Alfonso De la Vega

La Garita de Herbeira

Artículos, solfas y epistolarios

¿Un nuevo terrorismo de Estado?

Se acaba el verano pero no los problemas. Al revés, parece que cada vez hay más. Una de las cosas que llama la atención por su extrema gravedad es una nueva forma de terrorismo de Estado que se está consolidando en el desquiciado Reino de España con el tema de la falsa pandemia, las mascarillas y la represión indiscriminada de los embrutecidos, indefensos y humillados súbditos de don Felipe VI.  Aunque en todas partes cuecen habas también es verdad o que la gente es más lista y no se deja manipular tanto como aquí, tienen castas políticas menos ignorantes y pervertidas o sistemas políticos menos lamentables o con un mayor control del Poder que nuestra penosa Monarquía.

No es la primera vez que ha habido que comentar esto pero la verdad es que la realidad estadística oficial en cuanto a hospitalizados y fallecidos con el virus en estos momentos se compadece mal con la histeria inducida a la población, en especial los más manipulables que carecen de información relevante o de un mínimo espíritu crítico. Se está aterrorizando a la población con el empleo mohatrero de test no válidos para estos fines según declaraciones de su propio inventor. Tests que dan falsos positivos con enorme facilidad dada la invalidez de la prueba para esa aplicación. Se trataría de hacer creer identificando tests positivos con contagiados que nos encontramos ante una nueva terrorífica ola de muertes, cuando eso no es cierto según las propias cifras oficiales. Con la gente aterrorizada no hay lugar ni reflexión para ocuparse de los verdaderos problemas de España que son muchos y gravísimos pero entre los que no está precisamente el aspecto sanitario del virus como la indecente casta política y sus media sobornados nos quieren hacer creer.

La gravedad actual de la pandemia es como el famoso comité de expertos del falsario y sus secuaces: no existe.

En otro texto anterior explicaba como según datos oficiales durante el primer semestre de este año es número total de españoles fallecidos ha sido sensiblemente inferior al de 2019. Cosa inexplicable si verdaderamente hubiera habido una pandemia de la gravedad que se nos ha hecho creer.

 

Un reciente artículo de los doctores franceses Rancourt, Baudin y Mercier, tras analizar series estadísticas oficiales desde 1946, sostiene que:

el COVID 19 no generó ninguna mortalidad inusual durante la temporada de invierno 2019 – 2020 en Francia”.

A finales de marzo hubo un pico inusual que no puede ser simplemente una epidemia y según la hipótesis más probable lo generaron las medidas políticas tras la declaración de pandemia por parte de la OMS el 11 de marzo de 2020”.

Las medidas políticas implementadas para frenar la propagación del SARS-CoV-2, el virus que causa el COVID-19, han siso responsables, según el estudio, de alrededor de 30.200 muertes en Francia”.

De modo que la cobertura mediática actual del COVID-19 está fuera de sintonía con la realidad epistemológica observada. La importancia de esta enfermedad en la mortalidad francesa es exagerada, mientras que el impacto en la mortalidad de las medidas políticas para implementadas para contrarrestar esta enfermedad es catastrófico.

En otro texto el doctor Rancourt y otros 239 científicos cuestionan el modo de transmisión del COVID-19. Las máscaras no funcionan.

Casualidades de la vida, otro siniestro y criminal 11M. Las castas políticas tratan de esconder su propia responsabilidad en el número de fallecidos provocado en gran parte por sus propias actuaciones acríticas a las órdenes de la OMS, manipulando situaciones y engañando al pueblo.

 

Por lo que se refiere a datos españoles Pilar Baselga ha mostrado en un reciente vídeo censurado estadísticas muy contundentes que desmontan la paranoia inducida por el gobierno y las diferentes instituciones. Según datos oficiales del Instituto Carlos III habrían fallecido 589 personas desde el 10 de mayo hasta ahora. De modo que desde febrero a agosto habrían muerto por la enfermedad menos de 20.000 personas. Datos inferiores a los de otros años por enfermedades respiratorias. Pero, toda la paranoia actual y el miedo irracional inducido a la población con la amenaza de nuevos confinamientos, ruina generalizada y conculcación de derechos constitucionales se debería a menos de 200 fallecidos achacados a esa causa por mes. Aproximadamente unos 6 de cada 1.000 fallecidos.

En este tipo de asuntos habrá cuestiones debatibles según las evidencias científicas, otras no porque son datos. Por ejemplo el número de fallecidos. Tanto los totales cuanto los achacados con mayor o menor exactitud a este virus. Pero llama la atención el como son acalladas sin contemplaciones las voces de investigadores que cuestionan las, por otra parte volubles y cambiantes según convenga, consignas oficiales.

¿Es que las instituciones oficiales se han visto afectadas por un virus de confusión, locura o estulticia insalvables?

No sé si estamos en una conspiración de estupidez liberticida. Se entiende que fuerzas subversivas históricas traten de destruir la sociedad al que precio que sea. Se entiende menos que actúen impunemente desde el propio Gobierno del Rey. Y aún menos que la pomposamente llamada oposición no se oponga y colabore con estos desmanes. Pero, ¿Y las instituciones sociales? Prensa, Universidades, CSIC, colegios profesionales,… ¿Es que no queda vida inteligente ni decente allí?

Lejos de cualquier debate científico los disidentes son censurados, insultados, represaliados, o azuzados por gentes degradadas a turbas fanatizadas del famoso “Suelta a Barrabás”.  Cualquier persona medianamente informada ha de temer con razón que las consecuencias de las vacunas que se pretenden implantar de forma obligatoria a la población pueden ser terroríficas. Ni el mismo Poder se fía cuando las quiere obligatorias, vulnerando el consentimiento informado, y pretende eximir a las grandes corporaciones farmacéuticas de cualquier responsabilidad civil o penal por las muertes o secuelas que puedan ocasionar con sus vacunas. En una audiencia vaticana reciente el Papa ha instado a que las vacunas se las pongan primero los pobres.  Si no es puro cinismo, la propuesta no pudiera ser más inoportuna o desafortunada. Es al revés: debieran ponérsela los primeros para dar ejemplo aquellos que quieren obligar a los demás. Miembros y dirigentes de la plutocracia internacional y sus gobiernos, jueces y periodistas títeres. Y aquí, nuestra numerosa y onerosa casta política con la Casa Real y Gobierno, Parlamento, Consejo del Poder Judicial, a la cabeza.

