Alfonso De la Vega

La Garita de Herbeira

Artículos, solfas y epistolarios

Hispanidad, 2019

Hemos sabido que la Casa Real está muy preocupada e incluso indignada y ha exigido responsabilidades. No por la infame profanación de la tumba del que fuera instaurador de la Dinastía. Ni porque su felón y despótico gobierno critique y acose a las Fuerzas de Orden Público por el delito de defender a la Nación española y la legalidad vigente. Ni porque parte del Estado se encuentre en rebeldía e incluso su máximo representante en Cataluña apoye a los terroristas. Ni por las sospechas de posible pucherazo en el recuento electrónico de los votos. Ni por la corrupción rampante del partido del gobierno y del principal de la oposición. Ni por el deterioro de la convivencia promovido por el encanallado falsario en funciones. Ni por la nueva crisis económica que ya enseña la patita.

No, la razón de esa preocupación e indignación está mucho más justificada: Aprovechando que la real familia había asistido a un concierto en un lugar público ¡unos desalmados se habían hecho un “selfi”! ¡Verdaderamente intolerable!

 

El doce de octubre se celebra el día de la Hispanidad. De momento, no sabemos hasta cuándo. Porque al parecer se “celebra” por los que no creen en ella. Y, en efecto, actúan en su contra.

Visto lo que nos ocurre hoy, instalados en tanto complejo y mediocridad, nadie podría creer la gigantesca, descomunal y grandiosa  labor de España hace medio milenio.  Que nuestros antepasados pudiesen hacer lo que hicieron, una de las mayores hazañas de la Historia. Este año además se celebra otro gran evento histórico que el felón gobierno socialista del falsario intenta tapar. El quinto centenario de la primera vuelta al mundo por Juan Sebastián Elcano. Una gesta extraordinaria.

Pero no todos lo ven así. Aquí, los del famoso “España nos roba” herederos y discípulos de los Sabino Aranas, Castelaos, Infantes o Prats de la Riba jaleados por los caciques territoriales respectivos, los rebeldes y antipatriotas boyardos, reniegan de su condición de españoles y proclaman las delicias visionarias de un falsario indigenismo primigenio. Para desgracia de la civilización occidental se trata de mercancía podrida que incluso es ofertada y publicitada, ahora con el ridículo y herético Sínodo del Amazonas, por el cínico mercachifle antiespañol, usurpador liquidador de la cátedra de Pedro.

No sólo en Roma: allende del mar otros, abandonando por unos momentos las maravillas de la vida indígena en la selva o de la amena caza de guacamayos cibernéticos con cerbatana, glosan el indigenismo más o menos caníbal y reniegan de España y su labor en América. Algunos de esos detractores son mestizos. Cualidad que casi sólo puede encontrarse en la América hispana,  sobre todo en comparación del gran vecino norteño donde los pocos indígenas supervivientes del exterminio que padecieron de manos de la civilización anglosajona vegetan en reservas y no se les ocurre aspirar a gobernar nada.

Debiera ser evidencia de razón para cualquier observador lúcido que desde que los criollos rebeldes expulsaron a los españoles de América, se ha producido allí una regresión dramática en términos históricos comparativos. Al momento, víctima de la incompetencia y de la corrupción, Méjico, antes Nueva España, perdió buena parte de su territorio usurpado por el vecino norteño. Y hoy está bajo el control casi omnímodo de las mafias criminales o del Cartel de Sinaloa. También caería la renta y bienestar de la sociedad mejicana en relación con la de los últimos tiempos del virreinato ¡Qué decir de Venezuela! Otro país frustrado desde que cayó bajo las garras del criminal Bolívar que hoy alcanza las más altas cotas de deterioro histórico. O los pequeños países de Centro América, a merced de las violentas maras y demás mafias del crimen organizado que se mueven con total impunidad. Sin olvidar al agitado Ecuador o a Colombia, o a la misma Argentina. O a … Un Suma y sigue de frustraciones y despropósitos en países de grandes recursos naturales con unas clases dirigentes, hoy vicarias del globalismo anglosajón más feroz, corruptas e ineptas.

La Hispanidad, como obra gigantesca, descomunal, también tiene sombras. Para denostar que no ejercer una saludable crítica de la Hispanidad en América se remontan a la leyenda negra y a la controvertida obra de un personaje pintoresco muy jaleado por los enemigos históricos del imperio colonial de España como era Las Casas. Y no por sus inexistentes méritos científicos, ni como pensador, tan abundante en irracionales contradicciones, sino por que ofrecía una oportunidad de desestabilizar políticamente dicho imperio quienes, como los británicos, anhelaban llevar su comercio y navegación  por las rutas ultramarinas españolas.

Aunque no sea rentable ni políticamente correcto sostenerlo en estos tiempos en que se quiere hacer almoneda de España, la verdad es que son impropias tanto la leyenda blanca como la negra, alentada ésta por nuestro sevillano: un clérigo trabucaire, obispo de Chiapas, medieval, antirrenacentista, terrateniente, aventurero, y egotista, que padecía de paranoia según describe el gran Menéndez Pidal en su documentada biografía sobre el personaje. Paranoia que le mantenía en la rígida idea de que todo lo que se hacía en América estaba mal. Totalmente mal sin mezcla de bien alguna. Y que le llevaba a exagerar los indudables abusos que, en una aventura tan extraordinaria y gigantesca como la de España en América, habrían inevitablemente de producirse.

