Alfonso De la Vega

La Garita de Herbeira

Artículos, solfas y epistolarios

Galdós y las nuevas episodias nacionales

Supongo que muchos españolitos víctimas de la degenerada educación socialista y pepera apenas conocen al personaje y su ingente obra. Sin embargo, ahora que se conmemora el centenario de la muerte de don Benito Pérez Galdós no está de más recordar no sin nostalgia por el parnaso perdido lo que la obra y la propia figura del gran escritor canario ha significado para muchas generaciones de españoles. Una lección de patriotismo crítico y de amor a España, una dramatización de su historia y de sus costumbres e instituciones sociales. Un modo artístico de auténtica memoria histórica. La actual obra de demolición de España es también la de su lengua y su Literatura.

Un autor controvertido ya en su época, don Benito el garbancero, que también fue víctima de alguna que otra conspiración de envidiosos y miserables funcionarios de la Kultura para evitar que fuese galordonado con el Nobel. En esto algo parecido a las peripecias de otra humanista, doña Concha Espina, la Niña de Luzmela, autora de Retaguardia una de las novelas más interesantes y espeluznantes sobre el terror rojo durante la guerra civil.

Recuerdo que aún casi niño leía con admiración las peripecias patrióticas de Gabriel Araceli y su novia Inesilla en la edición de Obras completas de Aguilar de la biblioteca de mi querido padre. Unas peripecias que son las de la misma España. Una cartografía espiritual de ciudades emblemáticas, Cádiz, Madrid, Toledo, Zaragoza,… que merece la pena tener presente, junto con sus antiguos personajes, cuando se visitan años después.

No siempre lo narrado en los episodios galdosianos puede considerarse versión de verdad histórica. Un caso notable por su importancia estratégica para la suerte de España es el de uno de los 11 M de la época: el asesinato de Prim con sus posteriores verdades judiciales oficiales. Valle Inclán cuenta un comentario que le hizo a Galdós sobre la versión oficial con la autoría de Paul y Angulo: “Don Benito movió la cabeza: es posible que no haya sido Paul y Angulo … es posible… pero estas cosas no pueden decirse… en este episodio me hubiera gustado hablar de los negreros que financiaron la revolución… luego Cánovas los hizo senadores vitalicios y títulos del reino… tenía muchos datos pero está todo tan reciente… don Nicolás Estévanez me ha escrito. Tampoco cree que haya sido el autor del asesinato. Para don Nicolás han sido los alfonsinos…”

Su descripción de la Masonería de la época y sus intrigas políticas también es muy interesante y reseñable por su permanente actualidad.

Memorable especialmente la visión galdosiana de Toledo en su Ángel Guerra.  Completada en Toledo. Su historia y su leyenda. Critica aquí su decadencia: «El siglo XVII, que marca una atroz decadencia, así en política como en artes, crea en Toledo, como en toda España, una multitud de bárbaros e insubstanciales conventos, fundados por un fanatismo craso y una devoción poco ilustrada. ya no se ponen al servicio del culto aquellas artes tan bellas, tan ingeniosas y ricas, que fueron principal gala del siglo anterior. Se derriban palacios muzárabes y del Renacimiento para erigir esos desapacibles conventos de ladrillos, y esas casas de jesuitas, de que España está llena. La arquitectura es cosa muerta; y como por una especie de ironía, nace de sus cenizas una vil parodia, una caricatura, una burla, el churriguerismo, que pone su mano estúpida en todas las grandes catedrales de España, y en la de Toledo hace el transparente, que es un padrón de ignominia.» 

Interesantes y polémicas las ideas estéticas de don Benito. No sabemos si su crítica al Transparente acaso oculta alguna referencia freudiana al hembrismo o la homosexualidad, hoy tan de moda. O simplemente es solo un boquete efectuado en la bóveda del templo. Sin embargo, sea como sea, pese a todo, cuando paseo por la ciudad con la grata y sabia compañía de mis amigos toledanos Alejandro y Milagros a veces percibo la extraña presencia de viejos fantasmas como El Greco, Cervantes, San Juan de la Cruz o el mítico Ángel Guerra.

También digno de recuerdo por varias razones el escándalo político literario tras el estreno de Electra.

Ahora que no sabemos que futuras infaustas episodias nacionales nos tiene preparada la Providencia, ojalá sirva esta conmemoración del centenario para conocer mejor la obra titánica de Galdós y como homenaje a un gran español. Con perdón.

 

 

 

 

El Resplandor

En este Siglo de las luces apagadas se ha avivado un resplandor sobre este siniestro hotel Overlook que contaba el gran Kubrick, alegoría de una patria convertida en experimento globalista de laboratorio sobre cómo destruir una nación, y habitada por psicópatas y fantasmas que amenazan y agraden a quienes están obligados a cuidar y proteger.

Los acontecimientos del Reino de España, acaso ya desde la Transición pero sobre todo desde el golpe de Estado del 11 M, se asemejan a una crónica de errores y horrores, a la trama de una tremenda novela de terror. Hoy se junta todo: un rey inepto y pusilánime, una clase dirigente política y empresarial mayormente traidora, cleptocrática, prostituida y corrupta, un pueblo embrutecido, presa de sus más bajas pasiones, incluida paradójicamente la del suicidio ritual comunista. Un sistema institucional democrático iuris tantum que es pura mohatra degradada, en el que nada es, ni menos actúa, como cabría esperar de sus obligaciones legales y morales.

El psicópata es psicópata desde luego pero su acción se ve favorecida y potenciada por un entorno favorable para los excesos impunes como es el tinglado monárquico en el que nada es como parece, que deja el hotel y las instituciones a merced del criminal. Donde fallan estrepitosamente las instituciones y mecanismos de protección. La neurosis del protagonista se ve reforzada por la revelación de su fracaso para escribir su texto, para establecer un discurso político adecuado a la socialdemocracia del siglo en que vive, no lastrado por la posverdad y la posmodernidad de las luces apagadas o del encanallado y animalesco neomarxismo cultural. Repite una y otra vez un discurso anticuado, huero hoy de sentido, atrapado en sus complejos históricos pero que, sin embargo, le facilita la comisión de sus delitos y felonías actuales y futuros.

El psicópata retorna al lugar del crimen. Ese mundo sombrío de fantasmas, restos de horrores, brutalidades y apariencias. Igual que Jack Torrence (Nicholson) el PSOE liberticida, golpista y criminal de los años treinta se reencarna ahora con similar capacidad para el Mal.

