Alfonso De la Vega

La Garita de Herbeira

Artículos, solfas y epistolarios

La responsabilidad del Rey

Hace pocos días, con motivo del incoherente, autista y frívolo sarao ditirambo alabancioso constitucional, terminaba un artículo titulado Imposturas con estas palabras:

No está claro si la Corona advierte la gravedad del peligro que corre. El exilio o bien un retorno provisional al feudalismo de un rey simple primus inter pares, a merced de los nuevos señores feudales de las taifas autonómicas. Un títere simbólico, una especie de carabina de respeto para disimular cara a la galería la orgía, el saqueo y el disfrute del botín mientras quede algo que rapiñar.

Me temo que tenemos poco que celebrar en este cuadragésimo aniversario.”

En efecto, tenemos poco que celebrar. Y el Rey si tuviese conciencia de sus obligaciones y sentido de responsabilidad de sus deberes ante la Nación, la Historia y los propios españoles que le pagan el sueldo, ante la gravedad de la situación creada por los golpistas, entre ellos y de modo decisivo su propio primer ministro que se declara principal traidor del Reino, debería actuar con absoluta contundencia en función de sus atribuciones constitucionales como Jefe del Estado. Y pronto, antes de que la cosa devenga irreversible sin grandes daños.

Lo contrario significaría que la propia Corona resultase cómplice por omisión de las traiciones y felonías perpetradas por las autoridades monárquicas del Reino. Y que la Monarquía no sirve en la práctica para defender la Nación, la Ley y la vida, derechos y haciendas de los españoles.

Es decir, que desgraciadamente forma parte más del problema que de su solución.

 

Addenda (19 h)

Una de las mayores fechorías perpetradas por el doctor falsario y su banda gubernamental en el Consejo o conseja de ministros y ministras de hoy en Barcelona ha sido el intento mohatrero de blanquear los crímenes de Companys.

 

Los nietos bastardos de Nietzsche

                                                                 La visión de cierto video reciente, al parecer rodado en la universidad de Madrid, mi ciudad natal, en la que entre risotadas un grupo de gentuza quema en efigie una iglesia, o las últimas  declaraciones de la soez chusma “empoderada” sobre varios sucesos de actualidad me invitan a exponer algunas reflexiones.

Empeño de muchos de los filósofos de la modernidad ha sido derribar la metafísica clásica occidental, lo que Nietzsche pretendió con gran radicalidad. El filósofo de Röcken fue profesor de lenguas clásicas en la Universidad de Basilea y uno de sus libros más famosos fue El Nacimiento de la tragedia. Para él, se manifiesta la pulsión entre dos fuerzas interrelacionadas, las apolíneas y las dionisiacas. Apolo es el Orden, la Luz, lo racional, lo mesurable, la Conciencia, mientras Dionisos representa la Fuerza, la Voluntad informe, lo Inconsciente, lo instintivo, el arrebato, la desmesura frente al pensamiento ordenador y racional. Fuerzas descomunales, sobrehumanas, que de algún modo desbordarían la acción del hombre.

En la Tragedia griega hay actores que desarrollan una trama, un libreto, en el que apenas pueden influir, un destino que le desborda, y también hay un coro, impersonal o no individualizado, que explica y comenta lo que sucede.

Para Nietzsche ambos, Apolo y Dionisos, se requieren e interactúan mutuamente. Pero el gran problema surge cuando Apolo usurpa el poder generador, la energía de Dionisos y le convierte en una criatura decadente, un débil, un esclavo de una moral envilecida y envilecedora como para él eran primero la socrática y luego la cristiana.

Así, categorías como la de “Verdad” se convierten en subproductos consoladores y sustitutivos del instinto originario. Si se desmitifica la Razón, también su “odiosa” pretensión de dar cuenta del mundo. Y se despoja al hombre de su naturaleza metafísica.

Pero hay otro aspecto de gran importancia actual, el que tiene que ver con la Moral. Nietzsche se indignó con Wagner con motivo de su Parsifal. Lejos quedaban ya su amistad y admiración por el compositor que le habían llevado a dedicarle su primera edición de El Nacimiento de la tragedia.

Nietzsche vaticina que “el arte de Wagner no va a tener porvenir porque tampoco los alemanes lo tienen”. Y prosigue: “Interpretaba yo la música de Wagner como expresión de un poder dionisíaco del alma; en ella creí oír el terremoto con el que una fuerza primordial de la vida, comprimida desde la Antigüedad se manifestaba al fin… Todo arte, toda filosofía pueden ser considerados como remedio y socorro de la vida que asciende o desciende; siempre presuponen sufrimientos y seres que sufren.  Pero hay dos clases de gentes que sufren: los que sufren por superabundancia de vida, los que quieren un arte dionisíaco y una visión y una perspectiva trágica de la vida, y los que sufren por el empobrecimiento de la vida, y desean del arte y de la filosofía calma, silencio, mares tranquilos, “o bien” embriaguez, convulsión, embrutecimiento. Vengarse de la vida misma es la mayor especie de voluptuosidad embriagadora para semejantes empobrecidos. A la doble necesidad de estos últimos pertenecen tanto Wagner como Schopenhauer: niegan la vida, la calumnian, y por este hecho son mis antípodas.

Nietzsche acusa a Wagner de ser “un decadente desesperado que se prosternó bruscamente desvalido y quebrantado ante la cruz cristiana”.

Es la crítica del ideal ascético, de la compasión, del universo de los valores metafísicos. El hombre tradicional es un fracasado que debe ser superado, convertirse en superhombre o seguir siendo esclavo. Un hombre con voluntad de poder.

 

¿Ideas recuperadas en la génesis y construcción del NOM?  ¿Nueva esclavitud? Para los actuales constructores del NOM, como para Nietzsche, el hombre común no es sino una criatura a engañar, que no merece piedad o compasión pues su destino es ser esclavo. Los “superhombres” actuales son los líderes despiadados y carentes de moral o valores metafísicos encargados de introducir y consolidar la construcción globalista. Unos devastando lo que hay, otros aportando falsas construcciones interesadas después de demolición. La Nación, perdida su soberanía, su cultura y dignidad, debe ser arrasada y sustituida por un doble engendro “federal” de taifas corruptas e inermes ante los poderes fácticos, artificialmente enfrentadas, junto con su disolución en una Europa federal, no democrática y paraíso de oligarcas, monopolios y burócratas despóticos sin escrúpulos.

