Alfonso De la Vega

La Garita de Herbeira

Artículos, solfas y epistolarios

Feijóo rehúsa y se refugia en el capoeiro

Se veía venir. Hay mucho dossier comprometedor por ahí suelto o peor aún, en las pecadoras manos de la niña Chole Soraya, una señora pagada de sí, ambiciosa sin escrúpulos ni ideología, quizás por ello candidata electa del Club Bilderberg.  El caso es que Nuñez Feijóo se ha acobardado y ha renunciado a heredar a su paisano y colega en tantos sentidos, el lamentable Mariano Rajoy que ha dejado a España y a su propio Partido al borde del abismo.

Dossieres al margen, y fuera del famoso y siniestro lema de Alfredo Brañas, “Galicia para los gallegos” que inspira la acción de la política regional, no se trataba de un buen candidato para España salvo para tapar las muchas vergüenzas de su cobarde acomplejado antecesor y de su nutrido equipo de ambiciosos inútiles. Nacionalista gallego vergonzante, sus planteamientos en la mal llamada normalización lingüística, un oneroso tinglado liberticida para imponer el gallego transgénico o de laboratorio en la Administración, la educación, la cultura o la vida, no se diferenciaba mucho de la inmersión diseñada por los golpistas catalanes. De hecho, desde Fraga estaba inspirada en su política de discriminación hacia los hispanohablantes, esos “anormales” que deben ser oportunamente “normalizados”. Su ninguneo cuando no disimulado boicot a la organización pro derechos civiles Galicia Bilingüe presidida por Gloria Lago y hoy en la campaña de ámbito nacional Hablamos español es otro motivo de escándalo.

Hoy en Galicia, aunque cueste creerlo para los que no viven aquí, es difícil poder estrenar una obra de teatro en español, aunque haya sido escrita por un autor gallego. Ha de ser traducida al gallego oficialista para no sufrir el ninguneo o el boicot de la mafia galleguista patrocinada y subvencionada por Feijóo. Su Junta, que se nutre con los impuestos de todos los españoles y no solo de los gallego- hablantes, tampoco se digna apoyar a importantes autores gallegos que tienen la inaudita osadía de escribir en español y pretender mostrar sus obras, por ejemplo, en lugares emblemáticos como Buenos Aires.

La Sanidad también sufre las consecuencias de la gestión albertina. Importantes listas de espera, precariedad en el personal sanitario, mal ambiente inducido, desvío a la medicina privada … aunque las estadísticas y los informes oficiales quedan muy lucidos y aparentes.

En resumen, pase lo que pase con los restos del PP, mejor para España y al propio partido si por ventura quiere regenerarse de verdad, tarea harto difícil dada su inanidad ideológica e inoperancia política, que a Mariano no le suceda otro gallego imaginaria de igual servicio como decían en la mili y al que con tanto cálculo acobardado y tontiastuto se le ha ido pasando la edad de merecer.

 

 

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Firmas en Vigo pro derechos civiles y contra el despotismo lingüístico

Del mismo modo que sucedió con gran éxito el pasado sábado en la ciudad de La Coruña,  la próxima cita para la recogida de firmas será en Vigo, el sábado 12 de mayo.

El lugar: la Farola, a la entrada de la calle del Príncipe.  El Horario desde las cinco a las ocho y medía de la tarde.

Se trata de un asunto de gran interés cívico.

 

Firmas en La Coruña pro derechos civiles y contra el despotismo lingüístico, (realizada el 5 de mayo de 2018)

El ninguneo, postración, cuando no simple persecución, del español como lengua franca natural de relación habitual entre los españoles forma parte sustancial de la estrategia de devastación de España en la que colaboran por acción u omisión la mayoría de los poderes públicos e instituciones del Reino.

No solo en Cataluña o Vascongadas. También en Valencia, Baleares, Navarra incluso ahora Asturias, como puede verse en estas dependencias oficiales de las imágenes, con la intención de entronizar el bable como oficial y “normalizar” a los asturianos que por lo que se ve antes eran anormales por hablar español, se suman a esta deriva verdaderamente criminal si tenemos en cuenta sus fines últimos, la vulneración de los derechos civiles y la fragmentación y destrucción de la nación española. 

Y aquí en Galicia es el hipócrita Feijóo al frente de la administración regional controlada por el partido nacionalista gallego más conocido como PP, quien derrocha el dinero público sustraído a los españoles para estos siniestros fines de vulneración de sus propios derechos civiles.

Una de las instituciones que se han venido oponiendo con mayor éxito y reconocimiento a esta despótica política de imposición del gallego en la administración, las empresas y la sociedad en Galicia es la asociación pro derechos civiles Galicia Bilingüe, presidida por Gloria Lago. Persona de gran coraje, inteligencia y voluntad que hoy estará en la plaza de Lugo en la ciudad de La Coruña para recoger firmas de los ciudadanos cara a una iniciativa legislativa popular dirigida a oponerse al actual despotismo e intentar asegurar la libertad de elección de lengua en a enseñanza, la administración o la cultura. Acciones renovadas a través de la nueva plataforma Hablamos Español.

Deseamos suerte a Gloria Lago y demás activistas pro derechos civiles, pero, me temo, que el problema no es tanto de legislación, ni siquiera la constitución se cumple, sino de voluntad de aplicar las leyes vigentes por parte de una casta dirigente felona, oportunista,corrupta y prostituida.

CONSOLAMENTUM cátaro en La Coruña

Desde el siglo XI al XIII el sudeste de Francia fue escenario de un movimiento religioso místico político conocido como catarismo o movimiento herético de los albigenses o los puros. En 1209 Simón de Monfort había tomado uno de sus bastiones, la que entonces se creía fortaleza inexpugnable de Carcassonne. Todo el territorio del Languedoc y, en especial, el último bastión cátaro, el castillo de Montségur en las estribaciones del Pirineo, está relacionado con la hermosa leyenda del grial. Al parecer, según documentos de época, en enero de 1244 poco antes de la caída de la fortaleza bajo las tropas del Papado, cuatro cátaros se descolgaron por el precipicio cercano portando un pequeño tesoro en el que según la leyenda estaría incluido el propio grial. El 16 de enero caía el bastión y más de doscientas personas entre hombres, mujeres y niños fueron quemados vivos por las fuerzas del Papado en la explanada existente bajo el castillo llamada desde entonces Camp des Cremats.

Hoy existe una estela conmemorativa del terrible genocidio. Presenta una cruz paté y otra druídica, con una inscripción dedicada a los cátaros, a los mártires del puro amor cristiano.

¿Por qué fueron combatidos los cátaros con tanta saña y crueldad?  Desde el punto de vista espiritual participaban de gnosis, de una relación íntima entre el hombre y la Divinidad, sin intermediarios. Este supuesto ponía en cuestión radical todo el aparato de poder material eclesiástico. Es decir, una vez más la misma disyuntiva entre Espíritu y Poder material.

El consolamentum es una especie de sacramento propio de los cátaros, puros o albigenses. Se encuentra ligado a una transmisión espiritual de maestro a discípulo y asociado a un libro, habitualmente cerrado, que representa el libro de San Juan.

Para algunas tradiciones este libro es el que aparece en una carta del tarot. Bien abierto como en el de Marsella o bien cerrado como en el tarot de Visconti Sforza. Un tarot pintado por Bembo a mediados del siglo XV, que se conserva en varios museos, salvo cuatro cartas perdidas. Una de ellas, la del diablo, acaso hecha desaparecer por el mismo maligno.

Según ciertas tradiciones posteriores vinculadas al enigmático Leonardo y sus hipotéticas relaciones con la heterodoxia cátara, tal libro de la carta del tarot pudiera ser una obra de fray Amadeo de Portugal, hermano de Beatriz de Silva, la fundadora de las concepcionistas y fundador él mismo de cierta rama de los franciscanos con algún parecido a la propia reforma del Carmelo. El beato describe revelaciones relativas a San Juan, obtenidas durante éxtasis místicos: en efecto, en su Apocalipsis nova, uno de cuyos ejemplares se encuentra en la biblioteca de El Escorial probablemente gracias a don Diego Hurtado de Mendoza y codificado por su bibliotecario Benito Arias Montano con la signatura secreta relacionada con el cinco.

Pero, lo del tarot de la Casa Ducal de Milán, ¿era capricho de potentado o medio de transmisión de Conocimiento o de alguna tradición esotérica o iniciática?

Eliphas Levi decía que el tarot “acaso sea la obra maestra del espíritu humano y, con seguridad, una de las cosas más bellas que la antigüedad nos ha legado”. Y la Belleza afirman los platónicos que tiene un fin práctico: ayudar a la contemplación del Uno. Pues la Belleza es el resplandor de la Verdad. Cada arcano tiene su significado y se relaciona con los otros. Así, el arcano mayor de ordinal uno, El Mago, suele indicar un comienzo, que algo es posible, que se puede empezar, y además, ahora. Es una invitación a encarnar la energía que llamamos consciencia. Pero cada arcano está constituido por toda una constelación de símbolos, que como las estrellas tienen una realidad propia aunque sean ordenada de modo psicológico. El dos es dedicado a la figura de la papisa, según el tarot de Marsella, o de una dama vestida con hábito franciscano según el tarot de Visconti Sforza con un libro en la mano, que es la carta o arcano mayor al que ya hemos hecho referencia. En otras variantes formales aparece con la cruz del Languedoc cátaro.

