Alfonso De la Vega

La Garita de Herbeira

Artículos, solfas y epistolarios

As rúas de A Cruña

                                    “Y dígolo sin arrojancia. Soy de Lugo y no lo niejo y tengo un hijo estudiando para crejo en Santiajo…”

 

Pido disculpas al lector por malsonante título que encabeza esta garita dedicada a la cosa municipal. Tal es también el de un curioso panfletillo galleguista del año 1978 que en un baratillo ha caído en mis pecadoras manos, y que luego voy a comentar.

Empecemos por recordar que el nombre histórico de la ciudad antigua capital de Galicia es La Coruña, aunque un Fraga querencioso de la egoísta explotación del galleguismo como forma de afirmarse en la poltrona autonómica compostelana y como revanchismo o resabios aldeanos contra la ciudad impusiera el pseudo indígena de A Coruña. Porque el verdaderamente indígena sería A Cruña, o así lo pretendía o tal la llamaba el fanático orate de Rodríguez Castelao, en referencia o recuerdo, al parecer, de una mujer indígena que viviera in illo tempore en esta zona de la costa gallega. Un Fraga, al que el sectarismo actual “agradece” sus imposiciones galleguistas, retirándole con cobarde alevosía el título de hijo adoptivo de la ciudad. El galleguismo, como la Roma de Viriato, no paga a traidores. Y los bizarros compañeros de partido del agraviado Fraga, en una muestra más de su oportunismo, cobardía y carencia de principios políticos o morales tampoco hacen nada por defender su memoria no sea que les critiquen la sexta.

Pero vayamos al panfletillo galleguista en cuestión.

El panfleto está escrito en gallego, por lo que intentaré tomar sus puntos principales lo mejor que sepa al lector cuando no resulte mejor reproducirlo tal cual. Su autoría se debe a un autodenominado Equipo de estudios urbans partido socialista galego.  Es curioso que al parecer sea el mismo partido al que perteneciera un español sin complejos como el ex alcalde Francisco Vázquez que tanto hizo por la ciudad, defendió la integridad de su nombre, e incluso se opuso por vía judicial, sin éxito final por desgracia, al humillante cambio de su nombre perpetrado por el despotismo galleguista compostelano.

Pero, salvando en justicia la figura del ex alcalde Vázquez, una de las mayores felonías del Partido socialista “galejo” convertido en incomprensible aliado de la carcundia periférica más retrógrada, o el lumpen de vomitonas y mareos vomitivos o mareas vomitivas, es sabotear, ningunear y destruir si pudiese la Cultura común española expresada en lengua española. La antigua importante ciudad española está siendo galleguizada a la fuerza gracias a una brutal maniobra de ingeniería social y lavado de cerebro con el propio dinero que se saquea a sus víctimas. El panfleto confunde democratización, sectarismo y galleguismo,  promueve un despótico y oneroso cambio de nombres de modo que a la antigua capital española, galleguizada a la fuerza no la conozca ni la madre que la parió.

En el citado panfleto del 78 ya se pueden reconocer varias de las pautas de sabotaje y destrucción de la cultura y toponimia españolas en la ciudad. “Nas nosas rúas fallan os nomes dos galegos ilustres, xeralmente, pro abondan os de políticos que caciquean na Galiza. Co que imos camiño de ser mais que un país con alma cultivada a xeito coas súas esencias orixinaes, un territorio ou campón con habitantes que aspiran a vivir en unha cultura postiza, feita de fóra a dentro e non de dentro a fóra”  La reveladora cita es de un tal Antón Vilar Ponte, gloria literaria sublime de la Humanidad ex aequo con Cervantes, Dante o Shakespeare.

De tal paletería, ignorante, obtusa y sectaria se nutre la política oficial galleguista de todos los partidos gallegos de la Restauración borbónica.

El sectario actual alcalde, al que al estar ligado a la Universidad parece que ni siquiera le cabe la excusa de la ignorancia como a otros miembros y miembras de su desgreñada y zarrapastrosa banda, acaba de cambiar el nombre de la avenida de Finisterre, nombre latino y conocido en todo el mundo, por el ridículo indígenista de Fisterra, que más bien suena a chistorra. Fanatismo sectario, ignorancia, con sus consecuencias de despilfarro cuando no malversación de caudales públicos. Mas toda aberración es poca cuando pinta el caso patriótico de sustituir lo que estos felones ignorantes llaman la lengua del imperio por la lingoa nacional. Es decir, lo que Rosalía o la Pardo Bazán llamaban simplemente el dialecto.

Pero el panfletillo va desgranando como en una especie de caza de brujas otras de las denominaciones que es “galleguista democrático” cambiar según su peculiar y sectario criterio por otras más indígenas. Algunas de estas acusaciones inquisitoriales con sus ocurrencias sustitutivas ya han sido sentenciadas y ejecutadas, otras esperan turno en esta purga despótica galleguista. Entre éstas la de la plaza del Pintor Álvarez Sotomayor que ha de llamarse Praciña do Consulado según estos modernos salvajes iconoclastas.

No deja de ser curioso lo de las prioridades municipales actuales. La mentalidad dominante de paletería y romería de feria y juerga para el gentío irresponsable e ignaro en vez de gestión de una moderna conurbación urbana con todos sus complejos procesos logísticos y medio ambientales asociados. Un ejemplo: los procesos de la estación de depuración de aguas residuales de Bens que afecta a unos 600.000 usuarios de La Coruña y municipios limítrofes dependen del funcionamiento de un único y vetusto transformador eléctrico que pudiera cascar en el momento más inoportuno, pero no hay presupuestos para instalar otro alternativo que le proporcionara mayor fiabilidad a la planta que trata en torno a 50.000.000 de metros cúbicos de agua al año. Parte sustancial del dinero saqueado al contribuyente se va en festejos, mamonadas social-podemitas que dejan el escenario del crimen como puede admirarse en las fotos, propaganda vacía o y engañosa o se dilapida en cambios con criterios sectarios en los nombres de las calles. Así, por ejemplo, la antes dedicada a don Juan Canalejo malvado falangista vilmente asesinado por los filantrópicos socialistas en una de las siniestras sacas de Paracuellos. Otro proscrito: El general Millán Astray, procedente de una familia coruñesa de juristas, aunque tosco en las formas pudiera considerarse un militar valeroso con preocupaciones o ideas sociales avanzadas en la línea de Concepción Arenal al promover la rehabilitación personal de reos dentro de una unidad especial de la milicia.

Hay que reconocer que en esta obra de devastación de la que hacemos mérito, los socialistas, desde que se fue Vázquez, han sido precursores y maestros de pelouros y vomitonas podemitas mareadas. Cuando yo estaba en activo visitaba con alguna frecuencia la Unidad municipal de gestión de permisos y  licencias para obras e instalaciones en la vía pública para interesarme por la marcha de los expedientes a mi cargo. Me atendía con gran eficacia y amabilidad su responsable, una dama de mérito que no de cuota, en la tercera planta del palacio municipal de María Pita. Una de las veces, al entrar en las dependencias de la Unidad me encuentro con gentes desconocidas. La Unidad había sido desahuciada y el lugar estaba lleno de okupas. Después de indagar por los pasillos me encontré a un conserje que me indicó a dónde habían trasladado la Unidad administrativa que buscaba.  Todos habían sido desterrados y se hacinaban como piojos en costura en un pequeño chiscón bajo cubierta. ¿Pero que os pasado? Nada, nos han echado para colocar a los de la normalización lingüística. Excelentes criterios de moderna y eficaz gestión socialista como puede verse.  Toda una «presunta» malversación de fondos públicos.

Se han conocido sucesos escandalosos en los que  recursos municipales se disponen para mayor granjería de compinches y amiguetes. Pero además de España y la Cultura española la banda municipal tiene un enemigo particular a destruir. El malvado automovilista, convertido en payaso de todas las bofetadas sorosianas, ha de ser perseguido a muerte aunque sin empacho se cobra religiosamente un impuesto municipal de (teórica) circulación. Se eliminan despótica y arbitrariamente puestos de aparcamiento o carriles de circulación en lugares necesarios para promover carriles de bicicleta o patinete a pilas, cuyos conductores, no obstante, suelen preferir ir por las aceras aterrorizando a los peatones. Se cierra el paso en zonas de la ciudad con nefastas consecuencias para la vida ciudadana, el comercio de proximidad y la actividad social de las zonas afectadas. No hay más que pasear por la ciudad para comprobar la mortandad epidémica causada en muchos locales dedicados al pequeño comercio por estas arbitrarias medidas.

A ello también favorece la lamentable política de especulación para medro de grandes constructoras de potenciar nuevas grandes superficies arruinando a las inmediatas anteriores. Una política en el que el negocio, y las comisiones asociadas, se encuentran en la construcción más que en servicio. En la que los costes para unos son ingresos para los poderosos. Una política de socialistas, comunistas y vomitonas varias dirigida a favorecer al gran Capital y a relegar sino hundir a la pequeña y mediana empresa de proximidad y de entramado local. Lo que indica o debiera indicar al observador lúcido quiénes son sus verdaderos amos, a los que se deben y favorecen. Una izquierda falsa promovida por servicios secretos y mercenaria de la plutocracia globalista internacional. Y vorazmente depredadora: muchos jubilados o damnificados por la crisis se ven ante una heroica decisión el temido mes que toca pagar el IBI: ¿Comer o pagar?

Aún hay más. No se respeta a la opinión ni los derechos civiles. Se pretende reeducar al ciudadano de acuerdo con los nefastos y devastadores criterios de ingeniería social que impone el agente Rothschild Soros a la entrópica banda social comunista vomitona. La feria taurina es despóticamente prohibida. Con nocturnidad y alevosía, a traición como se corresponde con esta chusma, un cobarde degenerado de la banda del mareado alcalde ordena destruir la tradicional alfombra floral que paciente y artísticamente había elaborado un grupo de coruñeses en homenaje a la Virgen del Rosario, patrona de la ciudad. En las fotos al margen la prueba, el antes y el después de esta fechoría totalitaria contra los católicos y contra los coruñeses respetuosos de las tradiciones en general. Fechoría vilmente perpetrada con la cobardía que distingue a estos miserables ninguno da la cara por la felonía una vez denunciada, ni tampoco dimite ni es obligado a dimitir nadie.

 

Es evidencia de razón que nos encontramos inmersos en un proceso de decadencia en toda Europa, agravado en países como España en que el Estado parece conspirar contra la nación. Nuestra casta política, en gran parte estulta, corrupta y prostituida, actúa contra la sociedad civil. Desde luego no sólo es la política municipal la que falla, ni a ella es achacable todo lo que nos pasa. Sin embargo, es apremiante buscar oportunidades y contrarrestar amenazas dentro del proceso de globalización al que estamos siendo sometidos. Tenemos ejemplos de ello en la ciudad de La Coruña como la gesta empresarial de Inditex. Pensar e intentar desarrollar una idea de ciudad que tenga algún futuro. Es preciso desarrollar una gestión municipal moderna e integrada basada en criterios técnicos, dotada de unos sistemas de transporte y logístico eficientes y con el objetivo de favorecer a la población. Buscar el bien común sin sectarismos sorosianos ni maquinaciones de ingeniería social para embrutecer a la gente. La política como servicio al ciudadano y no al revés, el ciudadano a merced de las canalladas que se le ocurran a las hordas. La política para resolver problemas, no para crearlos.