La actitud mental medieval de Las Casas que no ve en la aventura española en América sino robo y violencia, contrasta curiosamente con la del premio Nobel Rudyard Kipling, ilustre masón cantor del imperialismo inglés en la India. Gustavo Le Bon en su famoso libro sobre la civilización india teoriza acerca de las diferencias entre los principios fundamentales de la colonización latina y la inglesa. Según él, los latinos aplicamos el principio de asimilación de modo que hemos tratado de introducir nuestras instituciones en las colonias, mientras que los ingleses rechazan la idea de asimilación y dejan cuidadosamente a los pueblos conquistados sus instituciones, sus usos y costumbres. No se mezclan con ellos e intervienen lo menos posible en sus negocios y en los detalles de su administración. La conquista comercial debe preceder a la militar, hecha con el dinero y los soldados del invadido, salvo un reducido Estado mayor para su control. La colonia se explota procurando no atentar contra sus instituciones autóctonas para evitar revueltas, manteniendo barreras infranqueables de separación entre las poblaciones.

Para Las Casas la conquista supone un genocidio premeditado. Sus datos de mortandad varían desde los doce a quince, incluso a veinticuatro millones, si se suman los diferentes agregados durante cuarenta años. No tiene en cuenta que la gran mayoría de fallecimientos se producen por causas naturales como la viruela o el sarampión o la falta de adaptación de hombres en estado de naturaleza a la vida ordenada y social. En efecto, aún si “sólo” fueran quince millones, nuestros antepasados habrían de haber matado más de mil indios diarios, incluso domingos y festivos, incluidos bisiestos, cosa que parece asaz difícil, cuando aún no se habían inventado las armas destrucción masiva que tanto gustan a los imperios anglosajones.

Frente al verdadero inventor del derecho de gentes, el padre Francisco de Vitoria de la escuela de Salamanca, e instaurador del principio de la libertad e igualdad jurídica de todos los pueblos, que define hasta ocho títulos de justo dominio en las Indias, Las Casas mantiene sus prejuicios medievales, según los cuales el único título de España para entrar en las Indias era el de la evangelización. Como político aventurero, el clérigo también hizo sus pinitos utópicos arbitristas, como la aventura de Cumaná, que pretendía explotar la pesca de perlas y que terminó en un desastre probatorio de la fantasía de las ideas lacasinas y con la muerte trágica de muchos de sus compañeros.

No podemos negar que uno de los motores de la aventura española en América fuera, como decía el arcipreste de Hita, el “aver mantenencia”, y por tanto la búsqueda de riquezas materiales. Pero tampoco hay que olvidar el renacentista deseo de fama y gloria como uno de los móviles psicológicos de la descomunal empresa española.

Honra a España el que se haya podido plantear siquiera el debate moral sobre la conquista incluso contra la razón de Estado. Como honra también el que se intentaran frenar los abusos con leyes como las de Burgos o Valladolid ya en el mismo siglo XVI.

El hecho de que doscientos años después de la independencia con criollos en lugar de gachupines los congresos indigenistas americanos preocupados por sus reivindicaciones políticas y económicas sigan debatiendo casi lo mismo que en Valladolid discutían Las Casas y Sepúlveda en el siglo XVI, parece prueba irrefutable de que la postergación del indio americano no es cosa tanto de la crueldad del conquistador español cuanto de la propia naturaleza del indígena y del comportamiento de las clases dirigentes criollas.

En todo caso, si la América Hispana existe como unidad histórica y no ha sido desmembrada  por los intereses de otras potencias como en África, se debe a la lengua española, como un admirable símbolo de independencia política que ha permitido a nuestra América ingresar en la civilización occidental. En palabras de Neruda: De los yelmos de los feroces conquistadores salían piedras preciosas, las hermosas palabras de la vieja lengua de España.

Lección que no deberíamos olvidar cuando la Hispanidad es atacada, con o sin violencia, también en España por catalanistas, bizcaitarras, andalucistas y galleguistas de toda condición y pelaje.  Una de cuyas bestias negras es la lengua española, precisamente por ser nexo de unión y seña de identidad de lo español, instrumento irrenunciable de su Cultura y cuyo empleo es perseguido, vejado o ninguneado en algunas partes del territorio español.

Pero lección que sin embargo hemos olvidado al no proteger la lengua y el patrimonio común de todos los españoles y entregar la educación de las nuevas generaciones al enemigo en muchas regiones. Que en muchos lugares parecen condenadas ya a no ser ni sentirse españoles sino «solo» gallegos, catalanes, valencianos, baleares, andaluces o vascos. Lo del bable asturiano ya es el colmo del ridículo más llamativo.  Todo sea por la pasta y por la devastación del patrimonio común.

Nuestra clase dirigente ha renegado de los principios y valores contenidos en el Preámbulo de la constitución dicen que vigente. Su sabia administración nos ha traído un rosario de felonías, frustraciones, despilfarros, deuda mal llamada soberana y desfalcos. Y  la antigua nación capaz de tamaña gesta como el Descubrimiento y civilización de América, se ha reconvertido en novedosa pero desacreditada marca comercial. Que, por cierto, se asocia nacional e internacionalmente a todo un conjunto de grandes virtudes cívicas. Corrupción, mohatra, fracaso nacional, embrutecimiento, abandono escolar, ignorancia, autonomías, caciquismo, despilfarro, deuda, prima de riesgo, burla de la Justicia, trata de blancas, mafias, desprestigio, latrocinio, impunidad, incompetencia, irresponsabilidad, Monipodios, Borbones, sindicatos amarillos, Rinconetes, Pujoles, catalanistas, etarras, Cortadillos, banqueros quebrados, saqueo del erario, insolvencia, suicidios, tráfico de drogas, indultos, consejeros pilla pilla, putas y políticos, en general.

Una España que parece se ha decidido a renegar de todo lo que signifique alta civilización y jalea un nuevo indigenismo sin cerbatana con subvenciones, diadas, cambios del clima climático climatizables, bables y telebasuras. Y cuyo destino inmediato sea la postración moral, política, intelectual, social y económica. Y el mediato acaso la desmembración y el tercer mundo.

El recuerdo de la Hispanidad ¿nos hará reaccionar?

