Alfonso De la Vega

La Garita de Herbeira

Artículos, solfas y epistolarios

Cuarenta años (y un día)

Es curioso como cierto importante país que tiene nombre de Sociedad Anónima aplica la ley del embudo. En lo que parece un tinglado de falsa bandera para hostigar al incómodo presidente Trump se le reprocha al polémico prócer y su entorno el que la Rusia del malvado Putin hubiera influido en las últimas elecciones de noviembre.

Sin embargo, a este hipócrita país con nombre de Sociedad Anónima le parece de perlas intervenir en los asuntos internos de otros muchos países, y no solo de, por ejemplo reciente, la mal llamada primavera árabe sino también de España.

Una intervención destinada a facilitar la entronización de un tenderete cleptocrático coronado al servicio de sus intereses estratégicos. El magnicidio del presidente Carrero, que se oponía a sus planes para nuestro desgraciado país, justo el día después de haber recibido al siniestro Kissinger y a uno de los directivos de la CIA en Europa, en una reunión que le resultaría fatal una vez que se negase a seguir sus órdenes, conforma un hito estratégico fundamental para nuestra evolución política posterior. Se trataba de entronizar a un personaje sin escrúpulos, perjuro, colaboracionista, fácilmente chantajeable, dispuesto a satisfacer sus exigencias como fuera con tal de acceder al deseado momio prometido.

Abandono del proyecto de bomba atómica española, cesión del Sahara al sultán moro, apoyo a los intereses sionistas, la OTAN y a la ampliación de algunas bases americanas, eliminación del sector público en actividades estratégicas, y en lo que se refiere a la politeia o estructura de Poder político, tuneado en profundidad del Régimen para darle una apariencia de democracia homologable. Y debilitamiento inducido de la Nación al fomentar los nacionalismos caciquiles y cleptocráticos periféricos y fomentar una España postrada, corrupta, embrutecida, crecientemente balcanizada y manejable para los intereses geoestratégicos del gran poder mundial.

La inmaculada constitución fue una carta otorgada porque el pueblo español nunca fue depositario de verdadera soberanía, ni menos protagonista de un proceso constituyente. Pero para llegar al actual engendro constitucional, a ese apaño, tuvieron que compincharse los píos opusdeístas con los falangistas de nómina y cerrado escalafón y llegar a un trato con fuerzas de la oposición mohatrera como las comandadas por el súper agente Isidoro.

Las posibilidades de una verdadera transformación en profundidad del sistema político se vieron arrumbadas, la Ruptura democrática saboteada a mayor beneficio de las oligarquías patrias y la tranquilidad imperial.

Cuando, cuarenta años después, se contemplan las nutridas colas de ingenuos y esperanzados españolitos dispuestos a votar por primera vez en décadas, cabe preguntarse qué fue de esa ilusión por mejorar que se ha transformado con el tiempo en otra ilusión: la de que vivimos en una democracia.

En realidad, hemos sido estafados otra vez más. Oligarquía, corrupta, apátrida y coronada, es la tipología que mejor se acomodaría a la siniestra realidad política actual. Un régimen, sin separación de poderes ni verdadera libertad política, secuestrado por mafias y bandas depredadoras con la Corona como clave de arco, que pone en entredicho no solo el futuro de la sociedad española sino la propia continuidad de España como nación.

Un régimen de Monipodio que ofrece, eso hay que reconocerlo, espectáculo teatral como el de estos días en el Parlamento mientras nos santigua los bolsillos. Quizás porque no existe soberanía, por ese carácter vicario del poder aparente, se distrae al distinguido público con juegos de trileros entre bandas mafiosas mientras monopolios y administraciones variopintas, inútiles, superfluas o redundantes le desvalijan.

Por eso, quizás la primera misión para intentar modificar algo las cosas sea tomar consciencia de que desgraciadamente no tenemos soberanía. Que somos títeres. Que nuestros supuestos representantes son agentes de falsa bandera al servicio de intereses opuestos a los nuestros. Que sus peleas son exigencias del guión, necesarias para mantener el saqueo.

Cara a la resolución de este aparente final de régimen es preciso intentar reconocer las nuevas mohatras. Si hace cuarenta años lo que primaba era apuntalar la estabilidad en esta parte del Mediterráneo, hoy a los poderes fácticos internacionales globalizadores les interesa una España balcanizada, dependiente por endeudada, embrutecida, con su cultura en almoneda y usurpada por lo peor de la anglosajona.

¿De ahí la sustitución, en la falsa izquierda títere, de la PSOE del agente Isidoro por la Podemos del agente Iglesias?

Mariano y Pablo se necesitan mutuamente. Su mohatra no podría sostenerse sin el otro. Nos distraen con sus riñas televisadas, no por distintas ideas para aumentar la dignidad y el bienestar de los españoles o promover y asegurar el mejor futuro de España sino por la simple y reconfortante poltrona, que permite satisfacer la vanidad propia, la impunidad, el mangoneo y el reparto de botín entre sus secuaces respectivos. El tópico “quítate tú que me pongo yo”.  Seguido del no menos habitual: “Y tú más”.

Mariano y los golpistas catalanes también se retroalimentan antes sus hinchadas respectivas. Sin olvidar el chantaje de los tinglados jesuíticos vascos que acaban de sacar onerosa tajada de la ambición por seguir a cualquier costa.

Sobre Mariano y la grandes finanzas internacionales, más de lo mismo. Cada minuto que pasa Mariano en la poltrona moncloaca manteniendo el tinglado, la deuda española se dispara, suma y sigue, y los españoles cada vez somos más pobres y dependientes. Un gobierno deuda-adicto que engorda en proporción geométrica la gusanera para mayor negocio y granjería de nuestros acreedores.

Dirá algún lector, no todo es tan malo, hemos progresado en estos cuarenta años. Claro que sí, también Zambia. Pero, ¿cuál sería nuestra posición actual si tuviéramos un régimen decente medianamente orientado al Bien común? Hemos perdido posiciones respecto a nuestra situación hace cuarenta años.

Sin embargo, ¿está hoy todo atado y bien atado?

Todo es posible en este Reino arrebatacapas pero mientras nos distraen con sus riñas escenificadas o sus dímes y diretes sucede que los más importantes servicios secretos del mundo están formando a los que están organizando los golpistas catalanes.

No tenemos soberanía.

Si entonces la figura del Borbón parecía clave para esos intereses ajenos ahora no lo parece tanto. Quizás ya sea amortizable según en qué escenarios futuros. De suyo, al anterior Borbón se le obligó a abdicar a toda prisa tras una reunión Bilderberg. El futuro de España, ahora como hace cuarenta años, dependerá otra vez de lo que decidan fuera.

 

 

De héroes y villanos

Aunque probablemente las circunstancias exactas de la muerte de nuestro compatriota en Londres al tratar de defender a una mujer amenazada no se conocerán nunca, no se entiende muy bien la versión oficial ni menos su demora en darla, sí cabe reconocer su extraordinario mérito, además de su carácter insólito para los enmucetados súbditos del cada vez más envilecido Reino de España.

Un héroe discípulo de Don Quijote cuyo comportamiento contrasta con el de los personajillos encumbrados a las más altas instituciones de la mohatra borbónica nacional que paradójicamente intentan chupar cámara homenajeando póstumamente a un hombre en las antípodas de su propia calaña y catadura moral.

Un, aunque avieso, cobardica como Mariano yendo a recibir al cadáver del héroe a píe de urna, digo de escalerilla. En cierto modo, provocando su segunda muerte ahora simbólica.

Y también un incapaz de hacer nada por defender a España de sus amenazas más inmediatas. Por felonía, por estulticia, por cobardía patológica, por obedecer órdenes del extranjero, no hace lo que tendría que hacer en defensa del orden constitucional, que hoy sólo parece existir para legitimar el impune saqueo de los súbditos.

La Botín y el De Guindos van a la reunión del Club Bilderberg del pasado fin de semana en Virginia probablemente a recibir órdenes sobre qué hacer con el Popular. Vuelven al devastado Reino borbónico y actúan. Así, lo que hace unos pocos días valía varios miles de millones de euros según dictamen de nuestros más acreditados, elevados y esclarecidos próceres, ministro De Guindos incluido, se ve reducido a un solo euro ofrecido caritativamente por la jefa del Santander.

A la banca catalana le viene muy bien la destrucción del Popular. Un competidor menos para trincar subvenciones y fondos de Bruselas o del malvado Madrit oficial colaboracionista con la secesión. Hay que hacer caja y acopio de pilla pilla a costa de los indefensos súbditos de España antes de proclamar este otoño la independencia. Acaso también una forma de tapar las corrupciones y desfalcos de los partidos monárquicos dominantes en las taifas más corrompidas que han contribuido decisivamente a llevar al Popular a la quiebra. Una forma de borrar los rastros de los delitos. Había que tapar, por ejemplo los chanchullos y desfalcos socialistas andaluces, ahora que la oficialista Susanita, tan íntima amiga de la Botín, y candidata de la oligarquía, acaba de recibir un sonado revolcón de manos de la militancia.

