Alfonso De la Vega

La Garita de Herbeira

Artículos, solfas y epistolarios

El oráculo pernicioso

Antes de que se inventara lo del CIS sabemos que la misma Biblia distinguía varias formas de adivinación. Así, por ejemplo:

La astrología judiciaria o Meonen mosaico.

La augural o Menaschech

La Mescascheph o práctica de maleficios con sus ceremonias y prácticas ocultas o perniciosas.

Las producidas por los encantadores o Ithoberon

Los Oráculos, mediante la interrogación de espíritus

Los Indonei mágicos

La Necromancia o interrogación de los muertos

La Rhabdomancia o adivinación mediante varillas.

La Hepatoscopia por la inspección del hígado.

Pero el deseo de conocer y o determinar el futuro es algo universal y está presente en todas las tradiciones. En ocasiones subvencionado por los propios poderes públicos con intenciones más o menos confesables. En Atenas se sostenían los adivinos como nuestro Tezanos a expensas del Tesoro público.

Cabe recordar aquí, para no hacer esto demasiado largo, por ejemplo las principales variantes de la adivinación romana. Estaban los Fanáticos o los Entusiastas que actuaban bajo la influencia de ciertas divinidades como nuestro sublime doctor mohatrero. Los adivinos se adornaban con coronas de laurel para representar al dios Apolo. Los Fatuarios o investigadores del destino con especialistas para cada uno de los sexos. Los Extáticos caían en especial arrobo y luego lo explicaban a las muchedumbres en el ágora o el foro, ya que entonces aún no se había inventado la tele para mayor solaz y embrutecimiento del pueblo soberano.

Los auspicios eran los antecedentes de nuestras actuales encuestas. Parece ser que les dio forma un personaje mucho más serio, la entropía aumenta, que nuestro actual mántico oficial. Me refiero a un famoso adivino de Tebas llamado Tiresias.  La ciencia augural no se explicaba en sesudos tratados de Sociología, como ahora con la cosa esa de la modernidad y sus nuevas supersticiones, sino en un cuerpo científico conocido como Libros Fulminales o Fulgurales.

Es importante distinguir entre los augurios y los presagios, anuncios, predicciones y vaticinios. Los primeros se efectuaban mediante las reglas de la ciencia augural, mientras que los otros estaban conformes con la subjetividad más o menos interesada o consciente del intérprete.

Un oráculo famosísimo fue el de Apolo en Delfos, a los píes del Parnaso. Casi todos los poderosos iban a consultarle antes de emprender alguna gesta o aventura. Una profetisa llamada Phitia se subía a un trípode preparado sobre una sima para recibir los vapores sutiles que trasportaban las esperadas respuestas. Hoy con esto de la seguridad e higiene en el trabajo y demás prosaicos reglamentarismos y directivas europeas nuestro Tezanos ya no se sube abierto de piernas en el trípode para recibir el vapor palaciego bienhechor, ni lo necesita para decir lo que el Poder desee. Y es que, tanto entonces como ahora, los oráculos no estaban libres de corrupción, soborno o cohecho. O al menos de su sospecha.

Pero, ¿cómo funcionaban?

Parece ser que mediante los verdaderos se trataba de investigar a través de sus indicios en universos paralelos o de otras dimensiones.  El sabio escolástico Santo Tomás de Aquino nos explica que: los cuatro elementos, se dice, están poblados de espíritus llamados silfas, gnomos, ninfas y salamandras…

En otros casos sólo hay simple granjería. Nuestros socialistas made in USA que son tan modernos que ya no creen en silfas, gnomos ni nada parecido, excepto en satisfacer las órdenes de sus amos y en los euros o dólares metidos tan ricamente en el propio bolsillo, buscan el apaño, la granjería oracular desde una visión más materialista.

La Phitia actual al servicio del sanchismo, barbuda y tan falsaria como la cervantina dueña doña Dolorida, acaba de proclamar los resultados de su última consulta. Su amo vence a todas las demás huestes, solo o en compañía de otros como decía la famosa sentencia del asesinato de los marqueses de Urquijo. Es de suponer que se trata de una mohatra más, un engaño para promover auto-profecías y votos útiles que resultan ser los de los tontos útiles. Pero, si ni fuese así, ¡ojalá Dios en su infinita Providencia no quiera tal! se apiade de nuestros pecados y nos libre de tal desgracia.

Porque no se entendería el masoquismo del pueblo español, dicen que soberano, que está alcanzando tintes bíblicos. No puedo por menos de recordar el libro I de Samuel, cuando los judíos piden a Dios que les de un Rey y Dios ordena a su sacerdote que condescienda con tal deseo, explicando antes al pueblo cuál va a ser el modo con el que gobernará el elegido, y es descrito como cosa verdaderamente siniestra. Pero el pueblo insiste y se le concede un rey. Y así, el déspota Saúl, el Sánchez de la Biblia, detenta un gobierno tiránico para mayor posterior llanto y crujir de dientes del ingrato pueblo elegido.

Quevedo, experto en despotismos que padeciera en sus frioleras carnes, se plantaba esta grave cuestión en su Política de Dios: ¿Tan gran delito fue pedir Rey que mereció no sólo que se lo diesen, sino también que no se lo quitasen, cuando padeciesen con lágrimas el derecho que les predijo? 

Si, como afirma la Phitia Tezanesca, tras la terrible experiencia de este embarazo de nueve meses se vuelve a parir, forceps encuestorios u oportuno atentado incluidos, otro monstruoso gobierno Sánchez, desde luego está claro que sus votantes merecen toda clase de catástrofes. Todo castigo bíblico, aunque lamentablemente lo padezcamos todos por no haberlo impedido.

 

Sobre el programa satánico de Podemos

Son varias las cosas que llaman la atención del programa electoral pergeñado por el marqués de Galapagar y sus siervos podemitas.  Así el incoherente, mordidas aparte, apoyo a la iniciativa golpista pro referendo de independencia catalana patrocinada por la ventajista y corrupta oligarquía catalanista tradicional enemiga de la clase trabajadora. Pero hay otra tan satánica y demoledora como la anterior que merece un breve comentario. Me refiero a la prometida paguilla para no dar golpe. Diez millones de votantes del excelentísimo señor marqués y su señora marquesa serían los futuros beneficiarios de una paguilla de seiscientos euros obtenidos por la cara, porque ellos lo valen.

