Alfonso De la Vega

La Garita de Herbeira

Artículos, solfas y epistolarios

Notas sobre el Mal y los ángeles

  “Conócete a ti mismo y conoce a tus enemigos”

Muchas personas de buena voluntad se preguntan por qué van las cosas tan mal en el mundo actual. Por qué las promesas de progreso y de un mundo mejor se están viendo desmentidas una y otra vez por la Historia, pese o quizás ¿a causa? de los muchos adelantos tecnológicos de los que ahora disponemos.  Adelantos que si se aplicarán a la educación y al desenvolvimiento espiritual, intelectual y emocional de las gentes permitirían un gran salto adelante. Pero se constata más bien lo contrario, una creciente descomposición y la amenaza cada vez más cercana de un horizonte de esclavitud. De la peor esclavitud posible, de la del esclavo que ni siquiera es consciente que lo es.

Es como si el Poder, el de verdad, no el que se nos muestra como cimbel o tramoya por las instituciones sociales tales como políticas o los media, conspirara en contra del bienestar y el progreso de la Humanidad. Pero, ¿por qué?

Las interpretaciones son muchas. Para algunos, los representantes y cada vez menos beneficiados del Poder, estamos en el mejor de los mundos posibles. Para otros, sin embargo, la culpa de lo que nos ocurre está en el capitalismo, el comunismo, el terrorismo, el nacionalismo o el Islam. El proceso de globalización teóricamente pude tener muchas ventajas pero desde luego no tal como se está acometiendo. La devastación del orden cultural y social en curso está arrasando con las instituciones nacionales conocidas, vaciándolas de soberanía real o efectiva, para que sea expropiada por instituciones internacionales globalistas sin arraigo popular, no democráticas y lo que aún parece mucho peor, sin estar dirigidas al bien común.

Tras la conclusión de la guerra fría ahora se han buscado nuevos enemigos reales o ficticios a los que combatir y pretexto para mantener y aumentar la rentable máquina de guerra, en la que se incluyen nuevas formas perniciosas. La agricultura química y ganaderías intensivas sin base en el suelo o en los ecosistemas integrados. La hegemonía de la industria farmacéutica que impone nuevas pautas y protocolos médicos y actúa como si quisiera mantener a gran parte de la población con medicaciones y enfermedades cronificadas. Que promociona o perpetra modernos autos de fe inquisitoriales mediante la propaganda o la acción contra lo que denominan pseúdociencias por parte de gobiernos títeres o mercenarios como los del doctor falsario. Si olvidar los abusos de la biotecnología.

Asistimos a una dominación casi absoluta del capital financiero, incluso de dinero ex nihillo o falso, de encaje bancario, sin contrapartida de bienes y servicios, que se desarrolla de modo casi autónomo, no al servicio de la economía real, la que satisface las necesidades vitales o verdaderas de la gente sino a intereses oligárquicos de poder globalista ajenos y opuestos a los de la gente común. A una subversión en la que lo financiero domina a lo económico y esto a lo social. A su vez a la Cultura, al Arte y al mundo espiritual. La Libertad clásica entendida como virtud o capacidad metafísica de las personas se ve sustituida por la libertad del dinero y del comercio. Por la desregulación, la ausencia de la ley, el dominio absoluto del poderoso sobre el indefenso y cada vez más ignorante en el fondo. Los derechos civiles, las libertades de pensamiento, de conciencia, de cátedra, de imprenta o religiosa se ven sustituidos por el pensamiento único, la dominación mediante la tecnología so pretexto de terrorismo, usualmente de falsas banderas, es decir promovida por el propio Poder como instrumento de cínica dominación. O la hegemonía de grupos que gracias a la propaganda interesada hacen pasar sus propios intereses o privilegios como cuestiones a defender con carácter general y contra ese tal interés general.

La riqueza mundial incluso en los países más avanzados cada vez se encuentra peor repartida. Las desigualdades crecen. La clase media, protagonista del orden y organización sociales, está siendo acosada por la desestabilización económica, los abusos de la oligarquía económico financiera empresarial, las políticas de familia como el feminismo fanático radical, la promoción de la homosexualidad o el aborto, la precarización del empleo, (aquí en España, los derechos laborales que quedan son básicamente los procedentes de la Dictadura que la Monarquía aún no ha podido destruir con la complicidad de unos sindicatos mohatreros o corruptos mercenarios del sistema), la introducción de leyes inicuas e impuestos confiscatorios e injustos dedicados a mantener una clase parasitaria, liberticida y corrupta, cómplice de la oligarquía, o la inmigración descontrolada e inducida por agresiones bélicas occidentales a terceros países.

