Alfonso De la Vega

La Garita de Herbeira

Artículos, solfas y epistolarios

Antonio El Camborio espera al motorista

De un momento a otro, quizás tras la reunión de la OTAN el gitano prócer Antonio El Camborio espera al temido motorista de Su Excelencia sorosiana o davosiana con el cese. Se acabó lo de echar limones redondos al Guadalquivir. Y la fuente con cinco chorros de oro y petróleo es la que según las malas lenguas habría hecho junto a su pareja gracias al sultán moruno.

De acuerdo con los resultados publicados, envuelto el moreno payo para cubrir sus vergüenzas en la bandera moruna que inventara el orate Infante, es de suponer que apenas nadie va a reclamar el preceptivo escrutinio, aunque se barrunte que apestan a pucherazo. Ya digo, creo que lo más significativo es que Soros and Company con su máquina infernal cuenta votos ya darían por amortizado a Antoñito El Camborio. Y para sustituirle por Albertito, el galleguista normalizador vacunador a la fuerza. Otro socialista de la acreditada ganadería globalista NOM, pero personaje manso marrajo, más avisado, muy toreado y aún más peligroso que el anterior.

Tiene su lógica en el infame juego del Régimen. El PSOE ha vuelto a arruinar y devastar la nación y hay que llamar al cireneo, imaginaria de igual servicio como dicen los militares, para que cargue con la cruz del desastre inducido del Reino filipino. Pero eso sí, todo dentro de un orden de la famiglia, del mafioso turnismo borbónico que tanta miseria moral, política y económica nos ha regalado a los ingratos españolitos de corazón helado desde que volvieron los Borbones.

No todo el mundo traga. La abstención ha sido enorme. La auténtica ganadora, porque aquí no hay trampa en las cuentas que valgan, con más del 40% de los presuntos electores. Esto hace que la legitimidad del resultado, hipotéticos pucherazos aparte, se vea disminuida. Aunque los media mercenarios, casi todos por desgracia, ya tratarán de disimularlo.

Con o sin trampas se produce un relevo dentro del socialismo. El de las siglas oficiales da el paso al pepero, en general más aseado y puesto de limpio pero no menos dañino. Un socialismo de falsa bandera “centrista” caracterizado por el despotismo, la hipocresía y la corrupción de hombres e ideas. Y por la continuidad de todas las políticas globalistas de destrucción del orden moral, económico y social. En el ataque a instituciones fundamentales como la familia, el español y la Cultura.

El Régimen se enroca. No aparece que haya salida hasta que dé en quiebra total. La cosa me recuerda el famoso apólogo del Conde Lucanor de El árbol de la Mentira donde todos se refugiaban en sus más que pobladas ramas. Hasta que la Verdad, que había sido enterrada debajo de sus raíces, un día se despertó y salió a la luz dando con árbol y ocupantes en tierra.

Si las Letras están mal en el desquiciado reino de don Felipe los Números es que simplemente no salen. Demasiada corrupción. Demasiados parásitos para lo que puede soportar el saqueado contribuyente. La temida intervención exterior se acerca para que los Shylock puedan recuperar su deuda botín o al menos pillar su amedrentadora libra de carne junto a nuestro corazón.

No obstante, todas las alternativas de los últimos tiempos al turnismo borbónico han fracasado. Todas por lo mismo aunque con importantes matices. El régimen borbónico no quiere gente decente ni menos patriotas, solo colaboracionistas. En unas alternativas como Ciudadanos de forma estrepitosa porque se les ha hecho pagar el no haber querido apuntalar a Sánchez cuando la plutocracia se lo exigió. La izquierda lumpen también fracasa. Pero quizás lo más interesante desde el punto de vista estratégico y de futuro sea el fracaso de VOX. O no, según se mire.

Para algunos observadores VOX es una formación de falsa bandera que sirve para tratar de recoger a los descontentos y llevarlos de nuevo al redil borbónico de zanahoria, palo y tente tieso.

Cuando en las formaciones emergentes no hay suficiente capacidad de control institucional puede constituirse en refugio de golfos y arrebatacapas en busca de botín o lucrativo momio. Desde luego, la posición de un VOX honrado y patriota coherente es muy difícil, pero más pronto o más tarde es preciso elegir. No se puede estar a la vez repicando y en la procesión. O se está con el Régimen disfrutando de mandas, privilegios, prebendas y sinecuras o se está por un verdadero cambio que devuelva la soberanía a la Nación. Lo que tiene un coste institucional y personal terrible. Pero ambas cosas no se ven compatibles. Esa me parece que es una conclusión que se deba sacar. De socialistas, centristas, golpistas pro terroristas, golpistas y arrebatacapas está el reino a rebosar.  Hace falta otra cosa, pero de verdad. Sin despedir timoratos al juez Serrano o a Fernando Paz a las primeras calumnias del régimen.

VOX es el chivo expiatorio, el payaso de las bofetadas, del infecto régimen filipino. Con eso hay que contar pero la re-contra- propaganda de los prostituidos media borbónicos no basta. Hacen falta hechos. Hay que hablar de la propia campaña andaluza, mal planteada, con un mal candidato cunero con poca sintonía por lo andaluz y con exceso de triunfalismo, salvo que eso fuera lo exigido en el guión.

Sí. Los hechos se compadecen mal con esa inmerecida fama de ser en verdad algo distinto más allá de la mera diferenciación artificial marquista del mercado. Así por ejemplo, el apoyo incondicional a la OTAN o a un criminal bioterrorista como Zelensky. O mantener en el cargo a un siniestro «doctor Mengale» que promueve la vacunación forzosa urbi et orbi mientras quede alguien vivo. U olvidarse de que volver a la clásica neutralidad internacional de España pudiera ser una alternativa a las calamidades actuales si se recupera la soberanía.

Las incoherencias que reflejan falta de sustancia espiritual o moral, incompetencia intelectual, coherencia geoestratégica son enormes. Intragables.  O se aclara pronto qué quiere ser de mayor o VOX puede terminar como Ciudadanos. A lo mejor sea bueno para no mantener falsas esperanzas entre los patriotas desolados que intentan agarrarse a un clavo ardiendo.

Como decía Dante, «vosotros, los que entráis, dejad aquí toda esperanza.»

Pero, volviendo a lo que hablábamos, salvo pucherazo el votante andaluz se ha lucido cambiando de cromo socialista. Sin ánimo de ofender me recuerda el hamster que da vueltas y vueltas dentro su jaula. O la acémila en la noria. Un trabajo inútil cuando ya apenas queda agua. Premiar a aquellos como los peperos que más han abusado de su poder siguiendo a rajatabla las terribles consignas de la OMS, Gates o Davos, allí donde mandaban, da idea del desconcierto e inanidad intelectual en la que ha caído buena parte de la sociedad actual.

Hay que reconocer que la Monarquía nos arruina pero también ofrece espectáculo. Vamos a ver qué pasa con el motorista de marras que lo mismo se ha perdido en zona peatonal o destinada a patinetes a pilas. O se nos descalabra por el camino.

 

 

 

Entradas feeds. XHTML y CSS válidos. Tema WordPress basado en GimpStyle diseñado por estudiocaravana.