Alfonso De la Vega

La Garita de Herbeira

Artículos, solfas y epistolarios

La niña Greta expuesta en la lonja de La Coruña

No sabemos cómo le va a la horripilante niña Greta por las procelosas aguas invernales del mar de la OTAN. ¿Encogerá con las mojaduras?  ¿Tanta ducha fría acabará con sus chifladuras? ¿La tendrán que pescar como a una merluza con anisakis o a un imprudente bacalao? ¿Cumplirá las medidas establecidas de longitud por especies o habrá que devolverla al mar por razones ecológicas de compatibilidad con la dinámica de poblaciones de peces o la misma estabilidad de los cardúmenes? Peligroso asunto el que la irracionalidad y la superstición enmucetadas sustituyan al conocimiento libre de intereses económicos o de dominación.

Entonces nadie está ya a salvo y tampoco libre de que la mojadura de las debilitadas neuronas de la criatura, berrinche va, berrinche viene, pueda parir nuevos ruinosos disparates. El mangoneo del esfuerzo de pesca, de la captura por unidad de esfuerzo, o incluso la prohibición total de la actividad pesquera para mejor y duradero orgasmo de animalistas, pueden estar en el futuro candelabro del descalabro.

No sé, ya digo, cómo le irá la heroica singladura patrocinada por el Gobierno en funciones de Su Majestad en apuros (Spain). Silencio mediático. Puede que todo esto sea solo una farsa de las protagonizadas por el monstruito. Otra más. Y que viaje mucho más cómoda pero de tapadillo en medio oportunamente aportado por alguno de los plutócratas amorales o inmorales que la patrocinan y jalean.  Algunos especulan que la tal Greta no es una niña de carne y hueso aunque con problemas psiquiátricos, sino el ente fantasmagórico de una persona que vivió hace más de un siglo y cuya fotografía se ha encontrado. ¿También la hará santa Bergoglio como a otro famoso bilocado: San Alfonso María de Ligorio?

Transformada la antigua noble Ciencia de la Ecología en burdo espectáculo mohatrero sentimental para marujas, lloricas e ignorantes, los progres se disponen a tirar nuestra casa por la ventana en rendir homenaje a la zumbada heroína heredera de Jeremías. Un recibimiento multitudinario como no se habrá visto otra cosa semejante desde la ya lejana entusiasta bienvenida al deseado general Yagüe con el Tercio de Montserrat durante la liberación de Barcelona. O desde la berlanguiana llegada de los americanos a Villar del Río. ¡Será por presupuesto con dinero que no es de nadie!

Pero, aún no se sabe dónde apuntará el brioso catamarán si no enciende sus potentes motores de combustión para sostener el rumbo. ¿Tropezará con el bulto de la Península Ibérica? ¿Terminará en el Golfo de Guinea? ¿Irán directamente a Madrid a toda vela? Sabia es la Naturaleza con sus diferentes corrientes oceánicas.  ¿Greta será un raro monstruo mitológico a exponer y subastar en la Lonja de La Coruña? ¿Un nuevo Oannes, el dios pez sumerio que surgió del mar para llevar la Civilización a nuestros antepasados mesopotámicos? ¿Sustituirá esta niña globalista prodigio al también sumerio dios Enlil, dios del clima y las tormentas? ¿Un nuevo Jonás bíblico redivivo pero sin ballena por lo de la moratoria?

Por si acaso hubiera suerte y emparejara con la bocana del puerto, aquí en La Coruña, donde escribo, la socialista niña alcaldesa está pergeñando un bonito programa de festejos, muy ecológicos ellos. Todo sea por la causa. La niña alcaldesa lo es, aclaro para no damnificados coruñeses, no porque haya ganado las votaciones sino gracias a su oportuno conchabamiento con los bolcheviques locales, tras subirse democráticamente el sueldo más de un treinta por ciento como primera medida de su futura feliz gobernación.

Parece ser que actuará de clá una nutrida banda de socialistas condenados por los ERES, muy preocupados todos ellos por el cambio del clima climático climatizable, sus pobres y desconsoladas putas compuestas y sin clientes, o los camellos en busca de nuevos mercados. La corrupción ni se crea ni se destruye, sólo se transforma. ERE muerto, bono verde puesto. A mayor gloria del capitalismo internacional y de la banca sionista en quiebra de los que la banda socialista obrera son sus principales portabocazas y mamporreros.

¡Santa Greta, sálvanos!

 

 

 

Un tranvía llamado fracaso

El señor don Dionisio Cascajares de la Vallina era amigo de Galdós. Médico de profesión, gozaba de cierta fama por sus habilidades terapéuticas que consistían en dar el tratamiento a sus enfermos que ellos mismos le solicitaban. El caso es que don Benito y don Dionisio se encontraron en un tranvía que procedente del barrio de Salamanca su destino era el hoy malogrado por la piqueta barrio de Pozas. El feliz encuentro y lo que luego acontecería no llega a la categoría de Episodio nacional pero se le asemeja.

Cuando cojo, dicho sea con perdón para mis lectores mejicanos, el autobús de la Compañía de Tranvías miro a ver si conozco a alguien en mi ciudad de prestado. Un antiguo enclave romano dotado de peregrina luz que hiere a las tinieblas. Un lugar remoto que andando el tiempo y gracias a una bizarra heroína feminista de las de verdad, no como las sorosianas amaestradas de hoy, tendría una influencia decisiva en la conservación de los virreinatos españoles de ultramar cuyos dominios ambicionaban los abusones pichilinguis o piratas ingleses anteriores al Brexit.

Pero no. Suben y bajan durante el trayecto urbano desde la plaza de España, dicho sea con perdón de Feijóo y demás nacionalistas, hasta mi casa en lo alto de la colina del parque muchos paisanos y paisanas pero todos desconocidos para mí. Tanto como yo lo soy para ellos. ¿Una muchedumbre con la que cada vez me siento menos identificado? ¿Cómo es posible que toda esta gente que parece tan inofensiva sea capaz de votar al falsario y su oprobiosa banda?

Cierta modernidad tecnológica ha llegado al transporte municipal. En algunas paradas pantallas electrónicas indican los tiempos de demora. Incluso para uso de viajeros habituales se ha arbitrado una tarjeta similar a las de crédito que puede recargarse en los cajeros de la banca venezolana amiga que salió al rescate de los devastadores desfalcos indígenas. Sin duda, y así hay que reconocerlo, uno de los grandes logros del depuesto fracasado alcalde mareado, adalid de animalistas, podemitas y lumpen desarrapado sin duchar, fue quitar los nostálgicos tranvías que circunvalaban la ciudad por el paseo marítimo en tiempos del gran Paco Vázquez.  Gracias al furor aniquilador con el que se intenta destruir la obra de los ilustres predecesores ya no hay tranvías pero sus vías y tendidos aún quedan, esperando como el arpa de Bécquer el alma caritativa que los resucite o les dé cristiana sepultura.

La modernidad de la tarjeta electrónica sustituye al billete tradicional en papel. Ojalá que la manipulación electrónica de los votos no sustituya los resultados depositados en las urnas.

Me temo que hoy nos encontramos inmersos en un fatal viaje a ninguna parte. Un tranvía que no sabe a dónde va o al menos no lo sabemos los cada vez más escamados usuarios. Jorge Luis Borges en su discurso de recepción del Premio Cervantes 1979 nos explicaba que: “me conmueve mucho el hecho de recibir este honor de manos de un Rey, ya que un Rey, como un Poeta, recibe un destino y cumple un destino y no lo busca, es decir se trata de algo fatal, hermosamente fatal …”

Pero, ¿es este nuestro destino fatal? Salir de un Zapatero para tropezarnos con un Mariano y luego en este suma y sigue permanente de sabotajes y despropósitos que sufrimos desde el golpe de Estado del 11M con un ensoberbecido doctor tramposo…

¿En verdad es necesario, que no hermosamente fatal, padecer las onerosísimas instituciones, con o sin modernidades tales como las tarjetas electrónicas, de este infortunado Reino que casi siempre se nos muestra a merced del enemigo?

¿Por qué una y otra vez intentar dar la razón al autor de La Lámpara maravillosa cuando lamentaba que fuésemos poco más que una deformación grotesca de la civilización occidental?

Camilo José Cela, Premio Cervantes 1995 terminaba su discurso con estas palabras: “Cervantes dice, en las misteriosas y enriquecedoras páginas del Persiles, que el arrepentimiento es la mejor medicina que tienen las enfermedades del alma. No puedo arrepentirme de haber visto pasar la vida entera con la pluma en la mano, yo ya no puedo dar marcha atrás por haberme pasado la vida escribiendo, tampoco quiero ni debo hacerlo y proclamo mi lealtad a mi oficio. Me reconforta pensar que la palabra tiene su mejor premio en sí misma y doy gracias a Dios, también a los hombres, por no haberme querido mudo ni muerto.”

