Alfonso De la Vega

La Garita de Herbeira

Artículos, solfas y epistolarios

La encrucijada de Cadalso

Todo Occidente y desde luego nuestra querida y pobre España, parecen hallarse en una importante encrucijada como tantas otras veces a lo largo de la historia.

Son caminos que se bifurcan: una de las rutas a seguir es la del esfuerzo individual y de la sociedad en su conjunto para sacar adelante las cosas. Es, pues, la de la libertad, la inteligencia, la responsabilidad, la investigación y el desarrollo de las potencialidades. Difícil, lenta pero segura y acaso la única verdadera. Pero esta ruta ha sido muchas veces preterida en España, donde frecuentemente se ha favorecido el modelo opuesto.

La de ahora no es la primera vez. En las lúcidas pero amargas palabras de Cadalso:

Pide a Dios te dé un hijo tonto; verás qué vejez tan descansada y honorífica nos da. Heredará a todos sus tíos y abuelos, y tendrá una robusta salud. Hará una boda ventajosa y una fortuna brillante. Será reverenciado en el pueblo y favorecido por los poderosos; y moriremos llenos de conveniencias.

 Pero si el hijo saliese con talento ¡cuánta pesadumbre ha de prepararnos!….. cuando veo que Miguel de Cervantes ha sido tan desconocido después de muerto como fue infeliz mientras vivía… que este ingenio, autor de una de las pocas obras originales que hay en el mundo, pasó su vida parte en el hospital, parte en la cárcel, y parte en las filas de una compañía como soldado raso, digo que Nuño tiene razón en no querer que sus hijos aprendan a leer.”

Esta segunda ruta, la de mantener y fomentar el embrutecimiento general, es una tentación fácil y hasta ahora exitosa para ciertos poderes políticos, empresariales, religiosos o mediáticos actuales pero condena el futuro. La deuda crece y con ella las esperanzas menguan. Buena parte del tinglado presente parece basarse en el predominio de esta segunda alternativa cadalsiana, la de ser tonto y no aprender a leer. En educación, prensa, cultura, economía o finanzas. Y en política.

Las campañas electorales parece que se hacen buscando el voto del tonto de Cadalso. Se ofrecen al consumidor productos light, sin colorantes ni aditivos confesados. Además la etiqueta con la composición del producto suele ser falsa. Unos compran la misma marca de sus abuelos sea cual sea el contenido de la mercancía o el tiempo que haya pasado desde que caducó su fecha. El ZP o Mariano de turno nos mienten y arruinan con desparpajo como si estuvieran abducidos por la oligarquía coronada o porque en su vida hubieran hecho otra cosa. Otros prefieren marcas blancas aunque producidas en la misma factoría.

La Monarquía tiene la generosa liberalidad de permitirnos escoger sus validos de turno, entre los candidatos mohatreros que coloca en el escaparate del zoco. Al valido y éste a su cuadrilla, ayer lo del candidato andaluz fue primoroso, que van a poner cara al fatal saqueo y humillación ciudadana de los siguientes años.

Votar o no votar, he aquí el dilema? Pero, ¿No se puede elegir entre decencia y corrupción? ¿Entre Libertad o esclavitud?

Sin embargo, la situación en España está cada vez más volátil. Y más peligrosa para el bienestar y la libertad. Cualquier Gamonal puede llevar a una revuelta más o menos ciega.

Cabe pensar que en la presente crisis de civilización, el Arte, la Cultura y la Política están malheridas quizás ya hayan muerto, al menos como las veníamos entendiendo en Occidente, pero también hay mucho tonto que cree que los otros lo somos más.

Entradas feeds. XHTML y CSS válidos. Tema WordPress basado en GimpStyle diseñado por estudiocaravana.