Alfonso De la Vega

La Garita de Herbeira

Artículos, solfas y epistolarios

Protestas y desatención primaria

Tengo la impresión personal que la credibilidad y prestigio de la clase médica en su conjunto, y con carácter general, está bajo mínimos tras el desastre de la pandemia. Y no solo en España. Con las excepciones heroicas de rigor no ha demostrado ni gran conocimiento científico, ni demasiada empatía con el paciente, ni mucho respeto al juramento hipocrático, ni siquiera capacidad de generar un debate científico, ilustrado y sensato sobre lo que estaba pasando. Al contrario, se ha comportado como vicaria de un pensamiento único no inspirado en criterios científicos sino en intereses bastardos de la mafia farmacéutica y sus títeres mercenarios.  Y se ha entretenido en aplicar protocolos más o menos disparatados sino criminales sin rechistar. De modo que cabría calificarla de colaboracionista.

Incluso el desastre más o menos inducido de la pandemia ha sido utilizado para obtener ciertos privilegios laborales entre los sanitarios.

Ya el simple hecho de que los escasos disidentes del oficialismo mortal puedan calificarse en rigor de heroicos da idea de lo monstruoso de lo vivido.

El otro día, una supuesta autoridad como el presidente el colegio de médicos manifestaba no tener mucha idea acerca de las causas del escandaloso exceso de mortandad que padecemos tras las campañas de inoculación masiva. Un bochornoso echar balones fuera por el que se le debería caer la cara de vergüenza, si la tuviera. Que si el golpe de calor, que si la falta de tratamiento adecuado¡¡¡, que si la eutanasia, … pero se negaba a reconocer causas iatrogénicas ni, en concreto, la que parece más evidente de tal exceso de mortandad, las mal llamadas “vacunas”.

El socialista catalanista Salvador Illa, ministro de Sanidad durante esta ignominiosa y mortal etapa, asesorado por una fantasmal santa compaña inventada de ignotos expertos, va ser procesado por corrupción debida a la granjería y el trapicheo con el sufrimiento ajeno. Sin embargo, las repugnantes zurdas españolas en su línea de demagogia liberticida aprovechan el desastre general no para exigir responsabilidades a su propio gobierno colaboracionista y presuntamente corrupto sino para hacer campaña contra su «bestia negra», única demostrada capaz de ponerlas en ridículo electoral sin oportuno pucherazo que les valga. La consigna es «Hay que cazar a la Ayuso», cuestión en la que no dejarían de tener insospechados cómplices incluso dentro del partido de la acosada.

Son gentes de conciencia anestesiada que callaban lo que estaba sucediendo en los centros de salud y hospitales de toda España por culpa de los protocolos o luego de esa pócima experimental que han inoculado a muchos confiados, convirtiéndose en el brazo armado de la gentuza de la que recibían órdenes. Después de tanto silencio colaboracionista ahora protestan a toro pasado porque les faltan recursos. Si esto sigue así, con el gobierno perpetrando disparates, con la infame Ley animalista paradójicamente estarán mejor atendidos y protegidos los bichos que la gente.

Probablemente la pandemia sea un primer paso premeditado para la sustitución del sistema sanitario tal como lo conocemos.  En especial la asistencia primaria. Lo que parece que no saben las repugnantes zurdas españolas es que el despótico futuro gobierno mundial que la plutocracia globalista financiera quiere establecer, gracias a su incoherente colaboración entre otras, tiene previsto organizar una sanidad globalizada privatizada y que el modelo de atención seguramente será la tele-asistencia. Y gracias.

En consecuencia, muchos de los manifestantes contra el señuelo de la “malvada derecha de Ayuso” resultarán prescindibles dentro de este futuro modelo de sanidad a aplicar al desconcertado y pronto desahuciado populacho. Un modelo que no estaría dirigido a mejorar la salud sino al control demográfico y luego a la eutanasia con o sin pandemias.  Pero no hay peor ciego que el que no quiere ver.

Creo que era Aristóteles quien decía que «malos tiempos corren cuando resulta preciso explicar lo evidente».

Pues eso mismo.

 

 

 

 

 

 

Entradas feeds. XHTML y CSS válidos. Tema WordPress basado en GimpStyle diseñado por estudiocaravana.