Alfonso De la Vega

La Garita de Herbeira

Artículos, solfas y epistolarios

Sobre el nuevo naufragio de Ulises

La publicación en 1922 del Ulises joyceano supuso toda una ruptura del escritor irlandés, tanto con su propio mundo de origen cuanto con el uso tradicional del lenguaje.

Un lenguaje que participa a la vez del simbolismo tomado de la epopeya de Homero y del naturalismo de un Dublín pequeño burgués, vulgar, cotidiano. Un lenguaje singular y variado que iniciado ya en el capítulo tercero con el título de Proteo adquiere en el final, llamado irónicamente Penélope, como una especie de vida propia desordenada en el famoso monólogo interior de Molly, la esposa infiel del protagonista principal de la novela, Leopold Bloom.

El Ulises es la obra de Dublín por antonomasia, escrita por un descreído ex alumno de los jesuitas, irlandés errante en busca de un mundo algo menos inhóspito que acaso sólo se hallaba en su pensamiento. Constituyó un escándalo para su época y tuvo muchas dificultades para verse publicada. Pero más allá del tema y de su tratamiento escabroso, la singular novela de Joyce nos invita a tomar conciencia del alcance que tiene para nosotros el lenguaje.

Hoy, cuando ya hace un siglo de la publicación del Ulises de Joyce no debiéramos dejar de reflexionar sobre el estado actual de nuestra consciencia y su vehículo: el lenguaje. Una cuestión de extraordinaria necesidad no obstante el tiempo transcurrido después del vagabundeo de Leopold Bloom sobre las calles de Dublín el 16 de junio de 1904. Una aventura vulgar, odisea de nuestros tiempos sin héroes, de gentes mediocres acomodadas a vidas mediocres, que nos muestra mucho, acaso demasiado para resultar grato, sobre el papel que representa el lenguaje en la construcción, desenvolvimiento y permanencia de nuestra propia identidad. Y es que el pensamiento, como la famosa paloma kantiana en el aire, se sustenta en el lenguaje.

Si esto es así, bien lo saben los enemigos de la gente. Estamos asistiendo a un naufragio provocado por un terrible sabotaje bajo la línea de flotación del lenguaje. Tanto el lenguaje codificado como el simbólico están siendo atacados por fuerzas satánicas demoledoras.

Dentro del proceso de descodificación del arte y de los grandes mitos realizado o mejor perpetrado durante el pasado siglo XX el Ulises de Joyce juega un rol capital en la Literatura.

Sin embargo, en uno de sus textos inéditos aparecidos en la biblioteca de la Universidad de Padua y publicados allá por el año 1976 en la Revista de Occidente, el propio Joyce teorizaba sobre la influencia del Renacimiento en la aparente atrofia de las facultades espirituales del hombre como la que parece manifestar el Ulises con sus íntimos circunloquios, con esa palabra interior que brota no siempre de la cristalina fuente de la que nos hablaba Juan de Yepes.

Dice Joyce: …”el tan alabado progreso de este siglo consiste en gran parte en una maraña de máquinas cuya finalidad es justamente recoger a prisa y corriendo los elementos dispersos de lo útil y lo conocible y redistribuirlos a todo miembro de la comunidad que esté en condiciones de pagar una tenue tasa. Admito que este sistema social puede presumir de grandes conquistas mecánicas, de grandes y benéficos descubrimientos. Basta, para convencerse de ello, con hacer una sumaria lista de todo lo que se ve en la calle de una gran ciudad moderna…pero en medio de esta civilización compleja y multifacético, la mente humana, casi aterrorizada por la grandeza material, se pierde, reniega de sí misma, se reblandece. ¿O habrá que llegar a la conclusión de que el materialismo actual, que desciende en línea recta del Renacimiento, atrofia las facultades espirituales del hombre, impide su desarrollo, embota su finura?…

… Del hombre moderno se podrá decir, desde luego, que tiene una epidermis en lugar de alma. La potencia sensorial de su organismo se ha desarrollado enormemente, pero se ha desarrollado en detrimento de su facultad espiritual. Carecemos de fuerza moral y quizás también de fuerza imaginativa”.

Y la cosa pinta ahora mucho peor que cuando Joyce realizaba estas reflexiones. ¿Qué diría hoy Joyce de las nuevas modernidades tales como internet o el teléfono móvil? El hombre actual parece que se ha convertido en un periférico o dispositivo informático del sistema. Hoy busca cobertura o un wifi disponible donde engancharse como antes trataba de entender la realidad de las cosas y de su propia identidad, su razón de ser, que no es un mero estar y consumir, vengan días y vengan ollas. De algún modo su consciencia se ha externalizado con periféricos. Muchas de las funciones tradicionales de nuestra mente, incluida la memoria se están atrofiando o directamente se ignoran al confiarse a dispositivos cuyo rol está derivando de auxiliares a esclavizantes.  La palabra interior que brotaba en la consciencia de Leopold Bloom está siendo sustituida por la acción de una “app” de moda.

Aún peor. Una de las pretendidas conquistas de los nuevos satanistas judíos es la generalizar los golem, la inteligencia artificial, degradando al hombre y a lo humano a un juego o negocio de máquinas dedicadas a la producción y al mantenimiento de la tiranía.

Si a Joyce, en su etapa colegial como educando de los jesuitas, le decían que Dios conoce lo más íntimo de nuestros pensamientos, la cosa parece haber cambiado con las nuevas modernidades. Ahora gracias a los nuevos trastos electrónicos nos espían gentes e instituciones cuya existencia barruntamos más que conocemos.  La tiranía total es posible.

Y la propia palabra interior, más o menos elaborada por nuestros conocimientos, se está degradando en una fea jerga de abreviaturas y anglicismos. Un Finnegans Wake cada vez más absurdo, incongruente, antesala del embrutecimiento y la pesadilla de una nueva esclavitud.

En los viejos mitos el héroe daba cuenta de la vida, recreaba la Creación, intentaba someter la Naturaleza y la Sociedad en función de determinados valores metafísicos o estéticos. Decía nuestro gran Cervantes que la pluma era la lengua del alma. El teclado del móvil parece la del autómata, la del desalmado.

Si hoy dejásemos de lado tanto chisme prodigioso quizás podríamos comprender nuestro propio naufragio. Como la fuerza de una tecnología impuesta por intereses comerciales pero ya fuera de nuestro control personal nos está arrojando a una playa solitaria, sin cobertura, donde ni siquiera tenemos ya una amorosa y dulce Nausicaa que nos recoja y consuele.

Una Europa otra vez en guerra

Ahora, con la crisis de Ucrania con la que un Occidente degradado en manos de la plutocracia más encanallada de la Historia pretende dar el golpe de gracia a nuestra civilización. Entonces, lo que fuera un asesinato de dos miembros de la familia imperial en Sarajevo se convertiría en una terrible masacre que ensangrentara a Europa con millones de víctimas sacrificadas a unos poderes en conflicto, y a la voracidad de unas invisibles potestades del aire que diría san Pablo. Nuestro Vicente Blasco Ibáñez cuenta en su obra monumental sobre la Primera Guerra Mundial las idas y venidas de diplomáticos y políticos de una y otra potencia a una u otra embajada para tratar de evitar in extremis el conflicto que al final estallaría probablemente por la cerrazón de Guillermo II. Cuando un siglo después se observan las fotografías de la época el lector sensible no puede menos de quedar impresionado por las sonrisas inconscientes de los inexpertos hombres víctimas de la propaganda y de los falsos discursos que les iban a llevar al más absurdo y cruel matadero en las trincheras. Pero la memoria histórica la manipulan los poderes dominantes de acuerdo a sus intereses. Y son otras generaciones víctimas de su renovada ignorancia las que van a sufrir a mayor gloria de los mismos intereses ocultos.

