Alfonso De la Vega

La Garita de Herbeira

Artículos, solfas y epistolarios

Gramsci y el voto de la lamprea

Suenan las campanas a arrebato llamando a acudir a la cosa de las votaciones. Una nueva plaga, más temible que un nublado o que la invasión de la langosta, porque gane quien gane tales votaciones, con o sin cireneos electrónicos, los ciudadanos españoles siempre pierden, ya que el sustancioso botín en disputa en esa merienda de galleguistas se hace a su cargo.

procesion electoralLa CCAA gallega, no solo es un aparato político sino que también organiza el consentimiento hacia su dominación. La ideología dominante aquí se basa en dos aspectos complementarios: el poder del dinero y su aliado local, el galleguismo más o menos miope o tribal, desde luego despótico y sectario como instrumento, sustitutivo de la ciudadanía española en Galicia, y decidido arrebañador sino saqueador de los presupuestos oficiales de la Junta.

Para entenderlo mejor conviene aplicar la gramsciana Teoría del Poder cultural. La Junta se beneficia de un poder cultural, de la adhesión de los espíritus a una determinada forma de concebir el mundo que le consolida y justifica. La propaganda y la deformación sectaria de la escuela constituyen modos de manipulación de esos espíritus, de su persuasión permanente.

La mayoría ideológica o psicológica asimilada es más importante que la parlamentaria, porque esta sin mantener también la primera no suele durar mucho. Por eso esa ideología galleguista o indigenista es defendida en la práctica por todas las formaciones políticas más allá de su hipotética coherencia. El rentable y socorrido Castelao los cría y la querencia del negocio del ordeño de los presupuestos los junta. La alternativa de los derechos civiles de la ciudadanía, en realidad ligada a la Cultura de España y lo español, está preterida, ninguneada, ridiculizada, sino directamente perseguida o proscrita de modo más o menos despótico. Si votar valiera para algo verdaderamente importante o decisivo creo que no nos dejarían. Pero ser callado o callarse de forma voluntaria sirve para aumentar el poder de los que hablan y tienen los medios para hablar. Todo depende de todo, de modo que cada nueva votación resulta fatalmente funesta pues sirve para apretar más, para dar otra vuelta de tuerca al grillete que margina y oprime a los ciudadanos españoles que viven en Galicia. En efecto, terrible dilema para el ciudadano es el tener que elegir entre caciques u hordas, ambos dispuestos a confiscar su nacionalidad española. El votar una y otra vez al considerado mal menor, no hace sino que se vayan acumulando sucesivos males hasta el desastre que ahora disfrutamos.

El acomplejado galleguismo oficial se gasta los presupuestos que le trasfieren desde el resto de España en blindarse a sí mismo. El BNGgalleguismo no es solo una lacra del Bloque o pelouro nacionalista de la estrella invertida, ni de las nuevas hordas mareadas o por marear. Ni de sus incoherentes cómplices del clásico socialismo internacionalista que consideraba el lío autonomista como maña o granjería de caciques, sino que por desgracia para España y los españoles también es bandera de corso, coartada del llamado PP de Galicia y no, en Galicia. Un pretexto para mantener los privilegios y actividades de oligarcas sin patriotismo que, para nuestra desgracia, resultan ser las contrarias a los derechos civiles, el sentido común y el bienestar social.

El tinglado autonómico gallego tiene su cosa mohatrera para el blanqueo de sus vicios gracias a una prensa del movimiento galleguista del te aplaudo y “tente mientras cobro” o bien, te pongo a parir hasta que me pagues. Junto con una telegaita desafinada y ruinosa, para que todo esté atado y bien atado. Pero también hay importantes “mejoras” históricas al modelo como el plagio de la liberticida normalización lingüística catalana cuyos excesos el PP no sólo se niega a corregir sino que fomenta de tapadillo. Y una lengua oficial o eclesiástica para oficiar como el viejo latín de las ciudades levíticas.

La neolingua gallega, criatura no natural, invento trasgénico orwelliano perpetrado por académicos, domadores de palabras y salteadores de presupuestos, tan lejos del gallego popular de parroquias y marineros. Y con un fin no confesado, conseguir el anhelo del decimonónico nacionalista Brañas: que todos los empleos oficiales sean para gallegos. Autarquía cultural pura y dura. Voluntaria, e inepta para resolver verdaderos problemas porque sabemos que entre adiabáticas ningún sistema puede generar trabajo útil indefinidamente. Pero con una diferencia notable: en los tiempos de don Alfredo, tan bien narrados por la eximia doña Emilia, los Trampetas de turno se pagaban mayormente sus propias redes clientelares caciquiles y ahora, con la cosa esta del progreso, las pagamos a escote entre todos los españoles desde el erario.

Pero desde la perspectiva gramsciana del Poder cultural el asunto es aún más repugnante cuando Galicia puede enorgullecerse de isla mar rojo wenceslaohaber dado grandes figuras a la Cultura y la Literatura española, hoy bochornosamente preteridos sino ninguneados por la funesta banda sectaria, cínica y semianalfabeta que controla la Política regional. Ni la Literatura ni la Cultura española podrían entenderse sin grandes genialidades consagradas como Valle, Torrente Ballester, Fernández Flórez, la Pardo Bazán, Valente, sin olvidar, entre otros muchos que el lector tendrá en mente, a Camba o a don Camilo, el del Premio.

Parafraseando a un noble e impenitente luchador contra los abusos de la oligarquía y del caciquismo, don Joaquín Costa, habría que echar siete llaves al sepulcro de Castelao. ¿Y echarlos al mar?

Lo mejor desde el punto de vista de la promoción de los derechos civiles y del aseguramiento de las prestaciones sociales, pensiones, educación, sanidad sería acabar con todos los ruinosos, sino incluso liberticidas, parlamentos regionales. Hoy, al final de la escapada de la chapucera Transición no va quedando más remedio que elegir entre lo uno o lo otro.

¡Veciños, veciños, roubaron o Corpo santo!

El verano coruñés es espantadizo y rara vez se muestra tan claro y rotundo como en este año. Es tal cual que Rajoy, envarado, tieso, con la herba namoradeira en una mano y un xunco de ben parir en la otra, marcha en santa y decidida peregrinación hacia ninguna parte, en un remedo de la que un burlón Miguel Buñuel mostraba en El discreto encanto de la Burguesía.

Como supremo argumento electoral también en el nivel regional, su alter ego orensano e imaginaria de igual servicio, insiste en el tan manido “O yo o el caos”. Toda una identidad si bien se mira.

Olvidando los graves y decisivos problemas internacionales que estamos viviendo, los españolitos se entretienen con la farragosa farsa que les muestran mientras se acerca imparable el otoño. De calendario tan horro de ilusiones como cargado de lúgubres presagios. Esta vez con la amenaza cierta de votaciones gallegas y la posible también de las dinásticas en general ¿Qué más nos harán ahora?

Para colmo, ¡Veciños, veciños, roubaron o Corpo santo!, ya no quedan lampreas en los ríos. No quedan lampreas hogaño porque robaron el cuerpo, o es al revés, robaron el cuerpo santo porque no quedan lampreas. El Florindo y Juan evangelista tampoco se ponen de acuerdo sobre el caso mientras recogen sus bártulos de pescar.

lamprea1Sin embargo, este voraz y primitivo pez ciclóstomo es considerado emblemático del galleguismo por su capacidad para dejar en los huesos a sus presas y eso que, sin mandíbulas, no muerde sino que chupa la nutritiva sangre orzamentaria.  Y hubo años como el 1908 en que, según el oficial de marina Sr. Cervera Valderrama citado por el eminente ictiólogo y catedrático Luis Lozano Rey, se pescaron unas 17.000 lampreas solo en el río Miño. Hoy la lamprea tradicional está siendo sustituida por su impostor sucedáneo criado en las piscifactorias de la Junta.

Las estaciones se suceden en la Galicia autonómica. Pero, hoy la tía Benita dos Carallos da la señal de alarma: ¡Veciños, veciños, roubaron o Corpo santo!

¿Conspiración de malvados castellanos españolistas? ¿Prenda de la insaciable plutocracia del maligno otro lado de Piedrafita? ¡Vade retro! ¿Milagro? ¿Lo robaron sus discípulos? ¿Lo han tirado al mar para criar lampreas? ¿Ha resucitado el santo varón para inaugurar un nuevo milenio de despilfarro autonómico, un típico Reich del grelo impasible a las amenazas de la crisis permanente?

El tiempo lo dirá. Aquí la comunión no es de cerezas con el lejano pero querido regusto del amado ausente, como nos contaba Gabriel Miró en su preciosa novela. El Régimen compostelano nos tienta a comulgar con la exquisita carne de la lamprea, pero no la mística de la verdadera Cultura que nace en libertad, sino la domesticada criada y cebada con picadillo de DOGA en piscifactorias compostelanas. La lamprea galleguista, extraña y antiquísima criatura endémica de organización sencilla, pero que según afirma el profesor Lozano es objeto de controversia pues mientras unos opinan que son representantes actuales, más o menos modificados de los antecesores de los peces, otros los creen simplemente formas degradadas por la vida parasitaria.   

