Alfonso De la Vega

La Garita de Herbeira

Artículos, solfas y epistolarios

Educación antes y después de PISA

Acabamos de conocer en España el último Informe PISA, que suele ser temido por las instituciones oficiales como un nublado o como la época de los exámenes y sus calificaciones por los malos estudiantes. Parece que, en general nuestra situación relativa no ha empeorado lo que se parece deberse más bien al progresivo deterioro de la educación en otros países estudiados. La cosa si no fracasa del todo, tampoco prospera como cabría esperar con las nuevas posibilidades que ofrecen los actuales adelantos.

Pero que en todas partes cuezan habas no es ningún consuelo dada la importancia que la educación tiene para la realización personal, social e histórica del mundo de los valores metafísicos.

Muchos nos tememos que las cosas no suceden por casualidad. Que gran parte de las deficiencias o no conformidades como diría un tecnócrata que se observan en la educación y, en consecuencia, en la conducta actual de los jóvenes sólo se deban a la incompetencia oficial.

Sospechamos que en las novedosas condiciones de post modernidad en absoluto le conviene al Poder fomentar la Cultura. No es raro entonces que, por ejemplo, el Informe PISA ofrezca malos resultados cuando lo que, en el fondo, favorece al Poder en esta etapa histórica de disolución de la Cultura nacional sea que abunde la gente embrutecida, a ser posible sin dignidad ni honor, con mentalidad y vocación de mendigo pedigüeño o pícaro con nuevas tecnologías. Y es que en el actual estadio de civilización por lo que se ve al Poder no le conviene estimular el esfuerzo por ser mejores, la educación de la voluntad, de la inteligencia y en los valores metafísicos.

Para la plutocracia internacional, que ahora algunos incluso califican de “cleptocorporatocracia” el creciente desorden de los Estados, siempre que se encuentre bajo su control en lo que a ella interesa, hace prosperar sus negocios e intereses y facilita la descomposición y desmantelamiento previos a una nueva ordenación del Poder, ahora globalizado en lo que se denomina NOM. Por eso le conviene  menos promover la Inteligencia y la  Voluntad que el pensamiento único, cómplice de esa construcción, especialmente en los pueblos primarios, embrutecidos, sin  formación moral ni instituciones dignas.  Pueblos decadentes o prescindibles con las nuevas tecnologías de producción y dominación globalizadas.

Pero, como en tantas otras instituciones sociales es el compromiso personal de algunos agentes lo que nos salva del naufragio. Sigue habiendo muchas personas de mérito que tratan de cumplir con su deber vocacional más allá del simple pane lucrando.

El pasado  día diecisiete de Noviembre se presentó en el Ateneo de Cáceres el libro Cómo llegar a ser profesor y no morir en el intento. Un sugestivo trabajo a dos de los veteranos profesores Antonio Sánchez Buenadicha y  Juan Verde Soray.

El acto resultó especialmente brillante, como una especie de diálogo socrático desarrollado al alimón. Una forma muy original, y coherente con el fondo y forma, de presentar su obra.

Luego hubo tiempo para el coloquio y debatir o al menos apuntar algunos de los principales temas propios de la educación y sus tareas en una sociedad como la actual en estos entrópicos y cambiantes tiempos.

Los dos autores firmaron a continuación ejemplares de su obra para los muchos asistentes. Un libro de gran interés, escrito con notable sentido del humor y en el que se desborda la experiencia y buen hacer de Antonio y Juan.

Mi enhorabuena a ambos y al Ateneo de Cáceres por programar esta presentación que ayuda a difundir este libro como se merece.

 

Entradas feeds. XHTML y CSS válidos. Tema WordPress basado en GimpStyle diseñado por estudiocaravana.