En estas condiciones, no tiene sentido la democracia salvo como coartada para imponer criterios ya establecidos por intereses ajenos y no sujetos a la decisión ni a la voluntad popular que ha de ser manipulada o doblegada mediante atentados o hechos consumados. Es preciso ser globalista, sí o sí. Globalistas con diversos disfraces políticos. Si, por ejemplo, Grecia vota en referendo una cosa, se hace la contraria. Por su bien claro está, faltaría más.  Los que no entran por el aro son linchados por el populacho instigado por los media y partidos políticos prostituidos. Son calumniados, calificados de derecha extrema o de populistas. O de maltratadores de mujeres. O de xenófobos. O de racistas. O de crueldad con los animales. O de católicos. O de heterosexuales. O de homófobos. O de blancos. O de todo junto.

Esta voluntad de poder, sin verdad, sin sujeción a la ley ni a la moral natural es lo que se nos está vendiendo como posmodernidad y como posverdad.

Algún lector pensará que no es justo comparar a gentes embrutecidas por la degradada universidad española actual, meras comparsas estupidizadas y clonificadas, con importantes figuras del pensamiento como Nietzsche. Y eso es cierto, desde luego.

Apolo y Dionisos están interrelacionados, en esto Nietzsche sí tenía razón. Pero Dionisos puede ser una fuerza útil como energía, como voluntad para mover las cosas, siempre que el carro esté bien dirigido por Apolo y sepa donde va. Pero el Dionisos como entropía, como desorden, como imposibilidad de distinguir dos estadios diferentes, es el resultado del funcionamiento de un sistema, de la degradación del metabolismo, del mecanismo que expulsa calor extramuros del sistema como residuo de su actividad.

Apolo, la organización, las partes ordenadas, la Cultura, la Ley, la civilización en suma, generan entropía en su devenir. Pero, no nos engañemos: de esa entropía no puede venir nada útil, pues sólo se queda en demolición.

La presente posverdad consiste en ocultar la naturaleza de las cosas, la idea de Verdad, Razón o Civilización. En tergiversar la Historia con fines inconfesables.  Y su corolario político está en el actual dominio vicario de actores degradados como podemitas o sanchistas, sorayos, marianos, con variopintos cómplices globalistas como algunos de los autodenominados Ciudadanos.

La nueva tragedia representada por los nietos bastardos de Nietzsche.

 

 

 

 

 

La Izquierda según Alinsky

La irrupción de VOX en el escenario político andaluz ha puesto de los nervios a más de un miembro y miembra de las repugnantes zurdas españolas como las calificaba don Antonio Machado.  Y es que con las cosas de comer, o con los puti clubs gratis con cargo a las ayudas a  los parados, no se juega. Una cosa es lo de la famélica legión votante y otra muy distinta perder el momio gentes sin oficio ni beneficio salvo el de participar de modo oneroso en la banda de Monipodio que roba con pretexto de izquierdas.

Pero más allá de la eterna picaresca española que de modo tan paradójico cultivan primorosamente los nuevos adanistas no viene mal intentar buscar algún elemento ideológico que nos permita explicar qué es lo que está pasando durante los últimos tiempos con las izquierdas españolas y europeas.

Y un factor clave se encuentra en el rol de las formaciones de izquierda con en el NOM. En su adaptación a intentar satisfacer los intereses del gran capital financiero globalista en vez de la economía productiva o real, aquella que produce bienes y servicios que demanda la sociedad de cada país o nación. Lo del marxismo clásico con su fuerzas productivas y sus relaciones de producción ahora se resuelve en facilitar la sopa boba, con cargo al esquilmado trabajador o al engorde de la gusanera de una deuda impagable, a vagos, lumpen e invasores sin oficio ni beneficio. O a satisfacer los intereses particulares, habitualmente contra el resto de la sociedad, de ciertos grupos sociales.

Más que defender al trabajador, su razón o al menos coartada histórica de ser, ahora la cuestión es defender a las instituciones globalistas (Europeísmo tecno-burocrático, FMI, ONU, OTAN, “Bilderberg” y similares…) y el nuevo rol del dinero no como mero instrumento clásico para el intercambio por bienes y servicios, sino como poder omnímodo, abstracto, creado ex nihilo por el encaje bancario o la maquina de imprimir billetes. Y generador de una deuda impagable que promueve la pérdida de la soberanía. Una de sus necesidades estratégicas es devastar la clase media, sostén intelectual, profesional, económico, cultural de los estados nacionales y su sustitución por un ejército de exquisitos burócratas apátridas, necesarios para pastorear a un grupo numeroso de gente crecientemente embrutecida, apesebrada, ignorante, a la que se la intenta desligar de sus culturas, instituciones y tradiciones históricas básicas.  Desbrozando el camino hacia una dictadura feroz revestida de tecnocracia y nuevas tecnologías.

En este contexto se entienden mejor muchas de las decisiones de partidos como el PSOE que perjudican a los trabajadores y benefician a sus enemigos teóricos, tales como las oligarquías ventajistas catalana o vasca, o a la gran banca internacional. Pero que son cómplices en el proceso de destrucción y fragmentación de España en el que ambas fuerzas políticas se han entregado. Vivir para ver, PSOE y podemitas cómplices de la más negra reacción del gran capital oligárquico financiero y del caciquismo ventajista contra charnegos.

El famoso doctor Sánchez es un caso de esto. Si el socialismo del clan sevillano de la tortilla hizo en su momento un viaje a Moscú para “inspirar su retórica revolucionaria progre mohatrera”, este joven badulaque cucañista sin escrúpulos ha elegido las mañas del Partido Demócrata americano. Un partido hoy digno de toda sospecha según se va sabiendo por diferentes investigaciones realizadas en los propios USA: promoción del terrorismo de Isis, invasiones bélicas imperialistas, instrumento de blanqueo del Deep State y del conglomerado militar industrial, tráfico de drogas y armas, satanismo, pederastia, corrupción… Grandes hazañas por lo que tampoco nos debe sorprender salvo por su descaro y desvergüenza que una de las primeras medidas de este “socialista” fuese recibir no precisamente a la famélica legión del himno sino al siniestro oligarca globalista Soros en el recién estrenado despacho del presidente de gobierno.