Y desde luego no creer, como hacen los de la vomitona con el patán alcalde a la cabeza, que con quitar el histórico Finisterre y poner el paleto nombre de Fisterra ya tienen justificados momios y poltronas para pillar durante cuatro años y el que venga detrás que arree.

 

 

 

 

Fugaces impresiones viajeras sobre la decadencia de España

España siempre fue una especie de continente en pequeño. Con gran variedad de climas y paisajes. De biotopos y biocenosis, como se dice ahora. También de tradiciones y mentalidades. Pero con una especie de vocación universal. De Universo, es decir de Uno en lo vario, en lo heterogéneo, en lo diverso. Las anteriores generaciones de españoles no habían perdido la conciencia común, el sentido de pertenencia a una honorable unidad superior, incluso a uno y otro lado de inmensos océanos. Hoy ya no parece que siga siendo así. Tras cuarenta años de política disgregadora de la Monarquía y de graves destrozos en la Cultura o la educación, incluso con la persecución de la lengua común desde las instituciones borbónicas periféricas, los antiguos españoles se encuentran en extinción, sustituidos por nuevas generaciones de lugareños vascos, catalanes, gallegos, riojanos, canarios, valencianos, andaluces, extremeños… Además de las onerosas autonómicas servidoras de su cacique respectivo, incluso la televisión pública supuestamente nacional contribuye a esa fragmentación con sus programas regionales, en los que cada lugar parece el ombligo del mundo.

Cuando se viaja por España a través de cientos de kilómetros, cruzando paisajes de las regiones privilegiadas por el Régimen así como de las sacrificadas o relegadas, se constata hasta qué punto se haya deteriorada la nación española, fragmentada en diversos feudos, más privilegiados por él cuanto más ventajistas, traidores e insolidarios con el resto.  Así, un ejemplo: El Norte de Aragón tiene carreteras de varia condición. Unas son buenas o pasables, sobre todo comparadas con las semejantes francesas del otro lado de los Pirineos. Otras, incluso “nacionales” aunque con asfalto son viejos caminos de cabras, que contrastan con las modernas autovías, que no falte de ná, que adornan la vecina Navarra, la del Foro y los viejos carlistas recauchutados en no menos fieros batasunos. Y del  insolidario privilegio, siempre antiliberal. Claro que, para compensar, muchos de los rótulos indicadores navarros están solo en lengua indígena, de manera que no se sabe lo que significan.

Pero la desolación parece mayor en Castilla o León. Los campos parecen desiertos salvo por las filas de peregrinos que la atraviesan, a veces con andares torpes fruto del cansancio o del sufrimiento físico, camino de Santiago. A mil quilómetros, al principio de la parte española de una de sus variantes, en la colegiata de Roncesvalles ahora llamada “Orreaga” en lengua indígena, un grupo de devotos peregrinos oía Misa concelebrada por un cura oriental que hablaba en su lengua tan incomprensible como el vascuence. El único español allí era yo.

En muchos lugares especialmente en La Rioja, Castilla, León o Galicia, la atención a los modernos peregrinos ya es la actividad económica más rentable, una especie de moderno barbecho semillado con estampitas y todo impresas en la famosa compostela. Con el calendario fenológico primaveral los peregrinos son más esperados ahora que otras tradicionales especies viajeras estacionales como las golondrinas, las tórtolas o las cigüeñas. Albergues, hostales, bares o casas de comidas les esperan como agua de mayo. Muchos antiguos monumentos religiosos como el monasterio benedictino de San Zoilo en Carrión de los Condes han cambiado su destino para escapar de una segura ruina. Ahora reconvertido en lujoso hotel. Por sus claustros o demás dependencias ahora pasean huéspedes alojados en lugar de monjes. El templo, desierto durante mi vista, mantiene una elevada condición vibratoria telúrica, acaso por la presencia de aguas subterráneas del álveo del río Carrión en su subsuelo.

No deja de ser curioso el fatigoso caminar de los peregrinos hasta el ocaso, en dirección hacia donde se pone el Sol. En la oscuridad de la noche brillan las estrellas donde antes estaban deslumbradas por la potencia de la de nuestro propio sistema solar.  Y el viajero puede enmarcar su propio devenir con el del cosmos y sus abismos infinitos. Y así tomar conciencia de que aunque pequeña criatura, mini planeta errante, forma parte de un Todo. En algunos casos, tal luz salió de la estrella lejana antes del principio de nuestra historia conocida. Antes del comienzo de nuestro propio Tiempo.

Llama la atención del viajero la insólita presencia de extraordinarios monumentos artísticos en poblaciones decadentes o casi estancadas en el Tiempo. Un Tiempo, sí, que parece haberse detenido en algunos lugares sagrados: Sasamón, Castrogeríz, Frómista, Carrión, Sahagún… Joyas que son como mojones de un pasado digno, honorable, con otro concepto de la vida. Es curioso observar las cicatrices del Tiempo o los replanteos sobre la marcha de algunas de sus plantas o concepciones arquitectónicas. Y testigos de lo que fuese una importante nación hoy desvastada, saboteada por su clase dirigente mercenaria y estúpidamente jaleada por cierta chusma embrutecida, engañada, envilecida e identificada con los próceres más canallas o mercenarios. Una honorable nación antigua, que lograse las mayores e inauditas gestas, postrada y a las puertas de su desaparición. Esperando el machetazo definitivo que, si sigue así sin reaccionar ante el peligro, fatalmente ha de llegar más pronto que tarde.

¿Qué dirían hoy nuestros Azorín, Unamuno, Baroja, Machado? Ignoro si hoy proscritos como gente peligrosa por la moderna pedagogía socialista y golpista arrebatacapas. Gentes que nos enseñaron a muchos jóvenes de nuestra generación a amar a España y al español, su prodigiosa lengua. Desde luego el gran Valle, ninguneado en su tierra natal por Feijóo y su bien cebada corte de ignorantes galleguistas enmucetados, no necesitaría los espejos curvos del callejón de Álvarez Gato para explicar su teoría del esperpento. Basta con poner uno plano para ver reflejada la grotesca realidad en puritos cueros. Tampoco su Lámpara maravillosa, hoy ya casi apagada. Como la famosa lucecita roja azoriniana.

Pero si los del 98 parecen que habitaron una galaxia, muy, muy lejana, aún hay cosas que perduran. A través del rosetón meridional de su imponente iglesia de origen templario dedicada a Santa María la Blanca se filtra la luz solar que tarda en desperezarse en la fría mañana de Villalcázar de Sirga. Ahí, en la capilla de Santiago, están las tumbas de Felipe, hermano del Rey Sabio. Un personaje interesante que fuera compañero en la universidad de París del alquimista Alberto Magno o de Tomás de Aquino. Curiosa la tumba del teólogo de Trento en la rara e impresionante iglesia de los Jacobinos en la ciudad francesa de Toulouse. La virgen, acaso la misma que inspirara Las Cantigas al rey poeta, vigila protectora el sueño eterno de su hermano en la capilla de Santiago.

Pero de la singular iglesia española templaria de Villalcázar de Sirga hablaremos en otro futuro texto.

 

Fotos del autor, excepto la primera:

Mapa de España antes del desastre o fragmentación autonómica (Fuente: Internet)

Estella, la de la corte carlista, facción borbónica de otro rey bastardo como Fernando VII

Pórtico románico del antiguo monasterio benedictino de san Zoilo, hoy transformado en hotel

San Tirso en Sahagún de Campos

Iglesia de santa María, antigua encomienda templaria de Villálcazar de Sirga

 

 

 

 

El falsario manda pedir cuartel

Mientras aumenta la violencia impune contra la oposición sin que el falsario tome ninguna medida para proteger los derechos civiles de candidatos y ciudadanos, la portabocazas del gineceo gubernamental, loor del opulento moderno socialismo robolucionario de Neguri, con su media lengua falsa de serpiente trata de tentar a las inquietas y ambiciosas Evas de turno para que apoyen, gratis et amore la liberticida y antiespañola aventura de su jefe.

Según la heroica socialista robolucionaria de Neguri, los del malvado trifachito ¡cómo serán de fachas entonces los meapilas de sus cómplices y vecinos pene-uvistas! ahora deben salir a salvar al doctor falsario de sus malas e indeseables compañías con las que el pertinaz socialismo perpetra mañas, felonías, traiciones, acosos, violación de los derechos civiles, desfalcos y negocios. Y eso pese a que, fracasada la maniobra de aupar a la bailarina del Llobregat a lo más alto de la cucaña del Senado, pretende nombrar a otros conocidos facciosos del PSC para presidir ambas Cámaras.

En realidad, ojalá me equivoque, creo que no deja de ser una representación cara a la galería. En la actual situación española con los globalistas mangoneando sin freno ante una población embrutecida que ha decidido suicidarse, los de Ciudadanos y probablemente también los del PP con un Casado ya medio amortizado y una timorata renovación fracasada, al final harán lo que les ordene y convenga a Soros. Es a éste a quien corresponde decir qué mejor hacer para los intereses que representa a favor de la devastación de España a mayor gloria del NOM.

Las huestes de la franquicia española de Macron y Valls están siendo acosadas y sus actos de campaña saboteados impunemente por las antidemocráticas y liberticidas zurdas antiespañolas mientras el falsario cínicamente les pide que se abstengan por ¡patriotismo! Le pide patriotismo a los demás el mismo que se refocila en la abyección de la traición, la felonía y la demagogia.

En realidad, el algoritmo electoral permite el gobierno del falsario en comandita con Ciudadanos, pero tal coalición, el Plan B, si fracasa el de sedición con golpistas y oligarcas catalanes, etarras, comunistas y meapilas vascos, dejaría demasiado a las claras la verdadera naturaleza del cartucho de reserva. El combate real a nivel mundial es entre globalistas y nacionales a los que los primeros insultan llamándoles populistas o de extrema derecha.

Y la transparencia, la información para tratar de comprender lo que pasa en estos tiempos de entropía, caos, demagogia, trampas y disimulos mohatreros es un enemigo a batir.

 

 

 

Sobre el Día de las Letras indigenistas

«Toda mudanza sustancial en los idiomas es una mudanza en las conciencias, y el alma colectiva de los pueblos, una creación del verbo más que de la raza.»

 «A veces los idiomas son tan firmes en sus cercos, que nuestras pobres almas no hallan espacio para abrir las alas, y otras almas elegidas, místicas y sutiles, dado que pueden volar, no pueden expresar su vuelo. Los idiomas nos hacen y nosotros hemos de deshacerlos. Triste destino el de aquellas razas encerradas en el castillo hermético de sus viejas lenguas, como las momias de las remotas dinastías egipcias, en la hueca sonoridad de las Pirámides.»  

 «Ante la razón que medita se vela en el misterio la suprema comprensión del mundo. El Alma Creadora está fuera del tiempo, de su esencia son los atributos, y uno es la Belleza.»  

