Alfonso De la Vega

La Garita de Herbeira

Artículos, solfas y epistolarios

Incoherencias palaciegas

Por fin, en agosto, frío en rostro, le mandaron el motorista aprovechando la canícula estival y se fue sin despedirse. Todo un detalle: le han permitido a Su Emérita Majestad que sea quien formalmente haga el paripé de comunicar a Su (amordazada) Majestad que motu propio se va de Palacio y de su desbaratado Reino exiliado con destino desconocido. ¿Un minuto antes de que le echasen? ¿Caridad filial o acaso pánico a que, ya de perdidos al río, sacase material caliente de la reina roja, según aseveran expertos en las interioridades de la Dinastía?

Exigencias del Gobierno de Su (amordazada) Majestad, golpistas tresporcentistas de la famiglia Pujolone y de las repugnantes zurdas españolas, la excusa pública para echar al Emérito de Palacio es su mala conducta, como recalcitrante y reincidente comisionista, amén de desaforado incontinente sexual, con cientos de amantes y de escándalos. Sin embargo, tal preocupación por la moralidad borbónica, no deja de ser una incoherencia no sólo al considerar la tremenda trayectoria histórica de la Dinastía, sino cuando se compara hoy mismo, sin salir de Palacio, con la conducta conocida de la reina consorte, presunta asesora de su marido en estas y otras cuestiones.

En efecto, no se puede decir que la biografía de la consorte haya sido especialmente modélica. Algunos dirán que no se sabe que haya hecho desfalcos, robado ni pillado comisión o coima alguna como se acusa al Emérito, pero desde luego en el aspecto de hazañas sexuales no le va a la zaga. Según sus biógrafos, ya desde su más tierna juventud no dudaba en emplear sus encantos con varones poderosos para conseguir logros en su ambiciosa carrera profesional. La etapa mejicana fue especialmente notable en estas lides. Un trayectoria asaz inconveniente para una futura reina por muchas tragaderas que demuestren sus súbditos.

Pero, hay un aspecto aún muy importante en el que el lector tendrá su criterio, yo tengo el mío. ¿Qué es peor desde el punto de vista moral, pillar comisiones hasta prudentemente redondear unos buenos ahorrillos para sobrellevar quizás una azarosa vejez, o matar al propio hijo en el vientre antes de nacer? Un aborto no terapéutico sino perpetrado como condición previa necesaria para cazar un buen partido que tan inopinadamente se le había puesto a tiro. Y ocultado, según testimonio de su entonces abogado, a los propios entonces Reyes y a la opinión pública, incluso con la colaboración al parecer del que hoy es su marido. Sea como sea la reina consorte ha ido sembrando la discordia entre los miembros de la Familia Borbón.

Hace pocos días recordaba Ran y El rey Lear. Repito aquí un párrafos de esa garita:

«… convendría recordar El Rey Lear, o en la hermosa versión del gran Kurosawa: Ran. Aquí llevada al Japón feudal… El cruel y libertino señor Hidetora abdica y reparte su feudo entre sus tres hijos varones pero la cosa no ocurre según sus planes …

El propio anciano Hidetora es expulsado de su castillo y termina huyendo para evitar ser liquidado, acompañado solo por un bufón. En este desastre del clan con su pérdida final existe una influencia maléfica femenina que resultaría decisiva. Kaede, la esposa del segundo hijo, el usurpador. Una mujer maléfica que consagra su vida a la destrucción y la venganza. Envenena las relaciones entre los hermanos… hasta la ruina definitiva de la dinastía. Aunque ella también terminaría mal, ajusticiada in extremis por uno de los generales leales al clan.» 

Quién esté libre de pecado que tire la primera piedra. No creo que debieran haber sido partícipes de tal lapidación los inquilinos de Palacio. Aunque menos aún el encanallado rojerío enmucetado o gubernamental que tantas cosas tendría que hacerse perdonar además del desastre de la gestión del virus, entre ellas la misma corrupción desaforada que critica en los Borbones. Me temo que esta decisión de prescindir del Emérito demuestra enorme debilidad y puede acelerar el principio del fin.

El papelón del actual Rey en todo este escándalo es francamente deplorable. El de un imbel con no muchas luces. Es de comprender que no dé más de sí quien está en el cargo sin méritos personales propios, por simple linaje, pero lo que cuesta entender es que al menos no se rodee de buenos asesores.

Anexo, copia delcomunicado oficial (Aquí).

 

 

 

Entradas feeds. XHTML y CSS válidos. Tema WordPress basado en GimpStyle diseñado por estudiocaravana.