 

 

La conjura de los boyardos

Ayer tuve la oportunidad de escuchar a un Pablo Casado algo balbuceante intentando defender lo indefendible o tirando balones fuera cuando se veía demasiado acorralado. Era en casa Federico, un amigo, que estuvo menos complaciente y alabancioso que en otras ocasiones. Cuando a Casado se le saca de su aprendida retahíla de consignas, mantras, tópicos y buscapiés, o de su retórica picapleitos, queda patente su orfandad. Y como apuntaría el mismo otrora cariñoso Federico su penosa falta de credibilidad, cuando no es capaz de poner orden en el partido que preside.

También ayer casualmente pude volver a admirar una joya del cine clásico Iván El Terrible y La Conjura de los Boyardos, obra maestra de Eisenstein, prevista como una trilogía pero que la temprana muerte del gran director dejaría inconclusa en dos entregas. Una obra de culto, como se suele decir, aunque menos conocida en España que otras suyas tales como El acorazado Potemkin u Octubre. Rodada en un primoroso blanco y negro salvo la secuencia del festín de la segunda parte, en un onírico color, que sugiere el cambio en la forma de pensar del zar y su decisión final, resulta un prodigio estético.  El uso simbólico de las sombras y de los claroscuros es prodigioso. Y la música es de Prokofiev.

Con una dirección, una escenografía y una interpretación, en especial la del protagonista, verdaderamente memorables, la trilogía incompleta es una profunda y bellísima reflexión sobre el Poder, sus intrigas y servidumbres. También de sus justificaciones para los excesos, injusticias, crueldades o abusos. Ambientada en el siglo XVI, se basa en la historia del zar Iván IV, unificador de todas las Rusias y su pelea mortal contra los boyardos.

Acaso convenga recordar que los boyardos formaban la nobleza terrateniente, autónoma, que manipulaban Rusia de acuerdo a sus intereses locales o particulares, hueros de patriotismo o sentido de la historia. Harto de felonías, intrigas y traiciones, para someterlos y vincularlos a la idea nacional de Rusia como nación soberana no sometida a los intereses de las potencias vecinas, el zar de Moscú, Iván El Terrible, se ve obligado a crear un cuerpo de origen no aristocrático sino popular, la Oprichnina. Un “cinturón de hierro” que le permita meter en cintura a los terratenientes autónomos supuestamente bajo su autoridad, pero que conspiraban para debilitarle y proteger su propio dominio sobre los territorios tradicionalmente asignados a sus linajes.

Esta historia admirablemente contada por Eisenstein nos parece hoy muy lejana tanto en el espacio como en el tiempo. Pero me temo que por desgracia no sea así. Quizás como experimento o conejillo de Indias, el caso es que hoy el Reino de España está siendo sometido a tensiones centrífugas insoportables por sus enemigos interiores y exteriores. En algunos territorios españoles ya apenas existe autoridad real. La teórica legalidad vigente es sustituida en la práctica por el capricho o el despotismo del boyardo de turno. Con casi absoluta impunidad.

Y no solo cabe hablar de los boyardos de conocida tradición levantisca, corrupta, mentirosa, de los infames traidores habituales, sino de otros supuestamente leales, pero hipócritas, taimados, que están conspirando en la sombra contra lo que España significa y que como su pretendido amigo el príncipe Kurbsky encuentran en el bastardeado partido de Casado refugio para sus intrigas a la espera de poder dar el golpe definitivo y venderse al afeminado vecino rey de Polonia.

Iván IV tuvo que asumir su tremenda condición de zar en toda su compleja naturaleza. La soledad del Poder. Castigar a los malos y premiar a los buenos. Combatir fulminantemente la traición incluso de sus supuestos amigos y de la manipuladora, intrigante, cobarde e interesada Iglesia ortodoxa rusa. Sin contemplaciones.

Es muy probable que tras las próximas elecciones de noviembre, alentados por potencias extranjeras que buscan nuestra impotencia y debilidad se dé el golpe de gracia a la unidad de España y a la autoridad real. Fracasada, de momento, la intentona golpista, violenta, de los corruptos, encanallados e infames boyardos nororientales, lo más probable es que una nueva conjura de los boyardos promueva un cambio constitucional para recuperar su siniestro poder feudal sin cortapisas y con nuevas tecnologías de dominación.

La realidad imita al Arte. Pero, ¿tenemos hoy un Iván el Terrible que lo impida y nos defienda?

 

 

 

 

 

El caso catalán es el caso del Régimen

Es preocupante, muy preocupante la situación en Cataluña. Aún más preocupante que no tenga contundente y eficaz respuesta.

Que el máximo representante político del Rey en esa región fuera de la Ley proteja, si es que no arma, organiza y financia, a los terroristas es un hecho gravísimo. Un traidor, un delincuente así no debiera seguir siendo responsable de tan importante institución de la Monarquía ni un minuto más, salvo que el escándalo termine alcanzando a la propia Corona que se demuestra inútil para combatirlo o, en su defecto, lo ampara. No es ya sólo que haya gran concentración de bandoleros en Cataluña, cosa endémica ya denunciada por Cervantes.  Estamos ante una rebelión institucional, financiada por parte del Régimen de la Monarquía que la otra parte no quiere combatir ni combate salvo por algún heroico suelto cumplidor de su deber.

Se suele achacar el desastre catalán a la incuria de diferentes gobiernos de Su Majestad, pero el caso es que los sucesivos gobiernos cambian desde la chapucera Transición pero la situación no sólo continúa sino que se agrava. De modo que la cuestión no puede considerarse solo de Gobierno, sino de Régimen.

Se han conocido las complicidades del Emérito con la banda mafiosa catalana de la familia Pujol y su corrupto aparato de extorsión protegido y amparado desde las instituciones. Parece que tal complicidad activa en la corrupción afortunadamente se habría superado con la nueva etapa iniciada con el cambio de titular de la Corona.

Sin embargo, el proceso golpista catalán continúa promovido y amparado por la Generalidad e instituciones satélites y financiado por todos los españoles, sus víctimas.