Unas instituciones oficiales o privadas, auditorías incluidas, de supuesto control de la actividad bancaria y empresarial que se comportan como caballeros de mohatra, como mercenarios para legitimar los desfalcos y atropellos a los más débiles.

Por si no hubiera bastante, también se acaba de conocer públicamente la decisión de los golpistas catalanes de perpetrar su referendo liberticida el uno de octubre próximo.

El Jefe del Estado, incapaz de defender su dignidad con motivo de la reciente y contumaz agresión a la institución que representa, y lo que es peor a los símbolos nacionales españoles, por las turbas barcelonistas, no reacciona. El Rey de España no dice ni mú cuando la España que él representa se ve amenazada de subsistir. Tampoco nuestro bizarro Jefe de Gobierno quien aplica mañas de leguleyo sin escrúpulos para no hacer nada mientras el mal avanza imparable financiado por sus víctimas.

Y cuando el Tribunal Constitucional devuelve a los corrales una de sus medidas estelares declarándola anticonstitucional no dimite ni obliga a dimitir a su siniestro ministro cómplice ejecutor de la fechoría perpetrada. Todo un alarde de su preocupación por la defensa del Estado de derecho y la dignidad de las instituciones.

Descanse en paz y en el recuerdo nuestro héroe, que lo es por mérito propio y contra el ejemplo de quienes más obligación tendrían de darlo.

 

 

Notas para después de un naufragio

El PSOE ha celebrado unas primarias que habían despertado cierta expectación, aunque soy de los que piensan que el Sistema es inmune, pase lo que pase intramuros. Se ha demostrado un tinglado corrupto y corruptor que desprecia a la opinión pública que puede comprar y ningunea a la que no puede sobornar.

Sin embargo, la aplastante victoria del candidato al que todo el régimen quería ver derrotado, incluso humillado, nos invita a una breve serie de comentarios.

La credibilidad del tinglado está cada vez más mermada. Después de lo de Trump o lo del Brexit, se ha constatado que hay gentes que no están por mantener la labor ovejuna, y que se rebelan como pueden o dios les da a entender.

La prensa ha hecho el ridículo una vez más, de lo que en la presente situación no podemos menos que alegrarnos. Su corrupción, su posición mohatrera ante el Poder está siendo pagada  por cierta opinión pública con la misma moneda con la que aquella paga a ésta: el desprecio. El resultado merecido por su papel en la pudrición del Entendimiento, requisito para que el tinglado se mantenga, aunque renqueante.

Los viejos y tenebrosos cocodrilos forrados de dinero y embustes de la mafia mohatrera socialista, los González, los Guerra, el muy piadoso Bono, los caciques autonómicos con o si mando en los presupuestos, han quedado escandalosamente desautorizados. Es posible que el invento de la CIA en Suresnes por el que entronizó al agente Isidoro ya no da más de sí. También que la Susanita sea más bien obtusa. Un candidato asaz lamentable arrastrado por las malas compañías. Es verdad que en la actual degeneración de las diferentes ganaderías políticas de la monarquía, la oligarquía ya no tiene mucho donde elegir. Salvo cara dura, oportunismo, desparpajo para adornar su falta de principios y dignidad los próceres y próceras borbónicos cada vez son más incapaces de disimular su verdadero jaez.

Pero, si unos son malos los otros aún son peores, aunque el respetable público empiece a llevar su derecho al pataleo a las urnas. Tampoco el vencedor destaca por sus ideas, si es que acaso tiene alguna permanente. Más que voluntad, a falta de un verdadero plan político para España lo suyo parece testarudez y deseo de revancha contra sus enemigos.

Más allá del fulanismo, de la avidez para poner culo en poltrona, los graves problemas actuales de la socialdemocracia no son abordados. Muchos dirigentes carecen de lucidez o inteligencia para comprender las cuestiones de fondo. La mayoría de dignidad, honradez o vergüenza. Nuevos narcisos obtusos para comprender y hacer frenta a las nuevas amenazas geoestratégicas, preocupados por acrecentar el momio o la mordida no entienden que las cosas están cambiando y de modo muy rápido. Salvo para cooperar con el proceso inducido por la oligarquía internacional globalista de pérdida de soberanía, sabotaje de las naciones, desmantelamiento de la clase media a la que se le está saboteando con la desestabilización familiar, la crisis demográfica, el aborto, el hembrismo fanático, los separatismos, la inmigración incontrolada, la colonización cultural, el PSOE cada vez resulta menos valioso para la oligarquía financiera a la que sirve.

El régimen borbónico contaba con este PSOE producto de laboratorio extranjero como pilar de legitimación. Corona y Partido se tapaban mutuamente desfalcos y vergüenzas. Y así nos va.

Otro pilar destacado del régimen borbónico, el de Bárcenas y Mariano, anda renqueando a la búsqueda de cohechar jueces y fiscales, policías y periodistas como decía el gánster Tattaglia a Don Corleone. En un Estado de derecho ya habría sido disuelto.

Los golpistas, a los que se les tapaba la boca como a putas a base de dinero y sobornos o dejándoles saquear impunemente a España, ven ya próximo el final y consideran que les más lucrativo contribuir a demolerlo que seguir apuntalándolo con más cohechos y sinergias cleptocráticas.

Con la caída de Susanita nuestra oligarquía patria pierde un cómplice al que habían aupado de modo falaz o mohatrero. Sin embargo, desde una perspectiva globalista que es la que mejor debiéramos contemplar para intentar comprender mejor lo que nos pasa, es muy probable que los Soros y demás plutócratas internacionales se alegren con los resultados: cuanto peor le vayan las cosas a España mejor para ellos. Y en todo caso, la socialdemocracia ya no les sería útil como hasta ahora. En Francia no han dudado en prescindir de ella, adoptando a un desclasado sin ideología como agente.

 

 

Macron desborda la Línea Maginot

No hubo remedio, el candidato del Gran Capital, empleado de la Banca Rothschild, manijero de la globalización y el NOM, ha ganado las elecciones francesas. Y con un margen tan grande que ni siquiera quepa la duda, cada vez más razonable en estos azarosos tiempos modernos, de la comisión de oportunas trampas, con o sin INDRA, en el recuento electrónico de los votos. Y es que “quien tiene padrinos se bautiza”, con perdón por poner un ejemplo tan poco políticamente correcto para la fauna sorosiana.

Que el candidato Rothschild sea el favorito y el elegido por ese uno por ciento aproximado que ejerce y se beneficia especialmente de su dominación globalizadora sobre el planeta o bien de sus círculos de control, acaso otro diez por ciento, tiene su coherencia. Pero que sea votado por sus víctimas actuales y futuras merece muchas reflexiones y seguro que las habrá cuando tengamos algo más de perspectiva.

Pero cabe adelantar ahora algunos comentarios a vuelapluma.

Así la creciente validez de las tenebrosas visiones de Orwell acerca de la siniestra dictadura mundial que se nos viene encima. El ejercicio de la neolingua por parte de los mercenarios medios de manipulación de masas se comprueba que hace estragos incluso en países con cultura política como Francia.

Consignas difamatorias como extrema derecha, xenofobia, homofobia, antieuropeísmo, populismo, totalitarismo, fascismo…resultan eficaces pese a su primitivismo y falta de objetividad o sustancia. Todo lo que se opone a la hegemonía sin cortapisas morales, institucionales o legales del Gran Capital financiero internacional va a ser fatalmente acusado con tales sambenitos.

No importa que existan consideraciones importantes que realizar. Así, por ejemplo, el derecho al mantenimiento del propio orden nacional. Orden que tiene que ver con la soberanía, con la cultura, con las instituciones nacionales, con la protección del trabajo y la gente común contra las agresiones imperialistas de la usura internacional. Uno de cuyos instrumentos es forzar emigraciones masivas o la promoción del llamado multiculturalismo. En esta fase el imperio crea desorden, entropía, a fin de desmantelar el orden de cada Estado y arrojar sus elementos y recursos aprovechables en el magma liberticida del NOM.

Una reflexión que atañe a todas las instituciones nacionales, incluidos los partidos políticos como instrumentos de control e integración de la población. Se habla quizás impropiamente de partitocracia. En realidad los partidos son instituciones mercenarias corruptas, engañosas, degradadas, al servicio de la oligarquía. Su poder, más allá de lo que nos muestran los habituales trileros y manipuladores de la comunicación, es vicario. Mera representación.

Se acaba de comprobar en Francia. El candidato Rothschild, en nómina de esta filantrópica Casa de usura y esclavitud, fue ministro francés “socialista” de Economía. Así está de degenerado el “socialismo” europeo que no tiene empacho ninguno en patrocinar y blanquear la carrera de un agente confeso del enemigo. Sin olvidar aquí tampoco a nuestras castizas puertas giratorias por las que las empresas de la timba IBEX agradecen los servicios prestados a nuestros meritoriamente encumbrados próceres.