El tarot, al que vulgar y habitualmente se le relaciona con el inframundo de lo que Cervantes llamaba “echacuervos”, es decir de los embaucadores de incautos e ignorantes, ha ejercido una gran atracción sobre muchos investigadores del Conocimiento.

Y constituye un lenguaje con su propia gramática, semántica y pragmática. Los algoritmos gramaticales del tarot varían con las diferentes escuelas e incluso con el propio modo particular de hacer las cosas, con la propia maniera. Pero la semántica a diferencia de los lenguajes con códigos cerrados es abierta, y como en todo lenguaje simbólico inaprensible en su integridad. Casi se puede hablar de idiolectos o lenguajes particulares, al menos desde el sentido último que se escapa en cada arcano o arquetipo. Un arcano, es un aspecto de la eternidad cuyo conocimiento no es accesible totalmente a la mente humana.

El tarot presenta veintidós arcanos mayores y cincuenta y seis menores que ayudan como en el famoso mito cretense a explorar el laberinto del inconsciente. Por tanto no está destinado a aspirantes a Teseos inmaduros o de mente frívola, ni para racionalistas que suprimen la dualidad humana, la dialéctica entre el día y la noche. Pero, como diría Jung, sirve a las gentes pensantes y reflexivas a las que gusta meditar acerca de lo que hacen y lo que les ocurre.

Existen diversas versiones o escuelas de tarot. Aunque de procedencia al menos medieval y luego renacentista, una de ellas fue desarrollada hace poco más de un siglo por un coruñés muy famoso en Francia aunque olvidado en su tierra natal, el Doctor Encausse, más conocido como Papus, estudioso de la Tradición Occidental quien renovó la Orden Martinista y desarrolló dos formas distintas del tarot de Marsella: el divinatoire y el de los bohemiens.

En Occidente, la Psicología, pese a lo que su propio nombre indica como ciencia del alma, se encuentra muy materializada, no obstante estar deambulando en la tierra fronteriza de lo invisible, y pretende descartar la palabra conciencia como algo diferente de lo físico. Para colmo, muestra una especie de síndrome de Estocolmo llamada Conductismo. Desde esa perspectiva materialista el mecanismo del tarot resulta incomprensible. Como lo es el fenómeno de la precognición, criptestesia o clarividencia referentes al futuro, estudiados entre otros por Osty o el gran Richet, Premio Nobel 1913.

Sea como fuere Jung y Pauli entendían estas cuestiones y, en general, las relacionadas con la mántica gracias a lo que llamaban el principio de sincronicidad: una relación inteligente pero no causal de acontecimientos, de modo que si se acepta la existencia de un espacio intermediario, ni interno o psíquico, ni externo o ambiental, pudiera interpretarse el fenómeno del sincronismo como una participación de lo anímico interno y de la realidad externa en los fenómenos de este mundo intermediario. Así, al consultar el tarot caben varías hipótesis: que informaciones metapsíquicas puedan influir en el orden de las cartas. Que las cartas actúen como inductores en el psíquismo del consultante o del interpretador. Bien porque la psiquis no es localizable espacialmente o bien porque el espacio es psíquicamente relativo. En todo caso, nunca cabe definir un código totalmente cerrado de interpretación.

Por si esa dificultad aún fuera poca, hay que añadir el que el tarot es un lenguaje total, sistémico. Como acaso diría von Bertalanffy, supone un paradigma diferente de la visión mecanicista del mundo. Su funcionamiento estaría más próximo al de las partes analógicas o sinópticas del famoso diccionario ideológico de Julio Casares o al de los mapas o cartografías mentales de lo que Buzan llama pensamiento irradiante.

El tarot puede entenderse como una manifestación del lenguaje sagrado o, al menos una ventana abierta al mundo de lo numinoso. Y, en consecuencia, si se usa con sensatez e inteligencia, una vía para conocernos mejor a nosotros mismos.

El cinco de oros tiene varios significados en el tarot.

Para Jodorowsky: “El 5 abre caminos para el conocimiento de uno mismo o propone ideas brillantes”. Se trata de la invitación a una aventura, a un comienzo, a iniciar algo nuevo, aunque en el caso de los oros él la identifica con el dinero.

Sin embargo, para Roso de Luna el cinco de oros tiene que ver con la realización espiritual. Con el oro del conocimiento iniciático. En El tesoro de los lagos de Somiedo cuenta que en cierta talla existente en una ermita berciana asociada a la tradición templaria, el cuatro de copas de la crucifixión del espíritu en la materia es cambiado por el cinco de oros: “El Niño, el Adepto, en respuesta a las palabras del salmo treinta pronunciadas por el candidato, de Ego autem in te speravi, Domini Dixi: in manibus tuis sortes meae, le alarga el Oro del Conocimiento iniciativo, con el cinco correspondiente, al par que le retira el naipe simbólicamente contrario, o sea el cuatro, que es de copas, por representar éstas el vino de las pasiones que embriagan a los humanos, sometiéndolos a la tiránica, cuanto grata, ley del sexo, y es un cuatro al par, como símbolo de la crucifixión en la carne, la limitación, la caída en el sexo. Queda así constituido en conjunto el emblema rosacruciano del cinco con el cuatro, del Conocimiento con la Pasión, de la Rosa con la Cruz”.

El tarot puede considerarse un medio de transmisión de la Tradición, pero pese a la opinión de Levy no creo que de los más importantes, aunque lo haya sido en algunas épocas y para ciertos movimientos históricos heterodoxos.  En mi opinión, lo es más la arquitectura sagrada, al menos aunque sólo fuese desde el punto de vista de ser menos perecedera, más permanente en el tiempo.

Pero volvamos al tarot en relación con el consolamentum cátaro y miremos algunos de sus arcanos menores presentes en la arquitectura románica coruñesa.

El arte gallego nos depara muchas sorpresas. Algunas que parecen íntimamente relacionadas con la gnosis y el movimiento cátaro.  Un ejemplo: en la puerta Norte de la catedral de Lugo se muestra un capitel con la sagrada cena en la que aparece una figura femenina ¿acaso la Magdalena? apoyada en el pecho del Salvador. Como se observa en la imagen no hay duda de que el personaje es una mujer. La dulzura del rostro, la melena, el collar…

Pero una sugestiva combinación de consolamentum, tarot y arquitectura sagrada se encuentra en la ciudad vieja de La Coruña, en la antigua iglesia de Santiago, interesante ejemplar de la arquitectura típica gallega de origen románico modificada luego en gótico. Tiene tres ábsides semicirculares con columnas y canecillos en el Oriente. En el Norte destaca el tímpano con el agnus dei y la cruz patriarcal, característicos del sanjuanismo y de la antigua Tradición solar.

En Poniente posee una puerta románica al modo compostelano y de arcos apuntados. Pero cabe fijarse en las jambas de las puertas. Aparecen dos figuras. Una tiene un libro cerrado sobre su cabeza, encima del libro se muestra un ángel, el mensajero con una filacteria. Los ángeles transmiten mensajes, dan consuelo, protegen e invitan al desenvolvimiento espiritual. El personaje hace el signo de fe con una mano y con la otra mantiene el bastón cetro de Santiago. Pero, si esta es singular y enigmática, la figura de la jamba opuesta llama la atención con el índice sobre un naipe, el cinco de oros que sostiene y muestra, enigmático, al visitante. El libro cerrado puede asociarse a la tradición gnóstica del maestro Mateo y su versión del Apocalipsis genialmente interpretada en el Pórtico de la Gloria. Mas el libro está cerrado y sus sellos, trasunto de los chacras o centros psíquicos humanos ¿también lo están? Una forma de esta Gnosis, como lo fuera el priscilianismo es la del catarismo. Pero también puede ser una referencia al evangelio de San Juan. ¿Esta figura con el libro cerrado sobre la cabeza nos muestra el consalamentum? ¿Casualidad o capricho del artista? Es posible, ¿pero también lo es la extraña figura de la jamba opuesta?

Como ya hemos visto, en la iconología tradicional el cinco de oros suele asociarse al cuatro de copas. Que representan el cinco, lo espiritual y los cuatro elementos materiales o lo pasional. La realización espiritual del hombre sublima las pasiones cambiando un naipe por otro.  A veces el libro cerrado, la palabra perdida, se asocia al grial, una sabiduría inalcanzable. Pero es una copa y no cuatro: ¿habría un cuatro de copas en la iglesia primitiva antes de su reforma?

Para Fulcanelli, la obra en alquimia se expresa de modo simbólico por un libro abierto o cerrado según que la materia prima haya sido trabajada o solo extraída.

El cinco de oros también significa una invitación a la aventura espiritual, a cruzar el umbral de lo sagrado. Suma del primer número par y del primer impar y medio de los primeros nueve, según los pitagóricos es signo de unión del centro, de la armonía. De la unión o bodas alquímicas entre lo celeste y lo terrestre.

En el interior del templo coruñés de Santiago nos hallamos ante una ancha nave dividida en tres grandes arcos apuntados que sostienen la cubierta, en el testero se ven tres arcos de medio punto, acceso a los ábsides donde estarían los arranques de las ahora suprimidas tres naves iniciales típicas que derivaron en única tras la reedificación del siglo XVI. Se siente una gran fuerza telúrica cerca de la puerta, hacia el mediodía, por donde quizás discurriría la separación entre naves. No sabemos dónde se manifestaba esta energía antes de la reforma.  Pero la energía telúrica transformada en el templo nos puede ayudar a elevar nuestra conciencia.

