Alfonso De la Vega

La Garita de Herbeira

Artículos, solfas y epistolarios

Incendios e incendiarios en las nuevas germanías

En el siglo de oro Cristóbal de Chaves bajo el pseudónimo de Juan Hidalgo escribió su famoso vocabulario de germanía acompañado de varios romances incluso de Quevedo.

En la primera edición de 1726 del Diccionario de la Real Academia, el llamado de Autoridades, se explica que “también se anotan las voces de la jeringonza de que suelen usar los llamados gitanos y los preciados de guapos para entenderse ente sí”.

Para Capmany la germanía o jeringonza “es un lenguaje rufianesco, levantado por los llamados antes de ahora gitanos con el fin de no ser entendidos de los demás habitantes en sus ardides, trampas y malas artes. De embustes, raterías, fugas, latrocinios y demás maldades de que pendía su subsistencia”.

Para Chaves, nada que ver con el honradísimo presidente socialista condenado por la Justicia, “la germanía o jeringonza es el lenguaje que usan los valientes, ladrones, rufianes, y demás ralea compuesto de palabras acomodadas a la vida y entendimiento de los que las inventaron y las usan.”

Para Camándula, lo cuenta en su Arte de robar, ”en todas las naciones usan entre sí los ladrones, mendigos, gitanos, tahúres,… un lenguaje particular, cuyo conocimiento es de la mayor importancia en el orden filológico, como en el político y social.”

En efecto, es importante conocerlo. Hoy, las germanías son empleadas por las nuevas formas de delincuencia relacionadas con la subversión de los valores y de la jerarquía social, tales como el globalismo, la Agenda 2030 y el NOM.  Se trata de un lenguaje pseudo tecnocrático dirigido a ocultar los verdaderos fines de sus afanes, so pretexto de progreso o filantropía, y ponerse en contacto entre sí como una especie de signos de reconocimiento entre integrantes de la perniciosa banda.

El actual presidente del gobierno de Su Majestad y el jefe de la llamada oposición a Su Majestad son maestros en este arte de germanías. Como queda dicho y explicaba Capmany de embustes, raterías, fugas, latrocinios y demás maldades pendería su subsistencia.

Los ejemplos son cotidianos.

Ayer mismo, fiesta del 18 de julio, nuestro guapo oficial, el señorito Antonio o Pipindorio en germanía, había ido a tierras extremeñas para inaugurar un incendio y apagar un tren. O al revés. El caso es que ha dejado la Corte para visitar el achicharrado cortijo y corralito de votantes que tan mal lleva su bien cebado manijero. Un tipo que hacía de Sancho Panza pero sin Sancho. Forense de profesión, que mostraba aparentar avanzado estado de preñez.

No desaprovechó el gaché tan alta ocasión para dejar perlas en germanía globalista que usa la delincuencia internacional encopetada al servicio del NOM.  La culpa del tren de medianilla velocidad es del cambio del clima climático climatizable. ¿O era el incendio?

Si Pipindorio hubiera preguntado a los cabreros de don Quijote pronto le hubieran aguado su impostado y falaz discurso sobre la futura edad de oro con la agenda 2030. Jerga socialista y ecologista de distracción mientras se consuma el trinque y la subversión, que es una variante moderna de la germanía del lumpen enmucetado, apoltronado, cebado y puesto de limpio.

Con la actual subversión del NOM ya no es guardia civil caminera quien lleva a Antoñito El Camborio, codo con codo, sino al contrario. Es Antonio Pipindorio el que lleva a la guardia civil para que le guarde y proteja de la gente honrada.

Todo previsible pero ayer la noticia estaba en los dímes y diretes o comidilla incluso con apuestas del asombrado y arruinado gentío sobre si marcaba o no paquete empalmao el heroico adalid de la honrada gente del bronce.  Es sabido que los psicópatas sádicos tienen gratificación incluso sexual con el mal o desgracias ajenas. En las relaciones sadomasoquistas entre los políticos y sus votantes, en especial los del pertinaz socialismo, la flagelación y el sufrimiento o humillación provocados son motivos de orgullo y satisfacción. Al parecer, para ambas partes.

Miravete, foco del incendio. Mira y vete. Miró, pero como decía otro clásico, al cabo, fuese y no hubo nada.

Addenda

Un amigo me reprocha que haga bromas con cosas tan tremendas.  No le falta razón, pero no son bromas sino formas de denuncias. La verdad es que estamos asistiendo al sabotaje de nuestra sociedad, de nuestros campos, de nuestra cultura, de nuestra lengua, de nuestra economía, de nuestra dignidad, de todo lo valioso, por psicópatas degenerados que no merecen el más mínimo respeto sino la actuación de la Justicia si fuese digna de tal nombre.  Gentuza que ocupan el poder y que nos están destrozando sin que apenas exista reacción.  Con conformismo ovejuno de semoviente que llevan al matadero.

Otra preciosa joya de la naturaleza cacereña, la garganta de los Infiernos, en el valle del Jerte está ardiendo hoy, en lo que también parece un incendio provocado.  Pero aparte de la mano que porta la tea destructora, encendida por poderes ocultos asesinos, hay que denunciar, y yo así lo hago no solo como ciudadano sino como ingeniero agrónomo, los crímenes del falso ecologismo de ignorantes, vendepatrias y facinerosos que estorba o impide el desenvolvimiento del mundo rural con necios prejuicios, pero al servicio de plutócratas e intereses bastardos y criminales.

Y no. La culpa de los incendios no la tiene ni el supuesto cambio climático ni Putin.

 

 

 

 

 

 

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