(Valle Inclán, La Lámpara maravillosa)

 

“Ora, na nacionalidade galega sinifica a superioridade indiscutibel da nosa Raza sobre das razas morenas euroafricanas de Iberia, e pol-o tanto, a inxusticia de que sexamos domeñados e gobernados por iles… que somos eiqui un pobo aparte, que as tradicios hespañolas das grorias de Castela, do Arabismo, do Século d ‘ Ouro, da Misteca, non son nosas, ni estan no noso ser, ni-nos podemos encariñar co’elas… sinifica o noso dereito a autonomia politica y a asoluta independencia no que toca a cultura.»

(Vicente Risco, Teoría del nacionalismo gallego) 

 

Cada diecisiete de mayo con gran bombo, gaitas y alharacas, la tartufesca Galicia oficial celebra lo que llaman el Día de las Letras gallegas, una denominación como poco equívoca sino directamente tramposa y sectaria. En efecto. De ella están erradicados los autores gallegos que escriben en español, que casualmente son los mejores. Nada más y nada menos que los grandísimos Valle, Cela, Torrente Ballester, Camba, Pardo Bazán, Fernández Flórez, Madariaga, Menéndez Pidal, Curros, Arenal e incluso la propia Rosalía quien llegaría a declarar, asqueada por el comportamiento sectario y fanático de los galleguistas, lo siguiente:

Mi querido Manolo: Te he escrito ayer pero vuelvo a  hacerlo hoy deprisa para decirte únicamente que me extraña que insistas todavía en que escriba un nuevo tomo de versos en dialecto gallego. No siendo porque lo apurado de las circunstancias me obligaran imperiosamente a ello, dado caso que el editor aceptase las condiciones que te dije, ni por tres, ni por seis, ni por nueve mil reales volveré a escribir nada en nuestro dialecto, ni acaso tampoco a ocuparme de nada que a nuestro país concierna. Con lo cual no perderá nada, pero yo perderé mucho menos todavía…..

(Carta de Rosalía de Castro a su marido, Manuel Murguía, fechada en Letrove el 26 de julio de 1881)

 

Se trata de gentes de muy variada mentalidad y planteamientos estéticos. Sin embargo, en estos festejos oficiales generosamente regados con dinero público se celebran y jalean personajes casi desconocidos para las musas o los aficionados a la literatura. Así, se premia a medianías, a mediocres normalizados acaso conocidos en su casa a la hora de comer. Gente bien cebada por los nutridos presupuestos respectivos, que junta letras en gallego transgénico o de laboratorio.

Habrá quien piense que exagero con esto de la inanidad estética de muchos de los galleguistas galardonados. Pues no. Hace unos años se llevó a cabo un experimento estético sobre este asunto en el diario ABC.  Publiqué un artículo con el título de Retrovanguardias  el 17 de mayo de 2012. Decía así:

“Ahora que se celebra otro Día de las Letras gallegas convendría glosar alguna figura olvidada sino preterida de su magra vanguardia. El lector avisado se extrañará de tal aparente contradicción, ya que la vanguardia dicen que se caracteriza por dos atributos: internacionalismo y antitradicionalismo, y no parece que ambas cosas se compadezcan con el vulgar y burocrático galleguismo.

Pero en todo hay excepciones y la figura de Nicanor Fernández lo es. Desde su pueblo natal en la provincia de Orense, Nicanor emprendería una búsqueda estética y personal singular cuando abandonó sus estudios de Medicina en Compostela y se marchó a Paris. Allí frecuentó a lo más granado de los grupos vanguardistas de entreguerras, se hizo amigo de toda una fauna artística notable entre la que destacan Max Jacob, el ex judío convertido en monje, al Unamuno existencialista recién escapado del destierro de Fuerteventura, al atormentado Cansinos Assens, sin olvidar a los futuristas lusos agrupados en torno a la revista Athena de la que Pessoa fuera figura señera.

Dicen que fue el verdadero inventor del dadaísmo y no Tzara, al encontrar por casualidad la palabra dadá en un periódico arrugado que envolvía un bocadillo de sardinas.

Muy influido por las Méditations esthétiques de Apollinaire escribió manifiestos sobre el cubismo. Confidente de Picasso, el pintor malagueño le explicaría el origen de su cuadro Las señoritas de Aviñón, inspirado no en chicas de la ciudad del cisma sino de una mancebía barcelonesa de tal calle.

No se sorprendió cuando la figura del cubismo literario Jean Cocteau le confesaba: “Yo soy una mentira que dice la verdad”.  En La Comedia francesa durante un ensayo de una obrita de éste, Picasso le explicaba algo sobre su ideal estético: “Ha estado bien esa escena. Los espectadores no deberían ver nada puesto que se supone una pared entre ellos y el escenario y debían irse… eso he pretendido yo con mi pintura, que se fueran, que dejasen de pretender ver lo que había, pero no lo he conseguido…”

Comprender a medias, de modo fragmentario porque la totalidad sólo se alcanza con la muerte. El Todo es muerte. La vida es parte.

De vuelta a Galicia ya muy enfermo fue ingresado por curas, escribanos, bachilleres, como otro don Quijote apócrifo cualquiera, en el loquero más próximo. Nicanor terminó su aventura en Conxo. Con su muerte se acabó la novela experimental. Las truculencias, la intriga, las recetas de magia negra recuperadas de viejos grimorios, se publican hoy en el DOGA un género literario sincrético que recoge todos los ísmos: La premonición sobre la muerte del arte de los Gorsz o Hertfield se ha cumplido.

Galicia no debería olvidar a sus hijos más preclaros y visionarios, gentes raras y heterodoxas que se atrevieron a cruzar al otro lado del psicológico telón del grelo. Nautas entre la Conciencia individual y el Inconsciente colectivo, habitantes de un universo imaginario de arco iris detrás de la lluvia, que mereció existir pero no pudo ser. Otro año será.”

(Publicado en ABC el Día de las Letras gallegas de 2012)

Hasta aquí el texto de ABC recuperado. El caso es que nadie me pidió explicaciones de quién era tal personaje, cuya biografía me había inventado. Muy bien ese personaje ficticio podría haber sido elegido autor galleguista del año.

Pero no hablamos del pasado: en la Galicia actual de Feijóo los autores gallegos que escriben en español no son considerados escritores gallegos ni tienen derecho a apoyo alguno. Increíble pero cierto: el hipócrita Feijóo por activa o pasiva está colaborando en el ninguneo sino erradicación de la Cultura española de Galicia.

A él y a sus beneficiados les conviene. El indigenismo es un recurso caciquil cuya primera víctima además de la libertad es la Cultura. Claro que según la versión oficial de Núñez Feijóo, nosotros los gallegos somos un ejemplo de nacionalismo fino, educado amén de filantrópico, feminazi, pro morisma, pro LGTBI, pro memoria histórica, pro aborto y cualquier otra maniobra destructiva propia de la vigente ingeniería social como la imposición del gallego. Alfredo Brañas ya explicaba la razón última del nacionalismo galleguista, «Regionalismo» en su jerga: Galicia para los gallegos. Un coto de caza caciquil lejos de los malvados españoles que nos puedan disputar el dulce mangoneo y la lucrativa comodidad de la poltrona.

Al cabo, un ejemplo más de sectarismo, de poner en nómina patriótica un Parnasillo jerarquizado, burocratizado y «orzamentado» como dicen aquí en la deplorable prosa de la neolingua gallega que ha venido a instaurarse por la cerril burocracia que pastorea los presupuestos autonómicos, en vez de la antigua musical habla popular o de aldea.

Y también un pretexto para ningunear la literatura española y tratar de deformar las mentes de las infelices criaturas que caen bajo las garras de los ignaros nacionalistas de todos los partidos. Literatura, Geografía, Historia son, es decir, debieran ser, materias comunes a todos los españoles. Forman parte de nuestra conciencia como pueblo, de nuestro sistema de afectos presentes y pasados. De nuestro pasado, presente y proyecto de futuro comunes. Es curioso recordar, hablando de Literatura, como las famosas Cantigas del rey Sabio compuestas en galaico portugués fueron inspiradas por el edificio de la encomienda templaria de Villasirga en Palencia, citada en varias de ellas. Y donde se encuentra, precisamente en su capilla de Santiago, el sepulcro de un hermano de don Alfonso X.

Y es que cuando se prefiere lo propio a lo bueno hay que reconocer que se está produciendo una castración. Mala siempre, pero criminal cuando no es una mera auto emasculación como la que se infringían los sacerdotes del viejo culto de la diosa Cibeles, sino que se produce a otros que tendrían derecho a no ver limitadas sus posibilidades intelectuales ni como miembros de una comunidad mayor y de más amplios horizontes. Una aventura dañina y fracasada, porque la gente no es tonta, y por la propia experiencia de la vida, suele terminar en desengaño e incluso con una reacción de lamentable paradójico aborrecimiento de la lengua autóctona que de modo tan fanático se les ha querido imponer.

Porque uno de los escasos grandes patrimonios que nos quedan a los españoles de la actual patria devastada y medio arruinada es nuestra Cultura. Una lengua franca hablada por cientos de millones de personas, entre las más importantes del mundo civilizado.  Con una literatura de extraordinario interés y belleza a la que nada de lo humano le es ajeno. Ligada íntimamente a la historia de las ideas estéticas y de los géneros literarios. Creadora de arquetipos universales y fuente de inspiración de muchos de los más grandes autores de todos los tiempos. En la que han bebido literatos como Shakespeare, filósofos como Schopenhauer o científicos como Freud, quien, estudiante de Medicina en Viena, aprendió con gran esfuerzo español para poder leer y estudiar El Quijote en su lengua original.

Está muy bien cuidar sin sectarismos, de modo prudente y proporcionado, las peculiaridades regionales que suman y enriquecen el conjunto, pero que no traten de imponerse para sustituir a la fuerza a la lengua y Cultura comunes como ocurre hoy en la Galicia de Feijóo. Pues hoy, más que una lengua moribunda, artificial, oficialmente impuesta pero sin futuro en la globalización, aún es más preciso recuperar el Arte y la Patria común. Hay que restaurar la Cultura española, el mundo de los valores donde habitara el Alma Creadora, como premisa indispensable para el desarrollo de otras cuestiones sociales. También es indispensable que las generaciones más jóvenes superen el corralito intelectual donde pretenden encerrarlas burocracias localistas y nacionalistas cómplices de las oligarquías y caciquismos locales y dispongan de coordenadas elementales donde cobren sentido ideas, autores y obras literarias. Y donde puedan comprenderse mejor a sí mismos en su condición de españoles, de miembros, pese a su actual postración provocada por el sabotaje de sus dirigentes, de una de las más importantes naciones de Occidente.

 

 

 

¿Fragata a la fuga?

La imprevista retirada de la ultra moderna fragata española Méndez Núñez de la escolta al portaaviones atómico norteamericano Lincoln en misión prebélica en el Golfo Pérsico constituyó la comidilla informativa de ayer. Un extraño suceso que asemeja todo un esperpento de variada significación. Lo ha “explicado” la jueza redicha que hace de ministra de Defensa, eso sí, desmentida o rectificada luego por otros miembros y miembras del gineceo gubernamental, con lo que el barullo y la confusión aumentan. De modo que incluso una decisión que pudiera ser acertada y servir para rectificar un error previo se ve envuelta en la duda y la sospecha al venir de quien viene.

