Alfonso De la Vega

La Garita de Herbeira

Artículos, solfas y epistolarios

Castelao en Barcelona

Los 17 de mayo se conmemoran los Día de las Letras gallegas.  Tal como veo las cosas, se trata de una fiesta desenfocada al plantearse de modo algo paleto y sectario. Gallegos y grandes escritores son ninguneados en un ejercicio de parcialidad y fanatismo que intenta imponer conductas y demonizar a tibios y opuestos. Gallegos son genios como Valle Inclán. O los Torrente Ballester, Pardo Bazán, Cela, Camba, Fernández Flórez o Curros Enríquez, caso raro éste de un acreditado galleguista de origen no carlista ni planteamientos reaccionarios. Gentes muy variada en mentalidad y planteamientos estéticos. Sin embargo, en estos festejos oficiales generosamente regados con dinero público se celebran y jalean personajes casi desconocidos para las musas o los aficionados a la literatura.

Ahora hay gentes en toda España, también aquí en Galicia, que se escandalizan sorprendidos por las manifestaciones de supremacismo racista y xenófobo de Joaquín Torra, soberbio ejemplar de pura raza catalana recién elegido, gracias al bizarro galleguista Mariano, como jayán de popa de su degenerada y golpista Particularidad.

En realidad, son declaraciones escandalosas pero desde luego no nuevas aunque sí exacerbadas por el actual desastre autonómico del Régimen de 1978, ya que el racismo clerical décimononico forma parte de la más rancia prosapia de los nacionalismos periféricos españoles en Cataluña, Vascongadas y Galicia.

 

Veamos. Probablemente, las relaciones del famoso dibujante rianxeiro con Cataluña comienzan o se estrechan en 1912.

Desde la creación de las Irmandades da fala, Villar Ponte alaba con indisimulado seguidismo la política del meapilas racista Prat de la Riba.  Este siniestro abogado neocarlista feo, católico y sentimental, fue el secretario y factotum de la Comisión que elaboró las Bases de Manresa presentadas en 1892. Exposición del nacionalismo catalanista en la que ya dentro de su base primera previsoramente aprovechaba para endosar la deuda pública regional al poder central. En su base sexta establecía que “Cataluña será la única soberana de su gobierno interior”. Y en la séptima que “Las Cortes se formarán por sufragio de todos los cabezas agrupados en clases, fundadas en el trabajo manual, en la capacidad o en las carreras profesionales, en la propiedad, industria y comercio, mediante la correspondiente organización gremial que sea posible”. Gracias a la base decimocuarta “Cataluña disfrutaría de la capacidad de acuñar su propia moneda de obligada aceptación en toda España”.

Como no podía ser menos, la enseñanza también merece los desvelos del orate en su base decimoquinta: “La enseñanza pública, en sus diferentes ramos y grados, deberá organizarse de una manera adecuada a las necesidades y caracteres de la civilización catalana”.

Pero donde nuestro meapilas muestra lo mejor de sus ideas acaso sea en el no menos famoso Compendi, o catecismo catalanista, que ofrece su preciosa catequesis mediante el recurso de preguntas y respuestas.  La cosa no tiene desperdicio, pero cabe recuperar aquí algunas de sus frases:

P – ¿Qué vicios han comenzado a desnaturalizar el carácter catalán?

R- El espíritu de la rutina, el utilitarismo más desenfrenado, el individualismo, y el flamenquismo.

P- ¿Cómo ha surgido?

R- Por la degeneración de nuestro carácter, efecto de encontrarse Cataluña desde hace algunos siglos en una atmósfera contraria a nuestra manera de ser.

P- ¿Cuál es el elemento enemigo de Cataluña y que desnaturaliza su carácter?

R – El Estado español.

Lo de las sacrosantas tradiciones de la civilización catalana recuerda a ciertas importantes instituciones culturales del nazismo hitleriano. Así, la conocida como Deutsches Anhererbe o Sociedad de estudios para la antigua historia del espíritu, mejor conocida como Herencia de los Ancestros. El objetivo primario de esta institución nazi fue impulsar una sociedad que estudiara el origen del germanismo y diera sólidas bases científicas a la doctrina oficial del partido. Así como propulsar la investigación el alcance territorial y el espíritu de la raza germánica, rescatar y restituir las tradiciones alemanas, difundir la cultura tradicional alemana entre la población. Una cosa parecida a los abusos de la memoria histórica. Donde pone germana hoy se pondría catalana. La Anhererbe llegaría a tener ¡será por cuestiones de presupuesto cuando lo financian las razas inferiores! nada menos que 43 departamentos dedicados a danzas populares y canciones tradicionales, estilos regionales, folclore, leyendas, geografía sagrada, ciencias paranormales… El primero de estos departamentos o secciones fue el de Lingüística. Otros investigaban sobre los contenidos y símbolos de las tradiciones populares. También había un departamento de arqueología germánica. Y otro de Actividades esotéricas. En el caso catalán la cosa esotérica se limitaría a la ardua investigación de las cuentas ocultas de los Pujol y demás defraudadores del Barsa o de la ventajista, abusona y corrupta oligarquía catalana.

