Alfonso De la Vega

La Garita de Herbeira

Artículos, solfas y epistolarios

Progresa… la descomposición

En el actual Reino de España parece ser que lo único que progresa es la descomposición.

La entropía aumenta, lo sabemos, así lo postula el Segundo Principio de la Termodinámica, pero el caso curioso de nuestra realidad actual es que dicha entropía no es tanto el producto extramuros ligado a la creación de orden intramuros del sistema, sino de la propia descomposición de dicho orden interno saboteado por sus propios agentes.

Nuestros próceres que debieran generar y mantener organización, leyes, orden en resumen, son los que provocan activa o pasivamente el desorden. Golpistas catalanes clérigos y seglares, tartufos galleguistas afariñados que hacen aquí lo que en otras taifas critican, onerosos meapilas vascos con y sin goma dos, pero siempre con escapulario, monopolistas compinchados, adeptos prostituidos de las repugnantes zurdas sorosianas, talibanes togados, culti o más bien estulti latiniparlas, cobardes, traidores, felones, corruptos, sobrecogedores, hampones, comisionistas y canallas de toda transversalidad y condición…

Sí. El peor enemigo del humillado y saqueado pueblo español ya no está al sur del estrecho, ni menos es como se dice con tanto descaro y galana donosura el malvado Putin, acaso un santo varón vista la fauna de la que disfrutamos aquí. El peor enemigo ahora es la clase dirigente de la Monarquía y sus instituciones mohatreras. Por ejemplo, la Generalidad. Es decir, el régimen mismo.

Esta semana pasada hemos disfrutado de singular espectáculo en varias sesiones a cual más esperpénticas. Tanto en la pomposamente sede de la soberanía nacional (en realidad la pretendida soberanía reside fuera de nuestras fronteras) como en las sucias y cada vez más degradadas calles de las ciudades conejillo de Indias de las hordas podemitas municipales.

Bochornoso espectáculo el de doña Margarita Quercus, personaje que ya en tiempos felipistas asqueara a nuestras Fuerzas de Orden público y de Seguridad del Estado por meter goles en propia meta, cuando no por su extraña empatía con los delincuentes vascos durante la etapa más siniestra del terrorismo sabiniano. Más aún, otro sí digo: cierto juez socialista talibán togado, agrediendo desde la tribuna de Las Cortes a las víctimas de crímenes execrables. Con cierta pasividad de la presidente del Congreso, todo hay que decirlo.

Además del endémico golpismo catalán y el que se está incubando en Navarra, Baleares, Valencia, Canarias, Galicia o País vasco, cualquier pretexto es bueno: Pensiones, cadena perpetua revisable, hembrismo fanático, inmigración ilegal con actividades ilegales o alegales… Todo vale para montar bronca y seguir hundiendo la convivencia y el futuro.

Que un personaje que ha violado nuestras fronteras, vive al margen de la ley, pilla subvenciones pero no paga impuestos, hace competencia desleal a los perseguidos ciudadanos que sí los pagan y es carne de mafia explotadora muere de un infarto, pues… la culpa es del capitalismo o de Mariano o de la pasma, o de… En efecto, el pobre difunto es todo un héroe para la vieja trotapresupuestos municipales madrileños y su tropa de hampones y lumpen encaramados en la cucaña de poltronas, prebendas y sinecuras. Sin olvidar al estulto mostrenco imitador de ZP, otro que dispara siempre en contra. En general, son las repugnantes zurdas españolas como las llamaba don Antonio Machado. Siempre en contra de los intereses legítimos de la gente común, que se ve cada vez más perpleja, desamparada y desesperanzada.

Sin respuesta institucional ante las agresiones, parece ser que se ha abierto la veda del desguace. Unos partidos viejos carcomidos por el sectarismo, el fanatismo, la estulticia y la corrupción. Otro, oportunista emergente del marasmo, que aún no sabe qué despojos va a heredar y juega al disimulo para pillar de las dos herencias. Otro manipulado y dirigido en la sombra por servicios secretos y la oligarquía globalista que colabora en la devastación y creación de caos a mayor gloria del NOM.

Sabemos que cada sistema tiene un límite o frontera que separa lo de dentro de lo de fuera y cuya estructura y fisiología genera orden dentro. Pero el nuestro parece atacado por un virus letal. Trastocados sus mensajes genéticos, sus leyes, los recursos son empleados en engordar el virus atacante antes que en defenderse del ataque. Ejemplos hay muchos: El Gobierno disimula mientras financia al golpismo catalán y no lo desmantela. Consiente las humillaciones a España y a los ciudadanos sin defenderlos como es su obligación. Hay dinero y deuda para engordar la gusanera parasitaria de las CCAA, financiar el golpismo catalán o cargar con los negocios fallidos de la mafia monopolística pero no para atender las cuestiones básicas. Los poderes municipales podemitas defienden a los fuera de la ley mientras atacan a la policía a sus órdenes.

A saber lo que veremos en las próximas semanas. Y hablando de fronteras. La del Sur con el sultanato se ha convertido en un auténtico coladero. Dada la creciente debilidad de España hay que temer un próximo ataque a Ceuta y Melilla en toda regla.

Pero, tranquilos. Mariano duerme la siesta mientras obedientemente engorda el caos pagado con la gusanera de la deuda y gana tiempo para tratar de evitar un merecido banquillo. La secta marianesca, ocupada en sus mantener sus intereses personales en vez de promocionar el Bien común, una vez que ha tomado el control del PP ¡vaya papelón también el de sus militantes! nos lleva a todos al desastre seguro.

España ha sobrevivido heroicamente a multitud de guerras civiles, plagas y devastaciones a lo largo de su agitada Historia. Pero esta vez, parece mostrarse incapaz de resetearse mientras la globalización acecha.

¿Tendremos remedio?

 

Nota: las imágenes de los disturbios en Lavapiés proceden de ABC

 

 

 

 

 

 

 

 

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