Alfonso De la Vega

La Garita de Herbeira

Artículos, solfas y epistolarios

Casado y yo

Casado es pequeño, peludo, suave; tan blando por fuera, que se diría todo de algodón, que no lleva huesos….lo dejo suelto y se va al prado y acaricia tibiamente con su hocico, rozándolas apenas, las florecillas rosas, celestes, gualdas…

Lo llamo dulcemente “¿Casado?” y viene a mi con un trotecillo alegre que parece que se ríe, en no sé qué cascabeleo ideal.

Le gustan la naranjas mandarinas, las uvas moscateles, todas de ámbar, los higos morados con su cristalina gotita de miel.

Es mimoso igual que un niño, que una niña…,

 

 

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