Alfonso De la Vega

La Garita de Herbeira

Artículos, solfas y epistolarios

Propaganda mortal

Un propagandista no debe perder de vista el hecho de que los valores relativos de los distintos instrumentos de propaganda, y su relación con las masas cambian sin cesar. Si quiere dar el máximo alcance a su mensaje deberá saber aprovechar estos cambios de valor en el mismo instante en que sucedan”. 

 

Se suele conceder a un sobrino de Segismundo Freud llamado Edward Bernays el honor de ser el inventor de la propaganda moderna. Propaganda de un modo u otro siempre ha habido a lo largo de la historia pero ahora es mucho más peligrosa y letal porque utiliza los avances del conocimiento contra el hombre. Su libro pionero Propaganda publicado hace un siglo se considera la biblia moderna donde han bebido propagandistas de todo tipo incluidos los tiranos. El neomarxismo cultural posmoderno y sus secuaces tampoco son ajenos. Varios autores nos han venido avisando de lo que se venía encima. Sin embargo, la letalidad de la propaganda actual se debe a la conjunción de los avances en las técnicas de control mental y de opinión, gracias a la manipulación de los media, hoy prostituidos en buena parte, y la potente tecnología actual. Nuevas tecnologías al servicio sin empatía cuando no criminal de reptiles. Capaces de proporcionar los recursos técnicos para un 1984 o Un mundo feliz fatalmente hechos realidad.

Cuando digo reptiles no me refiero aquí a los supuestos ET capaces de cambiar de forma y adoptar una imagen aparentemente humana, sino a otra cosa.

Me refiero a los hombres que tienen como dominante un cerebro primitivo, con impulsos relacionados con supervivencia en un contexto prehistórico. Tampoco, pues, a las criaturas de sangre fría que aparecieron en nuestro planeta en el Periodo Devónico de la Era Primaria junto con las Criptógamas.

Se trata de gentes sin empatia, insensibles parcial o totalmente al sufrimiento humano y al dolor que puedan causar. Curiosamente abundan sobremanera en las cúpulas de poder, en lo más alto de la cucaña. No todos son asesinos declarados, algunos llevan una vida aparentemente normal y disimulan su verdadera catadura. El Poder los suele seleccionar entre los suyos por lo que es más fácil encontrarlos en esas esferas. Cuando la empatía se considera un defecto o un obstáculo y se olvidan los criterios educativos de, por ejemplo, un Saavedra Fajardo o de selección de personal de Huarte de San Juan sucede lo que ahora vemos constantemente.

Aunque hoy en descrédito, algunas teorías muy de moda hace cincuenta años distinguían tres cerebros en el hombre, interrelacionados pero ligados a la evolución humana. Se trataría de: El Complejo R o cerebro reptiliano. El Límbico. Y el Cortex.

El primero, R, tiene que ver con las funciones más ligadas a la supervivencia en condiciones hostiles de la naturaleza. La violencia o la huida ante las amenazas, las funciones locomotoras, el olfato.

El Límbico, propio de los mamíferos con las emociones, los temores. Sin embargo suele anunciar un ataque defensivo cuando se va a recibir una agresión.

El cerebro Cortex, tiene que ver con el cálculo, la intelección, el pensamiento abstracto, el lenguaje, los símbolos…

Seguramente la cosa es más compleja pero más allá de su exactitud tal distinción puede ser útil a efectos expositivos.

Juan Luis Cebrián, alias Juanli, ha publicado un insólito texto en periódico gubernamental El País contra el gobierno falsario. No se sabe si por despecho al haber sido cesado del Club Bilderberg o por “encargo sorosiano”. El caso es que pone al gobierno del Doctor Muerte como chupa de dómine. Le reprocha lo que él mismo tantas veces ha practicado como buen reptiliano. Pero aunque no denuncie nada nuevo que no supiésemos que lo haga precisamente Cebrián y en El País sin duda es noticia. Y acaso un aviso para navegantes. ¿Acaso el IBEX 35 reacciona contra el gobierno del Doctor Muerte? Yo creo que es algo digno de investigación.

Me dicen, procuro ahorrarme en lo posible disgustos superfluos, que las últimas apariciones televisivas del Doctor Muerte han sido aún más escandalosamente repugnantes. Se ha practicado sin tapujos la censura, ha mentido a placer si bien se ha mostrado un poco compungido, en la línea de la farsa de control pobre de mí. Si tuviese conciencia, dignidad o vergüenza, desde luego que motivos para estar compungido no le faltan. Por su culpa van a morir miles de españoles e incluso no ha evitado siquiera que familiares o personas de su entorno se contagien. Todo un record de negligencia criminal. Su mujer, su madre, su suegro, sus hijas, varias ministras y subsecretarios, la mayoría asistentes a la asesina manifestación del chocho M, se encuentran entre los contagiados. El feminismo oficialista mata. De género, pero mata.

Sin embargo, para eso está la propaganda como bien saben comunistas y socialistas. Y los media prostituidos cómplices en la labor de hipnotizar al personal y desorientar al populacho con su abigarrado ejército rojo y morado de hembristas pijas encanalladas y trileros o palanganeros.

Discursos estupefacientes, insultos al adversario, demagogia, incoherencia, censuras, embustes, ocultamientos… todo cabe en la panoplia criminal del falsario y sus secuaces.

Para ocultar sus evidentes responsabilidades en la propagación de la muerte hoy el Discurso Poder se basa en varias estratagemas elementales. Así la simplicidad dirigida al cerebro reptiliano. Tal que hasta un votante zurdo pueda entenderlo. La polarización de la realidad en amigo, enemigo; blanco o negro. Nosotros contra ellos. El recurso a provocar sensiblería buenista, falsa solidaridad o indignación. La manipulación de las emociones a las que ya hacía referencia  Edward Bernays. Es decir, la manipulación del sistema límbico.

Y luego la diarrea premeditada de datos más o menos inconexos, con información poco relevante o engañosa o no integrable para ocultar la que puede procesar el raciocinio y sentido crítico. Una manipulación para tratar de evitar la de toma consciencia de la ya perpetrada en el mundo de la de las emociones.

Sea cierto o no, es legítimo pensar al menos como hipótesis de trabajo a la vista de lo que está pasando, que os encontramos inmersos de una guerra de buena parte de las élites mundiales globalistas contra la población de las diferentes naciones.

Sí, una agresión criminal, una guerra con tecnología biológica contra la población civil.

Las personas que sobrevivan al virus fatídico deberán sufrir la agresión de otro letal, el de propaganda gubernamental o global. Con uno nos jugamos la vida, con el otro, la libertad.

 

 

 

Entradas feeds. XHTML y CSS válidos. Tema WordPress basado en GimpStyle diseñado por estudiocaravana.