No es solo la inteligencia lo que nos permite avanzar. Se precisa la voluntad. Saber y querer ayudados por el espíritu, permiten trasformar la piedra bruta, abrir el libro cerrado de nuestros cuerpos y mentes. Y cambiar el cuatro de copas por el cinco de oros.

Así sea.

 

 

 

 

“Chejovfanía” coruñesa o la aventura cultural de Lautana

El cerezo no es un árbol demasiado frecuente en Galicia aunque sin duda habría condiciones para cultivarlo.

Antón Chejov nos explicaba en una de sus obras dramáticas más conocidas cómo se talaba el jardín de los cerezos. Antes el buen Chejov había marchado en peregrinación a las antípodas del alma, al corazón de las tinieblas, del horror de la isla de Sajarín un lugar donde ninguna desgracia humana era ajena. Tanto le afectó dicho viaje iniciático al inframundo como el de otros héroes de la Tradición clásica que desde entonces Chejov fue un superviviente que dedicó lo que le quedaba de vida a enseñarnos algo más sobre ella y el hombre.

No es de extrañar el interés de España por las novedades de Rusia y una de las primeras aproximaciones españolas a la cultura y la literatura rusas se debe a la gran escritora coruñesa doña Emilia Pardo Bazán, quien comparaba a España con Rusia, “dos pueblos antiguos y a la vez jóvenes que aún ignoran adónde les empujará el porvenir, y no aciertan a poner de acuerdo la tradición con las aspiraciones”. Y explicaba muchas de las claves necesarias para comprender a los autores rusos, tanto desde el punto de vista literario cuanto de su contexto histórico, social, político e incluso paisajístico. Doña Emilia distingue el caso ruso dentro de “el fenómeno general contemporáneo, que es el renacimiento de las literaturas regionales y la reaparición de las razas postergadas o absorbidas” y nos explica que “ha de advertirse que las literaturas regionalistas son de suyo reaccionarias, restauradoras de una tradición más o menos olvidada o perdida, mientras las letras rusas se pasan de innovadoras, no tomando el pasado como ideal, sino como raíz a lo sumo”.

Doña Emilia Pardo Bazán también se ocupó de la literatura y su relación con la sociedad de su tiempo. Amiga de Galdós pero no de Clarín, son bien conocidas sus polémicas sobre el naturalismo en la novela. Contra la opinión de un San Francisco de Sales que sostenía que la mejor novela no vale nada, para la parte del pueblo ruso de entonces, sensibilizada y que sabía leer, la novela representaba una suerte de liberación amén de una forma de imaginar tiempos mejores. El intelectual como hacedor de historia, o al menos como testigo de la ferocidad cotidiana, frente a la visión actual del financiero y del comerciante como hacedores del pensar y la conducta de los nuevos siervos. Pensamiento más o menos certero frente a propaganda monda y lironda. Una variante de la famosa decadencia de Occidente. La plutocracia contra la Inteligencia libre y sin enmucetar ni doblegar.

Mas Chejov luego terminaría criticando la ideología de su antiguo amigo León Tolstoi. Asimismo, también el paradójico aristócrata campesino resultaría precozmente calado por la gran intelectual coruñesa: “El ideal social de Tolstoi no es instruir ni elevar al pobre ni siquiera suprimir el pauperismo, sino crear un estado compuesto de pobres todo él.  Aniquilar la riqueza el lujo, las artes, el refinamiento y delicadeza de las costumbres y … la limpieza corporal. Sí, el aseo y la instrucción, el lavarse y el aprender, le parecen a Tolstoi  dos graves pecados, causa de que se aíslen unos de otros los hombres.” Su ideal no es avanzar sino retroceder. Y luego remacha en su artículo sobre Resurrección: “Tolstoi reniega del intelectualismo y de la civilización y aspira a una especie de salto atrás”.

¿A que seguro que les suena?

Y es que hubo un tiempo en el que el periodismo se mostraba muy diferente al actual. No había renunciado a formar la opinión pública ni se habían producido los fracasos ni desolaciones posteriores. Había, como es el caso de Fiodor Dostoyevski, nada menos que periodistas filósofos. Pero quizás entonces la verdad tenía gentes que la amaban, buscaban y cultivaban por encima de la propaganda. Era un intento heroico de preservar las ideas sobre los intereses. Y si no ideas al menos la propia concepción del mundo.
Raros y lejanos tiempos en los que aún no existía la TV ni los actuales medios de manipulación de masas y la gente tenía más tiempo para leer y tratar de entender lo que de verdad pasaba. Menos medios tecnológicos, pero más voluntad de perfeccionarse y ser mejores. Ni el autor ni el lector habían perdido cierto sentido del honor o de la propia dignidad, del “no todo vale”.
Y en los que ciertos autores periodistas se planteaban preguntas hoy tan insólitas como estas: “si creo que ésa es la verdad ¿voy a servir a la mentira por buscar la popularidad?”
Colaborador de varias publicaciones, para poder desarrollar su labor periodística con cierta relativa independencia Dostoyevski dirigió el diario El Ciudadano. Un periódico modesto pero que alcanzó miles de suscripciones y en el que él hacía casi de todo.

Oportunamente marginados los raros Dostoyevski de turno y acaso inspirada en lo peor de las ideas de Tolstoi, la modernidad sorosiana de bienintencionados pero aturdidos “filantropófagos” consiste en un proceso de descomposición instigado por fuerzas devastadoras, y llevado a la práctica a mayor beneficio del sistema, consciente o inconscientemente, por la actual retoprogresía, facciones con y sin desodorante. Una septicemia filantrópica en la que la Literatura, aunque con menguante influencia social, aún tiene algo que aportar. Y es que Gramsci tenía razón, mucha razón, con sus teorías sobre la revolución cultural como bien saben y aplican los muñidores del globalismo y el NOM en la sombra. Y desde luego que no todo es Economía como aún sostienen mohatrera y cínicamente echacuervos, robaperas o tartufos demagogos del tipo Luis sé fuerte.

Pero, mientras el galleguismo normalizador y normalizado, enmucetado y entibado con sustanciosos presupuestos oficiales sigue su implacable tala de cerezos, aquí en La Coruña, hay otros renovados Chejov que por el contrario desde la intemperie institucional los plantan y cuidan generosa, casi heroicamente. Me refiero a la obra de Juan Mariñas y la nueva aventura de su valiente editorial Lautana, nombre combinación del de sus “otras” dos hijas.

Una pequeña editorial dedicada no a la cría y engorde orzamentario de retrovanguardias perecederas sino a intentar satisfacer la vocación de escritores devotos más de Atenea, patrona de las Artes y de la Sabiduría, que de Mercurio, el dios del Comercio. Obras, de mayor o menor perfección pero siempre logro de esa vocación artística más que del pane lucrando que alimenta los homogeneizados circuitos de los monopolios de distribución y gran consumo. Y es que Juan Mariñas ha sido lego antes que fraile y conoce lo que se cuece en esos procelosos tinglados.

Pero antes que editor, Juan Mariñas es un gran narrador como ya ha demostrado en otros anteriores relatos. Así sus novelas, En un lugar de Irlanda, Piel de salitre, Migas de pan o El olor de su silencio, o su reciente incursión en el mundo del teatro, de las que ya hemos tenido ocasión de dedicar anteriores comentarios. Sin embargo, su nuevo libro Alguien que te quiera es una colección de cuentos o relatos cortos, en la línea de un Chejov. Ya hablaremos de esta obra en otro momento. No es fácil la técnica del cuento. Sin embargo, el gran maestro ruso nos ofrecía algunas pistas sobre su propia experiencia como escritor:

La brevedad es la madre de todas las virtudes. Las descripciones de la naturaleza deben ser breves y venir muy a propósito. Apoderarse de los pequeños detalles.

El estado anímico de los personajes hay que hacerlo evidente por sus acciones. Tampoco hay que poner demasiados personajes. Escribir bien es escribir corto.

Eso es lo principal: la sencillez.

El que no quiere nada ni espera nada ni teme nada no puede ser artista.

Un cuento pude ser una instantánea sin trama argumental, apenas una situación que evoluciona un poco, pero decisivamente, hacia un clímax íntimo, después de pintarse con detalles que podrían parecer accidentales, pero desde esa concepción antinovelística puede crecer hasta ser todo el cuadro de una vida.

 

Pero ocuparse del arte no consiste solo en describir, analizar o documentar obras, sino más allá de la genialidad del artista también en tratar de explicar su origen dentro de una sociedad. Las pequeñas historias contadas por Juan Mariñas o María Suárez no forman parte desde luego de esa pandemia que ahora nos asola de septicemia filantrópica para auto-engañados progres sorosianos de diseño o abusonas feministas profesionales de género.

La aventura editorial de Lautana se inicia con un sugestivo libro de breves relatos. María Suárez es una escritora novel a la que se le nota que disfruta contando historias. Escribe, creo, con la ilusión que hace falta para compartir sueños en el papel y buscar cómplices. Así Soñando con Cala.  Cala no es la elegante flor blanca como nos aclara la autora sino la pequeña ensenada, cuya serena belleza sólo la ven los pocos que la conocen y que acoge a quien la busca para sentirse bien. Una identificación muy certera y apropiada con su propio quehacer.

