Alfonso De la Vega

La Garita de Herbeira

Artículos, solfas y epistolarios

Terrible siniestro ferroviario en Compostela

Se ha producido un terrible accidente ferroviario cerca de la entrada de la estación de Santiago de Compostela. Habría descarrilado el tren ALVIA procedente de Madrid, destino La Coruña. Se cree hay al menos una veintena de fallecidos y varias decenas de heridos.

Existe gran confusión en este momento (22h 30m). Algunas fuentes sin confirmar explican que han creído escuchar una explosión antes del siniestro.

Actualización 23 h 15m

Se ruega realicen donaciones de sangre, bien en el Hospital clínico o en centro de transfusión en el campus Sur, Monte da condesa. No se aconseja el uso del automóvil por colapso del tráfico.

Parece ser que podría haber una treintena de fallecidos y en torno a varias decenas de heridos.

Existen diversas opiniones sobre la causa del siniestro.

Actualización 23h 45m

Las autoridades indican que ya no se precisan más donaciones de sangre.

El presidente del gobierno ha cancelado su agenda de mañana para desplazarse hasta Compostela.

Fuentes del Mº del Interior declaran que descartan la hipótesis del atentado.

Actualización de las 00 h 43 m

Se apunta al exceso de velocidad como primera hipótesis del siniestro.

En la foto de la Agencia EFE se puede observar la extraña posición adoptada por uno de los vagones, el que se encuentra por encima del talud en la parte superior derecha de la imagen, cerca de la máquina.

Última actualización, jueves 25 de julio

En la mañana del jueves 25 de julio se ha difundido este tremendo vídeo del descarrilamiento

Un gráfico resumen del siniestro alvia  publicado en la Gaceta de Salamanca

Pulsaciones climáticas en la Península

Este largo y triste invierno hace un frío que pela, como si la naturaleza quisiera acompañar la desolación social y anímica que padecemos los españoles.

Al igual que otras mohatras de propaganda del Régimen cada vez cuesta más trabajo creerse la mercancía averiada del calentamiento de la tierra o cambio del clima climático, como lo llamaba el añorado por lo cómico Moratinos, difundida con fervor digno de mejor causa por mohatreros y buscavidas.

Pero más bien lo que viene ocurriendo en un horizonte temporal dilatado es la oscilación climática. Con periodos de glaciación y de interglaciación.

Según Estrabón en la España romana había “densos bosques y corpulentos árboles”,  de carácter mesófilo más que mediterráneo.

El beneficio del cobre se realizaba con carbón vegetal, muy abundante.

En el cambio de especies vegetales conviene recordar, a diferencia de la orografía americana con cordilleras en el sentido de los meridianos, las dificultades de adaptación a la aridez por las barrederas orográficas según los paralelos que impiden el “movimiento” de las masas boscosas hacia el Norte. Sin embargo quedan relictos como el hayedo de Montejo en Madrid, testigos de un pasado de predominio mesófilo, antes de que el haya perdiera la batalla contra el pino.

Durante la Alta Edad media existe un periodo de frío en toda Europa.

En la Península Ibérica se produce un periodo de aridez desde los Reyes Católicos hasta Felipe II, con un descenso de más de la cuarta parte de la pluviometría anual lo que tuvo, junto a otros factores, singular importancia en la ruina de la agricultura castellana.

Se produce una grave crisis de la industria de la seda por regresión de la morera (después en el siglo XIX padeció además una plaga, semejante a la de la filoxera de la vid).  Síntoma indicativo del progreso de la aridez hacía el norte además de los cambios en la distribución natural de especies vegetales lo constituye la sustitución del buey por el mulo como elemento de tracción.

La madera de La Alhambra era de cedro, hoy inexistente en Andalucía y en regresión en todo el Mediterráneo.

Probablemente la pulsación climática ibérica está ligada a la experimentada por el Norte de África y el Sahara en particular, con un grave proceso de desertización patente desde el siglo VII, que probablemente influyó en el avance del Islam, pues muchos habitantes de las otrora áreas agrícolas se vieron forzados a emigrar.

No se conocen bien del todo las causas de dichas pulsaciones climáticas pero muy probablemente se relacionan con las variaciones en la actividad termonuclear del sol.