Revelador desde luego que el nuevo comunismo de diseño made in Soros encarnado aquí, aunque no exclusivamente, por los podemitas se olvide de la clase obrera, de los trabajadores de todo el mundo uníos y su pretendido poder redentor de la Humanidad y en cambio patrocine la vagancia subvencionada. Subvencionada sí, ¿pero por quién? Además según la conocida teoría del marxista del valor trabajo, si no hay trabajo, ¿ya no hay valor?

En realidad, la ocurrencia podemita no es tan original, ya había sido prevista por Papini en su famoso libro El Diablo. En el apartado 83, titulado El diablo y el pan sin sudor. Lo cuenta así don Giovanni:

Dios, como sabemos por el Génesis  (III, 19), condenó a Adán después de la culpa, a ganarse el sustento con la dura fatiga, sacándolo del suelo árido y espinoso: “Comerás el pan con el sudor de tu frente”.

Pensemos ahora en la primera tentación de Satanás a Jesús: Haz que esas piedras se conviertan en panes. El Tentador, por lo tanto quería que el pan fuera producido, mediante un milagro, por la súbita trasformación de las piedras…”

Nuestro intrépido marqués puede que carezca de tanta capacidad taumatúrgica como la de su jefe e inspirador, o no tenga todas consigo en cuanto a su real capacidad milagrera y en vez de en las piedras confíe en su eterna y prodigiosa transformación en deuda ex nihilo. Otro misterio prodigioso que va contra el segundo Principio de la Termodinámica y demás leyes naturales conocidas o por conocer.

Papini se pregunta por las razones últimas del diablo:

“¿Se trata de de una sutil tentativa para hacer contradecirse a Dios mismo, en la persona del Hijo lo que Creador había decidido para castigar al desobediente?

¿O no podría tratarse, más bien, del deseo de acudir en ayuda del hombre condenado por su culpa a la expiación milenaria del trabajo, invitando a Dios a proporcionarle el pan por medio de un prodigio? ¿Habría en el ánimo de Satanás un sentido de remordimiento por el sudor de la frente humana, vertido durante milenios como en consecuencia de su instigación maligna?

En ese caso Satanás aparecería bajo una luz nueva: como un libertador, como un rescatador del hombre. Aún contradiciendo la leyes divinas, quiere redimir a los hijos de adán, por lo menos de una de las consecuencias del pasado. Satanás se presentaría –junto al Redentor espiritual- como un redentor material, un amigo del hombre.”  

Satanás no lo sé, pero parece seguro que así lo pretende torticeramente su aventajado discípulo galapagarino. Podríamos preguntar acerca de estas sutiles complicaciones teológicas a otro ilustre disimulado alumno de la cofradía satánico podemita pero me temo que a nosotros no nos va a conceder ninguna entrevista.

Nota: el texto de Papini reproducido en cursiva proviene de la edición de El Diablo por la Editorial AHR, en 1963

 

 

 

Vuelve Mariano, ¡Ese hombre!

Entre el bizarro y monocorde sonido de las gaitas albicelestes y las panderetas de Fraga, acompañado de los siniestros nacionalistas tartufos de la dictadura lingüística, la mercadería de género, o la mal parida memoria histórica bizca sino tuerta, Mariano el de los sobres, Mariano el del prófugo Puigdemont, Mariano el complaciente con el pío Junqueras, Mariano el patriota de Bildu y del pacto con el PNV, también vuelve. Igualico, igualico que el difunto Pablo Iglesias bis, el de la covada, su impostado y promocionado cómplice complementario. Y vuelve. Ese hombre, ese machote, ese valiente, ese patriota, regresa ante la narcotizada hinchada galleguista adicta para promocionar la campaña de la mujer de su íntimo. De miss Alvia.

La vuelta de Mariano en olor de galleguistas, el coleguilla de la marisabidilla niña Soraya, el de las ofrecidas plazas votantes, el jefe del ministro del operativo policial desconocido, el del Piolín, el impostor, el de los pactos bajo cuerda con los golpistas, el financiador del proces, el felón, el saca mantecas, el empina codos, el del oportuno bolso en su escaño, es reveladora de lo que de verdad pasa más allá de la impostura y de la apariencias.

Y es que no se le cae la cara de vergüenza, sus amos carecen de ella, ni a él ni a sus cómplices, ¿ni a sus votantes?

¿No es una pena que nuestra querida Galicia tenga que ser identificada con el viejo caciquismo liberticida y embrutecedor, ahora tras la máscara globalista progre?

Pero aquí parece que no hay voluntad de enmienda. Solo disimulo, la cara dura de los monipodistas impunes. Más que la supuesta renovación del PP de Casado para convertirlo en un partido verdaderamente español, con valores, que defiende los legítimos intereses de los españoles, lo que se muestra en el escaparate resulta un mero artificio de marketing, un cambio de envoltorio para hacerlo algo más atractivo al consumidor desencantado, que compra compulsivamente por las apariencias, pero carente de juicio. Dentro sigue el mismo veneno globalista, la misma cobardía, la misma desfachatez, felonía e hipocresía. El mismo sometimiento a la dictadura globalista progre contra España y el Bien común de los españoles.

Bien cebada y protegida, la cofradía sigue y con ella la jerarquía oculta.

La aparición pública del trono subido, indica que, aunque en latencia, no se había retirado del todo. Sigue el escalafón real oculto. Chulillos, jorgolinos, mandil-trainelos, mandilandines, rufeznos, espadachines, jaques, jayanes y todos bajo el mando del jayán de popa.

¡Todos al suelo! ¡Socorro! Vuelve Mariano, ¡ese hombre!