Un primera interpretación teórica de lo que nos pasa puede encontrarse en la socorrida tipología política aristotélica resumida en la combinación de dos elementos, quién o quiénes ejercen la soberanía y la finalidad de su poder. La llamada ciencia económica al divorciar la actividad económica de la Moral, como era entendida por los tratadistas con anterioridad, ayuda a considerar determinados vicios y abusos como algo neutro, fuera del orden moral y camufla la realidad social e histórica del Poder con ficciones matemáticas abstractas como los mercados. El valor de cambio domina al valor de uso. Y el objeto de lo económico escapa a la Moral. La moneda más o menos falsa crea un mundo en cierto modo virtual o supuestamente autónomo de las realidades vitales, del valor de la energía, los recursos materiales o los ecosistemas naturales que posibilitan la vida.

Cierto, pero algunos se preguntan, nos preguntamos, por las bases metafísicas del Mal. ¿El Mal está en la conciencia del hombre o es servido por criaturas maléficas que no tienen porqué ser necesariamente todas humanas? ¿Qué, o quiénes estaban detrás de Hitler o del siniestro fundador de las SS? ¿Era Hitler un energúmeno?

El investigador inquieto se vuelve a plantear ahora la pregunta que se han hecho muchos autores y estudiosos a lo largo del tiempo. El universo del Mal, ¿acaso tiene existencia propia? ¿Existen criaturas no humanas que lo forman y sirven? ¿Se alimentan con el sufrimiento, el miedo, la angustia que nos provocan? ¿Existe, en consecuencia, también un lenguaje de los ángeles?

Ciertos importantes textos más o menos históricos o legendarios así lo sostienen. Entre ellos, por ejemplo: La Biblia, el Libro de Toth, el Libro de Enoch, las Estancias de Dzyan, el manuscrito de Mathers base de la Golden Dawn, la Esteganografía del abad Tritemo, los escritos de John Dee, las obras de Pico de la Mirándola basadas en antiguos textos de Orígenes, la Cábala, o las de Nicolás de Cusa, Santo Tomás de Aquino…

Modernamente, cabe resaltar entre los investigadores españoles las obras del antiguo jesuita Salvador Freixedo, y en especial su importante libro Teovniología, que debiera servir de reflexión y debate por la gravedad de las cosas que dice.

Otras personas como Ángela Ghislery de modo más sencillo y cercano afirman tener y dan testimonio de contacto con entidades espirituales angélicas, en su caso de carácter benefactor y filantrópico. En la imagen es presentada por la moderadora durante la conferencia ofrecida el sábado pasado en Sierra de Gata. (Los Ángeles te hablan. Mensajes de amor, sabiduría y consuelo. Ángela Ghislery. Editorial EDAF)

Las representaciones angélicas en el arte, generalmente bellísimas, nos ofrecen otros curiosos testimonios. En La Flauta mágica mozartiana también aparecen ángeles como mensajeros espirituales dedicados a la filantropía. Son algunos de los momentos de música más sublime de la famosa ópera masónica.

Para Orígenes el origen del mal está en libre albedrío de ciertos seres espirituales.  Sin embargo, acerca de esto existen varias teorías:

Los pecados de los ángeles son los “espirituales” de soberbia y envidia (Santo Tomás de Aquino, cuestiones 63.2 de su Suma Teológica)

La causa de la iniquidad es el orgullo y la lujuria (Henoc y Orígenes)

Para Enoch o Henoc el problema del mal comenzó cuando los ángeles celestiales y su líder Samyaza desarrollaron una gran lujuria por las mujeres. Si hay lujuria es que hay cuerpo, se trataría de un pecado carnal.

Nefilim e hijas de los hombres.

Los ángeles pueden convertirse en hombres.

Ciertos hombres son en realidad encarnaciones de ángeles malvados.

También su misión puede resultar paradójica. Lucifer que significa el portador de luz, y que según algunas doctrinas llevaba en su frente la esmeralda de la que está hecho el grial se asocia a la rebelión de los ángeles, pero también a la caída a la conciencia. La conciencia tiene que ver con la Dualidad, con la pérdida del Uno, pero, según Orígenes, el resultado final será la Apocatástasis, es decir, la reintegración en el Uno. La Redención universal, puesto que el castigo por el pecado no puede ser eterno.

También los ángeles buenos pueden encarnar en cuerpos humanos para propósitos divinos. Sobre la corporeidad de los ángeles existen contundentes testimonios bíblicos tales como la lucha de Jacob o el pasaje de Lot con ángeles enviados a Sodoma.

El lector más positivista pensará que todo esto no son sino supersticiones de viejas.

¿Lo son? ¿Tienen algún tipo de realidad los ángeles más allá de los innumerables testimonios de la literatura sagrada o de investigadores místicos o metapsíquicos de todos los tiempos? Su conocimiento y la petición de su auxilio bienintencionado en el caso de los benéficos, ¿nos puede ayudar a combatir el Mal metafísico?

En todo caso, con patrañas tales como la posverdad no deberíamos hacer tabla rasa de nuestra Cultura y Tradición, porque precisamente en ellas se encuentra el remedio a nuestros problemas.

La antigua Tradición española, en cierto modo reactualizada modernamente por Schopenhauer, hace especial hincapié en la Voluntad. En el Querer en su doble sentido, el volitivo y el amoroso. El Querer y el Saber debieran ser los pilares de nuestra conducta.

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