Pero la deriva de las decrépitas socialdemocracias posteriores a la segunda guerra mundial vía ocupación de la cultura hacia el travestismo ideológico de la pseudo ecología, la promoción del aborto, la quiebra familiar inducida, el nazi-feminismo, la homosexualidad, la eugenesia, la drogadicción, la manipulación genética, de la alimentación o del clima, la neolingua políticamente correcta, el animalismo o las invasiones islamistas, el multiculturalismo liberticida, sin olvidar los ataques a la metafísica occidental entre otros desastres no se produce solo en España.

Fenómenos y acciones que parecen estar inspiradas en ciertos profetas del NOM como Saul Alinsky, un marxista americano con cierto componente satánico. Judío, nacido en Chicago, ex mafioso de la banda de Al Capone, faro iluminador e iluminista de, entre otros, el Partido Demócrata de los siniestros Clinton y Obama a los que ilustró sobre una forma de hacer política mediante técnicas como las comunity organizing, “una organización popular es un grupo conflictivo, su única razón de ser es lanzar una guerra contra los “demonios” que le causan sufrimiento e infelicidad”.

De este modo se abandona a la clase obrera o trabajadora en general, (componente de la economía real) como instrumento revolucionario para “empoderar” a diferentes grupos o colectivos que ya no tienen que ver con las fuerzas productivas ni con las relaciones de producción del marxismo clásico y a los que se les ofrece tribunas y eco de resonancia y representación impostada en los “media” controlados: pijerío comunista desaliñado, homosexuales, lesbianas, hembristas, abortistas, ecologistas urbanitas, golpistas étnicos, zarrapastrosos varios, lumpen, drogadictos, chusma embrutecida, envalentonada y soez..

Alinsky dedicó su famoso libro Rules for radicals nada menos que a Lucifer.

Que se me perdone por tener al menos un reconocimiento para el primer revolucionario: De todas nuestras leyendas, nuestra mitología y nuestra historia (y quién puede saber dónde termina la mitología y dónde empieza la historia, o cuál es cuál), el primer revolucionario conocido por el hombre, aquel que se rebeló contra el poder establecido y lo hizo de manera tan eficaz que pudo al menos ganarse su propio reino: Lucifer”. (Saul Alinsky)

 Pero algunos de los “demonios” a los que se refiere Alinsky no serían objetivos o sociales, sino que tienen una base subjetiva, psicológica, tales como la envidia igualitaria, el resentimiento, el odio a la jerarquía espiritual, intelectual y moral, la conciencia de la propia mediocridad, el fracaso en el proceso de individuación, en la maduración como ciudadano adulto, educado, sujeto también de deberes.

En principio, Alinsky parecería un revolucionario más, en la línea de la ocupación de la Cultura que patrocinaba la Escuela de Frankfurt o Gramsci. Pero lo interesante y novedoso es cuando estas técnicas de subversión son empleadas maquiavélicamente por el propio Poder para sus proyectos de construcción del NOM, una de sus fases es precisamente emplear estos instrumentos en la fase de desestabilización, destrucción de lo que hay. Así lo ha viene haciendo la oligarquía plutocrática con instrumentos políticos como el Partido Demócrata americano que sirve de escuela a nuestro doctor falsario e inspira a la izquierda degradada actual.

Con una serie de planteamientos tales como el pragmatismo amoral, la deslealtad, el materialismo anti-metafísico, la propaganda y la manipulación mental al servicio de la ingeniería social, el socialismo disfrazado de, o reconvertido en, “progresismo”.

Lo que da lugar a hechos tales como la Primavera árabe, invasiones islámicas europeas, crisis financieras inducidas, aumento de una deuda impagable y su consecuencia de pérdida de soberanía, desestabilización de la economía real y de las clases medias que la mantienen, multiculturalismo, promoción de la homosexualidad y del aborto, hembrismo fanático manipulación mental, quiebra de la tradición, persecución y ridiculización de la metafísica…

Pero a diferencia del marxismo clásico la última etapa de la revolución no sería la dictadura del proletariado y el paraíso comunista de la sociedad sin clases sino el NOM caracterizado por la dictadura de la oligarquía plutocrático financiera, ¿satánica?, mundial y la consecución de un sistema de esclavitud absoluta en la que, quebrado el universo espiritual, ni siquiera los esclavos serían conscientes de que lo son. Una etapa previa es la desestabilización y destrucción final de los Estados nacionales y sus sociedades históricas a las que se les intenta desprestigiar como antiguallas a superar mediante instituciones globalistas oligárquicas, carentes de control social ni democrático, soportadas por tecno-burócratas apátridas que deciden desde su supuesta e impostada superioridad moral, tapadera de su real corrupción y encanallamiento, qué es o no lo bueno para la ciudadanía ahora degradada a ignorantes rebaños a pastorear y ordeñar.

Una primera fase aquí en España la ha constituido la amarga experiencia de los devastadores ayuntamientos podemitas aupados en la cucaña municipal por el doctor falsario, quien a continuación tomaba el palacio de la Moncloa con el apoyo de golpistas, filo-terroristas u oligarcas y lo pone bajo las órdenes de Soros y demás personajes globalistas. Un corolario de lo que también sostenía Alinsky: “el poder primero, el programa después”. Según el autor la táctica de los apoderados no obedece habitualmente al cálculo, reflexión o razón sino a la necesidad e improvisación ante las reacciones.

Interesante también es su visión de la clase media norteamericana a la que divide a su vez en tres subclases. Alinsky busca aliarse con la clase media baja, estudiar y reconducir sus anhelos, inquietudes e intereses.  Parte del actual semi fracaso podemita y socialista en lo que a ingeniería social se refiere, apoyo a los golpistas catalanes aparte, acaso se encuentre en lo disparatado de sus planteamientos y en no tener en cuenta que por mucha manipulación y propaganda que se vierta los que más sufren la ingeniería social no son los sectores sociales más acomodados sino esa clase media baja que sufre sus consecuencias en sus propias carnes.

