Alfonso De la Vega

La Garita de Herbeira

Artículos, solfas y epistolarios

Curioso exorcismo en El Corpiño

El santuario del Corpiño estaba tranquilo cuando ya se barruntaba la festividad de san Juan. Fresnos y castaños de Indias sombreaban la campa de la romería. Guillermo el abad de santa Agueda había ido a exorcizar a una mujer que estaba poseída de un demonio muy travieso. Mentía el diablo más que hablaba a las preguntas que le hace el abad. Inquiere por la suerte de algunos difuntos de quienes deseaba tener noticias. Luego mandó al diablo libertase de su presencia a la poseída.

 ¿Y a dónde quieres que vaya?

No sé, pero aquí hay muchos nacionalistas y socialistas de todos los partidos.

Sí pero ya están todos cogidos.

En esto que suben a rastras las once gradas de piedra que superan el desnivel de Poniente a un tal Alfonso Rodríguez.

Este energúmeno sí que trae un demonio peligroso. Y “zumbao” monotemático. En cuanto oye hablar de Castilla, o en español, se pone a echar espumajos por la boca.

Me llamo Daniel. As dereitas ten a culpa de too

Sujetadle por Dios que nos va a organizar alguna.

Estaba tan tranquilo aparentemente, hablando con don Claudio Sánchez Albornoz el célebre historiador y ex ministro republicano que le recordaba la condición de la Castilla originaria como patria de hombres libres, cuando le ha dado el ataque.

Rápido, traedme el Benito Remigio Noydens. Y dice el manual de exorcistas:

Cuando el demonio obligado con los conjuros dijo su nombre ha de procurar el exorcista saber su significación porque el nombre que tiene suele declarar su propiedad o natural condición o por mejor decir vicio y pecado que asiste y preside y así puede obligarle a que manifieste la propiedad de su nombre, o el pecado sobre que predomina  y reina para poder así aplicar mejor el remedio con la virtud contraria…”

Así:

Contra nacionalismo…libertad, igualdad, fraternidad

Se agita desesperadamente el Energúmeno.

Contra galleguismo….cultura y cosmopolitismo

Contra fanatismo…tolerancia

Contra envidia…¿? largarse de España

Contra saudade… un paraguas.

El exorcista no solamente es ministro de la Iglesia sino también médico del alma y así debe saber aplicar al Energúmeno los remedios, y quitar los estorbos, ora sean extrínsecos o intrínsecos que puedan retardar el logro de sus fatigas.

A veces al comenzar el exorcismo tiembla todo, y con voces espantosas y aullidos pretende estorbarlos, y tal vez con dichos ridículos: “As dereitas ten a culpa de too” o “los señoritos parvos que no nos entienden tienen la mentalidad de señoritas cursis” y menos honestos, “te voy a joder con el DOGA” y con descubrir faltas, y pecados ajenos,: “la culpa la tiene Madrid” entretener a los circunstantes, e impedir la devoción, y atención que pide tan alta empresa.

Pero el ángel rebelde se mostraba muy pertinaz, y ni los oremus, ni el agua bendita, ni los exorcismos le decidían a alejarse.

Rosalía estaba muda, algo así como espantada contemplando al Energúmeno. Vicente Risco, nacionalista jubilado y gran experto gallego en sionistas, judíos y artes diabólicas, hábilmente le atormentaba con sus vistosos correajes de falangista valeroso. El antiguo teórico del nacionalismo gallego, ya felizmente reconvertido, era inasequible al desaliento. Después de muchos esfuerzos, el réprobo tuvo que salir del Energúmeno solicitando como última gracia, ya que no le permitían redimir a la Galicia mártir de los “crímenes castellanos”, que le permitiesen al menos entrar por segunda vez en el cuerpo del rencoroso médico renegado del fonendoscopio para castigarle de ciertos desacatos cometidos recientemente contra España y los derechos humanos.

Ser redimidos por el diablo no sería más que la inversión total, demasiado cerca del Cainismo que ninguna propaganda ni Prensa afín puede tapar.

Sabemos que Satanás puede crear en la imaginación del hombre numerosos mundos. Y aunque fingidos los puede hacer pasar por reales para engañar a su rebaño.

Muy razonable era esa tal demanda y el abad Guillermo que apreciaba los buenos modales, y que nada negaba cuando se lo pedían cortésmente, consistió desde luego en las benéficas intenciones del Maligno, regocijándose interior y caritativamente de poder dar una ultima lección al tan hipócrita como tenebroso paciente, pero solo accedió con la condición que había de introducirse por el trasero.

En esto que Castelao fue a sentarse sobre la pila de agua bendita y apoderándose del hisopo exclamó: “entra ahora si te atreves, maldito pariente de Isabel la Católica, ya te preparo el pago”.

De modo que no pudiendo salirse el diablo con la suya, se retiró murmurando.

Con esto del puñetero Laicismo, los socialistas  y el heresiarca papa Francisco nos van a dejar sin pan”.

 

 

 

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