Muda o muerta parece la intelectualidad española actual. Una nueva y feroz crisis económica amenaza por el horizonte. Pero, peor es la quiebra de la Educación y la Cultura. Nuestra Palabra perdida.

Doña María Zambrano expresaba su deseo de gran pensadora: “Ojalá que a esta misma hora, que bien pudiera ser la del alba, alguien pueda seguir hablando, aquí, allí o en otra parte cualquiera, acerca del nacimiento de la idea de libertad.

Mientras tanto, y una vez pronunciada de la oferta- gracias- voy a intentar seguir buscando la palabra perdida, la palabra única, secreto de del amor divino-humano. La palabra tal vez señalada por aquellas otras palabras privilegiadas, escasamente audible, casi como murmullo de paloma:

               Diréis que me he perdido

               Que, andando enamorada

               Me hice perdidiza y fui ganada”

 

 

 

La moda simoniaca llega a la catedral de Lugo

La catedral de Lugo inicialmente construida a imitación de la de Santiago es un ejemplo de lo peligroso que puede resultar para el patrimonio artístico y cultural cuando se dispone de mucho dinero y poder pero menor gusto o criterio estético. Todo un repertorio de estilos arquitectónicos diferentes, e incluso opuestos en su forma de concebir el Arte, ensartados con mejor o peor criterio.

Parece que no soy el único, ni el más experto, en verlo así: para el profesor Lámperez la impresión general producida en Santiago, no solo por la magnitud, sino por el acierto en las proporciones y la maestría del estilo, es en Lugo menor, como de algo tosco, vario e inarmónico.

El contrato para su erección se firmó en el siglo XII entre un obispo llamado Pedro Peregrino y el maestro Raimundo de Monforte, al que debiera suceder su hijo y a quien Murguía con la fantasíosa imaginación galleguista identificara nada menos que con el famoso Maestro Mateo. La catedral sería una versión galleguizada del modelo auvergniense.

La edificación se realizó en tres etapas, completándose en el siglo XVIII en un estilo neoclásico, muy frío, que a mi juicio le pega al románico primitivo como a un Cristo tres pistolas.

Para mi lo más interesante de esta catedral es la fuerza telúrica especialmente concentrada en la capilla o girola donde se encuentra expuesto el Santísimo, el triforio, la bonita talla de la Virgen de los Ojos grandes, patrona de la ciudad lucense, así como la singularidad de un curioso capitel, del que me he ocupado en otras ocasiones. Se trata del capitel situado bajo el tímpano sobre la puerta septentrional que se puede ver desde el exterior. Este último sugiere una sugestiva coincidencia con la leyenda occitana provenzal francesa de la Magdalena, descrita por el Nobel Federico Mistral entre otros autores.

En efecto, sobre el pecho del Salvador descansa una preciosa figura femenina joven con collar y todo que nunca podría confundirse con San Juan. Sin embargo, Manuel Murguía, el esposo de Rosalía de Castro, trata de salvar la ortodoxia diciendo que se trata de San Juan:  “Vese allí el bulto de la cena por cierto que San Juan evangelista apoya la cabeza sobre el hombro del divino maestro- pudiendo…” Pero tal identificación no es exacta. La evidencia es que no se trata de un hombre. La forma citada ni siquiera es andrógina sino claramente femenina y además no puede ser San Juan porque en tal caso su figura estaría repetida ya que también se encuentra algo más disimulada en la esquina contigua interior del capitel: es la figura barbilampiña que realiza con el índice derecho extendido, análogo al de otras representaciones del San Juan, (el Bautista), del propio Leonardo como la famosa del Louvre o la del Baco iniciador en ese mismo museo. Signo vinculado a la tradición esotérica universal. Pero si en la pintura de Leonardo la figura resulta equívoca por su buscada androginia en el caso de nuestro capitel no hay duda de que se trata de una bella mujer joven.

Murguía explica que el dístico grabado en las caras del ábaco, acaso para distraer de la heterodoxia de la figura femenina, dice lo siguiente:

                   discipulus domini placidi dans membra quieti

                   dum cubat in coena ocelestia vidit amaena 

Que podría traducirse por recostado en el regazo del Señor durante la Cena el discípulo amado vislumbró la belleza de las cosas celestiales. Lo que ligaría la tradición del simbolismo de la Puerta al éxtasis, al Apocalipsis (que como sabemos significa revelación en griego) y al grial con la sagrada Cena.

Así pues, el antiguo capitel lucense nos sugiere interesantes hipótesis heterodoxas, tanto en lo referente a la hipótesis de la Magdalena como grial, cuanto de modo indirecto a la asociación de la ingesta en la Sagrada cena con el éxtasis revelador de misterios espirituales.

 

Pero, a lo que íbamos, lo de la simonía. Antes de estos grandes logros del progreso mercantilista no sucedía así. La catedral de Lugo estaba abierta en las horas normales del día a los fieles cristianos o visitantes en general. Que un templo, que no olvidemos que es un lugar sagrado, se cierre al fiel, al que se le exigen cinco euros (en otras es más caro aún) para poder entrar, parece algo verdaderamente simoniaco. Aclaro que estoy hablando de poder entrar al propio espacio sagrado, al templo, no me refiero a museos catedralicios, sacristías u otras dependencias adyacentes de más o menos mérito o interés artístico en los que puede resultar razonable cobrar entrada. En mi opinión, viene a constituir la institucionalización de la compraventa de algo espiritual, como es el disfrute de un lugar que debiera acoger al que desee un espacio y tiempo sagrados para el sosiego espiritual, la devoción o la contemplación.

La cosa aún es más grave e inmoral cuando el contribuyente español es el que sufraga con su esfuerzo fiscal casi todos los gastos del clero y sus instalaciones, salvo la pequeña parte en términos relativos del presupuesto eclesiástico aportada libre, directa o voluntariamente por los fieles católicos en forma de limosnas o donaciones. Tampoco la Institución que hace negocio con esto paga IBI u otros impuestos locales ni siquiera por inmuebles distintos de los propios templos.

Para colmo, el peaje simoniaco lo cobran los mismos que con una estulticia, frivolidad e incoherencia más propia de quinceañera con sobresalto hormonal que de sabia matrona bimilenaria exigen muy puestos en píos filántropos que desaparezcan las malvadas fronteras nacionales y que pase quien quiera sin control alguno a España y demás países europeos. Claro que soluciones vendo que para mi no tengo. Los gigantescos muros defensivos del Vaticano no han sido derribados, que se sepa. Tampoco los ingentes recursos financieros de ese extraño y riquísimo Estado se ponen a disposición de los invasores movidos en su mayor parte por las mafias globalistas de trata de personas, ahora irresponsablemente benditas por la Jerarquía.

A este paso el fiel o el viajero que quiera entrar en las catedrales u otros templos de culto católico va tener que llevar la faldriquera bien provista. Y si acaso va acompañado de su familia mejor utilizar tarjeta de crédito para hacer frente en cómodos plazos a la suma exigida.

Amén.

As rúas de A Cruña

                                    “Y dígolo sin arrojancia. Soy de Lugo y no lo niejo y tengo un hijo estudiando para crejo en Santiajo…”

 

Pido disculpas al lector por malsonante título que encabeza esta garita dedicada a la cosa municipal. Tal es también el de un curioso panfletillo galleguista del año 1978 que en un baratillo ha caído en mis pecadoras manos, y que luego voy a comentar.

Empecemos por recordar que el nombre histórico de la ciudad antigua capital de Galicia es La Coruña, aunque un Fraga querencioso de la egoísta explotación del galleguismo como forma de afirmarse en la poltrona autonómica compostelana y como revanchismo o resabios aldeanos contra la ciudad impusiera el pseudo indígena de A Coruña. Porque el verdaderamente indígena sería A Cruña, o así lo pretendía o tal la llamaba el fanático orate de Rodríguez Castelao, en referencia o recuerdo, al parecer, de una mujer indígena que viviera in illo tempore en esta zona de la costa gallega. Un Fraga, al que el sectarismo actual “agradece” sus imposiciones galleguistas, retirándole con cobarde alevosía el título de hijo adoptivo de la ciudad. El galleguismo, como la Roma de Viriato, no paga a traidores. Y los bizarros compañeros de partido del agraviado Fraga, en una muestra más de su oportunismo, cobardía y carencia de principios políticos o morales tampoco hacen nada por defender su memoria no sea que les critiquen la sexta.

Pero vayamos al panfletillo galleguista en cuestión.

