Alfonso De la Vega

La Garita de Herbeira

Artículos, solfas y epistolarios

Del camelo como sublime arte

 

“Corrido y confuso me hallo

Por vos en esta ocasión

Que os quedéis con un capón

Por descartaros de un gallo.

No hayáis miedo que se alabe

Que la argolla juega a solas

Mas, faltándole las bolas

¿qué importa que diga cabe?

Reloj en torre empinado

Es vuestro capón, princesa

Pero sin ninguna pesa

¿de que sirve el mazo alzado?

¿De qué sirven tantos bríos

Si en vuestro jardín de gloria

Han de subir de su noria

Los arcaduces vacíos?

Si es todo vuestro regalo

El capón que cacarea

Hisopo largo de aldea

Sin barbas y todo palo.

Cuando en vuestro capón pienso

Pienso y no pienso mal

Que tenéis cirio pascual

Sin las bolillas de incienso

Vos mejoráis de ventura

Que su merced pueda y manda

Y teniendo capa blanda

Tendréis también capadura”.

(Francisco de Quevedo)

 

Como se comprueba una y otra vez en el día a día estamos disfrutando todos de lo que otros votan y sostienen.

En una de sus Novelas Ejemplares, quizás la más perfecta de toda la colección, nuestro gran Cervantes narra el caso de la Camacha de Montilla, famosa hechicera maestra de artes nigromantes de la Montiela y la Cañizares. Y la Cañizares, discípula de la Camacha, explica a Berganza, el perro sabio, su origen: su trasformación al nacer de figura humana en can, que sólo podrá volver a su prístina forma cuando acaso se cumpla una condición asaz rara:

volverán en su forma verdadera

cuando vieren con presta diligencia

derribar los soberbios levantados

y alzar los humildes abatidos

por mano poderosa para hacello”.

A la espera de volver a su forma verdadera y de derribar a tantos soberbios levantados, también tenemos a toda una nación encantada y en el supuesto mando pero real mangoneo a todo un registrador encantado. Víctima de tal encantorio o encantamiento mantiene una conducta asaz impropia por no calificarla de estulta, cobarde y felona. Para colmo, por si había dudas, realiza extrañas declaraciones impropias de todo un severo registrador de la propiedad, profesión de rancia prosapia, privilegios de pernada y antiguo prestigio, hoy puesto en entredicho por estos tales especímenes.

Algún iluso se preguntará: ¿Qué pasa con la soberanía española? Malo que la política económica la dicte la Merkel y Mariano escuche firmes en primer tiempo de saludo. Y que luego todo se ratifique sin rechistar en el llamado Parlamento español.  Malos los recortes y las escandalosas subidas de impuestos contra la población civil mientras la inepta y corrupta casta política no renuncia a ninguno de sus privilegios monstruosamente acumuladores de deuda odiosa. Pero ¿es que tampoco somos soberanos en el asunto del golpe de Estado? ¿Es que las instituciones del reino de España se muestran incapaces de cumplir la legalidad ni evitar la destrucción de la Nación? ¿Qué pasa aquí?

Muchas de nuestras instituciones muestran una vez más su gran capacidad de devastación. Ahora que viene la campaña de la renta, el súbdito humillado, asqueado y saqueado que pretenda mantener la lucidez y la decencia debería plantearse para qué sirven los descomunales impuestos que le saquea el Estado. Este tinglado arrebatacapas que, salvo algunos que aún heroicamente intentan cumplir con su deber como el rey Felipe o ciertos jueces, mi reconocimiento y gratitud al juez Llarena o la juezas Alaya o Lamela, ni siquiera pretende mantener ya un mínimo de dignidad y coherencia. Que no respeta sus propias leyes. Que ha abandonado cualquier vestigio de intentar preservar la dignidad e integridad de la nación española. Un Estado arrebatacapas, incapaz de defender los derechos civiles de los ciudadanos españoles en todo su territorio y cada vez más deslegitimado nacional e internacionalmente como muestra la ¿última? cobardía de Mariano.

Los discursos de Mariano, ceceos y espantadas aparte, quizás serán estudiados en un futuro próximo como una nota a pie de página de las técnicas de manipulación gobbelsiana. Sin olvidar la llamada neolingua orwelliana nutrida por el abuso de poder: aquel que es capaz de vulnerar tanto la gramática cuanto la semántica. Las palabras significan lo que el déspota compostelano engordado en Pontevedra quiere que signifiquen.

Las cosas como son y a cada cual lo suyo: el camelo del que es justo reconocerle autoridad indiscutible en ejercicio, no lo ha inventado él, sino el genial Jardiel Poncela. Sirva este pequeño apunte para revindicar su memoria más o menos histórica.

En efecto, el precedente del lenguaje marianesco se halla en los logros de un gran artista español, maestro del humor y del teatro del absurdo. Un autor de vanguardia, denostado por uno y otros con dímes y diretes de singular algarabía. Me refiero al gran Enrique Jardiel Poncela y su teoría y práctica del camelo como lenguaje idiolecto amén de recurso estilístico.

El camelo propiamente dicho no es solo el típico embuste marianesco: se basa en el empleo creativo de unos cuantos artificios: La invención de palabras. Las referencias apócrifas de citas, títulos, autores. Textos en otros idiomas, en especial falsos latinajos. Referencias engañosas, normativas o leyes fingidas o imaginarias o con carácter retroactivo, morcillas teatrales, discursos con apariencia de sentido pero que en verdad carecen de él. Ahora Jardiel introduciría los mohatreros másteres de todo a cien y quita y pon.

Todas estas mañas debidas al ingenio de Jardiel son falsa moneda común en el lenguaje de los políticos del singular Reino autonómico, eufemística o camelísticamente llamado “democracia” con singular exageración y abuso de propiedad, sino directamente “mohatra”. Nombre con el que era conocido por los grandes de nuestro Siglo de oro el fraude, la falsa apariencia, el desleal engaño provocado por la venalidad de las instituciones o personas garantes de la legalidad que debieran defender como autoridades. En todo caso, una democracia deshabitada de demócratas en la gran mayoría de su casta dirigente.

Mañoso de pro en el sublime arte del camelo es sin duda el pintoresco prócer con altaneros andares y ridículo trote gorrinero, encumbrado a la gloria de real valido para el cuidado y medro del monipodio. Las bochornosas declaraciones pro golpistas en Argentina contra la nación española y sus instituciones del mohatrero presidente del gobierno han animado a alguno de sus lugartenientes a provocar y desafiar al juez del Supremo que está luchando heroicamente contra el golpe de Estado que, por el contrario, Mariano y su nefasto gobierno han demostrado apoyar por acción u omisión.

Veremos a ver qué pasa con el desafío contra la Justicia del temerario ministro Montoro, bronco jaque del bronce como diría Valle, guardián de los tesoros saqueados a la clase media y graciablemente puestos a disposición de los golpistas. El pueblo espera que no se vaya de rositas y pague sus culpas.

Ahora bien, ¿por qué Mariano se apunta al camelo y hace lo que hace?