Ajeno en lo posible al desastre bélico, Joyce refugiado en Suiza, huye del conflicto y se dedica a escribir el Ulises, sobreviviendo como buenamente puede, y haciendo eco a lo que se ha venido en llamar corriente de conciencia, una palabra interior que a la vez limita y posibilita el pensamiento. Dada por finalizada la matanza Joyce vuelve a Trieste, ahora ciudad italiana, donde sigue dando vueltas al manuscrito.  Que no da por acabado hasta tres años después. Por fin, ya en 1922, consigue sea publicado.

Pero el Ulises es considerado un libro obsceno para el tartufo y pudibundo lector y entonces provoca un gran escándalo en la hipócrita cultura anglosajona sobre todo en lo que se refiere a su moralismo puritano. No tanto en la más liberal de orden católico, acostumbrada por tradición a tener más manga ancha con ciertos hechos, resultado de la auténtica condición humana. Una condición más liberal, de comprensión y tolerancia, hoy amenazada por cierto gracias la nefasta hegemónica influencia sionista y anglosajona. Aunque ahora sea distinto en lo referente a temas sexuales dado el proceso de embrutecimiento animal programado propio de la posmodernidad con toda su corte siniestra de falsas víctimas empoderadas, lumpen y especímenes tenebrosos.

Algunos críticos consideran que el Ulises refleja la formación jesuítica colegial de Joyce, y viene a ser un remedo parcial paródico de los ejercicios espirituales ignacianos. Hoy probablemente sea uno, como El Quijote o el Fausto, de esos libros famosos más citados que leídos. Pero no podemos por menos de admirar lo que parece su mayor logro, la perspectiva del lenguaje como consustancial al hombre. Un discurso que fluye como buena puede. A veces a trompicones, con manifestaciones no domadas por la cultura de la líbido. Pero siempre con una espontaneidad de lo individual, hoy gravemente amenazada por la dominante neolingua orwelliana marcada a fuego de lo correcto. Una dictadura terrible que elimina sinónimos y palabras que son reflejo de la libertad personal, del individuo… una tala consciente perpetrada con las peores intenciones.

Neolingua y flujo verbal

Donde no hay sinónimos no hay libertad… ¡ni disidentes! Porque también se está perpetrando una tala de aquellos que el Poder considera rebeldes, o inasimilables. Donde la censura es férrea o se tergiversan los significados tampoco se puede promover la Cultura ni la dignidad humana expresada en el lenguaje.

De las trescientas mil palabras con las que cuenta el español apenas se usan un par de decenas de miles por las personas más cultas. Las generaciones más jóvenes ignoran la mayoría. Pasma su pobreza de léxico que perjudica su comprensión de la realidad.  Una pena. Opongámonos a esta feroz tala de cerezos en nuestro jardín. Defendamos la libertad de conciencia y expresión. El doctor Freud aprendió español siendo modesto estudiante en Viena para poder entender mejor El Quijote, y con él, el conocimiento del alma humana. Hoy el español es perseguido con saña por gentes miserables, fanáticas e ignorantes en muchas regiones de nuestra patria. El inglés, lengua de los piratas como explican en el Golfo de Méjico, se ha convertido en la pretendida lengua culta alternativa de próceres, mercenarios y garrapatas presupuestarias.

El monólogo de Molly Bloom a la espera de su amante puede resultar obsceno pero es como es. Pero las palabras que son un instrumento, a veces también pueden resultar fuegos fatuos.  Pero como decíamos antes la elaboración del Ulises es contemporánea de la Gran Guerra. con todo lo que ella supuso de amenaza para la Humanidad y de amarga comprensión de hasta qué puntos puede llegar la estupidez y brutalidad humanas. Una época preocupante en la que también André Breton estudia los planteamientos del doctor Freud en un intento de comprender mejor la naturaleza humana y el sentido último del Arte.

En 1920, Riviere explicaba que al liberar a las palabras de las referencias colectivas, al restituirles su fuerza de invención, (Breton) las instauraba en dueñas del campo de la conciencia.

Dos años después de la azarosa publicación del Ulises, ya en 1924, Breton sacaba a la luz su Manifiesto surrealista. Definía el surrealismo como “un automatismo psíquico puro, por el que se intenta expresar el funcionamiento real del pensamiento. Un dictado de éste sin la intervención reguladora de la razón y ajeno a cualquier preocupación de carácter estético o moral”.

Es decir, una operación sobre el lenguaje. Y sobre lo que se encuentra al otro lado de él. Y aquí creo que aparece nuevamente la mística, porque al cabo, el misticismo viene a ser un intento de solución poética de los problemas filosóficos fundamentales.

Una aventura, por cierto, a la que España no es ajena. Nuestros grandes místicos fueron también redescubridores a su manera de continentes desconocidos. Así, Juan de Yepes, Teresa Cepeda, Ibn Gabirol, Ibn Arabí, o Moisés de León, desde su experiencia traducida al lenguaje poético o a la Cábala, a las relaciones más profundas entre Lenguaje y Espíritu.

El intento de superar lo que proponía Wittgenstein para concluir su famoso Tractatus: “De lo que no se puede hablar, mejor es callarse”. La tensión entre lo que puede decirse y lo que puede mostrarse porque el límite del mundo fenomenal que no es accesible no puede traspasar el lenguaje, porque tampoco podemos pensar fuera del pensamiento.

Sin embargo, fuera del pensamiento, cuando la mente se para, nos queda la Voluntad. En El Mundo como Voluntad y representación Schopenhauer demuestra ser uno de los últimos grandes filósofos de la Voluntad, de la búsqueda de la Cosa en Sí, que se encuentra en la Tradición hermética, el neoplatonismo o la Cábala.

No es exageración tal referencia a la Tradición iniciática. Breton llegará a decir en su segundo Manifiesto que: “El verbo no es para los cabalistas nada menos que aquello a semejanza de lo cual ha sido creada el alma humana. Se sabe que se la hace remontar hasta ser el primer ejemplar de la causa de las causas”.

Al final, una forma de regresar del exilio. Así, también nos explica en ese mismo Segundo manifiesto surrealista: “Todo conduce a la creencia de que existe un cierto punto del espíritu, desde el que la vida y la muerte, lo real y lo imaginario, el pasado y el futuro, lo comunicable y lo incomunicable, lo alto y lo bajo, dejan de ser percibidos contradictoriamente. Ahora bien sería vano buscar en la actividad surrealista otro móvil que no fuera la esperanza de determinación de ese punto”. 

O bien, en otras palabras de uso más habitual en la Tradición, la búsqueda del Uno desde la Dualidad. Y, viceversa, la manifestación del Uno mediante símbolos poéticos para tratar de superar la contingencia de un lenguaje dual, codificado, torpe y balbuciente para expresar ciertas ideas y emociones. Una dualidad que a veces nos atrapa impidiendo el vuelo.

El problema de la Palabra perdida

Pero, a diferencia del héroe homérico, ¿Por qué fracasa Leopold Bloom? El fracaso de él, ¿También es el nuestro de hoy?

Creo que es en esta cuestión, en el ejercicio de la Voluntad o mejor en su falta, donde podemos encontrar una explicación a las azarosas vicisitudes del errático Bloom por un Dublín mágico y real a la vez. Y también a nuestra presente crisis de civilización. La falta de reflexión, el atolondramiento, las nuevas tecnologías de la comunicación, nos confunden acerca de la alta peligrosidad que tienen para nosotros las palabras engañosas, orwellianas, que se emplean premeditadamente para encubrir su verdadero significado. Apenas es ya nada lo que parece en el mundo de la vacuidad dominante.

¿Qué es Itaca? ¿Dónde está Itaca? Acaso sea un producto de la mente, una mera construcción equívoca del lenguaje. Pero, al cabo, es en la falta de Voluntad para intentar realizar el mundo de los valores metafísicos que se supone debieran inspirar nuestra civilización donde fracasamos. Para algunos Itaca no existe, es una quimera. Pero otros más, quieren creer, confundiendo las palabras o para auto consolarse, que pese a todo Itaca es donde ya vivimos.  Presos de un mundo de representación ajeno a la Voluntad, o el de la Cosa en sí.