La psicosis destructiva de los socialistas carece de terapia eficaz. Kubrick, recordando el viejo mito del minotauro, del monstruo que devora a los jóvenes a sacrificar, nos enseña que un buen mecanismo de defensa es encerrarlo en su laberinto hasta que se congele. Un laberinto del subconsciente degradado, de pulsiones animales, de envidias, frustraciones, fanatismo, sectarismo, donde todo crimen tiene su asiento. También una vía de entrada del bajo astral y sus demonios.

La Cultura y el cultivo del Espíritu son los que deben encerrar al monstruo. La sentina de las bajas pasiones del socialismo debe estar cerrada. Y esa es misión fundamental de la Civilización, primero y de las redes de ley y orden social, incluidas las Fuerzas de Defensa y Orden Público, después.

Y otra lección de El Resplandor: cuando la urgente necesidad apremia la propia salvación no cabe esperar que venga de fuera. De un rey incapaz sino cómplice con sus mohatreras e ineptas instituciones. Son las víctimas propiciatorias entregadas al sacrificio quienes han de rebelarse contra el monstruo.

¡Y qué Dios nos ayude!

 

 

 

 

De pueblos y populachos

Al final de una época, Occidente y España especialmente parecen hallarse en una encrucijada como tantas otras veces a lo largo de la historia. Como al marqués de Bradomín atravesando la comarca del Salnés una negra noche de tempestad, surgen los caminos que se bifurcan: una de las rutas a seguir es la del esfuerzo individual y de la sociedad en su conjunto para sacar adelante las cosas. Es, pues, la de la libertad, la inteligencia, la responsabilidad, la investigación y el desarrollo de las potencialidades. Difícil, lenta pero segura y acaso la única verdadera. Pero esta ruta ha sido muchas veces preterida en España, donde frecuentemente se ha favorecido el modelo opuesto. No sabemos si aún queda margen para elegir la senda correcta o ha sido escondida y ya deviene en impracticable por la intrincada maleza de la entropía, la desinformación y el embrutecimiento programados.

Desde luego que no es un problema nuevo pero ahora se presenta con crudeza radical. En las lúcidas pero amargas palabras de Cadalso:

Pide a Dios te dé un hijo tonto; verás qué vejez tan descansada y honorífica nos da. Heredará a todos sus tíos y abuelos, y tendrá una robusta salud. Hará una boda ventajosa y una fortuna brillante. Será reverenciado en el pueblo y favorecido por los poderosos; y moriremos llenos de conveniencias.

 Pero si el hijo saliese con talento ¡cuánta pesadumbre ha de prepararnos!….. cuando veo que Miguel de Cervantes ha sido tan desconocido después de muerto como fue infeliz mientras vivía… que este ingenio, autor de una de las pocas obras originales que hay en el mundo, pasó su vida parte en el hospital, parte en la cárcel, y parte en las filas de una compañía como soldado raso, digo que Nuño tiene razón en no querer que sus hijos aprendan a leer.”

Con ocasión de un episodio de su azarosa biografía, el motín de Esquilache, cuando logró salvar la vida a cierto aristócrata confesaba: “aquel día conocí el verdadero carácter del pueblo”.

 

Muchos años más tarde, el cónsul de Noruega, el heroico Félix Schlayer que salvara la vida a más de mil refugiados en la embajada, en su conocido libro sobre las matanzas en el Madrid republicano veía así la situación del Frente Popular:

En la zona dominada por los rojos, estos crímenes, producto de la ferocidad de las masas iban en aumento semana tras semana, hasta convertirse en una espantosa orgía de pillaje y muerte…aquí se trataba del asesinato organizado. Ya no era solo el odio del pueblo, sino algo que respondía a una metodología rusa: era el producto de una animalización consciente del hombre por el bolchevismo. De lo que se trataba era de adueñarse de lo que fuera a cambio de nada; y si era menester matar, se mataba. Lo que desde siempre ha dominado políticamente en a amplia masa del pueblo español ha sido el sentimiento y nunca la razón. Pero en los conflictos anteriores su fanatismo se apoyaba en bases idealistas….

Esta vez sin embargo, debido a la influencia de la progresiva materialización de las masas populares, como consecuencia de las teorías socialista y comunista, los motivos de fondo son principalmente de orden económico y la meta con la que se especula es disfrutar de la vida con el mínimo esfuerzo.”

“Su ecuación bien parece ser ésta vivir bien es igual a no hacer nada. Ésta era la atractiva consigna con que el comunismo seducía eficazmente a las masas incultas, llevándolas hasta la consecución de un sentimiento tan fanático como éste: Arrebatad a los poderosos todo lo que tienen y así podréis ser tan gandules como ellos y vivir tan bien como ellos”

 

¿Estamos hoy tan lejos de rememorar atrocidades parecidas? En la España actual, agredida, saqueada, abandonada su suerte por el Régimen borbónico con un amenazante futuro gobierno rojo y golpista de concentración carcelaria en la que ya casi no hay futuro salvo para los políticos degradados y los sinvergüenzas en general, el destino del segundo al que se refería Cadalso, el hijo con talento, sería emigrar en busca de un lugar donde pode vivir decentemente. O el exilio interior. Mimetizarse como las perdices en campo raso. Pero al primero aún le pueden quedar varias opciones. Puede hacerse cómplice del tinglado. Será bien recibido si carece de escrúpulos y obedece sin rechistar.

Esta segunda ruta, la de mantener y fomentar el embrutecimiento general, es una tentación fácil para ciertos poderes políticos, empresariales, religiosos o mediáticos pero condena fatalmente el futuro. Buena parte del tinglado presente parece basarse en el predominio de esta segunda opción. En educación, prensa, cultura, economía o finanzas. Y desde luego en Política.

 

Huxley lo explica en su contra-utopía Un mundo feliz:

“Una sociedad de alfas no podría evitar el ser inestable y desgraciada. Imagine una fábrica donde todos fuesen alfas, es decir, individuos diferenciados y sin parentesco, de buena herencia y acondicionados para ser capaces (con limitaciones) de escoger libremente y asumir responsabilidades…El experimento de Chipre una sociedad de todos alfas fracasó…guerra civil. La población óptima es como el iceberg ocho novenos bajo el agua y uno encima.”

Y es que, para los promotores de Un mundo feliz:

“La ciencia es peligrosa. Al científico que va por libre lo mandamos a una isla.

