Alfonso De la Vega

La Garita de Herbeira

Artículos, solfas y epistolarios

San Pedro de Alcántara y los psiconautas

En la esquina noroccidental de la concatedral cacereña vigila la figura enjuta, “tan extrema su flaqueza, que no parecía sino hecho de raíces de árboles”, de San Pedro de Alcántara, patrono de la diócesis y de Extremadura. Se trata de un lugar emblemático, uno de los más fotografiados de la preciosa ciudad monumental. Desde allí se admira una bella perspectiva del palacio de los Golfines de Abajo, se adivina la plaza de San Jorge, el patrono de la capital extremeña. Loor de caballeros andantes, pero… santo mítico de dudosa existencia.

Fray Pedro se muestra como un guardián del umbral de la ciudad monumental. Una figura que nos advierte de los tesoros que podemos hallar durante la subida a la acrópolis o el vagabundeo por callejas y adarves de la ciudad Patrimonio de la Humanidad. Como la estatua de fray Luis de León en la Universidad de la vecina Salamanca los de la Cultura y el pensamiento político pionero del derecho de gentes.

Para muchos de los miles de guiris que se admiran por la insólita belleza conservada durante siglos, el nombre de San Pedro de Alcántara acaso no signifique mucho. Algunos puede que recuerden que fue amigo y protector de Teresa de Ávila. Que la defendió de la Inquisición en sus momentos de mayor zozobra, cuando estuvo a punto de sufrir condena acusada de herejía y trato diabólico. O, incluso después de muerto, con ocasión de la polémica fundación del convento reformado de San José. Tiempos azarosos y difíciles en los que ser encarcelado o terminar por ser declarado hereje o por el contrario, santo e incluso nada menos que doctor de la Iglesia, en buena medida dependía de pleitos, sentencias e influencias o protecciones en los tribunales por parte de personas principales.

Tampoco resulta tan extraño de comprender. La Mística se vincula al mundo de la experiencia más que al de la mera creencia teológica. Por ello siempre ha sido considerada peligrosa para el Poder político o sacerdotal que considera inconveniente la idea y misma la práctica de buscar el Reino del Espíritu sin intermediarios. Aquellos que no comprenden que la ortodoxia es más una necesidad de las organizaciones que una virtud espiritual. Y que, muchas veces, la ortodoxia se convierte en escudo de la ignorancia, la ambición, la cobardía, el fanatismo o la hipocresía.

Sí. Fray Pedro, el reformador de la Orden Franciscana, encajaría entre esos heterodoxos. Nos dice de él la santa reformadora del Carmelo: “vestía hábito de sayal sin ninguna otra cosa sobre las carnes…”comer a tercer día era muy ordinario… un su compañero me dijo que le acaecía estar ocho días sin comer…”.

Y eso en una época en la que Castilla y el interior de la Península Ibérica experimentaban una de las conocidas pulsaciones climáticas históricas con grave aumento de la aridez y la llegada de una casi mini glaciación. Asombran, nos conmueven, las peripecias, verdaderas gestas heroicas, de los quijotescos andariegos reformadores de los franciscanos o del Carmelo, viajando en ayunas, ateridos de frío por la cruel intemperie de campos desolados para promover nuevas fundaciones de conventos y monasterios. Una aventura espiritual, pero que hoy también llamaríamos empresarial, que supone un riguroso mentís a la supuesta inhibición de los místicos ante los problemas temporales. Por el contrario, es en el ejercicio de la Mística y por su inspiración donde nuestros héroes encuentran la energía que, incansables, les lleva a remover obstáculos que parecerían insalvables.

Hoy de muchos de esos conventos y monasterios extremeños ya no permanecen sino las ruinas: en Alburquerque, Alconchel, Casar de Palomero, Deleitosa, Gata, Jerez de los Caballeros, Salvatierra, o San Onofre cerca de Zafra, donde fray Pedro escribiese su Tratado de la Oración y la Meditación. Testigos de una aventura espiritual en gran parte arrumbada, ruinas venerables que nos muestran el pasado y nos interrogan sobre nuestro presente y nuestro futuro.

La santa de Ávila cuenta varias veces en su famosa autobiografía, texto que tantos problemas atraería sobre sí, como su santo protector extremeño se le aparecía en cuerpo astral, fantasmático o glorioso como lo llamaba san Pablo: “Hele visto muchas veces con grandísima gloria. Díjome la primera que me apareció, que bienaventurada penitencia que tanto premio había merecido, y otras muchas cosas. Un año antes que muriese, me pareció estando ausente, y supe que había de morir, y se lo avisé, estando algunas leguas de aquí. Cuando expiró, me apareció y dijo que se iba a descansar. Yo no le creí, y díjelo a algunas personas, y desde a ocho días vino la nueva como era muerto, o comenzando a vivir para siempre, por mejor decir…”   

Ya yo le había visto otras dos veces después que murió y la gran gloria que tenía, y así no me hizo temor, antes me holgué mucho: porque siempre aparecía como cuerpo glorificado, dábamela muy grande verle…” 

Pero, ¿cómo era la tal bienaventurada penitencia? También nos lo cuenta Teresa: “Paréceme fueron cuarenta años los que me dijo había dormido sola hora y media entre noche y día, y que este era el mayor trabajo de penitencia que había tenido en los principios de vencer el sueño, y para esto estaba siempre de rodillas o en pie. Lo que dormía era sentado, y la cabeza arrimada a un maderillo que tenía hincado en la pared. Echado, aunque quisiera, no podía, porque su celda, como se sabe, no era más larga de cuatro píes y medio.”      

La diminuta celda del santo que “tenía muy lindo entendimiento” aún puede verse en el monasterio de El Palancar, cerca de Pedroso, en Cáceres. La visita al Palancar trae a nuestra memoria sensaciones y recuerdos de otros conocidos conventos o templos de genuina espiritualidad modificados con dudoso acierto a través de los siglos y a mayor gloria del poder material de la Iglesia. Sin llegar a esos extremos, por ejemplo, los dos monasterios oscenses de san Juan de la Peña, o los del Suso y del Yuso en la riojana san Millán de la Cogolla. La austera, sencilla, serenidad y belleza de los templos primitivos al servicio del alma, reflejo de la pureza y austeridad espiritual, de ese resplandor de la verdad que decía Platón se ve alterada, en mi opinión para mal, cuando la Institución hace ostentación de su poder al servicio de los ritos y cultos externos. Hoy el antiguo, austero hasta la exageración, convento emblemático de la descalcez franciscana está rodeado por nuevas y no muy afortunadas edificaciones que, si bien parecen protegerle, también lamentablemente lo ocultan del exterior. Se ha convertido en una especie de singular parque temático, una suerte de legitimación global a posteriori de una Institución por la santidad de unas figuras singulares, nobles, incomprendidas o no muy bien tratadas en su tiempo por la propia Institución que hoy las elogia y las usa como legitimación a posteriori. En un recuerdo, acaso fugaz, de gentes como fray Pedro, rara, extraña, de conducta poco menos que incomprensible para nuestra sensibilidad mayoritaria actual.

 

Y es que permanecemos en lo que se ha llamado el silencio de Dios. Un estruendoso silencio que se ha podido escuchar en todas las épocas, en especial cuando la zozobra y la tribulación se hacen más perceptibles. En el Eclesiastés, libro sapiencial del Antiguo Testamento que más que hebreo parece texto del helenismo, del estoicismo, se trata de encarar la condición humana, el vacío del corazón y del sentido de la vida, cuando no se embarca en la aventura espiritual de resultado incierto. Una búsqueda heroica, difícil, incomprendida y casi incomunicable, como la emprendida por San Pedro de Alcántara, San Juan de la Cruz, Miguel de Molinos o Santa Teresa de Ávila.

Hoy nos encontramos incursos en un proceso revolucionario en Occidente. Los pilares básicos de la Cultura occidental, el Cristianismo, la Ilustración, la Tradición iniciática, la Libertad, están siendo atacados dentro del embrutecedor y esclavizante proceso de demolición programada, a mayor gloria de un funesto NOM, de todo lo que tiene que ver con el Mundo del Espíritu. De la Metafísica. De las Tradiciones y Culturas nacionales reflejo y manifestación de su desain histórico.

Nos separa mucho del siglo XVI aunque podamos estar en los mismos lugares donde entonces estuviera fray Pedro. Hoy, relegada o casi abandonada la Ascética, perdido o disminuido el sentido metafísico de la existencia, la visión moderna de la experiencia mística, además de con el ejercicio habitual de la meditación, se relaciona con la Psiconáutica y el empleo de sustancias enteogénicas. Son muchos los investigadores metafísicos que por curiosidad, especulación científica o por no resignarse a la desesperación espiritual hoy tan frecuente o más que en otras épocas, buscan alternativas y el propio sentido de la vida. Unos de ellos son los llamados psiconautas, los investigadores con sustancias enteogénicas características de las antiguas tradiciones del mundo chamánico o de ciertas religiones. Criticados por los que consideran este camino un atajo peligroso o acaso virtual o engañoso, sabemos, empero, de su carácter universal, ya que el empleo de sustancias enteogénicas forma parte de casi todas las tradiciones religiosas e iniciáticas de la humanidad a lo largo del tiempo.

Aldous Huxley, autor de lúcidos e importantes ensayos tales como Los límites de la Percepción,  Cielo e Infierno, Filosofía perenne, El Fin y los medios o Moksha, lo resume muy bien en dos de sus novelas humanistas Un Mundo feliz y La Isla. En la primera el soma es empleado por el poder como instrumento de control social, de adormecimiento espiritual, como forma de anulación de la libertad. En cambio, Huxley nos explica en su novela crepuscular La Isla como la medicina moksha puede utilizarse como apertura de la conciencia para trasladar los límites de la percepción mediante la experiencia visionaria y lograr, esta vez sí, un mundo más feliz al no haber roto sus lazos con el Espíritu.

Pero el asunto es casi tan viejo como el mundo. Forma parte de las tradiciones chamánicas y de muchas otras religiosas o esotéricas. Variaban las sustancias, procedentes de las especies botánicas más comunes en cada biotopo, y los rituales ligados a una mitología o teología. Sin embargo, siempre existía alguna forma de práctica ascética previa, pues de lo contrario el viaje, la visión, pudiera ser indeseable o incluso funesta.

Por su importancia para la Cultura occidental cabe recordar aquí los Misterios eleusinos. Hoy sabemos que allí se empleaba una sustancia enteogénica, el kykeon. Si atendemos a las investigaciones de Hofmann, Wasson y Ruck, probablemente elaborada a base de cebada, menta y el esclerocio del cornezuelo del centeno o de otras gramíneas abundantes en las llanuras griegas, que permitía a los iniciados, llamados epoptes, la visión directa de lo sagrado. Una visión de tal importancia radical que originaba un antes y un después en sus vidas.  Algunos de sus componente químicos son similares a los del LSD obtenido mediante síntesis por Hofmann en los laboratorios Sandoz. Un sacramento de efectos reales y no meramente simbólicos.

Eleusis se encuentra estrechamente vinculado con nuestra Cultura y Filosofía, especialmente con Platón. Pero en todas partes y tiempos, de uno u otro modo, se han empleado sustancias enteogénicas con carácter sacramental. El Doctor Allegro, uno de los investigadores de los famosos manuscritos del Mar Muerto, vinculaba el propio Cristianismo primitivo a la amanita muscaria en su controvertido libro The sacred mushroom and the Cross. La amanita muscaria es un hongo muy empleado en muchos lugares y tiempos, estudiado por Mircea Eliade en Siberia. Del famosísimo soma de los vedas no se conoce su naturaleza exacta. Para algunos investigadores se trataría de la ya citada amanita muscaria. Para otros autores se trataría, en cambio, del Peganum harmala, conocida como ruda siriaca. Y para otros de la pulpa fermentada de Asclepios acida.

En África el enteógeno más conocido es la iboga empleada en el culto bwiti. Pero donde más sustancias enteogénicas se han encontrado es en América, sobre todo en el Centro y el Sur. La famosa experiencia de los esposos Wasson en la sierra de Oaxaca supondría un antes y un después en la comprensión occidental de la antigua y polémica cuestión de la ingesta de enteogénicos con fines sacramentales de acceso al mundo espiritual. Gordon Wasson convenció a la luego archifamosa chamana y curandera María Sabina para que le permitiera participar en una velada místico- ritualística indígena con “niños santos”, hongos del género Psilocybe. La experiencia místico estético epistemológica resultaría deslumbradora, apabullante. Wasson saldría transformado de este profundo contacto con lo numinoso. El propio Camilo José Cela dedicaría un Oratorio homenaje a la noble figura de la chamana mejicana.