 

 

Sobre la nueva caza de brujas

Para los más jóvenes acaso no está de más recordar lo que fuera la caza de brujas promovida por el senador McCarthy a finales de los cuarenta y principios de los cincuenta, cuando se abrió la veda de izquierdistas reales o inventados en el marco del Cine y la intelectualidad en EEUU. Así, la comisión inquisitorial creada para la represión elabora una lista negra de presuntos culpables que debieran ser purgados y expulsados de la actividad artística o profesional.

Algo parecido en cuanto a métodos y fines últimos, no en cuanto a destinatarios de la represión, se viene produciendo ahora. La caza del extremo derechista, real o inventado por parte de la nueva inquisición de las terribles zurdas inspiradas en el neomarxismo cultural y el sionismo. El globalismo actual reprime la libertad de expresión, imprenta, opinión y cátedra, mediante el abuso de los media o el recurso a leyes inicuas o liberticidas como la de memoria histórica.

Un ejemplo ilustrativo de esto lo acabamos de ver con el caso Paz y su frustrada candidatura para VOX tras el rechazo expresado por la Federación de Comunidades judías de España. O con la nueva Inquisición ad hoc montada por facebook y encargada a una UTE o joint venture de Newtral, tinglado LGTBI, con know how Black Cube, cuya cabeza visible o mostrable es la sectaria santona izquierdista de la sexta Ana Pastor.

El caso Paz reúne varias moralejas. Recuerda quien manda de verdad en la práctica, de modo probablemente irreversible desde el golpe del 11 M. Un aviso mafioso de dónde están los límites de la soberanía real española. Y de que ningún partido puede salirse del libreto programado. También de que la realidad se recrea o inventa por los prostituidos media y redes sociales manipuladas según convenga al poder real. El que, como avisa Orwell, las palabras significan lo que quieren que signifiquen los que mandan.

España se encuentra en una pirandelliana busca de autor y de argumento propio. Hasta ahora desgraciadamente sin éxito.

La gran Cultura, coherentemente ridiculizada, denostada o ninguneada por el neomarxismo actual, nos ilustra sobre lo que sucede. Es oportuno recrear la aventura de Don Quijote en busca de Dulcinea, símbolo del alma, “con la Iglesia hemos dado, Sancho”.  Con mayúscula en la edición princeps pues se refiere a la importante institución, no al edificio. Pese a lo que se aparenta, las instituciones fundamentales con su tramoya ocultan la realidad y aparecen como un obstáculo para el necesario reencuentro de los españoles con su nación. Una visión coherente con la amarga lúcida conclusión, también cervantina, de que los peores lobos son los propios hipócritas pastores cuya misión es cuidar al rebaño.

 

 

La responsabilidad del Rey

Hace pocos días, con motivo del incoherente, autista y frívolo sarao ditirambo alabancioso constitucional, terminaba un artículo titulado Imposturas con estas palabras:

No está claro si la Corona advierte la gravedad del peligro que corre. El exilio o bien un retorno provisional al feudalismo de un rey simple primus inter pares, a merced de los nuevos señores feudales de las taifas autonómicas. Un títere simbólico, una especie de carabina de respeto para disimular cara a la galería la orgía, el saqueo y el disfrute del botín mientras quede algo que rapiñar.

Me temo que tenemos poco que celebrar en este cuadragésimo aniversario.”

En efecto, tenemos poco que celebrar. Y el Rey si tuviese conciencia de sus obligaciones y sentido de responsabilidad de sus deberes ante la Nación, la Historia y los propios españoles que le pagan el sueldo, ante la gravedad de la situación creada por los golpistas, entre ellos y de modo decisivo su propio primer ministro que se declara principal traidor del Reino, debería actuar con absoluta contundencia en función de sus atribuciones constitucionales como Jefe del Estado. Y pronto, antes de que la cosa devenga irreversible sin grandes daños.

Lo contrario significaría que la propia Corona resultase cómplice por omisión de las traiciones y felonías perpetradas por las autoridades monárquicas del Reino. Y que la Monarquía no sirve en la práctica para defender la Nación, la Ley y la vida, derechos y haciendas de los españoles.

Es decir, que desgraciadamente forma parte más del problema que de su solución.

 

Addenda (19 h)

Una de las mayores fechorías perpetradas por el doctor falsario y su banda gubernamental en el Consejo o conseja de ministros y ministras de hoy en Barcelona ha sido el intento mohatrero de blanquear los crímenes de Companys.

 

Los nietos bastardos de Nietzsche

                                                                 La visión de cierto video reciente, al parecer rodado en la universidad de Madrid, mi ciudad natal, en la que entre risotadas un grupo de gentuza quema en efigie una iglesia, o las últimas  declaraciones de la soez chusma “empoderada” sobre varios sucesos de actualidad me invitan a exponer algunas reflexiones.

Empeño de muchos de los filósofos de la modernidad ha sido derribar la metafísica clásica occidental, lo que Nietzsche pretendió con gran radicalidad. El filósofo de Röcken fue profesor de lenguas clásicas en la Universidad de Basilea y uno de sus libros más famosos fue El Nacimiento de la tragedia. Para él, se manifiesta la pulsión entre dos fuerzas interrelacionadas, las apolíneas y las dionisiacas. Apolo es el Orden, la Luz, lo racional, lo mesurable, la Conciencia, mientras Dionisos representa la Fuerza, la Voluntad informe, lo Inconsciente, lo instintivo, el arrebato, la desmesura frente al pensamiento ordenador y racional. Fuerzas descomunales, sobrehumanas, que de algún modo desbordarían la acción del hombre.

En la Tragedia griega hay actores que desarrollan una trama, un libreto, en el que apenas pueden influir, un destino que le desborda, y también hay un coro, impersonal o no individualizado, que explica y comenta lo que sucede.

Para Nietzsche ambos, Apolo y Dionisos, se requieren e interactúan mutuamente. Pero el gran problema surge cuando Apolo usurpa el poder generador, la energía de Dionisos y le convierte en una criatura decadente, un débil, un esclavo de una moral envilecida y envilecedora como para él eran primero la socrática y luego la cristiana.

