Alfonso De la Vega

La Garita de Herbeira

Artículos, solfas y epistolarios

Por San Antón

Recuerdo de niño, en un Madrid del que apenas queda nada ni siquiera el nombre de las calles, las procesiones de animales domésticos que se llevaban a bendecir por la festividad de San Antón. Todo un espectáculo con burros, perros, gatos, gallinas, conejos, pichones, canarios y otros elementos de la fauna típica al cuidado infantil de la época. Ahora, con esto de la posmodernidad, la posverdad y la posvergüenza, kali yuga lo llaman los hindúes, la cosa ha cambiado naturalmente a peor y es la abigarrada fauna gubernamental la que se lleva a ser bendita por la mano siniestra del Padre Ángel Caído.

Todo un espectáculo tenebroso de lucrativas parejas ministeriales, contubernios eróticos totum revolutum ejecutivo legislativo judicial, animalistas, censores, tribadas empaladoras, maricones, begoños, fricadoras y demás variada e incluso feroz fauna gubernamental de progreso.

San Antón fue un santo egipcio de biografía muy curiosa que ha inspirado o dado lugar a una importante iconología. Parece que tuvo agitado trato con el diablo que le tentaba aunque resistió con coraje los embates del maligno. Se le aparecían potencias demoníacas con la misma naturalidad que al falsario, dicen sus hagiógrafos, se le aparece Soros en cuerpo materializado y en su despacho oficial de la Moncloa para ordenar fechorías y cohechos o bendecir fauna de progreso. O renovar tentaciones. Todo esto será tuyo. Y el próximo palacio, La Zarzuela.

San Antón también bendecía panes y esto constituye otra interesante curiosidad. Durante la Edad media era frecuente la enfermedad llamada Fuego de San Antón que producía horribles mutilaciones y era debida a la ingesta de pan elaborado con harinas infectadas de cornezuelo de centeno. La orden de San Antón elaboraba panes sanos para curar a los enfermos infectados.

Se especula también con que el cornezuelo de centeno se encontraría también en el origen de las visiones del santo ermitaño. Sabemos que era usado en los famosos Misterios de Eleusis. La estructura bioquímica de este hongo es casi idéntica a la del moderno LSD, como sabe el flamante y orondo ministro nombrado por la Colau. Un rarísimo ejemplar de golpista catalán made in Albacete, pasado por el lisérgico Berkeley.

Dentro del calendario anual la festividad de San Antón tiene que ver con el celo de algunas especies que se preparan para la primavera. No sabemos que engendros monstruosos producirían tales futuras hibridaciones.

Fuere como fuere, recordemos el chiste, el gobierno (papá) preparado, prepárate tú. Con o sin bendición.

 

 

EXCLUSIVA: fragmentos de notas autobiográficas de don Benito Arias Montano en Sevilla, 1598

Entre un legajo de documentos varios, aparentemente inéditos, se han encontrado unos fragmentos de lo que parece una autobiografía del insigne polígrafo don Benito Arias Montano, fallecido en Sevilla el 6 de julio de 1598. Lo encontrado, con ortografía actualizada o modernizada, dice así:

En Sevilla, junio de 1598

Ahora, cuando siento que mi vida se acaba, acogido a la hospitalidad de mi entrañable amigo Simón de Tovar y su bondadosa familia me asaltan los recuerdos. Algunos gratos, placenteros, otros, no tanto. No me arrepiento de mi vida, aunque haya demasiadas cosas que creo no repetiría. Mi pasión por el conocimiento me ha impedido gozar del amor en todas sus dimensiones, aunque no tanto de la amistad verdadera. Me vienen a la mente los ojos y la sonrisa de Anne Herents, relación imposible de la que, sin embargo, mi buen y fiel amigo y confidente Plantino actuó como singular corresponsal. ¡Qué hermosos tiempos aquellos de Amberes!

Mi vida nunca fue lo que parecía. Mi primera crisis espiritual ocurrió en Trento. Recuerdo las interminables sesiones conciliares con dos únicos libros presidiendo los trabajos, la defectuosa Biblia vulgata de san Jerónimo y la descomunal Suma teológica de Tomás, el erudito local. Por aquella época yo aún creía plenamente en la Iglesia. No entendía hasta qué punto su aventura humana había traicionado el espíritu evangélico. Como se había preocupado más del poder y las riquezas que de la defensa del Verbo. Esa Palabra que estaba en el Principio y que, sin duda, había perdido suponiendo que alguna remota vez hubiera poseído en su integridad. La rebelión de Lutero era sólo un síntoma del deterioro pero no la causa del mal que la aquejaba. Había que ir nuevamente a las fuentes, en búsqueda de la Palabra. Pero la cuestión no era tan fácil. Intelectualmente las cosas cada vez estaban menos claras a medida que se investigaba, puesto que no era posible reconstruir con total certeza la peripecia del cristianismo histórico original. Aprendí lenguas para tratar de desentrañar la verdad, pero ésta siempre se me escapaba. Pero si las letras constituyen el cuerpo del lenguaje había que buscar su alma. Mis antepasados hebreos habían guardado la tradición de ese alma que vivifica la letra muerta y, desde ese punto de vista, habían avanzado más en el conocimiento de lo genuinamente sagrado que la propia escolástica, que si bien había contribuido grandemente al desarrollo del pensamiento dirigido, olvidaba que la revelación nunca podrá ser una mera experiencia intelectual que no tenga en cuenta el ser humano en su integridad, y, por tanto, el mundo de la emoción. No hay una traducción única de un libro único. El libro verdadero está en nuestra conciencia cuando se abre a todas las dimensiones del ser. Y no está escrito con letras de ningún único alfabeto, alefato o alifato. Está escrito con emociones y con revelaciones personales que se abren hacia una conciencia mística e inefable. Y por eso, incluso más valioso que un libro sagrado, sea tener un método que permita a los merecedores de ello acceder a esos sublimes estados de conciencia, en que las criaturas siquiera momentáneamente podemos integrarnos en el Todo. Los libros nos permiten recrear intelectualmente un modelo del Ideal, pero no son el Ideal mismo, hasta que sus valores son guardados en nuestro corazón y son vividos por nosotros mismos.

Por una de esas ironías de las que la vida es tan pródiga, no veía aún las cosas así cuando buscaba libros tanto para S. M. como para mí. Por aquel entonces parecía una especie de Noé en busca de libros que salvar de la barbarie que se avecinaba. Allá por la primavera de mi primer viaje a Flandes, en comunicación con el embajador imperial en Francia, D. Francés de Álava, por órdenes del Rey y con no poca vocación personal propia, rebuscaba libros cuando me encontré con un mercader griego de libros originales, de nombre Andrés Darmario, proveedor también del obispo de Segovia, al que yo ya conocía de Venecia, que llevaba unos raros ejemplares a la reina de Inglaterra. El pobre Darmario había caído en manos de la soldadesca flamenca y había sido despojado de su dinero y enseres salvo los libros, objetos casi siempre despreciados por el vulgo, menos para calentarse alimentando una hoguera. El contratiempo le obligaba a vender parte de su mercancía para poder proseguir su azaroso viaje. Me ofreció unos pocos a cambio de una fuerte suma de dinero, además de cartas de recomendación para el embajador español y otras autoridades del camino. Yo se las di pues temía por su vida, no sin advertirle antes de las grandes dificultades de su empeño y del incierto negocio que procuraba en un reino como el inglés con libros casi todos eclesiásticos y católicos, salvo algunos filosóficos. No acepté su oferta parcial, sino que le pedí todos, diciéndole que eran para mi propia colección y no disponía de más dinero. Después de mucho regateo, idas y venidas, se los saqué por sólo ciento quince escudos cuando de haber adivinado que iban destinados a la biblioteca real de san Lorenzo no los hubiera dejado por menos de quinientos. Bien es verdad que de la relación que remití al secretario real, Gabriel de Zayas, olvidé alguno sobre el tema que más me interesaba, además de una música de Ptolomeo, algunos comentarios a Platón, libros de astronomía en letra arábiga y caldea y un pequeño volumen de Orígenes.