 

 

 

 

Armenteira y la magia del Tiempo

 

El aspirar del aire

El canto de la dulce filomena…”

(Cántico espiritual, canción 39ª del manuscrito de Jaén)

 

¿Estamos atrapados en el Espacio tridimensional y el Tiempo lineal? ¿Existe otra realidad además de la conocida por nuestros sentidos? Se trata de uno de los problemas fundamentales de la Filosofía.

¿Por qué Kant decía que Espacio y Tiempo son formas de nuestro modo de conocer la Realidad? Que el sujeto influye en el conocimiento del objeto. Que la Razón a veces nos invita a estudiar cuestiones que no podemos solucionar, ¿O sí? Pero no se asuste el amable lector, que no vamos a debatir ahora sobre los planteamientos epistemológicos de Kant, sino que dentro de las visitas al patrimonio artístico y cultural gallego de las que tan generosamente se hace eco Vosotros, hoy vamos a dedicarnos a hablar sobre el monasterio pontevedrés de Armenteira así como de algunas de las reflexiones que sus famosa leyenda nos plantea.

crucero armenteira_optLa leyenda tradicional del abad gallego perdido en el tiempo es muy famosa. Pero no es la única de este mito que cabe encontrar en la Historia de la Cultura universal. Ni tampoco en España.

El abad Virila del monasterio navarro de San Salvador de Leyre, consagrado en 1057, permaneció absorto durante tres siglos escuchando el canto de un ruiseñor y cuando regresó al monasterio ya nadie le conocía por haber pasado tanto tiempo. Solo algunos recordaban aún la vieja historia que se contaba de cierto abad desaparecido. Lo del canto del pájaro no es anecdótico sino que el llamado lenguaje de los pájaros es una forma de aludir y significar por parte de la Tradición el acceso al Conocimiento espiritual, que, por definición, no cabe aprisionar en las coordenadas espacio-temporales y se trasmite por medio de experiencias místicas y simbólicas.

Este hermoso y sugerente mito ha influido mucho en nuestra literatura. Valle Inclán se hace eco de él en su Aromas de Leyenda:

El Misal donde rezaba aquel santo

Que oía en su rezo el canto de encanto

Del Ave celeste, del celeste Abril

Del Ave que sabe la áurea letanía

De Nuestra Señora la Virgen María

¡Azucena Mística! ¡Torre de Marfil!

Del Ave que sabe la ardiente plegaria

Que el santo eremita de alma visionaria

Abre la sellada puerta celestial…

La importante sura XVIII del Corán, La Caverna, también hace referencia a unos extraños durmientes que experimentan una extraña aventura iniciática en la que se diferencia el tiempo sagrado del profano y en la que se suceden actuaciones aparentemente absurdas pero que no lo son tanto cuando son explicadas.

La leyenda similar de los siete durmientes cristianos de Éfeso es una de las más antiguas del Cristianismo.

Sin olvidar la que emplea  Platón en su célebre reflexión epistemológica del diálogo La República.

quixote cueva montesinosNi menos la extraordinaria que narra nuestro gran Cervantes que experimenta El Quijote en la famosa Cueva de Montesinos situada en el corazón de la Mancha, con la singular aventura del corazón de Durandarte guardado amorosamente por su dama. Una aventura clave, fundamental, para la correcta interpretación esotérica e iniciática de la gran obra maestra de la Cultura española y en la que Don Quijote, como el abad Ero, experimenta un tiempo sagrado, de diferente duración del que viven sus compañeros que quedan fuera de la gruta.

 

Modernamente se especula mucho con la existencia de universos paralelos. La Física actual, en especial la moderna Física cuántica, viene superando los planteamientos de la Mecánica newtoniana. La llamada Teoría de Cuerdas considera la existencia de otras dimensiones, de universos paralelos que explicarían los extraños comportamientos y características de las partículas subatómicas, al hacer que se detecten unos y otras según la dimensión de su vibración.

Existirían los llamados “agujeros de gusanos” que conectan universos paralelos y que podrían explicar las extrañas materializaciones y desmaterializaciones observadas.

¿Es acaso esta teoría una variante científica de las antiguas doctrinas de la Tradición sobre la naturaleza oculta del hombre, el plano astral y los llamados archivos akhásicos?

Sea como fuere, sabemos que ligados a los fenómenos de carácter espiritual o metapsíquico se producen anomalías o interacciones espacio-temporales mientras se manifiestan. También se origina una cierta capacidad de interactuar con la mente del testigo y de otros potenciales para incluso modificar el “escenario” de operaciones o de manifestación para los que lo experimentan. Se generan impactos sobre nuestra mente, de modo que se originan cambios de conciencia entre los que los experimentan y de modo indirecto entre sus allegados y gente en general.

Para nosotros y nuestra forma de entender las cosas en cada momento histórico se presentan como apariciones de dioses, fenómenos paranormales, o incluso presuntas naves espaciales.

 

P1050057 fachada vos_optPero, volviendo a Armenteira, sabemos que en todo monasterio existe una doble organización espacio-temporal relativa. Primero al espacio, su distribución dentro de las diferentes dependencias interiores y lo que hoy se suele llamar ordenación del territorio en el que se enmarca. Y segundo, al tiempo. La regulación o pauta de actividades marcada por su Regla y disciplina interna.

Monjes de Claraval poblaron el de Armenteira en 1164, según Manrique, o en 1151 según Villa-amil, si bien la iglesia que subsiste se erigió en 1181. En ella predomina el románico. Desde tal punto de vista no resulta especialmente singular o llamativo salvo por elementos constructivos semejantes a los de la preciosa mezquita toledana de Valmardón hoy conocida como Cristo de la Luz o la sugerente iglesia templaria de la Veracruz, en el camino de Segovia a Zamarramala. Su construcción denota cierto severo arcaísmo que acaso quepa achacar menos a la antigüedad que a la pobreza de medios técnicos.

Las actividades tradicionales en Armenteira tampoco difieren de las habituales marcadas por la Regla. Sin embargo, la prodigiosa aventura del abad representa una doble violación de tales contingencias materiales. Una especie de liberación como la que señalaban los órficos, quienes consideraban que el cuerpo, el universo material, era la tumba del alma. ¿Qué lección nos ofrece que el piadoso abad salga del templo material para buscar extramuros la experiencia real de la iluminación?

Más allá de toda ortodoxia, dogma codificado o Regla sagrada que puede simbolizarse en el templo material, Ero, Virila, Don Quijote, los durmientes… “vuelan” en busca de su experiencia espiritual, en cierto modo intransferible, salvo lo que se nos permite comunicar gracias a las Artes.

P1050043 claustro 1 vos_optSi bien en todo templo se distingue el espacio y tiempo sagrados de los exteriores profanos, puede decirse que cuando contemplamos estructuras u obras de arte que de algún modo pertenecen al pasado es posible que nos quedemos como Ero, Virila, Don Quijote o los siete durmientes… es decir, en suspenso, fuera de nuestro propio tiempo.

A veces, los templos permanecen como artefactos de significados dudosos o equívocos para el hombre actual, con un funcionamiento de rituales, ortodoxias o liturgias en desuso sino olvidadas o perdidas. Como expresiones de un lenguaje parcial o totalmente desconocido en nuestro presente.

En tal caso, son valoradas por sus valores estéticos y la energía que condensan o trasmiten como principales mensajes.

El verdadero Arte sagrado ha de conmover. Y al viajero que visita Armenteira le surgen diversas preguntas que le han de mover a su propia reflexión, ¿Estamos presos en nuestro propio tiempo? ¿No podemos encontrar una salida para conocernos mejor, para explicarnos el sentido de la Vida, para comprender qué hacemos y sobre todo, qué somos?

Durante la Edad media el devoto pedía el auxilio de la Virgen María como expresaba el rey Sabio en sus bellas Cantigas. Precisamente la CIII, que fuera objeto de la tesis doctoral de Filgueira Valverde, recoge esta leyenda. En otros lugares más lejanos cabe encontrar vías espirituales semejantes: Avalokitesvara, el Buda de la Compasión, generalmente representado con formas femeninas, es quien acude en ayuda del buscador espiritual que la solicita. Y Amithaba, manifestado sobre su cabeza de Iluminado, simboliza la Omnisciencia, el Conocimiento del Noúmeno o de la Cosa en sí.

“Toda ciencia trascendiendo”.

 

 

 

 

Grandes zozobras del capón en su capoeiro

A la llamada a arrebato del agitar de campanas que anuncia el adelanto electoral, sobresaltados burócratas del bipartito, podemitas de igual servicio futuro, espantadizos nacionalistas pilla pilla arrejuntados en heterogéneo rebaño hollan hoy el viejo pazo cerrado do otrora paseara libre, escéptico, arruinado y meditabundo pero con su natural elegancia el marqués de Bradomín.

pazoca_optUnos corren aprestándose a la defensa de sus diezmos y sinecuras entre la flora típicamente gallega de metrosideros y eucaliptos de las antípodas, camelias japonesas, hortensias chinas, dondiegos mejicanos, tuliperos de Virginia, geranios sudafricanos, araucarias del Brasil, abetos pinsapos o españoles sin olvidar los hermosos ginkgos bilobas de hojas de abanico, la exótica especie botánica viva más antigua existente en el planeta, capaz de resistir las fechorías de los políticos y hasta a la misma bomba atómica. Otros se prestan al asalto de los más sustanciosos y arrebañables presupuestos disimulando a la tsiapresca griega manera sus verdaderos fines. Nuevas votaciones pudieran significar nuevos capataces y manijeros para administrar y mantener el pazo, la banca o el cortijo a gusto y beneficio de sus verdaderos amos a los que pocos son capaces de poner cara.