La primera pregunta es obvia. ¿Qué hacía la fragata española como comparsa de la flota americana? Parece ser que era por motivos comerciales. Como en escaparate de Ámsterdam estaría allí para lucir sus habilidades y contribuir a lograr sustancioso contrato joint venture, con no menores hipotéticas sustanciosas comisiones.  Dicen que cerca de 20.000 millones de dólares.  Una unidad equivalente o medida de despilfarro socialista o diarrea presupuestaria del doctor falsario durante su embarazo gubernativo de nueve meses antes de parir rollizo pucherazo.

Otros, más píos, dicen que era por lo del quinto centenario de la vuelta al mundo de Elcano. Extraña el caso cuando el gobierno del falsario contra toda realidad histórica ha cedido los honores del gran fasto español a la vecina Portugal.

Para otros más se trataría de mero oportunismo electoral del doctor tramposo para hacer méritos entre sus irreflexivos, felones y encanallados votantes capaces de aplaudir con la boca abierta cualquier juego de manos y villanos.

Para otros, la decisión gubernamental se debería a chantaje podemita.

Sin embargo, más allá del oportunista cálculo mercantil o electoral, la Armada española debiera estar al servicio de los verdaderos intereses específicos legítimos de España. O al menos ese es nuestro deseo como ciudadanos. Bastantes amenazas tenemos con el sultanato, los golpistas impunes de Cataluña, los etarras o los prostituidos socialistas sorosianos españoles y europeos como para mandar de excursión lejana a nuestras unidades más modernas en un asunto ajeno o remotamente relacionado con nuestras posibilidades geoestratégicas.

Es de temer que, como en otros muchos casos anteriores, los EEUU estén buscando la creación de un impostado casus belli para agredir a Irán. No es calumnia. Hay muchos precedentes históricos. El auto atentado del Maine en el puerto de La Habana que sirvió de pretexto para declararnos la guerra, el trasatlántico Lusitania cargado de armas o los viejos acorazados de Perl Harbour empleados como oportunos cebos cuando desde hacía meses se habían descifrado los códigos del espionaje japonés, el falso incidente del golfo de Tonkín, la agresión y desmembramiento de Yugoslavia, la  inventada existencia de armas de destrucción masiva de Irak, el auto atentado de las torres gemelas, la criminal agresión a Siria con el montaje de falsa bandera de Isis,…

Parece ser que la retirada unilateral norteamericana del acuerdo multipolar con Irán no ha sido suficiente provocación. Y habría que inventarse otra. Una oportuna acción de falsa bandera quizás perpetrada por algún servicio secreto amigo. De momento, cierto sabotaje del pasado fin de semana a unos petroleros saudíes cerca de los Emiratos ya ha sido achacado al régimen iraní.

El despliegue naval americano y una hipotética agresión a Irán o China ¿acaso tiene que ver con el futuro reseteo del sistema monetario mundial asociado a un nuevo patrón oro, la guerra comercial con China y el Brexit e incluso una hipotética perdida de control del Deep State y de la mafia jázara?

¿Cómo encajar todo esto con la escasa información fiable disponible para el ciudadano de a pie que no obstante intenta comprender lo que ocurre? El despliegue y las posibles escaramuzas o acciones bélicas que pudieran venir, ¿sirven como coartada para dicho reseteo o, por contrario, tratarían de impedirlo? ¿Quién manda realmente en EEUU, Trump o el Deep State?

Ya se verá. Sea como sea la fuga de la fragata tiene la ventaja para nosotros, normalmente ensimismados en el ombliguismo egoísta arrebatacapas de nuestra estulta y podrida clase política, de llamar la atención acerca de la precariedad del mundo que nos ha tocado vivir.  Y como podemos estar al borde del abismo sin saberlo.

 

Meigallo

Al regreso de un viaje lejos de la desolación de la quimera española me encuentro con que al pobre Casado me lo han cambiado tanto que ya no lo reconoce ni la madre que lo parió. ¿O sí? Acaso, a falta de creer en nada como es norma habitual en su partido, todo es disimulo, función de conveniencias, y como los Marx, puede eliminar a su antojo fragmentos de la parte contratante de la primera parte de la parte contratante… ¿con sus electores…?

Don Miguel de Cervantes votó pero salió, mediante oportuno pucherazo o no, lo contrario. Cuando el sin par caballero Don Quijote resultó vencido en la playa de Barcelona no renegó de su ideal Dulcinea pese a estar amenazado de muerte. Claro que el muy loco o desarraigado sostenía que La libertad es uno de los más preciosos dones que los hombres dieron los cielos, con ella no pueden igualarse los tesoros que encierra la tierra ni el mar encubre; por la libertad, así como por la honra, se puede y debe aventurar la vida; y por el contrario, el cautiverio es el mayor mal que puede venir a los hombres”.

Casado se comporta distinto. Opuesto al heroico Cervantes o al arquetipo quijotesco. El taimado clan galleguista de caderas altas parece haberle sorbido el seso y ¿el sexo? Cobardeando en tablas como manso pregonao y renegando de la sangre de su supuesta brava casta de lidia, va por ahí lloriqueando, mendicante, emasculado como sacerdote de Cibeles, en inútil peregrinación a un centro imaginario, mendaz, falso como la tesis de Sánchez o las cuentas de Bárcenas, pero lucrativo pretexto para  toda clase de imposturas, trampas y desfalcos. En su insólita desorientación busca cuartel y salvación en territorio enemigo donde más fácil ha sido su abducción.

 

Como homenaje al sufrido lector y en premio a su paciencia he estado haciendo algunas pesquisas por las remotas corredoiras y montañas de Galicia y por los no menos difíciles aunque más sutiles senderos astrales para tratar de averiguar la verdad del extraño caso acontecido, que ahora les ofrezco como auténtica primicia.

La cosa se fraguó hace unas semanas. El taimado prócer tartufo se sentía amenazado y estuvo buscando en el Catálogo oficial de meigas, bruxas, menciñeriros, saludadores, compoñedores, curandeiros, pastequeiros, cartuxeiras, corpos abertos, arresponsadores, rosareiras e boas mulleres de la Xunta de Galiza qué mañas podría mejor utilizar para neutralizar al osado impertinente de más allá de Pedrafita que pretendía hundir su negocio, rasgar el telón del grelo y recuperar al degenerado partido galleguizado para su teórica misión de defensa de España y de la clase media amenazadas por las diversas hordas franquicias sorosianas del Régimen.

Pero, ¿a quién consultar? Fuera de los enmucetados Catálogos oficiales, la misteriosa señora Maruxa, experta conocedora de tales oficios, le sugiere al oído una acreditada figura ya retirada que vive en una remota aldea de la Galicia profunda. Dicho y hecho. Ahí que va la bien cebada comitiva oficial como Santa Compaña motorizada con el nutrido ejército de cabecera formado por asesores, consultores, guardaespaldas, pitonisos electorales, normalizadores lingüísticos y xornalistas ditirambo- alabanciosos todo a cien de la telegaita o de la prensa adicta al pilla pilla orzamental.

Sin embargo, la delicadeza de tan singular asunto requiere mucha reserva. La misión real debe ser secreta a prueba de indiscreciones o cotilleos, dentro de lo que cabe. El ejército oficial queda reponiendo fuerzas en una venta cercana mientras el heroico prócer se encamina a pie sorteando charcos y boñigas hasta la enxebre casa indicada.

Se vas o San Benitiño, non vaias o de Paredes, que hai outro máis milagreiro San Benitiño de Lérez

Casi todas las dolencias tienen su santo adjudicado. San Benitiño es infalible para las verrugas. El tarangaño o raquitismo puede curarse mediante rituales efectuados por una sabia y otras tres mulleres que se llamen Maria al menos mientras duren los mismos. El tarangaño o raquitismo ideológico, endémico entre indígenas, se cura leyendo y viajando.

La sesión ha de empezar con un buen diagnóstico. Testigos, amén de una cruz de Caravaca y una figa de azabache sobre la mesa, una lechuza disecada, la piel de un sapo y una salamandra. La sabia carteira o napeira bota as cartas que ha sacado de un bolsillo de su colo. En efecto, el risueño joven moreno aparece claro en el naipe y es una amenaza peligrosa. Y tiene suerte, el fracaso en las votaciones ha tornado éxito indiscutible al poder formar gobierno sureño en comandita con el perejil de todas las salsas pero sobre todo gracias al apoyo de los malvados españolistas castellanos. Hay que hacer algo.

El encargo ha de ser provocar la perniciosa caída de la paletilla o mejor aún, una variante del meigallo, del ramo cativo o posesión diabólica que hace que los que lo sufren pierdan la cabeza. Según el teórico del nacionalismo gallego Vicente Risco lo causan unos demonios infernales o de espíritus intermedios: “Espiritos que andan no aire, que poden ser os ánxeles indultados cando os outros foron botados do ceo”. Claro que también pudieran ser animales irracionales invisibles o bien duendes como los indicados por el Padre Fuentelapeña en su famoso tratado El Ente elucidado.

Una vez dentro de las víctimas trastornan hasta tal punto su mente que hacen y dicen las cosas más extrañas o inadecuadas. Pretenden viajar al quimérico centro, renegar de sus mejores ideas o pretensiones, acogerse a la fementida protección de bujarrón mafioso o del enemigo en casa.

«Eu non sei que demo teño, que na barriga me vole, eu non sei se e macho ou femia, non sei se e muller ou home».

Según los galleguistas conocedores de la cosa uno de los síntomas más notables e irrefutables de estar bajo la influencia do demo es hablar en castellano. Lengua del maligno, que debe ser erradicada. Galicia para los gallegos postulaba el precursor Alfredo Brañas.

Según la Tradición y como promesa para lograr la total virtud del encantamiento, el prócer solicitante ha de hacer de ofrecido. Bien en la romería de Santa Marta de Ribateme o en la de la Puebla del Caramiñal, según mejor conveniencia.  Ha de meterse vivo en el ataúd portado a hombros y rodeado por sus deudos y derechohabientes provistos de velas y donativos para el cepillo. Buena táctica el hacerse el muerto estando muy vivo.

¿Cómo recuperar la prístina condición? Sabemos que Apuleyo, convertido en asno, debió comer rosas rojas consagradas a Isis para recuperar su primitiva figura humana. Pero lo más cercano es llevar al energúmeno al santuario de El Corpiño para hacerle un oportuno exorcismo.  No siempre el éxito está asegurado pese a la acreditada pericia del exorcista. Con el impenitente y recalcitrante Castelao no hubo manera ni exorcismo que valiese. Sí, en cambio, con Risco aunque acaso la terapia resultara excesiva: luego de nacionalista gallego se hizo falangista y paseaba bizarro con camisa azul y correajes por su Orense natal.

Hasta aquí las averiguaciones. Creo haber realizado un buen servicio a mis sufridos pero admirables lectores y demás público en general revelando estos escondidos arcanos de tanta trascendencia para la suerte de la Patria. Conviene saber lo que ha pasado para explicar lo que pasa y tratar de paliar los males de lo que fatalmente pasará sin exorcismo ni desencantamiento que lo remedie.