Ciertos cultos basados en hongos ya habían sido documentados por algunos de nuestros cronistas de Indias, casi todos contemporáneos de san Pedro de Alcántara, así, por ejemplo en la Historia general de las cosas de Nueva España de fray Bernardino de Sahagún o las obras sobre Botánica americana de Francisco Hernández. O los Ritos antiguos de sacrificios e idolatrías de los indios de Nueva España de fray Toribio de Benavente y el Libellus de hierbas medicinales Indias de Martín de la Cruz, dentro del estudio de tradiciones indígenas como en el Manual de ministros de indias para el conocimiento de sus idolatrías y extirpación de ellas de Jacinto de la Serna, la Crónica mejicana de Fernando de Alvarado o la Historia de las Indias de Nueva España de Diego Durán.

Como es bien conocido, el peyote o la ayahusca son empleados hoy por diversas Iglesias o grupos religiosos.

 

Pese a nuestro anhelo de dar cuenta del mundo, acaso el Cosmos debiera reconocerse como una ilusión. Para los Vedas la única realidad susceptible de ser pensada es el Ser, es decir, el Uno. Para los Upanishads la palabra sagrada OM identifica a las criaturas con el Uno. OM, sOMa. Algo semejante al planteamiento cristiano occidental de “Mi Padre y yo somos uno” o “El Reino de Dios está dentro de ti”. El Uno ha sido llamado con distintos nombres según las diferentes tradiciones religiosas o iniciáticas, pero siempre la meta del buscador espiritual es hacerse uno con ese Uno.

Lo que se capta mediante la contemplación debe dispensarse en forma de Amor” (Maestro Ekhart). Amor y pensamiento. Tal es el trabajo propio de los verdaderos buscadores espirituales de todos los tiempos, empleen o no atajos psicogénicos.

Tal es la lección, el mensaje, que los místicos del Cristianismo de nuestra propia Tradición española, nos envían hoy a los desconcertados náufragos de una civilización zozobrada, como luminosos cuásares perdidos en la inmensidad de las tinieblas, desde las remotas y al tiempo íntimas estrellas flamígeras de su propia realización espiritual.

Porque, como nos recordaba un poeta en el exilio, el gran Cernuda, “no es el Amor quien muere, que somos nosotros mismos…

 

 

 

CONVOCATORIAS. Presentación de libro de Poesía en el Ateneo de Cáceres

Hoy miércoles doce de febrero en la sede del Ateneo de Cáceres, calle general Ezponda 9, a partir de las ocho de la tarde, Agustín Luceño presentará el libro de Fran Ignacio Mendoza Antología del abismo. 

 

Se trata de un libro de poesía cuyo título es muy sugestivo y parece inspirado en la Teoría de la expresión poética de Carlos Bousoño o en Lo Numinoso de Rodolfo Otto.

 

 

 

 

 

 

Tribadas por el socialismo

La verdad es que hasta hace un par de años poco más o menos no sabía de la vida (poco ejemplar) y milagros (falsos como su colita)  de un o una o une tal Beatriz / Paul Preciado nacido, nacida o nacide en Burgos cuando lo del famoso juicio. Eso fue durante una curiosa sesión del Ateneo de Cáceres bajo la máscara de ¡un ciclo de Filosofía! El orador, creo que era un profesor de algo pero no sé de dónde, ni tampoco recuerdo su nombre. El caso es que muy serio, conmovido y puesto en razón, dada la categoría epistemológica y moral de las revelaciones, explicaba a una audiencia más complaciente que perpleja alguna de las ingeniosas teorías de Preciado. Recuerdo entre el rosario de sandeces la verdaderamente novedosa amén de revolucionaria de que el sexo es un invento del Estado. Sí, sí, tal como lo oyen. De donde en buena lógica se deduce que antes de que hubiera Estado no había sexo. Y eso en todo un solemne ciclo de Filosofía del Ateneo cacereño.

Hoy de nuevo Preciado está de actualidad por un texto, texta o texte en el periódico vespertino El País en el que aboga porque las mujeres tengan su propia pistola cargada y a punto para practicar el tiro al blanco con los malvados varones heterosexuales. Gentes entre las que me incluyo por lo que formo parte de la especie amenazada y en vías de extinción por el femi comunismo. Ideología criminal que quiere imponer, y lo está logrando aquí en este calamitoso Reino, el neomarxismo cultural del Partido americano de Soros y Alinsky donde toda aberración tiene su asiento. Me refiero como el lector ya habrá adivinado al Partido Demócrata del que la PSOE es franquicia en España. Según Preciado y El País la heterosexualidad es peligrosa. Sí, sí, eso dicen.

Que haya gente zumbada es muy de lamentar. Y aún más si en vez de ser tratados por la Psiquiatría se convierten en peligrosas referencias de la progrez y sus rebaños para mayor engorde del gran capital financiero que los paga y promociona. Así, Preciado o la virtuosa niña Greta. O las despechugadas tribadas por el socialismo.

Que a este juego criminal se presten los antiguos tenderetes políticos y sindicales del proletariado supuesto enemigo histórico del gran capital sólo se comprende en la medida que crean gravísimos problemas sociales, desestabilización e insurgencia revolucionaria y sobre todo subvenciones, desfalcos, déficit y deuda soberana con sus onerosos intereses asociados que cada vez se llevan más parte de los presupuestos en detrimento de lo que se puede dedicar a la verdadera Política.

No suelo ver la tele, pero hoy mientras comía ancas de rana he contemplado a toda la onerosa plaga política de langostas muy compungida por lo de la violencia de género, todos muy bien colocados para salir en la foto de la televisión gubernamental extremeña. Estos sí que nos han salido rana, pensaba. Quién nos iba a decir hace unos años que íbamos a acabar así: haciendo ostentación de lo obvio como justificación del desfalco y el desvarío.

Es obvio que toda persona de bien, sean cuales sea sus ideas, está contra la violencia gratuita en especial cuando se ejerce contra el más débil o indefenso. Sin embargo, el tenderete del género es un instrumento del subversivo neomarxismo cultural que hoy  promocionan los mencheviques y bolcheviques de toda la parásita partitocracia borbónica con la hasta ahora meritoria excepción de VOX. Una fuente de propaganda para el Partido Socialista, el de los desfalcos y los escándalos, aliado de violentos etarras y golpistas. Un partido que al mismo tiempo que protesta por estas enojosas cuestiones machistas carece del menor empacho en mantener en sus listas, acaso para mejor blindarlo, a un presunto pederasta que formaría parte sustancial de la red de pederastia vasca que se vincula al fotógrafo Cabezudo, ya condenado por obstrucción a la Justicia y en espera de juicio por otros delitos de índole sexual. Sin olvidar a otro filantrópico político socialista condenado por maltratador, Eguiguren, no uno cualquiera sino nada menos que presidente del Partido Socialista vasco.

En medio del escándalo Epstein, el problema de la pederastia practicada por parte de los poderosos, y en especial por miembros del Partido Demócrata y de las élites globalistas con tanta influencia en España no parece que haya mucho interés en abordarlo. Pero lo que cuenta, por ejemplo, la duquesa de Medina Sidonia en su libro La Ilustre degeneración es terrible.

Entre tanta demagogia y desvarío no sé yo si habría que establecer un Día del sentido común y contra la demagogia. Pero estaría desierto o sería declarado subversivo por el Fiscal General del Reino y la Prensa, TV y Radio del Régimen.

 

 

Don Miguel de Cervantes vota

Algunas personas, al parecer aún minoría, lo tienen claro: En la situación política mundial cada vez resulta más preciso intentar defender las culturas y tradiciones nacionales frente a las agresiones globalistas dispuestas a disolverlas en un marasmo embrutecedor y esclavizante. Nos encontramos ante un futuro sombrío y en el que la propia civilización occidental se encuentra en peligro de desaparición tal como la conocemos y con los valores que ha venido manteniendo durante los últimos siglos.

La creciente servidumbre de nuevo cuño nos amenaza con la peor esclavitud, la de los esclavos que ni siquiera son conscientes que lo son, y en consecuencia, no luchan por su libertad. Tal es también la situación actual española y con el agravante de las presentes amenazas para la unidad e integridad territorial nacional. Y si tal es la cuestión fundamental, que puede resumirse en recuperar la mayor cuota de soberanía posible para intentar acometer y revertir los problemas y amenazas desde las instituciones, así sería preciso tratarla con el voto, suponiendo que aún las cosas tengan remedio votando dentro de un sistema tan degenerado, corrupto y liberticida como es el tinglado borbónico actual.

La calidad de un sistema democrático es función de la de sus instituciones y a su vez estas lo son de los hombres que las representan, hacen y gestionan. De modo que no puede haber una república sin republicanos, ni una democracia sin demócratas. Y ninguna de las dos cosas sin un respeto último a la dignidad humana y el mundo de los valores metafísicos. La Justicia, la Libertad, la Belleza, el Bien Común, el desenvolvimiento espiritual, moral, cultural, social, económico e intelectual del hombre. Una sociedad progresa cuando promueve y logra una mayor realización de este conjunto de valores metafísicos en sus diferentes niveles personal, social e histórico. Y para ello es indispensable recuperar la Educación y la Cultura.

Algunos grandes hombres de nuestra Cultura nos muestran caminos. En esta campaña electoral, preñada de tanta estulticia, sandez, oportunismo marrullero y de tan malos presagios, resulta especialmente oportuno recordar algunas de las ideas filosóficas y políticas del insigne Cervantes, y mejor, hoy un 23 de abril, aniversario de su muerte, día del libro, en el que en España Cáceres celebra la festividad de san Jorge.

 

Sí. Es importante y de utilidad práctica aquí y ahora. Conviene destacar la modernidad y actualidad de muchos de los planteamientos cervantinos, propios de la moral universal desarrollada por los enciclopedistas. Cervantes puede ser considerado un pionero de la Ilustración, claramente convencido del sentido aristocrático de la cultura, en su genuino sentido griego: un ideal de perfeccionamiento propio y de la sociedad, por parte de la virtud y de los mejores, es decir, de la aristocracia del mérito, el talento y el trabajo. Algo que hoy para muchos sonará a chino pero que constituye idea fuerza de nuestra tradición desde Grecia.

Y como buen heredero de la Tradición española, Cervantes ejerce como filósofo de la voluntad, mucho antes que Schopenhauer. Ejerce la voluntad de ser libre, la voluntad de ser responsable en busca de la maestría, maestría de la que don Quijote carece en la aventura de Andresillo que tan amargo sabor deja al lector, pero que desarrolla a lo largo de sus peripecias para poder lograr el genuino ideal caballeresco: la consecución gracias a la fortaleza y la inteligencia de los grandes valores metafísicos de Justicia y Libertad, pues “las armas tienen por objeto y fin la paz, que es el mayor bien que los hombres pueden desear en esta vida”.

Admirador de “la libertad de Italia” y conocedor de que “en Alemania se vive con más libertad de conciencia”, trata de asociar la libertad a la responsabilidad de los propios actos: ”La libertad es uno de los más preciosos dones que los hombres dieron los cielos, con ella no pueden igualarse los tesoros que encierra la tierra ni el mar encubre; por la libertad, así como por la honra, se puede y debe aventurar la vida; y por el contrario, el cautiverio es el mayor mal que puede venir a los hombres”.

Y Cervantes, en efecto, se jugó la vida varias veces tratando de huir de su cautiverio del mismo modo que su héroe, don Quijote, prefiere morir en la playa de Barcelona antes que renegar de su libertad de amar a Dulcinea.

 

El Zohar, el libro sagrado de la cábala española, que tanto influiría en la composición de El Quijote, explica poéticamente el problema de la Libertad asociándola al de la existencia del Mal: “los mundos de la emanación y de la creación permanecen encima del trono de Dios. Allí es imposible distinguir a Dios de la Schechina, porque allí todas las cosas son uno. Pero debajo del trono, en los mundos de formación y de acción, empiezan las distinciones. Como todo pecado que el hombre comete da vida a un demonio, estos demonios son la barrera que se interpone entre El y la Schechina. Pero nosotros hemos visto que el deseo del pensamiento supremo fue que cuando el hombre se arrastró a sí mismo al pecado y muerte se le permitió el libre albedrío, de manera que pudiera, poco a poco elevar a sí mismo, así como a los mundos inferiores al estado de los superiores. Pero el libre albedrío sería imposible sin la tentación al mal. De aquí que la Schechina prefiere sufrir las penas de la invasión de los demonios, más bien que debilitarlas probabilidades de felicidad eterna dadas al hombre. El Santo Rey es la belleza, mientras que la Reina, la Schechina es la actividad perpetua de las emanaciones divinas que penetran toda la existencia. El Rey es el sol, mientras que la Reina es la luna, siendo su luz la verdadera reflexión de la del sol”.