El panfleto está escrito en gallego, por lo que intentaré tomar sus puntos principales lo mejor que sepa al lector cuando no resulte mejor reproducirlo tal cual. Su autoría se debe a un autodenominado Equipo de estudios urbans partido socialista galego.  Es curioso que al parecer sea el mismo partido al que perteneciera un español sin complejos como el ex alcalde Francisco Vázquez que tanto hizo por la ciudad, defendió la integridad de su nombre, e incluso se opuso por vía judicial, sin éxito final por desgracia, al humillante cambio de su nombre perpetrado por el despotismo galleguista compostelano.

Pero, salvando en justicia la figura del ex alcalde Vázquez, una de las mayores felonías del Partido socialista “galejo” convertido en incomprensible aliado de la carcundia periférica más retrógrada, o el lumpen de vomitonas y mareos vomitivos o mareas vomitivas, es sabotear, ningunear y destruir si pudiese la Cultura común española expresada en lengua española. La antigua importante ciudad española está siendo galleguizada a la fuerza gracias a una brutal maniobra de ingeniería social y lavado de cerebro con el propio dinero que se saquea a sus víctimas. El panfleto confunde democratización, sectarismo y galleguismo,  promueve un despótico y oneroso cambio de nombres de modo que a la antigua capital española, galleguizada a la fuerza no la conozca ni la madre que la parió.

En el citado panfleto del 78 ya se pueden reconocer varias de las pautas de sabotaje y destrucción de la cultura y toponimia españolas en la ciudad. “Nas nosas rúas fallan os nomes dos galegos ilustres, xeralmente, pro abondan os de políticos que caciquean na Galiza. Co que imos camiño de ser mais que un país con alma cultivada a xeito coas súas esencias orixinaes, un territorio ou campón con habitantes que aspiran a vivir en unha cultura postiza, feita de fóra a dentro e non de dentro a fóra”  La reveladora cita es de un tal Antón Vilar Ponte, gloria literaria sublime de la Humanidad ex aequo con Cervantes, Dante o Shakespeare.

De tal paletería, ignorante, obtusa y sectaria se nutre la política oficial galleguista de todos los partidos gallegos de la Restauración borbónica.

El sectario actual alcalde, al que al estar ligado a la Universidad parece que ni siquiera le cabe la excusa de la ignorancia como a otros miembros y miembras de su desgreñada y zarrapastrosa banda, acaba de cambiar el nombre de la avenida de Finisterre, nombre latino y conocido en todo el mundo, por el ridículo indígenista de Fisterra, que más bien suena a chistorra. Fanatismo sectario, ignorancia, con sus consecuencias de despilfarro cuando no malversación de caudales públicos. Mas toda aberración es poca cuando pinta el caso patriótico de sustituir lo que estos felones ignorantes llaman la lengua del imperio por la lingoa nacional. Es decir, lo que Rosalía o la Pardo Bazán llamaban simplemente el dialecto.

Pero el panfletillo va desgranando como en una especie de caza de brujas otras de las denominaciones que es “galleguista democrático” cambiar según su peculiar y sectario criterio por otras más indígenas. Algunas de estas acusaciones inquisitoriales con sus ocurrencias sustitutivas ya han sido sentenciadas y ejecutadas, otras esperan turno en esta purga despótica galleguista. Entre éstas la de la plaza del Pintor Álvarez Sotomayor que ha de llamarse Praciña do Consulado según estos modernos salvajes iconoclastas.

No deja de ser curioso lo de las prioridades municipales actuales. La mentalidad dominante de paletería y romería de feria y juerga para el gentío irresponsable e ignaro en vez de gestión de una moderna conurbación urbana con todos sus complejos procesos logísticos y medio ambientales asociados. Un ejemplo: los procesos de la estación de depuración de aguas residuales de Bens que afecta a unos 600.000 usuarios de La Coruña y municipios limítrofes dependen del funcionamiento de un único y vetusto transformador eléctrico que pudiera cascar en el momento más inoportuno, pero no hay presupuestos para instalar otro alternativo que le proporcionara mayor fiabilidad a la planta que trata en torno a 50.000.000 de metros cúbicos de agua al año. Parte sustancial del dinero saqueado al contribuyente se va en festejos, mamonadas social-podemitas que dejan el escenario del crimen como puede admirarse en las fotos, propaganda vacía o y engañosa o se dilapida en cambios con criterios sectarios en los nombres de las calles. Así, por ejemplo, la antes dedicada a don Juan Canalejo malvado falangista vilmente asesinado por los filantrópicos socialistas en una de las siniestras sacas de Paracuellos. Otro proscrito: El general Millán Astray, procedente de una familia coruñesa de juristas, aunque tosco en las formas pudiera considerarse un militar valeroso con preocupaciones o ideas sociales avanzadas en la línea de Concepción Arenal al promover la rehabilitación personal de reos dentro de una unidad especial de la milicia.

Hay que reconocer que en esta obra de devastación de la que hacemos mérito, los socialistas, desde que se fue Vázquez, han sido precursores y maestros de pelouros y vomitonas podemitas mareadas. Cuando yo estaba en activo visitaba con alguna frecuencia la Unidad municipal de gestión de permisos y  licencias para obras e instalaciones en la vía pública para interesarme por la marcha de los expedientes a mi cargo. Me atendía con gran eficacia y amabilidad su responsable, una dama de mérito que no de cuota, en la tercera planta del palacio municipal de María Pita. Una de las veces, al entrar en las dependencias de la Unidad me encuentro con gentes desconocidas. La Unidad había sido desahuciada y el lugar estaba lleno de okupas. Después de indagar por los pasillos me encontré a un conserje que me indicó a dónde habían trasladado la Unidad administrativa que buscaba.  Todos habían sido desterrados y se hacinaban como piojos en costura en un pequeño chiscón bajo cubierta. ¿Pero que os pasado? Nada, nos han echado para colocar a los de la normalización lingüística. Excelentes criterios de moderna y eficaz gestión socialista como puede verse.  Toda una «presunta» malversación de fondos públicos.

Se han conocido sucesos escandalosos en los que  recursos municipales se disponen para mayor granjería de compinches y amiguetes. Pero además de España y la Cultura española la banda municipal tiene un enemigo particular a destruir. El malvado automovilista, convertido en payaso de todas las bofetadas sorosianas, ha de ser perseguido a muerte aunque sin empacho se cobra religiosamente un impuesto municipal de (teórica) circulación. Se eliminan despótica y arbitrariamente puestos de aparcamiento o carriles de circulación en lugares necesarios para promover carriles de bicicleta o patinete a pilas, cuyos conductores, no obstante, suelen preferir ir por las aceras aterrorizando a los peatones. Se cierra el paso en zonas de la ciudad con nefastas consecuencias para la vida ciudadana, el comercio de proximidad y la actividad social de las zonas afectadas. No hay más que pasear por la ciudad para comprobar la mortandad epidémica causada en muchos locales dedicados al pequeño comercio por estas arbitrarias medidas.

A ello también favorece la lamentable política de especulación para medro de grandes constructoras de potenciar nuevas grandes superficies arruinando a las inmediatas anteriores. Una política en el que el negocio, y las comisiones asociadas, se encuentran en la construcción más que en servicio. En la que los costes para unos son ingresos para los poderosos. Una política de socialistas, comunistas y vomitonas varias dirigida a favorecer al gran Capital y a relegar sino hundir a la pequeña y mediana empresa de proximidad y de entramado local. Lo que indica o debiera indicar al observador lúcido quiénes son sus verdaderos amos, a los que se deben y favorecen. Una izquierda falsa promovida por servicios secretos y mercenaria de la plutocracia globalista internacional. Y vorazmente depredadora: muchos jubilados o damnificados por la crisis se ven ante una heroica decisión el temido mes que toca pagar el IBI: ¿Comer o pagar?

Aún hay más. No se respeta a la opinión ni los derechos civiles. Se pretende reeducar al ciudadano de acuerdo con los nefastos y devastadores criterios de ingeniería social que impone el agente Rothschild Soros a la entrópica banda social comunista vomitona. La feria taurina es despóticamente prohibida. Con nocturnidad y alevosía, a traición como se corresponde con esta chusma, un cobarde degenerado de la banda del mareado alcalde ordena destruir la tradicional alfombra floral que paciente y artísticamente había elaborado un grupo de coruñeses en homenaje a la Virgen del Rosario, patrona de la ciudad. En las fotos al margen la prueba, el antes y el después de esta fechoría totalitaria contra los católicos y contra los coruñeses respetuosos de las tradiciones en general. Fechoría vilmente perpetrada con la cobardía que distingue a estos miserables ninguno da la cara por la felonía una vez denunciada, ni tampoco dimite ni es obligado a dimitir nadie.

