Alfonso De la Vega

La Garita de Herbeira

Artículos, solfas y epistolarios

De poetas y lenguajes oscuros

                                                                 Obscurum per obscurius, ignotius per ignotius

En estos oscuros tiempos mal preñados de memorias desmemoriadas de botarates enmucetados y de cotos de caza de normalizaciones y sinuosos normalizadores, no solemos recordar al poeta José Ángel Valente cuando hablamos de los grandes escritores gallegos. Para los estudiosos o experimentadores del lenguaje, la poesía y la mística, la obra y la figura de Valente están preñadas de ideas, imágenes y sugerencias. Porque el doble exiliado paisano del mártir Prisciliano sostenía que “toda experiencia extrema del lenguaje tiende a la disolución de éste”. Jubilado de su oficio ginebrino del pane lucrando, Valente no regresó a su Orense natal sino que se fue a esperar la Luz suprema a la remota Almería, solo cercana cuando se dobla el mapa.

Valente fue el poeta, el estudioso del Verbo y de la respiración que nos armonizan con los ritmos ocultos del Universo, demiurgos desconocidos que hacen posible la Vida. En 1955 se fue de España “porque era todavía un lugar difícilmente respirable. Se iba uno en esa época por cuestiones de ritmo respiratorio”. José Ángel se fue a su trastierro, que se constituyó en la escritura: “Creo, en efecto, que la escritura es la palabra propia del ausente”.

Como ausentes sino ya cegadas para las nuevas generaciones amaestradas en la ignara estupidez posmoderna han quedado las viejas fuentes de cultura y la filosofía españolas donde bebió Valente. Los manantiales cegados de los voluntariosos buscadores a través se la Cábala sefardita o del retorno a la Unidad de los místicos del Islam español, de ese mundo de la Voluntad o de la Cosa en sí de los filósofos, antecesores de algún modo del hispanista Schopenhauer:

El Ibn Gabirol de “La creación se asemeja a la Palabra”.

El Abentofail de “Es parte de la ciencia oculta, que no alcanzan sino aquellos que conocen a Dios”.

El Ibn Arabí autor de “Sabed hermanos que el Verdadero Dios es la Existencia, que no tiene formas ni límites, que, a pesar de eso, aparece y se manifiesta en toda su gloria con formas discernibles”.

O el gran Cervantes: ¿Qué ciencias ha oído? La de la caballería andante que es tan buena como la de la poesía, y aún dos deditos más.

Dos deditos más, el secreto de todos los secretos. El Uno in-manifestado cuya Palabra perdida buscan todas las tradiciones religiosas. El punto de encuentro de La Piedra y el centro buscado también por Valente. El mismo que aparece en la cartografía ocultista de la Divina Comedia: la Poesía con Virgilio alcanza hasta las puertas del Paraíso, territorio del alma apenas conocido, donde moran las damas de los caballeros o los poetas como Beatriz y Coral. También mismo el que intuía el pequeño gran maestro Juan de Yepes, toda ciencia trascendiendo.

Pero a veces el lenguaje se complica aún más, burlando el código para causar emociones, a veces un extraño estremecimiento. Góngora nos enseña que cuando amanece el sol pace estrellas en campos de zafiro. Y al otro lado del mar su aventajada alumna Sor Juana Inés de la Cruz en su raro poema gongorino Primero Sueño aún oscurece más la luz del eclipse, el mundo de las tinieblas triunfantes que parecen enseñorearse del universo. Pero ese efecto es pasajero. Tarea solar es superar el eclipse o el dominio de las sombras, como la del poema iluminar la conciencia tras la oscuridad de un tropo o una imagen.

“Ilustraba del Sol madeja hermosa,

Que con luz judiciosa

De orden distributivo, repartiendo

A las cosas visibles sus colores

Iba, y restituyendo

Entera a los sentidos exteriores

Su operación, quedando a la luz más cierta

El Mundo iluminado y yo despierta”.

Si en verdad el Arte tiene un valor de arma contra la desesperación o incluso de redención humana conviene recordar este mensaje de poetas iluminados y despiertos, más ahora que nos encontramos en la sima del famoso Kali yuga, en lo más oscuro de la edad de las sombras.

 

 

 

 

 

 

Entradas feeds. XHTML y CSS válidos. Tema WordPress basado en GimpStyle diseñado por estudiocaravana.