Elegía por la laurisilva gomera

El espantoso incendio de la preciosa isla de la Gomera me trae recuerdos agridulces de hace ya casi treinta años, cuando participé como agrónomo dentro de un grupo interdisciplinario internacional en la fase previa de la elaboración del llamado Ecoplan de la isla canaria. Un intento de sondear y plantear  alternativas distintas al turismo arrasador de guiris, sol, playa y cemento a mayor gloria de constructores, especuladores, caciques y concejales de urbanismo. Un modelo dominante al que entonces se oponían algunas pocas personas. Gentes como César Manrique, benefactor en especial de la isla de Lanzarote, artista multifacético y activista proteccionista que fallecería unos años más tarde en un extraño accidente de tráfico, aunque oportuno para ciertos intereses poco recomendables.

Eran los primeros meses de la ambiciosa administración González y entonces muchos españoles creíamos ingenuamente que las cosas podrían cambiar a mejor.  Conocido el lamentable precedente de la explotación de otras islas canarias, se trataba de evitar los excesos de turismo depredador, de la construcción desaforada que se apropia de la devastación del patrimonio natural transformándola en renta más o menos pasajera. El lamentable modelo que, al cabo, el socialismo no sólo no terminaría combatiendo sino que potenciaría como fuente de negocio, poder y botín.

Y también de ofrecer otras alternativas socioeconómicas complementarias basadas en el respeto y disfrute racional y verdaderamente “sostenible” de la riqueza natural de la isla, tanto de la joya singular del Garajonay, cuanto de la belleza “incaica andina” de sus terrazas para el cultivo, un esfuerzo de siglos de la laboriosa y sufrida población gomera.  Con este fin consultamos la opinión de antiguos campesinos, algunos ancianos ya retirados que guardaban memoria de otras formas de hacer las cosas, en los que la escasez aguzaba el conocimiento del medio y el ingenio. Una de las líneas propuestas era fomentar la integración de la ganadería tradicional en régimen adehesado tanto para obtener proteína animal sana y barata en términos energéticos como para controlar el matorral, que tan malas consecuencias suele tener para el desarrollo de los incendios.

Otra cuestión era el posible fomento del cultivo de especies menos ávidas por el agua que la platanera. El aguacate, emparentado con algunas de las especies de la laurisilva, requiere solo un tercio de agua para crecer, cuestión de gran importancia ecológica cuando precisamente el agua puede resultar el principal factor limitante de los cultivos, aún más que la superficie agraria útil. Pero factores económicos y administrativos como la organización y conjunto de intereses ligados a la actividad platanera constituyen un obstáculo al fomento de otros cultivos alternativos, mejor adaptados ecológicamente a las Canarias.

Sin embargo, hay que reconocer que la preocupación dominante de muchos de los entrevistados o contactados era saber si íbamos a aconsejar o no la construcción de un aeropuerto para “no ser menos que el resto de las otras islas” y no depender en lo posible del monopolio turístico de Gran Canaria o Tenerife.  En esa época la comunicación con la Gomera se realizaba por el ferry Benchijigua que unía la capital San Sebastián con el puerto tinerfeño de Los Cristianos. Paradójicamente, las dificultades de acceso a la isla constituían una forma de protección.

En el plano político, desactivado el independentista MPAIAC de Cubillo, el viejo caciquismo isleño se rearmaba para evitar la posible influencia benéfica jacobina de malvados godos como nosotros. Era el embrión del sectario, necio, inepto y despilfarrador nacionalismo canario actual que manda en las islas. Sin olvidar hazañas de la competencia en el resto del espectro político como las famosas del inefable don Casimiro Curbelo, prohombre socialista, conocido por sus hazañas madrileñas como putero, embustero, bronquista, y paradójico señero representante hoy de los gomeros en el cabildo isleño. Y al que ahora se le achaca especial responsabilidad en que el incendio devastador haya alcanzado tan descomunal magnitud al darle por controlado antes de tiempo y no reclamar ni asignar suficientes medios para combatirlo.

Recuerdo como uno de los más grandes placeres estéticos de mi vida la travesía con el resto del equipo de profesionales junto al director general de ICONA y la directora general de Medio Ambiente por el corazón del parque de Garajonay. Tesoro de la flora macaronésica. Uno de los ejemplares del bosque relicto de laurisilva más notables del mundo. La luz se filtraba entre la floresta, logrando tamizados contrastes, mientras un concierto de trinos nos hacía sentir que morábamos en un mundo inefable, virginal, de creación no hollada por el hombre.