Luego, el Duque de Alba me dio aviso de que viera las librerías de Haustrat y Breda, de modo que llegué a reunir hasta no menos de trescientos manuscritos originales griegos. Me imaginaba cual caballero andante en busca de la gloria menos material que de recuperación de tesoros del pasado. Mejor que un Marcilio Ficino al servicio de los Médicis, mis victorias lo serían frente a la ignorancia, y sus compañeras, el fanatismo, la ambición y la hipocresía. Lástima que luego la biblioteca imperial se convirtió en otra especie de tumba, en la que buena parte de tanta sabiduría dormiría el sueño del abandono sin aprovechar a nadie. Así que decidí durante mi trabajo como bibliotecario en san Lorenzo intentar salvar del olvido los mejores con una signatura asaz apropiada, 0.0 = 5.

Pero, os decía que a veces añoro Amberes, ese remanso de paz que con los familistas pudimos preservar pese a la guerra, la violencia y la destrucción. Hice lo que pude para evitar excesos, aunque no siempre con éxito. La paradoja del humanismo es que tras intentar despertar universalmente las mentes a la crítica, el pensamiento y la creencia libres, ha de refugiarse en pequeños grupos para no perecer en el vendaval del fanatismo y la violencia. La humanidad no está preparada para vivir los grandes valores, y aunque nuestro deber sea intentar alumbrar un nuevo y mejor estadio de conciencia, a veces no nos queda más remedio que disimular y de algún modo escondernos para poder sobrevivir personalmente. Y con nosotros, la Cultura.

Amberes, ese Amberes, oficialmente católico, tridentino, ocultaba muchos secretos,. que representaban formas particulares de esa fraternidad tradicional y sin nombre, promotora de la civilización, que luego desarrollaríamos en Toledo con Luis de Castilla y el pintor Dominico Greco. La peripecia de la Biblia Políglota motivó otra de mis crisis. La política real que yo trataba de suavizar en lo posible estaba equivocada en el fondo. La Religión no puede utilizarse políticamente pues su escenario natural no el Poder, ni las glorias de Palacio, sino lo más recóndito e íntimo de las conciencias. La política imperial que yo aconsejaba al principio, basada en la firmeza de la unidad católica y la intolerancia hacia los herejes, era un claro error. Empecé a darme cuenta de él por otro motivo, cuando ocurrieron los desordenes por la imposición de los tributos conocidos como décimo. Pero, el mismo edificio emblemático de san Lorenzo no era sino un error de concepto, un extravío moral. Representaba el ideal teocrático, la unión del Cielo y la Tierra realizada sobre un Centro. Pero en este caso, la jerarquización del espacio arquitectónico se había dispuesto de modo que el domus regia, el palacio imperial, se colocaba en el Este, subordinando no ya sólo el domus sacerdotum, el convento, sino incluso el domus domini, es decir, el propio templo, a la política imperial. Felipe, el rey monje tenía su cámara en el sancta – sanctorum.

 

A mi vuelta de Roma, se habían cumplido los peores presagios. Ya en agosto se había producido en París, instigada por Catalina de Médicis, la espeluznante matanza de hugonotes. Estaba así fuera de toda duda razonable que el catolicismo no podía imponerse como garante de la unidad política si queríamos evitar la destrucción de Europa. Era necesario sustituir al Duque de Alba y que su sucesor, don Luis de Requesens, cambiara su política hacia otra más tolerante, que permitiera la actuación creciente de las autoridades flamencas. Y así estuve yo un tiempo, como un pequeño Platón aficionado, aconsejando al nuevo gobernador en su ínsula. Propuse la abolición del aborrecido Consejo de Turbas entre otras reformas dirigidas a la pacificación de la población, como el control de los desmanes y abusos de sectores del ejército imperial, compuesto en buena parte de mercenarios. Mi trato con tanta gente me hizo ver que incluso los católicos flamencos se habían vuelto contrarios a España, por lo que las razones de las revueltas más bien cabía buscarlas en los abusos concretos que en la sola imposición religiosa.         

— Ilegible…

Posdata

En estos momentos tan tenebrosos y altamente peligrosos para la suerte de la Cultura española hoy gravemente amenazada por las instituciones, no está de más, aunque sólo fuese como consuelo, recordar  y si se puede tratar de emular los grandes logros de nuestro Siglo de Oro.

 

 

 

El Resplandor

En este Siglo de las luces apagadas se ha avivado un resplandor sobre este siniestro hotel Overlook que contaba el gran Kubrick, alegoría de una patria convertida en experimento globalista de laboratorio sobre cómo destruir una nación, y habitada por psicópatas y fantasmas que amenazan y agraden a quienes están obligados a cuidar y proteger.

Los acontecimientos del Reino de España, acaso ya desde la Transición pero sobre todo desde el golpe de Estado del 11 M, se asemejan a una crónica de errores y horrores, a la trama de una tremenda novela de terror. Hoy se junta todo: un rey inepto y pusilánime, una clase dirigente política y empresarial mayormente traidora, cleptocrática, prostituida y corrupta, un pueblo embrutecido, presa de sus más bajas pasiones, incluida paradójicamente la del suicidio ritual comunista. Un sistema institucional democrático iuris tantum que es pura mohatra degradada, en el que nada es, ni menos actúa, como cabría esperar de sus obligaciones legales y morales.

El psicópata es psicópata desde luego pero su acción se ve favorecida y potenciada por un entorno favorable para los excesos impunes como es el tinglado monárquico en el que nada es como parece, que deja el hotel y las instituciones a merced del criminal. Donde fallan estrepitosamente las instituciones y mecanismos de protección. La neurosis del protagonista se ve reforzada por la revelación de su fracaso para escribir su texto, para establecer un discurso político adecuado a la socialdemocracia del siglo en que vive, no lastrado por la posverdad y la posmodernidad de las luces apagadas o del encanallado y animalesco neomarxismo cultural. Repite una y otra vez un discurso anticuado, huero hoy de sentido, atrapado en sus complejos históricos pero que, sin embargo, le facilita la comisión de sus delitos y felonías actuales y futuros.

El psicópata retorna al lugar del crimen. Ese mundo sombrío de fantasmas, restos de horrores, brutalidades y apariencias. Igual que Jack Torrence (Nicholson) el PSOE liberticida, golpista y criminal de los años treinta se reencarna ahora con similar capacidad para el Mal.

La psicosis destructiva de los socialistas carece de terapia eficaz. Kubrick, recordando el viejo mito del minotauro, del monstruo que devora a los jóvenes a sacrificar, nos enseña que un buen mecanismo de defensa es encerrarlo en su laberinto hasta que se congele. Un laberinto del subconsciente degradado, de pulsiones animales, de envidias, frustraciones, fanatismo, sectarismo, donde todo crimen tiene su asiento. También una vía de entrada del bajo astral y sus demonios.

La Cultura y el cultivo del Espíritu son los que deben encerrar al monstruo. La sentina de las bajas pasiones del socialismo debe estar cerrada. Y esa es misión fundamental de la Civilización, primero y de las redes de ley y orden social, incluidas las Fuerzas de Defensa y Orden Público, después.

