los Entusiastas que actuaban bajo la influencia de ciertas divinidades como nuestro sublime doctor mohatrero. Los adivinos se adornaban con coronas de laurel para representar al dios Apolo. Los Fatuarios o investigadores del destino con especialistas para cada uno de los sexos. Los Extáticos caían en especial arrobo y luego lo explicaban a las muchedumbres en el ágora o el foro, ya que entonces aún no se había inventado la tele para mayor solaz y embrutecimiento del pueblo soberano.

Los auspicios eran los antecedentes de nuestras actuales encuestas. Parece ser que les dio forma un personaje mucho más serio, la entropía aumenta, que nuestro actual mántico oficial. Me refiero a un famoso adivino de Tebas llamado Tiresias.  La ciencia augural no se explicaba en sesudos tratados de Sociología, como ahora con la cosa esa de la modernidad y sus nuevas supersticiones, sino en un cuerpo científico conocido como Libros Fulminales o Fulgurales.

Es importante distinguir entre los augurios y los presagios, anuncios, predicciones y vaticinios. Los primeros se efectuaban mediante las reglas de la ciencia augural, mientras que los otros estaban conformes con la subjetividad más o menos interesada o consciente del intérprete.

Un oráculo famosísimo fue el de Apolo en Delfos, a los píes del Parnaso. Casi todos los poderosos iban a consultarle antes de emprender alguna gesta o aventura. Una profetisa llamada Phitia se subía a un trípode preparado sobre una sima para recibir los vapores sutiles que trasportaban las esperadas respuestas. Hoy con esto de la seguridad e higiene en el trabajo y demás prosaicos reglamentarismos y directivas europeas nuestro Tezanos ya no se sube abierto de piernas en el trípode para recibir el vapor palaciego bienhechor, ni lo necesita para decir lo que el Poder desee. Y es que, tanto entonces como ahora, los oráculos no estaban libres de corrupción, soborno o cohecho. O al menos de su sospecha.

Pero, ¿cómo funcionaban?

Parece ser que mediante los verdaderos se trataba de investigar a través de sus indicios en universos paralelos o de otras dimensiones.  El sabio escolástico Santo Tomás de Aquino nos explica que: los cuatro elementos, se dice, están poblados de espíritus llamados silfas, gnomos, ninfas y salamandras…

En otros casos sólo hay simple granjería. Nuestros socialistas made in USA que son tan modernos que ya no creen en silfas, gnomos ni nada parecido, excepto en satisfacer las órdenes de sus amos y en los euros o dólares metidos tan ricamente en el propio bolsillo, buscan el apaño, la granjería oracular desde una visión más materialista.

La Phitia actual al servicio del sanchismo, barbuda y tan falsaria como la cervantina dueña doña Dolorida, acaba de proclamar los resultados de su última consulta. Su amo vence a todas las demás huestes, solo o en compañía de otros como decía la famosa sentencia del asesinato de los marqueses de Urquijo. Es de suponer que se trata de una mohatra más, un engaño para promover auto-profecías y votos útiles que resultan ser los de los tontos útiles. Pero, si ni fuese así, ¡ojalá Dios en su infinita Providencia no quiera tal! se apiade de nuestros pecados y nos libre de tal desgracia.

Porque no se entendería el masoquismo del pueblo español, dicen que soberano, que está alcanzando tintes bíblicos. No puedo por menos de recordar el libro I de Samuel, cuando los judíos piden a Dios que les de un Rey y Dios ordena a su sacerdote que condescienda con tal deseo, explicando antes al pueblo cuál va a ser el modo con el que gobernará el elegido, y es descrito como cosa verdaderamente siniestra. Pero el pueblo insiste y se le concede un rey. Y así, el déspota Saúl, el Sánchez de la Biblia, detenta un gobierno tiránico para mayor posterior llanto y crujir de dientes del ingrato pueblo elegido.

