Alfonso De la Vega

La Garita de Herbeira

Artículos, solfas y epistolarios

Iatrogenia forense

Con el complaciente forense extremeño de guardaespaldas prócer de la estrafalaria ministra compañera de profesión que responde al nombre de guerra de la Susi, la susodicha ha anunciado un nuevo atraco del Gobierno comunista filo pederasta de Su Majestad del que forma parte.

Este saqueo que tendrá como finalidad otorgarle al fisco 1.500 millones de euros a añadir a lo ya pillado. Como, aproximadamente, una vez y media el desfalco socialista solo en los EREs andaluces. Igual que se usaba el “pellón” como unidad de medida de la corrupción socialista cuando los nefastos fastos de la EXPO 92 ahora debiéramos emplear el «ERE andaluz» como nueva unidad de trinque solidario. Claro que con esto de la inflación y tras la feliz gobernación del partido solidario y de progreso la unidad socialista de corrupción ha pasado de mil millones de pesetas a mil millones de euros.

El nuevo impuesto anunciado por la Susi será del 1,7%, para los que posean un patrimonio de entre 3 y 5 millones, de 2,1%, para las fortunas de entre 5 y 10 y de 3,5% para los que posean más de 10 millones de euros. El impuesto también generará desincentivos en las futuras capitalizaciones.

Como en el apurado regreso a Londres de La Vuelta al mundo en ochenta días hay que echar a la insaciable caldera devoradora de riqueza del Régimen borbónico todo lo que arda, excepto el casco, que entonces nos hundimos todos, también la onerosa y bien cebada tripulación.

En un alarde orwelliano que bien se pudieran haber ahorrado para no aumentar el recochineo el nuevo impuesto recibe el engañoso amén de sarcástico nombre de “solidario”. ¿Acaso porque es voluntario? No ¿Acaso porque lo van a pagar los socialistas millonarios desfalcadores de los EREs? Tampoco, no lo creo. Los socialistas y demás próceres borbónicos tienen por costumbre no devolver nada de lo que roban. Y además los socialistas no crean riqueza ni empleo, se intentan apropiar del existente.

Pero, no deja de ser curiosa la presencia del forense extremeño en la foto. Cualquier día nos sale con que ha creado un parque temático nuevo. En vez de una ZEPA para la protección de aves, una, mucho más necesaria zona de especial protección de extremeños.

Pero el caso es salir en la foto como diría su correligionario El Guerra, el hermano de Juan, el del chiringuito. De modo que no hay desastre que se pierda. Incendios, vacunas, calamidades agrarias, desembalses, ruinas y quiebras promovidas, allí por donde va deja su inestimable testimonio de desolación y muerte.

Se extraña de tanto cadáver a destripar para certificar las causas del óbito pero no quiere comprender que es pura iatrogenia, la morbilidad es el resultado de la acción social comunista de desgobierno.

Tiene su lado positivo y así hay que reconocerlo. Es la manera que nunca le falte abundante trabajo forense.

 

Contra la agricultura, contra la vida

El lema de los ingenieros agrónomos es Sine agricultura nihil, y los plutócratas que mangonean en el mundo bien que lo saben. En efecto. En tanto que la agricultura ha permitido el desarrollo histórico de la civilización y se encuentra en la base de la alimentación humana, lo agrario, en sus muchas facetas y dimensiones, se ha convertido en otro blanco de sus actuales crímenes. Sabíamos de las campañas de nazis eugenistas como Schawb Rothschild o de psicópatas como Gates para acabar con la agricultura y la ganadería dentro de su proyecto genocida disfrazado de Agenda 2030. Pero este caso es muy curioso e interesante por lo que revela. Hace unos días en la hoy república bananera USA el gobierno rojo usurpador del corrupto pederasta Biden ha asaltado una granja de los amish.  No, no era un nido de violencia, que se encuentra fuera del código amish. Tampoco se trata de luchar contra el terrorismo, los terroristas impunes son ellos, sino de dar un escarmiento ejemplar.  Intolerable: los amish cultivan la tierra y alimentan su ganado con métodos tradicionales.  De modo que hay que mostrar que son implacables contra cualquiera que no se pliegue a su despotismo criminal.

La cosa no se queda en mero folclore, ni en una simple curiosidad para ociosos aficionados a la antropología.  La agronomía amish es tradicional, orgánica o biológica.  Desconozco si también posee ciertas características digamos “esotéricas” como la llamada agricultura biodinámica de Rudolf Steiner. Un profeta y pionero de hace un siglo de muchos estudios de hoy gran actualidad. El sabio estudioso fundador del movimiento antroposófico.  Pero sea como sea, no deben quedar disidentes vivos.

En la decadente Europa de la Úrsula von Trinken, la comisionista con pinta de pía congregante e íntima del psicópata falsario, parece ser que es Holanda la que está sufriendo el mayor ataque contra su agricultura.

Aquí, en el calamitoso reino de don Felipe, la agricultura y  la economía rural también están siendo vilmente amenazados. Sí, por lo que se ve a los nuevos tiranos ya no les interesa el disputado voto del Señor Cayo porque la idea ahora es erradicarlo. Sí, por lo que se ve ya nadie estaría seguro en Occidente. Mientras se desembalsan aposta los pantanos para mayor negocio de especuladores de «rentas ricardianas» oligopolistas, o se dedican a falsificar la pertinaz sequía o a echar la culpa a los malvados regantes, o al cambio del clima climático climatizable, el latiguillo político profesional de moda este verano es «queda inaugurado este incendio«.

Pero no obstante me llena de orgullo y satisfacción deciros que tras atravesar cientos de kilómetros por carreteras de Extremadura entre dehesas, regadíos, estepas y baldíos, por fin he conseguido ver especies que ya creía extinguidas en estas tierras: dos pequeñas piaras de cochinos, un rebaño de ovejas y alguna que otra vaca de raza blanca cacereña tumbada a la sombra de un alcornoque o junto a una charca. Todo un récord extraordinario para una región pretendidamente ganadera, un gran logro después de cuarenta años de desvelos agrarios del pertinaz y patriótico socialismo.