Salvo VOX, a quien se debe el procesamiento de los golpistas de octubre ante la inanidad o complicidad fáctica del gobierno de turno, ninguno de los partidos borbónicos muestra decisión en combatir el nuevo golpe de Estado que estarían planeando y organizando incluso con el recurso al terrorismo el fugado desde un país de la UE teóricamente amigo, el presente jefe de la Generalidad y sus compinches de dentro y de fuera.

Va a haber nuevas votaciones, elecciones es otro concepto, en las que parece que la disyuntiva se encuentra solo entre dos alternativas básicas: Globalismo cómplice bien por acción, bien por omisión, con el golpismo catalán y vasconavarro y sus diferentes consignas: cambio climático, género, invasión musulmana, memoria histórica… o bien intentar recuperar la soberanía nacional y actuar en consecuencia. Y con la contundencia que sea precisa. Es decir, el conjunto de partidos del variopinto espectro socialdemócrata con sus diferentes actores, caretas y disfraces o VOX.

Los media y el gran capital gobalista apoyan al variado espectro socialista más o menos virulento y caciquil generador de caos político administrativo, corrupción y deuda monstruosa que identifican con el propio Régimen borbónico.

Pero estamos llegando a un punto de no retorno en el que pese a tal nutrido apoyo ni siquiera acaso la Corona pueda salvarse con la táctica del avestruz, de disimular y jugar a no hacer nada. Si no defiende a España, es posible que luego tampoco tenga a nadie que la defienda. Es evidencia de razón que sin España, carece de sentido un Rey de España.

 

NOTA: En la imagen apunte al natural de un mozo de escuadra según Gustavo Doré

 

¿Un nuevo Hare Krishna?

Muy famosos durante el último tercio del siglo pasado los Hare Krishna eran una especie de secta destructiva a la americana formada por un gurú caradura y un nutrido rebaño de seguidores a explotar y esquilar mientras balaban estupidizados envueltos en pintorescas túnicas de color azafrán y daban saltitos. Una cosa entre naif y criminal atropello a la dignidad humana cuyo origen se encuentra en la manipulación torticera de la Tradición, en este caso del Bhagavad gita.

Culo veo, culo quiero, ayer también hubo una manifestación perpetrada con la complicidad de las autoridades junto a la ciudad monumental de Cáceres que me recordó algunas de las más estultas expresiones públicas de la susodicha secta. Una ciudad que pese a sus siglos de Historia y la respetabilidad de sus monumentos no parece escuchar las lecciones de la Historia y muestra entrar al trapo de la propaganda engañosa como si fuese un poblado del Oeste sin dignidad ni pasado.

Esta vez el pretexto para dar larga al ganao, mucho en edad de merecer a la espera de ser sacrificado, era la lucrativa mohatra de lo del cambio del clima climático climatizable. Una nueva estafa para saquear impunemente y con su propia colaboración al ciudadano al mismo tiempo que se le erosionan sus derechos políticos y económicos.  Un tinglado de marketing instigado por la plutocracia financiera globalista y los monopolios para perpetrar nuevas preferentes en forma de bonos verdes y otras escandalosas subidas en el recibo de la luz. Amén de contribuir a apuntalar importantísimos bancos en quiebra, de esos considerados demasiado grandes para caer.

Que toda esta farsa esté promovida y patrocinada por el gran Capital sin escrúpulos que se lucra con ella ya debiera levantar sospechas  a la gente con dos dedos de frente, no dimitida del peligroso hábito de pensar. Que las “repugnantes zurdas españolas”, como las calificaba tan acertadamente don Antonio Machado, jaleen estas medidas monopolísticas indica su grado de actual postración intelectual y prostitución moral al servicio de los poderosos.

Que una niña psicópata de frenopático sea presentada por el gran Poder mundial como una especie de nueva heroica Juana del arco iris, y que sus chifladuras sean aceptadas y seguidas sin rechistar indica el grado de descomposición de nuestra civilización.

Que contribuya a la confusión y generación de entropía una Institución como la Iglesia Católica, ahora liderada por un tal Bergoglio, con sus pintorescas encíclicas o sus sínodos ecologistas nos da idea del deterioro y nos pone sobre aviso de la nueva religión que se nos quiere imponer con las más inesperadas complicidades.

Cosas veredes, mio Cid que facerán fablar las piedras. Las centenarias, solemnes, hermosas piedras de la ciudad de Cáceres debieran prestar un poco de sensatez, cordura y sentido de la Historia a sus actuales más jóvenes habitantes, antes de que esto ya no tenga remedio.

La Tradición nos habla desde la imperturbabilidad del pasado, aunque los subvencionados e impostados gritos de los Hare Krishna de turno o de moda intenten tapar su mensaje.  Recuerdo otra vez a don Antonio: distingamos las voces de los ecos.

 

 

 

Mejor un robot

Se ha sabido que un juez ha anulado el despido de una trabajadora española cuya empresa la había sustituido por un robot. Lástima. Porque bien pensado podría ser una buena solución final para el degradado y moribundo Régimen Borbónico. Las tareas de Su Majestad don Felipe VI podrían ser sustituidas con indudable ventaja por un robot. Por simple inteligencia artificial, que al menos por muy artificial que sea siquiera es inteligencia.

Y nos saldría mucho más barato. Sin toda una numerosa tropa que mantener: padre golfo, felón y comisionista, madre estirada cornuda consentidora, cuñado en presidio, señora insoportable pero felizmente recauchutada con botox, hermanas “singulares”, y demás familia. Toda una desmoralizadora y desacreditada maquinaría de oneroso oropel y hojalata pagada a precio de oro para bendecir mohatras políticas e institucionales y destruir lo extraído al sufrido pueblo mediante impuestos. Mejor un robot que se enchufe o desenchufe para hacer el paripé a conveniencia del amo Soros y su mercenario Sánchez o del manijero de turno de la plutocracia globalista financiera. Y que mientras tanto ni consuma ni haga bulto.