Un mundo, que como la tramoya de un escenario teatral, o engullido por la tempestad, está desapareciendo ante nosotros sin que apenas sepamos explicarlo ni podamos agarrarnos a ninguna palabra salvadora como un madero en el naufragio.

 

La Coruña, España y los Toros

Tal como estaba anunciado en la tarde de ayer y  en el salón de actos del Sporting Club Casino se presentó el esperado libro del cronista e historiador coruñés Carlos Fernández Barallobre, «Calín». Una obra monumental sobre la dilatada actividad tauromáquica en la capital gallega. Y no solo eso, sino de la misma historia de La Coruña. El acto comenzó con un poco de retraso por la cantidad de libros que Calín hubo de firmar, hasta agotar el total de existencias.  Quiero resaltar esta circunstancia porque es de justicia y porque tal fenómeno por desgracia no suele ser frecuente y menos en un acto que pese a su importancia se ha pretendido ningunear por la prensa mercenaria subvencionada con sus cretinos y cretinas a la violeta de lo políticamente correcto.

Para disgusto del envidioso, demagogo e ignorante fue un excelente acto de auténtica Cultura que bajo la experta mano de los intervinientes pasó revista a siglo y medio de historia de la ciudad. Un fenomenal ejercicio de memoria histórica, de la de verdad, no la preñada de embustes para envidiosos, resentidos, analfabetos e iletrados perpetrada por los enemigos de España y de La Coruña.

En su breve intervención el editor, Álvaro Romero, anunció una segunda parte que narrará la aventura de la plaza multiusos Coliseo que sustituyera a las anteriores.

Toreó con su maestría habitual Paco Vázquez, el alcalde La Coruña por antonomasia, cuya figura señera se engrandece aún más en comparación con las hordas municipales que le han seguido luego.  Es evidencia de razón que la indisimulable y ahora al parecer imparable decadencia de ciudad se inició tras su retirada de la alcaldía.  Y, lo que no deja de ser curioso, también que la propia decadencia de La Coruña y el proceso despótico de prohibición de la actividad taurina coinciden en el tiempo.

El autor contó algunas curiosas y amenas anécdotas, así como glosó las figuras, presentes en el acto, de Marcial Ortíz, el famoso pintor y cartelista coruñés, entusiasta aficionado que le animara a desarrollar esta magna obra. Y también del novillero gallego, Hilario Taboada, que había venido desde su residencia catalana habitual para asistir a la presentación.

En resumen, una importante acto de Cultura, del que tanta está necesitada la ciudad venida a menos con tanto nacionalismo galleguista, paleto y sectario, tanta estupidez oficial al servicio de la plutocracia internacional, que no de los acosados coruñeses.

Obra tan monumental, más de 700 páginas con abultado reportaje gráfico, requiere una lectura detallada, de cuyas impresiones prometo dar mi humilde visión en los próximos días.

Entretanto mi enhorabuena más sincera al autor y a todos los que la han hecho posible.

Ficha

La Coruña, España y los Toros 

Carlos Fernández Barallobre

NSD Editores 

(700 páginas más apéndice gráfico)

35 euros, en Librería Arenas

 

 

 

 

Presentación del libro Los Toros en La Coruña

Esta tarde se presenta el esperado libro del cronista e historiador coruñés Carlos Fernández Barallobre, «Calín»,  sobre la dilatada actividad tauromáquica en la capital gallega.  Una actividad, famosa en toda España, hoy lamentablemente interrumpida por el inculto sectarismo fanático de socialistas, peperos, galleguistas, animalistas, abortistas, desvirgamelones, normalizadores y demás tenebrosa patulea.

El acto comenzará en el salón de actos del Sporting Club Casino a partir de las ocho de la tarde.

La entrada es libre.

 

Davos, prosaico matadero

                                                                                                        «El hombre no debe dejar que la muerte reine sobre sus pensamientos en nombre de la bondad y del amor.”   (T. Mann)

 

Entre las secuelas de la anterior agresión a la salud y mientras preparan la siguiente, la edición de Davos de este año 2022 tiene un componente de lúgubre epitafio por una civilización perdida. Tal parece que en la montaña mágica esta vez en la sesión espiritista de Hans Castorp no se ha convocado al ectoplasma de su primo, el patriota y honrado Joachim Ziemssen,  sino a los más siniestros fantasmas escapados del averno dantesco sin esperanza en el que se ha convertido el poder institucional en Occidente. Un poder absolutamente degradado y envilecido, fuera de control nacional y social, que nos prepara el infierno en la tierra de la terrible Agenda 2030.

¡Ya hay presencia! La amenaza del NOM se va materializando como el ectoplasma de Joachim.

Genocidas en activo o en edad de merecer, ladrones, agiotistas, traficantes de niños, armas o drogas, banqueros, políticos, periodistas ditirambo alabanciosos, alimañas sádicas, terroristas reciclados, discípulos del Doctor Mengele, psicópatas, obsequiosos chúpame la punta, sodomitas o tribadas, y demás ralea, se reúnen como en aquelarre goyesco para escuchar las directrices del Gran Cabrón. Por cierto, otro Rothschild para variar.

En este mercado de la globalista canallería, mucho peor que el de nuestro Monipodio, varían algunas figuras, se sustituyen las más quemadas de usar y tirar, permaneciendo otras.

Como ya me he referido en anteriores ocasiones la edición de 2016 supuso la presentación y puesta de largo de las teorías eugenésicas y pro robotización del tenebroso judío sionista nazi Klaus Schwab Rothschild. Un tipo que se permite pasear por la Moncloa como Pedro por su casa. Y no es broma, sino la viva imagen de la plutocracia satánica que gobierna hoy Occidente mediante títeres y canallas interpuestos.

Como por desgracia, la cosa cada vez resulta más actual, copio cierto fragmento de una de garita de hace seis años en la que me hacía eco del asunto, veamos:

Davos, 2016, ¿Oportunidades o amenazas?

“El tema Davos de este año 2016 era el dominio de la cuarta revolución industrial. Y se han dicho cosas cuando menos llamativas. Según Bass, alto ejecutivo de Autodesk, la fábrica del futuro tendrá dos seres vivos que la atiendan. Dos empleados: un hombre y un perro. El hombre para darle de comer al perro y el perro para evitar que el hombre pueda manipular los robots.»

 Exageración o no, la cosa parece que pinta fea para el trabajador común y la sociedad conocida.

No es la primera voz que alerta de importantísimos cambios, muchos de ellos ajenos a la conveniencia o la dignidad de la gente. Chaplin fue el autor de una genial obra maestra allá por el lejano 1936. Me refiero, claro es, a Tiempos modernos. Una diatriba humanista y sumamente divertida contra los abusos del Capital y cierta organización del trabajo.

Pero ahora ya no es que el hombre se convierta en un apéndice subordinado a la máquina como magistralmente ilustraba Chaplin, sino que la máquina le habría eliminado definitivamente.

Estos planteamientos resultarían coherentes con los negros augurios sobre lo que se ha venido en llamar Nuevo Orden Mundial y sus consecuencias para el futuro de la Humanidad. Siempre se dirá que lo que mueve la rueda de la producción es el consumo, de modo que si no existe demanda efectiva, el carrusel de producción y consumo se terminaría parando. Pero si en el estadio actual de la civilización sabemos que un centenar de familias dispone de igual riqueza que resto del mundo, no parece que el argumento del consumo valga demasiado si se pretende eliminar a gran parte de la población…

No hay que tener miedo al cambio, quizás lo único verdaderamente permanente a lo largo de la historia. Pero si es prudente desconfiar de un cambio cuando la mayor parte de los afectados se encuentran indefensos en la práctica con unas instituciones mundiales puestas al servicio de los intereses de la plutocracia dominante, en condiciones de creciente pérdida de soberanía por parte de los Estados, incapaces de, aunque quisieran que esa es otra, defender los legítimos intereses de sus respectivas naciones.»