Pero la actividad agraria está a extinguir. Despropósito tras despropósito, so pretexto de ecologismo, animalismo, o porque yo lo digo, ni siquiera se respetan los derechos constitucionales.  Protegidos por embrutecedores media corruptos o prostituidos, sin ya casi tutela judicial efectiva de los indefensos súbditos, los títeres políticos y profesionales de la plutocracia globalista usurera se encargan de recordárnoslo.

Los descapuchados exigen su propia libra de carne cortada lo más cerca posible del corazón. Y vemos con horror que hay carreras en pelo de nuestros más significados y heroicos próceres para ofrecérsela. Son socialistas o demócratas.  O centristas. O Borbones.  Todos a una.

¿También Fuenteovejuna?

 

 

Legalidad borbónica en almoneda

No nos podemos quejar que el Régimen borbónico no nos dé espectáculo. Ya lo creo que lo hace incluso poniendo en juego lo poco que queda de legalidad en el reino filipino. Ahí es nada va a haber que modificar la constitución  para recoger la realidad vigente. Sí, es verdad que dice el artículo 117 de la violada carta magna que la Justicia se administra en nombre del rey, pero da igual ponga lo que ponga, la Justicia la aplica la PSOE a capricho de su gran timonel, según sus intereses bastardos o espurios.

El falsario jefe del gobierno de Su Majestad está buscando la mejor forma de burlar a la Justicia para evitar que uno de los ex presidentes de su banda condenado por el saqueo de los EREs ingrese en prisión según la sentencia firme del Tribunal Supremo.  Aunque de momento no se atreve a hacerlo a las bravas, mediante indulto directo, que desde luego heroicamente firmaría Su Majestad con su bonita letra borbónica, pero no dejaría de ser nuevo motivo de escándalo. Y por mucho que traguen los humillados y saqueados súbditos la cosa empieza a estar un poco chunga para mantener la poltrona. O no.

Ya antes, el falsario jefe del gobierno de Su Majestad se había permitido negociar con los herederos de ETA ciertas leyes liberticidas y anticonstitucionales que tergiversan la historia y destruyen derechos civiles básicos y la dignidad de España.  El consenso con ETA y el PNV, meritorio logro del gobierno de Su Majestad.

Y no solo eso, el falsario jefe del gobierno de Su Majestad se permite negociar con la mafia golpista catalana la aplicabilidad o no del código penal en territorio teóricamente parte del reino filipino de España y bajo dominio real. La reincidente y chulesca mafia catalana le ha prometido que ya no va a delinquir sin avisarle, lo que representará una “justa” contrapartida de nuevas dádivas y futuros desfalcos. Nos encontramos ante una audaz y gran aportación filipina a la Teoría del Estado: las leyes en almoneda, a gusto de los delincuentes.  Y Su Majestad no sabe, no contesta, no protesta, pero calla y cobra.

¿No hay que preocuparse? ¿Todo da igual? Muchos súbditos de Su Majestad se conforman con poco y aguantan todo lo que les echen. Así, los mansos extremeños que aplauden que el falsario y Su Majestad se dignen inaugurar con grandes aspavientos y alharacas el trenecito que anda a velocidad de acémila pasicorta y se avería o pincha cada dos por tres.  Y si no, pues un incendio, que el caso es salir en la tele en olor de multitud o en olor a quemado que, muy previsores, tienen de cacique regional a un  forense que pude certificar la defunción cuando se lo pidan.

Pero la de la legalidad no es la única defunción que es preciso certificar en el filipino reino de España. Un hito más en el proceso de «descivilización» en el que se se ha embarcado o le han embarcado a don Felipe.

 

Mientras el forense hace la autopsia

«La vegetación arbórea silvestre es el encinar, en frecuente asociación con el alcornoque… el matorral característico es el jaral, en asociación politípica de especies con mata de encina, y, a veces, de alcornoque.

La creación de una dehesa de arbolado sin sotobosque, sino pastizal, consiste en eliminar las matas del jaral y guiar los pies de encina y de alcornoque. En los terrenos graníticos el jaral es sustituido por el retamar.

Las dehesas de arbolado son la base del gran desarrollo de la ganadería de Extremadura»    

(Profesor Hernández Pacheco)

 

Mientras aguardamos a que el orondo y bien cebado forense se decida a hacer la autopsia a la pobre Extremadura que yace postrada achicharrada a sus pies cabe hacer algunos comentarios sobre el pertinaz desatino socialista en estos tiempos de neomarxismo ecologista embrutecedor y de la sabiduría desaprovechada por estos señoritos vendepatrias al servicio del enemigo globalista.

Hubo una época en que tanto Marx como Bakunin pretendían liberar a la clase obrera. No es lugar este para volver a explicar sus distintos planteamientos que dieran lugar a la escisión de la I Internacional pero ambos revolucionarios tenían una concepción antropocéntrica mejor o peor enfocada, pero en la que el hombre y no los bichos o las florecillas campestres era lo más importante.  La revolución debía servir a la humanidad o al menos a la clase obrera.

Otrora, el PSOE y el resto del movimiento obrero pretendían la reforma agraria, se estableciere como quiera que fuera, para supuestamente elevar la vida de los trabajadores del campo. Sin embargo, la Reforma Agraria republicana tenía importantes defectos de diseño tanto en lo político, lo jurídico, lo técnico cuanto en el aspecto medioambiental o de buenas prácticas agronómicas relacionadas con los sistemas agrarios, es decir los ecosistemas modificados por el hombre. Su fracaso se debió por tanto a toda una serie de concausas, no solo de carácter político.

Con la nueva Restauración borbónica del general Franco el PSOE no se atrevió, o sus amos últimos no le dejaron, a realizar una reforma agraria con criterios modernos de carácter técnico más que político buscando nuevas alternativas dirigidas al desarrollo rural potenciado por una buena gestión de los recursos agroforestales.  En Andalucía hizo como que lo intentaba con el encargo a mi colega José María Sumpsi, antiguo profesor de la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Agrónomos de Madrid, de la dirección del Instituto Andaluz de Reforma Agraria. En Extremadura, ni eso, aunque disponía de estudios y tesis doctorales como la del investigador Pablo Campos sobre la dehesa que hubieran podido inspirar una reforma técnica con un buen conocimiento de los flujos de energía y materiales en este importantísimo sistema agroforestal.  Como alternativa a buscar formas de potenciar el sector primario se arbitraron paguitas para tener satisfecho al personal  propio de su corralito de votos que prefería permanecer ocioso. Con el consiguiente efecto desmoralizador y de mala asignación de recursos. La política se abandonó a lo que decía la PAC, Política Agraria Común, en Bruselas.

