Alfonso De la Vega

La Garita de Herbeira

Artículos, solfas y epistolarios

De patatas y patateros

Buena parte del agro español está actualmente en píe de guerra contra el zarrapastroso y traidor gobierno de Su Majestad. Sin duda méritos hace muchos el falsario y su tropa en la que se distinguen en este asunto el inepto ministro de Agricultura y el retorcido y revenido del Interior.  Un tipo cobarde y dócil hasta la nausea con los poderosos pero en cambio jaque matón de taberna con la gente de bien que protesta contra las injusticias que sufren incluidas las gratuitas agresiones gubernamentales.  Así la reciente carga de la Brigada pesada contra una manifestación pacífica en Don Benito, Badajoz.

Es verdad que las causas de la actual postración de nuestro agro son muchas y variadas y tienen que ver con aspectos de carácter estructural y de la formas de producción y comercialización. Son de carácter sistémico y no todas achacables a la encanallada estulticia socialista.

En homenaje a nuestros sufridos agricultores y como humilde invitación a que lleven sus cuitas con tesón y energía pero también con paciencia rescato un antiguo texto de hace un lustro que sirvo a continuación:

 

El mundo de la patata es complejo.  Pertenece a una de las familias más útiles para la Humanidad, el género Solanum que cuenta con miles de especies, algunas de ellas relacionadas con sustancias psicoactivas. Uno de los grandes tesoros traídos por los españoles desde América, conocida aquí en España antes de 1573, que ha permitido la supervivencia en periodos especialmente difíciles a parte de la población europea, como antes lo hacía con las americanas. Cieza de León explicaba en su Crónica del Perú que “el principal mantenimiento de ellos (los indios collas) es papas que son como turmas de tierra”. También se ocupa de ellas Garcilaso de la Vega, el Inca en sus Comentarios reales.

Patata _optLlamada Solanum Tuberosum por Linneo, hay patatas con 24, 36, 48, 60 y 72 cromosomas.

Hay patatas machos, término que en España significa patatas filosas e improductivas y que los ingleses emplean en cambio para distinguir los ejemplares estériles y de mayor tamaño.

Hay matas silvestres que manifiestan caracteres más rústicos y primitivos. Son defectuosas tanto por su menor rendimiento como porque tiende a brotar prematuramente.

Hay patatas tempranas, semi tempranas y tardías.

La patata de cultivo no se siembra directamente con semillas sino con otras patatas producidas en condiciones favorables. La buena patata de semilla debe obtenerse eliminando las plantas enfermas, o de otras variedades, en mezclas conocidas como ventureiras en Galicia.

La patata se acomoda bien al clima pero para que sea más útil para la siembra ha de hacerse en zonas productoras que presentan características climáticas especiales. Clima suave, lluvias repartidas pero no excesivas ni muy frecuentes, con vientos de velocidad media, días largos, ausencia de heladas durante el periodo vegetativo, temperaturas de verano no muy altas, para que no haya periodos de reposo ni de brusca reactividad de la planta. Los días largos favorecen la formación de la mata y los cortos, la de los tubérculos.

De modo que las condiciones ecológicas para obtener buena patata de siembra están limitadas en España.

Las mejores zonas patateras españolas deben estar por encima de la isoyeta de los 600 mm de precipitación. Las temperaturas del verano no deben ser excesivas. La altitud superior a 700 metros.  Suelen estar alineadas en la orografía cantabro pirenaica, carpetana e ibérica.

La Naturaleza es fuente de Sabiduría por lo que debiera llenarnos de orgullo y satisfacción imitarla en lo posible. Si de las patatas pasamos a los políticos cabe decir que existen también muchas variedades con diferentes cualidades productivas, de rendimiento y organolépticas. También, que degeneran si no se renuevan como las patatas de siembra, criadas en áreas especializadas y especialmente controladas.  La resiembra patatera produce degeneración y enfermedades por lo que no se debe dejar que formen casta cerrada y degenerada, autentica fuente de plagas y problemas para el suelo y el resto de cultivos.

De modo que es tarea inaplazable de genuina regeneración nacional determinar las zonas de cría político patatera más aptas para nuestras especiales condiciones ecológicas tan diferentes por cierto de las de allende los Pirineos, en la Europa laica, democrática y civilizada donde las estafas, atentados y fechorías no quedan impunes.

Así, una vez producido y certificado como libre de corrupción y plagas el político de siembra podría implantarse con éxito en la zona de cultivo, siempre con la condición de no ser reutilizado para una próxima cosecha para que la cosa no degenere.

El ente encargado de garantizar la calidad del producto político patatero, ¿debe ser nacional o autonómico?  La experiencia indica que un ente nacional tendría muchas más ventajas desde el punto de vista de la calidad, la logística, los legítimos intereses de productores y consumidores así como para la conservación de la naturaleza.

Se ha comprobado una y otra vez que los servicios autonómicos fatalmente caen en manos de caciques y gentes desaprensivas por lo que no tardan en convertirse en onerosas mohatras.

Las políticos patateros procedentes de zonas de alto riesgo degenerativo infeccioso como los valles de Arán y Aneo o las sierras del Cadí o Beaumort en Lérida; la Cerdaña y Ribera del Rigart en Gerona; Berga en Barcelona y Pradés en Tarragona, deben ser objeto de vigilancia especial dado su hábito de saltarse la legalidad vigente según convenga.

Fuente:

Servicio de Ocurrencias varias de la Presidencia del Gobierno, Marca España (Spain).

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