La laurisilva es un bosque especial, en cierto modo puede considerarse una reliquia de la Era Terciaria, formado por la combinación de fayal-brezal y otras especies. El brezo, matorral en la Península ibérica, es aquí arbóreo. Es curioso porque el visitante de repente parece haber encogido entre sus masas y la naturaleza parece enseñar al hombre cual es su dimensión real. Con otras especies como el viñátigo, del mismo género del aguacate, forma intrincadas masas forestales, cuyas especies han de reconocerse más por sus troncos que por las hojas, intrincadas y enmarañadas en una densa y bella floresta.

Los isleños dicen que el bosque “ordeña las nubes”. En efecto, la combinación de precipitación y condensación de la humedad arrastrada por los alisios que choca en la vertiente nor-occidental de la isla por encima de las cotas de los ochocientos metros de altitud y es recogida por las hojas del bosque da lugar a pluviometrías aparentes en el suelo superiores a las registradas en observatorios meteorológicos como el de Santiago de Compostela.

Aún no sabemos el alcance real de la destrucción, ojalá la capacidad de renovación y recuperación de la naturaleza permita superar pronto los desatinos del hombre, pero cuando se ha conocido en todo su esplendor tal paraíso botánico queda un regusto amargo, la conciencia que esta cuestión como en otras muchas que acontecen en España, otro mundo fue y quizás aún es posible. Con el monstruoso desarrollo autonómico y su fatal corrupción asociada muchas esperanzas se han arrojado al ocaso. Hoy son cenizas lo que otrora fueron árboles ejemplares.

A veces da pena volver a ciertos parajes. Acaso como decía Platón el verdadero conocimiento está en el recuerdo.

La FAO advierte

El director de la FAO, José Garziano da Silva, advierte de una posible futura hambruna e insta a que no se dedique maíz a la producción de bioetanol.  La  sequía que padece un área importante de EEUU afecta a la producción del cereal y ha provocado una considerable alza de precios. El maíz, cereal susceptible de ser utilizado directamente por el hombre en su dieta alimentaria, tiene ahora otras dos competencias que drenan ese destino. A la ya clásica del ganado rumiante indebidamente alimentado en régimen intensivo con cereales o soja en lugar de emplear recursos pascícolas para los que su sistema digestivo se encuentra adaptado, le ha salido otra aún más nociva, la de los llamados biocombustibles, todo un despropósito energético, y al cabo, también moral.

Además de petróleo o gas natural, España importa todos los años enormes partidas energéticas en forma de maíz y soja.  Más allá del coste monetario y energético de dichas importaciones, en verdad se trata de petróleo u otros recursos no renovables en forma de grano, el inadecuado modelo de ganadería intensiva a ellas asociadas en vez de la extensiva tradicional provoca muchas disfunciones técnicas, empresariales y ecológicas, una no pequeña es el aumento de los devastadores incendios forestales que tienen su causa mediata en la carencia de una verdadera política agraria y en el abandono de las superficies agrarias e incluso forestales al matorral indiferenciado.

Conviene saber ahora que la cuestión de la productividad se suele emplear contra los trabajadores, que el rendimiento de transformación de proteína vegetal a animal es pequeño, en torno al séptimo o incluso menos, según los diferentes casos. Todo ello hace que los sistemas occidentales de producción de alimentos tengan peores rendimientos energéticos y que por primera vez en la historia alimentaria de la Humanidad los sistemas agrarios se hayan convertido en endotérmicos, generan menos energía de la que consumen.

En el caso concreto de Galicia, mientras abandona todos los años miles de hectáreas de superficie agraria, funciona una planta de bioetanol situada en la provincia de La Coruña que utiliza una gran turbina Rolls Royce a gas natural suministrado mediante gasoducto a APB.  Toda una aberración vendida a la opinión pública como una modernidad progre y ecológica pero que contribuye a quitar de la boca proteínas vegetales a las gentes víctimas del hambre.

Ojalá la FAO se equivoque porque una nueva hambruna mundial sería lo que nos faltaba para redondear la crisis.

Avecillas correlimos

Parece ser que lo del AVE a Galicia está en el alero porque según se va sabiendo la gran incógnita está ahora en cuándo nos intervienen definitivamente, si antes, durante o luego del verano.  Y entonces cualquiera sabe qué pueda pasar.