La perspectiva ha cambiado con el nuevo neomarxismo satánico que practican el actual PSOE y sus socios podemitas o afines al servicio del globalismo destructivo con, todo hay que decirlo, el colaboracionismo del resto de las instituciones borbónicas incluidas las  profesionales incapaces siquiera de denunciar tanta ruina, felonía y desatino. Pero las nuevas zurdas muy poco tienen que ver ya con los movimientos obreros clásicos. Se trata de gentes desvinculadas de la tradición obrera o trabajadora, muchos de ellos señoritos o niñas pijas que en su vida han dado un palo al agua, ignorantes de la realidad rural que tienen la osadía de establecer normativas con sus caprichos arrasadores al cabo destinadas a arruinar autónomos, la pequeña y mediana empresa que sostienen la vida rural.

Gracias a esta indigencia cuando no a la intervención directa de artefactos incendiarios pasa lo que pasa: el campo en llamas.

Pero una primera idea que conviene comprender es la del papel de la dehesa en la conservación de los ecosistemas y en la producción de alimentos o aprovechamientos, y qué concepto de climax hemos de adoptar y aplicar.

En 1956, Eduardo Hernández Pacheco, sabio extremeño, miembro de la Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales, y presidente de la Real Sociedad de Española de Historia Natural, autor que tiene una calle dedicada en Cáceres, explicaba la cosa así: “más de dos terceras partes del conjunto de los territorios extremeños referidos es de dehesas de arbolado, en régimen, o no, de siembras de cereales, en alternancia con leguminosas y barbecho limpio, o sea, sin sembrar; utilización complementaria o auxiliar de la principal riqueza que es la pecuaria, y en especial, la ganadería de cerda.

Gran riqueza de Extremadura y muy importante en el conjunto hispano son las dehesas de arbolado. En general están situadas en territorios poco aptos para la agricultura intensiva por dificultades de orden geológico pertinentes a la constitución pizarrosa y silícea del terreno, de difícil descomposición en productos térreos y éstos en delgada capa laborable. Dehesas de arbolado, que sostienen abundante ganadería de especies pecuarias que no se perjudican mucho unas a otras; pues la oveja es animal herbívoro de hierba corta; el vacuno, herbívoro de hierba larga; el cerdo, omnívoro y principal consumidor de la bellota de la encina y después del alcornoque, cuyo fruto es de madurez más tardía. Consumidor es también el cerdo de hierbas primaverales, pero animal de gustos diferentes de la oveja pues ésta refiere las gramíneas mientras aquel apetece más las geraniáceas, tales como los Erodium que brotan en abundancia en los majadales.

La cabra es ramívora y, por lo tanto, son casi los únicos animales adecuados para el aprovechamiento del matorral en las cumbres y terrenos escabrosos, cuya conversión en encinar es difícil y costosa, quedando para cabreriles. La cabra, por tal carácter ramívoro, es peste de los chaparrales, o sea dehesas en formación, con pies de cupulíferas jóvenes y de pequeña talla aún.  Pero cuando el arbolado de la dehesa ha alcanzado talla suficiente para que las guías terminales de las chaparras (encinas) y chaparros (alcornoques) escapen de al diente voraz y destructor de las cabras, ésta es útil en la dehesa, porque detiene y destruye el matorral del sotobosque que amenaza invadir el terreno. Por otra parte, un corto número de cabras vive y pastorea bien junto con las ovejas del rebaño, produciendo gran utilidad a los pastores y al personal fijo de la dehesa por la leche diaria y el queso fresco, además de la renta anual de un chivo o dos por cabeza.”

Hoy todo esta sabiduría para producir proteína animal de gran calidad a base de la buena gestión verdaderamente sostenible de los recursos renovables de las dehesas ya forma parte del pasado.

En efecto, para el tenderete social globalista bien cebado Extremadura representa una especie de parque temático para esparcimiento y recreo de señoritos progres de ciudad que puedan contemplar el majestuoso vuelo del milano real o del buitre negro. Así, lo importante es, por ejemplo, llenar a la pobre Extremadura de ZEPAs o zonas de especial protección de aves mientras se dificultan o impiden las labores de la agronomía tradicional. Sin embargo, la política conservacionista debiera hacer especial hincapié en la especie hoy más amenazada, el  hombre del campo, al que arruinan y hacen la vida imposible con tanto disparate regulador cuando no sencillamente destructor. Para el neomarxismo satánico dominante sin duda un buitre es más importante que el señor Nemesio o la tía Juana, gentes prescindibles y exterminables. Sin embargo, Extremadura debiera ser una zona de especial protección de extremeños, una ZEPE para proteger a la gente que trabaja y mantiene, pese al orondo forense bien cebado y sus cómplices, los sistemas agrarios, las dehesas y las formas de vida y obtención de alimentos y recursos.

La Junta de Extremadura arruina a los extremeños con su nutrida colección de normas cada vez más restrictivas, aberrantes, necias o absurdas.

