Alfonso De la Vega

La Garita de Herbeira

Artículos, solfas y epistolarios

De déspotas e imbeles

El falsario cucañista encaramado en el gobierno de España se dedica a ningunear, humillar, agraviar y dar por saco a Su Majestad,  Felipe VI, quien no se sabe muy bien porqué parece incapaz de de defenderse y ponerle en su sitio. El que corresponde a las acémilas tercas, caprichosas, traicioneras, pasicortas y cocilargas.

No se entiende tal condición de imbel, salvo que esté en la lamentable situación de chantajeable, lo que resultaría incompatible con el ejercicio de su posición institucional. Lo de su emérito padre ya era sabido por todos, pertenece a la historia tradicional borbónica, pero ya debiera estar descontado. Muchos pensamos que, pese a todo, determinados desaires o provocaciones no habrían sido consentidos por el Emérito, quien habría puesto firme al falsario a la primera de cambio. Armas tiene el Jefe del Estado, si quisiera. Pero no quiere o no sabe. Acaso tal sea una de las razones de la persecución roja a Juan Carlos I. Ven en él más enemigo que en el imbel de su hijo.

No obstante, en cierto modo Juan Carlos I estaría recogiendo el resultado de uno de los mayores errores políticos de su reinado como fuera el no oponerse a la mal llamada Ley de Memoria histórica que deslegitimaba su entronización como rey por su protector y benefactor, el general Franco. Demostrando así tanto demagogia o sinergia progre como oportunismo. Amén de condición de innoble desagradecido hacia la figura histórica a la que le deben todo, honores y patrimonio, tanto él como su familia. Ingratitud que alcanza la villanía al no haberse opuesto ni él ni su hijo a la profanación de la tumba de su benefactor por el gobierno del Rey.

Y no es precisamente una organización de la trayectoria histórica delictiva de la PSOE quien mejor esté en condiciones de dar lecciones de moral alguna. Gentes liberticidas lo mismo capaces de asesinar vilmente al líder de la oposición o de devastar una región española, que de robar los fondos de los parados que dicen defender, para irse de putas, redondear unos ahorrillos o meterse una raya de cocaína.

Como tampoco tienen mucho derecho moral a protestar otros a los que se le llena la boca de ser una modélica raza superior “republicana”: los corruptos y cobardes ventajistas golpistas catalanes amantes de la honorable corruptísima e impune famiglia Pujolone o del no menos heroico fugado Cara Pocha.

Por no hablar de los múltiples escándalos de todo tipo de la chusma podemita de la ávida banda de los Ceaucescu galapagareños.

La penúltima escaramuza está próxima. El día 16 de julio, festividad de la Virgen del Carmen, día de la tradicional entrega de despachos en la Academia de la Armada en Marín y patrona de la gente del mar, ha sido el casualmente elegido por el falsario para montar su auto homenaje de propaganda. Por si no hubiera suficiente provocación con lo anterior, el burro delante para que no se espante ha perpetrado una invitación anticonstitucional que vulnera las más elementales normas de protocolo, relegando al Jefe del Estado, tras su propia posición. Y eso que el escenario del acto es el Palacio Real, solución habitacional que mira con envidia y codicia el falsario rojo.

Pero, entonces, ¿por qué se deja ningunear así Felipe VI?

¿Se atreverá por fin a defenderse y a defender a España? ¿Irá de menosprecio en menosprecio, de insulto en insulto, de tropezón en tropezón hasta el exilio final?

Desde una perspectiva histórica cabe afirmar que el peor enemigo de la Monarquía como Institución son los Borbones.

 

 

Entradas feeds. XHTML y CSS válidos. Tema WordPress basado en GimpStyle diseñado por estudiocaravana.