Pero como el que no se consuela es porque no quiere, aquí en Galicia de los tiempos de las vacas gordas nos quedan para el recuerdo grandes logros tales como la Ciudad de la Cultura, el Puerto exterior de La Coruña con su correspondiente movida especulativa asociada, el de Ferrol al otro lado del golfo Ártabro o la nueva fastuosa terminal del aeropuerto de Lavacolla con su pasmosa doble torre de control y descomunal aparcamiento.

Y si no tenemos AVE disfrutaremos de vivaz y dicharachera avecilla correlimos como las que hacen las delicias de los niños en las playas. Así, el pasado sábado 16 de junio pude disfrutar del viaje en el TALGO desde Madrid, ya con la nueva máquina dual, capaz de alcanzar casi 220 km/h en el tramo Orense / Santiago.

Hay que reconocer, y llamo cortésmente la atención sobre el caso a la eficaz ministra Pastor, que en la Estación madrileña de Chamartín el viaje empezó mal, con ribetes tercermundistas. Primero no se informaba la vía en el panel de salidas. Luego se anuncia retraso. Por fin, mediante telefonía se indica una vía del extremo de la estación. Los sufridos viajeros con todos nuestros bártulos buscamos la escalera mecánica de acceso, pero, como Fidel, nos mandan parar mientras montan el tenderete de control de seguridad. Follón e improvisación con las correspondientes colas de pasajeros. Al cabo, el tren sale con veinte minutos de retraso. Ahora ya no discurre por la antigua vía por Ávila sino que va muy rápido con velocidades de hasta 238 km/h por la nueva línea del AVE a Valladolid hasta Segovia, en unos 20 minutos. Luego en Olmedo se desvía hacia Medina. Y allí, los últimos serán los primeros, con destino a Zamora, la velocidad máxima baja a los 139 km/ h y luego baja aún más hasta llegar a Orense, donde para unos diez minutos. Y de aquí a La Coruña en una hora y siete minutos, parada en la capital compostelana incluida. Pese al retraso inicial, el tren consigue recuperar diecisiete de los veinte minutos iniciales. En total, seis horas y veintitrés minutos.

Aún sin AVE, la opción ferroviaria de avecilla correlimos vuelve a ser alternativa a tomar en consideración para el trayecto La Coruña / Madrid.

Publicado en ABC el miércoles

CONVOCATORIAS: San Isidro en campus de Lugo

En la Escuela Politécnica Superior de Lugo se celebrará el próximo martes 15 de mayo, festividad de San Isidro y patrono de los Ingenieros Agrónomos, el Acto de entrega de los Premios Fin de carrera junto a los diplomas e insignias a los nuevos titulados.

Este año he tenido el honor de ser invitado a ofrecer a los asistentes la conferencia conmemorativa que versará sobre Vocación y pane lucrando.

El programa puede consultarse aquí:

Addenda

El texto en versión power point de la intervención puede verse aquí  

Agricultura biológica en Galicia

Entre las causas de los incendios forestales se encuentra el relativo abandono de la agricultura y de los campos, cuya manifestación visual en el paisaje es la uniformadora invasión de tojales. En el desconcierto en el que estamos en lo referente a Política agraria no parece que se atienda como merece la cuestión de la llamada, aquí en Galicia, agricultura ecológica o también, orgánica o biológica. Existe un órgano administrativo, el Consejo Regulador de agricultura ecológica, con sede en Monforte, que viene abriendo hueco poco a poco a esta forma más natural y menor impacto ambiental de producción agraria. Sin embargo, la superficie certificada, unas doce mil Has, en torno al 1% de la española, sigue siendo muy reducida en relación al total gallego y a nuestra potencialidad.

La agricultura biológica se asemeja a la tradicional en algunas cuestiones pero no renuncia a los avances tecnológicos. Pretende obtener alimentos de calidad con un mayor respeto del medio con el recurso agronómico a las rotaciones de cultivos con criterios técnicos diferentes del monocultivo de moda impuesto burocráticamente en los boletines oficiales. El modelo de agricultura industrializada devorador de recursos no renovables, hoy dominante en los países occidentales presenta problemas que es preciso conocer: La baja productividad energética, los problemas medioambientales, el deterioro en la calidad y salubridad de los alimentos, la dependencia de suministradores de costosos inputs, con su correlativo efecto de incapacidad de ahorro, agravado por el reaccionario sistema PAC que lastra las posibilidades de desarrollo y emprendedores.