Una primera hipótesis es que simplemente es tonto de remate: hace el juego a los enemigos de España amparando el golpe de Estado y engordando la gusanera de la deuda, además de destruir su propio partido, por estulticia e incapacidad intelectual además de moral. Al cabo, múltiples especimenes ditirambo alabanciosos del Poder halagan sus más bajos instintos. No lo creo. Ha demostrado sus habilidades, por ejemplo, en el “pilla pilla” de sobres barcenianos o en el no menos astuto ordeño de su registro alicantino.

Otra, extensible a gran número de nuestros próceres y próceras, es que hace lo que no debiera hacer en función de su cargo y juramentos porque está chantajeado. Pero, ¿porqué causas? Aquí la imaginación vuela en busca de posibles interpretaciones racionales o plausibles. Por ejemplo: Conducta sexual indeseable, pruebas de desfalcos, trinques varios o de cuentas clandestinas en paraísos fiscales…

Para otros investigadores de lo paranormal, se trata de un problema de emasculación precoz. Su comportamiento cobarde, rastrero, intrigante, vengativo es el característico de los eunucos o capones. Sin olvidar una gran tradición gallega que estaría extendiendo en todas las instituciones, partido incluido. Entre los abigarrados enseres del pazo moncloaca estaría el capoeiro que es un banco típico situado junto a la lareira con la particularidad de que, debajo del asiento, enjaulados, engordaban en la inmovilidad, la penumbra, el calor y la ceba, los capones que habían de sacrificarse en vísperas de fechas solemnes y desde luego de las votaciones. El que San Alberto de la Caixa no amparase los presupuestos bajo su pío manto originaría un hipotético adelanto en la llamada a votar que no permitiría el cebo y engorde de los capones como estaba previsto. Los más avisados  barruntan el cercano degolladero. Se muestran inquietos y espantadizos. Mientras tanto la alquitara oficial destila promesas estupefacientes cuyos vapores aturden al sufrido, escamado, humillado y saqueado militante o votante peperos.

Dicen los más ditirambo alabanciosos que a Mariano lo que le pasa es que le ha dado un pasmo. Vamos que se ha quedado pasmado con el golpe catalán que la niña doña Soraya de Bilderberg, jefa de los mortadelos, le había calificado de imposible en vicio, que no virtud, de su flirteo con el bizco sobón. Y que por eso tiene tan extraña conducta. Cosas que pasan pero sin premeditación ni alevosía. No lo creo. Es casi imposible creer que Mariano si de veras aspiraba a gobernar, tras treinta años en diferentes poltronas y varios otros más recostado en la moncloaca, no supiera lo que estaba pasando. Pero sólo se desencantan los previamente encantados. Los que se han querido dejar convencer. Un viejo taurino me decía: “Tras la faena, el matador no sale a saludar al tercio ni siquiera a la barrera y se refugia en la cuadrilla“. También el conde Lucanor explicaba lo de los falsos compungidos en uno de sus apólogos, el del toledano cazador de perdices que lloraba al sacarlas de la red.  No por pena por el sacrificio de los sabrosos animalitos sino porque, gajes del oficio, se le acababa de meter un poco de tierra en el ojo.

Otra interpretación adicional o complementaria sería su odio africano a Su Majestad Don Felipe VI, y en general, hacia aquellas personas e instituciones que pese a todo aún intentan cumplir con su deber en  este infortunado Reino, y cuyo ejemplo por comparación muestra su propia villanía. Así, intrigaría contra ellos con mañas de eunuco.

Pero, ¿quién ha encantado a este Reino y muchos de sus próceres e instituciones? Me malicio que el encantador es ajeno, provienen del exterior de nuestras fronteras. Pero, los ansiados desencantadores de tanto maligno sino satánico encantamiento han de ser propios.

Gentes libres, honradas y de buenas costumbres.

¿Con Vox y voto?

 

De la conjura de los necios al conjuro de las necias

Lamento ser pesado e insistir sobre esta cuestión pero si existe una institución que explica y resume la realidad española es la mohatra. Ese fraude, esa validación o acreditación falsa, esa vulneración del derecho y del orden por todos y especialmente por quienes tienen la obligación de defenderlo. Mohatra, una palabra clave, esclarecedora, reveladora, de uso habitual entre los más grandes de nuestro Siglo de Oro.

La mohatra describe tanto la realidad de nuestras instituciones cuanto, en general, la vida misma de esta sociedad degradada.

En otras ocasiones me he referido a la mohatra universitaria. Dentro del proceso de sabotaje de la educación la degradación universitaria es la guinda de la tarta. Uno de los muchos desastres de la diarrea autonómica es la proliferación de chiringuitos universitarios autonómicos, el ideal de una facultad caciquil en cada pueblo, con pocos alumnos y escasa calidad. Sus consecuencias son la degradación de la calidad de la enseñanza y la escasa fiabilidad de sus títulos académicos. Si a esto se añaden los efectos del desastroso Plan Bolonia, made in UE, la degradación está asegurada. Un desastre social sobre todo para la gente de mérito que procede da familias humildes.

Un invento moderno, por lo que se ve muy lucrativo, para supuestamente paliar lo que ya Salamanca non presta es la introducción de master de toda clase, precio o pelaje, como bálsamo de Fierabrás redentor de la inducida incompetencia formativa de la enseñanza reglada.

Algunos masters sin duda son eficaces, y efectivamente proporcionan información y experiencias de calidad a los discentes. Pero otros no resultan ser sino coartadas para chiringuitos endogámicos mohatreros y sacacuartos. Y hablando de sacacuartos, no hay más que ver las lucrativas prácticas de ciertas escuelas de negocios que ha perpetrado con éxito singular el duque Empalmao, bien asesorado por su maestro académico. Aunque ciertas habilidades se pueden ejercer solo o en compañía de otros en la sombra palaciega sin ampararse en master alguno.

Pero como acabamos de comprobar con el enredo del famoso master de la rubia, de este mohatrero mal ya no se libra nadie, ni siquiera la otrora prestigiosa universidad de Madrid. Bien es verdad que en esta caso se trata de un centro universitario sin antigua tradición, que tiene por título identificador la turbia figura del campechano, modelo de mohatreros, cabría temer cualquier cosa.

Una conclusión es que el negocio de los master pudiera “democratizarse” como dicen nuestras zurdas mohatreras y comercializarse en cualquier tenderete o mercadillo de todo a un euro. Así, por lo menos se abarataría la mercancía y dejaría de ser tan onerosa para las familias.

Otra que el esperpéntico master de la rubia muestra la impunidad y falta de dignidad en la que se mueven nuestras instituciones más mohatreras. Se falsifican actas, firmas, documentos. Que supuestamente existen pero que luego desaparecen como por arte de magia. Sólo desde la conciencia de impunidad, ambición y frivolidad de nuestra casta dirigente se puede entender todo este asunto.

La rubia, que se ha olido de dónde vienen los tiros contra ella, Matajari en el horizonte, ha dicho que dimita su tía, que maricón el último, es decir a seguir la senda de Mariano,  el del famoso Luis sé fuerte.

No es el único master comprado al peso por nuestra casta política oligárquica. Y algunos de estos master se han revelado muy eficaces y útiles. No podemos olvidar las prácticas del duque Empalmao en las que a propios y extraños el piadoso talonmanista vasco mostraba sus nuevas habilidades adquiridas en una magistral catalana Escuela de Negocios.