Pero, ya digo, basta que el Gran Capital y sus instituciones globalistas instrumentales hayan visto en riesgo su dominación en Francia para que se dejen de partidos, mandangas y zarandajas y coloquen directamente a uno de los suyos prescindiendo de la parafernalia partidaria pero haciendo ostentación de un poder que hace “ofertas que nadie puede rechazar”.

Hombre en nómina, joven y guapito de cara para asegurar mejor el voto femenino, pinturero gestor de currículo tuneado, con labia de vendedor de crecepelo, acostumbrado a soltar embustes a caño abierto y sin despeinarse, siempre dispuesto a hacer lo que el amo exija en cada ocasión.

Nuestros partidos políticos acaso debieran empezar a poner sus barbas a remojar. Y no solo nuestro bizarro valido Mariano, tan soso, tan fláccido, tan burdo, tan degradado, tan trotón, con tan poco sex appeal o credibilidad, al que los amos pueden dar por amortizado en cualquier momento. Si bien colaboran con la Causa usurera generando déficits, deuda y esclavitud, son caros, roban mucho, trastornan con sus desfalcos, embrollos, leguleyeces, “otro sí digos” o dímes y diretes la correcta asignación de recursos, como diría un tecnócrata. Puede que en un futuro no muy lejano ya no hagan falta para representar la función, cuando el Gran Capital puede sacarse un candidato de la chistera y hacerlo medrar según convenga. Salvo, claro está mientras se quiera que dure el tenderete, Podemos construcción ex nihillo de servicios secretos que es preciso cuidar como estratégico recambio mohatrero como en otro momento de crisis se cuidó al agente Isidoro y su equívoca banda. Un buen asustaviejas de probada eficacia. Sin olvidar en la bandería confesadamente pro IBEX la promoción a bragas quitadas de la chica sureña del Santander.

Pero volviendo a la cosa teórica del asunto conviene resaltar la cuestión del orden dentro del sistema. Luwding Bertalanffy es uno de los intelectuales que desarrolló la Teoría de Sistemas. Una forma de entender de modo abstracto y lúcido muchas de las cosas que ocurren en la Naturaleza, la Sociedad, la Política, la Cultura y las Artes que tienen principios, leyes y conductas isomorfos cuando se conocen con el suficiente nivel de abstracción. Un sistema puede ser teórico o real. Conceptual, científico, metodológico. Político, económico, cultural o social. También puede ser un organismo vivo, una célula, un tejido o grupo de células. Un país con su instituciones y sus fronteras…

Porque una de las primeras cuestiones es, obviamente, poder distinguir el sistema de lo que no es el sistema. De ahí que exista un límite, frontera, criterio de distinción, membrana de separación entre cada sistema y su entorno. Por ejemplo, Francia no es EEUU, ni Libia, ni España. Ni una célula del tejido de una planta o un animal es un virus.

Los sistemas pueden ser cerrados si están completamente aislados de su entorno o abiertos si interrelacionan con el mismo. Organismos vivientes, países no absolutamente autárquicos, ecosistemas naturales son ejemplos de sistemas abiertos. Los sistemas tienen información. Poseen un orden que les hace distinguir unos de otros así como entre los elementos de un mismo sistema. Lo contrario de la información es la entropía, el desorden o incapacidad de distinguir un estado de otro. Los sistemas abiertos intercambian energía, materiales e información entre sus propios elementos y con su entorno. Y están ligados a la Gestalt, la totalidad, lo que interactúa, lo holístico…

Cuando las naciones poseían una cierta soberanía sus sistemas políticos y su idiosincrasia institucional obedecían a alguna de los expresados en la famosa tipología de Aristóteles a la que ya hemos hecho referencia en otras garitas, pero cada con su propia personalidad, cultura e historia. Tenían un orden propio. Y también sus partidos a su vez con un cierto orden más o menos coherente con su real o presunta ideología.

Pero ahora todo es distinto. Ese orden nacional se está vaciando, y rotos los límites o fronteras sus elementos pasan a engrosar el magma global que está promoviendo la presente etapa del NOM.  Así, un empleado de la siniestra Banca Rothschild se convierte gracias a la varita mágica de los media y la credulidad del gentío votante en honrado prohombre socialista, nada menos que todo un ministro francés de Economía. Y ahora además, vaciados y puestos patas arriba los partidos clásicos nacionales históricos, en flamante candidato y presidente por y para la oligarquía internacional, sin disimulo ideológico que valga. Una oligarquía sin fronteras, ni moral, ni apego siquiera a la historia, la cultura o la lengua común de cada nación. A la que ve como rebaño a esquilmar y aplicar sus recetas de usura, deuda y sometimiento, que trasciende la visión francesa o de las cosas, para constituir problema fundamenta para la supervivencia de las naciones.

Es desde esta perspectiva de los sistemas desde la que se puede comprender mejor lo que está pasando en este momento histórico tan apasionante pero también tan peligroso en el que se encuentra la civilización occidental.

Un sistema cerrado es un régimen autárquico, sin comunicación con el exterior. Pero no parece que tal cosa tenga que ver ni con la clásica Nueva Derecha francesa de Benoist ni tampoco con el partido de Le Pen. Más bien su visión tendría que ver con la de los sistemas abiertos de membrana semipermeable. La que permite intercambio de información, materiales y energía entre el sistema y su entorno. Pero, dentro de las posibilidades y conveniencias para la permanencia del sistema.

Cuando los poderes globalistas occidentales provocan invasiones, destrucciones masivas, hambrunas y genocidios para la destrucción del propio orden de las naciones agredidas a fin de apropiarse de sus recursos y continuar con la agenda globalista es normal que se produzcan tremendas emigraciones de las poblaciones afectadas. Y que se trate de atender a las víctimas. Pero otra cosa es que todo ello se produzca asaltando fronteras, costumbres e instituciones, más allá de lo que cada sistema nación puede asimilar. Intentar mantener el orden interior de acuerdo con las tradiciones de cada nación no es extrema derecha, ni populismo, ni xenofobia como nos venden, con éxito. La conveniente tolerancia hacia lo diferente no es multiculturalismo. Es lo opuesto. El multiculturalismo que los globalistas pretenden imponer contra las tradiciones e instituciones de cada sistema nación viene a significar que todo es equivalente. Y cuando todo vale, ya nada vale nada.

Es un primer paso para el crecimiento del magma globalizador. Un estado entrópico en el que la clase media,  formadora y mantenedora de las instituciones que permiten el orden nacional es desestabilizada y luego arrasada con vistas a impedir la continuidad de la nación en el tiempo. Si el orden es arrasado, las poblaciones se encuentran indefensas ante los poderes e instituciones globalistas al servicio de la plutocracia financiera internacional.

Todo este proceso recuerda el que se produce cuando un virus infecta a una bacteria. Desbordada su membrana celular, el virus descodifica el código genético de la bacteria para imponer su propio código. La bacteria emplea sus recursos en replicar el mensaje genético del virus hasta que finalmente muere. Y los nuevos virus continúan infectando más bacterias.

Las elecciones francesas de ayer, vistas desde la Teoría de Sistemas, nos resultan muy reveladoras, nos muestran cómo actúan los virus políticos. Como su crecimiento se hace a nuestra costa.

La famosa Línea Maginot era el límite de un sistema defensivo cerrado.  Fue fácilmente desbordada por el enemigo. Pero es peor cuando los globalistas desbordan y atacan desde dentro del sistema empleando nuestros recursos e instituciones para destruirnos. No nos gustan ni convienen los sistemas cerrados. Sin embargo, es preciso recuperar sin tardanza nuestros códigos genéticos y las membranas semipermeables de nuestros sistemas abiertos.

Los amos de Macron acechan y van ganando.

 

 

 

 

 

 

 

 

Reinado Alfonso XIII, notas del libro de Melchor Fernández Almagro

El tomo XVIII de la monumental obra de Don Modesto Lafuente dedicada a la Historia de España fue redactado por Don Melchor Fernández Almagro. Se refiere al reinado de Alfonso XIII.

De este interesante libro, publicado por Montaner y Simón en 1933, recogemos una  breve serie de citas o comentarios de algunos de los más importantes próceres políticos de la época, que nos permiten evocar el ambiente y principales problemáticas de esta etapa frustrada y frustrante de nuestra Historia contemporánea. En esta primera entrega se tratan los primeros años de reinado alfonsino hasta el gobierno Canalejas. Un intento, el de este gobernante honrado y patriota, que constituiría una esperanza de renovación en profundidad de nuestras instituciones, brutalmente extirpada tras el magnicidio del político ferrolano. 

Otra vez cierta siniestra mano negra en contra de nuestros legítimos intereses como pueblo tuerce nuestra historia mediante un magnicidio estratégico.