Así, categorías como la de “Verdad” se convierten en subproductos consoladores y sustitutivos del instinto originario. Si se desmitifica la Razón, también su “odiosa” pretensión de dar cuenta del mundo. Y se despoja al hombre de su naturaleza metafísica.

Pero hay otro aspecto de gran importancia actual, el que tiene que ver con la Moral. Nietzsche se indignó con Wagner con motivo de su Parsifal. Lejos quedaban ya su amistad y admiración por el compositor que le habían llevado a dedicarle su primera edición de El Nacimiento de la tragedia.

Nietzsche vaticina que “el arte de Wagner no va a tener porvenir porque tampoco los alemanes lo tienen”. Y prosigue: “Interpretaba yo la música de Wagner como expresión de un poder dionisíaco del alma; en ella creí oír el terremoto con el que una fuerza primordial de la vida, comprimida desde la Antigüedad se manifestaba al fin… Todo arte, toda filosofía pueden ser considerados como remedio y socorro de la vida que asciende o desciende; siempre presuponen sufrimientos y seres que sufren.  Pero hay dos clases de gentes que sufren: los que sufren por superabundancia de vida, los que quieren un arte dionisíaco y una visión y una perspectiva trágica de la vida, y los que sufren por el empobrecimiento de la vida, y desean del arte y de la filosofía calma, silencio, mares tranquilos, “o bien” embriaguez, convulsión, embrutecimiento. Vengarse de la vida misma es la mayor especie de voluptuosidad embriagadora para semejantes empobrecidos. A la doble necesidad de estos últimos pertenecen tanto Wagner como Schopenhauer: niegan la vida, la calumnian, y por este hecho son mis antípodas.

Nietzsche acusa a Wagner de ser “un decadente desesperado que se prosternó bruscamente desvalido y quebrantado ante la cruz cristiana”.

Es la crítica del ideal ascético, de la compasión, del universo de los valores metafísicos. El hombre tradicional es un fracasado que debe ser superado, convertirse en superhombre o seguir siendo esclavo. Un hombre con voluntad de poder.

 

¿Ideas recuperadas en la génesis y construcción del NOM?  ¿Nueva esclavitud? Para los actuales constructores del NOM, como para Nietzsche, el hombre común no es sino una criatura a engañar, que no merece piedad o compasión pues su destino es ser esclavo. Los “superhombres” actuales son los líderes despiadados y carentes de moral o valores metafísicos encargados de introducir y consolidar la construcción globalista. Unos devastando lo que hay, otros aportando falsas construcciones interesadas después de demolición. La Nación, perdida su soberanía, su cultura y dignidad, debe ser arrasada y sustituida por un doble engendro “federal” de taifas corruptas e inermes ante los poderes fácticos, artificialmente enfrentadas, junto con su disolución en una Europa federal, no democrática y paraíso de oligarcas, monopolios y burócratas despóticos sin escrúpulos.

En estas condiciones, no tiene sentido la democracia salvo como coartada para imponer criterios ya establecidos por intereses ajenos y no sujetos a la decisión ni a la voluntad popular que ha de ser manipulada o doblegada mediante atentados o hechos consumados. Es preciso ser globalista, sí o sí. Globalistas con diversos disfraces políticos. Si, por ejemplo, Grecia vota en referendo una cosa, se hace la contraria. Por su bien claro está, faltaría más.  Los que no entran por el aro son linchados por el populacho instigado por los media y partidos políticos prostituidos. Son calumniados, calificados de derecha extrema o de populistas. O de maltratadores de mujeres. O de xenófobos. O de racistas. O de crueldad con los animales. O de católicos. O de heterosexuales. O de homófobos. O de blancos. O de todo junto.

Esta voluntad de poder, sin verdad, sin sujeción a la ley ni a la moral natural es lo que se nos está vendiendo como posmodernidad y como posverdad.

Algún lector pensará que no es justo comparar a gentes embrutecidas por la degradada universidad española actual, meras comparsas estupidizadas y clonificadas, con importantes figuras del pensamiento como Nietzsche. Y eso es cierto, desde luego.

Apolo y Dionisos están interrelacionados, en esto Nietzsche sí tenía razón. Pero Dionisos puede ser una fuerza útil como energía, como voluntad para mover las cosas, siempre que el carro esté bien dirigido por Apolo y sepa donde va. Pero el Dionisos como entropía, como desorden, como imposibilidad de distinguir dos estadios diferentes, es el resultado del funcionamiento de un sistema, de la degradación del metabolismo, del mecanismo que expulsa calor extramuros del sistema como residuo de su actividad.

Apolo, la organización, las partes ordenadas, la Cultura, la Ley, la civilización en suma, generan entropía en su devenir. Pero, no nos engañemos: de esa entropía no puede venir nada útil, pues sólo se queda en demolición.

La presente posverdad consiste en ocultar la naturaleza de las cosas, la idea de Verdad, Razón o Civilización. En tergiversar la Historia con fines inconfesables.  Y su corolario político está en el actual dominio vicario de actores degradados como podemitas o sanchistas, sorayos, marianos, con variopintos cómplices globalistas como algunos de los autodenominados Ciudadanos.

La nueva tragedia representada por los nietos bastardos de Nietzsche.

 

 

 

 

 

La Izquierda según Alinsky

La irrupción de VOX en el escenario político andaluz ha puesto de los nervios a más de un miembro y miembra de las repugnantes zurdas españolas como las calificaba don Antonio Machado.  Y es que con las cosas de comer, o con los puti clubs gratis con cargo a las ayudas a  los parados, no se juega. Una cosa es lo de la famélica legión votante y otra muy distinta perder el momio gentes sin oficio ni beneficio salvo el de participar de modo oneroso en la banda de Monipodio que roba con pretexto de izquierdas.

Pero más allá de la eterna picaresca española que de modo tan paradójico cultivan primorosamente los nuevos adanistas no viene mal intentar buscar algún elemento ideológico que nos permita explicar qué es lo que está pasando durante los últimos tiempos con las izquierdas españolas y europeas.