Aunque parece un castigo, en realidad es un premio. Le mandan a un lugar donde hallará la compañía de los hombres y mujeres más interesantes que podría encontrar en todo el mundo. Cuantas personas que, por una u otra causa han alcanzado demasiada personalidad para poder adaptarse a la vida en común. Cuantas personas no están conformes con la ortodoxia. Cuantas tiene ideas propias. Cuantas son…alguien. La verdad es una amenaza, la ciencia un peligro público”.

 

En el deteriorado reino borbónico actual se ha desterrado la excelencia como no sea la de la misma cleptocracia liberticida que campa a sus anchas, haciendo del saqueo impune y de la propia burla de la Nación una forma de las Bellas Artes. La verdad es una amenaza, la ciencia un enemigo público. O no hay alfas o los que hay se adscriben al monipodio gobernante. Desde luego, no parece que haya ya alfas para el liderazgo del Bien. Y sin ellos la democracia no puede funcionar y se convierte en la antesala de la tiranía.

En la construcción del NOM estamos en la fase de sembradura del caos. De generación, enaltecimiento, “empoderamiento” lo llaman ahora, del populacho. Sin embargo, la historia nos enseña que la bestia sin educar, el populacho desbordado, cuando caen las redes del orden constituye una grave amenaza para todos, incluidos los que lo fomentan para su propia granjería y dominación.

El Arte, la Cultura y la Política quizás hayan naufragado ya, al menos como las veníamos entendiendo en Occidente, pero aún hay mucho estulto que cree que está a salvo del hundimiento del Titanic por viajar en camarotes de primera clase. El contacto con el agua gélida puede hacerle despertar cuando ya sea demasiado tarde.

 

Otro Sí digo

«Siempre hay una puta para un buen cliente»

No es de extrañar que se haya consumado la ignominia del texto de la abogacía del estado amparando a delincuentes por orden y a gusto y satisfacción del presidiario catalán compinche del Presidente del Gobierno de Su Majestad.

Es otro ejemplo de ese populacho miserable encaramado a la cucaña institucional borbónica que confunde profesionales con mercenarios y ciudadanos con súbditos.

 

 

Sopa de ganso 2

Ahora que estamos de vacaciones y vamos despacio, vamos a contar mentiras, tralará.  Decía Platón que los poetas mienten de modo que vamos a cultivar un rato el apólogo, que dicen es una forma de contar cosas diferentes a las que se leen.

Según Marx, el bueno, Groucho, érase una vez un feliz Reino llamado Fridonia que bien pudiera valer para nuestro caso. Y también otro país llamado Silvania que cuenta con una agitada República y desde luego con un apuesto embajador como se ve en la película Sopa de Ganso, con su bonita embajada y todo. Sin embargo, el último gran preboste de Silvania tuvo que poner píes en la frontera porque le habían pillado con las manos en la masa y en la droga. Sus colaboradores altos capitostes y capos que no pudieron llegar tan lejos como él consiguieron refugio en la acogedora embajada de un famoso narcoestado llamado Libertonia donde les agradecieron los servicios prestados y beneficios obtenidos con el trapicheo.

El valido de Fridonia era tristemente célebre por hacer cohechos, prevaricaciones, felonías, guarradas y perrerías a todos y a todas. Incluido al sufrido aunque tímido y asaz apocado rey de Fridonia, personaje que estaba del interfecto hasta los mismísimos, bueno, o lo que tenga.

En estas resulta que el tímido rey de Fridonia que no sabe cómo vengarse de tanta afrenta y humillación recibe recado secreto de agentes de Trumpolandia y de Mosalandia que dentro de su operación para drenar el pantano también quieren poner al valido en su sitio, para lo que proponen hacerle una sucia, aunque merecida, jugarreta al felón, a ver si conseguían cargárselo o al menos dejarlo debilitado para un  próximo y deseado posterior descabello. La cosa es muy retorcida, taimada, como corresponde a gentes muy versadas en trapisondas y chanchullos de falsa bandera.

La encerrona consiste en poner en evidencia mediante un incidente internacional acaso delictivo e imposible de ocultar al valido y su tropilla de serviles puñeteras indocumentadas, que creen estar trabajando para unos hasta que comprenden, ya demasiado tarde para recular, que es para los otros, cuando les dejan con el culo al aire y en el mayor de los internacionales ridículos.

Dicho y hecho. El valido y su banda pican el cebo hasta el bofe, y tratan de recomponer figura mintiendo como bellacos bien entrenados y así intentar sortear el espantoso ridículo que desmerece su soberbia condición. Una prueba de que en realidad, pese a la demagógica propaganda local, no son sino basurilla irrelevante a nivel mundial, meros esbirros prostituidos, por muy revolucionarios e impunes apoyados por oligarcas depravados sembradores del caos que se sintieran. Como no podía ser menos, el enredo es oportunamente descubierto y publicado.

El rey de Fridonia se relame de gusto, mientras pone cara de compungido. La pena es que no pueda publicar la autoría de la idea para que la venganza sea más completa.

Y colorín, colorado, este cuento se ha acabado.

Moraleja, esconde la mano que viene la vieja.

(Continuará)

 

 

Navidad en Kali yuga

Con el solsticio de invierno vuelve la Navidad, fiesta principal del Cristianismo. El nacimiento del Salvador se encuentra envuelto en densas brumas históricas. Los evangelistas Mateo y Lucas escriben sendos textos legendarios, no sin algunas contradicciones entre ellos, donde predomina la parábola o leyenda teológica sobre la historicidad de los acontecimientos. Por no saber, no se sabe si fue Nazaret o Belén el lugar de nacimiento, ni tampoco su fecha exacta.

Sin embargo, pese a las amenazas islámicas, las degradaciones y granjerías de los mercaderes o los intentos sionistas de desnaturalizar antes de acabar con la festividad de la Navidad y lo que representa para buena parte de la Humanidad, ésta aún sigue viva en mucha gente, entre los que me incluyo.

Me parece que influyen varias causas. El hombre es un animal de nido. La nostalgia de nuestra infancia en una familia protectora donde identificarnos con el Misterio de un Bien vencedor de las injurias y las tinieblas. El Amor como protección. Para mí, no sé si el amigo lector comparte esta inquietante sensación, estos tiempos traen un cierto componente de pena, de fracaso. No solo por la desaparición de seres queridos, sino a nivel personal y generacional al comprobar el deterioro de nuestra sociedad por lo que se podría haber hecho y no se hizo.