El Régimen progresa adecuadamente hasta su total destrucción. El jefe del desgobierno en defunciones de Su Majestad se va EEUU a recibir órdenes del amo Soros, hacerse fotos en la ONU y tratar de colocar el nuevo timo de la estampita verde. Tres jueces socialistas más uno del PNV han decido sacar de su tumba los restos mortales del anterior Jefe del Estado, entronizador de la actual Dinastía, del que primero el Emérito y luego Felipe son sucesores a título de Rey. Silencio. Ingratitud más absoluta. Y deslegitimación del Régimen por sus propias instituciones amén de indefensión de la nación y la sociedad por parte del Régimen.

La penúltima fechoría de las instituciones del Régimen ha sido la de ayer acaecida en el parlamento golpista catalán. La perpetrada por rebeldes bien cebados, protegidos y ensoberbecidos gracias a los impuestos que el cleptocrático Régimen borbónico nos saca a sus víctimas. Un parlamento de un país supuestamente civilizado que ¡defiende y protege a sus terroristas!

Según se ha publicado, el ministro del Interior incluso se ha atrevido a abroncar a la Guardia civil por la magnitud de la operación Judas. Acaso porque pueda poner en riesgo el tinglado de complicidades ocultas del falsario con los golpistas.  Hay faisanescos precedentes. Tranquilos. No pasará nada.

Decía el gran Valle que España es una deformación grotesca de la civilización occidental.  Pese a la sentencia de la que hemos hecho mérito al principio, cada vez parece más claro que sería mejor para España colocar un robot en la jefatura del Estado a ver si contribuye a poner un poco de inteligencia, orden, respeto a la ley y dignidad en las instituciones. Y a que nuestra civilización resulte un poco menos grotesca. O un poco menos deforme.

 

 

 

Errejón, imaginaria de igual servicio

Para los que no han hecho la mili aclaro que imaginaria es el sustituto en caso de incidencia del titular de un servicio de armas o económico. También, dividido el servicio en turnos de cuatro periodos, se llama imaginaria el vigilante nocturno entre los toques de retreta y diana de una Compañía o destacamento.

Decía Shakespeare que las cosas son así, si así os parecen. Y lo que nos parece es que la oligarquía globalista financiera está maniobrando para sustituir a Rivera en el apuntalamiento del Régimen cleptocrático cuyo testaferro político principal actual es la PSOE degradada del doctor falsario.

Rivera, como la burra de Balaam, se ha cerrado en banda y ha dicho que por ahí no pasa. Ni palos, ni pesebre, que no y que no. Y sus amos se habrían cansado de tanta contumacia cocilarga y pasicorta. Pero lo del globalista Valls ha resultado otro fiasco esplendoroso que ha terminado de perjudicar el tenderete.

Errejón es un buen candidato para la nueva operación salvífica. Tartufo como su protectora y ama de cría, la simpática abuelita comelobos, ya enseña la patita despilfarradora. En colaboración o con ligera diferenciación de marca producto de la misma factoría, puede sustituir con ventaja al desacreditado, amén de levantisco, sátrapa de Galapagar en pastorear y “empoderar” grupos de mantenidos revoltosos trinca subvenciones, buscones y busconas neomarxistas a lo Gramsci o lo Alinsky. Un buen imaginaria de igual servicio. Tanto para el servicio de armas en la guerra electoral y posterior banda gubernamental, cuanto económico para la oportuna renovación del oneroso tenderete pilla pilla.

«Ecologismo» como nuevo negocio mohatrero al gusto de pijos y niñas zumbadas. «Feminismo» de diseño contra la dignidad femenina y la civilización occidental. Abolido el viejo marxismo clásico de las fuerzas productivas de la economía real, lo de la renta básica universal sin duda es un buen negocio arrebatacapas para las nuevas clases parasitarias. Tenderete de votos cautivos para la sopa boba, permite engordar el déficit y la deuda mal llamada soberana para mayor medro y granjería del gran capital financiero. Castiga a la clase media, vía impuestos abusivos o confiscatorios, vía devastación del orden social y del funcionamiento de las instituciones. Embrutece y degenera. Un negocio redondo, con o sin Iván.

 

 

Un tranvía llamado fracaso

El señor don Dionisio Cascajares de la Vallina era amigo de Galdós. Médico de profesión, gozaba de cierta fama por sus habilidades terapéuticas que consistían en dar el tratamiento a sus enfermos que ellos mismos le solicitaban. El caso es que don Benito y don Dionisio se encontraron en un tranvía que procedente del barrio de Salamanca su destino era el hoy malogrado por la piqueta barrio de Pozas. El feliz encuentro y lo que luego acontecería no llega a la categoría de Episodio nacional pero se le asemeja.

Cuando cojo, dicho sea con perdón para mis lectores mejicanos, el autobús de la Compañía de Tranvías miro a ver si conozco a alguien en mi ciudad de prestado. Un antiguo enclave romano dotado de peregrina luz que hiere a las tinieblas. Un lugar remoto que andando el tiempo y gracias a una bizarra heroína feminista de las de verdad, no como las sorosianas amaestradas de hoy, tendría una influencia decisiva en la conservación de los virreinatos españoles de ultramar cuyos dominios ambicionaban los abusones pichilinguis o piratas ingleses anteriores al Brexit.

Pero no. Suben y bajan durante el trayecto urbano desde la plaza de España, dicho sea con perdón de Feijóo y demás nacionalistas, hasta mi casa en lo alto de la colina del parque muchos paisanos y paisanas pero todos desconocidos para mí. Tanto como yo lo soy para ellos. ¿Una muchedumbre con la que cada vez me siento menos identificado? ¿Cómo es posible que toda esta gente que parece tan inofensiva sea capaz de votar al falsario y su oprobiosa banda?

