Alfonso De la Vega

La Garita de Herbeira

Artículos, solfas y epistolarios

Sobre la mohatra constitucional

Cuando se vacía el corazón quedan los ritos” decían los taoístas de Lao Tsé.

Otro año más junto a la caída de las hojas vuelve la pantomima de la superstición constitucional, dejando al aire sus muchas vergüenzas. El supuesto templo de la supuesta soberanía, ¿Qué soberanía? Es abierto al despreciado populacho que paga la juerga, y visitado por sumisas multitudes de curiosos, ingenuos, cínicos o morbosos.

A los desorientados y desconcertados por lo que estamos viendo que sinceramente creen que el nuestro es un sistema verdaderamente constitucional y no un tinglado mohatrero, una oligarquía disfrazada, cuyos dirigentes y beneficiarios últimos ni siquiera serían españoles, cabe recordarles que hubo filósofos griegos que se ocupaban de discernir los atributos y condiciones de funcionamiento de los sistemas políticos.  Así Pitágoras, con su escuela de Crotona, su heredero Platón, o su discípulo Aristóteles entre otros.

En su Política Aristóteles nos explica que los sistemas políticos que existen o puedan existir pueden clasificarse conforme a dos criterios al menos. En atención a quienes sean los depositarios de la soberanía y quienes sean beneficiarios de su ejercicio. El primer criterio nos permite observar que puede ser uno, unos pocos o los muchos los que gobiernen. Cuestión que posee consecuencias más profundas pues al cabo tiene que ver con la riqueza en la sociedad: Pueden ser pocos (suelen ser los ricos) o muchos (suelen ser los pobres).

El segundo criterio tiene que ver con la finalidad del gobierno. Si se gobierna en beneficio propio del gobernante o de la comunidad. Los regímenes o sistemas políticos que obedecen a este última finalidad: gobernar para beneficiar a la comunidad son todos ellos justos. Y los anteriores, injustos.

Si se combinan ambos criterios se puede hacer un cuadro con seis alternativas básicas.

Tiranía, oligarquía y democracia. Monarquía, aristocracia y república o politeía.

Se deduce que la república o politeía aristotélica es lo opuesto a la tiranía. Un gobierno de los más dirigido al bien común. Se trataría de una democracia en la que los pobres gobiernan en beneficio no solo de ellos mismos sino de todos, absteniéndose por ejemplo de confiscar el patrimonio de los ricos.

Aristóteles considera que “muy razonablemente es aborrecida la usura, porque en ella la ganancia procede del mismo dinero, y no de aquello para lo que éste se inventó”.

Con el ejemplo del sabio Tales de Mileto expone “un principio general de crematística: asegurarse, siempre que uno pueda, el monopolio”.

En su Ética a Nicómaco Aristóteles critica a “los que se dedican a ocupaciones degradantes, como por ejemplo, la prostitución y otras semejantes, y los usureros que prestan cantidades pequeñas a un interés muy elevado. Todos estos toman de donde no deben y cantidades que no deben. Parece que es común a todos la codicia, pues soportan el descrédito por afán de ganancias, por pequeñas que sean. Pues a los que toman grandes riquezas de donde no deben, como los tiranos que saquean ciudades y despojan templos, no los llamamos avariciosos, sino más bien malvados, impíos e injustos. En cambio el jugador, el ladrón y el bandido están entre los avariciosos pues tienen un sórdido deseo de ganancias.  En efecto, unos y otros se dedican a esos menesteres por afán de lucro y por él soportan el descrédito, unos exponiéndose a los mayores peligros a causa del botín, y otros sacando ganancia de los amigos a quienes deberían dar. Ambos obtienen ganancias por medios viles. Al sacarlas de donde no deben, y todas estas adquisiciones son modos ávidos de adquirir”.

Hemos visto, pues, que el sabio de la Academia equipara el negocio financiero o al menos sus abusos con la prostitución. Es decir, la base del NOM tiene la calaña y jaez de la prostitución. Su resultado final de prosperar sería un gigantesco burdel para los nuevos esclavos, tanto, que ni siquiera se reconocerían como tales.

Pero, de acuerdo a la tipología aristotélica, ¿cuál sería el régimen político actual en España y más o menos en el resto de Europa?

Con la supremacía de lo que debería ser solo un medio de intercambio, la moneda, sobre las otras instituciones, economía real, sociedad, cultura, espiritualidad se está arbitrando un mundo subvertido de instituciones prostituidas. Probablemente estamos asistiendo al vaciado de las formas democráticas imperfectas de los sistemas constitucionales existentes por nuevos regímenes oligárquicos de carácter plutocrático, dirigidos a su propio beneficio pero no al de la comunidad. En ciertos casos más graves ni siquiera se respetan las formalidades democráticas y se eligen gobernantes tecnocráticos procedentes de la gran Banca internacional sin pasar siquiera por las urnas.  Aquí, en España, hemos asistido al escándalo de que dos dirigentes se reúnen una noche para cambiar entre los dos la constitución en asunto gravísimo y sin consultar al pueblo. Con nocturnidad, premeditación y alevosía.

