Alfonso De la Vega

La Garita de Herbeira

Artículos, solfas y epistolarios

Carnicerito ve faena

Vista la terrible deriva de la fiesta nacional en la que se escamotea la lidia según los cánones, se torea con el pico de la muleta o se pasaporta al enemigo con infame estocada pescuecera, Felipe González, más conocido por su apodo artístico de Carnicerito del Gal, muy jaque se ha tirado al ruedo a torear y lo más suave que desde el burladero y el callejón de prensa le ha llamado la ensoberbecida cuadrilla del maestro falsario es espontáneo, aficionado, gitano y maletilla o millonario. Tampoco ha sentado bien entre la gente del bronce, lumpen, robaperas y santigua bolsillos del hampa sevillana y española de la heroica y no menos honrada afición socialista. Y aún peor la acogida del irredento rojerío comunista garduño roba gallinas y asalta palacetes, menos el del sacrificado jefe de la banda. Gentuza bellaca, zafia y descomunal que llevada por la pasión y los celos ha osado incluso tratar de arrojarle bolsas de cal viva.

No se entiende demasiado bien porqué Carnicerito a sus años y con sus millones ha decidido tirarse al ruedo y menos porqué ahora.

Sí. Sabemos que hay algunos movimientos en la oligarquía empresarial española. O eso nos dicen, acaso para disimular o blanquear su responsabilidad en el actual desastre patrio. Una reunión de rabadanes el otro día. También una oportuna purga de director y alabanciosos afines en el alicaído diario vespertino nocturno independiente de la mañana que, curioso,… es propiedad de los mismos, que permiten su ingente labor de devastación nacional y han ayudado a la irresistible ascensión de Pedro Ui .

En fin, ciertos dimes y diretes para distracción del público. Pudiera ser que el taimado consejo de administración de la marca España no se encuentre ahora demasiado a gusto con su jefe comercial y de actualización de tarifas. Rodeado de las peores compañías, le ha salido un poco respondón y quiere escalar puestos hasta presidir el propio consejo de los amos. Es muy soberbio, muy chulo, muy jaque, también un poco autista como la Greta zumbada. Pero, ya le conocían sus mañas tanto en el hampa de las callejuelas más sombrías como en los más encumbrados iluminados despachos. El falsario no engaña a nadie, y menos a gente tan lista, rica y principal, de modo que su mala ralea y condición ya debiera haber sido detectada antes de ficharle.

Además, el escalafón torero ha cambiado mucho desde que Carnicerito se cortara la coleta, de modo que quién se fue a Sevilla, perdió su silla. Además de Aznar, el Padrino del Escorial; Tancredo, el sobrecogeor; Zapatero, el niño de la coca, y ahora el mismo falsario, Pedrito de las saunas, al que en su desahogado delirio las hembristas le tiran sus olorosas bragas. Tan gallito gitano pinturero cortando limones redondos que cualquier día de estos como nuevo Antoñito el Camborio le llevará guardia civil caminera hombro con hombro. No será por falta de ganas de la Benemérita o de los honrados patriotas españoles, o de la mismísima DEA, me temo.

Sin embargo, dudo que la nueva aventura torera de Carnicerito sea por patriotismo o simple motu propio. Entonces, ¿quién le ha mandado al ilustre mataor felizmente retirado tirarse al ruedo de paisano, casi sin vestirse de luces? ¿Bilderberg?, ¿la mafia extractiva del 35?

Algunos optimistas inasequibles al desaliento barruntan que pudiéramos estar ya en una nueva etapa, que los filantropófagos el NOM, incluso el propio Soros, pudieran haberse hartado de su protegido. Que el gobierno del falsario es imposible de recauchutar aunque se cambiase al feroz Iglesias por la astuta pudibunda doncellita Inés. Si no, un agente globalista como Carnicerito no se atrevería a llevarles la contraria. Otros que se debe a petición emérita regia debido a una antigua y bonita amistad fraguada en la complicidad de peripecias comunes. ¡Me he enterado que en este antro se juega! Ciertos sectores del 35 están con la mosca detrás de la oreja y ya no se fian nada ni de la feminista ecologista bilderbergiana Botín ni de su protegido. Hay que estar muy atentos a tal posibilidad que pudiera ofrecer alguna esperanza a la recuperación de la fiesta nacional.

Sea como sea, parece que el viejo maestro ha visto faena. No sabemos si su tiempo ya pasó. Las nuevas generaciones que presumen de tener mucho preparao son muy ignorantes. No saben nada de Historia de España y se dejan manipular como el que no quiere la cosa. Desconocen las leyes más elementales del arte y aplauden sin ton ni son cualquier efectismo redondo para asombrar espectadores incautos. Tampoco saben que ni siquiera en la barrera o el tendido se está del todo seguro cuando la cosa se pone fea.  Y seguro que se va a poner fea, muy fea.

¿Podrá hacer faena Carnicerito al taimado marrajo morlaco? No sé, ojalá.

Pero, por innovar y preparar la agenda 2030 lo mismo la presidencia encaramada al palco muy dócil y obediente le saca el pañuelo verde que otrora se dedicaba a devolver al corral al peor ganao que deslucía o hacía imposible la fiesta.

 

 

 

 

Entradas feeds. XHTML y CSS válidos. Tema WordPress basado en GimpStyle diseñado por estudiocaravana.