 

 

PP. Plañideras para un funeral

Pese a quedar segundo pero no terminal como la UCD con Calvo Sotelo, el PP ha salido descalabrado de estas últimas elecciones si damos por reales sus resultados oficiales. Su caída en votos ha sido similar a la ya protagonizada anteriormente por el galleguista felón del famoso Luis, sé fuerte. Sin embargo, los enemigos de Casado, y de España como nación, afilan la navaja cachicuerna para degollar al intruso que ha tenido la osadía de intentar lavarles la cara de las pertinaces legañas autonómicas, galleguistas, cagapoquito, amariconadas, centristas, sobrecogedoras, monipódicas, mohatreras…

Un coro de desconsoladas plañideras, más falsas que la tesis de Pedro Sánchez o que el patriotismo de Feijóo, ha empezado el hostigamiento y caza de Casado.

Pero la realidad es que el PP ha desaparecido del País Vasco ¡Pobre Ordóñez y tantos otros héroes! Su sacrificio ha sido traicionado por el sobrecogedor galleguista felón y hoy por su cofrade Maroto. Y si no ha desaparecido también de Cataluña es gracias a la heroica resistencia de Cayetana Álvarez de Toledo. Y en la Galicia de Feijóo ha bajado hasta quedar por debajo de la PSOE.

¿Tiene remedio aún el PP?

Mientras vamos al tenebroso capoeiro a destripar un capón del corral galleguista bien cebado a costa de oficiales orzamentos para ver qué nos dicen sus vísceras y contárselo a los amigos lectores, cabe aventurar algunos comentarios desde luego claramente incorrectos:

El futuro de Casado depende en gran medida de los resultados de las próximas elecciones donde el intrincado amén de nutrido tenderete clientelar de autonomías y municipios puede actuar como red salvadora o al menos amortiguadora de la costalada.

El PP como los personajes de Pirandello debe buscar un autor que le proporcione un guión, una razón de ser que justifique su estar. No se trata solo de actores sino lo más importante del guión o libreto a representar. Y, desde luego, ya aclarado esto, de conseguir un elenco de actores creíbles. El nacionalista Feijóo puede hacer bien de traidor Yago en un Otelo, pero nunca de salvífico Lohengrín o de virginal puro redentor Parsifal en busca del grial. La Pastor, conocida aquí como Miss Alvia, ya ha demostrado su nivel de incompetencia. Y desafina cuando saca la cabeza de la protección de la gallina culeca marianesca para soltar algún aria de impostada coloratura, porque de bravura ni lo intenta. Cabría especular también con la vuelta de la cínica miss Bilderberg, la engreída felona colaboracionista del golpe catalán, pero el desastre sería irreversible.

Casado no ha sabido o no ha podido entrar por falta de tiempo o de coraje en el corral ajeno bien provisto de desinfectante Zotal para no dejar bicho infeccioso marianista vivo. Lo que los militares suelen llamar aprovechamiento del éxito para inutilizar la capacidad de respuesta o resistencia del enemigo.

Como pasa en las empresas decadentes que se ven relegadas o expulsadas del mercado el PP necesita un plan estratégico realista. El análisis de sus puntos fuertes y débiles. De sus oportunidades y amenazas.  Debe modernizar su mercancía para hacerla más atractiva al comprador. Y no solo en apariencia sino sobre todo en calidad y coherencia con la etiqueta identificadora. Hasta ahora vendía mercancía podrida en régimen de monopolio y el traicionado consumidor se veía obligado a comprarla o a abstenerse. No se puede decir como hace Feijóo, por ejemplo, que «Galicia es una nación sin Estado» y luego pretender ser el rey del mambo en España. O promover y financiar aberraciones anti-jurídicas y anti-liberales como la Ley de género, de memoria histórica o de «normalización» lingüística. El consumidor estafado y avisado se larga en busca de otras ofertas.

La calidad de una democracia depende de la de sus instituciones pero también de la propia cualificación de los votantes. La democracia funciona bien cuando hay verdaderos demócratas: gentes que tratan de ser mejores, de cultivar los valores que promocionan la dignidad humana. Y que tienen un cierto sentido del Bien común. Como explicaba Thomas Mann, la de llevar sobre sus hombros esa supuesta cultura superior que la clase alta, en cuyas manos está la democracia en las ciudades libres, trasmite a sus hijos.

Pero el PP, causa y efecto de la inanidad espiritual, moral e intelectual de buena parte de clase dirigente, ha renunciado a trasmitir nada. Y ha contribuido junto con las zurdas españolas a desbaratar la cultura del mérito, el valor de la aristocracia del espíritu, de la cultura, de la voluntad de ser libres y mejores. Y también a ridiculizar y despanzurrar la idea de España. La economía es lo único importante. Dicen los marxistas. Y los canallas cobardes acomplejados.

Una democracia de calidad se basa en una opinión pública formada e informada. El PP ha promovido el embrutecimiento de los españoles entregando la educación a las zurdas e incluso ilegalmente los principales medios de comunicación siempre que ofreciesen protección mafiosa mohatrera a sus prostituidos líderes. Aquí, con la agravante del galleguismo que posibilita el mantenimiento de la ignorancia, el caciquismo y la corrupción. Pasta fresca por apoyo mafioso.

Con la complicidad activa o pasiva del PP las nuevas generaciones no lo son ya tanto de españoles, sino de vascos, catalanes, murcianos, cántabros, extremeños, andaluces o… gallegos. Aquí en Galicia el PP DE Galicia, que no DE España EN Galicia, está arrasando la cultura española, promoviendo y subvencionando a sus enemigos, los nacionalistas incluido el hipócrita mandamás Feijóo.

Pero, toda estructura organizativa debe tener una misión. Una razón de ser. Ya no vale el estar por estar. Esa misión que justifica y legitima a la estructura organizativa debe ser coherente con su razón de ser.

Visto lo visto, si quiere sobrevivir, urge la desgalleguización del PP. En cuanto a dirigentes políticos Galicia está sobre representada históricamente en relación con su población. Salvo la excepción de políticos como el llorado Canalejas, en general su servicio a la causa liberal española ha sido manifiestamente mejorable.  Hoy aquí tiene la cantera de la flaccidez patriótica, el caciquismo, el autoritarismo, la demagogia, la cobardía, la corrupción, el disimulo tartufesco, cuando no la mera felonía linda y lironda. Calvo Sotelo enterró a la UCD. Rajoy ha dejado al PP herido de muerte, aunque el moribundo acaso pueda eludir la tumba si es capaz de rectificar radicalmente a tiempo.

¿Qué pasará?

Aún no lo sé. Veremos qué nos dice la inspección de las tripas del capón.

 

 

 

 

 

 

De pucheros y pucherazos

En la anterior entrada ya he hablado de las elecciones de ayer. Pero varios amigos me preguntan si creo que haya habido pucherazo en las últimas elecciones. Tal hipótesis explicaría los extraños aciertos proféticos del máster chef Tezanos o la no menos extraña y oportuna desaparición de gran cantidad de supuestos votos de la derecha que parecen haberse perdido en un raro agujero negro. La verdad es que no lo sé, pero tampoco me extrañaría que así hubiera sido, si tal se pudiera. No es ser fantasioso ni conspiranoico, sino que gato escaldado del agua fría huye. Tenemos el precedente de haber pillado al flamante ganador, el audaz doctor falsario, haciendo trampas en las primarias de su partido para robar a sus propios filantrópicos camaradas. Pero, ¿Se puede? Hay división de opiniones sobre el particular. Desde luego el sistema electoral español parece muy garantista y blindado a pie de urna, con muchos y varios testigos, pero otra cosa es lo que acaso pudiera pasar en el agujero negro del conteo electrónico una vez se introducen los datos en el ordenador, esta vez en gestión encargada a una empresa ad hoc, diferente de la de anteriores elecciones.

La tradición española de votaciones nos habla de trampas y muy notables precedentes. Así por ejemplo el escandaloso pucherazo para aprobar el Estatuto de Autonomía gallego en junio del 36.  O el de febrero de ese mismo año que falsificó la victoria del Frente Popular.  Por no hablar del tinglado caciquil de los Trampetas y Bocanegras durante la anterior Restauración que explicaban, por ejemplo, nuestra Emilia Pardo Bazán, Felipe Trigo o Joaquín Belda.

Joaquín Belda ironizó en uno de sus famosos relatos breves sobre las mañas electorales de la época: “Silvino Cordero, vota” cuenta las aventuras de un personaje que votaba en todos los colegios electorales de Madrid, o al menos lo intentaba. No es que le inscribieran donde no vivía, como recordarán en el célebre caso de la excelentísima vicepresidenta del gobierno socialista zapateresco, hoy bizarra consejera de Estado. Silvino Cordero tenía un amigo empleado en eso de los muertos del Ayuntamiento que cuando se acercaba la fecha de las elecciones le facilitaba una lista en la que constaba el nombre y domicilio de de uno de los fallecidos más recientes en cada colegio electoral. A veces le ocurría que cuando se acercaba a la urna ya se le había adelantado otro suplente que había ocupado el lugar del muerto. Otras veces tenía que disimular puesto que era conocido de los interventores.

«¿Y por qué hace usted eso? Le preguntaba algún conocido.

¡Toma! Por lo que se hacen casi todas las cosas en este mundo: por dos pesetas y un cigarro puro.»

Muchos próceres monárquicos como el inefable Romanones se rascaban el bolsillo para sobornar a sus electores. Hoy, el doctor falsario ha modificado parcialmente las mañas tramposas y rasca no su bolsillo si no el de sus víctimas contribuyentes forzosos para comprar el voto de vagos, maleantes, golpistas, filoetarras, nazifeministas, okupas o descamisados. En la pintoresca España actual también sucede que los electores vivos o muertos son los que convidan a los partidos políticos que cobran abusivamente por cada voto recibido. Tras cornudo apaleado. Pero la remuneración del fraude también puede estar “en diferido” como diría cierta «prócera» popular manchega compañera de Bárcenas.

La citada Pardo Bazán comparaba a España con Rusia, “dos pueblos antiguos y a la vez jóvenes que aún ignoran adónde les empujará el porvenir, y no aciertan a poner de acuerdo la tradición con las aspiraciones”.

En la literatura rusa hay una noble pulsión moral un intento de mejorar la realidad, casi siempre con repercusiones. Pero aquí el drama es la indiferencia hacia la literatura y el arte, se quejaba con razón la ilustre autora. Aunque, ahora en su Galicia natal junto con el gran Valle, genial practicante de la “voluptuosidad del ayuno”, la propia doña Emilia es casi una escritora proscrita, represaliada post mortem por la Santa Inquisición nacional-galleguista oficial de Feijóo por el grave e imperdonable delito de escribir en español.

