Alfonso De la Vega

La Garita de Herbeira

Artículos, solfas y epistolarios

Leonorcita no va a heredar

Creo es más fácil quejarse de los políticos, incluso con el recurso frívolo a chistes como efímeros fuegos artificiales, que tratar de entender el juego último  mecanismos que les mueven. A tratar de comprender algunas de las líneas de lo que nos ocurre dedico estas líneas. El caso es que un número creciente de compatriotas se va dando cuenta del verdadero papel mohatrero de la Monarquía en las instituciones españolas. Que hoy forma parte del problema institucional al facilitar una pátina de legalidad al proceso revolucionario en el que se encuentra inmersa España desde el golpe de Estado del 11 M. Y que no se opone sino que legitima, cohonestándolo como normal, el siniestro programa de destrucción de la unidad española que parece querer patrocinar los agentes del NOM. El último gesto desenmascarante ha sido nombrar candidato a presidir Su Gobierno a un personaje de la catadura del falsario en complicidad de bolcheviques, terroristas, presidiarios enemigos de España.

Hasta la abdicación de Juan Carlos I el tinglado de poder real recubierto con la máscara constitucional se basaba en la paradójica sintonía y complicidad entre el titular de la Corona y los dirigentes socialistas. Ambos se proporcionaban legitimidad y respetabilidad y aceptación ante sus respectivos públicos. Ambos se tapaban los abusos, desfalcos y la corrupción sistémica del Régimen. Para la plutocracia nacional e internacional la situación era muy conveniente. La demagogia del socialismo corrupto de falsa bandera con todo el aparato de control de la opinión pública permitía asoballar a la clase trabajadora, sometiéndola voluntariamente al régimen manteniendo el orden social, pese a que su situación en cuanto a derechos laborales y precariedad comparativamente fuese empeorando durante la supuesta democracia, poniendo en peligro a largo plazo incluso la estabilidad y continuidad de la clase media, el mayor logro del franquismo. O que, protagonizado o amparado por el socialismo biutifullero de falsa bandera, se perpetrara una radical desamortización del estratégico sector público español procedente de la política industrial, económica y social. Un patrimonio hurtado al pueblo español a precio de saldo que está en la base de muchas fortunas amparadas luego en el IBEX. Para colmo se iniciaba el proceso de generación de deuda mal llamada soberana, que precisamente destruye la soberanía nacional, arruina a los países, engorda el cáncer autonómico pero desde luego también los intereses y negocios de los usureros en la trastienda del tenderete. Era una época en la que el socialismo prefería cebarse y cebar a sus amos sin desmandarse. Este desmandarse significa caos, subversión, revolución, al servicio del NOM.

Pero ahora nos encontramos en otro momento histórico, claramente patente desde que se obligara a abdicar a Juan Carlos y se encaramara en el trono su inepto hijo. Ya el anterior paradigma no vale. La abdicación de Juan Carlos formaba parte de este proceso revolucionario porque la figura del anterior rey se consideraba un mayor obstáculo para tal desarrollo, que la que puede significar la inane en lo intelectual y moral de su hijo. Durante el desquiciante y lamentable reinado de Felipe, el condecorado con la Jarretera por el enemigo okupa de Gibraltar, estamos inmersos en un zoco árabe incluso con presidiarios y terroristas en la que se subastan cargos y cargas, se humilla a la nación y las mayores fechorías quedan casi impunes. Todo un fracaso que demuestra una ineptitud casi patológica, o que ¿se encuentra sometido a alguna suerte de chantaje?

Un personaje amargado, dominado, que se deja humillar impunemente en público. Que no actúa ni como debe ni como se espera de él en defensa de España. Y que si esto sigue así no va a tardar en ser barrido por la riada revolucionaria.

Algunos dicen que no es que no quiera, sino que Su Majestad no puede hacer nada. Si esto fuese así, que no lo creo, entonces su figura sobra. Se demuestra que la Monarquía no sirve para defender a la nación de las amenazas y agresiones que sus propias instituciones (Gobierno, Generalidad, Tribunal Supremo, partidos políticos…) perpetran. Si su papel en lo referente al artículo 99 de la constitución consiste en recibir en palacio a quienes les da la gana de visitarle, y funcionar con piloto automático, tal heroica misión podría ser realizada mejor por un robot o por un cruce de “guasaps” o correos electrónicos, ahorrando mucho dinero al saqueado contribuyente y desde luego emisiones de carbono a mayor gloria del cambio del clima climático, climatizable.

El éxito de Boris Johnson en su apuesta casi referendaria sobre el cansino asunto del Brexit parece una importante derrota, siquiera provisional, de Soros, de la élite financiera socialista globalista tecnoburocrática y de toda una forma de entender el globalismo NOM. Una UE socialista, sin control democrático, normativista, desnaturalizada de su visión original y puesta al servicio de intereses bastardos y contrarios a los de los ciudadanos de las diferentes naciones que la forman. Desde ese punto vista, de defensa del estado nacional frente a las agresiones globalistas, bienvenida sea.

Sin embargo, no se debe nunca olvidar que lo que ocurre en España, el presente proceso revolucionario que padecemos tiene una dimensión geoestratégica y está conectado con las escaramuzas del globalismo. Para compensar este contratiempo cabe esperar un contraataque sorosiano con sus formaciones títeres agudizando y radicalizando el golpe catalán y la subversión en toda España. En este desorden de cosas, si el paradigma de relaciones sistémicas entre Monarquía y globalismo socialista ha cambiado con el proceso que promovió la inopinada abdicación de su antecesor, cada vez es más probable que, siendo la traición pasada, el socialismo desmandado al servicio del globalismo ya no se reserve ningún papel político relevante a la Monarquía sino el de, tras la humillación pública y el ostracismo, disfrutar de un plácido exilio.

El problema para los españolitos de a pie, a diferencia de los británicos, es que al parecer no tenemos nadie que nos defienda. A Su Majestad, ni está ni se le espera.

 

 

 

 

De entierros y desmemorias

Mientras asistimos a las exequias corpore insepulto del Régimen del 78, tal parece que las neuronas recalentadas de algunos personajes no les permiten comprender cual es su verdadero papel en el entierro, que no es precisamente el de presidirlo sino el de exquisito finado con corona de hojalata sobredorada, vistoso terno marcial y florido morrión con plumero a juego.  No caben más pintorescas condecoraciones en el pecho del majestuoso y heroico difunto. Como tantas otras veces en el pasado, fracasadas las instituciones, traicionados los súbditos, quedamos en manos de la Providencia divina, hoy oscurecida por los Soros o Bergoglios de turno y sus amos usureros.

