Alfonso De la Vega

La Garita de Herbeira

Artículos, solfas y epistolarios

La leyenda de la Virgen del Ara

                                        El negocio cristiano no consiste en ciencia, sino en experiencia. (Juan de Valdés)

 

En cierto paraje recóndito de la siempre sorprendente y preciosa Extremadura se encuentra una insólita por importante aunque no muy conocida ermita. Se trata del santuario de Nuestra Señora de Ara, a una legua del pueblo de Fuente del Arco, en la actual provincia de Badajoz, lindando casi con Andalucía en las estribaciones de Sierra Morena.

Se trata de un territorio ya bien conocido por la civilización romana. No solo de la entonces gran urbe Emérita Augusta. Cerca de allí está Regina, cuyo teatro romano aún se conserva. O la mina de hierro de La Jayona, hoy declarada monumento natural, antiquísima explotación, en un interesante paraje geológico con fallas y actividad kárstica, de la que hace sucinta referencia Tomás López a finales del siglo XVIII en su famosa descripción geográfica de “Estremadura”.

El santuario también es citado por Pascual Madoz aunque por error o errata la llama la ermita de Nuestra Señora de Lara.

La ermita se encuentra ubicada en un lugar sagrado romano probablemente donde ya estuviera antes un templo o lugar de peregrinación pagano. Dado el importante nivel vibratorio del lugar, y la propia orografía de valle entre colinas, en un área con aguas subterráneas y una fuente.

La fuente es uno de los elementos importantes de la leyenda de la Virgen de Ara. Una leyenda cargada de profundo simbolismo como trataremos de explicar.

La finca donde está la ermita tiene un paisaje muy sugestivo. Aunque logró permanecer fue objeto de la nefasta desamortización de Mendizábal que tantos desastres artísticos provocaría. Hoy es de propiedad privada, excepto la ermita santuario propiedad del arzobispado y de la Hermandad o cofradía dedicada a la Virgen, entidad que tiene su cargo la conservación y gestión de visitas. También superó la desaparición en la práctica de la Orden de Santiago que la protegiera y dotara a lo largo del tiempo.

No sin alguna exageración al santuario de Nuestra Señora del Ara se le califica de la Capilla Sixtina de Extremadura. Desde luego, no estuvieron aquí ni Boticelli ni menos Miguel Ángel, o demás artistas biografiados por Vasari, pero el conjunto de pinturas de la decoración de variado mérito y calidad resulta hermoso y sorprende en un lugar tan alejado de núcleos importantes de población. La mayoría de ellas relacionada con temas bíblicos. Algunas dedicadas a originales exvotos que aquí son pinturas en vez de esculturas en cera. Muy interesantes, entre ese conjunto de pinturas, las de las bóvedas del coro con sus insólitos temas geográficos de continentes y puntos cardinales. Y los frescos con motivos geométricos.

La visita merece la pena y no puede por menos de hacernos recordar la sugestiva peripecia de los alumbrados españoles, alguno de cuyos centros más importantes se hallaban precisamente en la vecina Llerena, en especial desde 1570 a 1582. Una ciudad de importancia cultural entonces, calificada de “pequeña Atenas de Extremadura” por Rodríguez Moñino.

Probablemente, lo más importante a recordar hoy sobre el fenómeno de los alumbrados sea la experiencia del lenguaje sagrado y su incierta traducción a códigos religiosos, teológicos, poéticos conocidos por comunes o canónicos en cada Cultura. En el iluminismo de los alumbrados se da una hegemonía de lo emocional, sin límites críticos de la Cultura o de la Razón. Y para el alumbrado se prioriza la aspiración de lo sagrado como ser una especie de criatura entregada al deseo para conseguir identificarse con el Absoluto, con lo incondicionado.

En la decoración de la ermita se muestra una Biblia expuesta al libre examen pero en imágenes. Los frescos del zócalo con motivos geométricos se habrían realizado en el siglo XVI mientras las pinturas de la bóveda de cañón proceden del siglo XVIII y se deberían al maestro Brieva y su hijo.

Pero para mí lo más importante o significativo es la contemplación del conjunto. Y desde luego, del paisaje, el propio centro de poder telúrico, la leyenda originaria, así como la peregrinación que recuerda a la famosa del Rocío.

Como afirmaba el doctor Eduardo Alfonso, médico y amigo de Mario Roso de Luna: “Las leyendas y tradiciones son tan “restos arqueológicos” como las estatuas, estelas y ceramios. Lo importante, como sucede en éstos, es saberlos interpretar… lo que ocurre es que los investigadores positivistas que siguen la línea del conocimiento discursivo, basado en la observación y deducción, parecen olvidar que hay también una forma de conocimiento “intuitivo” o suprarracional, que es tan legítimo como el otro; aparte el camino inductivo del conocimiento racional que empleamos muchos como formas de llegar también a la verdad. Y no creemos que deje de ser “racional” buscar soluciones en la voz del espíritu de los pueblos, buscando en la masa psíquica ancestral de la humanidad, fuente del pensamiento fantástico, mítico simbólico, con el cual se ha expresado invariablemente la humanidad primitiva, y que a nosotros nos toca descifrar ante las exigencias racionalistas de nuestra ciencia actual…”

 

La leyenda de Nuestra Señora de Ara plantea un conocido e importante problema epistemológico. El sentido y naturaleza del conocimiento y de sus relaciones con el universo espiritual.

La leyenda se describe en un bonito y sugestivo cuadro de origen gótico renovado varias veces, la primera ya en un lejano 1488, según refiere el investigador Francisco Tejada. Sin embargo, el este cuadro paradójicamente no se encuentra situado en un lugar preeminente del templo sino en la sacristía, un lugar con fuerza telúrica. En el camarín de la parte superior del retablo, parecido al de Guadalupe, al que también se puede acceder desde atrás, se presenta una talla un poco anodina, a mi juicio de menor interés estético y simbólico que la imagen del cuadro, “desterrada” a la sacristía.

En una cartela explicativa del cuadro cuyo texto copiamos al margen se resume la leyenda de muy alto contenido simbólico y espiritual.

En resumen, la princesa mora Erminda consigue la cura de la ceguera de su padre el reyezuelo Jayón quien tras la revelación o apertura al mundo espiritual también se convierte al Cristianismo.

Aparecen varios arquetipos tradicionales. El agua y la fuente. La doncella que va al manantial. La fuente como centro. Según Justino mártir “como una fuente de agua viva de Dios manó este Cristo en los paganos privados del conocimiento de Dios, el Cristo que se manifestó también a vuestro pueblo, y que curó a los que por nacimiento y por la carne eran ciegos, mudos o paralíticos…”.

Y el gran poeta místico español nos lo explica:

Qué bien sé yo la fonte que mana y corre, aunque es de noche.

(Toledo, cárcel calzados, 1578)

 

¡Oh cristalina fuente

Si en esos tus semblantes plateados

Formases de repente

Los ojos deseados

Que tengo en mis entrañas dibujados!

(Cántico, 11 Sanlúcar, A; 12 Jáen, B)

 

Entréme donde no supe

Y quedéme no sabiendo

Toda ciencia trascendiendo

(Ávila)

El árbol es en este caso un alcornoque, especie del género quercus adaptada a las condiciones de sequía estival. El moro con poder político como indica su cetro, pero ciego tanto en lo fisiológico como en lo espiritual.  Y en la copa del árbol, la revelación de lo sagrado, en la imagen de Nuestra Señora con el Niño, rodeada por ángeles. El árbol da una imagen de verticalidad, de eje de la existencia, que conduce desde lo subterráneo hasta el cielo. Este tipo de representación hilozoísta de una figura arquetipo espiritual sobre una planta florecida, no es exclusiva de la tradición cristiana sino que es muy habitual en Oriente en la forma de un loto en flor. Allí suele ser una figura budista femenina, Kuan Yin o un Avalokitesvara, Bodhisattva o Buda de la Compasión. El loto nace en el fango, atraviesa las tinieblas del fango y se abre a la luz.

El árbol sefirótico es resumen o diagrama de la antigua tradición de la Cábala. El hombre puede regresar a su verdadero mundo originario. El verdadero árbol posee sus raíces en el espíritu y las ramas en la ilusión de la existencia tangible. El Árbol de la Vida en la columna central indicaría el equilibrio espiritual y la inmortalidad. El Árbol del Bien y del Mal, o de la Dualidad, la polaridad y el desequilibrio, lo perecedero, en sendas ramas laterales.

También Mozart nos cuenta en su última ópera que la flauta mágica que abre el acceso al mundo espiritual estaba escondida en otro quercus. La flauta según algunos cuentos sufíes se relaciona con las cañas y con el agua, y trata de decir lo indecible.

En el Pórtico de la Gloria de Santiago el árbol de la Vida, con el linaje de Jesús, es de piedra esculpido en el parteluz y por encima de él, en el tímpano semicircular se presenta la Apocalipsis o visión sagrada en este caso con una figura de Pantocrátor en vez de la Virgen.

La representación del árbol como medio de evolución espiritual, de trasformación de lo grosero en lo elevado, aparece en los grabados de muchos libros de alquimia de esa época. Así, por ejemplo en el Tractatus qui dicitur Thomae Aquiniatis de Alchimia. O en Miscellanea d´Alchimia. En este último texto se muestran sendos grabados, uno con el árbol naciendo del falo de Adán; otro con el árbol naciendo de la cabeza de Eva, como un arquetipo de lo sagrado. En cierto modo recuerda el nacimiento de Atenea desde la cabeza mente de Zeus.

En la mitología nórdica también existe un árbol sagrado, el gran fresno Yggdrasill, que crece en el centro del Cosmos, protegiendo y nutriendo los mundos. Y de algún modo, diríamos ahora, conectando universos de diferentes dimensiones y tasas de vibración. Esa misma idea la encontramos aquí: en la copa se encuentra la imagen de la Virgen, aparecida o manifestada desde el mundo espiritual al nuestro.

 

El santuario se encuentra en un antiguo olivar con su dotación de almazara. El olivo es el árbol de Minerva, que la diosa donara a los mortales, el árbol de la Paz y de la Sabiduría. Una de las formas de su protección. Es posible que la procesión actual al santuario del Ara, además de por ser un centro o punto de poder, tenga su remotísimo y olvidado origen, trasmitido por los romanos, en las antiguas procesiones inmortalizadas por la escuela de Fidias en el friso del Partenón que subían desde Atenas a la Acrópolis para lleva a la diosa protectora un delicado peplo de lana teñido con azafrán.

 

La pervivencia de antiquísimas tradiciones como ésta nos mueve a la reflexión sobre su sentido último en el actual ciego mundo posmoderno instalado en la simulación y la mentira. El arte tradicional conmueve, mueve hacia. Tiene un componente práctico. Creo que nos indica que debemos prestar atención a lo sagrado, a la contemplación de lo numinoso. Al mundo que se abre cuando renunciamos a nuestra ceguera voluntaria. A como dice la leyenda: «a ser esclavos del infernal Dragón«.

 

Este texto es una interpretación personal de la leyenda, para saber más sobre el santuario

Web del ayuntamiento de Fuente del Arco

Explicaciones de la guía Ara María Martín

El Santuario de Nuestra Señora del Ara de Fuente del Arco por Francisco Tejada Vizuete

(Fotografías del autor, tomadas durante su visita en julio de 2019)

 

Ha fallecido Salvador Freixedo

Acabo de recibir de Magdalena la noticia de la muerte de su esposo don Salvador Freixedo.

Estudioso heterodoxo del mundo espiritual, antiguo jesuita, Salvador constituye una auténtica autoridad en muchas de las investigaciones sobre importantes enigmas y en especial sobre el fenómeno OVNI, del que es autor de referencia en español.