Pero, porque desde el punto de vista psicológico la Navidad constituye un arquetipo de la divinidad, de lo sagrado. Una forma de epifanía o de manifestación de lo numinoso. Porque la figura de un Mediador constituye una necesidad psicológica del alma humana, mayor cuanto más conciencia de criatura contingente, falible, inmersa en el Kali yuga, se tenga.

La desnaturalización o erradicación de la Navidad por el neomarxismo sionista cultural supone una amputación de nuestro Ser. Y el emborronamiento del dasein, del Ser ahí que decía Heidegger. De una forma de revelarse en el hombre y en la Historia el arquetipo del Bien. Y también de una forma de salir de sí hacia el mundo.

La destrucción impune de nuestra Cultura sin que se construya nada mejor, ni siquiera igual, sobre sus escombros. Algo parecido a como si terroristas iconoclastas arrojasen botes de pintura roja sobre los cuadros más hermosos de los grandes autores. O se acompañase con pitidos, consignas o matracas de lumpen embrutecido la audición de La Pasión según San Mateo. Los protagonistas de nuestros mitos, en el sentido griego, de revelación espiritual del término, son cambiados o desnaturalizados. Los ángeles son sustituidos por “elfos” en los anuncios mercantiles. Los majestuosos reyes magos por un gordo gritón de la cocacola.

Ahora, bajo la tiranía de la posmodernidad y de la posverdad, estas reflexiones sobre arquetipos, Mediadores, lo sagrado, ya no son correctas y deberían ser desechadas por anticientíficas, por no ser mercancías para el lucro, por ser cosa de malvados fachas sin remedio. Pero la Navidad es una invitación a la Resistencia.

Nuestra condición psíquica se halla amenazada por los agentes dominantes y manipuladores ce una civilización en trance de dejar de serlo. Las luces y adornos exteriores de las ciudades en campaña comercial no pueden suplir la propia luz interior, ni menos, en una visión hilozoísta la de la Naturaleza en el baile cósmico del Sol y La Tierra en la eclíptica.

No es la Luz quien muere o renace, somos nosotros mismos.

 

 

 

 

Cantares, traiciones y otras políticas

España es la patria del romancero y de los cantares. Si el romancero estereotipa hazañas heroicas, los cantares son un catálogo de la intimidad del alma y los sentimientos.

A falta de otros logros en el desgraciado Reino de España bajo el tambaleante cetro del último Borbón, tenemos como ejemplar hazaña heroica la de robar el dinero de los parados aunque el heroísmo está aquí en la impunidad con el que escribanos y corchetes han celebrado la más alta estafa mohatrera que vieron los siglos. O con la que el falsario y sus compinches negocian cabritera en la mano en timba de trileros con presidiarios, ventajistas, abusones y filoetarras. La lugartenienta para la cosa del zoco de compraventa de cargos y cargas ha dejado con un palmo en las narices al pardillo logrero de Teruel también existe pero que ni pincha ni corta. El ministro Abalos ha sido llamado al orden por bocazas al vulnerar la regla de oro de toda celestina que debe llevar a cabo sus granjerías y desfalcos con nocturnidad, con alevosía, pero con gran discreción.

El falsario, con permiso de Begoño, sus lugartenientes y lugartenientas manda recado al orondo presidiario Polifemo, recién enmucetado por los chicos de la leyenda negra sobre la naturaleza de sus amores y canta en la ventana de la mancebía de madame iZ:  “Corazón de filigrana embutido en fino acero ¿cómo quieres que te olvide si has sido mi amor primero”.

Y en el umbral ruega le acoja el Polifemo de pura raza catalana en su nutricio seno maternal del opusino tanto por ciento: “nunca me digas adiós, que es una palabra triste: corazones que se quieren nunca deben despedirse”. Aunque el requebrado se confunde o se hace el digno al contestar: “no vengas en busca mía que va mucha diferencia de tu persona a la mía”.

Mientras, otra parte de la banda falsaria, olvidando que otrora algunos de los asesinados eran supuestos correligionarios, tiene la vileza de insultar a las Víctimas del terrorismo al ofender su memoria conchabándose para el botín con los del grupo representante de los terroristas. Aunque tan turbios personajes no se lo crean, aún hay muchas personas que guardan la memoria de los sacrificados por sus protegidos: “Las flores que en tu sepulcro derramo yo a manos llenas van regadas con mi llanto y por eso no se secan”.

La PSOE se quita definitivamente la careta y aparece en su genuina naturaleza de palanganeros y manijeros de la oligarquía compinchada con cualquier mafia que le sirva. Y aunque el PSOE ya desde la era ZP y ahora con el falsario haya traicionado sus orígenes de decidida oposición al bizcairratismo sabiniano: “del clavel que me distes anacarado, toma tú las cenizas que lo he quemado”, renunciando así a la solidaridad y la dignidad democrática y política, más vale que no olvide tampoco que para muchos españoles de todas clases, incluidos algunos socialistas: “Cuando se arranca una rama / el tronco siente dolor / las raíces lloran sangre / de luto viste la flor”.

El rey Felipe ya bien entrenado como inerme y resignado payaso de las bofetadas recibe otra más, ahora de la mafia sionista socialista del prostíbulo de Bruselas. “Pasaban los hombres y yo sonreía….”.

 

La plaga de la langosta y sus remedios

Sesudos miembros y miembras de los más diversos sanedrines y sanedrinas se encuentran reunidos en gabinete de crisis con suculentas dietas para tratar de averiguar si hay algo sobrenatural en esta pertinaz plaga de la langosta que acosa con extrema gravedad al infausto Reino de España desde que abdicara el Emérito.

Muchos se temen que en plaga tan persistente haya de algo de castigo divino por burlar tanto las leyes divinas como las humanas. Pese a sus encopetados discursos estupefacientes terminados para mayor INRI en un insólito e incoherente con su conducta ¡Coraje y valentía! Cuando lo cierto y contrastado es que no practica ni lo uno ni la otra, desde que Felipe BI se encaramó al trono vamos de mal en peor, en un concurso de calamidades, despropósitos, cobardías, humillaciones y ninguneos abochornantes que sólo se explicaría si el titular estuviera redondeando ahorrillos y preparando las maletas, pelillos a la mar. De Cartagena.