Sin embargo, en esta Galicia de eterna lluvia prodigiosa, barcos destripados a la deriva, sortilegios, elecciones de alquitara y botellones bravíos, quedan lugares donde se reciclan equipos de finados. Antros oscuros donde euro arriba o abajo se pueden obtener bizarros ternos con que fueran vestidos los difuntos para su última travesía. Por ejemplo, un equipo completo de cacique autonómico enterrado junto con las correspondientes obras del obtuso Castelao, fumador y mártir. La levita de tal prócer desconocido, premio de las Letras gallegas, rama de hostelería. Los zapatos donados por el ganador de la última típica carrera de ataúdes disputada en santa Marta de Ribarteme. El birrete rectoral de las grandes inauguraciones, la sotana nueva de cierto piadoso prebendado del cabildo compostelano, el frac usado indistintamente en sendas ofrendas al Apóstol o para desacreditar morosos. Las promesas electorales muertas, los presupuestos enterrados con sus legislaturas.

Se cepillan un poco para eliminar los restos de tierra sagrada que se hubieren podido adherir y ya están listos para su meritorio y ecológico reciclado.

No todos están de acuerdo con tan caritativa labor. Muchos se indignan por tal comercio macabro, sin caer en la cuenta que, avalado por el Supremo, el oficio de asalta tumbas es tan digno como otro cualquiera cuando está dado de alta en autónomos, siquiera a tiempo parcial y además permite vestir a los vivos sus vergüenzas. Mucho más aún cuando lo realizan autoridades rendidas que no hallan mejor forma de sufrir el dolor de sobrevivirse a sí mismas.  Gentes, tan querenciosas de aduladores y ditirambos que no se resignan a no colocar su propia tesela en el gran mosaico de la ignominia española. Tal las memorias desmemoriadas de un beodo galleguista invertido.

Eso sin tener en cuenta que no se puede decir de esta agua, con güisqui, no beberé, ni tal presupuesto no ordeñaré, en los presentes y azarosos mundos de globalización impía, donde el desarraigo propio de la modernidad líquida nos puede condenar, como decía el hoy proscrito en su tierra Valle, a la práctica de la voluptuosidad del ayuno, en el momento más inesperado o inoportuno.

 

Crónica de tragicomedia bárbara

                                          “Es la retórica lo que más separa a los pueblos”

Mientras varios jaques de aviesa veteranía entrenados en Eres, garduñas, monipodios, tres por cientos, cupos medievales, ropones episcopales y redes chantajistas se compinchan con el doctor falsario, permanecen a la espera del resultado de la conjura tribunos, plutócratas de la trata de blancas, armas y narcóticos, primates y primatas de la Banca y los monopolios, juristas de romanes virtudes capaces de dar gato de sedición por liebre de rebelión, amén de áticos maestros del periodismo. Incluso el Santísimo Padre Bergoglio ha dado su bendición ¡amén de toda una legislatura de indulgencia plenaria!

El IBEX se tambaleaba tal como Mariano beodo, pero no tanto como era de esperar por la gravedad de la situación y cierra esta tarde con ganancias. Una prueba más de que la suerte de España está en manos del enemigo extranjero que apuesta nuestra nación en timba de tahúres.

Nuestro audaz Marte se ha hecho un lío con la Jarretera y mira asaz despistado esperando órdenes de su altiva mamá, su insoportable señora, su tartufo filantropófago Soros, o de quien quiera que sea. Y la en Ovieu recién entronizada dinastía Rocasolano tampoco ayuda precisamente a aclarar deberes y quehaceres patrióticos ineludibles.

 

En verdad sabemos que la Monarquía ya ha caído varias veces con anterioridad. Nos dan cuenta de los acontecimientos libros de historia, monografías y nuestra mejor literatura. Podemos recordar, con nostalgia la justa, algunas más sonadas.

Así tal con la infame gresca cuando la abdicación en Bayona entre los dos ineptos felones Carlos IV y Fernando VII ante un Napoleón, sorprendido e incrédulo por tanta villanía familiar.

Con motivo de la huida de Isabel II a la frontera, allá cuando la Gloriosa, siempre es útil y un ejercicio exquisito para el gusto revisar las obras del gran Valle que cuenta así tan heroico suceso:

“Acampados en una y otra ribera, los soldados de la revolución, y los leales, robaban gallinas mientras llegaba la abdicación de la Reina”.  

“Doña Isabel puso píes en polvorosa, tirando los trastos de reinar, porque el cristo revolucionario la sorprendió en lugar vecino a la frontera”.

En febrero de 1873, Don Amadeo de Saboya, un monarca honrado para variar, también dejó los trastos de reinar una vez comprobada la feroz fauna palaciega a la que tendría que domesticar. Junto a la incomprensión de un populacho jaque y levantisco, embrutecido tras siglo y medio de desastres y desfalcos borbónicos, crueles guerras civiles carlistas incluidas.  Una verdadera ironía de la historia lo de la disputada legitimidad dinástica cuando tanto Fernando VII como Carlos María Isidro eran bastardos.

Vino la Primera República cuyos desastres y estupideces de federalistas, carlistas y siniestros catalanes no pudo arreglar finalmente el patriota gaditano Castelar gobernando por decreto. Quiso adornarse a destiempo, cuando el morlaco parlamentario apuntaba hechuras de traicionero marrajo. Su amigo Pavía le avisó con lealtad: “Tente Emilio, no lo hagas que pierdes». Y perdió.

Pero, pese a dejar siempre España como un solar, la pertinaz Dinastía vuelve una y otra vez como las plagas.

 

Ahora, que pudiéramos estar viviendo los últimos tiempos de la Monarquía y la revolución se abre otra vez paso sin que nada ni nadie parezca capaz de pararla, ni leales Pavías con mando en plaza para avisar de lo que se viene encima, resulta especialmente interesante repasar los acontecimientos y sus causas que llevaron a huir a Alfonso XIII camino de Cartagena a un merecido exilio.

Son muchos los textos que han historiado esta etapa española, y sus principales hitos. Y no todas las responsabilidades, ni en todos los acontecimientos, aunque desde luego tuviera muchas, recaen en la persona del rey. En realidad, la caída de la Monarquía y la huida de Alfonso XIII fue el resultado de una serie de concausas, de errores políticos corales y personales pero sobre todo de unas instituciones obsoletas e inservibles para proporcionar adecuada estabilidad y prosperidad al desarrollo de la sociedad de la época.