En el trance español actual, ¿cuál es el pecado, el Mal político, que puede general el uso  inadecuado o estulto del libre albedrío?  Pone los pelos de punta siquiera barruntar lo que podría pasar si alcanzan mayoría suficiente las formaciones que odian a España y a la Libertad.

Sabemos que como hombre de su tiempo Cervantes padeció en sus propias carnes los males endémicos de la justicia española, la lentitud, la llamada ley del encaje cuando no incluso el cohecho mondo y lirondo. Igual que Mateo Alemán admiraba los métodos más ágiles de la justicia islámica, que entendía por ello más favorables para el justiciable común, si bien y esto constituye un interesante contraste, mientras en Mateo Alemán, y en general en toda la literatura picaresca española, suele primar la desolación de las criaturas arrojadas a un mundo violento, humillante y hostil, es decir, la dimensión horizontal del hombre frente a la vertical, en Cervantes, el culto al ideal salva al héroe del naufragio total tras su derrota.

El enciclopedista barón de Holbach, casi dos siglos después que nuestro autor, aún clamaba: ¿Qué ideas claras y verdaderas de equidad natural podrían sacar los pueblos de ese agregado confuso de costumbres y de leyes injustas, contrarias a la razón, caprichosas, oscuras e inconciliables, como son las que forman en casi todos los países la jurisprudencia y la regla de los hombres? ¿Qué recursos pueden hallar los ciudadanos en una jurisprudencia capciosa, que sólo parece favorecer la mala fe, los empréstitos y contratos fraudulentos, las mayores picardías, y los artificios más a propósito para desterrar la probidad de los tratos y de las obligaciones recíprocas de los ciudadanos? ¿qué confianza puede tenerse, ni qué protección encontrarse en leyes que dan lugar a trampas y enredos interminables, que arruinan a los pleiteantes, engordan a los curiales, y facilitan a los gobiernos el cargar impuestos y derechos sobre las disensiones y pleitos eternos de sus súbditos?

Cervantes es partidario del principio jurídico “in dubio pro reo”. Expresado en palabras del escudero metido a gobernador:”se me vino a la memoria un precepto, entre otros muchos que me dio mi amo don Quijote la noche antes que viniese a ser gobernador de esta ínsula, que fue que cuando la justicia estuviese en duda me decantase y acogiese a la misericordia”.

 

La moral cervantina es de carácter filosófico, humanista, no confesional y práctico. Antecedente de la moral de los enciclopedistas. Con una Moral de alcance universalista, basada en lo que tienen en común todos los hombres y no en distinciones de clase, religión o nacionalidad, y de carácter aristocrático en el sentido de supremacía de la virtud, y del ejercicio de la libertad asociada a la responsabilidad, pues, de acuerdo con la opinión de los estoicos “cada uno es artífice de su ventura”.

En palabras cervantinas, en este caso de Preciosa, La Gitanilla: “en este mi baxo cobre/ siendo honestidad su esmalte/ no hay buen deseo que falte/ ni riqueza que no sobre/ no me causa alguna pena/ no quererme o estimarme/ que yo pienso fabricarme/ mi suerte y ventura buena”.

Extraordinariamente oportuna esta afirmación de auto responsabilidad cuando tanto se ofrece y se busca como ventaja electoral la sopa boba de una paguilla del papá Estado. Es la reivindicación de la voluntad, del intento de conseguir el logro a través del mérito y no del monipodio, del partido o del grupo de presión lo que permite el verdadero progreso.

 

En la búsqueda personal de la realización del Ideal y de lo sagrado, cuyo escenario verdadero es la conciencia, a veces las organizaciones son un obstáculo. Así, cuando don Quijote intenta dar con la morada de Dulcinea, arquetipo del alma y sus valores, se encuentra con que “con la Iglesia hemos dado Sancho”.

Cervantes rechaza la expulsión de los moriscos españoles, y pone en boca del morisco Ricote que “el destierro… la pena más terrible que nos podían dar”. Y prosigue Ricote: doquiera que estamos lloramos por España, que, en fin, nacimos en ella y es nuestra patria natural…no hemos conocido el bien hasta que le hemos perdido; y es el deseo tan grande que casi todos tenemos de volver a España, que los más de aquellos, y son muchos, que saben la lengua, como yo, se vuelven a ella…es dulce el amor de la patria”.

Cervantes defiende el matrimonio natural dirigido a la felicidad y el amor así como el papel libre de la mujer en la sociedad, las heroínas cervantinas suelen ser más sensibles e incluso ilustradas que sus respectivas parejas. La defensa de la verdadera dignidad de la mujer, opuesta al ultra femicomunismo enmucetado y subvencionado actual.

Para Cervantes cabe una concepción de la Política como arte dirigido a la promoción de la dignidad humana, superador del mero ejercicio pragmático de ésta, sin ideales ni patriotismo, arquetípico de la Restauración pasada y presente.

Sin el ejercicio moral no puede haber verdadera estabilidad ni progreso político. Cervantes considera que la reforma político religiosa de la sociedad es necesaria, pero sólo puede haber república si hay verdaderos republicanos, es decir gentes que deseen que su conciencia y voluntad sirvan a los valores metafísicos de libertad, justicia, amor y conocimiento, obstaculizados por un  sistema político tal como el del Antiguo Régimen  que dificulta la autoridad de la aristocracia verdadera, la del trabajo y el mérito, frente a la tiranía del vulgo, sea quien sea ese vulgo puesto que en su acepción cervantina es “aquel que no sabe”. Una cuestión que sigue siendo de rabiosa  actualidad en la era de la posmodernidad y la posverdad.

Ya Aristóteles sostenía que el mayor daño que le podía venir a una república era la venta de los oficios. Un reino sólo podría ser bienaventurado despreciando el rey su propia ganancia. Otra cuestión básica, la de la corrupción de los dirigentes. La naturaleza humana es la que es, pero puede promoverse el ejercicio de la virtud a través de la voluntad de ser mejores, logro deseable de la educación. De ahí, la importancia no sólo humana sino también política de ésta.

El arte es fundamental para educar. La poesía es un arma educadora casi tan importante como las antiguas escuelas mistéricas en cuyas fuentes ha bebido Cervantes. La poesía mueve el mundo de la emoción. El saber y el querer deben estar combinados. Es preciso educar la voluntad con generosidad para seguir la propia vocación antes que el pane lucrando.

Cervantes explica la base iniciática tradicional, y por tanto moral, de sus ideales sobre el buen gobierno, en sus consejos a Sancho gobernador en una especie de remedo de la famosa carta séptima de Platón.

De ahí su referencia externa a la ley natural en la que el sabio, don Quijote, explica al Sancho que va a ejercer la gobernación de la ínsula: “primeramente, oh hijo, has de temer a Dios, porque en el temerle está la sabiduría y siendo sabio no podrás errar en nada”. Que puede entenderse como una probable alusión al gobierno platónico de los sabios, expresada en la carta Séptima de Platón: “los problemas del mundo nunca tendrán solución si los poderosos no se rodean de sabios que los aconsejen, siendo así que siendo poderosos es casi imposible que ellos mismos sean sabios”.

Don Quijote había disputado con cierto clérigo contrario a lo libros de caballerías la atención y la opinión de los duques. Pero como en el caso ya citado del Platón que pretende que sus ideas políticas basadas en las doctrinas pitagóricas se apliquen y a ese fin no duda en arrostrar grandes peligros y se embarca para Sicilia para ayudar a Dión de Siracusa, don Quijote intenta asesorar a su amigo Sancho en el arte del buen gobierno de la ínsula Barataria.

Pero nos dice la Biblia: El temor de Dios que significa la sabiduría (Eclesiástico 1-15…) Y también en El Zohar o Libro del Esplendor de la cábala española, citando al Salmo XXV: “está escrito. El secreto del Señor es para los que Le temen”.

En El Zohar se halla también otra acotación interesante sobre este tema, (salmo CXI): “el temor del Señor es el comienzo de la sabiduría: de buen entendimiento son todos aquellos que lo hacen (sus preceptos) su alabanza durará para siempre” pero en vez del comienzo de la Sabiduría sería más apropiado decir el fin de la sabiduría es el temor del Señor. Sin embargo el Salmista habla del grado más alto de la sabiduría que sólo puede ser alcanzado a través de la puerta del miedo a Dios. Esto se halla implicado en los versículos “¡abridme la puerta de justicia!, entraré por ella, daré gracias al Señor. Esta es la puerta del Señor, los justos entrarán por ella” (salmo CXVIII).

O también en Cicerón: ¿los hombres pueden hacer bueno lo que es malo, y malo lo que es bueno? De gran importancia ahora que se arremete e insulta la Ley Natural y se hacen cohonestar las mayores aberraciones.

La primera premisa o referencia del buen gobierno es, pues, externa al gobernante cuya acción debe tenerla en cuenta y servirla. Sea la Ley natural, un código de conducta, un sistema axiológico o constitucional, no vale todo para mantenerse en el poder.

La segunda condición del buen gobierno es la indagación de nuestra propia relación con la Ley natural: el famoso “conócete a ti mismo” del templo de Apolo en Delfos. O la pregunta que el servidor del Grial dirige al caballero buscador: ¿a quién sirves?

Es decir, la tensión entre la pauta moral y nuestra propia capacidad para actuar en las contingencias personales, sociales e históricas. En las propias palabras de nuestro caballero andante: “lo segundo, has de poner los ojos en quien eres, procurando conocerte a ti mismo, que es el más difícil conocimiento que puede imaginarse; del conocerte saldrá el no hincharte como la rana que quiso igualarse con el buey…

También Goethe consideraba que falta de dominio de sí y autocracia están muy unidos: “quien no se domina a sí mismo gusta de someter a otros bajo su poder y voluntad”

Sancho aunque iletrado resulta un buen gobernador: “letras pocas tengo porque aún no sé el A,B,C, pero bástame tener el Cristus en la memoria para ser buen gobernador…”.

Don Quijote prosigue los consejos a Sancho mediante carta en la que, una vez sentados los principios abstractos, ahora se exponen criterios de orden práctico: “para ganar la voluntad del pueblo que gobiernas, entre otras has de hacer dos cosas: la una ser bien criado con todos… y la otra procurar la abundancia de los mantenimientos que no hay cosa que más fatigue el corazón de los pobres que el hambre y la carestía”.

Es decir, todo un programa actual de gobierno: atención a la imagen y a la economía.

Y como Tácito, que consideraba “la multiplicidad de las leyes como señal cierta e infalible de un mal gobierno y de un pueblo corrompido”, prosigue nuestro sabio Don Quijote avisando al buen gobernador Sancho contra la excesiva proliferación de leyes. Mal endémico, por cierto, de la política española, puesto que gran número de nuestros políticos piensan que basta la mera promulgación de las leyes sin proveer recursos para darlas curso y hacerlas posibles en la práctica. Aunque tienen claro que a más leyes, normas y reglamentos menos libertad y más corrupción. El ya citado Holbach tenía mucha razón. Por cierto, ¿se imagina el amable lector lo que pasaría en España si un día se cumplieran exactamente todas las leyes y normativas vigentes, directivas europeas incluidas?

Pero, continúa nuestro caballero: “si las hicieres procura que sean buenas, y sobre todo que se guarden y cumplan, que las pragmáticas que no se guardan lo mismo es que si no lo fuesen, antes dan a entender que el príncipe que tuvo discreción y autoridad para hacerlas no tuvo valor para hacer que se guardasen…”

Y avisa: “No te muestres, aunque por ventura lo seas, lo cual yo no creo, codicioso, mujeriego ni glotón, porque en sabiendo el pueblo y los que te tratan tu inclinación determinada, por allí te darán batería, hasta derribarte en el profundo de la perdición”.

A lo que el buen Sancho le contesta para tranquilizarle que “hasta agora no he tocado derecho ni llevado cohecho”.

Cada vez parece más acertada la sospecha de la promoción de los chantajeables a lo más alto de la cucaña política, institucional, financiera o empresarial.