Los infinitos asesores de una parte de la abigarrada fauna política bombonera no saben qué hacer para combatir la plaga. En su pomposo master comprado todo a cien no venía la receta. ¿Qué hacer?: ¿lucha biológica o integrada? ¿insecticidas naturales? ¿DDT ahora que no mira Greenpeace ni la impertinente mocosa zumbada mohatrera? ¿Recurrir a MONSANTO o al Partido Demócrata que tanto saben de venenos mortíferos?

Lo que no presta posmoderno master ha de buscarse en la Tradición anterior a la posverdad.  Desde luego nuestra Escuela de Salamanca resulta demasiado noble, demasiado lúcida, demasiado subversiva, demasiado poco correcta para los castos oídos y pecaminosas manos de nuestros próceres y próceras de este fin de los tiempos.

Entre tanto, cierto erudito del cabildo rescata un raro ejemplar polvoriento, salvado de la última filantrópica quema de libros de arpías femicomunistas, titulado Reprobación de supersticiones y hechicerías, obra renacentista del maestro Pedro Ciruelo. En su Capítulo X de la Tercera parte: Disputa contra los que descomulgan la langosta y el pulgón y las otras sabandijas de las heredades, se explican los Juicios contra la langosta y el autor sentencia: “si no se van del término las condena a la pena de excomunión”.

Lamentablemente, la plaga ya no afecta solo a un término sino a toda España. Para colmo, la Conferencia Episcopal se muestra renuente a aplicar tan contundente medida ya que tienen los IBIs y demás prebendas en la cuerda floja. Remangándose oportunamente los faldones por lo del polvo, con perdón, del camino, van y alegan que esta forma de echar la langosta es supersticiosa y mala por dos razones. La primera es que son brutas y no pueden defenderse al no tener seso y razón para entender las cosas que dicen. La segunda es que las langostas son cosas que engendra la tierra española por causas naturales propias del Reino y no por operaciones de diablos. Luego los conjuros y amonestaciones canónicas de la Iglesia que el juez nigromántico les hace son en vano y la sentencia de excomunión contra ellas no es justa.

El remedio lícito y honesto para este peligro es que se hagan dos diligencias: espiritual y natural. La segunda es cosa de agrónomos. La espiritual es la misma que para los nublados. Que en los meses de primavera los clérigos cada mañana suban a bendecir los términos del lugar con los Evangelios. Pero tal cosa ha de hacerse desde luego sin que se entere la ecologista pachapapamama doña Francisquita no le vayan a fastidiar su lucrativa granjería cómplice.

Otros menos aseveran que también es muy útil la devoción a san Gregorio.

Sin embargo es preciso ir al origen de mal. Nada se puede hacer perdurable contra la plaga si no se ataca hasta intentar erradicarlo el foco de infección que se encuentra en el criadero de militantes. Y en las bajas pasiones de votantes y admiradores, obtusos, encanallados, envidiosos igualitarios, okupas, hembristas, drogadictos, amigos de lo ajeno y chusma en general.

Pero, sin duda, cabe recordar que para recuperar la voluntad divina la conducta de nuestros reyes ha de volver a ser ejemplar. Nada de estirarse los pellejos faciales, decir palabras mentirosas o dejar de penitenciar sus muchas vanidades. En cambio, es hora de disimulos y encomendarse a la modestia indumentaria popular del P. Ortega para mejor combatir las siete plagas que se avecinan.

 

 

 

Apunte sobre la actual peste psíquica

Una reciente sentencia condenando a penas inusitadas de cárcel a un grupo de jóvenes por la violación, al parecer no suficientemente probada de una muchacha que según se ha sabido pudiera haber mentido en sus denuncias y testimonios, ha provocado gran perplejidad e incluso escándalo por su incoherencia. Mostraría una doble vara de medir así como la subordinación de miembros de la actual magistratura a la infame tiranía de las feministas y, en general, de la secta de violencia de género y sus encanallados intereses al servicio de la devastación de la sociedad y de la voladura sin controlar de sus cimientos básicos como la familia. Sea como sea, el mero hecho de que incluso pueda considerase razonable la duda sobre las actuaciones judiciales ya resulta tremendo en sí mismo. El fenómeno de las denuncias falsas, habitualmente perpetradas hoy por las feministas de modo impune, no es nuevo y se encuentra bien recogido en la Literatura. Ya había sido criticado por Eurípides en el Hipólito, Cervantes en El Quijote o por Mozart en La Flauta mágica.

A la penosa luz de ciertas recientes sentencias, en la desquiciada España judicial de Felipe VI el tema hembrista es tabú pero asesinar a un patriota español por odio, dar un golpe de Estado poniendo en peligro la paz y la integridad de la nación o saquear presupuestos de protección de los más débiles sale casi gratis, ni siquiera se asegura que se vaya a intentar compensar el daño producido, ingresar en prisión para cumplir penas, ni menos devolver lo robado.

Fechorías de este jaez probablemente ocurran en todos los países, pero al parecer en el infausto Reino de España nos encontramos más indefensos ante el avance fatal de la actual peste psíquica promotora de una espeluznante vacatio legis o de una auténtica subversión de los valores morales y metafísicos hasta ahora en la base de la civilización occidental y de la convivencia social. La peste psíquica es un mal que afecta no solo al populacho ignaro esclavo de sus pasiones sino también, y esto resulta más raro, a gentes a las que cabría suponer un mínimo de entereza psíquica y madurez de criterio moral e intelectual atendiendo a su status social, profesional o institucional.

Pero, ¿Por qué en España medran todas esas gentes o existen leyes inicuas y anticonstitucionales como la de violencia de género que no se han perpetrado, al menos con tamaña gravedad, en los países de nuestro entorno?

 

Al observador que pasea atento por el precioso y sereno claustro de Santo Domingo de Silos le llama la atención la figura del cuatro, una especie de mandala, en cuyo centro el buscador se ha de colocar para identificarse con él, pero sobre todo la existencia de varios capiteles con imágenes de carácter teriomorfo que lo rodean. En el Arte tradicional verdadero las imágenes no son por casualidad, mero capricho de artista o de escuela, sino que forman parte de un lenguaje simbólico, una manera de aprehender lo numinoso. En el imaginario medieval los monstruos representan los instintos, una potencia y una amenaza. El simbolismo cristiano se funda en modelos arquetípicos, de ahí su fuerza y valor.

