Alfonso De la Vega

La Garita de Herbeira

Artículos, solfas y epistolarios

Tranquilos, todo sigue el guión previsto

Sobre las causas de la presente destructiva deriva guerracivilista en el Reino de España existen diversas teorías:

Una, es que la clase política borbónica es inepta además de corrupta.

Otra, que hace como que es inepta porque es corrupta e intenta maximizar así sus abusos, embustes, mohatras, desfalcos y granjerías jugando con la traición y la felonía amén de con la complicidad de la prostituida prensa mohatrera. Disfraza su puterío vocacional y lucrativo de falsa violación.

Sin embargo, la corrupción, la incompetencia, el despilfarro no serían tanto resultado del mal funcionamiento de las instituciones sino que al contrario tendrían carácter fatal e intrínseco al juego habitual de las mismas, mientras se mantengan como hasta ahora. Y en especial la educación, uno de los mayores fracasos de la Monarquía y del pertinaz socialismo. Es decir, las clases dirigentes simplemente servirían a un sistema corrupto y viciado en origen, sin separación de poderes y soportado por gentes a las que se les mantiene en minoría de edad política a falta de una verdadera opinión pública bien y verazmente informada, así como formada en valores genuinamente cívicos, rectos y democráticos. O que el entramado legal constitucional de carácter oficial en realidad es la tapadera de un régimen oligárquico, partitocrático, que es el verdadero existente en el Reino de España.

Entrando en detalles, hay motivos desde luego, para pensar que la actual subversión promovida desde las instituciones de la Monarquía como la Generalidad o el propio Gobierno de su Majestad se debe básicamente a la histórica, endémica, complicidad entre la PSOE y los nazis catalanes y vascos. Y a la inoperancia de la oposición de falsa bandera de Ciudadanos y PP, que nunca se oponen o enmiendan los desmanes de los anteriores.

Ha sido así, lo es ahora y por lo que se ve, seguirá como una maldición. El bizarro supuesto progresismo socialista retozando en cama redonda con las oligarquías más ventajistas, reaccionarias y corruptas. Es decir, un clásico histórico: la PSOE como mohatreros mercenarios de la plutocracia. Oligarquía catalana y PSOE dieron un golpe al alimón contra la República en octubre del 34 con el resultado de miles de muertos y heridos. Con la Transición los gobiernos socialistas han hecho almoneda de la empresa pública española entregándosela a precio de saldo a las oligarquías vasca y catalana y al agio globalista internacional. También han ido desmontando toda la legislación de protección del trabajador existente durante la «oprobiosa». Esta complicidad aparece como una alianza teóricamente incomprensible en términos marxistas clásicos pero al parecer muy coherente en lo personal con gentes como Iceta, dadas las habilidades de las que está tan orgulloso y las nuevas imposiciones del neomarxismo cultural.

Pero, ¿es que no hay nadie honrado o mínimamente patriota o decente en el viejo partido del ferrolano Iglesias, oportunamente reflotado por la CIA y los fondos de reptiles alemanes para evitar el desarrollo verdaderamente democrático de España? Parece ser que apenas nadie. O está escondido, mimetizado con el paisaje.

Pero, ¿quién hace el guión?

Otra vez división de opiniones. Veamos:

No hay guión, es la evolución natural de la entropía cuando el único orden es el mohatrero de la corrupción. Y al mantenimiento de su granjería y de su impunidad se sacrifican los legítimos intereses de la Nación y de los españoles. Se improvisa, se pone a salvo lo pillado y se va tirando mientras el truco aguante o hasta que la cosa reviente. Cuando la cosa se ponga muy fea siempre quedará la Suiza neutral para disfrutar de lo pillado y allá se las apañen los españoles como justo castigo por habernos votado y mantenido.

Hay guión, pero sólo de carácter instrumental para proteger la impunidad en la corrupción de los dirigentes de la Monarquía. Todo queda en casa.

Hay guión pero no lo hacen los españoles, cuyos dirigentes sólo serían mercenarios al servicio de la destrucción de la Nación, para la anulación total de la soberanía española, ya herida hasta desangrarse por la gusanera insaciable y creciente de la deuda. Unos dirigentes que colaborarían, consciente o inconscientemente, conociendo o no, los objetivos últimos del guión, en el volcado de sus declinantes y deslegitimadas instituciones en otras ajenas, globalistas, plutocráticas y, por supuesto, antidemocráticas. El apogeo sin cortapisas nacionales de la economía financiera globalista contra la economía real, la que sirve para satisfacer las necesidades reales del pueblo y que tiene en la hoy gravemente amenazada clase media, su soporte sociológico de gestión y mantenimiento.

El amable lector que venga siguiendo mis escritos ya sabe qué opino, visto lo que se está viendo.

El gobierno del falsario por boca de la pertinaz portabocazas vice Calvo primero dice ayer que hay normalidad. Una vez que ya no se puede seguir tapando la realidad de la Barcelona en llamas, algunas provocadas y financiadas por las propias instituciones con los impuestos que sacan al pueblo víctima, luego se contradice a sí misma y va y dice que no, que no hay normalidad.  La vice Calvo sin sonrojarse dice que la vice Calvo estaba equivocada. Un Gobierno encanallado que consiente que Barcelona se convierta en una mala copia de Beirut, Caracas o Damasco.

Para ganar tiempo, el falsario presidente dice hoy que se va reunir con la oposición, pero no la verdadera de VOX sino con la blandita complaciente que no se opone. Mientras la sin par Purita, la eximia presidente catalana de las Cortes españolas, habla en nombre del gobierno ¡viva la división borbónica de poderes! Para explicar al gentío que no, que el falsario disimula para el populacho pero que en realidad no va a hacer nada. Menos mal, aunque lo más seguro es que la cosa no prospere, que VOX inicia los trámites para intentar declarar el estado de excepción.

La antepenúltima víctima es la credibilidad del Tribunal Supremo, ¿hasta qué punto forma parte del guión? Han obligado a los togados del Supremo a pifiarla y cubrirse de gloria con una sentencia de falsa bandera, bastanteando la violencia contra toda evidencia, para que inmediatamente sea desmentida y ridiculizada por los cómplices de los condenados y provoquen una orgía de desórdenes, incendios y violencia. Un remedo de la famosa Semana Trágica de Barcelona. Pero, entonces ¿para qué?

Ante todo este cúmulo de despropósitos cabe pensar que, en efecto, no hay guión. Y la primera Institución que está a la deriva y a verlas venir parece ser la Corona. En la imagen se puede observar la significativa sonrisa cínica, satánica, del falsario detrás de Su Majestad. Pero también podemos intuir que, en cambio, la generación de caos y violencia forma parte de ese guión, dirigido a la solución final, cerrado en el fondo en cuanto a objetivos últimos, pero abierto en la improvisación de los detalles, incluido el calendario.

Es el bien conocido triángulo dialéctico por tan practicado en las estrategias de falsa bandera de “acción”, “reacción”, “solución”.

También es posible que el falsario, más chulo que un ocho, pero aún más inepto que chulo, esté colocando morcillas a su mayor gloria y gusto autocomplaciente sin hacer caso al apuntador.

En las próximas semanas, veremos si se mantiene un mínimo de transparencia y honradez en las votaciones o si, por el contrario, se producen atentados sangrientos, nuevos golpes de Estado o pucherazos electrónicos. Es decir, si el falsario mantiene la confianza de sus amos, o si como el Emérito o Mariano el cobardica borrachín, es obligado a largarse. Con deshonor. Y otro vendrá que bueno te hará.

 

 

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