 

Es evidencia de razón que nos encontramos inmersos en un proceso de decadencia en toda Europa, agravado en países como España en que el Estado parece conspirar contra la nación. Nuestra casta política, en gran parte estulta, corrupta y prostituida, actúa contra la sociedad civil. Desde luego no sólo es la política municipal la que falla, ni a ella es achacable todo lo que nos pasa. Sin embargo, es apremiante buscar oportunidades y contrarrestar amenazas dentro del proceso de globalización al que estamos siendo sometidos. Tenemos ejemplos de ello en la ciudad de La Coruña como la gesta empresarial de Inditex. Pensar e intentar desarrollar una idea de ciudad que tenga algún futuro. Es preciso desarrollar una gestión municipal moderna e integrada basada en criterios técnicos, dotada de unos sistemas de transporte y logístico eficientes y con el objetivo de favorecer a la población. Buscar el bien común sin sectarismos sorosianos ni maquinaciones de ingeniería social para embrutecer a la gente. La política como servicio al ciudadano y no al revés, el ciudadano a merced de las canalladas que se le ocurran a las hordas. La política para resolver problemas, no para crearlos.

Y desde luego no creer, como hacen los de la vomitona con el patán alcalde a la cabeza, que con quitar el histórico Finisterre y poner el paleto nombre de Fisterra ya tienen justificados momios y poltronas para pillar durante cuatro años y el que venga detrás que arree.

 

 

 

 

Sobre el Día de las Letras indigenistas

«Toda mudanza sustancial en los idiomas es una mudanza en las conciencias, y el alma colectiva de los pueblos, una creación del verbo más que de la raza.»

 «A veces los idiomas son tan firmes en sus cercos, que nuestras pobres almas no hallan espacio para abrir las alas, y otras almas elegidas, místicas y sutiles, dado que pueden volar, no pueden expresar su vuelo. Los idiomas nos hacen y nosotros hemos de deshacerlos. Triste destino el de aquellas razas encerradas en el castillo hermético de sus viejas lenguas, como las momias de las remotas dinastías egipcias, en la hueca sonoridad de las Pirámides.»  

 «Ante la razón que medita se vela en el misterio la suprema comprensión del mundo. El Alma Creadora está fuera del tiempo, de su esencia son los atributos, y uno es la Belleza.»  

(Valle Inclán, La Lámpara maravillosa)

 

“Ora, na nacionalidade galega sinifica a superioridade indiscutibel da nosa Raza sobre das razas morenas euroafricanas de Iberia, e pol-o tanto, a inxusticia de que sexamos domeñados e gobernados por iles… que somos eiqui un pobo aparte, que as tradicios hespañolas das grorias de Castela, do Arabismo, do Século d ‘ Ouro, da Misteca, non son nosas, ni estan no noso ser, ni-nos podemos encariñar co’elas… sinifica o noso dereito a autonomia politica y a asoluta independencia no que toca a cultura.»

(Vicente Risco, Teoría del nacionalismo gallego) 

 

Cada diecisiete de mayo con gran bombo, gaitas y alharacas, la tartufesca Galicia oficial celebra lo que llaman el Día de las Letras gallegas, una denominación como poco equívoca sino directamente tramposa y sectaria. En efecto. De ella están erradicados los autores gallegos que escriben en español, que casualmente son los mejores. Nada más y nada menos que los grandísimos Valle, Cela, Torrente Ballester, Camba, Pardo Bazán, Fernández Flórez, Madariaga, Menéndez Pidal, Curros, Arenal e incluso la propia Rosalía quien llegaría a declarar, asqueada por el comportamiento sectario y fanático de los galleguistas, lo siguiente:

Mi querido Manolo: Te he escrito ayer pero vuelvo a  hacerlo hoy deprisa para decirte únicamente que me extraña que insistas todavía en que escriba un nuevo tomo de versos en dialecto gallego. No siendo porque lo apurado de las circunstancias me obligaran imperiosamente a ello, dado caso que el editor aceptase las condiciones que te dije, ni por tres, ni por seis, ni por nueve mil reales volveré a escribir nada en nuestro dialecto, ni acaso tampoco a ocuparme de nada que a nuestro país concierna. Con lo cual no perderá nada, pero yo perderé mucho menos todavía…..

(Carta de Rosalía de Castro a su marido, Manuel Murguía, fechada en Letrove el 26 de julio de 1881)

 

Se trata de gentes de muy variada mentalidad y planteamientos estéticos. Sin embargo, en estos festejos oficiales generosamente regados con dinero público se celebran y jalean personajes casi desconocidos para las musas o los aficionados a la literatura. Así, se premia a medianías, a mediocres normalizados acaso conocidos en su casa a la hora de comer. Gente bien cebada por los nutridos presupuestos respectivos, que junta letras en gallego transgénico o de laboratorio.

Habrá quien piense que exagero con esto de la inanidad estética de muchos de los galleguistas galardonados. Pues no. Hace unos años se llevó a cabo un experimento estético sobre este asunto en el diario ABC.  Publiqué un artículo con el título de Retrovanguardias  el 17 de mayo de 2012. Decía así:

“Ahora que se celebra otro Día de las Letras gallegas convendría glosar alguna figura olvidada sino preterida de su magra vanguardia. El lector avisado se extrañará de tal aparente contradicción, ya que la vanguardia dicen que se caracteriza por dos atributos: internacionalismo y antitradicionalismo, y no parece que ambas cosas se compadezcan con el vulgar y burocrático galleguismo.

Pero en todo hay excepciones y la figura de Nicanor Fernández lo es. Desde su pueblo natal en la provincia de Orense, Nicanor emprendería una búsqueda estética y personal singular cuando abandonó sus estudios de Medicina en Compostela y se marchó a Paris. Allí frecuentó a lo más granado de los grupos vanguardistas de entreguerras, se hizo amigo de toda una fauna artística notable entre la que destacan Max Jacob, el ex judío convertido en monje, al Unamuno existencialista recién escapado del destierro de Fuerteventura, al atormentado Cansinos Assens, sin olvidar a los futuristas lusos agrupados en torno a la revista Athena de la que Pessoa fuera figura señera.

Dicen que fue el verdadero inventor del dadaísmo y no Tzara, al encontrar por casualidad la palabra dadá en un periódico arrugado que envolvía un bocadillo de sardinas.

Muy influido por las Méditations esthétiques de Apollinaire escribió manifiestos sobre el cubismo. Confidente de Picasso, el pintor malagueño le explicaría el origen de su cuadro Las señoritas de Aviñón, inspirado no en chicas de la ciudad del cisma sino de una mancebía barcelonesa de tal calle.

No se sorprendió cuando la figura del cubismo literario Jean Cocteau le confesaba: “Yo soy una mentira que dice la verdad”.  En La Comedia francesa durante un ensayo de una obrita de éste, Picasso le explicaba algo sobre su ideal estético: “Ha estado bien esa escena. Los espectadores no deberían ver nada puesto que se supone una pared entre ellos y el escenario y debían irse… eso he pretendido yo con mi pintura, que se fueran, que dejasen de pretender ver lo que había, pero no lo he conseguido…”

Comprender a medias, de modo fragmentario porque la totalidad sólo se alcanza con la muerte. El Todo es muerte. La vida es parte.

De vuelta a Galicia ya muy enfermo fue ingresado por curas, escribanos, bachilleres, como otro don Quijote apócrifo cualquiera, en el loquero más próximo. Nicanor terminó su aventura en Conxo. Con su muerte se acabó la novela experimental. Las truculencias, la intriga, las recetas de magia negra recuperadas de viejos grimorios, se publican hoy en el DOGA un género literario sincrético que recoge todos los ísmos: La premonición sobre la muerte del arte de los Gorsz o Hertfield se ha cumplido.

Galicia no debería olvidar a sus hijos más preclaros y visionarios, gentes raras y heterodoxas que se atrevieron a cruzar al otro lado del psicológico telón del grelo. Nautas entre la Conciencia individual y el Inconsciente colectivo, habitantes de un universo imaginario de arco iris detrás de la lluvia, que mereció existir pero no pudo ser. Otro año será.”

(Publicado en ABC el Día de las Letras gallegas de 2012)

Hasta aquí el texto de ABC recuperado. El caso es que nadie me pidió explicaciones de quién era tal personaje, cuya biografía me había inventado. Muy bien ese personaje ficticio podría haber sido elegido autor galleguista del año.

Pero no hablamos del pasado: en la Galicia actual de Feijóo los autores gallegos que escriben en español no son considerados escritores gallegos ni tienen derecho a apoyo alguno. Increíble pero cierto: el hipócrita Feijóo por activa o pasiva está colaborando en el ninguneo sino erradicación de la Cultura española de Galicia.