Como leit motiv de esta época cabe destacar la falta de idoneidad de nuestras distintas instituciones, empezando por la propia Corona cuya conducta habitualmente fue lamentable, a las necesidades de España. El atraso político económico. El caciquismo. El fulanismo. La situación social. El terrorismo anarquista y de Estado. El problema de Marruecos, una lamentable sangrienta y estúpida aventura imperial borbónica. El separatismo. La influencia teocrática.

Más allá del recuerdo histórico del pasado, la cuestión también debiera tener un alcance práctico para la España de hoy. La anterior grave crisis de la Monarquía borbónica para abordar los problemas nacionales ilustra de modo significativo lo que ahora nos ocurre.

Los problemas vuelven una y otra vez porque las propias instituciones borbónicas forman parte del problema, pero no de su solución.

  

Canalejas pensaba que el proveer sobre las asociaciones religiosas era un acto de plena soberanía estatal española. Algunas de sus ideas:

“Sagasta es mortal, la monarquía perecedera, lo que siempre subsiste es la Nación”

“He aquí por qué, con escándalo de algunos que tienen de la monarquía un concepto que nadie comparte ya en el mundo, con asombro de aquellos que creen que para servir e ilustrar la conciencia del rey es preciso adularle y consentir que paseen las carteras de puerta a puerta, para no obtener jamás las firmas de los decretos, a despecho de los que estiman que los ministros no son hombres públicos, llevados por los votos y sufragios de la nación a los Consejos de la Corona, sino nueva prolongación de la servidumbre palatina, yo solicito el concurso de los republicanos, de los socialistas y de los demócratas españoles”.  (Al parecer se refería, entre otros casos, a la negativa de Su Católica Majestad a firmar el decreto de concesión a Pérez Galdós de la gran cruz de Alfonso XII. También, en otro sonado incidente que provocaría la dimisión del gobierno en pleno, SM rechazaría un nombramiento para imponer a su cuate, el alabancioso general Polavieja)

“Voy más allá que muchos republicanos”

 

Según Joaquín Costa, 18 febrero 1903:

“Deben desear  y proclamar el advenimiento de la República, aún los mismos que no tengan convicciones republicanas, pero que sean hombres previsores y patriotas, no tanto por la República, cuanto por España”

 

Maura:

“Para la obra de la revolución desde el gobierno estaremos dispuestos a ir con cualesquiera fuerzas que sean idóneas y que nos inspiren confianza de lealtad en sus propósitos y de tenacidad en sus empeños”.

“El pensamiento no delinque”.

“El derecho público no es católico ni protestante.”

“Considerará suicidada la monarquía cuando la Política no se haga en la calle sino en Palacio”.

Maura, “revolucionario” desde arriba tenía apoyos y fuerte oposición.

Entre esta la de muchos periodistas a los que pretendía quitar el pesebre o dificultar el concubinato con políticos borbónicos todo ello en detrimento de la Opinión pública. Cerró el fondo de reptiles que administraba Gobernación para sobornar periodistas.

Los chicos de la prensa formaban otra oligarquía política, relacionada con los partidos por lazos de corrupción o intereses. El “Cacicato de publicidad”…

Maura instó al rey a interesarse públicamente por la Cultura mediante asistencia actos en la Universidad o el Ateneo.

Las discusiones parlamentarias sobre los presupuestos se atascaban normalmente más por escaramuzas políticas que por criterios técnicos.

Maura organizó una arriesgada visita de Su Católica Majestad a Barcelona. Los nacionalistas aprovecharon para ejercer su acendrada vocación de pedigüeños impenitentes trasladando al rey sus numerosas peticiones.

Alfonso XIII, (muy a lo ZP), respondió a Cambó que concedería cuanto le pidiesen, si de él dependiera.

Alfonso XIII se enfadó con Maura porque al haber evitado éste la habitual consecución de trampas monárquicas en las votaciones, ganaron de modo muy claro y contundente las candidaturas republicanas en las ciudades importantes.

Probablemente aquí y por esta razón, Maura dificultaba que SM hiciera trampas y mantuviera el caciquismo, pilar fundamental de la Monarquía, se ganó la enemiga de Su Católica Majestad…

“El gobernador ha de ser en cada provincia mantenedor de la autoridad suprema, amparo de todo derecho, servidor de la justicia, ha de ser juez de campo en las contiendas de partidos y bandos., una entidad superior a todo partido y a toda lucha”.

Al final SM provocó una crisis oriental del gobierno Silvela y nombró a Villaverde presidente del Consejo e impuso a un amiguete como ministro de la Guerra.

El rey, muy pagado de su fuero real, cultivaba, junto con el desplante y el chiste, el profesionalismo de una convencional simpatía. (Otro como El Campechano).

Lo peor es que provocaba crisis “orientales” por el Palacio de Oriente, su residencia.

Maura atrajó una gran división y polémica sobre su figura. “Maura, sí” “Maura, no”

Amenazado de muerte en el Parlamento por Pablo Iglesias, sufre un atentado del que sale ileso.

 

Silvela era un hombre honrado, muy inteligente y lúcido por lo que tenía en muy mal concepto a los españoles. Carecía de ambición personal por lo que no tenía mucho futuro en la política borbónica.

 

Fernández Villaverde, hacendista, opuesto al aumento del déficit presupuestario. Su política experimentó los avatares e intrigas partidarias.

 

Azcárate: “Vuelve la monarquía a ser considerada como un oficio no enajenado, no revertido a la soberanía nacional. El pecado original de esta crisis no ha sido originarse a espaldas de las Cortes sino el hacerse contra el régimen parlamentario.”

 

Echegaray, doble ministro de Hacinda, autor de la frase “Santo temor al déficit”

 

Montero Ríos tuvo que dimitir por el ninguneo real, que apoyó a los militares facciosos en su contra con ocasión del incidente Cucut, lo que daría lugar a un jurisdicción militar no sujeta al derecho civil.

 

Moret: “talento claro, cultura escogida, flaca voluntad”…preside el nuevo gobierno mediatizado por SM y los militares.

Contra su propio proyecto de ley de Jurisdicciones, formalmente a favor del Poder civil, el gobierno trató de enmendarlo en Congreso y Senado en “astuta” maniobra para dejar el poder a los militares, salvando la cara. Se hace patente con este golpe de Estado encubierto el militarismo de la Monarquía y la impotencia de los liberales, obligados a disimular el despotismo de S M apoyando a los militares.

 

Salmerón, (Unión republicana), el duque de Soferino, (carlistas) y Rusiñol por la Liga catalana se hermanan en Barcelona durante un acto público. Solo Lerroux, radical, se mantiene fuera de la Solidaridad catalana.

 

Otras citas políticas de la Restauración

 

El Imperio contraataca

Aunque aún no se sabe si el candidato imperial creado ex nihilo para esta oportunidad conservará al final del escrutinio de la primera vuelta de las presidenciales francesas la ligerísima ventaja sobre Le Pen que muestra en el momento de escribir estas líneas a vuelapluma, cabe hacer algunos primeros comentarios sobre lo que está pasando en Francia y quizás puede ocurrir en el resto de lo países venidos a menos de la Europa globalizada, crecientes comparsas de anglosajones y sionistas. Todo un aviso, por ejemplo, para los Mariano, el de Bárcenas, o los chicos díscolos y o corruptos de la PSOE.

Al parecer la oligarquía internacional ha decidido prescindir de los partidos políticos tradicionales para fabricarse un candidato robot creado ex nihilo capaz de salvar los intereses del imperio globalizado aunque ello provoque la paulatina disolución de la vieja Francia republicana, su cultura e instituciones, en el esclavizante magma globalizado y globalizador. Un manijero fabricado a gusto del amo. Nación contra Imperio. Imperio contra Nación.

Se ha revelado importante el papel de la neolingua para la confusión de la opinión pública por los media mercenarios y o prostituidos. Sambenitos tales como extrema derecha, xenófobos, racistas, antisemitas… parece que siguen haciendo mella entre el público mal informado o cuidadosamente embrutecido por la programada degeneración de las instituciones.

Ni partidos, ni programas, ni pamplinas. Cuando el Imperio quiere, o se ve real o virtualmente amenazado, se fabrica un candidato robot a base de imagen y dólares y a la fenecida opinión pública se la torea para hacerla embestir donde se quiera.

Un mundo global requiere mercenarios más o menos guapos de cara, a ser posible tan dura como el hormigón armado, al servicio del gran capital internacional. Sin caras ni nombres, el suyo parece sacado de una gran cadena de supermercados, ni tradiciones o culturas propias, ni valores republicanos, ni nada de nada…

Que los partidos tradicionales del establecimiento imperante tras la segunda guerra mundial se ahoguen en su corrupción, traiciones y torpezas es normal. Pero no parece que haya respuestas llevaderas a la galopante crisis de legitimidad de las instituciones. Curiosamente uno de los primeros partidos a liquidar acaso por suicidio, ahogado en su propia corrupción, torpezas e incoherencias sea el Partido Socialista. Un Partido Socialista que, contra los intereses de su supuesta base electoral, curiosamente pide el voto para el manijero del gran Capital globalizado, disfrazado ahora de “centrista”.