 

Otra mohatra típicamente española es la de las supuestas virtudes de la realeza. El bochornoso blanqueo ditirambo alabancioso de las actividades no santas de sus miembros. O lo de la mona vestida de seda a propósito de la señora de Felipe VI a quien si la poltrona se le tuerce siempre podrá desarrollar sus dotes de actriz en Hollywood. Para colmo, la pretendidamente angelical Princesa de Asturias acaba de demostrar su mala educación, deseamos que no catadura, imitando a su madre, quien parece que la estaría adoctrinando en el odio como si fuera una podemita, golpista o sociata cualquiera. Aunque también pudiera ser que no fuera un caso de odio inducido a su abuela paterna sino de simple miedo cerval a su madre. Si esto sigue de esta guisa, ojalá que el Rey Felipe pueda rectificar a tiempo, entre ella y su primo Froilanito, van a dar grandes jornadas de gloria a la Monarquía, para mejor distracción y regocijo de sus humillados y saqueados súbditos.

 

Para terminar esta breve reseña de mohatras actuales podemos glosar el pintoresco sarao hagiográfico de Mariano en tierras de Susana, Rinconete y Cortadillo, en el que se ha reunido la flor y nata del mandarinato popular para hacerse aplaudir por su ninguneado populacho militante. Pero, lo que se maquinó como tónico reconstituyente ha devenido en una especie de funeral.

El planteamiento, acaso por la educación juesuítica del Cara Pocha y Gran Timonel Mariano, recordaba el de los viejos ejercicios espirituales ignacianos. Su objetivo: salir con el alma reconfortada, en comunión con el Salvador  y con propósito de enmienda contra las tentaciones patrióticas y democráticas del maligno materializado como VOX o Ciudadanos. No defraudó el esperado sermón estelar marianesco sobre el infierno.  El maligno se disfraza con la cara virginal del ex abogado de la Caixa para seducir a unos y otras. Vade retro Satanás.

La señora del también ilustre prócer López del Hierro comenzó endiñando un bochornoso discurso mohatrero presumiendo de víctimas del terrorismo, pero traicionadas por la actual gerencia popular. Una imagen vale más que mil palabras y la exhibición de trote gorrinero del jefe en funciones de la Generalidad golpista y Gran Mandarín corriendo para no ir a ninguna parte revela la actual circunstancia orteguiana no solo del felón gallego temeroso de un más que merecido banquillo sino del no menos corrupto, cobarde y consentidor Partido que resignadamente lo soporta y mantiene.

Su infame sermón final con la cara abotargada, más propio de fray Gerundio de Campazas alias Zotes, dirigido a insultar, despreciar y fustigar a quienes le sostienen parlamentariamente su simulacro de gobierno, ha superado todo límite de patriotismo, objetividad, decencia o el ridículo.  ¿Estaba bajo la influencia de la drogas o sólo es miedo?

Un espectáculo pornográfico en el que sólo se echó en falta un rijoso strep tease de la Matajari o de Maroto. Pero, más allá de la retórica, parabienes y tartufescos apoyos para la rubia difunta mientras la cínica Matajari y el prócer tartufo galleguista le preparan su definitivo embalsamiento y entierro.

 

El gran Valle, lúcido cronista fidedigno del pertinaz esperpento español, lo explicaba con ocasión de otro famoso entierro, el de Max Estrella.

Pobre entierro ha sido

Los papeles le ponen por hombre de mérito

En España el mérito no se premia. Se premia el robar y ser un sinvergüenza. En España se premia todo lo malo.

 

 

El disputado voto del masoquista suicida

Mientras el parlamentillo regional catalán y demás fuerzas cleptocráticas siguen jodiendo la marrana con el dinero que roba a los insultados súbditos españoles sin que el llamado gobierno de España haga nada para evitarlo, puede ser curioso u oportuno recordar algunos textos de años anteriores.  El que copio a continuación fue escrito en setiembre de 2015, pero, por desgracia, vemos que lo otrora criticado no sólo no ha mejorado desde entonces sino que se ha agravado.

En efecto, el único logro real, meter a unos pocos golpistas en la cárcel, no se debe a la acción política propiamente dicha del Ejecutivo, ni a los votos depositados en urnas basura, sino a la voluntad de que se cumpla la ley instando la acción judicial demostrada por VOX, organización sin la cual los golpistas estarían robando y fastidiando tan ricamente con el consentimiento o complicidad de Mariano, y a la actuación de algunos jueces valerosos sobre cuyos hombros se hace recaer todo el peso del Estado, mientras las oligarquías beneficiarias del pilla pilla miran a ver qué pasa, cuando no disimulan sonrisa mueca de hienas carroñeras. 

Hemos llegado a una situación en la que ya parece evidente que los males españoles no pueden arreglarse dentro del Régimen actual.

Ahí va el texto rescatado:

 

Emulando a su famoso colega italiano, Mas-solini ya ha marchado sobre Barcelona, la ciudad de los milagros donde las sedes de su patriótica banda se encuentran judicialmente precintadas por sus méritos apandadores. Todo un éxito indudable del fascio catalán. La borregada golpista del Monipodio con los calzones a rayas en la mano va derecha al despeñadero, cantando bonitas y no menos bizarras canciones propias de segadores terroristas y vírgenes suicidas a las que generosamente el nuevo monjerío revolucionario saca de excursión.

Pinocho y el títere_opt (1)En la otra cara del invento se practica la nueva consigna del “Id y anunciad a esas estafadas gentes la buena nueva de la conversión de Mariano, el de Bárcenas”. Futuribles diputados en lista cerrada del PP han dado en platicar sobre todo lo divino y lo humano e impartir muy sana y santa doctrina democrática en cuantos medios les ofrecen cátedra. Y con ayuda de otros ilustres colegas extranjeros a los que han dado vela en este entierro, porque fiarse, lo que se dice fiarse, tienen muy poca confianza en si mismos. No en vano conocen bien sus mañas y verdadera condición.

Unos y otros disimulan la defensa de sus privilegios otorgados con rancios pero ilusionantes motivos patrióticos del jaez de “votadme a mí que los otros son aún peores”. Y han demostrado su insensibilidad con tantos compatriotas que las están pasando canutas y que el único privilegio que ya pueden defender es el de intentar comer caliente todos los días. El público debería tomar nota, cosa útil siempre y en especial ahora que vienen elecciones al pesebre y la propaganda exige “votad y pelillos a la mar”.

Por estas y otras cuestiones no es de extrañar que muchos piensen dejar su herencia a los chinitos o a las misiones antes que ofrecérselas a las huestes de Mariano, el de Bárcenas o a las no menos peligrosas y depredadoras escuadras de camisas negras de Mas-solini, el audaz y deslenguado mamporrero de la voraz opusina famiglia Pujolone.

En realidad hace falta que los turiferarios de turno animen las pocas ganas del elector espantadizo que si no es un sectario, un hincha o un fanático del “y tú más”, observa atónito las hazañas de unos y otros al no recatarse en hacer obscena ostentación de su prepotencia en cosas baladíes tales como la inclusión de implicados en la corrupción dentro de sus listas cerradas y blindadas.  O bien inventarse una nueva y fementida nación para intentar escapar de la acción de la Justicia. Algo tonta y lenta amén de ciega, cabe reconocerlo, pues no en vano aquí se administra en nombre del Rey.