Humanista sincero preocupado por la suerte de la Humanidad, caballero a lo divino, su libro Teovnilogía, casi un testamento filosófico, es del máximo interés y de lectura recomendable para toda persona preocupada por entender lo que pasa, combatir el mal y buscar un futuro más luminoso para la Humanidad.

Descanse en paz el buscador y amigo.

 

Posdata

Un enlace de Salvador sobre el Poder en el Mundo

Otro remedio no ensayado aún para Cataluña

En la obra máxima de la Cultura española el gran Cervantes nos explicaba que garantía cierta de que estábamos cerca Barcelona era la extraordinaria abundancia de bandoleros. En esa misma ciudad, el año 1688, varios después de la publicación de El Quijote y del propio Corpus de Sangre y durante el reinado de Carlos II, El Hechizado, el Padre Benito Remigio Noydens de la Sagrada Religión de los Clérigos Regulares Menores daba a la imprenta su famoso tratado Práctica de exorcistas y ministros de la Iglesia, en que con mucha erudición, y singular claridad, se trata de la instrucción de los exorcismos para lançar, y ahuyentar los demonios, y curar espiritualmente todo género de maleficio y hechizos.

Noydens dividía su tratado en cinco partes: En la primera trata de la instrucción, y varios documentos para el Exorcista. En la segunda, se trata de la práctica y modo de exorcizar a los Energúmenos, con sus conjuros, y oraciones eficacísimos. En la tercera se trata de la práctica, y modo de exorcizar a los duendes, brujos, y demonios, que infestan las casas, y curar espiritualmente todo género de maleficio, y hechizos. En la quarta parte se trata de los Exorcismos en tiempo de tempestades, y trabajo de langosta, &… En la quinta, y ultima parte, se trata de rogativas, y Procesiones para pedir agua o serenidad, según el ritual de Paulo V, Rogativa, y Procesión en tiempo de peste.

Peste desde luego que sí que tenemos los españoles en y con Cataluña. Ahora bien, ¿los nacionalistas catalanes espiritualmente qué son?  ¿Duendes, brujos y demonios que infestan Cataluña y que deben ser curados espiritualmente? ¿O energúmenos, posesos del maligno? El diagnóstico es importante para aplicar una u otra terapia exorcista.

Sabemos que el principal foco de infección diabólica se encontraba históricamente en el nido de golpistas y pederastas de Monserrat, apoyado ahora por la traición de los obispos catalanistas amparados en la cínica comprensión materno-paternal del gran chamán pampero amazónico.

Los duendes, de acuerdo con el P. Fuentelapeña, tratadista contemporáneo de Noydens, no dejan de ser gente traviesa que disfruta escondiendo cosas, poniendo retratos cabeza abajo, hurtando cosas o burlándose de una u otra manera de sus sufridos huéspedes. Por convicción propia o por astuta imposición del Maligno, tal benévola interpretación es la comprada por nuestro más alto, heroico y severo organismo judicial.

Lo de los brujos y demonios es sustancialmente peor. ¿Quién puede negar que los más encopetados y enmucetados próceres nacionalistas apoyados por Órdenes contrainiciáticas internacionales practican rituales de magia negra y hechicería?

Pero, aún hay más. Creemos que la infestación llega a su más alto nivel con la posesión diabólica de los líderes de la llamada Generalidad. Según tal interpretación serían simples energúmenos, posesos y agentes del propio Maligno sorosiano.

No obstante, más tarde que los anteriores tratadistas citados, el Padre Feijóo al hablar de los energúmenos fingidos explica que: «consideren que un energúmeno fingido, el qual persuade al Pueblo, que realmente lo es, es un sugeto, que sin riego suyo goza de una amplísima libertad para cometer quantos delitos le dicte su antojo, puede matar, quitar honras, cometer hurtos, incendiar pueblos y mieses; en fin arrojarse a quantas violencias quisiere, indemne de que por ello le toquen un pelo de la ropa, porque para todo va cubierto con la imaginación de que el Diablo lo hizo todo, sirviéndose como de instrumento involuntario de aquella mísera criatura».  Si donde pone mísera criatura se lee «Torra» y donde pone Diablo se lee «República catalana», la cosa queda muy clara, amén de máxima actualidad.

De modo que seamos serios. Ni artículo 155, ni superior cooperación marlaskiana con el culo en pompa entre Fuerzas españolas de Orden Público y mozos o mozas de cuadra, ni menos imposición del estado de excepción, ley marcial y jurisdicción militar para reprimir y juzgar los crímenes de los golpistas.

Creo que la causa del problema catalán es de carácter espiritual, metafísica. Similar a la de los nazis alemanes. Y con los mismos vicios: Soberbia satánica, racismo, codicia, ambición, demagogia, despotismo, hipocresía. Por ello, antes es preciso probar con los exorcistas.

Y luego, ya veremos.

Addenda curiosa

A los que se extrañen de mi propuesta cabría recordarles que no sería la primera vez que se realizasen exorcismos a nuestras más altas autoridades. Sabemos que el rey Carlos II llamado El Hechizado fue sometido a varios exorcismos. Es curioso, cosas de la Monarquía, que Felipe IV que dejó abultada descendencia de varias docenas de sanísimos bastardos, sin embargo fuese incapaz de dejar heredero legítimo en mínimas condiciones.  El caso es que el pobre rey Carlos se sometió a varias sesiones exorcistas. Una muy famosa fue patrocinada por el Padre fray Froilán Díaz a la sazón confesor del rey, a instancias del inquisidor general Rocaberti. Ambos contactaron con fray Antonio Alvarez Arguelles, amigo de ambos y como ellos dominico, que estaba obrando maravillas en el convento de recoletas de Cangas de Tineo, en Asturias, donde servía como vicario, merced a su rara habilidad para exorcizar: nada menos que tres monjas energúmenas, sus hijas de confesión, estaban a punto de ser curadas moral y físicamente, merced a sus exorcismos.

Pero la cosa se afectó enseguida con las pugnas en Palacio entre potencias extranjeras y sus capillitas de influencia. Se acusó al buen P. Antonio que sus demonios más que asturianos en bable eran un algo afrancesados, lo que no resultaba admisible para la intriga austriaca. Se discutió la nacionalidad de los demonios que poseían al rey. El emperador Leopoldo facilitó la información, obtenida de un oportuno exorcismo en Viena, que Carlos II estaba hechizado por demonios no afrancesados sino alemanes.  Una magnífica noticia para la intrigante reina Mariana de Austria, una lurpia que diríamos en Galicia. Tras esta revelación se cambió de exorcistas, y vino de Alemania el afamado exorcista capuchino fray Mauro de Tenda. La pugna entre demonios franceses y alemanes con sus correspondientes exorcistas sería el precedente metafísico de la que luego daría lugar a la Guerra de Sucesión tras la muerte del último Austria sin descendencia.

 

 

 

 

Seis Notas sobre Metapsíquica y mediumnidad según la Tradición

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El mundo espiritual y las cuestiones metapsíquicas o parapsicológicas deben tratarse con mucha prudencia, sin perder de vista la razón en todo lo que sea racionalizable. No sabemos hasta qué punto la realidad espiritual es traducible con absoluta fidelidad. Generalmente el mejor lenguaje de comunicación es el poético porque el código es más débil y mueve emociones. A él recurren nuestros más grandes místicos. Nuestro gran Cervantes nos lo recuerda: «La Poesía… es hecha de una alquimia de tal virtud que quien la sabe tratar la volverá en oro purísimo de inestimable precio, … no se ha de dejar tratar de los truhanes, ni del ignorante vulgo, incapaz de conocer ni estimar los tesoros que en ella se encierran…»

Es preciso deslindar el fenómeno de su explicación, sin olvidar que el fenómeno aún aparentemente objetivo puede ser, y muchas veces lo es, fraudulento. No es el caso de las peripecias que nos cuentan los médium serios y honrados que nos ofrecen su versión o traducción con sinceridad. Son su forma de entenderlo, nos ofrecen su versión de la realidad del mundo espiritual tal como lo perciben en forma directa. Esta versión del fenómeno suele estar condicionada como es natural por la cultura sociológica a la que pertenece. Así, por ejemplo, el médium puede interpretar el fenómeno como causado por la Virgen María o el Buda Avalokitesvara o la dulce y compasiva princesa Kuan Yin. Es decir, lo traduce de acuerdo con las ideas de la civilización a la que pertenece y que posee sus propios arquetipos espirituales y sus propias tradiciones que no tienen necesariamente que coincidir en las formas.

Son muchos los grandes literatos que han escrito sobre este tema. Por ejemplo, Cervantes en El Quijote. El Dante en La Divina Comedia. Goethe en el Fausto. Balzac en varias obras de La Comedia Humana. Así Luis Lambert, El Sepharita, La piel de Onagro o Ursula Mirouet.  En esta última se narran unos fenómenos paranormales de criptestesia que provocan la conversión espiritual de un médico materialista ateo.

 

2

Mediumnidad es la facultad de intermediar o interactuar entre el plano material y el espiritual.

Bien entendido que ese plano espiritual definido aquí también tiene carácter fenomenológico o fenomenal, no se refiere al Uno o al Mundo de la Cosa en Sí.  

Generalmente se refiere al llamado mundo astral.

El médium actúa como un sintonizador de radio u otras ondas. Es capaz de ofrecer un formato de comunicación.

 

Variantes o especializaciones de la mediumnidad:

 Incorporación o Psicofonía es la posibilidad de comunicación verbal

Psicografía es la escritura mediúmnica

Psicopictografía es la pintura mediúmnica

Clariaudiencia, o criptestesia capacidad de oír a los espíritus (o lo que sea)

Clarividencia es la visión en el mundo astral

Videncia cuando las imágenes no se leen en el astral, sino se forman en la mente el médium

Inspiración o irradiación cuando las recibe de modo consciente y sutil.

Desdoblamiento o proyección astral. Realizada con el periespíritu o cuerpo astral del médium

 Psicometría, es el registro o historia que queda impreso en los objetos

Xenoglosia, capacidad de hablar en otras lenguas, desconocidas por el médium.

Materialización de personas u objetos con el ectoplasma

Telekinesia o capacidad de mover objetos a distancia, sin contacto físico.

 

Decía el profesor Carlos Richet, Premio Nobel de Medicina 1913, en su Tratado de Metapsíquica:

experimentemos con los médiums, seres raros, privilegiados, admirables, y repitamos que tienen derecho a todo nuestro respeto, pero que requieren toda nuestra desconfianza

 

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¿Qué es la Metapsíquica?

Existen varios términos para nombrar un conjunto de fenómenos singulares, irregulares o imprevistos, cuya explicación no suele encajar con los paradigmas científicos oficiales.

Para el profesor Carlos Richet, Premio Nobel de Medicina 1913, la metapsíquica es una ciencia que tiene por objeto los fenómenos mecánicos y psíquicos debidos a fuerzas que parecen inteligentes o a potencias desconocidas latentes en la inteligencia humana.

Richet la divide en objetiva y subjetiva.

La metapsíquica objetiva menciona, clasifica, analiza ciertos fenómenos externos, perceptibles por nuestros sentidos, de naturaleza mecánica, física o química, que no dependen de fuerzas conocidas en la actualidad y que parecen tener carácter inteligente.

La metapsíquica subjetiva estudia los fenómenos que son exclusivamente intelectuales. Estos se caracterizan por la noción de ciertas realidades que nuestras sensaciones o han podido revelarnos. Ocurre cual si poseyéramos una facultad misteriosa de conocimiento, una lucidez que nuestra clásica psicología de las sensaciones no puede todavía explicar.

Richet propone el nombre de criptestesia para esta facultad de naturaleza desconocida.