Este desastre está mostrando otra vez la barbaridad que significa el presente Estado autonómico.  Incompetencia liberticida, ruina asegurada. Despilfarro. Descoordinación. Arbitrariedad. Una carrera para ver cómo las autoridades autonómicas puedan burlar el artículo 24 de la Constitución acerca de la tutela judicial de los derechos civiles cuando no se ha declarado el estado de alarma. Estamos viendo imágenes de casos de brutalidad policial autonómica (mozos de escuadra, ertzainas) o local contra ciudadanos indefensos incluso ancianos, que nunca hubiéramos pensado se iban a producir salvo en un Estado despótico policial.

Un pequeño consuelo es que no somos los únicos en padecer. Este golpe de Estado terrorífico contra las naciones se está produciendo en todo el mundo. Aunque en sociedades con mayor nivel moral o intelectual e instituciones menos degradadas que las españolas existan mayores mecanismos de respuesta defensiva.

En Berlín hubo hace unas semanas una gigantesca manifestación de protesta en la que se gritaba en español “Libertad, libertad” y la controvertida Merkel ha prohibido otra para mañana sábado que se esperaba pudiera reunir incluso a millones de personas.

Aquí en España se realizó una reducida en la plaza de Colón de Madrid. Sus asistentes fueron “linchados”, ridiculizados o insultados por autoridades, media ignorantes o prostituidos, y la propia oposición política que demuestra una vez más su incompetencia moral y o intelectual. Sus intereses comunes de casta contra el pueblo. De no ser prohíbida o saboteada se prevé otra importante manifestación para el 12 de setiembre.

Que el actual desastre político económico social provocado por el Poder no alcance proporciones apocalípticas depende en gran medida de la lucidez y coraje demostrados por los pueblos para hacer frente a esta nueva forma de terrorismo globalizado.

Decía Gandhi que las grandes batallas tenían por escenario el corazón del hombre. En la que estamos, con un evidente componente metafísico entre el Bien y el Mal, verdadera encrucijada para la Humanidad, ojalá cada persona tenga inteligencia para comprender y voluntad para actuar.

NOTA: Las palabras resaltadas en granate abren enlaces

Post Scriptum (17 h) : al parecer una decisión judicial acaba de tumbar la decisión gubernamental alemana de prohibir la gran manifestación de mañana en Berlín.

 

 

Deseos y estadísticas

El observador que conserve cierto espíritu crítico se encuentra atónito ante la carrera represiva en la que se están metiendo las numerosas autoridades. La panoplia represiva propuesta es amplia aunque no de muy clara legalidad constitucional ni tampoco eficacia. Toques de queda, confinamientos, mascarillas, multas, represión indiscriminada, anulación de derechos constitucionales, test, rastreadores, espías, soplones, instituciones oficiales acríticas o colaboracionistas, media apesebrados… parece que lo verdaderamente prioritario es indicar quien manda en cada sitio de la geografía española.  No importa el desastre socioeconómico que se cause.

Ahora bien, tanto espanto publicado, ¿acaso posee alguna apoyatura estadística?

Pues no, no lo parece a la luz de los propios datos oficiales como ahora veremos.

Antes una aclaración importante. El propio Ministerio de Sanidad advierte en su web oficial que los test utilizados no son fiables. «Este test no diagnóstica la enfermedad. Haber tenido contacto con la enfermedad no significa estar enfermo. Tampoco nos dice si usted es contagioso o no, es decir, con ese resultado no sabemos si usted puede retransmitir o no el virus a otras personas…» 

En consecuencia, que los datos de partida seguramente son falsos o poco precisos de modo que toda la estadística carece de fiabilidad en cuanto a número real de posibles pacientes con el virus y por tanto para calibrar la verdadera importancia tanto en número como en peligrosidad real de los supuestos rebrotes pretexto de tanto pánico inducido.

Pero hay otro factor de incertidumbre: no sabemos la causa real de los fallecimientos. Si se trata de pacientes que han muerto con coronavirus o de coronavirus. No se sabe cuántos de ellos han sido confirmados por autopsia. Incluso algunos forenses declaran no haber encontrado identificado el coronavirus en los cadáveres hasta ahora examinados.

La estadística disponible hasta el mediodía del viernes pasado es la que se explica en el cuadro adjunto, (que se puede aumentar pinchando encima).

Como puede verse el que existan muchos supuestos infectados según los test no supone afortunadamente una gran tasa de hospitalización ni menos de mortalidad. Se considera asintomáticos a personas aparentemente sanas, que no desarrollan síntomas de la enfermedad, a las que las autoridades tratan de convencer de que se encuentran enfermas. Tampoco la, por otra parte muy poco fiable, OMS considera que un asintomático según la jerga oficial sea capaz de trasmitir nada.

No obstante, se monta una red de espías, rastreadores y soplones contra los derechos civiles y la normativa de Protección de Datos que espanta a unos y otros. Y que dificulta el acceso de los enfermos de cualquier patología a la sanidad por miedo a ser estigmatizados y encerrados contra su voluntad.

El pretexto para una vacunación obligatoria se desvanece. Una vacuna que, en su mejor interpretación, no estaría suficientemente probada ni contrastada por lo que sería más peligrosa para los desgraciados que se la pusieran que la propia supuesta enfermedad. La reciente votación en el Parlamento de la UE para saltarse la propia normativa europea sobre transgénicos no es muy tranquilizadora, precisamente. Tampoco que a los fabricantes se les exima de cualquier responsabilidad por los estragos que sus vacunas puedan originar. A confesión de parte… Los media españoles ridiculizan la vacuna de Putin pero alaban la de los anglosajones… Varios de los científicos rusos que han intervenido en el desarrollo de esa vacuna denuncian intentos de sabotaje o de cohecho.

