Alfonso De la Vega

La Garita de Herbeira

Artículos, solfas y epistolarios

¿Fragata a la fuga?

La imprevista retirada de la ultra moderna fragata española Méndez Núñez de la escolta al portaaviones atómico norteamericano Lincoln en misión prebélica en el Golfo Pérsico constituyó la comidilla informativa de ayer. Un extraño suceso que asemeja todo un esperpento de variada significación. Lo ha “explicado” la jueza redicha que hace de ministra de Defensa, eso sí, desmentida o rectificada luego por otros miembros y miembras del gineceo gubernamental, con lo que el barullo y la confusión aumentan. De modo que incluso una decisión que pudiera ser acertada y servir para rectificar un error previo se ve envuelta en la duda y la sospecha al venir de quien viene.

La primera pregunta es obvia. ¿Qué hacía la fragata española como comparsa de la flota americana? Parece ser que era por motivos comerciales. Como en escaparate de Ámsterdam estaría allí para lucir sus habilidades y contribuir a lograr sustancioso contrato joint venture, con no menores hipotéticas sustanciosas comisiones.  Dicen que cerca de 20.000 millones de dólares.  Una unidad equivalente o medida de despilfarro socialista o diarrea presupuestaria del doctor falsario durante su embarazo gubernativo de nueve meses antes de parir rollizo pucherazo.

Otros, más píos, dicen que era por lo del quinto centenario de la vuelta al mundo de Elcano. Extraña el caso cuando el gobierno del falsario contra toda realidad histórica ha cedido los honores del gran fasto español a la vecina Portugal.

Para otros más se trataría de mero oportunismo electoral del doctor tramposo para hacer méritos entre sus irreflexivos, felones y encanallados votantes capaces de aplaudir con la boca abierta cualquier juego de manos y villanos.

Para otros, la decisión gubernamental se debería a chantaje podemita.

Sin embargo, más allá del oportunista cálculo mercantil o electoral, la Armada española debiera estar al servicio de los verdaderos intereses específicos legítimos de España. O al menos ese es nuestro deseo como ciudadanos. Bastantes amenazas tenemos con el sultanato, los golpistas impunes de Cataluña, los etarras o los prostituidos socialistas sorosianos españoles y europeos como para mandar de excursión lejana a nuestras unidades más modernas en un asunto ajeno o remotamente relacionado con nuestras posibilidades geoestratégicas.

Es de temer que, como en otros muchos casos anteriores, los EEUU estén buscando la creación de un impostado casus belli para agredir a Irán. No es calumnia. Hay muchos precedentes históricos. El auto atentado del Maine en el puerto de La Habana que sirvió de pretexto para declararnos la guerra, el trasatlántico Lusitania cargado de armas o los viejos acorazados de Perl Harbour empleados como oportunos cebos cuando desde hacía meses se habían descifrado los códigos del espionaje japonés, el falso incidente del golfo de Tonkín, la agresión y desmembramiento de Yugoslavia, la  inventada existencia de armas de destrucción masiva de Irak, el auto atentado de las torres gemelas, la criminal agresión a Siria con el montaje de falsa bandera de Isis,…

Parece ser que la retirada unilateral norteamericana del acuerdo multipolar con Irán no ha sido suficiente provocación. Y habría que inventarse otra. Una oportuna acción de falsa bandera quizás perpetrada por algún servicio secreto amigo. De momento, cierto sabotaje del pasado fin de semana a unos petroleros saudíes cerca de los Emiratos ya ha sido achacado al régimen iraní.

El despliegue naval americano y una hipotética agresión a Irán o China ¿acaso tiene que ver con el futuro reseteo del sistema monetario mundial asociado a un nuevo patrón oro, la guerra comercial con China y el Brexit e incluso una hipotética perdida de control del Deep State y de la mafia jázara?

¿Cómo encajar todo esto con la escasa información fiable disponible para el ciudadano de a pie que no obstante intenta comprender lo que ocurre? El despliegue y las posibles escaramuzas o acciones bélicas que pudieran venir, ¿sirven como coartada para dicho reseteo o, por contrario, tratarían de impedirlo? ¿Quién manda realmente en EEUU, Trump o el Deep State?

Ya se verá. Sea como sea la fuga de la fragata tiene la ventaja para nosotros, normalmente ensimismados en el ombliguismo egoísta arrebatacapas de nuestra estulta y podrida clase política, de llamar la atención acerca de la precariedad del mundo que nos ha tocado vivir.  Y como podemos estar al borde del abismo sin saberlo.

 

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