Quevedo, experto en despotismos que padeciera en sus frioleras carnes, se plantaba esta grave cuestión en su Política de Dios: ¿Tan gran delito fue pedir Rey que mereció no sólo que se lo diesen, sino también que no se lo quitasen, cuando padeciesen con lágrimas el derecho que les predijo? 

Si, como afirma la Phitia Tezanesca, tras la terrible experiencia de este embarazo de nueve meses se vuelve a parir, forceps encuestorios u oportuno atentado incluidos, otro monstruoso gobierno Sánchez, desde luego está claro que sus votantes merecen toda clase de catástrofes. Todo castigo bíblico, aunque lamentablemente lo padezcamos todos por no haberlo impedido.

 

Primus circundedisti me

Se cumplen quinientos años de la primera circunvalación al mundo iniciada por el navegante de origen portugués al servicio de España Fernando de Magallanes y tras su asesinato por una tribu indígena hostil terminada por Juan Sebastián Elcano.

Hasta hace unas pocas fechas la celebración de esta gloriosa gesta española estaba pasando con más pena que gloria en este desquiciado Reino. Pero hete aquí que la sublime pareja científica formada por miss Carmen la de Cabra y un señor contratado para la ocasión han dictaminado que se trata de una gesta ibérica y que la cosa no es para nacionalismos ni leches ¡Toma ya! Lástima que los ingleses sigan diciendo que la gran hazaña de la navegación mundial se debe a su héroe nacional, el pirata Drake.

Y es que aprovechando la presente incompetencia oficial española entretenida en otros sí digo y pilla pilla varios, los portugueses la intentan hacer pasar por suya cuando tanto la titularidad de la expedición como el navegante que finalmente la llevaría a término fueron españoles.

Triste sino el de muchas de nuestras gestas históricas más grandiosas o gloriosas. Si los héroes de ellas fuesen ingleses tendrían sus descomunales columnas conmemorativas con sus leones y todo como en Trafalgar square. En cambio, son compatriotas. Dignos, por lo que se ve, de calumnias, insultos y olvido. Genios militares a los que España tanto les debe, como don Blas de Lezo que contra toda probabilidad de éxito heroicamente defendió la plaza de Cartagena de Indias contra la agresión de una enorme escuadra bajo el mando del almirante Vernon, son aquí motivos de reciente befa entre nuestra canalla titiritera y la bien cebada tropilla de buscones, fulanillas y picaflores. Por lo menos, algo es algo, el gran Jorge Juan mantiene una calle en Madrid si no es retirada por el fanatismo ignaro de la mal llamada memoria histórica.

En 1836, Darwin, tras su expedición científica en el Beagle fue colmado de honores y tiene una estatua preeminente en la escalera principal del museo de Historia Natural de Londres. En cambio, cuando el almirante Alejandro Malaspina arribara a España en 1794 con sus dos corbetas “Descubierta” y “Atrevida” tras un periplo de un lustro, extraordinario desde el punto de vista científico, su premio borbónico fue ser encarcelado en el castillo de San Antón de La Coruña y su la ingente documentación, colecciones y herbarios secuestrados. Triste colofón a una gran aventura ilustrada tanto de carácter geoestratégico así como científica desde el punto de vista de la Astronomía, Geografía, Hidrografía, Botánica, Zoología, Mineralogía, Farmacopea, Historia prehispánica…

Pero, valga el desahogo y volvamos a la aventura de circunvalación de Elcano.

¡Hay otro mar! A finales de 1513, durante expedición por tierra, Núñez de Balboa había descubierto el Mar del Sur, el luego llamado océano Pacífico, pero sería vilmente asesinado por su suegro un tal Pedroarias, traidor y corrupto gobernador de Panamá. Tal descubrimiento desvaneció por completo la creencia de que nuestros descubridores habían llegado a la India, si bien posibilitaría la conquista del Perú y Chile.

