Alfonso De la Vega

La Garita de Herbeira

Artículos, solfas y epistolarios

Tarot. 1 El Mago

En la serie El Tarot se trata de asociar algún aspecto de interés o actualidad a los correspondientes arcanos mayores del tarot, entendidos como arquetipos relacionados con la realidad mediante el llamado principio de sincronicidad.

1 El mago

El mago representa un comienzo, un despertar, el inicio de una aventura que pude ser buena o mala. Un primer paso en búsqueda de la Sabiduría o de la perdición en el mundo de la mentira o del mal. Una capacidad de controlar nuestro entorno o, al revés, la incompetencia que nos condena a ser derrotado por él.

Los acontecimientos que hemos vivido y a los que ahora mismo asistimos debieran provocar una toma de conciencia sobre el sentido de la vida y de nuestra propia participación en ella. Debiera haber un antes y un después.

Louis Claude de Saint-Martin nos diría que es el símbolo del Hombre del Deseo, el primer peldaño en la escala de la evolución. O de la escala mística de Jacob. Pero que como no ha alcanzado la maestría puede perderse en el intrincado laberinto de los acontecimientos sin explicación aparente. La confusión del mundo de la dualidad.

El jesuita P. Francisco Torreblanca Villalpando, contemporáneo de Cervantes y autor de un famoso tratado sobre magia, se vio obligado a redactar en su defensa y de las objeciones o “advertencias” puestas a su libro por la censura un texto de Respuesta analítica de treinta folios. En el capítulo primero de esta Respuesta, titulado De la excelencia de la Magia, y de la necesidad que hay de las letras humanas, para las divinas afirma que:

siendo los libros de la Magia, los que tienen primer lugar en el mundo después de la Sagrada Escritura, porque tratan de todo lo divino y humano cerca del conocimiento de Dios, de la inmortalidad del alma….porque la Magia es ciencia divina, y natural, la cual Dios infundió a Adán, para el gobierno del mundo, y después dio a Salomón, José, Jacob, Daniel  y otros que celebran las sagradas letras, según probamos en el apartado de magia operativa. Esta fue la ciencia que profesaron aquellos santos reyes, a quienes  les fue revelado el misterio de la Encarnación del Hijo de Dios y de su Nacimiento los cuales vinieron de las partes orientales guiados de una estrella.

Porque la Magia fue la ciencia de las ciencias, la majestuosa, la magistral de todas ellas, de quien penden, como de su principio, dándolo a los demás, según el gran Philón. Por lo cual en los primeros siglos no podían ser reyes ni jueces, si no hubiesen estudiado la Magia. Porque los Magos no son encantadores como algunos piensan sino los sabios y letrados del mundo, según el doctor de la Iglesia, y padre de toda verdad, San Jerónimo sobre Daniel …Joseph se precia de saber la Magia,…Jacob mediante el conocimiento de la Magia obró aquel efecto tan maravilloso….el santo mancebo Tobías….no porque el otro no alcance la causa con su mal juicio, hemos de decir que estos santos fueron hechiceros, pues son efectos de la Magia divina y natural, como otros muchos que hay. 

Pero como el diablo se desvela tanto en depravar todas las obras buenas y santas: esta que lo es tanto, la ha ido contaminando, mezclando en su lugar la vanidad, la superstición. Con este nombre de magia segunda a diferencia de la primera, que es santa y buena, fue conocida siempre, y empezó como ella desde el Paraíso, procurando el demonio encajarla en su lugar, con aquellos ahíncos de divinidad, que le derribaron de la gloria, y quiso sembrarlos acá. Y como la fuerza de la mentira sea el parecerse tanto a la verdad, siempre se ha tenido por muy dificultoso el diferenciar la una de la otra, y dar a entender sus engaños al mundo, que es lo que hago, con el favor de Dios en estos libros…”

Ya en 1676, el provincial de los capuchinos de Castilla, Antonio de Fuentelapeña, en su pintoresco libro El Ente dilucidado, discurso único novísimo que demuestra ay en naturaleza animales irracionales invisibles y quales sean se permite disentir de que el diablo sea la única causa de los fenómenos metapsíquicos y considera que son los duendes los causantes de ciertos fenómenos, descarta que se deban a ángeles o a ánimas separadas, aunque puede haber excepciones, y concluye que los duendes no pueden ser exorcizados al menos con los exorcismos clásicos, es decir, contra demonios.

Pero, ¿Qué habilidades debe desarrollar el mago?

El mundo manifestado tiene muchos secretos que han de ser revelados. Tanto los ligados a la constitución general del Universo, como a la del ser humano, microcosmo dentro del gran Todo. El deber de todo hombre consciente y honrado, digno de tal nombre, es buscar lealmente la verdad.  Y si es importante fortalecer y desarrollar el intelecto, no lo es menos ejercer la voluntad. Más que para capillas o para los fieles de un grupo o una religión cualquiera, convencidos y satisfechos, tan ingente tarea es para los hombres que piensan libremente y desean juzgar las cosas con total independencia de espíritu.

Tal independencia de espíritu, ligada a la integridad moral permiten la evolución espiritual e intelectual aunque no siempre la mejora material que a veces es preciso subordinar o sacrificar a las otras.

En el mazo del tarot de Marsella El Mago aparece detrás de una mesa o tenderete de tres patas, quizás exista una cuarta pata no manifestada en el mundo tridimensional pero sí en el astral. Su cinturón es doble, con dos partes, una hacía arriba y otra hacía abajo. Presenta un sombrero con una extraña ala de forma semejante al símbolo habitual del infinito.  Parece como si ese fuese el resultado deseado de su labor, la subida de las energías básicas o telúricas en las que se apoya a través de su cuerpo para expandirse desde el último chacra.  En realidad tal representación es similar a la desarrollada de modo ejemplar por el maestro Mateo en el Pórtico de la Gloria, desde la basa, el parteluz, el tímpano y la arquivolta en manifestación sagrada, revelación o Apocalipsis.

En la versión de Visconti no se muestran estos significados de modo tan patente. La impresión que ofrece la representación de este arcano acaso es más de granjería o manipulación que de valores espirituales o verdadero mérito.

En la de Waite el infinito sobre la cabeza a la altura del cerebro del etérico del mago aparece de forma clara.  También una espada, un grial y un pentáculo.  El grial arece aludir a la idea sobre el misterio de la Encarnación a la que se refería Torreblanca. La espada está presta para en su caso asustar o combatir los más indeseables habitantes del astral. Para el caballero la espada sólo debe usarse en defensa de la razón y el derecho. La doble visión material y espiritual, parece representarse aquí no en el cinturón sino en la extraña vela  ¿o cetro? que muestra en su brazo derecho levantado.

El mago podemos ser cualquiera de nosotros si comprendemos nuestro propio potencial, conectamos con las energías materiales y espirituales creativas del Universo y no traicionamos nuestra misión en este mundo.

 

 

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