Sucesiones y Climax

Ahora un poco de Ecología, de la de verdad, no la explotada por chiringuitos tente mientras cobro. Las sucesiones ecológicas son las transformaciones de índole florística o fisionómica que de un modo continuo experimenta el tapiz vegetal.  Se llama climax a la agrupación o masa vegetal más estable a que conducen las sucesiones. Representan una una expresión de equilibrio entre el clima y la vegetación.  Para Bach «la climax es el resultado de del desarrollo natural de la vegetación bajo condiciones climáticas y de substrato dadas, excluyendo todas las influencias externas inhibidoras». Según indica el ingeniero y profesor Ezequiel Rodríguez López en su Tratado de Selvicultura de 1938:  «Las agrupaciones climácicas realizan, para cada forma biológica de la vegetación, nuestro llamado máximo ecológico bioecológico u óptimo vegetativo, y acusan, por consiguiente, localización natural de las mismas. La palabra climax, climacis es latina pero de origen griego y significa escalón, y en sentido figurado culminación, y con tal significado se emplea para designar la agrupación en que culmina la vegetación por su propia y natural evolución

El profesor Rodríguez aclara: «la acepción que hemos visto  se complementa con la consideración económica que impone el cultivo forestal.  Pues para que un máximo vegetativo realice un climax forestal es necesario que responda además a los fines económicos de dicho cultivo. con arreglo a esto podemos definir a la climax forestal como un máximo bioeconómico que realiza y asegura la persistencia del máximo rendimiento de una determinada producción forestal. »

Esta idea es lo que llaman Godwin y Tansley Climax alterada (deflected).  Es el estado de vegetación relativamente estable, que debe su existencia a las actuaciones humanas, como el pastoreo persistente, la siega, etc… en las regiones explotadas desde hace mucho tiempo es difícil diferenciar entre el estado final determinado por el clima y el así derivado. Las dehesas extremeñas formarían parte de esta clasificación.

Como podemos comprender aunque se deban tener en cuenta criterios ecológicos de gestión sostenible no cabe abandonar una perspectiva antropocéntrica que  está en la base de la Agronomía, la Silvicultura y, al cabo, la razón final de todo, la satisfacción de las necesidades sociales de alimentos u otros productos o aprovechamientos.

Abominando de, o simplemente ignorando, estas consideraciones sobre el sentido del climax, una manía de ecologistas de sauna picaflor y pilla pilla es la de no controlar el sotobosque, bien con ganadería extensiva o con otros aprovechamientos, del modo que explicaba Hernández Pacheco o conoce cualquier habitante de la zona. La falta de control del sotobosque permite la proliferación de las llamas, si además se emplean drones con artefactos incendiarios el desastre ecológico es seguro. Este abandono provocado por la Administración es negligente  Las dehesas que constituyen un sistema agroforestal de gran productividad para producir proteína animal de extraordinaria calidad están hoy desaprovechadas. Se puede atravesar la región sin ser capaz de ver a nadie en las fincas. Las casas cerradas a cal y canto. Ni un solo cerdo ibérico en el campo. De vez en cuando se ven vacas de la raza blanca cacereña y alguna oveja o cabra.  Las dehesas suelen estar llenas de jarales o retamares, matorrales producto de la degradación de los ecosistemas.

La sensación que ofrecen al viajero es la de abandono, de deterioro programado o al menos consentido. De fracaso. Un parque temático de tierras echadas a monte en el que, naturalmente, sobran los extremeños.  Un despilfarro de recursos. Un anticipo de la tenebrosa Agenda 2030 y del NOM.  También, en concreto, una forma práctica de hacer hueco a la carne fabricada con gusanos, petróleo y porquerías varias de Gates y otros  próceres de ese jaez.

Tal es la obra de sabotaje de las zurdas extremeñas con el orondo forense bien cebado a la cabeza. En vez de liberar a la clase obrera, engordar buitres carroñeros con plumas o sin ellas y proteger a la maleza.

El romántico paseo entre las cenizas del doctor falsario y de su forense es revelador, es todo un resumen de los resultados de su esforzada labor. Parafraseando a Sancho, ¡Vengan días y vengan cenizas!

La ceniza fue árbol, civilización y riqueza.

 

Queda inaugurado este incendio devastador

Si se le reprochaba al Caudillo su escandalosa manía de inaugurar pantanos, proyectos de colonización o regadíos para favorecer el progreso económico y social de España, al falsario en justicia nunca se le podrá criticar por tales realizaciones. Lo suyo es inaugurar incendios tras la oportuna también ecológica voladura de centrales térmicas. Tira de no menos ecológico falcón o de súper puma y luego de auto blindado para ir de uno a otro confín ibérico a arruinar lo que vaya quedando tras su pertinaz feliz gobernación.

Una gobernación lamentable basada en criterios falsos de demagogos o ecologistas de pitiminí, y la granjería de intereses relacionados con el negocio de la extinción de incendios, pero no el de la prevención e integración de los sistemas agroforestales a través de diferentes políticas de desarrollo rural, ganadero extensivo, silvícola, etc..

Sin embargo, en la esperada inauguración de los incendios cacereños, tierra achicharrada que viene sufriendo estoicamente los mejores logros del pertinaz socialismo, el recibimiento ha sido verdaderamente apoteósico cuando el entusiasmo del gentío congregado para recibirle se desbordó a la llegada a Miravete del excelentísimo señor presidente del gobierno de Su Majestad..

A los gritos de “ladrón”, “hijoputa”, “chorizo”, “cobarde” “mentiroso” y otros de semejante naturaleza proferidos por el respetable, el gentilhombre de la Corte astutamente protegido por la Fuerza pública respondió altivo, risueño, empoderado, resilente, tal como es él. Muy jaque y provocador, con toda su virilidad de sauna familiar.  Estas cosas le ponen.

Luego el falsario doctor se fue a otros lugares de la geografía patria donde su siniestro concurso resulte fundamental.

«Uropa» también arde

Ahora bien, no solo España, casi toda Europa arde por los cuatro costados gracias a las mañas y socaliñas de sus prostituidos tahúres dirigentes miembros de la desacreditada ganadería de Davos en lo que parece un prólogo o preludio de la devastación que se avecina bajo las garras criminales del NOM.

¿Hasta cuando va a colar la especie que el exceso de mortalidad que se está produciendo en casi todos los segmentos de edad es achacable a supuestos golpes de calor?

Y poco a poco, parece ser que la gente estaría empezando a despertar. En un principio los sectores agredidos y saboteados por los gobiernos vendepatrias que se ven abocados a la ruina y desaparición. Pero cuando esas quejas y esos análisis parciales se vayan encajando en una visión integral de lo que nos pasa la situación puede llegar a resultar peligrosa para sus causantes. Los fusibles políticos e institucionales colocados por la plutocracia para atacar a sus poblaciones respectivas pueden empezar a ver las orejas al lobo de la gente desesperada y a comprobar que pueden ser las primeras víctimas de las futuras revueltas, porque por muy jaques que se crean no son más que eso: simples fusibles de protección de los auténticos amos. Y de naturaleza prescindible.