Y un factor clave se encuentra en el rol de las formaciones de izquierda con en el NOM. En su adaptación a intentar satisfacer los intereses del gran capital financiero globalista en vez de la economía productiva o real, aquella que produce bienes y servicios que demanda la sociedad de cada país o nación. Lo del marxismo clásico con su fuerzas productivas y sus relaciones de producción ahora se resuelve en facilitar la sopa boba, con cargo al esquilmado trabajador o al engorde de la gusanera de una deuda impagable, a vagos, lumpen e invasores sin oficio ni beneficio. O a satisfacer los intereses particulares, habitualmente contra el resto de la sociedad, de ciertos grupos sociales.

Más que defender al trabajador, su razón o al menos coartada histórica de ser, ahora la cuestión es defender a las instituciones globalistas (Europeísmo tecno-burocrático, FMI, ONU, OTAN, “Bilderberg” y similares…) y el nuevo rol del dinero no como mero instrumento clásico para el intercambio por bienes y servicios, sino como poder omnímodo, abstracto, creado ex nihilo por el encaje bancario o la maquina de imprimir billetes. Y generador de una deuda impagable que promueve la pérdida de la soberanía. Una de sus necesidades estratégicas es devastar la clase media, sostén intelectual, profesional, económico, cultural de los estados nacionales y su sustitución por un ejército de exquisitos burócratas apátridas, necesarios para pastorear a un grupo numeroso de gente crecientemente embrutecida, apesebrada, ignorante, a la que se la intenta desligar de sus culturas, instituciones y tradiciones históricas básicas.  Desbrozando el camino hacia una dictadura feroz revestida de tecnocracia y nuevas tecnologías.

En este contexto se entienden mejor muchas de las decisiones de partidos como el PSOE que perjudican a los trabajadores y benefician a sus enemigos teóricos, tales como las oligarquías ventajistas catalana o vasca, o a la gran banca internacional. Pero que son cómplices en el proceso de destrucción y fragmentación de España en el que ambas fuerzas políticas se han entregado. Vivir para ver, PSOE y podemitas cómplices de la más negra reacción del gran capital oligárquico financiero y del caciquismo ventajista contra charnegos.

El famoso doctor Sánchez es un caso de esto. Si el socialismo del clan sevillano de la tortilla hizo en su momento un viaje a Moscú para “inspirar su retórica revolucionaria progre mohatrera”, este joven badulaque cucañista sin escrúpulos ha elegido las mañas del Partido Demócrata americano. Un partido hoy digno de toda sospecha según se va sabiendo por diferentes investigaciones realizadas en los propios USA: promoción del terrorismo de Isis, invasiones bélicas imperialistas, instrumento de blanqueo del Deep State y del conglomerado militar industrial, tráfico de drogas y armas, satanismo, pederastia, corrupción… Grandes hazañas por lo que tampoco nos debe sorprender salvo por su descaro y desvergüenza que una de las primeras medidas de este “socialista” fuese recibir no precisamente a la famélica legión del himno sino al siniestro oligarca globalista Soros en el recién estrenado despacho del presidente de gobierno.

Pero la deriva de las decrépitas socialdemocracias posteriores a la segunda guerra mundial vía ocupación de la cultura hacia el travestismo ideológico de la pseudo ecología, la promoción del aborto, la quiebra familiar inducida, el nazi-feminismo, la homosexualidad, la eugenesia, la drogadicción, la manipulación genética, de la alimentación o del clima, la neolingua políticamente correcta, el animalismo o las invasiones islamistas, el multiculturalismo liberticida, sin olvidar los ataques a la metafísica occidental entre otros desastres no se produce solo en España.

Fenómenos y acciones que parecen estar inspiradas en ciertos profetas del NOM como Saul Alinsky, un marxista americano con cierto componente satánico. Judío, nacido en Chicago, ex mafioso de la banda de Al Capone, faro iluminador e iluminista de, entre otros, el Partido Demócrata de los siniestros Clinton y Obama a los que ilustró sobre una forma de hacer política mediante técnicas como las comunity organizing, “una organización popular es un grupo conflictivo, su única razón de ser es lanzar una guerra contra los “demonios” que le causan sufrimiento e infelicidad”.

De este modo se abandona a la clase obrera o trabajadora en general, (componente de la economía real) como instrumento revolucionario para “empoderar” a diferentes grupos o colectivos que ya no tienen que ver con las fuerzas productivas ni con las relaciones de producción del marxismo clásico y a los que se les ofrece tribunas y eco de resonancia y representación impostada en los “media” controlados: pijerío comunista desaliñado, homosexuales, lesbianas, hembristas, abortistas, ecologistas urbanitas, golpistas étnicos, zarrapastrosos varios, lumpen, drogadictos, chusma embrutecida, envalentonada y soez..

Alinsky dedicó su famoso libro Rules for radicals nada menos que a Lucifer.

Que se me perdone por tener al menos un reconocimiento para el primer revolucionario: De todas nuestras leyendas, nuestra mitología y nuestra historia (y quién puede saber dónde termina la mitología y dónde empieza la historia, o cuál es cuál), el primer revolucionario conocido por el hombre, aquel que se rebeló contra el poder establecido y lo hizo de manera tan eficaz que pudo al menos ganarse su propio reino: Lucifer”. (Saul Alinsky)

 Pero algunos de los “demonios” a los que se refiere Alinsky no serían objetivos o sociales, sino que tienen una base subjetiva, psicológica, tales como la envidia igualitaria, el resentimiento, el odio a la jerarquía espiritual, intelectual y moral, la conciencia de la propia mediocridad, el fracaso en el proceso de individuación, en la maduración como ciudadano adulto, educado, sujeto también de deberes.

En principio, Alinsky parecería un revolucionario más, en la línea de la ocupación de la Cultura que patrocinaba la Escuela de Frankfurt o Gramsci. Pero lo interesante y novedoso es cuando estas técnicas de subversión son empleadas maquiavélicamente por el propio Poder para sus proyectos de construcción del NOM, una de sus fases es precisamente emplear estos instrumentos en la fase de desestabilización, destrucción de lo que hay. Así lo ha viene haciendo la oligarquía plutocrática con instrumentos políticos como el Partido Demócrata americano que sirve de escuela a nuestro doctor falsario e inspira a la izquierda degradada actual.