María muestra devoción por el gran poeta orensano José Ángel Valente. No es extraño. Para los estudiosos o experimentadores del lenguaje, la poesía o la mística, la obra y la figura de Valente están preñadas de sugerencias. “Toda experiencia extrema del lenguaje tiende a la disolución de éste” sostenía el exiliado paisano de Prisciliano, que jubilado de su oficio ginebrino del pane lucrando, se fue a esperar la Luz suprema muy lejos de su Orense natal: al sur, en la lejana Almería.

Valente fue el estudioso del Verbo y de la respiración que nos armonizan con los ritmos ocultos del Universo, demiurgos desconocidos que hacen posible la Vida. En 1955 se fue de España “porque era todavía un lugar difícilmente respirable. Se iba uno en esa época por cuestiones de ritmo respiratorio”.

Pero Valente no volvió para afincarse en su Galicia natal porque, para nuestra desgracia, aún hoy en día siguen las cuestiones de ritmo respiratorio aludidas para su primer exilio. Al cabo, el admirado José Ángel se fue a su trastierro, que se constituyó en la escritura: “Creo, en efecto, que la escritura es la palabra propia del ausente”.

Es posible que también lo crea así María. Pero, afortunadamente, comprobamos que no está del todo ausente. Ni tampoco lo está del imaginario colectivo gallego Rosalía, personaje que bien merecería un estudio psicológico si es que aún no se ha hecho y al que la autora dedica una semblanza. Las hay de otros personajes femeninos históricos y anónimos. Desiguales, pero en todas con una preocupación por el estilo y la obra bien hecha.

No sabemos si, como a otros París, siempre nos quedará Lautana, pero, es de notar y agradecer que al menos, algunos no se rindan y lo intenten.

Resulte lo que sea, deseamos mucha suerte a Lautana, otro ejemplo de que la Cultura tiene que ver más con el Espíritu que con la abundancia de medios materiales. Más con la vocación, que con el pane lucrando.  Su éxito también sería el de todos los que entendemos la Cultura como un despertar espiritual, una necesidad vital amén de como un grato entretenimiento. Para los escritores de vocación, su obra viene a ser una necesidad, una suerte de búsqueda personal.  Una forma de comprenderse mejor a sí mismos. Y también de ayudar a sus lectores poniéndoles delante de sus espejos. Sabemos que Chejov fue muy lejos a buscarse a sí mismo. Nada menos que a la isla maldita de Sajalín. Para encontrar que “todo lo que quería era decir honradamente: ¡Echad una mirada a vuestras vidas y ved qué lamentables y desastrosas son!”

El Sajalin de Chejov está a muchos miles de kilómetros de España, pero aquí tampoco nos faltan infiernos análogos. Y aún peor, es de temer que si nadie lo remedia vayamos camino de convertir a nuestra querida Patria en un gran Sajalin con nuevas tecnologías. No hay ciudad donde todos son esclavos.

Deberíamos contemplar nuestro entorno, nuestras vidas ¿Es que no se pueden mejorar, enriquecer, gracias al Arte?

 

Santa María de Cambre y el Temple

Invito al amigo lector a un breve paseo por el espacio y el tiempo en una especie de ribera sacra norteña, un lugar de la antes conocida como Mariñas dos Frades, nombre que lo más seguro es que se refiera más que a los frailes de los monasterios cluniacenses a la propia presencia del Temple, cuyos caballeros se habían establecido en la Puebla del Burgo, muy cercana de La Coruña. Y también de Cambre, la antigua Calambre. Y, en especial, por su actual iglesia parroquial de Santa María de Cambre, hermosa construcción románica del siglo XII acabada en el XIII que es lo que nos queda del antiguo monasterio benedictino fundado hace más de mil años y que ha sufrido muchas transformaciones y a veces penosas vicisitudes a lo largo del tiempo. Entre las que cabe destacar, la devastación del pirata Drake con ocasión del sitio de La Coruña o luego por las fuerzas napoleónicas del mariscal Soult. Sin olvidar las consecuencias, tan indeseables para el patrimonio artístico español, de la desamortización de Mendizabal.

Parcialmente reconstruida en el siglo XIX tras la campaña napoleónica que tantos estragos produjo, la preciosa iglesia románica hoy rehabilitada luce su majestuosa belleza junto a la plaza principal del pueblo y puede ser admirada desde todas las direcciones excepto por una, donde la casa rectoral, una edificación adosada de escaso valor estético construida en solar antes ocupado por el antiguo monasterio destruido, la afea y dificulta su perspectiva.

Su planta basilical, de cruz latina y distribución del espacio arquitectónico con el claustro ubicado en posición meridional se asemeja en pequeña escala a la catedral compostelana. Desde el Oriente sorprende su girola con cinco ábsides, rara solución arquitectónica en el románico gallego. Es muy notable, tanto por su rareza como por la elegancia con la que ha sido resuelta, dicha girola o deambulatorio que consta de cinco ábsides dotados de arcos apuntados. Su existencia puede tener que ver con las procesiones rituales de los monjes que en otros monasterios se realizaban en el claustro, más que con las numerosas visitas de peregrinos y fieles como en el caso de Compostela dado que no era un centro de peregrinación. La girola es de tramos trapezoidales de dimensiones alternadas. Da acceso a cinco capillas de planta ultra semicircular. Cada una con cinco ventanas y crucerías de fuertes nervios. Al parecer en una de ellas se ubicaba antiguamente la famosa hidria, de la que luego hablaremos. Las naves con cubierta de madera se apoyan en seis pilares de planta cuadrada con columnas adosadas y cuatro más fuertes en el crucero. Los de la girola son columnas monocilíndricas.

El exterior acusa su estructura interior por dos grandes contrafuertes que en la fachada principal  marcan la triple nave, contrafuertes correspondientes a los arcos en las laterales.  La puerta de Poniente o del Perdón aunque muy bella resulta más convencional, en la línea de las llamadas de peregrinación.  En las basas cabe encontrar monstruos semejantes a los existentes en las del Pórtico de la Gloria compostelano que admiten una interpretación tántrica. (Vosotros Nº 4). El Pórtico presente restos de arranques como de un cuerpo avanzado, acaso semejante al hoy demolido de la colegiata coruñesa de Santa María. En el tímpano figura el cordero místico, el agnus dei representativo del fuego, que aparece casi siempre en los templos románicos en una u otra posición. Sobre él una rosa formada con losas caladas en círculos. Pero también otras representaciones muy sugestivas como luego veremos.

El interior, mayor del que cabría presumir desde el exterior del templo, ofrece una elegante majestad que recuerda la que cabe admirar en la palentina de san Martín de Frómista. Esbeltos pilares coronados con bellos capiteles románicos de distintas decoraciones incluidos algunos de los bestiarios románicos clásicos, entre los habituales lotiformes. Cabe destacar algunos zoomórficos situados en sendas columnas de la nave central y el lateral norte. Animales mordiéndose entrelazados junto a aves o seres humanos con expresión de espanto.  O bien un rostro humano entre las garras y las fauces de una fiera, rodeado de hojas de acanto.

El templo ha sido estudiado por muchos autores. Entre ellos cabe citar por ejemplo a Sa Bravo, Ángel del Castillo, Chueca Goitia, Vila da Vila, o Lámperez.

Vicente Lampérez, catedrático de la Escuela de Arquitectura de Madrid fue autor de uno de los mejores inventarios de nuestra arquitectura sagrada medieval española y alzó un plano de su planta. Por esa época asesoraba en la remodelación y ampliación del vecino pazo de Meirás, ya que su esposa, Blanca de los Ríos, era muy amiga de su propietaria heredera, la condesa de Pardo Bazán.

Santa María de Cambre es un templo que nos depara otras sorpresas de gran interés. La más original o insólita quizás sea su hidria, considerada por la tradición local una rara reliquia traída desde nada menos que de Jerusalén por los vecinos caballeros templarios cuando se vieron obligados a abandonar Palestina. Fue depositada en Santa María del Temple y trasladada luego a Cambre con ocasión de la disolución oficial de la Orden.

En 1519 habría sido mencionada en cierto pleito. A finales del siglo XVII fue solicitada por el abad de San Martín Pinario, del que a la sazón pertenecía el prior de Cambre, pero los vecinos se negaron al traslado y consiguieron evitarlo.

Sa Bravo cita un texto obtenido de las Memorias del Arzobispado de Santiago escrito por el cardenal Jerónimo del Hoyo que recoge las impresiones de una visita en 1607: la iglesia es muy grande y muy capaz y la casa está muy reparada. Hay en la capilla mayor al lado del Evangelio una de las hidrías en que Cristo Nuestro Señor convirtió el agua en vino en el milagro de las bodas”.

La hidria supuestamente evangélica es un bello y singular recipiente de piedra en forma de monumental copa o pila bautismal que al parecer estaba situado en el ábside sudoriental y hoy puede admirarse en la parte nor-occidental del templo, junto a la entrada.  Muestra multitud de ralladuras al parecer provocadas por devotos que querían conservar o utilizar su polvillo para aprovechar sus supuestas propiedades terapéuticas en virtud de su supuesto protagonismo evangélico. En efecto, según la piadosa tradición citada la hidria habría sido usada por el Salvador durante las bodas de Caná para convertir el agua en vino.