A él y a sus beneficiados les conviene. El indigenismo es un recurso caciquil cuya primera víctima además de la libertad es la Cultura. Claro que según la versión oficial de Núñez Feijóo, nosotros los gallegos somos un ejemplo de nacionalismo fino, educado amén de filantrópico, feminazi, pro morisma, pro LGTBI, pro memoria histórica, pro aborto y cualquier otra maniobra destructiva propia de la vigente ingeniería social como la imposición del gallego. Alfredo Brañas ya explicaba la razón última del nacionalismo galleguista, «Regionalismo» en su jerga: Galicia para los gallegos. Un coto de caza caciquil lejos de los malvados españoles que nos puedan disputar el dulce mangoneo y la lucrativa comodidad de la poltrona.

Al cabo, un ejemplo más de sectarismo, de poner en nómina patriótica un Parnasillo jerarquizado, burocratizado y «orzamentado» como dicen aquí en la deplorable prosa de la neolingua gallega que ha venido a instaurarse por la cerril burocracia que pastorea los presupuestos autonómicos, en vez de la antigua musical habla popular o de aldea.

Y también un pretexto para ningunear la literatura española y tratar de deformar las mentes de las infelices criaturas que caen bajo las garras de los ignaros nacionalistas de todos los partidos. Literatura, Geografía, Historia son, es decir, debieran ser, materias comunes a todos los españoles. Forman parte de nuestra conciencia como pueblo, de nuestro sistema de afectos presentes y pasados. De nuestro pasado, presente y proyecto de futuro comunes. Es curioso recordar, hablando de Literatura, como las famosas Cantigas del rey Sabio compuestas en galaico portugués fueron inspiradas por el edificio de la encomienda templaria de Villasirga en Palencia, citada en varias de ellas. Y donde se encuentra, precisamente en su capilla de Santiago, el sepulcro de un hermano de don Alfonso X.

Y es que cuando se prefiere lo propio a lo bueno hay que reconocer que se está produciendo una castración. Mala siempre, pero criminal cuando no es una mera auto emasculación como la que se infringían los sacerdotes del viejo culto de la diosa Cibeles, sino que se produce a otros que tendrían derecho a no ver limitadas sus posibilidades intelectuales ni como miembros de una comunidad mayor y de más amplios horizontes. Una aventura dañina y fracasada, porque la gente no es tonta, y por la propia experiencia de la vida, suele terminar en desengaño e incluso con una reacción de lamentable paradójico aborrecimiento de la lengua autóctona que de modo tan fanático se les ha querido imponer.

Porque uno de los escasos grandes patrimonios que nos quedan a los españoles de la actual patria devastada y medio arruinada es nuestra Cultura. Una lengua franca hablada por cientos de millones de personas, entre las más importantes del mundo civilizado.  Con una literatura de extraordinario interés y belleza a la que nada de lo humano le es ajeno. Ligada íntimamente a la historia de las ideas estéticas y de los géneros literarios. Creadora de arquetipos universales y fuente de inspiración de muchos de los más grandes autores de todos los tiempos. En la que han bebido literatos como Shakespeare, filósofos como Schopenhauer o científicos como Freud, quien, estudiante de Medicina en Viena, aprendió con gran esfuerzo español para poder leer y estudiar El Quijote en su lengua original.

Está muy bien cuidar sin sectarismos, de modo prudente y proporcionado, las peculiaridades regionales que suman y enriquecen el conjunto, pero que no traten de imponerse para sustituir a la fuerza a la lengua y Cultura comunes como ocurre hoy en la Galicia de Feijóo. Pues hoy, más que una lengua moribunda, artificial, oficialmente impuesta pero sin futuro en la globalización, aún es más preciso recuperar el Arte y la Patria común. Hay que restaurar la Cultura española, el mundo de los valores donde habitara el Alma Creadora, como premisa indispensable para el desarrollo de otras cuestiones sociales. También es indispensable que las generaciones más jóvenes superen el corralito intelectual donde pretenden encerrarlas burocracias localistas y nacionalistas cómplices de las oligarquías y caciquismos locales y dispongan de coordenadas elementales donde cobren sentido ideas, autores y obras literarias. Y donde puedan comprenderse mejor a sí mismos en su condición de españoles, de miembros, pese a su actual postración provocada por el sabotaje de sus dirigentes, de una de las más importantes naciones de Occidente.

 

 

 

Meigallo

Al regreso de un viaje lejos de la desolación de la quimera española me encuentro con que al pobre Casado me lo han cambiado tanto que ya no lo reconoce ni la madre que lo parió. ¿O sí? Acaso, a falta de creer en nada como es norma habitual en su partido, todo es disimulo, función de conveniencias, y como los Marx, puede eliminar a su antojo fragmentos de la parte contratante de la primera parte de la parte contratante… ¿con sus electores…?

Don Miguel de Cervantes votó pero salió, mediante oportuno pucherazo o no, lo contrario. Cuando el sin par caballero Don Quijote resultó vencido en la playa de Barcelona no renegó de su ideal Dulcinea pese a estar amenazado de muerte. Claro que el muy loco o desarraigado sostenía que La libertad es uno de los más preciosos dones que los hombres dieron los cielos, con ella no pueden igualarse los tesoros que encierra la tierra ni el mar encubre; por la libertad, así como por la honra, se puede y debe aventurar la vida; y por el contrario, el cautiverio es el mayor mal que puede venir a los hombres”.

Casado se comporta distinto. Opuesto al heroico Cervantes o al arquetipo quijotesco. El taimado clan galleguista de caderas altas parece haberle sorbido el seso y ¿el sexo? Cobardeando en tablas como manso pregonao y renegando de la sangre de su supuesta brava casta de lidia, va por ahí lloriqueando, mendicante, emasculado como sacerdote de Cibeles, en inútil peregrinación a un centro imaginario, mendaz, falso como la tesis de Sánchez o las cuentas de Bárcenas, pero lucrativo pretexto para  toda clase de imposturas, trampas y desfalcos. En su insólita desorientación busca cuartel y salvación en territorio enemigo donde más fácil ha sido su abducción.

 

Como homenaje al sufrido lector y en premio a su paciencia he estado haciendo algunas pesquisas por las remotas corredoiras y montañas de Galicia y por los no menos difíciles aunque más sutiles senderos astrales para tratar de averiguar la verdad del extraño caso acontecido, que ahora les ofrezco como auténtica primicia.

La cosa se fraguó hace unas semanas. El taimado prócer tartufo se sentía amenazado y estuvo buscando en el Catálogo oficial de meigas, bruxas, menciñeriros, saludadores, compoñedores, curandeiros, pastequeiros, cartuxeiras, corpos abertos, arresponsadores, rosareiras e boas mulleres de la Xunta de Galiza qué mañas podría mejor utilizar para neutralizar al osado impertinente de más allá de Pedrafita que pretendía hundir su negocio, rasgar el telón del grelo y recuperar al degenerado partido galleguizado para su teórica misión de defensa de España y de la clase media amenazadas por las diversas hordas franquicias sorosianas del Régimen.

Pero, ¿a quién consultar? Fuera de los enmucetados Catálogos oficiales, la misteriosa señora Maruxa, experta conocedora de tales oficios, le sugiere al oído una acreditada figura ya retirada que vive en una remota aldea de la Galicia profunda. Dicho y hecho. Ahí que va la bien cebada comitiva oficial como Santa Compaña motorizada con el nutrido ejército de cabecera formado por asesores, consultores, guardaespaldas, pitonisos electorales, normalizadores lingüísticos y xornalistas ditirambo- alabanciosos todo a cien de la telegaita o de la prensa adicta al pilla pilla orzamental.

Sin embargo, la delicadeza de tan singular asunto requiere mucha reserva. La misión real debe ser secreta a prueba de indiscreciones o cotilleos, dentro de lo que cabe. El ejército oficial queda reponiendo fuerzas en una venta cercana mientras el heroico prócer se encamina a pie sorteando charcos y boñigas hasta la enxebre casa indicada.

Se vas o San Benitiño, non vaias o de Paredes, que hai outro máis milagreiro San Benitiño de Lérez

Casi todas las dolencias tienen su santo adjudicado. San Benitiño es infalible para las verrugas. El tarangaño o raquitismo puede curarse mediante rituales efectuados por una sabia y otras tres mulleres que se llamen Maria al menos mientras duren los mismos. El tarangaño o raquitismo ideológico, endémico entre indígenas, se cura leyendo y viajando.

La sesión ha de empezar con un buen diagnóstico. Testigos, amén de una cruz de Caravaca y una figa de azabache sobre la mesa, una lechuza disecada, la piel de un sapo y una salamandra. La sabia carteira o napeira bota as cartas que ha sacado de un bolsillo de su colo. En efecto, el risueño joven moreno aparece claro en el naipe y es una amenaza peligrosa. Y tiene suerte, el fracaso en las votaciones ha tornado éxito indiscutible al poder formar gobierno sureño en comandita con el perejil de todas las salsas pero sobre todo gracias al apoyo de los malvados españolistas castellanos. Hay que hacer algo.