Con una serie de planteamientos tales como el pragmatismo amoral, la deslealtad, el materialismo anti-metafísico, la propaganda y la manipulación mental al servicio de la ingeniería social, el socialismo disfrazado de, o reconvertido en, “progresismo”.

Lo que da lugar a hechos tales como la Primavera árabe, invasiones islámicas europeas, crisis financieras inducidas, aumento de una deuda impagable y su consecuencia de pérdida de soberanía, desestabilización de la economía real y de las clases medias que la mantienen, multiculturalismo, promoción de la homosexualidad y del aborto, hembrismo fanático manipulación mental, quiebra de la tradición, persecución y ridiculización de la metafísica…

Pero a diferencia del marxismo clásico la última etapa de la revolución no sería la dictadura del proletariado y el paraíso comunista de la sociedad sin clases sino el NOM caracterizado por la dictadura de la oligarquía plutocrático financiera, ¿satánica?, mundial y la consecución de un sistema de esclavitud absoluta en la que, quebrado el universo espiritual, ni siquiera los esclavos serían conscientes de que lo son. Una etapa previa es la desestabilización y destrucción final de los Estados nacionales y sus sociedades históricas a las que se les intenta desprestigiar como antiguallas a superar mediante instituciones globalistas oligárquicas, carentes de control social ni democrático, soportadas por tecno-burócratas apátridas que deciden desde su supuesta e impostada superioridad moral, tapadera de su real corrupción y encanallamiento, qué es o no lo bueno para la ciudadanía ahora degradada a ignorantes rebaños a pastorear y ordeñar.

Una primera fase aquí en España la ha constituido la amarga experiencia de los devastadores ayuntamientos podemitas aupados en la cucaña municipal por el doctor falsario, quien a continuación tomaba el palacio de la Moncloa con el apoyo de golpistas, filo-terroristas u oligarcas y lo pone bajo las órdenes de Soros y demás personajes globalistas. Un corolario de lo que también sostenía Alinsky: “el poder primero, el programa después”. Según el autor la táctica de los apoderados no obedece habitualmente al cálculo, reflexión o razón sino a la necesidad e improvisación ante las reacciones.

Interesante también es su visión de la clase media norteamericana a la que divide a su vez en tres subclases. Alinsky busca aliarse con la clase media baja, estudiar y reconducir sus anhelos, inquietudes e intereses.  Parte del actual semi fracaso podemita y socialista en lo que a ingeniería social se refiere, apoyo a los golpistas catalanes aparte, acaso se encuentre en lo disparatado de sus planteamientos y en no tener en cuenta que por mucha manipulación y propaganda que se vierta los que más sufren la ingeniería social no son los sectores sociales más acomodados sino esa clase media baja que sufre sus consecuencias en sus propias carnes.

Si el PSOE en verdad quiere convertirse alguna vez en un instrumento de progreso y prosperidad en vez de esclavitud y dependencia para la gente y de ruina para la nación debiera replantearse sus bases ideológicas desde su raíz. Abandonar el lado tenebroso de la Fuerza. Comprender que globalismo no es internacionalismo. Que el internacionalismo debe acometerse desde el fortalecimiento de la Nación y sus instituciones culturales, políticas, económicas (de la economía real, la que satisface necesidades reales de la gente) y no desde su ninguneo. Desde la soberanía nacional pero no desde su pérdida o traspaso. Que es desde la promoción del mérito, del esfuerzo, de la condición de hombres libres, iguales ante la Ley y con los mismos derechos y obligaciones, pero no de esclavos habituados a la sopa boba, como se puede tratar de lograr una sociedad más justa y mejor. Y expulsar de inmediato a tanto buscón, ladrón, felón, hipócrita y traidor como hoy medra en sus filas.

Pero, ¿Quién le va a poner el cascabel al gato?

 

NOTA: Los textos de Saul Alinsky están tomados de la versión española de su libro por Marta Álvarez Sáez.  Tratado para radicales. Manual para revolucionarios pragmáticos. Editorial Traficantes de sueños, Madrid, 2012.

 

Imposturas

La reciente celebración del cuadragésimo aniversario de la constitución, dicen que vigente, española ha venido a resaltar la verdadera condición actual de impostura mohatrera del régimen borbónico. Un estado terminal que no consiguen ocultar ni la pompa y boato ni la vaciedad de los discursos oficiales empeñados en glosar y alabar una realidad que no existe, salvo en la letra dedicada a justificar la teoría de las instituciones.

Releer los objetivos fundacionales expresados en el Preámbulo constitucional no se sabe si da más vergüenza que indignación cuando se comparan tan bellos y encopetados ideales allí expresados con lo que ahora ocurre. Decía así, la ley de leyes y madrastra de todos los desastres:

“La Nación española deseando establecer la justicia, la libertad y la seguridad y promover el bien  de cuantos la integran, en uso de su soberanía, proclama su voluntad de:

Garantizar la convivencia democrática dentro de la Constitución y de las leyes conforme a un orden económico y social justo.

Consolidar un Estado de Derecho que asegure el imperio de la ley como expresión de la voluntad popular.

Proteger a todos los españoles y pueblos de España en el ejercicio de los derechos humanos, sus culturas y tradiciones, lenguas e instituciones.

Promover el progreso de la cultura y de la economía para asegurar a todos una digna calidad de vida.

Establecer una sociedad democrática avanzada y

Colaborar en el fortalecimiento de unas relaciones pacíficas y de eficaz cooperación entre todos los pueblos de la Tierra.

En consecuencia, las Cortes aprueban y el pueblo español ratifica la siguiente Constitución…”

¿En “consecuencia”, dice? ¿Qué ha fallado para que las cosas estén como están? ¿El texto, las instituciones, las personas o ambos?

¿Existe real separación de poderes? ¿El pueblo supuesto “soberano” pinta algo en el asunto aparte de soportar impuestos abusivos y humillaciones impunes?

