Alfonso De la Vega

La Garita de Herbeira

Artículos, solfas y epistolarios

Gasoductos y dominación imperial

El tremendo asunto del acto terrorista de sabotaje a los gasoductos rusos en el mar Báltico que suministran a Europa es tema que me importa especialmente. No solo como ciudadano español y europeo horrorizado por la deriva criminal que viene tomando la corrupta UE globalista actual bajo la servidumbre del imperio sionista anglosajón sino también porque he desarrollado buena parte de mi vida profesional como ingeniero en relación con el gas natural y los gasoductos en empresas del sector como Enagás o Gas Natural.

La del gasoducto ruso en el Mar Báltico constituye una cuestión geoestratégica de gran importancia que desborda por sus aspectos geopolíticos la mera preocupación por el suministro de energía, la aportación del gas natural en el balance de energía primaria o los problemas medioambientales tanto de su logística cuanto de sus principales aplicaciones en la actividad económica de las sociedades.

Este acto terrorista debe entenderse como la puntilla a toda una forma de dominación monopolista e imperialista impuesta por el cambio de política dirigido a arruinar Europa impidiéndola mantener su industria condenándola a una decadencia fatal por la ineficiente energía verde. La voladura pone en evidencia la catadura moral de nuestros líderes imperialistas actuales así como la verdadera naturaleza de subordinación de Europa occidental con el genocida imperio sionista anglosajón y su brazo armado. Con unos títeres prostituidos o sin sentido mínimo del decoro, la dignidad o la propia vergüenza.

Voluntad de imperio

En realidad, no debiera sorprendernos tanto, y menos a los españoles que hemos padecido atentados terroristas como el famoso del Maine en Cuba donde EEUU comenzaba a enseñar al mundo su falta absoluta de escrúpulos cuando se trata de satisfacer su ansia de rapiña a toda costa.

Lo que se ha venido en llamar desde la Guerra fría el Deep State, corporación criminal de intereses imperialistas de dominación militar industrial viene actuando desde hace mucho tiempo. Y sin cortapisas: El Maine, el Lusitania, los escondidos códigos de espionaje de Pearl Harbour, los genocidios de Tokio, Hiroshima o Nagasaki, Corea, el falso incidente del golfo de Tonkin que les permitiría arrasar Vietnam, Irak, Afganistán, Yugoslavia, otra vez Irak, Yemen, Libia, Palestina, Siria, sin olvidar los infames auto atentados contra la propia población civil de las torres gemelas… y ahora el peligrosísimo acoso a Rusia a la que se intenta derribar para mejor robar sus importantes recursos naturales…

En 1950 la nueva doctrina imperial se plasmaba en el documento conocido como NSC 68. La creciente sustitución de gastos sociales por militares fue una de sus consecuencias. Un creciente botín cada vez más descomunal para el conglomerado corporativo militar industrial, que necesita ser mantenido inventando supuestos enemigos a combatir cuando sea necesario para el negocio. Primero la guerra fría, luego tras la desaparición de la URSS, el déspota real o no que interese al negocio, Sadam , Sadat, los ayatolás, los aliados talibanes de quita y pon. Ahora el “malvadísimo” Putin. O el terrorismo made in USA de cualquier falsa bandera, todo vale para el convento. Todo menos la paz y la coexistencia pacífica para enfrentar los problemas reales de la humanidad.

La política imperial se definía en tres postulados. “El mundo debe ser organizado para que no haya desorden. Nosotros podemos imponer el orden, nuestro orden.  Debemos fijar los principios de nuestro orden, a nuestro servicio pero con carácter universal.”

Décadas después, extinguida la URSS, el enemigo a batir es Rusia y de paso la UE. En eso están con la complicidad de nuestros gobiernos y de las no menos prostituidas instituciones europeas.

El gas natural en el escenario europeo

Pero volvamos al problema energético y del gas natural que forma parte de este proyecto imperialista. Por lo que podemos ver existe un proceso intencionado por parte del imperio de sabotear la industria y la economía europea, dentro de lo que se ha venido en llamar El Gran Reseteo o la Agenda verde 2030.  Unas políticas en realidad criminales de las que se vanaglorian nuestros degenerados próceres.