La metapsíquica subjetiva es interna, psíquica y no material. La objetiva es material y externa. A veces el límite entre unos y otros fenómenos resulta incierto.

Richet se encuentra convencido por sus propias experiencias durante décadas como profesor y experimentador de al menos cuatro fenómenos irrebatibles: Criptestesia. Telequinesia. Ectoplasmia. Premonición.

La Criptestesia o lucidez de los antiguos es la facultad de percepción diferente de las facultades de conocimiento sensoriales normales.

La Telequinesia es una acción mecánica diferente de las conocidas que se ejerce sin contacto, a distancia, sobre objetos y personas, en ciertas condiciones.

La Ectoplasmia o materialización de los antiguos autores es la formación de objetos diversos que generalmente parecen salir del cuerpo humano y toman la apariencia de una realidad material, como ropajes, velos, cuerpos vivos…

La Premonición es una variante de la criptestesia, la capacidad de conocer fenómenos o hechos futuros, en consecuencia la facultad de advinación, y una de las más difíciles de explicar.

Su Tratado de Metapsíquica de 1922, versión española de Editorial Araluce, prologada por el Doctor Ferrán, es una de los más importantes tratados científicos sobre este tema. Recurriremos a él entre otras obras editadas en español, entre las que destaca la excelente y meritoria biblioteca editorial de M. Aguilar, a lo largo de los textos de esta serie.

Sin embargo, el término Metapsíquica comenzó a ser sustituido desde el congreso de Utrech en 1953 por el más conocido hoy de Parapsicología, empleado en Alemania.  Se pretendía desligarlo etimológica y simbólicamente de la metafísica.

Se trata de una temática muy sugestiva, a veces relacionada con lo sagrado, o con lo numinoso. Muy a menudo con la literatura, el arte o el folclore de todos los pueblos.

 

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EPISTEMOLOGÍA Si estos hechos a los que se refiere Richet se consideran científicamente comprobados, las interpretaciones o explicaciones del fenómeno son muy diversas a lo largo de la Tradición. Veamos a continuación algunas de las interpretaciones acerca de lo que hay detrás de los fenómenos:

Ocho hipótesis de Laguillo, contadas por Roso de Luna en De Sevilla al Yucatán:

Fraude

Alucinación individual o colectiva

Fisiológica muscle claqueur de Faraday

Física diferente conductibilidad electromagnética y calorífica

Católica del diablo

Espiritista del alma de los muertos que quieren comunicarse con los vivos

Cabalística de Paracelso con sus elementales

 

Para los ocultistas medievales, (Vallee, p 107 Pasaporte a Magonia) los seres invisibles pueden dividirse en cuatro clases:

Los ángeles y los dioses de los antiguos

Los diablos o demonios y los ángeles caídos

Las almas de los muertos

Los espíritus elementales (que se corresponden con la comunidad secreta de Kirk)

 

Para Gibier en El espiritismo (citado por Guenon en Explicación fenómenos espiritas pag 3/21)

1 Teoría del ser colectivo (Fluidos): Un fluido especial se desprende de la persona del médium, se combina con el fluido de los presentes para constituir un personaje nuevo, temporal, independiente hasta cierto punto, y produce los fenómenos conocidos” (la defiende por ejemplo Flammarion o Eliphas Levi “egrégores”) (en el hombre hay algo capaz de exteriorizarse, como la sensibilidad o la motricidad, experimentos del coronel de Rochas, etc o bien existencia de fluidos como el od de Reinchenbach).

2 Teoría demoníaca, en el sentido católico convencional no griego neutro de la palabra: es cosa diabólica de brujería

3 Teoría Gnómica: “existe una categoría de seres, un mundo inmaterial, que vive junto a nosotros y manifiesta su presencia en ciertas condiciones: está formado por esos seres que han sido conocidos en todas las épocas con el nombre de genios, hadas, silvanos, duendes, gnomos, trasgos…  y los elementales”  (espíritus de los elementos, salamandras, silfos, ondinas y gnomos)

4 Teoría Espiritista: “todas estas manifestaciones son debidas a los espíritus o almas de los muertos, que toman contacto con los vivos manifestando su cualidades o defectos, su superioridad o inferioridad, igual que si aún estuviera vivos”

 

Los teósofos hablan de elementales y de cáscaras astrales.

 

En el libro de Henoch se habla de los ángeles capitaneados por Semyaza y de su caída uniéndose a mujeres y engendrando gigantes.

También intervienen luego ángeles buenos como Miguel, Uriel, Rafael y  Gabriel. Más tarde los caídos le piden a Henoch que interceda por ellos, lo que hace.

Jerarquías angélicas

Serafines, Querubines, Tronos

Dominaciones, Virtudes, Potestades

Principados, Arcángeles, Ángeles

 

Las ocho hipótesis de Laguillo, contadas por Roso de Luna en De Sevilla al Yucatán:

Fraude

Alucinación individual o colectiva

Fisiológica muscle claqueur de Faraday

Física diferente conductibilidad electromagnética y calorífica

Católica del diablo

Espiritista del alma de los muertos que quieren comunicarse con los vivos

Cabalística de Paracelso con sus elementales

 

También según Roso de Luna en La Esfinge (p 74): “Platón, Cicerón y en general los clásicos grecolatinos hacen equivalente al daemon o demonio o genio al elemento celeste espiritual o supremo que preside a los seres manifestados”

 

Platón

Para Diotima en El Banquete, (p 584 Obras Completas), un genio es un intermediario, algo que está entre lo divino y lo mortal.

Sócrates, todo  lo que es genio (daimon) está entre lo divino y lo mortal.

¿Y qué poder tiene?

Interpreta y transmite a los dioses las cosas humanas y las hombres las cosas divinas…

A través de él discurre el arte adivinatoria en su totalidad y el arte de los sacerdotes relativa a los sacrificios, a las iniciaciones, a los encantos, a la mántica toda y a la magia. La divinidad no se pone en contacto con el hombre, sino que es a través de este género de seres por donde tiene lugar todo comercio y todo diálogo entre los dioses y los hombres, tanto durante la vigilia como durante el sueño. …estos genios son muchos y de muy variadas clases y uno de ellos es el Amor.…” 

 

Entre los neoplatónicos destacan las teorías epistemológicas de Apuleyo contenidas en El Asno de oro y en El demonio (daimon) de Sócrates: 

Los dioses supremos habitan en las alturas del mundo sin contacto con los animales que viven en la tierra, pero entre el hombre y la Divinidad hay poderes intermediarios.

Los genios o demonios son a la vez los intérpretes de nuestros votos y los mensajeros de los beneficios celestiales, participando de una doble naturaleza. Como nosotros son apasionados. Como los dioses, inmortales. Su morada es el espacio aéreo que existe entre el cielo y la tierra. Su cuerpo es más sutil que el de los seres terrestres pero menos que el de los seres superiores. Son visibles e invisibles según su voluntad.

Cada hombre tiene un demonio, daimon o genio cuyos consejos debe escuchar y cuyas inspiraciones seguir. La sabiduría consiste en el culto tributado al genio especial de cada uno, y Sócrates fue el hombre más sabio por su obediencia a los mandamientos de su genio.  En todas ocasiones escuchaba con respeto la divina voz que le hablaba. que es preciso

Existen divinidades intermedias que habitan entre las alturas del cielo y el elemento terrestre, en ese medio que ocupa el aire, divinidades que trasmiten a los dioses nuestros deseos y los méritos de nuestras acciones. Los griegos los llaman demonios (daimon o genios).  Mensajeros de ruegos y beneficios entre los hombres y los dioses, estos demonios llevan y traen de unos a otros, de una parte las demandas, de otra los socorros; intérpretes con unos, genios bienhechores con otros, como lo dice Platón en su Banquete.

Los daimones, demonios o genios del paganismo se clasifican en:

1  Los que viven o vivieron en cuerpo humano

El alma humana encerrada en el cuerpo (deseo, pasión)

El alma humana separada del cuerpo o lemures, que pueden ser

bienhechores como los lares domésticos

malvados como las larvas

de calidad desconocida como manes

2  Los que nunca han estado en cuerpo humano

el sueño, hace dormir

el amor, hace velar

los guardianes invisibles o genios personales, que

hablan con cierta voz divina

se manifiestan por signos

En relación con estas cuestiones conviene recordar aquí dos citas en la Biblia:

San Pablo (Efesios 6, 12)

Vestíos de toda la armadura de Dios para que podáis resistir las insidias del diablo, que no es nuestra lucha contra la carne y la sangre, sino contra los principados, contra las potestades, contra los dominadores de este mundo tenebroso, contra los espíritus malos de los aires…” 

 La pitonisa o bruja de Endor, 1 Samuel 28:

El rey Saúl consulta a la pitonisa para que invoque el fantasma de Samuel y pedirle información sobre lo que le va a ocurrir. El fantasma de Samuel le dice al rey Saúl que va a morir frente a los filisteos.

 

En Las ciencias ocultas de Schopenhauer (p 176 y final) se puede leer el siguiente resumen:

La cosa en sí es la misma en todos los seres, y el estado de clarividencia hace al individuo que se encuentra en este estado capaz de pensar con mi cerebro en vez de pensar con el suyo, que está profundamente dormido”.

“La voluntad, considerada como la cosa en sí, no es destruida y aniquilada por la muerte, no es posible negar a priori que una acción mágica de la naturaleza que acabamos de describir, no pueda emanar de un individuo muerto ya.”

Una aparición del espíritu no es más que nada una visión del cerebro del vidente. Que un  moribundo pueda desde fuera provocar tal visión, es lo que la experiencia ha demostrado muchas veces; que un vivo lo pueda también es un hecho confirmado en varias circunstancias. El problema consiste en saber si un muerto puede hacer lo mismo.  En fin, se podría para esta explicación de las apariciones de espíritus, invocar la consideración entre los que han vivido en otro tiempo y los que viven todavía no es absoluta; que en todos por igual es la misma voluntad de vivir la que se manifiesta: un vivo si volviera al pasado, podría, pues,  tener reminiscencias que darían la impresión de comunicaciones de un difunto”.     

 

5

Anatomía oculta del hombre. El fantasma de los vivos y de los muertos

La Antigüedad tenía noticias de la existencia en nosotros de muchos principios y cuerpos diferentes. De una especie de anatomía oculta no apreciable por los sentidos comunes no desarrollados además del cuerpo bioquímico o físico convencional.

Esa era la creencia de los zorastrinos, la de los egipcios y la de los griegos.

También la Iglesia Católica acepta algunas de estas cuestiones, por ejemplo:

San Agustín en La ciudad de Dios habla de un caso de desdoblamiento en forma animal el del padre de Prestantius. Este había comido un alimento envenenado y quedó como dormido varios días sin que fuera posible despertarle. Cuando despertó al cabo de varios días relató lo que creía haber soñado. Se había transformado en caballo y había estado llevando provisiones a unos soldados a Rhetia, dando detalles que se pudieron comprobar.

San Agustín trata de explicar el hecho: no creo que sean demonios. “Más bien creería que en este hombre el elemento de la imaginación que se transforma en fantasmas, tomaba el aspecto de las cosas exteriores, bajo la acción del pensamiento o de los sueños, y aunque incorpóreo revistiendo con prontitud maravillosa la imagen de los cuerpos, creería digo que este elemento, cuando los sentidos permanecen amodorrados o cerrados puede de manera que no se explica, presentarse a los sentidos de otro con forma corporal. Así mientras su cuerpo yace en cualquier parte, viviendo aún, pero con los sentidos encadenados más fuertemente que durante el sueño, el fantasma de su imaginación, incorporado, por decirlo así a los rasgos de cualquier animal, aparece ante los sentidos de otras personas, y el mismo se ve, como se ve en los sueños, llevando fardos bajo aquella forma…” (Lib, 18, c23)

El papa san Clemente celebraba misa en Roma cuando de pronto pareció que se durmió con profundo sueño, que duró tres horas. Cuando despertó dijo al pueblo que por orden de san Pedro había ido a Pisa a consagrar un templo. Todos los fieles le habían visto en Pisa durante el oficio que se había celebrado el mismo día y a la misma hora en que dormía en Roma.

