Alfonso De la Vega

La Garita de Herbeira

Artículos, solfas y epistolarios

La civilización deshabitada

Hogaño está deshabitado de dioses y héroes el antiguo mar donde navegaba Ulises.

Por temporadas, grandes cruceros o frágiles pateras con sus cargamentos de criaturas pasmadas y anónimas sustituyen al navío que pilotaba el caballero de Itaca en pos del rescate de su memoria. Ulises buscaba su propio paraíso perdido como Orfeo a su amada Euridice o Ceres a su hija Proserpina.

El alma occidental ha sido raptada y acaso confraterniza con su raptor hasta olvidar lo que fue.

¿Es la curiosidad la fuente de todos los males que aquejan al hombre?

Apuleyo creía que sí. Pero en el hoy desolado Eleusis vagan solitarios los fantasmas como los que el intrépido don Quijote encontró en la Cueva de Montesinos durante su iniciación. Sin embargo, el corazón de Durandarte que le muestra el venerable Montesinos está amojamado. Caducada la fecha.

El buscador de hoy se admira de que en esos solares ahora tan desvastados se hubieran revelado al hombre los misterios de la vida y la muerte. Se secaron las fuentes donde nadaban las náyades y ni el pobre e incomprendido Baco se atreve ya a salir del Olimpo por si le pilla un control de alcoholemia.

Entre alharacas mediáticas los sacerdotes de Cibeles llaman a la eutanasia del pensamiento, a la autocastración como genuino programa político de la retroprogresía suicida para el amanecer del nuevo milenio con tan negros presagios para el futuro dominio de la luz. Y el renacer desde la muerte iniciática ha sido adulterado por los caprichosos duques cervantinos para disimularse en el juego de una doncella enamoradiza como Altisidora. Ritual falseado por la granjería de unos duques que en verdad carecen de verdadero comportamiento aristocrático. Y que no puede desencantar a la sin par Dulcinea, alma verdadera de nuestro señor don Quijote.

¿Queda algo en el genio griego actual de los valores que Homero cantó?

Quizás los griegos contemporáneos aman y comprenden aún a sus antepasados. Imaginación no les falta para burlar a los cíclopes de la UE , como Ulises burló a Polifemo. Pero aquí se diría que jamás un caballero tenido por loco por el vulgo, que “es el que no sabe”, ha cabalgado por los campos de España tratando de desfacer entuertos.

Y es que no queda sino reconocer que si bien muchos entuertos permanecen, o engordan gracias a ciertas fechorías institucionales o a la mohatra generalizada, no así los héroes, ni la voluntad de serlo.

Sin comentarios »

Dejar un comentario

XHTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>

Entradas feeds. XHTML y CSS válidos. Tema WordPress basado en GimpStyle diseñado por estudiocaravana.