Pero tampoco se entiende la obligatoriedad de una vacuna improvisada, salvo que las autoridades quieran contribuir al negocio incontrolado de desaprensivos. Los que creen que la vacuna es eficaz y conveniente que se la pongan voluntariamente y así se sentirán protegidos. Los que creemos que resulta una temeridad debiéramos tener derecho a que se nos aplicase la legislación hasta ahora vigente sobre consentimiento documentado y otras garantías jurídicas.

Cuando venga la gripe estacional es de suponer que ya todos los casos se achacarán al coronavirus engordando errónea e incluso fraudulentamente las estadísticas de infectados. Visto lo que ha ocurrido en las residencias de ancianos a muchos de los cuales impunemente se les ha negado atención médica provocando una gran mortandad, el miedo a ser aislados en campos de concentración ad hoc va a producir repuntes de mortandad en enfermos de otras patologías que nada tienen que ver con el coronavirus.

No deja de ser curioso también el comprobar que, si son ciertos los datos oficiales sobre defunciones, hasta ahora habrían sido un poco menores que las ocurridas el pasado año en las que aún no había aparecido el coronavirus. Atendiendo a los datos del primer semestre y extrapolando a todo el año 2020 nos encontraríamos con una estimación de unos 364.000 fallecidos, cuando el año 2019 fueron de 416.377.

Todo esto es muy raro. De modo, que a la luz de los datos estadísticos oficiales cabría afirmar que el supuesto rebrote hasta ahora no es para tanto desde el punto de vista sanitario. Y que tiene más bien un carácter básicamente político. La casta política española, tanto a nivel nacional como autonómico, tiene en la pandemia un estupendo motivo para someter a la población, atemorizándola y vulnerando sus derechos constitucionales. Medidas drásticas como las que propugnan algunos próceres resultarían absolutamente terroríficas, estas sí, por su capacidad de devastación social y económica.

Por desgracia, el virus más peligroso está resultando ser la propia casta política española y sus colaboracionistas. Y sus efectos, el miedo indiscriminado inducido a la población. Pero para eso de momento no hay ni tratamiento ni vacuna. Ni menos interés oficial en conseguirlos.

 

 

Nuevos horrores. Una ley criminal que retrata a una sociedad suicida y desahuciada

El proceso de devastación de la sociedad y de la civilización continúa gracias a la incansable labor de muchos de nuestros más degenerados próceres mercenarios.

Con cierta nocturnidad y alevosía la Asamblea Nacional de Francia ha aprobado una modificación en la Ley de Bioética, un terrible proyecto de ley según el cual se podría abortar en cualquier momento del embarazo, incluso hasta momentos antes de nacer. Para ello se pretexta un hipotético peligro para la salud de la mujer si tal embarazo continuase. Ahora bien, tal peligro puede resultar simplemente de una supuesta “angustia psicosocial” de la gestante. Extraño síndrome de difícil diagnóstico y funesto aunque muy eficaz tratamiento: el asesinato del feto. Así, los 220.000 abortos anuales en Francia podrían aumentar. Aunque no hay que preocuparse: el famoso Plan Kalergi de sustitución de la población autóctona europea por la invasora musulmana progresa adecuadamente.

La votación se ha perpetrado medio de tapadillo en la noche del 31 de julio al uno de agosto. De los 577 miembros sólo participaron en el debate 101 diputados. 60 votaron a favor de la modificación, 37 en contra y 4 se abstuvieron.

Además se ha aprobado la procreación médicamente asistida y financiada por el Estado de lesbianas. Y la modificación genética de embriones para la investigación. Es decir, de embriones transgénicos. Bebés medicamento. Y bebés quimera, formados mediante la inserción de células madres humanos en embriones animales ¿Las peores pesadillas eugenésicas nazis hechas realidad?

Afortunadamente, la tramitación legal aún debe pasar por el Senado francés, de modo que todavía existen posibilidades de que la fechoría pueda ser corregida.

 

 

 

Libros. La verdad de la pandemia

La conocida periodista andaluza Doctora Cristina Martín Jiménez acaba de publicar un libro con el nombre de La verdad de la pandemia.  Se trata, que yo sepa, del primer libro en español  que se atreve a explicar con algún detalle y perspectiva este tremendo y complejo asunto.  Un libro oportuno que ofrece una interpretación holística, integradora de la realidad, en la línea de lo que se ha venido en llamar teorías alternativas o de la conspiración, y que quizás algunos calificarán de un libro oportunista.

En realidad, es verdad que aún no ha acabado el proceso en el que estamos, sino desde el punto de vista estrictamente sanitario que eso no se sabe bien todavía, sí en cambio desde el global, político, cultural, psicológico y socioeconómico. De modo que aún todo mantiene un cierto carácter de provisionalidad y de posibilidad de revisión a la luz de los nuevos datos fidedignos que se puedan ir conociendo, gracias sobre todo más que las instituciones oficiales a la difícil labor de científicos e investigadores independientes.

Lo que sí parece claro es que nos encontramos a las puertas de una gravísima crisis general de alcance sin determinar.

La autora incide especialmente en lo que se considera experta, los entresijos de la plutocracia patrocinadora del NOM más que en los aspectos meramente sanitarios. Por eso hay muchas referencias a libros anteriores sobre esos protagonistas más o menos ocultos que según la investigadora Martín Jiménez se encuentran detrás de bambalinas, más allá de la representación cara al público.

Básicamente, en sucinto resumen, para la autora estamos siendo víctimas de un gigantesca mohatra de carácter sistémico con propósitos siniestros y consecuencias catastróficas para la Humanidad, preparada desde hace varios años y perspectivas por diversos agentes. Muchos de estos agentes, instituciones y personajes, son denunciados con detalle y multitud de datos. Unos son los verdaderos autores, otros sólo serían protagonistas subalternos. El momento elegido para provocar la pandemia es oportuno a la hora de tratar de evitar la reelección de su enemigo Trump en la presidencia de EEUU.

La pandemia sería una muestra más aunque muy importante del combate metafísico e histórico entre el Bien y el Mal. Un Solve que habría de producir un nuevo Coagula.