En 1571, san Francisco Javier se hallaba en un navío que iba del Japón a China y que fue sorprendido por una tempestad terrible. Quince hombres que habían bajado a una chalupa fueron arrebatados y desaparecieron. Cuando el temporal amainó, la tripulación se preocupó por el bote, pero san Francisco Javier que estaba en oración les dijo que no se preocuparan, puesto que aparecerían pasados tres días. Efectivamente, así fue. Rescatados los desaparecidos, indicaron que no habían tenido miedo porque el santo había estado todo el tiempo con ellos, guiando la pequeña embarcación. La tripulación del navío también aseguraba que éste no había abandonado la nave en ningún momento.

La bilocación de San Alfonso María de Ligorio se documentó para su canonización.

En su autobiografía Santa Teresa de Ávila cuenta la aparición de su amigo y benefactor San Pedro de Alcántara en cuerpo astral tanto vivo como después de muerto.

Se barajan por la Iglesia dos hipótesis:

Los partidarios de la bicorporeidad real o desdoblamiento, que admiten que el alma se puede separar del cuerpo, alejarse de él y aparecer lejos, tomando la materia del medio ambiente para constituirse un cuerpo que es exactamente el doble del que permanece inanimado.

Los partidarios de la representación, la mayoría, que creen que el alma no abandona jamás el cuerpo sino en la muerte, y que es un ángel el que toma las apariencias del cuerpo para ejecutar por sí mismo los actos que se atribuyen a la fantasma. También puede darse el caso que el individuo se traslade en cuerpo y alma, y entonces es el ángel quien toma su lugar como durmiente.

El extático sumido en el sueño del éxtasis permanece inerte con apariencia de muerte, mientras que en otra parte aparece vivo y ocupándose del cumplimiento de su misión. El alma tendría la facultad de separarse del cuerpo mientras el éxtasis durase.

¿Por qué no muere, si no está el alma, ¿Milagro?.

O quizás, no se ha separado totalmente del cuerpo permaneciendo unido a él de forma sutil.

Para algunos autores cristianos hay que distinguir entre alma y espíritu.

Se llama espíritu cuando tiene conciencia de su elevación y de las maravillas que Dios ha obrado en ella, cuando se purifica, se separa de la tierra para vivir hacia Dios.

Se llama alma cuando se une a su cuerpo para animarle para conservar en él su vida vegetativa y animal.

De acuerdo con la terminología de los teósofos el espíritu sería el cuerpo mental y el alma el cuerpo astral.

El llamado cuerpo glorioso por san Pablo sería la combinación de cuerpo astral y cuerpo mental.

 

Para los cabalistas, la teoría se resume así:

Cada mundo superior está contenido en el inferior como dechado e imitación, y es influido y regido por el superior. En el conjunto impera la ley divina o la inmediata presencia de dios, la SCHECHINAH.

El hombre terrenal es el microcosmos. El cuerpo es la envoltura del alma.

En el alma hay que distinguir:

Neschamash, es espíritu puro, la cima suprema del ser anímico.

Ruach es el sujeto moral, asiento de lo bueno y lo malo.

Nephesch es el principio de vida animal sensitivo.

Chajah es el principio de vida ideal del cuerpo y tiene su asiento en el corazón.

En resumen: las tradiciones varían en cuanto a la definición del número y facultades o naturaleza de cada cuerpo sutil. Sin embargo, todas tienen en común el que cada cuerpo envuelve a los más sutiles, como en una especie de juego de muñecas rusas en los que unos contienen a los otros a los que les sirven de manifestación en su respectivo plano de vibración.

 

6

 Sobre la Metafísica del Mal

Una vez realizado este somero repaso nos preguntamos por las bases metafísicas del Mal. ¿El Mal está en la conciencia del hombre o es servido por criaturas maléficas que no tienen porqué ser necesariamente todas humanas? ¿Qué, o quiénes estaban detrás de muchos de los criminales o de los llamados energúmenos?

El investigador inquieto se vuelve a plantear ahora la pregunta que se han hecho muchos autores y estudiosos a lo largo del tiempo. El universo del Mal, ¿acaso tiene existencia propia? ¿Existen criaturas no humanas que lo forman y sirven? ¿Se alimentan con el sufrimiento, el miedo, la angustia que nos provocan? ¿Existe, en consecuencia, también un lenguaje de los ángeles y los demonios?

Ciertos importantes textos más o menos históricos o legendarios así lo sostienen. Entre ellos, por ejemplo: La Biblia, el Libro de Toth, el Libro de Henoch, Las Estancias de Dzyan, el manuscrito de Mathers base de la Golden Dawn, la Esteganografía del abad Tritemo, los escritos de John Dee, las obras de Pico de la Mirándola basadas en antiguos textos de Orígenes, la Cábala, o las de Nicolás de Cusa, Santo Tomás de Aquino…

Modernamente, cabe resaltar entre los investigadores españoles las obras del antiguo jesuita Salvador Freixedo, y en especial su importante libro Teovniología, que debiera servir de reflexión y debate por la gravedad de las cosas que dice.

Por el contrario, otros autores también contemporáneos como Ángela Ghislery afirman tener y dan testimonio de contacto con entidades espirituales angélicas, en su caso de carácter benefactor y filantrópico.

Las representaciones angélicas en el arte, generalmente bellísimas, nos ofrecen otros curiosos testimonios. En La Flauta mágica mozartiana también aparecen ángeles como mensajeros espirituales dedicados a la filantropía. Son algunos de los momentos de música más sublime de la famosa ópera masónica.

Para Orígenes el origen del mal está en libre albedrío de ciertos seres espirituales.  Sin embargo, acerca de esto existen varias teorías:

Los pecados de los ángeles son los “espirituales” de soberbia y envidia (Santo Tomás de Aquino, cuestiones 63.2 de su Suma Teológica)

La causa de la iniquidad es el orgullo y la lujuria (Henoc y Orígenes)

Para Enoch o Henoc el problema del mal comenzó cuando los ángeles celestiales y su líder Samyaza desarrollaron una gran lujuria por las mujeres. Si hay lujuria es que hay cuerpo, se trataría de un pecado carnal.

Nefilim e hijas de los hombres.

Los ángeles pueden convertirse en hombres.

Ciertos hombres son en realidad encarnaciones de ángeles malvados.

También su misión puede resultar paradójica. Lucifer que significa el portador de luz, y que según algunas doctrinas llevaba en su frente la esmeralda de la que está hecho el grial se asocia a la rebelión de los ángeles, pero también a la entrada o caída en la conciencia. La conciencia tiene que ver con la Dualidad, con la pérdida del Uno, pero, según Orígenes, el resultado final será la Apocatástasis, es decir, la reintegración en el Uno. La Redención universal, puesto que el castigo por el pecado no puede ser eterno.

También los ángeles buenos pueden encarnar en cuerpos humanos para propósitos divinos. Sobre la paradójica corporeidad de los ángeles existen contundentes testimonios bíblicos tales como la lucha de Jacob o el pasaje de Lot con ángeles enviados a Sodoma.

El lector más positivista pensará que todo esto no son sino supersticiones propias de viejas, incompatibles con una concepción epistemológica moderna del mundo.

¿Lo son? ¿Tienen algún tipo de realidad los ángeles más allá de los innumerables testimonios de la literatura sagrada o de investigadores místicos o metapsíquicos de todos los tiempos? Su conocimiento y la petición de su auxilio bienintencionado en el caso de los benéficos, ¿nos puede ayudar a combatir el Mal metafísico?

En todo caso, con patrañas tales como la posverdad no deberíamos hacer tabla rasa de nuestra Cultura y Tradición, porque precisamente en ellas se encuentra el remedio a nuestros problemas.

La antigua Tradición española, en cierto modo reactualizada modernamente por Schopenhauer, autor de la ya comentada Las ciencias ocultas, hace especial hincapié en la Voluntad. En el Querer en su doble sentido en la sabia lengua española: el volitivo y el amoroso.

El Querer y el Saber debieran ser los pilares de nuestra conducta.

 

 

 

 

 

 

 

 

Gota fría, Sínodo caliente

Cuando hace más de cuarenta años estudiaba Ecología entre otras disciplinas científicas afines en la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Agrónomos de Madrid nunca hubiera pensado que con el paso del tiempo se habría de convertir en caballo de Troya de toda clase de tropelías, demagogias o dimes y diretes para mejor manipulación de la gente mal informada. Entonces pensábamos más o menos ingenuamente que con instrumentos conceptuales y técnicos como la Evaluación de impacto ambiental o los Sistemas de gestión ambiental o la Evaluación de proyectos que tuviese en cuenta criterios y unidades energéticos en vez de sólo los económico- financieros medidos en unidades monetarias se podría hacer frente a las denuncias de, por ejemplo, un William Kapp en  su obra fundamental pionera The Social Costs of Business Enterprise.

Es cierto aunque no se suele reconocer, el que lo quiera lo puede comprobar en sus Elementos de Economía política pura, que la economía walrasiana en su definición del objeto económico deja fuera de su regulación lo que “no es reproducible industrialmente” o “es apropiable” o «susceptible de valor de cambio». «La producción industrial o la industria no recae más que sobre la riqueza social y recae sobre toda la riqueza social. El valor de cambio, la industria, la propiedad, tales son los tres hechos generales ..de los que toda la riqueza social, la riqueza social sola, es el teatro.»

Que la pomposamente llamada ciencia económica presenta innumerables lagunas teóricas y metodológicas en asuntos tales como los recursos naturales o el medio ambiente. Que el mercado supuestamente autorregulado no se ocupa ni puede ocuparse de eso cuando se trata de bienes o recursos fondo o patrimoniales de naturaleza no renovable, y que suele confundir renta con capital en lo que se refiere a la Naturaleza. Cosa que, por el contrario, se preocupa en distinguir de forma clara y fehaciente cuando se trata de contabilidad empresarial en las partidas que nutren la cuenta de resultados.

Más tarde, algunas de mis posteriores experiencias en el ejercicio profesional como asesor o consultor me hicieron comprobar hasta qué punto la cuestión medioambiental es susceptible de manipulación hasta dimensiones escandalosas para servir otros intereses, espúreos o inconfesables. Así por ejemplo, la creación de ENRESA o la moratoria nuclear por los socialistas que so pretexto de protección medioambiental encubrían el rescate financiero y de imagen empresarial de los oligopolios eléctricos. Mohatras medioambientales filantrópicas para salvar crisis financieras privadas o escándalos o desfalcos empresariales.

Han pasado cuarenta años desde entonces y ahora la matraca mohatrera viene especialmente engordada con la cosa esa del cambio del clima climático. De origen antropogénico, hay que aclararlo, porque cambios climáticos sabemos que ha habido a lo largo de toda la historia geológica de La Tierra. Y algunos relativamente recientes como, por ejemplo, cierta mini glaciación en la Alta Edad Media o la extremada aridez que se empezó a manifestar en el centro de la Península Ibérica a partir del siglo XVI, que, con la caída en la pluviometría provocó cambios en la agricultura, la sustitución de unos animales convertidores energéticos de tracción por otros o en la propia cabaña ganadera.

