Alfonso De la Vega

La Garita de Herbeira

Artículos, solfas y epistolarios

Pineal e hipófisis. Glándulas y chacras

La glándula pineal se encuentra representada en muchas muestras del arte sagrado tradicional.

Así existen antiguas imágenes sumerias sin olvidar las más cercanas representaciones del arte románico, como por ejemplo la existente en los arcos de bóvedas del Pórtico de la Gloria compostelano.

Dr Eduardo Alfonso_optEl Doctor Eduardo Alfonso, famoso médico naturista, miembro de varias sociedades iniciáticas y metafísicas internacionales y gran amigo del polígrafo Mario Roso de Luna, escribió en prisión durante la guerra civil española un famoso Tratado de medicina naturista.

De él espigamos a continuación algunos textos de gran interés, sobre las glándulas de secreción interna y su relación con los llamados chacras por las tradiciones orientales:

Significación de las glándulas de secreción interna

Estas glándulas constituyen positivamente un sistema químico de funciones complejas, destinado a dirigir y regularizar, mediante secreciones que pasan a la sangre, las más importantes funciones del organismo.

Realmente, todo órgano tiene una secreción interna, pero sólo se estudian en tal sentido aquellas secreciones cuya supresión o estímulo tiene consecuencias vitales inmediatas de cierta importancia.

Expongamos, aunque de un modo resumido, el papel de cada una de las glándulas en cuestión, asunto que el estudiante podrá ampliar en cualquiera de los muchos libros que tratan del asunto. Y para no salirnos de nuestro método analógico expondremos a la par los centros de fuerza que se corresponden con cada glándula.

Podemos citar siete fundamentales centros de fuerza a los que corresponde un órgano importante. Tales son:

Centros de fuerza  y  Órganos a los que corresponden

Pineal corresponde a     Glándula pineal

Hipofisario      “ “         Glándula hipófisis y plexo cavernoso

Tiroideo        “ “             Glándula tiroides y plexo tiroide

Cardíaco         “ “            Corazón y plexo cardíac

Esplénico       “ “            Bazo y plexo esplénic

Epigástrico      “ “         Páncreas y plexo solar

VII. Lumbar   “ “           Cápsulas y plexos suprarrenales

Y otros tres centros accesorios que son:

Genital     corresponde a  Órganos sexuales y plexo hipogástrico

Coxígeo               “ “           Glándula coxígea

Tímico (accidental) “ “     Timo

 

pineal-750x400Glándula pineal

Situada en la región pósterointerna de los hemisferios cerebrales, cerca de los tubérculos cuadrigéminos, su secreción interna es depresora del instinto y función sexual. Su disminución acarrea la precocidad sexual, corpulencia anormal, tendencia al sueño e hirsutismo (síndrome macrogenitosómico); y a veces adiposidad general.

Tiene además un importantísimo papel en relación con las facultades mentales superiores del hombre, como hemos de ver cuando hablemos del aparato pineohipofisiario.

Anatómicamente, se define este papel por la existencia de una “arenilla” que la recubre, y que falta en los niños menores de 7 años, en los viejos, en los locos y en los idiotas.

corte cerebro encefalo_opt (1)Glándula hipófisis

Su secreción varía en acción según sea de su lóbulo anterior, o de su lóbulo posterior. La de su lóbulo anterior provoca el engrosamiento de la matriz durante el embarazo, el desarrollo de los huesos del feto hasta cierta edad, y estimula la secreción de la leche después del parto. Finalmente, cuando es exagerada, produce el gigantismo o la acromegalia, según coincida con la época del desarrollo o con la edad adulta. La secreción de su lóbulo posterior aumenta los fenómenos genitales y espolea las contracciones de la matriz para la expulsión del feto, aumenta la tensión arterial, los movimientos intestinales, el metabolismo de los hidrocarbonados y la excreción de orina.

La falta de función de esta glándula produce un entorpecimiento general, laxitud y somnolencia, enfriamiento, coma y disnea; siendo sus síndromes más caracterizados el adiposo genital y la diabetes insípida.

La secreción de esta glándula en la que entra el fósforo como elemento primordial, produce la congestión del tiroides. Su función despierta la de la glándula pineal y la de la matriz. Está, pues, relacionada con estos dos órganos de tan opuestas polaridades; relación de gran trascendencia que hemos de ver un poco más adelante al ocuparnos del dicho aparato pineohipofisario.

La glándula hipófisis está situada en la silla turca del escéfalo, lugar recóndito y verdaderamente privilegiado, como corresponde a tan importante órgano.