La política en Europa se está vaciando de legitimidad. Puesta al servicio de los intereses financieros monopolísticos no parece buscar el bien de las comunidades, ni satisfacer sus auténticas necesidades, sino crear valor para los accionistas. Los financieros, sino usureros como los llamaba el sabio griego. Nos encontramos en una situación prerrevolucionaria latente. Es de temer que una supuesta refundación europea al servicio de la plutocracia agrave la situación de la gente común. De nosotros, el supuesto pueblo soberano. Ahora parece que se ha abierto la veda constitucional en España. Todo ello cuando, por el contrario, es más preciso recuperar la Politeía del sabio Aristóteles, la república dirigida al bien común.

Mientras la credibilidad institucional del Reino de España se va declarando como pura basura igual que sus bonos, cabe ir detallando elementos de esta descomunal mohatra.

Mohatra es un término muy empleado durante nuestro siglo de Oro, lo usa entre otros nuestro gran Cervantes, para designar una forma de picaresca de disimular o intentar acreditar lo que no se es. O una respetabilidad que no se tiene. Mohatrero o caballero de mohatra es el simulador, el falso avalista, timador o sustanciador, el pícaro que trata de parecer lo que no es. Mohatrero es Monipodio, tan pío beato de María Santísima y tan golfo delincuente. Mohatrero es el corchete compinchado con él, que viste con el uniforme de agente de la Ley pero sirve a su amo delincuente.

Mohatreras son las principales instituciones del reino de España.

La primera mohatra es que esto no es una auténtica democracia sino una monarquía de partidos, sin separación de poderes, sin listas abiertas ni responsabilidad de los supuestos representantes ante los supuestos representados. Una casta encanallada, sin sentido del honor ni de la Patria, miserable e impune que miente, saquea a los ciudadanos y conspira y atenta contra la sociedad y la nación española. Una oligarquía corrupta, inepta y apátrida que encubre sus acciones bajo una tapadera o cobertura constitucional.

La segunda mohatra es la de Justicia que se administra en nombre del Rey y donde toda arbitrariedad y desfachatez parece que puede tener su asiento, sea, entre otras, la expropiación de Rumasa, la bendición de ETA para que ocupe las instituciones el reino, el Estatut felón, la impunidad de los Albertos o la Infanta de la Caixa, los etarras y golpistas catalanes que negocian con el gobierno de Su Majestad, los EREs, la búsqueda de un arreglo para los policías gallináceas del faisán, o la reciente cosa catalana.

Mohatra es nuestro sistema financiero especialmente en lo que se refiere a las fenecidas cajas, objeto de deseo libidinoso – pecuniario de nuestros próceres autonómicos y municipales.

Mohatra es nuestro euro que sólo se parece al euro alemán en el nombre y la forma pero es más falso que si fuera de madera.

Mohatra es la actuación de la mayoría de los medios de desinformación empeñados en evitar que la gente tome conciencia de la condición de basura del sistema político e institucional en el que se encuentra.

Mohatra es el partido gobernante o más bien banda con Mariano y su famoso Luis sé fuerte. Un grupo considerado delictivo por jueces que se ocupan de sus muchos escándalos y desfalcos.

Mohatra es el autodenominado PSOE y sus franquicias regionales, bandas al servicio de la oligarquía financiera y oligopolista dedicada a saquear a los ciudadanos con servicios caros y a veces malos, sobre todo a los más pobres e ignorantes a los que va a llevar otra vez a la hegemonía de la alpargata.

Mohatra son muchos títulos universitarios obtenidos en Universidades degradadas o locales que sólo se parecen a los de hace treinta años en el nombre.

Mohatra es la actuación del Régimen en el caso catalán. Supuestamente resuelta con la aplicación mohatrera de un artículo 155.

El amable lector puede continuar si quiere esta relación interminable…

Pero que el tinglado sea mohatrero no le exime de ser altamente oneroso. Diversas entidades internacionales, también más o menos mohatreras nos avisan que vamos mal. Que no podemos seguir echando el coste de la juerga a las generaciones futuras ni a las más jóvenes presentes cuyo futuro cada vez es más negro. Y más aún cuando de la notoria austeridad organizativa del anterior Régimen hemos pasado a una súper abundancia barroca con millones de funcionarios de todas clases y calidades y no menos de cien mil políticos mantenidos por el Estado.  Sin contar los millones que viven o vivaquean en empresas y obras relacionadas con la Administración. O la onerosa financiación a escote por todos los españolitos del pillaje perpetrado por el impune golpismo catalán.