Sabemos que ahora las grandes potencias pueden manipular artificialmente el clima con instrumentos sofisticados tales como los chemtrails o el HAARP. Y que pueden usarse como arma disuasoria en las modernas técnicas y armas bélicas. Pero también sabemos que tifones y monzones en Asía, huracanes en el Caribe, tornados en el Medio Oeste norteamericano, o gotas frías al final del verano en el Mediterráneo se vienen produciendo desde que existen registros. No es nada nuevo aunque el bien cebado ejército de plañideras lo achaquen torticeramente al dichoso cambio climático por causas industriales.

Tanto es así que hace ya muchos años que el Soil Conservation Service norteamericano desarrolló un método de cálculo de la avenida máxima esperable en un cierto horizonte temporal y atendiendo a las características orográficas, edafológicas o de cobertura vegetal de la cuenca, que habitualmente empleamos los ingenieros para diseñar y dimensionar el aliviadero de las presas.

Sin embargo, el problema de las gotas frías se agrava por el habitual caos urbanístico derivado de la corrupción o de la falta de criterio, las edificaciones temerarias en zonas de ramblas susceptibles de riadas, los taludes de carreteras que pueden hacer de presas improvisadas, la deforestación y la erosión agravadas por los cambios experimentados en la agricultura y el medio rural en general. Sin olvidar que fue el propio PSOE por razones sectarias y de corrupción quien contra los intereses españoles generales abandonó el Plan Hidrológico Nacional elaborado por la Administración anterior que ya contaba con fondos europeos y hubiera podido tener una influencia de bienhechora regulación del agua.

En este presente desorden de cosas cabe comentar otro aspecto novedoso, y desde luego para mí como ciudadano curioso verdaderamente notable por lo insólito, cual es el de la nueva religión medioambiental globalista que se quiere imponer por la manipuladora e inmoral plutocracia financiera. Una nueva religión a la que se acaba de unir, con más devota irracional unción que criterio moral, científico o teológico, el Vaticano en manos del Papa Francisco I, personaje dudoso al que algunos califican ya sin tapujos de verdadero heresiarca promotor de un futuro fatal cisma en la Iglesia Católica.

En la encíclica de insólito carácter medioambiental Laudato Si se propugna una nueva “espiritualidad ecológica” y se promueve una alianza entre la Humanidad y el Ambiente que nos recuerda las cursiladas de la Alianza de Civilizaciones de Zapatero, es decir, toda una “conversión ecológica”. En efecto, el Papa ecologista sostiene entre otras perlas que (33): “no basta pensar en las distintas especies sólo como eventuales recursos explotables, olvidando que tienen un valor en sí mismas. Cada año desaparecen miles de especies vegetales y animales que ya no podemos conocer, que nuestros hijos ya no podrán ver, perdidas para siempre. La inmensa mayoría se extinguen por razones que tienen que ver con alguna acción humana. Por nuestra causa miles de especies ya no darán gloria a Dios con su existencia ni podrán comunicarnos su propio mensaje.  No tenemos derecho.”

Salvada la presumible buena intención urbi et orbi del Papa argentino y por mucha encíclica que sea, no parece nada claro que no tengamos derecho a combatir con las acciones humanas que correspondan bichos asesinos tales como el Trypanosoma gambiense o el bacilo de Koch o Plasmodium de la malaria, los microorganismos patógenos de la meningitis o el virus de la rabia…que se empecinan en dar gloria a Dios con su existencia eliminando la de millones de personas en todo el mundo.  Ojalá todos esos patógenos fuesen erradicados para siempre.

En fin, zapatero a tus zapatos y Papa, a tus dogmas de fe.

Con una Iglesia alemana ya en manifiesta rebelión, en Octubre se va a celebrar un sínodo llamado de la Amazonía. Si con la lectura de la encíclica Laudato Si aún se ha quedado perplejo invito al lector curioso interesado a que mire sus postulados previos expresados en el documento Instrumentum laboris en el que se patrocinan nuevos caminos para la Iglesia y para una ecología integral.

Indigenismo, relativismo, chamanismo, anacronismo ideológico, confusión entro lo material y lo espiritual, sin faltar las puyas traicioneras hipócritas criollas  contra España y Portugal: (6) “más allá de la avaricia y la ambición de los colonizadores…”

(38 ) “El Papa Francisco pidió humildemente perdón, no sólo por las ofensas de la propia Iglesia sino por los crímenes contra los pueblos originarios durante la llamada conquista de América…en este pasado la Iglesia ha sido cómplice con los colonizadores…”

¡Mejor el canibalismo y los sacrificios humanos precolombinos, qué duda cabe!

(107) “El rostro amazónico de la Iglesia encuentra su expresión en la pluralidad de sus pueblos, culturas y ecosistemas“.  ¿»Rostro amazónico» o simple cara dura?

En fin, todo un repertorio de tópicos más propio de oportunistas ONGs sacamantecas globalistas anglosajonas que no de una institución bimilenaria como la Iglesia Católica que al parecer ha decidido anunciar ahora la buena nueva sacramental de la ayahuasca o el cacto de san Pedro. O de la biodiversidad del ecosistema. Donde esté un buen chute enteogénico con peyote, hongos o dondiegos que se quite la simple comunión placebo tradicional de trigo. Todo un motivo misionero.

La civilización occidental, al menos la tradicional en Europa, resulta de una combinación histórica de pensamiento racional griego, de derecho romano, de sensibilidad cristiana y también de pragmática Ilustración capaz de separar lo que es de Dios de lo que es del César.  Decía Sir Francis Bacon que la forma de dominar la naturaleza es obedecerla. Formamos parte del planeta, nos afectan los ecosistemas y la gestión de los recursos naturales. Es importante fomentar la preocupación por la Ecología. El sistema económico no es algo autónomo, separado del medio físico natural como pretende cierta ciencia económica. No cabe confiar en su autorregulación. Pero es muy preocupante que so pretexto del supuesto cambio climático de origen antropogénico o de la conservación del medio ambiente se abandone la Razón, la Inteligencia, el bien más precioso que debemos conservar junto con la Vida y la dignidad. Y que bien sea por oportunismo o bien por imposición fáctica oculta, incluso la Iglesia Católica como institución, histórico contrapeso del imperio anglosajón, se sume a la demagogia y al hipócrita buenísmo medioambiental.

Esta ingratitud e incomprensión, tan propia de ineptos criollos corruptos, de la descomunal obra de España en América que ha permitido que el Vaticano mantuviese cierta grandeza e influencia mundial y no sea hoy una simple secta marginal investigada por la Justicia, causa especial tristeza e indignación entre los españoles estudiosos de la Historia sean cuales sean sus opciones confesionales.

Nota: las palabras resaltadas en granate abren enlaces a otros textos

 

 

El horror de Alcasser. In memoriam

 

Quien controla la información y la ley adapta el criterio colectivo a su necesidad”  (duquesa de Medina Sidonia, La Ilustre degeneración)

 

Un famoso programa milenario de TV acaba de recordar el horror del crimen de las desgraciadas niñas de Alcasser. Un asunto tremendo que conmovió y horrorizó la opinión pública hace un cuarto de siglo. Una época en que la que yo era, quizá todos éramos, más ingenuo en la que aún no había internet, y por tanto menos posibilidades para el ciudadano común de investigar y contrastar diversas informaciones para formar la propia opinión.

La versión oficial, que apenas ya cree nadie salvo los que la montaron, consideraba el terrible crimen como un caso aislado, obra de un par de delincuentes solitarios, degenerado lumpen  de baja estofa. Uno de ellos desapareció u oportunamente se le hizo desaparecer. Otro fue juzgado y cumpliría algunos años de condena. Pero en la opinión pública queda la convicción de que se despreciaron y manipularon pruebas, otras desaparecieron. Se estorbó o impidió la posibilidad de realizar una investigación forense independiente y solvente.

Algunos de los que intentaron buscar la verdad, como el recientemente fallecido periodista Juan Ignacio Blanco que llegó a escribir un libro con sus investigaciones e hipótesis que fue secuestrado, o Fernando, el padre de una de las infortunadas víctimas, fueron desacreditados e incluso sometidos a juicio.

Hoy sabemos que desaparecen decenas de miles de niños cada año. Una terrible plaga mundial. Algo verdaderamente tremendo. Unos son utilizados para el tráfico de órganos. Otros para solaz criminal de homosexuales pederastas. O para rituales satánicos, incluido en ocasiones el canibalismo de las víctimas sacrificadas. O para explotación de mendicidad. Los más afortunados para adopción ilegal o alegal.

El caso Esptein, un famoso sionista presunto agente del Mossad y responsable de una red globalista de pederastas muy poderosos, dueño de una isla privada donde se perpetraban los crímenes, ha puesto de relieve la gravedad y extensión de estas prácticas diabólicas. Es una de las formas más terribles del Mal, y normalmente impunes porque tiene que ver con grupos plutocráticos muy poderosos e influyentes. Tanto el caso de Espstein, como en otros tales como los de NXIVM o la presunta red de pederastia conocida como Pizzagate del jefe de la campaña de la Hilaria Clinton, John Podesta, están muy relacionados con los líderes actuales del tenebroso y degenerado Partido Demócrata americano, del que es amigo y colaborador nuestro amoral doctor falsario.

Según los estudiosos y especialistas en estos temas las “razones” últimas de estas aberraciones aparentemente tan absurdas e increíbles son varias:

El poder chantajear a los próceres de todas las actividades políticas, económicas, financieras o sociales a los que se quiere encumbrar y que así quedan atrapados por la conservación de un secreto criminal en poder de los chantajistas.

Investigadores con conocimientos de medicina interna aseguran que las personas sacrificadas o en trance inmediato de morir segregan una hormona que prepara para la muerte que una vez recogida de los cadáveres se prepara como siniestro elixir cuya ingesta tiene un carácter embriagante y espectacularmente alucinógeno para los degenerados que la toman como diversión o como manifestación de exclusividad y pertenencia a la elite globalista criminal impune.

Otras hipótesis, de carácter más metafísico en la línea de lo indicado por San Pablo en su Epístola a los Efesios 6, 12: “Vestíos de toda la armadura de Dios para que podáis resistir las insidias del diablo, que no es nuestra lucha contra la carne y la sangre, sino contra los principados, contra las potestades, contra los dominadores de este mundo tenebroso, contra los espíritus malos de los aires…”, ligarían estos odiosos sacrificios a una suerte de alimentación vibratoria de entidades espirituales malignas. El sufrimiento, el dolor físico, el miedo, el odio, la angustia producirían vibraciones muy “nutritivas” para tales entidades astrales degradadas.

¿El Mal está en la conciencia del hombre o es servido por criaturas maléficas que no tienen porqué ser necesariamente todas humanas? Por ejemplo ¿Qué, o quiénes estaban detrás de Hitler o del siniestro fundador de las SS? ¿Detrás de los torturadores y asesinos de las pobres niñas hay algo más?

El investigador inquieto se vuelve a plantear ahora la pregunta que se han hecho muchos autores y estudiosos a lo largo del tiempo. El universo del Mal, ¿acaso tiene existencia propia? ¿Existen criaturas no humanas que lo forman y sirven? ¿Se alimentan con el sufrimiento, el miedo, la angustia que nos provocan? ¿Existe, en consecuencia, también un lenguaje de los ángeles?

Ciertos importantes textos más o menos históricos o legendarios así lo sostienen. Entre ellos, por ejemplo: La Biblia, el Libro de Toth, el Libro de Enoch, las Estancias de Dzyan, el manuscrito de Mathers base de la Golden Dawn, la Esteganografía del abad Tritemo, los escritos de John Dee, las obras de Pico de la Mirándola basadas en antiguos textos de Orígenes, la Cábala, o las de Nicolás de Cusa, Santo Tomás de Aquino…

Modernamente, cabe resaltar entre los investigadores españoles las obras del antiguo jesuita Salvador Freixedo, y en especial su importante libro Teovniología, que debiera servir de reflexión y debate por la gravedad de las cosas que dice.