Cierta modernidad tecnológica ha llegado al transporte municipal. En algunas paradas pantallas electrónicas indican los tiempos de demora. Incluso para uso de viajeros habituales se ha arbitrado una tarjeta similar a las de crédito que puede recargarse en los cajeros de la banca venezolana amiga que salió al rescate de los devastadores desfalcos indígenas. Sin duda, y así hay que reconocerlo, uno de los grandes logros del depuesto fracasado alcalde mareado, adalid de animalistas, podemitas y lumpen desarrapado sin duchar, fue quitar los nostálgicos tranvías que circunvalaban la ciudad por el paseo marítimo en tiempos del gran Paco Vázquez.  Gracias al furor aniquilador con el que se intenta destruir la obra de los ilustres predecesores ya no hay tranvías pero sus vías y tendidos aún quedan, esperando como el arpa de Bécquer el alma caritativa que los resucite o les dé cristiana sepultura.

La modernidad de la tarjeta electrónica sustituye al billete tradicional en papel. Ojalá que la manipulación electrónica de los votos no sustituya los resultados depositados en las urnas.

Me temo que hoy nos encontramos inmersos en un fatal viaje a ninguna parte. Un tranvía que no sabe a dónde va o al menos no lo sabemos los cada vez más escamados usuarios. Jorge Luis Borges en su discurso de recepción del Premio Cervantes 1979 nos explicaba que: “me conmueve mucho el hecho de recibir este honor de manos de un Rey, ya que un Rey, como un Poeta, recibe un destino y cumple un destino y no lo busca, es decir se trata de algo fatal, hermosamente fatal …”

Pero, ¿es este nuestro destino fatal? Salir de un Zapatero para tropezarnos con un Mariano y luego en este suma y sigue permanente de sabotajes y despropósitos que sufrimos desde el golpe de Estado del 11M con un ensoberbecido doctor tramposo…

¿En verdad es necesario, que no hermosamente fatal, padecer las onerosísimas instituciones, con o sin modernidades tales como las tarjetas electrónicas, de este infortunado Reino que casi siempre se nos muestra a merced del enemigo?

¿Por qué una y otra vez intentar dar la razón al autor de La Lámpara maravillosa cuando lamentaba que fuésemos poco más que una deformación grotesca de la civilización occidental?

Camilo José Cela, Premio Cervantes 1995 terminaba su discurso con estas palabras: “Cervantes dice, en las misteriosas y enriquecedoras páginas del Persiles, que el arrepentimiento es la mejor medicina que tienen las enfermedades del alma. No puedo arrepentirme de haber visto pasar la vida entera con la pluma en la mano, yo ya no puedo dar marcha atrás por haberme pasado la vida escribiendo, tampoco quiero ni debo hacerlo y proclamo mi lealtad a mi oficio. Me reconforta pensar que la palabra tiene su mejor premio en sí misma y doy gracias a Dios, también a los hombres, por no haberme querido mudo ni muerto.”

Muda o muerta parece la intelectualidad española actual. Una nueva y feroz crisis económica amenaza por el horizonte. Pero, peor es la quiebra de la Educación y la Cultura. Nuestra Palabra perdida.

Doña María Zambrano expresaba su deseo de gran pensadora: “Ojalá que a esta misma hora, que bien pudiera ser la del alba, alguien pueda seguir hablando, aquí, allí o en otra parte cualquiera, acerca del nacimiento de la idea de libertad.

Mientras tanto, y una vez pronunciada de la oferta- gracias- voy a intentar seguir buscando la palabra perdida, la palabra única, secreto de del amor divino-humano. La palabra tal vez señalada por aquellas otras palabras privilegiadas, escasamente audible, casi como murmullo de paloma:

               Diréis que me he perdido

               Que, andando enamorada

               Me hice perdidiza y fui ganada”

 

 

 

El horror de Alcasser. In memoriam

 

Quien controla la información y la ley adapta el criterio colectivo a su necesidad”  (duquesa de Medina Sidonia, La Ilustre degeneración)

 

Un famoso programa milenario de TV acaba de recordar el horror del crimen de las desgraciadas niñas de Alcasser. Un asunto tremendo que conmovió y horrorizó la opinión pública hace un cuarto de siglo. Una época en que la que yo era, quizá todos éramos, más ingenuo en la que aún no había internet, y por tanto menos posibilidades para el ciudadano común de investigar y contrastar diversas informaciones para formar la propia opinión.

La versión oficial, que apenas ya cree nadie salvo los que la montaron, consideraba el terrible crimen como un caso aislado, obra de un par de delincuentes solitarios, degenerado lumpen  de baja estofa. Uno de ellos desapareció u oportunamente se le hizo desaparecer. Otro fue juzgado y cumpliría algunos años de condena. Pero en la opinión pública queda la convicción de que se despreciaron y manipularon pruebas, otras desaparecieron. Se estorbó o impidió la posibilidad de realizar una investigación forense independiente y solvente.

Algunos de los que intentaron buscar la verdad, como el recientemente fallecido periodista Juan Ignacio Blanco que llegó a escribir un libro con sus investigaciones e hipótesis que fue secuestrado, o Fernando, el padre de una de las infortunadas víctimas, fueron desacreditados e incluso sometidos a juicio.

Hoy sabemos que desaparecen decenas de miles de niños cada año. Una terrible plaga mundial. Algo verdaderamente tremendo. Unos son utilizados para el tráfico de órganos. Otros para solaz criminal de homosexuales pederastas. O para rituales satánicos, incluido en ocasiones el canibalismo de las víctimas sacrificadas. O para explotación de mendicidad. Los más afortunados para adopción ilegal o alegal.

