Alfonso De la Vega

La Garita de Herbeira

Artículos, solfas y epistolarios

El nuevo naufragio de Ulises

No debiéramos dejar pasar otro Bloomsday sin reflexionar sobre el estado de nuestra consciencia y su vehículo el lenguaje. Una cuestión de gran actualidad más de un siglo después del vagabundeo de Leopold Bloom sobre las calles de Dublín el 16 de junio de 1904. Una aventura vulgar, odisea de nuestros tiempos sin héroes, que nos muestra mucho, acaso demasiado para resultar grato, sobre el papel que representa el lenguaje en la construcción, desenvolvimiento y permanencia de nuestra propia identidad. En que el pensamiento, como la famosa paloma kantiana en el aire, se sustenta en el lenguaje.

Dentro del proceso de descodificación del arte y de los grandes mitos realizado o mejor perpetrado durante el pasado siglo el Ulises de Joyce juega un rol capital dentro de la Literatura.

Sin embargo, en uno de sus textos inéditos aparecidos en la biblioteca de la Universidad de Padua y publicados allá por el año 1976 en la Revista de Occidente, el propio Joyce teorizaba sobre la influencia del Renacimiento en la aparente atrofia de las facultades espirituales del hombre como la que parece manifestar el Ulises con sus íntimos circunloquios, con esa palabra interior que brota no siempre de la cristalina fuente de la que nos hablaba Juan de Yepes.

Dice Joyce: …”el tan alabado progreso de este siglo consiste en gran parte en una maraña de máquinas cuya fianalidad es justamente recoger a prisa y corriendo los elementos dispersos de lo útil y lo conocible y redistribuirlos a todo miembro de la comunidad que esté en condiciones de pagar una tenue tasa. Admito que este sistema social puede presumir de grandes conquistas mecánicas, de grandes y benéficos descubrimientos. Basta, para convencerse de ello, con hacer una sumaria lista de todo lo que se ve en la calle de una gran ciudad moderna…pero en medio de esta civilización compleja y multifacético, la mente humana, casi aterrorizada por la grandeza material, se pierde, reniega de sí misma, se reblandece. ¿O habrá que llegar a la conclusión de que el materialismo actual, que desciende en línea recta del Renacimiento, atrofia las facultades espirituales del hombre, impide su desarrollo, embota su finura?…

… Del hombre moderno se podrá decir, desde luego, que tiene una epidermis en lugar de alma. La potencia sensorial de su organismo se ha desarrollado enormemente, pero se ha desarrollado en detrimento de su facultad espiritual. Carecemos de fuerza moral y quizás también de fuerza imaginativa”.

 

¿Qué diría hoy Joyce de las nuevas modernidades tales como internet o el teléfono móvil?  El hombre actual parece que se ha convertido en un periférico o dispositivo informático del sistema. Hoy busca cobertura o un wifii disponible donde engancharse como antes trataba de entender la realidad de las cosas y de su propia identidad, su razón de ser, que no es un mero estar y consumir. De algún modo su consciencia se ha externalizado. Muchas de las funciones tradicionales de nuestra mente, incluida la memoria se están atrofiando o directamente se ignoran al confiarse a dispositivos cuyo rol está derivando de auxiliares a esclavizantes.  La palabra interior que brota en la consciencia de Leopold Bloom está siendo sustituida por la acción de una “app” más o menos eficaz o de moda.

Si a Joyce, en su etapa colegial como educando de los jesuitas, le decían que Dios conoce lo más íntimo de nuestros pensamientos, la cosa parece haber cambiado con las nuevas modernidades. Ahora gracias a los nuevos trastos nos espían gentes e instituciones cuya existencia barruntamos más que conocemos.

Y la propia palabra interior, más o menos elaborada por nuestros conocimientos, se está degradando en una fea jerga de abreviaturas y anglicismos. Un Finnegans Wake cada vez más absurdo, incongruente, antesala del embrutecimiento y la pesadilla de una nueva esclavitud.

En los viejos mitos el héroe daba cuenta de la vida, recreaba la Creación, intentaba someter la Naturaleza y la Sociedad en función de determinados valores metafísicos o estéticos. Decía nuestro gran Cervantes que la pluma era la lengua del alma. El teclado del móvil parece la del autómata.

Si hoy dejásemos de lado tanto chisme prodigioso quizás podríamos comprender nuestro propio naufragio. Como la fuerza de una tecnología impuesta por intereses comerciales pero ya fuera de nuestro control personal nos está arrojando a una playa solitaria, sin cobertura, donde ni siquiera tenemos ya una amorosa y dulce Nausicaa que nos recoja y consuele.

 

 

 

 

 

Agradecimientos

De regreso a Galicia quiero dedicar unas líneas a agradecer al Ateneo de Cáceres y a su actual presidente, Javier Domínguez su amable invitación para hablar nuevamente sobre El Quijote.

En especial sobre el contenido de mi libro Los Misterios ocultos de El Quijote, objeto de anteriores comentarios y entrevistas.

Presidido por Dulcinea, el acto se celebró el pasado jueves ocho de junio en el salón dedicado a estas ocasiones de su preciosa sede del palacio del marqués de Camarena.

Fue presentado por el ex presidente del Ateneo, Esteban Cortijo y por Agustín Luceño, fisioterapeuta internacional y artista.

 

Mi gratitud a la Institución cultural cacereña y a sus representantes, así como al numeroso público asistente por haber hecho posible una velada tan grata de homenaje a los valores metafísicos, espirituales, simbólicos heterodoxos, de la magna obra de la Cultura española.

 

NOTA

Para información adicional sobre este tema puede consultarse:

Entrevista en la radio

Entrevista para Periodista digital

Entrevista en la TV de Castilla La Mancha

Reseña en La Razón

Conferencia: El pensamiento político de Cervantes

Conferencia en la Real Academia de Medicina

El Quijote y la Música

Cervantina

Sobre la posible relación entre la obra de Cervantes y la de Shakespeare

Teresa, Cervantes y los libros de caballerías

Otros artículos y textos sobre Cervantes y su obra

 

 

 

El Mitreo de Mérida

He tenido el honor de que el texto que sigue a continuación haya sido publicado como dossier en el número 17 de la revista del Ateneo de Cáceres que acaba de salir al público. Lo reproduzco aquí para aquellos posibles lectores interesados que no tengan acceso directo a la dignísima revista del Ateneo de Cáceres.

Mi agradecimiento a esta importante y veterana Institución cultural extremeña por su generosa hospitalidad.

  

Desde hace solo unos pocos años abiertos al público, los restos arqueológicos conocidos oficialmente como la Casa de Mitreo constituyen uno de las antigüedades más importantes y evocadoras de Emerita Augusta, la gran ciudad romana capital de la provincia de Lusitania.

En realidad, pese a haberle sido adjudicado un nombre algo equívoco y que mueve a la confusión,  nos hallamos casi con toda certeza ante los restos de un bastante bien conservado templo mitraico, en los que se puede inducir la relación entre continente y contenido, entre arquitectura sagrada y liturgia. El mitreo es un subterráneo artificial en forma de gruta de reducidas dimensiones utilizado como santuario o templo en el mitraísmo. Es famoso el hallado en 1934 en la iglesia de Santa Prisca de Roma.

Aquí en España se muestra otro junto a la muralla romana y la actual catedral lucense. Cabe la posibilidad de que el extraordinario santuario hoy conocido como Santa Eulalia de Bóveda también situado cerca de Lugo, que tantas interpretaciones diferentes ha originado, se correspondiese con la parte inferior o mitreo de un templo romano. Se sabe que la parte superior de este antiguo templo romano fue destruida y se ubicó una iglesia cristiana en su lugar.

Pero, volviendo al área monumental de Mérida, en efecto, existe un mitreo claramente dispuesto y diferenciado en dichas antigüedades arqueológicas emeritenses. Un mitreo que desde luego no debiera ser confundido con lo que las pintorescas descripciones oficiales llaman “las habitaciones subterráneas” e “interpretan” como ¡¡¡“dormitorios de verano”!!!

Tan notable confusión pudiera ser interesada. Sin embargo, parece ser que Mitra y el mitraísmo significan poco hoy, incluso para el público culto español conocedor de las diferentes religiones establecidas actuales. No en vano a lo largo de los siglos la religión dominante en España ha tratado de borrar las huellas de las tradiciones religiosas precedentes en las que se ha inspirado sino basado, o incluso a veces asimilado como propias. Y el culto mitraico no sólo es una de esas tradiciones, sino, acaso junto con los restos del pitagorismo recogidos por Platón en su obra filosófica, los misterios eleusinos y dionisiacos, la de mayor influencia en la formación del Cristianismo original o primitivo por parte de Saulo de Tarso, más conocido como San Pablo.