También aquí en España la fallecida duquesa de Medina Sidonia dedicó un tremendo texto mitad ficción, mitad crónica reportaje, a estas cuestiones. Se trata de su obra La Ilustre degeneración. Una obra cuya lectura pone los pelos de punta. Lo peor ya no son los odiosos crímenes, que también, sino la capacidad de tergiversación, ocultamiento y manipulación del Poder. La sensación de impunidad con la que se perpetran. La sensación de que tienen tanto poder como para conseguir permanecer impunes doblando el brazo de la Justicia.

El caso de las desgraciadas niñas de Alcasser parece indicar que los errores y anomalías denunciados en la investigación no se deben únicamente actuaciones más o menos chapuceras propias del impredecible factor humano, sino muy probablemente también a la actuación de grandes poderes fácticos que han tratado y hasta ahora han conseguido, que los verdaderos autores de este odioso crimen permanezcan ignorados e impunes.

Debemos exigir se haga verdadera Justicia con las víctimas. Mientras tanto pido al amable lector una oración al Dios de su corazón por el alma de estas pobres niñas y por la paz y el consuelo de sus allegados…

 

 

 

Retorno a Praga (II). Praga y España

Praga y España

Se cuenta que durante una sesión de espiritismo con escritura automática en el palacio de su protectora la princesa Marie von Thurn und Taxis el poeta praguense Rainer María Rilke recibe la indicación de viajar a Toledo, situarse en un puente y ponerse a cantar. Cumplida la sugerencia así lo explica: “Jamás sabría decir cómo es esto, mi querida amiga, un lugar que está expresado en el lenguaje de los ángeles, tal como ellos se ingenian para convivir entre los hombres, pero vais a tener que fiaros de mi palabra…me he grabado en la memoria los puentes, ambos puentes…”

La hermosa España me parece ciertamente el país donde al arte le fue dado mantener su hegemonía, incluso cuando en la tormenta de los Treinta Años huía por todas partes al borde de la destrucción”

Praga y Toledo se encuentran íntimamente asociadas al mundo de la Tradición. Y no sólo por la obra poética de Rilke. Ambas fueron santuario y crisol de la cábala, la alquimia, el hermetismo, el neoplatonismo, el rosacrucismo. También en las historias legendarias del hombre de palo o del golem, formas pioneras de robot, una palabra checa, o de la moderna inteligencia artificial. En un caso obra del ingeniero e inventor Jacobo Turriani, en el otro del rabino Löw cuya tumba se encuentra en el cementerio judío.

Decía Rilke sobre la ciudad del Tajo “en la medida que la cosas tienen allí la intensidad de una aparición que comúnmente no se hace visible a diario, no hay nada como Toledo que pueda dar una representación de lo suprasensible en grado más alto.  Y posiblemente es éste el próximo peldaño que he de aprender: la realidad de los ángeles y a continuación la realidad del fantasma. …en los ángeles de los cuadros de El Greco el ángel ya no es antropomorfo como el animal en la fábula, ni tampoco el secreto signo ornamental del Estado teocrático bizantino. Su esencia es fluyente como el río que corre a través de los dos reinos, sí, lo que el agua es sobre la tierra y en la atmósfera eso es el ángel el círculo más ancho del espíritu, arroyo, rocío, abrevadero, surtidor de la anímica existencia, precipitación y ascenso. En sus cuadros el ángel sobrepasa al pájaro: para él lo decisivo no es que vuele, pues el volar está delimitado por ambas partes, es un intervalo de reposar, este ángel se alarga como algo sensible en lo suprasensible, sólo que ese alargarse es constante, paralelo, tiene su comienzo y se escapa a lo infinito…”

El vuelo hacía el infinito misterioso y desconocido de toda una época. El Uno, el Ain Soph de la Cábala, el Número pitagórico, el Monas platónico, el Mundo de la cosa en sí de Schopenhauer,… El anhelo de la antigua Praga que se atrevió a soñar a la orilla de otro río eterno…

Alquimista del emperador Carlos V sería  Cornelio Agrippa autor de La Filosofía oculta, famoso tratado renacentista de magia y ocultismo. No se sabe que tuviese éxito para engordar la debilitada hacienda imperial con oro de atanor.

Sin embargo, las preocupaciones esotéricas del rey Felipe II no distaban mucho de las de su famoso sobrino Rodolfo II de Habsburgo. El tío encargó a su embajador y hombre de confianza Benito Arias Montano, sabio polígrafo pacense, autor de la Biblia Políglota de Amberes, que le recogiera cuantos libros de arcanos y ciencias ocultas pudiese encontrar en la Europa imperial para su magna Biblioteca de El Escorial. Libros que tendrían la signatura selecta común infinito igual a cinco. El sobrino, que se hacía llamar Hermes Trismegistus Germanicus, reunió en su abigarrada Corte de Praga toda clase de heterodoxos así como astrónomos, médicos, herbolarios, espagiristas, alquimistas y científicos varios. Entre ellos grandes astrónomos como Tycho Brahe y Johannes Kepler. O su médico personal, el rosacruz Michael Maier, autor del tratado alquímico Atalanta fugiens. El propio músico Claudio Monteverdi debatiría allí con Maier para inspirarse en la creación de su ópera hoy perdida Mercurio et Marte. Karl von Liechtenstein, Thomas Hajek, Nicolás Barnaud, sir John Dee, autor de la Monas Hieroglyphica, investigador de la misteriosa lengua enoquiana, la perdida por los ángeles al que vinculan junto con su médium y colega Edwuard Kelley con el enigmático Manuscrito Voynich, personaje difícil que tuvo ciertos desencuentros con el emperador, fueron también otros de los más famosos alquimistas relacionado con la Corte de Rodolfo II en Praga.

Se cree que el benedictino alsaciano Basilius Valentinus, casi dos siglos anterior a esa época, influiría en la forma de elaborar la rica cerveza checa con las ideas expuestas en su tratado alquímico El carro triunfal del antimonio.

Es curioso que Kafka también tuviese una cierta relación aunque indirecta con España. Uno de sus tíos maternos, Alfred Löwy, el tío de Madrid como lo llamaba, fue director de la Sociedad de Ferrocarriles de Madrid a Cáceres y Portugal.

Notas

Los textos del poeta Rainer María Rilke están tomados de su Epistolario español, versión de Jaime Ferreiro en Espasa Calpe, (1976) y de las Obras escogidas, versión de José María Valverde en Plaza y Janés, (1967).

La fotografía de la catedral de san Vito, en el recinto del Castillo de Praga y la del detalle de la Torre de la Pólvora son del autor

 

 

Retorno a Praga (I)

Puentes, poetas, ángeles

El Moldava sigue abrazando a la antigua ciudad medieval, el mismo fluir del agua pero no el mismo río, ni menos la misma ciudad que tantas cosas ha vivido y sufrido a lo largo de su historia. Bien es verdad que tampoco yo soy el mismo.

Mi primera visita a la ciudad natal de Kafka o Rilke fue hace ya cuarenta años. La situación entonces era muy distinta. La víspera de mi partida, en el entreacto de una función del Otelo verdiano en el Teatro de la Ópera, comentaba con otro espectador del palco mi intención de atravesar la frontera austro checa por carretera. No sin cierto asombro, o acaso preocupación porque dejase la tranquila y señorial Viena para adentrarme en territorio comunista hostil, me preguntó, “¿cree de verdad que Praga es un lugar para turistas?”

No, desde luego no lo era entonces. Nada que ver con su actual transformación en una suerte de parque temático globalizado con turistas atraídos de todo el mundo y que también forman parte ellos mismos del espectáculo. Hoy, en algunos lugares emblemáticos como el famoso puente de Carlos sobre el Moldova, a causa de la aglomeración casi es necesario caminar en fila india. Entonces, hace tantos años, el precioso puente estaba casi desierto, apenas con la simple compañía de las estatuas que se asemejaban a una variante de la Santa Compaña petrificada asomada entre la neblina crepuscular del atardecer. Un puente que unía dos orillas y también dos mundos. Toda una experiencia estética, sublime e inolvidable, hoy dificultada sino imposibilitada por la excesiva masificación.

Creo que la palabra Praga significa umbral, puerta, y a fe que nunca hubiera nombre más oportuno o mejor puesto para la hermosa capital checa. Rainer María Rilke, el incomprendido poeta praguense que parece que se movía entre las dos orillas, la de aquí y la de allá, asomado en el pretil contemplaba los árboles de la ribera, como en una linterna mágica o acaso inspirado en un antigua imagen mística del Zohar, libro de la Cábala sefardita: “Vistas por los ángeles, las copas de los árboles parecen quizás raíces que sorben los cielos; y las hondas raíces que surcan la tierra bajo un cielo compacto como un cuerpo. Esta tierra ardiente, donde se lamenta, junto a las fuentes, el olvido de los muertos.”

El paso por el puente, el acceso a la otra orilla, es un como un acto de creación artística vinculado con la maternidad. “Es natural que yo comprenda a las muchachas y a las mujeres; el acontecimiento más importante para el que crea, cual es dar el ser, pertenece al mundo femenino.”       

El poeta aconseja: “Tiene que dejar que cada impresión, cada germen de sentimiento madure en su interior, en esas regiones cerradas al entendimiento. Espere con humildad y paciencia la hora del nacimiento de la nueva luz.”

He de decir que creo que Rilke tenía razón: Mi experiencia de entonces ha permanecido en mi conciencia cuando la de otros muchos viajes ya apenas si las recuerdo. En Praga tuve una extraña revelación de la que hablaré luego.

Entre tanto, ajenos a las ideas o los sentimientos del viajero, a la conciencia del tiempo o al deambular de la multitud, los cisnes nadan junto a la orilla de Mala Strana. No parecen nobles caballeros encantados ni traen consigo a ningún Lohengrín redentor enviado del Grial, el mundo metafísico de la Cosa en Sí: “No creas que te invoco, ángel  y aunque te invocara, tú no acudirías…”

Claro que: “No he soltado a mi ángel mucho tiempo, y se me ha vuelto pobre entre los brazos, se hizo pequeño, y yo me hacía grande: de repente yo fui la compasión, y él, solamente un ruego tembloroso”…

“Hasta ti no llega mi estrépito si tú no me conoces porque soy ¡Alumbra, ay, alumbra! Haz que se me vea junto a las estrellas. Pues me desvanezco.”

Acaso espantado por la vulgaridad de la masificación de hoy, Rilke se ha desvanecido en el umbral pero nos quedan las antiguas formas envueltas en el misterio.

Praga en el Tiempo…

Siniestra y terrible en lo demás, desde el punto de vista de la conservación del patrimonio arquitectónico la forzada hibernación checa padecida durante la tremenda y dilatada etapa de dominio comunista soviético ha tenido la virtud de permitir conservar la belleza histórica de la ciudad casi íntegra, sin las devastaciones y fechorías padecidas por otras muchas a causa de la especulación, el mal gusto o la voraz osadía de emprendedores y arquitectos endiosados a los que Dios confunda y el demonio lleve.