El agrónomo inglés Albert Howard y el filósofo austriaco Rudolf Steiner (en su modalidad biodinámica) fueron los pioneros europeos en sentar las bases científicas e ideológicas de este nuevo arte que revisa y modifica en profundidad las técnicas convencionales de la agricultura industrial.

El Mº de Agricultura de EEUU define a la agricultura orgánica como un sistema de producción que evita o excluye el uso de fertilizantes sintéticos, pesticidas, reguladores de crecimiento y aditivos en los piensos. Sus sistemas se basan en rotación de cultivos, subproductos agrícolas, estiércol, leguminosas, abonos siderales, desechos orgánicos, rocas minerales y aspectos del control biológico de plagas, y todo ello para mantener la productividad del suelo y del cultivo, proporcionar nutrientes y controlar insectos, malas hierbas y enfermedades.

La productividad obtenida es parecida a la lograda con la agricultura química aunque sin productos agroquímicos. Se eleva la fertilidad de los suelos, los alimentos poseen mayor calidad nutritiva, sin contaminación, y se reduce la dependencia de la agricultura de otros sectores económico- financieros.

Si la situación social se sigue agravando en Galicia, se abre la alternativa de un retorno obligado a la hoy descuidada agricultura. Un punto fuerte estratégico es ofrecer calidad.

Publicado en ABC el jueves 26 de abril

Geopolítica del hambre

 

                            “contra los progresistas y su ingenua fe en un mañana mejor descubrió Carnot el segundo principio de la termodinámica. O acaso fueron los progresistas quienes para consolarnos de ella decidieron hacernos creer que todo será para bien, como si el universo entero caminase hacia una inevitable edad de oro

                                                                                         (Juan de Mairena, 1936)

 

 

No voy a hablar de la trastienda de los ¿otrora? Opulentos países europeos que están sintiendo en sus propias carnes los desastres actuales, agravados en el caso español por un sistema político corrupto, despilfarrador, injusto, caciquil y sin verdadera libertad política ni económica. El fantasma del hambre en las capas más desguarnecidas o vulnerables de sus sociedades vuelve a los países del Sur de Europa. Vamos a tener que ir olvidando los servicios del tambaleante Estado del Bienestar al menos mientras la casta política que manda aunque no gobierna no renuncie al Bienestar del Estado. Su Estado arrebatacapas.

Y es que con ese mismo título de Geopolítica del Hambre hace ya varios años el médico brasileño don Josué de Castro publicó un sugestivo libro sobre el problema del hambre en el mundo. De acuerdo con sus investigaciones cabría establecer con carácter general una relación entre los ciclos hormonales femeninos, la tasa de fertilidad y el nivel de ingesta de proteína en la dieta alimentaria. Es decir, el hambre llama a más población y a más hambre. La mejora de la alimentación disminuye la tasa de fertilidad por razones bioquímicas más allá de los evidentes aspectos culturales y de costumbres que influyen decisivamente en la vida humana.

El asunto es importante porque mientras no haya una disminución de la población mundial no parece que exista posibilidad real de erradicar el hambre, y mientras no mejore la dieta habrá más dificultades naturales para frenar la población condenada a una pronta muerte.

Es un hecho conocido que los sistemas agroalimentarios de los países industrializados se basan en el consumo intensivo de energía fósil. A diferencia de las antiguas civilizaciones agrarias, e incluso de la organización del espacio en el feudalismo, que se basaban en la fotosíntesis y la utilización de energía renovable como es la energía solar así como de seres del reino vegetal y animal bien adaptados a las condiciones del medio natural, los logros productivos de  los modernos sistemas agrarios descansan en la introducción de cantidades ingentes de energía no renovable en forma de capital, maquinaria, combustibles, fertilizantes y criaturas especializadas en la conversión energética, pero menos rústicas y adaptadas al medio que necesitan, por tanto, mayores flujos energéticos de apoyo para sobrevivir.

En el momento presente el sistema agroalimentario occidental se ha convertido en un proceso industrial más, que demanda más energía que la que devuelve al sistema en forma de alimentos.

Las estimaciones de Pimentel en “Energy, food and society” indicaban que si se dedicara todas las reservas conocidas de petróleo exclusivamente a alimentar a la población mundial con los sistemas de producción, distribución de alimentos y dieta americanos, sólo habría petróleo para unos 11 años. Es importante la composición de la dieta, (se usan cada vez menos leguminosas).