La Ilustración aparentemente habría expulsado a los viejos monstruos bajo la era de la supuesta Razón. El propio claustro románico de Silos estuvo a punto de desaparecer bajo la piqueta anti tradicional de Ventura Rodríguez, quien derribó el templo románico e invirtió la orientación del nuevo lo que supone, además de un disparate, un auténtico sacrilegio simbólico. Afortunadamente, menguaron los presupuestos y no se perpetró el desastre. De no ser así, las frías líneas rectas del neoclásico, representantes de una Razón vicaria, usurpadora de espacios que no le corresponden en el alma humana, acaso hubieran sustituido la ejemplar belleza del románico y el sabio mensaje del bestiario medieval.

En relación última con esta cuestión, pero en su propio lenguaje, Jung nos explicaba que “El hombre no es aquí el que puede sino que es un producto incapaz de cambiare a sí mismo. No sabe como se ha realizado en sus peculiaridades individuales y además tiene un conocimiento en alto grado imperfecto de sí mismo. Hasta hace poco hasta creyó que su psique consistía en lo que él sabe de sí mismo y era un producto de la corteza cerebral. El descubrimiento realizado hace más de cincuenta años de procesos psíquicos inconscientes dista todavía mucho de ser una adquisición de validez universal o reconocida en todo su alcance. Por ejemplo, el hombre no sabe todavía que ni siquiera depende por completo de la cooperación del inconsciente. El hombre no sospecha que mientras se considera el agente exclusivo, hay una entidad que lo conduce…”

“Los instintos son parte de la totalidad viva. Están coordinados a la totalidad y subordinados a ella. Su liberación como entidades conduce al caos y al consiguiente nihilismo, porque elimina la totalidad y la unidad del individuo, con lo cual lo destruye. Sería tarea del psicoterapeuta en el sentido más elevado de la palabra conservar o restablecer la unidad y la totalidad.”

“Las desviaciones del instinto se anuncian en emociones muy vivas, que en los sueños se expresan con animales. Por eso se consideran con razón como emociones irrefrenables como animalescas o primitivas y por eso se las evita. Sin represión, es decir, sin que se verifique una disociación de la conciencia, no puede eludírselas.  En realidad, no es posible sustraerse a su gran poder. Si no se las descubre en la conciencia, se dan en cualquier otra parte. En el peor de los casos se manifiestan en una neurosis… ”

Los impulsos hacia la sexualidad y hacia el poderío han sido y son muy importantes pero para Jung “el impulso religioso hacia la totalidad desempeña ahora el papel más modesto”. Con la posmodernidad, la posverdad y los abusos del neomarxismo cultural ha sido relegado el arquetipo de Dios que habita en la conciencia humana, llena ahora de okupas indeseables. Y eso trae consecuencias.

 

No debiera ocurrir lo que ahora pasa, la educación y luego la propaganda mediática no debieran producir gentes para disociar y fragmentar la sociedad.  Sino contribuir a que los instintos sean descubiertos y dominados. No incurrir en neurosis programadas desde el poder a favor de intereses ocultos e inconfesables.

Derrumbadas las bases no ya solo del Cristianismo, asimilado por la demagógica y satánica propaganda socialista al franquismo y el fascismo, sino de casi toda forma ya de vivencia espiritual, de contacto con lo numinoso, deshabitado por falta de hablantes el lenguaje tradicional de lo sagrado, el apabullante neomarxismo cultural está soltando los demonios, los instintos desatados que destrozan a los individuos, les dejan inermes e idiotas, títeres náufragos de fuerzas insoportables que algunos ni siquiera aciertan a comprender.

Al cabo, nos dice Jung que el logro del principio de individuación psicológica requiere la unión del animus con el ánima. Supongo, aunque yo no sea filósofo ni psicólogo clínico, que esta concepción jungiana es un trasunto psicológico de lo que ya expone Platón, inspirado en la tradición pitagórica, en su diálogo sobre el Amor conocido como El Banquete. El Amor es una gran potencia, a veces ignorada, que puede volver a unir el andrógino originario, luego separado en dos, y con él la anhelada plenitud perdida.

En la tradición oriental esta combinación recrea el propio fenómeno de la Creación: En efecto, la actividad de Bhraman, el impensable, el incognoscible, se manifiesta bajo dos polos o aspectos: “Positivo”, masculino, Purusha, el creador. “Negativo”, femenino, Prakriti, principio plástico universal, la Virgen Madre, Isis, la sustancia primordial indiferenciada, el soporte de toda manifestación. La acción de Purusha en Pakriti determina formaciones de ondas vibratorias en la sustancia primordial que determinan las formaciones materiales en el Macrocosmos…

El hombre (microcosmos) también participa de esos planos vibratorios desde los más elevados hasta los más groseros que forman su cuerpo material. Las técnicas contemplativas o de éxtasis tratan de hacer patentes los otros planos vibratorios, más elevados, a la conciencia.

La institución tradicional de la Caballería, y no solo la andante cervantina de nuestro Señor don Quijote, intentaba subordinar el poderío, la fuerza, a la Dama, símbolo femenino no solo y principalmente sexual, sino del universo de los grandes valores metafísicos a los que el caballero, en abstracto, la persona de acción, debiera subordinar su conducta. Es decir, el Amor, la Justicia, la Belleza, el Bien, el Honor, la Dignidad… Una forma de perfeccionar la Creación existente con esa unión entre la acción y lo que debe ser hecho según unos ciertos cánones o arquetipos.

Las actuales hembristas desgreñadas, posesas del más sectario y brutal fanatismo y agentes de la barbarie más nociva, recuerdan algunos de los mitos del mundo griego. Así el de furias rebeldes contra la Civilización, representada por dioses o héroes solares tales como Apolo u Orfeo: las Ménades de Ciconia asesinaron a Orfeo, el Civilizador, desmembrando su cuerpo y rompiendo su lira. Platón cuenta en el Libro décimo de La República, poniéndolo en boca del testigo y mensajero de ultratumba Er de Panfilia, que tras esa terrible experiencia en manos hembristas el alma de quien fuera Orfeo prefirió reencarnar en cisne que nacer de una mujer.

Pero, en este proceso de peste psíquica, ¿cómo identificar a las “apestadas”, fanáticas y sectarias hembristas despechugadas de hoy, víctimas más o menos conscientes del criminal neomarxismo, con el sublime mundo de la Dama? Ni menos con la alianza entre los complementarios opuestos, en busca de esa unidad superior en el Amor del Hombre y la Mujer que nos mostraba Platón. Pensar, tener vida espiritual propia es difícil, requiere querer y saber. Es más fácil, y mas guay y empoderado, insultar desde dentro del rebaño o de las hordas. Claro que, lo sepan todas o no, consciente o inconscientemente, están en otra unión encubierta: las provisionales y no precisamente por amor, sino por granjería y conveniencia del que paga, entre la plutocracia globalista, el chulo, y las prostituidas zurdas que preparan el NOM arrasando las bases sociales de la civilización existente.