IMGP0950 laberinto _optEl calendario anual, el inmutable orden cósmico borbónico, el ciclo de eterno retorno de estaciones, siembras y cosechas o inocuas votaciones, caciques impunes, alcaldes de monterilla, con sus santos del día, sus carnavales y doña cuaresma, ha sido alterado en apariencia. So pretexto de pernicioso y falaz regeneracionismo, a trancas y barrancas irrumpen otras ideas disolventes, el malvado liberalismo, el noble patriotismo en defensa de la Nación arruinada y humillada por los dinásticos próceres, el jacobinismo subversivo de los nuevos caballeritos de Azcoitia. Gentes descontentadizas e insensible a las grandes conquistas del régimen: instituciones mohatreras, corrupción universal, paro irredento, analfabetismo funcional, alienación masiva, desfalcos y vocación panameña. Osan hablar pestes de los partidos dinásticos aunque algunas de ellas paradójicamente parecen dejar a salvo a la tenebrosa oligarquía borbonera de la que acaso sean actuales o futuros mercenarios o cubre vergüenzas.

espera a la puerta IMGP0967_optNo solo los mareantes y podemitas, en su calidad de tropa del pijerío zarrapastroso disfrazada de desarrapada y preparada por el Poder para ser imaginaria de igual servicio, se aprestan a cumplir la misión asignada de constituirse en renovados domadores y saqueadores del populacho ahora que las cosas pintan feas y los glotones sacamantecas de Berlín y Bruselas exigen más y más sangre. También repelentes criaturas de la Ilustración, malvados librepensadores, desafectos, aliados a simples currantes indignados, burlados y saqueados con el viejo cuento de la reforma, imposible de suyo, del régimen pretenden asaltar a golpe de argumentos y razones los hoy menguantes presupuestos y hacerse con la hacienda, el santo y la limosna, en un crujir y temblar de dientes delictivos.

Un rayo del espantadizo sol primaveral tamizado por la lluvia entre las temblonas hojas de los tilos hiere el sosiego del desvencijado pazo y del mismo orden cósmico borbonero amenazado. Mientras, la Ilustración y las criaturas de la Razón amenazan irrumpir en el viejo y apacible Reino patriarcal de preferentes, ensobrados, gurtelidos, panameños, salteadores de parados en formación, golpistas pedigüeños catalanes, meapilas vascos, saludadores, pujolones, opusdeistas de la pía comisión, carlistas afeitados y agiotistas autonomistas de varia condición.

caponEntre los enseres típicos del pazo destaca el capoeiro que es un banco típico situado junto a la lareira con la particularidad de que, debajo del asiento, enjaulados, engordaban en la inmovilidad, la penumbra, el calor y la ceba, los capones que habían de sacrificarse en vísperas de fechas solemnes y desde luego en Navidad. El adelanto en la llamada a votar ya no va permitir el cebo y engorde de los capones como estaba previsto. Barruntan el cercano degolladero. Se muestran inquietos y espantadizos. Mientras tanto la alquitara oficial destila promesas estupefacientes cuyos vapores aturden al sufrido, escamado e infeliz preferenciado votante.

Todo tiene su rito y el mismísimo Cunqueiro rechazaría estas prisas impropias del señorío de la gente de bien. Sí. Asusta la revolución que se acerca imparable aunque aún no se sabe qué garganta de gente principal, cual ranura de urna cautiva y servil, rajará la afilada papeleta. No hay peligro para la de los próceres. Probablemente, igual que siempre y disimulos aparte, se cebará en la del pueblo más o menos cándido o inocente que les vote. Esas gentes vulgares que no tienen un Panamá donde llevar sus desfalcos, prevaricaciones, sobres ni sisas.

El capón mayor del reino cacarea muy jaque desde su lujoso capoeiro que no tiene sustituto ni menos tartufa sustituta. Pero, por si acaso, no se digna reñir con gallos de enteros atributos. Observa inquieto al amo de la finca quien parece haber decidido sacrificarlo y sustituirlo por las audaces y feroces crías de hordas abigarradas mil razas para completar el trabajo sucio ya realizado.

Entre sus doradas y aromáticas cagarrutas barrunta que pudiera ser que no llegase vivo a Navidad.  ¿O sí?

 

 

 

Una experiencia ejemplar

He tenido la suerte de poder asistir al estreno de la primera obra teatral del conocido novelista Juan Mariñas, en la que también interviene como actor de singular vis cómica, con dirección de Luis Vivanco. Completaban el elenco representando con gran profesionalidad y brillantez sus papeles, Isabel de Toro y Paco Alvarellos.

cartel obra mariñasHemos de resaltar el gran mérito que supone esta representación reconocido así por el numeroso público que abarrotaba la sala en lo que ha constituido un importante éxito que esperemos permita nuevos logros en su carrera como artista.

En la misma línea de las tan conocidas de Orwell o Huxley, la de Mariñas es una obra muy crítica con el tenebroso panorama totalitario que parece que nos espera a la Humanidad de continuar el presente devenir.  El asunto es verdaderamente dramático pero Mariñas tiene el acierto de darle un continuo toque de humor que hace agradable y amena la trama pese a lo sombrío de lo que cuenta. Recuerda un poco la misma línea del clásico eslogan de La Codorniz de “Tiemble después de haber reído”.

La obra nos presenta con precisión y buen criterio muchos de los instrumentos de todo tipo que hacen posible el despotismo incluidos la manipulación mental, el sometimiento a un trabajo agotador además de embrutecedor, la represión sexual o la falta de autonomía personal, incluso en el mundo de la alimentación. Así, los defensores del cultivo de huertos ecológicos son perseguidos por el Poder en calidad de terroristas. ¿Exageración? No tanta si, por ejemplo, recordamos las represalias de los grandes monopolios y de sus gobiernos títeres contra los que intentan promover mayores cotas de independencia P1200858 detenergética, una dieta más sana o un cierto control de los abusos farmacéuticos que condicionan y de algún modo incluso corrompen el ejercicio de la profesionalidad en tales ámbitos.

La obra defiende una cierta idea libertaria en el sentido de intentar preservar la dignidad humana de los abusos de un Estado megalomaniaco, controlador hasta la náusea, totalitario, despótico, enemigo radical de la libertad.

Al cabo, se explican en tono de humor un conjunto de armas poderosas dirigidas al sometimiento de las personas en las líneas ya explicadas por un Le Bon o por el siniestro Goebbels.

Si el tema es actual, las propias peripecias anteriores al estreno son la mejor prueba de que no podemos tomarnos la cuestión a broma. El despotismo ya campa a sus anchas aquí en Galicia y trata de ningunear lo que no le gusta al Poder. En efecto, P1200860el estreno ha sido ninguneado. Para que le permitieran ser estrenada la obra ha tenido que ser traducida forzosamente al gallego, con lo que pierde mucho público potencial amén de su frescura e identidad originales. Sin esta censura e imposición seguro que la obra podrá tener repercusión en el resto de España.

Pero el logro final nos enseña que con valentía, inteligencia y tenacidad se puede resistir. La conducta humana se apoya en la inteligencia y la voluntad. El Poder trata de debilitar y corromper a ambas. Es nuestro derecho y nuestro deber resistirse. Como ha hecho Juan Mariñas.

Mi admiración y enhorabuena.

 

Estreno teatral de Juan Mariñas

El viernes 8 de abril a las ocho y media de la tarde se estrena en La Coruña la última obra de Juan Mariñas, en la que también interviene como actor.

cartel obra mariñasEsta vez no se trata de una novela sino de una obra teatral de importante contenido, pleno de actualidad, en la que el joven pero gran narrador coruñés demuestra una vez más su sentido del arte comprometido con lo humano y nos invita a una reflexión sobre lo que pasa, lo que nos pasa y lo que estamos abocados a que nos pase si las cosas siguen como van.

Un acontecimiento cultural que se estrena después de salvar importantes dificultades para vencer el creciente despotismo de la nueva censura y que estamos seguros tendrá una singular repercusión al menos entre los espectadores y ciudadanos más sensibles.

Muy recomendable.

 

El esperpéntico caso del obrero del  futuro.

Viernes 8 de abril a las 20 horas 30 minutos.

Centro Cívico de Los Mallos, avenida de Arteijo 147, La Coruña. 

Entrada,  5 euros (De la recaudación de esta sesión se beneficiará una entidad benéfica).

 

 

 

 

 

Basura galleguista

Una muestra más de la onerosa incompetencia galleguista se puede admirar en el actual Concello A Coruña, en épocas mejores basura 2_optanteriores conocido en toda España como Ayuntamiento de La Coruña.  El alcalde, que no rebuzna de balde como ya nos advertía Cervantes, además de déspota está demostrando ser un inepto rodeado de otros semejantes. Otra prueba de lo que digo la ofrece esta gloria de la cartelería galleguista basurera municipal.

El lector puede admirarla y juzgar por sí mismo en estas fotos tomadas esta misma tarde en la emblemática plaza coruñesa de Pontevedra.