 

Mitraismo y Cristianismo

De acuerdo con cierta historiografía moderna, Saulo habría sido un hombre cultivado, nacido en Tarso una ciudad de Asia Menor. Un judío cosmopolita que ni conoció ni fue discípulo del Maestro Jesús protagonista de tan hermosas, iluminadoras y poéticas peripecias  descritas en los evangelios pero cuya existencia histórica real no está totalmente probada. Según tales interpretaciones vigentes desde el siglo XIX, el Maestro Jesús sería otro de los héroes o divinidades solares cuyas biografías míticas resultan semejantes en lo que se refiere a los datos astronómicos. Para muchos investigadores a partir de la escuela racionalista de David Strauss que buscaba la realidad del Jesús histórico, Saulo sería el verdadero fundador del Cristianismo, ya que habría abierto una inicial variante del judaísmo acaso ligada de modo más o menos estrecho con los nacionalistas zelotes al universo espiritual, intelectual, político y social más amplio de los gentiles. Un movimiento que tras la toma del poder político del antiguo Imperio romano durante la etapa del emperador Constantino y aprovechando su gran aparato de Estado, se transformaría en la poderosa religión hoy conocida. Para tan decisivo cambio sincrético y estratégico, Saulo habría asimilado diferentes tradiciones iniciáticas, esotéricas o mistéricas de la Antigüedad reconvirtiéndolas e introduciéndolas en el nuevo culto que se habría originado en Palestina con planteamientos más localistas o restringidos al judaísmo y en todo caso, diferentes.

No obstante, algunos autores contemporáneos llevan el asunto de la creación del Cristianismo incluso aún más allá y tratan de demostrar que los textos neotestamentarios en realidad carecerían de la antigüedad que se les atribuye. Constituirían una obra apócrifa de Lactancio y Eusebio de Cesárea, compuesta durante varios años a instancias del parricida emperador Constantino y dirigida a establecer una religión monoteísta que fortaleciese al Imperio Romano y en especial, la propia autoridad imperial personal. Para ello habrían empleado diversos materiales, mitos y tradiciones anteriores a las que habrían dado un discurso o forma de cierta coherencia. Entre ellas las tradiciones hebreas del Antiguo Testamento y los Misterios, en especial en lo que se refiere al culto solar. La figura fundamental de la nueva religión se identificaría con la de otros héroes o divinidades solares, desde los Vedas a los Misterios.

Sea San Pablo el verdadero fundador del Cristianismo o bien con posterioridad, Lactancio y Eusebio de Cesárea, el caso es que ya en el siglo II el filósofo Celso se refiere entre horrorizado y despectivo a los cristianos a los que considera una horda, fanática oriental opuesta a la concepción aristocrática de la Vida y de la Cultura, una forma de lumpen ignorante y subversivo que pretendía igualar a todos por abajo sin diferenciar sus méritos o virtudes, dispuesta a socavar la Tradición, que podía poner en riesgo las instituciones romanas. Es posible que tales gentes fueran distintas a las que en un grupo más reducido, ligado a los Misterios, celebraban sus reuniones en catacumbas o incluso instalaciones subterráneas mitraicas. Probablemente adaptando a su propio plan los símbolos de Mitra, tan queridos a los romanos, en especial a sus legiones.

Pero sean quienes fueran esos cristianos a los que el filósofo Celso se refiere, el caso es que no existe arquitectura cristiana hasta el siglo IV, ni iconología cristiana hasta el siglo III. Una iconología inequívoca, que vaya abandonando de forma clara el estrecho parentesco semiótico con otras tradiciones gráficas paganas o hebreas veterotestamentarias tampoco se encuentra hasta ya el siglo IV.

Un aspecto curioso de esta iconología que parece querer ir disimulando la identificación del cordero (agnus) con el agni o fuego védico lo constituye la notable evolución de su imagen a partir del siglo IV.  Al principio se sustituye el inicial cordero nimbado con el sol y portador de la cruz por otra figura con cabeza humana.  Luego aparece solo la cabeza nimbada. Luego se puso la cabeza humana en la intersección de dos brazos de la cruz. Tras el concilio de Constantinopla a finales del siglo VII se ordena representar el cuerpo entero de Jesús sobre la cruz. No sin ciertas reticencias, como muestra la imagen del cordero portador de la cruz en la cripta de la iglesia de Sos en Zaragoza. A partir del siglo XIII la figura dramática del Cristo clavado y sufriente en la cruz, semejante a otras anteriores de Prometeo o Baal, se adopta con carácter general.

En algunas imágenes se muestra la forma de mandalas al estilo oriental, con la figura espiritual principal en el centro geométrico de la composición. Es frecuente la figura del Buen Pastor y del cordero que suele asociarse a la del alma del cristiano. También aparecen personajes psicopompos acompañando el alma del difunto. Ambas están influidas por el culto del fuego, agnus, agni o por los misterios de Eleusis (Demeter / Proserpina) o de Orfeo (Orfeo / Euridice).

La imagen del Sol y del fuego, asimilada por el Cristianismo a Cristo y al cordero, procede de los Vedas. La antigua Trinidad védica del Sol (Savistri) el Padre celestial; del fuego (Agni), hijo y encarnación del sol, y del Espíritu (Vayu), el soplo, ha sido adoptada también como dogma fundamental por el Cristianismo. El ritual o ceremonial católico de resurrección del fuego oficiado el Sábado santo presenta reminiscencias de ritos védicos.

También cabe asimilar a las antiguas ceremonias védicas de reparto del cuerpo místico de Agni la propia comunión cristiana.

Son importantes también las relaciones entre los Vedas y el Mitraísmo persa como luego veremos.

 

Mitra y el mitraismo

Pero sea como sea nuestra opinión sobre este asunto, conviene repasar brevemente qué fue el mitraismo para apreciar mejor las similitudes que el posterior culto cristiano tendría con dicha tradición religiosa e iniciática precedente.

Decía el conde de Canilleros que Extremadura era “la tierra donde nacían los dioses”. Pero había otros héroes dioses, “enviados” para el progreso o desarrollo espiritual de la Humanidad, muy anteriores a los de la Conquista a los que se refería don Miguel.

Así, Mitra es hijo de Ahura Mazda u Ormuz, el Principio del Bien zoroastrino. Nace simbólicamente en el templo mitraico de Mérida, y como el sol o el Maestro del Cristianismo el 25 de diciembre, cuando el sol, tras el solsticio invernal, comienza a elevarse sobre el horizonte. Nace dentro de una montaña lapis o piedra sagrada lo que tiene su correspondencia con una de las versiones de naturaleza del grial, la que le identifica con una piedra sagrada caída del cielo. Suele acompañarse su figura con pastores. Mitra representa al Sol. Lleva un gorro frigio inclinado hacia adelante sobre su cabeza de simbolismo semejante al del ureaus de los faraones egipcios. Es decir, el símbolo de la diosa egipcia Uadyet o energía kundalini elevada desde la base de la columna vertebral hasta la frente, hasta los chacras superiores. Lo que significa la realización espiritual y la renovación o desmaterialización del cuerpo astral o intermediario.

Tiene dos servidores portadores de antorchas, Cautes con el fuego hacia arriba. Cautopates con el fuego de la antorcha hacia abajo. Día y noche, se asocian al Tiempo, porque el héroe solar, dios o avatar, dentro del eterno retorno ha encarnado en el Tiempo, para desarrollar una serie de trabajos iniciáticos de carácter mítico y filantrópico. El Tiempo es origen de la Creación y del Mal tras su manipulación  por el demiurgo, (Ahrimán) que en el culto mitraico se asocia al toro que se ha de combatir después de ser robado, como en otros mitos iniciáticos, y llevado a una caverna, donde vencido el demiurgo en forma de toro nace el principio espiritual. También nacen en una caverna, por ejemplo, Zeus, Hércules, El Quijote iniciado o el propio Maestro Jesús.

Cautes y Cautopates muy probablemente sean la adaptación mitraica de los Asvines védicos, que simbolizan a Venus, en forma de Estrella de la Mañana o Estrella de la Tarde, pero que acompañan al sol en su movimiento aparente desde la Tierra y han venido a este planeta para combatir al demiurgo enemigo de la Luz. Otras variantes suyas son la pareja mortal e inmortal formada por Castor y Pólux, que tendrían su trasunto en el Cristianismo con la pareja Santiago San Millán famosos protectores de la caballería cristiana.