Los llamados CDR recuerdan las tristemente célebres Fuerzas de Asalto o camisas pardas de las SA, luego sustituidas por las SS.

Con anterioridad, el pío obispo Torras y Bagés en su obra La Tradició Catalana ya había fundido en una sola tradición indisoluble, antiliberal y reaccionaria, tanto la católica como la nacional catalana. Tampoco podemos olvidar las fechorías del famoso obispo bandolero Robuster, ni las amargas ironías de nuestro gran Cervantes sobre la pertinaz tradición bandolera en Cataluña.

Con ocasión de una importante vista real a Barcelona, la Lliga Regionalista, con Cambó y el propio Prat, juega al posibilismo victimista pidiendo privilegios y desigualdad ante la ley: “La legislación a que está sujeto el Ayuntamiento de Barcelona no corresponde a la grandeza y a la vida de esta ciudad, y esta legislación, que para otros municipios puede ser justa y protectora es para la nueva ciudad de Barcelona lo que eran las murallas para la ciudad antigua: un círculo que oprime y ahoga”.

En su respuesta, Alfonso XIII, oportunista, frívolo y locuaz, expresó sus deseos de satisfacer las peticiones.

No hay nada que un nacionalista catalán no merezca. Ya el doctor Robert medía cráneos para demostrar la superioridad de la pura raza catalana. Y en la temprana fecha de 1843, Mariano Cubi publicaba su Sistema completo de Frenolojía. Decía el ilustre científico catalanista en dicho texto publicado en Barzelona y con su propia ortografía: “Comparese la cabeza de un Hindú con la de un Suizo, notese la inmensa diferenzia  que entre las dos existe. ¿Y qué nos revela la Historia respecto a estas dos razas de jente?… que mientras los suizos lograron hace ya siglos su independenzia nazional, i la han sostenido contra fuerzas incomparablemente más numerosas, los Hindús se han dejado dominar por el primer invasor que se les ha presentado…

Y más abajo pontifica: “En la clase ínfima de idiotas, la zircunferenzia horizontal de la cabeza es de 12 a 14 pulgadas, cuando la cabeza regular de un adulto tiene de zircunferenzia unas 22 pulgadas. En aquellos idiotas la distancia desde la naríz por enzima de la cabeza hasta el extremo oczipital es de 8 a 9 pulgadas, la de la cabeza bien desarrollada es de 14…”

Siento no poder ofrecer al curioso lector las medidas de la cabeza de Joaquín Torra o las de Mas, Puchemont o Junqueras para comprobar la doctrina del ilustre científico catalán.

 

El 11 de setiembre de 1923, dos días antes del nombramiento de Primo de Rivera por Alfonso XIII, con ocasión de la Diada de ese año, se intenta una Triple Alianza entre las fuerzas nacionalistas de Galicia, Vascongadas y Cataluña. En el plano de las lenguas regionales todas se muestran de acuerdo, aunque Castelao explica que hay diferencias sustanciales entre ambas pretendidas “naciones”. Habría tres hechos diferenciales: Cataluña era un feito basado na vontade. Euskadi a memoria, o meior reaitivo das aicións reivindicadotas, y Galicia en la intelixencia  e imaxinación.

Castelao también puntualiza: “Cataluña representa, pola sua industria progresiva, a sua potencialidade económica e seu nivel de vida social tanto como o resto da Hespaña e, ademais, ten una cibdade populosa, meirande que Madrid, portador abrouxador das aspiracions catalanas”. Por el contrario, Galicia, “ e un pais precapitalista, povoado por traballadores que viven d-un misero xornal, que elos mesmos sacan da terra ou do mar; sen industrias d-abondo para absorber o escedente de povoacion labrega e mariñeira; c-un  paro forzoso e c-un déficit pecuniario constante, que se resolve pacíficamente por meido da emigración”.