Los carteles se encuentran redactados en lengua burocrática galleguista oficial sin duda bajo la supervisión de los oportunos correctores y traductores lingüísticos que tratan de exterminar el uso del español y le salen al sufrido contribuyente por un Potosí y el pretendido control de toda basura 2 detalle auna caterva de asesores y asesoras municipales.

basura 2 detalle bPero tanto galleguismo presenta un fallo lógico. Puede que producto fatal de tanta mareante marea que tiene a los nuevos aprendices de próceres mareados al nunca imaginar verse mandando cosas en una ciudad española importante por muy mareada y venida a menos que esté como para votarles.

Es todo un enigma. Una auténtica inquietud que tiene a los ciudadanos supervivientes de la antigua capital gallega liberal en plena zozobra. En un sin vivir.

Una cuestión dramática: ¿Qué hacer en Setiembre?

Los podemitas defenderán la cosa aduciendo que bien mirado se trata de una ingeniosa manera de reducir el monstruoso déficit municipal pariendo años de once meses, lo que permite que cunda un poco más el presupuesto anual. Al final es posible que la burocracia y asesores a las órdenes del alcalde mareante y mareado al cabo sustituya los cartelitos, encargando otros nuevos con sus correctores lingüísticos oportunos y aumentando el déficit municipal.  ¡Será por pasta!

 

 

La santa Compaña

 

                                                                                 Entre las nueve y las diez

                                                                                 Deja la noche para quien es

 

De lo que no se puede hablar mejor es callarse” nos advierte Wittgenstein en la contundente proposición que cierra su famoso Tractatus. Pero esta vez no vamos a hacer demasiado caso a don tractatus rev occidenteLuwding porque si no apenas podríamos hablar de nada.  Bien por las dificultades epistemológicas de acceso al conocimiento. Bien, (o mal), por razones más pedestres como son la casi censura objetiva y subjetiva con que se suelen tratar ciertos temas en España. Baroja decía que el éxito rápido no se puede conseguir más que adulando al público. Es decir, mintiendo.  Sin embargo, como acostumbro y los lectores de Vosotros merecen, voy a exponer aquí lo que pienso.

Así, en las líneas siguientes propongo al amable lector una breve revisión de uno de los mitos gallegos más famosos, considerado como mera superstición por los racionalistas a ultranza, el de la Santa Compaña. Cuya interpretación constituye todo un desafío epistemológico.  Quizás lo primero que cabría decir es que aunque se trata de una de las joyas de la Antropología gallega no es un hecho diferencial. Con variados aspectos formales o de detalle, de un modo u otro, se encuentra presente como una invariante de la Cultura universal en relación con la muerte.  Un mito, decían los griegos, es la expresión de una realidad espiritual que lo trasciende.  Sin embargo, modernamente no es esa la acepción dominante. Nuestro Ortega sostenía, a mi juicio de modo errado, que el mito era enemigo de la ciencia. Digo de modo errado porque para entenderlo es preciso separar la realidad del fenómeno de la forma o expresión contingente que pueda adoptar en las diferentes sociedades y culturas y de la interpretación que se hace del mismo según las creencias religiosas o intelectuales dominantes.

Modalidad de un mito universal

Relacionado de modo muy estrecho con el mito gallego de la Santa Compaña se encuentra el asturiano de la Buena Gente o Huestia, término que viene de hueste, ejército, compaña, en este caso de fantasmas. Pero ya el considerado padre de la lengua española como idioma culto, el riojano Gonzalo de Berceo, se hace eco de una variante de esta tradición en uno de los milagros de Nuestra Señora, el relacionado con Teófilo. Y también es frecuente con alguna variante en otros lugares de España. Y de un modo más genérico se asemeja a otros muchos de gran valor estético con notable influencia en la Historia del Arte: así por ejemplo, el comendador que en cuerpo astral invita a Don Juan a acompañarle, las huríes coránicas que reciben a los caídos de la guerra santa. Las valquirias de mitos nórdicos que recogen a los guerreros muertos en combate como ilustraba musicalmente Wagner en su famosa cabalgata de la segunda entrega de la Tetralogía de los Nibelungos. O la variante de Eros y Tanatos, el Alma rescatada de la Muerte por el Amor del bellísimo e inspirador mito de Orfeo.

quixote 11_optTambién los cortejos astrales retratados por nuestro gran Cervantes en sendos pasajes de El Quijote: En la cueva de Montesinos con el cortejo de Belerma y el corazón de Durandarte. Mito que, por cierto, tiene una imitación gallega en la vida real: al igual que Belerma, Juana de Vega, la viuda de Espoz y Mina, también guardaba el corazón de su esposo metido en un cofre. Otro más, cuando don Quijote ve la procesión del mago Merlín y le explican qué debe hacer para desencantar a Dulcinea. O cuando acomete a los disciplinantes que escoltan un cuerpo muerto desde Baeza hasta Segovia. Trasunto evidente de un conocido hecho histórico, el traslado del cadáver de San Juan de la Cruz.

Para terminar esta breve relación, otra variante literaria: Después de una noche tenebrosa, Espronceda también hace vivir su propio entierro a El estudiante de Salamanca: “Era más de media noche…los vivos muertos parecen, los muertos la tumba dejan…”

Dentro de la Arqueología española cabe entender también que quizás muchas de las figuras de la Fraternidad de Elo, anterior al Cristianismo, como las descubiertas en el zigurat natural de Montealegre (Albacete) pudieran representar alguna forma de cortejo o procesión astral relacionados con antiquísimos ritos mesopotámicos, introducidos en España por el pitagorismo.

Versiones gallegas del mito

 Entre las descripciones o interpretaciones personales relativas a la Santa Compaña, que pueden presentar diferentes variantes más o menos de detalle, podemos traer aquí la de Claudio Cuviero escrita a finales del XIX y basada en sus recuerdos de la niñez:

“Hay una hora en la noche, la más triste y fatídica; en ella los espíritus, fantasmas y visiones dejan sus ocultas moradas y vienen a este mundo a expiar sus culpas, bañando de terror las mentes de los sencillos labradores. Esta hora está entre las nueve y las diez. De aquí el adagio gallego que tan bien observan los hijos del país.

                                              Entre las nueve y las diez

                                             Deja la noche para quien es

Y, en efecto, poco después de las nueve, empiezan a distinguirse en lontananza multitud de luces que, pausada y majestuosamente, caminan sin rumbo ni dirección fija.  Apenas estas luces se divisan en la aldea, cuando un pánico terror se apodera de todos los vecinos; ciérranse las ventanas, atráncase las puertas, cada uno se encomienda al santo de su mayor devoción y entre  la consternación y espanto general escúchanse las voces de: ¡A Compaña! ¡A Compaña!

Motivo hay, efectivamente para una tan grande confusión, porque las que llevan aquellas luces son almas en pena, que después de haber entrado en la iglesia de donde toman la cruz y el escano (peto de las ánimas) empiezan a vagar por los contornos, penetran en las habitaciones, se apoderan de las personas dormidas, las sacan por el ojo de la cerradura, y entregándoles un hacha de cera, las hacen acompañar a la lúgubre procesión. Si, por acaso, en su tránsito, encuentran alguna persona que no haya tenido la precaución de echarse en tierra fingiéndose muerta, se apoderan de ella y entregándole un hacha la obligan a formar parte del acompañamiento”.

Otras versiones recogen que la doble hilera procesional acompaña a cuatro porteadores de un féretro vacío aún pero en el que se puede identificar la figura del próximo fallecido en cuerpo astral.

Dentro de los ritos antropológicos tradicionales gallegos relacionados de modo muy estrecho con la muerte, además del de la Santa Compaña, destacan también otros no menos populares, así las procesiones de ataúdes como las de Santa Marta de Ribarteme o las mortajas del Nazareno en la Puebla del Caramiñal. En la primera, dedicada a la hermana de Lázaro el resucitado, los “ofrecidos” incluso son transportados dentro de los féretros ellos abiertos, por sus deudos. En la del Nazareno, los ataúdes son llevados por los devotos y el “ofrecido” va detrás del féretro. De color blanco en el caso de los niños, sobre la cabeza de su madre o padre.

sudario_optCreo que estas tradiciones rituales más o menos deformadas se pueden encuadrar dentro de la llamada magia simpática. Se pretende evitar con ellas que el cortejo de la Santa Compaña, considerado maléfico sino terrorífico, se lleve al posible difunto en el féretro pues ya lo hacen por ella otros agentes bienhechores o más afines por amistad o parentela al que pudiera fallecer. Sin embargo, estas manifestaciones populares tradicionales acaso puedan ser reminiscencias o deformaciones, de las antiguas ceremonias litúrgicas iniciáticas propias de las antiguas escuelas de los Misterios o ciertas órdenes monásticas en la que los recipendiarios han de morir y renacer simbólicamente a una nueva vida, en pseudo tumbas que tanto abundan en antiguos templos o monasterios prerrománicos y románicos.