Para colmo, ahora se pretende usurpar la soberanía de las naciones en materia de salud y sanidad a favor de la prostituida y corrompida OMS, hoy en manos de plutócratas y grandes corporaciones privadas y dirigida por un antiguo terrorista africano.

Pero no hay peligro, no hay porqué preocuparse por la suerte de nuestros próceres. Ninguno nos va a defender. Están todos entregados a la Causa, encantados de servir al amo como comparsas. Incluso don Felipe luce muy ufano y complaciente su linda chapita de la Agenda 2030. Todo un desatino.

La representación española de este año se ve agraciada con el falsario y tres ministros, dos de cuota.

Pero, allí está todo lo mejorcito de cada casa.

Aparte de la plutocracia de carácter personal o privado, según la relación oficial de autoridades públicas, 50 jefes de Estado y gobierno, 30 ministros de asuntos exteriores, 43 de finanzas, 27 de comercio, 7 de bancos centrales y así hasta un total de 310 próceres públicos despilfarradores o saqueadores de presupuestos.

Destaca la abundantísima representación ucraniana con nada menos que once miembros y esta vez con la ausencia obligada de Rusia, para que se vea con toda claridad de qué pata cojea el burro globalista.

¡Estamos rodeados!

Thomas Mann finalizaba La Montaña mágica publicada hace ya casi un siglo con la duda de si el protagonista logrará escapar con vida del espantoso fragor del combate en el que se ve envuelto. Aquí y ahora, el fuego más peligroso, y del que es preciso cuidarse no sabemos aún bien cómo, es el  supuestamente amigo.  El de los que nos deben proteger.

Otro 23 de abril

Los veintitrés de abril se celebra el Día del Libro en toda España. En esa misma fecha de 1616 aunque con diez días de diferencia, correspondientes a la existente entre los calendarios gregoriano y juliano, fallecieron dos grandes maestros, Miguel de Cervantes y William Shakespeare. Este año, (nota) la Real Academia de Medicina y Cirugía de Galicia con sede en La Coruña también ha querido rendir homenaje a la señera figura de nuestras Letras programando una sesión científica dedicada a la Antropología y sanación en El Quijote, de la que ya informaba ABC el pasado jueves, y de la que fue promotor el académico Doctor Luis Ferrer.

Resulta curioso o paradójico pero, pese a lo que pudiera parecer, la figura de Cervantes no deja de ser equívoca y el conocimiento de su genial obra por desgracia demasiado superficial entre el gran público, cuando su poder educativo es extraordinario y especialmente necesario en los actuales momentos de crisis. Situaciones en las que es preciso preguntarse de modo acuciante cuál es el sentido de la vida y qué valores tanto a escala individual como social y política debemos adoptar para poder salir con bien e incluso crecidos de ellas.  Y los grandes maestros tienen respuestas y nos las muestran. Actúan como lo cuásares iluminándonos desde la remota oscuridad del tiempo y por muy nublado que esté nuestro firmamento gallego nunca deberíamos desdeñar su mensaje humanístico.

Los paralelismos entre ambos genios español e inglés no finalizan con la simple anécdota de la fecha de su muerte.  Cervantes entrega su cuerpo a la Orden Tercera tras días antes de su muerte imitando a la figura arquetípica de Don Quijote. Ambos la criatura y su autor mueren de acuerdo a la ortodoxia. No sin antes proclamar la fe en Dulcinea, su Dama, y el universo de valores metafísicos que ella representa para el caballero. En La Tempestad se hallan influencias españolas: la Historia de Nicephoro y Dardano, incluida en Las Noches de invierno, (Madrid 1609) por Antonio de Eslava. También la de una relación española en América, surgida hacia 1526, la de Sebastián Hurtado un capitán español de cuya mujer, Lucía Miranda se enamoró un cacique de la región del Paraná, del primer establecimiento español del Río de la Plata.

En el final de La Tempestad Próspero, ¿trasunto de Shakespeare?, se despide de la magia y de la vida recuerda el propio final de Don Quijote y de Cervantes.

Si para cierta tradición erudita anglosajona Sir Francis Bacón sería el verdadero autor de  obras shakesperianas como la citada, no faltan profesores como el doctor Alfred Von Weber Ebenhoff, de Viena, que alientan otras polémicas. Basándose en los diferentes sistemas ya aplicados a las obras de Shakespeare, Von Weber empezó a analizar las obras de Cervantes. En el curso de sus investigaciones descubrió una prueba material desconcertante: la primera traducción inglesa de Shelton, presenta correcciones a mano del propio Bacon. ¿Acaso esa versión inglesa era el original  de la novela, y Cervantes habría publicado una versión en español?

Nota,

Este artículo fue publicado en ABC el lunes 23 de abril, hace diez años, Día del Libro

 

Dostoyesvki, profeta del globalismo

Siempre es conveniente observar las cosas con perspectiva histórica y apertura de mente.  Podemos contar con la inestimable ayuda de los grandes genios de la Cultura, que son como los cuásares que nos iluminan con su luz entre tanta tiniebla dominante. No es extraño el actual proceso de erradicación premeditada del Arte y de la Cultura en la educación, pues el enemigo sabe muy bien lo que le sirve a la humanidad. Para intentar entender mejor este odio a la civilización europea en general y cristiana en particular por parte de gentes del mismo establecimiento, acaso convenga releer algunas de las obras más clarificadoras de autores como el gran Dostoyesvki. Por ejemplo, Demonios o Endemoniados, que de ambas formas ha sido traducida al español. Ya lo hemos comentado en otras ocasiones pero creo que conviene hacerlo por su extraordinaria y clarificadora lucidez. Refleja muy bien la influencia del satanismo en las ideas y organizaciones políticas y terroristas anteriores y presentes. Porque aunque muchos no lo quieran admitir existe un factor espiritual fundamental en esta crisis del siglo XXI.

Lo que nos planteaba en esa obra el gran escritor humanista ruso hace ya un siglo y medio se está cumpliendo con gran precisión en estos tiempos de zozobra y gran tribulación, en los que, por los temores magnificados por la prensa encanallada con la pandemia o la crisis ucraniana como pretextos, la amenaza de la dictadura comunista se cierne cada vez de modo más probable en el calamitoso reino de España. Una cleptocracia dirigida hacia el abismo. Sí. Se manifiesta ahora en toda su crudeza por la causa desencadenante o catalizadora de la pandemia o la crisis ucraniana, pero es debido a muchos años de incuria y a la estulticia culpable de muchos de nuestros próceres empezando por nuestros propios frívolos “zares” y su degradada Corte, sin olvidar a la izquierda instrumento de la oligarquía y los monopolios, al servicio de financieros, grandes empresarios y otros dirigentes.

Demonios no fue bien recibido, en general, acaso porque explicaba demasiado bien lo que la clase dirigente también entonces se negaba a aceptar. Para otros se trataba de simples calumnias. Muchos años después, ya a principios del siglo XX, el comunista Gorki pretendía que: “Los demonios es el más perverso, y el más talentoso, de todos los intentos por difamar el movimiento revolucionario de la década de los setenta”. Pero, visto lo visto, ¿tenía razón Máximo Gorki con lo de la supuesta difamación?

Con extraordinaria lucidez Dostoyesvki supo ver las terribles consecuencias devastadoras del nihilismo. Hoy disimulado, aunque yacente, en el neomarxismo cultural. El instrumento de devastación que sustituye a la lucha de clases del marxismo convencional y es promovido también por la plutocracia globalista.