¿Qué queda de la Nación constituyente? ¿Acaso no ha sido arrasada gracias precisamente a la constitución que se celebra? ¿Logrará ésta que la Nación desaparezca disuelta a la vez en taifas caciquiles liberticidas e instituciones globalistas ajenas a nuestras tradiciones e intereses?

¿Tenemos soberanía para algo importante o estratégico más que para cambiar de canal y elegir entre TV3 o la sexta o resignarse a comprar mercancía electoral podrida?

¿En verdad los españoles controlamos las variables fundamentales o los pilares básicos de nuestra civilización?

¿Existe el imperio de la Ley en las regiones golpistas?  ¿Se protegen los derechos civiles de los ciudadanos que viven en ellas?

¿Por qué gran parte de la criminalidad permanece impune? ¿Si hay imperio de la Ley cómo es posible que la mayoría de nuestra casta política no esté en la cárcel?

Nuestra penosa realidad es que hoy mientras se celebran estos vistosos saraos oficiales gran parte de nuestro territorio está fuera de control. Ni se respetan los derechos humanos ni existe cosa parecida al imperio de la Ley. Fuerzas políticas, algunas incluso representantes de la propia Monarquía en las instituciones, llaman a la violencia y a la guerra civil sin que pase nada. El gobierno no actúa ni defiende la legalidad vulnerada, ni menos a los ciudadanos atrapados en una trampa fatal. Tampoco se observa por ningún lado el ineludible, dada la gravedad de los acontecimientos, papel moderador y de arbitraje de las instituciones que se asigna a la Corona, que ostenta además de la Jefatura del Estado el mando supremo de las Fuerzas Armadas, cuya misión es “garantizar la soberanía e independencia de España, defender su integridad territorial y el ordenamiento constitucional”. Y que consiente sea ultrajada ella misma junto con símbolos nacionales como la bandera o el himno nacionales con absoluta impunidad.

¿Estamos ya en un punto de no retorno?

Es evidencia de razón que la constitución actual no sirve. Ha traicionado en la práctica los objetivos expresados en el Preámbulo. El apaño que se nos quiere vender como remedio, la disolución de la Nación en taifas cainitas liberticidas junto con la cesión absoluta de soberanía a las instituciones globalistas es aún peor que la enfermedad. La casta política de La Monarquía, con la excepción de VOX, está en ello y con mayor o menor empeño se encuentra en la conspiración.  Por eso, VOX se ha convertido en el objeto de las calumnias de los Sánchez, Díaz, Iglesias, Torras, Rufianes, Feijóo, Maroto, Riveras, Valls, Carmenas, Colaus… Lo mejorcito de cada ganadería o la ganadería entera.

No está claro si la Corona advierte la gravedad del peligro que corre. El exilio o bien un retorno provisional al feudalismo de un rey simple primus inter pares, a merced de los nuevos señores feudales de las taifas autonómicas. Un títere simbólico, una especie de carabina de respeto para disimular cara a la galería la orgía, el saqueo y el disfrute del botín mientras quede algo que rapiñar.

Me temo que tenemos poco que celebrar en este cuadragésimo aniversario.

 

Ciudadanos, les citoyens, citizens…

Mientras en Andalucía los de Ciudadanos deciden si les conviene más meterse a monjas o a putas el caso es que suceden muchas cosas por ese ancho mundo. Así, por ejemplo, la revuelta francesa contra el globalista Macron, sucesor del señorito Valls, ex primer ministro globalista socialista francés y ahora flamante precandidato de la agrupación globalista socialista naranja a la alcaldía barcelonesa, puede tener diferentes interpretaciones. El motivo inmediato es la protesta contra el abuso del consumidor perpetrado mediante el asunto del diésel, del que me he ocupado en otro texto reciente, pero en el fondo parece una protesta de más alcance contra políticos, como Macron, aupados desde la nada y que se comportan como apátridas mercenarios del globalismo.

Gente que ve “extrema derecha” hasta en la sopa y desde luego en quienes se oponen a sus turbios manejos. La fiscala amiga de Villarejo, bizarra feminista, la de los jueces “maricones” o menoreros y las putas de confidencias vaginales, aún flamante ministra para el escarnio de la Justicia en el gabinete del doctor falsario, se ha sumado a las esclarecedoras recientes declaraciones del señorito Valls sobre VOX.

Demostrando quién es el verdadero enemigo tanto para la PSOE, como para Ciudadanos o los comunistas. La idea de Nación. De Soberanía Nacional, de Cultura y sociedad basada en las propias tradiciones. Y de instituciones propias al servicio de la gente, de los ciudadanos y compatriotas pero no prostituidas al de intereses globalistas, ocultos, antidemocráticos y bastardos.

La actual amenaza contra la Nación española no es sólo empeño y quehaceres de golpistas catalanes, meapilas vascos, etarras, comunistas ricachones o de los mohatreros socialistas del felón y falsario doctor Sánchez, sino también, con otros tiempos y métodos, de otras fuerzas que disimulan sus intenciones para copar todos los nichos del mercado electoral tales como Ciudadanos o la fracción sorayista marianesca bilderbergiana del PP que se mantiene agazapada en la sombra.

Grupos que aunque diferentes quieren ver una España fragmentada, indefensa, a merced del enemigo, disuelta en taifas particularistas y en la globalidad de unos hostiles Estados Unidos de Europa, como se acaba otra vez de comprobar con nuestra humillación en el tema de Gibraltar. O en la negativa, tan solidaria, de la ministra del ramo y de la rama al trasvase Tajo Segura.  O en la próxima firma del tratado ONU para favorecer la invasión europea, una nueva Marcha Verde de triste recuerdo y renovada actualidad. Y por eso colaboran con mayor o menor intensidad, eficacia o disimulo, en favorecer la invasión de sin papeles, la sustitución de la población autóctona española y europea, la devastación de la familia y de la clase media mediante crisis financieras inducidas, el sabotaje al entramado empresarial autóctono industrial o agrario, la precariedad laboral, el saqueo por los monopolios privatizados, el hembrismo fanático liberticida, la represión de la libertad de conciencia, cátedra o de expresión, el ninguneo de la lengua española o de nuestra Cultura…

En este desorden de cosas y no solo en la mera ambición de poder de ciertos lamentables personajillos prescindibles es donde creo que cabe entender mejor mucho de lo que nos sucede así como los actuales escarceos de Rivera y su visir para hacerse con el poder autonómico andaluz. ¿Simple amenaza como baza negociadora?  ¿O una vocación más profunda, y generalizable, como okupas compinchándose con los próceres y próceras del maloliente susanato del que ha sido cireneo? Sin excluir, como cooperador necesario si fuese menester, a las hordas violentas y vocingleras del shosho parlante del pisha Kichi.