También cabe relacionar estas procesiones o las de la Santa Compaña con las de Semana Santa donde los nazarenos o cofrades con sus capirotes y uniformes asemejan manifestaciones en el plano material de cortejos de otros diferentes planos. Pero en su origen simbólico el Camino de Santiago es una procesión de estrellas, La Vía Láctea. Y para la tradición griega las almas heroicas se convierten en estrellas. Otra s and 3_optversión mitológica sostiene que primero junto al cabo Ortegal, en san Andrés de Teixido, y luego, una vez reelaborada por el Cristianismo, en Compostela estaba una entrada al “inferos”. Sea como fuere, ciertos clarividentes, explican que en san Andrés habría una especie de hospital de almas en espera o transición, de donde vendría las creencias en que allí va de muerto quien no fuera de vivo o en que durante la peregrinación al santuario hay que tener cuidado de no pisar lagartijas, culebras u otros reptiles no fueran a ser manifestaciones del alma de algún desorientado galleguista en busca de redención.

Como puede verse existe una gran semejanza con el hilozoísmo como concepción del mundo: la generalización de la idea de la vida a todos los seres. El intento de referir a un origen psíquico el conjunto de las cosas y de los fenómenos naturales. El mito de la concientización progresiva del Todo a través de la evolución creciente de sus criaturas desde el mineral hasta el ángel. En las bellas palabras de un soneto del poeta trágico portugués Antero de Quintal: ¡Almas en el albor de la existencia; despertaréis un día en la Consciencia; y flotando, ya puro pensamiento; veréis caer deshechas, lentamente; las vanas formas que creó la mente; y acabará, por fin, vuestro tormento!

Un fenómeno con explicación metapsíquica

¿Qué fenómeno es el que se trasmite con el mito de la santa Compaña? Lo que se expresa es un fenómeno metapsíquico: la experiencia de la percepción del plano astral por personas en estado de hipersensibilidad que puede hacerse más general mediante una persona dotada de facultades mediúmnicas o especiales. Esta percepción astral se asocia a la muerte. Cosa que enunciada así, tan de sopetón, puede mover a incredulidad sino sonrisa suficiente del lector más racionalista, que no investigador ecuánime racional. Pero este tipo de fenómenos han sido estudiados por muchos científicos de talla internacional, que en un principio trataban de demostrar que se trataba de fraudes o supercherías, hasta darse cuenta que dicha hipótesis del fraude bien pudiera explicar algunos, o muchos, casos pero no todos. Así, por ejemplo, entre otros, Sir William Crookes, descubridor del elemento químico talio, el naturalista Russell Wallace, Geley, el reverendo Stainton Moses, el astrónomo Flammarion, el alienista Lombroso, Oliver Lodge o el Profesor Richet, catedrático y Premio Nobel de Medicina de 1913. Este notable y valiente profesor de Fisiología en la Sorbona dedicó gran parte de su vida a la investigación de estos fenómenos extraños que el bautizó con el nombre de metapsíquicos. Sin embargo, el término Metapsíquica que voy a seguir utilizando comenzó a ser sustituido desde el congreso de Utrech en 1953 por el más conocido hoy de Parapsicología, empleado en Alemania.  Se pretendía desligarlo etimológica y simbólicamente de la metafísica para mejor resaltar lo empírico o fenomenal.

richet metapsiq_optEl doctor Richet define la Metapsíquica como la ciencia que tiene por objeto los fenómenos mecánicos y psíquicos debidos a fuerzas que parecen inteligentes o a potencias desconocidas latentes en la inteligencia humana. La Metapsíquica puede ser objetiva y subjetiva: La primera menciona, clasifica, analiza ciertos fenómenos externos, perceptibles por nuestros sentidos, de naturaleza mecánica, física o química, que no dependen de fuerzas conocidas en la actualidad y que parecen tener carácter inteligente. La Metapsíquica subjetiva estudia los fenómenos que son exclusivamente intelectuales. Estos se caracterizan por la noción de ciertas realidades que nuestras sensaciones o han podido revelarnos. Ocurre cual si poseyéramos una facultad misteriosa de conocimiento, una lucidez que nuestra clásica psicología de las sensaciones no puede todavía explicar. Richet propone el nombre de criptestesia para esta facultad de naturaleza desconocida. La metapsíquica subjetiva es interna, psíquica y no material. La objetiva es material y externa. A veces el límite entre unos y otros fenómenos resulta incierto. Los fenómenos subjetivos suelen ser mejor admitidos que los de la Metapsíquica objetiva que resultan más incoherentes con los paradigmas científicos dominantes.

Richet asegura que está establecido, es decir no es una simple hipótesis sino un hecho, que: “existen vibraciones o fuerzas en el Universo que conmueven nuestra sensibilidad y determinan ciertos conocimientos de la realidad que nuestros sentidos normales no han podido dar”. Richet descubrió, gracias a sus propias experiencias durante décadas como profesor e investigador, al menos cuatro importantes fenómenos: Criptestesia. Telequinesia. Ectoplasmia. Premonición.

La Criptestesia o lucidez de los antiguos es la facultad de percepción diferente de las facultades de conocimiento sensoriales normales.

La Telequinesia es una acción mecánica diferente de las conocidas que se ejerce sin contacto, a distancia, sobre objetos y personas, en ciertas condiciones.

La Ectoplasmia o materialización de los antiguos autores es la formación de objetos diversos que generalmente parecen salir del cuerpo humano y toman la apariencia de una realidad material, como ropajes, velos, cuerpos vivos…

La Premonición es una variante de la criptestesia, la capacidad de conocer fenómenos o hechos futuros, en consecuencia la facultad de adivinación, y una de las más difíciles de explicar.

Estas definiciones están recogidas de su Tratado de Metapsíquica de 1922, versión española de Editorial Araluce, prologada por el Doctor Ferrán, que constituye uno de los más importantes tratados científicos sobre este tema.

El mito gallego de la Santa Compaña tendría aspectos metapsíquicos tanto subjetivos como objetivos.

Interpretaciones eclesiásticas

La Antigüedad tenía noticias de la existencia en el hombre de muchos principios y cuerpos diferentes. Tal era la creencia de los zorastrinos, la de los egipcios y la de los griegos. También parece encontrarse en la iconología sumeria con sus conocidas e inquietantes figuras aladas. Y desde luego en la Iglesia Católica primitiva, sin olvidar el priscilianismo, aquí en Galicia.

Un moderno gran investigador de estos fenómenos, Sir Arthur Conan Doyle,  autor de la famosa saga del investigador Sherlock Holmes, médico, estudioso del mundo del esoterismo, achaca a la ignorante beatería hipócrita dominante los ataques del clero cristiano que sacrifica el Conocimiento al Poder ya que “es sorprendente que al leer los primitivos escritos de los Padres de la Iglesia, hallemos que éstos poseían ya completamente el conocimiento psíquico y de las ciencias psíquicas. Los cristianos primitivos vivían en íntimo y familiar contacto con los seres invisibles, y su fe absoluta y constante se fundaba en el conocimiento positivo y personal que adquirían con dicho contacto”.

Sin embargo, la Iglesia Católica cuenta infinidad de casos, entre ellos:

San Agustín en La ciudad de Dios habla de un caso de desdoblamiento en forma animal el del padre de Prestantius. Este había comido un alimento envenenado y quedó como dormido varios días sin que fuera posible despertarle. Cuando despertó al cabo de varios días relató lo que creía haber soñado. Se había transformado en caballo y había estado llevando provisiones a unos soldados a Rhetia, dando detalles que se pudieron comprobar.  San Agustín trata de explicar el hecho: no creo que sean demonios. “Más bien creería que en este hombre el elemento de la imaginación que se transforma en fantasmas, tomaba el aspecto de las cosas exteriores, bajo la acción del pensamiento o de los sueños, y aunque incorpóreo revistiendo con prontitud maravillosa la imagen de los cuerpos, creería digo que este elemento, cuando apariciones_optlos sentidos permanecen amodorrados o cerrados puede de manera que no se explica, presentarse a los sentidos de otro con forma corporal. Así mientras su cuerpo yace en cualquier parte, viviendo aún, pero con los sentidos encadenados más fuertemente que durante el sueño, el fantasma de su imaginación, incorporado, por decirlo así a los rasgos de cualquier animal, aparece ante los sentidos de otras personas, y el mismo se ve, como se ve en los sueños, llevando fardos bajo aquella forma…” (Lib, 18, c23)

El papa san Clemente celebraba misa en Roma cuando de pronto pareció que se durmió con profundo sueño, que duró tres horas. Cuando despertó dijo al pueblo que por orden de san Pedro había ido a Pisa a consagrar un templo. Todos los fieles le habían visto en Pisa durante el oficio que se había celebrado el mismo día y a la misma hora en que dormía en Roma.

En 1571, san Francisco Javier se hallaba en un navío que iba del Japón a China y que fue sorprendido por una tempestad terrible. Quince hombres que habían bajado a una chalupa fueron arrebatados y desaparecieron. Cuando el temporal amainó, la tripulación se preocupó por el bote, pero san Francisco Javier que estaba en oración les dijo que no se preocuparan, puesto que aparecerían pasados tres días. Efectivamente, así fue. Rescatados los desaparecidos, indicaron que no habían tenido miedo porque el santo había estado todo el tiempo con ellos, guiando la pequeña embarcación. La tripulación del navío también aseguraba que éste no había abandonado la nave en ningún momento.

También es conocido, e influyó en su posterior canonización, el desdoblamiento astral de San Alfonso María de Ligorio que le permitió asistir a la muerte del Papa Clemente XIV en Roma mientras permanecía en Nápoles.