Sí. Praga es un umbral, un lugar de paso al mundo de la belleza, de los arquetipos platónicos. Un ejemplo de buen gusto y de preocupación social por los valores estéticos que milagrosamente ha perdurado a través de los siglos. Acaso, el secreto último y más poderoso de la capacidad de resistencia del sufrido pueblo checo. Lo que les ha permitido sobrevivir a tanta opresión, invasiones y calamidades históricas. Conmueve evocar que ante la estatua solemne e impávida del rey san Wenceslao que tantas vicisitudes ha contemplado sin olvidar su alegórico propio asesinato fraticida, donde ahora hay parterres con hibiscos y flores y se puede pasear tranquilamente de la mano de la persona amada, otrora en tiempos de desdicha marchaban los invasores nazis. Y luego los asesinos carros comunistas aplastando las esperanzas de la primavera de Dubcek. Una plaza, la emblemática de san Wenceslao, que constituye centro de resonancia de las emociones del pueblo checo. Un pueblo superviviente de un proceso absurdo que por fin un día podría celebrar el logro de una espantadiza libertad y soberanía tras la caída del muro de Berlín y la implosión de la decrépita, inepta y opresora URSS. De las cenizas del inmolado Jan Palach surge el ave fénix del futuro. El final de una metamorfosis, hoy afortunadamente inversa a la de Kafka. De lo monstruoso a lo humano.

…. y la Belleza

Praga mueve a la reflexión sobre la idea de que no suele prosperar la Ética donde, como en España, se relegan o abandonan la Estética y la educación artística. Cuando a finales del XIX se puso a funcionar la piqueta y se eliminaron las sucias y estrechas callejuelas de parte del barrio judío, situado al norte de la ciudad burguesa, se empleó el espacio liberado en crear preciosidades como la calle Parizska, que no tienen nada que envidiar a ninguna otra de las grandes ciudades europeas como París o Londres.

Hace cuarenta años los bellísimos edificios de la calle Parizska y sus alrededores poseían cierta pátina gris, lustre propio característico del bizarro comunismo de austeridad impuesta, pero carecían de las tentaciones del actual consumismo globalizado marquista. Los exquisitos y elitistas establecimientos glamorosos de Prada, Rolex, Hermés, Hublot, Louis Vuitton, Versace, Salvatore Ferragamo et al..

El muy escaso glamour de los pocos y viejos medio tambaleantes Skodas, Ladas o Trabant usados por los dirigentes del Partido ha sido sustituido por el de los modernísimos Maserati, Audi, Mercedes, Volvo, Bentley, Range Rover, Lexus, Jaguar… de la nueva clase dirigente emergente checa o vinculada a la globalización. Quizás de las mismas familias lampedusianas que han sabido evolucionar y salvar su poder real sustituyendo radicalmente su máscara de legitimación con el cambio de los tiempos.

Praga está muy ligada al mundo de la heterodoxia, de la disidencia. Tras la represión de los colaboracionistas soviéticos afloran los viejos héroes. Dubcek, Palach, Kundera, Havel represaliados en su momento. Vaclal Havel un presidente amigo de España que se atrevió a criticar al frívolo Zapatero por su estulticia cómplice con los totalitarismos. Tampoco se libraban de la censura estalinista grandes autores como Kafka o Rilke. Acaso el primer disidente checo importante fuera Jan Huss, el sabio rector y reformista religioso sacrificado por las intrigas de la Iglesia Católica y el tenebroso Wenceslao IV. Traicionado por este vil rey, sus diatribas contra la corrupción y codicia eclesiásticas le llevaron a la hoguera. Su figura trasformada en arquetipo de libertad de conciencia, de disidencia y de amor a la libertad se muestra en un gran monumento en la antigua plaza mayor, uno de los lugares más visitados de la ciudad.

En el palacio Golz Kinsky que se ve tras el monumento al reformador religioso residió un tiempo el Kafka estudiante. Las relaciones del autor del absurdo con su ciudad natal serían una paradójica mezcla de amor y odio: quería escapar de su influjo pero siempre volvía, incluso después de muerto.  A la familia de su madre, que también vivió en una casa de esa misma plaza, pertenecieron rabinos, eruditos, bibliófilos, médicos naturistas, algunos con fama de excéntricos.

 

El proceso y la metamorfosis

El regreso a Praga invita a reflexionar sobre los nuevos problemas básicos que si antes era la tiranía comunista ahora es la globalización tal como se viene entendiendo y realizando. Hablar de globalización es hablar de orden y de límites, de fronteras. De soberanía.

Hace cuarenta años el paso de la frontera austro checa quedaba grabado indeleblemente en la sensibilidad y la memoria. La antigua Checoslovaquia se mostraba al viajero como un gigantesco campo de concentración. Líneas fronterizas minadas, torres de control con ametralladoras, vigilancia exhaustiva, meticulosa revisión de pasaportes, perros policía… hasta entonces nunca había visto cosa igual salvo en algunas películas sobre la Segunda guerra mundial. Eran los excesos de la globalización del Telón de acero.

Con grandes espacios vacíos, como si mucha gente prefiriera permanecer en sus casas, Praga ofrecía una imagen de cierta serena tristeza, incluso de desolación. Para el viajero de paso que no tenía que sufrir la feroz opresión cotidiana del régimen comunista ofrecía la ventaja de poder pasear por sus hermosas calles o lugares más emblemáticos casi en solitario, disfrutando de una ciudad que parecía hibernada en un cuento de hadas y que milagrosamente conservaba su misterio a través de tantas vicisitudes históricas.

Pese a haber sufrido un proceso histórico kafkiano, condenada sin saber bien de qué se le acusaba y una metamorfosis de lo humano a lo monstruoso, Praga se había salvado de la devastación de las guerras, de la codiciosa piqueta, de la estulticia de muchos osados arquitectos progres o de la siniestra ferocidad de la arquitectura realista estalinista. Incluso de los posibles excesos de su propia libertad. Un verdadero milagro.

Nada que ver con la situación actual, como ya hemos indicado. No obstante, se observa un gran esfuerzo por renovar y modernizar las infraestructuras de comunicaciones de la República, tantos años relegadas para acomodarlas a las nuevas necesidades y demandas. En Praga casi todos los viejos tranvías han sido sustituidos por otros modernos, pero se mantiene la tradición de este medio de trasporte urbano de superficie además del metro.

Pero, ¿Qué pasará?

La leyenda de la princesa Libussa, instauradora hacia el año 800 de la primera dinastía de reyes checos, los Premyslitas, cuenta que tuvo un sueño visionario en el que su daimon le explicó cómo sería la hermosa futura Praga en toda su grandeza y esplendor. Así aparece ilustrado en el atrio de la torre del reloj astronómico, sede del antiguo ayuntamiento de la ciudad.

Sobre este tema de las premoniciones o de las intuiciones visionarias he de hacer una confidencia al amigo lector, porque así sucedió hace cuarenta años y lo recuerdo como si fuese hoy. Durante la visita al famoso Castillo me encontré con un grupo de niños soldados. Todos uniformados, muy formales, muy disciplinados, con una severidad impropia de la edad. Probablemente futuros oficiales para asegurar el futuro del régimen. Sin embargo, esa imagen pronto se desvanecería: cuando entré en la desierta catedral de San Vito de repente empezó a sonar una insólita música maravillosa, celestial. Se manifestaba un mundo impensable, sancta santorum espiritual, escondido en la aparente hegemonía absoluta de la materia que lo rodeaba. Y tuve la impresión, en aquel entonces una quimera, algo imposible, de que el comunismo caería pronto. Que Praga volvería a disfrutar de Libertad.  Como así fue tras la caída del muro de Berlín y la posterior revolución de terciopelo.

La ciudad está históricamente relacionada con la Música, acaso el arte más universal. Incluso los representantes del nacionalismo checo como Smetena o Dvorack adquieren una dimensión cosmopolita.  En Praga estuvieron o vivieron muchos grandes músicos como Monteverdi o Mozart. La ciudad bohemia trató mejor que Viena al gran genio salzburgués. Alí estrenó el Don Juan cuya obertura concluyó pocas horas antes del estreno. También La clemencia de Tito, unos meses antes de su muerte, compuesta para celebrar la coronación de Leopoldo II como rey de Bohemia. Un rey liberal y benefactor. La sinfonía 38 fue bautizada con el nombre de Praga que se corresponde con el número 504 del catálogo de Köchel. Hoy la oferta musical en Praga es muy amplia y permite conocer el interior de los más bellos teatros.

 

En la Praga actual, al menos en su aeropuerto internacional, apenas son patentes las fronteras y aduanas. Por el contrario, abundan las aglomeraciones de turistas que parecen consustanciales con la ciudad. Es una forma de vivir la globalización. La juventud se muestra similar a la de otros países europeos, salvo en que suele ir mejor vestida sin los andrajos de diseño o pircing y tatuajes con que espantan la belleza o elegancia en otros lugares. Tampoco se ve botellón u otros excesos. Lumpen importado por creciente invasión extracomunitaria, ni  manteros africanos, ni demasiada morisma, excepto en las tiendas lujosas en las que las moras parecen intentar compensar con carísimas compras marquistas las humillaciones del harén. Sin embargo, en la ciudad balneario de Karlovi Vari puede observar a una mora luciendo favorecedor burka que sólo dejaba ver los ojos, caminando a tres pasos de su amo y señor como manda Alá y nuestras subvencionadas retrofeministas socialistas bendicen.

Praga está en el corazón de Europa, su destino se encuentra intímamente ligado al de ella. Hoy, que como decía Rilke, ya ha logrado con paciencia la hora del nacimiento de la nueva luz,  ¿Caerá en una nueva servidumbre futura relacionada no con los nazis o a los comunistas sino con la morisma islámica? ¿Podrán con Praga o se desvanecerá otra vez como el poeta?

Esperemos que la capacidad de resistencia, el demostrado amor por la belleza y la libertad de los checos sirvan de freno allí a la invasión programada que padece Europa, y que el culto a la estética sirva como vacuna ética contra la infección del demoledor multiculturalismo que las degradadas élites europeas y sus insaciables burocracias globalistas intentan imponer a la ciudadanía.

Amén.

Notas

Los textos del poeta Rainer María Rilke están tomados de su Epistolario español, versión de Jaime Ferreiro en Espasa Calpe, (1976) y de las Obras escogidas, versión de José María Valverde en Plaza y Janés, (1967).

Las fotografías de Praga son del autor excepto la de Ctibor Rybar, (1978), del puente Carlos IV en blanco y negro tomada desde la torre en la orilla derecha, en Staré Mesto.

 

 

La moda simoniaca llega a la catedral de Lugo

La catedral de Lugo inicialmente construida a imitación de la de Santiago es un ejemplo de lo peligroso que puede resultar para el patrimonio artístico y cultural cuando se dispone de mucho dinero y poder pero menor gusto o criterio estético. Todo un repertorio de estilos arquitectónicos diferentes, e incluso opuestos en su forma de concebir el Arte, ensartados con mejor o peor criterio.

Parece que no soy el único, ni el más experto, en verlo así: para el profesor Lámperez la impresión general producida en Santiago, no solo por la magnitud, sino por el acierto en las proporciones y la maestría del estilo, es en Lugo menor, como de algo tosco, vario e inarmónico.

El contrato para su erección se firmó en el siglo XII entre un obispo llamado Pedro Peregrino y el maestro Raimundo de Monforte, al que debiera suceder su hijo y a quien Murguía con la fantasíosa imaginación galleguista identificara nada menos que con el famoso Maestro Mateo. La catedral sería una versión galleguizada del modelo auvergniense.

La edificación se realizó en tres etapas, completándose en el siglo XVIII en un estilo neoclásico, muy frío, que a mi juicio le pega al románico primitivo como a un Cristo tres pistolas.

Para mi lo más interesante de esta catedral es la fuerza telúrica especialmente concentrada en la capilla o girola donde se encuentra expuesto el Santísimo, el triforio, la bonita talla de la Virgen de los Ojos grandes, patrona de la ciudad lucense, así como la singularidad de un curioso capitel, del que me he ocupado en otras ocasiones. Se trata del capitel situado bajo el tímpano sobre la puerta septentrional que se puede ver desde el exterior. Este último sugiere una sugestiva coincidencia con la leyenda occitana provenzal francesa de la Magdalena, descrita por el Nobel Federico Mistral entre otros autores.

