Alfonso De la Vega

La Garita de Herbeira

Artículos, solfas y epistolarios

Blas Infante y el multiculturalismo a la andaluza

Las chicas de Unidas Podemos siguen en franca rebelión contra el sentido común, la dignidad y la propia lengua española. A la pobre María Moliner le daría un patatús de vivir ahora y observar tanta estulticia entre tanta miembra y tanta membrilla. La última memez conocida procedente de la inquieta banda ha sido la de llamar “matria” andaluza a la fementida patria con chilaba moruna imaginada por el orate Blas Infante en algunos de sus peores delirios. La cosa en principio no tendría mayor importancia pero la cuestión del Islam y su utilización torticera para promover el nacionalismo regional en Andalucía sí que la tiene.

La verdad es que no se entiende muy bien, salvo porque las paguen los mismos «filántropos», que ellas, tan progres de género, sean tan aficionadas al Islam que legal, teórica y prácticamente relega y desprecia a la mujer, a la que considera un ser inferior que debe estar sometido al hombre. Un ejemplo de esto es, frente al derecho constitucional, la entronización de la sharia o ley islámica o la misma poligamia. Pero no se trata aquí de los conversos y conversas españoles u occidentales, una cuestión verdaderamente interesante por su rareza que mueve a perplejidad, sobre todo en el caso de las mujeres españolas o europeas, sino de la absurda y sectaria presente asociación entre Andalucía e Islam. No obstante lo anterior, debe quedar claro que en estas líneas no se pretende ofender las creencias de ninguna confesión ni menos el derecho a la libertad religiosa, sino criticar notorias falsedades históricas o las consecuencias políticas indeseables derivadas de la manipulación de algunos aspectos supuestamente religiosos en el ámbito de la sociedad, no en el íntimo de las conciencias. Y desde luego la terrible lacra del fanatismo religioso, aliado tantas veces al político.

El escocés Ian Dallas, quien al parecer fue durante un tiempo manager de Los Beatles, es el fundador de una especie de secta islámica conocida como movimiento morabito, de conversos autóctonos, europeos o americanos, diferente y enfrentado al Islam invasor o inmigrante que pretendía controlar. El nombre hace referencia los primitivos guerreros almorávides. A los antiguos combatientes por Alá, de resonancias que no parecen muy oportunas ni convenientes. Según investigadores que lo han estudiado en profundidad como Rosa María Rodríguez Magda, se trataría de una rama del Islam que aboga por la destrucción de los Estados actuales y la emancipación de las comunidades naturales a aquellos sometidas. En España el movimiento morabito empezó en Córdoba y se ha hecho fuerte en Granada donde han conseguido edificar una mezquita financiada por un sultán, el emir de Sharjah y se mantiene una comunidad islámica de vida más o menos autárquica.

Oficialmente, los musulmanes residentes en España son unos dos millones, y están en continuo aumento. Es decir, son muchas veces más que los moriscos expulsados en el siglo XVII. De mantenerse las actuales tendencias demográficas en el plazo de unas pocas décadas constituirían mayoría y podrían imponer su sharia, como ya empieza a suceder en algunos pocos barrios incluso de la Península. Tanto en la Cañada de Hidum o Cañada de la Muerte de Melilla como en la Barriada de El Príncipe de Ceuta es peligroso entrar para los no musulmanes. Son zonas controladas por los imanes donde ya apenas rige la ley española.

Los conversos españoles son minoría, acaso unos cuarenta mil. Algo menos de la mitad del total de musulmanes tienen pasaporte español, el resto son extranjeros. Donde más españoles musulmanes hay es en Ceuta y Melilla seguidos de Canarias, Extremadura, Madrid y Andalucía, donde superan o están muy próximos a la mitad del total de musulmanes.

En la Cataluña golpista, motivada por el proceso promovido oficialmente de desestabilización de España, existe una importante doble militancia islámica fomentada por las instituciones autonómicas borbónicas regionales, aunque vinculada mayoritariamente a la incentivada invasión procedente del norte de África más que a personal indígena catalán.

En cuanto a los yihadistas detenidos o muertos en España la mayoría, en torno a la mitad del total, son marroquíes de nacimiento y nacionalidad, seguidos de españoles especialmente nacionalizados.

Actualmente, el crecimiento publicado de las agresiones sexuales contra la mujer y en general contra la propiedad por parte de bandas criminales de musulmanes menores de edad está causando especial preocupación entre los ciudadanos conscientes, tanto por la violencia cobarde con la que perpetran sus crímenes cuanto por la impunidad con la que actúan, debido a la inoperancia de las leyes e instituciones españolas. Nuestras hembristas todo a cien tampoco parece que se dignen molestarse en defender a sus compatriotas cuando las agresiones son realizadas por la morisma.

La cuestión de la Andalucía política y el Islam no es nueva. En 1978 el ex seminarista y ex miembro del PCE Antonio Medina, converso con el nombre de Abderrahman, fue impulsor del llamado Frente para la Liberación de Andalucía (FLA) y luego con fondos marroquíes de la Yama ´a Islámica y la Universidad Averroes en Córdoba. Habsawi, imán de Sevilla de origen melillense, trata de recrear un Islam deísta, más relacionado con la tradición mística heterodoxa del sufismo y acaso con ciertas tendencias de la New Age.

Ya en 1986, un tal Muhammad al Mu´tamid funda el Frente Andaluz de Liberación para recuperar el mito del Islam tolerante como base ideológica de una futura Andalucía independiente de la malvada España integrista y destructora.

País Andaluz es un curioso documento no muy profético ni científico, paradójicamente publicado en Cádiz por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas también en ese mismo año 1978, durante el periodo preautonómico, cuyo autor es Manuel Ruiz Lagos. El documento citado, muy interesante para comprender ciertos anhelos y esperanzas depositadas en el entonces futuro y hoy fracasado régimen autonómico andaluz, presenta una serie de “ideas” fuerza relacionadas con la configuración de la “nacionalidad” andaluza. Así, contra la sabiduría popular basada en la experiencia y expresada en el clásico “del jefe, del político y del mulo, cuanto más lejos más seguro”, se denuncia lo intrínsicamente perverso que es el centralismo y lo bueno que sería una Andalucía autonómica para curar sus males endémicos. O la validez del fisiocratismo para Andalucía. O la “devolución” de poderes al país andaluz. O la glosa del pionero Blas Infante, nacionalista andaluz fusilado durante la guerra civil, incluso con fotos en las que aparece disfrazado de pintoresco moro fantasmón, y de sus planteamientos políticos: el “liberalantismo”.

En el fondo adaptaciones o recreaciones lugareñas del mito rousseauniano: el hombre salvaje, en este caso el andaluz, es bueno y el Estado, España (o Madrid), le hace malo. En realidad es un hecho falsamente diferencial. En otras regiones españolas también se adorna la cosa nacionalista regional con clericalismo antiliberal. Tal así en Vascongadas con el pío orate Arana, o Cataluña con el meapilas Prat de la Riba. O de racismo, al que hay que añadir, además de los dos autores anteriores citados, al audaz teórico del nacionalismo galleguista, Vicente Risco.

El texto va desgranando los tópicos más singulares o románticos: la Andalucía idílica de Fernán Caballero, el programa de vertebración de Borrego, la creación del andalucismo, la ofensiva contra el general Prim de su ex colaborador contra isabelino Paul y Angulo, la autonomía municipal de Ángel Ganivet, el folclore como cultura popular de Alejandro Guichot, los aguafuertes andaluces de Eugenio Noel, las críticas a Ortega, el patriotismo de lo vulgar azoriniano, la rebelión machadiana…

Y los anhelos irredentos; la educación para la Libertad de Blanco White para superar las dos Españas, las actuaciones de la Sociedad Económica de Amigos del País andaluz…

Pero volviendo a Blas Infante, el ensayo de Ruiz Lagos glosa de modo detallado su figura y su obra a favor del nacionalismo andaluz. Su defensa de la “dictadura pedagógica” que ha de promover el comunitarismo social y conducir a la felicidad de los hombres, aumentar las riquezas del espíritu y el poder para liberarlas ¿Un probable antecedente de la zapateresca educación para la ciudadanía? Su intento de promocionar un alma colectiva de la liberación, su apoyo al programa colectivista de Joaquín Costa si bien matizado con una visión fisiocrática a la andaluza. Una contradicción porque el cacique medra especialmente entre los lugareños. Y Ruiz Lagos nos habla de la nostalgia de Infante por la Andalucía islámica expresada en su obra teatral Motamid: “Andalucía se presenta en la historia como un dorado exilio pacífico ante las fuerzas de la barbarie norteafricana, demoledora y dictatorial y el empuje fanático intransigente de los reyes cristianos de León y Castilla”.  El tal Motamid es un islámico trasunto del propio Infante, convertido al Islam en 1924 con el nombre de Ahmad.

En efecto, para Infante, Andalucía sería el ejemplo de la liberalidad y de la tolerancia, el punto más distante de los extremismos y del fanatismo. Cosa que de ser cierta también podría achacarse, y con mayor propiedad, a la Castilla originaria de Fernán González y los jueces Nuño Rasura o Calvo Laín, o de las behetrías y fueros de libre albedrío. La calificada por el  historiador republicano don Claudio Sánchez Albornoz como “un islote de hombres libres en la Europa feudal”.

Curioso modo de comprender nuestra historia común, agravado hoy con las rebatiñas pseudo ideológicas por el poder y el dinero público entre CCAA, el de achacar de modo mágico a las diferentes regiones españoles valores que en todo caso serían de la gente, de la clase dirigente o del pueblo, que hace (y deshace) instituciones a lo largo de los diferentes avatares históricos.

Desde la publicación del esperanzado y tan poco profético texto comentado han pasado ya cuarenta años y de algún modo los viejos problemas persisten aunque transformados. La Andalucía autonómica, hasta hace pocas semanas siempre en manos socialistas, lejos de haber mejorado en términos relativos, y por mucha nacionalidad que sea, sigue a la cola de España y como gran campeona de magnitudes negativas, incluidas las lacras de la incultura, del paro endémico y de la falta de movilidad social. Así, pues, el problema se ha revelado que no era la autonomía del pueblo andaluz más o menos desligado de la suerte del resto del pueblo español. Ni el que los andaluces fuesen mejores que el resto del pueblo español y bastaría librarse de la servidumbre de Madrid para alcanzar una anhelada edad de oro a la andaluza. La corrupción andaluza, tan bien retratada ya por Cervantes durante el Siglo de Oro en su magistral Rinconete y Cortadillo, se ha reforzado porque la oligarquía necesita ahora atraer y sobornar a los nuevos y abundantes agentes políticos del régimen, que ya no son exactamente los manijeros del voto del caciquismo tradicional. El Monipodio sevillano clásico se ha adaptado a los modernos tiempos autonómicos. Las organizaciones supuestamente populares y de izquierda están profundamente corrompidas por la impunidad propia del barroco sistema autonómico que dificulta e incluso casi impide en la práctica el juego de alternancia política, promocionando a los más ineptos y corruptos en detrimento de los mejores, de la verdadera aristocracia popular del mérito.

Acaso porque en España persiste el doble sistema político denunciado hace ya más de un siglo por el citado y mal comprendido Joaquín Costa, entre otros: El ropaje legal de Monarquía parlamentaria que encubre un sistema real de oligarquía reforzada ahora por el nuevo caciquismo, la usurpación de la representación popular por un degradado casi duopolio partitocrático, ahora ampliado, junto a la acción desestabilizadora de la economía real, la que satisface necesidades reales de la gente, por parte del globalizado gran capital financiero internacional.