El quimera virus debe provocar una crisis institucional sin precedentes. De modo que la «solución» tenga que ser “global”. En realidad, una dictadura mundial al servicio de una reducida plutocracia que, además de eliminar soberanías, tradiciones y libertades, reduciría la población a los niveles que mejor convenga a sus intereses.

Sin embargo, hay un aspecto dentro del ámbito espiritual del problema que por su importancia al menos en países como España llama la atención que no se haya tratado debidamente. Me refiero a la aparente complicidad del Papa Bergoglio y de las principales autoridades oficiales de la Iglesia Católica en este proceso de construcción del NOM y de devastación de la sociedad tradicional.

En mi opinión esta es una cuestión clave que permite comprender el alcance y gravedad del problema desde el punto de vista de la amenaza a la civilización. Y quizás la más notable carencia del libro.

Un texto muy valiente, lúcido, documentado, importante y de lectura muy recomendable para intentar comprender mejor lo que pasa y formar la propia opinión.

 

Datos del Libro

La Verdad de la pandemia. Cristina Martín Jiménez. Ed. Martínez Roca. Julio 2020. 380 páginas. 19,90 euros

 

 

Sistemas

El término sistema se emplea en gran variedad de conocimientos. Luwdig von Bertalanffy desarrolló su famosa Teoría General de los Sistemas con una concepción holística, global, que trasciende el ámbito técnico de la ingeniería para esclarecer casi toda clase de ciencias y disciplinas. En la idea de que muchas cuestiones aparentemente muy diferentes obedecen a las mismas causas y “funcionan” de modo semejante. Si se comprende esto, se pueden conocer muchos aspectos y fenómenos de disciplinas distintas. Así cuestiones que pueden ser explicadas por las mismas ecuaciones diferenciales o bien por la Termodinámica. La información sería lo contrario del desorden o entropía negativa, es decir lo que se ha venido en llamar neguentropía.

Los sistemas poseen órganos o elementos de control. Por ejemplo, las hormonas regulan el metabolismo. La reproducción celular y la síntesis de proteínas se realizan según un código genético que viene a ser una especie de libro con instrucciones de montaje a nivel celular.

Si hay una carrera universitaria actual en la que predomina la visión holística más o menos integrada de la realidad es la de ingeniero agrónomo. En cierto modo una pervivencia, casi desahuciada en estos tiempos de la barbarie del especialismo, de la vieja mentalidad renacentista. Se estudian las materias más diversas en relación con la Física, la Química, las Matemáticas, la Biología, la Economía, la Sociología… y para intentar comprender tanta diversidad en ese árbol de la ciencia se agradece la existencia de pautas de investigación comunes. La idea de orden frente al caos no deja de ser un prejuicio metafísico aunque extrañamente soportado por las Matemáticas. Parece que Pitágoras tenía razón cuando sostenía que el Universo, lo Uno en lo vario, era una combinación de ideas y números.

 

Mi primer contacto con la Teoría de Sistemas fue en la ETSIA de Madrid, a raíz de la lectura de un libro titulado La Célula del doctor en Medicina y catedrático de Citología e Histología, F. Marín Girón, (Editorial Alhambra, 1972). Me llamó la atención especialmente lo que indicaba sobre el mecanismo de reproducción celular basado en la información genética contenida en las tripletas de ADN, así como el mecanismo de infección de una bacteria o célula por un virus.

El virus invasor consigue engañar a su huésped trastocando su mensaje genético y logrando que biosintetice sus propias proteínas en lugar de las del huésped, que termina muriendo mientras la propagación del virus se desarrolla gracias a sus recursos confiscados.

Algo similar se produce no sólo en las agresiones víricas contra seres vivos sino también en las mismas instituciones humanas. Cuando agentes patógenos consiguen introducirse y ocupar los códigos respectivos tienen acceso a las leyes y normativas que las rigen. A su gobierno y administración. Pueden establecer directrices contra el propio sentido original o natural de las instituciones parasitadas. Antes se decía: «Ahí van leyes do quieren reyes».  Ahora donde quieren los plutócratas. Un escándalo de hace pocos días: el Parlamento de la UE ha votado (618 a favor, 62 en contra, 13 abstenciones) facilitar la utilización de transgénicos en las vacunas que nos pretenden imponer sin tener en cuenta las posibles consecuencias para el medio ambiente o la salud de las personas. Es decir, sin garantías. Modificando la normativa existente para poderlo hacer sin vulnerar la legalidad hasta ahora vigente. Sí, gracias a “nuestros representantes”, en realidad la mayoría captados de un modo u otro por los lobbies globalistas.

En cierto modo cabría indicar que desde un punto de vista sistémico lo que está ocurriendo con el pretexto de la supuesta pandemia es uno de estos casos de afectación en las instituciones humanas. La actuación que estamos observando de muchas de las instituciones globalistas es similar a la de ataque de los virus a las bacterias o las células.

Contra lo que pudiera parecer tales instituciones actúan contra los intereses generales de la humanidad que se supone debieran defender esas instituciones. Algunos ejemplos: La OMS, que ejerce una dictadura incontestable desde el inicio de la falsa pandemia está en manos de un comunista acusado de genocidio en colusión con el Partido comunista chino y poderosos intereses farmacéuticos privados trasnacionales que son sus máximos financiadores actuales. Los científicos e investigadores que tratan de explicar lo que pasa son censurados y calumniados sin conseguir establecer un verdadero debate científico esclarecedor. El Vaticano ha caído en manos de un siniestro agente de los globalistas patrocinadores del NOM. Aquí, en España, para qué hablar. Una política gubernamental desastrosa, avalada por la no menos siniestra OMS, ha alcanzado los peores números relativos mundiales. Los destrozos que se están causando parecen intencionados para promover unas condiciones socioeconómicas pre revolucionarias.

En resumen, todo parece indicar que se están destruyendo intencionalmente los sistemas nacionales de orden para poder subsumirlos en un orden global diferente, desechando lo que no interese a ese nuevo orden y sus promotores, sea población, cultura, instituciones, etc. Y con la complicidad de los propios destruidos gracias a haber sido controlados por cómplices en las instituciones. En esta cuestión la imposición de la vacuna genética modificada obligatoria, la Marca de la Bestia, resulta clave.  Y acaso el objetivo único por su alcance de posible modificación de la genética humana, o incluso eugenésico, de todo este tinglado arbitrado en torno a la falsa pandemia.