Y otra lección de El Resplandor: cuando la urgente necesidad apremia la propia salvación no cabe esperar que venga de fuera. De un rey incapaz sino cómplice con sus mohatreras e ineptas instituciones. Son las víctimas propiciatorias entregadas al sacrificio quienes han de rebelarse contra el monstruo.

¡Y qué Dios nos ayude!

 

 

 

 

Sopa de ganso 2

Ahora que estamos de vacaciones y vamos despacio, vamos a contar mentiras, tralará.  Decía Platón que los poetas mienten de modo que vamos a cultivar un rato el apólogo, que dicen es una forma de contar cosas diferentes a las que se leen.

Según Marx, el bueno, Groucho, érase una vez un feliz Reino llamado Fridonia que bien pudiera valer para nuestro caso. Y también otro país llamado Silvania que cuenta con una agitada República y desde luego con un apuesto embajador como se ve en la película Sopa de Ganso, con su bonita embajada y todo. Sin embargo, el último gran preboste de Silvania tuvo que poner píes en la frontera porque le habían pillado con las manos en la masa y en la droga. Sus colaboradores altos capitostes y capos que no pudieron llegar tan lejos como él consiguieron refugio en la acogedora embajada de un famoso narcoestado llamado Libertonia donde les agradecieron los servicios prestados y beneficios obtenidos con el trapicheo.

El valido de Fridonia era tristemente célebre por hacer cohechos, prevaricaciones, felonías, guarradas y perrerías a todos y a todas. Incluido al sufrido aunque tímido y asaz apocado rey de Fridonia, personaje que estaba del interfecto hasta los mismísimos, bueno, o lo que tenga.

En estas resulta que el tímido rey de Fridonia que no sabe cómo vengarse de tanta afrenta y humillación recibe recado secreto de agentes de Trumpolandia y de Mosalandia que dentro de su operación para drenar el pantano también quieren poner al valido en su sitio, para lo que proponen hacerle una sucia, aunque merecida, jugarreta al felón, a ver si conseguían cargárselo o al menos dejarlo debilitado para un  próximo y deseado posterior descabello. La cosa es muy retorcida, taimada, como corresponde a gentes muy versadas en trapisondas y chanchullos de falsa bandera.

La encerrona consiste en poner en evidencia mediante un incidente internacional acaso delictivo e imposible de ocultar al valido y su tropilla de serviles puñeteras indocumentadas, que creen estar trabajando para unos hasta que comprenden, ya demasiado tarde para recular, que es para los otros, cuando les dejan con el culo al aire y en el mayor de los internacionales ridículos.

Dicho y hecho. El valido y su banda pican el cebo hasta el bofe, y tratan de recomponer figura mintiendo como bellacos bien entrenados y así intentar sortear el espantoso ridículo que desmerece su soberbia condición. Una prueba de que en realidad, pese a la demagógica propaganda local, no son sino basurilla irrelevante a nivel mundial, meros esbirros prostituidos, por muy revolucionarios e impunes apoyados por oligarcas depravados sembradores del caos que se sintieran. Como no podía ser menos, el enredo es oportunamente descubierto y publicado.

El rey de Fridonia se relame de gusto, mientras pone cara de compungido. La pena es que no pueda publicar la autoría de la idea para que la venganza sea más completa.

Y colorín, colorado, este cuento se ha acabado.

Moraleja, esconde la mano que viene la vieja.

(Continuará)

 

 

Navidad en Kali yuga

Con el solsticio de invierno vuelve la Navidad, fiesta principal del Cristianismo. El nacimiento del Salvador se encuentra envuelto en densas brumas históricas. Los evangelistas Mateo y Lucas escriben sendos textos legendarios, no sin algunas contradicciones entre ellos, donde predomina la parábola o leyenda teológica sobre la historicidad de los acontecimientos. Por no saber, no se sabe si fue Nazaret o Belén el lugar de nacimiento, ni tampoco su fecha exacta.

Sin embargo, pese a las amenazas islámicas, las degradaciones y granjerías de los mercaderes o los intentos sionistas de desnaturalizar antes de acabar con la festividad de la Navidad y lo que representa para buena parte de la Humanidad, ésta aún sigue viva en mucha gente, entre los que me incluyo.

Me parece que influyen varias causas. El hombre es un animal de nido. La nostalgia de nuestra infancia en una familia protectora donde identificarnos con el Misterio de un Bien vencedor de las injurias y las tinieblas. El Amor como protección. Para mí, no sé si el amigo lector comparte esta inquietante sensación, estos tiempos traen un cierto componente de pena, de fracaso. No solo por la desaparición de seres queridos, sino a nivel personal y generacional al comprobar el deterioro de nuestra sociedad por lo que se podría haber hecho y no se hizo.

Pero, porque desde el punto de vista psicológico la Navidad constituye un arquetipo de la divinidad, de lo sagrado. Una forma de epifanía o de manifestación de lo numinoso. Porque la figura de un Mediador constituye una necesidad psicológica del alma humana, mayor cuanto más conciencia de criatura contingente, falible, inmersa en el Kali yuga, se tenga.

La desnaturalización o erradicación de la Navidad por el neomarxismo sionista cultural supone una amputación de nuestro Ser. Y el emborronamiento del dasein, del Ser ahí que decía Heidegger. De una forma de revelarse en el hombre y en la Historia el arquetipo del Bien. Y también de una forma de salir de sí hacia el mundo.

La destrucción impune de nuestra Cultura sin que se construya nada mejor, ni siquiera igual, sobre sus escombros. Algo parecido a como si terroristas iconoclastas arrojasen botes de pintura roja sobre los cuadros más hermosos de los grandes autores. O se acompañase con pitidos, consignas o matracas de lumpen embrutecido la audición de La Pasión según San Mateo. Los protagonistas de nuestros mitos, en el sentido griego, de revelación espiritual del término, son cambiados o desnaturalizados. Los ángeles son sustituidos por “elfos” en los anuncios mercantiles. Los majestuosos reyes magos por un gordo gritón de la cocacola.

Ahora, bajo la tiranía de la posmodernidad y de la posverdad, estas reflexiones sobre arquetipos, Mediadores, lo sagrado, ya no son correctas y deberían ser desechadas por anticientíficas, por no ser mercancías para el lucro, por ser cosa de malvados fachas sin remedio. Pero la Navidad es una invitación a la Resistencia.

Nuestra condición psíquica se halla amenazada por los agentes dominantes y manipuladores ce una civilización en trance de dejar de serlo. Las luces y adornos exteriores de las ciudades en campaña comercial no pueden suplir la propia luz interior, ni menos, en una visión hilozoísta la de la Naturaleza en el baile cósmico del Sol y La Tierra en la eclíptica.

No es la Luz quien muere o renace, somos nosotros mismos.

 

 

 

 

La leyenda de la Virgen del Ara

                                        El negocio cristiano no consiste en ciencia, sino en experiencia. (Juan de Valdés)

 

En cierto paraje recóndito de la siempre sorprendente y preciosa Extremadura se encuentra una insólita por importante aunque no muy conocida ermita. Se trata del santuario de Nuestra Señora de Ara, a una legua del pueblo de Fuente del Arco, en la actual provincia de Badajoz, lindando casi con Andalucía en las estribaciones de Sierra Morena.

Se trata de un territorio ya bien conocido por la civilización romana. No solo de la entonces gran urbe Emérita Augusta. Cerca de allí está Regina, cuyo teatro romano aún se conserva. O la mina de hierro de La Jayona, hoy declarada monumento natural, antiquísima explotación, en un interesante paraje geológico con fallas y actividad kárstica, de la que hace sucinta referencia Tomás López a finales del siglo XVIII en su famosa descripción geográfica de “Estremadura”.