Y luego, finalizada la representación, los gritos y susurros de la campaña electoral, unos y otros se prestarán al apaño mohatrero para mejor repartirse el botín.

 

En buen ejercicio de la memoria histórica vamos a tener que recordar e incluso añorar lo bien que se lo montaban nuestros antepasados.

Companys preso_optArrumbada la anterior Restauración, con el prudente rey de turno poniendo píes en polvorosa para disfrutar del tesoro conseguido, si un golpista sedicioso como Companys se rebelaba el presidente Lerroux mandaba al ejército constitucional republicano a detenerlo y le enchironaban hasta nueva orden. Hoy, mucho más civilizados ¡dónde va a parar! se perpetra la fabricación de otra nueva ley diciendo que está muy feo eso de no cumplir la anterior ley, de modo que avisan, quien avisa no es traidor y tampoco me gusta que me llamen acusica, que si siguen así no les va a quedar más remedio a los bizarros ropillas de cuota partidaria que amenazar con que acaso van a tener que aplicar otra futura ley e incluso lo mismo dejar sin recreo ni bocadillo de chocolate a los niños malos.

En el siglo XVII durante la rebelión catalana contra los Austrias los niños malos catalanes de entonces se pasaron al Cristianísimo rey francés creyendo que la fechoría iba a ser una bicoca. Una pena. Pobres, ¡qué desengaño! El Cristianísimo rey les dijo que había que apoquinar impuestos que desde luego no estaba por la labor de que vivieron del cuento como si siguieran con Su Católica Majestad. Los catalanes hicieron cuentas y volvieron a la patria más barata. Todo un negocio propio de buenos catalanes, siempre tartufos, ventajistas e impunes.

Durante los no menos heroicos tiempos de la anterior Restauración borbónica el caso es que votar lo que se dice votar también se votaba como hoy y con resultados más o menos semejantes para los sufridos súbditos, pero entonces al menos los Trampetas o Bocanegras pagaban al votante por su voto y no al revés como ahora. Del muy católico y no menos monárquico prócer conde de Romanones se cuenta que con ocasión de ciertas elecciones preguntó: “¿Cuánto te ha dado el otro para que le votes, Menganito?” Menganito se quitaba respetuosamente la gorrilla y le contestaba: “Tres pesetas, señor conde”. “Pues toma un duro, dame sus tres pesetas y me votas a mí”.

¡Qué tiempos aquellos!

Pero ahora ya no. Con esto del progreso mal entendido, somos los pobres menganitos los que tenemos que pagar por el hecho de votarles, sinecuras y mordidas aparte, a los próceres y próceras que tanto se sacrificarán para representarnos. Se debería rescatar esta sana costumbre de la compra del voto del suicida o desesperado. El candidato al momio o poltrona se acercaría por las colas del INEM o a los comedores benéficos y subastaría el voto entre los infinitos damnificados por la clase política española. Así, sus víctimas les votarían por alguna razón importante en vez de abstenerse o tener que votar nulo con la actual división de opiniones no reproducibles en hora de audiencia infantil.

 

pinocho collodo titeres 1Estos presentes son los venturosos tiempos de los sembradores del caos que han de traernos un gozoso Nuevo Orden Mundial. Miramos a los títeres que nos enseñan como hipnotizadora distracción mientras nos roban libertad, salud y cartera, pero desconocemos la entidad real de los titiriteros que mueven los hilos.

Pues existe un hecho de claridad meridiana e irrefutable: si hoy en España votar sirviera para algo, ¡lo habrían prohibido!

 

 

 

Progresa… la descomposición

En el actual Reino de España parece ser que lo único que progresa es la descomposición.

La entropía aumenta, lo sabemos, así lo postula el Segundo Principio de la Termodinámica, pero el caso curioso de nuestra realidad actual es que dicha entropía no es tanto el producto extramuros ligado a la creación de orden intramuros del sistema, sino de la propia descomposición de dicho orden interno saboteado por sus propios agentes.

Nuestros próceres que debieran generar y mantener organización, leyes, orden en resumen, son los que provocan activa o pasivamente el desorden. Golpistas catalanes clérigos y seglares, tartufos galleguistas afariñados que hacen aquí lo que en otras taifas critican, onerosos meapilas vascos con y sin goma dos, pero siempre con escapulario, monopolistas compinchados, adeptos prostituidos de las repugnantes zurdas sorosianas, talibanes togados, culti o más bien estulti latiniparlas, cobardes, traidores, felones, corruptos, sobrecogedores, hampones, comisionistas y canallas de toda transversalidad y condición…

Sí. El peor enemigo del humillado y saqueado pueblo español ya no está al sur del estrecho, ni menos es como se dice con tanto descaro y galana donosura el malvado Putin, acaso un santo varón vista la fauna de la que disfrutamos aquí. El peor enemigo ahora es la clase dirigente de la Monarquía y sus instituciones mohatreras. Por ejemplo, la Generalidad. Es decir, el régimen mismo.

Esta semana pasada hemos disfrutado de singular espectáculo en varias sesiones a cual más esperpénticas. Tanto en la pomposamente sede de la soberanía nacional (en realidad la pretendida soberanía reside fuera de nuestras fronteras) como en las sucias y cada vez más degradadas calles de las ciudades conejillo de Indias de las hordas podemitas municipales.

Bochornoso espectáculo el de doña Margarita Quercus, personaje que ya en tiempos felipistas asqueara a nuestras Fuerzas de Orden público y de Seguridad del Estado por meter goles en propia meta, cuando no por su extraña empatía con los delincuentes vascos durante la etapa más siniestra del terrorismo sabiniano. Más aún, otro sí digo: cierto juez socialista talibán togado, agrediendo desde la tribuna de Las Cortes a las víctimas de crímenes execrables. Con cierta pasividad de la presidente del Congreso, todo hay que decirlo.

Además del endémico golpismo catalán y el que se está incubando en Navarra, Baleares, Valencia, Canarias, Galicia o País vasco, cualquier pretexto es bueno: Pensiones, cadena perpetua revisable, hembrismo fanático, inmigración ilegal con actividades ilegales o alegales… Todo vale para montar bronca y seguir hundiendo la convivencia y el futuro.

Que un personaje que ha violado nuestras fronteras, vive al margen de la ley, pilla subvenciones pero no paga impuestos, hace competencia desleal a los perseguidos ciudadanos que sí los pagan y es carne de mafia explotadora muere de un infarto, pues… la culpa es del capitalismo o de Mariano o de la pasma, o de… En efecto, el pobre difunto es todo un héroe para la vieja trotapresupuestos municipales madrileños y su tropa de hampones y lumpen encaramados en la cucaña de poltronas, prebendas y sinecuras. Sin olvidar al estulto mostrenco imitador de ZP, otro que dispara siempre en contra. En general, son las repugnantes zurdas españolas como las llamaba don Antonio Machado. Siempre en contra de los intereses legítimos de la gente común, que se ve cada vez más perpleja, desamparada y desesperanzada.

Sin respuesta institucional ante las agresiones, parece ser que se ha abierto la veda del desguace. Unos partidos viejos carcomidos por el sectarismo, el fanatismo, la estulticia y la corrupción. Otro, oportunista emergente del marasmo, que aún no sabe qué despojos va a heredar y juega al disimulo para pillar de las dos herencias. Otro manipulado y dirigido en la sombra por servicios secretos y la oligarquía globalista que colabora en la devastación y creación de caos a mayor gloria del NOM.