El aparato pineohipofisario

Es notable por todos estilos que, el sentido del oído (o quinto sentido) no tenga una correspondencia tan clara con determinado sistema orgánico como la tienen los demás sentidos (la vista con el cerebro, el olfato con el aparato respiratorio, el gusto con el digestivo), y se nos aparece como órgano aislado, destinado a recoger una suerte de vibraciones (sonidos), que no es, ni con mucho, la más exquisita ni la más extensa. Pero he aquí que cuando esa gama de sonidos es combinada según excelsas leyes musicales por la intuición del genio, formando acordes, arpegios, melodías, contrapuntos, etc., el sentido del oído adquiere un elevado rango, no superado por los demás. Se convierte en la entrada del aparato pineohipofisario, de funciones tan trascendentales como mal estudiadas.

Sir William Crookes, en una conferencia dada en 1888 en Birmingham, expuso la idea de que en alguna parte del cerebro, podía haber un órgano capaz de recibir vibraciones aun no percibidas por los instrumentos, cuya existencia explique la transmisión del pensamiento y los numerosos casos de coincidencias a distancia.

La arenilla observada recubriendo la pineal, vendría a ser para los fenómenos mentales, lo que el radio-conductor de Branly-Marconi es para las ondas hertzianas. La arenilla pineal, como las limaduras de plata del radio-conductor, se orientan por la oscilación vibratoria, dejando pasar la corriente correspondiente, una vez vencida su resistencia.

g pineal sumerSabido es que la pineal está simbolizada en el clásico “tercer ojo” de los cíclopes mitológicos; y la manifestación de sus funciones no ha dejado de ser expresada por los artistas de todos los tiempos, en esos halos o haces de luminosidad nimbando la cabeza de los santos o seres espiritualmente elevados. Y esto desde los tiempos más remotos; lo que nos prueba el conocimiento arcaico de las funciones de la pineal.

Existen en el cerebro, como hemos visto, dos pequeños órganos glandulares, en relación anatómica y fisiológica bien demostrada: la Hipófisis y la Pineal, que hemos considerado como el cátodo y el ánodo, respectivamente, del gran mecanismo electroquímico que es el sistema nervioso. La primera, francamente pulsátil, aumenta su actividad con los esfuerzos mentales, llegando sus vibraciones (si nos referimos al centro de fuerza al cual corresponde) o sus hormones (si hablamos en lenguaje químico) a despertar la actividad de la pineal.

Estas dos glandulillas son, abundando en la idea de Crookes, una especie de antenas receptoras y emisoras de la vibración mental, por las que se emiten o reciben pensamientos positivos (constructivos) o negativos (destructivos), según las leyes de sintonización mental que rigen estas operaciones.

La arenilla observada recubriendo la pineal, vendría a ser para los fenómenos mentales, lo que el radio-conductor de Branly-Marconi es para las ondas hertzianas. La arenilla pineal, como las limaduras de plata del radio-conductor, se orientan por la oscilación vibratoria, dejando pasar la corriente correspondiente, una vez vencida su resistencia.

 

Por otro lado, estas glándulas son los órganos donde se manifiestan las más elevadas operaciones intelectuales del ser humano, como ya intuyó Descartes, al decir que la pineal es el asiento del alma, afirmación de la cual se han reído muchos sabios contemporáneos, para acabar la ciencia dándole la razón.

TERCER-OJO-300x265Sabido es que la pineal está simbolizada en el clásico “tercer ojo” de los cíclopes mitológicos; y la manifestación de sus funciones no ha dejado de ser expresada por los artistas de todos los tiempos, en esos halos o haces de luminosidad nimbando la cabeza de los santos o seres espiritualmente elevados. Y esto desde los tiempos más remotos; lo que nos prueba el conocimiento arcaico de las funciones de la pineal.

Y he aquí que encontramos la importantísima misión del sentido del oído, cuando pensamos que existen ciertos acordes y sonidos, abundantes en los cantos litúrgicos religiosos, en las obras de los grandes maestros y en la articulación de ciertas palabras (los famosos mantras de los indos y quizá las “fórmulas mágicas” de los egipcios), que tienen la particular influencia de intensificar las pulsaciones de la hipófisis (influencia fisiológica puramente psíquica), en los sujetos sensibilizados y educados para ello.

pineal y terecer ojo egiptoEl funcionamiento del aparato pineohipofisario, está íntimamente ligado con el del sexo, no sólo por las relaciones de la secreción interna, que ya hemos visto, de las glándulas de uno y otro, sino por su inversa significación y finalidad. Expliquemos esto:

