Alfonso De la Vega

La Garita de Herbeira

Artículos, solfas y epistolarios

De estafas y conspiraciones

«Si quieres vender algo, primero has de crear tu propia demanda«. (Lord Keynes)

Sobre la última razón de ser de las inyecciones más o menos letales llamadas “vacunas” existen diversas interpretaciones. Si hacemos caso a uno de sus impulsores, el plutócrata filantropófago Vil Puertas, formarían parte de la “solución final” que estaría abordando la plutocracia satánica para exterminar a parte de la población mundial. Por razones de control mas que de negocio. Acaso inspirados en las teorías neomalthusianas de Olduvai, con sus escalofriantes modelos matemáticos, un asunto muy interesante del que conviene ocuparse en otro momento.

La mayor personalidad que representa a la Iglesia tradicional o resistente no cismática bergogliana, el valiente y lúcido Monseñor Viganò, también ha hablado claramente sobre este asunto:

“ …todas las decisiones que toman el Gobierno, las agencias e instituciones europeas y los organismos internacionales son plenamente coherentes con un mismo guión y un mismo director, y tienen por finalidad la destrucción deliberada del tejido social, político y económico –y obviamente también religioso– de las naciones con miras a instaurar el Nuevo Orden Mundial. O sea, una dictadura universal. Para alcanzar este objetivo criminal, que constituye un verdadero golpe de estado planetario, se ha provocado una emergencia –hoy pandémica, mañana ecológica– a fin de hacer posible el Gran Reinicio teorizado por el Foro Económico Mundial y que la ONU ha abrazado con el nombre de Agenda 2030.”

Pero existe otra interpretación, más primaria o elemental, en el fondo no incompatible con la anterior porque bien pudiera constituir una fase previa de ella, que tiene que ver simplemente con los negocios, con el Gran Capital globalista, desalmado, deshumanizado, sin frenos morales o siquiera legislativos de las diferentes naciones. Un Gran Capital para el que las personas son solo números. Cifras, como también la cuenta de resultados o el volumen de negocio. Y con la corrupción estructural de carácter fatal en la que se basa la socialdemocracia fabiana por la que es preciso sobornar o en su caso chantajear a quienes toman decisiones de carácter público, sean políticos o medios de comunicación que no formen parte directa de esa plutocracia. Esta interpretación se basaría, por ejemplo, en una serie de hechos como la negociación entre Ursula y su marido Heiko Von der Leyen con la Farmaindustria.

Así lo cuenta Adrian Onciu:

En la primavera de 2021, inmediatamente después de la llegada de Heiko a Orgenesis, se llevaron a cabo intensas negociaciones a nivel político. Su esposa intercambió mensajes de texto y llamadas tanto con el CEO de Pfizer como con su esposo, ubicado en las proximidades de Pfizer…. En mis investigaciones anteriores dije de Mediafax que los mensajes de texto y las llamadas de la Sra. Ursula von der Leyen han desaparecido repentinamente de su teléfono, para asombro de la Defensora del Pueblo Emily O’Reilly. Sin embargo, no fue la primera vez que Ursula von der Leyen borró todos los rastros de su teléfono, de una forma que supera las habilidades de Harry Potter.

El 8 de Mayo de 2021 llegó la gran noticia. Los europeos se sintieron aliviados. Ursula von der Leyen cerró el trato con Pfizer para la compra de 1.800 millones de dosis de vacunas, más o menos. No se mencionó ninguna cantidad por dosis porque, por supuesto, no se necesitaba tal transparencia, especialmente cuando un dólar más o menos significa en total 1.800 millones de dólares. Y esto es dinero de nuestros bolsillos, de los rumanos, búlgaros, húngaros… Vacunados o no, no importaba en absoluto. En ausencia de estadísticas y números oficiales, se estima que el negocio tiene un valor de aproximadamente 36 mil millones de dólares, lo que nos deja alrededor de 20 dólares por dosis. Dado que existía una transparencia “máxima”, a continuación, se presentan pruebas indirectas. Esto solo se basa en hechos, números y comunicaciones oficiales que logré recopilar ante la ausencia de cualquier iniciativa de la “heroína anticorrupción”, la fiscal jefa Laura Codruta Kovesi.

Con un valor de 38 mil millones de dólares, dichos contratos devengan “comisiones de desempeño”. Bruselas utiliza pequeñas cantidades de comisiones, pero derivadas de valores muy grandes. Incluso así la ganancia es gigantesca. Personalmente, tuve algunas dificultades para calcular el 2% de 38 mil millones. Hace una “comisión de desempeño” de 760 millones de dólares, para ser exactos.»

Se trata de una cifra que da para sobornar a muchos, muchas y muches.  Pero, si falla hay otros cartuchos en la recámara.

En efecto. Ursula al parecer no estaría del todo segura de aprobar tan sospechosa maniobra y no terminaba de dar el deseado Sí quiero. Adrian Onciu prosigue su revelación y cuenta lo que entiende fue el empujoncito final en las negociaciones: la oportuna amenaza del The New York Times el 28 de abril pasado sobre revelar datos del pasado non sanctum de la Ursula. Un medio de comunicación o intoxicación que también es propiedad de VANGUARD como las ya citadas Pfizer y Orgenesis. Todo queda en casa.

Y así quedaría explicado según el autor lo de la vacunación obligatoria para todos, todas y todes.

Notas:

El editor de The New York Times acaba de fallecer por infarto. No sabemos si coherentemente estaba «vacunado» y si se trata de otro caso de karma.

El texto completo de Adrian Onciu puede verse aquí.

 

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