Alfonso De la Vega

La Garita de Herbeira

Artículos, solfas y epistolarios

Vuelapluma esperpéntica de comunista blanqueado

 

                                                             ¡Roma ya no es Roma

                                                             que es segundo guasinton!

                                                             ¡Tié recreo y toa la hostia

                                                             de una culta población!

 

El clérigo jefe, que había cruzado las manos sobre el pecho, mientras desagraviaba a la pachamama en los jardines de su amurallado Estado se compungía con aviesa mansedumbre por la horrible labor evangelizadora de los antepasados españoles y su destrucción de piadosos imperios satánicos y caníbales.

Con sorosiano disimulo y piadosa congoja se lamentaba de las malvadas concertinas en la amenazada frontera española con la morería, junto con el astuto caimán progre catalán, egregio amigo…

Desde que dejara el rojo solideo entrenaba alambicada sonrisa plena de resabios de protocolo contra las escuelas chabacanas del asombrado pueblo de Dios.

Divinas Palabras insinuadas con flema burlona y devota cadencia. Con ademanes de seráfica madre sonreía con almíbar de santa que coquetea.

Se compadeció de todo el Mal de la humanidad, incluido el por él causado, con una carcajada omnisciente, orquestada de gallos pedantes.

Se desayunaba con puches de polenta preparados por sus cocineras, previa prueba contra venenos de la sufrida monja catadora.

Con manos pulidas del familiar que no quiere sortijas que puedan ser baboseadas por el ignorante amén de piadoso populacho, monseñor alargaba los rincones de la boca, sinuosa de disimulos, aunque desenmascarados tras el brutal manotazo a la católica china que reprochaba su traición a los fieles.

Encorvado con eclesiástica reverencia, zascandileaba muy vanipavo. Y pasó presumido ante las  cámaras y los espejos, recogiéndose con estilo estatutario los pliegues del ropón, estudiando con fingida indiferencia la perfecta caída del capisayo.

Santidad, es que lo del celibato

Luego, monseñor Sarah, (ya te ajustaré las cuentas, negro de…)

Y huye raudo, que la silla gestatoria que funciona a ecológica tracción animal está mal aparcada. Miró al soslayo, fuese y no hubo nada.

Notas:

Hoy 15 de enero sale el libro conjunto del Papa Benedicto y el cardenal Sarah sobre el celibato y otras cuestiones. Muchos lo valoran como un intento de detener la deriva herética de Bergoglio. No obstante, acaba de surgir un nueva polémica cuando el secretario personal del Papa Emérito niega que éste autorice la co-autoría del texto siendo un simple colaborador.

Pobre Valle, lo que se está perdiendo.

 

 

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