En agosto de este año el precio del gas natural había subido más de un mil por ciento respecto al año anterior.

Los corruptos dirigentes de Alemania y de la UE “explican” que la razón es la guerra de Putin en Ucrania. Pero no es cierto, al menos no del todo. Las élites globalistas están utilizando el conflicto bélico para disimular una crisis energética anterior made in Germany y Bruselas. Ocultan la profunda transformación que han creado en la forma en que se determina hoy el precio del gas natural. La desregulación del mercado del gas natural que se vendió como la «liberalización» del mercado del gas natural de la Unión Europea. Lo que implica que el comercio no regulado del mercado libre en tiempo real fije los precios en lugar de los contratos a largo plazo, mucho más beneficiosos para el consumidor como se había venido haciendo desde siempre.

Es decir, la promoción de la especulación de los monopolios para mayor granjería del gran capital y lograr una mayor dominación. Las grandes corporaciones financieras y energéticas que en la práctica controlan la política de la UE en Bruselas mediante títeres ineptos o corruptos habían creado un nuevo sistema de precios  cortoplacista «independiente», en paralelo a los precios estables y a largo plazo del gas proveniente de los gasoductos rusos, o en su caso, argelinos, que no controlaban.

Desde hace un decenio la UE comenzó a impulsar un cambio radical en las normas de fijación de precios del gas natural. Hasta entonces, la mayoría de los precios del gas se fijaban en contratos fijos a largo plazo para el suministro por gasoducto. El mayor proveedor, la empresa rusa Gazprom, suministraba gas a la UE, sobre todo a Alemania, con contratos a largo plazo relacionados con el precio del petróleo. El suministro por GNL, (Gas Natural Licuado), a través de metaneros y plantas de regasificación, mucho menos eficiente desde el punto de vista energético y más peligroso para la seguridad y el medio ambiente, era relativamente reducido. Pero el imperio quería colocar su propio gas, a través de GNL procedente de esquistos, un sistema de tremendo impacto ambiental, en especial por la contaminación del suelo y de los acuíferos. Y empezaron a construirse terminales de GNL para hacer la competencia al gas natural ruso suministrado a Europa por gasoducto. Competencia imposible ¿de no ser “a bombazos”?

Pero se iba preparando el terreno. Unas directivas energéticas de la Comisión de la UE oportunamente desarrolladas ad hoc harían posible que el nuevo mercado de gas totalmente desregulado y más costoso fijara de facto los precios del gas natural en la UE, a pesar de que Rusia seguía siendo, con diferencia, la mayor fuente de importación de gas con sus contratos a largo plazo.

GNL frente a gasoductos

Parecido al mercado de Rótterdam para el petróleo, el llamado TTF (Title Transfer Facility) holandés era el centro de comercio dominante para el gas de la UE. El TTF es una plataforma virtual de negociación de contratos de futuros de gas entre en operaciones entre bancos y otros inversores financieros, que no está regulada de facto.

El año pasado sólo un 20% de las importaciones de gas natural a la UE eran de GNL, cuyos precios estaban determinados en gran medida por las operaciones de futuros en el TTF. La mayor cuota de importación de gas europeo procedía de la rusa Gazprom, que suministró más del 40% de las importaciones de la UE en ese año 2021. El gas se obtenía a través de contratos suministrados por gasoducto a largo plazo cuyo precio era inferior al actual de especulación de la TTF. Según algunas estimaciones la factura habría aumentado incluso en decenas de miles de millones de euros. El abuso estaba garantizado.