Le Pen representaba un intento de defender desde las instituciones estatales francesas a la sociedad de los problemas y abusos financieros, políticos y sociales provocados por la globalización. Y es que ahora la cosa ya no va del clásico teatrillo de guiñol entre partidos más o menos corrompidos o desnaturalizados en su pugna por mandar y apañar presupuestos. Es la propia Nación y no sus instituciones más o menos podridas o deslegitimadas lo que puede estar en trance de disolución y finalmente desaparecer.

¿La Nación en almoneda? ¿La nueva esclavitud cada vez más cerca?

Veremos cómo acaba esto.

 

 

 

El Estado contra la Nación. La Nación contra sí misma

 

                                                                Pasos de un peregrino son, errante,

                                                                Cuantos me dictó, versos, dulce musa.

                                                                En soledad confusa

                                                                Perdidos unos, otros inspirados

                                                                   (Luis de Góngora, Soledad Primera)

 

La bochornosa sentencia perpetrada en el Caso Infanta Cristina Federica Victoría Antonia de la Santísima Trinidad de Borbón Scheleswig-Holstein-Sonderburg-Glücksburg, hija de El Campechano y hermana de El Preparao en cuyo nombre se administra Justicia en el Reino, nos devuelve a la triste realidad española y nos muestra donde en verdad estamos. La Infanta, principal protagonista de la trama junto con la Casa Real, queda impune. El astuto y feminista Tribunal considera que la Infanta, pese a tan sonoros e ilustres apellidos y a ser directiva de una importante institución bancaria catalana, es solo una pobre ignorante, medio retrasada mental, una simple ama de casa algo boba que no sabía lo que firmaba. Que no sabía nada de contratos ni menos de números. Que creía en su borbónica simpleza que los euros de los que disfrutaba a paladas llovían del cielo.

Pero tampoco se ha condenado siquiera el clamoroso tráfico de influencias de políticos dadivosos con dinero ajeno que el Régimen evidencia considerar conducta no punible y consustancial consigo mismo. En efecto, los honrados y patrióticos próceres compañeros del partido de Mariano y Bárcenas  son absueltos. El ayudante y subalterno Torres recibe más castigo que su ducal jefe Empalmao. Las singulares represalias contra Manos Limpias, que había ejercido la acusación particular, constituyen un aviso para disuadir a futuros navegantes en favor de la dignidad de la Justicia. Parecen indicar que, “como Juan Palomo, yo me lo guiso, yo me lo como”, no se va a tolerar que nadie intente hacer peligrar los amaños acordados. Un aviso de que el Régimen borbónico se ha enrocado y que nada bueno cabe esperar de él.

Es cierto que la cosa cada vez está más chunga, que cada vez parece más difícil mantener la actual mohatra institucional, que las gentes más lúcidas ya se han desengañado, pero también lo es que no parece que haya Nación, ni sociedad, ni Inteligencia, capaces de reaccionar pese a todo lo que está ocurriendo.  Apenas ha protestado nadie por el insulto a la dignidad ciudadana, a la Lógica, la Justicia, que representa la sentencia citada. ¿Otra oportunidad para una nueva vuelta de tuerca de la Monarquía contra la Nación?

Ayuno de toda visión geoestratégica en momentos tan delicados para la civilización como los que estamos viviendo y los que parece veremos en los próximos tiempos, el Régimen y su suicida clase dirigente, cómplice de intereses espúreos internacionales se dedica a ir tirando o mejor, a parasitar y taparse las vergüenzas de las diferentes mafias dominantes, a ir engañando e ir pillando lo que quede para saquear, que cada vez es menos.

Encaramos un año pleno de incertidumbres internacionales en el que cualquier cosa, incluso las más impensadas hace solo un poco, pueden ocurrir. La España eterna de los reyes apátridas con su insaciable abusona y codiciosa real parentela, los Bárcenas, los Gurtelidos, los Púnicos, los ambiciosos abogados del Estado aupados a la Feliz Gobernanza y los monopolios voraces pretende volver a la mansa tranquilidad una vez superado cierto susto por si era verdad que, como creían o anhelaban los más ingenuos, algo pudiera cambiar en este desastroso reino donde todo está atado y bien atado. Al menos eso se creía si la situación internacional no empeoraba y, una vez pactado con ETA y el PNV, se podía seguir sobornando a los siempre insaciables sediciosos catalanistas. Sin embargo, aunque en la superestructura mohatrera constitucional parezca que no ocurre nada nuevo, la realidad es que esto está carcomido por dentro y acaso puede desmoronarse como le ocurrió al árbol de la Mentira del apólogo del conde Lucanor cuando la Verdad sepultada bajo sus raíces salió a la luz.

Pero ni Régimen ni España están solos en el mundo. Muchos nos tememos que lo que ahora ocurre, este proceso de devastación de la Nación y de la soberanía, no es casualidad sino programado desde el exterior con complicidades españolas a varios niveles, por acción u omisión. España parece haberse convertido en un experimento de laboratorio en el que los supuestos ciudadanos y sus instituciones resultarían ser sus cobayas. Vamos a ver qué pasa con las nuevas amenazas tales como los cambios geoestratégicos de alianzas mundiales que pueden rematar a la actual UE ¿Proseguirá la globalización tal como ahora se entiende después de Trump?  Sin olvidar instrumentos de dominación tales como la deuda, los Tratados internacionales, la hegemonía de las transnacionales, la posible caída del euro, el dinero electrónico y las limitaciones de pago en moneda. Pero mientras tanto ya tenemos mucho y bueno con que entretenernos intramuros.

Así, una de las instituciones básicas de la Monarquía, la llamada Generalidad de Cataluña, está en pública y notoria rebeldía no ya sólo contra la constitución y las leyes españolas sino también contra la propia Nación española y promueve su destrucción desde el propio ámbito de poder. Pero las otras instituciones de la Monarquía, empezando por la Jefatura del Estado y siguiendo por el presidente de Su Gobierno, no hacen nada eficaz para impedirlo atendiendo a sus obligaciones constitucionales y a su propia dignidad personal e institucional como gobernantes. Nos encontramos en una situación en la que unas instituciones de la Monarquía agraden de modo gravísimo a los españoles que las pagan mientras el resto no nos defienden eficazmente de la agresión.

Como en anteriores momentos de nuestra Historia, nuevamente la Dinastía está resultando ser enemiga de la Nación. Pero, insisto, ¿Dónde está la Nación española? ¿Qué queda de ella despanzurrada por el Régimen en mal adobada pepitoria de tribus insolidarias o renovados siervos en feudos autonómicos corruptos y despóticos?

Con el paso del tiempo van desapareciendo las últimas generaciones de españoles educados y que se han considerado a sí mismos como tales. Las nuevas generaciones de jóvenes han sido “adiestradas” para ser simplemente catalanes, vascos, gallegos, navarros, extremeños, andaluces, asturianos, canarios o…lo que sea, debilitando o incluso saboteando en ciertos casos el sentido de pertenencia a la misma Nación.  Se ha generado una especie de caos provocado, de entropía, de falta de criterios, de pérdida de facto de Cultura, amén de la propia condición de verdadera ciudadanía para contribuir a ser mejor explotables y avasallados por la globalización, el caciquismo y los monopolios. Pero no se entiende como estas generaciones que son las que más lo van a sufrir no reaccionan ante la amenaza de un futuro de creciente servidumbre sino esclavitud que les acecha. La Cultura o sirve para abrir los ojos, para despertar las conciencias, para hacernos más libres o no es Cultura.

Quizás sea por eso que aunque el Estado no reaccione ante los sediciosos tampoco lo haga la Nación. Un estruendoso silencio ciudadano. Lo único que se oye hasta aquí son algunos llantos de las plañideras monopolistas bien cebadas a nuestra costa por si acaso la pelea abierta entre mafias políticas borbónicas se descontrola y les estorba o perjudica el trinque impune o el mantenimiento de sus tarifas abusivas y privilegios. Y entre nuestros próceres leguleyos el “Estese a la parte” o el no menos socorrido “Otro sí digo”. Cuando no una sugerencia a que la maltrecha UE, que ya no se sabe lo que pueda durar con lo que está ocurriendo, nos solucione los problemas de sedición que la cobardía, complicidad o corrupción de nuestros dirigentes no se atreven a abordar. Una cosa es que el Tribunal de Justicia de la UE pueda revocar legislación o prácticas abusivas de instituciones españolas y otra distinta es asegurar la integridad territorial y los legítimos intereses españoles. Sobre todo cuando ciertas potencias extranjeras parecen decididas a fomentar la sedición.