Es preciso estar atentos a las justificaciones para el medro caciquil en las autonomías. El Euzkadi o la Catalunya hacia Dios de los píos beatos Arana o Prat de la Riba, encubridores de los intereses de la oligarquía regional más ventajista y retrógrada. El nacionalismo gallego comparte el racismo de los anteriores. Los Pujol han declarado que prefieren a los moros antes que a los andaluces. Paradójicamente sus aliados progres del PSC les proporcionan coartada.

Pero es curioso como la degradación intelectual, política y moral del corrupto y sectario socialismo andaluz le hace tener cada vez más puntos en común o de sinergia con los morabitos y, en general, con el Islam. Desde luego tiene que ver con cómo el impostado multiculturalismo propio del neomarxismo cultural al hilo de Gramsci o Alinsky busca la creación y “empoderamientro”, según su tenebrosa jerga, de grupos o sectas de diferencias reales o impostadas que tratan de burlar la igualdad jurídica, la libertad de investigación, conciencia, opinión, prensa o imprenta, amén de otros derechos civiles, característicos de la civilización europea y generalmente vulnerados por el Islam actual e histórico. Un potente instrumento de combate y desestabilización de las sociedades y Estados nacionales europeos. Esta cuestión de ataque cultural tiene importantes consecuencias.  Como una copia de la famosa Liga Antidifamación sionista y su persecución a lo que llama de modo genérico e impropio «antisemitismo», también su colega islámica exige un trato de favor para el Islam y coartar la libertad de investigación, opinión, imprenta y cátedra para evitar críticas.

En esta misma línea totalitaria represiva los socialistas han presentado y conseguido aprobar la admisión a trámite en el Congreso de la pintorescamente llamada Proposición de Ley de memoria histórica y democrática con sus neurosis y chiringuitos pilla pilla correspondientes para facilitar nuevos despilfarros y desfalcos presupuestarios. Pero lo que es peor, que supone otra vuelta de tuerca en la vulneración de los derechos civiles y constitucionales y permite cerrar las asociaciones que el socialismo considere adversarias o que se opongan a sus propósitos. Dada la literalidad del texto propuesto, incluso la propia Monarquía entronizada por el general Franco. Y aquí también cabría recordar que paradójicamente la actual PSOE, consolidada tras el golpe de mano de Suresnes, fue fundada y protegida por los servicios secretos de Franco y de los EEUU. Constituye por tanto una herencia, probablemente la peor, del franquismo.

Pero cuando falla la represión ideológica quedan otras posibilidades. Es conocido que movimientos como los famosos Hermanos Musulmanes han sido creados o manipulados por servicios secretos occidentales, así como de modo más reciente el terrorismo de Isis o del llamado califato o Estado Islámico.  Organizaciones que son empleadas para destruir derechos civiles, desestabilizar países europeos mediante actos terroristas o creando guettos ajenos a la legalidad constitucional, o bien para tratar de aniquilar los Estados laicos supervivientes en el mundo musulmán mediante terribles y sanguinarias agresiones bélicas.

Las intrépidas chicas de la inventada «matria» andaluza acaso no sepan lo que dicen. Pero, cuidado, ¿y si otros sí?

 

 

 

 

Comedia popular y (poco) divina

 

 

Nel mezzo dil camin di nostra vita

Mi ritrovai per una selva oscura,

Che la diritta via era smarrita.

Ahí quanto a dir qual era é cosa dura

Questa selva selvaggia ed aspra e forte,

Chel nel pensier rinnova la paura!

 Tanto é amara, che poco é piú morte:

Ma per trattar del ben ch´ i´ vi trovai,

Diró dell´ altre cose, ch´io v´ho scorte.

 

 

 

En la mitad del camino de la vida Pablo Casado comprendió, otros muchos ya lo habían hecho antes, que la derecha supuestamente española había abandonado el camino recto. El que representa la fidelidad a la nación, la promoción y realización del universo de los valores metafísicos y el amor a la Cultura y los valores de la civilización española.  Eso tan cobarde, tan falaz, tan marianesco de la economía es lo único importante no deja de ser una consigna falaz tomada del paleo marxismo, mientras el neo marxismo cultural a lo Frankfurt, Gramsci o Alinski promueve impunemente y casi sin oposición alguna su actual agenda de destrucción cultural y de las instituciones básicas que posibilitan e impulsan la prosperidad en paz. Entre ellas y de modo radical, la familia, objeto de destrucción por la inicua criatura sorosiana zetaperina Ley de Violencia de Género, hoy con tantos dímes y diretes por los tenderetes trinca subvenciones pillados con las manos en la masa cuando el calumiado VOX ha salido en defensa de principios constitucionales o valores básicos de la Civilización tales como la Igualdad ante la Ley o la presunción de inocencia.

A Casado, extraviado en la selva selvática de su Partido, se le aparece la pantera pintada, el león hambriento, o la loba demacrada aunque henchida de deseos insaciables y es empujado hasta donde el sol ya no resplandece. Acabamos de conocer que algunos tartufos prostituidos que buscan su pronta perdición le animan a que baje a los más recónditos y degradados círculos infernales donde vivaquea el doctor falsario y su degenerada tropilla de filogolpistas, cómplices de terroristas en excedencia,  LGTBI, pseudo ecologistas transicionales financiados por las grandes petroleras, lurpias hembristas, banqueros chupasangres, promotores de desfalcos, chulos de burdeles para chantajeables próceres sorosianos… Dicen que lo hacen por su bien: la amistad o al menos complicidad con gente tan soez, encanallada y descomunal habría de permitirle escalar en lo alto de la cucaña a mayor gloria del globalismo plutocrático internacional.

Pero Casado no lo ve claro, o al menos una palabra iluminadora de la Razón poética aún le susurra a su conciencia adormecida. Desde luego, el Arte, y la Poesía mantienen un cierto componente psicopompo.

No solo el Dante nos pone sobre aviso de abandonar el camino recto. También el Libro tibetano de los muertos o Bardo Thödol trata de evitar con sus consejos que nos reencarnemos en algo de naturaleza indeseable. Acaso en rata, cucaracha, podemita sin duchar, periodista ignorante o mercenario, presidente de banco mohatrero o ministra objeto de Sánchez.

Es el valor de la Cultura, ignorada, olvidada o ninguneada por su Partido, y no el de la llamada Economía, bonito nombre encubridor de negocios más o menos sucios, el que permite encontrar el mundo metafísico de Beatriz. El mundo del Alma y de la Dama.

Y donde no llega la Poesía y el Arte, que rescata del Infierno y acompaña en el Purgatorio, es el mundo metafísico, el mundo de los valores, el propio de Beatriz, el que ha de inspirar la conducta el caballero.

Hace ya más de siete siglos el Dante dibujó una hermosa cartografía de las peripecias y contingencias del alma. Hoy con tantos adelantos, con los GPS y demás artilugios acaso inventados o puestos al servicio del Maligno, cada vez nos mostramos más ignorantes, débiles y dependientes.

Se ha perdido la diritta via, la vía derecha, acaso más que por ignorancia culposa porque no hay voluntad de seguirla.

 

 

Sobre Liberalismo español y NeOliberalismo anglosajón

Hace unos días, paseando por la ciudad monumental de Cáceres en la grata compañía de unos queridos amigos, surgió la cuestión del liberalismo clásico o español y la interesada confusión actual con el neoliberalismo de origen anglosajón. Sostenía yo que pese a lo parecido del nombre liberalismo y neoliberalismo obedecían a planteamientos morales y filosóficos diferentes e incluso opuestos en muchos aspectos.

Creo que la importancia del asunto merece unas notas resumen sin ánimo ni mucho menos de agotar un tema tan sustancioso y capital para la Cultura, la historia del Pensamiento y con tantas implicaciones prácticas para la sociedad y la civilización.

Espero que puedan contribuir a aclarar, al menos un poco, el caos en que parece moverse nuestra Política actual.

 

El liberalismo español

El liberalismo español tiene una base metafísica y constituye un instrumento para la promoción de la dignidad humana. Nace de una visión humanista de su realidad. De la idea que el hombre tiene una misión espiritual que cumplir en la tierra. En palabras de María Zambrano: si el hombre naciera en el Amor y en él permaneciera siempre no habría lugar de la conciencia. Amor y Conciencia son los dos polos en los que se ha de mover la conducta humana. Para el desenvolvimiento de la conciencia el ejercicio de la Libertad, como virtud metafísica pero sujeta a las contingencias históricas, resulta insoslayable. Por eso el liberalismo español defiende la libertad de conciencia, de cátedra, de imprenta, de enseñanza, religiosa.  Como se pregunta Segismundo en La Vida es sueño, ¿Teniendo yo más alma, tengo menos libertad?

Tal ejercicio de la Libertad es el que defiende Cervantes y explica con la aventura del morisco Ricote. Admirador de “la libertad de Italia” y conocedor de que “en Alemania se vive con más libertad de conciencia”, trata de asociar la libertad a la responsabilidad de los propios actos: ”La libertad es uno de los más preciosos dones que los hombres dieron los cielos, con ella no pueden igualarse los tesoros que encierra la tierra ni el mar encubre; por la libertad, así como por la honra, se puede y debe aventurar la vida; y por el contrario, el cautiverio es el mayor mal que puede venir a los hombres”.

Y Cervantes, en efecto, se jugó la vida varias veces tratando de huir de su cautiverio del mismo modo que su héroe, don Quijote, prefiere morir en la playa de Barcelona antes que renegar de su libertad de amar a Dulcinea.

La tolerancia en su sentido genuino, no en el hoy degradado de consentimiento, es necesaria para el ejercicio de la Libertad.

En estas ideas, junto con los planteamientos platónicos del gobierno de los sabios se basan también los consejos de Don Quijote a Sancho Gobernador.

Los dos primeros principios para el buen gobierno, básicos o abstractos, responden a una referencia externa a la ley natural en la que el sabio, don Quijote, explica al Sancho que va a ejercer la gobernación de la ínsula: “primeramente, oh hijo, has de temer a Dios, porque en el temerle está la sabiduría y siendo sabio no podrás errar en nada”.

Son palabras de la Biblia: El temor de Dios que significa la sabiduría (Eclesiástico 1-15…) Y también de El Zohar o Libro del Esplendor de la cábala española, citando al Salmo XXV: “está escrito. El secreto del Señor es para los que Le temen”.

También en El Zohar, (salmo CXI): “el temor del Señor es el comienzo de la sabiduría: de buen entendimiento son todos aquellos que lo hacen (sus preceptos) su alabanza durará para siempre” pero en vez del comienzo de la Sabiduría sería más apropiado decir el fin de la sabiduría es el temor del Señor. Sin embargo el Salmista habla del grado más alto de la sabiduría que sólo puede ser alcanzado a través de la puerta del miedo a Dios. Esto se halla implicado en los versículos “¡abridme la puerta de justicia!, entraré por ella, daré gracias al Señor. Esta es la puerta del Señor, los justos entrarán por ella” (salmo CXVIII).

Pero, tampoco es ajena la idea a la Antigüedad clásica. Así en la rebelión de Antígona. O en palabras de Cicerón: ¿los hombres pueden hacer bueno lo que es malo, y malo lo que es bueno?