Para explicar estos extraños fenómenos más allá del recurso al milagro se barajan por la Iglesia dos hipótesis:

Los partidarios de la bicorporeidad real o desdoblamiento, que admiten que el alma se puede separar del cuerpo, alejarse de él y aparecer lejos, tomando la materia del medio ambiente para constituirse un cuerpo que es exactamente el doble del que permanece inanimado.

Los partidarios de la representación, la mayoría, que creen que el alma no abandona jamás el cuerpo sino en la muerte, y que es un ángel el que toma las apariencias del cuerpo para ejecutar por sí mismo los actos que se atribuyen a la fantasma. También puede darse el caso que el individuo se traslade en cuerpo y alma, y entonces es el ángel quien toma su lugar como durmiente.

El primer caso coincidiría con las ascentrales técnicas y prácticas chamánicas de desdoblamiento inducido, en este caso de los chamanes, de carácter voluntario. De modo semejante el místico extático sumido en el sueño del éxtasis permanece inerte con apariencia de muerte, mientras que en otra parte aparece vivo y ocupándose del cumplimiento de su misión. El alma tendría la facultad de separarse del cuerpo mientras el éxtasis durase. Tal vez los místicos alcanzan la visión de este otro plano dimensional cuando hablan de ser trasportados al tercer cielo (San Pablo) o a la séptima morada (Santa Teresa) por citar algunos famosos dentro del ámbito del Cristianismo auque el fenómeno de la Mística sea universal. La antes citada Santa Teresa de Ávila estuvo a punto de ser enterrada viva en cierta ocasión durante un éxtasis experimentado durante su juventud en el que parecía muerta. ¿Por qué no muere, si no está el alma? Porque no se habría separado totalmente del cuerpo permaneciendo unido a él de forma sutil. Para algunos autores cristianos hay que distinguir entre alma y espíritu. Se llama espíritu cuando tiene conciencia de su elevación y de las maravillas que Dios ha obrado en ella, cuando se purifica, se separa de la tierra para vivir hacia Dios. Se llama alma cuando se une a su cuerpo para animarle para conservar en él su vida vegetativa y animal.

Constitución del hombre

doble etereo_opt¿Cómo está constituido el hombre? Evidentemente del cuerpo material o bioquímico. Pero ¿existen más cuerpos? Las religiones establecen que existe también un alma o espíritu, que según algunos autores incluso sería pesable en determinadas condiciones. Una curiosidad: según experiencias del Doctor Duncan la diferencia de peso observada en el momento de la muerte del hombre sería de unos 60 o 70 gramos.

Las escuelas y concepciones esotéricas sostienen la existencia de una especie de intermediario entre uno y otro que está en comunicación con ambos.  Tal sería el Ferner de Zoroastro, el Zelén de Ruach de los cabalistas, el nefest de la Biblia, el arqueo de Paracelso, el periespíritu de los espiritistas, el cuerpo astral de teósofos y alquimistas…

Ahora bien, este elemento intermediario también puede dividirse a su vez según las diferentes escuelas esotéricas. Suelen dividir esta tipología ternaria a su vez en otras tres de las que sus límites contiguos se solaparían dando lugar a una constitución septenaria del hombre. La doctrina de la multiplicidad de cuerpos, vehículo cada uno de un alma ya era defendida por Prisciliano y en general por la Gnosis. Dentro de esta visión antropológica las almas irían descendiendo cada una en su plano hasta cada vez mayor grado de materialización.  Tras la muerte, el proceso sería contrario, si bien afectado por la metempsicosis. Por ello los priscilianistas negaban la resurrección de los cuerpos como defiende el Cristianismo oficial. Según Murguía el priscilianismo arraigó en Galicia gracias a la tradición panteísta celta, cosa que objeta Menéndez Pelayo, creo que con razón, en el sentido de que el segundo era materialista y el primero de orden idealista pues la materia era obra defectuosa de un demiurgo malo.

cuerpo mental_optAhorro al amigo lector la  farragosa enumeración de los distintos términos con los que cada escuela los designa porque nos importan más los fenómenos que sus teologías. Pero, a efectos descriptivos para la mejor comprensión del fenómeno, adoptó aquí la siguiente clasificación según el nivel de materialización y supervivencia de cada cuerpo que resulta vehículo de manifestación en su plano correspondiente del superior: Cuerpo físico. Doble etéreo. Cuerpo astral. Cuerpo mental. Cuerpo causal.  Cuerpos espirituales superiores o de alta vibración, inaccesibles a la investigación empírica. Según la terminología de los teósofos el espíritu sería el cuerpo mental y el alma el cuerpo astral. El cuerpo glorioso llamado así por San Pablo sería la combinación de cuerpo astral y cuerpo mental.

El doble etérico se disuelve pocos días después de la muerte del cuerpo físico. Por eso no se deberían incinerar los cadáveres hasta al menos pasados tres días desde el fallecimiento. El cuerpo astral, que posee forma humana, se mantiene en su plano durante mucho más tiempo. El cuerpo mental es una especie de aura especialmente brillante en la cabeza.  Al parecer, el Dr. Baraduc lo habría fotografiado en forma de bola luminosa. El cuerpo causal no parece poseer forma definida ni se ha podido fotografiar. Sería la frontera de las manifestaciones perceptibles por el presente conocimiento humano.

¿Qué es lo que se “vería” en la Santa Compaña?

Es difícil contestar a esta pregunta y siempre nos podrá quedar una duda razonable. Los científicos metapsíquicos, una vez descartado el fraude o superchería como el de los monjes rijosos del monasterio de Cornellana, aludirían a los ectoplasmas como realidad experimental.  Son muchos los casos conocidos. flam 1_optA lo largo de decenios, Camilo Flammarion recogió varias decenas de miles de los que publicó una vasta selección en su famosa trilogía La Muerte y el Misterio, editada en España por Aguilar. Esto parece claro.

Pero a su vez estos ectoplasmas pueden ser cuerpos de otros cada  vez más sutiles como en una especie de muñeca rusa, envoltorio de otros más internos. Para los cabalistas cada mundo superior está contenido en el inferior como dechado e imitación, y es influido y regido por el superior. En el conjunto impera la ley divina o la inmediata presencia de Dios, la Schechinah.  El hombre terrenal es el microcosmos. El cuerpo es la envoltura del alma. El investigador Durville, entre otros, mediante hipnosis profunda ha realizado experimentos de progresivo desdoblamiento sucesivo. Una conclusión es la sorprendente exteriorización de la sensibilidad.

Aquí lo que nos interesa es el vehículo etéreo que serviría de primer plano a la conciencia post mortem y la cuarta dimensión del espacio. Este mundo o plano astral es el en el que los teósofos colocan la primera actividad de la conciencia tras la muerte. Es muy probable que en el cortejo astral que da lugar al mito de la Santa flam 2_optCompaña lo que se perciba sea una manifestación de cuerpos astrales y mentales.

Pero la Santa Compaña tiene un cierto componente de terror maléfico.  No exento de paradoja. En efecto. Algunos clarividentes consideran el proceso de la muerte como un nacimiento a otro plano diferente de existencia. Así los cuerpos sutiles del moribundo después de abandonar el cadáver serían recibidos para ayudarle y confortarle en ese trance por los cuerpos astrales de familiares o amigos de modo semejante al modo en que el bebé es recibido por los asistentes al parto.  A este fenómeno se achacaría el frecuente aparente delirio de muchos moribundos que, ante la incredulidad de sus acompañantes, pretenden ver junto a sí a personas allegadas ya fallecidas que vienen a acompañarle y asistirle en el trance de la muerte.

¿A qué se debería este aspecto maléfico de la Santa Compaña? Aquí si creo que cabría hablar de superstición debido al miedo inculcado por la religión tradicional que subordina el Conocimiento al Poder.  La ignorancia es madre de temores. En la Tradición tibetana se leen directrices de su famoso Libro de los Muertos flam 3_optpara evitar que los cuerpos sutiles del recién fallecido no se extravíen en el plano astral y en la medida de lo posible se libren de otra etapa en la rueda de las reencarnaciones. Otras tradiciones hablan de un llamado círculo del espanto dentro del plano astral. Una especie de pandemonium monstruoso que rodea el globo y que debemos franquear. Formado por el entramado de pasiones incontroladas de la humanidad, el cuerpo astral de los suicidas y por entes astrales retenidas en su evolución espiritual. En el Libro de los Muertos del antiguo Egipto se encuentra la confesión a Maat, diosa de la Verdad, en la que el difunto hace una declaración de no haber vulnerado la Ley Moral. Con su cabeza de perro o chacal, Anubis hace las veces de dios psicopompo, del mismo modo que Fausto recoge un perro negro que luego resulta ser Mefistófeles. También cabe recordar las diferencias de percepción o interpretación de las Noches de Walpurgis en ambas partes de la obra de Goethe. Mientras la Walpurgis medieval, de influencia eclesiástica, aparece como grotesca y maléfica, la de evocación clásica despliega los valores estéticos de la mitología griega, donde Eros se muestra como dador de Vida.

En todo caso, la Metapsíquica nos puede ayudar a conocernos mejor como microcosmos dentro de un macrocosmos más amplio del que formamos parte. Y además que la Metapsíquica también el Arte y  la Cultura.

