Alfonso De la Vega

La Garita de Herbeira

Artículos, solfas y epistolarios

La Opinión del lector. Natalidad sin orgullo

Con tanto orgullo homosexual inducido y jaleado por poderes internacionales siniestros, de Estética tan soez, vulgar y repugnante a la que no tienen empacho de engancharse políticos oportunistas, mercenarios y ganapanes de todo jaez, quizás convenga recordar el sentido de la normalidad que permite la permanencia y estabilidad en el tiempo de las sociedades. Es evidencia de razón para cualquier observador lúcido y bienintencionado que nos encontramos inmersos en un proceso de desestabilización social de gran alcance en el que confluyen causas tales como el fracaso de la educación, las crisis financieras inducidas que socavan la economía real que es la que permite satisfacer las necesidades reales de la gente y provocan paro, anomia y precariedad laboral y personal. La institución familiar también es víctima de esta conspiración desde diversos frentes confluyentes: la promoción del feminismo radical fanático o hembrismo, la homosexualidad, el aborto o de leyes fruto del oportunismo irreflexivo, el sectarismo, vulnerantes de principios constitucionales o inicuas. Y con el ataque a la institución familiar también a la demografía necesaria para la pervivencia de la sociedad y la civilización en el tiempo.  Pirámides demográficas invertidas que los mismos poderes que las inducen pretenden arreglar con inmigraciones descontroladas que provocan multiculturalismo, guettos y más crisis desestabilizadoras.

Sobre este tema de la demografía La Garita ha recibido un interesante texto del Doctor Cossío Coll que reproducimos a continuación:

 

La semana pasada se difundía la noticia de que el año anterior en España hubo mas defunciones que nacimientos. Son noticias realmente preocupantes, al menos para los que piensan en el futuro además de no pensar solo en ellos. No era la primera vez que lo comentaba, y me parece oportuno recordar este texto de febrero del 2011. Creo que contiene algún dato útil:

¿Favorecer la natalidad es de derechas?  Si no interpreto mal, parece que eso  opina el PSOE en sintonía con  los  nacionalistas gallegos frente a  Núñez Feijoo. Me opongo rotundamente al argumento  y  expongo mis  razones:

A  partir  de la  década  de los  70 la intensa movilidad  geográfica,  la prosperidad  general y las  reformas sociales diluyeron las  clases estanco  ancestrales, no dejando  ya mucho espacio para los  debates  políticos entre moderados  de  izquierdas  y  de  derechas. También surgían otros  temas nuevos como  el  sexo y la política  sexual con  reivindicaciones  de  derechos hacía  poco  impensables. Y  sobre  todo la  “juventud” pasó  a  primer plano  cuando los mayores  de  18 años  accedieron al  voto, con lo que la sociedad  consumista  se aprestó a  vivir  alegremente. Las  técnicas  de  venta, la publicidad y la  televisión  nos machacaron-y  machacan-impunemente.

Había pues  nuevos banderines  de enganche  político, y el feminismo fue  uno de  ellos. Las  mujeres ya compartían intereses con los  hombres y  además  tenían  preocupaciones propias,  como el cuidado  de los niños, la  igualdad  salarial,  el aborto,  los métodos  anticonceptivos o la  violencia  de  género.

Por  otra parte  la incorporación de la mujer al trabajo urbano fue espectacular. En 1970 en Alemania Occidental  una  de cada 2 mujeres casadas  tenía  trabajo  remunerado. Del millón y medio de personas  que  se incorporo  al mercado laboral en Italia  entre  1972-1980, 1.250.000  eran  mujeres. A mediados  de los  90 las  mujeres constituían  alrededor  del 40%  del total de la  población activa oficial en todos los países  europeos. Pero aún  tenían  que  demandar igualdad  salarial, guarderías  en el lugar  de  trabajo  y más apoyo para cuidar  a  sus  hijos, sin  desear  necesariamente  tener más. De  hecho, al aumentar  la prosperidad y el tiempo que pasaban  trabajando fuera  de  casa, querían un número menor  de  hijos y  que  su  opinión al  respecto contara  más.

Hasta  aquí  todo  fue  justo y positivo. Se  liberalizaron,  regularizaron y  hasta  se  despenalizaron muchas  cosas,  como por  ejemplo el aborto. Y  en ciertos contextos  de la  época hasta podría  verse  con buenos  ojos que el  5  de  Abril de  1971 el  semanario francés Le Nouvel Observateur publicase  una petición  que  exigía  la  revisión del  código  penal y la  legalización del aborto, firmada por  343  mujeres que  declaraban  haberse sometido a  abortos provocados, infringiendo  por  tanto la  ley vigente. Todas las firmantes  eran muy  famosas o bastante conocidas (Simone de Beauvoir, Francoise Sagan, Catherine Deneuve, Jeanne  Moreau…). La petición la  había  organizado el  Mouvement de Liberation  des  Femmes, fundado el año anterior. En  España   en 1979  1000 mujeres  hicieron lo mismo. Durante  esos  años  también  hubo  una  exitosa batalla por el divorcio. En consecuencia las  circunstancias personales  de millones  de  mujeres mejoraron  de  manera muy  apreciable,  sobre  todo  de las  pobres. Y la mujer  trabajadora  podía posponer  el nacimiento de su primer  hijo hasta  un momento de su  edad  fértil  que no  tenía precedentes históricos.

 Pero  hubo otros  resultados no tan halagüeños:  el  índice  de natalidad  en España  registró  una  caída  del  60% entre  1960-1996. Le seguían de cerca  Italia, Alemania  Occidental y  Holanda. A  los pocos  años  de las  reformas  de los  70  ningún país  de  Europa  Occidental, a  excepción de Irlanda, contaba  con un índice  de natalidad   suficiente para  sustituir a  la generación anterior (y  era llamativo el  gran  tanto por ciento de los nacimientos  extramaritales: el 52%  en Suecia, el 29%  en Francia …).

A  medida  que la  economía  se  ralentizaba  y la  emancipación de la  mujer cobraba  impulso,  la  demografía  europea  iba  cambiando con presagios  de mal  agüero para  el Estado de bienestar  en los años  venideros.

Y cuando  los  años  venideros  están ya  aporreando la  puerta, cuando  es imperativo y urgente  que la sociedad  reaccione  buscando políticas  de protección de la  familia  que  posibiliten el aumento de la  natalidad, incentivándola  en lo posible hasta cerca  de lo  imposible …. ¡Ahora  se nos ocurre  que parir  es  de  derechas!. ¿Qué pensabais que  hacía Zapatero cuando sin previsión alguna  anunció  en el  Congreso una ayuda  de  2500 €  para  quien  diera  a luz?. ¿Lo habrá  quitado porque  se  dio  cuenta  de que  era  de  derechas?

Benigno Cossío Coll

 

 

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