La de Cambre no sería la única hidria conocida. Parece ser que habría tantas hidrias evangélicas “auténticas” por el ancho mundo como fragmentos del lignum crucis. El de la hidria de Cambre tampoco es el único caso de tradiciones templarias relacionadas con hidrias o con ciertos recipientes más o menos mágicos capaces de transformar agua en vino y viceversa, vino en agua. Así, respectivamente, la leyenda de la copa de Nuestra Señora del Temple en Maderuelo o la de Caravaca de la Cruz, ambas relacionadas también con los templarios. Que la supuesta reliquia proceda de los controvertidos monjes caballeros acaso pudiera tener que ver con cierta antigua tradición heterodoxa según la cual la famosa boda descrita en los Evangelios pudiera en verdad haber sido la del propio Jesús con María, la hermana de Lázaro o la Magdalena, lo que explicaría su iniciativa durante el banquete, asaz atrevida si sólo asistiera como un invitado y no fuera uno de los contrayentes o responsables de la organización del mismo.

Como el lector recordará dentro del ciclo del grial existen relaciones de asociación entre el caldero mágico, la hidria, que como el propio grial representaría simbólicamente el “mundo de la cosa en sí”, la caída del rey pescador y la Orden del Temple.

En su tesis de licenciatura sobre la arquitectura y escultura de la iglesia de Cambre Margarita Vila da Vila realiza un detallado estudio estético de nuestra hidria. La autora considera que la hidria no es un elemento relacionado con nuestra propia tradición. Concluye que probablemente sea hierosolimitana pero de una época muy posterior a la evangélica.

Pero prosigamos con nuestra visita al templo para comentar más cuestiones raras o heterodoxas que no suelen encontrarse en otros textos que parecen olvidar que un templo es una especie de artefacto espiritual capaz de elevar nuestro plano vibratorio y de conciencia.

Una importante curiosidad iconográfica es la pareja de figuras demoníacas existentes en las mochetas de la puerta meridional, hoy reconstruida, que en su momento sería de comunicación del templo con el antiguo claustro.  Parecen devorar o quizás aplastar a sus víctimas, en todo caso ambas poseen carácter intimidatorio. Y es más notable y elaborada la situada en la jamba occidental que en la oriental. Se asemejan a ciertas miniaturas medievales como la initium o capital inicial de la letra T del folio 163 del libro IV del Códice Calixtino, conocido luego como Historia Turpini. También recuerdan más vagamente la iconografía moderna habitual que suele ilustrar La Metamorfosis de Kafka.

Su simbolismo probablemente se encuentre relacionado con el llamado guardián del umbral. Un asunto que merece un comentario aparte.

En efecto, dentro de la Tradición esotérica universal, en su proceso evolutivo hacia la iluminación o desenvolvimiento espiritual, el buscador entra en una región llamada Amenti por los egipcios, Hades por los griegos, Kamaloca por los hindúes védicos, Purgatorio por los cristianos o plano astral por los esoteristas occidentales.  Una región donde se ven las formas siniestras de los elementales que parecen disuadir al buscador de proseguir su viaje espiritual. En todo caso, el umbral sería el punto de paso o transición entre el espacio profano y el sagrado. Un punto que da lugar a ciertas complicaciones aparentes o reales para ser traspasado hacia la plenitud espiritual que simboliza el espacio sagrado del interior del templo y en el que determinadas almas no evolucionadas pueden ser retenidas. Probablemente es a este mismo fenómeno al que se refiere también el llamado Libro tibetano de los Muertos o Bardo Thodol, en el que se ofrecen una serie de instrucciones al alma del moribundo para no ser atrapada en ese círculo de espanto y proseguir su desenvolvimiento espiritual, en este caso, post mortem.

La entrada al templo simboliza el acceso a un espacio y tiempo sagrados diferentes de los profanos. A cada plano vibratorio, a cada mundo, corresponde un diferente estado de conciencia y se accede desde diferentes vías. Tal acceso del yo a los planos de lo sagrado se opera en un punto, de modo que tal paso del umbral puede ser consciente o inconsciente. Para vivir en esos planos superiores es preciso disponer de los cuerpos o vehículos adecuados a tales vibraciones respectivas. Existen varias formas. Una de ellas es la invocación a determinadas deidades de protección. En este caso el buscador se intentaría colocar bajo la protección de entidades tales como los antiguos genios protectores, los santos y ángeles del Cristianismo o los bodisattwas del Budismo mahayánico. Una de estas variantes las constituirían los guardianes del umbral que operan en el plano astral inferior, un círculo de sufrimiento, pasiones y espanto. En la iconografía budista se asocian a los guerreros de aspecto terrorífico que protegen a los budas o deidades situadas en lo sagrado. Aquí en Cambre las formas son repugnantes pero su superación, dominando el miedo infundido que simbolizan, abre paso al templo desde el Sur. Sea como fuera, constituyen un aviso de la comprensión de la muerte como un paso a otra forma de existencia en un mundo dimensional diferente.

En la parte superior de la arquivolta de la fachada de Poniente se encuentra un personaje barbudo tocado con un raro gorro, situado entre dos leones y con un libro abierto. Esta representación es relativamente frecuente en capiteles y canecillos románicos. Pero ya no lo es tanto que aparezca con las piernas cruzadas, haciendo bocina con ambas manos, con un libro abierto y con la cabeza cubierta por una especie de gorro frigio o quizás bonete judío. Podría tratarse de Daniel, como en el caso de El Pórtico de la Gloria compostelano que también aparece con la pierna derecha en escorzo y los píes cruzados según una conocida posición iniciática. Sin olvidar que en el propio parteluz la figura sedente del maestro Santiago tiene un báculo que se asemeja a un mallete y también se encuentra entre sendos leones amansados. Sin embargo, tanto Daniel como Santiago presentan filacterias en lugar de libros. También recuerda el de cierto capitel situado junto a la jamba septentrional de la Puerta de Poniente de la más cercana iglesia de Santiago situada en la ciudad vieja de La Coruña.

Dentro de los dos principales significados de un símbolo tan polisémico como es el del león en la escultura románica: Activo como devorador o guerrero y pasivo como fiera dominada, los leones gallegos son amansados por el personaje cuya maestría sobre su propio yo se quiere resaltar. Pero no hay que olvidar que determinadas representaciones medievales son de carácter polisémico y a veces trasmiten mensajes ocultos dentro de otros más conocidos u ortodoxos. Así, la de Cambre probablemente tiene un significado heterodoxo: podría representar la figura de un mago, un alquimista espiritual dominando la naturaleza con el mutus liber en las manos y sus propias pasiones, ambos leones, domeñadas por el conocimiento y la voluntad.  En todo caso, el artista constructor le da una importancia relevante al situarlo donde lo hace.

¿Tiene alguna relación simbólica con las dos figuras demoníacas de los machetes de la otra puerta, o con la del rostro entre las fauces del capitel citado? Es posible. En la ya citada cercana iglesia de Santiago en La Coruña existe una figura semejante en idéntica posición, ubicada bajo una cruz templaria. Pero en este segundo ejemplo el personaje parece realizar un signo de horror semejante al que podemos contemplar en algunos cuadros de El Giotto o de los caballeros de El Entierro del Señor de Orgaz. ¿Qué sentido puede tener? La ubicación en la puerta de Poniente, la del ocaso del Logos representado por el sol, también conocida como del Perdón, podría indicarnos una advertencia sobre la muerte, al menos la espiritual.

También un capitel del interior de la iglesia visigótica del siglo VII de San Pedro de la Nave en Zamora muestra otra figura parecida de Daniel con los brazos abiertos entre dos leones. Y en la iglesia románica de Villanueva de la Torre (Palencia) o en la más próxima de Nuestra Señora de Lugás en Villaviciosa (Asturias). En el caso ya comentado de la iglesia de la capital coruñesa existe un capitel con la imagen clásica de Daniel pero no con dos sino con cuatro leones situados a su izquierda. Un número de rara frecuencia en arte románico que existe también en otro capitel de la iglesia palentina de Resoba, si bien en actitud orante sin sombrero ni libro abierto.

Pero, ¿por qué habría de haber dos Danieles casi juntos en la iglesia coruñesa de Santiago?

Otro sugestivo capitel de la Portada del Perdón es el de san Miguel o la pesada del alma. Se trata de un motivo iconográfico románico muy tradicional cuya representación gallega más clara e interesante se halla en la portada del convento situado en la recoleta plaza de las Bárbaras también en la ciudad vieja coruñesa. Su origen como el de buena parte de la iconografía tradicional cristiana se encuentra en Egipto, en las antiguas representaciones de Osiris y del Libro egipcio de los Muertos.

Pero probablemente estas representaciones nos advertirían del límite de lo sagrado. De otro plano de vibración cósmica del que corresponde a los profanos que están presos siempre en un plano de realidad ilusoria o virtual. Lo que se ha venido en llamar modernamente “la Matrix”. Un aviso de la entrada a otro plano de conocimiento y del logro alquímico, de la consecución de la Gran Obra.