Mitra tendría un aspecto masculino y otro femenino. Por una parte es el Señor del Sol, de otra, representa a la Naturaleza receptiva y terrestre que fructifica cuando la baña la luz solar. Mitra tiene un componente de Logos o inteligencia mediadora entre Ormuz y Ahrimán que se disputan el alma humana. Desde el punto de vista esotérico, atendiendo a la naturaleza triple del Hombre, Mitra representaría el cuerpo fluido, el astral, el Ka, el periespíritu o el “alma” de la tradición esotérica. Es decir, no la dualidad de cuerpo y alma de las religiones exotéricas, sino el intermediario entre el Espíritu y el cuerpo material o bioquímico. Cuerpo astral que ha de ser regenerado mediante la iniciación para lograr un mejor acceso al mundo espiritual.

Existe un Mitra relacionado con los Vedas como hemos indicado brevemente. Pero el culto mitraico influyente en Occidente fue fundado por los sacerdotes magos zoroastriano antes que el cristiano y extendido luego como ya hemos indicado por los militares romanos a lo largo del Imperio.

Mitra realiza una serie de trabajos simbólicos que son recreados en las iniciaciones o misas mitraicas. Así, como ya hemos visto, dentro de la caverna o templo mata al toro, cuya sangre se hace caer sobre los recipendiarios situados en una estancia o cavidad inferior. Da de comer y beber a sus fieles o adeptos su carne y su sangre en una especie de comunión, simbólicamente similar por otra parte a la del kykeon de los misterios eleusinos, ambas muy anteriores a las instauradas más tarde por el sacramento cristiano.

El culto de Mitra es otro ejemplo del propio de sociedades secretas antiguas cuyas leyendas son representaciones del sol y de sus trabajos. El iniciado mitraico se hacía Uno con Mitra, imitaba y formaba parte de la Divinidad, de modo semejante al cristiano que desea imitar y unirse a Cristo.

Los perros que acompañan a Mitra significan la lealtad, la confianza, la sinceridad. En cambio, la serpiente se identifica comúnmente con Ahrimán.

El asunto tiene una grandiosa representación cósmica o astronómica. Orión caza al toro, la constelación de Tauro, (constelación Taurus, cuya estrella más brillante es Aldebarán) acompañado por los dos canes (constelaciones Canis major, estrella alfa Sirio, y Canis minar) y se opone en el teatro cósmico a la constelación de Serpens (o, según otros, a la de Scorpius) situadas en el lado opuesto de la esfera celeste. Los templos mitraicos, también el de Mérida, poseen representaciones de fuerzas cosmológicas y zodiacales.

 

Los misterios mitraicos

Una vez repasadas las nociones elementales sobre lo qué fue el mitraísmo se pueden apreciar mejor las similitudes que el posterior culto cristiano tendría con dicha tradición religiosa e iniciática precedente.

Si los misterios de Eleusis tuvieron gran influencia en la Cultura griega e incluso en el helenismo tardío, el mitraísmo fue una de las tradiciones religiosas e iniciáticas más importantes en la Antigüedad, especialmente en Roma. Dominante en el ejército, fue extendida a lo largo de todo el Imperio por las legiones romanas. Muchos de los oficiales romanos, incluso emperadores, se hicieron iniciar en el culto de Mitra.

Los Misterios constituyeron una de las Instituciones espirituales más notables de la Antigüedad clásica. Trabajaban en paralelo, pero con autonomía de las religiones oficiales que, dirigidas a un público general de gentes con menores inquietudes espirituales o de menor capacitación intelectual, explicaban mitos religiosos o literarios con carácter exotérico. Por el contrario, dirigidos a un grupo minoritario, más selecto, de pensadores, filósofos, artistas, gentes de mayor capacitación intelectual o moral, los Misterios mostraban de modo más o menos experimental las realidades espirituales, esotéricas, inefables o difícilmente comunicables de otra forma. De algún modo, experiencia en vez de creencia. De carácter aristocrático, como comunidades reservadas, muchas de las grandes personalidades de la Antigüedad fueron iniciadas en unos u otros Misterios.

Los Misterios variaban en cuanto a contenidos míticos pero en cuanto a método coincidían en tratar de establecer de modo experimental y no meramente dogmático la existencia del alma así como otras realidades espirituales diferentes del espacio tridimensional y del sentido común del Tiempo. Pretendían ayudar al hombre a despertar sus poderes espirituales, que dormían en su alma presa en la cárcel del mundo material y de las pasiones.

Generalmente eran una especie de psicodramas u obras dramáticas sagradas que se representaban de modo reservado para los admitidos a la iniciación y durante ciertos momentos del año, comúnmente equinoccios o solsticios.

Sin embargo, de modo semejante al soma de los Vedas, parece ser que en los más importantes además de la representación dramática de las peripecias de algún dios o héroe solar, también se realizaba una especie de comunión con alguna sustancia de carácter enteogénico. En Eleusis, uno de los Misterios más importantes que perduró durante casi veinte siglos, se cree que el brebaje sagrado Kykeon incluía cebada contaminada con cornezuelo del centeno o de otras gramíneas. Su componente era similar desde el punto de vista bioquímico al moderno LSD. En los dionisiacos, el brebaje llevaba uva fermentada junto con otras sustancias psicogénicas. Se inducía así una experiencia espiritual de extraordinaria influencia en la vida posterior de los iniciados que la experimentaban. Estas ceremonias y sus preparaciones serían antecedentes de la comunión mitraica y luego cristiana, esta última de carácter simbólico, sin propiedades enteogénicas.

En los Misterios cabe resumir que se dramatizaban dos clases fundamentales de enseñanzas, más o menos combinadas según los casos:

Los mitos de regeneración o floración y fructificación vegetal propios de las sociedades agrarias, ligados a un héroe solar que padece la muerte causada por el Mal y el desmembramiento, cuyo cuerpo luego suele ser dado a los fieles como alimento espiritual (Osiris, Tammuz, Atis, Adonis, Mitra, Orfeo, Dionisos, Balder,… el Maestro Jesús). Se trata de la escenificación del mito del dios que muere. Por medio de ceremonias o rituales iniciáticos que simbolizaban la purificación y la regeneración, el dios resucitaba y se convertía en salvador. Así, identificado con su propia entidad divina oculta el hombre realizado ha conseguido superar su naturaleza inferior, dominar sus pasiones o apetitos para manifestar la versión más elevada de sí mismo.

Los mitos relacionados con algún agente psicopompo que participaba en alguna aventura iniciática de rescate del alma o de un elemento simbólico espiritual o sagrado (Ishtar, Demeter, Orfeo, Jasón, Horus,… el Maestro Jesús).

El mitraismo participaría sobre todo del primer grupo.

La iniciación mitraica también constaba, como otras, de tres grados fundamentales, aunque el último desglosado.

Tras una preparación intelectual, emocional y moral del solicitante era iniciado en el primer grado. Al parecer, se le entregaba al neófito una corona en la punta de una espada. Seguramente asociados a la naturaleza espiritual del hombre y a la sabiduría.

También se le enseñaba que el esoterismo de Mitra dentro de su naturaleza triple como hombre era el de su propia alma o principio intermedio entre su Espíritu y su cuerpo.

En el segundo grado se le dotaba de una armadura para luchar en los subterráneos donde era enviado a luchar contra sus propias pasiones y “demonios” mentales. Parece que entonces adoptaba el nombre de Mile, soldado. Mile es el soldado al servicio voluntario de Mitra.

Durante una de estas ceremonias se sacrificaba un toro cuya sangre al parecer caía sobre el neófito emplazado en el mitreo o cripta subterránea.

Las representaciones iconológicas del mitraismo suelen mostrar a Mitra arrodillado sobre un toro yacente al que clava una espada en el cuello. El toro significa el demiurgo causante del Mal. Desde otra perspectiva, la degollación del toro significa que los rayos solares simbolizados por la espada liberan en el equinoccio vernal las esencias vitales de la tierra que al manar de la herida abierta por la divinidad solar, Mitra, fertilizan las semillas de los seres vivos. El sol, Mitra, al herir al animal fertiliza al mundo con su sangre, trasmutada en la suya desde lo alto, como si viniese de otro mundo, la parte superior del templo que ocupan los ya iniciados. Desde ese punto de vista, el culto de Mitra constituye otro mito de fructificación o regeneración propio de las sociedades agrarias.

En el grado más alto le daban una capa con el Zodiaco y otros símbolos astronómicos.

Tras las iniciaciones era proclamado miembro de Mitra, se le iniciaba en las enseñanzas secretas de la mística persa y recibía el nombre de león, dado que una de las representaciones esotéricas del propio Mitra era con cabeza de león y un par de alas. Algunos de estos elementos del culto mitraico como el saludo ritualístico en garra de león fueron adoptados por la Masonería Tradicional.

El Sumo sacerdote de la Orden Mitraica recibía el nombre de Padre Supremo. En el Cristianismo el del Papa tiene cierta semejanza, se suele llamar Padre Santo.