Por su parte, en 1515, Díez de Solís había llegado con su expedición hacia el Sur hasta el estuario del Río de la Plata.

El caso es que el continente americano suponía una barrera que era preciso salvar para continuar las expediciones navales hacia el deseado Oriente de las especias. Hacia el mítico y dorado Catay asiento de tantas riquezas y ensueños. Ya en 1494, el Tratado de Tordesillas había repartido el mundo pagano por conocer entre los reinos católicos de España y Portugal. El oeste era la parte española que debiera ser descubierta por nuestra Marina y colonizada por la Corona de Castilla. Era necesidad geoestratégica, pues, buscar una ruta propia española, es decir navegando hacía occidente, hasta las Molucas o islas de las especies. Con sus joyas botánicas descritas por Gomara en su Historia General de las Indias treinta años después de la epopeya.

Tales fueran los orígenes de la expedición española a las Molucas formada inicialmente por cinco naos, “Trinidad”, “San Antonio”, “Concepción”, “Victoria” y “Santiago”, con 237 hombres al mando del recién nombrado para la ocasión capitán general Fernando de Magallanes, quien como navegante experimentado se había ofrecido a la Corona española para el realizar el proyecto. Magallanes había presentado al emperador Carlos y nuestras autoridades una carta de cierto pariente, escrita en las Molucas, en la que animaba a ir a su encuentro en ese centro paradisíaco del mundo. Tras varias peripecias en la Corte en la que al parecer no faltó siquiera un intento de atentado contra Magallanes por parte del rey de Portugal, se firman las correspondientes capitulaciones. Bajo el patrocinio del emperador, la expedición salió de Sevilla el 10 de agosto de 1519 y de Sanlúcar el 10 de setiembre.

Portugal intentó sabotear el viaje en varias ocasiones. Pero pese a los hostigamientos, en abril del año siguiente, ya en la Patagonia, comenzaron diversas disputas internas, insubordinaciones y contratiempos. La nao «Santiago» se perdió. Juan de Cartagena al mando de la nao «San Antonio», la segunda por tonelaje, se insubordinó y se hizo provisionalmente con la «Concepción» y la «Victoria», aunque fue reducido por los leales. El portugués Esteban Gómez, que había sustituido al rebelde Juan de Cartagena en el mando de la «San Antonio», una vez descubierto el Estrecho de Magallanes se volvió a España desobedeciendo a su compatriota. Cruzado el Estrecho, las tres naos restantes entraron en el Pacífico a finales de noviembre de 1520.

Tras una penosa singladura de tres meses cruzando el Pacífico sin comer nada fresco avistaron unas islas que llamaron de los Ladrones y de las Velas latinas. Luego de reponerse en lo posible llegan a las Filipinas y a Cebú.

En una de esas islas, Mactán, en abril de 1521 Magallanes es asesinado por los indígenas durante una emboscada. Perecen también Mendoza, el capitán de la Victoria y otros más expedicionarios. Tres días más tarde mueren otros veintisiete miembros de la expedición y entre ellos el gran piloto y científico Andrés de San Martín, una gran pérdida por su extraordinaria valía. Muerto también Barbosa, sucesor de Magallanes, fue nombrado un tal Carballo y luego depuesto este piloto por falta de lealtad. Tras él fue nombrado González Gómez de Espinosa como capitán de la «Trinidad». Entre tanto hubo que tomar una decisión drástica. Con una tripulación en cuadro tras tantas bajas no quedó más remedio que abandonar la nao «Concepción» de la que se aprovecharía pertrechos e impedimenta antes de ser destruida.

En setiembre de 1521 Juan Sebastián Elcano, antiguo maestre de la sacrificada nao «Concepción», fue nombrado capitán de la nao «Victoria». Por fin, el 8 de noviembre ambas naves supervivientes arriban en las ansiadas Molucas. No terminan aquí las peripecias de tan azarosa y agitada singladura. La «Trinidad», nao capitana, comienza a hacer agua y precisa una larga reparación.