Sabemos que cada sistema tiene un límite o frontera que separa lo de dentro de lo de fuera y cuya estructura y fisiología genera orden dentro. Pero el nuestro parece atacado por un virus letal. Trastocados sus mensajes genéticos, sus leyes, los recursos son empleados en engordar el virus atacante antes que en defenderse del ataque. Ejemplos hay muchos: El Gobierno disimula mientras financia al golpismo catalán y no lo desmantela. Consiente las humillaciones a España y a los ciudadanos sin defenderlos como es su obligación. Hay dinero y deuda para engordar la gusanera parasitaria de las CCAA, financiar el golpismo catalán o cargar con los negocios fallidos de la mafia monopolística pero no para atender las cuestiones básicas. Los poderes municipales podemitas defienden a los fuera de la ley mientras atacan a la policía a sus órdenes.

A saber lo que veremos en las próximas semanas. Y hablando de fronteras. La del Sur con el sultanato se ha convertido en un auténtico coladero. Dada la creciente debilidad de España hay que temer un próximo ataque a Ceuta y Melilla en toda regla.

Pero, tranquilos. Mariano duerme la siesta mientras obedientemente engorda el caos pagado con la gusanera de la deuda y gana tiempo para tratar de evitar un merecido banquillo. La secta marianesca, ocupada en sus mantener sus intereses personales en vez de promocionar el Bien común, una vez que ha tomado el control del PP ¡vaya papelón también el de sus militantes! nos lleva a todos al desastre seguro.

España ha sobrevivido heroicamente a multitud de guerras civiles, plagas y devastaciones a lo largo de su agitada Historia. Pero esta vez, parece mostrarse incapaz de resetearse mientras la globalización acecha.

¿Tendremos remedio?

 

Nota: las imágenes de los disturbios en Lavapiés proceden de ABC

 

 

 

 

 

 

 

 

ARCO sin flechas

Creo que no hace falta repetir lo tantas veces ya dicho en otros muchos textos anteriores. Gran parte del Arte enmucetado, oficialista, ha venido degenerando desde el siglo XX en una mohatra lamentable, en un tinglado propio de descuideros, tartufos y arrebatacapas. Pero acabamos de vivir otra hipócrita escaramuza que merece ser comentada.

La despótica alcaldesa zamarrapeor la Señora Carmena, la misma que promueve con fondos públicos extraídos a sus víctimas madrileñas, la apología de personajes tenebrosos so pretexto de la infecta Ley de Memoria histórica, apoya la provocación, se viste de plañidera derramando lágrimas de cocodrila por la supuesta violación de la libertad de expresión perpetrada en ARCO por la dirección al haber retirado una no menos supuesta obra de arte.  Y más chula que un ocho, olvidando el cargo que detenta, dicho sea en su preciso sentido, da plantón a los Reyes.

La tal obra de arte que competía con unas fregonas dobladas y un cubo entre otras magníficas piezas, consistía en panel o dazibao maoísta con una colección de caras de golpistas, terroristas, chorizos, forajidos, hampones, reos y maleantes de toda calaña o condición a los que se les calificaba de presos políticos. Una más que posible apología del terrorismo, la delincuencia y el golpismo. Una reedición a catalana de los famosos wanted de las películas del Oeste.

La dirección de IFEMA ha solicitado la retirada en uso de sus legítimos derechos, por su nula calidad artística, aviesas intenciones y acaso en previsión de que pudiera ser acusada de complicidad en la comisión de un delito.

La totalitaria amén de repugnante policía sorosiana de costumbres ha puesto el grito en el presupuesto, más que en el cielo. Y el gobierno o la gobierna de Mariano y sus chicos y chicas se ha disfrazado de plañideros y plañideras para rasgarse las vestiduras y entonar el mea culpa por haber tenido la tentación de evitar un nuevo insulto y provocación a las víctimas y hacer cumplir las leyes. Pecado nefando, y que conste que no va con segundas por su naturaleza marianil.

No sé, supongo que no, si existe alguna colección de la serie ISO 9000 de normas de calidad para el arte. Pero, con normas o sin normas de aplicación tecnocrática, resulta asombrosa y lamentable la falta de criterios estéticos y morales de nuestros próceres y próceras apoltronados y apoltronadas. La primera corrupción, madre de todas las demás, sobres barcenianos, gurteles o púnicas y EREs incluidos, es la pudrición del Entendimiento.

A lo que se añade la cobardía e incapacidad del gobierno y al parecer del Régimen en general, para defender el Bien común, el honor de España y los españoles, ambos indefensos ante las provocaciones y agresiones de sus enemigos.

El “artista” de ARCO no es el único provocador. Un tal Rogelio Torrente, brazo cretino de la ley autonómica catalana, se ha permitido insultar a magistrados y jueces confundiendo con impune chulería catalanista políticos presos con presos políticos con ocasión de un reciente acto en el Colegio de Abogados. Alguno de los aludidos con muy buen criterio dejaron plantado al estulto maromo golpista, mientras que el ministro marianil del ramo, o de la rama vista su penosa actuación consentidora del atropello, no reaccionó ante los insultos a la Judicatura que se supone representa en el Ejecutivo, con perdón, y se quedó apoltronado, amorfo, callado como ramera, consentidor como su jefe.

El verdadero estado de las civilizaciones es el de su arte.

 

 

 

 

 

Boadella contra la mohatra picassiana

Que el Arte ya no es lo que era resulta evidencia de razón y de sentimientos. Una obviedad para cualquier persona verdaderamente culta, sensible que no haya dimitido de las inquietudes y anhelos estéticos del alma o quiera permanecer o incluso regodearse en la desesperación espiritual propia de estos tiempos.

En el proceso de degradación hasta la actual situación del Arte convertido en un asunto de finanzas y engaños han intervenido con diferentes modos y protagonismos un conjunto de gentes e instituciones que han conspirado o al menos colaborado para despojarlo de su naturaleza espiritual, materializarlo y convertirlo en dinero más o menos mohatrero.

Si los sionistas de la Reserva Federal americana disfrutan del poder alquímico de transformar tinta y papel en impecables y bizarros dólares, soportados por el poderío militar USA; cabe comprender que con la complicidad del sistema, galerías y críticos mohatreros, “artistas” encumbrados a la cima de la cucaña también sean capaces de convertir en oro de alquimia sus deposiciones entre el aplauso de sus cómplices o los tontos y el pasmo de los entendidos.

¿Cuándo empezó este proceso de degradación? Existen varías teorías. Pero Boadella, Presidente de Tabarnia en el exilio, nos da alguna pista en su último trabajo sobre la figura de Picasso.  Se trata de una ópera que se va a estrenar en Madrid a primeros del mes que viene sobre las hazañas o fechorías del afamado pintor malagueño.

Un tipo sobrevalorado que es la contradicción e incoherencia con patas salvo en una constante vital, hacerse rico y ser famoso. Comunista millonario de los que “entre el patrimonio que tengo y el que me toque en el reparto…”. Sin olvidar su significativa imagen de maltratador o “violento de género” como se dice ahora, pero admirado y deseado por cierto mujerío y rojerío complacientes. Un personaje que según Boadella “asestó un golpe mortal a la Pintura”.