El caso Esptein, un famoso sionista presunto agente del Mossad y responsable de una red globalista de pederastas muy poderosos, dueño de una isla privada donde se perpetraban los crímenes, ha puesto de relieve la gravedad y extensión de estas prácticas diabólicas. Es una de las formas más terribles del Mal, y normalmente impunes porque tiene que ver con grupos plutocráticos muy poderosos e influyentes. Tanto el caso de Espstein, como en otros tales como los de NXIVM o la presunta red de pederastia conocida como Pizzagate del jefe de la campaña de la Hilaria Clinton, John Podesta, están muy relacionados con los líderes actuales del tenebroso y degenerado Partido Demócrata americano, del que es amigo y colaborador nuestro amoral doctor falsario.

Según los estudiosos y especialistas en estos temas las “razones” últimas de estas aberraciones aparentemente tan absurdas e increíbles son varias:

El poder chantajear a los próceres de todas las actividades políticas, económicas, financieras o sociales a los que se quiere encumbrar y que así quedan atrapados por la conservación de un secreto criminal en poder de los chantajistas.

Investigadores con conocimientos de medicina interna aseguran que las personas sacrificadas o en trance inmediato de morir segregan una hormona que prepara para la muerte que una vez recogida de los cadáveres se prepara como siniestro elixir cuya ingesta tiene un carácter embriagante y espectacularmente alucinógeno para los degenerados que la toman como diversión o como manifestación de exclusividad y pertenencia a la elite globalista criminal impune.

Otras hipótesis, de carácter más metafísico en la línea de lo indicado por San Pablo en su Epístola a los Efesios 6, 12: “Vestíos de toda la armadura de Dios para que podáis resistir las insidias del diablo, que no es nuestra lucha contra la carne y la sangre, sino contra los principados, contra las potestades, contra los dominadores de este mundo tenebroso, contra los espíritus malos de los aires…”, ligarían estos odiosos sacrificios a una suerte de alimentación vibratoria de entidades espirituales malignas. El sufrimiento, el dolor físico, el miedo, el odio, la angustia producirían vibraciones muy “nutritivas” para tales entidades astrales degradadas.

¿El Mal está en la conciencia del hombre o es servido por criaturas maléficas que no tienen porqué ser necesariamente todas humanas? Por ejemplo ¿Qué, o quiénes estaban detrás de Hitler o del siniestro fundador de las SS? ¿Detrás de los torturadores y asesinos de las pobres niñas hay algo más?

El investigador inquieto se vuelve a plantear ahora la pregunta que se han hecho muchos autores y estudiosos a lo largo del tiempo. El universo del Mal, ¿acaso tiene existencia propia? ¿Existen criaturas no humanas que lo forman y sirven? ¿Se alimentan con el sufrimiento, el miedo, la angustia que nos provocan? ¿Existe, en consecuencia, también un lenguaje de los ángeles?

Ciertos importantes textos más o menos históricos o legendarios así lo sostienen. Entre ellos, por ejemplo: La Biblia, el Libro de Toth, el Libro de Enoch, las Estancias de Dzyan, el manuscrito de Mathers base de la Golden Dawn, la Esteganografía del abad Tritemo, los escritos de John Dee, las obras de Pico de la Mirándola basadas en antiguos textos de Orígenes, la Cábala, o las de Nicolás de Cusa, Santo Tomás de Aquino…

Modernamente, cabe resaltar entre los investigadores españoles las obras del antiguo jesuita Salvador Freixedo, y en especial su importante libro Teovniología, que debiera servir de reflexión y debate por la gravedad de las cosas que dice.

También aquí en España la fallecida duquesa de Medina Sidonia dedicó un tremendo texto mitad ficción, mitad crónica reportaje, a estas cuestiones. Se trata de su obra La Ilustre degeneración. Una obra cuya lectura pone los pelos de punta. Lo peor ya no son los odiosos crímenes, que también, sino la capacidad de tergiversación, ocultamiento y manipulación del Poder. La sensación de impunidad con la que se perpetran. La sensación de que tienen tanto poder como para conseguir permanecer impunes doblando el brazo de la Justicia.

El caso de las desgraciadas niñas de Alcasser parece indicar que los errores y anomalías denunciados en la investigación no se deben únicamente actuaciones más o menos chapuceras propias del impredecible factor humano, sino muy probablemente también a la actuación de grandes poderes fácticos que han tratado y hasta ahora han conseguido, que los verdaderos autores de este odioso crimen permanezcan ignorados e impunes.

Debemos exigir se haga verdadera Justicia con las víctimas. Mientras tanto pido al amable lector una oración al Dios de su corazón por el alma de estas pobres niñas y por la paz y el consuelo de sus allegados…

 

 

 

Impresiones sobre la nueva CEDA

Rectifico. Lo de CEDA (Confederación Española de Derechas Autónomas) no sé si está muy bien puesto, por lo de la E de Española pero sobre todo por lo de la D de Derechas. En realidad, no sin exageración, complicidad o desconocimiento de la cosa puede calificarse a la PP “de derechas”. Dado que el ente y el no ente se engendran mutuamente como diría Lao Tsé, como mucho si acaso sería más apropiado calificarlo de No Izquierda. Aunque no del todo. Un prócer caciquil como Feijóo en realidad no es sino un galleguista o nacionalista más, indistinguible en lo fundamental y más allá del disimulo al otro lado del telón del grelo, de los nacionalistas catalanes o vascos. Un tipo que traicionando a su menguante electorado sostiene las mismas políticas devastadoras progres a lo Alinsky o lo Gramsci. La cosa esa del género, la complicidad con la liberticida invasión de africanos y mahometanos, la promoción de la homosexualidad, el indigenismo o el ecologismo mohatrero del timo del cambio climático. Sin olvidar la imposición del gallego transgénico, la vulneración de los derechos civiles de los hispanohablantes y los intentos de expulsar a la cultura española de su señorío feudal. Por eso no es de extrañar que tras puñalada trapera y puñalada trapera contra su teórico jefe promueva formar coalición con la PSOE del doctor falsario y, va en el mismo lote sorosiano, ¿sus compinches etarras, golpistas y gentes de similar jaez?