Medio siglo después de la aparición del libro, los descendientes de esa burguesía entonces tan crítica con el libro que pudieron se escaparon de la Rusia bolchevique. Es posible, aún se está a tiempo de evitarlo, que tal pase aquí también, con nuestro rey huyendo el primero después de sancionar leyes inicuas, para salvar su vida y hacienda. Y es que una de las primeras cuestiones a lograr por el proceso revolucionario es tener un rey títere y unas instituciones ineptas, y en el fondo cómplices, que narcoticen a su nación impidiéndola reaccionar ante la agresión antes de que ya sea demasiado tarde. Esto es lo que habría pasado en la Rusia zarista y pudiera ser que es lo que volvería a repetirse en la España borbónica actual.

Características del movimiento

 

Pero, en resumen, ¿cuáles serían las principales notas características del movimiento denunciado por Dostoyesvki, tan semejante por desgracia al que crece hoy aquí?

Dualidad social: Aristocracia sin muchos horizontes intelectuales, población con pocos económicos. Complejo de inferioridad hacia la inteligencia y hacia la cultura extranjera.

Creciente frivolidad en la costumbres. Cierto matriarcado real. Influencia de los revolucionarios sobre la mujer. Ahora con el ultra feminismo fanático y violento.

Halago de la vanidad. Utilización de la ambición ajena.  Una constante entre la gran mayoría de nuestros dirigentes actuales.

Ateísmo. Nihilismo. Pérdida de referencias morales y tradicionales. Feminismo, multiculturalismo, LGTBI, pederastia, aborto, transgénero y degeneración de costumbres.

Considerar el bien o el mal como prejuicios a eliminar en el nuevo orden a imponer.

Ostentación de mala educación y burla de convenciones sociales y de la urbanidad o “buena” educación.

Apocamiento de la derecha: “para el hombre ruso el honor es tan solo una carga superflua.”

“Yo aún soy partidario del honor pero sólo por la fuerza de la costumbre…”

Nada de esto estaría pasando aquí desde luego sin la complicidad por acción u omisión de la Corona y del resto de instituciones. De una mal llamada oposición. Una oposición que apenas se opone al nuevo despotismo. En lo que se refiere a la institución eclesial oficial, con el Vaticano de Bergoglio a la cabeza, su traición, cobardía, silencio y complicidad resultan verdaderamente escandalosos.

Las razones del éxito

Se explican también las razones del éxito revolucionario nihilista en una sociedad decadente:

1 tener un “uniforme” (sentido de la pertenencia, cargos, misiones) y engaño sobre la verdadera realidad de la organización.

2 Sentimentalismo como elemento de difusión del socialismo

3 Los pícaros mondos y lirondos

4 El cemento principal: la vergüenza de la propia opinión.

Entendemos que esta última: el no saber o no querer dar la batalla cultural es decisiva.

La organización social futura es descrita por Schigálev:

Habría una Fase previa: el Quinquevirato que disimula su condición entre los otros, convertidos en tontos útiles, desavisados, o cooperadores necesarios de un proceso que no todos comprenderían en su verdadera naturaleza y alcance.

El NOM se caracterizará por la división de la Humanidad en dos partes muy desiguales. Una décima parte de la misma recibirá la libertad personal y un derecho ilimitado sobre las otras nueve partes restantes. Estas vendrán obligadas a perder la personalidad y en convertirse en algo así como un rebaño, y, mediante una obediencia sin límites, alcanzar la primitiva inocencia, por el estilo del primitivo paraíso, aunque de otra parte, tendrán que trabajar. Estas son las últimas intenciones del neomarxismo cultural y su alianza oculta con la plutocracia satanista y pederasta internacional.

Hay medidas para extirpar la voluntad a las otras nueve partes de la Humanidad y reducirlas a la condición de rebaño, merced a la educación de generaciones enteras… puede que una de ellas sea la vacuna mortal. Junto a la manipulación de masas y la llamada Inteligencia artificial.

Estrategias instrumentales de los sediciosos:

1 Usar lo que pasa (por ejemplo una revuelta o protesta laboral por la corrupción del administrador de su fábrica) para los propios fines, apropiándose de sucesos como algo premeditado e inducido por ellos. Sin embargo, no se aplica la misma vara de medir en el caso de la corrupción y los delitos propios.

2 Provocar tumultos.

3 Agentes demoledores profesionales y sociales que sin saberlo conscientemente trabajan para el desarrollo de la causa minando la moral y cohesión social. Resulta habitualmente bochornoso el papel de la Prensa, Judicatura, Universidades y Colegios profesionales.

4 El crimen ya no es una locura sino un deber. El dios ruso ha huido ante el alcohol.

5 Una o dos generaciones depravadas son ahora indispensables. De una depravación inaudita, ruin, en la que el hombre se convierta en un ser asqueroso, cobarde, cruel, egoísta…

6 Recurriremos al incendio, echaremos a volar leyendas…

7 Comprometer a los socios y simpatizantes con algún crimen para chantaje y cierre de solidaridad, aunque sea a la fuerza.

8 Fomentar la desconfianza e incluso el odio entre los diferentes miembros y humillarlos en público para distinguirse el mando de la masa. Terror ajeno y propio para mantener la disciplina. Incluso asesinato de disidentes y arrepentidos.

9 Buscar un rey títere. Aquí no hace falta buscarlo, desgraciadamente ya lo tienen.

La cuestión de la Organización:

Con una supuesta autoridad central desconocida para los miembros comunes, formada por una Red de secciones relacionadas (más o menos de verdad) que hacen prosélitos y se extienden. Club, de opinión, Agrupaciones esotéricas, Instituciones de supuesto marchamo oficial pero de carácter mohatrero…

Toda Organización tiene Misiones (declaradas u ocultas) que realizar. Las Misiones, mediante una propaganda sistemática delatora, serían:

1 Minar continuamente la autoridad de los poderes e instituciones locales.

2 Engendrar la duda en los vecinos. Con consignas irracionales, cambiantes y contradictorias.

3 Fomentar el cinismo y el escándalo, la incredulidad absoluta en todas las cosas, el ansia de mejora. A esto ayuda un repertorio decisiones judiciales incomprensibles, la carencia de tutela judicial efectiva, que parecen indicar que la ciudadanía se encuentra indefensa por la inanidad e insolvencia técnica y moral de las instituciones monárquicas.

4 Provocando incendios como medio popular por excelencia, lanzar a una región, en el momento indicado, si es preciso, incluso a la desesperación. Ahora lo están perpetrando los antifas patrocinados por Soros y el mal llamado Partido Demócrata en USA.

 

Como el lector comprenderá se trata de un excelente análisis profético, literatura inspirada de un humanista en cierto modo superviviente. Acaso hoy habría que resaltar más el punto 7, el importante papel del chantaje ejercido contra los dirigentes aupados en la cucaña globalista para asegurar su colaboración por tremendas que sean las exigencias. Quizás sea ese ahora el actual “cemento principal”.

En una sociedad como la presente que está perdiendo, sino ha perdido ya, el sentido metafísico de la existencia y de la Civilización parecería que la cuestión espiritual o religiosa es cosa caduca y carecería de importancia. Nada más terriblemente errado.

Toda esta parafernalia globalista satánica acaso pueda resumirse en el odio a la Tradición Cristiana y liberal. A la dignidad humana y a la Libertad. Hoy estaríamos con los papeles cambiados entre Rusia y Occidente, otra muestra histórica dela eterna lucha entre el Bien y el Mal que se desarrolla en diferentes escenarios, el más importante de ellos el alma humana.

Está casi todo en contra pero no debemos perder la esperanza si el Espíritu no nos abandona.