El santuario también es citado por Pascual Madoz aunque por error o errata la llama la ermita de Nuestra Señora de Lara.

La ermita se encuentra ubicada en un lugar sagrado romano probablemente donde ya estuviera antes un templo o lugar de peregrinación pagano. Dado el importante nivel vibratorio del lugar, y la propia orografía de valle entre colinas, en un área con aguas subterráneas y una fuente.

La fuente es uno de los elementos importantes de la leyenda de la Virgen de Ara. Una leyenda cargada de profundo simbolismo como trataremos de explicar.

La finca donde está la ermita tiene un paisaje muy sugestivo. Aunque logró permanecer fue objeto de la nefasta desamortización de Mendizábal que tantos desastres artísticos provocaría. Hoy es de propiedad privada, excepto la ermita santuario propiedad del arzobispado y de la Hermandad o cofradía dedicada a la Virgen, entidad que tiene su cargo la conservación y gestión de visitas. También superó la desaparición en la práctica de la Orden de Santiago que la protegiera y dotara a lo largo del tiempo.

No sin alguna exageración al santuario de Nuestra Señora del Ara se le califica de la Capilla Sixtina de Extremadura. Desde luego, no estuvieron aquí ni Boticelli ni menos Miguel Ángel, o demás artistas biografiados por Vasari, pero el conjunto de pinturas de la decoración de variado mérito y calidad resulta hermoso y sorprende en un lugar tan alejado de núcleos importantes de población. La mayoría de ellas relacionada con temas bíblicos. Algunas dedicadas a originales exvotos que aquí son pinturas en vez de esculturas en cera. Muy interesantes, entre ese conjunto de pinturas, las de las bóvedas del coro con sus insólitos temas geográficos de continentes y puntos cardinales. Y los frescos con motivos geométricos.

La visita merece la pena y no puede por menos de hacernos recordar la sugestiva peripecia de los alumbrados españoles, alguno de cuyos centros más importantes se hallaban precisamente en la vecina Llerena, en especial desde 1570 a 1582. Una ciudad de importancia cultural entonces, calificada de “pequeña Atenas de Extremadura” por Rodríguez Moñino.

Probablemente, lo más importante a recordar hoy sobre el fenómeno de los alumbrados sea la experiencia del lenguaje sagrado y su incierta traducción a códigos religiosos, teológicos, poéticos conocidos por comunes o canónicos en cada Cultura. En el iluminismo de los alumbrados se da una hegemonía de lo emocional, sin límites críticos de la Cultura o de la Razón. Y para el alumbrado se prioriza la aspiración de lo sagrado como ser una especie de criatura entregada al deseo para conseguir identificarse con el Absoluto, con lo incondicionado.

En la decoración de la ermita se muestra una Biblia expuesta al libre examen pero en imágenes. Los frescos del zócalo con motivos geométricos se habrían realizado en el siglo XVI mientras las pinturas de la bóveda de cañón proceden del siglo XVIII y se deberían al maestro Brieva y su hijo.

Pero para mí lo más importante o significativo es la contemplación del conjunto. Y desde luego, del paisaje, el propio centro de poder telúrico, la leyenda originaria, así como la peregrinación que recuerda a la famosa del Rocío.

Como afirmaba el doctor Eduardo Alfonso, médico y amigo de Mario Roso de Luna: “Las leyendas y tradiciones son tan “restos arqueológicos” como las estatuas, estelas y ceramios. Lo importante, como sucede en éstos, es saberlos interpretar… lo que ocurre es que los investigadores positivistas que siguen la línea del conocimiento discursivo, basado en la observación y deducción, parecen olvidar que hay también una forma de conocimiento “intuitivo” o suprarracional, que es tan legítimo como el otro; aparte el camino inductivo del conocimiento racional que empleamos muchos como formas de llegar también a la verdad. Y no creemos que deje de ser “racional” buscar soluciones en la voz del espíritu de los pueblos, buscando en la masa psíquica ancestral de la humanidad, fuente del pensamiento fantástico, mítico simbólico, con el cual se ha expresado invariablemente la humanidad primitiva, y que a nosotros nos toca descifrar ante las exigencias racionalistas de nuestra ciencia actual…”

 

La leyenda de Nuestra Señora de Ara plantea un conocido e importante problema epistemológico. El sentido y naturaleza del conocimiento y de sus relaciones con el universo espiritual.

La leyenda se describe en un bonito y sugestivo cuadro de origen gótico renovado varias veces, la primera ya en un lejano 1488, según refiere el investigador Francisco Tejada. Sin embargo, el este cuadro paradójicamente no se encuentra situado en un lugar preeminente del templo sino en la sacristía, un lugar con fuerza telúrica. En el camarín de la parte superior del retablo, parecido al de Guadalupe, al que también se puede acceder desde atrás, se presenta una talla un poco anodina, a mi juicio de menor interés estético y simbólico que la imagen del cuadro, “desterrada” a la sacristía.

En una cartela explicativa del cuadro cuyo texto copiamos al margen se resume la leyenda de muy alto contenido simbólico y espiritual.

En resumen, la princesa mora Erminda consigue la cura de la ceguera de su padre el reyezuelo Jayón quien tras la revelación o apertura al mundo espiritual también se convierte al Cristianismo.

Aparecen varios arquetipos tradicionales. El agua y la fuente. La doncella que va al manantial. La fuente como centro. Según Justino mártir “como una fuente de agua viva de Dios manó este Cristo en los paganos privados del conocimiento de Dios, el Cristo que se manifestó también a vuestro pueblo, y que curó a los que por nacimiento y por la carne eran ciegos, mudos o paralíticos…”.

Y el gran poeta místico español nos lo explica:

Qué bien sé yo la fonte que mana y corre, aunque es de noche.

(Toledo, cárcel calzados, 1578)

 

¡Oh cristalina fuente

Si en esos tus semblantes plateados

Formases de repente

Los ojos deseados

Que tengo en mis entrañas dibujados!

(Cántico, 11 Sanlúcar, A; 12 Jáen, B)

 

Entréme donde no supe

Y quedéme no sabiendo

Toda ciencia trascendiendo

(Ávila)

El árbol es en este caso un alcornoque, especie del género quercus adaptada a las condiciones de sequía estival. El moro con poder político como indica su cetro, pero ciego tanto en lo fisiológico como en lo espiritual.  Y en la copa del árbol, la revelación de lo sagrado, en la imagen de Nuestra Señora con el Niño, rodeada por ángeles. El árbol da una imagen de verticalidad, de eje de la existencia, que conduce desde lo subterráneo hasta el cielo. Este tipo de representación hilozoísta de una figura arquetipo espiritual sobre una planta florecida, no es exclusiva de la tradición cristiana sino que es muy habitual en Oriente en la forma de un loto en flor. Allí suele ser una figura budista femenina, Kuan Yin o un Avalokitesvara, Bodhisattva o Buda de la Compasión. El loto nace en el fango, atraviesa las tinieblas del fango y se abre a la luz.

El árbol sefirótico es resumen o diagrama de la antigua tradición de la Cábala. El hombre puede regresar a su verdadero mundo originario. El verdadero árbol posee sus raíces en el espíritu y las ramas en la ilusión de la existencia tangible. El Árbol de la Vida en la columna central indicaría el equilibrio espiritual y la inmortalidad. El Árbol del Bien y del Mal, o de la Dualidad, la polaridad y el desequilibrio, lo perecedero, en sendas ramas laterales.

También Mozart nos cuenta en su última ópera que la flauta mágica que abre el acceso al mundo espiritual estaba escondida en otro quercus. La flauta según algunos cuentos sufíes se relaciona con las cañas y con el agua, y trata de decir lo indecible.