Para Jung (Psicología y Alquimia) la alquimia tiene un componente de desarrollo espiritual, de proceso de individuación, de superación del Inconsciente, y la misión más importante de la Cultura (Psicología y Religión) consistiría en, de modo parecido a la mayéutica socrática, hacer patente en el consciente humano el arquetipo de Dios o de lo sagrado, de esa parte numinosa del ser que yace en nuestro inconsciente individual y colectivo. Jung entiende también que no habrá ocurrido nada esencial mientras que lo religioso continúe siendo una creencia en una forma exterior o código teológico de carácter externo. Es decir, mientras no se convierta en una experiencia del alma. Más allá de cualquier confesión religiosa determinada, el mysterium mágnum no existe solo en sí mismo sino que se funda en el alma humana.

Santa María de Cambre es una pequeña joya del patrimonio arquitectónico español.  Además del goce estético, el viajero puede tener aquí otra ocasión para reflexionar sobre la condición humana y disfrutar de las posibilidades que ofrece este templo gallego, todo un artefacto mágico y simbólico de desarrollo espiritual.

 

 

 

Gramsci y el voto de la lamprea

Suenan las campanas a arrebato llamando a acudir a la cosa de las votaciones. Una nueva plaga, más temible que un nublado o que la invasión de la langosta, porque gane quien gane tales votaciones, con o sin cireneos electrónicos, los ciudadanos españoles siempre pierden, ya que el sustancioso botín en disputa en esa merienda de galleguistas se hace a su cargo.

procesion electoralLa CCAA gallega, no solo es un aparato político sino que también organiza el consentimiento hacia su dominación. La ideología dominante aquí se basa en dos aspectos complementarios: el poder del dinero y su aliado local, el galleguismo más o menos miope o tribal, desde luego despótico y sectario como instrumento, sustitutivo de la ciudadanía española en Galicia, y decidido arrebañador sino saqueador de los presupuestos oficiales de la Junta.

Para entenderlo mejor conviene aplicar la gramsciana Teoría del Poder cultural. La Junta se beneficia de un poder cultural, de la adhesión de los espíritus a una determinada forma de concebir el mundo que le consolida y justifica. La propaganda y la deformación sectaria de la escuela constituyen modos de manipulación de esos espíritus, de su persuasión permanente.

La mayoría ideológica o psicológica asimilada es más importante que la parlamentaria, porque esta sin mantener también la primera no suele durar mucho. Por eso esa ideología galleguista o indigenista es defendida en la práctica por todas las formaciones políticas más allá de su hipotética coherencia. El rentable y socorrido Castelao los cría y la querencia del negocio del ordeño de los presupuestos los junta. La alternativa de los derechos civiles de la ciudadanía, en realidad ligada a la Cultura de España y lo español, está preterida, ninguneada, ridiculizada, sino directamente perseguida o proscrita de modo más o menos despótico. Si votar valiera para algo verdaderamente importante o decisivo creo que no nos dejarían. Pero ser callado o callarse de forma voluntaria sirve para aumentar el poder de los que hablan y tienen los medios para hablar. Todo depende de todo, de modo que cada nueva votación resulta fatalmente funesta pues sirve para apretar más, para dar otra vuelta de tuerca al grillete que margina y oprime a los ciudadanos españoles que viven en Galicia. En efecto, terrible dilema para el ciudadano es el tener que elegir entre caciques u hordas, ambos dispuestos a confiscar su nacionalidad española. El votar una y otra vez al considerado mal menor, no hace sino que se vayan acumulando sucesivos males hasta el desastre que ahora disfrutamos.

El acomplejado galleguismo oficial se gasta los presupuestos que le trasfieren desde el resto de España en blindarse a sí mismo. El BNGgalleguismo no es solo una lacra del Bloque o pelouro nacionalista de la estrella invertida, ni de las nuevas hordas mareadas o por marear. Ni de sus incoherentes cómplices del clásico socialismo internacionalista que consideraba el lío autonomista como maña o granjería de caciques, sino que por desgracia para España y los españoles también es bandera de corso, coartada del llamado PP de Galicia y no, en Galicia. Un pretexto para mantener los privilegios y actividades de oligarcas sin patriotismo que, para nuestra desgracia, resultan ser las contrarias a los derechos civiles, el sentido común y el bienestar social.

El tinglado autonómico gallego tiene su cosa mohatrera para el blanqueo de sus vicios gracias a una prensa del movimiento galleguista del te aplaudo y “tente mientras cobro” o bien, te pongo a parir hasta que me pagues. Junto con una telegaita desafinada y ruinosa, para que todo esté atado y bien atado. Pero también hay importantes “mejoras” históricas al modelo como el plagio de la liberticida normalización lingüística catalana cuyos excesos el PP no sólo se niega a corregir sino que fomenta de tapadillo. Y una lengua oficial o eclesiástica para oficiar como el viejo latín de las ciudades levíticas.

La neolingua gallega, criatura no natural, invento trasgénico orwelliano perpetrado por académicos, domadores de palabras y salteadores de presupuestos, tan lejos del gallego popular de parroquias y marineros. Y con un fin no confesado, conseguir el anhelo del decimonónico nacionalista Brañas: que todos los empleos oficiales sean para gallegos. Autarquía cultural pura y dura. Voluntaria, e inepta para resolver verdaderos problemas porque sabemos que entre adiabáticas ningún sistema puede generar trabajo útil indefinidamente. Pero con una diferencia notable: en los tiempos de don Alfredo, tan bien narrados por la eximia doña Emilia, los Trampetas de turno se pagaban mayormente sus propias redes clientelares caciquiles y ahora, con la cosa esta del progreso, las pagamos a escote entre todos los españoles desde el erario.

Pero desde la perspectiva gramsciana del Poder cultural el asunto es aún más repugnante cuando Galicia puede enorgullecerse de isla mar rojo wenceslaohaber dado grandes figuras a la Cultura y la Literatura española, hoy bochornosamente preteridos sino ninguneados por la funesta banda sectaria, cínica y semianalfabeta que controla la Política regional. Ni la Literatura ni la Cultura española podrían entenderse sin grandes genialidades consagradas como Valle, Torrente Ballester, Fernández Flórez, la Pardo Bazán, Valente, sin olvidar, entre otros muchos que el lector tendrá en mente, a Camba o a don Camilo, el del Premio.

Parafraseando a un noble e impenitente luchador contra los abusos de la oligarquía y del caciquismo, don Joaquín Costa, habría que echar siete llaves al sepulcro de Castelao. ¿Y echarlos al mar?

Lo mejor desde el punto de vista de la promoción de los derechos civiles y del aseguramiento de las prestaciones sociales, pensiones, educación, sanidad sería acabar con todos los ruinosos, sino incluso liberticidas, parlamentos regionales. Hoy, al final de la escapada de la chapucera Transición no va quedando más remedio que elegir entre lo uno o lo otro.

¡Veciños, veciños, roubaron o Corpo santo!

El verano coruñés es espantadizo y rara vez se muestra tan claro y rotundo como en este año. Es tal cual que Rajoy, envarado, tieso, con la herba namoradeira en una mano y un xunco de ben parir en la otra, marcha en santa y decidida peregrinación hacia ninguna parte, en un remedo de la que un burlón Miguel Buñuel mostraba en El discreto encanto de la Burguesía.

Como supremo argumento electoral también en el nivel regional, su alter ego orensano e imaginaria de igual servicio, insiste en el tan manido “O yo o el caos”. Toda una identidad si bien se mira.

Olvidando los graves y decisivos problemas internacionales que estamos viviendo, los españolitos se entretienen con la farragosa farsa que les muestran mientras se acerca imparable el otoño. De calendario tan horro de ilusiones como cargado de lúgubres presagios. Esta vez con la amenaza cierta de votaciones gallegas y la posible también de las dinásticas en general ¿Qué más nos harán ahora?

Para colmo, ¡Veciños, veciños, roubaron o Corpo santo!, ya no quedan lampreas en los ríos. No quedan lampreas hogaño porque robaron el cuerpo, o es al revés, robaron el cuerpo santo porque no quedan lampreas. El Florindo y Juan evangelista tampoco se ponen de acuerdo sobre el caso mientras recogen sus bártulos de pescar.

lamprea1Sin embargo, este voraz y primitivo pez ciclóstomo es considerado emblemático del galleguismo por su capacidad para dejar en los huesos a sus presas y eso que, sin mandíbulas, no muerde sino que chupa la nutritiva sangre orzamentaria.  Y hubo años como el 1908 en que, según el oficial de marina Sr. Cervera Valderrama citado por el eminente ictiólogo y catedrático Luis Lozano Rey, se pescaron unas 17.000 lampreas solo en el río Miño. Hoy la lamprea tradicional está siendo sustituida por su impostor sucedáneo criado en las piscifactorias de la Junta.

Las estaciones se suceden en la Galicia autonómica. Pero, hoy la tía Benita dos Carallos da la señal de alarma: ¡Veciños, veciños, roubaron o Corpo santo!

¿Conspiración de malvados castellanos españolistas? ¿Prenda de la insaciable plutocracia del maligno otro lado de Piedrafita? ¡Vade retro! ¿Milagro? ¿Lo robaron sus discípulos? ¿Lo han tirado al mar para criar lampreas? ¿Ha resucitado el santo varón para inaugurar un nuevo milenio de despilfarro autonómico, un típico Reich del grelo impasible a las amenazas de la crisis permanente?