Los cristianos emplearon el culto mitraico como forma de introducirse entre el ejército romano para una posterior toma del poder. Las similitudes simbólicas iniciales permitirían tal labor. Una vez conseguido el poder el mitraismo fue perseguido, sus templos devastados, un ninguneo que les permitiera no dejar huellas de sus adaptaciones.

El templo mitraico

Se dispone en dos alturas para poder oficiar sus ceremonias litúrgicas o ritualísticas iniciáticas.  La parte más singular o característica es el mitreo o cripta. El mitreo es un subterráneo artificial en forma de gruta de reducidas dimensiones utilizado como santuario o templo en el mitraismo. Su papel en el ritual iniciático mitraico es fundamental. En el de Mérida aparece claramente diferenciado dentro del conjunto arquitectónico. El recipendiario de la iniciación era conducido allí, a la oscuridad subterránea a luchar contra las tinieblas, las pasiones degradantes, el propio miedo. En el espacio superior situado sobre el mitreo se sacrificaba al toro, cuya sangre caía sobre el iniciado.

En el templo mitraico suele haber alguna imagen o representación cosmológica. En el de Mérida se conserva parcialmente un importante mosaico.

 

 

 

 

 

Invitación

La visita a antiguas ciudades representativas de grandes civilizaciones periclitadas suele ofrecer una ocasión para la nostalgia. Para dejarse llevar por todo un mundo de evocadoras sugerencias. Para el conocedor siquiera superficialmente el mitraismo la visita a la llamada Casa de Mitreo en el área monumental de Mérida es especialmente sugestiva. No sólo puede disfrutar de su Belleza arquitectónica. Representa una memoria viva de la historia de las creencias y de las instituciones filosóficas, religiosas y esotéricas de la Antigüedad. Invita a pensar lo que podría haber sido la civilización europea si no se hubiera arrumbado de modo tan drástico y dramático todo ese universo griego y romano. También nos muestra otro ejemplo de la caducidad de las formas, muere la letra pero acaso sobreviven sus más valiosas enseñanzas esotéricas con otros ropajes. Uno de ellos es el Cristianismo esotérico.

Sin embargo, de las viejas sombras, de la nostalgia por el viejo mundo de Atenea cuya lechuza voló de su hombro en busca de otro sitio donde posarse, cabe rescatar algunos planteamientos que hoy perviven de otro modo. Así por ejemplo la Fiesta de los Toros.

 

 

APÉNDICE. Mitra y la fiesta de los toros

El templo mitraico de Mérida, así como muchas de las esculturas a él asociadas, se hallaron cerca de la actual plaza de toros de la moderna ciudad. No parece del todo casualidad sino acaso una especie de Justicia poética o verdadera memoria histórica. En efecto, muchos estudiosos consideran la Fiesta Nacional española heredera o consecuencia transformada del antiguo culto mitraico. La Fiesta también es un ritual de sacrificio de un toro, extraordinario animal, magnífica joya de nuestra zootecnia, pieza fundamental en el ecosistema de la dehesa, de tan preciosa biodiversidad. De algún modo es su símbolo y en lo que se refiere a cadena trófica y a biotopo, el toro bravo condensa en su propia carne la potencialidad de un ecosistema cuya existencia se vería amenazada si tan hermoso animal se extinguiera a consecuencia de la sectaria, despótica, e irresponsable prohibición de la Fiesta nacional.

El toro de lidia es símbolo vivo de la Naturaleza pero en un plano psicológico también de las pulsiones subconscientes del hombre y del héroe, contra las que éste ha de enfrentarse, luchar y tratar de vencer.

Una de ellas es el miedo. Cuando se dominan y encauzan las pasiones se puede construir algo superior, civilización. El control del miedo asociado al orden preciso de la lidia puede originar un arte fugaz con momentos de gran emoción y valor estético.

La espada es un símbolo polisémico. Uno de sus significados es el de la sabiduría para discernir, para separar lo cierto de lo incierto, lo bueno de lo malo. Otro es el de protección contra las agresiones del Mal. Muerto a espada como Mitra hace en acto sagrado, el toro que representa las fuerzas oscuras del inconsciente es transformado en instrumento de elevación, el hombre realizado ha conseguido superar su naturaleza inferior, dominar sus pasiones o apetitos para manifestar la versión más elevada de sí mismo. Una especie de superación mayéutica al ser llevadas las fuerzas y pasiones ocultas al mundo consciente, incluso para crear Belleza y repartirla.

Una tradición que aún se mantiene, si bien algo deformada, en algunos lugares de España. Durante las fiestas de San Juan, solsticio de verano, en la Soria de caballeros templarios y sanjuanistas de poetas como Bécquer o Machado, la fiesta ritual incluye que la carne de los toros muertos durante la lidia se reparte entre los asistentes en una especie de comunión recuerdo de la antigua ceremonia mitraica.

Don Alfonso X el Sabio reconocía este carácter originalmente sagrado de la fiesta de los Toros al prohibir cobrar dinero o el lucro entre sus participantes.

 

 

 

 

Zama no es cunnus, ¿o sí?

Unos breves apuntes sobre el Amor, la Mística en la Poesía española y el problema del lenguaje

El Dante decía que “el Amor mueve el Sol y las estrellas”. Lo mejor de la Poesía española de nuestro siglo de oro también está inspirada por el neoplatonismo. Los ecos del Simposio o El Banquete de un Platón que probablemente conoció fragmentos de la sabiduría esotérica pitagórica a través de Filolao. Y la Hermosura, no olvidemos que es una especie de estrella que guía hacia el Amor.

También en Oriente. En los Tantras, como en los sistemas gnósticos, la simbología sexual es muy importante y es una consecuencia natural de su concepción del cosmos como un ser viviente.

En La Galatea Cervantes explica que la belleza es de dos maneras, corpórea e incorpórea. León Hebreo en sus Diálogos de Amor, obra fundamental del neoplatonismo citada por Cervantes en el prólogo a la segunda parte de El Quijote,  dice que “La Hermosura es gracia que, deleitando el ánimo, lo mueve a amar.”

Fray Luis de León muestra en su famosa Oda a Salinas la idea central de la Estética neoplatónica, no es sino ciertas reminiscencias pitagóricas sobre la música de las esferas:

A cuyo son divino   

Mi alma, que en olvido está sumida

Torna a cobrar el tino

Y memoria perdida

De su origen primera esclarecida

—-

que el vulgo ciego adora

la belleza caduca engañadora

traspasa el aire todo

hasta llegar a la más alta esfera

y oye allí de otro modo

de no perecedera

música que es la fuente y la primera

Y en su Tratado sobre Los Nombres de Cristo explica que “La poesía inspiró Dios en los ánimos de los hombres para con el movimiento y espíritu della levantarlos al cielo, de donde ella procede, porque poesía no es una comunicación del aliento celestial y divino”.

En la undécima lira del Cántico, añadida con posterioridad por San Juan al primer manuscrito de Sanlúcar, se afirma que:

Descubre tu presencia

Y mateme tu vista

Mira, que la dolencia

De amor, que no se cura,

Sino con la presencia y la figura

Canciones de la esposa es el nombre original del Cántico Espiritual de Juan de Yepes.

De esta preciosa obra, para algunos la máxima expresión de la Poesía española, Juan de Yepes escribió dos versiones: es absolutamente cierta su autoría del manuscrito de Sanlúcar de Barrameda, de 39 liras, conocido también como Cántico de Ana Jesús. Se trata de la gran figura femenina del Carmelo reformado (priora del Convento carmelita de Granada) a las que están dedicados tanto los comentarios del Cántico como los de la Exposición del Libro de Job de Fray Luis de León. Perseguida y penitenciada por el Santo Oficio, se exilió en Francia y Bélgica, llevando consigo un ejemplar del Cántico que sería editado mucho más tarde, ya en 1627, en Bruselas.

El Poder de entonces veía con reticencias el problema del Amor, la unión tántrica, gnosis, como opuestos a sus mecanismos de dominación, la ortodoxia.

El neoplatonismo, la gnosis se relaciona con ciertas tradiciones del hinduismo y el budismo tántrico.

El Tao que puede ser expresado no es el verdadero Tao”,

El budismo zen considera inútil el estudio de los diferentes cánones o textos sagrados y propugna el camino de la meditación. Si las verdades espirituales son inefables, y en todo caso, incomunicables, la meditación supera a los sentidos, y con ellos a la manifestación de la realidad ilusoria. Más que razonar o permanecer en el mundo de la sola erudición, lo que hay que hacer es meditar, porque en y durante su sereno silencio, la mente ha de cesar, de interferir en el verdadero conocimiento.