La primera premisa o referencia del buen gobierno es, pues, externa al gobernante cuya acción debe tenerla en cuenta y servirla. Sea esa tal referencia la Ley natural, un código de conducta, un sistema axiológico o constitucional. Esta referencia externa ha de estar por encima del capricho del gobernante para que no degenere en déspota.

Es decir, estamos hablando de Poder limitado.

La segunda condición del buen gobierno es la indagación de nuestra propia relación con la Ley natural: el famoso “conócete a ti mismo” del templo de Apolo en Delfos. O la pregunta que el servidor del Grial dirige al caballero buscador: ¿a quién sirves?

Es decir, la tensión dialéctica entre la pauta moral y nuestra propia capacidad para actuar en las contingencias personales, sociales e históricas. En las propias palabras de nuestro caballero andante: “lo segundo, has de poner los ojos en quien eres, procurando conocerte a ti mismo, que es el más difícil conocimiento que puede imaginarse; del conocerte saldrá el no hincharte como la rana que quiso igualarse con el buey…”

El buen gobernante no sólo debe conocer su propia capacidad sino también la tradición y cultura del pueblo que pretende gobernar. Goethe consideraba que falta de dominio de sí y autocracia están muy unidos: “quien no se domina a sí mismo gusta de someter a otros bajo su poder y voluntad”. La mayoría de los déspotas son psicópatas, incapaces de comprenderse ni dominar sus pasiones.

Sancho, aunque iletrado, resulta un buen gobernador: “letras pocas tengo porque aún no sé el A,B,C, pero bástame tener el Cristus en la memoria para ser buen gobernador…”.

Don Quijote prosigue los consejos a Sancho mediante carta en la que, una vez sentados los principios abstractos, ahora se exponen útiles criterios de orden práctico: “para ganar la voluntad del pueblo que gobiernas, entre otras has de hacer dos cosas: la una ser bien criado con todos… y la otra procurar la abundancia de los mantenimientos que no hay cosa que más fatigue el corazón de los pobres que el hambre y la carestía”.

Es decir, todo un programa actual de gobierno: atención a la imagen de la autoridad y a la economía.

Y como Tácito, que consideraba “la multiplicidad de las leyes como señal cierta e infalible de un mal gobierno y de un pueblo corrompido”, prosigue nuestro sabio Don Quijote avisando al buen gobernador Sancho contra la excesiva proliferación de leyes. Mal endémico, por cierto, de la política española, puesto que gran número de nuestros políticos piensan que basta la mera promulgación de las leyes sin proveer recursos para darlas curso y hacerlas posibles en la práctica.

Por cierto, ¿se imagina el amable lector lo que pasaría en España si un día se cumplieran exactamente todas las leyes y normativas vigentes, directivas europeas incluidas con las que nos esclaviza y agobia la degenerada socialdemocracia globalista? Sí, en efecto. Sería el colapso total. Un desastre quizás irreversible.

Pero, continúa nuestro caballero: “si las hicieres procura que sean buenas, y sobre todo que se guarden y cumplan, que las pragmáticas que no se guardan lo mismo es que si no lo fuesen, antes dan a entender que el príncipe que tuvo discreción y autoridad para hacerlas no tuvo valor para hacer que se guardasen…”

Y avisa: “No te muestres, aunque por ventura lo seas, lo cual yo no creo, codicioso, mujeriego ni glotón, porque en sabiendo el pueblo y los que te tratan tu inclinación determinada, por allí te darán batería, hasta derribarte en el profundo de la perdición”.

A lo que el buen Sancho le contesta para tranquilizarle que “hasta agora no he tocado derecho ni llevado cohecho”.

Otra lúcida recomendación de extraordinaria actualidad. Es de suponer, visto lo visto, que muchos de los altos dirigentes mundiales actuales se encuentran en el nutrido colectivo de los chantajeables.  Corrupción, pederastia, satanismo, mafias traficantes… Solo así, se explicarían algunas de sus extrañas decisiones ajenas al bien común.

Finalmente, cuando Sancho dimite de su cargo, don Quijote le consuela: “ven tu con segura conciencia y digan lo que dijeren”

Don Quijote ejerce la voluntad de ser libre, la voluntad de ser responsable en busca de la maestría, maestría de la que aún carece en la aventura de Andresillo que tan amargo sabor deja al lector, pero que desarrolla a lo largo de sus peripecias para poder lograr el genuino ideal caballeresco: la consecución gracias a la fortaleza y la inteligencia de los grandes valores metafísicos de Justicia y Libertad, pues “las armas tienen por objeto y fin la paz, que es el mayor bien que los hombres pueden desear en esta vida”. Es el ejercicio legítimo de la violencia que guarda la convivencia y el estado de derecho.

Existe una llamada a la responsabilidad individual más allá de la omnipresente pretendida protección del “papá estado”. En palabras cervantinas, en este caso de Preciosa, La Gitanilla: “en este mi baxo cobre/ siendo honestidad su esmalte/ no hay buen deseo que falte/ ni riqueza que no sobre/ no me causa alguna pena/ no quererme o estimarme/ que yo pienso fabricarme/ mi suerte y ventura buena”.

Aquí se encuentra la responsabilidad de cada persona en la buena marcha de la república. Y en especial de las clases rectoras o dirigentes. Cervantes critica las posiciones de status sin rol. La jerarquía social ajena al mérito.

La conducta de los duques parece indicar que las distinciones y privilegios que disfrutan como miembros de la nobleza no tienen fundamento en el propio mérito o virtud reales, ni cabe encontrar especial sentido del honor ni de la justicia en tratar de burlarse de un supuesto loco cuya nobleza de corazón y valor moral se encuentra tan lejos de su comprensión.

Para un hombre de mérito y talento como Cervantes, los duques de su obra magna, como otros aristócratas a los que tuvo que recurrir durante su vida, formarían parte del vulgo: aquellos que no saben.

Nuevamente nos tropezamos con la cuestión de la sabiduría como regidora de la conducta humana. Y con ella con el problema de la educación y de la selección o promoción de la gente. Para el verdadero liberalismo español la educación siempre ha sido fundamental. El liberalismo clásico español se basaba en una visión humanista, respetaba el mundo de los valores metafísicos, la Justicia, la Libertad, el Bien, la Belleza, cuyos valores trataba de realizar en el nivel político, social, cultural y, desde luego, personal. En la conciencia de cada hombre, para poder construir una sociedad basada en tales valores. El pilar político de la sociedad debe ser la promoción y defensa de la dignidad humana. Este ideal se expone durante nuestro Siglo de Oro en muchas grandes obras de nuestros más lúcidos antepasados. Además del Quijote, las Empresas políticas de Saavedra Fajardo, obras como El Príncipe o El Discreto de Gracián, la tantas veces “políticamente incorrecta” obra de Quevedo, o la metafísica de Calderón….  Sin olvidar la pionera y extraordinaria obra de selección de personal del doctor Juan Huarte de San Juan, Examen de los Ingenios. Baste esta muestra reducida por citar algunas de las más notables o conocidas.

En todo caso el Arte posee una gran importancia en la educación. Actúa no solo sobre la inteligencia sino también conmueve, mueve emociones, dirige hacia.

El primer documento de lo que pudiéramos considerar una muestra de derecho constitucional embrionario, en el sentido de pacto para acotar el poder, se firma por Nuño Núñez y los repobladores en el valle de Brañosera, Castilla, allá por el remoto año 824. Surge la prestigiosa institución de los jueces de Castilla y su manera de administrar justicia mediante fuero de libre albedrío. España es pionera universal de protección de derechos humanos con las Partidas del rey Sabio en las que se respetan y protegen derechos de las minorías. O el hito, insólito en otras culturas europeas, de las Leyes de Indias. Nuestra Escuela de Salamanca promueve el derecho de gentes, la libertad económica sujeta a principios morales y a la conciencia del hombre que debe ser bien formada. Critica el bastardeo de la moneda y la inflación como delitos abominables. La Economía es una rama de la Moral dirigida a comprender la realidad de la satisfacción de las necesidades sociales atendiendo a la condición humana en cada peripecia histórica y social. No una ciencia autónoma, abstracta, divorciada de la Moral y basada en postulados matemáticos, abstractos, inspirados en la mecánica newtoniana. Volveremos a este asunto, luego.

 

Y el neoliberalismo anglosajón

Sin embargo, hoy predomina por la influencia anglosajona, tantas veces nefasta, el llamado neoliberalismo. Desde luego existen aspectos comunes con el liberalismo clásico, como es el de pretender limitar el poder del Estado para de ese modo favorecer la libertad de comercio y empresa y evitar que la iniciativa privada resulte aplastada por la burocracia y la maquinaria estatales.

Pero, que sin embargo, también al neoliberalismo pudiéramos decir que le sobra una “e” y cabría calificar de no liberalismo en el sentido clásico español.  Cabe decir que se trata de una especie de liberalismo mohatrero. De un liberalismo ayuno de metafísica. Paradójicamente, una de sus obras modernas de referencia más conocidas es “La rebelión de Atlas” de Ayn Rand. Y su famoso ¿quién es John Galt?

El neoliberalismo se preocupa no tanto por los derechos humanos cuanto por la libertad de comercio y de circulación de mercancías. Es decir, por cuestiones materiales más que humanistas o espirituales. Prioriza el valor de cambio sobre el valor de uso. También el papel del dinero en la actividad económica es diferente.  Frente a la economía real, la que satisface necesidades reales de la sociedad, el neoliberalismo representa la hegemonía de la economía financiera. El cambio de mentalidad se comprende bien cuando la legitimación social de la empresa o de la actividad económica se establece en crear valor para el accionista en vez de en satisfacer necesidades reales de las gentes en forma de bienes y servicios.

Incluso del dinero, que no representa la contracorriente del flujo de circulación de bienes y servicios sino el dinero invención o de encaje, no soportado por el valor de la realidad material. Es el dinero como expresión del Poder abstracto omnímodo que se manifiesta como hierofanía cuando y donde quiere. Una simple anotación en una cuenta sin contrapartida real. En cierto modo cabría considerarlo como una especie de dinero falso. En los casos más graves origina desfalcos que hay que cubrir saqueando a accionistas minoritarios, clientes o contribuyentes en general. Un dinero falso o mohatrero que es preciso quemar con guerras, preferentes, productos financieros basuras, desfalcos de diseño con bizarros nombres ingleses, quiebras más o menos fraudulentas y abusos amparados por Estados títeres. Una de sus posibilidades, como mucho nos tememos, es arruinar la economía real.

Y con ella, la sociedad y la nación para promover un supuesto gran salto adelante como paradoja o irónicamente diría Mao, porque detrás de tal hegemonía financiera cabe colegir muy siniestras intenciones. Al final del proceso, la tiranía globalista contra las naciones estado.

El neoliberalismo no promueve la educación en valores, ni en el conocimiento de la propia tradición o Cultura ni menos el conócete a ti mismo o la igualdad ante la ley. En la práctica está desmontando el orden social nacional, atacando a la población autóctona y a las instituciones.

Más que el conocimiento de la Historia, promueve una Utopía, la neoliberal, si bien puede disfrazarse de modo transitorio y equívoco con la socialista. Contra la libertad de investigación, opinión o cátedra, promueve leyes totalitarias como la española de Memoria Histórica. Una visión sectaria unilateral con el punto de vista que más convenga al Poder. Y lograr la supuesta superación de la Historia para obtener una Utopía global totalitaria. Para ello ha de procurar la destrucción o al menos la pérdida de soberanía del Estado nacional para transformar a sus ciudadanos, ya indefensos, en una especie de siervos del gran capital financiero internacional. La peor esclavitud posible, la del esclavo que ni siquiera es consciente que lo es. Y que, en consecuencia, no intenta escapar como Cervantes de su cautiverio en Argel.