Finalmente, cuando Sancho dimite de su cargo, don Quijote le consuela: “ven tu con segura conciencia y digan lo que dijeren” ¿Cuántos se pueden ir hoy con la conciencia tranquila?

La ociosidad fastidiosa de los duques pone a prueba por simple entretenimiento, cuando no por mera burla, las dotes morales y políticas de don Quijote y de Sancho con buen resultado para ambos, aunque no tan bueno para los promotores, que en verdad no acreditan, ni ante el lector ni ante la sociedad racional y crítica, sus talentos y virtudes.

La conducta de los duques parece indicar que las distinciones y privilegios que disfrutan como miembros de la nobleza no tienen fundamento en el propio mérito o virtud reales, ni cabe encontrar especial sentido del honor en tratar de burlarse de un supuesto loco cuya nobleza de corazón y valor moral se encuentra tan lejos de su comprensión.

Para un hombre de mérito y talento como Cervantes, los duques de su obra magna, como otros aristócratas a los que tuvo que recurrir durante su vida, formarían parte del vulgo: aquellos que no saben. Lamentablemente, gran parte de la dirigencia y de las clases altas españolas no están a la altura que corresponde a su verdadero mérito, ni menos cumplen las exigencias que la hora actual demanda.

Por lo que se refiere al problema catalán, Cervantes lo tenía claro: En el capítulo LX de la segunda parte de El Quijote durante su aventura con el noble bandido Roque Guinart, dice Don Quijote a un asustado Sancho: no tienes de qué tener miedo, porque estos píes y piernas que tientas y no ves, sin duda son de algunos forajidos y bandoleros que en estos árboles están ahorcados, que por aquí los suele ahorcar la justicia cuando los coge, de veinte en veinte y de treinta en treinta, por donde me doy a entender que debo estar cerca de Barcelona.

El Quijote no es la obra de un simple intelectual, de un teórico, de un mero y empedernido lector que reelabora en su genial novela gran parte de las ideas recibidas de otros, sino la de un hombre que ha vivido y ha sufrido mucho y al que la sociedad de su época no ha tratado como se merecía. Por eso, de algún modo, toda la peripecia del noble caballero andante y su escudero con los duques posee un cierto componente biográfico. Quizás conocedor del viejo consejo platónico de que “más vale padecer la injusticia que inflingírsela a otros”, Cervantes aprovecha para explicar en capítulos magistrales de la Segunda parte del ingenioso hidalgo trasformado ya en caballero, cuáles serían  realmente las ideas virtuosas para el arte del buen gobierno. Ideas que lamentablemente, no suelen ejercer los grandes y poderosos, que olvidan que la verdadera grandeza para ser estable debe apoyarse en la justicia. Pues es la virtud la única que puede dar justos y legítimos derechos a la grandeza, de modo que en un estado bien constituido, donde la justicia sea observada, los ciudadanos más virtuosos, los más útiles o ilustrados serían los más distinguidos. El poder sólo estaría entre los más capaces de ejercerlo en beneficio de la sociedad, de manera que los cargos, los honores y dignidades serían concedidas a los que las hubiesen merecido con sus talentos y su conducta.

Como vemos, todo parecido de este ideal de la Tradición con nuestra penosa realidad actual sería simple coincidencia.

Don Quijote ayuda a Sancho en su intento de ser buen gobernador y lucha dentro del mundo enrevesado y hostil de clérigos, duques y bachilleres, por desencantar a Dulcinea. Ese ideal encantado por unos y otros poderosos hasta que se ha convertido en irreconocible para el caballero andante. Pero su verdadera grandeza estriba primero en no renegar de ese ideal en el momento cenit o de mayor plenitud de todas sus peripecias, que, según expresa Cervantes con símbolos, sucede en un espacio y un tiempo sagrados, pues ocurre en el Oriente geográfico y durante el solsticio de verano. Y en asumir, al cabo, que quizás el universo de los valores metafísicos no sea realizable en este mundo dominado por una u otra canalla, donde sin duda es más difícil encontrar verdaderas Dulcineas que mozas con algunas habilidades para salar puercos.

Sigue siendo tarea fundamental, pues, desencantar la actual España embrutecida por duques y plebeyos.

No solo en El Quijote, en El Coloquio de los perros o en Rinconete y Cortadillo, también se hacen interesantes reflexiones críticas sobre la situación de corrupción de la sociedad española de la época, y se deja traslucir a inquietante sensación de que buena parte de la clase dirigente no cumple adecuadamente con sus obligaciones.

En el Coloquio, uno de los canes sabios cuenta al otro sus aventuras y peripecias mientras se ocupó de guardar un rebaño de ovejas. Y observa, cuando trata de averiguar la verdad de los extraños ataques que sufren, como son los propios pastores quienes so pretexto del lobo matan y roban el mismo rebaño que deberían cuidar. Tremendo. Y actual.

En las aventuras sevillanas de Rinconete y Cortadillo se describe con toda la ironía cervantina la congregación de Monipodio, que viene a ser el trasunto de una cofradía o incluso de una contra-orden iniciática, con fines poco benéficos o piadosos, por cuanto se dedica al robo y el pillaje, eso sí, bajo la advocación de María Santísima.

Una organización perfecta en su clase en la que además de una variada tipología de elementos del hampa no faltan los funcionarios de policía y justicia que deberían reprimir los mismos delitos de los que se benefician.

Desnudo de cualquier sentido moral, la realización de toda clase de trabajo se aborda allí de un modo técnico, como algo profesional que es preciso hacer bien, según una serie de reglas fijadas por Monipodio: ”cosa nueva es para mí, que haya ladrones en el mundo para servir a Dios y a la buena gente” se sorprende uno de los pillos. A lo que contesta otro más experimentado: “señor yo no me meto en tologías. Lo que sé, es que cada uno en su oficio puede alabar a Dios”.

¿Les suena lo de la santificación del trabajo promovida por cierta organización político religiosa?

Es decir, la Sevilla primera ciudad española y puente entre dos mundos donde se ambienta la aventura de Rinconete y Cortadillo con la organización de Monipodio, que Cervantes conoce tan  bien, lejos de cualquier paradigma utópico financiado por los frutos de la obra española en América constituye el paraíso de los picaros y maleantes: muchas leyes, normas y enredos varios, funcionarios ignorantes, desmotivados o venales, para que el hampa pueda campar a sus anchas.

 

Así pues, Cervantes nos resulta un autor moderno de puro clásico porque ha indagado, como un verdadero gran maestro de la humanidad, en el mundo de la permanencia de los valores metafísicos, en la base de la moral universal donde debe edificarse las construcciones políticas e institucionales, más allá de las olas de la contingencia de las modas o las formas pasajeras de organización institucional.

Las ideas de Cervantes son representativas del liberalismo español clásico. En realidad lo opuesto a lo que los anglosajones y la lamentable dirigencia actual llama neoliberalismo, al que le sobra una e, porque más bien es no liberalismo.

El liberalismo español promueve y defiende la libertad de conciencia, de expresión, de cátedra, de religión. Los derechos civiles, porque poseen una dimensión sagrada que ningún gobierno despótico puede quitar, ya que se basan, como explica el Zohar, en el sagrado libre albedrío del hombre. Y en el que existe como pilar básico del orden una referencia exterior al capricho del poderoso. La ley natural, el ordenamiento jurídico o constitucional. Es lo contrario del pensamiento único. O del todo vale multiculturalista, porque cuando todo vale, nada vale nada. A diferencia de la ley del fuerte, del amo que golpea a Andresillo, con la que opera el neoliberalismo, nuestro liberalismo español tiene algo de quijotesco, de apoyo al débil contra los abusos del fuerte. De ahí, por ejemplo, las Leyes de Indias, pioneras en el derecho de gentes, calumniadas y o ninguneadas por el enemigo holandés o anglosajón.

Pero repitamos la idea básica liberal de La Gitanilla: yo pienso fabricarme mi suerte y ventura buena”.

 

Como colofón cabe concluir que, probablemente, Cervantes como lúcido representante de la Tradición liberal española, si votase, votaría a VOX como el partido liberal que más y mejor representa el Amor a España y el universo de los valores cervantinos en la contingencia actual.

 

NOTA

Este texto se basa en la conferencia del autor: El pensamiento político de Cervantes que puede reproducirse AQUÍ y en el capítulo homónimo del libro Misterios ocultos de El Quijote.

 

 

 

 

Aldana y Arias Montano. Dos figuras y una epístola

El viajero que pasea por la preciosa ciudad monumental de Cáceres tan plena de evocaciones y experiencias estéticas se encuentra en su asombrado caminar con una empinada calle paralela a los adarves llamada Cuesta de Aldana y en su altozano lo que queda de una casa palacio con el mismo nombre. El de una familia procedente de Galicia que se estableciese hace muchos siglos en Cáceres y su provincia. El recorrido por las solitarias calles de la ciudad monumental hasta la serena acrópolis en la noche, lejos de agitaciones y ruidos, es una memorable invitación a visitar otro espacio y otro tiempo. Una evocación de un mundo de belleza, casi mágico, del que ahora apenas nos quedan recuerdos.

El capitán Aldana y el polígrafo Arias Montano son dos figuras fascinantes, dos grandes extremeños universales de nuestro siglo de Oro. Algún avisado lector dirá, no exagere usted que Aldana nació en Italia en 1537. Según unos en Nápoles, según otros en Florencia donde se establecería la familia Aldana a partir de 1540, el mismo año por cierto de la publicación de la traducción del italiano que hiciera Garcilaso Inca de la Vega de Los Diálogos de Amor de León Hebreo, obra que tanta influencia tendría entre nuestros neoplatónicos del siglo de Oro. Era la época de la resurrección del Mundo Antiguo. Del Renacimiento y del Humanismo. Es la prodigiosa Florencia del Dante o de la Escuela neoplatónica de Marsilio Ficino. Cierto, pero Francisco de Aldana era hijo de extremeños. Como ya hemos visto, los Aldanas eran una importante familia, emparentada con militares y eclesiásticos, entre los que se encontraban el maestre de campo Bernardo de Aldana o el mismo San Pedro de Alcántara.

Pero estuviera donde estuviera siempre Francisco de Aldana se sintió muy extremeño y español, como puede verse en su famosa epístola a Benito Arias Montano, el gran sabio renacentista pacense de tan paradójica vida.

Cervantes lo cita en el libro VI de La Galatea, (p 315 y siguientes de la edición princeps). “La bella nimpha que surge del fuego y dice: mi nombre es Caliope, mi officio y condición es favorecer y ayudar a los divinos espíritus, cuyo loable exercicio es ocuparse en la maravillosa y (jamás como debe) alabada sciencia de la poesía…soy la que con inmortal fama, tiene conservada la memoria del conocido Petrarca. Y la que hizo baxar a los oscuros infiernos, y subir a los claros cielos al famoso Dante. Soy la que  ayudo a texer al divino Ariosto, la variada y hermosa tela que compuso. La que en esta patria vuestra, tuvo familiar amistad con el agudo Boscán, y con el famoso Garcilaso,…yo soy la que movi la pluma del celebrado Aldana.

El celebrado Aldana además de mimado por Caliope fue protegido por los Médicis en la Florencia considerada la nueva Atenas de las Artes y se desarrolló en el ambiente renacentista de la ciudad del Arno. Cultivó el neoplatonismo, el erotismo en sus distintas vertientes, también la espiritual, no demasiado ajeno al erotismo de Juan de Yepes en su magnífico Cántico inspirado en el Cantar de los Cantares. En Italia se formó en el Ejército como otros grandes de la literatura española como Garcilaso o Cervantes…

En Aldana vuelven a reunirse dos preciosas corrientes de pensamiento que habían tenido su remoto origen común en la Escuela de Alejandría de los Plotino, Proclo o Amonio de Saccas. La filosofía semítico-española de un lado y la de la nueva Atenas florentina de Marsilio Ficino y los Médicis, de otro. La obra de Aldana gira sobre dos grandes temas, sus impresiones acerca de su profesión militar y el Amor, tanto en su sentido religioso y místico, como en el erótico profano pleno de una preciosa y sugerente sensualidad al gusto italiano. Así por ejemplo una de sus más sugerentes  composiciones eróticas, el poema de Medoro y Angélica del que tomamos unos versos:

 Cuando Medor y Angélica, durmiendo

Dentro en albergue que les cupo en suerte

el dulce y largo olvido recibiendo,

juntos están con lazo estrecho y fuerte

el aire cada cual dellos bebiendo

boca con boca al otro, y se convierte

lo que sale de allí mal recibido

en alma, en vida, en gozo, en bien cumplido

Admirado la mira y dice: «¡Oh cuánto

debes, Medor, a tu ventura y suerte!»