Los argumentos que se emplean por nuestros próceres son propios de mercaderes a la rebatiña por el Monipodio, la clientela y la pasta. Una pelea por apuntalar al Régimen como coartada para mantener y explotar mercados cautivos o trincar presupuestos oficiales. Nada de patriotismo, filantropía, cultura, solidaridad, o sentido espiritual de la existencia o de pertenencia a una civilización o a una comunidad. Nada de las simples enseñanzas de la Historia. Es decir, nada de auténtica Nación, algo distinto, y desde luego superior, a fulanismos, intereses dinásticos o corporativos, pesebres o mercados.

 “El sol pace estrellas en campos de zafiro”

Decía don Luis pero es de temer que ahora ya no amanece. Las estrellas ya no son borradas por una Luz mayor sino por la niebla de la Nada.

Pues, insisto, ¿qué fue de nuestra Gran Cultura? ¿Dónde están los intelectuales españoles defensores de la Cultura, la Nación y los legítimos intereses de las gentes? ¿Qué fue de nuestro Siglo de oro? ¿Alguién sabe o recuerda ya, sobre todo entre los españolitos más jóvenes, quién era Góngora?

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La tía fingida, febrero 2017

En el Reino de España muchas de sus instituciones más relevantes resultan ser fingidas

La Tía fingida es una novela no muy ejemplar ¿o sí? Atribuida a nuestro gran Cervantes. Habla de mohatras, término tomado de la literatura picaresca española, verdaderamente esclarecedor  e imprescindible para comprender lo que nos pasa, aún hoy, en este malbaratado Reino de España. Hilo conductor de nuestro devenir histórico y de nuestro vivir presente. Hoy nuevamente de actualidad, por cierto. Mohatra es aval en falso. Falso valor, oro de alquimia. Son “caballeros de mohatra” los que participan en este fraude descomunal de hacer pasar un régimen oligárquico y corrupto por monarquía parlamentaria: políticos ladrones, tartufos o cobardicas, beatas remienda virgos, banqueros aduladores, corchetes corruptos, jueces complacientes, constitucionalistas filoetarras, golillas soplones, hampa enmucetada, golpistas impunes, empresarios pilla subvenciones, ordeñadores de presupuestos, santiguadores de bolsillos ajenos, garduños, indignados de encargo, esquiladores de oveja ajena, extorsionistas de dossieres, periodistas alabanciosos o bufonescos, electores fanáticos o mercenarios …Y sin olvidar ahora también las llamadas agencias de rating, ¿ganchos del timo financiero internacional?

Ni Antoñito el Camborio, como diría Lorca, es legítimo Camborio ni hace fuentes de sangre con cinco chorros, ni es el dinero es ya dinero, ni la auditoria, auditoria. Ni la bolsa mercados de valores para asignar recursos de inversión, sino timbas de tahúres en los que apenas solo los trileros experimentados que están en el ajo, y en el agio, saben dónde está la bolita mágica y salvadora del Banco central europeo, la Reserva federal o el siniestro FMI de la Señora Lagarto. La deuda como instrumento de dominación suministrada a dirigentes badulaques o corruptos de modo análogo a la droga por sus traficantes. Los políticos drogadictos de deuda se ponen tan contentos porque ahora la pueden pillar más barata y el que venga detrás que arree si es que queda semoviente que arrear.

Dicen que la cantidad de moneda virtual existente y remansada en paraísos fiscales serviría para comprar varias veces el PIB mundial. Por lo que el falso dinero de encaje, el que no puede ser contrapartida o contravalor de los flujos reales de recursos, bienes y servicios, va de burbuja en burbuja, de timba en timba, o peor: de guerra en guerra, recrecido por el interés compuesto y avalado por la mohatra de turno hasta el siguiente pufo.

A grandes males grandes remedios. Occidente acaso nunca podrá recuperarse del todo si no vuelve a poner sus grandes planteamientos axiológicos en orden. Pero el inquietante Nuevo Orden Mundial que algunos propugnan viene a conculcarlos o hacerlos imposibles por la vía de los hechos consumados. Aunque unos pocos lo denuncian. Y otros, recién llegados a la poltrona imperial, aún no se sabe muy bien a qué juegan, aunque quepa temerse lo peor. Mientras estamos atentos a las nuevas amenazas, no nos vendría mal recuperar lecturas de nuestros tratadistas de Salamanca y evitar el divorcio entre las finanzas y la ética. La mohatra científica de un sistema económico entendido como algo abstracto, ahistórico y asocial, inspirado en la matemática de la Física newtoniana, ajeno a su cometido de satisfacción de necesidades reales. Ahora las finanzas dominan a la economía, la economía a la política, la política a la sociedad, ésta ha abandonado a la Cultura y también al Espíritu, luz de la Ilustración que nos debería guiar por este valle cada vez más tenebroso. Pues ahora todo es al revés de como debiera ser tras tantos siglos de civilización.

Sin recuperar, el espíritu, la Cultura, el alma de las instituciones, éstas no serán sino cascarones vacíos campo de juego mohatrero. Detrás del Espíritu está la Cultura, la Sociedad, la economía real, la verdadera, la que permite satisfacer verdaderas necesidades humanas y sociales. A cuyo servicio debiera estar el dinero, las finanzas, un medio y no un fin en si mismo. Pero la cosa se aclara cuando se observa cómo hoy se ha sustituido la empresa económica de clásico medio para satisfacer necesidades reales de la gente en mohatrero artilugio para “crear valor para el accionista”.

Justicia no son leyes aunque muchos políticos parecen tener una visión mágica de las leyes. Creen que ley aprobada, cuestión ya resuelta. Es como el ¡ábrete sésamo! de Alí Babá y los cuarenta ladrones, con perdón. Nuestros numerosos parlamentos hacen leyes como churros en las ferias. Cosa nada buena si hacemos caso a Tácito, quien consideraba la multiplicidad de leyes como señal cierta e infalible de un mal gobierno y de un pueblo corrompido. Y el propio Cervantes, entre otros, adopta su visión y así lo manifiesta en sus sabios consejos al Sancho flamante gobernador. Consejos que debieran servir de guía de pensamiento y acción a cualquier político o poderoso decente. Y luego, otro “pequeño” problema: el de la voluntad de aplicar las leyes sea quien sea el justiciable y, sobre todo, de hacer Justicia. La Justicia no es igual para todos como afirma la propaganda borbónica repetida por la cínica mohatra periodística, en burla de la inteligencia y de la dignidad de los ciudadanos indefensos y degradados a súbditos. Se acaba de demostrar otra vez hoy cuando se ha conocido cierta esperada sentencia.

El BOE a veces se asemeja a cierta literatura piadosa, e inane científica e intelectualmente, propia de nuestro Barroco tardío. Y una ley no es una acción ni tiene eficacia en sí misma, pues si no se crean o se dotan de suficientes recursos las instituciones que deben luego aplicarlas, empezando por la formación e información del personal, el resultado es la desmoralización del administrado de buena fe y el aumento del “a río revuelto, ganancia de pescadores”. Eso aún cuando las leyes no sean claramente desatinadas, producto de modas estultas, el desconocimiento de la realidad social, pesebre de amiguetes o de la simple desvergüenza. O como sabotajes de las clases medias, la soberanías nacionales o el orden social con miras de facilitar el proceso del NOM globalista y profundamente antidemocrático.

Si es cierto el dicho popular español: cuantos más abogados, más arbitrariedad e injusticia. Y cuantos más economistas, más pobreza y desigualdad social. Y cuanto más pío clericalismo tartufo, también más inmoralidad y ateísmo práctico. No hay más que admirar los grandes méritos y santas virtudes de las piadosas familias obreras de los Ruíz Mateos o los Pujol Ferrusola. Sin olvidar, cada uno en lo suyo, a otros no menos santos obreros: los Sepúlveda, Matos, Gurtelidos, De Guindos, Montoros, Margallos, Fernández, Bárcenas, Tejerinas….

Es obvio que en cualquier sociedad existen personas de diferente nivel intelectual y moral. El pacto social se basa en que las leyes protejan a la sociedad de aquellos, menos adelantados en su evolución espiritual o moral, que buscan la satisfacción de sus pasiones a cualquier costa. Por ello una de las funciones de las penas es proteger el bien común de la sociedad y de ahí el castigo al reo declarado culpable, disuasorio de otros, aunque se prevea la generosidad en los casos que quepa redención social, para lo que se requiere su arrepentimiento y la voluntad demostrada de no volver a delinquir. Generosidad, que no memez, arbitrariedad ni hipocresía. Pero, lo común hoy es que los grandes delincuentes al abrigo del Poder se burlen impunemente de la Justicia.

Pero esto es el Reino de España, reconvertido en la penosa Marca España de tantos mercachifles, es decir, el mundo al revés. Falla la responsabilidad individual asociada al ejercicio de la libertad. Falla la jerarquización de las prioridades, contraria de lo que la razón, el bien y el sentido común aconsejan.