El Pintor de Boadella cuenta la venta del alma picassiana al diablo. El malagueño deseaba alejar la amenaza de la pobreza propia de la bohemia y para ello no duda en aceptar las propuestas del Enemigo. Un genio malbaratado. En cierto modo algo emblemático de lo que ocurre con la propia civilización occidental que ha convertido todo, incluso lo más sagrado y elevado, en valor de cambio más o menos mohatrero.

Y también oportuno ahora que el rojerío desmadrado insiste en re-escribir la Historia a su gusto con el cuento de la llamada memoria histórica conviene dar a conocer o que verdaderamente significan algunos de su tótem y personajes emblemáticos desnudados a su genuina condición de oro de alquimia cuando no de simples fantoches enaltecidos por la mohatra o la propaganda.

 

 

Otro San Ildefonso

Tal día como hoy, festividad de San Ildefonso, pero del año 1995 era vilmente asesinado en San Sebastián, de donde era teniente de alcalde, don Gregorio Ordoñez, figura entonces importante, emblemática del Partido Popular. Un hombre valiente, de comportamiento heroico de otro Partido Popular, desde luego en las antípodas ideológicas y morales del que hoy regenta como una especie de casa de trata el cobarde taimado, felón, embustero y sobrecogedor Mariano el galleguista y su cuadrilla de apátridas, trepas, ineptos y o corruptos.

Algún día se hará la crónica de esta felonía, de las fechorías de Mariano. Y de un partido, antaño de héroes, hoy de abundantes bueyes pancistas y lametraseros, que no se atreve a rechistar aunque su cabecilla le lleve a una hecatombe, un suicidio colectivo como el de la secta de la de Guayana. Conviene comprender el cómo de don Gregorio Ordoñez, doña María San Gil o don José Ortega Lara hemos pasado a los Mariano, las Sorayas, las Alicias, los Fabra, los Bárcenas, los Gurtelidos, los Púnicos, los Camps, los Gallardones, los Botellones y demás nutrida famiglia. ¿Despotismo? ¿Indigencia intelectual y moral?

La leyenda de San Ildefonso, anterior a la invasión musulmana de España, y ligada a la sede catedralicia toledana, cuenta que cierta noche se le apareció la Virgen en medio de un gran resplandor y le ofreció una casulla celestial.

No sabemos qué, ni quién, se le habrá aparecido al lamentable mandamás compostelano criado en Pontevedra para hacer lo que hace y sobre todo para no hacer lo que no hace siendo su obligación moral y constitucional hacerlo. Pero la casulla que lleva impuesta es la de la inepcia, la traición y la ignominia.

¡Pobre Gregorio Ordoñez, pobres María San Gil y otros compañeros! Su sacrificio ha sido traicionado.

Pero, sobre todo, ¡pobre España, en manos de quienes se encuentra ahora su destino!

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

De Chamberlain a Boadella

Lo que se ha venido en llamar “el problema catalán” continuación de la teocrática y sanguinaria carlistada es ya antiguo, una plaga pertinaz y asoladora como los Borbones. Así, por ejemplo:

Eso de despedazar la nación única en naciones varias, de prohibir que puedan desempeñar cargos públicos en Cataluña los que no sean catalanes y proscribir el uso de la lengua española, que es una de las primeras del mundo, es un crimen contra la patria, contra la humanidad y contra el progreso

(John Chamberlain, EL ATRASO DE ESPAÑA, traducido por Cazalla, F. Sempere y Compañía Editores, 1910).

La canallada de racistas supremacistas, felones y obispos o abades trabucaires vemos que viene de lejos pero Suma y Sigue:

A continuación, pinchando en el texto resaltado en granate, las sentidas palabras del Muy Honorable Presidente de Tabarnia en el exilio,

 

 

Operación blanqueo

La del blanqueo es una práctica muy habitual en estos tiempos de posverdad aunque el susodicho término no resulte muy políticamente correcto. Seguro que la sorosiana tropa de mariquitas, tortilleras, feministas de rompe y rasga y trinca onerosas subvenciones varias con cualquier pretexto o condición algo tendrá que objetar. En vez de blanqueo, ¿Por qué no, negreo o amarilleo?

Pero, queramos o no, nos vemos incursos en una serie de blanqueos en los que se pretende camuflar la realidad en forma mohatrera. Caballero de mohatra, con perdón por lo de caballero pero así es como se decía durante nuestro siglo de oro, es el bizarro presidente del Consejo de Su Majestad que ya que ha regañadientes se ha visto obligado a aplicar el malvado artículo 155 se ha apresurado a aguarlo astutamente con una nueva demostración de su dominio magistral de los tiempos y consecuente felona convocatoria de elecciones. Muy oportuna y eficaz para salvar la cara de sus compañeros del pilla pilla del Régimen y blanquear la cosa golpista. Al fin y al cabo, unos y otros, la piadosa opusiana famiglia Pujol, Mariano y su gobierno, el pío Junqueras un raro carlista republicano, el abad de Monserrat, o la monja alférez son católicos del Opus o sionistas pro NOM, valga la doble militancia.

Sin olvidar el tenebroso origen y pasado histórico de los llamados mozos de escuadra. Un cuerpo militar realista catalán de acreditadas históricas puertas giratorias con contrabandistas, bandoleros y chantajistas. Y convertido hoy más en fuerza armada al servicio del golpismo institucional catalán que en mera policía al de la aplicación del Código Penal.

La ministra del ramo también ha intentado blanquear con tartufescos y falsarios otro sí digo la extraña e inconveniente situación de nuestras FFAA. Acampadas en lejanas misiones al servicio de intereses oscuros del NOM, pero muy lejos del escenario más peligroso para nuestra integridad nacional y territorial.

Pero, no para ahí la cosa. Poco dura la alegría en casa del pobre. Si otrora alabábamos a don Felipe en estruendosa manifiesta soledad institucional por su defensa de España y del orden constitucional ahora parece que le han leído la cartilla para que olvide eso de ir por libre. El Régimen no paga gente honrada, que… son un peligro para su supervivencia.

Sí. Ahora la consigna, en verdad metafísicamente imposible, es blanquear la conducta del campechano, Juan Carlos I, El Fraticida, y su siniestra Corte.

Contra toda razón o mínimo decoro, cortesanos saltimbanquis y felatrices de nombre muy conocido se aprestan a la lisonja, tan insultante para la Verdad, el Bien, la Justicia, nuestra dignidad como pueblo y la mera decencia humana.

Pero se trata de un tipo demostradamente depravado al que no hay por donde cogerlo y al que como buen Borbón, Puig Moltó o lo que sea dinastía tan ajetreada y recauchutada de tapadillo, no parece que haya vicio al que pueda ser ajeno. Tampoco es muy digno, es oportuno recordarlo, el papelón de su santa esposa, que luce impasible una cornamenta con miles de puntas. Record mundial absoluto. O protegiendo a la infanta de la Caixa y señora del Empalmao en sus aventuras inconfesables. Otra conducta ejemplar.