Pero, geoestrategias aparte, siempre queda cierto factor humano capaz de influir en la Historia. Así, paradójicamente son las rencillas, por no hablar del feroz odio y enemistad mortales, entre la licenciada Susana y el doctor Sánchez las que pueden dar al traste con la operación. El falsario quiere verla muerta y enterrada.

¿Putas o monjas? Lo que diga Soros.

 

 

 

La Nación resiste y reacciona en Andalucía

                                                                                   “Durante el fin de semana los gallinazos se metieron por los balcones de la casa presidencial, destrozaron a picotazos las mallas de alambre de las ventanas y removieron con sus alas el tiempo estancado en su interior, y en la madrugada del lunes la ciudad despertó de su letargo de siglos con una tibia y tierna brisa de muerto grande y podrida grandeza. Sólo entonces nos atrevimos a entrar sin embestir los carcomidos muros de piedra fortificada, como quería los más resueltos, ni desquiciar con yuntas de bueyes la entrada principal, como otros proponían, pues bastó con que alguien los empujara para que cedieran en sus goznes los portones blindados que en los tiempos heroicos de la casa habían resistido las lombardas de William Dampier. Fue como penetrar en el ámbito de otra época, porque el aire era más tenue en los pozos de escombros de la vasta guarida del poder, y el silencio era más antiguo, y las cosas eran arduamente visibles en la luz decrépita”.

(Gabriel García Márquez, El Otoño del patriarca)

 

Considero las autonomías un invento diabólico, nefasto, verdaderamente nocivo para la libertad, los derechos civiles, el progreso cultural y material de los españoles y un atentado a la propia idea de la Nación. Algo que, como una enfermedad grave sino terminal, hay que llevar con paciencia y resignación mientras no puedan ser combatidas y eliminadas. Un asunto lamentable, desagradable, del que prefiero no hablar.

En lo que puede considerarse la variable o dilema más importante del momento histórico actual, globalismo NOM contra naciones, las autonomías constituyen un caballo de Troya del globalismo, un elemento de debilitación de la Nación española, su Cultura y Economía, y en consecuencia, de los derechos civiles y posibilidades de mejora real de los ciudadanos españoles.

Sin embargo, las pasadas elecciones andaluzas han alumbrado un nuevo escenario cuyas posibilidades esperanzadoras conviene comentar brevemente.

Por primera vez desde hace cuarenta años se abre la posibilidad de expulsar al partido corrupto, degradado, liberticida, encanallado, del poder político andaluz y de todos sus lucrativos tenderetes arrebatacapas de trileros, golfos, chulos, mercenarios y corruptos. Un partido, la PSOE, que, traiciones y felonías golpistas aparte, tiene a buena parte de su plana mayor, incluidos dos ex presidentes procesados por corrupción y que ha perpetrado desfalcos de miles de millones de euros incluso de presupuestos que debieran haber ido a mejorar las posibilidades de los trabajadores que dicen defender y que constituyen su pretexto existencial.

Esa posibilidad de limpiar los establos socialistas la ha abierto con todo en contra y un mérito extraordinario un nuevo partido, VOX, que se opone al régimen autonómico, al golpe de estado, al hembrismo, a las invasiones programadas, a las marrullerías, consentimientos y corrupciones de los partidos existentes.  Un partido calumniado, ninguneado, blanco de descalificaciones de los enemigos de España y del hampa y de la chusma política o periodística. Una victoria de la voluntad, del querer en los dos sentidos de la palabra en español, la de querer, amar a España y la de querer, tener voluntad de defenderla. Ojalá sepa identificar bien y actuar en consecuencia, las oportunidades y amenazas estratégicas y en efecto, como dicen constituya un eficaz instrumento de defensa de la Nación.

Se abre una oportunidad impensable hasta hace poco que va a poner a cada cual en su lugar. Vamos a ver qué sucede, cómo evolucionan las diferentes fuerzas políticas. Vamos a poder contrastar las verdaderas querencias del partido de Rivera, si va a convertirse otra vez en oportuno cireneo del socialismo corrupto o si se va a quitar sus complejos y prejuicios.

Casado, con un mal candidato elegido por la siniestra pareja, Mariano Soraya, ha conseguido salvar a su partido de un desastre anunciado, pero ha de ver qué hacer con el frente que se le ha abierto y consolidado parlamentariamente por su derecha.

Un humo negro asciende desde las chimeneas de los palacios y chiringuitos socialistas. No es que aún no haya nuevo Papa, no. Debe ser el procedente de la quema de pruebas. El señorito Iglesias llama a las barricadas desde su lujosa mansión, protegido por turno reforzado de vilipendiados guardias civiles.  La Susanita remienda virgos y tapa desfalcos llora como mujer lo que no ha sabido defender como hombre.

 

                                                                              “Tirano Banderas salió a la ventana, blandiendo el puñal, y cayó acribillado. Su cabeza, befada por sentencia, estuvo tres días puesta sobre un cadalso con hopas amarillas, en la Plaza de Armas: el mismo auto mandaba hacer cuartos el tronco y repartirlo de frontera a frontera, de mar a mar. Zamalpoa y Nueva Cartagena, Puerto Colorado y Santa Rosa de Titipay, fueron las ciudades agraciadas”.

(Ramón María del Valle Inclán, Tirano Banderas)

 

 

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