Más de un año después de su ascenso a la cima de la desprestigiada y degradada PP sorayesca y marianíl la sensación creciente es que Casado no controla el Partido. Que los señores feudales de los principales territorios indigenistas hacen de su capa un sayo, o bien mangas y capirotes. O le toman por el pito del sereno. Sus correligionarios vascones piden más fuero, igualico que sus colegas del racista PNV. Más privilegios medievales injustos. Más hecho diferencial impostado. Más centrismo caga poquito. Una pasada de modernidad. Los felones ponen a caer de un burro a Cayetana Álvarez de Toledo por decir en voz alta lo que todo el mundo con dos dedos de frente piensa. La ideología de un partido serio no puede variar dependiendo del lugar donde se esté. Y revindican su derecho al merecido fracaso por la traición a sus heroicos antiguos compañeros y los valores que ellos servían y representaban. El bizarro adalid Casado, muy heroicamente, defiende la foralidad vasca para favorecer a los vascones de pura raza vasca en territorio feudal vasco.

Mientras tanto, con la proverbial lentitud de la Justicia siguen apareciendo corrupciones de la época de Mariano ¡ese hombre! que dificultan la credibilidad del mensaje de renovación que Casado intenta difundir y que los media izquierdistas, casi todos gracias al susodicho, jalean para desprestigiarle. Sin embargo, otras corrupciones como la del escándalo de los EREs socialistas, la tesis plagiada, o el apoyo del doctor falsario al desfalco americano de la antigua Bankia son puestas en sordina.

El problema de fondo creo que es el carácter confederal del Partido asociado al desastre autonómico constitucional. Se vacía la idea de España. De la Patria común. La carencia de una visión de la nación española válida para todo su territorio. Cuando no hay idea de patria común se promueve la división mafiosa en la que cada padrino hace de su capa un sayo en su territorio. Se defiende una cosa y su contraria según convenga o donde se esté. Es decir, se desprecia y ataca al nicho de opinión de españoles honrados amenazados cuyo despertar hoy se asocia al auge de VOX.

Probablemente, una de las causas de la guerra civil fue el fracaso de la CEDA para instrumentar una alternativa fiable al sectarismo criminal de la PSOE y demás bandas políticas de entonces. Sin olvidar el siniestro papelón desestabilizador de conspiradores galleguistas como Portela Valladares o Casares Quiroga.

Para diferenciarse de Rivera se ha dejado barba. Parece que ha llegado el momento de decidir qué es lo que Casado quiere ser de mayor.

 

 

Pobres almas veganas y… cautivas

Creíamos que la irresponsable memez de la ignorante animalista, valga la redundancia, que confundía un fiero toro de lidia con un manso buey resultaría insuperable. Pero no. En este más difícil todavía de la idiotez en el que por desgracia nos encontramos crecientemente incursos en este malogrado Reino de España, cabe destacar la cosa esa, creo que catalana por su osadía en la memez, de las Almas veganas. Desde luego, estamos llegando a unos niveles de imbecilidad en los que cada vez resulta más difícil discernir qué es realidad y qué una matrix para consumo de progres sorosianos o sorosianados, sobre todo en la Catalunya is not Spain. Pero mejor escuchar lo que dicen tales bienhechoras incomprendidas profetisas de la Humanidad.

Dicen que sus bases son la autogestión, el antiespecismo, el transfeminismo, el asamblearismo y el veganismo interseccional.

Confiesan en su jerga sexista, ayuna de gramática, que da pedradas a la sintaxis o la concordancia, querer ser un santuario para acoger a aquellas animales que son, o son susceptibles de ser, destinatarias de violencia, abuso, maltrato psicológico y, en definitiva, que se encuentran expuestos a condiciones de vida de esclavitud.

Su misión es salvar vidas, las del máximo número de animales no humanas posible,  especialmente aquellas consideradas “de granja”, ofreciéndoles una vida digna y liberándolas de su esclavitud.

Educamos en el vaganismo abolicionista para crear una sociedad más respetuosa con el planeta y con las animales de todas las especies. Interseccionamos las luchas para vivir en un mundo sin discriminaciones de ningún tipo.

Se me ocurre que a zorros, linces, garduñas, tejones, hurones u otros depredadores del escalón trófico superior de las biocenosis españolas no les va hacer mucha gracia lo de ser educados en el vaganismo abolicionista y que prefieren ser antes carnívoros heterótrofos que herbívoros o autótrofos propios de un mundo discriminatorio. Algo contra natura como lo del LGTBI, por mucho transfeminismo interseccional que se recete. Aunque quieran en su proclamado asamblearismo que todas tengan voz, i que las decisiones que tomemos sean de consenso…

Estas animalas no obstante sus deseos de proveer a sus colegas de sexo de un espacio de acogida y tranquilidad donde se puedan desarrollar sin peligro para sus vidas parecen más bien reproducir una nueva muestra de la siniestra Casa de Bernarda Alba lorquiana, donde la represión sexual crea y alimenta monstruos y monstruas. De momento, dado que todos los machos son violadores, prohíben por su bien a las gallinas acogidas follar con su gallo. Los huevos son de las gallinas.

No veo cómo encaja tal brutal represión con su supuesta vocación por el comunismo libertario según confiesan en otro apartado de su lunático manifiesto ultrafeminista.

¿Habrá Rebelión en la granja como diría Orwell?

Cualquiera sabe. Pero aunque sea en Pujolandia donde todo crimen o sandez tienen su asiento, creo que debiera intervenir el fiscal o fiscala en este caso. Parece un ejemplo de libro de genuino maltrato animal. Pobres bichas.

Pero, ¿qué hacer con la siniestra tribada represiva cuando se ha perdido el sentido común y de la realidad y tratan de imponer a la fuerza una dictadura embrutecedora y criminal?

NOTAS

Pinchando aquí, el Manifiesto comentado

Y aquí, puede verse un vídeo en que dos preclaras miembras explican la cosa para otros de su preclara sabiduría

 

 

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