Alfonso De la Vega

La Garita de Herbeira

Artículos, solfas y epistolarios

Gambito de rey

La situación española está muy complicada no solo por cuestiones geoestratégicas sino también gracias a las instituciones que conspiran contra la Nación. Es evidente que la internacional mantiene un entorno de gran zozobra e incertidumbre. Recordemos algunas: Existe la amenaza de una nueva grave crisis financiera generalizada, rumores de lo que se llama “reseteo” del sistema monetario internacional, Brexit sin definir, posibles quiebras de grandes bancos europeos y norteamericanos, cambios sustanciales en la mal llamada Reserva Federal, bonos verdes posibles sustitutos de las hipotecas sub prime para quemar dinero de encaje y generar desfalcos. Lucha a muerte entre el presidente Trump y el “Deep State”. Guerra de aranceles. Posibilidad de gran cisma en la Iglesia “amazónica” de Francisco I. Posible ataque a Irán, tras alguna operación de falsa bandera. Agresiones de ingeniería bioclimática para generar caos ambiental, calamidades, pérdidas de cosechas, y chantajear y doblegar disidentes. Amenazas de Turquía de soltar por Europa tres millones de musulmanes allí retenidos. La Venezuela bolivariana como una bomba de relojería…

Para colmo, ahora se están induciendo abiertas crisis violentas en Chile, Ecuador y España. Una especie de otoñadas hispanas con precedentes cercanos en las primaveras árabes y en el golpe de Estado pro OTAN en Ucrania.

 

La crisis española inducida y protegida desde el enemigo exterior pero con la complicidad activa de fuerzas internas amparadas y financiadas por las propias instituciones, ¿de qué modo se incardina en este escenario de crisis internacional?

En una entrada reciente especulaba sobre cuál pudiera ser el guión oculto de nuestra crisis. Quién lo hacía, con qué medios y con qué fines u objetivos últimos.

Hay guión pero no lo hacen los españoles, cuyos dirigentes sólo serían mercenarios al servicio de la destrucción de la Nación, para la anulación total de la soberanía española, ya herida hasta desangrarse por la gusanera insaciable y creciente de la deuda. Unos dirigentes que colaborarían, consciente o inconscientemente, conociendo o no, los objetivos últimos del guión, en el volcado de sus declinantes y deslegitimadas instituciones en otras ajenas, globalistas, plutocráticas y, por supuesto, antidemocráticas. El apogeo sin cortapisas nacionales de la economía financiera globalista contra la economía real, la que sirve para satisfacer las necesidades reales del pueblo y que tiene en la hoy gravemente amenazada clase media, su soporte sociológico de gestión y mantenimiento.

A mi modo de ver tal es la razón última del presente proceso de deslegitimación de la Monarquía heredera de Franco y fijada en el 78, por leyes infames como la de Memoria histórica, o por la profanación gubernamental de la tumba del restaurador de la dinastía. Y desde luego, la aguda crisis catalana actual aunque incubada desde hace décadas con la complicidad activa o pasiva de las diversas instituciones de la Monarquía: la Generalidad catalana, el Gobierno de Su Majestad y ahora también el Tribunal Supremo. Se «gestiona» la violencia a conveniencia particular pero no se quiere acabar con ella. El propio ministro del Interior muestra su enfado con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad por detener terroristas. La consigna de hoy es «diálogo». Es decir, no se pretendería tanto la consecución de la independencia a las bravas sino lograr una nueva Transición y una nueva constitución que consagraría legalmente la liquidación de la nación española desagregada en varias corruptas y caciquiles taifas confederadas. La rebelión de los boyardos contra la nación y su unidad al servicio de generar consumidores despojados de su cultura milenaria, e indefensos ante las agresiones del globalismo, el NOM y las poderosas corporaciones transnacionales.

En esta aventura constituyente a estas alturas ya estaría todo el Régimen del 78, Corona incluida, acaso con la única excepción de VOX, que dejo en beneficio de la duda. Tras las elecciones oportunamente manipuladas mediante atentado o pucherazo si fuesen precisos, con varios enredos cortesanos o dímes y diretes para disimular, el rey encargaría un gobierno de concentración formado por PSOE, PP y Ciudadanos y presidido por un tapado elefante blanco. Creo que sacrificarían al falsario traidor, tan hábil para destruir, pero demasiado quemado por su fanatismo sectario poco indicado para construir algo «consesuado» sobre las ruinas en la nueva etapa. Un posible candidato a elefante blanco golpista pudiera ser Valls u otro Macron bildebergiano sacado de la factoría Rotschild como conejo de la chistera del ilusionista. Quemado Iglesias, Errejón, otro producto del Deep state, le sustituiría como izquierda de falsa bandera. Todo ello se venderá con lazo de seda por la prensa del Régimen, que es casi toda.

Los súbditos ya están comprobando horrorizados hasta donde llega su indefensión. Con este Papa incluso la Iglesia Católica parecería sumarse al NOM y la apostasía. Para vencer la resistencia de los que pese a todo no se dejen ilusionar existe toda una panoplia de nuevos instrumentos: La consigna de la necesidad de apaciguar a los golpistas catalanes mediante un nuevo encaje de Cataluña en España que les permitiese una independencia de facto, aunque se oculte será pagada a escote por el resto de los súbditos españoles. La insaciable querencia arrebatacapas de los boyardos de las taifas que precisa ser también impune. El ser posmodernos. El europeísmo de los paletos. Promover la ingeniería neomarxista cultural enmucetada con rango constitucional mediante la inclusión de los nuevos dogmas de posmodernez devastadora irracional: ecologismo de diseño para urbanitas, hembrismo, memoria histórica LGTBi, consagración monopolio de las lenguas indígenas, aborto, invasiones islámicas, la actualización de la vieja sopa boba, llamada ahora renta básica universal …

Y si falla el caramelo, la amenaza de no pagar las pensiones. O de una nueva marcha verde de la morisma. O de la guerra civil o de una sangrienta intervención de la OTAN como en Ucrania o Yugoslavia. El heroico bombardero de Belgrado representando nada menos que a una gran institución como el Museo del Prado acaba de recoger, muy emocionado, un Premio Princesa de Asturias.

En principio, luego ya veremos, creo que en este proceso el papel de la Corona como caballero de mohatra, carabina de respeto o de cómplice listo del timo de la estampita constitucional sería muy útil. De la Ley a la Ley como se decía antes. Por eso, más que en una República estaríamos en una Monarquía confederal. El regreso a la Edad Media con nuevas tecnologías para los viejos boyardos de horca y cuchillo y derecho de pernada. Porque, en estas condiciones, el presidente del gobierno que no sería elegido directamente por el pueblo al no tratarse de una República presidencialista, no podría hacer frente a las poderosas fuerzas centrífugas, ni tendría mucha más capacidad que la de ser un elemento casi decorativo.

No obstante, el calendario español se encontrará condicionado por las exigencias del guión global en una situación internacional plena de incertidumbres, en la que pudiera ser que a sus promotores no les interesase iniciar ahora un nuevo proceso de desestabilización, precisamente en Europa.  ¿O sí?

Nota:

En ajedrez, el gambito del rey es una maniobra del juego. Una celada para, mediante sacrificio de un peón, intentar lograr la iniciativa y el dominio de la parte central del tablero y de la partida.

 

 

 

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