De aquí su recurso a extrañas o paradójicas formas de expresión en el límite del lenguaje poético. El arte como camino espiritual, o de acceso y disfrute a lo sagrado. Algo que por otra parte no es exclusivo de la tradición zen, sino de las formas místicas de expresión. Así, por ejemplo, en la poesía de Rumi o en la de nuestros Ibn Arabí o Juan de Yepes.  Probablemente la última lira del famoso Cántico espiritual del poeta abulense pueda ser considerada, diferencias formales o de estrofas aparte, como una especie de haiku zen que trata de fijar un contacto fugaz con lo numinoso inexpresable.

En todo caso, como explica magistralmente el propio Juan de Yepes reconocido luego como San Juan de la Cruz en el Prólogo:

“Sería ignorancia pensar que los dichos del amor en inteligencia mística (cuales son las presentes canciones) con alguna manera de palabras se puedan bien explicar porque el espíritu del señor que ayuda nuestra flaqueza, (como dice San Pablo) morando en nosotros pide por nosotros con gemidos inefables, lo que nosotros no podemos bien entender ni comprender para lo manifestar: porqué quién podrá escribir lo que a las almas amorosas, donde el mora, haze entender? Y quien lo que las hace desear? Y quien finalmente lo que las hace sentir?  Cierto nadie lo puede…

… y los dichos de amor es mejor declararlos en su anchura, para que cada uno de ellos se aproveche según su modo, y caudal de espíritu que abreviarlos a un sentido a que no se acomode todo paladar, y así aunque en alguna manera se declara no hay para que atarse a la declaración, porque la sabiduría mística, la cual es por amor, de que las presentes canciones tratan, no a menester distintamente entenderse para hacer efecto de amor…  “

Al hacerse inteligibles las experiencias yoguitas trasmutan la conciencia normal, y quedan abolidas las construcciones verbales y las estructuras de pensamiento.

Este es un aspecto común a todo lenguaje místico. Y al ligarlo a la dificultad de fijar una ortodoxia representa un riesgo para cualquier sistema de poder o dominación. Por eso los místicos no suelen ser bienquistos por el Poder religioso, aunque en ocasiones éste trata de asimilarlos.

El budismo tántrico al menos la tradición que dice proceder más directamente de las enseñanzas de Buda se considera como una forma de meditación, una teúrgia, una identificación del practicante con Buda y de ese modo se adora como si tal. El budista tántrico pretende suprimir la actividad mental, adentrarse en el Nirvana, alcanzar el estado búdico. Pero el método es distinto, toma un camino que puede considerarse directo como es la magia y los ritos erótico-místicos. Para ello necesita el concurso de una deidad femenina, una consorte sagrada.  El rol de tal Tara o Shakti sería así servir para alcanzar la liberación completa.

Dentro de esta interpretación el acto sexual realizado en ciertas condiciones ritualísticas y espirituales sería el método de liberación a practicar. Así, la unión sexual con la consorte sagrada, análoga a la primitiva u originaria de Shiva con Shakti, rememoraría las delicias de la unidad, y recrearía un cuerpo sutil, el Cuerpo del goce supremo.

Una idea quizás no tan exótica para Occidente ni acaso muy diferente a la que expone Platón, inspirado en la tradición pitagórica, en su diálogo sobre el Amor conocido como El Banquete. El Amor es una gran potencia, a veces ignorada, que puede volver a unir el andrógino originario, luego separado en dos, y con él la anhelada plenitud perdida.

Huxley en La Filosofía perenne explica, tomado de los Upanishad, la relación entre Atman, alma o principio individual, y Brahma, principio absoluto con la expresión tan tvan asi, que viene significar Tú eres eso.

Wu wei es un concepto taoísta retomado por el zen. Viene a significar, negación y actuar, coger, reaccionar, hacer.

Con el wu wei se intenta conseguir una relajación cuyo equivalente mental sería una desconexión, un desistimento.

Recibir pero no conservar. Dejar el espíritu en paz. Cabalgar sobre el viento.

En la medida que el místico es testigo y agente del poder espiritual es mal visto por el poder político y material, incluido el religioso establecido, al que de algún modo pone en evidencia de alguna suerte más o menos grave o profunda de impostura. Místicos y poderosos se llevan mal cuando no devienen, gracias al Poder, en enemigos irreconciliables. Así lo vieron dentro del Islam Avicena o nuestro Ibn Abentofail en su novela El Filósofo autodidacto.

Sin embargo en virtud del azar, las conveniencias o las circunstancias, el Poder eleva, enmuceta o degrada y destruye al místico. El Cristianismo institucionalizado convierte a Juan de Yepes en San Juan de la Cruz. A Teresa Cepeda en Santa Teresa de Ávila. Ambos investigados e incluso acosados en vida. Por el contrario, el quietista Miguel de Molinos muere preso en las cárceles romanas de la Inquisición. Su Guía Espiritual, también otra obra maestra, es condenada. La Iglesia no transige aún menos con su Defensa de la contemplación. Molinos comprende que el terreno es resbaladizo e intenta protegerse con sendos capítulos en los que explica las diferencias de su concepción con la de los alumbrados o trata de confirmar la contemplación con las autoridades de los doctores de la Iglesia. Otro gran libro muy cercano a las tradiciones espirituales de Oriente, y en consecuencia a la Tradición sagrada universal.

El fenómeno es general con las diferentes autoridades religiosas y no solo del Catolicismo. Así, por ejemplo, Jacob Boehme también fue considerado una amenaza por los sacerdotes luteranos.

Para terminar esta breve incursión en la Mística y sus conflictivas relaciones con el Poder establecido cabe recordar las peripecias de Fray Luis de León con motivo de su versión del Libro de los Cantares de Salomón que atrajo la persecución sobre su autor. En el Prólogo de su traducción Fray Luis expresa que “Cosa cierta es y sabida que en estos cantares como en persona del Rey salomón, y su Esposa la hija del Rey de Egipto debaxo de amorosos requiebros explica el Señor la Encarnación de Christo y el entrañable amor que siempre tuvo a su Iglesia, con otros secretos de gran misterio y peso”.

Debido a la naturaleza inefable del fenómeno místico caben diversas interpretaciones de sus traducciones al lenguaje. Así, el Poder puede intervenir para atacar a Fray Luis olvidando el sentido alegórico espiritual de la obra, de carácter místico pero también tántrica o de sexualidad sagrada y enreda con aspectos marginales como el significado de la palabra zama. Cunnus, para San Jerónimo, es decir, “zama era el nombre propio con que en hebreo se nombran las vergüenzas de la mujer que en castellano tiene su nombre” y que más bien serían las guedejas para el maestro de Salamanca. En 1573 Fray Luis se ve obligado a dar una respuesta exculpatoria desde su prisión y dirigida a sus émulos.

Al final, Fray Luis de León consiguió salir libre pero quedaba la lección de su encarcelamiento para aviso de místicos y otros navegantes.

 

El Estado contra la Nación. La Nación contra sí misma

 

                                                                Pasos de un peregrino son, errante,

                                                                Cuantos me dictó, versos, dulce musa.

                                                                En soledad confusa

                                                                Perdidos unos, otros inspirados

                                                                   (Luis de Góngora, Soledad Primera)

 

La bochornosa sentencia perpetrada en el Caso Infanta Cristina Federica Victoría Antonia de la Santísima Trinidad de Borbón Scheleswig-Holstein-Sonderburg-Glücksburg, hija de El Campechano y hermana de El Preparao en cuyo nombre se administra Justicia en el Reino, nos devuelve a la triste realidad española y nos muestra donde en verdad estamos. La Infanta, principal protagonista de la trama junto con la Casa Real, queda impune. El astuto y feminista Tribunal considera que la Infanta, pese a tan sonoros e ilustres apellidos y a ser directiva de una importante institución bancaria catalana, es solo una pobre ignorante, medio retrasada mental, una simple ama de casa algo boba que no sabía lo que firmaba. Que no sabía nada de contratos ni menos de números. Que creía en su borbónica simpleza que los euros de los que disfrutaba a paladas llovían del cielo.

Pero tampoco se ha condenado siquiera el clamoroso tráfico de influencias de políticos dadivosos con dinero ajeno que el Régimen evidencia considerar conducta no punible y consustancial consigo mismo. En efecto, los honrados y patrióticos próceres compañeros del partido de Mariano y Bárcenas  son absueltos. El ayudante y subalterno Torres recibe más castigo que su ducal jefe Empalmao. Las singulares represalias contra Manos Limpias, que había ejercido la acusación particular, constituyen un aviso para disuadir a futuros navegantes en favor de la dignidad de la Justicia. Parecen indicar que, “como Juan Palomo, yo me lo guiso, yo me lo como”, no se va a tolerar que nadie intente hacer peligrar los amaños acordados. Un aviso de que el Régimen borbónico se ha enrocado y que nada bueno cabe esperar de él.

