Alfonso De la Vega

La Garita de Herbeira

Artículos, solfas y epistolarios

Pasión y Muerte de la RAG

Para sumar alguna nueva discordia a la pax galleguista con la que entretenerse, o acaso como aportación a las fiestas primaverales del fuego, la muerte y la resurrección, la Real Academia Gallega se ha metido en “tologías” como diría Cervantes.

Sí, sí, en “tologías” porque la actual RAG que en esta etapa de su existencia y a diferencia de su colega de España, ni limpia, ni fija, ni menos da esplendor, otra vez demuestra su verdadera deriva político religiosa fanática y sectaria para la que su misión fundacional no es sino un pretexto a sacrificar.

Uno que dice llamarse Méndez Ferrín, José Luis, que detenta el cargo de presidente de tan rancio y severo organismo, ha salido en airada defensa de otro, de profesión teólogo, que dice llamarse Torres Queiruga, Andrés, al que la malvada Iglesia Católica del no menos malvado inquisidor Ratzintger habría reprendido por sus escritos más o menos heréticos, o no bien ajustados a la ortodoxia dominante.

Que una institución religiosa critique o reprenda a alguno de sus fieles por muy académico que sea, hoy que existe separación Iglesia Estado, es asunto interno de los miembros de tal comunidad religiosa y de su jerarquía libre o voluntariamente admitida. De modo que a quien Dios se la dé, San Pedro se la bendiga. Ahora bien, ¿qué pinta la RAG en este asunto? Pues como ciudadanos eso nos gustaría saber de una Entidad que debería dedicarse a las cuestiones de su objeto fundacional y para las que ordeña el correspondiente orzamento oficial

¿Ha celebrado concilio más o menos ecuménico para fijar su propia posición teológica doctrinal al respecto? Es de pensar que no puesto que, aunque sólo fuere por razones estadísticas, sin duda ha de haber allí gente sensata sin ánimo prevaricador. Más bien cabe intuir que la iniciativa de la crítica a la antigua Institución milenaria procede del ya citado Méndez Ferrín, José Manuel, quien añoraría la capacidad de emitir fatwas condenatorias de sus colegas los imanes islámicos.

Pero acaso la justa ira de la RAG tiene un motivo. Una canallada insoportable, una provocación indecente. Ahí es nada. Resulta que la malvada Iglesia Católica descalifica las más o menos heréticas obras del que dice llamarse Torres Queiruga, Andrés ¡en español! Cuando lo cierto es que el susodicho supuesto hereje lo es ¡en gallego!

Quizás a la RAG con tanto mirarse el ombligo no ha llegado la meritoria vida del P. Astarloa. Este preclaro varón vasco sostenía que la verdadera lengua divina antes del desastre de la Torre de Babel, precedente del que sufrimos hoy en España con el Título VIII que se ha revelado genuina obra del maligno para nuestra perdición, no era el árabe como dice Mahoma, sino el vascuence.

Dentro de sus nuevos cometidos la RAG debería aclararnos si la verdadera lengua divina es el árabe para emitir fatwas, el vascuence para emitir comunicados de ETA o el gallego para que el tal Torres Queiruga, Andrés, explique al iletrado papa Ratzinger su visión de la cosa.

Pero detrás de la muerte ha de venir la resurrección, ¿qué piensan los otros académicos?

Publicado en ABC el lunes 16 de abril de 2012

2 Comentarios »

  1. Datos sobre orzamentos para el gallego,
    http://ccaa.elpais.com/ccaa/2012/02/25/galicia/1330198393_630286.html

    admin — 11 abril, 2012 #

  2. Pero ¿ Todavía anda Don Xosé Antonio Orza por aquí ?
    Creí que ya no estaba en el parlamento gallego. Jajajajaja

    Luis — 9 mayo, 2012 #

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