Nicolás Vasilievich Gogol, uno de los mejores estudiosos del alma rusa. Gogol fue un alma atormentada que sufrió mucho. En eso se diferencia poco de otros muchos grandes literatos rusos, que poseen un algo de agentes psicopompos pues la literatura rusa lleva a los lectores sensibles al mirador de los abismos más insondables de la conciencia humana. Estudioso de la magia, que practicó en su madurez y describió en alguno de sus relatos, no obstante se considera a Gogol como el padre de la novela realista rusa. Su primera obra, “El inspector”, es la historia de una corrupción equivocada. No en el sentido moral, que todas lo serían, sino en el de sobornar a destinatario equivocado. Los corruptores, los caciques locales, confunden a un pobre diablo recién llegado con el temido inspector que viene a revisar la situación desde la capital. Censurada primero, luego autorizada expresamente por el propio zar Nicolás I, su estreno en San Petesburgo constituyó un gran escándalo. No obstante, gustó mucho en Moscú, con un público diferente y más sensible al asunto criticado. Dejo al amable lector su aplicación al caso español en diversas situaciones de nuestras instituciones.

Después de este gran éxito, Gogol escribió la que se considera su obra maestra “Las almas muertas” que refleja con singular humor y maestría la peculiar situación de la sociedad rusa en relación con la servidumbre. El protagonista, Chichikov, consejero de Estado, importante propietario, viaja por motivos particulares.  Muy “particulares” aprovechando la existencia de instituciones tradicionales como los siervos y la relativa inoperancia de la administración rusa, salvo en la cuestión policial. A Chichikov se le ocurre que puede aprovecharse del retraso con el que la administración zarista actualizaba el censo de siervos varones, “almas”, en su terminología, comprándoselas a sus antiguos propietarios. Estos se benefician al librarse de pagar la contribución que les correspondería hasta que fueran dados oficialmente de baja y el pícaro puede utilizarlos como ejército fantasma, como prenda ficticia para conseguir sus propias concesiones o proyectos ante la burocracia zarista.

Volviendo a nuestro caso, ha habido quejas en la gestión del voto por correo, en las dificultades para inscribirse. Pero la cuestión clave ahora estaría en la fase del proceso electrónico y sus hipotéticas trampas por conteo de falsos votos muertos. Sabemos que el fraude electrónico electoral ha sido posible en EEUU, cuyo degenerado Partido Demócrata tanto inspira a nuestro héroe.  Lo explicaba uno de los informáticos autores del fraude ante cierto tribunal que investigaba las denuncias. La trampa se hacía manipulando con programas o algoritmos ocultos de sustitución de la naturaleza de los votos durante el proceso de contabilización de ellos. Otros autores denuncian el empleo manipulado del sistema Smartmatic dentro del Proyecto PRIVILEDGE.

Desde luego está supuesta manipulación, aunque oculta, hubiera requerido importantes complicidades institucionales. En contra de la hipótesis, no está tanto la propia dificultad de tal supuesta complicidad, ya comprobada en muchas instituciones mohatreras del Reino, sino el hecho de que los partidos estafados no hayan protestado por las supuestas trampas en la timba.

Pero, acaso podría funcionar la ley del miedo: Los resultados favorecen los peores intereses globalistas que son los verdaderos amos del monipodio más allá de la manipulable opinión de los ilusos votantes. El que proteste castigado sin postre.  Y el IBEX cierra históricamente por primera vez en alza, aunque pequeña, tras unas elecciones. Cuando lo lógico, desde el punto de vista del inversor de a pie español, sería una caída espectacular de pánico por el desastre que se avecina. Y eso que, además, los dos valores más importantes, Santander e Inditex, habrían descontado el inmediato pago de dividendos.

NOTAS:

Aquí otra versión de la posible técnica de fraude electoral

Y otra que lo achaca a la manipulación del voto por correo

ADDENDA (1 de mayo de 2019)

Se van confirmando las sospechas de indicios de pucherazo en varios lugares.  VOX exige la revisión de todas las urnas tras la aparición de decenas de miles de votos nulos.

 

 

 

Elegía

“Trasmita al presidente Nixon que el orden y la estabilidad en España quedan garantizados por las oportunas medidas que estoy tomando”.

Mi verdadero monumento no es aquella cruz en el Valle de los Caídos sino la clase media española”.

(Confidencias de Franco al general Vernon Walters).

 

Una de esas medidas, además de asegurar la entronización de Juan Carlos según los deseos norteamericanos, será facilitar pasaporte y escolta de los servicios secretos españoles a Felipe González y compañía para derrocar a Rodolfo Llopís en Suresnes y fundar el PSOE made in USA, base del atlantismo y la monarquía juancarlista, y partido clave para evitar una verdadera democracia, promover y sostener el monipodio del gran capital, en parte producto del saqueo del patrimonio público español, con el paradójico apoyo de muchos trabajadores españoles que, engañados por unas siglas falaces o mohatreras, actúan contra sus verdaderos y legítimos intereses.

Si el PSOE made in USA fue clave para dar estabilidad al Reino de España a finales de la Guerra fría, ahora nos encontramos inmersos de pleno en otra etapa histórica y lo que “toca” es la desestabilización controlada de los antiguos Estados nacionales para promover el globalismo del NOM. Y, para nuestra desgracia, el Reino de España es uno de los Estados más débiles tanto por el embrutecimiento programado al que viene siendo sometido el pueblo español con la complicidad de la clase dirigente y de los partidos turnistas y separatistas, cuanto por la ineficacia de las instituciones políticas, económicas y culturales borbónicas para mantener la Nación.

Entiendo que tales son las causas mediatas de la debacle nacional de ayer. De este renovado «¡Vivan as caenas!» de tan infausta memoria por el que el populacho enardecido suelta las acémilas del carruaje de los traidores y felones para tirar de él. En efecto, tras el golpe del 11 M, la labor de un ZP, un cómplice galleguista chantajeable felón, o ahora del doctor falsario es la de devastación, de sabotaje, de provocar una vía de agua en el casco que haga del naufragio mera cuestión de tiempo. Decía alguien con aguda y lúcida ironía que España era un nuevo Titanic en el que, a diferencia del primero, la mayor parte de la tripulación y del pasaje encima aplaudía mientras se hundía. Veremos quién aplaude cuando el sistema dé en quiebra y no pueda hacer frente al pago de pensiones o sus compromisos.

Y en esa labor de sabotaje y hundimiento de la nación española el prostituido PSOE made in USA vuelve a tener un papel decisivo. Con dos escenarios principales posibles: La vía rápida para el hundimiento a las bravas, el pacto criminal con golpistas catalanes, etarras o teocráticos meapilas vascos y comunistas bolivarianos. O bien la coalición con Ciudadanos el partido globalista afrancesado a lo finolis, del pijerío neoliberal o socialdemócrata según exija el guión, que pretende despojar a España de lo que le queda de soberanía para ofrecérsela a instituciones financieras y políticas no democráticas globalistas como UE, FMI, BCE, OTAN… en esta segunda alternativa quizás se pudiera salvar, si tal conviniese a esos poderes fácticos, una presencia honorífica de la Monarquía, algo así como la de la Reina de Inglaterra en la Commonwealth. Una especie de carabina para tapar la orgía y el desaguisado.

La primera vía, la rápida, supone indultos, más impuestos confiscatorios y caciquismo tribal autonómico, ruina del entramado de la economía real en beneficio de la financiera, con la consecuencia del desmantelamiento de la clase media española de la que Franco se sentía tan orgulloso, más privilegios abusivos para las reaccionarias oligarquías periféricas a las que la PSOE sirve, referendo de autodeterminación, al cabo… el fin de la España conocida y de la propia Monarquía.

La segunda, necesita más tiempo y requiere un mayor disimulo, aunque incluso quizás pudiera resultar más demoledora a largo plazo.  Y, también, necesita otro requisito: que la criatura Rivera no se comporte como mula ensoberbecida díscola al amo. Que acepte ser sacrificada ahora en el altar sorosiano o pretenda ir por libre para sustituir en el futuro al doctor Sánchez como imaginaria de igual servicio.

 

 

 

 

 

Don Miguel de Cervantes vota

Algunas personas, al parecer aún minoría, lo tienen claro: En la situación política mundial cada vez resulta más preciso intentar defender las culturas y tradiciones nacionales frente a las agresiones globalistas dispuestas a disolverlas en un marasmo embrutecedor y esclavizante. Nos encontramos ante un futuro sombrío y en el que la propia civilización occidental se encuentra en peligro de desaparición tal como la conocemos y con los valores que ha venido manteniendo durante los últimos siglos.

La creciente servidumbre de nuevo cuño nos amenaza con la peor esclavitud, la de los esclavos que ni siquiera son conscientes que lo son, y en consecuencia, no luchan por su libertad. Tal es también la situación actual española y con el agravante de las presentes amenazas para la unidad e integridad territorial nacional. Y si tal es la cuestión fundamental, que puede resumirse en recuperar la mayor cuota de soberanía posible para intentar acometer y revertir los problemas y amenazas desde las instituciones, así sería preciso tratarla con el voto, suponiendo que aún las cosas tengan remedio votando dentro de un sistema tan degenerado, corrupto y liberticida como es el tinglado borbónico actual.

La calidad de un sistema democrático es función de la de sus instituciones y a su vez estas lo son de los hombres que las representan, hacen y gestionan. De modo que no puede haber una república sin republicanos, ni una democracia sin demócratas. Y ninguna de las dos cosas sin un respeto último a la dignidad humana y el mundo de los valores metafísicos. La Justicia, la Libertad, la Belleza, el Bien Común, el desenvolvimiento espiritual, moral, cultural, social, económico e intelectual del hombre. Una sociedad progresa cuando promueve y logra una mayor realización de este conjunto de valores metafísicos en sus diferentes niveles personal, social e histórico. Y para ello es indispensable recuperar la Educación y la Cultura.

Algunos grandes hombres de nuestra Cultura nos muestran caminos. En esta campaña electoral, preñada de tanta estulticia, sandez, oportunismo marrullero y de tan malos presagios, resulta especialmente oportuno recordar algunas de las ideas filosóficas y políticas del insigne Cervantes, y mejor, hoy un 23 de abril, aniversario de su muerte, día del libro, en el que en España Cáceres celebra la festividad de san Jorge.

 

Sí. Es importante y de utilidad práctica aquí y ahora. Conviene destacar la modernidad y actualidad de muchos de los planteamientos cervantinos, propios de la moral universal desarrollada por los enciclopedistas. Cervantes puede ser considerado un pionero de la Ilustración, claramente convencido del sentido aristocrático de la cultura, en su genuino sentido griego: un ideal de perfeccionamiento propio y de la sociedad, por parte de la virtud y de los mejores, es decir, de la aristocracia del mérito, el talento y el trabajo. Algo que hoy para muchos sonará a chino pero que constituye idea fuerza de nuestra tradición desde Grecia.

Y como buen heredero de la Tradición española, Cervantes ejerce como filósofo de la voluntad, mucho antes que Schopenhauer. Ejerce la voluntad de ser libre, la voluntad de ser responsable en busca de la maestría, maestría de la que don Quijote carece en la aventura de Andresillo que tan amargo sabor deja al lector, pero que desarrolla a lo largo de sus peripecias para poder lograr el genuino ideal caballeresco: la consecución gracias a la fortaleza y la inteligencia de los grandes valores metafísicos de Justicia y Libertad, pues “las armas tienen por objeto y fin la paz, que es el mayor bien que los hombres pueden desear en esta vida”.