De acuerdo con las investigaciones de Malcom Slesser, el paso de una dieta constituida por 30 kg al año de proteína vegetal a otra en que 20 es de proteína animal y los otros 10 siguen siendo vegetal, multiplica por varias veces, en función de la densidad de población, las necesidades energéticas del sistema a igualdad de otras circunstancias. La cuestión es grave y cuanto más se deriven cereales que pudieran utilizarse en la alimentación humana a la de semovientes más se agravará.

Esta, entre otras, avalarían el interés de recuperar parte de la ganadería extensiva, cuya alimentación se basa principalmente en recursos pascícolas, ricos en celulosa que no hacen la competencia a la alimentación humana y permiten explotar mejor el sistema digestivo de los rumiantes.

Para colmo, les ha salido otra competencia a los pobres en sus intentos de comer todos los días, a ser posible caliente. La de la fabricación de los llamados biocombustibles. En muchos casos, en función de los sistemas de obtención y logística empleados, esto significa en la práctica que los depósitos de gasolina o gasóleo de los coches de los ricos les quitan las proteínas a los estómagos de los pobres más hambrientos.  Una maravilla del marketing es que tal atentado contra la Humanidad se venda como algo “progresista”.

Los ciudadanos y los profesionales preocupados por el porvenir de la Humanidad, deberían tratar de distinguir entre los aspectos limitantes de la naturaleza, que pacientemente hay que “obedecer” como diría Sir Francis Bacon, y los culturales que pueden y deban ser cambiados en su beneficio.

El estudio de los sistemas agrarios desde el punto de vista, (por cierto curiosa y lamentablemente raro en las Escuelas de Ingenieros Agrónomos), de los recursos naturales y la energía puede ilustrar el funcionamiento del sistema de producción de alimentos en su conjunto y de los sistemas agrarios más importantes. Nadie parece querer estudiar el balance energético de la agricultura española ni gallega, por ejemplo, ni las consecuencias del abandono del suelo fértil y la relegación de la ganadería extensiva por la intensiva, en especial con animales monogástricos.

Pero falta decisión para cambiar lo que pueda ser cambiado, pues choca con importantes intereses creados empezando por la propia PAC.

En todo caso, sabemos que en la Naturaleza no se dan crecimientos exponenciales permanentes de población, pues bien aparecen limitaciones en la alimentación, o depredadores y calamidades que las frenan.

Es decir, la evolución de la población se representa por curvas en forma de Z, llamadas sigmoides.

¿Qué sentido último tiene la devastadora crisis presente? ¿Estamos ya a las puertas de gigantescas hambrunas con sus secuelas de desolación, enfermedades y revueltas sociales, no ya en los puntos calientes habituales del planeta sino incluso en la opulenta Europa?

Publicado en ABC el Sábado 29 de abril de 2012

Incendios y política agraria

Este año puede ser muy conflictivo para los incendios en Galicia. Además de las hectáreas quemadas, desgraciadamente ha fallecido un brigadista. Las causas de los incendios son variadas. Sabemos que la actividad solar es especialmente alta durante 2012 y parte del que viene. Existe la amenaza de grandes llamaradas solares que incluso pudieran afectar a la infraestructura de distribución energética, pero, en todo caso, puede que la gran actividad solar influya en la sequía.

Las crisis agrarias provocadas por la sequía pueden estudiarse a lo largo de la Historia de España: y las crisis agrarias con sus problemas de subsistencias para la parte más indefensa de la población refuerzan las de las instituciones sobre todo en épocas de gran dependencia de la Naturaleza. Hoy también son otros los factores que influyen en el auge de los incendios. El factor humano: venganzas, desequilibrios psíquicos, errores en las prácticas agrarias, descuidos, cálculos especulativos.

Y que existe mucha materia orgánica combustible. Los montes están descuidados y repletos de matorral y sotobosque, derivados del abandono de la agricultura tradicional y de toda una forma de vida y de interacción con la Naturaleza.  A diferencia del pasado, hoy la actividad agraria y forestal se ha fragmentado, ya no representa un todo integrado por el que determinados subproductos eran aprovechados en ciclo cerrado. El sorteo de suertes comunales podía generar aprovechamientos como el de matorral como cama de ganado con lo que se limitaba o incluso impedía la fácil propagación de los incendios. Para colmo, muchos de nuestros bosques y plantaciones de eucaliptos se encuentran afectados por plagas que perjudican la salud de árbol y su resistencia.