Si el PSOE en verdad quiere convertirse alguna vez en un instrumento de progreso y prosperidad en vez de esclavitud y dependencia para la gente y de ruina para la nación debiera replantearse sus bases ideológicas desde su raíz. Abandonar el lado tenebroso de la Fuerza. Comprender que globalismo no es internacionalismo. Que el internacionalismo debe acometerse desde el fortalecimiento de la Nación y sus instituciones culturales, políticas, económicas (de la economía real, la que satisface necesidades reales de la gente) y no desde su ninguneo. Desde la soberanía nacional pero no desde su pérdida o traspaso. Que es desde la promoción del mérito, del esfuerzo, de la condición de hombres libres, iguales ante la Ley y con los mismos derechos y obligaciones, pero no de esclavos habituados a la sopa boba, como se puede tratar de lograr una sociedad más justa y mejor. Y expulsar de inmediato a tanto buscón, ladrón, felón, hipócrita y traidor como hoy medra en sus filas.

Pero, ¿Quién le va a poner el cascabel al gato?

 

NOTA: Los textos de Saul Alinsky están tomados de la versión española de su libro por Marta Álvarez Sáez.  Tratado para radicales. Manual para revolucionarios pragmáticos. Editorial Traficantes de sueños, Madrid, 2012.

 

Imposturas

La reciente celebración del cuadragésimo aniversario de la constitución, dicen que vigente, española ha venido a resaltar la verdadera condición actual de impostura mohatrera del régimen borbónico. Un estado terminal que no consiguen ocultar ni la pompa y boato ni la vaciedad de los discursos oficiales empeñados en glosar y alabar una realidad que no existe, salvo en la letra dedicada a justificar la teoría de las instituciones.

Releer los objetivos fundacionales expresados en el Preámbulo constitucional no se sabe si da más vergüenza que indignación cuando se comparan tan bellos y encopetados ideales allí expresados con lo que ahora ocurre. Decía así, la ley de leyes y madrastra de todos los desastres:

“La Nación española deseando establecer la justicia, la libertad y la seguridad y promover el bien  de cuantos la integran, en uso de su soberanía, proclama su voluntad de:

Garantizar la convivencia democrática dentro de la Constitución y de las leyes conforme a un orden económico y social justo.

Consolidar un Estado de Derecho que asegure el imperio de la ley como expresión de la voluntad popular.

Proteger a todos los españoles y pueblos de España en el ejercicio de los derechos humanos, sus culturas y tradiciones, lenguas e instituciones.

Promover el progreso de la cultura y de la economía para asegurar a todos una digna calidad de vida.

Establecer una sociedad democrática avanzada y

Colaborar en el fortalecimiento de unas relaciones pacíficas y de eficaz cooperación entre todos los pueblos de la Tierra.

En consecuencia, las Cortes aprueban y el pueblo español ratifica la siguiente Constitución…”

¿En “consecuencia”, dice? ¿Qué ha fallado para que las cosas estén como están? ¿El texto, las instituciones, las personas o ambos?

¿Existe real separación de poderes? ¿El pueblo supuesto “soberano” pinta algo en el asunto aparte de soportar impuestos abusivos y humillaciones impunes?

¿Qué queda de la Nación constituyente? ¿Acaso no ha sido arrasada gracias precisamente a la constitución que se celebra? ¿Logrará ésta que la Nación desaparezca disuelta a la vez en taifas caciquiles liberticidas e instituciones globalistas ajenas a nuestras tradiciones e intereses?

¿Tenemos soberanía para algo importante o estratégico más que para cambiar de canal y elegir entre TV3 o la sexta o resignarse a comprar mercancía electoral podrida?

¿En verdad los españoles controlamos las variables fundamentales o los pilares básicos de nuestra civilización?

¿Existe el imperio de la Ley en las regiones golpistas?  ¿Se protegen los derechos civiles de los ciudadanos que viven en ellas?

¿Por qué gran parte de la criminalidad permanece impune? ¿Si hay imperio de la Ley cómo es posible que la mayoría de nuestra casta política no esté en la cárcel?

Nuestra penosa realidad es que hoy mientras se celebran estos vistosos saraos oficiales gran parte de nuestro territorio está fuera de control. Ni se respetan los derechos humanos ni existe cosa parecida al imperio de la Ley. Fuerzas políticas, algunas incluso representantes de la propia Monarquía en las instituciones, llaman a la violencia y a la guerra civil sin que pase nada. El gobierno no actúa ni defiende la legalidad vulnerada, ni menos a los ciudadanos atrapados en una trampa fatal. Tampoco se observa por ningún lado el ineludible, dada la gravedad de los acontecimientos, papel moderador y de arbitraje de las instituciones que se asigna a la Corona, que ostenta además de la Jefatura del Estado el mando supremo de las Fuerzas Armadas, cuya misión es “garantizar la soberanía e independencia de España, defender su integridad territorial y el ordenamiento constitucional”. Y que consiente sea ultrajada ella misma junto con símbolos nacionales como la bandera o el himno nacionales con absoluta impunidad.

¿Estamos ya en un punto de no retorno?

Es evidencia de razón que la constitución actual no sirve. Ha traicionado en la práctica los objetivos expresados en el Preámbulo. El apaño que se nos quiere vender como remedio, la disolución de la Nación en taifas cainitas liberticidas junto con la cesión absoluta de soberanía a las instituciones globalistas es aún peor que la enfermedad. La casta política de La Monarquía, con la excepción de VOX, está en ello y con mayor o menor empeño se encuentra en la conspiración.  Por eso, VOX se ha convertido en el objeto de las calumnias de los Sánchez, Díaz, Iglesias, Torras, Rufianes, Feijóo, Maroto, Riveras, Valls, Carmenas, Colaus… Lo mejorcito de cada ganadería o la ganadería entera.

No está claro si la Corona advierte la gravedad del peligro que corre. El exilio o bien un retorno provisional al feudalismo de un rey simple primus inter pares, a merced de los nuevos señores feudales de las taifas autonómicas. Un títere simbólico, una especie de carabina de respeto para disimular cara a la galería la orgía, el saqueo y el disfrute del botín mientras quede algo que rapiñar.

Me temo que tenemos poco que celebrar en este cuadragésimo aniversario.

