Alfonso De la Vega

La Garita de Herbeira

Artículos, solfas y epistolarios

De pueblos y populachos

Al final de una época, Occidente y España especialmente parecen hallarse en una encrucijada como tantas otras veces a lo largo de la historia. Como al marqués de Bradomín atravesando la comarca del Salnés una negra noche de tempestad, surgen los caminos que se bifurcan: una de las rutas a seguir es la del esfuerzo individual y de la sociedad en su conjunto para sacar adelante las cosas. Es, pues, la de la libertad, la inteligencia, la responsabilidad, la investigación y el desarrollo de las potencialidades. Difícil, lenta pero segura y acaso la única verdadera. Pero esta ruta ha sido muchas veces preterida en España, donde frecuentemente se ha favorecido el modelo opuesto. No sabemos si aún queda margen para elegir la senda correcta o ha sido escondida y ya deviene en impracticable por la intrincada maleza de la entropía, la desinformación y el embrutecimiento programados.

Desde luego que no es un problema nuevo pero ahora se presenta con crudeza radical. En las lúcidas pero amargas palabras de Cadalso:

Pide a Dios te dé un hijo tonto; verás qué vejez tan descansada y honorífica nos da. Heredará a todos sus tíos y abuelos, y tendrá una robusta salud. Hará una boda ventajosa y una fortuna brillante. Será reverenciado en el pueblo y favorecido por los poderosos; y moriremos llenos de conveniencias.

 Pero si el hijo saliese con talento ¡cuánta pesadumbre ha de prepararnos!….. cuando veo que Miguel de Cervantes ha sido tan desconocido después de muerto como fue infeliz mientras vivía… que este ingenio, autor de una de las pocas obras originales que hay en el mundo, pasó su vida parte en el hospital, parte en la cárcel, y parte en las filas de una compañía como soldado raso, digo que Nuño tiene razón en no querer que sus hijos aprendan a leer.”

Con ocasión de un episodio de su azarosa biografía, el motín de Esquilache, cuando logró salvar la vida a cierto aristócrata confesaba: “aquel día conocí el verdadero carácter del pueblo”.

 

Muchos años más tarde, el cónsul de Noruega, el heroico Félix Schlayer que salvara la vida a más de mil refugiados en la embajada, en su conocido libro sobre las matanzas en el Madrid republicano veía así la situación del Frente Popular:

En la zona dominada por los rojos, estos crímenes, producto de la ferocidad de las masas iban en aumento semana tras semana, hasta convertirse en una espantosa orgía de pillaje y muerte…aquí se trataba del asesinato organizado. Ya no era solo el odio del pueblo, sino algo que respondía a una metodología rusa: era el producto de una animalización consciente del hombre por el bolchevismo. De lo que se trataba era de adueñarse de lo que fuera a cambio de nada; y si era menester matar, se mataba. Lo que desde siempre ha dominado políticamente en a amplia masa del pueblo español ha sido el sentimiento y nunca la razón. Pero en los conflictos anteriores su fanatismo se apoyaba en bases idealistas….

Esta vez sin embargo, debido a la influencia de la progresiva materialización de las masas populares, como consecuencia de las teorías socialista y comunista, los motivos de fondo son principalmente de orden económico y la meta con la que se especula es disfrutar de la vida con el mínimo esfuerzo.”

“Su ecuación bien parece ser ésta vivir bien es igual a no hacer nada. Ésta era la atractiva consigna con que el comunismo seducía eficazmente a las masas incultas, llevándolas hasta la consecución de un sentimiento tan fanático como éste: Arrebatad a los poderosos todo lo que tienen y así podréis ser tan gandules como ellos y vivir tan bien como ellos”

 

¿Estamos hoy tan lejos de rememorar atrocidades parecidas? En la España actual, agredida, saqueada, abandonada su suerte por el Régimen borbónico con un amenazante futuro gobierno rojo y golpista de concentración carcelaria en la que ya casi no hay futuro salvo para los políticos degradados y los sinvergüenzas en general, el destino del segundo al que se refería Cadalso, el hijo con talento, sería emigrar en busca de un lugar donde pode vivir decentemente. O el exilio interior. Mimetizarse como las perdices en campo raso. Pero al primero aún le pueden quedar varias opciones. Puede hacerse cómplice del tinglado. Será bien recibido si carece de escrúpulos y obedece sin rechistar.

Esta segunda ruta, la de mantener y fomentar el embrutecimiento general, es una tentación fácil para ciertos poderes políticos, empresariales, religiosos o mediáticos pero condena fatalmente el futuro. Buena parte del tinglado presente parece basarse en el predominio de esta segunda opción. En educación, prensa, cultura, economía o finanzas. Y desde luego en Política.

 

Huxley lo explica en su contra-utopía Un mundo feliz:

“Una sociedad de alfas no podría evitar el ser inestable y desgraciada. Imagine una fábrica donde todos fuesen alfas, es decir, individuos diferenciados y sin parentesco, de buena herencia y acondicionados para ser capaces (con limitaciones) de escoger libremente y asumir responsabilidades…El experimento de Chipre una sociedad de todos alfas fracasó…guerra civil. La población óptima es como el iceberg ocho novenos bajo el agua y uno encima.”

Y es que, para los promotores de Un mundo feliz:

“La ciencia es peligrosa. Al científico que va por libre lo mandamos a una isla.

Aunque parece un castigo, en realidad es un premio. Le mandan a un lugar donde hallará la compañía de los hombres y mujeres más interesantes que podría encontrar en todo el mundo. Cuantas personas que, por una u otra causa han alcanzado demasiada personalidad para poder adaptarse a la vida en común. Cuantas personas no están conformes con la ortodoxia. Cuantas tiene ideas propias. Cuantas son…alguien. La verdad es una amenaza, la ciencia un peligro público”.

 

En el deteriorado reino borbónico actual se ha desterrado la excelencia como no sea la de la misma cleptocracia liberticida que campa a sus anchas, haciendo del saqueo impune y de la propia burla de la Nación una forma de las Bellas Artes. La verdad es una amenaza, la ciencia un enemigo público. O no hay alfas o los que hay se adscriben al monipodio gobernante. Desde luego, no parece que haya ya alfas para el liderazgo del Bien. Y sin ellos la democracia no puede funcionar y se convierte en la antesala de la tiranía.

En la construcción del NOM estamos en la fase de sembradura del caos. De generación, enaltecimiento, “empoderamiento” lo llaman ahora, del populacho. Sin embargo, la historia nos enseña que la bestia sin educar, el populacho desbordado, cuando caen las redes del orden constituye una grave amenaza para todos, incluidos los que lo fomentan para su propia granjería y dominación.

El Arte, la Cultura y la Política quizás hayan naufragado ya, al menos como las veníamos entendiendo en Occidente, pero aún hay mucho estulto que cree que está a salvo del hundimiento del Titanic por viajar en camarotes de primera clase. El contacto con el agua gélida puede hacerle despertar cuando ya sea demasiado tarde.

 

Otro Sí digo

«Siempre hay una puta para un buen cliente»

No es de extrañar que se haya consumado la ignominia del texto de la abogacía del estado amparando a delincuentes por orden y a gusto y satisfacción del presidiario catalán compinche del Presidente del Gobierno de Su Majestad.

Es otro ejemplo de ese populacho miserable encaramado a la cucaña institucional borbónica que confunde profesionales con mercenarios y ciudadanos con súbditos.

 

 

Entradas feeds. XHTML y CSS válidos. Tema WordPress basado en GimpStyle diseñado por estudiocaravana.