Debemos reconocer que nos han puesto en grave peligro por la acción criminal de unos y la inacción cómplice de otros. Es preciso retornar a la civilización a la busca de la unión de los complementarios que juntos y en armonía forman el andrógino platónico.  Retornar al conocimiento que en nosotros, como en el claustro de Silos, existen monstruos que deben ser conocidos, sometidos e integrados en el espacio arquitectónico sagrado. Un espacio que posee un ámbito social pero cuyo escenario principal es el alma humana.

Volver a dar otra oportunidad al conocimiento y tratamiento de lo numinoso.  Al servicio del progreso del Hombre y de la Creación.

 

 

De poetas y lenguajes oscuros

                                                                 Obscurum per obscurius, ignotius per ignotius

En estos oscuros tiempos mal preñados de memorias desmemoriadas de botarates enmucetados y de cotos de caza de normalizaciones y sinuosos normalizadores, no solemos recordar al poeta José Ángel Valente cuando hablamos de los grandes escritores gallegos. Para los estudiosos o experimentadores del lenguaje, la poesía y la mística, la obra y la figura de Valente están preñadas de ideas, imágenes y sugerencias. Porque el doble exiliado paisano del mártir Prisciliano sostenía que “toda experiencia extrema del lenguaje tiende a la disolución de éste”. Jubilado de su oficio ginebrino del pane lucrando, Valente no regresó a su Orense natal sino que se fue a esperar la Luz suprema a la remota Almería, solo cercana cuando se dobla el mapa.

Valente fue el poeta, el estudioso del Verbo y de la respiración que nos armonizan con los ritmos ocultos del Universo, demiurgos desconocidos que hacen posible la Vida. En 1955 se fue de España “porque era todavía un lugar difícilmente respirable. Se iba uno en esa época por cuestiones de ritmo respiratorio”. José Ángel se fue a su trastierro, que se constituyó en la escritura: “Creo, en efecto, que la escritura es la palabra propia del ausente”.

Como ausentes sino ya cegadas para las nuevas generaciones amaestradas en la ignara estupidez posmoderna han quedado las viejas fuentes de cultura y la filosofía españolas donde bebió Valente. Los manantiales cegados de los voluntariosos buscadores a través se la Cábala sefardita o del retorno a la Unidad de los místicos del Islam español, de ese mundo de la Voluntad o de la Cosa en sí de los filósofos, antecesores de algún modo del hispanista Schopenhauer:

El Ibn Gabirol de “La creación se asemeja a la Palabra”.

El Abentofail de “Es parte de la ciencia oculta, que no alcanzan sino aquellos que conocen a Dios”.

El Ibn Arabí autor de “Sabed hermanos que el Verdadero Dios es la Existencia, que no tiene formas ni límites, que, a pesar de eso, aparece y se manifiesta en toda su gloria con formas discernibles”.

O el gran Cervantes: ¿Qué ciencias ha oído? La de la caballería andante que es tan buena como la de la poesía, y aún dos deditos más.

Dos deditos más, el secreto de todos los secretos. El Uno in-manifestado cuya Palabra perdida buscan todas las tradiciones religiosas. El punto de encuentro de La Piedra y el centro buscado también por Valente. El mismo que aparece en la cartografía ocultista de la Divina Comedia: la Poesía con Virgilio alcanza hasta las puertas del Paraíso, territorio del alma apenas conocido, donde moran las damas de los caballeros o los poetas como Beatriz y Coral. También mismo el que intuía el pequeño gran maestro Juan de Yepes, toda ciencia trascendiendo.

Pero a veces el lenguaje se complica aún más, burlando el código para causar emociones, a veces un extraño estremecimiento. Góngora nos enseña que cuando amanece el sol pace estrellas en campos de zafiro. Y al otro lado del mar su aventajada alumna Sor Juana Inés de la Cruz en su raro poema gongorino Primero Sueño aún oscurece más la luz del eclipse, el mundo de las tinieblas triunfantes que parecen enseñorearse del universo. Pero ese efecto es pasajero. Tarea solar es superar el eclipse o el dominio de las sombras, como la del poema iluminar la conciencia tras la oscuridad de un tropo o una imagen.

“Ilustraba del Sol madeja hermosa,

Que con luz judiciosa

De orden distributivo, repartiendo

A las cosas visibles sus colores

Iba, y restituyendo

Entera a los sentidos exteriores

Su operación, quedando a la luz más cierta

El Mundo iluminado y yo despierta”.

Si en verdad el Arte tiene un valor de arma contra la desesperación o incluso de redención humana conviene recordar este mensaje de poetas iluminados y despiertos, más ahora que nos encontramos en la sima del famoso Kali yuga, en lo más oscuro de la edad de las sombras.

 

 

 

 

 

 

Crónica de tragicomedia bárbara

                                          “Es la retórica lo que más separa a los pueblos”

Mientras varios jaques de aviesa veteranía entrenados en Eres, garduñas, monipodios, tres por cientos, cupos medievales, ropones episcopales y redes chantajistas se compinchan con el doctor falsario, permanecen a la espera del resultado de la conjura tribunos, plutócratas de la trata de blancas, armas y narcóticos, primates y primatas de la Banca y los monopolios, juristas de romanes virtudes capaces de dar gato de sedición por liebre de rebelión, amén de áticos maestros del periodismo. Incluso el Santísimo Padre Bergoglio ha dado su bendición ¡amén de toda una legislatura de indulgencia plenaria!

El IBEX se tambaleaba tal como Mariano beodo, pero no tanto como era de esperar por la gravedad de la situación y cierra esta tarde con ganancias. Una prueba más de que la suerte de España está en manos del enemigo extranjero que apuesta nuestra nación en timba de tahúres.

Nuestro audaz Marte se ha hecho un lío con la Jarretera y mira asaz despistado esperando órdenes de su altiva mamá, su insoportable señora, su tartufo filantropófago Soros, o de quien quiera que sea. Y la en Ovieu recién entronizada dinastía Rocasolano tampoco ayuda precisamente a aclarar deberes y quehaceres patrióticos ineludibles.