Otro de los instrumentos del neoliberalismo que denuncia su verdadera condición de anomia o carencia de valores es la promoción del multiculturalismo con la interesada confusión entre tolerancia, virtud de los fuertes y competentes, y consentimiento, defecto de los inanes o ineptos. O de las consignas del marxismo cultural. El multiculturalismo pretende la igualdad de todas las civilizaciones, y con ello, la ruina de la propia civilización occidental basada en la Ilustración y la tradición cristiana de separación entre Iglesia y Estado. Se crean privilegios para colectivos que pretenden, y a veces consiguen, vulnerar el principio de igualdad ante la ley o de presunción de inocencia.

Dado que el neoliberalismo tiene que ver básicamente con la hegemonía de lo financiero sobre lo real, el marxismo clásico con la lucha de la clase trabajadora contra el Capital ha evolucionado a la creación de, y pugna entre, diferentes colectivos más o menos particularistas, ajenos al internacionalismo proletario clásico. Hembristas, LGTBI, nacionalistas, racistas, abortistas, invasores, mafias étnicas o económicas. Todo ello favorece el desorden y la injusticia social, la creación de guetos.

No es de extrañar que una de las obras de referencia de este movimiento como la del neomarxista americano Saul Alinsky, gran gurú del Partido demócrata, titulada  Rules for radicals, esté dedicada nada menos que a Lucifer. “Que se me perdone por tener al menos un reconocimiento para el primer revolucionario: De todas nuestras leyendas, nuestra mitología y nuestra historia (y quién puede saber dónde termina la mitología y dónde empieza la historia, o cuál es cuál), el primer revolucionario conocido por el hombre, aquel que se rebeló contra el poder establecido y lo hizo de manera tan eficaz que pudo al menos ganarse su propio reino: Lucifer” (Saul Alinsky).

Alinsky fue un marxista americano con cierto componente satánico. Judío sionista, nacido en Chicago, ex mafioso de la banda de Al Capone, faro iluminador del Partido Demócrata al que ilustró sobre una forma de hacer política mediante técnicas como las comunity organizing, “una organización popular es un grupo conflictivo, su única razón de ser es lanzar una guerra contra los “demonios” que le causan sufrimiento e infelicidad”.

Pero algunos de los “demonios” a los que se refiere Alinsky no serían objetivos o sociales, sino que tienen una base subjetiva, psicológica, tales como la envidia igualitaria, el resentimiento social atávico, el odio a la jerarquía espiritual, intelectual y moral, la conciencia de la propia mediocridad, el fracaso en el proceso de individuación, en la maduración como ciudadano adulto, educado, sujeto de derechos pero también de deberes. Es decir, en los contravalores del liberalismo clásico y la educación, fomentados y explotados por la izquierda.

De este modo se abandona a la clase obrera o trabajadora en general, (componente de la economía real) como instrumento revolucionario para “empoderar” a diferentes grupos o colectivos que ya no tienen que ver con las fuerzas productivas ni con las relaciones de producción del marxismo clásico y a los que se les ofrece tribunas y eco de resonancia y representación impostada en los media controlados: pijerío comunista desaliñado, homosexuales, lesbianas, hembristas, abortistas, ecologistas urbanitas, golpistas racistas étnicos, zarrapastrosos varios, lumpen, drogadictos, chusma embrutecida, envalentonada y soez. Más que defender al trabajador, su razón o al menos coartada histórica de ser, ahora la cuestión es defender a las instituciones globalistas (Europeísmo tecno-burocrático, BCE, FMI, ONU, OTAN, “Bilderberg” y similares…).

Sin olvidar el decisivo papel del nuevo rol del dinero. Diferente sino opuesto al expresado en palabras de uno de los personajes ficticios de la antes citada obra de Rand, un empresario que parece hablar en nombre del liberalismo clásico: “el dinero es la forma material del principio según el cual quienes desean tratar con otros deben hacerlo mediante transacciones entregando valor por valor. No es el instrumento de los pordioseros que exigen llorando el producto del trabajo ajeno, ni de los saqueadores, que lo arrebatan por la fuerza, el dinero se hace solo posible gracias a quienes lo producen”.

En principio, Alinsky parecería un revolucionario más, en la línea de la ocupación de la Cultura que ya patrocinaba la Escuela de Frankfurt o Antonio Gramsci. Pero lo interesante y acaso novedoso es cuando estas técnicas de subversión son empleadas maquiavélicamente por el propio Poder real para sus proyectos de construcción del NOM, una de sus fases es precisamente emplear estos instrumentos en la fase de desestabilización, destrucción de lo que hay. Así lo viene haciendo la oligarquía plutocrática con instrumentos políticos como el Partido Demócrata americano que sirve de escuela aquí a nuestro doctor falsario e inspira a mucha de la izquierda degradada actual.

Con una serie de planteamientos tales como el pragmatismo amoral, la deslealtad, el materialismo anti-metafísico, la propaganda y la manipulación mental al servicio de la ingeniería social, el socialismo disfrazado de, o reconvertido en, “progresismo”. Y desde luego el disimulo del abuso de poder mediante la propaganda y el embrutecimiento programado.

Las socialdemocracias constituyen agentes de creación de déficit crónico y de ingente deuda mal llamada soberana que engordan la gusanera del Gran capital globalista financiero mientras arruinan a largo plazo las sociedades y anulan su soberanía. Desde este punto de vista globalista financiero resulta preferible para el Poder un socialista o socialdemócrata despilfarrador genético crónico que un liberal clásico con sacrosanto temor al déficit. De ahí esa alianza o sinergia aparentemente contra natura. Pero no deja de ser curiosa la deriva de las decrépitas socialdemocracias, vía ocupación de la cultura, hacia el travestismo ideológico de la pseudo ecología, la promoción del aborto, la quiebra familiar inducida, el nazi-feminismo, la homosexualidad, la eugenesia, la drogadicción, la manipulación genética, de la alimentación o del clima, la neolingua políticamente correcta, el animalismo o las invasiones islamistas, el multiculturalismo liberticida, sin olvidar el materialismo rampante y los ataques a la metafísica occidental. En algunos casos esa deriva se realiza de modo consciente y premeditado por los dirigentes de alto nivel, en otros puede que de modo inconsciente, mohatrero, para muchos de sus fieles. Todo lo contrario de los principios y  propuestas formativas de un Saavedra Fajardo o de un Cervantes.

Pero estos agentes de destrucción, cómplices del neoliberalismo, no se producen solo en España. Si bien aquí se refuercen con la peligrosa pinza existente entre globalistas movidos por organizaciones oligárquicas internacionales e indigenistas tribales acaparadores de privilegios y saqueadores de impuestos atrincherados en las Comunidades autónomas.

Otro de los instrumentos fundamentales de dominación es la propaganda. La consigna, la demagogia en vez de la búsqueda del conocimiento o de la sabiduría. Se emplean muchas de las técnicas de propaganda, algunos de cuyos teóricos clásicos fueron Gustavo Le Bon o Joseph Goebbels en lo político, para influir en una opinión pública poco exigente o cada vez más frívola e ignorante. Y también técnicas que especialmente en el ámbito empresarial americano desarrolló otro famoso gurú, Edward Bernays, un sobrino de Freud experto en manipulación.  Y autor de obras de gran trascendencia tales como The manipulation of american mind.  

El discurso cervantino sobre las Armas y las Letras se ve degradado ahora por una utilización de la Fuerza militar en el mantenimiento de guerras permanentes, provocadas la mayoría de las veces por acciones de falsa bandera. Una mohatra al servicio de los intereses de la industria de armamentos que no busca la paz como indicaba Cervantes sino la dominación mundial para implantar los intereses globalistas por la violencia allí donde no es suficiente la propaganda y la manipulación mental.

Convine resaltar aquí que tales cosas son posibles porque los principales media se encuentran en manos de financieros y en caso el español monopolizados por las ideas de las zurdas españolas que no actúan contra los intereses financieros y monopolistas de sus amos. Muchos media convencionales que se quejan de pérdida de audiencia y credibilidad debieran considerar si acaso ello tiene que ver con su renuncia a formar una verdadera opinión pública digna de tal nombre. Y sin opinión formada, culta, no hay verdadero pueblo en sentido político, ni auténtica democracia.

Insisto en este punto ¿Neomarxistas aliados sino cómplices del neoliberalismo? Se trata de una aparente contradicción, una supuesta incoherencia teórica. Sin embargo ya hemos visto que la creación de déficit y deuda crónicos y crecientes sirven los intereses, nunca mejor dicho, del gran capital globalista internacional. Pero también depende del plazo y proceso histórico que se contemple. La etapa de subversión presenta sinergias y tácticas comunes. A diferencia del marxismo clásico la última etapa de la revolución no sería la dictadura del proletariado y el paraíso comunista de la sociedad sin clases, sino el NOM caracterizado por la dictadura de la oligarquía plutocrático financiera, ¿también satánica?, mundial y la consecución de un sistema de esclavitud absoluta en la que, quebrado el universo espiritual, ni siquiera los esclavos serían conscientes de que lo son. Una etapa previa es la desestabilización y destrucción final de los Estados nacionales, sus economías reales y sus sociedades históricas sustentadas en la agredida clase media, a los que se les intenta desprestigiar como antiguallas a superar mediante instituciones globalistas oligárquicas, carentes de control social ni democrático, soportadas por tecnoburócratas apátridas que deciden desde su supuesta e impostada superioridad moral, tapadera de su real corrupción y encanallamiento qué es o no lo bueno para la ciudadanía ahora degradada a gentes sin cultura y tradiciones propias, indefensas como barquitos de papel en el torbellino histórico.

Es preciso comprender en definitiva que globalismo no es internacionalismo. Que el internacionalismo si quiere ser beneficioso y factor de progreso para la Humanidad debe acometerse desde el fortalecimiento de la Nación y sus instituciones culturales, políticas, económicas (de la economía real, la que satisface necesidades reales de la gente) y no desde su sabotaje o ninguneo. Desde la soberanía nacional, pero no desde su pérdida o traspaso. Que es desde la educación y la promoción del mérito, del esfuerzo, de la condición de hombres libres, iguales ante la Ley y con los mismos derechos y obligaciones, pero no de esclavos domesticados por la propaganda, habituados a la sopa boba, como se puede tratar de lograr una sociedad liberal, más justa y mejor.

 

Y para ello debemos volver a nuestro liberalismo español

En otras obras cervantinas como El Coloquio de los perros o Rinconete y Cortadillo también se hacen interesantes reflexiones críticas sobre el estado real de funcionamiento y corrupción de la sociedad española de la época, y se deja traslucir una creciente sensación de que buena parte de la clase dirigente no cumple adecuadamente con sus obligaciones. Por no decir como bien podríamos afirmar ahora que ha dimitido de su responsabilidad social e histórica con la sociedad y con la civilización.

En el Coloquio, uno de los canes sabios cuenta al otro sus aventuras y peripecias mientras se ocupó de guardar un rebaño de ovejas. Y observa, cuando trata de averiguar la verdad de los extraños ataques que sufren, como son los propios pastores quienes so pretexto del lobo matan y roban el mismo rebaño que deberían cuidar.