Y aquí viene otra importante decisión que daría lugar a la extraordinaria gesta que hoy hacemos mérito. Los capitanes acuerdan que la «Trinidad» permaneciese en el puerto de Tidore hasta ser completamente reparada y que luego regresara con rumbo Este a Panamá. En cambio, la «Victoria» al mando de Juan Sebastián Elcano iniciaría su viaje de regreso a España con rumbo Oeste por la derrota africana de El Cabo.  Parte el 21 de diciembre de 1521 con sesenta hombres, algunos pocos nativos de las Molucas y el barco cargado de especias.

Tras una penosa travesía y con mucho esfuerzo, luchando con vientos contrarios, logran doblar el cabo de Buena Esperanza el 18 de mayo de 1522.

En Cabo Verde, donde llega Elcano con la tripulación muy diezmada, sufren un nuevo hostigamiento portugués. Por fin, un 14 de julio, parten los veintidós supervivientes rumbo a España. Tras avistar el cabo de San Vicente, el 6 de setiembre arriban en Sanlúcar su puerto inicial de partida.

Los héroes al borde último de sus fuerzas remontan el Guadalquivir hasta Sevilla y ofrecen la prodigiosa y admirable gesta a la Virgen trianera de Nuestra Señora de la Victoria.

 

Hasta aquí el resumen sumario de esta extraordinaria gesta española, orgullo de Castilla y de España como nación, gloria de la Hispanidad y de la propia Humanidad en su conjunto.

Gesta quijotesca que, sin embargo, por su misma grandeza se explica pueda atragantar a sus enemigos como el traidor impostor doctor falsario, el intrépido astronauta, necio inquisidor de terapias alternativas, que a lo más arriesgado y heroico que ha dado la vuelta es a Hacienda, junto al resto de su siniestra, amén de felona, ridícula y liberticida tropilla gubernamental.

Y es que mucha “memoria histórica” y mucha impostura, memez y felonía propia de las corruptas e ignaras zurdas españolas, pero luego se ningunea lo mejor de nuestra memoria. La de nuestras mayores gestas, orgullo de España.

Pero, pese a quien pese, ¡Honor y gloria a nuestros antepasados, los grandes navegantes!

 

 

 

 

Sobre el programa satánico de Podemos

Son varias las cosas que llaman la atención del programa electoral pergeñado por el marqués de Galapagar y sus siervos podemitas.  Así el incoherente, mordidas aparte, apoyo a la iniciativa golpista pro referendo de independencia catalana patrocinada por la ventajista y corrupta oligarquía catalanista tradicional enemiga de la clase trabajadora. Pero hay otra tan satánica y demoledora como la anterior que merece un breve comentario. Me refiero a la prometida paguilla para no dar golpe. Diez millones de votantes del excelentísimo señor marqués y su señora marquesa serían los futuros beneficiarios de una paguilla de seiscientos euros obtenidos por la cara, porque ellos lo valen.

Revelador desde luego que el nuevo comunismo de diseño made in Soros encarnado aquí, aunque no exclusivamente, por los podemitas se olvide de la clase obrera, de los trabajadores de todo el mundo uníos y su pretendido poder redentor de la Humanidad y en cambio patrocine la vagancia subvencionada. Subvencionada sí, ¿pero por quién? Además según la conocida teoría del marxista del valor trabajo, si no hay trabajo, ¿ya no hay valor?

En realidad, la ocurrencia podemita no es tan original, ya había sido prevista por Papini en su famoso libro El Diablo. En el apartado 83, titulado El diablo y el pan sin sudor. Lo cuenta así don Giovanni:

Dios, como sabemos por el Génesis  (III, 19), condenó a Adán después de la culpa, a ganarse el sustento con la dura fatiga, sacándolo del suelo árido y espinoso: “Comerás el pan con el sudor de tu frente”.

