Alfonso De la Vega

La Garita de Herbeira

Artículos, solfas y epistolarios

Hojas caídas, 28

LA FLAUTA MÁGICA DE MOZART

Hace ya casi diez años con ocasión de una representación de esta obra magistral en La Coruña propuse algunos datos o claves para su interpretación simbólica.

La última ópera de Mozart, estrenada en Viena el 30 de setiembre de 1791, además de ser una de las obras maestras de la Historia de la Música constituye toda una constelación de símbolos relacionados con la Tradición esotérica occidental y la Masonería en particular en la que fue iniciado Mozart.

Y también, propone en forma de divertido y desenfadado ápologo toda una reflexión sobre el mundo de la realidad y de las apariencias y la necesidad del discernimiento espiritual para separar una de otras.

Mozart fue iniciado en la Logia vienesa “Zur Wohltatigkeit”, o Beneficencia, el 14 de diciembre de 1784. Sin embargo, el solía visitar a menudo la Logia también vienesa “Zur Wahren Eintracht”, o Verdadera Armonía, formada por los personales más prominentes de la vida intelectual vienesa de esa época.

El Venerable maestro de esta logia era el famoso científico Ignacio Von Born personaje que inspiró la figura de Sarastro. Arquetipo del Bien y de la Virtud contrapuesto a la figura femenina de La Reina de la Noche arquetipo de la hipocresía, el fanatismo, la ambición y el mal. Iniciación contra teocracia.

Ignacio Von Born fallecido en 1791, el año del estreno de La Flauta mágica y del propio compositor, fue un gran agente transmisor de las ideas ilustradas por el centro de Europa. Es suya la frase: “La Naturaleza es un libro abierto de par en par que todos debemos leer siempre que tengamos ocasión”. Además de amigo de Mozart, fue benefactor del joven Tadeo Haencke, botánico de la Descubierta, fragata compañera de la Atrevida.  Ambas naves capitaneadas por el almirante Malaspina componían la extraordinaria expedición científica española alrededor del mundo que pretendía leer la Naturaleza. Pero, Malaspina al regresar a España fue encarcelado por el lamentable Carlos IV, y buena parte de sus magníficas investigaciones naturalistas se perdieron.

La Flauta mágica tiene un final feliz como correspondía a la aplicación del universo de los valores metafísicos e iniciáticos en un momento esperanzado de la Historia. Pero ahora los tiempos son otros, y antes que los Carlos IV de turno terminen de meternos a todos presos en el castillo de San Antón, haríamos bien en leer el libro de la Naturaleza y el del Arte sagrado en búsqueda de iluminación y conocimiento capaces de modificar nuestras conductas. Como Tamino lograba tocando la flauta mágica.

Entradas feeds. XHTML y CSS válidos. Tema WordPress basado en GimpStyle diseñado por estudiocaravana.