 

Ciudadanos, les citoyens, citizens…

Mientras en Andalucía los de Ciudadanos deciden si les conviene más meterse a monjas o a putas el caso es que suceden muchas cosas por ese ancho mundo. Así, por ejemplo, la revuelta francesa contra el globalista Macron, sucesor del señorito Valls, ex primer ministro globalista socialista francés y ahora flamante precandidato de la agrupación globalista socialista naranja a la alcaldía barcelonesa, puede tener diferentes interpretaciones. El motivo inmediato es la protesta contra el abuso del consumidor perpetrado mediante el asunto del diésel, del que me he ocupado en otro texto reciente, pero en el fondo parece una protesta de más alcance contra políticos, como Macron, aupados desde la nada y que se comportan como apátridas mercenarios del globalismo.

Gente que ve “extrema derecha” hasta en la sopa y desde luego en quienes se oponen a sus turbios manejos. La fiscala amiga de Villarejo, bizarra feminista, la de los jueces “maricones” o menoreros y las putas de confidencias vaginales, aún flamante ministra para el escarnio de la Justicia en el gabinete del doctor falsario, se ha sumado a las esclarecedoras recientes declaraciones del señorito Valls sobre VOX.

Demostrando quién es el verdadero enemigo tanto para la PSOE, como para Ciudadanos o los comunistas. La idea de Nación. De Soberanía Nacional, de Cultura y sociedad basada en las propias tradiciones. Y de instituciones propias al servicio de la gente, de los ciudadanos y compatriotas pero no prostituidas al de intereses globalistas, ocultos, antidemocráticos y bastardos.

La actual amenaza contra la Nación española no es sólo empeño y quehaceres de golpistas catalanes, meapilas vascos, etarras, comunistas ricachones o de los mohatreros socialistas del felón y falsario doctor Sánchez, sino también, con otros tiempos y métodos, de otras fuerzas que disimulan sus intenciones para copar todos los nichos del mercado electoral tales como Ciudadanos o la fracción sorayista marianesca bilderbergiana del PP que se mantiene agazapada en la sombra.

Grupos que aunque diferentes quieren ver una España fragmentada, indefensa, a merced del enemigo, disuelta en taifas particularistas y en la globalidad de unos hostiles Estados Unidos de Europa, como se acaba otra vez de comprobar con nuestra humillación en el tema de Gibraltar. O en la negativa, tan solidaria, de la ministra del ramo y de la rama al trasvase Tajo Segura.  O en la próxima firma del tratado ONU para favorecer la invasión europea, una nueva Marcha Verde de triste recuerdo y renovada actualidad. Y por eso colaboran con mayor o menor intensidad, eficacia o disimulo, en favorecer la invasión de sin papeles, la sustitución de la población autóctona española y europea, la devastación de la familia y de la clase media mediante crisis financieras inducidas, el sabotaje al entramado empresarial autóctono industrial o agrario, la precariedad laboral, el saqueo por los monopolios privatizados, el hembrismo fanático liberticida, la represión de la libertad de conciencia, cátedra o de expresión, el ninguneo de la lengua española o de nuestra Cultura…

En este desorden de cosas y no solo en la mera ambición de poder de ciertos lamentables personajillos prescindibles es donde creo que cabe entender mejor mucho de lo que nos sucede así como los actuales escarceos de Rivera y su visir para hacerse con el poder autonómico andaluz. ¿Simple amenaza como baza negociadora?  ¿O una vocación más profunda, y generalizable, como okupas compinchándose con los próceres y próceras del maloliente susanato del que ha sido cireneo? Sin excluir, como cooperador necesario si fuese menester, a las hordas violentas y vocingleras del shosho parlante del pisha Kichi.

Pero, geoestrategias aparte, siempre queda cierto factor humano capaz de influir en la Historia. Así, paradójicamente son las rencillas, por no hablar del feroz odio y enemistad mortales, entre la licenciada Susana y el doctor Sánchez las que pueden dar al traste con la operación. El falsario quiere verla muerta y enterrada.

¿Putas o monjas? Lo que diga Soros.

 

 

 

La Nación resiste y reacciona en Andalucía

                                                                                   “Durante el fin de semana los gallinazos se metieron por los balcones de la casa presidencial, destrozaron a picotazos las mallas de alambre de las ventanas y removieron con sus alas el tiempo estancado en su interior, y en la madrugada del lunes la ciudad despertó de su letargo de siglos con una tibia y tierna brisa de muerto grande y podrida grandeza. Sólo entonces nos atrevimos a entrar sin embestir los carcomidos muros de piedra fortificada, como quería los más resueltos, ni desquiciar con yuntas de bueyes la entrada principal, como otros proponían, pues bastó con que alguien los empujara para que cedieran en sus goznes los portones blindados que en los tiempos heroicos de la casa habían resistido las lombardas de William Dampier. Fue como penetrar en el ámbito de otra época, porque el aire era más tenue en los pozos de escombros de la vasta guarida del poder, y el silencio era más antiguo, y las cosas eran arduamente visibles en la luz decrépita”.

(Gabriel García Márquez, El Otoño del patriarca)

 

Considero las autonomías un invento diabólico, nefasto, verdaderamente nocivo para la libertad, los derechos civiles, el progreso cultural y material de los españoles y un atentado a la propia idea de la Nación. Algo que, como una enfermedad grave sino terminal, hay que llevar con paciencia y resignación mientras no puedan ser combatidas y eliminadas. Un asunto lamentable, desagradable, del que prefiero no hablar.

En lo que puede considerarse la variable o dilema más importante del momento histórico actual, globalismo NOM contra naciones, las autonomías constituyen un caballo de Troya del globalismo, un elemento de debilitación de la Nación española, su Cultura y Economía, y en consecuencia, de los derechos civiles y posibilidades de mejora real de los ciudadanos españoles.

Sin embargo, las pasadas elecciones andaluzas han alumbrado un nuevo escenario cuyas posibilidades esperanzadoras conviene comentar brevemente.

Por primera vez desde hace cuarenta años se abre la posibilidad de expulsar al partido corrupto, degradado, liberticida, encanallado, del poder político andaluz y de todos sus lucrativos tenderetes arrebatacapas de trileros, golfos, chulos, mercenarios y corruptos. Un partido, la PSOE, que, traiciones y felonías golpistas aparte, tiene a buena parte de su plana mayor, incluidos dos ex presidentes procesados por corrupción y que ha perpetrado desfalcos de miles de millones de euros incluso de presupuestos que debieran haber ido a mejorar las posibilidades de los trabajadores que dicen defender y que constituyen su pretexto existencial.