En julio de 1932, por iniciativa de Unió Democrática de Catalunya, fuerzas nacionalistas catalanas homenajean a los diputados galleguistas Castelao y Otero Pedrayo en Barcelona.

Como continuación de la fallida Triple Alianza de 1923, el 25 de julio de 1933 Castelao inspira en Santiago la formación de Galeusca.  Cuando muere el golpista Maciá Castelao y el Partido Galeguista promueven un homenaje al traidor contra la República al que califican de “apostolo de Catalunya”. El día de los santos inocentes de ese mismo año de 1933, Castelao escribe un luctuoso panfleto en A Nosa Terra, órgano del Paritdo Galeguista, bajo el título de Catalunya na morte do libertador en el que glosa al felón golpista y afirma, entre otras cosas, que “Catalunya e unha verdadeira potencia material e espiritual. Por eso, pese a quen pese, Caltalunya sera sempre ela, non sera parte de nieguen, senon que sera, por saber ser diferente,  unida e persoalidade existente. Catalunya merece ter homes da estirpe de Maciá. Cada pobo ten o que merece ter” .

Con ocasión del famoso pre republicano Pacto de San Sebastián, Castelao pondría a caer de un burro a su paisano y colega Casares Quiroga tanto por su escasa contundencia galleguista cuanto por no apoyar a los catalanistas: ”Casares non planteou  o problema galego nin se sumou aos catalans. Contase eso si, que pideu para Galiza os mesmos directos que lle fousen outorgados  a Catalunya; pero frenteros catalans, para dificultarlles, tal vez, a sua mision, e conformandose co sentir centralista da maoria.”

Pero volvamos al racismo como elemento básico de nuestros nacionalismos periféricos.

El integrismo clerical racista xenófobo del orate señorito Sabino Arana, fundador del PNV, es bien conocido. Si su hermano Luis Arana probablemente fue el que primero concibió inspirado por los jesuitas catalanes el concepto de nacionalismo vasco, luego Sabino identificaría, mediante la festividad del Aberri Eguna, a su inventada patria vasca con la figura de Cristo. Ambos celebraban su resurrección el mismo día. El nacionalismo vasco, como el catalán o el gallego, matices aparte, se basa en la manipulación de falsedades históricas aprovechables a la caza de privilegios por déspotas, oligarcas, pícaros, cleptócratas y trinca presupuestos varios.

Sabino, un señorito rural medio arruinado, no quiere aceptar lo que considera degradación de su raza por el contacto con la peste española. Así, el maketo que todo lo invade es el enemigo del vasco, con independencia de su propia clase social, pues “nos aborrecen a muerte y no han de parar hasta extinguir nuestra raza”. La degradación vasca se debe a la mezcla racial, al contagio con los españoles.  “La raza maketa es vil, rastrera, servil y fementida”.

El liberalismo es “hijo de Satanás”. La raza vasca no es que ya fuese superior sino que estaba vinculada de modo indisoluble y metafísico al sagrado catolicismo que hay que preservar: “Bizcaya será católica apostólica romana en todas las manifestaciones de su vida interna y en sus relaciones con los demás pueblos”.

El sistema político vasco se debe establecer con principios tales como conformidad con lo dispuesto por la Iglesia Católica a la que el elemento civil pedirá la oportuna venia. Represión de todo lo que atente contra ella. Prohibición de otros cultos.  Sin olvidar, como Sabino explica en su artículo La pureza de la raza, la limpieza étnica, o nuevo estatuto de pureza de sangre.

La pura raza vasca también se marida con el vascuence, lengua ajena a las frivolidades y tentaciones latinas, que, según el erudito vasco Padre Astarloa, es la propia de Dios antes del diluvio universal. No obstante, para los secuaces actuales de Sabino, aparcada su lucrativa ETA en los cuarteles de invierno en espera de nuevas heroicas hazañas, lo de la raza significa más bien mayor cupo y creciente saqueo de maketos y la oportunidad de ampliar con la vecina Navarra su Lebensraum o espacio vital nazi. Y para lograrlo no importa chantajear a un maketo turbio, tan poco “varonil” y descreído como Mariano si resulta oportuno cómplice necesario vendepatrias y con eso nos sacan las mantecas a los odiados españoles que tal personaje había jurado defender.