Y más quiso decir, pero entre tanto

razón es ya que Angélica despierte,

la cual con breve y repentino salto,

viéndose así desnuda y de tal suerte,

los muslos dobla y lo mejor encubre,

y por cubrirse más, más se descubre.

Confusa al fin, halló nueva manera

que a su Medor abraza enternecida

y con la blanca mano por defuera

trabaja de quedar toda ceñida

dijo después la ninfa placentera:

«Paz y dichosa luz tengas,  mi vida»,

y él sin hablar con alegría no poca,

paz de su luz tomó dentro en la boca.

La paz tomaste, ¡Oh venturoso amante!

con dulce guerra en brazos de tu amiga,

y aquella paz, mil veces que es bastante,

nunca me fuera, en paz de mi fatiga,

triste, no porque paz mi lengua cante

(paz quieres inmortal, fiera enemiga),

mas antes, contra amor de celo armada,

huye la paz que tanto al Cielo agrada.

 

No cabe duda que la trágica muerte del capitán Aldana con solo cuarenta y un años de edad en la infausta batalla de Alcazarquivir junto con el Rey Don Sebastián de Portugal del que fuese asesor militar, privó a la Cultura española de la que hubiera sido la obra de madurez de un gran poeta. Fracasado en su intento de disuadir al rey portugués de su arriesgada aventura africana, la bisoña imprudencia real y el sentido de la caballerosidad de nuestro héroe que no quiso abandonarlo a su suerte llevaron a un calamitoso final para ambos. Aldana no sólo perdió su vida en tan luctuosa jornada sino obras tales como Tratado de amor en modo platónico o también Obra de Amor y hermosura a lo sensual. Fray Bernardo de la Cruz cuenta el desastre africano en su Crónica de Dom Sebastiao. Tras esa fecha de agosto de 1578 tan dramáticamente decisiva para Portugal donde desapareció no solo el rey sino también buena parte de la nobleza portuguesa surge el llamado sebastianismo, una especie de movimiento político literario de carácter casi mesiánico que pretendía el regreso del rey Don Sebastián para volver a revivir las glorias portuguesas. Años después, una intriga jesuítica proclamaría al que luego sería Juan IV como el rey prometido por las profecías.

Aldana fue amigo del eximio polígrafo y humanista renacentista don Benito Arias Montano, cuyo recuerdo bien merece otro texto aparte. El Montano es un personaje clave para comprender la cultura española del último tercio del siglo XVI y del comienzo de nuestro Siglo de oro, En El Entierro del Señor de Orgaz de El Greco hay un personaje, el que está situado inmediatamente a la derecha del pintor, lo que indicaría un especial afecto de éste, figura que llama la atención la mano derecha abierta del personaje que luce la cruz de Santiago en su pecho. Para Sánchez Luengo se trata del retrato de Benito Arias Montano. Se basa en el parecido más que notable de su rostro con otro existente en El Escorial en el que está claramente explicada la identidad del personaje retratado a la luz de la leyenda pintada en el mismo: “D. Benito Arias Montano incomparabilis”, sin firma, que se atribuye a Zurbarán. Don Benito, como el mismo caballero situado cerca de él y que parece señalarle en El Entierro también pertenecía a la Orden de Santiago.

El Montano es una de las figuras señeras de la cultura española y europea del siglo XVI.  Es lamentable, y probablemente estas cosas sólo ocurren en un país que trata tan mal a sus mejores hijos, que una figura tan notable por tantos aspectos como la suya apenas sea recordada. Y es quizás gracias a su biógrafo holandés Ben Rackers que no se haya difuminado o malinterpretado para siempre.

Pero el don Benito destinatario de la Epístola del capitán Aldana, es un personaje muy equívoco, que vivió una especie de doble vida:

La de persona de confianza del Rey Felipe II, consejero, embajador y bibliotecario de El Escorial, miembro de la prestigiosa Orden de Santiago, participante en Trento, y responsable del proyecto cultural más ambicioso del emperador: la edición de la Biblia Sacra o Políglota (hebrea, caldea, griega y latina) de Amberes editada por el famoso impresor Cristóbal Plantino.

Y la de miembro secreto de Familia Charitatis, los familistas del citado Plantino, grupo esotérico, místico, gnóstico, heterodoxo, que participa de valores de las tradiciones masónicas y rosacrucianas. Su Biblia Políglota a la que ambos habían dedicado tantos desvelos, y en la que el Emperador había comprometido todo su prestigio, había estado a punto de ser prohibida en Roma donde tuvo que ir a defenderla, y por esas fechas, debió conocer, probablemente en las reuniones de estudiosos y artistas en el Palacio Farnesio, a El Greco y a Luis de Castilla, de modo que probablemente contribuyó a convencer a El Greco para que viniera a España. El Montano siempre estuvo muy interesado por la pintura. Además de Toledo y el encargo de santo Domingo el Antiguo estaba El Escorial, a donde Felipe II estaba llevando diversos artistas italianos para decorar su obra arquitectónica.

Según la semblanza del cronista de El Escorial hasta su muerte, en 1591, fray Juan de la Orden de san Jerónimo:

Arias Montano era buen letrado y grande teólogo y muy visto en todo género de ciencias y lenguas hebrea y caldea, griega y latina, siríaca y arábiga, alemana, francesa y flamenca, toscana, portuguesa y castellana, y todas las sabía y entendía como si en estas naciones se hubiere criado”.

“Este doctor fue el que por mandato de el Rey don Felipe, nuestro señor, fue a Flandes a imprimir la Biblia Regia de cinco lenguas, en Amberes, por Plantino, impresor”.

“No comía más que una vez cada 24 horas y no comía carne ni pescado, sino legumbres, frutas y el caldo de la olla, ora fuere de carnero, ora fuese de aceite. Su dormir era sobre unas tablas, en las que ponía una estera y una manta de Bernia, y allí dormía. Su trato y conversación eran las de un santo, humilde, afable,..los hombres doctos procuraban su amistad, los caballeros hallaban en él cosas de edificación. Los oficiales, arquitectos y pintores y personas hábiles hallaban en él cosas que deprender”.

Tras su marcha del Escorial pasa los últimos años de su vida, felizmente enfrascado en diversos estudios sobre Historia, Medicina y Botánica en la Peña del Alajar. Rodeado de libros, grabados flamencos, instrumentos astronómicos y plantas que le enviaban sus amigos extranjeros.

La Peña del Alajar es un lugar mágico, donde el Montano escribió su Opus Mágnum, compendio del saber universal que caracterizaba a este renacentista español de talante europeo. A su muerte la Peña y todo lo que le rodeaba se fue arruinando. Se trata de un paraje del que dice (“De la varia república”, Amberes, 1590):

cuevas profundas y parajes abovedados formados por ásperos peñascos como hay en este retiro donde ahora vivo rústicamente, en parte debidos al capricho de la naturaleza y en parte como sospecho, ampliados y excavados por la mano del hombre cuando en estos lugares habitaban los sarracenos. Fundamento esta afirmación en vestigios de vajillas de barro junto con huesos humanos que, a veces vemos enterrados en estos antros”.

Según Sánchez Rodríguez: Arias Montano se enamoró de este lugar, no muy lejano de su lugar de nacimiento, Fregenal de la Sierra y buscó en estas alturas el encanto de la naturaleza, el aislamiento necesario para el cultivo del espíritu. También un refugio donde estar a salvo de las intrigas de sus enemigos.

Transformó la naturaleza más agreste en un vergel donde edificó un casa cómoda y amplia que llenó de obras de arte y libros, colecciones, curiosidades científicas. Sesenta pinturas de artistas españoles y flamencos, treinta esculturas, colecciones de monedas, piedras preciosas.

Gran aficionado a la Botánica procuró aclimatar flores y plantas importadas de los Países Bajos para embellecer su estancia, rodeada de fuentes, árboles y huertas, viñas y acequias. Un pequeño remedo de los hermosos jardines de Florencia en la sierra onubense.

Para su discípulo Pedro de Valencia, Arias Montano estaba iniciado en la verdadera piedad.

 

Una de las manifestaciones de la resurrección del mundo antiguo durante el Renacimiento italiano fue el auge de la epistolografía. Se estudiaban las epístolas de Plinio o Cicerón para ser imitadas o recreadas. Al principio en latín, luego en lengua vulgar toscana y española. Los dos temas epistolares preferidos de Aldana son el amoroso y el moral. Sin olvidar tratar otros que pudiéramos denominar de geoestrategia político-militar.

Aldana escribe a Arias Montano su epístola dedicada a La contemplación de Dios y los requisitos della en setiembre de 1577, solo unos meses antes de su trágica muerte en Alcazarquivir. En cierto modo puede considerarse una especie de testamento filosófico.

Aldana pensaba retirarse para llevar una vida contemplativa como el propio Montano, pero no al Alájar sino al monte Urgull en San Sebastián y trata de convencerle para que le acompañe.

Es bien verdad que a tan sublime cumbre

Suele impedir el venturoso vuelo

Del cuerpo la terrena pesadumbre

Pero con todo, llega al bajo suelo

La escala de Jacob, por do podemos

Al alcázar subir del alto cielo,

Que yendo allá no dudo que encontremos

Favor de más de un ángel diligente

Con quien alegre tránsito llevemos

———-

Tú, mi Montano, así tu Aldino viva

Contigo en paz dichosa esto que queda

Por consumir de vida fugitiva…

Cuando Arias Montano tuvo noticia de la trágica desaparición de su amigo escribió: “Gran pena me ha dado la muerte del capitán Aldana, y no me la ha aliviado el tener casi pasado este trago con la sospecha grande que dello tenía”.

 

A la mentalidad actual, y más aún con la creciente degeneración que supone la “posverdad” o deterioro sino progresivo abandono de los ideales o valores metafísicos bases de la civilización occidental, sorprenden personajes como Aldana o Arias Montano. Gentes de personalidad inabarcable o inclasificable, a las que el ejercicio de la contemplación mística no impide sino que potencia el emplearse con acierto en actividades políticas, sociales o estéticas de gran alcance. A las que los viajes astrales del alma a los mundos superiores, a los reinos desconocidos del espíritu, supusieron fuentes de lúcida inspiración para su vida.

Gentes con gran entendimiento y voluntad. Y gentes con honor que emplearon el español como preciosa lengua culta y sabia.

Aldana y Montano hoy son dos raros incomprendidos.

Y así nos va.

 

Alfonso De la Vega, para la Revista del Ateneo de Cáceres, noviembre de 2017.

 

 

 

 

 

 

Ateneo de Cáceres. Ciclo Música y esoterismo. Los Beatles, Los Beach Boys, Donovan y el gurú

El último episodio del ciclo de música y esoterismo desarrollado por el Ateneo de Cáceres en la temporada 2017-2018 según la idea de su presidente honorario, Esteban Cortijo, está dedicado al rock.

En Europa con Los Beatles y Donovan, y en relación a la etapa californiana especialmente con los Beach Boys como grupo señero o emblemático de toda una época.

Los años sesenta son unos años de renovación, del apogeo de una generación, la del boom demográfico, que no había vivido los horrores de la segunda guerra mundial pero que disfrutaba de mayores posibilidades de bienestar material que sus padres aunque de un futuro espiritual incierto. Un tiempo de cambio, de crisis de valores, con gran número de jóvenes y adolescentes en el conjunto de la sociedad, de búsqueda de nuevas relaciones sociales y políticas así como de nuevos aires espirituales, con o sin atajos. También de renovación estética en todas las Artes.  Con la obra de arte convertida más en objeto o mercancía con más valor de cambio que de uso. Un tiempo también de reacción criminal, incluso genocida, especialmente en la metrópoli imperial: El magnicidio del Presidente Kennedy, o los asesinatos de su hermano Robert o del líder pro derechos civiles y antisegregación, Martin Luther King por las cloacas del Régimen americano. Y la genocida guerra del Vietnam donde serían sacrificadas tantas vidas inocentes, tras inventarse cínicamente otro casus belli que nunca fue: el incidente del golfo de Tonkin.

Sabes, este solía ser un país fantástico. No sé lo que ocurrió para que se fastidiara”. Así se expresaba Jack Nicholson en el film Easy Reader (1968). Una película modesta que alcanzó extraordinario éxito, toda una lección para la industria de Hollywood, de la que el ahora insólito Premio Nobel, Bob Dylan, quien introdujera a los Beatles en el consumo de marihuana, decía: “no quiero intervenir porque no da esperanza”. 