Esa posibilidad de limpiar los establos socialistas la ha abierto con todo en contra y un mérito extraordinario un nuevo partido, VOX, que se opone al régimen autonómico, al golpe de estado, al hembrismo, a las invasiones programadas, a las marrullerías, consentimientos y corrupciones de los partidos existentes.  Un partido calumniado, ninguneado, blanco de descalificaciones de los enemigos de España y del hampa y de la chusma política o periodística. Una victoria de la voluntad, del querer en los dos sentidos de la palabra en español, la de querer, amar a España y la de querer, tener voluntad de defenderla. Ojalá sepa identificar bien y actuar en consecuencia, las oportunidades y amenazas estratégicas y en efecto, como dicen constituya un eficaz instrumento de defensa de la Nación.

Se abre una oportunidad impensable hasta hace poco que va a poner a cada cual en su lugar. Vamos a ver qué sucede, cómo evolucionan las diferentes fuerzas políticas. Vamos a poder contrastar las verdaderas querencias del partido de Rivera, si va a convertirse otra vez en oportuno cireneo del socialismo corrupto o si se va a quitar sus complejos y prejuicios.

Casado, con un mal candidato elegido por la siniestra pareja, Mariano Soraya, ha conseguido salvar a su partido de un desastre anunciado, pero ha de ver qué hacer con el frente que se le ha abierto y consolidado parlamentariamente por su derecha.

Un humo negro asciende desde las chimeneas de los palacios y chiringuitos socialistas. No es que aún no haya nuevo Papa, no. Debe ser el procedente de la quema de pruebas. El señorito Iglesias llama a las barricadas desde su lujosa mansión, protegido por turno reforzado de vilipendiados guardias civiles.  La Susanita remienda virgos y tapa desfalcos llora como mujer lo que no ha sabido defender como hombre.

 

                                                                              “Tirano Banderas salió a la ventana, blandiendo el puñal, y cayó acribillado. Su cabeza, befada por sentencia, estuvo tres días puesta sobre un cadalso con hopas amarillas, en la Plaza de Armas: el mismo auto mandaba hacer cuartos el tronco y repartirlo de frontera a frontera, de mar a mar. Zamalpoa y Nueva Cartagena, Puerto Colorado y Santa Rosa de Titipay, fueron las ciudades agraciadas”.

(Ramón María del Valle Inclán, Tirano Banderas)

 

 

Apólogo moral

Érase una vez un niño bien de buena y conocida de familia de rancio abolengo y buenos posibles por su pía condición prócer de católicas finanzas, votante del integrista y racista PNV y de misa cantada los domingos y fiestas de guardar en santuario mariano (dicho sea sin segundas).  Joven de espíritu puro y pensamientos elevados, no le había dotado la providencia divina con grandes luces intelectuales ni morales,  pero sí, en cambio, de gran estatura, buena presencia y musculatura, amén, al parecer de las felices usuarias, de otras cosas que omitimos por pudor y discreción. Lejos de la pía influencia de su confesor espiritual vascongado, fichó por cierto equipo deportivo de Galeuzca de los patrocinadores del corro de la patata y trinca trinca, se fue haciendo a vida de molicie donde el maligno acecha.

Lucía cachas en calzón corto y una lánguida aunque nada pánfila princesa admiradora de ciertos buenos talentos se fijó en él. Acaso, dicen, por cierto morboso parecido fraternal. Encaprichose la dama, le sedujo apoyada en su deslumbrante mundo de fastos palaciegos y pidió permiso a papá para legalizar honestamente su feliz himeneo con el voluble maromo. Pero de acuerdo con el ritual, era preciso superar una prueba iniciática. Si en el Turandot la caprichosa amén de sádica princesa china sometía a un temible acertijo mortal a sus pretendientes antes de conceder su mano, nuestro joven vasco de espíritu puro y pensamientos elevados habría de someterse a otra peligrosa prueba de resultado no menos asaz incierto. Probar sus habilidades en las acreditadas mañas de su nueva familia, su capacidad de adaptación a los usos y costumbres en Palacio. Prueba superada aunque de final incierto.

Al cabo, aviesos o envidiosos descontentadizos escribanos y golillas acechan para turbar el apacible disfrute del botín, su felicidad y el comer perdices. El pertinaz populacho no descansa para fastidiar a una extraña familia que no nos merecemos. Las instituciones maniobran y cohechan para hacer descarrilar el proceso judicial en curso y provocar bien la nulidad de las actuaciones o bien que caiga bajo la jurisdicción de puñetas más acomodaticias o graciables.  Escaramuzas, acusaciones a probos funcionarios judiciales, dímes y diretes oficiales aunque sentencia popular firme.

Al cabo, el abogado del diablo impuso parcialmente sus tesis sobre los partidarios de la turiferaria beatificación. Un caso de género, sin violencia, o saber de quién a quién. El hombre, malo; la hembra, buena. Buenísima. No hubo remedio, como diría Goya.

Ahora toca rescatar a la sufrida princesa doliente de las garras del rijoso dragón vasco de pura raza vasca. La princesa acompaña a su ejemplar “progenitor A”, el noctámbulo de Vigo imitador de Max Estrella, a saludar al piadoso Salman, El Descuartizador.

La Familia se adapta a las exigencias de los tiempos, pero por si acaso siempre nos quedará Suiza.

 

 

 

 

 

 

Feijóo cruza Despeñaperros

Desde la batalla de las Navas de Tolosa no se ha visto otro fasto comparable. Feijóo heroicamente se ha bajado al susanato para arreglar la cosa esa de Andalucía. Y es que el actual candidato autóctono popular, tan deficiente, tan complaciente, procede de la etapa oprobiosa, había sido elegido a dedo por la gloriosa pareja Mariano Soraya, tanto monta, monta tanto, para proteger al pertinaz socialismo andaluz, pilar insustituible del Régimen.  Y lucrativa coartada de cobardes, corruptos y traidores.

Al parecer la cosa no les pinta bien. Y no será porque el programa popular no admita todas las posibilidades teóricas. Sin empacho ni embozo se sostiene una cosa y la contraria.

