Alfonso De la Vega

La Garita de Herbeira

Artículos, solfas y epistolarios

Notas para después de un naufragio

El PSOE ha celebrado unas primarias que habían despertado cierta expectación, aunque soy de los que piensan que el Sistema es inmune, pase lo que pase intramuros. Se ha demostrado un tinglado corrupto y corruptor que desprecia a la opinión pública que puede comprar y ningunea a la que no puede sobornar.

Sin embargo, la aplastante victoria del candidato al que todo el régimen quería ver derrotado, incluso humillado, nos invita a una breve serie de comentarios.

La credibilidad del tinglado está cada vez más mermada. Después de lo de Trump o lo del Brexit, se ha constatado que hay gentes que no están por mantener la labor ovejuna, y que se rebelan como pueden o dios les da a entender.

La prensa ha hecho el ridículo una vez más, de lo que en la presente situación no podemos menos que alegrarnos. Su corrupción, su posición mohatrera ante el Poder está siendo pagada  por cierta opinión pública con la misma moneda con la que aquella paga a ésta: el desprecio. El resultado merecido por su papel en la pudrición del Entendimiento, requisito para que el tinglado se mantenga, aunque renqueante.

Los viejos y tenebrosos cocodrilos forrados de dinero y embustes de la mafia mohatrera socialista, los González, los Guerra, el muy piadoso Bono, los caciques autonómicos con o si mando en los presupuestos, han quedado escandalosamente desautorizados. Es posible que el invento de la CIA en Suresnes por el que entronizó al agente Isidoro ya no da más de sí. También que la Susanita sea más bien obtusa. Un candidato asaz lamentable arrastrado por las malas compañías. Es verdad que en la actual degeneración de las diferentes ganaderías políticas de la monarquía, la oligarquía ya no tiene mucho donde elegir. Salvo cara dura, oportunismo, desparpajo para adornar su falta de principios y dignidad los próceres y próceras borbónicos cada vez son más incapaces de disimular su verdadero jaez.

Pero, si unos son malos los otros aún son peores, aunque el respetable público empiece a llevar su derecho al pataleo a las urnas. Tampoco el vencedor destaca por sus ideas, si es que acaso tiene alguna permanente. Más que voluntad, a falta de un verdadero plan político para España lo suyo parece testarudez y deseo de revancha contra sus enemigos.

Más allá del fulanismo, de la avidez para poner culo en poltrona, los graves problemas actuales de la socialdemocracia no son abordados. Muchos dirigentes carecen de lucidez o inteligencia para comprender las cuestiones de fondo. La mayoría de dignidad, honradez o vergüenza. Nuevos narcisos obtusos para comprender y hacer frenta a las nuevas amenazas geoestratégicas, preocupados por acrecentar el momio o la mordida no entienden que las cosas están cambiando y de modo muy rápido. Salvo para cooperar con el proceso inducido por la oligarquía internacional globalista de pérdida de soberanía, sabotaje de las naciones, desmantelamiento de la clase media a la que se le está saboteando con la desestabilización familiar, la crisis demográfica, el aborto, el hembrismo fanático, los separatismos, la inmigración incontrolada, la colonización cultural, el PSOE cada vez resulta menos valioso para la oligarquía financiera a la que sirve.

El régimen borbónico contaba con este PSOE producto de laboratorio extranjero como pilar de legitimación. Corona y Partido se tapaban mutuamente desfalcos y vergüenzas. Y así nos va.

Otro pilar destacado del régimen borbónico, el de Bárcenas y Mariano, anda renqueando a la búsqueda de cohechar jueces y fiscales, policías y periodistas como decía el gánster Tattaglia a Don Corleone. En un Estado de derecho ya habría sido disuelto.

Los golpistas, a los que se les tapaba la boca como a putas a base de dinero y sobornos o dejándoles saquear impunemente a España, ven ya próximo el final y consideran que les más lucrativo contribuir a demolerlo que seguir apuntalándolo con más cohechos y sinergias cleptocráticas.

Con la caída de Susanita nuestra oligarquía patria pierde un cómplice al que habían aupado de modo falaz o mohatrero. Sin embargo, desde una perspectiva globalista que es la que mejor debiéramos contemplar para intentar comprender mejor lo que nos pasa, es muy probable que los Soros y demás plutócratas internacionales se alegren con los resultados: cuanto peor le vayan las cosas a España mejor para ellos. Y en todo caso, la socialdemocracia ya no les sería útil como hasta ahora. En Francia no han dudado en prescindir de ella, adoptando a un desclasado sin ideología como agente.

 

 

Entradas feeds. XHTML y CSS válidos. Tema WordPress basado en GimpStyle diseñado por estudiocaravana.