En realidad todo esto no es tan abstracto como parecería. Otro ejemplo español: Monarquía, ¿sí o no?

En un futuro Nuevo Orden Mundial donde ya no existiese España evidentemente carecería de sentido un Rey de España. Lo mismo cabe decir de casi todo el resto del entramado constitucional actual. O de la soberanía nacional. Todas esas tripletas de su viejo código genético (constitución, leyes, politeia…) trastocadas por el virus globalista. La mayoría, sino todos, de los actuales agentes políticos de modo más o menos consciente buscan acomodo en el futuro NOM. Algunos así ya lo declaran o no lo ocultan. Otros disimulan más, o piensan, creo que muy equivocadamente, que pueda prosperar de modo independiente o autónomo una parte del sistema español desarticulado y desgajado en regiones. Otros parece que no se dan cuenta que la plutocracia internacional los usa como mamporreros demoledores del orden existente antes de prescindir también de ellos una vez la traición sea pasada.

Si estamos hoy como estamos, al borde del abismo, es gracias a lo sucedido y amparado por la Monarquía durante las últimas décadas. De modo que de no rectificar de modo radical tampoco sería solución sino parte del problema.

En las viejas oligarquías económicas españolas sucede algo similar. Ya no son garantía del orden económico financiero patrio con intereses nacionales. Gran parte del patrimonio industrial español ya ha sido saqueado y enajenado.

Instituciones de orden tradicional clásico como la Iglesia Católica también están siendo desarticuladas desde el actual Vaticano infectado de Bergoglio.

Y, para terminar este sucinto e incompleto repaso, ¿qué cabe esperar de la Corona ahora y en el futuro próximo?

Pues lo que parecería es que se está intentando ganar tiempo: un sanchopancesco vengan días y vengan ollas. Probablemente sea difícil encabezar al menos simbólicamente un movimiento patriótico popular español de resistencia, estilo dos de mayo. Lo preferible a título egoísta es acomodarse a la nueva situación mandando el mensaje que no va a ser obstáculo real para lo que deseen obtener los poderes globalistas internacionales. Y que, durante la etapa de transición y mientras se cambia del todo el decorado, se va a representar una actuación distrayente. En realidad, una especie de morfina estupefaciente para tranquilizar a los súbditos con un falso aquí no pasa nada que esto es una Monarquía. Y luego, Dios dirá.

La verdad es que la reciente concesión del premio Princesa de Asturias a los siniestros vacunadores acusados de prácticas euegénesicas de Gates constituye otro escándalo mayúsculo y pone los pelos de punta. Parece imposible que sea pura ignorancia. Y resulta indicativa de por dónde van las cosas.

 

 

¿Vacunas asesinas? La traición del Parlamento UE

Mucho más peligroso que los bozales es la amenaza de las vacunas genéticas y sus chips digitales asociados. Y en relación con esta cuestión se han producido recientes novedades que nos van a afectar dramáticamente si la Divina Providencia no lo remedia.

Con muy poca repercusión en los media y aún menos en la opinión pública, el pasado julio a propuesta de la Comisión el Parlamento de la UE ha votado (618 a favor, 62 en contra, 13 abstenciones) aprobar la aplicación de un procedimiento de urgencia para facilitar la utilización de transgénicos en las vacunas que nos pretenden imponer, sin tener en cuenta las posibles consecuencias para el medio ambiente o la salud de las personas. Es decir, sin garantías. Modificando la normativa existente para poderlo hacer sin vulnerar la legalidad hasta ahora vigente. Sí, tal como lo leen. Gracias a “nuestros representantes”, en realidad la mayoría captados de un modo u otro por los lobbies globalistas.

Resulta lamentable que en este gravísimo asunto coincidan todos los partidos españoles supuestamente constitucionales incluido VOX, que también se está cubriendo de gloria. De acuerdo a lo indicado en la documentación oficial (páginas 9 y 10 del documento, s. e. u. o.) sólo habrían votado en contra los europarlamentarios: Barrena Arza, Pineda, Rego, Rodríguez Palop, Urbán Crespo y Villanueva Ruíz. Todos ellos de extrema izquierda.

Aunque sin conocer aún todo su alcance la población europea va a ser sometida a un experimento peligrosísimo con muchos visos de criminal.

Si se modifican las directivas europeas se podrá obligar a la población a vacunarse con elementos genéticos de repercusión desconocida sin su consentimiento alegando motivos de salud pública. En realidad parece ser que este Plan de vacunaciones obligatorias con certificados digitales incluidos para los europeos ya estaba planeado antes de la llamada pandemia.

Para intentar su paralización in extremis queda la posibilidad aún de las instancias judiciales europeas, Tribunal de Justicia Europea o de Tribunal de Derechos Humanos.

Se trata de un asunto de la máxima gravedad que no debiera dejar indiferente a nadie preocupado por su integridad física y de sus seres queridos.

Para mayor información, puede consultarse este vídeo.

(Continuará)

 

 

 

 

 

El extraño caso de la enfermedad sin síntomas

Ya es verano y en la famosa Baker Street londinense la pareja de astutos investigadores Holmes y Watson no gana para sustos. Ahí es nada. Un misterioso enviado, que decía representar a cierta ONG mercenaria del NOM, de acreditada trayectoria mortífera dirigida por un antiguo terrorista racista africano a sueldo del filantrópico partido comunista chino, les ha encargado que investiguen el extraño caso de una enigmática enfermedad extendida urbi et orbi y rastreen a sus peligrosos propagadores. De fabricación casera, como ciertos artefactos terroristas, la rara enfermedad no produce síntomas pero es detectada a falta de ellos por unos no menos raros dispositivos gubernamentales que unas veces dicen que sí y otras veces dicen que no, como la Parrala.