Las exportaciones rusas de gas natural a Europa han caído más de un 82% en un año, según la ministra de Transición Energética de España, Teresa Ribera. “En solo un año, el flujo de gas procedente de Rusia cayó más de un 82%. De hecho, en enero de 2021, los suministros desde Rusia supusieron cerca del 40% del gas consumido en Europa. De momento, esta cifra no alcanza 10%»

De modo, que en este estado de cosas y con respaldo de la propia UE al nuevo mercado mayorista del gas, Bruselas, Alemania y la OTAN comenzaron a sabotear sistemáticamente el gasoducto estable y a largo plazo a la UE. Los sabotajes administrativos o políticos se cebaron con el nuevo gasoducto ruso hasta culminar en el acto terrorista del 25 de septiembre que lo ha dejado inutilizado no se sabe hasta cuando.  Un atentado contra los intereses rusos pero también contra los de Alemania, considerada la locomotora europea.

No es solo el gas natural como energía primaria, es la electricidad

Para terminar estas notas conviene explicar que el asunto no se limita únicamente al gas natural en el balance de energía primaria, cosa ya importante en sí misma, sino que tiene un efecto demoledor en la factura eléctrica. Salvo la hidroelectricidad o ciertos convertidores o dispositivos verdes, la electricidad es una energía secundaria que se obtiene en centrales térmicas convencionales (carbón, petróleo, gas natural) o atómicas.

Nos encontramos inmersos en una suicida y demencial política de sabotaje de precios también de la electricidad de consecuencias catastróficas. Pero veamos. David Ricardo fue un economista inglés de origen sefardita autor de entre otras muchas obras su famosa teoría ricardiana de rentas que desarrollara para el caso de la agricultura pero que es aplicable también hoy al tema de la generación de electricidad.

Intentaba explicarlo hace un año, de modo que mejor copio y pego:

En la actual regulación tarifaria se produce un interesado totum revolutum para mejor ganancia de pescadores. Se trata de introducir tanto el empleo obligatorio de los convertidores energéticos más ineficientes cuanto los llamados derechos de emisión de CO2. Una cosa por demás harto curiosa porque a falta de que la Atmósfera abra su ventanilla de cobro entre las nubes, ahí están heroicos burócratas ecologistas al servicio del NOM para hacerlo, caiga quien caiga.  Y si es de aplicación aquí no lo sería al otro lado del Estrecho donde las térmicas contaminantes vecinas hacen su agosto.

El funcionamiento de la formación de precios recuerda al de la de las famosas rentas ricardianas estudiadas por David Ricardo para el caso de la renta de la Tierra. Si el precio se forma de acuerdo con el coste marginal del convertidor más incompetente aquellos que puedan producir con los convertidores más eficientes tendrán una renta ricardiana derivada de la diferencia entre ambos costes de producción. Por eso puede interesar utilizar energía hidroeléctrica, la más barata, vaciando embalses y cobrada a precio de lujo. Cuanto más ineficiencia energética, mayor negocio financiero.  No importa la paradoja: paga el consumidor que es idiota o está indefenso ante la mohatra institucional.

Existen otras cuestiones como la obtención de los mejores rendimientos eléctrico- térmicos en centrales de ciclo combinado o bien de cogeneración descentralizada en industrias, o de utilización solar para autoconsumo que también dependen de la satisfacción prioritaria de intereses corporativos que habitualmente no coinciden con los nacionales.

Sin embargo, para promover el empleo de convertidores más o menos eficientes se según los opacos términos de las complejas medidas de reforma del mercado eléctrico de la UE, los productores de electricidad procedente de la energía solar o eólica reciben automáticamente el mismo precio por su electricidad «renovable» que venden a las compañías eléctricas para la red que el de mayor coste, es decir, el del gas natural artificialmente subido gracias a las maniobras especulativas antes explicadas.

El intento de la UE de destruir nuestros embalses, seguido de modo complaciente y suicida por el gobierno falsario probablemente tenga otras motivaciones en las que no vamos a entrar ahora.

Pero, sí, nos encontramos en un mundo paradójico y esperpéntico en el que aunque sea difícil de creer y menos aún de asimilar nuestros propios dirigentes occidentales se están transformando en los peores enemigos de nuestros pueblos.

La UE actual, subordinada a los intereses imperiales, nos lleva al desastre con carácter fatal.

 

 

Entradas feeds. XHTML y CSS válidos. Tema WordPress basado en GimpStyle diseñado por estudiocaravana.