En el Pórtico de la Gloria de Santiago el árbol de la Vida, con el linaje de Jesús, es de piedra esculpido en el parteluz y por encima de él, en el tímpano semicircular se presenta la Apocalipsis o visión sagrada en este caso con una figura de Pantocrátor en vez de la Virgen.

La representación del árbol como medio de evolución espiritual, de trasformación de lo grosero en lo elevado, aparece en los grabados de muchos libros de alquimia de esa época. Así, por ejemplo en el Tractatus qui dicitur Thomae Aquiniatis de Alchimia. O en Miscellanea d´Alchimia. En este último texto se muestran sendos grabados, uno con el árbol naciendo del falo de Adán; otro con el árbol naciendo de la cabeza de Eva, como un arquetipo de lo sagrado. En cierto modo recuerda el nacimiento de Atenea desde la cabeza mente de Zeus.

En la mitología nórdica también existe un árbol sagrado, el gran fresno Yggdrasill, que crece en el centro del Cosmos, protegiendo y nutriendo los mundos. Y de algún modo, diríamos ahora, conectando universos de diferentes dimensiones y tasas de vibración. Esa misma idea la encontramos aquí: en la copa se encuentra la imagen de la Virgen, aparecida o manifestada desde el mundo espiritual al nuestro.

 

El santuario se encuentra en un antiguo olivar con su dotación de almazara. El olivo es el árbol de Minerva, que la diosa donara a los mortales, el árbol de la Paz y de la Sabiduría. Una de las formas de su protección. Es posible que la procesión actual al santuario del Ara, además de por ser un centro o punto de poder, tenga su remotísimo y olvidado origen, trasmitido por los romanos, en las antiguas procesiones inmortalizadas por la escuela de Fidias en el friso del Partenón que subían desde Atenas a la Acrópolis para lleva a la diosa protectora un delicado peplo de lana teñido con azafrán.

 

La pervivencia de antiquísimas tradiciones como ésta nos mueve a la reflexión sobre su sentido último en el actual ciego mundo posmoderno instalado en la simulación y la mentira. El arte tradicional conmueve, mueve hacia. Tiene un componente práctico. Creo que nos indica que debemos prestar atención a lo sagrado, a la contemplación de lo numinoso. Al mundo que se abre cuando renunciamos a nuestra ceguera voluntaria. A como dice la leyenda: «a ser esclavos del infernal Dragón«.

 

Este texto es una interpretación personal de la leyenda, para saber más sobre el santuario

Web del ayuntamiento de Fuente del Arco

Explicaciones de la guía Ara María Martín

El Santuario de Nuestra Señora del Ara de Fuente del Arco por Francisco Tejada Vizuete

(Fotografías del autor, tomadas durante su visita en julio de 2019)

 

Ha fallecido Salvador Freixedo

Acabo de recibir de Magdalena la noticia de la muerte de su esposo don Salvador Freixedo.

Estudioso heterodoxo del mundo espiritual, antiguo jesuita, Salvador constituye una auténtica autoridad en muchas de las investigaciones sobre importantes enigmas y en especial sobre el fenómeno OVNI, del que es autor de referencia en español.

Humanista sincero preocupado por la suerte de la Humanidad, caballero a lo divino, su libro Teovnilogía, casi un testamento filosófico, es del máximo interés y de lectura recomendable para toda persona preocupada por entender lo que pasa, combatir el mal y buscar un futuro más luminoso para la Humanidad.

Descanse en paz el buscador y amigo.

 

Posdata

Un enlace de Salvador sobre el Poder en el Mundo

Otro remedio no ensayado aún para Cataluña

En la obra máxima de la Cultura española el gran Cervantes nos explicaba que garantía cierta de que estábamos cerca Barcelona era la extraordinaria abundancia de bandoleros. En esa misma ciudad, el año 1688, varios después de la publicación de El Quijote y del propio Corpus de Sangre y durante el reinado de Carlos II, El Hechizado, el Padre Benito Remigio Noydens de la Sagrada Religión de los Clérigos Regulares Menores daba a la imprenta su famoso tratado Práctica de exorcistas y ministros de la Iglesia, en que con mucha erudición, y singular claridad, se trata de la instrucción de los exorcismos para lançar, y ahuyentar los demonios, y curar espiritualmente todo género de maleficio y hechizos.

Noydens dividía su tratado en cinco partes: En la primera trata de la instrucción, y varios documentos para el Exorcista. En la segunda, se trata de la práctica y modo de exorcizar a los Energúmenos, con sus conjuros, y oraciones eficacísimos. En la tercera se trata de la práctica, y modo de exorcizar a los duendes, brujos, y demonios, que infestan las casas, y curar espiritualmente todo género de maleficio, y hechizos. En la quarta parte se trata de los Exorcismos en tiempo de tempestades, y trabajo de langosta, &… En la quinta, y ultima parte, se trata de rogativas, y Procesiones para pedir agua o serenidad, según el ritual de Paulo V, Rogativa, y Procesión en tiempo de peste.

Peste desde luego que sí que tenemos los españoles en y con Cataluña. Ahora bien, ¿los nacionalistas catalanes espiritualmente qué son?  ¿Duendes, brujos y demonios que infestan Cataluña y que deben ser curados espiritualmente? ¿O energúmenos, posesos del maligno? El diagnóstico es importante para aplicar una u otra terapia exorcista.

Sabemos que el principal foco de infección diabólica se encontraba históricamente en el nido de golpistas y pederastas de Monserrat, apoyado ahora por la traición de los obispos catalanistas amparados en la cínica comprensión materno-paternal del gran chamán pampero amazónico.

Los duendes, de acuerdo con el P. Fuentelapeña, tratadista contemporáneo de Noydens, no dejan de ser gente traviesa que disfruta escondiendo cosas, poniendo retratos cabeza abajo, hurtando cosas o burlándose de una u otra manera de sus sufridos huéspedes. Por convicción propia o por astuta imposición del Maligno, tal benévola interpretación es la comprada por nuestro más alto, heroico y severo organismo judicial.

Lo de los brujos y demonios es sustancialmente peor. ¿Quién puede negar que los más encopetados y enmucetados próceres nacionalistas apoyados por Órdenes contrainiciáticas internacionales practican rituales de magia negra y hechicería?

Pero, aún hay más. Creemos que la infestación llega a su más alto nivel con la posesión diabólica de los líderes de la llamada Generalidad. Según tal interpretación serían simples energúmenos, posesos y agentes del propio Maligno sorosiano.

No obstante, más tarde que los anteriores tratadistas citados, el Padre Feijóo al hablar de los energúmenos fingidos explica que: «consideren que un energúmeno fingido, el qual persuade al Pueblo, que realmente lo es, es un sugeto, que sin riego suyo goza de una amplísima libertad para cometer quantos delitos le dicte su antojo, puede matar, quitar honras, cometer hurtos, incendiar pueblos y mieses; en fin arrojarse a quantas violencias quisiere, indemne de que por ello le toquen un pelo de la ropa, porque para todo va cubierto con la imaginación de que el Diablo lo hizo todo, sirviéndose como de instrumento involuntario de aquella mísera criatura».  Si donde pone mísera criatura se lee «Torra» y donde pone Diablo se lee «República catalana», la cosa queda muy clara, amén de máxima actualidad.

De modo que seamos serios. Ni artículo 155, ni superior cooperación marlaskiana con el culo en pompa entre Fuerzas españolas de Orden Público y mozos o mozas de cuadra, ni menos imposición del estado de excepción, ley marcial y jurisdicción militar para reprimir y juzgar los crímenes de los golpistas.