Admirador de “la libertad de Italia” y conocedor de que “en Alemania se vive con más libertad de conciencia”, trata de asociar la libertad a la responsabilidad de los propios actos: ”La libertad es uno de los más preciosos dones que los hombres dieron los cielos, con ella no pueden igualarse los tesoros que encierra la tierra ni el mar encubre; por la libertad, así como por la honra, se puede y debe aventurar la vida; y por el contrario, el cautiverio es el mayor mal que puede venir a los hombres”.

Y Cervantes, en efecto, se jugó la vida varias veces tratando de huir de su cautiverio del mismo modo que su héroe, don Quijote, prefiere morir en la playa de Barcelona antes que renegar de su libertad de amar a Dulcinea.

 

El Zohar, el libro sagrado de la cábala española, que tanto influiría en la composición de El Quijote, explica poéticamente el problema de la Libertad asociándola al de la existencia del Mal: “los mundos de la emanación y de la creación permanecen encima del trono de Dios. Allí es imposible distinguir a Dios de la Schechina, porque allí todas las cosas son uno. Pero debajo del trono, en los mundos de formación y de acción, empiezan las distinciones. Como todo pecado que el hombre comete da vida a un demonio, estos demonios son la barrera que se interpone entre El y la Schechina. Pero nosotros hemos visto que el deseo del pensamiento supremo fue que cuando el hombre se arrastró a sí mismo al pecado y muerte se le permitió el libre albedrío, de manera que pudiera, poco a poco elevar a sí mismo, así como a los mundos inferiores al estado de los superiores. Pero el libre albedrío sería imposible sin la tentación al mal. De aquí que la Schechina prefiere sufrir las penas de la invasión de los demonios, más bien que debilitarlas probabilidades de felicidad eterna dadas al hombre. El Santo Rey es la belleza, mientras que la Reina, la Schechina es la actividad perpetua de las emanaciones divinas que penetran toda la existencia. El Rey es el sol, mientras que la Reina es la luna, siendo su luz la verdadera reflexión de la del sol”.

En el trance español actual, ¿cuál es el pecado, el Mal político, que puede general el uso  inadecuado o estulto del libre albedrío?  Pone los pelos de punta siquiera barruntar lo que podría pasar si alcanzan mayoría suficiente las formaciones que odian a España y a la Libertad.

Sabemos que como hombre de su tiempo Cervantes padeció en sus propias carnes los males endémicos de la justicia española, la lentitud, la llamada ley del encaje cuando no incluso el cohecho mondo y lirondo. Igual que Mateo Alemán admiraba los métodos más ágiles de la justicia islámica, que entendía por ello más favorables para el justiciable común, si bien y esto constituye un interesante contraste, mientras en Mateo Alemán, y en general en toda la literatura picaresca española, suele primar la desolación de las criaturas arrojadas a un mundo violento, humillante y hostil, es decir, la dimensión horizontal del hombre frente a la vertical, en Cervantes, el culto al ideal salva al héroe del naufragio total tras su derrota.

El enciclopedista barón de Holbach, casi dos siglos después que nuestro autor, aún clamaba: ¿Qué ideas claras y verdaderas de equidad natural podrían sacar los pueblos de ese agregado confuso de costumbres y de leyes injustas, contrarias a la razón, caprichosas, oscuras e inconciliables, como son las que forman en casi todos los países la jurisprudencia y la regla de los hombres? ¿Qué recursos pueden hallar los ciudadanos en una jurisprudencia capciosa, que sólo parece favorecer la mala fe, los empréstitos y contratos fraudulentos, las mayores picardías, y los artificios más a propósito para desterrar la probidad de los tratos y de las obligaciones recíprocas de los ciudadanos? ¿qué confianza puede tenerse, ni qué protección encontrarse en leyes que dan lugar a trampas y enredos interminables, que arruinan a los pleiteantes, engordan a los curiales, y facilitan a los gobiernos el cargar impuestos y derechos sobre las disensiones y pleitos eternos de sus súbditos?

Cervantes es partidario del principio jurídico “in dubio pro reo”. Expresado en palabras del escudero metido a gobernador:”se me vino a la memoria un precepto, entre otros muchos que me dio mi amo don Quijote la noche antes que viniese a ser gobernador de esta ínsula, que fue que cuando la justicia estuviese en duda me decantase y acogiese a la misericordia”.

 

La moral cervantina es de carácter filosófico, humanista, no confesional y práctico. Antecedente de la moral de los enciclopedistas. Con una Moral de alcance universalista, basada en lo que tienen en común todos los hombres y no en distinciones de clase, religión o nacionalidad, y de carácter aristocrático en el sentido de supremacía de la virtud, y del ejercicio de la libertad asociada a la responsabilidad, pues, de acuerdo con la opinión de los estoicos “cada uno es artífice de su ventura”.

En palabras cervantinas, en este caso de Preciosa, La Gitanilla: “en este mi baxo cobre/ siendo honestidad su esmalte/ no hay buen deseo que falte/ ni riqueza que no sobre/ no me causa alguna pena/ no quererme o estimarme/ que yo pienso fabricarme/ mi suerte y ventura buena”.

Extraordinariamente oportuna esta afirmación de auto responsabilidad cuando tanto se ofrece y se busca como ventaja electoral la sopa boba de una paguilla del papá Estado. Es la reivindicación de la voluntad, del intento de conseguir el logro a través del mérito y no del monipodio, del partido o del grupo de presión lo que permite el verdadero progreso.

 

En la búsqueda personal de la realización del Ideal y de lo sagrado, cuyo escenario verdadero es la conciencia, a veces las organizaciones son un obstáculo. Así, cuando don Quijote intenta dar con la morada de Dulcinea, arquetipo del alma y sus valores, se encuentra con que “con la Iglesia hemos dado Sancho”.

Cervantes rechaza la expulsión de los moriscos españoles, y pone en boca del morisco Ricote que “el destierro… la pena más terrible que nos podían dar”. Y prosigue Ricote: doquiera que estamos lloramos por España, que, en fin, nacimos en ella y es nuestra patria natural…no hemos conocido el bien hasta que le hemos perdido; y es el deseo tan grande que casi todos tenemos de volver a España, que los más de aquellos, y son muchos, que saben la lengua, como yo, se vuelven a ella…es dulce el amor de la patria”.

Cervantes defiende el matrimonio natural dirigido a la felicidad y el amor así como el papel libre de la mujer en la sociedad, las heroínas cervantinas suelen ser más sensibles e incluso ilustradas que sus respectivas parejas. La defensa de la verdadera dignidad de la mujer, opuesta al ultra femicomunismo enmucetado y subvencionado actual.

Para Cervantes cabe una concepción de la Política como arte dirigido a la promoción de la dignidad humana, superador del mero ejercicio pragmático de ésta, sin ideales ni patriotismo, arquetípico de la Restauración pasada y presente.

Sin el ejercicio moral no puede haber verdadera estabilidad ni progreso político. Cervantes considera que la reforma político religiosa de la sociedad es necesaria, pero sólo puede haber república si hay verdaderos republicanos, es decir gentes que deseen que su conciencia y voluntad sirvan a los valores metafísicos de libertad, justicia, amor y conocimiento, obstaculizados por un  sistema político tal como el del Antiguo Régimen  que dificulta la autoridad de la aristocracia verdadera, la del trabajo y el mérito, frente a la tiranía del vulgo, sea quien sea ese vulgo puesto que en su acepción cervantina es “aquel que no sabe”. Una cuestión que sigue siendo de rabiosa  actualidad en la era de la posmodernidad y la posverdad.

Ya Aristóteles sostenía que el mayor daño que le podía venir a una república era la venta de los oficios. Un reino sólo podría ser bienaventurado despreciando el rey su propia ganancia. Otra cuestión básica, la de la corrupción de los dirigentes. La naturaleza humana es la que es, pero puede promoverse el ejercicio de la virtud a través de la voluntad de ser mejores, logro deseable de la educación. De ahí, la importancia no sólo humana sino también política de ésta.

El arte es fundamental para educar. La poesía es un arma educadora casi tan importante como las antiguas escuelas mistéricas en cuyas fuentes ha bebido Cervantes. La poesía mueve el mundo de la emoción. El saber y el querer deben estar combinados. Es preciso educar la voluntad con generosidad para seguir la propia vocación antes que el pane lucrando.

Cervantes explica la base iniciática tradicional, y por tanto moral, de sus ideales sobre el buen gobierno, en sus consejos a Sancho gobernador en una especie de remedo de la famosa carta séptima de Platón.

De ahí su referencia externa a la ley natural en la que el sabio, don Quijote, explica al Sancho que va a ejercer la gobernación de la ínsula: “primeramente, oh hijo, has de temer a Dios, porque en el temerle está la sabiduría y siendo sabio no podrás errar en nada”. Que puede entenderse como una probable alusión al gobierno platónico de los sabios, expresada en la carta Séptima de Platón: “los problemas del mundo nunca tendrán solución si los poderosos no se rodean de sabios que los aconsejen, siendo así que siendo poderosos es casi imposible que ellos mismos sean sabios”.

Don Quijote había disputado con cierto clérigo contrario a lo libros de caballerías la atención y la opinión de los duques. Pero como en el caso ya citado del Platón que pretende que sus ideas políticas basadas en las doctrinas pitagóricas se apliquen y a ese fin no duda en arrostrar grandes peligros y se embarca para Sicilia para ayudar a Dión de Siracusa, don Quijote intenta asesorar a su amigo Sancho en el arte del buen gobierno de la ínsula Barataria.

Pero nos dice la Biblia: El temor de Dios que significa la sabiduría (Eclesiástico 1-15…) Y también en El Zohar o Libro del Esplendor de la cábala española, citando al Salmo XXV: “está escrito. El secreto del Señor es para los que Le temen”.

En El Zohar se halla también otra acotación interesante sobre este tema, (salmo CXI): “el temor del Señor es el comienzo de la sabiduría: de buen entendimiento son todos aquellos que lo hacen (sus preceptos) su alabanza durará para siempre” pero en vez del comienzo de la Sabiduría sería más apropiado decir el fin de la sabiduría es el temor del Señor. Sin embargo el Salmista habla del grado más alto de la sabiduría que sólo puede ser alcanzado a través de la puerta del miedo a Dios. Esto se halla implicado en los versículos “¡abridme la puerta de justicia!, entraré por ella, daré gracias al Señor. Esta es la puerta del Señor, los justos entrarán por ella” (salmo CXVIII).

O también en Cicerón: ¿los hombres pueden hacer bueno lo que es malo, y malo lo que es bueno? De gran importancia ahora que se arremete e insulta la Ley Natural y se hacen cohonestar las mayores aberraciones.

La primera premisa o referencia del buen gobierno es, pues, externa al gobernante cuya acción debe tenerla en cuenta y servirla. Sea la Ley natural, un código de conducta, un sistema axiológico o constitucional, no vale todo para mantenerse en el poder.

La segunda condición del buen gobierno es la indagación de nuestra propia relación con la Ley natural: el famoso “conócete a ti mismo” del templo de Apolo en Delfos. O la pregunta que el servidor del Grial dirige al caballero buscador: ¿a quién sirves?