Pensemos ahora en la primera tentación de Satanás a Jesús: Haz que esas piedras se conviertan en panes. El Tentador, por lo tanto quería que el pan fuera producido, mediante un milagro, por la súbita trasformación de las piedras…”

Nuestro intrépido marqués puede que carezca de tanta capacidad taumatúrgica como la de su jefe e inspirador, o no tenga todas consigo en cuanto a su real capacidad milagrera y en vez de en las piedras confíe en su eterna y prodigiosa transformación en deuda ex nihilo. Otro misterio prodigioso que va contra el segundo Principio de la Termodinámica y demás leyes naturales conocidas o por conocer.

Papini se pregunta por las razones últimas del diablo:

«¿Se trata de de una sutil tentativa para hacer contradecirse a Dios mismo, en la persona del Hijo lo que Creador había decidido para castigar al desobediente?

¿O no podría tratarse, más bien, del deseo de acudir en ayuda del hombre condenado por su culpa a la expiación milenaria del trabajo, invitando a Dios a proporcionarle el pan por medio de un prodigio? ¿Habría en el ánimo de Satanás un sentido de remordimiento por el sudor de la frente humana, vertido durante milenios como en consecuencia de su instigación maligna?

En ese caso Satanás aparecería bajo una luz nueva: como un libertador, como un rescatador del hombre. Aún contradiciendo la leyes divinas, quiere redimir a los hijos de adán, por lo menos de una de las consecuencias del pasado. Satanás se presentaría –junto al Redentor espiritual- como un redentor material, un amigo del hombre.»  

Satanás no lo sé, pero parece seguro que así lo pretende torticeramente su aventajado discípulo galapagarino. Podríamos preguntar acerca de estas sutiles complicaciones teológicas a otro ilustre disimulado alumno de la cofradía satánico podemita pero me temo que a nosotros no nos va a conceder ninguna entrevista.

Nota: el texto de Papini reproducido en cursiva proviene de la edición de El Diablo por la Editorial AHR, en 1963

 

 

 

Vuelve Mariano, ¡Ese hombre!

Entre el bizarro y monocorde sonido de las gaitas albicelestes y las panderetas de Fraga, acompañado de los siniestros nacionalistas tartufos de la dictadura lingüística, la mercadería de género, o la mal parida memoria histórica bizca sino tuerta, Mariano el de los sobres, Mariano el del prófugo Puigdemont, Mariano el complaciente con el pío Junqueras, Mariano el patriota de Bildu y del pacto con el PNV, también vuelve. Igualico, igualico que el difunto Pablo Iglesias bis, el de la covada, su impostado y promocionado cómplice complementario. Y vuelve. Ese hombre, ese machote, ese valiente, ese patriota, regresa ante la narcotizada hinchada galleguista adicta para promocionar la campaña de la mujer de su íntimo. De miss Alvia.

La vuelta de Mariano en olor de galleguistas, el coleguilla de la marisabidilla niña Soraya, el de las ofrecidas plazas votantes, el jefe del ministro del operativo policial desconocido, el del Piolín, el impostor, el de los pactos bajo cuerda con los golpistas, el financiador del proces, el felón, el saca mantecas, el empina codos, el del oportuno bolso en su escaño, es reveladora de lo que de verdad pasa más allá de la impostura y de la apariencias.

Y es que no se le cae la cara de vergüenza, sus amos carecen de ella, ni a él ni a sus cómplices, ¿ni a sus votantes?

¿No es una pena que nuestra querida Galicia tenga que ser identificada con el viejo caciquismo liberticida y embrutecedor, ahora tras la máscara globalista progre?

Pero aquí parece que no hay voluntad de enmienda. Solo disimulo, la cara dura de los monipodistas impunes. Más que la supuesta renovación del PP de Casado para convertirlo en un partido verdaderamente español, con valores, que defiende los legítimos intereses de los españoles, lo que se muestra en el escaparate resulta un mero artificio de marketing, un cambio de envoltorio para hacerlo algo más atractivo al consumidor desencantado, que compra compulsivamente por las apariencias, pero carente de juicio. Dentro sigue el mismo veneno globalista, la misma cobardía, la misma desfachatez, felonía e hipocresía. El mismo sometimiento a la dictadura globalista progre contra España y el Bien común de los españoles.