En las aventuras sevillanas de Rinconete y Cortadillo se describe con toda la ironía cervantina la congregación de Monipodio, que viene a ser el trasunto de una cofradía o incluso de una contra-orden iniciática, con fines poco benéficos o piadosos, por cuanto se dedica al robo y el pillaje, eso sí, bajo la advocación mohatrera de María Santísima.

Una organización perfecta en su clase en la que además de una variada tipología de elementos del hampa no faltan los funcionarios de policía y justicia que deberían reprimir los mismos delitos de los que se benefician. Desnudo de cualquier sentido moral, la realización de toda clase de trabajo se aborda allí de un modo técnico, como algo profesional que es preciso hacer bien, según una serie de reglas fijadas por Monipodio:”cosa nueva es para mí, que haya ladrones en el mundo para servir a Dios y a la buena gente” se sorprende uno de los pillos. A lo que contesta otro más experimentado: “señor yo no me meto en tologías. Lo que sé, es que cada uno en su oficio puede alabar a Dios”.

La Sevilla donde se ambienta la organización de Monipodio, que Cervantes conoce tan bien, lejos de cualquier paradigma utópico constituye el paraíso de los picaros y maleantes: muchas leyes, normas y enredos varios, funcionarios ignorantes, desmotivados o venales, para que el hampa pueda campar a sus anchas. Donde dice cofradía digamos partido político o gran empresa y donde dice Dios, pongamos democracia, constitución o economía de mercado o creación de valor del accionista y ya tenemos el tinglado mohatrero con términos actualizados. Todo un modelo de Socialdemocracia a la española.

Puede que algún observador escéptico, o que no quiera complicarse la vida, aún siga pensando tras leer estas notas que no hay sino molinos donde nosotros vemos gigantes. Desde luego nos encontramos ante un gran desafío histórico. Que solo desde los valores de nobleza y sublime dignidad de un arquetipo del Bien, la Libertad y la Justicia como Don Quijote podemos abordar.

Es decir, desde los ideales del liberalismo clásico español.

 

Pos scriptum

Sobre las relaciones del doctor falsario con el Partido demócrata norteamericano y el siniestro plutócrata globalista George Soros, puede verse este enlace que me ha pasado una querida lectora, AQUI

Gracias

 

 

 

Chusmocracia

Hace ahora ocho años el catedrático Pedro Hurtado Valero publicaba un interesante y documentado libro con el sugestivo título de La Rebelión de las chusmas. ¿Es el destino fatal de las masas orteguianas convertirse en chusmas?

Creemos que no necesariamente, pero que puede ser así cuando las clases rectoras en una sociedad renuncian a su labor de educar y formar al populacho y, por el contrario, se dedican a excitar sus más bajos instintos, a su embrutecimiento programado.

La reflexión viene a cuento visto lo que estamos viendo cuando la indignación y la vergüenza por la conducta de muchos de nuestros supuestos compatriotas supera todo lo permisible.

Me refiero al bochornoso chalaneo entre pícaros, golfos, trileros y tratantes de ganado averiado perpetrado en el supuesto templo de la aún más supuesta soberanía nacional.

A las maniobras canallescas del doctor falsario para burlar a su odiado enemigo de otra tenebrosa y prostituida facción de las repugnantes zurdas españolas.

O al infame homenaje que vascos de pura raza vasca, compinches públicos del doctor falsario y su banda, rinden a cobardes torturadores, asesinos y criminales de pura raza vasca. O a las infames maniobras de los golpistas racistas catalanes de pura raza catalana para compincharse con el jefe de Gobierno de Su Majestad  para destruir la nación y subvertir impunemente la Ley y el Estado de Derecho.

Todo esto es posible porque el populacho, la chusma, abunda en la sociedad española. Abunda y por lo que se ve domina las instituciones, sustituyendo al pueblo.

El asunto es verdaderamente triste pero sin embargo coherente con el proceso de devastación programado de la Cultura y la Tradición españolas.

Para el verdadero liberalismo español la educación siempre ha sido fundamental. El liberalismo clásico español se basaba en una visión humanista, respetaba el mundo de los valores metafísicos, la Justicia, la Libertad, el Bien, la Belleza, cuyos valores trataba de realizar en el nivel político, social, cultural y, desde luego, personal. En la conciencia de cada hombre, para poder construir una sociedad basada en tales valores. El pilar político de la sociedad debe ser la promoción y defensa de la dignidad humana.

Por eso no es de extrañar la existencia de Leyes de Indias o la invención del Derecho de Gentes. De Economía política como la notable Escuela de Salamanca. O de grandes obras tales como El Quijote cervantino, las Empresas políticas de Saavedra Fajardo, obras como El Príncipe o El Discreto de Gracián….  O la pionera y extraordinaria obra de selección de personal del doctor, éste sí, Juan Huarte de San Juan, Examen de los Ingenios.

La clase dirigente española de la Monarquía, la oligarquía autóctona compinchada con la plutocracia globalista, dedicada en buena medida al expolio y saqueo, ha renegado de su obligación rectora, tiene una gravísima responsabilidad en lo que está pasando. Para favorecer a corto plazo sus intereses materiales, muchos bastardos, ha abandonado la tradición histórica de España para promover las aberraciones del marxismo cultural a lo Alinsky, Gramsci o la Escuela de Frankfurt. Chusma es chusma. Vulgo es vulgo.

Y, como decía Cervantes, sea cual sea la clase social a la que pertenezca, vulgo es el que no sabe.

No es cuestión solo de leyes electorales o incluso de pucherazos. No puede haber una democracia digna de tal nombre cuando la chusma sustituye al pueblo. Si es que no la hemos sobrepasado aún, como nos ya advertían los filósofos griegos estamos en la antesala de la tiranía.

 

 

De fronteras, membranas y límites

Nos explicaba Borges que el Universo, que otros llaman Biblioteca, se compone de un número indefinido tal vez infinito de galerías hexagonales, con vastos pozos de ventilación en el medio, cercados por barandas bajísimas…

También que a cada uno de los muros de cada hexágono le corresponden cinco anaqueles y que cada uno encierra  treinta y dos libros.

Según el segundo axioma borgiano el número de signos ortográficos es veinticinco.

Sea como sea, incluso el caos más monstruoso está ordenado al menos en hexágonos, anaqueles y libros. La Biblioteca incluye también todas las estructuras verbales, todas las variaciones que permiten los veinticinco símbolos ortográficos.

No todos tienen sentido al menos conocido ni simbolizan una realidad descifrable.

La Gramática, la Sintaxis, la Semántica pueden ser meras cábalas, ilusiones para hacer comprensible el caos y crear civilización o trabajo útil. Pero sin estos límites culturales a la entropía no hay conocimiento ni tampoco forma de transmisión del mismo. Sin códigos el Universo deviene en idiolecto indescifrable.

El Universo es una realidad vibratoria. Los sentidos nos permiten una especie de ventana de oportunidad para acceder a partes o fracciones limitadas de esa realidad vibratoria. Nuestro cerebro, que es Naturaleza y Cultura, traduce la impresión de esas vibraciones en ideas, sentimientos y promueve conductas.

El orden es una simple necesidad cultural ¿o también lo es de la Naturaleza? El sentido, el cosmos, que es lo que significa universo ordenado ¿es una superstición propia de la finitud humana o una necesidad de la manifestación?

La naturaleza tiene límites. Las galaxias, los sistemas solares, los planetas, los ecosistemas con sus biotopos y biocenosis se pueden definir porque tienen límites. Incluso cada criatura por pequeña o sencilla que sea los tiene como condición sine qua non para ser. Seres diferenciados en tejidos. Hasta la célula posee membranas. Y los átomos, órbitas electrónicas con límites de probabilidad.

La membrana es una pared o barrera que delimita un medio exterior de otro interior. Por tanto es una estructura necesaria para todo ser vivo, como único procedimiento para crear un medio interno. Con su propio metabolismo que permite una fisiología y el mantenimiento de una anatomía.  Los únicos seres vivos sin membrana plasmática son los virus que necesitan de otros seres vivos para su propia supervivencia.

Creemos que recordar todas estas cosas tan archisabidas viene a cuento cuando asistimos con renovada perplejidad como hoy es preciso demostrar lo evidente. Que ningún sistema sea natural, social, político o económico, puede vivir ni menos sobrevivir sin límites o fronteras, que precisamente le distingan o diferencien del medio exterior.

Sin embargo, Su Santidad Paco I El Irenista viene abogando de modo asaz impertinente, chocante y desde luego incoherente, porque no practica en lo propio lo que exige a los demás, la abolición de fronteras. Tampoco su irenismo que tanto recuerda al del oscuro payaso de ZP, el farsante mohatrero de la Alianza de las Civilizaciones inventada inicialmente por un ayatolá jomeinita, se aviene con propuesta de razón al abogar por una suerte de siniestro multiculturalismo, por el que todas las civilizaciones vendrían a ser igualmente respetables.  Una comunidad de carmelitas descalzos o una tribu caníbal. Los derechos civiles y la igualdad de todos los ciudadanos ante la Ley propia de la civilización europea o la teocrática saria islámica amparadora de normas medievales para árabes semi salvajes o de la opresión de la mujer. La libertad de expresión, cátedra o conciencia con el islam que significa sumisión, sometimiento, a una pretendida voluntad divina expresada de modo fijo e inamovible en el desierto arábigo y en lengua árabe hace varios siglos.

La conclusión final en coherencia de los planteamientos del Papa irenista supondría el final de toda teología, en cuanto significa orden intelectual de lo sagrado, y por ende, de la propia Iglesia Católica que administra y mantiene una de esas formas teológicas en la Historia.

Pero esta fase del promovido “vale todo” no puede ser sino una fase transitoria. Una fase de destrucción de estructuras y órdenes de toda clase. Nacionales, culturales, jurídicos, tradicionales, lingüísticos,… Algo parecido a la infección de una célula por un virus. El virus trastorna el ADN celular, trastocando el mensaje genético y logrando que la célula sintetice las proteínas del virus en vez de las suyas.

En este proceso llama la atención el colaboracionismo de las Izquierdas, traidoras no solo a sus sociedades y naciones sino especialmente a la clase trabajadora que dicen defender y que constituyen su pretexto político.

El final de esta transición será el caos más absoluto o con toda probabilidad, otro orden que creemos muy probablemente despótico. Otra forma de sumisión, a la plutocracia internacional.  El globalismo actual manipula el cosmopolitismo como movimiento integrador que subordina los intereses de una fracción o de una nación en los intereses de un Todo, supuestamente mejor.

Contra este desastre anunciado disponemos de nuestro sistema inmunitario. Que debe identificar, distinguir, valorar y enfrentar las amenazas. En el caso de lo cultural, es preciso recuperar la distinción entre consentir y tolerar, hoy intencionadamente confundidas. No es lo mismo tolerar que consentir.

La tolerancia es una virtud del competente y del fuerte. Del que tiene criterio para establecer los límites de lo que debe o no ser tolerado y desde luego la voluntad de aplicarlo.

Por el contrario, el consentidor es un defecto o vicio del inepto, débil o cobarde. O bien carece de criterio para distinguir lo bueno de lo malo, por lo que no tiene criterio de aceptación o rechazo de conductas, o es tan débil o cobarde que aunque lo tuviese no se atreve a aplicarlo.