En efecto, sobre el pecho del Salvador descansa una preciosa figura femenina joven con collar y todo que nunca podría confundirse con San Juan. Sin embargo, Manuel Murguía, el esposo de Rosalía de Castro, trata de salvar la ortodoxia diciendo que se trata de San Juan:  “Vese allí el bulto de la cena por cierto que San Juan evangelista apoya la cabeza sobre el hombro del divino maestro- pudiendo…” Pero tal identificación no es exacta. La evidencia es que no se trata de un hombre. La forma citada ni siquiera es andrógina sino claramente femenina y además no puede ser San Juan porque en tal caso su figura estaría repetida ya que también se encuentra algo más disimulada en la esquina contigua interior del capitel: es la figura barbilampiña que realiza con el índice derecho extendido, análogo al de otras representaciones del San Juan, (el Bautista), del propio Leonardo como la famosa del Louvre o la del Baco iniciador en ese mismo museo. Signo vinculado a la tradición esotérica universal. Pero si en la pintura de Leonardo la figura resulta equívoca por su buscada androginia en el caso de nuestro capitel no hay duda de que se trata de una bella mujer joven.

Murguía explica que el dístico grabado en las caras del ábaco, acaso para distraer de la heterodoxia de la figura femenina, dice lo siguiente:

                   discipulus domini placidi dans membra quieti

                   dum cubat in coena ocelestia vidit amaena 

Que podría traducirse por recostado en el regazo del Señor durante la Cena el discípulo amado vislumbró la belleza de las cosas celestiales. Lo que ligaría la tradición del simbolismo de la Puerta al éxtasis, al Apocalipsis (que como sabemos significa revelación en griego) y al grial con la sagrada Cena.

Así pues, el antiguo capitel lucense nos sugiere interesantes hipótesis heterodoxas, tanto en lo referente a la hipótesis de la Magdalena como grial, cuanto de modo indirecto a la asociación de la ingesta en la Sagrada cena con el éxtasis revelador de misterios espirituales.

 

Pero, a lo que íbamos, lo de la simonía. Antes de estos grandes logros del progreso mercantilista no sucedía así. La catedral de Lugo estaba abierta en las horas normales del día a los fieles cristianos o visitantes en general. Que un templo, que no olvidemos que es un lugar sagrado, se cierre al fiel, al que se le exigen cinco euros (en otras es más caro aún) para poder entrar, parece algo verdaderamente simoniaco. Aclaro que estoy hablando de poder entrar al propio espacio sagrado, al templo, no me refiero a museos catedralicios, sacristías u otras dependencias adyacentes de más o menos mérito o interés artístico en los que puede resultar razonable cobrar entrada. En mi opinión, viene a constituir la institucionalización de la compraventa de algo espiritual, como es el disfrute de un lugar que debiera acoger al que desee un espacio y tiempo sagrados para el sosiego espiritual, la devoción o la contemplación.

La cosa aún es más grave e inmoral cuando el contribuyente español es el que sufraga con su esfuerzo fiscal casi todos los gastos del clero y sus instalaciones, salvo la pequeña parte en términos relativos del presupuesto eclesiástico aportada libre, directa o voluntariamente por los fieles católicos en forma de limosnas o donaciones. Tampoco la Institución que hace negocio con esto paga IBI u otros impuestos locales ni siquiera por inmuebles distintos de los propios templos.

Para colmo, el peaje simoniaco lo cobran los mismos que con una estulticia, frivolidad e incoherencia más propia de quinceañera con sobresalto hormonal que de sabia matrona bimilenaria exigen muy puestos en píos filántropos que desaparezcan las malvadas fronteras nacionales y que pase quien quiera sin control alguno a España y demás países europeos. Claro que soluciones vendo que para mi no tengo. Los gigantescos muros defensivos del Vaticano no han sido derribados, que se sepa. Tampoco los ingentes recursos financieros de ese extraño y riquísimo Estado se ponen a disposición de los invasores movidos en su mayor parte por las mafias globalistas de trata de personas, ahora irresponsablemente benditas por la Jerarquía.

A este paso el fiel o el viajero que quiera entrar en las catedrales u otros templos de culto católico va tener que llevar la faldriquera bien provista. Y si acaso va acompañado de su familia mejor utilizar tarjeta de crédito para hacer frente en cómodos plazos a la suma exigida.

Amén.

Fugaces impresiones viajeras sobre la decadencia de España

España siempre fue una especie de continente en pequeño. Con gran variedad de climas y paisajes. De biotopos y biocenosis, como se dice ahora. También de tradiciones y mentalidades. Pero con una especie de vocación universal. De Universo, es decir de Uno en lo vario, en lo heterogéneo, en lo diverso. Las anteriores generaciones de españoles no habían perdido la conciencia común, el sentido de pertenencia a una honorable unidad superior, incluso a uno y otro lado de inmensos océanos. Hoy ya no parece que siga siendo así. Tras cuarenta años de política disgregadora de la Monarquía y de graves destrozos en la Cultura o la educación, incluso con la persecución de la lengua común desde las instituciones borbónicas periféricas, los antiguos españoles se encuentran en extinción, sustituidos por nuevas generaciones de lugareños vascos, catalanes, gallegos, riojanos, canarios, valencianos, andaluces, extremeños… Además de las onerosas autonómicas servidoras de su cacique respectivo, incluso la televisión pública supuestamente nacional contribuye a esa fragmentación con sus programas regionales, en los que cada lugar parece el ombligo del mundo.

Cuando se viaja por España a través de cientos de kilómetros, cruzando paisajes de las regiones privilegiadas por el Régimen así como de las sacrificadas o relegadas, se constata hasta qué punto se haya deteriorada la nación española, fragmentada en diversos feudos, más privilegiados por él cuanto más ventajistas, traidores e insolidarios con el resto.  Así, un ejemplo: El Norte de Aragón tiene carreteras de varia condición. Unas son buenas o pasables, sobre todo comparadas con las semejantes francesas del otro lado de los Pirineos. Otras, incluso “nacionales” aunque con asfalto son viejos caminos de cabras, que contrastan con las modernas autovías, que no falte de ná, que adornan la vecina Navarra, la del Foro y los viejos carlistas recauchutados en no menos fieros batasunos. Y del  insolidario privilegio, siempre antiliberal. Claro que, para compensar, muchos de los rótulos indicadores navarros están solo en lengua indígena, de manera que no se sabe lo que significan.

Pero la desolación parece mayor en Castilla o León. Los campos parecen desiertos salvo por las filas de peregrinos que la atraviesan, a veces con andares torpes fruto del cansancio o del sufrimiento físico, camino de Santiago. A mil quilómetros, al principio de la parte española de una de sus variantes, en la colegiata de Roncesvalles ahora llamada “Orreaga” en lengua indígena, un grupo de devotos peregrinos oía Misa concelebrada por un cura oriental que hablaba en su lengua tan incomprensible como el vascuence. El único español allí era yo.

En muchos lugares especialmente en La Rioja, Castilla, León o Galicia, la atención a los modernos peregrinos ya es la actividad económica más rentable, una especie de moderno barbecho semillado con estampitas y todo impresas en la famosa compostela. Con el calendario fenológico primaveral los peregrinos son más esperados ahora que otras tradicionales especies viajeras estacionales como las golondrinas, las tórtolas o las cigüeñas. Albergues, hostales, bares o casas de comidas les esperan como agua de mayo. Muchos antiguos monumentos religiosos como el monasterio benedictino de San Zoilo en Carrión de los Condes han cambiado su destino para escapar de una segura ruina. Ahora reconvertido en lujoso hotel. Por sus claustros o demás dependencias ahora pasean huéspedes alojados en lugar de monjes. El templo, desierto durante mi vista, mantiene una elevada condición vibratoria telúrica, acaso por la presencia de aguas subterráneas del álveo del río Carrión en su subsuelo.

No deja de ser curioso el fatigoso caminar de los peregrinos hasta el ocaso, en dirección hacia donde se pone el Sol. En la oscuridad de la noche brillan las estrellas donde antes estaban deslumbradas por la potencia de la de nuestro propio sistema solar.  Y el viajero puede enmarcar su propio devenir con el del cosmos y sus abismos infinitos. Y así tomar conciencia de que aunque pequeña criatura, mini planeta errante, forma parte de un Todo. En algunos casos, tal luz salió de la estrella lejana antes del principio de nuestra historia conocida. Antes del comienzo de nuestro propio Tiempo.

Llama la atención del viajero la insólita presencia de extraordinarios monumentos artísticos en poblaciones decadentes o casi estancadas en el Tiempo. Un Tiempo, sí, que parece haberse detenido en algunos lugares sagrados: Sasamón, Castrogeríz, Frómista, Carrión, Sahagún… Joyas que son como mojones de un pasado digno, honorable, con otro concepto de la vida. Es curioso observar las cicatrices del Tiempo o los replanteos sobre la marcha de algunas de sus plantas o concepciones arquitectónicas. Y testigos de lo que fuese una importante nación hoy desvastada, saboteada por su clase dirigente mercenaria y estúpidamente jaleada por cierta chusma embrutecida, engañada, envilecida e identificada con los próceres más canallas o mercenarios. Una honorable nación antigua, que lograse las mayores e inauditas gestas, postrada y a las puertas de su desaparición. Esperando el machetazo definitivo que, si sigue así sin reaccionar ante el peligro, fatalmente ha de llegar más pronto que tarde.

¿Qué dirían hoy nuestros Azorín, Unamuno, Baroja, Machado? Ignoro si hoy proscritos como gente peligrosa por la moderna pedagogía socialista y golpista arrebatacapas. Gentes que nos enseñaron a muchos jóvenes de nuestra generación a amar a España y al español, su prodigiosa lengua. Desde luego el gran Valle, ninguneado en su tierra natal por Feijóo y su bien cebada corte de ignorantes galleguistas enmucetados, no necesitaría los espejos curvos del callejón de Álvarez Gato para explicar su teoría del esperpento. Basta con poner uno plano para ver reflejada la grotesca realidad en puritos cueros. Tampoco su Lámpara maravillosa, hoy ya casi apagada. Como la famosa lucecita roja azoriniana.

Pero si los del 98 parecen que habitaron una galaxia, muy, muy lejana, aún hay cosas que perduran. A través del rosetón meridional de su imponente iglesia de origen templario dedicada a Santa María la Blanca se filtra la luz solar que tarda en desperezarse en la fría mañana de Villalcázar de Sirga. Ahí, en la capilla de Santiago, están las tumbas de Felipe, hermano del Rey Sabio. Un personaje interesante que fuera compañero en la universidad de París del alquimista Alberto Magno o de Tomás de Aquino. Curiosa la tumba del teólogo de Trento en la rara e impresionante iglesia de los Jacobinos en la ciudad francesa de Toulouse. La virgen, acaso la misma que inspirara Las Cantigas al rey poeta, vigila protectora el sueño eterno de su hermano en la capilla de Santiago.

Pero de la singular iglesia española templaria de Villalcázar de Sirga hablaremos en otro futuro texto.

 

Fotos del autor, excepto la primera:

Mapa de España antes del desastre o fragmentación autonómica (Fuente: Internet)

Estella, la de la corte carlista, facción borbónica de otro rey bastardo como Fernando VII

Pórtico románico del antiguo monasterio benedictino de san Zoilo, hoy transformado en hotel

San Tirso en Sahagún de Campos

Iglesia de santa María, antigua encomienda templaria de Villálcazar de Sirga

 

 

 

 

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