Pero, ¿Qué esperanza? No solo la de un importante mercado para la emergente industria de la juventud, sino a la de posibilitar unas formas nuevas de vida.

Los Beatles constituirían un extraordinario fenómeno de masas que desbordaba el ámbito puramente musical y su industria asociada. Un fenómeno en cierto modo pionero de la globalización.  Y ello sucede en un tiempo en el que no existían ni internet ni las redes sociales, de modo que el poder de convocatoria estaba más limitado y condicionado por los media establecidos. El entonces extraño y desconcertante espectáculo de adolescentes, algunas apenas salidas de la niñez, ofreciendo sin miramientos ni compostura, su histeria, su fragilidad emocional, su falta de control hormonal, su desbordamiento de las pautas establecidas de conducta en sociedad, merecería la crítica de los media oficiales y la consideración de los Beatles como gentes peligrosas, subversivas. Así, sus planteamientos anti-segracionistas expresados durante su gira americana y en especial en el concierto de Jackesville, les granjearían ciertas enemistades en el racista Profundo Sur. Más tarde Nixon intentaría expulsar a John Lennon de EEUU sin éxito.

Sin embargo, con la habilidad amoral que caracteriza la conducta de la Casa de los Windsor, los Beatles fueran integrados en el sistema oficial de prebendas y reconocimientos al ser nombrados en 1965 Caballeros de la Orden del Imperio Británico.

Los Beatles significaron un antes y después no sólo en el ámbito musical sino en la percepción del mundo en los sesenta. En su éxito cabe reseñar la influencia del que sería su eficaz representante, catalizador del grupo e introductor en la industria: el empresario judío homosexual Brian Epstein, muerto en agosto de 1967 por sobredosis.

La Política, tal como se concibe normalmente, ¿puede solucionar los problemas básicos del individuo? ¿Hay alguna Política capaz de afrontar tanto las necesidades de contingencia material cuanto las de carácter metafísico o psico-espiritual?

Un aspecto de especial interés es de la búsqueda de la espiritualidad perdida. En cierto modo, sus conciertos daban lugar a escenas de frenesí dionisíaco entre las asistentes femeninas, que acaso poco tendrían que envidiar a las producidas dos milenios antes, durante la celebración de ciertos misterios.

La renovación del arte que plantea la famosa banda de Liverpool inspira o coadyuva un proceso de descodificación del fenómeno religioso y de la espiritualidad. Así el fenómeno de la llamada psicodelia. Me refiero al empleo de ciertas sustancias enteogénicas como esa especie de esclerocio de cornezuelo del centeno de laboratorio conocido como LSD o diamida del ácido lisérgico. Una sustancia de estructura bioquímica muy parecida a la empleada por los sacerdotes Eumólpidas durante las importantes ceremonias del santuario de Eleusis, a unos veinte kilómetros al oeste de Atenas, conocidas como Misterios eleusinos. Una Institución de extraordinaria importancia en la espiritualidad de la Antigüedad.

Si las puertas de la percepción quedaran depuradas, todo se habría de mostrar al hombre tal cual es: infinito (William Blake).

A lo largo de la historia y en diferentes civilizaciones y culturas, ciertas sustancias enteogénicas han sido empleadas por sus tradiciones espirituales, religiosas o chamánicas de modo litúrgico y dentro de una cierta teología o cosmología. Es decir, como sustancias sacramentales en la que los fieles o psiconautas empleaban sustancias y dosis determinadas así como con cartas de navegación y con cierta preparación o entrenamiento.  Tal por ejemplo el LSD, dietilamida del ácido lisérgico, similar a la del cornezuelo del centeno (claviceps purpurea) o de la gramínea paspalum distichum de Eleusis, la amanita muscaria del chamanismo de muchas regiones, el soma de los vedas probablemente la Asclepias o asclepiada acida, la mescalina del peyote empleado por los huicholes o por la Iglesia Nativa Americana, el teonanacalt o los psilocybes (niños santos) de María Sabina y los zapatecas, el ololiuqui de las semillas de dondiego, el cactus de San Pedro o la ayahuasca o Santo Daime.

El fenómeno es estudiado de modo científico en universidades. El propio Aldous Huxley que explica las funciones embrutecedoras y de control social del soma en Un mundo feliz o, por el contrario, para la liberación del espacio tiempo y la apertura espiritual del moksha en La Isla, su gran testamento filosófico, realiza experiencias visionarias con mescalina que contaría en conocidos ensayos como Las Puertas de la percepción, o Cielo e Infierno. En su colección de escritos sobre estos temas reunidos bajo el título de Moksha y con prólogo de Albert Hofmann, descubridor del LSD también estudia diferentes aspectos de la experiencia visionaria.

En cierta ocasión, preguntado Hofmann sobre si había encontrado algo como el Creador, respondió: “esta es una pregunta muy importante. Yo no concibo este concepto como una fuerza personal, como una entidad antropomórfica. Más bien lo veo como un espíritu Creador, como una fuerza espiritual que es la fuente de la que nace nuestro Ser. Respecto a mis expriencias místicas, y a si he encontrado esta fuerza Creadora en ellas, he de decir que sin haber tenido un encuentro directo, sí que tengo la sensación de formar parte de ella. Como ser humano me siento una parte de esa fuerza que fluye en el Universo“.

Pero a diferencia de la experiencia visionaria protegida, controlada o arropada por un grupo místico iniciático o religioso o tras una adecuada preparación personal, el uso de enteogénicos sin preparación ascética o mental previas puede lugar a terribles viajes al corazón de las tinieblas.

La mística, la experiencia sin intermediarios de la casta sacerdotal, siempre ha sido vista como peligrosa para el Poder.  No extraña, pues, el rechazo de los enteógenos por parte del calvinismo dominante en el establecimiento norteamericano.

 

Hacía casi dos siglos de la declaración de independencia americana cuando la juventud intenta una profunda renovación institucional en la que tiene más claro lo que no quiere que lo realmente quiere.  En mi opinión son tiempos de cierta orfandad espiritual.

Una de las ideas que se viene a la mente es la del problema de la Tradición. En un Occidente cada vez más materializado y con su propia visión de la Tradición ninguneada, preterida u olvidada la propia visión del arte como algo a descodificar a capricho del autor o del ismo respectivo surgen diferentes alternativas.

La primera revolución ha de partir de la transformación de uno mismo en el plano moral, metafísico y mental. Solo así cabe una auténtica y permanente revolución política y social. Los ideales filantrópicos, políticos y espirituales de los fundadores de EEUU casi dos siglos después han sido arrumbados en buena parte.

También se han perdido aparentemente las vías de transmisión de la Tradición en Occidente. La Tradición occidental se ha visto relegada, incluso desarbolada, de modo que se buscan nuevas tradiciones de importación, la mayoría falso orientalismo de gurús sectarios que se aprovechan de los deseos sinceros de búsqueda espiritual, de los anhelos metafísicos insatisfechos y de la propia ignorancia de sus asociados o captados.

Existen dos vías básicas de transmisión de la Tradición. Una de ellas, más común en Oriente es la de la relación directa Maestro discípulo o chela.  Otra, más común en Occidente es la transmisión  grupal, institucional, mediante centros iniciáticos: Masonería tradicional, Golden Dawn…  Una combinación de ambos sistemas es el de la Orden Martinista.  Probablemente la primera vía se presta más al oportunismo y abuso por parte de falsos maestros aunque pueda ser más directa y poderosa en el caso de verdaderos maestros.

California padece otra fiebre del oro, la llegada junto a auténticos buscadores espirituales de falsos gurús que buscan en el imperial EEUU dinero, fama e influencia sectaria.

Algunos de ellos tendrán influencia en los grupos musicales de la época, los Beatles, los Beach Boys o en artistas Folk como Donovan.

 

En California es la llamada de la playa, donde mueren las olas e Isolda, la del Tristán wagneriano.  Pero olas que ahora serán cabalgadas en un intento, efímero por naturaleza, de dominar la naturaleza, comprender fenómenos puntuales como las olas que surgen del mar, a la par que de desentenderse de otros aspectos de la sociedad de la época.  Son famosos temas de los Beach Boys como Good vibrations, Surf´s Up:  “…un hombre diferente que se esconde tras una aristocracia decadente…”

Mike Love también se transforma, apoya los intentos de establecer una clasificación moral para los discos de rock. Y se apunta a la meditación trascendental y promueve una pintoresca gira con el Maharishi Manesh yogi.

En el álbum Revólver (1966) de Los Beatles se incluye una canción Tomorrows never knows inspirada en el Libro de los muertos tibetano, El BARDO THODOL. Dice así su letra:

Mañana nunca se sabe

Apague su mente, relájese y flote río abajo

No está muriendo, no está muriendo.

Deje caer todos los pensamientos, ríndase al vacío

Está brillando, brilla

Sin embargo, puede ver el significado de lo que está dentro.

Está siendo, está siendo

El amor es todo y el amor es cada uno

Es saber, es saber….

…. Que la ignorancia y los odios pueden llorar a los muertos

es creer, es creer

pero escucha el color de tus sueños

no es vivir, es no vivir

así que juega el juego existencia hasta el final,

del principio, del comienzo

del comienzo, del comienzo,

del principio, del comienzo

del principio, del comienzo…”

El bardo es el estado intermedio por el que vaga el alma recién desencarnada a la que ayuda un lama oficiante para que no se pierda ni vuelva a encarnar. La idea es parecida a la del sacramento de la extremaunción del Cristianismo. Según la tradición tibetana lo que ocurre en el momento de morir es que la mente ordinaria y sus conceptos ilusorios mueren y en ese espacio que se abre se revela, limitada como el cielo, la naturaleza de nuestra mente. 

La historia del famoso álbum blanco (1968) de los Beatles está ligada a la aventura con el Maharishi en 1968.  Y en especial el incidente narrado en la canción satírica Sexi Sadie, que hiciera terminar de manera abrupta su relación con el gurú. Al parecer, el Maharisi había intentado ligar con, otros dicen abusar de, Mia Farrow que formaba parte del grupo de artistas desplazados hasta el centro del gurú en Rishikesh, la India. Esto dio lugar a la ruptura con el gurú y a la composición de una canción titulada primeramente Maharishi y luego Sexi Sadie para evitar posibles demandas judiciales.

Según otras versiones este incidente cuyo alcance real no se sabe con total certeza constituiría la gota que colmara el vaso de la decepción por parte de Lennon. Esta es la letra de la canción:

 Sexi Sadie

Sexi Sadie, ¿qué has hecho?

Has hecho el ridículo a todos

Has hecho el ridículo a todos

Sexi Sadie, ¿qué has hecho?

Sexi Sadie rompiste las reglas

Lo dejaste para que todos lo vieran

Lo pusiste para que todos lo vean

Sexi Sadie ohhh, rompiste las reglas

Un día soleado el mundo estaba esperando a un amante

Ella vino a unirse a todos

Sexi Sadie, el más grande de todos

Sexi Sadie, cómo supiste

el mundo te estaba esperando

el mundo te estaba esperando

Sexi Sadie ohhh, ¿cómo sabías que

Sexi Sadie obtendrás la tuya?

Sin importar cuán grande creas que eres.

Por grande que creas que eres.

Sexi Sadie ohhh, qué obtendrá la suya sin embargo

Le dimos todo lo que teníamos para sentarse en su mesa

Solo una sonrisa aligeraría todo

Sexi Sadie ella es la última y la más grande de todas

Hizo engañando a todos

Sexi Sadie

Por grande que pienses que eres

Sexi Sadie

El álbum Sgt. Peppers coloca muy alto el nivel de la música relacionada con la psicodelia.

Por su parte George Harrison tendría su propia evolución religiosa: edita My sweet lord, se aficionaría al sintar y organizaría con su amigo Ravi Shankar algún concierto benéfico pro Bangladesh.

 

Philip Donovan Leitch nace en Glasgow en 1946 también en una familia obrera. Donovan busca las raíces no exentas de protesta en el folk. Su canción Catch the wind le proporciona un gran éxito y es comparado con Dylan. Colours forma parte del repertorio folk, pero sunshine superman le liga a la psicocodelia californiana. Donovan, con su cara de inofensivo niño bueno, provoca un escándalo de repercusiones comerciales al afirmar que las cáscaras de plátanos sirven para colocarse.