Por unas razones u otras, fallan las personas que las aplican: la impunidad crece y si esto sigue así más pronto o más tarde se terminará volviendo al ¡Fuenteovejuna señor!

Pero comprender no basta, es preciso actuar antes de que la cosa ya no tenga solución pacífica.

En La tía fingida es el mozo enamorado el que con voluntad y valor logra rescatar a la falsa sobrina de virgo constitucional tantas veces remendado por las poco respetables tías institucionales que la vende una y otra vez a la oligarquía rijosa, mohatrera y perenne.

España, nuestra pobre España huérfana y desamparada, con amor y valor heroicos también necesita ser rescatada del imperio de la oligarquía, incluso aliada al hampa avalada por la hipertrofiada mohatra de turno. Como hoy hemos vuelto a constatar.

 

 

Un apunte sobre federalismo y la España invertebrada

Es bien sabido que para Ortega no era correcto hablar de la decadencia de España porque nunca habría tenido verdadero esplendor en realidad.

Durante mucho tiempo la legitimidad de la unión entre los distintos reinos y regiones españolas se basaba en la existente entre el Trono y el Altar más que en una escasa, cuando no inexistente, voluntad de la nación. Personajes lúcidos de la etapa de la dinastía austríaca como el conde-duque de Olivares trataron en vano de que todos los españoles, independientemente del antiguo reino del que procediesen, se consideraran con los mismos derechos y deberes.  La conspiración de parte de la aristocracia con el de Medinasidonia a la cabeza y la rebelión de los catalanes con su fuga de ida y vuelta a la vecina, pero no dulce, Francia puso fin a tal aventura.

El tratado de Verona de 1822 que propició la restauración absolutista fernandina en el trono y la liquidación del trienio liberal de Riego se firmó para satisfacer los derechos del soberano pero no los de la Nación. Con gran coherencia interna se acordaba la persecución de la libertad de imprenta, instrumento de la voluntad popular en contra de la de los príncipes así como el concurso de Su Santidad el Papá “a fin de avasallar a las naciones”.

Recordando de nuevo a Ortega, el mal de España se llama particularismo. Particularismo también patente en dos elementos vertebradores clásicos: el Trono y la Iglesia, idea que defienden también ahora los modernos integristas periféricos, especialmente los nacionalistas vascos del PNV. Estos roles políticos de la declinante Iglesia han sido adoptados por la secta pesoista, renovando la antigua Alianza con una especie de UTE con la Corona para tratar de taparse mutuamente las vergüenzas. También algunos cortesanos actuales que piensan que la separación de Cataluña sería paliada si los Borbones pudieran presidir una especie de Comonwealth a la española.

A falta de un verdadero patriotismo nacional, el constitucional tiene un hermoso antecedente en el Cádiz de 1812. Probablemente y esto no suele ser tan políticamente correcto recordarlo, también lo eran aquellos afrancesados que pensaban que el rey José, no podía, aunque quisiera, alcanzar la abyección e ignominia de los últimos borbones. Que por ello lo mejor para España era tratar de mantener la paz y el orden público, base de toda prosperidad moral y material, en vez de recuperar una dinastía que había dado tantas repetidas muestras de inmoralidad e ineptitud.

Cuando, tras el magnicidio de Prim y la partida del noble rey Amadeo, se proclama la I República, España parece estallar en pedazos, dando lugar a una abigarrada pepitoria de cantones, y localismos que impiden el gobierno.

Pero no todos los republicanos están afectados por las ideas federalistas del barcelonés Pí y Margall. Los sectores más conscientes de la situación ven venir el desastre en la impotencia. El proyecto de nueva constitución republicana federal es arrumbado tras las intervenciones entre otros de diputados como León y Castillo, cuyo lúcido discurso en las Cortes durante una memorable sesión de debate acerca del proyecto constituyente debiera ser recordado. Al final, el último presidente de la I República, don Emilio Castelar, se vio obligado a gobernar mediante real decretos suspendiendo la actividad parlamentaria. A principios de enero de 1874 contra el consejo de su amigo el general Pavía se somete a una moción de confianza que pierde como era previsible, y el primer experimento republicano resulta definitivamente arrumbado.  La República de modo harto paradójico muere a manos de la doble reacción: la de los nostálgicos de los borbones en sus ramas carlistas e isabelinas y la de la fauna variopinta de federalistas o cantonalistas.

Contra la opinión de Ortega, los defensores del estado integral republicano como Azaña pensaban que los estatutos de autonomía servirían para reforzar a España y la república, pronto se vio que los sectores más extremistas los consideraban como una plataforma para la escisión. Ortega demostró conocer mucho mejor lo que son capaces de dar de sí nuestros separatistas que el polémico político alcalaíno.

En ninguna de las experiencias republicanas anteriores cabe hablar de una constitución federal. La idea “federal” en la tradición española, salvo los pimargalianos y los anarquistas bakuninistas, como mal menor,  probablemente era más frecuente entre los monárquicos partidarios del Antiguo Régimen. En efecto éstos contaban con el régimen de fueros, jurisdicciones locales y privilegios como una barrera para la libre circulación de las ideas, las mercancías y los hombres propias del sistema liberal, si se evitaba la unidad de acción en todo el territorio, sería más fácil mantener los privilegios y en general el status quo pre-existente.

En estos momentos en que el presente Régimen monárquico, apuntalado in extremis por la abigarrada patulea sorosiana, se desacredita y deslegitima a la vista del más topo, uno de los factores fundamentales a tener en cuenta es el del mal llamado federalismo. Un vicio propio pero azuzado por conocidas potencias extranjeras.

Bajo el chantaje, cabe la posibilidad de que ya esté apalabrada una modificación de la lamentable constitución del 78, pero en un sentido contrario al deseable para el bienestar de la nación y de los españoles. Por lo que se ve el conocimiento de la Historia sirve de poco salvo para particulares vendettas sectarias.

 

 

Trump ha venido, nadie sabe cómo ha sido

Los días se van haciendo más largos, vuelven las cigüeñas que se habían marchado de invernada. La Candelaria, fiesta sincrética de la Luz, apunta cercana ya, tras la bendición de criaturas irracionales por parte de San Antón.

También en Washington se ha celebrado el traspaso de poderes políticos entre emperadores. De modo algo más civilizado que en la antigua Roma porque el anterior no ha sido ni degollado ni envenenado pese a sus indudables méritos y el controvertido nuevo Cincinato parece ser que ha llegado sano y salvo, contra lo que se barruntaban algunos agoreros.

La ceremonia de traspaso de la gran poltrona imperial no deja de ser curiosa, en especial para tantos descreídos sino embrutecidos súbditos españoles. Asiste mucha gente. Los artistas principales y el numeroso público hacen como si se lo creyesen. Algunos incluso lloran de emoción. Ciertas  frases del discurso de toma de posesión resultan asaz chocantes por estos hoy gélidos lares. Una auténtica provocación, pues ¿cómo se le ocurre al denostado prócer decir que va a tratar de poner al Poder oficialmente democrático al servicio de la gente? Intolerable. Y lo de “América, primero”, otro escándalo. ¿Se imaginan aquí en el Reino borbónico de España, conocido como Spain Trade Mark, y de rebajas por estas fechas tan señaladas, a un Felipe BI, a un Mariano o a la ceceante niña de Botín sostener que “España es lo primero”?

Gentes que perpetraron con nocturnidad y alevosía, de tapadillo, como puñalada de pícaro, una alucinante reforma urgente de la constitución en beneficio del gran capital alemán y en contra de los legítimos intereses de nuestro pueblo. Gentes que son irrecuperables adictos a la Deuda, nuestra ruina que es negocio para especuladores. Aunque no por tales motivos, (quien paga, manda), la progresía reaccionaria, los saltimbanquis y titiriteros, los prostituidos “media” están que echan las muelas. La plebe no les ha hecho caso y en vez de votar a una filantrópica satanista, corrupta y terrorista  ha optado por el intruso. El Intruso, por cierto, una gran novela de Vicente Blasco Ibáñez que denuncia el establecimiento, la perenne dominante carcundia clerical vasca.

Pero, ¿hay para tanto?

Los que no estamos en la mente del pintoresco prócer entronizado emperador, ni menos en la de sus posibles amos ocultos, no tenemos aún muy claro qué puede pasar. Debemos intentar aclararnos por los signos visibles, aunque sabemos que las cosas casi nunca son como parecen o como nos hacen que parezcan.

Al excéntrico prócer imperial se le quiere mostrar como un peligroso “antisistema”. Lo cual no deja de ser curioso en un gran millonario y hombre de presa y empresa.  Pero sin duda debe tratarse de un “antisistema a la americana” porque este señor está lejos de parecerse a nuestros “antisistemas” domesticados, astutamente desarrapados y subvencionados de Okupas, Podemitas, Rebuznemos y demás patulea sorosiana disfrazada.