Y una pregunta teórica:

¿Se pueden perpetrar las fases peores del NOM y la tenebrosa agenda 2030 solamente con propaganda de los media corrompidos y las mohatras democráticas con o sin pucherazos o es preciso recurrir a la violencia represiva de carácter abierto?

Probablemente pronto empezaremos a verlo, pero no todos los dirigentes siguen tranquilos, confiados en su capacidad de engaño y manipulación. Refuerzan los artefactos  y material antidisturbios. Algunos intentan abandonar el barco aunque sea a nado. Otros empiezan a recular de sus medidas más liberticidas o devastadoras en relación con la promoción de plandemias, hambrunas o carencias energéticas artificiales resultados de sus sabotajes. Se duda si dar marcha atrás, antes de que la cosa se ponga incontrolable, en lo de las irresponsables sanciones contra Rusia que están arruinando Europa con la íntima satisfacción del «amigo» gringo.

Y aquí, como Atila, nuestro gran prócer, tan sumiso con los poderosos, promueve la ecológica voladura de centrales térmicas para que no haya posible marcha atrás ni vuelva a crecer la hierba.

La Historia muestra que no siempre todo está controlado. Veremos a ver qué queda de los responsables que han provocado los incendios y la actual devastación de un mundo en cenizas. Porque la ceniza otrora fue poder mal empleado cuando no los propios restos de tiranos y usurpadores.

 

 

Incendios e incendiarios en las nuevas germanías

En el siglo de oro Cristóbal de Chaves bajo el pseudónimo de Juan Hidalgo escribió su famoso vocabulario de germanía acompañado de varios romances incluso de Quevedo.

En la primera edición de 1726 del Diccionario de la Real Academia, el llamado de Autoridades, se explica que “también se anotan las voces de la jeringonza de que suelen usar los llamados gitanos y los preciados de guapos para entenderse ente sí”.

Para Capmany la germanía o jeringonza “es un lenguaje rufianesco, levantado por los llamados antes de ahora gitanos con el fin de no ser entendidos de los demás habitantes en sus ardides, trampas y malas artes. De embustes, raterías, fugas, latrocinios y demás maldades de que pendía su subsistencia”.

Para Chaves, nada que ver con el honradísimo presidente socialista condenado por la Justicia, “la germanía o jeringonza es el lenguaje que usan los valientes, ladrones, rufianes, y demás ralea compuesto de palabras acomodadas a la vida y entendimiento de los que las inventaron y las usan.”

Para Camándula, lo cuenta en su Arte de robar, ”en todas las naciones usan entre sí los ladrones, mendigos, gitanos, tahúres,… un lenguaje particular, cuyo conocimiento es de la mayor importancia en el orden filológico, como en el político y social.”

En efecto, es importante conocerlo. Hoy, las germanías son empleadas por las nuevas formas de delincuencia relacionadas con la subversión de los valores y de la jerarquía social, tales como el globalismo, la Agenda 2030 y el NOM.  Se trata de un lenguaje pseudo tecnocrático dirigido a ocultar los verdaderos fines de sus afanes, so pretexto de progreso o filantropía, y ponerse en contacto entre sí como una especie de signos de reconocimiento entre integrantes de la perniciosa banda.

El actual presidente del gobierno de Su Majestad y el jefe de la llamada oposición a Su Majestad son maestros en este arte de germanías. Como queda dicho y explicaba Capmany de embustes, raterías, fugas, latrocinios y demás maldades pendería su subsistencia.

Los ejemplos son cotidianos.

Ayer mismo, fiesta del 18 de julio, nuestro guapo oficial, el señorito Antonio o Pipindorio en germanía, había ido a tierras extremeñas para inaugurar un incendio y apagar un tren. O al revés. El caso es que ha dejado la Corte para visitar el achicharrado cortijo y corralito de votantes que tan mal lleva su bien cebado manijero. Un tipo que hacía de Sancho Panza pero sin Sancho. Forense de profesión, que mostraba aparentar avanzado estado de preñez.

No desaprovechó el gaché tan alta ocasión para dejar perlas en germanía globalista que usa la delincuencia internacional encopetada al servicio del NOM.  La culpa del tren de medianilla velocidad es del cambio del clima climático climatizable. ¿O era el incendio?

Si Pipindorio hubiera preguntado a los cabreros de don Quijote pronto le hubieran aguado su impostado y falaz discurso sobre la futura edad de oro con la agenda 2030. Jerga socialista y ecologista de distracción mientras se consuma el trinque y la subversión, que es una variante moderna de la germanía del lumpen enmucetado, apoltronado, cebado y puesto de limpio.

Con la actual subversión del NOM ya no es guardia civil caminera quien lleva a Antoñito El Camborio, codo con codo, sino al contrario. Es Antonio Pipindorio el que lleva a la guardia civil para que le guarde y proteja de la gente honrada.

Todo previsible pero ayer la noticia estaba en los dímes y diretes o comidilla incluso con apuestas del asombrado y arruinado gentío sobre si marcaba o no paquete empalmao el heroico adalid de la honrada gente del bronce.  Es sabido que los psicópatas sádicos tienen gratificación incluso sexual con el mal o desgracias ajenas. En las relaciones sadomasoquistas entre los políticos y sus votantes, en especial los del pertinaz socialismo, la flagelación y el sufrimiento o humillación provocados son motivos de orgullo y satisfacción. Al parecer, para ambas partes.

Miravete, foco del incendio. Mira y vete. Miró, pero como decía otro clásico, al cabo, fuese y no hubo nada.

Addenda

Un amigo me reprocha que haga bromas con cosas tan tremendas.  No le falta razón, pero no son bromas sino formas de denuncias. La verdad es que estamos asistiendo al sabotaje de nuestra sociedad, de nuestros campos, de nuestra cultura, de nuestra lengua, de nuestra economía, de nuestra dignidad, de todo lo valioso, por psicópatas degenerados que no merecen el más mínimo respeto sino la actuación de la Justicia si fuese digna de tal nombre.  Gentuza que ocupan el poder y que nos están destrozando sin que apenas exista reacción.  Con conformismo ovejuno de semoviente que llevan al matadero.