 

En verdad sabemos que la Monarquía ya ha caído varias veces con anterioridad. Nos dan cuenta de los acontecimientos libros de historia, monografías y nuestra mejor literatura. Podemos recordar, con nostalgia la justa, algunas más sonadas.

Así tal con la infame gresca cuando la abdicación en Bayona entre los dos ineptos felones Carlos IV y Fernando VII ante un Napoleón, sorprendido e incrédulo por tanta villanía familiar.

Con motivo de la huida de Isabel II a la frontera, allá cuando la Gloriosa, siempre es útil y un ejercicio exquisito para el gusto revisar las obras del gran Valle que cuenta así tan heroico suceso:

“Acampados en una y otra ribera, los soldados de la revolución, y los leales, robaban gallinas mientras llegaba la abdicación de la Reina”.  

“Doña Isabel puso píes en polvorosa, tirando los trastos de reinar, porque el cristo revolucionario la sorprendió en lugar vecino a la frontera”.

En febrero de 1873, Don Amadeo de Saboya, un monarca honrado para variar, también dejó los trastos de reinar una vez comprobada la feroz fauna palaciega a la que tendría que domesticar. Junto a la incomprensión de un populacho jaque y levantisco, embrutecido tras siglo y medio de desastres y desfalcos borbónicos, crueles guerras civiles carlistas incluidas.  Una verdadera ironía de la historia lo de la disputada legitimidad dinástica cuando tanto Fernando VII como Carlos María Isidro eran bastardos.

Vino la Primera República cuyos desastres y estupideces de federalistas, carlistas y siniestros catalanes no pudo arreglar finalmente el patriota gaditano Castelar gobernando por decreto. Quiso adornarse a destiempo, cuando el morlaco parlamentario apuntaba hechuras de traicionero marrajo. Su amigo Pavía le avisó con lealtad: “Tente Emilio, no lo hagas que pierdes». Y perdió.

Pero, pese a dejar siempre España como un solar, la pertinaz Dinastía vuelve una y otra vez como las plagas.

 

Ahora, que pudiéramos estar viviendo los últimos tiempos de la Monarquía y la revolución se abre otra vez paso sin que nada ni nadie parezca capaz de pararla, ni leales Pavías con mando en plaza para avisar de lo que se viene encima, resulta especialmente interesante repasar los acontecimientos y sus causas que llevaron a huir a Alfonso XIII camino de Cartagena a un merecido exilio.

Son muchos los textos que han historiado esta etapa española, y sus principales hitos. Y no todas las responsabilidades, ni en todos los acontecimientos, aunque desde luego tuviera muchas, recaen en la persona del rey. En realidad, la caída de la Monarquía y la huida de Alfonso XIII fue el resultado de una serie de concausas, de errores políticos corales y personales pero sobre todo de unas instituciones obsoletas e inservibles para proporcionar adecuada estabilidad y prosperidad al desarrollo de la sociedad de la época.

Según se deduce de algunos textos la entronización de Primo de Rivera en setiembre de 1923 tuvo la causa inmediata de intentar tapar las responsabilidades del rey en el desastre de Annual, investigadas y descubiertas por el comisionado general Picasso. Un hombre de honor que cumplió con su deber en vez de, cómo aquí suele pasar, de cubrir el expediente y vengan días y vengan ollas, disimulo y ascenso al canto, según la mohatra habitual.  Sin embargo, hay que decir que la dictadura de don Miguel fue bienvenida por buena parte de la sociedad española, por novedad novelera o por estar ya más que harta del inútil y corrupto parlamentarismo borbónico.

Quien más se beneficiaría de ella fue el PSOE. Entonces el socialismo aprovechó la coyuntura y prefirió cebarse a desmandarse. Y allí estuvo engordando la gusanera socialista protegida por la dictadura, hasta que tras ella, coqueteará con los conspiradores republicanos e incluso mandará a Indalecio Prieto en agosto de 1930 a la reunión y firma del Pacto de San Sebastián.

Ahora, en pleno siglo XXI, quemado casi todo el patrimonio nacional dejado por la oprobiosa en herencia a tantos manirrotos y señoritos peras del pijerio biutifullero y socialista, ya cada vez queda menos botín o pitanza con la que cebarse y el pertinaz socialismo va directamente a desmandarse con el cambio de Régimen para el saqueo de las taifas sin obstáculos legales y con absoluta impunidad. Todos quieren poseer su propia ganadería puñetera cebada de su mano a la espera de los pañuelos verdes del indulto.

Los golpes de Estado ya no se dan, como en tiempos de la pía reina pechugona, gracias al recurso de espadones más o menos carcamales, ni con el siempre renovado juego palaciego entre mandones del moderantismo y el unionismo. Ahora, en nuestros tiempos posmodernos, la cosa golpista se hace, a las claras, presumiendo en la tele adicta, bajo la acción inductora y protectora de sus secuaces del globalismo del NOM. Dicen que está muy preparada, pero la gente ahora se cree cualquier cosa. No hay más que ver a la zumbada vendedora de telas climáticas invisibles que abre camino jeremiada en ristre a los sacamantecas de bonos verdes.

Embusteros y amigos de lo ajeno, menqueviques y bolcheviques corruptos, recluta de presidiarios y ex-presidiarios, timbas de tahúres o de majos y jaques disputándose los favores de invertidos, tribadas, majas y mozas de la greña caída y clavel en el rodete, paleto-patriotas alumbrados, juerguistas insomnes, arrebañantes de presupuestos, el grotesco futuro Gobierno de Su Católica Majestad promete una orgía permanente de barbarie contra la civilización.

Entre la España que hace y la que deshace, la última va ganando con estrépito. Las fuerzas de la destrucción se han encaramado a lo queda del Estado para mejor destruirlo.

Mucho me temo que Su Majestad ha entregado al falsario el arma cargada con la que ha de liquidarle. A él y a España como nación.

Profanada la tumba del viejo estadista, envalentonados por su impunidad, ya se van directamente a lograr la muerte y befa de la Patria. Cada vez parece más cercano el futuro parte de guerra del golpismo triunfante bajo el disfraz mohatrero del gobierno y demás prostituidas instituciones de Su Católica Majestad:

«Cautivos y desarmados la Judicatura, el circo lumpen parlamentario, la prensa amancebada, la Iglesia apachamamada, el ejército subordinado a la OTAN, y huido el último Borbón, la transición a la Confederación de Repúblicas rojas ha terminado.»

 

 

 

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