Alfonso De la Vega

La Garita de Herbeira

Artículos, solfas y epistolarios

De trileros y disimulos

¿Le pegará por fin el falsario la merecida patada en el culo a la posesa pro pederasta?  ¿Se consideraría tan benéfica solución otro caso de violencia de género, sin la preceptiva perspectiva de género?

La administración paralela del falsario y sus secuaces formada por millones y millones de asesores garrapatas y pelotas felatrices sustituye con razón y perspectiva de género, mucho género, la de la administración propiamente dicha. De modo que hoy en el reino de España los sesudos y argumentados dictámenes técnicos oficiales valen para calzar muebles o para emplear en la chimenea de Palacio como idóneo combustible para el cambio del clima climático climatizable. Así que todo disparate o fechoría sindiós tiene su enmucetado nihil obstat antes de pasar al imprimatur en el catecismo progre oficial del BOE.

Además, ¿Quién ha colocado en la onerosa poltrona ministerial a la posesa? ¿Quién promueve tantas fechorías?

Cesar o no cesar, ¿Qué es más elevado para la propia poltrona?

Mandar al temido motorista mensajero al palacete de Galapagar, ¿Acaso sería una forma de disimulo trilero de su propia responsabilidad en esta chapuza favorecedora de criminales?

No se sabe. La opinión oficialista del Régimen es que en realidad no hay que exagerar. No sólo porque las leyes impulsadas por el falsario constituyan un faro inequívoco para toda la Humanidad. En efecto:

Multitudes de mercenarios de casi todas las bandas votaron de modo entusiasta a favor del engendro. Socialistas, comunistas, golpistas catalanes, galleguistas, filoterroristas y píos beatos vascos, nacionalistas canarios y uno de Teruel, además del tipo que siempre se equivoca del PP. Apenas nadie sale en defensa de sus propios actos, ni menos los esforzados calienta escaños ¡Qué vergüenza de parlamento, antes templo de la pretendida soberanía nacional!

Sufragado como si fuera útil o bueno para los ciudadanos españoles, vemos impotentes como el Régimen se cae a pedazos incapaz de aprobar apenas ningún test de fiabilidad.  Ni pandemias, ni vacunas, ni bienestar, ni derechos civiles, ni igualdad ante la ley, ni presunción de inocencia, ni unidad nacional…

Aunque, si lo ha firmado ese baluarte de la libertad, la supervivencia nacional y los derechos civiles como es el lúcido, valiente y arrojado don Felipe VI la cosa no será para tanta protesta como promueven los descontentadizos de siempre incapaces de aceptar que tienen un rey y una Monarquía que no se merecen.

Amén.

 

 

Entradas feeds. XHTML y CSS válidos. Tema WordPress basado en GimpStyle diseñado por estudiocaravana.