Otra preciosa joya de la naturaleza cacereña, la garganta de los Infiernos, en el valle del Jerte está ardiendo hoy, en lo que también parece un incendio provocado.  Pero aparte de la mano que porta la tea destructora, encendida por poderes ocultos asesinos, hay que denunciar, y yo así lo hago no solo como ciudadano sino como ingeniero agrónomo, los crímenes del falso ecologismo de ignorantes, vendepatrias y facinerosos que estorba o impide el desenvolvimiento del mundo rural con necios prejuicios, pero al servicio de plutócratas e intereses bastardos y criminales.

Y no. La culpa de los incendios no la tiene ni el supuesto cambio climático ni Putin.

 

 

 

 

 

 

Hoy, 18 de julio, grandes inauguraciones del Régimen

Me llena de orgullo y satisfacción anunciaros que si los incendios que asolan Cáceres gracias a la incompetencia demagógica retroalimentada de socialistas y ecologistas no lo impiden, hoy 18 de julio, Su Majestad y Jefe del Estado don Felipe, en campaña personal de confraternización con el populacho y acompañado para tan memorable ocasión por el falsario presidente de Su gobierno, inaugura un auténtico prodigio técnico, gloria y honor de las más altas realizaciones del Régimen.

Nada que ver con minucias como el Plan Badajoz o la presa de Alcántara, la mayor de Europa, con las que el malvado estadista Franco intentaba seducir incautos so pretexto de mejorar Extremadura, siendo recibido con desbordado entusiasmo por todo el pueblo fascista irredento antes de la llegada del heroico socialismo salvador.  Entusiasmo popular que será oportunamente pasado por las tijeras del Ministerio de la Verdad previsto en la flamante Ley de Memoria democrática filoetarra.

No. Me refiero a la nueva línea de Alta Velocidad que permitirá al nuevo AVE extremeño, aunque algo paticojo y volandero como las crías o ejemplares inmaduros, hacer el trayecto Cáceres Badajoz y viceversa a la diabólica velocidad de ¡casi 100 kilómetros por hora!

Ahí es nada.

Recuerdo con singular emoción una memorable expedición ferroviaria desde Cáceres a Madrid, ida y vuelta. Toda una aventura que apenas tiene que envidiar nada al famoso transiberiano, aunque esa vez no tuvimos que bajarnos en algún descampado o barbecho por avería de la máquina como es frecuente, según me comentaban algunas de las esforzadas expertas víctimas ferroviarias habituales con las que tuve tiempo de confraternizar. Sin embargo, astuta y prudentemente, para no chocar de frente debíamos esperar en vía muerta el paso de otros trenes.  En mi humilde opinión es una pena que no se explote adecuadamente esta singular atracción turística, propia del Oeste, sobre todo si el Parque Nacional de Monfragüe quedase achicharrado a menos que la Providencia divina lo proteja, que la socialista ya se ve lo que da de sí.

En sabia previsión del falsario y su equipo de millones de asesores tal cosa de los peligrosos cruces de trenes no va a volver a pasar porque ahora sólo está previsto un trayecto diario para poder rentabilizar mejor la monumental obra entre ambas capitales extremeñas.

Según se ha sabido de fuentes autorizadas de la Casa imaginaria, para hacer más soportable la prueba a su marido, la Leti habría puesto tortilla a la española y filetes panaos con pimientos verdes en la humilde tartera de Su Majestad.

¡Dios nos guarde!

 

ZEPEs y protección de plagas

El otro día hablaba de la carga ganadera. Por si no tuviésemos ya bastante con las devastadoras plagas endémicas de los Borbones y sus voraces e insaciables políticos o el tinglado autonómico arrebatacapas o  la chusma corrupta tecnocrática de Bruselas arruinando la agricultura, va y ahora para terminarnos de rematar nos han soltado otra temible plaga: la de la langosta. La de la langosta de secano, insecto ortóptero, que no la marina propia del frugal menú de esforzados sindicalistas, socialistas y comunistas.

Una comarca extremeña es la principal beneficiaria de la nueva medida animalista filantrópica que algunos se malician pudiera tener que ver con los desvelos del amigo moruno. Quizás un ensayo de nuevos ataques, que la arruinada España de don Felipe está indefensa y a merced del enemigo interno y externo.

Pero la capacidad de devastación de nuestros campos ni siquiera hay que achacársela al moro, la Junta de Extremadura socialista se basta y sobra.

Un raro empeño de la casta parasitaria socialista es que todo el territorio bajo su mando sea una ZEPA, una zona de especial protección de aves, de pájaros y pájaras cabe decir. Extremadura, como vistoso parque temático desértico para disfrute de los señoritos de Bruselas y de la OTAN, con los heroicos socialistas como manijeros.  Para ello hay que acabar con el sector agrario y en ello están.  Hoy se puede atravesar la región sin poder ver un simple cochino en las dehesas.

Pero, no se trata solo de Extremadura. Siendo ecuánimes es preciso reconocer que la corrupción y estupidez se encuentra muy generalizada en toda la casta borbónica. Cabe colegir que son atributos sine qua non de acceso a la cosa pública. Sí, hace unos años también hubo una plaga en Castilla y León provocada por la estupidez gubernamental autonómica. La de los topìllos o ratones de campo.

Las razones de ambas plagas se encuentran en la prohibición de emplear insecticidas o productos fitosanitarios de control de plagas.

Las instituciones borbónicas se han convertido en Zonas de Especial Protección de traidores e inútiles. Sugiero que en vez de ZEPAS de protección de pájaros y pájaras se establezcan Zonas de Especial protección de extremeños (ZEPEs) antes de que terminen de exterminarlos.

Por cierto, no hay mal que por bien no venga. Vil Gates está investigando la posibilidad de colocar las langostas extremeñas como nuevo delicatessen de la Agenda 2030.  Mucho más sustanciosas que el jamón de bellota y además la pueden consumir moros y sionistas, con lo que el negocio es redondo.