Es cierto que la cosa cada vez está más chunga, que cada vez parece más difícil mantener la actual mohatra institucional, que las gentes más lúcidas ya se han desengañado, pero también lo es que no parece que haya Nación, ni sociedad, ni Inteligencia, capaces de reaccionar pese a todo lo que está ocurriendo.  Apenas ha protestado nadie por el insulto a la dignidad ciudadana, a la Lógica, la Justicia, que representa la sentencia citada. ¿Otra oportunidad para una nueva vuelta de tuerca de la Monarquía contra la Nación?

Ayuno de toda visión geoestratégica en momentos tan delicados para la civilización como los que estamos viviendo y los que parece veremos en los próximos tiempos, el Régimen y su suicida clase dirigente, cómplice de intereses espúreos internacionales se dedica a ir tirando o mejor, a parasitar y taparse las vergüenzas de las diferentes mafias dominantes, a ir engañando e ir pillando lo que quede para saquear, que cada vez es menos.

Encaramos un año pleno de incertidumbres internacionales en el que cualquier cosa, incluso las más impensadas hace solo un poco, pueden ocurrir. La España eterna de los reyes apátridas con su insaciable abusona y codiciosa real parentela, los Bárcenas, los Gurtelidos, los Púnicos, los ambiciosos abogados del Estado aupados a la Feliz Gobernanza y los monopolios voraces pretende volver a la mansa tranquilidad una vez superado cierto susto por si era verdad que, como creían o anhelaban los más ingenuos, algo pudiera cambiar en este desastroso reino donde todo está atado y bien atado. Al menos eso se creía si la situación internacional no empeoraba y, una vez pactado con ETA y el PNV, se podía seguir sobornando a los siempre insaciables sediciosos catalanistas. Sin embargo, aunque en la superestructura mohatrera constitucional parezca que no ocurre nada nuevo, la realidad es que esto está carcomido por dentro y acaso puede desmoronarse como le ocurrió al árbol de la Mentira del apólogo del conde Lucanor cuando la Verdad sepultada bajo sus raíces salió a la luz.

Pero ni Régimen ni España están solos en el mundo. Muchos nos tememos que lo que ahora ocurre, este proceso de devastación de la Nación y de la soberanía, no es casualidad sino programado desde el exterior con complicidades españolas a varios niveles, por acción u omisión. España parece haberse convertido en un experimento de laboratorio en el que los supuestos ciudadanos y sus instituciones resultarían ser sus cobayas. Vamos a ver qué pasa con las nuevas amenazas tales como los cambios geoestratégicos de alianzas mundiales que pueden rematar a la actual UE ¿Proseguirá la globalización tal como ahora se entiende después de Trump?  Sin olvidar instrumentos de dominación tales como la deuda, los Tratados internacionales, la hegemonía de las transnacionales, la posible caída del euro, el dinero electrónico y las limitaciones de pago en moneda. Pero mientras tanto ya tenemos mucho y bueno con que entretenernos intramuros.

Así, una de las instituciones básicas de la Monarquía, la llamada Generalidad de Cataluña, está en pública y notoria rebeldía no ya sólo contra la constitución y las leyes españolas sino también contra la propia Nación española y promueve su destrucción desde el propio ámbito de poder. Pero las otras instituciones de la Monarquía, empezando por la Jefatura del Estado y siguiendo por el presidente de Su Gobierno, no hacen nada eficaz para impedirlo atendiendo a sus obligaciones constitucionales y a su propia dignidad personal e institucional como gobernantes. Nos encontramos en una situación en la que unas instituciones de la Monarquía agraden de modo gravísimo a los españoles que las pagan mientras el resto no nos defienden eficazmente de la agresión.

Como en anteriores momentos de nuestra Historia, nuevamente la Dinastía está resultando ser enemiga de la Nación. Pero, insisto, ¿Dónde está la Nación española? ¿Qué queda de ella despanzurrada por el Régimen en mal adobada pepitoria de tribus insolidarias o renovados siervos en feudos autonómicos corruptos y despóticos?

Con el paso del tiempo van desapareciendo las últimas generaciones de españoles educados y que se han considerado a sí mismos como tales. Las nuevas generaciones de jóvenes han sido “adiestradas” para ser simplemente catalanes, vascos, gallegos, navarros, extremeños, andaluces, asturianos, canarios o…lo que sea, debilitando o incluso saboteando en ciertos casos el sentido de pertenencia a la misma Nación.  Se ha generado una especie de caos provocado, de entropía, de falta de criterios, de pérdida de facto de Cultura, amén de la propia condición de verdadera ciudadanía para contribuir a ser mejor explotables y avasallados por la globalización, el caciquismo y los monopolios. Pero no se entiende como estas generaciones que son las que más lo van a sufrir no reaccionan ante la amenaza de un futuro de creciente servidumbre sino esclavitud que les acecha. La Cultura o sirve para abrir los ojos, para despertar las conciencias, para hacernos más libres o no es Cultura.

Quizás sea por eso que aunque el Estado no reaccione ante los sediciosos tampoco lo haga la Nación. Un estruendoso silencio ciudadano. Lo único que se oye hasta aquí son algunos llantos de las plañideras monopolistas bien cebadas a nuestra costa por si acaso la pelea abierta entre mafias políticas borbónicas se descontrola y les estorba o perjudica el trinque impune o el mantenimiento de sus tarifas abusivas y privilegios. Y entre nuestros próceres leguleyos el “Estese a la parte” o el no menos socorrido “Otro sí digo”. Cuando no una sugerencia a que la maltrecha UE, que ya no se sabe lo que pueda durar con lo que está ocurriendo, nos solucione los problemas de sedición que la cobardía, complicidad o corrupción de nuestros dirigentes no se atreven a abordar. Una cosa es que el Tribunal de Justicia de la UE pueda revocar legislación o prácticas abusivas de instituciones españolas y otra distinta es asegurar la integridad territorial y los legítimos intereses españoles. Sobre todo cuando ciertas potencias extranjeras parecen decididas a fomentar la sedición.

Los argumentos que se emplean por nuestros próceres son propios de mercaderes a la rebatiña por el Monipodio, la clientela y la pasta. Una pelea por apuntalar al Régimen como coartada para mantener y explotar mercados cautivos o trincar presupuestos oficiales. Nada de patriotismo, filantropía, cultura, solidaridad, o sentido espiritual de la existencia o de pertenencia a una civilización o a una comunidad. Nada de las simples enseñanzas de la Historia. Es decir, nada de auténtica Nación, algo distinto, y desde luego superior, a fulanismos, intereses dinásticos o corporativos, pesebres o mercados.

 “El sol pace estrellas en campos de zafiro”

Decía don Luis pero es de temer que ahora ya no amanece. Las estrellas ya no son borradas por una Luz mayor sino por la niebla de la Nada.

Pues, insisto, ¿qué fue de nuestra Gran Cultura? ¿Dónde están los intelectuales españoles defensores de la Cultura, la Nación y los legítimos intereses de las gentes? ¿Qué fue de nuestro Siglo de oro? ¿Alguién sabe o recuerda ya, sobre todo entre los españolitos más jóvenes, quién era Góngora?

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La tía fingida, febrero 2017

En el Reino de España muchas de sus instituciones más relevantes resultan ser fingidas

La Tía fingida es una novela no muy ejemplar ¿o sí? Atribuida a nuestro gran Cervantes. Habla de mohatras, término tomado de la literatura picaresca española, verdaderamente esclarecedor  e imprescindible para comprender lo que nos pasa, aún hoy, en este malbaratado Reino de España. Hilo conductor de nuestro devenir histórico y de nuestro vivir presente. Hoy nuevamente de actualidad, por cierto. Mohatra es aval en falso. Falso valor, oro de alquimia. Son “caballeros de mohatra” los que participan en este fraude descomunal de hacer pasar un régimen oligárquico y corrupto por monarquía parlamentaria: políticos ladrones, tartufos o cobardicas, beatas remienda virgos, banqueros aduladores, corchetes corruptos, jueces complacientes, constitucionalistas filoetarras, golillas soplones, hampa enmucetada, golpistas impunes, empresarios pilla subvenciones, ordeñadores de presupuestos, santiguadores de bolsillos ajenos, garduños, indignados de encargo, esquiladores de oveja ajena, extorsionistas de dossieres, periodistas alabanciosos o bufonescos, electores fanáticos o mercenarios …Y sin olvidar ahora también las llamadas agencias de rating, ¿ganchos del timo financiero internacional?