El encargo ha de ser provocar la perniciosa caída de la paletilla o mejor aún, una variante del meigallo, del ramo cativo o posesión diabólica que hace que los que lo sufren pierdan la cabeza. Según el teórico del nacionalismo gallego Vicente Risco lo causan unos demonios infernales o de espíritus intermedios: “Espiritos que andan no aire, que poden ser os ánxeles indultados cando os outros foron botados do ceo”. Claro que también pudieran ser animales irracionales invisibles o bien duendes como los indicados por el Padre Fuentelapeña en su famoso tratado El Ente elucidado.

Una vez dentro de las víctimas trastornan hasta tal punto su mente que hacen y dicen las cosas más extrañas o inadecuadas. Pretenden viajar al quimérico centro, renegar de sus mejores ideas o pretensiones, acogerse a la fementida protección de bujarrón mafioso o del enemigo en casa.

«Eu non sei que demo teño, que na barriga me vole, eu non sei se e macho ou femia, non sei se e muller ou home».

Según los galleguistas conocedores de la cosa uno de los síntomas más notables e irrefutables de estar bajo la influencia do demo es hablar en castellano. Lengua del maligno, que debe ser erradicada. Galicia para los gallegos postulaba el precursor Alfredo Brañas.

Según la Tradición y como promesa para lograr la total virtud del encantamiento, el prócer solicitante ha de hacer de ofrecido. Bien en la romería de Santa Marta de Ribateme o en la de la Puebla del Caramiñal, según mejor conveniencia.  Ha de meterse vivo en el ataúd portado a hombros y rodeado por sus deudos y derechohabientes provistos de velas y donativos para el cepillo. Buena táctica el hacerse el muerto estando muy vivo.

¿Cómo recuperar la prístina condición? Sabemos que Apuleyo, convertido en asno, debió comer rosas rojas consagradas a Isis para recuperar su primitiva figura humana. Pero lo más cercano es llevar al energúmeno al santuario de El Corpiño para hacerle un oportuno exorcismo.  No siempre el éxito está asegurado pese a la acreditada pericia del exorcista. Con el impenitente y recalcitrante Castelao no hubo manera ni exorcismo que valiese. Sí, en cambio, con Risco aunque acaso la terapia resultara excesiva: luego de nacionalista gallego se hizo falangista y paseaba bizarro con camisa azul y correajes por su Orense natal.

Hasta aquí las averiguaciones. Creo haber realizado un buen servicio a mis sufridos pero admirables lectores y demás público en general revelando estos escondidos arcanos de tanta trascendencia para la suerte de la Patria. Conviene saber lo que ha pasado para explicar lo que pasa y tratar de paliar los males de lo que fatalmente pasará sin exorcismo ni desencantamiento que lo remedie.

 

 

O Amor e a Morte (Eros y Tanatos)

Ayer sábado 17 de noviembre, Lautana de Teatro estrenó en La Coruña su producción O Amor e A Morte (Unha comedia doutra dimensión).  En un escenario muy grande como es el palacio del Palexco con una gran entrada y con gran éxito de público que aplaudió la función.

La obra viene a ser una revisión y actualización en clave de humor desenfadado de uno de los mitos más sugestivos de la cultura occidental.  El de Eros y Tanatos. La pugna eterna entre el Amor y la Muerte. Dos arquetipos, dos figuras, acaso dos fantasmas, que se disputan la suerte de un hombre unidimensional, vulgar, más o menos alienado y medio embrutecido por su trabajo.

Decía doña María Zambrano en El Hombre y lo Divino que “si en el Amor naciéramos y viviéramos siempre no habría lugar para la conciencia”. Un resumen magistral del sentido profundo de la Vida. Pero aquí, Casimiro, el protagonista de la obra cuya suerte se disputan, no permanece en el Amor aunque tampoco tiene conciencia de la vaciedad de su vida cotidiana. Hasta que aparece la Muerte como factor iniciático, como toma de conciencia. Como oportunidad para el repaso precipitado, acuciado por el tiempo que irreversiblemente se va, de lo hecho y de lo no hecho. De lo sentido a lo que no se le ha dado oportunidad de ser desarrollado, de ser vivido. Si yo hubiese sabido…

Pero un tema tan hondo, tan profundo, es tratado aquí en clave de humor explotando la vis cómica de los intérpretes. Tania Villamarín hizo de Muerte. Algo terrorífica pero con sus debilidades, algunas más fuertes que ella. Carmen Blanco es el Amor, multiforme, redentor, inasequible a la desesperanza. Carmen además demostró una gran capacidad para cantar y bailar. Y al final salió vencedora en su pugna con la Muerte.

Juan Mariñas interpretó un papel de hombre media, convencional, parecido al de su anterior producción El Obrero del futuro. Demostró una vez más su habilidad, sus facultades cómicas y su vocación por el teatro pese a no ser profesional, lo que aún hace más meritorio sus logros.

La dirección estuvo a cargo de la conocida actriz Isabel De Toro.

Una cuestión que no deja de ser curiosa es la música elegida. El Requiém mozartiano sonaba solemne, majestuoso, impresionante, en logrado contraste con el toque de humor e incluso cierta frivolidad de la escena. Pero es curioso que también se recurriera a la música anglosajona y a las letras en inglés cuando pocos géneros han hablado del amor, sus grandezas y sus miserias, tan bien y con tanta economía de medios como la copla española.

En el capítulo de los debe voy a dar mi opinión sincera aunque no sea políticamente correcta. En ocasiones el sonido no resultaba muy claro y se perdían algunas frases. La función comenzó con un breve texto inicial de homenaje a Mateo González, amigo de Juan Mariñas, trágicamente fallecido en extrañas circunstancias. Salvo este prólogo declamado en español, creo que la representación se ve lastrada por el empleo del gallego. La impresión que daba es que ninguno de los actores en realidad era verdadero galego falante, de modo que tenían que traducir en mente cada frase antes de pronunciarla, lo que quitaba agilidad y espontaneidad a los diálogos. Pese a la bonita musicalidad del gallego de aldea no sonaba así el de la función.

Sabemos que la política cultural de la Galicia de hoy posee un gran componente de despotismo, parte ilustrado y mucho sin ilustrar. En un trágala lamentable, no solo para la libertad de autores y espectadores sino también para el arte y la cultura. Todas las facciones políticas gallegas administradoras de oportunidades y fondos imponen el gallego normalizado con mayor o menor grado de arbitrariedad y violencia. En cierto modo una impostura que no favorece nada a la Cultura española en Galicia pero que hay que lamentar que ya forme parte del paisaje, una costumbre local como el famoso feísmo.

Supongo que si la interpretan los mismos actores la función sonará mejor en español, más ágil y natural. Lo que reforzará su éxito y así lo espero en sus próximas representaciones en el resto de España.

Un esfuerzo meritorio. Mi enhorabuena a todos.

 

 

Feijóo rehúsa y se refugia en el capoeiro

Se veía venir. Hay mucho dossier comprometedor por ahí suelto o peor aún, en las pecadoras manos de la niña Chole Soraya, una señora pagada de sí, ambiciosa sin escrúpulos ni ideología, quizás por ello candidata electa del Club Bilderberg.  El caso es que Nuñez Feijóo se ha acobardado y ha renunciado a heredar a su paisano y colega en tantos sentidos, el lamentable Mariano Rajoy que ha dejado a España y a su propio Partido al borde del abismo.

Dossieres al margen, y fuera del famoso y siniestro lema de Alfredo Brañas, “Galicia para los gallegos” que inspira la acción de la política regional, no se trataba de un buen candidato para España salvo para tapar las muchas vergüenzas de su cobarde acomplejado antecesor y de su nutrido equipo de ambiciosos inútiles. Nacionalista gallego vergonzante, sus planteamientos en la mal llamada normalización lingüística, un oneroso tinglado liberticida para imponer el gallego transgénico o de laboratorio en la Administración, la educación, la cultura o la vida, no se diferenciaba mucho de la inmersión diseñada por los golpistas catalanes. De hecho, desde Fraga estaba inspirada en su política de discriminación hacia los hispanohablantes, esos «anormales» que deben ser oportunamente «normalizados». Su ninguneo cuando no disimulado boicot a la organización pro derechos civiles Galicia Bilingüe presidida por Gloria Lago y hoy en la campaña de ámbito nacional Hablamos español es otro motivo de escándalo.