El tiempo lo dirá. Aquí la comunión no es de cerezas con el lejano pero querido regusto del amado ausente, como nos contaba Gabriel Miró en su preciosa novela. El Régimen compostelano nos tienta a comulgar con la exquisita carne de la lamprea, pero no la mística de la verdadera Cultura que nace en libertad, sino la domesticada criada y cebada con picadillo de DOGA en piscifactorias compostelanas. La lamprea galleguista, extraña y antiquísima criatura endémica de organización sencilla, pero que según afirma el profesor Lozano es objeto de controversia pues mientras unos opinan que son representantes actuales, más o menos modificados de los antecesores de los peces, otros los creen simplemente formas degradadas por la vida parasitaria.   

 

 

 

 

Armenteira y la magia del Tiempo

 

El aspirar del aire

El canto de la dulce filomena…”

(Cántico espiritual, canción 39ª del manuscrito de Jaén)

 

¿Estamos atrapados en el Espacio tridimensional y el Tiempo lineal? ¿Existe otra realidad además de la conocida por nuestros sentidos? Se trata de uno de los problemas fundamentales de la Filosofía.

¿Por qué Kant decía que Espacio y Tiempo son formas de nuestro modo de conocer la Realidad? Que el sujeto influye en el conocimiento del objeto. Que la Razón a veces nos invita a estudiar cuestiones que no podemos solucionar, ¿O sí? Pero no se asuste el amable lector, que no vamos a debatir ahora sobre los planteamientos epistemológicos de Kant, sino que dentro de las visitas al patrimonio artístico y cultural gallego de las que tan generosamente se hace eco Vosotros, hoy vamos a dedicarnos a hablar sobre el monasterio pontevedrés de Armenteira así como de algunas de las reflexiones que sus famosa leyenda nos plantea.

crucero armenteira_optLa leyenda tradicional del abad gallego perdido en el tiempo es muy famosa. Pero no es la única de este mito que cabe encontrar en la Historia de la Cultura universal. Ni tampoco en España.

El abad Virila del monasterio navarro de San Salvador de Leyre, consagrado en 1057, permaneció absorto durante tres siglos escuchando el canto de un ruiseñor y cuando regresó al monasterio ya nadie le conocía por haber pasado tanto tiempo. Solo algunos recordaban aún la vieja historia que se contaba de cierto abad desaparecido. Lo del canto del pájaro no es anecdótico sino que el llamado lenguaje de los pájaros es una forma de aludir y significar por parte de la Tradición el acceso al Conocimiento espiritual, que, por definición, no cabe aprisionar en las coordenadas espacio-temporales y se trasmite por medio de experiencias místicas y simbólicas.

Este hermoso y sugerente mito ha influido mucho en nuestra literatura. Valle Inclán se hace eco de él en su Aromas de Leyenda:

El Misal donde rezaba aquel santo

Que oía en su rezo el canto de encanto

Del Ave celeste, del celeste Abril

Del Ave que sabe la áurea letanía

De Nuestra Señora la Virgen María

¡Azucena Mística! ¡Torre de Marfil!

Del Ave que sabe la ardiente plegaria

Que el santo eremita de alma visionaria

Abre la sellada puerta celestial…

La importante sura XVIII del Corán, La Caverna, también hace referencia a unos extraños durmientes que experimentan una extraña aventura iniciática en la que se diferencia el tiempo sagrado del profano y en la que se suceden actuaciones aparentemente absurdas pero que no lo son tanto cuando son explicadas.

La leyenda similar de los siete durmientes cristianos de Éfeso es una de las más antiguas del Cristianismo.

Sin olvidar la que emplea  Platón en su célebre reflexión epistemológica del diálogo La República.

quixote cueva montesinosNi menos la extraordinaria que narra nuestro gran Cervantes que experimenta El Quijote en la famosa Cueva de Montesinos situada en el corazón de la Mancha, con la singular aventura del corazón de Durandarte guardado amorosamente por su dama. Una aventura clave, fundamental, para la correcta interpretación esotérica e iniciática de la gran obra maestra de la Cultura española y en la que Don Quijote, como el abad Ero, experimenta un tiempo sagrado, de diferente duración del que viven sus compañeros que quedan fuera de la gruta.

 

Modernamente se especula mucho con la existencia de universos paralelos. La Física actual, en especial la moderna Física cuántica, viene superando los planteamientos de la Mecánica newtoniana. La llamada Teoría de Cuerdas considera la existencia de otras dimensiones, de universos paralelos que explicarían los extraños comportamientos y características de las partículas subatómicas, al hacer que se detecten unos y otras según la dimensión de su vibración.

Existirían los llamados “agujeros de gusanos” que conectan universos paralelos y que podrían explicar las extrañas materializaciones y desmaterializaciones observadas.

¿Es acaso esta teoría una variante científica de las antiguas doctrinas de la Tradición sobre la naturaleza oculta del hombre, el plano astral y los llamados archivos akhásicos?

Sea como fuere, sabemos que ligados a los fenómenos de carácter espiritual o metapsíquico se producen anomalías o interacciones espacio-temporales mientras se manifiestan. También se origina una cierta capacidad de interactuar con la mente del testigo y de otros potenciales para incluso modificar el “escenario” de operaciones o de manifestación para los que lo experimentan. Se generan impactos sobre nuestra mente, de modo que se originan cambios de conciencia entre los que los experimentan y de modo indirecto entre sus allegados y gente en general.

Para nosotros y nuestra forma de entender las cosas en cada momento histórico se presentan como apariciones de dioses, fenómenos paranormales, o incluso presuntas naves espaciales.

 

P1050057 fachada vos_optPero, volviendo a Armenteira, sabemos que en todo monasterio existe una doble organización espacio-temporal relativa. Primero al espacio, su distribución dentro de las diferentes dependencias interiores y lo que hoy se suele llamar ordenación del territorio en el que se enmarca. Y segundo, al tiempo. La regulación o pauta de actividades marcada por su Regla y disciplina interna.

Monjes de Claraval poblaron el de Armenteira en 1164, según Manrique, o en 1151 según Villa-amil, si bien la iglesia que subsiste se erigió en 1181. En ella predomina el románico. Desde tal punto de vista no resulta especialmente singular o llamativo salvo por elementos constructivos semejantes a los de la preciosa mezquita toledana de Valmardón hoy conocida como Cristo de la Luz o la sugerente iglesia templaria de la Veracruz, en el camino de Segovia a Zamarramala. Su construcción denota cierto severo arcaísmo que acaso quepa achacar menos a la antigüedad que a la pobreza de medios técnicos.

Las actividades tradicionales en Armenteira tampoco difieren de las habituales marcadas por la Regla. Sin embargo, la prodigiosa aventura del abad representa una doble violación de tales contingencias materiales. Una especie de liberación como la que señalaban los órficos, quienes consideraban que el cuerpo, el universo material, era la tumba del alma. ¿Qué lección nos ofrece que el piadoso abad salga del templo material para buscar extramuros la experiencia real de la iluminación?

Más allá de toda ortodoxia, dogma codificado o Regla sagrada que puede simbolizarse en el templo material, Ero, Virila, Don Quijote, los durmientes… “vuelan” en busca de su experiencia espiritual, en cierto modo intransferible, salvo lo que se nos permite comunicar gracias a las Artes.

P1050043 claustro 1 vos_optSi bien en todo templo se distingue el espacio y tiempo sagrados de los exteriores profanos, puede decirse que cuando contemplamos estructuras u obras de arte que de algún modo pertenecen al pasado es posible que nos quedemos como Ero, Virila, Don Quijote o los siete durmientes… es decir, en suspenso, fuera de nuestro propio tiempo.

A veces, los templos permanecen como artefactos de significados dudosos o equívocos para el hombre actual, con un funcionamiento de rituales, ortodoxias o liturgias en desuso sino olvidadas o perdidas. Como expresiones de un lenguaje parcial o totalmente desconocido en nuestro presente.

En tal caso, son valoradas por sus valores estéticos y la energía que condensan o trasmiten como principales mensajes.

El verdadero Arte sagrado ha de conmover. Y al viajero que visita Armenteira le surgen diversas preguntas que le han de mover a su propia reflexión, ¿Estamos presos en nuestro propio tiempo? ¿No podemos encontrar una salida para conocernos mejor, para explicarnos el sentido de la Vida, para comprender qué hacemos y sobre todo, qué somos?

Durante la Edad media el devoto pedía el auxilio de la Virgen María como expresaba el rey Sabio en sus bellas Cantigas. Precisamente la CIII, que fuera objeto de la tesis doctoral de Filgueira Valverde, recoge esta leyenda. En otros lugares más lejanos cabe encontrar vías espirituales semejantes: Avalokitesvara, el Buda de la Compasión, generalmente representado con formas femeninas, es quien acude en ayuda del buscador espiritual que la solicita. Y Amithaba, manifestado sobre su cabeza de Iluminado, simboliza la Omnisciencia, el Conocimiento del Noúmeno o de la Cosa en sí.

“Toda ciencia trascendiendo”.