Concilio isleño de mandarines

Bajo el volcán, en la isla martirizada por la lava se producido un hito histórico que poco tiene que envidiar a la más alta ocasión que vieron los siglos. Ahí es nada, miles de mandarines enmucetados acompañados de sus infinitos séquitos invadieron la isla.  Legos, becarios, escoliastas majaderos y majaderas, hombres y lurpias de estaca, plumillas alabanciosos, soplones, … llegados desde los más lejanos rincones del reino acompañaban a los causantes de la Infeliz Gobernación. El Cara Pocha o Gran Timonel con su señora; Su Primer ministro, el doctor falsario y maromo, y los infinitos próceres de los señoríos feudales con nutrida representación de sus tribus respectivas.  Como adolescente malcriado, el mandarín del nordeste del Reino se permitió dar la nota de estulticia, mala educación y vileza, tan propias de su pura raza superior.

Tras varios sustanciosos ágapes, que todo dominio se basa en el buen gobierno de las tripas, un audaz disidente llamado Miguel Espinosa armado de micrófono reciclado del astuto investigador Villarejo ha permitido captar algunos de los debates. Aunque la audición no es perfecta y se pierde a veces se ha podido transcribir las frases siguientes:

Palacio de los compromisos establecido en la isla, bajo el volcán, cuarto milenio triunfal.

Pese a a las miserias del cambio del clima climático, los virus, o las maldades de Putin, abrieron la puerta y entramos en rebaño. Me pasmó la extensión del recinto capaz de albergar a todos los bribones del reino. Tantos que apenas pude disponer mis posaderas en un altillo a donde llegaban algunas frases del Jefe de mandarines que reproduzco a continuación tal como las entendí o creí entenderlas. Había cierta expectación por ver qué decía el Cara Pocha en cuyo alto honor y provecho se había organizado el sarao. Mientras, con gran algarabía y dímes y diretes, el rebaño enardecido ya había celebrado la buena nueva de la promesa de más pasta fresca y abundante de la corrupta y prostituida Bruselas y trataba de hacerse sitio para escuchar las últimas ocurrencias del coronado mandarinato.

Pero antes, nobleza obliga, lo primero es reconocer en Justicia que la entrada triunfal del Gran Timonel resultó majestuosa.

Una procesión de becarios meritorios turiferarios precedía a los mandarines arreados conduciendo en andas a Su Impasible Tolerancia, Gran Padre, Intérprete de los Hechos, Comparecencia Dialéctica y Contradicción Resuelta. Subido en andas a la poltrona tribunicia el sabio prócer, negador de progenitores que no nos merecemos, consiente en dignarse a hablar a la multitud con la huera solemnidad que Le caracteriza:

“Quien se encumbra me conoce.

Dos fuentes de sabiduría hay. El instinto natural y el juicio sobre lo conveniente. Este último se llama premeditación.  La premeditación no inventó los dioses ni tampoco la democracia pero sí el empeño de hablar en su nombre. El mandarín dinástico Gran Timonel da y quita dioses, condena o perdona, reparte saberes y sobres.

Interpretar es acomodar el hecho a la doctrina. La premeditación usa cuatro diccionarios. El primero para hablar con la divinidad. Es un diccionario falso. El segundo para hablar con el pueblo, diccionario falso. El tercero para hablar con la historia, también es falso como los otros. El cuarto diccionario de la premeditación es para hablar consigo misma. Es un diccionario cerrado. Es costumbre esperar un quinto diccionario verdadero y abierto pero nunca vendrá mientras dure nuestra feliz gobernación.

La premeditación construye la verdad gubernamental o conveniencia de cada momento mediante la conjunción de nimias e inadvertidas falsedades. Así dice el Mandarín mañoso: descompuse nuestra verdad en sus elementos y la vi formada por infinitas mentiras.

La premeditación ha de contar con la presencia de los mediocres, sustancias irremediables. El Estado también es irremediable: sabed convertirlo en cosa vuestra.

Marginado de la actualidad, el rebelde representa lo irreal. La gobernación crea el suceso y lo ofrece a la aquiescencia del pueblo. Esto se denomina Historia política.

Se llama corrupción al proceso que transforma lo modélico en terreno. El embozo de la corrupción se llama retórica. La corrupción es irremediable. La corrupción doma. Rehusad el extremismo de los puros y aplaudid la moderación de los corruptos.

La doctrina posee tres momentos: el fundador, el corruptor y el jurista.

La gobernación es corrupción. Se gobierna porque una casta improvisa y mantiene la decisión. La gobernación no puede perdurar sin intereses. Confesarlo sería reconocer el dominio de los bandidos. De ahí la necesidad de las teorías políticas.

La corrupción desdobla, multiplica, genera secuaces y mana entusiastas, rellenando con el bodrio el hueco de las palabras. Quienes acusan al mando de corrupción arguyen contra su definición, pues el mando se practica corrompiendo ideas y hombres. La corrupción agrupa, el corruptor puede imperar indefinidamente sobre el rebaño corrompido. El necio murmura: esto se halla corrupto, pronto caerá. El sabio le replica: esto va corrompiéndose durará milenios. Aprended a corromper y poseeréis estos católicos reinos. Cuando se restablece la corrupción se restaura el orden divino permanente.

La corrupción es monopolio de mandarines y de sus lacayos, los enmucetados, los filósofos alabanciosos, los becarios, los alcaldes, los legos y los negociosos, símbolo de la trasgresión, la prevaricación y la avaricia.

La más alta corrupción consiste en pudrir el entendimiento. La memez aislada y abandonada, no genera sino sandeces, pero enmucetada y condecorada produce colaboracionistas.

La descarada corrupción se llama Feliz Gobernación. He dicho”.     

Sin embargo, pese al triunfalismo oficial proclamado por el Gran Timonel y sus bufones, bufonas y saltimbanquis, otros no terminan de ver claro qué hay de lo suyo. Y es que la preocupación por el propio medro, simples anchoas o nutridos fondos europeos mediante, aumenta en épocas de vacas flacas y presupuestos menguantes. De modo que algunos becarios, atascados en el escalafón, o mandarines marginados o en desgracia, murmuraban hasta que fueron acallados por los hombres de estaca enviados por los soplones.

Cumplido el rito, el rebaño se dispersa entusiasmado hasta la siguiente convocatoria que se celebrará cuando al Primer Ministro del Supremo Mandarín convenga. Y a otra cosa, mariposa.

Nota

Homenaje a don Miguel Espinosa. Escuela de mandarines.

Epístola de un Borbón a su hijo

Su Majestad el Rey don Juan Carlos ha dirigido a Su Majestad el Rey la siguiente carta:

“ 1   5-III-2022

Majestad, querido hijo:

En agosto de 2020, guiado por el convencimiento de prestar el mejor servicio a España y a todos los españoles, a sus instituciones y a ti como Rey, te comuniqué mi decisión de trasladarme fuera de España, para facilitar el ejercicio de tus funciones. Desde entonces, he residido en Abu Dabi, lugar al que he adaptado mi forma de vida y al cual agradezco enormemente su magnífica hospitalidad. Conocidos los Decretos de la Fiscalía General del Estado, por los que se archivan las investigaciones de las que he sido objeto, me parece oportuno considerar mi regreso a España, aunque no de forma inmediata. Prefiero, en este momento, por razones que pertenecen a mi ámbito privado y que solo a mí me afectan, continuar residiendo de forma permanente y estable en Abu Dabi, donde he encontrado tranquilidad, especialmente para este período de mi vida. Aunque, como es natural, volveré con frecuencia a España, a la que siempre llevo en el corazón, para visitar a la familia y amigos. Me gustaría así culminar esta etapa de mi vida desde la serenidad y la perspectiva que ofrece el tiempo transcurrido. Como bien sabes, en 2019 te comuniqué mi voluntad de retirarme de la vida pública, y así lo seguiré haciendo. En este sentido, tanto en mis visitas como si en el futuro volviera a residir en España, es mi propósito organizar mi vida personal y mi lugar de residencia en ámbitos de carácter privado para continuar disfrutando de la mayor privacidad posible. Soy consciente de la trascendencia para la opinión pública de los acontecimientos pasados de mi vida privada y que lamento sinceramente, como también siento un legítimo orgullo por mi contribución a la convivencia democrática y a las libertades en España, fruto del esfuerzo y sacrificio colectivo de todos los españoles.