Ni Antoñito el Camborio, como diría Lorca, es legítimo Camborio ni hace fuentes de sangre con cinco chorros, ni es el dinero es ya dinero, ni la auditoria, auditoria. Ni la bolsa mercados de valores para asignar recursos de inversión, sino timbas de tahúres en los que apenas solo los trileros experimentados que están en el ajo, y en el agio, saben dónde está la bolita mágica y salvadora del Banco central europeo, la Reserva federal o el siniestro FMI de la Señora Lagarto. La deuda como instrumento de dominación suministrada a dirigentes badulaques o corruptos de modo análogo a la droga por sus traficantes. Los políticos drogadictos de deuda se ponen tan contentos porque ahora la pueden pillar más barata y el que venga detrás que arree si es que queda semoviente que arrear.

Dicen que la cantidad de moneda virtual existente y remansada en paraísos fiscales serviría para comprar varias veces el PIB mundial. Por lo que el falso dinero de encaje, el que no puede ser contrapartida o contravalor de los flujos reales de recursos, bienes y servicios, va de burbuja en burbuja, de timba en timba, o peor: de guerra en guerra, recrecido por el interés compuesto y avalado por la mohatra de turno hasta el siguiente pufo.

A grandes males grandes remedios. Occidente acaso nunca podrá recuperarse del todo si no vuelve a poner sus grandes planteamientos axiológicos en orden. Pero el inquietante Nuevo Orden Mundial que algunos propugnan viene a conculcarlos o hacerlos imposibles por la vía de los hechos consumados. Aunque unos pocos lo denuncian. Y otros, recién llegados a la poltrona imperial, aún no se sabe muy bien a qué juegan, aunque quepa temerse lo peor. Mientras estamos atentos a las nuevas amenazas, no nos vendría mal recuperar lecturas de nuestros tratadistas de Salamanca y evitar el divorcio entre las finanzas y la ética. La mohatra científica de un sistema económico entendido como algo abstracto, ahistórico y asocial, inspirado en la matemática de la Física newtoniana, ajeno a su cometido de satisfacción de necesidades reales. Ahora las finanzas dominan a la economía, la economía a la política, la política a la sociedad, ésta ha abandonado a la Cultura y también al Espíritu, luz de la Ilustración que nos debería guiar por este valle cada vez más tenebroso. Pues ahora todo es al revés de como debiera ser tras tantos siglos de civilización.

Sin recuperar, el espíritu, la Cultura, el alma de las instituciones, éstas no serán sino cascarones vacíos campo de juego mohatrero. Detrás del Espíritu está la Cultura, la Sociedad, la economía real, la verdadera, la que permite satisfacer verdaderas necesidades humanas y sociales. A cuyo servicio debiera estar el dinero, las finanzas, un medio y no un fin en si mismo. Pero la cosa se aclara cuando se observa cómo hoy se ha sustituido la empresa económica de clásico medio para satisfacer necesidades reales de la gente en mohatrero artilugio para “crear valor para el accionista”.

Justicia no son leyes aunque muchos políticos parecen tener una visión mágica de las leyes. Creen que ley aprobada, cuestión ya resuelta. Es como el ¡ábrete sésamo! de Alí Babá y los cuarenta ladrones, con perdón. Nuestros numerosos parlamentos hacen leyes como churros en las ferias. Cosa nada buena si hacemos caso a Tácito, quien consideraba la multiplicidad de leyes como señal cierta e infalible de un mal gobierno y de un pueblo corrompido. Y el propio Cervantes, entre otros, adopta su visión y así lo manifiesta en sus sabios consejos al Sancho flamante gobernador. Consejos que debieran servir de guía de pensamiento y acción a cualquier político o poderoso decente. Y luego, otro “pequeño” problema: el de la voluntad de aplicar las leyes sea quien sea el justiciable y, sobre todo, de hacer Justicia. La Justicia no es igual para todos como afirma la propaganda borbónica repetida por la cínica mohatra periodística, en burla de la inteligencia y de la dignidad de los ciudadanos indefensos y degradados a súbditos. Se acaba de demostrar otra vez hoy cuando se ha conocido cierta esperada sentencia.

El BOE a veces se asemeja a cierta literatura piadosa, e inane científica e intelectualmente, propia de nuestro Barroco tardío. Y una ley no es una acción ni tiene eficacia en sí misma, pues si no se crean o se dotan de suficientes recursos las instituciones que deben luego aplicarlas, empezando por la formación e información del personal, el resultado es la desmoralización del administrado de buena fe y el aumento del “a río revuelto, ganancia de pescadores”. Eso aún cuando las leyes no sean claramente desatinadas, producto de modas estultas, el desconocimiento de la realidad social, pesebre de amiguetes o de la simple desvergüenza. O como sabotajes de las clases medias, la soberanías nacionales o el orden social con miras de facilitar el proceso del NOM globalista y profundamente antidemocrático.

Si es cierto el dicho popular español: cuantos más abogados, más arbitrariedad e injusticia. Y cuantos más economistas, más pobreza y desigualdad social. Y cuanto más pío clericalismo tartufo, también más inmoralidad y ateísmo práctico. No hay más que admirar los grandes méritos y santas virtudes de las piadosas familias obreras de los Ruíz Mateos o los Pujol Ferrusola. Sin olvidar, cada uno en lo suyo, a otros no menos santos obreros: los Sepúlveda, Matos, Gurtelidos, De Guindos, Montoros, Margallos, Fernández, Bárcenas, Tejerinas….

Es obvio que en cualquier sociedad existen personas de diferente nivel intelectual y moral. El pacto social se basa en que las leyes protejan a la sociedad de aquellos, menos adelantados en su evolución espiritual o moral, que buscan la satisfacción de sus pasiones a cualquier costa. Por ello una de las funciones de las penas es proteger el bien común de la sociedad y de ahí el castigo al reo declarado culpable, disuasorio de otros, aunque se prevea la generosidad en los casos que quepa redención social, para lo que se requiere su arrepentimiento y la voluntad demostrada de no volver a delinquir. Generosidad, que no memez, arbitrariedad ni hipocresía. Pero, lo común hoy es que los grandes delincuentes al abrigo del Poder se burlen impunemente de la Justicia.

Pero esto es el Reino de España, reconvertido en la penosa Marca España de tantos mercachifles, es decir, el mundo al revés. Falla la responsabilidad individual asociada al ejercicio de la libertad. Falla la jerarquización de las prioridades, contraria de lo que la razón, el bien y el sentido común aconsejan.

Por unas razones u otras, fallan las personas que las aplican: la impunidad crece y si esto sigue así más pronto o más tarde se terminará volviendo al ¡Fuenteovejuna señor!

Pero comprender no basta, es preciso actuar antes de que la cosa ya no tenga solución pacífica.

En La tía fingida es el mozo enamorado el que con voluntad y valor logra rescatar a la falsa sobrina de virgo constitucional tantas veces remendado por las poco respetables tías institucionales que la vende una y otra vez a la oligarquía rijosa, mohatrera y perenne.

España, nuestra pobre España huérfana y desamparada, con amor y valor heroicos también necesita ser rescatada del imperio de la oligarquía, incluso aliada al hampa avalada por la hipertrofiada mohatra de turno. Como hoy hemos vuelto a constatar.

 

 

Tus ojos me recuerdan

Tus ojos me recuerdan

Las noches de verano

Negra noche sin luna

Orilla del mar salado

Y un chispear de estrellas

De un cielo negro y bajo.

Tus ojos me recuerdan

Las noches de verano.

 

Y tu morena cara

Los trigos requemados,

De un suspirar de fuego

De los maduros campos.

Tus ojos me recuerdan

Las noches de verano.

 

De tu morena cara

De tu soñar gitano

De tu mirar de sombra

Quiero llenar mi vaso.

Me embriagaré una noche

De un cielo negro y bajo

Para cantar contigo

Orilla al mar salado

Una canción que deje

Cenizas en los labios.

De tu mirar de sombra

De los maduros campos

Tus ojos me recuerdan

Las noches de verano

 

 

CONVOCATORIAS: A cada cual lo suyo

Iker Jiménez, conductor del programa de televisión Cuarto Milenio e hijo del conocido psiquiatra y estudioso de fenómenos metapsíquicos o misterios OVNI Jiménez del Oso, viene anunciando una exposición a partir del día catorce de enero sobre los templarios en Toledo, un tema muy sugestivo, de cuyo estudio a finales del pasado siglo fuera pionero Alejandro Vega, el famoso investigador toledano y memoria viva de la ciudad.