 

 

Viaje a las Hurdes

Su Majestad ha hecho un hueco mientras contaba sus ahorrillos para dignarse visitar acompañado de Su Señora uno de los lugares con fama de más exótico de Su Reino. Me refiero a la comarca cacereña de las Hurdes. Hace ahora un siglo a lomos de caballería el bisabuelo de don Felipe visitaba la comarca, entonces uno de los lugares más pobres y atrasados de Europa. Sobre ese viaje, tan famoso, han quedado diversos testimonios gráficos e incluso Luis Buñuel se apuntó a dejar su propio testimonio cinematográfico. En la fachada de una de las casas de la plaza mayor de Casar de Palomero, la antigua capitalita hurdina, aún hoy permanece una placa conmemorativa donde se explica que Su Majestad don Alfonso XIII se dignó pernoctar en cama limpia tras su intrépido periplo hurdino por la zona más remota y atrasada de sus dominios.

Hace medio siglo visité con mis padres esta región que ya salía de su penoso letargo y abandono.  Ya había algunas carreteras asfaltadas y el acceso era relativamente fácil.  Creo recordar que aún se conservaban varias muestras de las antiguas edificaciones, de las primitivas “soluciones habitacionales” como las llaman los ridículos tecnócratas socialistas que arruinan a la nación.

Hoy muchas cosas han cambiado. Sin embargo, en Casar de Palomero se quejan de la al parecer  irreversible decadencia de la localidad. El comercio va desapareciendo. Algunas iglesias permanecen cerradas desde antes de la “pandemia”, más por desidia eclesiástica que por falta de público, si es verdad lo que nos cuentan.  Pero otros lugares de nombres tristemente célebres han experimentado una gran transformación.

Han desaparecido las míseras construcciones donde vivían más o menos hacinados y en condiciones terribles los lugareños.  Ahora el viajero puede contemplar otro tipo de estragos, los estéticos de la cutrería, el feísmo desarrollista tercer mundista, que afortunadamente desde luego permite mejores condiciones de vida y habitabilidad, pero es lástima que apenas se hayan conservado algunas muestras de esas construcciones antiguas por su valor antropológico como relicto de una época felizmente superada.

A Su Majestad don Alfonso XIII le costó mucho esfuerzo e incomodidades llegar a lugares entonces tan remotos y olvidados como la alquería de El Gasco.  Hoy se puede acceder en buena carretera de montaña. Todo tipismo ha desaparecido, las edificaciones actuales son un concurso de fealdad, y lo más típico quizás sea ahora buscar un lugar donde poder aparcar.  De modo que no es que a don Felipe y señora cierto cortesano Potenkim les haya puesto un decorado para tapar miserias, sino que la cosa está así.

Es de suponer que junto a las placas ya existentes en la citada fachada de la plaza mayor de Casar de Palomero ahora colocarán otra placa conmemorativa junto a la anteriores, informativa de hasta dónde llegó la riada, hoy con don Felipe y Leticia como héroes. O quizás ni eso porque las rutas han cambiado y ya nada es lo que era. Dentro de poco, tras los logros de la filantrópica Agenda 2030, algún otro viajero del tiempo se sorprenderá porque en este solar yermo y desolado de la Península Ibérica hubiera existido una civilización como la española capaz de hacer progresar a todo el mundo conocido.

Pero, mientras tanto, afortunadamente, un siglo después de la intrépida aventura alfonsina, la señora de don Felipe puede lucir modelito ad hoc de audaz exploradora en tierras exóticas sin mancharse. Cosas del progreso.

 

 

 

España vaciada y sistemas agrarios

“La solución del problema social agrario es fundamental para la vida de los pueblos y especialmente para España”  (Pascual Carrión)

 

 “En agricultura, sólo 1/3000 horas de trabajo humano por unidad de producto se necesitan comparadas con 1840…no respondo de la exactitud de estas cifras. Los tecnócratas de quienes proceden son demagogos y, por tanto, gente sin exactitud, poco escrupulosa y atropellada” (José Ortega y Gasset)

 

«Parad, airecillos, / y el ala encoged, / que en plácido sueño/ reposa mi bien.

Parad y de rosas/ tejedme un dosel,/  do del sol se guarde/ la flor del Zurguén…»

(Juan Meléndez Valdés)

 

Uno de los temas de actualidad es el de lo que se ha venido en llamar la España vaciada y su problemática representación política, fuente de sobresaltos para las más tranquilas aguas del Régimen. Para muchos ecologistas de salón influidos sin criterio propio ni experiencia por la plutocracia financiera y sus intereses ocultos esto del campo y la ecología es una moda parecida a la de la poesía bucólico- pastoril propia de otros tiempos, aunque sin un Cervantes, Lope de Vega o Meléndez Valdés que la glose.

De aquí muchos disparates como lo de la persecución de la ganadería, la de la cría de reses bravas, auténtica joya zootécnica de nuestras dehesas o la prohibición de la caza.

José Manuel Naredo, mi antiguo maestro en muchos temas de economía agraria, es uno de los meritorios estudiosos españoles, junto a Pablo Campos, Juan Martínez Alier, Javier López Linaje, Xaquín Lorenzo u otros, de los sistemas agrarios tradicionales, incluyendo en este concepto una visión integrada  de diferentes aspectos de la vida rural tradicional como la vivienda o los objetos útiles. Es decir, todo el conocimiento propio de la vida rural antes de la introducción en gran escala de los combustibles fósiles y la consiguiente emigración acelerada derivada de los cambios en la producción y el aumento de la productividad del trabajo. Hubo una época durante el franquismo en la que las publicaciones del Ministerio de Agricultura reflejaban un gran conocimiento de nuestros recursos y su forma de aprovecharlos.

Sin embargo, había que hacer frente a problemas técnicos importantes como la carencia de estadísticas fiables en unidades físicas de superficies, rendimientos o producciones de modo que levantaron acta de un mundo perdido, en el que prevalecía el valor de uso sobre el valor de cambio, la escasez objetiva sobre la subjetiva, el ciclo cerrado y el largo plazo, y en que mal que bien, la gente a base de ingenio, conocimiento diferenciado de su universo y mucho esfuerzo y dedicación, no hay que olvidarlo, se apañaba para sobrevivir sin el uso intensivo de energía fósil.