Creo que la causa del problema catalán es de carácter espiritual, metafísica. Similar a la de los nazis alemanes. Y con los mismos vicios: Soberbia satánica, racismo, codicia, ambición, demagogia, despotismo, hipocresía. Por ello, antes es preciso probar con los exorcistas.

Y luego, ya veremos.

Addenda curiosa

A los que se extrañen de mi propuesta cabría recordarles que no sería la primera vez que se realizasen exorcismos a nuestras más altas autoridades. Sabemos que el rey Carlos II llamado El Hechizado fue sometido a varios exorcismos. Es curioso, cosas de la Monarquía, que Felipe IV que dejó abultada descendencia de varias docenas de sanísimos bastardos, sin embargo fuese incapaz de dejar heredero legítimo en mínimas condiciones.  El caso es que el pobre rey Carlos se sometió a varias sesiones exorcistas. Una muy famosa fue patrocinada por el Padre fray Froilán Díaz a la sazón confesor del rey, a instancias del inquisidor general Rocaberti. Ambos contactaron con fray Antonio Alvarez Arguelles, amigo de ambos y como ellos dominico, que estaba obrando maravillas en el convento de recoletas de Cangas de Tineo, en Asturias, donde servía como vicario, merced a su rara habilidad para exorcizar: nada menos que tres monjas energúmenas, sus hijas de confesión, estaban a punto de ser curadas moral y físicamente, merced a sus exorcismos.

Pero la cosa se afectó enseguida con las pugnas en Palacio entre potencias extranjeras y sus capillitas de influencia. Se acusó al buen P. Antonio que sus demonios más que asturianos en bable eran un algo afrancesados, lo que no resultaba admisible para la intriga austriaca. Se discutió la nacionalidad de los demonios que poseían al rey. El emperador Leopoldo facilitó la información, obtenida de un oportuno exorcismo en Viena, que Carlos II estaba hechizado por demonios no afrancesados sino alemanes.  Una magnífica noticia para la intrigante reina Mariana de Austria, una lurpia que diríamos en Galicia. Tras esta revelación se cambió de exorcistas, y vino de Alemania el afamado exorcista capuchino fray Mauro de Tenda. La pugna entre demonios franceses y alemanes con sus correspondientes exorcistas sería el precedente metafísico de la que luego daría lugar a la Guerra de Sucesión tras la muerte del último Austria sin descendencia.

 

 

 

 

Seis Notas sobre Metapsíquica y mediumnidad según la Tradición

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El mundo espiritual y las cuestiones metapsíquicas o parapsicológicas deben tratarse con mucha prudencia, sin perder de vista la razón en todo lo que sea racionalizable. No sabemos hasta qué punto la realidad espiritual es traducible con absoluta fidelidad. Generalmente el mejor lenguaje de comunicación es el poético porque el código es más débil y mueve emociones. A él recurren nuestros más grandes místicos. Nuestro gran Cervantes nos lo recuerda: «La Poesía… es hecha de una alquimia de tal virtud que quien la sabe tratar la volverá en oro purísimo de inestimable precio, … no se ha de dejar tratar de los truhanes, ni del ignorante vulgo, incapaz de conocer ni estimar los tesoros que en ella se encierran…»

Es preciso deslindar el fenómeno de su explicación, sin olvidar que el fenómeno aún aparentemente objetivo puede ser, y muchas veces lo es, fraudulento. No es el caso de las peripecias que nos cuentan los médium serios y honrados que nos ofrecen su versión o traducción con sinceridad. Son su forma de entenderlo, nos ofrecen su versión de la realidad del mundo espiritual tal como lo perciben en forma directa. Esta versión del fenómeno suele estar condicionada como es natural por la cultura sociológica a la que pertenece. Así, por ejemplo, el médium puede interpretar el fenómeno como causado por la Virgen María o el Buda Avalokitesvara o la dulce y compasiva princesa Kuan Yin. Es decir, lo traduce de acuerdo con las ideas de la civilización a la que pertenece y que posee sus propios arquetipos espirituales y sus propias tradiciones que no tienen necesariamente que coincidir en las formas.

Son muchos los grandes literatos que han escrito sobre este tema. Por ejemplo, Cervantes en El Quijote. El Dante en La Divina Comedia. Goethe en el Fausto. Balzac en varias obras de La Comedia Humana. Así Luis Lambert, El Sepharita, La piel de Onagro o Ursula Mirouet.  En esta última se narran unos fenómenos paranormales de criptestesia que provocan la conversión espiritual de un médico materialista ateo.

 

2

Mediumnidad es la facultad de intermediar o interactuar entre el plano material y el espiritual.

Bien entendido que ese plano espiritual definido aquí también tiene carácter fenomenológico o fenomenal, no se refiere al Uno o al Mundo de la Cosa en Sí.  

Generalmente se refiere al llamado mundo astral.

El médium actúa como un sintonizador de radio u otras ondas. Es capaz de ofrecer un formato de comunicación.

 

Variantes o especializaciones de la mediumnidad:

 Incorporación o Psicofonía es la posibilidad de comunicación verbal

Psicografía es la escritura mediúmnica

Psicopictografía es la pintura mediúmnica

Clariaudiencia, o criptestesia capacidad de oír a los espíritus (o lo que sea)

Clarividencia es la visión en el mundo astral

Videncia cuando las imágenes no se leen en el astral, sino se forman en la mente el médium

Inspiración o irradiación cuando las recibe de modo consciente y sutil.

Desdoblamiento o proyección astral. Realizada con el periespíritu o cuerpo astral del médium

 Psicometría, es el registro o historia que queda impreso en los objetos

Xenoglosia, capacidad de hablar en otras lenguas, desconocidas por el médium.

Materialización de personas u objetos con el ectoplasma

Telekinesia o capacidad de mover objetos a distancia, sin contacto físico.

 

Decía el profesor Carlos Richet, Premio Nobel de Medicina 1913, en su Tratado de Metapsíquica:

experimentemos con los médiums, seres raros, privilegiados, admirables, y repitamos que tienen derecho a todo nuestro respeto, pero que requieren toda nuestra desconfianza

 

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¿Qué es la Metapsíquica?

Existen varios términos para nombrar un conjunto de fenómenos singulares, irregulares o imprevistos, cuya explicación no suele encajar con los paradigmas científicos oficiales.

Para el profesor Carlos Richet, Premio Nobel de Medicina 1913, la metapsíquica es una ciencia que tiene por objeto los fenómenos mecánicos y psíquicos debidos a fuerzas que parecen inteligentes o a potencias desconocidas latentes en la inteligencia humana.

Richet la divide en objetiva y subjetiva.

La metapsíquica objetiva menciona, clasifica, analiza ciertos fenómenos externos, perceptibles por nuestros sentidos, de naturaleza mecánica, física o química, que no dependen de fuerzas conocidas en la actualidad y que parecen tener carácter inteligente.

La metapsíquica subjetiva estudia los fenómenos que son exclusivamente intelectuales. Estos se caracterizan por la noción de ciertas realidades que nuestras sensaciones o han podido revelarnos. Ocurre cual si poseyéramos una facultad misteriosa de conocimiento, una lucidez que nuestra clásica psicología de las sensaciones no puede todavía explicar.

Richet propone el nombre de criptestesia para esta facultad de naturaleza desconocida.

La metapsíquica subjetiva es interna, psíquica y no material. La objetiva es material y externa. A veces el límite entre unos y otros fenómenos resulta incierto.

Richet se encuentra convencido por sus propias experiencias durante décadas como profesor y experimentador de al menos cuatro fenómenos irrebatibles: Criptestesia. Telequinesia. Ectoplasmia. Premonición.