Parece ser que con esto de “antisistema” lo que se quiere significar no es que pertenezca al exclusivo mundo de los multimillonarios capitalistas sino que no está en el podrido ajo del tinglado de agiotistas, globalistas provocadores de guerras y catástrofes o fundadores de grupos terroristas al servicio del NOM que han venido detentando el poder en EEUU y otros países occidentales en los últimos tiempos.

Desde tal punto de vista el rubio prócer si que pueda ser considerado “antisistema”. Aunque eso tampoco está del todo claro. Se aclararía si, por ejemplo, denunciase la farsa mohatrera del 11 S o auditase la mal llamada Reserva federal o acabase con DAESH, ISIS y demás grupos terroristas mercenarios propios del “outsourcing” imperial militar actual. O acotase los excesos del sionismo. O tratara de evitar una guerra en Europa dejando de hostigar a Rusia. Sin embargo, ha empleado la ilustre cantera de Goldman Sachs para repartir cargos importantes de su gobierno.

Como suelo decir habitualmente, no quiero pecar de pesado, las cosas que pasan suelen adquirir su verdadero significado cuando se relacionan con el proceso de construcción del NOM. La interpretación de los fenómenos históricos no debe hacerse solo en clave nacional o local, sino de geoestrategia.

Es decir, ¿Cuál es el papel de Trump en el proceso del NOM?

Una primera interpretación es que esto parece pudiera ser un reseteo del sistema. Así, de un NOM 1.1 o NOM 1.2 o NOM 1.3 podríamos pasar a otra fase NOM 2.0. Esta fase del NOM 2.0 se relaciona tanto con el emperador Trump como con el Brexit. ¿De verdad, estos son fenómenos que han sorprendido al auténtico tinglado globalista internacional o son cambios o estaciones de descanso de falsa bandera organizadas  para iniciar otra fase más peligrosa de la escalada?

¿Habría constatado la plutocracia globalista que con siniestros Tratados internacionales contra las soberanías nacionales, devastaciones provocadas por agresiones y estafas financieras o programas de ingeniería social como el multiculturalismo, el feminismo radical, el poder gay o las inmigraciones masivas inducidas para la desestabilización de las clases medias, pudiera ponerse en riesgo el pretendido resultado final? ¿Que es preciso utilizar argumentos más contundentes y que Trump pudiera ser el detonante o catalizador consciente o inconsciente?

Esta nueva etapa podría continuar con el ascenso controlado al poder de antiglobalistas, despectivamente llamados de “extrema derecha”, en Francia, Italia, Alemania, Holanda, Polonia u otros países de la UE. De facto, la UE ha servido para desestabilizar las sociedades, culturas y economías de muchos países europeos a los que se les ha arrebatado su soberanía en cuestiones fundamentales como las finanzas. El malestar creado puede llevarse por delante a la actual UE. Pero, ¿luego qué?

¿Se intentará promover una guerra de pretexto nacionalista para terminar de sembrar el caos y facilitar un NOM 3.0? ¿Es este el contexto por el que Trump se opone a la OTAN?

Es decir, ¿Seguir sembrando el caos?

Fuera de Europa el asunto de los BRICS es de gran interés. ¿Nos encontramos ante un cambio de estrategia globalista para asegurar un futuro NOM 3.0 o NOM 4.0 basado en la multipolaridad de los BRICS en vez de en la unipolaridad americana como hasta ahora?

¿Qué es más gobernable o preferible  para los poderes financieros y económicos dominantes? Un solo Estado imperial, que acaso pudiera caer bajo el dominio del pueblo con un Trump libertador verdadero? o ¿Un conjunto de países más o menos enfrentados ocasionalmente entre sí, cuyo poder político fuese incapaz de hacer frente al poder globalista financiero oculto o al omnímodo poder de las empresas transnacionales?

Pero otra interpretación, por extraña que nos parezca, es que Trump fuera un verdadero filántropo. Una especie de raro fallo del Segundo Principio de la Termodinámica. Alguien que esta harto de terroríficas guerras imperialistas genocidas para imponer una dominación unipolar mundial y que pretende inaugurar una nueva etapa de paz y prosperidad, empezando por servir los verdaderos intereses del ahora defraudado pueblo americano. E intentar volver a los arrumbados principios fundacionales de EEUU. Un personaje valiente y dispuesto. Otro honrado Cincinato que deja el arado para salvar a Roma y vuelve a él una vez satisfecha su misión. Y que milagrosamente ha sobrevivido hasta ahora a las añagazas, insultos e incluso atentados que le prepara el enemigo. Demasiado bonito para ser cierto.

Se derrumbe o no el presente tinglado internacional para promover otro aún más siniestro, sea como fuere, cabe barruntar que la Humanidad se encuentra gravemente amenazada por una futura glaciación de esclavitud, de la que parece difícil que pueda escapar a menos que reaccione de modo rápido y contundente. Lo que no es presumible que ocurra.

¿Pero, repito, qué pinta Trump en todo esto?

 

Comentarios post scriptum

1 Desde el propio EEUU un amable lector me ha enviado el siguiente comentario:

“Hay una clara dualidad entre lo que la gente ha votado y la sensación artificial de histeria que retransmiten los medios, sobre todo la CNN. Aqui la gente esta muy tranquila y los que me rodean, incluido yo, son casi todos pro Trump.

Yo estoy tranquilo. En mi opinión, el NOM ya se estableció después de la barbaridad que fue la 2 G Mundial. Desde entonces todo esta muy calculado para protegernos. Incluso de nosotros mismos, siguiendo la máxima Tao de mantener a la población con el estómago lleno y la cabeza vacía.

La población esta tranquila si “percibe” que puede elegir.

 Trump no es un Black Swan. Negoció y se ganó su sitio hace muchos años, a cambio de parar la campaña que inicio contra Obama, tenía pruebas de que Obama no era Americano y no podía ser presidente.

 Eso y que el relevo se ha hecho a los 8 años, como de costumbre, me hacen pensar que todo va según lo planeado.

 El péndulo cambia de dirección, como ha de ser por Ley, pero se mantiene cerca del punto medio. Controlado.

 ¿Como hacemos esto más seguro? ¿Quién desestabiliza el planeta? China. ¿Está China preparada para dominar y mantener el planeta seguro? todavía no. Pero es un problema, porque tiene el Oro y quien tiene el oro hace las reglas (The golden rule, who has the gold makes the rules)

Trump es un experto en quiebras… posibilidad remota, pero si planease un default de los bonos de USA, China… de ahí la buena jugada de aliarse con Rusia. (No puede verse solo contra rusia, china, arabes, ante una medida de tal calibre) Y los medios estarían ya preparado un “esta loco, él no es America”. Conocéis la figura del “killer” que contratan las empresas?

No espero nada inminente, pero no recomendaría tener efectivo, ni Bolsa.

 Habrá una nueva transferencia de capital, sin duda. Es duro para clase trabajadora, pero así es. Para cuando llegue, habrá que controlar el miedo (apagar la tv), y subirse el lado correcto.

 Así lo veo yo…”

 

2 También el representante de una importante institución de carácter internacional me ha hecho llegar el comentario que reproducimos a continuación:

Los C.V. del equipo de Gobierno de Trump son espectaculares…No son unos cualquieras y están con fortunas personales suficientes como para resistir pequeñas tentaciones que los intelectuales progres, mucho criticar pero se tienen que preparar el riñón para el día después…

Si los analizamos están varios expertos en Inteligencia, bien Generales o miembros de la Comisión de Inteligencia del Senado…Trump sabe y guarda información…negoció con el Lobby Judío, respetó a las iglesias Cristianas y se ganó a los emigrantes que tienen papeles desde hace años evitando el modelo BREXIT británico…Es tremendamente listo y está muy bien asesorado.

El problema del futuro estará en ASIA y de lo que se resuelva allí dependerá el NOM…China, India, Paquistán, Japón, Indonesia…países que superan los 150 millones de población y que Europa ha ignorado históricamente salvo el Reino Unido, que será pieza clave junto a Trump para encauzar sus estrategias.

Que U.K. abandone el barco, al que nunca se subió del todo es muestra inequívoca que la vieja Europa tendrá poco o nada que decir en el futuro.

Atención que en el Despacho Oval ha ordenado poner un Busto de Winston Churchill…Serán importantes los nombramientos de Embajadores en Asia…no como en España que sólo costó 950.000$…

Los líderes del Partido Republicano deberán jugar una gran partida de ajedrez…”

 

3 En relación con este artículo he sido entrevistado en la radio ayer lunes 23 de enero. Cuando esté disponible colocaré el enlace.

 

 

 

Posdata

Se han difundido en internet unas inquietantes imágenes del avión que llevaba a Trump desde Nueva York a Wahsington para acudir a su toma de posesión. Parece que su avión es atacado por un extraño y veloz objeto sin identificar. ¿Un fake? ¿Un fallo en la grabación? ¿Un misil? ¿Un pájaro gigantesco? ¿ Acaso un OVNI?

Puede verse aquí

 

 

 

 

 

 

 

 

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