 

¿Qué decir?

Hace medio siglo la juventud de la sociedad occidental experimentó un proceso de búsqueda metafísica, renovación de inquietudes, de costumbres, de formas estéticas y de entender la vida así como del modo de encajarse en ella. Un proceso en el que el papel de la música y de la experimentación con sustancias enteogénicas resultaría fundamental.  Una búsqueda espiritual que terminaría en fracaso en términos sociales, probablemente por no religarse con las tradiciones espirituales metafísicas e iniciáticas de Occidente. Tanto en lo que se refiere a la Mística inducida sin liturgia ni ascesis, como en el empeño de encontrar soluciones exóticas en cierto orientalismo falso.

La psicodelia, otro falso esoterismo cuando no está integrado en la Tradición, más que instrumento para derrocar la civilización americana terminaría resultando contrarrevolucionaria.

Pero la etapa de los sesenta fue un interesante proceso de revuelta muy ligado a la música que poco a poco sería integrado en la industria y que no deja de sorprendernos, y aún más hoy que parece que nos encontramos en medio de un proceso desestabilización social producido por la plutocracia globalista al borde de un abismo, de nueva esclavitud programada, sin que aparezcan movimientos de respuesta ni menos revolución.

 

Gracias por su atención y al Ateneo de Cáceres por ofrecerme esta nueva oportunidad de participar en sus actividades y hablar sobre un tema tan sugestivo.

Alfonso De la Vega

Ateneo de Cáceres, calle General Ezponda, 9 el 28 de Junio 2018 a partir de las veinte horas

NOTA IMPORTANTE: Las palabras resaltadas en color granate abren enlaces con otros artículos o con las canciones citadas que pueden escucharse mientras se lee el texto. Para ello se abre dos veces la web en una se lee en la otra que queda como secundaria u oculta mientras se escucha la canción.

 

 

 

 

 

Ateneo de Cáceres. Ciclo Música y esoterismo: el Zen y Cage

Dentro del ciclo Música y Esoterismo patrocinado por el Ateneo de Cáceres según la iniciativa de su anterior presidente, don Esteban Cortijo, este jueves 24 de mayo está previsto tratar el tema del budismo zen y su influencia en el arte occidental en concreto sobre el músico John Cage.

A continuación ofrezco al amigo lector las notas preparadas para mi intervención de hoy en dicho ciclo en el que tengo el honor de participar invitado por don Esteban Cortijo.

 

 

PROBLEMA DEL LENGUAJE

¿Qué es zen?

El Zen es la forma japonesa del Chan-na chino (Dhyäna, concentración en sánscrito) y del budismo mahayana. El Chan se forma como escuela en el siglo VIII.

Zen es una forma de meditación con concentración y sabiduría.

Zen es una forma no intelectual, de expresión de experiencias más o menos iniciáticas que deben permitir obtener alguna suerte de ideas y emociones.

Por ello es difícil acceder al zen desde el mero discurso intelectual.  No soy practicante del budismo zen aunque lo revisé durante el proceso de documentación de mi último libro, Buda, Parsifal y el grial.

Para comprender mejor el funcionamiento del zen, y acaso su incomunicabilidad última radical, creo que es interesante repasar la Teoría de la expresión poética por Carlos Bousoño.

El LOGRO ÚLTIMO DEL ZEN ES EL SATORI

Entrar en contacto con el Ser a través de la intuición de la nada, algo inmaterial que no puede ser expresado mediante formas materiales o artísticas.

Como decía Lao Tsé (siglo VI, antes de Cristo): “El Tao que puede ser expresado con palabras no es el verdadero Tao”.

Logro del satori que ha de venir como una hierofanía “gratuita”.

Tres aspectos del zen

WABI,  simplicidad, despojo de lo aparente, anti barroquismo.

SABI, soledad

SHIBUI, lo inacabado, la forma no llevada a su plenitud.

En Japón tiene importantes expresiones artísticas en pintura, jardinería, composición floral, ceremonia del té…

La expresión poética tradicional es el haiku, poemas con diecisiete sílabas.

 

Algunas relaciones con la estética en Occidente

Música de las esferas, sin música y sin esferas

Similitudes con mística española

El haiku de diecisiete sílabas se asemeja a las estrofas liras formadas con versos de 7+11 (igual a 18) sílabas del Cántico de Juan de Yepes ¿Acaso es un número de oro, la relación entre heptasílabos y endecasílabos? Es curioso como Platón relaciona en el Timeo o Diálogo de la Naturaleza el número de oro o divina proporción, una relación material, con la idea abstracta, espiritual, de la armonía entre partes y de éstas con el Todo.

Tras toda una serie de paradojas, la última lira del poema del Cántico, trigésimo nona según el manuscrito de Sanlúcar o cuadragésima según el de Jaén dice, en un aparente intento de expresar lo inexpresable, que:

Que nadie lo miraba

Aminadab tampoco aparecía

Y el cerco sosegaba

Y la caballería

A vista de las aguas descendía

 

También tiene similitudes con Quietismo, Guía espiritual de Miguel de Molinos

Paradojas de otro Miguel, Unamuno

Teatro del absurdo

Simpleza formal, vacuidad

Arquetipos platónicos y arte incompleto como en el neoplatonismo renacentista en escultura.

—–

ESOTERISMO

Puede entenderse como un conjunto de enseñanzas alrededor de una idea central, que han sido preservadas mediante el secreto. No tanto porque haya pocos esoteristas iniciados en él sino más bien por el papel que cada uno le concede en su conciencia y en su conducta. Más que una doctrina acabada, una teología, lo que se transmite es un método iniciático que proporciona una experiencia de a que cada uno sacará sus propias conclusiones o pautas de conducta, que puede dar un nuevo sentido existencial a su vida.

Los métodos pueden ser varios, meditación, mitos, misterios, ritos, símbolos, que pueden ser interpretados de modo diferente.

El término esoterismo o esotérico (lo interior) se opone a exotérico (lo externo). Un término que aparecería por primera vez en 1568.  Define lo divulgable, lo que se puede conocer por todos. El término esotérico aparece casi un siglo después en 1752 para calificar lo reservado a los iniciados.

El término esoterismo surge en 1846 para definir lo que debe seguir siendo desconocido para los profanos.

En el caso del esoterismo budista cabe distinguir entre:

El zangmi o esoterismo tibetano, también conocido como budismo tántrico.

El dongmi o esoterismo oriental, enseñanza secreta primero china y luego japonesa.

Y por lo que se refiere a Japón

El mikkyo o enseñanza secreta o doctrina esotérica japonesa.

Dos escuelas esotéricas japonesas: Shingon y Tendai

 

                                                                                               John Cage

 

John Cage   1912-1992, músico «vanguardista» interesado en el zen y el taoismo

Alumno de Shoenberg

Discípulo de Suzuki, que estaba casado con una teósofa norteamericana.

He seleccionado la «Composición» titulada  4´ 33´ del año 1952. (Pinchad aquí)

Donde el espectador no escucha el sonido del piano porque éste no es tocado pero hay un silencio interrumpido por sonido ambiental, ruidos, toses…

Al parecer, los silencios se marcan con el i ching, o libro de las mutaciones.

Vacuidad zen aplicada a la música

Caos musical, distorsiones, silencios largos, ritmos imposibles.. sistema de 25 tonos, sonidos accidentales, interferencias al azar subordinando el criterio personal del artista, eliminación del ego personal como base para el satori o iluminación personal…

Me parece que es una renuncia a la genuina ora de arte: “si con barbas san Antón y si no la Purísima Concepción”

Silencio consciente o activo como adaptación del zen, liberado el silencio el tiempo se convierte en música– contemplación divina: ¿Amitaba sobre la cabeza de Avalokitesvara?

Inventa el piano modificado con tornillos, tuercas y pedazos de goma para que genere ruidos…

Concepto duchampiano de obra abierta (al medio ambiente)

Para Cage la música en melodías tiene el mismo valor que la música en ruidos.

No tiene interés por transmitir un mensaje al espectador— experiencia de iniciación para que cada quien saque sus conclusiones.—

Influencia de Thoreau   — Walden—como también de este libertario pacifista sobre Ghandi, Tolstoi, King..

Minimalismo en el arte y en la vida, influencia de Suzuki, casado con una teósofa americana. Concepto wabi.—- Suzuki Daisetz; El Zen y la cultura japonesa.

Comentario final

La vanguardia de hoy es obsolescencia de mañana ¿programada?

4´33´´ puede hacernos reflexionar y enseñarnos algo. Interrogación personal sobre el sentido del arte. Eso no significa que estemos de acuerdo.

Pero fuera de eso, experimento curioso, en cierto modo experiencia iniciática, en el sentido de hacernos reflexionar si acaso se trata de una burla, por qué cabe considerar que sea una tomadura de pelo.

Con un éxito mayor en sociedades de «bárbaros«, sin metafísica según la denuncia clásica de René Guenon, ni tradiciones. Sociedades dominadas por la materia y el dinero, como crecientemente ocurre en el Occidente actual, y en especial con los norteamericanos. Donde de modo generalmente muy superficial se trasplantan tradiciones ajenas de sólida base metafísica.

Sin embargo,  de las falsas influencias pueden surgir obras originales con inventiva que puedan dar lugar a renovaciones estéticas que permitan superar los excesos de racionalismo y de la técnica sin caer en los del inconsciente.

Alfonso De la Vega
Ateneo de Cáceres
Ciclo Música y Esoterismo, abril 2018.

Nota: Agradezco a los amigos presentes su amable cesión de fotografías tomadas durante el acto.

 

 

Intervención en el Ateneo de Cáceres. «Música y Esoterismo». Temática: Robert Schumann / Espiritismo

Jueves 30 de noviembre 2017, sesión de las conferencias-conciertos de «Música y Esoterismo», dirigidas por Esteban Cortijo, presidente de honor del Ateneo de Cáceres, con la participación de los músicos Juan Luis Sáez Salvador (clarinetista), José Luis Castillo Betancor y Guillermo Alonso Iriarte (ambos pianistas).

Temática: Robert Schumann / Espiritismo.

Programa:

Romanza Op. 28 nº 2, en Fa sostenido mayor, por Guillermo Alonso Iriarte (piano)

Romanzas Op. 94 nº 1 y 2, (en arreglo para clarinete y piano) por Juan Luis Sáez y José Luis Castillo (clarinete y piano)

Piezas de Fantasía, o Fantasiestücke Op. 73 (nº 1, 2 y 3), originales para clarinete y piano. Juan Luis Sáez (clarinete) y José Luis Castillo (piano)

Tema en Mi bemol mayor para piano (de las Geistervariationen, o Variaciones sobre un tema fantasma), por José Luis Castillo (piano)

 

Intervención del autor

1 El espiritismo es una doctrina desarrollada por Allan Kardec, que se basa en la interpretación de ciertos fenómenos, es decir de naturaleza experimental, de carácter espiritual, metapsíquico o paranormal. Otros autores como Sir Artur Conan Doyle tienen una visión más abierta o menos dogmática de él.

 

2 Otra cosa es la existencia de una antigua Tradición en la humanidad sobre la identidad y verdadera naturaleza humana y de los espíritus, ectoplasmas, dobles astrales, sombras, cuerpos gloriosos, etc.

 

3 Esta Tradición se manifiesta en la Mitología, las leyendas y también en la iconografía de carácter sagrado o épico.

 

4 Un ejemplo son las representaciones de figuras repetidas, dobles en  la iconografía egipcia faraónica. Dinastía XVIII, o de modo menos concluyente en la mesopotámica.

El Ka se representa como un doble o con dos brazos en forma de U y el Ba con forma alada.

 

5 En la literatura y la mitología clásica aparecen sombras, dobles, fantasmas. Así en La Odisea, La Eneida, el mito de Orfeo, La Metamorfosis… sin olvidar a Platón: Mito de Er de Panfilia,  etc

 

6 En la literatura cabalística el cuerpo humano se presenta como un conjunto de envolturas más o menos sutiles o densificadas. Para los cabalistas, la teoría se resume así: Cada mundo superior está contenido en el inferior como dechado e imitación, y es influido y regido por el superior. En el conjunto impera la ley divina o la inmediata presencia de dios, la SCHECHINAH. El hombre terrenal es el microcosmos.

El cuerpo es la envoltura del alma. En el alma hay que distinguir:

Neschamash, es espíritu puro, la cima suprema del ser anímico.

Ruach es el sujeto moral, asiento de lo bueno y lo malo.