 

 

 

 

Grandes zozobras del capón en su capoeiro

A la llamada a arrebato del agitar de campanas que anuncia el adelanto electoral, sobresaltados burócratas del bipartito, podemitas de igual servicio futuro, espantadizos nacionalistas pilla pilla arrejuntados en heterogéneo rebaño hollan hoy el viejo pazo cerrado do otrora paseara libre, escéptico, arruinado y meditabundo pero con su natural elegancia el marqués de Bradomín.

pazoca_optUnos corren aprestándose a la defensa de sus diezmos y sinecuras entre la flora típicamente gallega de metrosideros y eucaliptos de las antípodas, camelias japonesas, hortensias chinas, dondiegos mejicanos, tuliperos de Virginia, geranios sudafricanos, araucarias del Brasil, abetos pinsapos o españoles sin olvidar los hermosos ginkgos bilobas de hojas de abanico, la exótica especie botánica viva más antigua existente en el planeta, capaz de resistir las fechorías de los políticos y hasta a la misma bomba atómica. Otros se prestan al asalto de los más sustanciosos y arrebañables presupuestos disimulando a la tsiapresca griega manera sus verdaderos fines. Nuevas votaciones pudieran significar nuevos capataces y manijeros para administrar y mantener el pazo, la banca o el cortijo a gusto y beneficio de sus verdaderos amos a los que pocos son capaces de poner cara.

IMGP0950 laberinto _optEl calendario anual, el inmutable orden cósmico borbónico, el ciclo de eterno retorno de estaciones, siembras y cosechas o inocuas votaciones, caciques impunes, alcaldes de monterilla, con sus santos del día, sus carnavales y doña cuaresma, ha sido alterado en apariencia. So pretexto de pernicioso y falaz regeneracionismo, a trancas y barrancas irrumpen otras ideas disolventes, el malvado liberalismo, el noble patriotismo en defensa de la Nación arruinada y humillada por los dinásticos próceres, el jacobinismo subversivo de los nuevos caballeritos de Azcoitia. Gentes descontentadizas e insensible a las grandes conquistas del régimen: instituciones mohatreras, corrupción universal, paro irredento, analfabetismo funcional, alienación masiva, desfalcos y vocación panameña. Osan hablar pestes de los partidos dinásticos aunque algunas de ellas paradójicamente parecen dejar a salvo a la tenebrosa oligarquía borbonera de la que acaso sean actuales o futuros mercenarios o cubre vergüenzas.

espera a la puerta IMGP0967_optNo solo los mareantes y podemitas, en su calidad de tropa del pijerío zarrapastroso disfrazada de desarrapada y preparada por el Poder para ser imaginaria de igual servicio, se aprestan a cumplir la misión asignada de constituirse en renovados domadores y saqueadores del populacho ahora que las cosas pintan feas y los glotones sacamantecas de Berlín y Bruselas exigen más y más sangre. También repelentes criaturas de la Ilustración, malvados librepensadores, desafectos, aliados a simples currantes indignados, burlados y saqueados con el viejo cuento de la reforma, imposible de suyo, del régimen pretenden asaltar a golpe de argumentos y razones los hoy menguantes presupuestos y hacerse con la hacienda, el santo y la limosna, en un crujir y temblar de dientes delictivos.

Un rayo del espantadizo sol primaveral tamizado por la lluvia entre las temblonas hojas de los tilos hiere el sosiego del desvencijado pazo y del mismo orden cósmico borbonero amenazado. Mientras, la Ilustración y las criaturas de la Razón amenazan irrumpir en el viejo y apacible Reino patriarcal de preferentes, ensobrados, gurtelidos, panameños, salteadores de parados en formación, golpistas pedigüeños catalanes, meapilas vascos, saludadores, pujolones, opusdeistas de la pía comisión, carlistas afeitados y agiotistas autonomistas de varia condición.

caponEntre los enseres típicos del pazo destaca el capoeiro que es un banco típico situado junto a la lareira con la particularidad de que, debajo del asiento, enjaulados, engordaban en la inmovilidad, la penumbra, el calor y la ceba, los capones que habían de sacrificarse en vísperas de fechas solemnes y desde luego en Navidad. El adelanto en la llamada a votar ya no va permitir el cebo y engorde de los capones como estaba previsto. Barruntan el cercano degolladero. Se muestran inquietos y espantadizos. Mientras tanto la alquitara oficial destila promesas estupefacientes cuyos vapores aturden al sufrido, escamado e infeliz preferenciado votante.

Todo tiene su rito y el mismísimo Cunqueiro rechazaría estas prisas impropias del señorío de la gente de bien. Sí. Asusta la revolución que se acerca imparable aunque aún no se sabe qué garganta de gente principal, cual ranura de urna cautiva y servil, rajará la afilada papeleta. No hay peligro para la de los próceres. Probablemente, igual que siempre y disimulos aparte, se cebará en la del pueblo más o menos cándido o inocente que les vote. Esas gentes vulgares que no tienen un Panamá donde llevar sus desfalcos, prevaricaciones, sobres ni sisas.

El capón mayor del reino cacarea muy jaque desde su lujoso capoeiro que no tiene sustituto ni menos tartufa sustituta. Pero, por si acaso, no se digna reñir con gallos de enteros atributos. Observa inquieto al amo de la finca quien parece haber decidido sacrificarlo y sustituirlo por las audaces y feroces crías de hordas abigarradas mil razas para completar el trabajo sucio ya realizado.

Entre sus doradas y aromáticas cagarrutas barrunta que pudiera ser que no llegase vivo a Navidad.  ¿O sí?

 

 

 

Una experiencia ejemplar

He tenido la suerte de poder asistir al estreno de la primera obra teatral del conocido novelista Juan Mariñas, en la que también interviene como actor de singular vis cómica, con dirección de Luis Vivanco. Completaban el elenco representando con gran profesionalidad y brillantez sus papeles, Isabel de Toro y Paco Alvarellos.

cartel obra mariñasHemos de resaltar el gran mérito que supone esta representación reconocido así por el numeroso público que abarrotaba la sala en lo que ha constituido un importante éxito que esperemos permita nuevos logros en su carrera como artista.

En la misma línea de las tan conocidas de Orwell o Huxley, la de Mariñas es una obra muy crítica con el tenebroso panorama totalitario que parece que nos espera a la Humanidad de continuar el presente devenir.  El asunto es verdaderamente dramático pero Mariñas tiene el acierto de darle un continuo toque de humor que hace agradable y amena la trama pese a lo sombrío de lo que cuenta. Recuerda un poco la misma línea del clásico eslogan de La Codorniz de “Tiemble después de haber reído”.

La obra nos presenta con precisión y buen criterio muchos de los instrumentos de todo tipo que hacen posible el despotismo incluidos la manipulación mental, el sometimiento a un trabajo agotador además de embrutecedor, la represión sexual o la falta de autonomía personal, incluso en el mundo de la alimentación. Así, los defensores del cultivo de huertos ecológicos son perseguidos por el Poder en calidad de terroristas. ¿Exageración? No tanta si, por ejemplo, recordamos las represalias de los grandes monopolios y de sus gobiernos títeres contra los que intentan promover mayores cotas de independencia P1200858 detenergética, una dieta más sana o un cierto control de los abusos farmacéuticos que condicionan y de algún modo incluso corrompen el ejercicio de la profesionalidad en tales ámbitos.

La obra defiende una cierta idea libertaria en el sentido de intentar preservar la dignidad humana de los abusos de un Estado megalomaniaco, controlador hasta la náusea, totalitario, despótico, enemigo radical de la libertad.

Al cabo, se explican en tono de humor un conjunto de armas poderosas dirigidas al sometimiento de las personas en las líneas ya explicadas por un Le Bon o por el siniestro Goebbels.

Si el tema es actual, las propias peripecias anteriores al estreno son la mejor prueba de que no podemos tomarnos la cuestión a broma. El despotismo ya campa a sus anchas aquí en Galicia y trata de ningunear lo que no le gusta al Poder. En efecto, P1200860el estreno ha sido ninguneado. Para que le permitieran ser estrenada la obra ha tenido que ser traducida forzosamente al gallego, con lo que pierde mucho público potencial amén de su frescura e identidad originales. Sin esta censura e imposición seguro que la obra podrá tener repercusión en el resto de España.

Pero el logro final nos enseña que con valentía, inteligencia y tenacidad se puede resistir. La conducta humana se apoya en la inteligencia y la voluntad. El Poder trata de debilitar y corromper a ambas. Es nuestro derecho y nuestro deber resistirse. Como ha hecho Juan Mariñas.

Mi admiración y enhorabuena.

 

Estreno teatral de Juan Mariñas

El viernes 8 de abril a las ocho y media de la tarde se estrena en La Coruña la última obra de Juan Mariñas, en la que también interviene como actor.

cartel obra mariñasEsta vez no se trata de una novela sino de una obra teatral de importante contenido, pleno de actualidad, en la que el joven pero gran narrador coruñés demuestra una vez más su sentido del arte comprometido con lo humano y nos invita a una reflexión sobre lo que pasa, lo que nos pasa y lo que estamos abocados a que nos pase si las cosas siguen como van.

Un acontecimiento cultural que se estrena después de salvar importantes dificultades para vencer el creciente despotismo de la nueva censura y que estamos seguros tendrá una singular repercusión al menos entre los espectadores y ciudadanos más sensibles.

Muy recomendable.

 

El esperpéntico caso del obrero del  futuro.

Viernes 8 de abril a las 20 horas 30 minutos.

Centro Cívico de Los Mallos, avenida de Arteijo 147, La Coruña. 

Entrada,  5 euros (De la recaudación de esta sesión se beneficiará una entidad benéfica).

 

 

 

 

 

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