La situación es más grave de lo que recogen las tardías estadísticas oficiales, a veces con nombres equívocos. En este momento no se conoce bien cuál es la verdadera distribución territorial por aprovechamientos. Se considera como forestal lo que no es sino monte bajo o matorral. Se estima que la superficie realmente cultivada debe estar en torno a las cuatrocientas mil hectáreas, menos de la mitad que la alcanzada en los momentos de mayor ocupación. El abandono de la actividad agraria provoca una especie de entropía en el paisaje, cada vez más indistinguible desde el punto de vista de la cobertura vegetal. La sucesión ecológica lejos del climax se observa en el aumento de superficies ocupadas por tojales.

Una forma mediata de luchar contra los incendios se encuentra en la potenciación de la actividad agraria, en la recuperación de los sistemas agrarios integrados. Pero hay muchos obstáculos transversales.

La Propiedad es una institución fundamental para el desarrollo de la sociedad y de la economía. En Galicia la propiedad de la tierra dista de ser funcional. Sus elevados precios disuaden a hipotéticos emprendedores. Desde el punto de vista del cultivo potencial no se entiende cómo pueden alcanzar tan altos precios. Las fincas son demasiado pequeñas y no existe un verdadero mercado, al menos con fines agrarios.

Publicado en ABC el miércoles 28 de marzo

 

Humos políticamente tóxicos

La ubicación de una nueva incineradora, un asunto en principio técnico, se está convirtiendo en político cuando a partir de él se entreven enfrentamientos y fracturas en el PP gallego. En este caso entre el heredero de la Diputación de Orense y el presidente de la Xunta.

Lo primero que se debería contemplar antes de la decisión de construir una incineradora y de dónde ubicarla es la identificación y elección de alternativas, pues normalmente la visión fragmentaria y fragmentada de los procesos deriva a que no se contemplen de modo holístico o global y no se considere la posibilidad de soluciones integrales e integradas.

Frente a una visión científica, ingenieríl, objetiva, de las cosas y acciones, propias de una sociedad avanzada, uno de los problemas típicos de la política local y autonómica es el fulanismo. Vicio funesto que hace que la asignación de recursos, los datos técnicos propios del proyecto tales como dimensionado, la rentabilidad financiera, económica y social o sus implicaciones logísticas e impactos medioambientales se convierten en cuestiones de segundo orden frente a otras preguntas no relacionadas con la ingeniería: ¿Quién lo promueve? ¿A quién favorece? ¿Quién va a especular con el asunto? ¿Sacarán más votos mis adversarios? ¿Podré fastidiar al “enemigo” negándolo, dilatándolo o favoreciéndolo? O más aún, ¿En qué gasolinera me cito?

Un ejemplo ha sido el de la lamentable ubicación de la planta de GNL en Mugardos, al fondo de la ría ferrolana en vez de a su entrada en los terrenos expropiados por ENAGAS antes de que Felipe González la mal vendiese a Gas Natural en uno de los escándalos de su gobierno.

Pero estos asuntos deberían tener en cuenta de modo preferente los aspectos técnicos y logísticos tanto del proyecto en sí como de su impacto sobre su radio de acción. Son cuestiones de localización industrial bien conocidas y que deben tratarse de modo profesional. Al igual que las medidas correctoras que puedan adoptarse para paliar los perjuicios.

Por otra parte no es de extrañar el conflicto de intereses cuando se producen ubicaciones de actividades peligrosas o insalubres entre los defensores de la vida local, sus ciudadanos e intereses legítimos con los del interés general mejor o peor expresado y resuelto. Los beneficios son generales, al menos en teoría. Los costes, particulares, en la práctica. Los planes pueden estar bien pero luego hay que ver lo que pasa en el lugar concreto.  Las diferentes administraciones de acuerdo a su ámbito de actuación deben velar por legítimos intereses de sus administrados.

El ciudadano debe pedir que se estudien bien las diferentes alternativas, que se valoren con precisión desde distintas ópticas y, al cabo, se establezcan medidas correctoras, que se compensen las des-economías externas que puedan producirse. Y, por supuesto, que el proyecto se desarrolle rápido, económico, con seguridad, sin demoras ni corruptelas. Pero no que la aprobación de un determinado proyecto se convierta en un pulso entre próceres y distracción mediática para sus súbditos.

Por soñar que no quede.

Publicado en ABC el jueves 1  de marzo

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