Según se deduce de algunos textos la entronización de Primo de Rivera en setiembre de 1923 tuvo la causa inmediata de intentar tapar las responsabilidades del rey en el desastre de Annual, investigadas y descubiertas por el comisionado general Picasso. Un hombre de honor que cumplió con su deber en vez de, cómo aquí suele pasar, de cubrir el expediente y vengan días y vengan ollas, disimulo y ascenso al canto, según la mohatra habitual.  Sin embargo, hay que decir que la dictadura de don Miguel fue bienvenida por buena parte de la sociedad española, por novedad novelera o por estar ya más que harta del inútil y corrupto parlamentarismo borbónico.

Quien más se beneficiaría de ella fue el PSOE. Entonces el socialismo aprovechó la coyuntura y prefirió cebarse a desmandarse. Y allí estuvo engordando la gusanera socialista protegida por la dictadura, hasta que tras ella, coqueteará con los conspiradores republicanos e incluso mandará a Indalecio Prieto en agosto de 1930 a la reunión y firma del Pacto de San Sebastián.

Ahora, en pleno siglo XXI, quemado casi todo el patrimonio nacional dejado por la oprobiosa en herencia a tantos manirrotos y señoritos peras del pijerio biutifullero y socialista, ya cada vez queda menos botín o pitanza con la que cebarse y el pertinaz socialismo va directamente a desmandarse con el cambio de Régimen para el saqueo de las taifas sin obstáculos legales y con absoluta impunidad. Todos quieren poseer su propia ganadería puñetera cebada de su mano a la espera de los pañuelos verdes del indulto.

Los golpes de Estado ya no se dan, como en tiempos de la pía reina pechugona, gracias al recurso de espadones más o menos carcamales, ni con el siempre renovado juego palaciego entre mandones del moderantismo y el unionismo. Ahora, en nuestros tiempos posmodernos, la cosa golpista se hace, a las claras, presumiendo en la tele adicta, bajo la acción inductora y protectora de sus secuaces del globalismo del NOM. Dicen que está muy preparada, pero la gente ahora se cree cualquier cosa. No hay más que ver a la zumbada vendedora de telas climáticas invisibles que abre camino jeremiada en ristre a los sacamantecas de bonos verdes.

Embusteros y amigos de lo ajeno, menqueviques y bolcheviques corruptos, recluta de presidiarios y ex-presidiarios, timbas de tahúres o de majos y jaques disputándose los favores de invertidos, tribadas, majas y mozas de la greña caída y clavel en el rodete, paleto-patriotas alumbrados, juerguistas insomnes, arrebañantes de presupuestos, el grotesco futuro Gobierno de Su Católica Majestad promete una orgía permanente de barbarie contra la civilización.

Entre la España que hace y la que deshace, la última va ganando con estrépito. Las fuerzas de la destrucción se han encaramado a lo queda del Estado para mejor destruirlo.

Mucho me temo que Su Majestad ha entregado al falsario el arma cargada con la que ha de liquidarle. A él y a España como nación.

Profanada la tumba del viejo estadista, envalentonados por su impunidad, ya se van directamente a lograr la muerte y befa de la Patria. Cada vez parece más cercano el futuro parte de guerra del golpismo triunfante bajo el disfraz mohatrero del gobierno y demás prostituidas instituciones de Su Católica Majestad:

«Cautivos y desarmados la Judicatura, el circo lumpen parlamentario, la prensa amancebada, la Iglesia apachamamada, el ejército subordinado a la OTAN, y huido el último Borbón, la transición a la Confederación de Repúblicas rojas ha terminado.»

 

 

 

La Ciudad alegre y confiada

Lo de las Autonomías NO es lo mejor que nos ha pasado como afirma, jaque, solemne y muy puesta en razón miss Alvia o doña Urraca, celestina del marianismo inconfeso e insepulto, sino la causa inmediata de nuestra ruina y destrucción como nación. Y ahora cierto burgués catalán, gloria, que no prohombre, del socialismo se ha dignado contar naciones en España como otros sexan pollos o cuentan maricones en un burdel begoniano.

La ciudad alegre y confiada es el desarrollo o consecuencia de los intereses creados.

Conviene recordar ciertas declaraciones del que fuera lúcido consejero real, el general D. Sabino Fernández Campo, ex secretario de la Casa real, y conciencia moral durante tanto tiempo del penúltimo representante de una dinastía que históricamente ha venido demostrando que más bien suele carecer de ella. Debieran haberse tenido en cuenta para intentar rectificar cuando aún se podía o se estaba a tiempo. Nos habríamos ahorrado el presente escandaloso bochorno del gobierno en funciones de Su Majestad negociando con presidiarios y golpistas o sus representantes, de igual a igual.

Unas declaraciones que ahora no se harían o ya ni se entenderían, tanto por lo que sugiere su lenguaje sutil y diplomático de aquellos que como decían los clásicos “sabían manera”, una forma de decir y sugerir ya casi anacrónica en estos tiempos de zafiedad y lenguajes toscos, vulgares y directos para consumo del populacho soberano. Cuanto por la propia importancia, especialmente viniendo de quien venían, de frases tan contundentes como:

El Estado de las autonomías no ha mejorado a la nación de España. Las cosas no van mejor así  y da muchos problemas. Con todo el respeto a la Constitución y al presidente Adolfo Suárez, tengo que decir que las autonomías son el error de la Carta Magna”.

Me preocupa mucho la deriva nacionalista…el nacionalismo bien entendido, como amor a la tierra natal, no es criticable. Ahora bien, si supone la oposición al resto de España o la búsqueda de la independencia, no es bueno”.

O tan diplomáticas, por lo que sugieren, pero de tan de absoluta importancia y actualidad como estas otras: “arbitrar es delicado: el Rey debería estar muy preparado y asesorado. …para ejercer el papel moderador, pues igual: estar muy enterado de los temas, muy preocupado, recibir el asesoramiento necesario y percatarse de la realidad”.

Es decir, sugiere que por incompetencia, desconocimiento o desidia, el anterior Jefe del Estado ni moderaba, ni arbitraba, ni se preocupaba de lo que pasaba. ¿Solo el anterior? ¿Y ahora qué?

Pero para bien o para mal, la Constitución del 78 no es una criatura solo del finado Duque de Suárez, quien nunca habría hecho nada sin la iniciativa o al menos el beneplácito real.