Hay que admirarse del desparpajo, de la coherencia, de todo un “normalizador” lingüístico que considera a los españoles que hablamos español en Galicia como anormales y sin embargo acompaña al provisional jefe Casado que ¡a buenas horas mangas verdes! Va y dice ahora en las asoladas tierras del susanato que hay que recuperar la Educación para España. ¿Normalizada a lo Feijóo, o sin normalizar?

Se le debiera caer la cara de vergüenza, si la tuviera o tuviese, que haya tenido que ser una asociación pro derechos civiles en la que otrora se apoyó electoralmente para luego traicionarla, y a la que sabotea, quien haya tenido que salir en defensa del uso del español y de una enseñanza de calidad.

El efecto VOX, sea cual sea el resultado final en las urnas, está “acojonando” a los próceres y próceras populares. Un efecto saludable de higiene y salud públicas.

Otro que tal baila, un tal Maroto, del mismo sector de caderas altas, también ha entrado en campaña para calumniar e insultar a Abascal y otros de sus antiguos compañeros del PP vasco, el de aquellos tiempos pre marianescos, pre traidores, en la que el PP en Vascongadas era una referencia moral, heroica, de resistencia democrática y de patriotismo español. Unas declaraciones incendiarias, rastreras, cobardes, encanalladas. Un sabotaje. Otro escándalo verdaderamente repugnante con el que Casado traga.

Si las intenciones de Casado son sinceras y no meras posturas de oportunismo para pillar votos de incautos debiera librarse de la guardia pretoriana heredada antes de que lo liquide. Y pronto.

 

 

Sic transit gloria mundi, o un real paseo noctámbulo por Vigo

                                                                      En un reciente texto en relación con el cuadro Las Hilanderas de Velázquez hablaba de las Parcas. Hoy salen otra vez a colación.

El incidente del otro día en Vigo, con el Rey emérito y un coro galleguista como protagonistas, parece sacado de una tragedia griega. Además de muy triste es altamente revelador de la España actual. E invita a una reflexión sobre el Poder, la Inteligencia y el paradójicamente eterno sic transit gloria mundi.

Tras el culto al poderoso mientras lo es, viene la befa, el escarnio, cuando cae. O el odio desatado, tanto mayor cuanto mayor haya sido el despotismo o la tiranía que haya encarnado. Ya se sabe. Estatuas derribadas, damnatio memoriae,…

La inicua Ley de Memoria Histórica, versión moderna del damnatio memoriae de los faraones egipcios, puede terminar con derechos civiles elementales como los de libertad de conciencia, expresión, investigación y cátedra. Pero también devorar a las principales figuras de la Transición.  El estadista general Franco es una de sus primeras víctimas gracias al revanchismo y ansias de venganza de nuestras zurdas irredentas, que embisten cuando se dignan usar de la cabeza, pero también su amenaza se cierne sobre su sucesor a título de Rey, Juan Carlos I, colocado en la Jefatura del Estado por el dictador gallego.

El que todo un Rey otrora omnipotente, por muy emérito que ahora sea, arrastre su tambaleante Majestad y húmeda decrepitud como un Max Estrella cualquiera ante la befa del populacho inmisericorde es lamentable para todos, incluso los que no somos monárquicos ni menos alabanciosos cortesanos borbónicos. Lamentable por simple humanidad y por sentido de la dignidad de las personas y de las instituciones.

Acaso algún avispado mercader explote el suceso como una peripecia digna de epopeya. Tal se hace en Dublín los dieciséis de junio recreando la odisea de Leopold Bloom, auque no haya en la actual Galicia nacionalista de Feijóo un Stephen Dedalus nuevo Telémaco que acompañe al héroe arrumbado, ni una Ítaca verdadero refugio de náufragos ni naufragios, ni menos aún todo un genial Joyce capaz de reproducir el verbo que fluye en la conciencia real como en los personajes del Ulises. Ahora con esto de la modernidad las palabras son sustituidas por imágenes captadas por un maldito móvil.

El gran Buda o nuestro Séneca nos advierten que la virtud se encuentra en el no desear. No poner obstáculos a la propia realización espiritual. Un consejo olvidado por Su Emérita Majestad a lo largo de su vida, esclava de pasiones y de epílogo tan penoso. Ataraxia que tampoco practicaba siempre el gran cordobés. Su Consolación a Polibio, escrita durante su destierro en Córcega, es considerada una muestra de oportunista vileza. Sus adulaciones en vida al siniestro emperador Claudio resultan vergonzosas. Así, por ejemplo: “Cuando quieras olvidarte de todo piensa en el César, pondera cuanta fidelidad y celo debes a su generosidad para contigo…desde el momento en que el César se consagró al servicio de todo el mundo, se sustrajo a sí mismo y, a la manera de las estrellas, que sin descanso despliegan su carrera, nunca le es lícito pararse a él, ni hacer nada por interés propio…todo le debes al César. En él tú lo tienes todo; el te basta por todo…”

Pero después que Agripina, la madre de Nerón, sustituyese unas exquisitas amanitas cesáreas por otras mortales phalloides, el mismo alabancioso Séneca pasa factura póstuma al emperador. En La Apocoloquintosis del divino Claudio describe su final.

Entonces Mercurio llama aparte a una de las tres Parcas y le dice: “Por qué, oh tú la más dura de las hembras, te huelgas martirizando a ese miserable? …haz lo que has de hacer, entrégale a la muerte; reine otro mejor en su palacio vacío…..

La postrer palabra que se le oyó entre los hombres fue ésta: “¡Ay me! Pienso que me he ensuciado” si así fue yo no lo sé. Lo cierto es que lo ensució todo.” 

Epitafio asaz riguroso aunque fuese veraz.

Claudio fue oficialmente deificado. Pero Séneca advierte al lector de otro final menos feliz. En el juicio final a las puertas del Hades hace que Eaco no sólo se oponga a la defensa del César fallecido sino que propugne que: “Trátesele como él trató a las otros y será hecha justicia”.

Pero en el mismo opúsculo Séneca aprovecha para alabar impúdicamente al sucesor de Claudio, su hijo adoptivo Nerón, en vez de Británico próximo a la mayoría de edad a la muerte de su padre. Rey muerto, rey puesto.