Gran invento borbónico, sin duda, es el de tener cuatro reyes como en el mus. Se puede envidar a la grande. Pero mejor dejarlos bien escondidos en el mazo de la baraja.

Desde el punto de vista de la dignidad nacional, que es lo que más nos preocupa, sería una pena que el glosado gesto patriótico de Don Felipe resultara una pasajera nube de otoño.

 

Sobre la mohatra constitucional

Cuando se vacía el corazón quedan los ritos” decían los taoístas de Lao Tsé.

Otro año más junto a la caída de las hojas vuelve la pantomima de la superstición constitucional, dejando al aire sus muchas vergüenzas. El supuesto templo de la supuesta soberanía, ¿Qué soberanía? Es abierto al despreciado populacho que paga la juerga, y visitado por sumisas multitudes de curiosos, ingenuos, cínicos o morbosos.

A los desorientados y desconcertados por lo que estamos viendo que sinceramente creen que el nuestro es un sistema verdaderamente constitucional y no un tinglado mohatrero, una oligarquía disfrazada, cuyos dirigentes y beneficiarios últimos ni siquiera serían españoles, cabe recordarles que hubo filósofos griegos que se ocupaban de discernir los atributos y condiciones de funcionamiento de los sistemas políticos.  Así Pitágoras, con su escuela de Crotona, su heredero Platón, o su discípulo Aristóteles entre otros.

En su Política Aristóteles nos explica que los sistemas políticos que existen o puedan existir pueden clasificarse conforme a dos criterios al menos. En atención a quienes sean los depositarios de la soberanía y quienes sean beneficiarios de su ejercicio. El primer criterio nos permite observar que puede ser uno, unos pocos o los muchos los que gobiernen. Cuestión que posee consecuencias más profundas pues al cabo tiene que ver con la riqueza en la sociedad: Pueden ser pocos (suelen ser los ricos) o muchos (suelen ser los pobres).

El segundo criterio tiene que ver con la finalidad del gobierno. Si se gobierna en beneficio propio del gobernante o de la comunidad. Los regímenes o sistemas políticos que obedecen a este última finalidad: gobernar para beneficiar a la comunidad son todos ellos justos. Y los anteriores, injustos.

Si se combinan ambos criterios se puede hacer un cuadro con seis alternativas básicas.

Tiranía, oligarquía y democracia. Monarquía, aristocracia y república o politeía.

Se deduce que la república o politeía aristotélica es lo opuesto a la tiranía. Un gobierno de los más dirigido al bien común. Se trataría de una democracia en la que los pobres gobiernan en beneficio no solo de ellos mismos sino de todos, absteniéndose por ejemplo de confiscar el patrimonio de los ricos.

Aristóteles considera que “muy razonablemente es aborrecida la usura, porque en ella la ganancia procede del mismo dinero, y no de aquello para lo que éste se inventó”.

Con el ejemplo del sabio Tales de Mileto expone “un principio general de crematística: asegurarse, siempre que uno pueda, el monopolio”.

En su Ética a Nicómaco Aristóteles critica a “los que se dedican a ocupaciones degradantes, como por ejemplo, la prostitución y otras semejantes, y los usureros que prestan cantidades pequeñas a un interés muy elevado. Todos estos toman de donde no deben y cantidades que no deben. Parece que es común a todos la codicia, pues soportan el descrédito por afán de ganancias, por pequeñas que sean. Pues a los que toman grandes riquezas de donde no deben, como los tiranos que saquean ciudades y despojan templos, no los llamamos avariciosos, sino más bien malvados, impíos e injustos. En cambio el jugador, el ladrón y el bandido están entre los avariciosos pues tienen un sórdido deseo de ganancias.  En efecto, unos y otros se dedican a esos menesteres por afán de lucro y por él soportan el descrédito, unos exponiéndose a los mayores peligros a causa del botín, y otros sacando ganancia de los amigos a quienes deberían dar. Ambos obtienen ganancias por medios viles. Al sacarlas de donde no deben, y todas estas adquisiciones son modos ávidos de adquirir”.

Hemos visto, pues, que el sabio de la Academia equipara el negocio financiero o al menos sus abusos con la prostitución. Es decir, la base del NOM tiene la calaña y jaez de la prostitución. Su resultado final de prosperar sería un gigantesco burdel para los nuevos esclavos, tanto, que ni siquiera se reconocerían como tales.

Pero, de acuerdo a la tipología aristotélica, ¿cuál sería el régimen político actual en España y más o menos en el resto de Europa?

Con la supremacía de lo que debería ser solo un medio de intercambio, la moneda, sobre las otras instituciones, economía real, sociedad, cultura, espiritualidad se está arbitrando un mundo subvertido de instituciones prostituidas. Probablemente estamos asistiendo al vaciado de las formas democráticas imperfectas de los sistemas constitucionales existentes por nuevos regímenes oligárquicos de carácter plutocrático, dirigidos a su propio beneficio pero no al de la comunidad. En ciertos casos más graves ni siquiera se respetan las formalidades democráticas y se eligen gobernantes tecnocráticos procedentes de la gran Banca internacional sin pasar siquiera por las urnas.  Aquí, en España, hemos asistido al escándalo de que dos dirigentes se reúnen una noche para cambiar entre los dos la constitución en asunto gravísimo y sin consultar al pueblo. Con nocturnidad, premeditación y alevosía.

La política en Europa se está vaciando de legitimidad. Puesta al servicio de los intereses financieros monopolísticos no parece buscar el bien de las comunidades, ni satisfacer sus auténticas necesidades, sino crear valor para los accionistas. Los financieros, sino usureros como los llamaba el sabio griego. Nos encontramos en una situación prerrevolucionaria latente. Es de temer que una supuesta refundación europea al servicio de la plutocracia agrave la situación de la gente común. De nosotros, el supuesto pueblo soberano. Ahora parece que se ha abierto la veda constitucional en España. Todo ello cuando, por el contrario, es más preciso recuperar la Politeía del sabio Aristóteles, la república dirigida al bien común.

Mientras la credibilidad institucional del Reino de España se va declarando como pura basura igual que sus bonos, cabe ir detallando elementos de esta descomunal mohatra.

Mohatra es un término muy empleado durante nuestro siglo de Oro, lo usa entre otros nuestro gran Cervantes, para designar una forma de picaresca de disimular o intentar acreditar lo que no se es. O una respetabilidad que no se tiene. Mohatrero o caballero de mohatra es el simulador, el falso avalista, timador o sustanciador, el pícaro que trata de parecer lo que no es. Mohatrero es Monipodio, tan pío beato de María Santísima y tan golfo delincuente. Mohatrero es el corchete compinchado con él, que viste con el uniforme de agente de la Ley pero sirve a su amo delincuente.

Mohatreras son las principales instituciones del reino de España.

La primera mohatra es que esto no es una auténtica democracia sino una monarquía de partidos, sin separación de poderes, sin listas abiertas ni responsabilidad de los supuestos representantes ante los supuestos representados. Una casta encanallada, sin sentido del honor ni de la Patria, miserable e impune que miente, saquea a los ciudadanos y conspira y atenta contra la sociedad y la nación española. Una oligarquía corrupta, inepta y apátrida que encubre sus acciones bajo una tapadera o cobertura constitucional.

