Alfonso De la Vega

La Garita de Herbeira

Artículos, solfas y epistolarios

Sobre el Evangelio de la Ecología integral

De la mano del activista argentino, “se equivocó la paloma, se equivocaba…”, la bimilenaria y otrora orgullosa Iglesia Católica se va reduciendo y asimilando a una ONG más al servicio del NOM y la plutocracia internacional. Algo raro y paradójico, desde el punto de vista de su Tradición, cuando además de un Gobierno es también un poderoso Estado muy celoso de su poder material y de la inviolabilidad de sus fronteras.

Bien es verdad que tras el Concilio Vaticano II, en la época del Papa Roncalli, comenzó el aggiornamento eclesiástico extendido ahora urbi et orbi a todas las criaturas de los diferentes Reinos mineral, vegetal y animal en una suerte de renovado hilozoísmo panteísta. Una concepción del mundo muy diferente de la clásica defendida desde que existe, más propia de otras tradiciones religiosas, esotéricas o chamánicas, a las que la Iglesia habitualmente se opone o se ha venido oponiendo hasta ahora. Un cambio importante desde luego en el sentido de la redención y de su visión antropocéntrica del mundo que es consustancial al Cristianismo.

Así, entre las nuevas modas de mercadotecnia, o renovación del catálogo de productos, está la de la llamada ecología integral. A la que se va dedicar atención especial en las parroquias junto actividades anteriores clásicas más demodés como la catequesis.

Como estudioso de la cuestión medioambiental por razones científicas y profesionales desde hace más de cuarenta años, puedo decir con algún conocimiento de causa que la Ecología y su problemática también se viene usando en los últimos tiempos con intenciones bastardas, como una mohatra que con apariencia bienhechora oculta intereses espurios cuando no sencillamente criminales.

En este orden o desorden de cosas creo que se inscribe también el llamado Sínodo de la Amazonía. Con un título: “Nuevos caminos para la Iglesia y para una ecología integral”. Un título chocante desde luego. ¿Y por qué no otros tales como: Nuevos caminos para la Iglesia y la inversión rentable en el sistema bursátil?  Se pone como modelo de ecología integral la cosmovisión de los indígenas. Se pretende una conversión ecológica que, imitando la famosa caída del caballo del propagandista Saulo, entre otras cosas haga salir del malvado coche diésel al no menos inconsciente consumidor de servicios, electrodomésticos, fruslerías y misas. Tampoco lo de la Pacha Mama o Madre Tierra termina de encajar con la teología cristiana clásica, pero la clase dirigente entiende que la mentalidad del rebaño es susceptible de ser cambiada con buena propaganda.

Otra cuestión muy interesante que nos puede dar mucho juego es la de la llamada  inculturación para adoptar los ritos y costumbres indígenas, modificando incluso los sacramentos si fuese preciso.  Un asunto muy sugestivo y gran alcance teórico y práctico. ¿Se trata de ir abandonando la Eucaristía como comunión con sustancia placebo y buscar la adopción de sustancias enteogénicas como las de las diversas tradiciones mistéricas griegas o chamánicas? Sustancias tales como las obtenidas del soma, amanita muscaria, cornezuelo del centeno, ayahuasca, cactús San Pedro, peyote, psilocybes, datura, iboga… Con esto de la ecología integral, ¿recomendarán emplear peyote como sacramento para la comunión como hace la Iglesia Nativa americana?

Veremos qué pasa en octubre con el dichoso Sínodo ecológico, ahora bien, tal parece una nueva maniobra contra la civilización española y contra paradójicamente la propia Iglesia y su importante labor en América de la mano de España. Una descalificación radical para ambas. Otra operación globalista como la de la Teología de la liberación y la promoción del indigenismo. Pero un suicidio para la Iglesia similar al promovido por la memoria histórica en España.

Cuando una institución reniega de sus propias raíces y tradiciones es que se encuentra al borde del descabello final. En este caso no sabemos si el matarife definitivo va a ser el sectario jesuita argentino, papa negro vestido de blanco, “solo o con ayuda de otros”, según famosa sentencia.

Posdata

¿Lo de la ecología integral introducida por el Vaticano actual es una forma actualizada de Irenismo religioso?

Interesante pregunta. En realidad la Ecología es una ciencia no una religión aunque tenga ahora creyentes en cuestiones de pura fe como lo del cambio climático de carácter antropogénico. Desde ese punto de vista científico la Ecología no tendría que mezclarse con ninguna teología o doctrina religiosa.

Ahora bien en la medida que se usa o pueda usarse para debilitar la tradición cristiana puede considerarse una estrategia del anticristo, del falso profeta, del ecologista teológico o religioso…

En todo caso, el Irenismo fue condenado por el concilio Vaticano II:  No hay nada tan ajeno al ecumenismo como ese falso Irenismo que daña la pureza de la doctrina católica y oscurece su sentido genuino y cierto.

Entradas feeds. XHTML y CSS válidos. Tema WordPress basado en GimpStyle diseñado por estudiocaravana.