La Criptestesia o lucidez de los antiguos es la facultad de percepción diferente de las facultades de conocimiento sensoriales normales.

La Telequinesia es una acción mecánica diferente de las conocidas que se ejerce sin contacto, a distancia, sobre objetos y personas, en ciertas condiciones.

La Ectoplasmia o materialización de los antiguos autores es la formación de objetos diversos que generalmente parecen salir del cuerpo humano y toman la apariencia de una realidad material, como ropajes, velos, cuerpos vivos…

La Premonición es una variante de la criptestesia, la capacidad de conocer fenómenos o hechos futuros, en consecuencia la facultad de advinación, y una de las más difíciles de explicar.

Su Tratado de Metapsíquica de 1922, versión española de Editorial Araluce, prologada por el Doctor Ferrán, es una de los más importantes tratados científicos sobre este tema. Recurriremos a él entre otras obras editadas en español, entre las que destaca la excelente y meritoria biblioteca editorial de M. Aguilar, a lo largo de los textos de esta serie.

Sin embargo, el término Metapsíquica comenzó a ser sustituido desde el congreso de Utrech en 1953 por el más conocido hoy de Parapsicología, empleado en Alemania.  Se pretendía desligarlo etimológica y simbólicamente de la metafísica.

Se trata de una temática muy sugestiva, a veces relacionada con lo sagrado, o con lo numinoso. Muy a menudo con la literatura, el arte o el folclore de todos los pueblos.

 

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EPISTEMOLOGÍA Si estos hechos a los que se refiere Richet se consideran científicamente comprobados, las interpretaciones o explicaciones del fenómeno son muy diversas a lo largo de la Tradición. Veamos a continuación algunas de las interpretaciones acerca de lo que hay detrás de los fenómenos:

Ocho hipótesis de Laguillo, contadas por Roso de Luna en De Sevilla al Yucatán:

Fraude

Alucinación individual o colectiva

Fisiológica muscle claqueur de Faraday

Física diferente conductibilidad electromagnética y calorífica

Católica del diablo

Espiritista del alma de los muertos que quieren comunicarse con los vivos

Cabalística de Paracelso con sus elementales

 

Para los ocultistas medievales, (Vallee, p 107 Pasaporte a Magonia) los seres invisibles pueden dividirse en cuatro clases:

Los ángeles y los dioses de los antiguos

Los diablos o demonios y los ángeles caídos

Las almas de los muertos

Los espíritus elementales (que se corresponden con la comunidad secreta de Kirk)

 

Para Gibier en El espiritismo (citado por Guenon en Explicación fenómenos espiritas pag 3/21)

1 Teoría del ser colectivo (Fluidos): Un fluido especial se desprende de la persona del médium, se combina con el fluido de los presentes para constituir un personaje nuevo, temporal, independiente hasta cierto punto, y produce los fenómenos conocidos” (la defiende por ejemplo Flammarion o Eliphas Levi “egrégores”) (en el hombre hay algo capaz de exteriorizarse, como la sensibilidad o la motricidad, experimentos del coronel de Rochas, etc o bien existencia de fluidos como el od de Reinchenbach).

2 Teoría demoníaca, en el sentido católico convencional no griego neutro de la palabra: es cosa diabólica de brujería

3 Teoría Gnómica: “existe una categoría de seres, un mundo inmaterial, que vive junto a nosotros y manifiesta su presencia en ciertas condiciones: está formado por esos seres que han sido conocidos en todas las épocas con el nombre de genios, hadas, silvanos, duendes, gnomos, trasgos…  y los elementales”  (espíritus de los elementos, salamandras, silfos, ondinas y gnomos)

4 Teoría Espiritista: “todas estas manifestaciones son debidas a los espíritus o almas de los muertos, que toman contacto con los vivos manifestando su cualidades o defectos, su superioridad o inferioridad, igual que si aún estuviera vivos”

 

Los teósofos hablan de elementales y de cáscaras astrales.

 

En el libro de Henoch se habla de los ángeles capitaneados por Semyaza y de su caída uniéndose a mujeres y engendrando gigantes.

También intervienen luego ángeles buenos como Miguel, Uriel, Rafael y  Gabriel. Más tarde los caídos le piden a Henoch que interceda por ellos, lo que hace.

Jerarquías angélicas

Serafines, Querubines, Tronos

Dominaciones, Virtudes, Potestades

Principados, Arcángeles, Ángeles

 

Las ocho hipótesis de Laguillo, contadas por Roso de Luna en De Sevilla al Yucatán:

Fraude

Alucinación individual o colectiva

Fisiológica muscle claqueur de Faraday

Física diferente conductibilidad electromagnética y calorífica

Católica del diablo

Espiritista del alma de los muertos que quieren comunicarse con los vivos

Cabalística de Paracelso con sus elementales

 

También según Roso de Luna en La Esfinge (p 74): “Platón, Cicerón y en general los clásicos grecolatinos hacen equivalente al daemon o demonio o genio al elemento celeste espiritual o supremo que preside a los seres manifestados”

 

Platón

Para Diotima en El Banquete, (p 584 Obras Completas), un genio es un intermediario, algo que está entre lo divino y lo mortal.

Sócrates, todo  lo que es genio (daimon) está entre lo divino y lo mortal.

¿Y qué poder tiene?

Interpreta y transmite a los dioses las cosas humanas y las hombres las cosas divinas…

A través de él discurre el arte adivinatoria en su totalidad y el arte de los sacerdotes relativa a los sacrificios, a las iniciaciones, a los encantos, a la mántica toda y a la magia. La divinidad no se pone en contacto con el hombre, sino que es a través de este género de seres por donde tiene lugar todo comercio y todo diálogo entre los dioses y los hombres, tanto durante la vigilia como durante el sueño. …estos genios son muchos y de muy variadas clases y uno de ellos es el Amor.…” 

 

Entre los neoplatónicos destacan las teorías epistemológicas de Apuleyo contenidas en El Asno de oro y en El demonio (daimon) de Sócrates: 

Los dioses supremos habitan en las alturas del mundo sin contacto con los animales que viven en la tierra, pero entre el hombre y la Divinidad hay poderes intermediarios.

Los genios o demonios son a la vez los intérpretes de nuestros votos y los mensajeros de los beneficios celestiales, participando de una doble naturaleza. Como nosotros son apasionados. Como los dioses, inmortales. Su morada es el espacio aéreo que existe entre el cielo y la tierra. Su cuerpo es más sutil que el de los seres terrestres pero menos que el de los seres superiores. Son visibles e invisibles según su voluntad.

Cada hombre tiene un demonio, daimon o genio cuyos consejos debe escuchar y cuyas inspiraciones seguir. La sabiduría consiste en el culto tributado al genio especial de cada uno, y Sócrates fue el hombre más sabio por su obediencia a los mandamientos de su genio.  En todas ocasiones escuchaba con respeto la divina voz que le hablaba. que es preciso

Existen divinidades intermedias que habitan entre las alturas del cielo y el elemento terrestre, en ese medio que ocupa el aire, divinidades que trasmiten a los dioses nuestros deseos y los méritos de nuestras acciones. Los griegos los llaman demonios (daimon o genios).  Mensajeros de ruegos y beneficios entre los hombres y los dioses, estos demonios llevan y traen de unos a otros, de una parte las demandas, de otra los socorros; intérpretes con unos, genios bienhechores con otros, como lo dice Platón en su Banquete.