Al cabo, el lenguaje nos permite ordenar la monstruosa Biblioteca borgiana. Dar sentido a la realidad, crear orden y civilización. No todos los libros de sus anaqueles tienen sentido o mantienen un relato coherente. No todos, aunque sean coherentes, resultan igualmente recomendables. Umberto Eco nos dice que la Biblioteca monacal puede desaparecer como resultado de ciertos intentos de proteger el contenido del Finis Africae del conocimiento público. Si un ciego y fanático Jorge (no Borges) sino de Burgos la prende fuego. De ella sólo quedarían unos muros humeantes. El límite, ahora sí superfluo, entre dos nadas.

La capacidad de elegir es el ejercicio de la Libertad. Hoy amenazada cuando se difuminan o quitan los límites. Cuando de un modo torticero y con cómplices encanallados o ineptos se pretende acabar con la Tradición y la Historia.

 

Otro Sí digo

Y otra más sobre lo mismo

 

 

La moda simoniaca llega a la catedral de Lugo

La catedral de Lugo inicialmente construida a imitación de la de Santiago es un ejemplo de lo peligroso que puede resultar para el patrimonio artístico y cultural cuando se dispone de mucho dinero y poder pero menor gusto o criterio estético. Todo un repertorio de estilos arquitectónicos diferentes, e incluso opuestos en su forma de concebir el Arte, ensartados con mejor o peor criterio.

Parece que no soy el único, ni el más experto, en verlo así: para el profesor Lámperez la impresión general producida en Santiago, no solo por la magnitud, sino por el acierto en las proporciones y la maestría del estilo, es en Lugo menor, como de algo tosco, vario e inarmónico.

El contrato para su erección se firmó en el siglo XII entre un obispo llamado Pedro Peregrino y el maestro Raimundo de Monforte, al que debiera suceder su hijo y a quien Murguía con la fantasíosa imaginación galleguista identificara nada menos que con el famoso Maestro Mateo. La catedral sería una versión galleguizada del modelo auvergniense.

La edificación se realizó en tres etapas, completándose en el siglo XVIII en un estilo neoclásico, muy frío, que a mi juicio le pega al románico primitivo como a un Cristo tres pistolas.

Para mi lo más interesante de esta catedral es la fuerza telúrica especialmente concentrada en la capilla o girola donde se encuentra expuesto el Santísimo, el triforio, la bonita talla de la Virgen de los Ojos grandes, patrona de la ciudad lucense, así como la singularidad de un curioso capitel, del que me he ocupado en otras ocasiones. Se trata del capitel situado bajo el tímpano sobre la puerta septentrional que se puede ver desde el exterior. Este último sugiere una sugestiva coincidencia con la leyenda occitana provenzal francesa de la Magdalena, descrita por el Nobel Federico Mistral entre otros autores.

En efecto, sobre el pecho del Salvador descansa una preciosa figura femenina joven con collar y todo que nunca podría confundirse con San Juan. Sin embargo, Manuel Murguía, el esposo de Rosalía de Castro, trata de salvar la ortodoxia diciendo que se trata de San Juan:  “Vese allí el bulto de la cena por cierto que San Juan evangelista apoya la cabeza sobre el hombro del divino maestro- pudiendo…” Pero tal identificación no es exacta. La evidencia es que no se trata de un hombre. La forma citada ni siquiera es andrógina sino claramente femenina y además no puede ser San Juan porque en tal caso su figura estaría repetida ya que también se encuentra algo más disimulada en la esquina contigua interior del capitel: es la figura barbilampiña que realiza con el índice derecho extendido, análogo al de otras representaciones del San Juan, (el Bautista), del propio Leonardo como la famosa del Louvre o la del Baco iniciador en ese mismo museo. Signo vinculado a la tradición esotérica universal. Pero si en la pintura de Leonardo la figura resulta equívoca por su buscada androginia en el caso de nuestro capitel no hay duda de que se trata de una bella mujer joven.

Murguía explica que el dístico grabado en las caras del ábaco, acaso para distraer de la heterodoxia de la figura femenina, dice lo siguiente:

                   discipulus domini placidi dans membra quieti

                   dum cubat in coena ocelestia vidit amaena 

Que podría traducirse por recostado en el regazo del Señor durante la Cena el discípulo amado vislumbró la belleza de las cosas celestiales. Lo que ligaría la tradición del simbolismo de la Puerta al éxtasis, al Apocalipsis (que como sabemos significa revelación en griego) y al grial con la sagrada Cena.

Así pues, el antiguo capitel lucense nos sugiere interesantes hipótesis heterodoxas, tanto en lo referente a la hipótesis de la Magdalena como grial, cuanto de modo indirecto a la asociación de la ingesta en la Sagrada cena con el éxtasis revelador de misterios espirituales.

 

Pero, a lo que íbamos, lo de la simonía. Antes de estos grandes logros del progreso mercantilista no sucedía así. La catedral de Lugo estaba abierta en las horas normales del día a los fieles cristianos o visitantes en general. Que un templo, que no olvidemos que es un lugar sagrado, se cierre al fiel, al que se le exigen cinco euros (en otras es más caro aún) para poder entrar, parece algo verdaderamente simoniaco. Aclaro que estoy hablando de poder entrar al propio espacio sagrado, al templo, no me refiero a museos catedralicios, sacristías u otras dependencias adyacentes de más o menos mérito o interés artístico en los que puede resultar razonable cobrar entrada. En mi opinión, viene a constituir la institucionalización de la compraventa de algo espiritual, como es el disfrute de un lugar que debiera acoger al que desee un espacio y tiempo sagrados para el sosiego espiritual, la devoción o la contemplación.

La cosa aún es más grave e inmoral cuando el contribuyente español es el que sufraga con su esfuerzo fiscal casi todos los gastos del clero y sus instalaciones, salvo la pequeña parte en términos relativos del presupuesto eclesiástico aportada libre, directa o voluntariamente por los fieles católicos en forma de limosnas o donaciones. Tampoco la Institución que hace negocio con esto paga IBI u otros impuestos locales ni siquiera por inmuebles distintos de los propios templos.

Para colmo, el peaje simoniaco lo cobran los mismos que con una estulticia, frivolidad e incoherencia más propia de quinceañera con sobresalto hormonal que de sabia matrona bimilenaria exigen muy puestos en píos filántropos que desaparezcan las malvadas fronteras nacionales y que pase quien quiera sin control alguno a España y demás países europeos. Claro que soluciones vendo que para mi no tengo. Los gigantescos muros defensivos del Vaticano no han sido derribados, que se sepa. Tampoco los ingentes recursos financieros de ese extraño y riquísimo Estado se ponen a disposición de los invasores movidos en su mayor parte por las mafias globalistas de trata de personas, ahora irresponsablemente benditas por la Jerarquía.

A este paso el fiel o el viajero que quiera entrar en las catedrales u otros templos de culto católico va tener que llevar la faldriquera bien provista. Y si acaso va acompañado de su familia mejor utilizar tarjeta de crédito para hacer frente en cómodos plazos a la suma exigida.

Amén.

El hemistiquio de Purita Batet

Muchos estaban convencidos que Purita Batet tenía el simple valor de ministra objeto, o ministra de cuota para hacer bulto. Otros calumniosos maledicentes del malvado trifachito de que se trataba de una especie de becaria Lewinsky para las felaciones pronto pago a gentes de pura raza superior. Otros más, de una sectaria pro-golpista catalana colocada por el yernísimo falsario como remedio a su malsana e incurable voluptuosidad. Pero no, Justicia es reconocerlo, el nombramiento de Purita como Tercera Magistratura de la Monarquía nos ha revelado las antes ocultas habilidades de la señorita Purita y constituye el más severo mentís de que sea un bien mostrenco o mostrenca, sino que más bien nos hallamos ante una rara avis en el abigarrado zoológico social comunista golpista: estamos ante un auténtica culta latiniparla.

Entre tantas idas y venidas de oficio para arriba, oficio para abajo, estese a la parte y parte a la estese, otro sí digos, considerandos y considerandas, letrados y letradas, sin excluir meter en la farragosa melé al mismísimo Tribunal Supremo o a Su Majestad a quien se pretendía obligar a recibir a sus queridos compadres golpistas, traidores y presuntos, se nos ha revelado el gran talento oculto así como la exquisita sensibilidad de la sin par latiniparla.

Podemos sostener en exclusiva según indican nuestras fuentes, que Purita está sinceramente preocupada por temas que ahora suelen pasar desapercibidos o son poco apreciados entre votantes y consumidores víctimas de la moderna educación socialista. Me refiero a la búsqueda de la cesura, de la pausa para lograr una declamación armoniosa, pura melodía capaz de suspender el tiempo como al abad Virila en el monasterio navarro de Leyre o a Ero, otro santo durmiente en el más próximo de Armenteira. Un tiempo para los profanos y otro diferente a la medida y deseo de socialistas y sus aliados golpistas.

Tras laboriosas pesquisas hemos podido deducir que buscaba rescatar el hemistiquio, ese oportuno corte de los versos por la mitad.  Con tantos extraños dímes y diretes pretendía que los superfluos dictámenes requeridos a unos y a otros se plasmaran en hermosos versos y además estuvieran divididos en dos partes iguales para lograr el deseado efecto de pausa y suspensión temporal. Pero no. No tragaban los muy insensibles. Primero, los oficios y dictámenes venían en aburrida prosa prosaica de marcado jaez jurídico. Luego de rechazados por la exquisita Purita, puestos ya en versos pero de sílabas impares, y así no había manera de colocar hemistiquio que valga.

S. E. con santa paciencia catalana, entre otros sí digos del jurídico frontón incluso puso un ejemplo de cómo debiera redactarse la cosa. El declamar así:

Que muchos Entelles fagamos da Dares,

Y muchos también de Darés, Entelles.

No es correcto. En efecto, de aquesta manera el primer hemisquitio del segundo verso no estaba completo. De modo que había que ponerlo de otro modo, acaso así:

Que muchos Entelles   fagamos ya Dares

E muchos de Darés   fagamos Entelles.

Sí. Suena mucho mejor como Purita nos explica.

Pero mientras holgamos en tan bonito ejercicio de hemisquitio va, o hemisquitio viene, vengan días y vengan ollas, como diría Sancho, he aquí que los escribanos notoriamente hartos por tanto intento de tomadura de pelo disfrazada de sensibilidad culturana se impacientan. La prevaricación parece clara, tanto como que el sol pace estrellas en campos de zafiro.  Vulgo: amanece. Y la sin par Purita, como buena catalana del «procés», se acojona con perdón. Se acabaron las mariconadas.

Suspenso que te crió,  a ¡volver en setiembre, después del indulto!

 

El ritual satánico de Madonna en Israel

Según mi costumbre este año tampoco había visto el festival de Eurovisión, un evento dicen que musical que me parece penoso, síntoma de la decadencia de Occidente y del Arte.  Para colmo y mayor entropía o confusión se celebraba en Israel, que no parece que pueda considerarse Europa desde ningún concepto, ni geográfico, ni político, ni artístico. Misterios y trágalas del sionismo.

Tradicionalmente la España progre, la única que cuenta en la tele, la (sub)cultura y la política, aprovecha la ocasión para hacer el ridículo y sacar algún adefesio, mamarracho, esperpento, chiquilicuatre o bodrio de estética LGTBI almodovariana, felatríz socialista u horda podemita. Sin embargo, pese a tanto afanoso desvelo de nuestros próceres y próceras, creo que en esta ocasión no hemos conseguido quedar los últimos.