Nephesch es el principio de vida animal sensitivo.

Chajah es el principio de vida ideal del cuerpo y tiene su asiento en el corazón.

 

7 En la literatura del Cristianismo primitivo San Pablo habla del cuerpo glorioso y los Padres de la Iglesia conocen este asunto. San Agustín en La Ciudad de Dios habla de la historia del padre de Prestantius.

 

8 En las causas de canonización de San Alfonso María de Ligorio o San Francisco Javier se alude a procesos de desdoblamiento o bilocaciones que se achacan a milagros.

 

9 En el Tibet, el tibetano Libro de los muertos explica un proceso por el que los astrales de los difuntos deben orientarse para no caer en un nuevo útero y reencarnarse.

 

10 Existen multitud de tradiciones relativas a la Huestia, Santa Compaña, huestes de Odín, cabalgata de las valkirias, recepción por las huríes, mito de Don Juan, la procesión en la cueva de Montesinos (DQ segunda parte), el de Orfeo ya citado y clave para la historia de la Música… que vienen a desarrollar un mismo o parecido fenómeno espiritual, de aviso o acogida a un difunto.

 

11 De todas estas tradiciones se deduciría que el hombre está formado por varios cuerpos, como en una especie de muñecas rusas. Cada uno de ellos, vehículo de otros más sutiles.

La Tradición enseña características de la constitución del hombre que explicarían los fenómenos de bilocación o desdoblamiento astral. ¿Cómo está constituido el hombre? Evidentemente del cuerpo material o bioquímico. Pero ¿existen más cuerpos? Las religiones establecen que existe también un alma o espíritu. Hay diferentes clasificaciones y tipologías de detalle según las diferentes tradiciones pero se pueden resumir en al menos tres:

El cuerpo físico o bioquímico

El cuerpo intermediario

El Espíritu

Las escuelas y concepciones esotéricas sostienen la existencia de una especie de intermediario entre uno y otro que está en comunicación con ambos. Tal sería el Ferner de Zoroastro, el Zelén de Ruach de los cabalistas, el nefest de la Biblia, el arqueo de Paracelso, el periespíritu de los espiritistas, el cuerpo astral de teósofos y alquimistas…

Ahora bien, este elemento intermediario también puede dividirse a su vez según las diferentes escuelas esotéricas. Suelen dividir esta tipología ternaria a su vez en otras tres de las que sus límites contiguos se solaparían dando lugar a una constitución septenaria del hombre.

A efectos descriptivos para la mejor comprensión del fenómeno, puede citarse la siguiente clasificación según el nivel de materialización y supervivencia de cada cuerpo que resulta vehículo de manifestación en su plano correspondiente del superior: Cuerpo físico. Doble etéreo. Cuerpo astral. Cuerpo mental. Cuerpo causal.  Cuerpos espirituales superiores o de alta vibración, inaccesibles a la investigación empírica. Según la terminología de los teósofos el espíritu sería el cuerpo mental y el alma el cuerpo astral. El cuerpo glorioso llamado así por San Pablo sería la combinación de cuerpo astral y cuerpo mental.

El doble etérico se disuelve pocos días después de la muerte del cuerpo físico. Por eso no se deberían incinerar los cadáveres hasta al menos pasados tres días desde el fallecimiento. El cuerpo astral, que posee forma humana, se mantiene en su plano durante mucho más tiempo. El cuerpo mental es una especie de aura especialmente brillante en la cabeza. El Dr. Baraduc afirma haberlo fotografiado en forma de bola luminosa. El cuerpo causal no parece poseer forma definida ni se ha podido fotografiar. Sería la frontera de las manifestaciones perceptibles por el presente conocimiento humano.

 

12 El espiritismo moderno hace especial hincapié en ese cuerpo intermediario habitualmente llamado cuerpo astral y que llaman periespíritu.

 

13 En la recuperación con carácter experimental de los planteamientos de la Tradición tuvo mucha importancia los fenómenos producidos en la casa de los Fox. Muchos investigadores y curiosos intentaron indagar qué pasaba de verdad allí.

 

14 Uno de estos investigadores fue Madame Blavatsky fundadora de la Sociedad Teosófica. Este asunto de los Fox tuvo importancia inicial en la fundación de dicha Sociedad.

 

15 Más conocido como Allan Kardec, el pedagogo francés Hipólito León Rivail comenzó a investigar sobre este tipo de experiencias tras conocer el fenómeno de las mesas parlantes y terminó desarrollando un método de trabajo y una interpretación doctrinal propia que fueron las bases del espiritismo, entendido como escuela espiritualista filosófica experimental.

 

16 Un movimiento de alcance internacional de gran influencia en Francia, países anglosajones, Hispanoamérica o Brasil.

 

17 En España ha tenido gran importancia. Muy difundido en ambientes esotéricos, republicanos, militares, etc.

 

18 Una gran investigadora espiritual viva con extraordinarias dotes es una querida dama de esta casa muy vinculada a este Ateneo, Doña Ángela Ghislery. Un ser de luz. Persona de grandes cualidades filantrópicas y gran poeta. Recomiendo sus libros, entre ellos Memorias de un médium.

 

19 La figura de sir Artur Conan Doyle es muy importante para el movimiento espiritista. Sir Arturo fue también presidente honorario de la Federación Espiritista Internacional, y del Colegio Británico de Ciencia Psíquica y una de las personalidades relevantes de la Ciencia o de la Cultura que durante el último tercio del siglo XIX y el primero del XX  se dedicaron a investigar de modo crítico y honrado la realidad de los fenómenos psíquicos.

No había asomo de frivolidad en las actuaciones espiritistas de Conan Doyle, quien en el prefacio de su famoso tratado sobre el espiritismo publicado en Madrid en 1927, se sorprendía porque “ese movimiento que muchos consideramos como el más importante de la historia del mundo desde el episodio de Jesucristo, no haya tenido un historiador entre los hombres que en el figuran, dotado de una amplia experiencia personal acerca de su desarrollo”.

Doyle había estudiado detenidamente el asunto así como de modo casi detectivesco las sospechas de fraude de médium como los esposos “Holmes” de Filadelfia, cuyo caso provocó una gran polémica en 1875. Sir Arturo, aunque preocupado por la deriva materialista de la civilización occidental, entendía el espiritismo no como una doctrina más o menos religiosa y cerrada al modo de Kardec, sino de un modo eminentemente empírico como

un conjunto de ideas y enseñanzas compatibles con todas las religiones. Sus principios fundamentales son la continuidad de la personalidad humana y el poder de comunicación después de la muerte…sólo existe una escuela con la que es absolutamente irreconciliable: la escuela del materialismo, que tiene agotado al mundo, y es causa radical de todos nuestros infortunios. La comprensión y aceptación del espiritismo son factores esenciales para la salvación de la humanidad, de lo contrario cada vez caerá más bajo dentro del campo utilitario y egoísta del Universo”.

 

20 Pero ¿qué hay de verdad en este asunto? Desde el último tercio del siglo XIX muchos científicos en Europa y América trataron de denunciar y desenmascarar lo que consideraban fraude o impostura de fenómenos y planteamientos tan opuestos a las teorías groseramente materialistas entonces dominantes.

 

21 Personalidades como Myers, Wallace, Owen, Geley, el reverendo Stainton Moses, Sir William Crookes, (descubridor del talio), Carlos Richet, (Premio Nobel medicina 1913) Camilo Flammarion, Ochorowitz, Rochas, Geley, descubren no sin cierto asombro, que si bien puede existir fraude en muchos casos en otros hay que buscar otra explicación diferente aunque cuestione o rompa los paradigmas científicos existentes.

 

22 Surge así la entonces llamada Metapsíquica. Sin embargo, el término Metapsíquica comenzó a ser sustituido desde el congreso de Utrech en 1953 por el más conocido hoy de Parapsicología, empleado en Alemania. Se pretendía desligarlo etimológica y simbólicamente de la metafísica. Para el profesor Carlos Richet, Premio Nobel de Medicina 1913:

La metapsíquica es una ciencia que tiene por objeto los fenómenos mecánicos y psíquicos debidos a fuerzas que parecen inteligentes o a potencias desconocidas latentes en la inteligencia humana.

 

23 Richet la divide en Metapsíquica objetiva y subjetiva.

La metapsíquica objetiva menciona, clasifica, analiza ciertos fenómenos externos, perceptibles por nuestros sentidos, de naturaleza macánica, física o química, que no dependen de fuerzas conocidas en la actualidad y que parecen tener carácter inteligente.

La metapsíquica subjetiva estudia los fenómenos que son exclusivamente intelectuales. Estos se caracterizan por la noción de ciertas realidades que nuestras sensaciones o han podido revelarnos. Ocurre cual si poseyéramos una facultad misteriosa de conocimiento, una lucidez que nuestra clásica psicología de las sensaciones no puede todavía explicar. Richet propone el nombre de criptestesia para esta facultad de naturaleza desconocida.

La metapsíquica subjetiva es interna, psíquica y no material. La objetiva es material y externa. A veces el límite entre unos y otros fenómenos resulta incierto.

Richet se encuentra convencido por sus propias experiencias durante décadas como profesor y experimentador de al menos cuatro fenómenos irrebatibles: Criptestesia. Telequinesia. Ectoplasmia. Premonición.

 

24 La Ectoplasmia o materialización de los antiguos autores es la formación de objetos diversos que generalmente parecen salir del cuerpo humano y toman la apariencia de una realidad material, como ropajes, velos, cuerpos vivos…

 

25 Un fantasma, ectoplasmia, espectro, aparición, presencia… sería una energía consciente, una envoltura o cuerpo sutil de un fallecido o de una persona viva.

Estas entidades pueden ser capaces de interactuar con los que habitamos el espacio tridimensional.

 

 

 

 

CONVOCATORIAS. Intervención en el Ateneo de Cáceres. «Música y Esoterismo». Temática: Robert Schumann / Espiritismo

Jueves 30 de noviembre 2017, a partir de las 20 horas: sesión de las conferencias-conciertos de «Música y Esoterismo», dirigidas por Esteban Cortijo, presidente de honor del Ateneo de Cáceres, con la participación de los músicos Juan Luis Sáez Salvador (clarinetista), José Luis Castillo Betancor y Guillermo Alonso Iriarte (ambos pianistas).

Intervendrá el autor para hablar sobre el Espiritismo, la Tradición, la Metapsíquica y la constitución sutil del hombre. 

Temática: Robert Schumann / Espiritismo.

Programa:

Romanza Op. 28 nº 2, en Fa sostenido mayor, por Guillermo Alonso Iriarte (piano)

Romanzas Op. 94 nº 1 y 2, (en arreglo para clarinete y piano) por Juan Luis Sáez y José Luis Castillo (clarinete y piano)

Piezas de Fantasía, o Fantasiestücke Op. 73 (nº 1, 2 y 3), originales para clarinete y piano. Juan Luis Sáez (clarinete) y José Luis Castillo (piano)

Tema en Mi bemol mayor para piano (de las Geistervariationen, o Variaciones sobre un tema fantasma), por José Luis Castillo (piano)

 

Agradecimientos

De regreso a Galicia quiero dedicar unas líneas a agradecer al Ateneo de Cáceres y a su actual presidente, Javier Domínguez su amable invitación para hablar nuevamente sobre El Quijote.

En especial sobre el contenido de mi libro Los Misterios ocultos de El Quijote, objeto de anteriores comentarios y entrevistas.

Presidido por Dulcinea, el acto se celebró el pasado jueves ocho de junio en el salón dedicado a estas ocasiones de su preciosa sede del palacio del marqués de Camarena.

Fue presentado por el ex presidente del Ateneo, Esteban Cortijo y por Agustín Luceño, fisioterapeuta internacional y artista.

 

Mi gratitud a la Institución cultural cacereña y a sus representantes, así como al numeroso público asistente por haber hecho posible una velada tan grata de homenaje a los valores metafísicos, espirituales, simbólicos heterodoxos, de la magna obra de la Cultura española.

 

NOTA

Para información adicional sobre este tema puede consultarse:

Entrevista en la radio

Entrevista para Periodista digital

Entrevista en la TV de Castilla La Mancha

Reseña en La Razón

Conferencia: El pensamiento político de Cervantes

Conferencia en la Real Academia de Medicina

El Quijote y la Música

Cervantina

Sobre la posible relación entre la obra de Cervantes y la de Shakespeare

Teresa, Cervantes y los libros de caballerías

Otros artículos y textos sobre Cervantes y su obra

 

 

 

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