La Corona usa, gasta y olvida a sus más leales y eficaces colaboradores: Fernández Miranda, Suárez, el propio D. Sabino…

Y que el otro gran error según se a demostrado de la Constitución, que se retroalimenta lamentablemente con el citado de las autonomías, es el de la Corona. Cosa que no es fácil que fuese reconocida por el ilustre militar monárquico, quizás porque intentaba disimular no ya sólo las carencias de la persona sino también proteger la institución.

Las federaciones históricas realizadas en otros lugares se han hecho para unir lo diferente, para crear un universo, es decir, unidad en lo vario. La perpetrada en España se ha hecho para desunir lo que estaba unido, en un proceso estulto y corrupto de descomposición financiado, además por sus víctimas. Y es que el caso español demuestra que no puede mantenerse la unidad de la Nación, y menos con gentes tan canallas, corruptas y miserables como las golpistas separatistas que padecemos y que ahora junto a sus cómplices se disponen a descabellar a la nación, sin una jefatura del Estado con poder centrípeto que equilibre de hecho y derecho las fuerzas centrífugas. Cosa muy difícil ¿sino imposible? con una Monarquía constitucional en la que el Rey es por definición irresponsable y no tiene legitimidad electiva directa como, por ejemplo, un presidente de EEUU.

No es de extrañar, pues, que salvando la autocensura española sobre este tema hasta ahora tabú, en algunos medios internacionales solventes se hagan eco del creciente desprestigio de la Monarquía y que muchos españoles vean ya a la Corona más como parte del problema político actual que de su solución. Y no solo por el desempeño sino por razones técnicas.

Don Sabino nos advertía de la precariedad de las bases de la ciudad alegre y confiada. Los intereses creados pueden variar y varían. Y hay que contar que el nuevo NOM actúa en manada como los lobos, oliendo la debilidad y la sangre.

Puede que ya esté todo decidido. Pero puede que no. Estamos en vísperas de alguna decisión real de carácter fundamental para la suerte de la Nación. El artículo 99 de la Constitución posibilita algún margen para la acción real si desease o se atreviese a reconducir la situación. ¿Se repetirá con el actual Rey en estos tiempos de grave zozobra lo del anterior golpe de Estado con Armada, presidente in pectore: “Ni está, ni se le espera”?

Si el conocimiento de la Historia nos enseña algo, es que las dos experiencias históricas republicanas españolas, llegadas cuando la Monarquía había dejado a España en condiciones lamentables, aún han resultado peores que algunos de los reinados de los Borbones. Pero ¿puede durar indefinidamente apelar a argumentos propios del chiste del paralítico de Lourdes: “Virgencita, Virgencita… que me quede como estoy”?

 

 

 

 

Consejos de Quevedo al Rey sobre ladrones, felones, golfos, pícaros y desmemoriados

«Si los príncipes se aman a sí, y a sus reinos, y a su conservación, no deben tanto huir de los médicos, que o por ignorancia o por adulación u odio particular los aprueban y consienten mantenimientos contrarios a su salud y vida, como de consejeros que les hacen lícita y absoluta su libre voluntad; y al fin no muy a la larga tales consejeros acaban a los reyes la prosperidad y posesión de sus reinos, y  los vasallos la obediencia y el sufrimiento. Como es permitido al médico ordenar y cortar de lo vivo y doloroso de un cuerpo humano, así se puede decir al príncipe lo que conviene aunque le duela: y como cuerdo el enfermo que se deja curar, venturoso el rey que se deja aconsejar.

Apliquen los príncipes remedios con tiempo, porque en los extremos de las enfermedades, aunque pueden curar algunas veces, pocas se vio sin abceso de alguna parte principal del mismo príncipe y de su autoridad.»  

(Obras filosóficas).

 

En el gobierno superior de Dios sigue al Entendimiento la Voluntad. (Política de Dios y gobierno de Cristo, capítulo I).

Mientras haya leyes deben ser aplicadas, otra cosa es que las leyes vayan dirigidas al bien común y no a perpetrar desfalcos impunes para mejor granjería de caciques, monipodios y prohombres socialistas o indigenistas. No se pueden dejar regiones enteras del Reino en poder de los bandoleros impunes, que amén de robar, hacen befa y escarnio de la Nación, que el Rey dicen representa.

 

No sólo ha de dar a entender el Rey que sabe lo que da, más también lo que le toman; y que sepan los que están a su lado que siente lo que ellos no ven, y que su sombra y su vestido vela. Este sentido en el Rey es el mejor consejero de Hacienda, y el primero que preside a todos. (Política de Dios y gobierno de Cristo, capítulo IV).

Robar está feo, robar desde las propias instituciones más feo aún, permitirlo peor, que la Justicia dicen que se administra en nombre del Rey. Ahí tenemos a la heroica banda socialista velando por el trabajador. Sin entrar en prisión, ni menos devolver lo robado. Y para mayor desvergüenza y escándalo explicar los desfalcos como filantrópicos actos patrióticos.

 

Cristo no remitió memoriales y uno que remitió a sus discípulos lo descaminaron. Buscad primero el reino de Dios y lo demás se os dará. (Política de Dios y gobierno de Cristo, capítulo VII).

Demasiado cálculo tonti astuto, demasiada estrategia pero tan poco interés por buscar el bien de la Patria, por dirigir la actividad política al Bien común. Y demasiada osadía para cambiar prudencia por cobardía. Por confundir tolerar, virtud del inteligente y valeroso con consentir, vicio del lerdo o cobarde.

 

Castigar a los ministros malos públicamente, es dar ejemplo a imitación de Cristo; y consentirlos es dar escándalo a imitación de Satanás, y es introducción para vivir sin temor. (Política de Dios y gobierno de Cristo, capítulo IX).

Para terminar de rematar este Adviento con menos esperanzas que zozobras, el galleguista valeroso se nos ha aparecido como una epifanía satánica adelantada. Piltrafa moral, carcamal desdentado, muy abarcenado, lleno de santa desvergüenza opusdeística. Traidor, inconfeso y enriquecido, parece ser que quiere limpiar su emborronada hoja de servicios dedicada a la promoción y establecimiento del mencheviquismo marxista cultural, una vez licenciado con deshonor por la puerta falsa, como cobarde, felón, empina codos o sobrecogedor. Escapado de la aplicación del artículo 102.2 de la Constitución por contribuir a financiar el golpe de Estado en Cataluña, muy altivo, solemne y puesto en razón reivindica el Centro… ¡será del culo!