Recuerdo con especial agrado y gratitud sus visitas guiadas nocturnas allá por los ochenta por un Toledo diferente al que enseñaban los rutinarios guías oficiales a guiris más o menos adocenados. Con la llegada de la noche, una vez que las remesas de turistas habían sido embarcadas de regreso, la ciudad deja su mercantilizada impostura como parque temático y es capaz de abrirse para dejar traslucir su magia secular. Siguiendo la siempre bien orientada brújula de Alejandro, sus acompañantes íbamos descubriendo muchas de las facetas desconocidas, misteriosas o insólitas de la mágica ciudad milenaria. Gracias a sus explicaciones, además del templario, los Toledo alquímico o de la Judería revelaban muchos de sus misterios.

Singular interés despertaba la visita, en su compañía y gracias a la hospitalidad de Salvador, su dueño, al interior de la casa del candil o del duende con sus misteriosos subterráneos, que cabría conectar con la imaginación a los famosos pasadizos de la Cueva de Hércules y todo un universo de leyendas asociadas.

Acaso guiado por un ángel como decía Rainer María Rilke cuando visitó la ciudad hace un siglo, o acaso por su intuición, Alejandro Vega, sabio modesto, autodidacta de mérito, había estudiado a fondo cada piedra y rincón de Toledo para poder documentar sus diferentes recorridos, entre los que destacaba precisamente el del Toledo templario.

Como suele pasar tantas veces en España, incluso entre supuestos buscadores espirituales, el mérito, más que reconocido o apoyado, es ninguneado por ignorantes o por los que no muestran agradecimiento por todo lo que han aprendido gracias al esfuerzo y dedicación de otros.  Y a los que incluso se atreven a ningunear después de entrar a saco sino directamente plagiar sus obras. Entre las que cabe destacar en el caso de Alejandro Vega, no solo los citados sugestivos paseos nocturnos, sino también sus varios libros, cuadernos heterodoxos o programas de televisión, entre ellos también sobre la vida y la obra de El Greco. Su blog toledoescondido.wordpress.com es referencia obligada para todos los amantes del Toledo mágico.

No sé si Iker Jiménez ha estudiado la obra de Alejandro para documentar mejor su exposición, pero si no lo ha hecho así me permito aconsejarle que hable con él o lo haga. No encontrará mejor conocedor personal del Temple toledano. Podrá aprender mucho y comprender de qué manantial mana mucha de la información ahora existente sobre los misterios, mitos y topografía del Toledo templario.

En todo caso, Toledo siempre se revela al buscador atento que se acerca a él con el alma abierta. Recuerdo la noche que a la salida de la casa del duende, junto a la torre de San Miguel que sirve de aguja de acupuntura a la ciudad, Alejandro nos mostró la calle de la Candelaria. Esa Luz que se abre paso entre las tinieblas del invierno, como nos gustaría ocurriese con el reconocimiento al mérito ajeno en el cultivo de las virtudes metafísicas.

 

Más información, (las palabras resaltadas en granate abren sendos enlaces).

Un documentado comentario de D. Alejandro Vega sobre este asunto

Sobre el Toledo templario, en La Voz de Galicia

La Candelaria en Toledo

Navidad en Toledo

 

 

 

 

 

Unamuno, ochenta años después

La pasada noche de san Silvestre se han cumplido ochenta años de la muerte de don Miguel de Unamuno y Jugo en su residencia salmantina donde se encontraba bajo arresto domiciliario tras el conocido incidente en la Universidad con el famoso general Millán Astray acaecido durante la celebración de la fiesta de la Hispanidad de 1936.

El Rector de la Universidad de Salamanca tuvo la gallardía de hacer honor a su nombre, actuar como tal y defender públicamente la Razón y la Cultura, el sentido de la Libertad y de la Universidad, ante las impertinentes declaraciones de un Millán Astray desaforado. Lo que se sabe menos, porque no se suele contar, es el digno comportamiento que tuvo la mujer de Franco, doña Carmen Polo, defendiendo a don Miguel, y saliendo con él y acompañándolo para protegerle. Un gesto que le honra.

La trayectoria política de don Miguel no deja de ser interesante tanto en lo personal como en relación con las peripecias históricas españolas de su época. Liberalismo, socialismo, republicanismo, desencanto y amargura finales. Unamuno combatió la carcundia clerical vasca de jesuitas y PNV, el nacionalismo ventajista y retrógrado que tan bien narra otro escritor noventayochista, don Vicente Blasco Ibáñez en El Intruso.

Entre las dos Españas prefería el majestuoso tilo de los liberales bilbaínos al rústico roble nacionalista.

Como es sabido Unamuno sufrió destierro durante la Dictadura de Primo de Rivera en la isla canaria de Fuerteventura. Vivió un tiempo en su capital, llamada entonces Puerto de las cabras, en vez del más fino actual de Puerto del Rosario. Se fuga a Paris y regresa más tarde a España.

De su etapa ideológica republicana es interesante y poco conocida su correspondencia con el insigne poeta Antonio Machado, quien le confesaba su desencanto con “las repugnantes zurdas españolas”.

Más conocido es su descontento con la marcha de la Segunda República que tanto había contribuido a traer, junto con otros conocidos intelectuales.

Aunque el término de generación del 98 no está perfectamente delimitado, ni en el tiempo ni en sus integrantes, Unamuno siempre figura como indiscutible.

Es admisible creer que ahora nos encontramos en otra crisis con grandes similitudes con la del 98.  Pero también con importantes diferencias. Una de ellas es que hoy no parece que haya intelectuales de la talla de Unamuno para denunciar los abusos del Poder, ni menos aún, la búsqueda del sentido metafísico de nuestros males como nación civilizada. Ni la Universidad es hoy la que era.

Pero sabemos que esto de las crisis en España y de España constituye un problema recurrente. A principios del siglo pasado, Joaquín Costa estudiaba también la problemática del liberalismo español y su relación con la oligarquía y el caciquismo. Costa se quejaba del liberalismo formal, una cáscara hueca de legalidad y derechos formales pero que encubría una mohatra práctica al servicio de caciques y oligarcas.  Propugnaba como alternativa un nuevo liberalismo “orgánico, ético y (que) atienda a crear y afianzar dichas libertades con actos personales de los gobernantes principalmente, dirigidos a reprimir con mano de hierro, sin piedad y sin tregua, a caciques y oligarcas… haciendo de un Estado peor que feudal una nación de ciudadanos libres de hecho, con justicia y autoridades que protejan por igual sus personas, sus derechos y sus intereses”

El liberalismo no puede perder un componente espiritual, metafísico y humano, dedicado a satisfacer las necesidades reales de la gente. El valor de uso por encima del valor de cambio. Y un obstáculo para evitar el cautiverio contra el que también nos prevenía Cervantes.

Así, don Miguel de Unamuno, en respuesta a esta encuesta y en la misma concepción cervantina, había propugnado la importancia de los hombres y no solo de las ideas. Decía don Miguel: “vida interior necesitamos… no tanto leyes como personas nos hace falta, no ideas sino hombres. …el instrumento con que los hombres hacen hombres son las ideas, y que sin hombres no hacen ideas las ideas. Pero aquí hombres necesitamos…y ¿se hace hombres con la palabra?, creo que sí. La palabra es el gran ariete contra el caciquismo

Hombres e ideas, ideas y hombres. Unidos por la voluntad y en defensa de la Palabra. El gran desafío de la Cultura. Nuestro gran desafío de hoy para vencer la zozobra y tribulación que nos acechan. Sentir nuestros problemas y ofrecer respuestas a nuestra crisis actual es quizás el mejor homenaje que podemos ofrecer al maestro Unamuno en el ochenta aniversario de su muerte.

 

 

 

Homenaje a los artistas del coro ruso

Un avión TU 154 del Ministerio de Defensa ruso con destino a Siria que trasportaba a los artistas integrantes del coro del Ejército ruso ha caído en el Mar Negro: Las causas podrían ser un fallo técnico o humano aunque también se especula que podría haber sido víctima de un atentado terrorista acaso perpetrado con inhibidores de frecuencia. Desgraciadamente no hay supervivientes.

El coro iba a ofrecer un concierto de felicitación a personal militar destacado en Siria. También viajaba en el avión siniestrado la Doctora Lisa que iba a entregar una carga de medicamentos y había realizado unas nobles declaraciones proféticas: “Al igual que decenas de otros voluntarios, que se dedican a misiones humanitarias, nunca estoy segura de que regresaremos vivos porque la guerra es un infierno en la tierra y sé muy bien de lo que hablo. Pero estamos convencidos que la bondad, la compasión y la misericordia funcionan mejor que cualquier arma.”

En la canción que puede escucharse aquí los ahora fallecidos nos deseaban una Noche Paz.

Que en Paz descansen ellos también, un día de Navidad.

Así sea

PD

Tras su reciente liberación por los ejércitos sirio y ruso, Alepo ha podido celebrar en su medio destruida catedral la primera Misa de Navidad en cuatro años.

 

 

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