De modo y manera que estos peligrosos enfermos sin síntomas deben ser encerrados en sus casas o en campos de concentración preparados al efecto, y evitar que contagien sus no síntomas a otros no menos peligrosos asintomáticos, todos ellos peligrosos subversivos confabulados para boicotear la nueva subnormalidad promovida por nuestros amos plutócratas e instrumentada por sus corruptos o psicópatas títeres. No se descarta que, como ha sucedido con tantos pobres ancianos a los que se les ha negado atención médica, sean sacrificados de tapadillo a mayor gloria de gobiernos de progreso, tranquilidad de aduaneros sin fronteras y beneficio de plutocracias por el socialismo de la Era de Acuario.

Aquí todo es más que raro, rarísimo. El talón para pagar su minuta proviene de la cuenta en oportuna isla paraíso fiscal de otra dudosa organización presuntamente delictiva de una pareja de ricachones acusada en los tribunales de la práctica de mortales campañas de vacunación de pobres niños cobaya indefensos. Así como de paradójicas vacunas anti natalidad o anti vida para, so pretexto de prevenir el tétanos, dejar estériles o causar abortos a las engañadas mujeres que se las ponían. Las nuevas vacunas dicen los expertos que modifican el mensaje genético lo que puede convertir a la gente en ganado. Sin embargo, Holmes no recibió el encargo de investigar este enojoso aunque más sencillo asunto.

Pero, ¿qué bicho, maleficio o sustancia venenosa produce la enfermedad? E incluso y primero de todo, ¿acaso cómo saber si es una verdadera enfermedad si no presenta síntomas? Sin trampas esto no lo rastrea ni Sherlock Holmes ni el mismísimo indio Jerónimo.

No sin cierto enfado del Doctor Watson siempre atento a su salud, Sherlock Holmes ha doblado su chute habitual de cocaína para inspirarse, pero ni por esas. Sin duda debe ser el más extraño caso de su carrera. Recuerda un poco a otro de un valle del terror en el que se utilizaban como tapadera con propósitos criminales las instituciones filantrópicas más conocidas y respetables. Consulta sus viejos grimorios y tratados de alquimia. Acaso lo de la máxima alquímica Solve et coagula pueda tener algo que ver.  Solve significa disolución y en eso estaríamos, en disolver la civilización, a la que incluso se la está privando de su protección espiritual. Y el profeta Daniel ya lo anunciaba.

Esto no hay quien lo entienda solo por medios racionales. No queda más remedio que acudir al velador para pedir consejo a sir Arthur Conan Doyle a ver si sabe algo y nos lo quiere contar.

Dicho y hecho.

¡Qué viene, qué viene!

El médium se agita, el velador se mueve.

Sir Arthur.

Es terrible. Tremendo. Espantoso. Un complot contra la humanidad y las más altas instituciones. No es fiéis de nadie. Casi todos están el ajo. No sólo los delincuentes y asesinos habituales del hampa más degenerada o el profesor Moriarty, sino próceres, banqueros, filántropos genocidas, reyes, presidentes, ministros, cardenales, gacetilleros ditirambo alabanciosos, científicos, enmucetados, médicos, farmacéuticos, mercachifles, satanistas, multiculturalistas, expertos en edad de merecer, verificadores, rastreadores, felatrices, putas, chaperos, invertidos y no binarios…Todos en comandita. Todos compinchados, aunque luego también caerán los cómplices y colaboracionistas estúpidos o ignorantes no imprescindibles.

Os van a poner la marca de la Bestia. Huid, huid, escondeos donde podáis. Qué no os encuentren. Nada de tests ni de dar pistas al enemigo, ni de mascarillas infecciosas, ni de leches. Os va la vida y la libertad.

No hay que exagerar. Ya será menos…

Entonces no preguntéis. Yo soy médico. Mirad, desde aquí donde estoy os puedo revelar que esto de la pandemia tiene una dimensión psíquica e incluso espiritual. Muchos están siendo desquiciados y posesos por espíritus malignos.  Es producto de la magia negra y de rituales satánicos. COVID al revés es DIVOC, lo que equivale a dybbuk, posesión maligna que debe ser exorcizada si las víctimas no quieren quedar sin voluntad, a merced de influencias exteriores maléficas o destructivas.  

– Oiga, pero yo no tengo síntomas.

No importa, aún peor, eres un disidente, un subversivo peligroso por pretender llevarles la contraria. Nadie normal está a salvo. Si os encontráis mal ni se os ocurra ir al médico. Tomad hierbas medinales y rezad lo que sepáis. Os lo digo en serio. Si os dejáis, pronto todos vais a venir a hacerme compañía. En el gris no va a caber ni un espíritu más.

Se esfuma el ectoplasma y se difumina la voz. Queda rota la comunicación… (deben haberla saboteado con o sin verificación previa)…

 

 

 

 

Psicópatas y Poder mundial

Auque por lo que se ve el mundo ha sido más o menos controlado siempre por psicópatas hace ahora setenta y cinco años la Humanidad conoció una nueva forma de horror. Lo más notable en esta evolución quizás no sea tanto el de la propia mentalidad satánica de ciertas élites muy poderosas sino la capacidad de infligir el mal con nuevos y terribles instrumentos.

El 6 y el 9 de agosto de 1945 el siniestro presidente Truman mandó arrojar sendas bombas atómicas sobre la población civil indefensa de dos ciudades japonesas, Hiroshima y Nagasaki causando cientos de miles de muertos entre ancianos, mujeres y niños. Uno de los mayores y cobardes genocidios de la Historia. Pero que nunca fue castigado con un oportuno Juicio de Nuremberg para colgar a los culpables. Era una nueva dimensión del terror, del espanto desatado, que superaba la destrucción mediante bombardeos convencionales de Tokio u otras grandes ciudades del Japón. O los también practicados contra las poblaciones civiles de Dresde o Hamburgo entre otras ciudades alemanas no objetivos militares por parte de Churchill.

Hirosima bombardeada con una bomba de uranio, Nagasaki de plutonio. Contra lo que luego sostendría la propaganda norteamericana a fin de tapar el verdadero alcance y naturaleza de su doble crimen, los ataques atómicos eran innecesarios porque Japón, completamente desarbolado, estaba sometido a un bloqueo naval que le hubiera obligado a rendirse pronto por hambre. No hubiera podido resistir mucho tiempo. Aún es más, Japón ya había iniciado contactos diplomáticos para pactar su rendición.