 

No descuidarse el rey con sus ministros es doctrina de Cristo, verdadero rey. (Política de Dios y gobierno de Cristo, capítulo X).

Ninguneando al Rey y a la Constitución el íntegro y veraz hombre de palabra ya tiene medio apalabrado su gobierno de concentración carcelaria entre los que ya están en presidio y los que estarán si al final, gracias a la Providencia divina, pervive la Monarquía que pretenden destruir. Apoyado en la sombra por grandes poderes diabólicos internacionales pacta con presidiarios, golpistas, traidores, remienda virgos, etarras, bolcheviques, racistas meapilas, celestinas y… el demagogo de las anchoas. Un futuro Gobierno de Su Majestad que más parece un muestrario del Código Penal.

 

El Rey ha de llevar tras sí los ministros; no los ministros al Rey (Política de Dios y gobierno de Cristo, capítulo XX).

La Constitución establece que es el Rey el que propone candidato a la Presidencia del Gobierno una vez consultados los grupos políticos con representación parlamentaria. El prohombre socialista está saltándose la Constitución, poniéndose por delante y encima del Rey pactando con presidiarios y enemigos de España. El Rey puede proponer a quien considere oportuno, que ni siquiera tiene porqué ser diputado o senador.

 

El rey que se retira de todos, el mal ministro le tienta, no le consulta. (Política de Dios y gobierno de Cristo, capítulo XXII).

Sigue lo anterior, la autoridad real no debe ser imaginaria por inacción o desuso. Puede y debe ejercerla siempre, y desde luego tiene el deber de hacerlo cuando la Nación se encuentra en grave peligro. Amenazada por algunas de las propias instituciones, que debe arbitrar y moderar su funcionamiento regularEl Rey tiene el mando supremo de las Fuerzas Armadasque tienen como misión garantizar la soberanía e independencia de España, defender su integridad territorial  nacional y el ordenamiento constitucional. No puede permitir que el mal ministro le tiente y no le consulte.

 

“No tenemos ni admitimos nombre de reino ni de república, ni otro que el de Monopantos, dejamos los apellidos a las repúblicas y a los reyes, y tamámosles el poder limpio de la vanidad de aquellas palabras magníficas; encaminamos nuestra pretensión a que ellos sean señores del mundo y nosotros de ellos. Para fin tan lleno de majestad no hemos hallado con quien hacer confederación igual, a pérdida y a ganancia sino con vosotros que sois los tramposos de toda Europa. Y sólo os falta nuestra calificación para acabar de corromperlo todo, la cual os ofrecemos plenaria, en contagio y peste, por medio de una máquina infernal que contra los cristianos hemos fabricado los que estamos presentes.” (La Fortuna con seso y la hora de todos). 

Majestad, esto es el globalismo que amenaza tronos y naciones al servicio del siniestro poder oculto que engorda sus tentáculos con la complicidad de muchos. Y hace confederación con traidores, corruptos, putos y desavisados para la perdición del Trono, de España y de su Civilización.

 

«Apliquen los príncipes remedios con tiempo, porque en los extremos de las enfermedades, aunque pueden curar algunas veces, pocas se vio sin abceso de alguna parte principal del mismo príncipe y de su autoridad.»  

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Estampita eléctrica y estafa calentita global

Como venimos diciendo detrás de la interesada superstición del cambio del clima climático climatizable no existe un calentamiento sino una estafa global. El sábado hemos sabido que el falsario y su terrorífica tropa con la ministra de cuota para la transición al desastre de mascarón de proa, perpetraban otro escandaloso decreto para esquilmar los bolsillos de los indefensos súbditos españoles con  el timo de las renovables. Un abuso en el que se muestra una vez más el contubernio y complicidad de los encanallados socialistas con los monopolios abusones y sacamantecas.

Suelo decir, y parece que la gente no me cree aún cuando le metan mano en la cartera, que los socialistas españoles son los mamporreros y conseguidores del gran capital. Que su vocación por lo ajeno no se para en simples EREs ni Filesas y por lo que se ve se encontraría en cada militante la vocación de un futuro Roldán en potencia. Que generan devastación, entropía para mejor ganancia de pescadores en río revuelto. Y deuda cuyos intereses debemos pagar para engordar la gusanera del Gran Capital. Ese, junto con cohonestar el timo haciéndoles comulgar con ruedas de molino a las gentes ignorantes o envilecidas o masoquistas que les vota, son sus principales misiones o su razón de ser en el tinglado político de la Transición. De ahí las razones de la supervivencia del Monopodio socialista. Y desde luego de su trato de favor por los media progres que tapan los onerosos desfalcos. Si no hubiera una PSOE, el Gran Capital tendría que inventarla.

En este nuevo caso, la estafa también se viste con la mohatra ecologista, con húmeda niña zumbada y todo por medio como pía mohatra o señuelo. Un abuso de tiempos del siniestro Zapatero que se evalúa en 7.000 millones año y que ahora se pretende mantener pese a las nuevas condiciones financieras asegurando a los mafiosos promotores del tinglado conservar una rentabilidad el 7,4 % en vez del 4,7 %, que según estimaciones le correspondería en las actuales condiciones.

No es la primera vez que los socialistas dan el timo de la estampita eléctrica. Voy a tirar de mi propia memoria histórica. Durante la primera Administración socialista de Felipe, tuve la oportunidad de colaborar como asesor externo para asuntos energéticos y medioambientales, entonces era un ingeniero de los Servicios de Estudios de la antigua CAMPSA, con la Vocalía permanente de Planificación, Ministerio de Economía. Un tema muy grave con el que entonces nos encontramos el grupo técnico de asesoramiento e investigación era la quiebra in pectore del sector eléctrico detectada por la inspección de la Administración Suárez. Una quiebra latente motivada por el disparatado programa nuclear en el que se había embarcado el sector, cuya falta de realismo en costes y los plazos no podían asimilar.

Los socialistas echaron una piadosa mano al gran capital. Se decretó una moratoria atómica para salvar al poderoso sector del desastre, por supuesto remunerada por el sufrido, engañado y abusado consumidor, que se revistió al igual que ahora de pura sensibilidad ecologista. Para colmo, se desglosó de la acción privada, asumiendo el Estado esas actividades y sus costes asociados, el insoluble problema de los residuos radioactivos mediante la creación de ENRESA, empresa pública que encargaría de cargar con el mochuelo, por los siglos de los siglos.