Hoy en Galicia, aunque cueste creerlo para los que no viven aquí, es difícil poder estrenar una obra de teatro en español, aunque haya sido escrita por un autor gallego. Ha de ser traducida al gallego oficialista para no sufrir el ninguneo o el boicot de la mafia galleguista patrocinada y subvencionada por Feijóo. Su Junta, que se nutre con los impuestos de todos los españoles y no solo de los gallego- hablantes, tampoco se digna apoyar a importantes autores gallegos que tienen la inaudita osadía de escribir en español y pretender mostrar sus obras, por ejemplo, en lugares emblemáticos como Buenos Aires.

La Sanidad también sufre las consecuencias de la gestión albertina. Importantes listas de espera, precariedad en el personal sanitario, mal ambiente inducido, desvío a la medicina privada … aunque las estadísticas y los informes oficiales quedan muy lucidos y aparentes.

En resumen, pase lo que pase con los restos del PP, mejor para España y al propio partido si por ventura quiere regenerarse de verdad, tarea harto difícil dada su inanidad ideológica e inoperancia política, que a Mariano no le suceda otro gallego imaginaria de igual servicio como decían en la mili y al que con tanto cálculo acobardado y tontiastuto se le ha ido pasando la edad de merecer.

 

 

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Firmas en Vigo pro derechos civiles y contra el despotismo lingüístico

Del mismo modo que sucedió con gran éxito el pasado sábado en la ciudad de La Coruña,  la próxima cita para la recogida de firmas será en Vigo, el sábado 12 de mayo.

El lugar: la Farola, a la entrada de la calle del Príncipe.  El Horario desde las cinco a las ocho y medía de la tarde.

Se trata de un asunto de gran interés cívico.

 

Firmas en La Coruña pro derechos civiles y contra el despotismo lingüístico, (realizada el 5 de mayo de 2018)

El ninguneo, postración, cuando no simple persecución, del español como lengua franca natural de relación habitual entre los españoles forma parte sustancial de la estrategia de devastación de España en la que colaboran por acción u omisión la mayoría de los poderes públicos e instituciones del Reino.

No solo en Cataluña o Vascongadas. También en Valencia, Baleares, Navarra incluso ahora Asturias, como puede verse en estas dependencias oficiales de las imágenes, con la intención de entronizar el bable como oficial y «normalizar» a los asturianos que por lo que se ve antes eran anormales por hablar español, se suman a esta deriva verdaderamente criminal si tenemos en cuenta sus fines últimos, la vulneración de los derechos civiles y la fragmentación y destrucción de la nación española. 

Y aquí en Galicia es el hipócrita Feijóo al frente de la administración regional controlada por el partido nacionalista gallego más conocido como PP, quien derrocha el dinero público sustraído a los españoles para estos siniestros fines de vulneración de sus propios derechos civiles.

Una de las instituciones que se han venido oponiendo con mayor éxito y reconocimiento a esta despótica política de imposición del gallego en la administración, las empresas y la sociedad en Galicia es la asociación pro derechos civiles Galicia Bilingüe, presidida por Gloria Lago. Persona de gran coraje, inteligencia y voluntad que hoy estará en la plaza de Lugo en la ciudad de La Coruña para recoger firmas de los ciudadanos cara a una iniciativa legislativa popular dirigida a oponerse al actual despotismo e intentar asegurar la libertad de elección de lengua en a enseñanza, la administración o la cultura. Acciones renovadas a través de la nueva plataforma Hablamos Español.

Deseamos suerte a Gloria Lago y demás activistas pro derechos civiles, pero, me temo, que el problema no es tanto de legislación, ni siquiera la constitución se cumple, sino de voluntad de aplicar las leyes vigentes por parte de una casta dirigente felona, oportunista,corrupta y prostituida.

CONSOLAMENTUM cátaro en La Coruña

Desde el siglo XI al XIII el sudeste de Francia fue escenario de un movimiento religioso místico político conocido como catarismo o movimiento herético de los albigenses o los puros. En 1209 Simón de Monfort había tomado uno de sus bastiones, la que entonces se creía fortaleza inexpugnable de Carcassonne. Todo el territorio del Languedoc y, en especial, el último bastión cátaro, el castillo de Montségur en las estribaciones del Pirineo, está relacionado con la hermosa leyenda del grial. Al parecer, según documentos de época, en enero de 1244 poco antes de la caída de la fortaleza bajo las tropas del Papado, cuatro cátaros se descolgaron por el precipicio cercano portando un pequeño tesoro en el que según la leyenda estaría incluido el propio grial. El 16 de enero caía el bastión y más de doscientas personas entre hombres, mujeres y niños fueron quemados vivos por las fuerzas del Papado en la explanada existente bajo el castillo llamada desde entonces Camp des Cremats.

Hoy existe una estela conmemorativa del terrible genocidio. Presenta una cruz paté y otra druídica, con una inscripción dedicada a los cátaros, a los mártires del puro amor cristiano.

¿Por qué fueron combatidos los cátaros con tanta saña y crueldad?  Desde el punto de vista espiritual participaban de gnosis, de una relación íntima entre el hombre y la Divinidad, sin intermediarios. Este supuesto ponía en cuestión radical todo el aparato de poder material eclesiástico. Es decir, una vez más la misma disyuntiva entre Espíritu y Poder material.

El consolamentum es una especie de sacramento propio de los cátaros, puros o albigenses. Se encuentra ligado a una transmisión espiritual de maestro a discípulo y asociado a un libro, habitualmente cerrado, que representa el libro de San Juan.

Para algunas tradiciones este libro es el que aparece en una carta del tarot. Bien abierto como en el de Marsella o bien cerrado como en el tarot de Visconti Sforza. Un tarot pintado por Bembo a mediados del siglo XV, que se conserva en varios museos, salvo cuatro cartas perdidas. Una de ellas, la del diablo, acaso hecha desaparecer por el mismo maligno.

Según ciertas tradiciones posteriores vinculadas al enigmático Leonardo y sus hipotéticas relaciones con la heterodoxia cátara, tal libro de la carta del tarot pudiera ser una obra de fray Amadeo de Portugal, hermano de Beatriz de Silva, la fundadora de las concepcionistas y fundador él mismo de cierta rama de los franciscanos con algún parecido a la propia reforma del Carmelo. El beato describe revelaciones relativas a San Juan, obtenidas durante éxtasis místicos: en efecto, en su Apocalipsis nova, uno de cuyos ejemplares se encuentra en la biblioteca de El Escorial probablemente gracias a don Diego Hurtado de Mendoza y codificado por su bibliotecario Benito Arias Montano con la signatura secreta relacionada con el cinco.

Pero, lo del tarot de la Casa Ducal de Milán, ¿era capricho de potentado o medio de transmisión de Conocimiento o de alguna tradición esotérica o iniciática?

Eliphas Levi decía que el tarot “acaso sea la obra maestra del espíritu humano y, con seguridad, una de las cosas más bellas que la antigüedad nos ha legado”. Y la Belleza afirman los platónicos que tiene un fin práctico: ayudar a la contemplación del Uno. Pues la Belleza es el resplandor de la Verdad. Cada arcano tiene su significado y se relaciona con los otros. Así, el arcano mayor de ordinal uno, El Mago, suele indicar un comienzo, que algo es posible, que se puede empezar, y además, ahora. Es una invitación a encarnar la energía que llamamos consciencia. Pero cada arcano está constituido por toda una constelación de símbolos, que como las estrellas tienen una realidad propia aunque sean ordenada de modo psicológico. El dos es dedicado a la figura de la papisa, según el tarot de Marsella, o de una dama vestida con hábito franciscano según el tarot de Visconti Sforza con un libro en la mano, que es la carta o arcano mayor al que ya hemos hecho referencia. En otras variantes formales aparece con la cruz del Languedoc cátaro.

El tarot, al que vulgar y habitualmente se le relaciona con el inframundo de lo que Cervantes llamaba “echacuervos”, es decir de los embaucadores de incautos e ignorantes, ha ejercido una gran atracción sobre muchos investigadores del Conocimiento.

Y constituye un lenguaje con su propia gramática, semántica y pragmática. Los algoritmos gramaticales del tarot varían con las diferentes escuelas e incluso con el propio modo particular de hacer las cosas, con la propia maniera. Pero la semántica a diferencia de los lenguajes con códigos cerrados es abierta, y como en todo lenguaje simbólico inaprensible en su integridad. Casi se puede hablar de idiolectos o lenguajes particulares, al menos desde el sentido último que se escapa en cada arcano o arquetipo. Un arcano, es un aspecto de la eternidad cuyo conocimiento no es accesible totalmente a la mente humana.

El tarot presenta veintidós arcanos mayores y cincuenta y seis menores que ayudan como en el famoso mito cretense a explorar el laberinto del inconsciente. Por tanto no está destinado a aspirantes a Teseos inmaduros o de mente frívola, ni para racionalistas que suprimen la dualidad humana, la dialéctica entre el día y la noche. Pero, como diría Jung, sirve a las gentes pensantes y reflexivas a las que gusta meditar acerca de lo que hacen y lo que les ocurre.