Interpretación desde la Cultura

He aquí otra vez la gran cuestión. La Cultura no como erudición sino como forma de liberación humana. mercurio y las tres diosas_optLos admiradores de la antigua civilización clásica deberíamos recuperar los tiempos de Eros y Tanatos, de los antiguos mitos sobre la naturaleza del alma, del Amor que nos rescata de la muerte. Así, el simbólico desencantamiento de Dulcinea o superación del mundo de la materia, la Dama que el enamorado caballero Don Quijote debe rescatar para recuperar su verdadera forma y naturaleza. El tiempo a-histórico en que Orfeo el civilizador y dador de Cultura atravesaba el Hades en busca de Eurídice en una de las aventuras cenitales de la Cultura occidental que más notables logros estéticos ha logrado inspirar. Acaso no sea casualidad que la ópera moderna como renovación de los antiguos dramas sacros nace en el palacio del duque de Mantua con una representación ideada por Claudio Monteverdi sobre el mito de Orfeo. Luego la joya conmovedora de Gluck, pionera del leit motiv wagneriano, o la de Haydn  entre otras, ligadas a la renovación musical y estética. O la reelaboración mozartiana del mito órfico combinado con el eleusino en La Flauta mágica. El mito del rescate por amor: Proserpina, Eurídice o Pamina y Dulcinea, simbolizan al alma, la Dama del caballero.

Y es que necesitamos revivir los planteamientos éticos adornados de los mayores logros estéticos de la Cultura occidental. De los mensajes de muchos de sus más grandes autores. Pero las culturas y las formas cambian con los tiempos. Para muchos gallegos de hoy el mito de la Santa Compaña es cosa de un pasado remoto y supersticioso que conviene arrumbar. El pertinaz “aparecido” que le estropeaba el negocio al simpático bandido Fendetestas en su corredoira atajo y a quien éste quería llevar con la “Buena gente” sería cosa de otra época superada hoy por la modernidad de los peajes de AUDASA. Aquí en Galicia, al igual que en el resto de España, lo que hoy mola es la moda anglosajona del llamado Halloveen, que mueve dinero, comercio de máscaras y cachivaches o festejos lucrativos. No se trata de la negación materialista de la espiritualidad o de la supervivencia del alma, sino simplemente de su frivolización, de su adaptación a la mentalidad infantiloide del nuevo ciudadano disfrazado que vive sin vivir en él, feliz votante a lo que le digan en la inopia de esta civilización deshabitada. Acaso tenga razón Rene Guenon cuando sostiene que la nuestra es una civilización sin metafísica  y por eso yace en crisis permanente. La crisis espiritual que es la madre de todas las demás, incluida la estética, la política o la económica.

Mas tales cosas parecen relegadas en este siglo tan frívolo, tan renovadamente supersticioso, tan cobarde e incapaz de mirar a la muerte cara a cara, en el que tomar en serio la metapsíquica, las otras dimensiones de la existencia, la metafísica, se considera algo anticuado, o propio de gente desatinada con ganas de fastidiar, enturbiar la ejemplar Feliz Gobernación del Régimen o simplemente dar la nota porque no pillan subvenciones.

 

Artículo publicado en el número 5 de la revista Vosotros

 

 

Nuestra Señora de los sobres

Un amigo bien informado y nada beato, residente en La Coruña, la vieja ciudad liberal española que perdió su nombre a zarpas de la carcundia compostelana, me acaba de remitir el humorístico pero ilustrativo texto que copio a continuación:

Nuestra Señora de los Sobres también es conocida popularmente en La Coruña como de la Mordida. Su devoción especialmente entre los píos próceres y fuerzas vivas ha crecido mucho en las instituciones locales y regionales de estos Católicos reinos, amoscados por el declive de las creencias bipartidistas borbónicas heredadas de nuestros antepasados. Tanto que algunos ya están buscando junto con el pitoniso de guardia, nuevo oficio de augur destripador de encuestas como antes de pájaros, si resultara o resultase conveniente sustituir a la vieja y achacosa patrona de la Virgen del Rosario, compartida por los gaditanos, por esta otra mejor adaptada a las nuevas mañas y tecnologías de nuestro propio I+D+i.

n sra mordidaEn efecto, aunque con la ventaja de estar acomodada a los nuevos tiempos, su leyenda es parecida a la de las otras infinitas vírgenes que lucen en cada pueblo de España, antigua tierra de conejos y por lo que se ve también de vírgenes enterradas por la morisma a la espera de ser descubiertas por el pastorcito de turno. En este caso el ingenuo y bondadoso pastorcillo al que se le aparece la venerada imagen de Nuestra Señora de los Sobres se llamaba Luisito Bárcenas y cuidaba el reato de su malvado amo, un tal Mariano, tipo mal encarado, estirado, incrédulo y de duro corazón, paleo-marxista de casino provinciano hoy afincado en la Corte, de los que sostienen que lo que no es economía es engañosa superestructura. Un cacique que no quería hablar más que de dinero y de cuentas de economías. La pasta, el parné, es lo único importante según su latiguillo inconmovible.

Tipo incrédulo no hacía caso cuando Luisito le decía que, igual que a San Isidro unos ángeles le araban la tierra mientras rezaba, a él le llegaban sobres celestiales que permitían que la alcuza del tesoro cortijero siempre permaneciera llena para así poder mantener la juerga, mientras, eso sí, aumentaba y aumentaba la deuda nacional hasta extremos impagables en varias generaciones.

n sra mordida sobre 1Una Virgen muy milagrosa y generosa cuyo relleno automático de fondos filantrópicos permitía que el amo Mariano y demás santos varones compañeros de francachelas partidarias siempre tuviesen su sobre para mejor logro, agio u ocio. Para colmo de su innata incredulidad de señorito educado en colegio de curas el amo estaba mal aconsejado por la malvada e impía María Dolores del Cigarral, ambiciosa proceresa manchega que le quería heredar, autora de la frase que cada palo aguante su vela y cada peana su virgen. De modo que el amo Mariano, después de instarle a que fuese fuerte, virilmente negó al tierno pastorcito Luisito para no tener que hablar de los sobres, asunto un poco sí digo comprometido amén de mal visto por el populacho mentido y saqueado.

Pero pese a la ingratitud del amo Mariano el milagro perdura.

Muchos devotos achacan a Su intervención la milagrosa multiplicación de centros comerciales, en los que uno nuevo sustituye al anterior recién construido para mayor edificación y regocijo de las muchedumbres que migran extasiadas de un dolce vita a un ikea o un corte inglés.

Al igual que San Fermín a veces pone el capote para proteger a la mocedad corredora de encierros, la Virgen de los sobres coloca a los imputados que la invocan en hospitalaria y comprensiva jurisdicción de togados piadosos y benevolentes. Por eso su imagen a la entrada del puerto de La Coruña se ha convertido en meta de peregrinaciones de piadosos próceres galleguistas mosqueados con la descreída plebe antes amansada y embrutecida por el bipartito borbónico, que se barruntan una inminente pérdida del cargo o poltrona con derecho a ordeño presupuestario. Y aún a percances mayores si diera o diese la vuelta a la tortilla.

bárbaras cartucho detalle la coruñaEn todo caso, quien escape la Justicia administrada en nombre del Rey no podrá hacerlo a la divina como bien se nos recuerda en la vecina plaza de las Bárbaras, donde se pesa el alma según bella iconografía tomada de los antiguos egipcios.

Pero mientras la Justicia divina llega, “Galicia para los gallegos” proclamaba el eximio cacique decimonónico compostelano Alfredo Brañas. Hoy mejor dicen los nuevos caciques: la poltrona impune para el voluntarioso devoto de nuestra señora de la mordida, virgen tan milagrera, e incansable protectora de pecadores reincidentes y sin arrepentir.

Amén.

 

Castelao, Galeusca y la Cataluña rebelde

Sabido es que cuando las cosas empezaron a ir mal Castelao huyó de Barcelona en 1938 donde había llegado el año anterior procedente de Valencia. En este tiempo fundó una revista de propaganda nacionalista, un boletín quincenal de “escritores galegos antifascistas” financiado por emigrantes que llamó Nova Galiza, un nombre de resonancias quizás no muy gratas para los actuales preferentistas y víctimas del arruinado patriotismo galleguista bancario en general.

escudo galiza Castelao Barcelona_optEn uno de esos números de la revista, en su artículo Los Nuevos símbolos para la nueva Galicia, Castelao propone cambiar los símbolos gallegos. Explica que la bandera gallega era bermeja con un cáliz en el centro, según se deducía de cierto cartón para tapiz pintado por Durero. Critica luego la inventada por Murguía y entiende que “el cáliz aunque le atribuyésemos una altísima significación poética identificándolo con el Santo Grial, no sería respetado por los supervivientes gallegos después del sacrílego proceder de la Iglesia Católica en nuestro país”. Y propone un nuevo símbolo.

