Alfonso De la Vega

La Garita de Herbeira

Artículos, solfas y epistolarios

«Los Demonios» de Dostoyesvki y nosotros

Repasando unos viejos apuntes, algunos de ellos preparados para documentar algún texto en Periodista digital, he encontrado unas notas de lectura tomadas hace más de diez años de un libro verdaderamente profético del gran Dostoyesvki.  Me refiero a su novela Los Demonios. A veces traducida aquí por Endemoniados, Demonios.

Lo que nos planteaba en ella el gran escritor humanista ruso hace un siglo y medio se está cumpliendo con gran precisión en estos tiempos de zozobra y gran tribulación, en los que sobre los temores de la propia pandemia de más que probable origen antropogénico, la amenaza de la dictadura comunista se cierne cada vez de modo más probable en el reino borbónico de España. Se manifiesta ahora en toda su crudeza por la causa desencadenante o catalizadora de la pandemia roja, pero es debido a muchos años de incuria y a la estulticia culpable de muchos de nuestros próceres empezando por nuestros propios frívolos zares.

Demonios no fue bien recibido, en general, acaso porque explicaba demasiado bien lo que la clase dirigente se negaba a aceptar. Para otros se trataba de simples calumnias. Muchos años después, ya a principios del siglo XX, Gorki pretendía que: “Los demonios es el más perverso, y el más talentoso, de todos los intentos por difamar el movimiento revolucionario de la década de los setenta”.

Dostoyesvki supo ver las terribles consecuencias devastadoras del nihilismo hoy disimulado, aunque yacente, por el neomarxismo cultural. El que sustituye a la lucha de clases del marxismo convencional y es promovido por la plutocracia globalista.

Medio siglo después de su aparición, los descendientes de esa burguesía entonces tan crítica con el libro que pudieron huir, se escaparon de la Rusia bolchevique. Es posible, aún se está a tiempo de evitarlo, que tal pase aquí también, con nuestro heroico rey huyendo el primero por Cartagena o por donde pueda para salvar su vida y su hacienda.

Y es que una de las primeras cuestiones a lograr por el proceso revolucionario es tener un rey títere y unas instituciones ineptas, y en el fondo cómplices, que narcoticen a su nación impidiéndola reaccionar ante la agresión antes de que ya sea demasiado tarde.

 

Pero, en resumen, ¿cuáles serían las principales notas características del movimiento denunciado por Dostoyesvki?

Repasemos mis notas que copio a modo telegráfico, sin mayor elaboración:

Dualidad social: Aristocracia sin muchos horizontes intelectuales, población con pocos económicos. Complejo de inferioridad hacia la inteligencia y hacia la cultura extranjera.

Creciente frivolidad en la costumbres. Cierto matriarcado real. Influencia de los revolucionarios sobre la mujer (igual que los primeros cristianos de Saulo).

Halago de la vanidad. Utilización de la ambición ajena.

Ateísmo. Nihilismo. Pérdida de referencias morales y tradicionales.

Considerar el bien o el mal como prejuicios a eliminar en el nuevo orden a imponer.

Ostentación de mala educación y burla de convenciones sociales y de la urbanidad o “buena” educación.

Apocamiento de la derecha: “para el hombre ruso el honor es tan solo una carga superflua.”

“Yo aún soy partidario del honor pero sólo por la fuerza de la costumbre…

 

Se explican las razones del éxito revolucionario nihilista:

1 tener un “uniforme” (sentido de la pertenencia, cargos, misiones) y engaño sobre la verdadera realidad de la organización.

2 Sentimentalismo como elemento de difusión del socialismo

3 Los pícaros mondos y lirondos

4 El cemento principal: la vergüenza de la propia opinión

 

La organización social futura según Schigálev:

Fase previa: Quinquevirato que disimula su condición entre los otros

División de la Humanidad en dos partes desiguales. Una décima parte de la misma recibirá la libertad personal y un derecho ilimitado sobre las otras nueve partes restantes. Estas vendrán obligadas a perder la personalidad y en convertirse en algo así como un rebaño, y, mediante una obediencia sin límites, alcanzar la primitiva inocencia, por el estilo del primitivo paraíso, aunque de otra parte, tendrán que trabajar.

Hay medidas para extirpar la voluntad a las otras nueve partes de la Humanidad y reducirlas a la condición de rebaño, merced a la educación de generaciones enteras…

Estrategias:

1 Usar lo que pasa (por ejemplo una revuelta o protesta laboral por la corrupción del administrador de su fábrica) para los propios fines, apropiándose de sucesos como algo premeditado e inducido por ellos.

2 Provocar tumultos

3 Agentes demoledores profesionales y sociales que sin saberlo conscientemente trabajan para el desarrollo de la causa minando la moral y cohesión social.

4 El crimen ya no es una locura sino un deber. El dios ruso ha huido ante el alcohol.

5 Una o dos generaciones depravadas son ahora indispensables. De una depravación inaudita, ruin, en la que el hombre se convierta en un ser asqueroso, cobarde, cruel, egoísta…

6 Recurriremos al incendio, echaremos a volar leyendas…

7 Comprometer a los socios y simpatizantes con algún crimen para chantaje y cierre de solidaridad, aunque sea a la fuerza.

8 Fomentar la desconfianza e incluso el odio entre los diferentes miembros y humillarlos en público para distinguirse el mando de la masa. Terror ajeno y propio para mantener la disciplina. Incluso asesinato de disidentes y arrepentidos.

9 Buscar un rey títere.

Organización:

Con una supuesta autoridad central desconocida para los miembros comunes, formada por una Red de secciones relacionadas (más o menos de verdad) que hacen prosélitos y se extienden, cuyas Misiones, mediante una propaganda sistemática delatora, son:

1 Minar continuamente la autoridad de los poderes locales

2 Engendrar la duda en los vecinos

3 Fomentar el cinismo y el escándalo, la incredulidad absoluta en todas las cosas, el ansia de mejora

4 Provocando incendios como medio popular por excelencia, lanzar a una región, en el momento indicado, si es preciso, incluso a la desesperación.

No obstante, para un disidente, Schatov, los terroristas son:

Enemigos de la vida

Liberalotes anticuados que le temen a las personalidades independientes

Lacayos del pensamiento,

Enemigos de la personalidad y de la libertad

Puercos predicadores de la carroña y la podredumbre

Dorada medianía,

Canallas

 

En su libro Dostoyesvki tiene una curiosa reflexión no solo interesante para bibliófilos. Se refiere a cultura y encuadernación.

Leer un libro y encima encuadernarlo representa dos periodos enteros de evolución:

Primero el de aprender y gozar con la lectura, aunque haciendo poco caso del libro. Encuadernarlo representa ya respeto al libro, no sólo leer sino también que reconocen el valor de la lectura y del libro. A este segundo periodo no se ha llegado aún en Rusia.

 

Ojalá podamos no solo leer, hacer caso de él, sino también encuadernar Demonios como un importante libro clásico. Como una brillante obra de lo mejor de la Cultura europea. Como un homenaje a una obra humanista profética. Pero mucho me temo que, si esto sigue así y nadie reacciona, encuadernado o sin encuadernar los Demonios la arrojen a la enorme pira de nuestra Civilización arrasada con nosotros dentro.

Pero, ¿Qué opina el lector?

 

 

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