Tengan razón última o no teorías neomalthusianas como la de Olduvai el caso es que las poblaciones dependen de los recursos y en especial de la energía. Probablemente una futura carencia en la disponibilidad de energía fósil tenga por escenario una situación de histéresis. Muchos recursos agrarios se han degradado o extinguido y la gente que sabía como emplearlos ya habrá desaparecido. La necesidad de conservar ese conocimiento popular junto con los datos que pueda facilitar la investigación aplicada como las de las estaciones de ciertas cajas rurales resulta imprescindible.

Hace no tantos años se consideraba que la solución del problema social agrario era fundamental para España. Los errores políticos, ecológicos y técnicos en el planteamiento de la Reforma Agraria republicana influyeron en su fracaso lo que resultaría fuente de violencia y un importante factor de desestabilización del Régimen. Desde entonces muchas cosas han cambiado en el mundo, y hoy en España ya no existe la antigua y dramática presión sobre la tierra pues la población empleada en la agricultura y residente en el mundo rural ha descendido enormemente, de modo que muchas extensiones de nuestros campos se hallan ahora solitarias, abandonadas. Los sistemas agrarios se han simplificado, perdiendo gran parte de su complejidad y riqueza ecológica, cuando no desaparecido. Cuando se viaja por España cada vez se observan menos superficies de cultivo por lo que el paisaje resulta menos variado. Se puede atravesar buena parte de Extremadura sin poder ver piaras de cerdo ibérico en las dehesas. Algo de vacuno de raza blanca cacereña, alguna oveja y poco más.

Es al revés: la escasa presión sobre el recurso tierra viene provocando un proceso entrópico, de desorden y desorganización de los antiguos sistemas agrarios. Tampoco suele haber una ocupación racionalizada del espacio creciente que deja la disminución de Superficie Agrícola en forma de repoblaciones o de recuperación de bosques. Como mucho se suelen realizar algunas plantaciones de especies de crecimiento rápido, lo que más bien parece otra forma especial de cultivo, pero plurianual. Un asunto cuya desatención no deja de ser paradójica por no decir inexplicable en un momento de auténtica histeria inducida con lo del cambio climático de supuesto origen antropogénico cuando la actividad fotosintética sirve para fijar CO2 de la atmósfera. O con los problemas de la pérdida de suelo fértil debida a la erosión, un verdadero desastre desde el punto de vista de nuestro patrimonio natural. En muchas zonas de nuestros montes y penillanuras las especies vegetales dominantes ofrecen manchas uniformes significativas de los procesos de degradación de los ecosistemas.

Detrás de tan profunda transformación existen muchas causas. Las explotaciones se encuentran desestabilizadas en el aspecto financiero. Han pasado de antiguos sumideros de ahorro a posiciones deudoras, víctimas del juego de costes y precios no controlados. La productividad del trabajo ha crecido de modo extraordinario. Ya no hacen falta tantas personas para atender la producción agraria, y no todas pueden recolocarse en sector industrial o servicios al menos en su misma área.  Esta desordenación del territorio multicausa genera la España vaciada.

También es un resultado del cambio en la utilización de la energía y sus principales convertidores: plantas, ganado y máquinas en los sistemas agrarios. De singular importancia es, frente a la ganadería tradicional integrada, el desarrollo de la ganadería intensiva alimentada con productos propios del consumo humano como el maíz o la soja. Un combustible diferente del que usaban las máquinas vivientes de nuestra cabaña autóctona, más resistentes y mejor acomodadas al medio natural y capaces de aprovechar mejor los propios recursos pascícolas y la fotosíntesis no subsidiada con energía fósil, sirviendo además para la tracción en el caso del vacuno.

Por haber estudiado la cuestión ya en los años setenta he sido escéptico en lo que se refiere a la viabilidad real extendida de las biomasas para la automoción. Salvo que apenas tengan aparato logístico asociado y se consuman donde se producen los rendimientos valorados en términos energéticos son muy pequeños, incluso negativos. Es petróleo cambiado de forma, porque la agricultura de los países occidentales consume mucha energía fósil que asiste a la fotosíntesis.

También debe saberse que la producción de una proteína de carne requiere varias de proteína vegetal. Por ello es de gran importancia distinguir la ganadería extensiva que se cría comiendo productos no susceptibles del consumo humano de la intensiva, sin tierra, que drena recursos como maíz o soja que podrían alimentar directamente al hombre.

 

En los párrafos anteriores he tratado de trasmitir una breve idea de la complejidad de lo que sucede y como requiere una política agraria que tenga en cuenta todos estos aspectos ecológicos y técnicos junto con otros de carácter organizativo, financiero…así como su mejor integración en la agroindustria.

Y es que no tiene razón León Walras cuando afirma que: “el valor de cambio, la industria y la propiedad son los tres hechos generales de los que toda riqueza social es el teatro”.

Muy especialmente en el sector primario deberían revisarse conceptos básicos tales como escasez, valor, gestión de recursos basada en unidades físicas y no solo monetarias, diferencia entre riqueza patrimonio y riqueza renta, crecimiento…

Una política agraria de futuro debe replantearse sus objetivos. Ante la posibilidad de previsibles futuras hambrunas producidas por fenómenos naturales, o inducidas por la plutocracia financiera, es preciso recuperar una cierta autarquía en la producción agraria que permita alimentar y mantener la sociedad en previsibles condiciones de limitación del comercio internacional.

Algo que puede colegirse requiere recuperar soberanía para tratar de abordar un programa nacional de reconstrucción del sector FAO. Y que en mi humilde opinión no parece puedan arreglarlo unos cuantos francotiradores en guerra de guerrillas, aunque puedan tener un papel útil para… ¿acaso favorecer los intereses de los enemigos de España?

Pero, ¿Dónde influir de modo preferente?

Es preciso comprender dónde estamos y tratar de evaluar de modo multidisciplinar las políticas, los programas y los proyectos. El esquema energético de la agricultura española puede ilustrar esta pregunta. Al mirar en el esquema del diagrama energético la división en fotosíntesis asistida o no asistida se pueden observar los puntos más críticos e interesantes, en especial en un posible futuro de penuria e incluso hambrunas.

Pero esto puede ser objeto de otra garita.

 

 

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