Bien cebada y protegida, la cofradía sigue y con ella la jerarquía oculta.

La aparición pública del trono subido, indica que, aunque en latencia, no se había retirado del todo. Sigue el escalafón real oculto. Chulillos, jorgolinos, mandil-trainelos, mandilandines, rufeznos, espadachines, jaques, jayanes y todos bajo el mando del jayán de popa.

¡Todos al suelo! ¡Socorro! Vuelve Mariano, ¡ese hombre!

 

 

¡Salvados por Bergoglio!

No lo entiendo. Tantos siglos de astuta diplomacia vaticana para llegar a esto. Bergoglio no se debía haber prestado, como un Maduro cualquiera, a esta entrevista. Ya sé que hace un doble juego. Como Jefe de uno de los Estados más ricos del Mundo y como jefe religioso de una confesión hoy venida a menos y que si hoy no es del todo irrelevante se debe a la misma España que ataca. La entrevista concedida a tan nefasto periodista filo-golpista e izquierdista es inoportuna. E inconveniente en plena campaña electoral opinar no sobre cuestiones espirituales o teológicas sino sobre asuntos políticos. Y menos aún para dar coartadas a los rojos españoles del nuevo Frente Popular, aunque astutamente no haya entrado a todos los trapos presentados por el filo-golpista catalán. Como Jefe de Estado no debiera inmiscuirse en asuntos internos de otro Estado, teórico amigo, subvencionador del alto nivel de vida del suyo y amenazado por los compinches del que le hace la entrevista, incluidos muchos clérigos nacionalistas o pederastas bajo su teórica autoridad.

En la entrevista, celebrada en un pretendido ambiente de campechana cercanía e intimidad, el argentino ha jugado sucio y demostrado su condición de político demagogo, tanto como su dócil servidumbre a las ideas y programa globalistas.

Según él, como no hay jóvenes en Europa, que “envejeció de golpe”, hay que repoblarla con negros y moros. Sin embargo, no apoya, si no acaso lo indispensable para disimular, la Conferencia de la Familia de Verona. Defiende la barra libre de inmigrantes a los que según él hay que recibir, acompañar, promover e integrar. No aclara, ni el periodista amigo le pregunta, si va a poner los ingentes fondos financieros del Vaticano para esta labor.

Lamentable, impropia, inadecuada e imprudente la injerencia en asuntos internos de otro país como lo del uso de las concertinas para defender nuestras fronteras.

Entra al trapo de lo de los muertos en las cunetas, hay que enterrar a los muertos, pero ¿no importa desenterrar a Franco que defendió a lo católicos del exterminio promovido por los correligionarios del entrevistador?

Eso sí, con cínico sectarismo generosa, magnánimamente, concede que la conquista de América no sea juzgada con criterios actuales. ¿Se refiere a la ingente labor civilizadora y evangelizadora de España, que ha permitido que el Vaticano no sea hoy una secta irrelevante italiana?

Y los de la Conferencia episcopal española también se han cubierto de gloria. Concedamos, y es mucho conceder cuando se tiene un importante y veterano servicio de espías, que Bergoglio desconozca lo que es y significa la Sexta para la destrucción del Cristianismo y de la convivencia en España, pero ¿es que no hay ningún bizarro obispo que le informe?

Curiosa y significativa la matización acusatoria de que es el poder central (y no el del racista ultra católico Torra o la desgreñada miliciana meona) el que tiene parado en el puerto de Barcelona al barco aliado del contrabando organizado de inmigrantes.