Los genocidios de Hiroshima y Nagasaki suponen un caso de crueldad gratuita. No exento del indisimulado racismo y supremacismo inherentes a la sociedad norteamericana de origen anglosajón. Una sociedad poco culta, prepotente, fanatizada por una oligarquía hipócrita, corrupta, satanista y criminal que le ha hecho creer que Dios les ha dado una misión que cumplir e imponer sobre la Humanidad sin importar los medios. Que siempre tienen razón para sus agresiones. Y que tantas veces ha demostrado carecer de filantropía y sentido de la compasión. Las manifestaciones de alegría de los agentes directamente implicados en el genocidio que acababan de perpetrar resultan un escándalo imborrable y un motivo de infamia no solo para ellos sino para todos sus compañeros.

También un ejemplo tremendo de lo que puede dar de sí la naturaleza humana cuando caen las leyes y el hombre se convierte en un lobo para el hombre. Otra dimensión de la barbarie que nos acecha cuando no hay leyes ni orden. Entre los huérfanos causados por la masacre mientras casi todos los niños murieron de hambre, penalidades o por la radiación, sin embargo las niñas fueron captadas por la criminal mafia japonesa para su explotación sexual.

Tampoco los mandos superiores del ejército imperial japonés con el fanatismo de preferir al emperador a su propio pueblo se encuentran libres de responsabilidades en el trato que inflingieron no solo a las poblaciones civiles de los países invadidos durante su fulgurante avance inicial, sino a su propia población civil que se supone debieran defender. Su comportamiento, producto de una educación monárquica fanática y de la degeneración de la ética del samurai, fue verdaderamente criminal. No exento de errores aún no aclarados. Tanto en el caso del Enola Gay que se dirigía a Hiroshima como en el posterior atentado de Nagasaki los bombarderos fueron detectados con cinco horas de antelación lo que hubiera podido arbitrar alguna operación de interceptación por los cazas nipones. Así lo informó la contrainteligencia japonesa al Alto mando, pero no hizo nada. Tampoco el siniestro emperador nipón que había llevado a su fiel pueblo a la destrucción tendría valor para aplicarse a sí mismo el código samurai del Seppuku, ni el sucidio kamikaze o banzai en su honor que practicaran muchos de sus súbditos a lo largo de la contienda. El fanatismo produce estragos.

Hay otros aspectos relativamente secundarios que completan la infamia o que ilustran su naturaleza. La censura para evitar que se supiera la magnitud del desastre lo que contribuiría a que aumentase el número de víctimas.  La consigna orwelliana de llamar artefactos a las bombas. El papel de la Ciencia y de los científicos. La premeditación organizada en la base de Los Álamos, Nuevo Méjico, no tan lejana en lo moral de las aventuras armamentísticas nazis. Claro que en este caso ellos eran «los buenos».

Después del bombardeo, EEUU creó un instituto de investigación (Atomic Bomb Casualty Commission) en Hiroshima y luego otro en Nagasaki pero no para tratar de curar a los enfermos con atención hospitalaria sino para investigar sobre las consecuencias de la radiación sobre el cuerpo humano. Algo parecido, en cierto modo, a lo de los siniestros médicos nazis. Usando a las víctimas y supervivientes como cobayas humanas.

Es de suponer que muchos norteamericanos aún siguen orgullosos del crimen o lo siguen justificando. Aunque el genocidio atómico en Japón desde luego supone un antes y un después.

Para muchos este es un asunto muy lejano, casi olvidado. Los media apenas se preocupan de él. Pero otras formas de genocidio, crimen y devastación acechan a la Humanidad en manos de psicópatas y satanistas. Hoy es la llamada pandemia que amenaza la civilización, mañana no sabemos qué vendrá.

Este terrible crimen también posee una inevitable dimensión espiritual. Lo que podríamos llamar el silencio de Dios ante la barbarie perpetrada contra sus indefensas criaturas.

La diosa de la Misericordia o de la Compasión conocida en Japón como Kwan-on es una forma femenina del buda de la compasión. En la talla medieval que ilustra el texto Kwan- on derrama hacia la Humanidad doliente el bálsamo celestial que sostiene en la vasija de su mano izquierda y recoge con el mudra de su mano derecha.

La divinidad Kwan-on  es auxiliadora de las gentes en peligro o devastadas espiritualmente. Invito al anónimo lector a una oración al Dios de su corazón en memoria de las víctimas y en auxilio espiritual de sus allegados y compatriotas en general.

Y a escuchar este homenaje en forma musical: Kohachiro Miyata toca Honshirabe al shakuhachi o flauta japonesa. (Pinchando aquí)

El Tao que puede ser expresado con palabras no es el verdadero Tao.

 

 

Otro sí digo

Existen otras cuestiones tremendas relativas al engaño y manipulación del Poder. Sobre el ataque japonés a Pearl Harbour y el papel de los servicios secretos norteamericanos puede consultarse el esclarecedor documento del contralmirante norteamericano Robert A. Theobald donde explicaba sus investigaciones (Aquí).

 

 

El fracaso de doña Nada

Me llena de orgullo y satisfacción saber que al falsario le ha salido la galga capá, se le ha derramado la leche agria cuando ya se relamía de gusto por los millones que iba a pillar de los obtusos uropeos timados que iban a pagar sus onerosas orgías. Nada, que no, doña Nada no va ser jefa del Urogrupo. Desde luego no es buen currículo entre gente seria y capaz lo de ser miembra de la banda comunista o harén ministerial del doctor falsario. Aunque sea amiga de la mafia monopolista del 35 que sostiene al comunista liberticida y a su gobierno vendepatrias y desvirga melones.

En tan sabia decisión no sabemos si se habrá empleado el antiguo tratado de selección de personal de don Juan Huarte de San Juan Examen de Ingenios. Hay experiencias que, como los antecedentes penales, desde luego es mejor no tener.