Pero, si desde el punto de vista del Arte la reunión suele carecer de importancia, salvo como digo para constatar el imperio del mal gusto y la creciente decadencia de Europa, este año el asiático y teocrático Estado de Israel nos ha sorprendido con un acto satánico en el que el vejestorio Madonna ha servido de siniestro hierofante o suma sacerdotisa.

Ya digo. No lo había visto en vivo, pero, avisado por un amigo horrorizado, sí he podido rescatar un vídeo del que oportunamente se han eliminado los gallitos con los que la diva dicen que deslumbró al degradado populacho presente. Degradado estéticamente por gustarle este bodrio y / o degradado por aplaudir un nauseabundo acto satánico, con sacrificios humanos simbólicos incluidos.

La estética de la intervención de la depravada diva vintage recordaba en algún momento la de Eyes Wide Shut, obra póstuma que le costó la vida, del maestro Kubrick.  También la de otro escándalo bochornoso, que demuestra en que manos de próceres y próceras degenerados y degeneradas nos encontramos, perpetrado para celebrar la inauguración del túnel de san Gotardo en los Alpes.

Lo del otro día se trata de un acto de magia negra, de una evidente burla del Cristianismo en la línea de las últimas declaraciones cómplices de Bergoglio.  ¿Tiene algo que ver con el incendio de Notre Dame o la profanación de templos cristianos en todo el mundo?

 

Aunque debe verse para valorarlo en su verdadera naturaleza cabe enumerar algunos de los rasgos principales:

El ritual comienza con un decorado de referencias satánicas. Efigie en rojo del diablo, escalones, monjes negros… descenso de fuerzas maléficas para reconstruir el Templo de Salomón con unas columnas que curiosamente parecen tramos de gasoductos. La suma sacerdotisa aparecía tuerta, supongo que para resaltar y simbolizar el ojo que todo lo ve tan caro a la élite criminal que gobierna el mundo. Vestida de negro con un horrendo atuendo litúrgico reptiliano y con calaveras al estilo de la poderosa sociedad secreta cantera del Deep State en Yale.

Luego del descenso por los escalones contra-iniciáticos  la hierofante satánica besa el suelo como un Bergoglio cualquiera. Entonces cambia la luz que pasa del rojo al azul.

Terrible la representación de sacrificios humanos sincronizado con el escarnio de religiones tradicionales. Aparece una figura femenina velada, ¿acaso Isis o Astarte?

La apertura de un portal dimensional.

Y la propia visión diabólica del astral inferior con la invasión de los demonios y la Bestia alimentándose de los vicios y pasiones de la humanidad degradada.

La Libertad amputada.

La visión del futuro con sufrimiento y destrucción por el Fuego y el Agua como paso previo a la contra “hierofanía” de la Bestia que esta liturgia representada asocia a la reconstrucción del Templo de Salomón.

Y que se relaciona con un dominio extraterrestre de seres de las estrellas que van haciendo desaparecer a la Humanidad.

 

Al final parece el famoso triángulo.

Y un cínico «wake up» (Despierta) para finalizar el ritual.

El populacho asistente aplaudió entusiasmado, ¿se regodea con el satanismo criminal o ignora el abc más elemental de la alegoría, el ocultismo y el simbolismo?

¿Cómo valorar este sacrílego acto satánico en Israel?

¿Se regodea la élite de su próxima victoria definitiva sobre la Humanidad?

O, al contrario, con rituales satánicos como éste, visto por millones de personas, ¿se trata de revertir el creciente despertar de las gentes más lúcidas?

No sé. Pero probablemente, no soy experto en estos eventos, nunca el Festival de Eurovisión habrá caído tan bajo como en el celebrado el pasado sábado en Israel.

NOTA:

El vídeo con el ritual de Madonna empleado para la redacción de este texto puede verse aquí

POST SCRIPTUM:

Para elevar nuestra tasa vibratoria y como desagravio al Arte, la condición espiritual del hombre y a la propia Cultura europea sugiero la audición de este sublime pasaje de Bach (pinchando en el texto resaltado en granate).

 

 

 

As rúas de A Cruña

                                    “Y dígolo sin arrojancia. Soy de Lugo y no lo niejo y tengo un hijo estudiando para crejo en Santiajo…”

 

Pido disculpas al lector por malsonante título que encabeza esta garita dedicada a la cosa municipal. Tal es también el de un curioso panfletillo galleguista del año 1978 que en un baratillo ha caído en mis pecadoras manos, y que luego voy a comentar.

Empecemos por recordar que el nombre histórico de la ciudad antigua capital de Galicia es La Coruña, aunque un Fraga querencioso de la egoísta explotación del galleguismo como forma de afirmarse en la poltrona autonómica compostelana y como revanchismo o resabios aldeanos contra la ciudad impusiera el pseudo indígena de A Coruña. Porque el verdaderamente indígena sería A Cruña, o así lo pretendía o tal la llamaba el fanático orate de Rodríguez Castelao, en referencia o recuerdo, al parecer, de una mujer indígena que viviera in illo tempore en esta zona de la costa gallega. Un Fraga, al que el sectarismo actual “agradece” sus imposiciones galleguistas, retirándole con cobarde alevosía el título de hijo adoptivo de la ciudad. El galleguismo, como la Roma de Viriato, no paga a traidores. Y los bizarros compañeros de partido del agraviado Fraga, en una muestra más de su oportunismo, cobardía y carencia de principios políticos o morales tampoco hacen nada por defender su memoria no sea que les critiquen la sexta.

Pero vayamos al panfletillo galleguista en cuestión.

El panfleto está escrito en gallego, por lo que intentaré tomar sus puntos principales lo mejor que sepa al lector cuando no resulte mejor reproducirlo tal cual. Su autoría se debe a un autodenominado Equipo de estudios urbans partido socialista galego.  Es curioso que al parecer sea el mismo partido al que perteneciera un español sin complejos como el ex alcalde Francisco Vázquez que tanto hizo por la ciudad, defendió la integridad de su nombre, e incluso se opuso por vía judicial, sin éxito final por desgracia, al humillante cambio de su nombre perpetrado por el despotismo galleguista compostelano.

Pero, salvando en justicia la figura del ex alcalde Vázquez, una de las mayores felonías del Partido socialista “galejo” convertido en incomprensible aliado de la carcundia periférica más retrógrada, o el lumpen de vomitonas y mareos vomitivos o mareas vomitivas, es sabotear, ningunear y destruir si pudiese la Cultura común española expresada en lengua española. La antigua importante ciudad española está siendo galleguizada a la fuerza gracias a una brutal maniobra de ingeniería social y lavado de cerebro con el propio dinero que se saquea a sus víctimas. El panfleto confunde democratización, sectarismo y galleguismo,  promueve un despótico y oneroso cambio de nombres de modo que a la antigua capital española, galleguizada a la fuerza no la conozca ni la madre que la parió.

En el citado panfleto del 78 ya se pueden reconocer varias de las pautas de sabotaje y destrucción de la cultura y toponimia españolas en la ciudad. “Nas nosas rúas fallan os nomes dos galegos ilustres, xeralmente, pro abondan os de políticos que caciquean na Galiza. Co que imos camiño de ser mais que un país con alma cultivada a xeito coas súas esencias orixinaes, un territorio ou campón con habitantes que aspiran a vivir en unha cultura postiza, feita de fóra a dentro e non de dentro a fóra”  La reveladora cita es de un tal Antón Vilar Ponte, gloria literaria sublime de la Humanidad ex aequo con Cervantes, Dante o Shakespeare.

De tal paletería, ignorante, obtusa y sectaria se nutre la política oficial galleguista de todos los partidos gallegos de la Restauración borbónica.

El sectario actual alcalde, al que al estar ligado a la Universidad parece que ni siquiera le cabe la excusa de la ignorancia como a otros miembros y miembras de su desgreñada y zarrapastrosa banda, acaba de cambiar el nombre de la avenida de Finisterre, nombre latino y conocido en todo el mundo, por el ridículo indígenista de Fisterra, que más bien suena a chistorra. Fanatismo sectario, ignorancia, con sus consecuencias de despilfarro cuando no malversación de caudales públicos. Mas toda aberración es poca cuando pinta el caso patriótico de sustituir lo que estos felones ignorantes llaman la lengua del imperio por la lingoa nacional. Es decir, lo que Rosalía o la Pardo Bazán llamaban simplemente el dialecto.

Pero el panfletillo va desgranando como en una especie de caza de brujas otras de las denominaciones que es “galleguista democrático” cambiar según su peculiar y sectario criterio por otras más indígenas. Algunas de estas acusaciones inquisitoriales con sus ocurrencias sustitutivas ya han sido sentenciadas y ejecutadas, otras esperan turno en esta purga despótica galleguista. Entre éstas la de la plaza del Pintor Álvarez Sotomayor que ha de llamarse Praciña do Consulado según estos modernos salvajes iconoclastas.

No deja de ser curioso lo de las prioridades municipales actuales. La mentalidad dominante de paletería y romería de feria y juerga para el gentío irresponsable e ignaro en vez de gestión de una moderna conurbación urbana con todos sus complejos procesos logísticos y medio ambientales asociados. Un ejemplo: los procesos de la estación de depuración de aguas residuales de Bens que afecta a unos 600.000 usuarios de La Coruña y municipios limítrofes dependen del funcionamiento de un único y vetusto transformador eléctrico que pudiera cascar en el momento más inoportuno, pero no hay presupuestos para instalar otro alternativo que le proporcionara mayor fiabilidad a la planta que trata en torno a 50.000.000 de metros cúbicos de agua al año. Parte sustancial del dinero saqueado al contribuyente se va en festejos, mamonadas social-podemitas que dejan el escenario del crimen como puede admirarse en las fotos, propaganda vacía o y engañosa o se dilapida en cambios con criterios sectarios en los nombres de las calles. Así, por ejemplo, la antes dedicada a don Juan Canalejo malvado falangista vilmente asesinado por los filantrópicos socialistas en una de las siniestras sacas de Paracuellos. Otro proscrito: El general Millán Astray, procedente de una familia coruñesa de juristas, aunque tosco en las formas pudiera considerarse un militar valeroso con preocupaciones o ideas sociales avanzadas en la línea de Concepción Arenal al promover la rehabilitación personal de reos dentro de una unidad especial de la milicia.

Hay que reconocer que en esta obra de devastación de la que hacemos mérito, los socialistas, desde que se fue Vázquez, han sido precursores y maestros de pelouros y vomitonas podemitas mareadas. Cuando yo estaba en activo visitaba con alguna frecuencia la Unidad municipal de gestión de permisos y  licencias para obras e instalaciones en la vía pública para interesarme por la marcha de los expedientes a mi cargo. Me atendía con gran eficacia y amabilidad su responsable, una dama de mérito que no de cuota, en la tercera planta del palacio municipal de María Pita. Una de las veces, al entrar en las dependencias de la Unidad me encuentro con gentes desconocidas. La Unidad había sido desahuciada y el lugar estaba lleno de okupas. Después de indagar por los pasillos me encontré a un conserje que me indicó a dónde habían trasladado la Unidad administrativa que buscaba.  Todos habían sido desterrados y se hacinaban como piojos en costura en un pequeño chiscón bajo cubierta. ¿Pero que os pasado? Nada, nos han echado para colocar a los de la normalización lingüística. Excelentes criterios de moderna y eficaz gestión socialista como puede verse.  Toda una «presunta» malversación de fondos públicos.