Una especie de sirena ¿o de quimera? ¿Inspirada acaso en la coca o dragón de la famosa fuente barroca del pazo de Santa Cruz de Ribadulla? ¿Una sirena como la del cuento de Pardo Bazán que finge amistad y juega con un ingenuo y confiado ratoncito hasta destrozarlo? Pero también recuerda la sierpe de una famosa novela corta de la autora coruñesa. Esta sierpe genera una singular y no bienhechora atracción por ella y por su medio una cueva dentro del mar en los varones del linaje de los Aponte, hasta que abandonando la casa solariega provoca su ruina final. Sugiere el mito de la gruta o isla mágica que impide la navegación espiritual en la vida mediante el encantamiento del navegante con anhelos imposibles o destructivos. El mar como abismo y símbolo del inconsciente. Todo un universo que Freud o Jung hubieran podido estudiar mediante el psicoanálisis del personaje y conocer mejor sus complejos. La sirena, pieza importante de los bestiarios medievales, suele representar el deseo que puede llevar a la autodestrucción acaso por la imposibilidad de ser ejercido tal deseo.

La de Castelao tiene en sus brazos un escudo con una estrella, que sustituye al martillo comunista, y una hoz. La hoz, instrumento multiusos, sirvió para rebanar el pescuezo al desgraciado virrey Santa Coloma durante la sanguinaria rebelión catalana en tiempos de Felipe IV. El escudo tiene una orla con el lema “Antes muertos que esclavos”.

La bandera de la actual autonomía gallega mantiene el grial. Pero es curioso que una variante de este símbolo barcelonés de Castelao aparezca en el distintivo del llamado BNG en el que la estrella de cinco puntas o pentáculo aparece invertida. Una característica de la magia negra, lo demoníaco, las bajas pasiones o la Bestia.castelao

Antes que Castelao y su última residencia barcelonesa durante parte de la guerra civil, el movimiento nacionalista gallego ya había tenido relación con la Cataluña separatista de Maciá y Companys autores de los golpes de abril de 1931 y octubre de 1934, respectivamente.  Villar Ponte se sentía inspirado por la carcundia clerical del abogado Prat de la Riba, el Sabino Arana catalán autor de las famosas Bases de Manresa.

Nacionalistas de ambas regiones habían realizado un pacto de colaboración que llamaron Triple Alianza. Que recuerda, por cierto, al de la absolutista Santa Alianza de tan infausto recuerdo por la que la reacción europea pusiera fin al trienío liberal en 1823, tras firmar el Tratado de Verona, con la invasión de los Cien Mil hijos de san Luis y el asesinato del general liberal Rafael del Riego. Esta segunda reaccionaria alianza antiliberal fue firmada en Barcelona con ocasión de la Diada de 1923, dos días antes de la toma del Poder por el general Primo de Rivera a petición de Alfonso XIII, que se sentía amenazado por las conclusiones del expediente oficial elaborado por el general Picasso sobre la lamentable y cobarde participación del monarca en el desastre Annual que costaría la muerte a muchos miles de españoles. Se signaba así con tal pacto la colaboración de las fuerzas antiliberales de Galicia, Cataluña y Vascongadas contra España.

En 1932 los separatistas catalanes ofrecieron un homenaje en Barcelona a sus colegas los diputados galleguistas Castelao y Otero Pedrayo de visita en Cataluña. En un acto en el Tibidabo barcelonés, un Castelao excitado al calor de la concurrencia, se puso a hablar en gallego: “Falovos en galego, sei que me entendes, outros en troques, endexamais entenderame”. Todo un esperpento babélico: unos hablando en gallego y otros en catalán. En la plaza de Cataluña Castelao confesaba: “Por Catalunya, mais que amor o que sentimos e envexa”. Durante la visita ambas partes hablaron de elaborar una estrategia conjunta cara a las constituyentes republicanas. Sin embargo, Castelao entendía que Galicia era una nación diferente en voluntad política a Cataluña y Vascongadas en consideración de tres diferentes hechos diferenciales: “Cataluña era un hecho basado en la voluntad. Euskadi en la memoria, que es el mejor reactivo de las acciones reivindicadoras. Galicia en la inteligencia y la imaginación”. Tres elementos que según él, “se identificaron contra el hecho de la castellanización, contrarrestando su hegemonía… Con la recuperación del idioma, la exaltación de las tradiciones y la reivindicación de la autodeterminación política se defendían de la nación que los quería asimilar.” Como puede verse, para Castelao la recuperación del idioma más que un asunto individual y cultural constituye un instrumento para la segregación política.

Durante la discusión del Estatuto de autonomía en las Cortes republicanas, el 13 de mayo de 1932 Castelao asume su defensa en apoyo de los derechos catalanes y como medio para mejorar el grado de solidaridad entre nacionalistas: “Creemos se tienen que conceder a Cataluña los poderes que reclama para su libertad y las fuentes de ingresos que necesite para su autonomía”.  Algo insólito, sino mera traición a sus legítimos intereses, desde el punto de vista de una región pobre que propugna que otra mucho más rica y colonializadora lo sea cada vez más ¡a su costa!

Pero no importan argumentos ni hechos cuando domina el fanatismo ideológico. La contradictoria Galeusca consolidaría la Triple Alianza con su creación oficial en Compostela el 25 de julio de 1933. Galeusca surge para luchar por el nacionalismo periférico contra la igualdad de todos los españoles ante la ley, ideal de la Revolución francesa y propio de la Republica.  El 26 de julio, personajes de la nueva confederación se reúnen en la Alameda de Santiago para homenajear a Rosalía, quien por cierto poco antes de morir había abominado contundentemente del galleguismo y de los galleguistas.

A finales de ese mismo año muere el coronel golpista Maciá. El Partido galleguista coloca banderas con crespones negros y Castelao escribe en A Nosa Terra un artículo de homenaje titulado: “Cataluña en la muerte del libertador” en el que glosa al que llama “apóstol” de Cataluña.

Desde luego, no deja de resultar chocante, por incoherente, la ceguera patriótica de Castelao aliándose con gentes que desprecian e insultan a los gallegos o los transforman en colonia económica a explotar y cuya única o principal coincidencia con los galleguistas sea su carcundia clerical y el odio a la España liberal.

Pero, lamentablemente, en esto seguimos.  Lo que no pudieron lograr los Macía, Companys, Arana o Castelao, parece que pudieran estar a punto de hacerlo, al fin, los Borbones, sus instituciones contra España y en especial, su inepto valido actual, otro acomplejado galleguista de pro.

Dimes y diretes sobre el arancel lingüístico

le pusieron morzada porque hablabaEs sabido que la peste se extiende si quien puede no pone remedio. Y no lo ponen nuestros próceres que, al contrario, en ciertos lugares utilizan la imposición de la lengua autóctona para tratar de mantenerse en la poltrona gracias a una especie de arancel lingüístico. Un invento antiguo que acaso procede o se inspira en la etología animal más primitiva, pues, por ejemplo, se sabe que los lobos orinan en los límites de su territorio para disuadir la entrada de intrusos. “Aquí estoy yo, el territorio es mío” advierte el cacique u oligarca de turno, quizás inspirado en las ancestrales mañas del macho alfa de la manada.

Una de estas pestes es la de la paradójicamente llamada “normalización lingüística”, según la cual quien no habla obligatoriamente en la lengua autóctona respectiva es un anormal al que hay que doblegar e incluso reducir a la condición de idiota griego, si se mostrase recalcitrante. De ello se ocupa una nueva Santa Inquisición.

Esta peste de la normalización lingüística, lejos de remitir por higiene pública, se extiende infectando nuevas regiones además de las ya habituales de Cataluña, Vascongadas o Galicia. Así, incluso en Cangas de Narcea, normalizacion ling asturiana_optAsturias, también existen ahora flamantes chiringuitos oficiales para ordeñar los presupuestos apandados por los sacamantecas que correspondan. Y es que lo de la normalización lingüística es un buen negocio a la sombra del oficialismo, propio de déspotas y mediocres al servicio del caciquismo regional con dificultades para prosperar por sus propios méritos. Y además, ya se sabe, a partir de ahora quien no hable el “asturianu”, una adaptación por señoritos de ciudad de cierta versión deformada, ruralizada, del español, será un mal asturiano, un vendido al oro de Madrid.

Pero, pese a todo, aún quedan gentes que no se resignan a los atropellos, más lamentables aún cuando son financiados por los impuestos de los propios atropellados. Una de ellas es Gloria Lago, que preside la asociación pro derechos civiles Galicia Bilingüe. Dentro de sus actividades culturales de este año ha promovido un videojuego llamado Trolas de la Normalización lingüística que puede desarrollarse o jugarse en español, gallego, catalán y vascuence. Y que por lo que se ve, parece habría constituido un gran acierto. Por su propia condición técnica adaptada a los hábitos y costumbres de las personas a las que va dirigida. Y también, sensu contrario, dada la reacción camorrista que está levantando entre la carcundia nacionalista gallega y sus agrupaciones afines.  Un grupo de estas, muy amante de la libertad de expresión, ha iniciado una campaña de indignada protesta para la que ha recurrido a la ayuda de un importante medio informativo regional, también muy subvencionado por la misma Junta gallega, y que ha calificado al citado videojuego de panfleto en una reseña muy parcial de la noticia.

Confiemos en que todo se quede en mera algarabía y no en el sentido despectivo que suele darle cierto político compostelano a graves problemas de derechos civiles en España. De modo que a ningún normalizador a falta de razones o argumentos se le vaya la mano, como en alguna otra ocasión que nunca debiera repetirse.

Publicado en Periodista digital

Entradas feeds. XHTML y CSS válidos. Tema WordPress basado en GimpStyle diseñado por estudiocaravana.