Febo les dice, no cortéis nada, oh Parcas. Supere el tiempo de la vida mortal, ese que en rostro se me asemeja y se me asemeja en hermosura y ni en canto ni en voz es a mí, segundo. A los cansados mortales devolverá los siglos venturosos y romperá el silencio impuesto a las leyes. Cual surge el Lucero precipitando la huida de los astros, cual surge el Véspero cuando retornan las estrellas; cual la Aurora ruborizada, desvaneciendo las tinieblas, llevó de su mano el día, y el sol resplandeciente contempla la redondez del universo y empuja su carro fuera de sus barreras: tal César aparece; tal Roma va ya a contemplar Nerón. Con brillo suave su rostro claro resplandece; refulge su cuello bajo la derramada cabellera. Esto dice Apolo. Mas Láquesis, por favorecer a tan hermoso mortal, hiló el estambre fatal con mano complaciente y de grado concede a Nerón años copiosos…

Palabras ditirambo alabanciosas sobre Nerón ¡del propio Séneca!

 

Lo habitual es que el Poder modele, cuando no coarte o incluso suprima la Inteligencia.  ¿Puede ser el Poder modelado por Ella?  No es fácil. A tan benefactora tarea se han entregado muchos preceptores de Príncipes. Saavedra Fajardo entre otros grandes autores del Siglo de oro despliega sus famosas Empresas/ Emblemas en Idea de un Príncipe político cristiano en cien empresas para mejor educación del rey.

Donde no reina la Justicia es gran peligro tener razón”, nos advierte Quevedo que supo en sus carnes las delicias de la prisión. Y ya antes un lúcido Cervantes confesaba que “Yo no valgo para Palacio porque no sé lisonjear y tengo vergüenza”.

Y el mismo Platón había advertido que “Los problemas del mundo nunca tendrán soluciones mientras los poderosos no se rodeen de filósofos, siendo así que como poderosos es casi imposible que ellos mismos sean filósofos”. Y su discípulo Aristóteles explicaba que todos los sistemas políticos son legítimos si tienden al Bien Común.

Pero, ¿Cómo se determina el Bien Común? ¿Quién lo hace? ¿La Inteligencia? ¿Un conjunto de valores metafísicos o espirituales de orden superior? Por el contrario, como pretenden todos los déspotas, ¿El propio Poder autoconsciente, autónomo, se autolegitima por sí mismo?

Al igual que en cualquier periodo pre revolucionario los símbolos del Poder político aparecen cada vez más arrumbados en la España actual. Golpes de Estado impunes perpetrados desde las propias instituciones monárquicas, cualquier canalla se limpia los mocos con la bandera y ello no tiene consecuencias, se consiente que la imagen del actual Jefe del Estado se coloque cabeza abajo. La Justicia escarnecida y en almoneda. Las Cortes degradadas como tugurio solaz de hampones y chusma. Los defensores de la Nación acosados…

¿Acaso con esto de la posmodernidad globalista la Inteligencia ha renunciado a ilustrar y civilizar al Poder? ¿Hasta cuándo vamos a asistir a que las propias tambaleantes instituciones del Poder se pongan, y nos pongan, en ridículo?

Un ridículo antesala del suicidio.

 

Notas:

Las imágenes del penoso incidente protagonizado por gentes burlándose del Rey Emérito en Vigo pueden verse aquí.

Los textos de Séneca reproducidos en este artículo están sacados de la edición de sus Obras Completas por la editorial Aguilar, con comentarios de Lorenzo Riber, Madrid, 1943

 

Viernes subsahariano

Seguimos con las rebajas democráticas y sobre todo de dignidad o vergüenza. A precio de saldo. Barato, barato. Menos mal que la eximia aunque llorosa y al borde de un ataque de nervios presidente de Las Cortes va a borrar de las actas parlamentarias las cosas que no quiere oír. Como el Gran Hermano prefiere la falaz neolingua políticamente correcta a llamar a las cosas por su nombre. No se puede llamar golpista a los golpistas. Faltaría más. Que son lucrativos compinches del amo Mariano y ahora del doctor falsario. Piezas esenciales en la desgobernabilidad del Reino a las que las instituciones de la Monarquía deben proteger.

Una señora a la que le disgusta y considera machista que la llamen “institutriz” pero no tanto deber su prescindible carrera política a las estrechas relaciones entre su marido y el estafermo. Todo es mentira menos algunas cosas.

Al excelentísimo señor ministro de Asuntos Exteriores ha tenido a bien escupirle a la cara un esclarecido miembro de la enmucetada horda rufianesca. El escupitajo ha venido, nadie sabe cómo ha sido. Nadie lo ha visto excepto la víctima. Nadie sabe nada. Nadie conoce a nadie. La Ley de la mafia impera en Las Cortes. El doctor falsario se va a homenajear la tumba el siniestro sultán moro poco antes de que nos lancen su segundo satélite espía. Bruselas y la Monarquía hermana se chotean y ningunean a España con motivo de Gibraltar, pero no importa el okupa se larga a Cuba al ojeo de mulatos, mulatas y mulates. Además de a España deja tirado a su ministro carabina. Y el excelentísimo señor ministro se calla y se queda con el escupitinajo puesto y tras cornudo, apaleado. Doblemente humillado y maltratado, colaborador cobarde e indigno de déspotas y golpistas.

La Justicia expuesta en oferta. Lo democrático según la Montesquieu de guardia sacada del analfabeto harén socialista de ministras objeto es que no haya separación de poderes. Barato, barato. Zoco de morisma.

Por ahí fuera nadie se cree las cuentas y los cuentos presupuestarios del doctor falsario. El crédito institucional del Reino de España por los suelos. La Marca España en liquidación de baratillo.

Pero, no hay mal que por bien no venga, nos consuela que nuestros filantrópicos próceres aprueben que nos van a poder espiar en la mayor impunidad. Van a mirar con lupa lo que decimos o hacemos. Aquí sí que ningún escupitajo va ser ignorado o pasar desapercibido.

Pero, otro consuelo. Aquí tenemos más muestras heroicas de una vida ejemplarmente preocupada por los males de la Patria: el Emérito rey objeto de rechifla en Vigo por el populacho cobarde e inmisericorde. La degradación aumenta.

Merienda de negros, viernes subsahariano.

 

 

 

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