Siempre que te parezca bien, es mi deseo que hagas pública esta carta, para conocimiento de todos los españoles y en la fecha que estimes oportuna. Con mi lealtad, cariño y el orgullo inmenso que siento por ti. Tu padre»

2.

«Su Majestad el Rey respeta y comprende la voluntad de Su Majestad el Rey don Juan Carlos expresada en su carta.»

Palacio de La Zarzuela, 7 de marzo de 2022

 

Tras comprobar que hoy disfrutamos de cuatro reyes como en el mus, (Juan Carlos, Felipe, Sofía y Leticia) no hay que envidar a la chica.

Después de muchos toma y daca, dentro del tira y afloja entre la Zarzuela y la Costa de los Piratas, hoy más conocida como Abu Dabi, al parecer don Juan Carlos habría aceptado todas las condiciones impuestas por su hijo para que le permitiese regresar a España salvo la de pedir perdón.

Además, según los expertos zarzuelólogos y exégetas de guardia iniciados en los más profundos arcanos de la Institución, por fin doña Leticia habría dado el visto bueno al regreso de su exiliado suegro, aunque eso sí, no antes de la Semana santa. De acuerdo con lo indicado en su epístola, ya no se le obligaría al exilio en un nuevo Villa Giralda junto al casino de Estoril, de tan amargos recuerdos personales. Ahora bien, tampoco nada de residir en el Palacio de la Zarzuela, ocupado ahora por la emergente audaz dinastía Rocasolano.

El exilio forzado se disfrazaría de sucesivas estancias voluntarias, que pueden modificarse libremente ¿hasta la residencia definitiva?

Pese a lo que tenga de humillación o de ciertas resonancias shakespearianas estilo Rey Lear, si les soy sincero, lo de la epístola paterno filial de marras me resulta un poco ridículo, como anticuado, suena a tramoya tragicómica, a falso, más falso que un euro de madera o que la tesis de Su Excelencia.  Debe ser que me pasa como al pobre Cervantes:  “Yo no valgo para Palacio porque no sé lisonjear y tengo vergüenza”.

El mismo Séneca recurrió al empleo de epístolas alabanciosas desde su exilio en los que pretendía hacer ver su propia insignificancia ante el poderoso. Séneca nos advertía que la virtud se encuentra en el no desear. No poner obstáculos a la propia realización espiritual. Un consejo al parecer olvidado por Su Emérita Majestad a lo largo de su vida, esclava de pasiones y de epílogo tan penoso. Pero al menos don Juan Carlos no adula a su hijo en la epístola. Ataraxia o no deseo que desde luego tampoco practicaba siempre nuestro gran cordobés. Su Consolación a Polibio, escrita durante su destierro en Córcega, es considerada una muestra de oportunista falaz lisonja. Sus adulaciones en vida al emperador Claudio resultan bochornosas. Así, por ejemplo: “Cuando quieras olvidarte de todo piensa en el César, pondera cuanta fidelidad y celo debes a su generosidad para contigo…desde el momento en que el César se consagró al servicio de todo el mundo, se sustrajo a sí mismo y, a la manera de las estrellas, que sin descanso despliegan su carrera, nunca le es lícito pararse a él, ni hacer nada por interés propio…todo le debes al César. En él tú lo tienes todo; el te basta por todo…”

Pero después que Agripina, la madre de Nerón, sustituyese unas exquisitas amanitas cesáreas por otras mortales phalloides, el mismo alabancioso Séneca pasa factura póstuma al antes adulado emperador. En La Apocoloquintosis del divino Claudio describe su final. Entonces Mercurio llama aparte a una de las tres Parcas y le dice: “reine otro mejor en su palacio vacío….. La postrer palabra que se le oyó entre los hombres fue ésta: “¡Ay me! Pienso que me he ensuciado” si así fue yo no lo sé. Lo cierto es que lo ensució todo.” Claudio fue oficialmente deificado. Pero Séneca advierte al lector de otro final menos feliz. En el juicio final a las puertas del Hades hace que Eaco no sólo se oponga a la defensa del César fallecido sino que propugne que: “Trátesele como él trató a las otros y será hecha justicia”.

Pero en el mismo opúsculo Séneca aprovecha para alabar impúdicamente al sucesor de Claudio, su hijo adoptivo Nerón, en vez de Británico próximo a la mayoría de edad a la muerte de su padre. Rey muerto, rey puesto.

Febo les dice, no cortéis nada, oh Parcas. Supere el tiempo de la vida mortal, ese que en rostro se me asemeja y se me asemeja en hermosura y ni en canto ni en voz es a mí, segundo. A los cansados mortales devolverá los siglos venturosos y romperá el silencio impuesto a las leyes. Cual surge el Lucero precipitando la huida de los astros, cual surge el Véspero cuando retornan las estrellas; cual la Aurora ruborizada, desvaneciendo las tinieblas, llevó de su mano el día, y el sol resplandeciente contempla la redondez del universo y empuja su carro fuera de sus barreras: tal César aparece; tal Roma va ya a contemplar Nerón.

Palabras ditirambo alabanciosas sobre Nerón salidas ¡del propio Séneca!

Eran otros tiempos donde las peores pasiones se recubrían con la mejor retórica. Ahora los dímes y diretes entre los Borbones más bien tienen visos de sainete. Me viene a la memoria el viejo chiste del mal estudiante:

“Querida mamá, suspendido en todas. Prepara a papá.”

A lo que la «querida» mamá contesta con otro telegrama:

“Querido hijo, papá preparado. Prepárate tú.”

 

Contra un deterioro explicable

Estamos asistiendo a un proceso de grave deterioro de nuestra civilización. No solo en España. Pone los pelos de punta observar lo que ocurre en otros lugares tenidos por civilizados. Se trata de un sabotaje cultural y normativo introducido por los políticos al servicio de la plutocracia. Aquí, es patente el deterioro del sistema político constitucional del 78 basado en la figura real y en el turnismo de gobierno entre dos grandes formaciones ayudadas por bandas oligárquicas nacionalistas de la periferia. El sistema mal que bien se ha venido manteniendo hasta que fuera desestabilizado tras el 11M y luego se mandase a don Juan Carlos al exilio. Don Juan Carlos constituía la clave de bóveda del tinglado político del 78 que una vez retirada amenaza ruina desde entonces.

En la actual crisis es habitual fijarse en las características de los principales actores. Desde luego es interesante observar los aspectos personales de la cuestión. Unamuno se lo explicaba a Joaquín Costa con motivo de su famosa encuesta en el Ateneo madrileño acerca de Oligarquía y Caciquismo.  Decía el rector de Salamanca:

«… es menester que se purifique la prensa de su “politicismo”, que hable menos del personaje político tal y cual y de sus idas y venidas y tratas y contratos, sin comentar cualquier vulgaridad que se deje decir el personaje; que se haga más un vehículo de cultura general, que preste oídos a todos los ecos…»  (Miguel de Unamuno, contestación a la encuesta de Joaquín Costa sobre Oligarquía y caciquismo, 1901).

Y es que Unamuno, en respuesta a esta encuesta y en la misma concepción cervantina, había propugnado la importancia de los hombres y no solo de las ideas: “vida interior necesitamos… no tanto leyes como personas nos hace falta, no ideas sino hombres. …el instrumento con que los hombres hacen hombres son las ideas, y que sin hombres no hacen ideas las ideas. Pero aquí hombres necesitamos…y ¿se hace hombres con la palabra?, creo que sí. La palabra es el gran ariete contra el caciquismo”.