Otra curiosidad, en realidad quien más ha hecho por las verdaderas energías renovables en España, es decir sin mohatras ni desfalcos asociados, ha resultado ser… ¡el malvado estadista Franco! Sí, sí, el mismo, que tuvo la extraña manía de hacer pantanos gracias a los cuales, bebemos, regamos y disponemos de un importante potencial de hidroelectricidad para nutrir nuestro balance de energía primaria.

Pero mientras nos santiguan otra vez los bolsillos nos entretienen con las peripecias de la santa niña zumbada, ¿Dónde está la bolita?

 

 

Tribadas por el socialismo

La verdad es que hasta hace un par de años poco más o menos no sabía de la vida (poco ejemplar) y milagros (falsos como su colita)  de un o una o une tal Beatriz / Paul Preciado nacido, nacida o nacide en Burgos cuando lo del famoso juicio. Eso fue durante una curiosa sesión del Ateneo de Cáceres bajo la máscara de ¡un ciclo de Filosofía! El orador, creo que era un profesor de algo pero no sé de dónde, ni tampoco recuerdo su nombre. El caso es que muy serio, conmovido y puesto en razón, dada la categoría epistemológica y moral de las revelaciones, explicaba a una audiencia más complaciente que perpleja alguna de las ingeniosas teorías de Preciado. Recuerdo entre el rosario de sandeces la verdaderamente novedosa amén de revolucionaria de que el sexo es un invento del Estado. Sí, sí, tal como lo oyen. De donde en buena lógica se deduce que antes de que hubiera Estado no había sexo. Y eso en todo un solemne ciclo de Filosofía del Ateneo cacereño.

Hoy de nuevo Preciado está de actualidad por un texto, texta o texte en el periódico vespertino El País en el que aboga porque las mujeres tengan su propia pistola cargada y a punto para practicar el tiro al blanco con los malvados varones heterosexuales. Gentes entre las que me incluyo por lo que formo parte de la especie amenazada y en vías de extinción por el femi comunismo. Ideología criminal que quiere imponer, y lo está logrando aquí en este calamitoso Reino, el neomarxismo cultural del Partido americano de Soros y Alinsky donde toda aberración tiene su asiento. Me refiero como el lector ya habrá adivinado al Partido Demócrata del que la PSOE es franquicia en España. Según Preciado y El País la heterosexualidad es peligrosa. Sí, sí, eso dicen.

Que haya gente zumbada es muy de lamentar. Y aún más si en vez de ser tratados por la Psiquiatría se convierten en peligrosas referencias de la progrez y sus rebaños para mayor engorde del gran capital financiero que los paga y promociona. Así, Preciado o la virtuosa niña Greta. O las despechugadas tribadas por el socialismo.

Que a este juego criminal se presten los antiguos tenderetes políticos y sindicales del proletariado supuesto enemigo histórico del gran capital sólo se comprende en la medida que crean gravísimos problemas sociales, desestabilización e insurgencia revolucionaria y sobre todo subvenciones, desfalcos, déficit y deuda soberana con sus onerosos intereses asociados que cada vez se llevan más parte de los presupuestos en detrimento de lo que se puede dedicar a la verdadera Política.

No suelo ver la tele, pero hoy mientras comía ancas de rana he contemplado a toda la onerosa plaga política de langostas muy compungida por lo de la violencia de género, todos muy bien colocados para salir en la foto de la televisión gubernamental extremeña. Estos sí que nos han salido rana, pensaba. Quién nos iba a decir hace unos años que íbamos a acabar así: haciendo ostentación de lo obvio como justificación del desfalco y el desvarío.

Es obvio que toda persona de bien, sean cuales sea sus ideas, está contra la violencia gratuita en especial cuando se ejerce contra el más débil o indefenso. Sin embargo, el tenderete del género es un instrumento del subversivo neomarxismo cultural que hoy  promocionan los mencheviques y bolcheviques de toda la parásita partitocracia borbónica con la hasta ahora meritoria excepción de VOX. Una fuente de propaganda para el Partido Socialista, el de los desfalcos y los escándalos, aliado de violentos etarras y golpistas. Un partido que al mismo tiempo que protesta por estas enojosas cuestiones machistas carece del menor empacho en mantener en sus listas, acaso para mejor blindarlo, a un presunto pederasta que formaría parte sustancial de la red de pederastia vasca que se vincula al fotógrafo Cabezudo, ya condenado por obstrucción a la Justicia y en espera de juicio por otros delitos de índole sexual. Sin olvidar a otro filantrópico político socialista condenado por maltratador, Eguiguren, no uno cualquiera sino nada menos que presidente del Partido Socialista vasco.

En medio del escándalo Epstein, el problema de la pederastia practicada por parte de los poderosos, y en especial por miembros del Partido Demócrata y de las élites globalistas con tanta influencia en España no parece que haya mucho interés en abordarlo. Pero lo que cuenta, por ejemplo, la duquesa de Medina Sidonia en su libro La Ilustre degeneración es terrible.

Entre tanta demagogia y desvarío no sé yo si habría que establecer un Día del sentido común y contra la demagogia. Pero estaría desierto o sería declarado subversivo por el Fiscal General del Reino y la Prensa, TV y Radio del Régimen.

 

 

Greta, al Tajo

Como continuación de mi anterior entrega sobre el culebrón de la ecologista niña Greta cabe hacerse eco de las más recientes novedades. Parece ser que, ya de modo definitivo, la niña alcaldesa de La Coruña se va a quedar compuesta, sin banquete de recepción y sin novia. La niña Greta no se digna atracar (con perdón) en la sufrida ciudad, hoy venida a menos por no decir que abandonada a su suerte hasta que el último temporal social comunista la remate. La bella ciudad que otrora fuera capital de Galicia, eso sí, cuando Galicia era algo más importante que ahora, deslizada cuesta abajo y sin frenos por el perdedero nacionalista, “culo veo, culo quiero”, gracias al insustituible concurso de Feijóo y sus boyardos mencheviques.

Hemos sabido que la pobre niña zumbada pretende abandonarla ahora por nada menos que Lisboa, la ciudad antigua y señorial. Sin un lúcido heterónimo de Pessoa que le explique la cosa, les suena eso del río Tajo y que aguas arriba pudiera llegar hasta el mismo desembarcadero del Manzanares. Un viejo proyecto, el de la navegación del Tajo ya arrumbado desde los lejanos tiempos de la Toledo imperial. A falta de trampas para salmones, bizarros pero sufridos ecologistas se apuntarán para subir a pulso el catamarán y su preciosa carga por los aliviaderos de los muros de las presas y depositarlo con el mimo que la preciosa niña requiere en la parte con agua. El puente de Alcántara nunca viera ocasión semejante a lo largo de los siglos.