Dijimos que en la parte posterior de los hemisferios cerebrales, existe un conjunto de órganos, constituido por la glándula pineal y los tubérculos cuadrigéminos. Y es curiosísimo, hasta hacemos meditar que sea algo más que una simple coincidencia, el hecho de que los tubérculos cuadrigéminos posteriores sean llamados testes (testículos); los anteriores, nates (nalgas); los pedúnculos anteriores de la pineal (¿penal?) son llamados habena (orquilla, como en la vulva) existiendo un orificio cerca de ellos, llamado vulva, y próximo inferiormente, otro orificio llamado ano, que comunica con el acueducto de Silvio. Todo esto nos demuestra la sabiduría antigua en la apreciación y estudio de la anatomía y fisiología humanas.

chakras figura_optTambién dijimos que la glándula pineal es depresora del instinto y funciones sexuales, como sucede también con el timo, y que en cambio la hipófisis, el tiroides, las  genitales y las suprarrenales, son estimulantes o activadoras de las funciones genésicas. Según el individuo va entrando en la pubertad, empieza a manifestarse la mayor actividad del tiroides y la hipófisis, y débilmente la de la glándula sexual, acciones hasta entonces perfectamente compensadas por la secreción complementaria del timo y la pineal. Pero cuando, ya camino de la adolescencia, se intensifica la función de la glándula sexual, aumenta la tiroides y entra en escena de un modo patente la de las suprarrenales, todas activadoras del sexo, el equilibrio endocrino se polariza en la manifestación sexual, porque vencen las secreciones activadoras. Si extirpásemos la glándula sexual, la pineal y la hipófisis se compensarían, apareciendo los caracteres neutros del eunuco, pero si destruyésemos la pineal, desaparecería el freno, cayendo el sujeto en el erotismo y aun la imbecilidad.

Todo esto quiere decir que, es menester de un cierto equilibrio de secreciones, para que funciones tan importantes no se salgan de sus cauces normales, y que la anulación (voluntaria o no) del poder genital, tiene, para no destruir la armonía orgánica, que ser compensado con un exceso de función de la hipófisis; lo que equivale a decir que el sacrificio sexual sólo debe hacerse a cambio del desarrollo de facultades elevadas, manifestadas, como ya hemos dicho, en el mencionado aparato pineohipofisario. Y una vez que se ha intensificado la función hipofisaria por intensas prácticas de meditación (ejercicio mental metódico), las vibraciones de esta glándula (sea o no por medio de sus secreciones), alcanzan la pineal, despertando la función de este órgano del Yo, sensibilizándolo y preparándolo para la percepción de nuevos y más altos estados de conciencia. Haciendo buena la frase de Platón, “dioses sois y lo habéis olvidado”.

En este aspecto tan importante de la fisiología humana, han fracasado de un modo rotundo tantos infelices pseudomísticos, que han tratado de hacer el sacrificio del sexo sin poseer la suficiente fuerza o capacidad mental.

Y es que la conquista del espíritu debe hacerse, no anulando, sino resistiendo o encauzando las llamadas de la carne. Cosa que tiene un doble aspecto, porque la espiritualización no sólo se hace a costa de los egoísmos y placeres de la naturaleza inferior, sino que, esa fuerza sexual en tan grande caudal acumulada en los correspondientes órganos, cuando se fortalece con el poder (vir) de la castidad bien entendida, se transfiere a los órganos superiores del encéfalo, poniendo al hombre en condiciones de superación.

La mentalidad y la sexualidad están en razón inversa en cuanto a su función de libramiento fisiológico, porque suponen la acción de una sola fuerza polarizada hacia el polo positivo (cerebro) o hacia el negativo (sexo). Pero en razón directa en cuanto a su capacidad global, pues las personas de gran potencia mental, suelen tener también gran potencia sexual.

Conviene no olvidar, finalmente, que, la fuerza creadora sexual y la fuerza creadora mental, son los modalidades, negativa y positiva, respectivamente, de una única fuerza creadora.

Para completar el estudio del Doctor Alfonso se puede añadir, y escuchar pinchando los respectivos enlaces granates, sendos ejemplos de mantrans como son los budistas, los llamados sonidos vocales rosacruces , los cantos chamánicos de María Sabina o, por supuesto, la música ortodoxa rusa o el canto gregoriano. Otras veces se asocian a mandalas sonoros o a la música Zen. Y a colores en el aura.

Un útil ejercicio para el entrenamiento de la glándula pineal consiste en concentrarse en la figura mandálica reproducida junto al texto explicativo de esa glándula. Se puede completar escuchando los sonidos vocales rosacruces grabados en la Cámara del Rey de la Gran Pirámide.

 

 

 

 

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