Sin duda, esa es una de las razones por las que los déspotas y tiranos intentan destruir la Cultura.

Por lo que se ve en España hay problemas crónicos que surgen una y otra vez a lo largo de nuestra historia. Leyes y normas tenemos a espuertas, una verdadera diarrea legislativa en cascada.  “Hombres” en el sentido unamuniano o cervantino, desgraciadamente no tanto.

Arrumbada la Cultura española como fuente de ideas, inspiración del mérito y perfeccionamiento personal y social, con una Universidad sobredimensionada, politizada y degradada emisora de diplomas cada vez menos valiosos, hoy podemos observar que casi ningún político da la talla esperable para el puesto que ocupa. El fracaso de don Felipe VI, Casado o Sánchez es indisimulable. Salvo que lo que se pretenda, sobre todo en el caso de este último, sea la demolición del propio sistema.

Ahora bien, si es importante el factor personal, lo es también y mucho el institucional. Las instituciones aúpan e incluso blindan a estos personajes que no dan la talla y pueden hacer mucho daño como estamos comprobando.  Generan leyes inicuas contra el interés general, la Tradición y la cultura en el sentido sociológico del término. Hoy representan una grave amenaza para la prosperidad de la sociedad.

Casi todo está fallando.  Y es entonces cuando debemos escuchar con la mayor atención como fuente de inspiración lo que nos dicen los grandes hombres de la Cultura. No vale todo. En estos momentos de la civilización en los que se cuestiona todo cabe hacerse la pregunta de Cicerón: ¿los hombres pueden hacer bueno lo que es malo, y malo lo que es bueno?

La primera premisa o referencia del buen gobierno es externa al gobernante cuya acción debe tenerla en cuenta y servirla. Sea esa tal referencia la Ley natural, un código de conducta, un sistema axiológico o constitucional. De ahí su referencia externa a la ley natural en la que el sabio, don Quijote, explica al Sancho que va a ejercer la gobernación de la ínsula: “primeramente, oh hijo, has de temer a Dios, porque en el temerle está la sabiduría y siendo sabio no podrás errar en nada”. Nos dice la Biblia: El temor de Dios que significa la sabiduría (Eclesiástico 1-15…) Y también en El Zohar o Libro del Esplendor de la cábala española se halla también otra acotación interesante sobre este tema, (salmo CXI): “el temor del Señor es el comienzo de la sabiduría: de buen entendimiento son todos aquellos que lo hacen (sus preceptos) su alabanza durará para siempre

La segunda condición del buen gobierno es la indagación de nuestra propia relación con la Ley natural: el famoso “conócete a ti mismo”. En las propias palabras de nuestro caballero andante: “lo segundo, has de poner los ojos en quien eres, procurando conocerte a ti mismo, que es el más difícil conocimiento que puede imaginarse; del conocerte saldrá el no hincharte como la rana que quiso igualarse con el buey…”

Don Quijote prosigue los consejos a Sancho gobernador mediante carta en la que, una vez sentados los principios abstractos, ahora se exponen criterios de orden práctico: “para ganar la voluntad del pueblo que gobiernas, entre otras has de hacer dos cosas: la una ser bien criado con todos… y la otra procurar la abundancia de los mantenimientos que no hay cosa que más fatigue el corazón de los pobres que el hambre y la carestía”. Es decir, todo un programa actual de gobierno: atención a la imagen y a la economía.

Y como Tácito, que consideraba “la multiplicidad de las leyes como señal cierta e infalible de un mal gobierno y de un pueblo corrompido”, prosigue nuestro sabio Don Quijote avisando al buen gobernador Sancho contra la excesiva proliferación de leyes. Mal endémico de la política española, puesto que gran número de nuestros políticos creen en que basta la mera promulgación de las leyes sin proveer recursos para darlas curso y hacerlas posibles en la práctica: “si las hicieres procura que sean buenas, y sobre todo que se guarden y cumplan, que las pragmáticas que no se guardan lo mismo es que si no lo fuesen, antes dan a entender que el príncipe que tuvo discreción y autoridad para hacerlas no tuvo valor para hacer que se guardasen…”

Y advierte: “No te muestres, aunque por ventura lo seas, lo cual yo no creo, codicioso, mujeriego ni glotón, porque en sabiendo el pueblo y los que te tratan tu inclinación determinada, por allí te darán batería, hasta derribarte en el profundo de la perdición”.

A lo que el buen Sancho le contesta para tranquilizarle que “hasta agora no he tocado derecho ni llevado cohecho”.

Finalmente, cuando Sancho dimite de su cargo, don Quijote le consuela: “ven tu con segura conciencia y digan lo que dijeren

En palabras también cervantinas, en este caso de Preciosa, La Gitanilla: “en este mi baxo cobre/ siendo honestidad su esmalte/ no hay buen deseo que falte/ ni riqueza que no sobre/ no me causa alguna pena/ no quererme o estimarme/ que yo pienso fabricarme/ mi suerte y ventura buena”.

Sí. Es el momento de fabricarnos nuestra suerte y ventura buena.

 

Beng Sim Po Cam

O su nombre en español Espejo rico del claro corazón es el primer libro chino traducido a una lengua occidental: el español. Su traductor fue Fray Juan Cobo de la Orden de santo Domingo, hazaña que llevó a cabo en Manila en 1592.

El raro ejemplar existente en la Biblioteca Nacional fue dado a conocer al público en general el 10 de diciembre de 1958 con motivo de la Exposición ORIENTE- OCCIDENTE, sobre las primeras relaciones culturales de España con Asia y Oceanía.  En la solemne inauguración estuvieron presentes el ministro de Educación nacional de España y numerosas personalidades españolas y extranjeras, diplomáticas y de la UNESCO.

Al día siguiente en Consuegra, Toledo, pueblo natal de fray Cobo, se procedió a inaugurar una placa de homenaje al traductor del libro sapiencial chino. Con tal motivo hablaron diferentes personalidades entre ellas el organizador, don Carlos Sanz, de su discurso me permito resumir algunos párrafos:

El año 1588 llegaba fray Cobo a la ciudad de Manila. Fray Domingo Salazar fue el primer obispo de la ciudad. Junto con fray Miguel de Benavides fundador de la universidad de Manila. Allí crean hospitales para servicio de los sangleyes, miembros de la colonia china de la isla, y aprenden su lengua. 

Fray Cobo escribió varios libros en lengua y letra china y tradujo otros como Beng Sim Po Cam, que quiere decir Espejo Rico del Claro Corazón, primer libro que se tradujo del chino a otra lengua, y que consiste en una serie de sentencias de los filósofos y sabios del milenario país, que compiten en estilo literario y buena doctrina con cualquiera de los textos clásicos de nuestra literatura. 

Otro de los libros compuestos por fray Cobo es el Tratado de la Verdad de Dios y de otras ciencias naturales, uno de los primeros libros impresos en Filipinas en 1593, que está considerado como el primer libro que introdujo a los chinos la ciencia de los occidentales.

Fray Juan Cobo murió heroicamente en un acto de servicio diplomático. Quizás el primer diplomático que ofreciera su vida por servir a España en las regiones de extremo Oriente. Terminada felizmente su misión cerca del emperador del Japón al regreso su nave para eludir recios vientos y tormentas tuvo que buscar refugio en Formosa, donde embarrancó, siendo cobardemente asesinados Fray Cobo y otros compañeros por los indígenas.   

Hoy día de la Epifanía del Señor cabe recordar, como auto regalo entre españoles y antes que el inicuo gobierno lo prohíba, estas gestas culturales, de filantropía de alguno de nuestros antepasados. Gentes animadas por las mejores virtudes de la civilización española. Gentes valientes del más claro corazón.

 

Entradas feeds. XHTML y CSS válidos. Tema WordPress basado en GimpStyle diseñado por estudiocaravana.