Pero, tras tantas zozobras y tribulaciones, ¿logrará desovar nuestra heroína en la Corte?

Por si acaso lo del catamarán por el Tajo no terminase de funcionar, el flamante presidente sociata de la taifa extremeña ha ofrecido a la audaz exploradora un coche a pilas. No se fía, y hace bien, de la solución del ferrocarril, que procede del siglo XIX, luego modernizado por el malvado Franco, el mismo del siniestro Plan Badajoz, y dejado en barbecho sin semillar hasta la llegada del socialismo redentor, pero que seguro que todo se arreglará cuando los socialistas gobiernen inaugurando así una era de prosperidad como no han visto los siglos, de modo que a la olvidada Extremadura no la reconozca ni Pizarro que la parió.

Una solución más típica, la del tren, pero que aún resultaría más lenta y sobre todo problemática que la del coche a pilas. Si como es azarosa costumbre la parsimoniosa comitiva ferroviaria se estropease en algún descampado siempre se podrá explicar a la intrépida exploradora lo que es una cigüeña o si así emparejase en estepa, un sisón, alcaraván o avutarda. Incluso puede ser una ocasión única para que pueda observar ovejas de donde se saca leche para hacer quesos, lana y carne. Seguro que le daría tiempo para disfrazarse de pastora mientras se inmortaliza el suceso. Lástima que cerdos de cuatro patas de aquellos míticos que se engordaban en montanera queden pocos, se los han llevado a Guijuelo, ya en Salamanca, lejos de los caprichos normativos regulacionistas de la Junta extremeña. Bien explicado seguro que hasta ella, que es chica despierta, lo comprende.

Lo del coche a pilas no deja de ser tentar a la fortuna pese a ser invento que sólo pueden permitirse socialistas y otros potentados. En esta era de los grandes inventos no hay postas suficientes donde enchufar el trasto y cambiar o recargar las pilas. Algunos expertos han estimado la duración que pudiera tener el trayecto entre las dos capitales peninsulares: En Pedroche, no hagas, noche y en Herrera, las que quieras.

Pero las pilas contaminan y mucho, como se podrá comprobar pronto aquí mismo en Cáceres si la peligrosa mina de litio sale adelante, que saldrá, ERE pilla, pilla, más o menos. Y la electricidad hay que generarla, cosa que no importa a nuestros ecológicos socialistas de la transición hacia el caos o entropía. Una brillante solución propia de sus preclaras aunque me temo algo contaminadas mentes. Cerramos nuestras térmicas, después de colocar los costosos dispositivos anti contaminación y así importamos la electricidad de las sufridas tierras del sultán moro donde es producida por térmicas de carbón altamente contaminante, aunque, eso sí fuera de la menchevique y no menos ecologista UE.

(Continuará)

Sobre el estruendoso silencio real

Muchos españoles de ideas muy diferentes, pero unidos por serlo y por la buena voluntad de desear lo mejor para nuestra Patria, ya no comprendemos nada. Empezamos a creer ¡ojalá me equivoque! que tras la larga, penosa, triste, figura de Felipe VI, El Preparao, sólo existe un títere que habla por boca de ventrílocuo. Un golem que suelta estupefacientes discursos todo a cien sobre la paz, la democracia, el coraje, la valentía, las infinitas bondades de la Corona… mientras es condecorado por el enemigo ocupante de Gibraltar y su reino se desvanece en el golpe de Estado que no sabe parar ¿o del que acaso es cómplice por omisión?

Para intentar averiguar las posibles razones de su silencio tan extraño e inconveniente para todos, empezando para la Corona, Magdalena del Amo se pregunta en un brillante, amén de valiente, artículo, que contrasta con la inanidad moral y oquedad ideológica demostradas por la mayoría de los periodistas españoles actuales, si por casualidad Su Majestad estaba siendo chantajeado. Es posible, visto lo visto. Pero, de ser así, por quién, y con qué poderosos “argumentos”. Es muy fuerte, pero también muy posible.

Desde luego no se explica que se deje humillar en público una y otra vez. A nivel más personal lo que trasciende también nos parece mostrar fracaso, pobreza de ánimo, cobardía, estulticia. El reciente sarao en el Campoamor supuso la puesta de largo de la flamante y abigarrada dinastía republicana de los Rocasolano, contra la decrépita saliente, aparentemente derrocada o en trance de serlo de la Borbónica. Solo, su madre la reina emérita, que por cierto tuvo otra inoportuna agarrada con su impresentable nuera por una cuestión de fotos con sus nietas, asistió al acto, aunque astutamente colocada en el gallinero. Una imagen más de quién manda en Palacio.

Y del desastre del sarao de Barcelona, tras la consentida humillación de prohibirle hacerlo en Gerona o premiar muy serio y solemne, a un ridículo e incoherente tipejo con lacito amarillo sorosiano, mejor no hablar.

Con maquiavelismo oportunista, el día después de las votaciones el falsario lo destierra a rendir pleitesía a la siniestra dictadura cubana, incluso para fotografiarse delante de un  retrato del sanguinario Che Guevara. Todo un ridículo histórico, mientras los correligionarios financiados por los narcos le preparan el destierro definitivo.  Ni siquiera ya se molestan en guardar las formas. Felipe lo consiente todo. Y un viaje además inoportuno, que parece un desafío al propio Trump, el último con el que convendría enemistarse en estos graves momentos. Y, mientras tanto, a miles de kilómetros de distancia, en su infortunado y abandonado Reino los corruptos bolcheviques preparan el reparto del botín.

Tampoco se entiende la no explicada posterior escapada privada a EEUU y sus hipotéticas entrevistas allí. Para qué. ¿Pedir apoyo? ¿Pedir instrucciones? ¿Comprobar in situ cómo va la guerra entre Trump y el Deep State de la que depende buena parte del futuro mundial, incluida la suerte de España? Una especialidad de la Dinastía: su padre tuvo que esperar a la muerte de su protector e entronizador en el Trono español para darse cuenta que en verdad él, aunque bien que disimulaba con el caudillo, era convencido demócrata de toda la vida.