Es decir, la tensión entre la pauta moral y nuestra propia capacidad para actuar en las contingencias personales, sociales e históricas. En las propias palabras de nuestro caballero andante: “lo segundo, has de poner los ojos en quien eres, procurando conocerte a ti mismo, que es el más difícil conocimiento que puede imaginarse; del conocerte saldrá el no hincharte como la rana que quiso igualarse con el buey…

También Goethe consideraba que falta de dominio de sí y autocracia están muy unidos: “quien no se domina a sí mismo gusta de someter a otros bajo su poder y voluntad”

Sancho aunque iletrado resulta un buen gobernador: “letras pocas tengo porque aún no sé el A,B,C, pero bástame tener el Cristus en la memoria para ser buen gobernador…”.

Don Quijote prosigue los consejos a Sancho mediante carta en la que, una vez sentados los principios abstractos, ahora se exponen criterios de orden práctico: “para ganar la voluntad del pueblo que gobiernas, entre otras has de hacer dos cosas: la una ser bien criado con todos… y la otra procurar la abundancia de los mantenimientos que no hay cosa que más fatigue el corazón de los pobres que el hambre y la carestía”.

Es decir, todo un programa actual de gobierno: atención a la imagen y a la economía.

Y como Tácito, que consideraba “la multiplicidad de las leyes como señal cierta e infalible de un mal gobierno y de un pueblo corrompido”, prosigue nuestro sabio Don Quijote avisando al buen gobernador Sancho contra la excesiva proliferación de leyes. Mal endémico, por cierto, de la política española, puesto que gran número de nuestros políticos piensan que basta la mera promulgación de las leyes sin proveer recursos para darlas curso y hacerlas posibles en la práctica. Aunque tienen claro que a más leyes, normas y reglamentos menos libertad y más corrupción. El ya citado Holbach tenía mucha razón. Por cierto, ¿se imagina el amable lector lo que pasaría en España si un día se cumplieran exactamente todas las leyes y normativas vigentes, directivas europeas incluidas?

Pero, continúa nuestro caballero: “si las hicieres procura que sean buenas, y sobre todo que se guarden y cumplan, que las pragmáticas que no se guardan lo mismo es que si no lo fuesen, antes dan a entender que el príncipe que tuvo discreción y autoridad para hacerlas no tuvo valor para hacer que se guardasen…”

Y avisa: “No te muestres, aunque por ventura lo seas, lo cual yo no creo, codicioso, mujeriego ni glotón, porque en sabiendo el pueblo y los que te tratan tu inclinación determinada, por allí te darán batería, hasta derribarte en el profundo de la perdición”.

A lo que el buen Sancho le contesta para tranquilizarle que “hasta agora no he tocado derecho ni llevado cohecho”.

Cada vez parece más acertada la sospecha de la promoción de los chantajeables a lo más alto de la cucaña política, institucional, financiera o empresarial.

Finalmente, cuando Sancho dimite de su cargo, don Quijote le consuela: “ven tu con segura conciencia y digan lo que dijeren” ¿Cuántos se pueden ir hoy con la conciencia tranquila?

La ociosidad fastidiosa de los duques pone a prueba por simple entretenimiento, cuando no por mera burla, las dotes morales y políticas de don Quijote y de Sancho con buen resultado para ambos, aunque no tan bueno para los promotores, que en verdad no acreditan, ni ante el lector ni ante la sociedad racional y crítica, sus talentos y virtudes.

La conducta de los duques parece indicar que las distinciones y privilegios que disfrutan como miembros de la nobleza no tienen fundamento en el propio mérito o virtud reales, ni cabe encontrar especial sentido del honor en tratar de burlarse de un supuesto loco cuya nobleza de corazón y valor moral se encuentra tan lejos de su comprensión.

Para un hombre de mérito y talento como Cervantes, los duques de su obra magna, como otros aristócratas a los que tuvo que recurrir durante su vida, formarían parte del vulgo: aquellos que no saben. Lamentablemente, gran parte de la dirigencia y de las clases altas españolas no están a la altura que corresponde a su verdadero mérito, ni menos cumplen las exigencias que la hora actual demanda.

Por lo que se refiere al problema catalán, Cervantes lo tenía claro: En el capítulo LX de la segunda parte de El Quijote durante su aventura con el noble bandido Roque Guinart, dice Don Quijote a un asustado Sancho: no tienes de qué tener miedo, porque estos píes y piernas que tientas y no ves, sin duda son de algunos forajidos y bandoleros que en estos árboles están ahorcados, que por aquí los suele ahorcar la justicia cuando los coge, de veinte en veinte y de treinta en treinta, por donde me doy a entender que debo estar cerca de Barcelona.

El Quijote no es la obra de un simple intelectual, de un teórico, de un mero y empedernido lector que reelabora en su genial novela gran parte de las ideas recibidas de otros, sino la de un hombre que ha vivido y ha sufrido mucho y al que la sociedad de su época no ha tratado como se merecía. Por eso, de algún modo, toda la peripecia del noble caballero andante y su escudero con los duques posee un cierto componente biográfico. Quizás conocedor del viejo consejo platónico de que “más vale padecer la injusticia que inflingírsela a otros”, Cervantes aprovecha para explicar en capítulos magistrales de la Segunda parte del ingenioso hidalgo trasformado ya en caballero, cuáles serían  realmente las ideas virtuosas para el arte del buen gobierno. Ideas que lamentablemente, no suelen ejercer los grandes y poderosos, que olvidan que la verdadera grandeza para ser estable debe apoyarse en la justicia. Pues es la virtud la única que puede dar justos y legítimos derechos a la grandeza, de modo que en un estado bien constituido, donde la justicia sea observada, los ciudadanos más virtuosos, los más útiles o ilustrados serían los más distinguidos. El poder sólo estaría entre los más capaces de ejercerlo en beneficio de la sociedad, de manera que los cargos, los honores y dignidades serían concedidas a los que las hubiesen merecido con sus talentos y su conducta.

Como vemos, todo parecido de este ideal de la Tradición con nuestra penosa realidad actual sería simple coincidencia.

Don Quijote ayuda a Sancho en su intento de ser buen gobernador y lucha dentro del mundo enrevesado y hostil de clérigos, duques y bachilleres, por desencantar a Dulcinea. Ese ideal encantado por unos y otros poderosos hasta que se ha convertido en irreconocible para el caballero andante. Pero su verdadera grandeza estriba primero en no renegar de ese ideal en el momento cenit o de mayor plenitud de todas sus peripecias, que, según expresa Cervantes con símbolos, sucede en un espacio y un tiempo sagrados, pues ocurre en el Oriente geográfico y durante el solsticio de verano. Y en asumir, al cabo, que quizás el universo de los valores metafísicos no sea realizable en este mundo dominado por una u otra canalla, donde sin duda es más difícil encontrar verdaderas Dulcineas que mozas con algunas habilidades para salar puercos.

Sigue siendo tarea fundamental, pues, desencantar la actual España embrutecida por duques y plebeyos.

No solo en El Quijote, en El Coloquio de los perros o en Rinconete y Cortadillo, también se hacen interesantes reflexiones críticas sobre la situación de corrupción de la sociedad española de la época, y se deja traslucir a inquietante sensación de que buena parte de la clase dirigente no cumple adecuadamente con sus obligaciones.

En el Coloquio, uno de los canes sabios cuenta al otro sus aventuras y peripecias mientras se ocupó de guardar un rebaño de ovejas. Y observa, cuando trata de averiguar la verdad de los extraños ataques que sufren, como son los propios pastores quienes so pretexto del lobo matan y roban el mismo rebaño que deberían cuidar. Tremendo. Y actual.

En las aventuras sevillanas de Rinconete y Cortadillo se describe con toda la ironía cervantina la congregación de Monipodio, que viene a ser el trasunto de una cofradía o incluso de una contra-orden iniciática, con fines poco benéficos o piadosos, por cuanto se dedica al robo y el pillaje, eso sí, bajo la advocación de María Santísima.

Una organización perfecta en su clase en la que además de una variada tipología de elementos del hampa no faltan los funcionarios de policía y justicia que deberían reprimir los mismos delitos de los que se benefician.

Desnudo de cualquier sentido moral, la realización de toda clase de trabajo se aborda allí de un modo técnico, como algo profesional que es preciso hacer bien, según una serie de reglas fijadas por Monipodio: ”cosa nueva es para mí, que haya ladrones en el mundo para servir a Dios y a la buena gente” se sorprende uno de los pillos. A lo que contesta otro más experimentado: “señor yo no me meto en tologías. Lo que sé, es que cada uno en su oficio puede alabar a Dios”.

¿Les suena lo de la santificación del trabajo promovida por cierta organización político religiosa?

Es decir, la Sevilla primera ciudad española y puente entre dos mundos donde se ambienta la aventura de Rinconete y Cortadillo con la organización de Monipodio, que Cervantes conoce tan  bien, lejos de cualquier paradigma utópico financiado por los frutos de la obra española en América constituye el paraíso de los picaros y maleantes: muchas leyes, normas y enredos varios, funcionarios ignorantes, desmotivados o venales, para que el hampa pueda campar a sus anchas.

 

Así pues, Cervantes nos resulta un autor moderno de puro clásico porque ha indagado, como un verdadero gran maestro de la humanidad, en el mundo de la permanencia de los valores metafísicos, en la base de la moral universal donde debe edificarse las construcciones políticas e institucionales, más allá de las olas de la contingencia de las modas o las formas pasajeras de organización institucional.

Las ideas de Cervantes son representativas del liberalismo español clásico. En realidad lo opuesto a lo que los anglosajones y la lamentable dirigencia actual llama neoliberalismo, al que le sobra una e, porque más bien es no liberalismo.

El liberalismo español promueve y defiende la libertad de conciencia, de expresión, de cátedra, de religión. Los derechos civiles, porque poseen una dimensión sagrada que ningún gobierno despótico puede quitar, ya que se basan, como explica el Zohar, en el sagrado libre albedrío del hombre. Y en el que existe como pilar básico del orden una referencia exterior al capricho del poderoso. La ley natural, el ordenamiento jurídico o constitucional. Es lo contrario del pensamiento único. O del todo vale multiculturalista, porque cuando todo vale, nada vale nada. A diferencia de la ley del fuerte, del amo que golpea a Andresillo, con la que opera el neoliberalismo, nuestro liberalismo español tiene algo de quijotesco, de apoyo al débil contra los abusos del fuerte. De ahí, por ejemplo, las Leyes de Indias, pioneras en el derecho de gentes, calumniadas y o ninguneadas por el enemigo holandés o anglosajón.

Pero repitamos la idea básica liberal de La Gitanilla: yo pienso fabricarme mi suerte y ventura buena”.

 

Como colofón cabe concluir que, probablemente, Cervantes como lúcido representante de la Tradición liberal española, si votase, votaría a VOX como el partido liberal que más y mejor representa el Amor a España y el universo de los valores cervantinos en la contingencia actual.

 

NOTA

Este texto se basa en la conferencia del autor: El pensamiento político de Cervantes que puede reproducirse AQUÍ y en el capítulo homónimo del libro Misterios ocultos de El Quijote.

 

 

 

 

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