Existen diversas versiones o escuelas de tarot. Aunque de procedencia al menos medieval y luego renacentista, una de ellas fue desarrollada hace poco más de un siglo por un coruñés muy famoso en Francia aunque olvidado en su tierra natal, el Doctor Encausse, más conocido como Papus, estudioso de la Tradición Occidental quien renovó la Orden Martinista y desarrolló dos formas distintas del tarot de Marsella: el divinatoire y el de los bohemiens.

En Occidente, la Psicología, pese a lo que su propio nombre indica como ciencia del alma, se encuentra muy materializada, no obstante estar deambulando en la tierra fronteriza de lo invisible, y pretende descartar la palabra conciencia como algo diferente de lo físico. Para colmo, muestra una especie de síndrome de Estocolmo llamada Conductismo. Desde esa perspectiva materialista el mecanismo del tarot resulta incomprensible. Como lo es el fenómeno de la precognición, criptestesia o clarividencia referentes al futuro, estudiados entre otros por Osty o el gran Richet, Premio Nobel 1913.

Sea como fuere Jung y Pauli entendían estas cuestiones y, en general, las relacionadas con la mántica gracias a lo que llamaban el principio de sincronicidad: una relación inteligente pero no causal de acontecimientos, de modo que si se acepta la existencia de un espacio intermediario, ni interno o psíquico, ni externo o ambiental, pudiera interpretarse el fenómeno del sincronismo como una participación de lo anímico interno y de la realidad externa en los fenómenos de este mundo intermediario. Así, al consultar el tarot caben varías hipótesis: que informaciones metapsíquicas puedan influir en el orden de las cartas. Que las cartas actúen como inductores en el psíquismo del consultante o del interpretador. Bien porque la psiquis no es localizable espacialmente o bien porque el espacio es psíquicamente relativo. En todo caso, nunca cabe definir un código totalmente cerrado de interpretación.

Por si esa dificultad aún fuera poca, hay que añadir el que el tarot es un lenguaje total, sistémico. Como acaso diría von Bertalanffy, supone un paradigma diferente de la visión mecanicista del mundo. Su funcionamiento estaría más próximo al de las partes analógicas o sinópticas del famoso diccionario ideológico de Julio Casares o al de los mapas o cartografías mentales de lo que Buzan llama pensamiento irradiante.

El tarot puede entenderse como una manifestación del lenguaje sagrado o, al menos una ventana abierta al mundo de lo numinoso. Y, en consecuencia, si se usa con sensatez e inteligencia, una vía para conocernos mejor a nosotros mismos.

El cinco de oros tiene varios significados en el tarot.

Para Jodorowsky: “El 5 abre caminos para el conocimiento de uno mismo o propone ideas brillantes”. Se trata de la invitación a una aventura, a un comienzo, a iniciar algo nuevo, aunque en el caso de los oros él la identifica con el dinero.

Sin embargo, para Roso de Luna el cinco de oros tiene que ver con la realización espiritual. Con el oro del conocimiento iniciático. En El tesoro de los lagos de Somiedo cuenta que en cierta talla existente en una ermita berciana asociada a la tradición templaria, el cuatro de copas de la crucifixión del espíritu en la materia es cambiado por el cinco de oros: “El Niño, el Adepto, en respuesta a las palabras del salmo treinta pronunciadas por el candidato, de Ego autem in te speravi, Domini Dixi: in manibus tuis sortes meae, le alarga el Oro del Conocimiento iniciativo, con el cinco correspondiente, al par que le retira el naipe simbólicamente contrario, o sea el cuatro, que es de copas, por representar éstas el vino de las pasiones que embriagan a los humanos, sometiéndolos a la tiránica, cuanto grata, ley del sexo, y es un cuatro al par, como símbolo de la crucifixión en la carne, la limitación, la caída en el sexo. Queda así constituido en conjunto el emblema rosacruciano del cinco con el cuatro, del Conocimiento con la Pasión, de la Rosa con la Cruz”.

El tarot puede considerarse un medio de transmisión de la Tradición, pero pese a la opinión de Levy no creo que de los más importantes, aunque lo haya sido en algunas épocas y para ciertos movimientos históricos heterodoxos.  En mi opinión, lo es más la arquitectura sagrada, al menos aunque sólo fuese desde el punto de vista de ser menos perecedera, más permanente en el tiempo.

Pero volvamos al tarot en relación con el consolamentum cátaro y miremos algunos de sus arcanos menores presentes en la arquitectura románica coruñesa.

El arte gallego nos depara muchas sorpresas. Algunas que parecen íntimamente relacionadas con la gnosis y el movimiento cátaro.  Un ejemplo: en la puerta Norte de la catedral de Lugo se muestra un capitel con la sagrada cena en la que aparece una figura femenina ¿acaso la Magdalena? apoyada en el pecho del Salvador. Como se observa en la imagen no hay duda de que el personaje es una mujer. La dulzura del rostro, la melena, el collar…

Pero una sugestiva combinación de consolamentum, tarot y arquitectura sagrada se encuentra en la ciudad vieja de La Coruña, en la antigua iglesia de Santiago, interesante ejemplar de la arquitectura típica gallega de origen románico modificada luego en gótico. Tiene tres ábsides semicirculares con columnas y canecillos en el Oriente. En el Norte destaca el tímpano con el agnus dei y la cruz patriarcal, característicos del sanjuanismo y de la antigua Tradición solar.

En Poniente posee una puerta románica al modo compostelano y de arcos apuntados. Pero cabe fijarse en las jambas de las puertas. Aparecen dos figuras. Una tiene un libro cerrado sobre su cabeza, encima del libro se muestra un ángel, el mensajero con una filacteria. Los ángeles transmiten mensajes, dan consuelo, protegen e invitan al desenvolvimiento espiritual. El personaje hace el signo de fe con una mano y con la otra mantiene el bastón cetro de Santiago. Pero, si esta es singular y enigmática, la figura de la jamba opuesta llama la atención con el índice sobre un naipe, el cinco de oros que sostiene y muestra, enigmático, al visitante. El libro cerrado puede asociarse a la tradición gnóstica del maestro Mateo y su versión del Apocalipsis genialmente interpretada en el Pórtico de la Gloria. Mas el libro está cerrado y sus sellos, trasunto de los chacras o centros psíquicos humanos ¿también lo están? Una forma de esta Gnosis, como lo fuera el priscilianismo es la del catarismo. Pero también puede ser una referencia al evangelio de San Juan. ¿Esta figura con el libro cerrado sobre la cabeza nos muestra el consalamentum? ¿Casualidad o capricho del artista? Es posible, ¿pero también lo es la extraña figura de la jamba opuesta?

Como ya hemos visto, en la iconología tradicional el cinco de oros suele asociarse al cuatro de copas. Que representan el cinco, lo espiritual y los cuatro elementos materiales o lo pasional. La realización espiritual del hombre sublima las pasiones cambiando un naipe por otro.  A veces el libro cerrado, la palabra perdida, se asocia al grial, una sabiduría inalcanzable. Pero es una copa y no cuatro: ¿habría un cuatro de copas en la iglesia primitiva antes de su reforma?

Para Fulcanelli, la obra en alquimia se expresa de modo simbólico por un libro abierto o cerrado según que la materia prima haya sido trabajada o solo extraída.

El cinco de oros también significa una invitación a la aventura espiritual, a cruzar el umbral de lo sagrado. Suma del primer número par y del primer impar y medio de los primeros nueve, según los pitagóricos es signo de unión del centro, de la armonía. De la unión o bodas alquímicas entre lo celeste y lo terrestre.

En el interior del templo coruñés de Santiago nos hallamos ante una ancha nave dividida en tres grandes arcos apuntados que sostienen la cubierta, en el testero se ven tres arcos de medio punto, acceso a los ábsides donde estarían los arranques de las ahora suprimidas tres naves iniciales típicas que derivaron en única tras la reedificación del siglo XVI. Se siente una gran fuerza telúrica cerca de la puerta, hacia el mediodía, por donde quizás discurriría la separación entre naves. No sabemos dónde se manifestaba esta energía antes de la reforma.  Pero la energía telúrica transformada en el templo nos puede ayudar a elevar nuestra conciencia.

No es solo la inteligencia lo que nos permite avanzar. Se precisa la voluntad. Saber y querer ayudados por el espíritu, permiten trasformar la piedra bruta, abrir el libro cerrado de nuestros cuerpos y mentes. Y cambiar el cuatro de copas por el cinco de oros.

Así sea.

 

 

 

 

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