La segunda mohatra es la de Justicia que se administra en nombre del Rey y donde toda arbitrariedad y desfachatez parece que puede tener su asiento, sea, entre otras, la expropiación de Rumasa, la bendición de ETA para que ocupe las instituciones el reino, el Estatut felón, la impunidad de los Albertos o la Infanta de la Caixa, los etarras y golpistas catalanes que negocian con el gobierno de Su Majestad, los EREs, la búsqueda de un arreglo para los policías gallináceas del faisán, o la reciente cosa catalana.

Mohatra es nuestro sistema financiero especialmente en lo que se refiere a las fenecidas cajas, objeto de deseo libidinoso – pecuniario de nuestros próceres autonómicos y municipales.

Mohatra es nuestro euro que sólo se parece al euro alemán en el nombre y la forma pero es más falso que si fuera de madera.

Mohatra es la actuación de la mayoría de los medios de desinformación empeñados en evitar que la gente tome conciencia de la condición de basura del sistema político e institucional en el que se encuentra.

Mohatra es el partido gobernante o más bien banda con Mariano y su famoso Luis sé fuerte. Un grupo considerado delictivo por jueces que se ocupan de sus muchos escándalos y desfalcos.

Mohatra es el autodenominado PSOE y sus franquicias regionales, bandas al servicio de la oligarquía financiera y oligopolista dedicada a saquear a los ciudadanos con servicios caros y a veces malos, sobre todo a los más pobres e ignorantes a los que va a llevar otra vez a la hegemonía de la alpargata.

Mohatra son muchos títulos universitarios obtenidos en Universidades degradadas o locales que sólo se parecen a los de hace treinta años en el nombre.

Mohatra es la actuación del Régimen en el caso catalán. Supuestamente resuelta con la aplicación mohatrera de un artículo 155.

El amable lector puede continuar si quiere esta relación interminable…

Pero que el tinglado sea mohatrero no le exime de ser altamente oneroso. Diversas entidades internacionales, también más o menos mohatreras nos avisan que vamos mal. Que no podemos seguir echando el coste de la juerga a las generaciones futuras ni a las más jóvenes presentes cuyo futuro cada vez es más negro. Y más aún cuando de la notoria austeridad organizativa del anterior Régimen hemos pasado a una súper abundancia barroca con millones de funcionarios de todas clases y calidades y no menos de cien mil políticos mantenidos por el Estado.  Sin contar los millones que viven o vivaquean en empresas y obras relacionadas con la Administración. O la onerosa financiación a escote por todos los españolitos del pillaje perpetrado por el impune golpismo catalán.

En Galicia hay 75 parlamentarios propios de la regionalidad, más sus diputados, sus senadores y los europarlamentarios. Así, s. e. u. o., en el conjunto de España existen 350 diputados, 264 senadores, y toda la retahíla autonómica de soberanías de nacionalidades y/ o regionalidades: 109 en Andalucía, 67 en Aragón, 45 en Asturias, 59 en Baleares, 60 en Canarias, 39 en Cantabria, 49 en Castilla La Mancha, 84 en Castilla León, 135 en Cataluña, 99 en Comunidad valenciana, 65 en Extremadura, 33 en La Rioja, 129 en Madrid, 45 en Murcia, 50 en Navarra y 107 en Vascongadas. A los que hay que añadir 139 de Cabildos y Consejos insulares, 13 consejeros del Valle de Arán, Y otra cincuentena de parlamentarios más para la cosa esa de Europa. A los que se suman presidentes de diputaciones…Y en el escalón del poder local, primero de tan abundante cadena trófica, se calcula existen 8.112 alcaldes y unos 65.896 concejales.

Con tanto parlamentario y representante del pueblo soberano deberíamos estar en la gloria, disfrutando de tanta y tan bendita democracia, pero la sensación es la contraria, apenas funciona nada, los infinitos parlamentos no parlamentan, la gente se encuentra indefensa y sin medios para combatir la plaga.

El autor recuerda lo que estudiaba de joven. En Agronomía se emplea el concepto de carga ganadera para tratar de evaluar la cantidad de ganado según su naturaleza rumiante o monogástrica o su tipo de dentición que puede soportar una determinada finca o predio sin ser esquilmada atendiendo a su extensión, estado y recursos para unas ciertas condiciones climatológicas. Es decir cuántas cabezas de ganado, según su naturaleza, caben en una finca de acuerdo a una gestión sostenible e integrada de sus recursos pascícolas, agrícolas o forestales.

Uno de los problemas europeos, españoles y especialmente con el cáncer autonómico es el de exceso de políticos que pastan presupuestos hasta agotar la renta o producto renovable y el propio patrimonio natural, cada vez más deteriorado y esquilmado. Sin duda demasiados para lo que puede soportar la finca España en parcelas sin riesgo de déficit, agotamiento de nutrientes del suelo, desertización y erosión hídrica o eólica. La carga parlamentaria resulta insufrible, genera deuda y entropía. Y habrá que ver cómo acabar con ella antes de que ella acabe con nuestro patrimonio.

Y no es solo eso. Hay que justificar el momio, prebenda, poltrona o sinecura. Para ello se hace la vida imposible al indefenso ciudadano, súbdito o paga patos, pariendo leyes, normas, otro sí digos. Es incalculable, pero en este infausto reino no debe de haber menos de doscientas o trescientas mil normas en vigor.  Las más de ellas arbitrarias, despóticas, absurdas, inconvenientes o imposibles de cumplir pero producto de la diarrea legislativa de nuestros próceres y de su necesidad de obtener poder y dinero a nuestra costa. Una de las últimas, la de la cretina de la alcaldesa de Madrid obligando a la gente a ir por una calle y volver por otra como si fuesen semovientes. Una vieja trotapresupuestos e inepta colocada en la poltrona por el sioniestro Soros para humillar y devastar la capital. Cuánta razón tenía Tácito o nuestro gran Cervantes cuando consideraban que tal proliferación de leyes y normas era causa y síntoma de la corrupción de las costumbres y de los dirigentes.

Mas la Naturaleza funciona con curvas sigmoides de modo que el crecimiento no puede ser geométrico: cuando existe superpoblación de alguna especie aparecen dificultades tróficas, epidemias, luchas entre depredadores, degeneración genética, hasta la vuelta a un nuevo equilibrio ¿Qué pasará?

Es normal que tanto ganao disfrute y engorde pastando de los esquilmados presupuestos, pero ¿de verdad, el saqueado y humillado pueblo español tiene algo que celebrar el 6 de diciembre?

Pero nuestros próceres ahora quieren abrir el melón constitucional, argüirá algún amable lector. Cierto. Sí, y es otra cosa que pone los pelos de punta. ¿Para bien nuestro o de la comunidad como diría Aristóteles? Sin duda será para peor. Para mucho peor. Un nuevo reparto del botín entre bandas políticas, territoriales y empresariales rivales pero compinchadas entre bambalinas. Un experimento de prueba y error para la pretendida reconstrucción política de la UE más acorde con el NOM. Porque con las actuales relaciones de poder y el pasotismo o la impotencia real del supuesto pueblo soberano es de temer que haya que decir lo que el pobre lisiado de Lourdes que iba sin frenos y cuesta abajo: ¡Virgencita, virgencita, qué me quede como estoy!

Amén.

 

 

 

 

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