Se han conocido sucesos escandalosos en los que  recursos municipales se disponen para mayor granjería de compinches y amiguetes. Pero además de España y la Cultura española la banda municipal tiene un enemigo particular a destruir. El malvado automovilista, convertido en payaso de todas las bofetadas sorosianas, ha de ser perseguido a muerte aunque sin empacho se cobra religiosamente un impuesto municipal de (teórica) circulación. Se eliminan despótica y arbitrariamente puestos de aparcamiento o carriles de circulación en lugares necesarios para promover carriles de bicicleta o patinete a pilas, cuyos conductores, no obstante, suelen preferir ir por las aceras aterrorizando a los peatones. Se cierra el paso en zonas de la ciudad con nefastas consecuencias para la vida ciudadana, el comercio de proximidad y la actividad social de las zonas afectadas. No hay más que pasear por la ciudad para comprobar la mortandad epidémica causada en muchos locales dedicados al pequeño comercio por estas arbitrarias medidas.

A ello también favorece la lamentable política de especulación para medro de grandes constructoras de potenciar nuevas grandes superficies arruinando a las inmediatas anteriores. Una política en el que el negocio, y las comisiones asociadas, se encuentran en la construcción más que en servicio. En la que los costes para unos son ingresos para los poderosos. Una política de socialistas, comunistas y vomitonas varias dirigida a favorecer al gran Capital y a relegar sino hundir a la pequeña y mediana empresa de proximidad y de entramado local. Lo que indica o debiera indicar al observador lúcido quiénes son sus verdaderos amos, a los que se deben y favorecen. Una izquierda falsa promovida por servicios secretos y mercenaria de la plutocracia globalista internacional. Y vorazmente depredadora: muchos jubilados o damnificados por la crisis se ven ante una heroica decisión el temido mes que toca pagar el IBI: ¿Comer o pagar?

Aún hay más. No se respeta a la opinión ni los derechos civiles. Se pretende reeducar al ciudadano de acuerdo con los nefastos y devastadores criterios de ingeniería social que impone el agente Rothschild Soros a la entrópica banda social comunista vomitona. La feria taurina es despóticamente prohibida. Con nocturnidad y alevosía, a traición como se corresponde con esta chusma, un cobarde degenerado de la banda del mareado alcalde ordena destruir la tradicional alfombra floral que paciente y artísticamente había elaborado un grupo de coruñeses en homenaje a la Virgen del Rosario, patrona de la ciudad. En las fotos al margen la prueba, el antes y el después de esta fechoría totalitaria contra los católicos y contra los coruñeses respetuosos de las tradiciones en general. Fechoría vilmente perpetrada con la cobardía que distingue a estos miserables ninguno da la cara por la felonía una vez denunciada, ni tampoco dimite ni es obligado a dimitir nadie.

 

Es evidencia de razón que nos encontramos inmersos en un proceso de decadencia en toda Europa, agravado en países como España en que el Estado parece conspirar contra la nación. Nuestra casta política, en gran parte estulta, corrupta y prostituida, actúa contra la sociedad civil. Desde luego no sólo es la política municipal la que falla, ni a ella es achacable todo lo que nos pasa. Sin embargo, es apremiante buscar oportunidades y contrarrestar amenazas dentro del proceso de globalización al que estamos siendo sometidos. Tenemos ejemplos de ello en la ciudad de La Coruña como la gesta empresarial de Inditex. Pensar e intentar desarrollar una idea de ciudad que tenga algún futuro. Es preciso desarrollar una gestión municipal moderna e integrada basada en criterios técnicos, dotada de unos sistemas de transporte y logístico eficientes y con el objetivo de favorecer a la población. Buscar el bien común sin sectarismos sorosianos ni maquinaciones de ingeniería social para embrutecer a la gente. La política como servicio al ciudadano y no al revés, el ciudadano a merced de las canalladas que se le ocurran a las hordas. La política para resolver problemas, no para crearlos.

Y desde luego no creer, como hacen los de la vomitona con el patán alcalde a la cabeza, que con quitar el histórico Finisterre y poner el paleto nombre de Fisterra ya tienen justificados momios y poltronas para pillar durante cuatro años y el que venga detrás que arree.

 

 

 

 

Fugaces impresiones viajeras sobre la decadencia de España

España siempre fue una especie de continente en pequeño. Con gran variedad de climas y paisajes. De biotopos y biocenosis, como se dice ahora. También de tradiciones y mentalidades. Pero con una especie de vocación universal. De Universo, es decir de Uno en lo vario, en lo heterogéneo, en lo diverso. Las anteriores generaciones de españoles no habían perdido la conciencia común, el sentido de pertenencia a una honorable unidad superior, incluso a uno y otro lado de inmensos océanos. Hoy ya no parece que siga siendo así. Tras cuarenta años de política disgregadora de la Monarquía y de graves destrozos en la Cultura o la educación, incluso con la persecución de la lengua común desde las instituciones borbónicas periféricas, los antiguos españoles se encuentran en extinción, sustituidos por nuevas generaciones de lugareños vascos, catalanes, gallegos, riojanos, canarios, valencianos, andaluces, extremeños… Además de las onerosas autonómicas servidoras de su cacique respectivo, incluso la televisión pública supuestamente nacional contribuye a esa fragmentación con sus programas regionales, en los que cada lugar parece el ombligo del mundo.

Cuando se viaja por España a través de cientos de kilómetros, cruzando paisajes de las regiones privilegiadas por el Régimen así como de las sacrificadas o relegadas, se constata hasta qué punto se haya deteriorada la nación española, fragmentada en diversos feudos, más privilegiados por él cuanto más ventajistas, traidores e insolidarios con el resto.  Así, un ejemplo: El Norte de Aragón tiene carreteras de varia condición. Unas son buenas o pasables, sobre todo comparadas con las semejantes francesas del otro lado de los Pirineos. Otras, incluso “nacionales” aunque con asfalto son viejos caminos de cabras, que contrastan con las modernas autovías, que no falte de ná, que adornan la vecina Navarra, la del Foro y los viejos carlistas recauchutados en no menos fieros batasunos. Y del  insolidario privilegio, siempre antiliberal. Claro que, para compensar, muchos de los rótulos indicadores navarros están solo en lengua indígena, de manera que no se sabe lo que significan.

Pero la desolación parece mayor en Castilla o León. Los campos parecen desiertos salvo por las filas de peregrinos que la atraviesan, a veces con andares torpes fruto del cansancio o del sufrimiento físico, camino de Santiago. A mil quilómetros, al principio de la parte española de una de sus variantes, en la colegiata de Roncesvalles ahora llamada “Orreaga” en lengua indígena, un grupo de devotos peregrinos oía Misa concelebrada por un cura oriental que hablaba en su lengua tan incomprensible como el vascuence. El único español allí era yo.

En muchos lugares especialmente en La Rioja, Castilla, León o Galicia, la atención a los modernos peregrinos ya es la actividad económica más rentable, una especie de moderno barbecho semillado con estampitas y todo impresas en la famosa compostela. Con el calendario fenológico primaveral los peregrinos son más esperados ahora que otras tradicionales especies viajeras estacionales como las golondrinas, las tórtolas o las cigüeñas. Albergues, hostales, bares o casas de comidas les esperan como agua de mayo. Muchos antiguos monumentos religiosos como el monasterio benedictino de San Zoilo en Carrión de los Condes han cambiado su destino para escapar de una segura ruina. Ahora reconvertido en lujoso hotel. Por sus claustros o demás dependencias ahora pasean huéspedes alojados en lugar de monjes. El templo, desierto durante mi vista, mantiene una elevada condición vibratoria telúrica, acaso por la presencia de aguas subterráneas del álveo del río Carrión en su subsuelo.

No deja de ser curioso el fatigoso caminar de los peregrinos hasta el ocaso, en dirección hacia donde se pone el Sol. En la oscuridad de la noche brillan las estrellas donde antes estaban deslumbradas por la potencia de la de nuestro propio sistema solar.  Y el viajero puede enmarcar su propio devenir con el del cosmos y sus abismos infinitos. Y así tomar conciencia de que aunque pequeña criatura, mini planeta errante, forma parte de un Todo. En algunos casos, tal luz salió de la estrella lejana antes del principio de nuestra historia conocida. Antes del comienzo de nuestro propio Tiempo.

Llama la atención del viajero la insólita presencia de extraordinarios monumentos artísticos en poblaciones decadentes o casi estancadas en el Tiempo. Un Tiempo, sí, que parece haberse detenido en algunos lugares sagrados: Sasamón, Castrogeríz, Frómista, Carrión, Sahagún… Joyas que son como mojones de un pasado digno, honorable, con otro concepto de la vida. Es curioso observar las cicatrices del Tiempo o los replanteos sobre la marcha de algunas de sus plantas o concepciones arquitectónicas. Y testigos de lo que fuese una importante nación hoy desvastada, saboteada por su clase dirigente mercenaria y estúpidamente jaleada por cierta chusma embrutecida, engañada, envilecida e identificada con los próceres más canallas o mercenarios. Una honorable nación antigua, que lograse las mayores e inauditas gestas, postrada y a las puertas de su desaparición. Esperando el machetazo definitivo que, si sigue así sin reaccionar ante el peligro, fatalmente ha de llegar más pronto que tarde.

¿Qué dirían hoy nuestros Azorín, Unamuno, Baroja, Machado? Ignoro si hoy proscritos como gente peligrosa por la moderna pedagogía socialista y golpista arrebatacapas. Gentes que nos enseñaron a muchos jóvenes de nuestra generación a amar a España y al español, su prodigiosa lengua. Desde luego el gran Valle, ninguneado en su tierra natal por Feijóo y su bien cebada corte de ignorantes galleguistas enmucetados, no necesitaría los espejos curvos del callejón de Álvarez Gato para explicar su teoría del esperpento. Basta con poner uno plano para ver reflejada la grotesca realidad en puritos cueros. Tampoco su Lámpara maravillosa, hoy ya casi apagada. Como la famosa lucecita roja azoriniana.

Pero si los del 98 parecen que habitaron una galaxia, muy, muy lejana, aún hay cosas que perduran. A través del rosetón meridional de su imponente iglesia de origen templario dedicada a Santa María la Blanca se filtra la luz solar que tarda en desperezarse en la fría mañana de Villalcázar de Sirga. Ahí, en la capilla de Santiago, están las tumbas de Felipe, hermano del Rey Sabio. Un personaje interesante que fuera compañero en la universidad de París del alquimista Alberto Magno o de Tomás de Aquino. Curiosa la tumba del teólogo de Trento en la rara e impresionante iglesia de los Jacobinos en la ciudad francesa de Toulouse. La virgen, acaso la misma que inspirara Las Cantigas al rey poeta, vigila protectora el sueño eterno de su hermano en la capilla de Santiago.

Pero de la singular iglesia española templaria de Villalcázar de Sirga hablaremos en otro futuro texto.

 

Fotos del autor, excepto la primera:

Mapa de España antes del desastre o fragmentación autonómica (Fuente: Internet)

Estella, la de la corte carlista, facción borbónica de otro rey bastardo como Fernando VII

Pórtico románico del antiguo monasterio benedictino de san Zoilo, hoy transformado en hotel

San Tirso en Sahagún de Campos

Iglesia de santa María, antigua encomienda templaria de Villálcazar de Sirga

 

 

 

 

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