En Galicia hay 75 parlamentarios propios de la regionalidad, más sus diputados, sus senadores y los europarlamentarios. Así, s. e. u. o., en el conjunto de España existen 350 diputados, 264 senadores, y toda la retahíla autonómica de soberanías de nacionalidades y/ o regionalidades: 109 en Andalucía, 67 en Aragón, 45 en Asturias, 59 en Baleares, 60 en Canarias, 39 en Cantabria, 49 en Castilla La Mancha, 84 en Castilla León, 135 en Cataluña, 99 en Comunidad valenciana, 65 en Extremadura, 33 en La Rioja, 129 en Madrid, 45 en Murcia, 50 en Navarra y 107 en Vascongadas. A los que hay que añadir 139 de Cabildos y Consejos insulares, 13 consejeros del Valle de Arán, Y otra cincuentena de parlamentarios más para la cosa esa de Europa. A los que se suman presidentes de diputaciones…Y en el escalón del poder local, primero de tan abundante cadena trófica, se calcula existen 8.112 alcaldes y unos 65.896 concejales.

Con tanto parlamentario y representante del pueblo soberano deberíamos estar en la gloria, disfrutando de tanta y tan bendita democracia, pero la sensación es la contraria, apenas funciona nada, los infinitos parlamentos no parlamentan, la gente se encuentra indefensa y sin medios para combatir la plaga.

El autor recuerda lo que estudiaba de joven. En Agronomía se emplea el concepto de carga ganadera para tratar de evaluar la cantidad de ganado según su naturaleza rumiante o monogástrica o su tipo de dentición que puede soportar una determinada finca o predio sin ser esquilmada atendiendo a su extensión, estado y recursos para unas ciertas condiciones climatológicas. Es decir cuántas cabezas de ganado, según su naturaleza, caben en una finca de acuerdo a una gestión sostenible e integrada de sus recursos pascícolas, agrícolas o forestales.

Uno de los problemas europeos, españoles y especialmente con el cáncer autonómico es el de exceso de políticos que pastan presupuestos hasta agotar la renta o producto renovable y el propio patrimonio natural, cada vez más deteriorado y esquilmado. Sin duda demasiados para lo que puede soportar la finca España en parcelas sin riesgo de déficit, agotamiento de nutrientes del suelo, desertización y erosión hídrica o eólica. La carga parlamentaria resulta insufrible, genera deuda y entropía. Y habrá que ver cómo acabar con ella antes de que ella acabe con nuestro patrimonio.

Y no es solo eso. Hay que justificar el momio, prebenda, poltrona o sinecura. Para ello se hace la vida imposible al indefenso ciudadano, súbdito o paga patos, pariendo leyes, normas, otro sí digos. Es incalculable, pero en este infausto reino no debe de haber menos de doscientas o trescientas mil normas en vigor.  Las más de ellas arbitrarias, despóticas, absurdas, inconvenientes o imposibles de cumplir pero producto de la diarrea legislativa de nuestros próceres y de su necesidad de obtener poder y dinero a nuestra costa. Una de las últimas, la de la cretina de la alcaldesa de Madrid obligando a la gente a ir por una calle y volver por otra como si fuesen semovientes. Una vieja trotapresupuestos e inepta colocada en la poltrona por el sioniestro Soros para humillar y devastar la capital. Cuánta razón tenía Tácito o nuestro gran Cervantes cuando consideraban que tal proliferación de leyes y normas era causa y síntoma de la corrupción de las costumbres y de los dirigentes.

Mas la Naturaleza funciona con curvas sigmoides de modo que el crecimiento no puede ser geométrico: cuando existe superpoblación de alguna especie aparecen dificultades tróficas, epidemias, luchas entre depredadores, degeneración genética, hasta la vuelta a un nuevo equilibrio ¿Qué pasará?

Es normal que tanto ganao disfrute y engorde pastando de los esquilmados presupuestos, pero ¿de verdad, el saqueado y humillado pueblo español tiene algo que celebrar el 6 de diciembre?

Pero nuestros próceres ahora quieren abrir el melón constitucional, argüirá algún amable lector. Cierto. Sí, y es otra cosa que pone los pelos de punta. ¿Para bien nuestro o de la comunidad como diría Aristóteles? Sin duda será para peor. Para mucho peor. Un nuevo reparto del botín entre bandas políticas, territoriales y empresariales rivales pero compinchadas entre bambalinas. Un experimento de prueba y error para la pretendida reconstrucción política de la UE más acorde con el NOM. Porque con las actuales relaciones de poder y el pasotismo o la impotencia real del supuesto pueblo soberano es de temer que haya que decir lo que el pobre lisiado de Lourdes que iba sin frenos y cuesta abajo: ¡Virgencita, virgencita, qué me quede como estoy!

Amén.

 

 

 

 

Entradas feeds. XHTML y CSS válidos. Tema WordPress basado en GimpStyle diseñado por estudiocaravana.