El bizarro entrevistador no se atrevió a preguntarle acerca de sus relaciones con la mafia lavanda, ni su opinión sobre el nido de golpistas y pederastas de Montserrat.

Desafortunada, ingrata y cínica la ironía con «Adolfito» al que, por cierto, un más que condescendiente Vaticano le estuvo riendo las gracias, con el que firmara un ventajoso concordato y al que la iglesia austriaca recibía como a un héroe mientras promocionaba entusiásticamente su anexión al Tercer Reich.

Incoherentes, cínicas, sus críticas a las finanzas cuando el Vaticano es un paraíso fiscal refugio de fondos de desfalcos o delitos y posee un Banco dedicado a la especulación financiera y enredado en los peores crímenes, asesinatos incluidos.

Primoroso, esclarecedor lapsus linguae cuando considera al partido comunista o al socialista, como “bienes sociales”. Similares a Cáritas. Claro que él no es ni anticapitalista ni antisocialista.

A Bergoglio le salió el ramalazo populista comunistoide de los jesuitas de la Liberación. Está mal lo de las armas, ¿salvo las usadas por la guerrilla o su amigo Maduro? Confiesa que ha estado haciendo gestiones sobre Venezuela con gentes tan acreditadas como … ¡ZP!

En algún momento muestra incomodidad y se le hiela la sonrisa de suficiencia como cuando se le plantea el lujo de la Curia mientras sin techo duermen junto a las columnatas de Bernini. Defiende la pompa cardenalicia como la británica. Propia de esa iglesia de los pobres. Pero según Bergoglio a muchos de esos sin techo es que les va la marcha.

Hay que reconocer que Bergoglio estuvo bien en su defensa de la vida de los no nacidos y no se dejó liar por la demagogia pro abortista progre del entrevistador:  No se puede eliminar una vida humana para solventar un problema. En lo que se refiere al papel de la mujer en la Iglesia resultó interesante y astuta la distinción entre funciones organizativas y lo que llamó el estilo femenino. Muy bien en la denuncia de la abominable trata de mujeres, una lacra criminal que a todos nos avergüenza. Aunque muchas veces la trata no deja de ser una forma de la antes propugnada «integración»  producto de las políticas inducidas de inmigración descontrolada a mayor beneficio de las mafias globalistas.

Dice no ver la tele ni estar en las redes sociales pero ofrece un cursillo acelerado de periodismo acaso ante un discípulo avispado aunque algo necesitado como el tal Evole. Según él, parece que no se lo aplica a sí mismo, ni tampoco a la Iglesia golpista catalana, los periodistas deben evitar la desinformación, la calumnia, la difamación y la coprofilia.

Decía al principio de este resumen que no lo entendía. ¿Por qué Bergoglio entra en campaña electoral y menos con consignas propias del “Frente Popular”? No creo que con sus declaraciones haga ningún favor ni a la Institución que representa ni a la mayoría de los católicos españoles, los que ven con creciente inquietud y preocupación la hegemonía de las propuestas neomarxistas de ingeniería social globalista, el riesgo para la convivencia y la unidad de España y su misma supervivencia como Nación.

Pero quizás sí se entienda. Nuestras instituciones parecen estar llenas de okupas y gentes lamentables pero cuyo principal mérito es ser muy obedientes a sus amos. Son los lobos disfrazados de pastores.

Consumida la mercancía, tras la propaganda izquierdista globalista, queda la impresión de una figura banalizada, superficial, sin espiritualidad, un político demagogo, vicario más de poderes ocultos que del Espíritu. Un producto de diseño a  mayor gloria del globalismo ideal para consumidores embrutecidos, como los de la Sexta.

Al cabo, se vuelven a mostrar las contradicciones de pretender ser simultáneamente líder espiritual de una religión salvífica cuyo reino no es de este mundo y Jefe de un Estado con todas sus miserias morales y opulencias materiales. Espíritu y Materia.

Lo que ya advertía el Fundador sobre el dinero del César.

 

 

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