Si el amable lector ha llegado a este punto acaso se dirá, los nacionalistas vascos y catalanes sin duda son racistas, integristas, pero que, como dice Núñez Feijóo, nosotros los gallegos somos un ejemplo de nacionalismo fino, educado amén de filantrópico. Alfredo Brañas ya explicaba la razón última del nacionalismo galleguista, regionalismo en su jerga: Galicia para los gallegos. Un coto de caza caciquil lejos de los malvados españoles que nos puedan disputar el dulce mangoneo y la lucrativa comodidad de la poltrona.

Pero quizás sea en la obra de Vicente Risco donde más claro podamos encontrar las peculiaridades del racismo galleguista. Aquí la pura raza aria de colegas vascones y catalanes se convierte en impostado celtismo. Risco nos lo explica muy puesto en razón con gran clarividencia y singular desparpajo: “Ora, na nacionalidade galega sinifica a superioridade indiscutibel da nosa Raza sobre das razas morenas euroafricanas de Iberia, e pol-o tanto, a inxusticia de que sexamos domeñados e gobernados por iles… que somos eiqui un pobo aparte, que as tradicios hespañolas das grorias de Castela, do Arabismo, do Século d ‘ Ouro, da Misteca, non son nosas, ni estan no noso ser, ni-nos podemos encariñar co’elas… sinifica o noso dereito a autonomia politica y a asoluta independencia no que toca a cultura.

De este breve florilegio se deduce que apenas existen importantes hechos diferenciales en lo ideológico entre los respectivos nacionalismos periféricos.

Conquista de su Lebensraum o espacio vital basado en el pilla pilla de grandes y crecientes presupuestos, porque bien saben que sin constante riego de dinero público su tinglado no se sostendría por falta de suficiente apoyo social.

Sectarismo, supremacismo, racismo, xenofobia más o menos virulenta, integrismo teocrático, imposición de la lengua regional, caciquismo, corrupción, busca de privilegios políticos y económicos,  antiliberalismo… son lacras comunes a todos ellos.

Se comprende que sean las oligarquías locales, los conservadores de mayor carcundia y la Iglesia periférica, quienes más pugnen por el plurilingüísmo con supremacía obligatoria de la lengua autóctona y teman las sociedades abiertas.  Pero lo que resulta incomprensible es el apoyo a las oligarquías regionales ventajistas y su lacra de nacionalismo, “normalización” lingüística incluida, de la supuesta izquierda española, ahora también de los sindicatos oficialistas. Unas zurdas renegadas, mercenarias, corrompidas, que más que españolas cabría calificar de sorosianas.

La para muchos injusta fama de Castelao, un personaje que se llamaba Alfonso Rodríguez y no tanto Daniel Castelao, se debe paradójicamente a los complejos de la carcundia gallega abanderada por el PP de, que no en, Galicia. Luego, donde hay mito que se quiten Razón ni argumentos. El glosar a Castelao por parte del actual caciquismo autonómico enmucetado es una forma de intentar tapar las propias vergüenzas y su mala conciencia.

Aquí, también, aunque ya los próceres galleguistas no suelen acudir a soflamas racistas, sigue patente y cada vez más agudizado el problema de establecer con cargo a los impuestos de todos los españoles los supuestos derechos de las lenguas por encima de los de sus hablantes. La “normalización lingüística que, en consecuencia, considera a los hispanohablantes gallegos o ciudadanos españoles que viven en Galicia como “anormales”. La imposición del gallego sacramental en la administración pública y la cultura subvencionada como viático para acceder a la galleguidad: Para ser buen súbdito de pro, como corresponde a una bandera única, la que ondea solitaria en la sede oficial de la Xunta en San Caetano.

Así estamos. Lamentablemente el racismo criminal del flamante jayán de popa del nacionalismo catalán es antiguo, canalla, pero sumamente peligroso para la nación española y los derechos civiles de los ciudadanos. No podemos ignorar que la Nación y la Libertad están gravemente amenazadas en España.

Para acabar, que ya es hora, cabe recordar una frase de Alejo Carpentier tomada de El siglo de las luces: “Cuidémonos de las palabras hermosas, de los mundos mejores creados por las palabras. Nuestra época sucumbe por un exceso de palabras. No hay más tierra prometida que la que el hombre puede encontrar en sí mismo. Y al decir esto pensaba Esteban en Ogé que tan menudo citaba una frase de su maestro Martínez de Pascually: el ser humano sólo podrá ser iluminado mediante el desarrollo de las facultades divinas dormidas en él por el predominio de la materia.”

 

Entradas feeds. XHTML y CSS válidos. Tema WordPress basado en GimpStyle diseñado por estudiocaravana.