Si aún quedan jueces en Berlín, como decía cierto molinero víctima de una injusticia palaciega que aún creía en las instituciones, parece que también aún queda gente con algún sentido común en Uropa. Gentes que pese a todo se niegan a favorecer al enemigo.

El caso es que en Uropa le han dado un buen revolcón al chulo y su protegida. El segundo fracaso, contando el fiasco de la primorosa menina de Exteriores, en pocos días. Otra bizarra heroína del 8 M. Un breve consuelo entre tantas zozobras y sinsabores.

Pero siempre hay alguna señora o señorita en edad de merecer dispuesta a lamer las heridas o lo que sea menester. Una señora o señorita, dicen que científica premiada, ha venido a alabar al licenciado Simón, ejemplo de buen embajador de la Ciencia según la interfecta.

¡Tenemos cantera!

 

Aberraciones progresistas enmucetadas

Escándalo tras escándalo, latrocinio tras latrocinio, mohatra tras mohatra, embuste tras embuste, abuso tras abuso, calamidad tras calamidad, estamos acostumbrándonos a que un desastre tape a otro. Y este al siguiente con total impunidad. Uno de estos escándalos que está pasando desapercibido es el de las monstruosas inicitativas contra la Moral universal básica y los derechos humanos propugnadas por las degeneradas zurdas globalistas, también las ibéricas a las que me resisto a llamar españolas.

En la progresista Canadá una de las pioneras de la nueva barbarie se aprueba la zoofilia con la salvedad de que no haya penetración del bicho o del bicho a la persona. En la vecina morería del sultán Mojamé hace pocos días una veintena de jóvenes ha cogido la rabia. La razón del contagio según luego se ha podido averiguar es follar a una burra. Fuentemoruna todos a una. No sé si la progresía canadiense los calificará de héroes, meritoria avanzadilla de la nueva causa de liberación de la humanidad o acaso de lamentables victimas de la represión heteropatriarcal. Avanzados canadienses y atrasados moros en unidad de destino en lo universal. La pobre burra ha pagado las culpas ajenas. Ha sido ajusticiada sin que nuestras hembristas subvencionadas hayan rebuznado en solidaridad con su compañera. Ni tampoco nuestras prestigiosas animalistas hayan dicho ni so ni arre.

La siguiente muesca criminal va ser la futura legalización de la pederastia. Para la nueva normalidad posmoderna progresista abusar de niños es un derecho incontestable… de los verdugos. Ojalá la Providencia divina lo impida  porque mucho me temo que nuestros meritorios centristas complacientes no lo van a hacer.

Pero aún es casi peor en lo más inmediato el proyecto de ley de transgéneros perpetrado por las hordas podemitas. Hoy aparcado mientras el coronavirus se decide por qué expresión de género adopta. Mejor que el lector se haga una tila para abordar su lectura.

El título ya es sustancioso y prometedor de emociones fuertes: Proposición de Ley sobre la protección jurídica de las personas trans y el derecho a la libre determinación de identidad sexual y expresión de género.

Hasta ahora, si al nacer un bebe tenía pene pues resultaba que era un niño y si vagina, una niña ¡Qué tontería! Las hordas posmodernas actuales dicen que no: se reconoce el derecho a la libre autodeterminación de la identidad  sexual y expresión de género independientemente del mensaje genético de la criatura. De modo que será pisha o chocho dependiendo de lo que decida el propietario o propietaria de los respectivos órganos, todo ello avalado para que no se diga que no somos un estado de derecho progresista o al menos centrista que osa ir contra natura, por unos sesudos togados y togadas con puñetas que asistirán a la nueva lección de anatomía sobre pishas o chochos con más claroscuros que la de Rembrandt.  Una aberración que intenta camuflar como supuesto derecho de la infancia un sucio tinglado de adultos dirigido a manipular y abusar de la inocencia.  Y que intenta maniatar incluso la posibilidad de que la Justicia defienda de oficio a la infancia más desvalida.

La proposición como remedo posmoderno de género de la RAE limpia, fija y da esplendor en todo el barullo y confusión terminológica. Si asunto complicado es definir los trans, lo de los no binarios ya es el colmo. Según el texto podemita son los que se ubican fuera de los conceptos hombre / mujer y /o masculino/ femenino o fluctúa entre ellos ¿Encajaría acaso aquí la pobre burra moruna mártir? Porque, si un no binario decide, por ejemplo, ser burra casquivana, ¿qué facha se lo puede impedir?

Según la proposición citada la decisión sobre ser o no ser macho o hembra puede tomarla el tierno infante según le apetezca aunque probablemente ayudado por expertos desinteresados de algún oneroso chiringuito creado ad hoc. Todo el tratamiento a costa de la Seguridad Social que pagamos (casi) todos. Tan heroica decisión en el caso de hembras trans o no binarios conlleva prebendas y privilegios asociados, merecida discriminación positiva a pagar como siempre por los estúpidos compatriotas que conservan los órganos sexuales de nacimiento y a los que cabría calificar, aunque el texto generosamente no lo hace así, de impenitentes machistas fascistas perpetuadores de la sociedad heteropatriarcal. La ley trata de evitar que se pueda estorbar a los trans y como no podía ser menos en un texto progresista se arbitran una serie de prohibiciones.

Para no dejar la cosa en el limbo presupuestario, se desarrollará un nuevo modelo para el acceso a la atención sanitaria trans- específica desde una perspectiva despatologizadora teniendo en cuenta la pluralidad de identidades, trayectorias y expresiones de género y en colaboración con las personas trans…  ¡Toma ya!

Se reconoce un nutrido calendario muy oportuno y necesario con santoral incluido: el Día Internacional de la visibilidad Trans (31 marzo), el Día Internacional contra la LGTBIFOBIA, (17 de mayo), el Día del Orgullo LGTBIQ+ (28 de junio), el Día Internacional de la Memoria de las Víctimas Trans (20 de noviembre) y el Día del Orgullo Trans (tercer sábado e octubre).

Se echa en falta la introducción del Día del cretino y cretina bipolar de género tonto y tonta (todo el año).

Es curioso comprobar a qué cosas se dedican las repugnantes zurdas comunistas y socialistas. El signo de los tiempos, no sé si binarios.

 

 

 

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