La creciente sensación, agravada por la incomprensible actitud del monarca, es de que los españoles estamos indefensos, la Patria en peligro. Y que las instituciones que debieran defendernos forman más parte del problema que de su solución. Gobierno, Tribunal supremo, Generalidad… El ejército en la frontera, sí pero la rusa, y en Afganistán… Y otra de las Instituciones de la Corona, la Junta de Andalucía robando a mansalva el dinero de los parados con sendos presidentes del hasta ahora principal partido del régimen al frente.

 

Cada vez parece más evidente que las cosas se aceleran hacia un inmediato cambio de ciclo histórico internacional. De momento, el calumniado presidente Trump estaría obstaculizando la victoria del globalismo sobre las naciones. De ahí el odio y persecución enconada con los que le distinguen sus enemigos, que también son los nuestros, por cierto.

Estos días vengo revisando los momentos anteriores a La Primera Guerra Mundial. Otro importante cambio de ciclo histórico que de modo tan dramático diera lugar a una verdadera revolución que arramblaría con toda una época y más de una soberbia dinastía. Nada sería ya igual después del desastre bélico.

Nuestro Vicente Blasco Ibáñez narra en su monumental Historia de la Guerra europea de 1914 (Editorial Prometeo) los tejemanejes de unos y otros tras el detonante del atentado de Sarajevo. La incompetencia real disfrazada de superioridad y altanería. Las intrincadas redes de intereses y alianzas de los viejos imperios. La estulticia de cierta clase dirigente en ambos bandos y su frivolidad para llevar a sus compatriotas al matadero. La ingenuidad de los combatientes intoxicados por la propaganda que partían al frente como si fuesen de excursión.

En otra obra de singular interés dirigida por un historiador español, La Guerra Ilustrada de Augusto Riera (Centro Editorial artístico de Miguel Seguí), entre infinidad de fotografías se reproducen más de un centenar y medio de retratos a color de diferentes personajes relacionados con el conflicto. Políticos y sobre todo infinidad de príncipes de infinitas dinastías o briosos militares con vistosos uniformes, algunos con yelmos y bonitos plumeros incluidos.

Pero, tras tanto dolor y desolación, de esa nutrida y pintoresca más que heroica galería de retratos ¿qué quedó después del vendaval?

Arrecia el temporal mientras escribo. Enormes olas, árboles agitados. Vamos a ver qué es lo que se lleva por delante.  Si es que lo vemos.

 

 

La niña Greta expuesta en la lonja de La Coruña

No sabemos cómo le va a la horripilante niña Greta por las procelosas aguas invernales del mar de la OTAN. ¿Encogerá con las mojaduras?  ¿Tanta ducha fría acabará con sus chifladuras? ¿La tendrán que pescar como a una merluza con anisakis o a un imprudente bacalao? ¿Cumplirá las medidas establecidas de longitud por especies o habrá que devolverla al mar por razones ecológicas de compatibilidad con la dinámica de poblaciones de peces o la misma estabilidad de los cardúmenes? Peligroso asunto el que la irracionalidad y la superstición enmucetadas sustituyan al conocimiento libre de intereses económicos o de dominación.

Entonces nadie está ya a salvo y tampoco libre de que la mojadura de las debilitadas neuronas de la criatura, berrinche va, berrinche viene, pueda parir nuevos ruinosos disparates. El mangoneo del esfuerzo de pesca, de la captura por unidad de esfuerzo, o incluso la prohibición total de la actividad pesquera para mejor y duradero orgasmo de animalistas, pueden estar en el futuro candelabro del descalabro.

No sé, ya digo, cómo le irá la heroica singladura patrocinada por el Gobierno en funciones de Su Majestad en apuros (Spain). Silencio mediático. Puede que todo esto sea solo una farsa de las protagonizadas por el monstruito. Otra más. Y que viaje mucho más cómoda pero de tapadillo en medio oportunamente aportado por alguno de los plutócratas amorales o inmorales que la patrocinan y jalean.  Algunos especulan que la tal Greta no es una niña de carne y hueso aunque con problemas psiquiátricos, sino el ente fantasmagórico de una persona que vivió hace más de un siglo y cuya fotografía se ha encontrado. ¿También la hará santa Bergoglio como a otro famoso bilocado: San Alfonso María de Ligorio?

Transformada la antigua noble Ciencia de la Ecología en burdo espectáculo mohatrero sentimental para marujas, lloricas e ignorantes, los progres se disponen a tirar nuestra casa por la ventana en rendir homenaje a la zumbada heroína heredera de Jeremías. Un recibimiento multitudinario como no se habrá visto otra cosa semejante desde la ya lejana entusiasta bienvenida al deseado general Yagüe con el Tercio de Montserrat durante la liberación de Barcelona. O desde la berlanguiana llegada de los americanos a Villar del Río. ¡Será por presupuesto con dinero que no es de nadie!

Pero, aún no se sabe dónde apuntará el brioso catamarán si no enciende sus potentes motores de combustión para sostener el rumbo. ¿Tropezará con el bulto de la Península Ibérica? ¿Terminará en el Golfo de Guinea? ¿Irán directamente a Madrid a toda vela? Sabia es la Naturaleza con sus diferentes corrientes oceánicas.  ¿Greta será un raro monstruo mitológico a exponer y subastar en la Lonja de La Coruña? ¿Un nuevo Oannes, el dios pez sumerio que surgió del mar para llevar la Civilización a nuestros antepasados mesopotámicos? ¿Sustituirá esta niña globalista prodigio al también sumerio dios Enlil, dios del clima y las tormentas? ¿Un nuevo Jonás bíblico redivivo pero sin ballena por lo de la moratoria?

Por si acaso hubiera suerte y emparejara con la bocana del puerto, aquí en La Coruña, donde escribo, la socialista niña alcaldesa está pergeñando un bonito programa de festejos, muy ecológicos ellos. Todo sea por la causa. La niña alcaldesa lo es, aclaro para no damnificados coruñeses, no porque haya ganado las votaciones sino gracias a su oportuno conchabamiento con los bolcheviques locales, tras subirse democráticamente el sueldo más de un treinta por ciento como primera medida de su futura feliz gobernación.

Parece ser que actuará de clá una nutrida banda de socialistas condenados por los ERES, muy preocupados todos ellos por el cambio del clima climático climatizable, sus pobres y desconsoladas putas compuestas y sin clientes, o los camellos en busca de nuevos mercados. La corrupción ni se crea ni se destruye, sólo se transforma. ERE muerto, bono verde puesto. A mayor gloria del capitalismo internacional y de la banca sionista en quiebra de los que la banda socialista obrera son sus principales portabocazas y mamporreros.

¡Santa Greta, sálvanos!

 

 

 

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