Alfonso De la Vega

La Garita de Herbeira

Artículos, solfas y epistolarios

Nuestra señora del Rosario, patrona de La Coruña y Cádiz

La Coruña y Cádiz tienen varias cosas en común. Bellas ciudades atlánticas situadas sobre sendas penínsulas, relacionadas desde hace siglos con el tráfico marítimo y el comercio. Una tuvo un famoso templo dedicado a Hércules en su pasado remoto. Otra tiene la Torre de Hércules, un faro de origen romano, monumento histórico Patrimonio de la Humanidad y precioso símbolo esotérico del hombre realizado, canalizador de energía. Ciudades de glorioso pasado liberal, del que sólo queda el recuerdo nostálgico de un tiempo mejor, ambas sufrieron ataques de piratas ingleses, el criminal Drake en el caso coruñés. Y el del almirante Howard con el duque de Essex, primero, y luego por  el duque de Buckingham, en el gaditano. El historiador Luis Gorrochategui ha glosado este ataque y la heroica defensa coruñesa en su obra Contra Armada. Sin ella, sostiene el autor que gran parte del poder español en América habría sucumbido a los ataques de la piratería inglesa. Cervantes se hace eco del de Essex en su novela ejemplar La española inglesa.

Ambas sufrieron también agresiones durante la invasión napoleónica. Cádiz es la ciudad refugio de muchos españoles resistentes a la francesada, también de Inesilla, la novia de Gabriel de Araceli, el protagonista hilo conductor de la Primera Serie de los Episodios nacionales galdosianos. La ciudad andaluza se encuentra vinculada a la septembrina que lograra derrocar a la tristemente célebre reina Isabel II. Considerada una ciudad de cierta influencia masónica, allí se desarrollaron los debates preconstitucionales que dieran lugar a La Pepa.

En La Coruña fue vilmente ajusticiado el general liberal Porlier y luego se refugió el general Espoz y Mina, el marido de Juana de Vega, que guardaba su corazón embalsamado como una suerte de Belerma con el de su caballero Durandarte cervantino. Apenas nadie lo recuerda, pero en la ciudad gallega nació el Doctor Encausse, más conocido como Papus, figura señera del ocultismo y esoterismo parisino finisecular y reformador de la Orden Martinista.

En Paniagua y Cía, Curros Enríquez explica las mañas criminales del cínico reclutador de jóvenes para el ejército carlista en La Coruña. No recuerdo cosa semejante en la ciudad gaditana, siempre a salvo del Pretendiente, otro bastardo que disputaba el trono al siniestro felón Fernando VII. También el Tribunal de Justicia coruñés revoca aquí la sentencia condenatoria del intelectual gallego tras la denuncia del obispo de Orense. La libertad de expresión suele estar casi siempre en entredicho en España.

Ambas ciudades tienen sendos Hoteles llamados Atlántico, el de Cádiz modernizado parador de Turismo, según dicen las malas lenguas con más de sesenta millones de euros invertidos, que dejaron temblando y al borde de la quiebra a la famosa y excelente red de Paradores fundada durante el franquismo por el ministro de Información y Turismo Manuel Fraga Iribarne. El de La Coruña, descomunal edificio homónimo sustituto de uno precioso de arquitectura indiano colonial en el que recuerdo haber estado alojado de niño con mis padres. Otra víctima de la piqueta.

Y ambas ciudades españolas celebran la festividad de la Virgen del Rosario como patrona, tal día como hoy.

Y ahora también ¡quién te ha visto y quién te ve! otra vez en cierto modo compañeras en la desgracia, aunque esta vez los ataques vienen desde dentro de ambas, las hordas devastadoras están en la propia sede municipal. Socialistas y podemitas.

En una, la andaluza, el regidor sigue siendo un tal El Kichi que es el pisha de la chosho Teresa, que es contestataria lideresa, podemita o lo que sea, andalusa y chosho del pisha Kichi alcalde podemita de la antigua ciudad constitucional que, pese a su actual postración, desde luego es una preciosa pasada gloria de España.

La otra, la gallega, no levanta cabeza desde que se fuera el controvertido Paco Vázquez. Ya no está de alcalde el oscuro anestesista, hoy delegado del gobierno falsario, que amputara la L de su nombre español por exigencia enemiga compostelana. Tampoco un tal Julio, siniestro personaje comunista podemita mareado y mareante, sino una joven becaria cachorro del socialismo galleguista para nueva desgracia de la decadente ciudad y sus vecinos. Este personaje, eximia jurista con cara de mosquita muerta es famosa por haber declarado la guerra sin cuartel ni plaza de aparcamiento al automovilista y según se dice en la ciudad perpetra obras prescindibles para justificar la persecución del automóvil y sus usuarios. Eso sí, sin proporcionar alternativas para los que no disfrutan de coche oficial como ella. En realidad, como buen títere o titeresa no hace si no seguir las consignas del amo común.

Ignoro si Cádiz ha erigido algún nuevo monumento de homenaje a la Virgen. La Coruña sí. Uno muy grande a la entrada del puerto. Pero no a la Patrona sino a lo que la maledicencia local llama Virgen de los sobres o de la Mordida.  ¿Adaptación a los nuevos tiempos? ¿Nueva Patrona de los heroicos representantes del Régimen del 78 y peones del globalismo liberticida?

Sea como sea, a la espera de tiempos mejores que acaso ya nunca volverán a ambas ciudades decadentes, celebremos la fiesta de la patrona nuestra Señora del Rosario, antes que la neomarxista posmodernidad filantrópica del socialismo de memoria democrática o progreso del hambre y del despotismo anti liberal la prohíba.

Nota aclaratoria: Los términos Pisha y Chosho empleados en este texto son habituales en el argot gaditano popular.

 

Entradas feeds. XHTML y CSS válidos. Tema WordPress basado en GimpStyle diseñado por estudiocaravana.