Los daimones, demonios o genios del paganismo se clasifican en:

1  Los que viven o vivieron en cuerpo humano

El alma humana encerrada en el cuerpo (deseo, pasión)

El alma humana separada del cuerpo o lemures, que pueden ser

bienhechores como los lares domésticos

malvados como las larvas

de calidad desconocida como manes

2  Los que nunca han estado en cuerpo humano

el sueño, hace dormir

el amor, hace velar

los guardianes invisibles o genios personales, que

hablan con cierta voz divina

se manifiestan por signos

En relación con estas cuestiones conviene recordar aquí dos citas en la Biblia:

San Pablo (Efesios 6, 12)

Vestíos de toda la armadura de Dios para que podáis resistir las insidias del diablo, que no es nuestra lucha contra la carne y la sangre, sino contra los principados, contra las potestades, contra los dominadores de este mundo tenebroso, contra los espíritus malos de los aires…” 

 La pitonisa o bruja de Endor, 1 Samuel 28:

El rey Saúl consulta a la pitonisa para que invoque el fantasma de Samuel y pedirle información sobre lo que le va a ocurrir. El fantasma de Samuel le dice al rey Saúl que va a morir frente a los filisteos.

 

En Las ciencias ocultas de Schopenhauer (p 176 y final) se puede leer el siguiente resumen:

La cosa en sí es la misma en todos los seres, y el estado de clarividencia hace al individuo que se encuentra en este estado capaz de pensar con mi cerebro en vez de pensar con el suyo, que está profundamente dormido”.

“La voluntad, considerada como la cosa en sí, no es destruida y aniquilada por la muerte, no es posible negar a priori que una acción mágica de la naturaleza que acabamos de describir, no pueda emanar de un individuo muerto ya.”

Una aparición del espíritu no es más que nada una visión del cerebro del vidente. Que un  moribundo pueda desde fuera provocar tal visión, es lo que la experiencia ha demostrado muchas veces; que un vivo lo pueda también es un hecho confirmado en varias circunstancias. El problema consiste en saber si un muerto puede hacer lo mismo.  En fin, se podría para esta explicación de las apariciones de espíritus, invocar la consideración entre los que han vivido en otro tiempo y los que viven todavía no es absoluta; que en todos por igual es la misma voluntad de vivir la que se manifiesta: un vivo si volviera al pasado, podría, pues,  tener reminiscencias que darían la impresión de comunicaciones de un difunto”.     

 

5

Anatomía oculta del hombre. El fantasma de los vivos y de los muertos

La Antigüedad tenía noticias de la existencia en nosotros de muchos principios y cuerpos diferentes. De una especie de anatomía oculta no apreciable por los sentidos comunes no desarrollados además del cuerpo bioquímico o físico convencional.

Esa era la creencia de los zorastrinos, la de los egipcios y la de los griegos.

También la Iglesia Católica acepta algunas de estas cuestiones, por ejemplo:

San Agustín en La ciudad de Dios habla de un caso de desdoblamiento en forma animal el del padre de Prestantius. Este había comido un alimento envenenado y quedó como dormido varios días sin que fuera posible despertarle. Cuando despertó al cabo de varios días relató lo que creía haber soñado. Se había transformado en caballo y había estado llevando provisiones a unos soldados a Rhetia, dando detalles que se pudieron comprobar.

San Agustín trata de explicar el hecho: no creo que sean demonios. “Más bien creería que en este hombre el elemento de la imaginación que se transforma en fantasmas, tomaba el aspecto de las cosas exteriores, bajo la acción del pensamiento o de los sueños, y aunque incorpóreo revistiendo con prontitud maravillosa la imagen de los cuerpos, creería digo que este elemento, cuando los sentidos permanecen amodorrados o cerrados puede de manera que no se explica, presentarse a los sentidos de otro con forma corporal. Así mientras su cuerpo yace en cualquier parte, viviendo aún, pero con los sentidos encadenados más fuertemente que durante el sueño, el fantasma de su imaginación, incorporado, por decirlo así a los rasgos de cualquier animal, aparece ante los sentidos de otras personas, y el mismo se ve, como se ve en los sueños, llevando fardos bajo aquella forma…” (Lib, 18, c23)

El papa san Clemente celebraba misa en Roma cuando de pronto pareció que se durmió con profundo sueño, que duró tres horas. Cuando despertó dijo al pueblo que por orden de san Pedro había ido a Pisa a consagrar un templo. Todos los fieles le habían visto en Pisa durante el oficio que se había celebrado el mismo día y a la misma hora en que dormía en Roma.

En 1571, san Francisco Javier se hallaba en un navío que iba del Japón a China y que fue sorprendido por una tempestad terrible. Quince hombres que habían bajado a una chalupa fueron arrebatados y desaparecieron. Cuando el temporal amainó, la tripulación se preocupó por el bote, pero san Francisco Javier que estaba en oración les dijo que no se preocuparan, puesto que aparecerían pasados tres días. Efectivamente, así fue. Rescatados los desaparecidos, indicaron que no habían tenido miedo porque el santo había estado todo el tiempo con ellos, guiando la pequeña embarcación. La tripulación del navío también aseguraba que éste no había abandonado la nave en ningún momento.

La bilocación de San Alfonso María de Ligorio se documentó para su canonización.

En su autobiografía Santa Teresa de Ávila cuenta la aparición de su amigo y benefactor San Pedro de Alcántara en cuerpo astral tanto vivo como después de muerto.

Se barajan por la Iglesia dos hipótesis:

Los partidarios de la bicorporeidad real o desdoblamiento, que admiten que el alma se puede separar del cuerpo, alejarse de él y aparecer lejos, tomando la materia del medio ambiente para constituirse un cuerpo que es exactamente el doble del que permanece inanimado.

Los partidarios de la representación, la mayoría, que creen que el alma no abandona jamás el cuerpo sino en la muerte, y que es un ángel el que toma las apariencias del cuerpo para ejecutar por sí mismo los actos que se atribuyen a la fantasma. También puede darse el caso que el individuo se traslade en cuerpo y alma, y entonces es el ángel quien toma su lugar como durmiente.

El extático sumido en el sueño del éxtasis permanece inerte con apariencia de muerte, mientras que en otra parte aparece vivo y ocupándose del cumplimiento de su misión. El alma tendría la facultad de separarse del cuerpo mientras el éxtasis durase.

¿Por qué no muere, si no está el alma, ¿Milagro?.

O quizás, no se ha separado totalmente del cuerpo permaneciendo unido a él de forma sutil.

Para algunos autores cristianos hay que distinguir entre alma y espíritu.

Se llama espíritu cuando tiene conciencia de su elevación y de las maravillas que Dios ha obrado en ella, cuando se purifica, se separa de la tierra para vivir hacia Dios.

Se llama alma cuando se une a su cuerpo para animarle para conservar en él su vida vegetativa y animal.

De acuerdo con la terminología de los teósofos el espíritu sería el cuerpo mental y el alma el cuerpo astral.

El llamado cuerpo glorioso por san Pablo sería la combinación de cuerpo astral y cuerpo mental.

 

Para los cabalistas, la teoría se resume así:

Cada mundo superior está contenido en el inferior como dechado e imitación, y es influido y regido por el superior. En el conjunto impera la ley divina o la inmediata presencia de dios, la SCHECHINAH.

El hombre terrenal es el microcosmos. El cuerpo es la envoltura del alma.

En el alma hay que distinguir:

Neschamash, es espíritu puro, la cima suprema del ser anímico.

Ruach es el sujeto moral, asiento de lo bueno y lo malo.

Nephesch es el principio de vida animal sensitivo.

Chajah es el principio de vida ideal del cuerpo y tiene su asiento en el corazón.

En resumen: las tradiciones varían en cuanto a la definición del número y facultades o naturaleza de cada cuerpo sutil. Sin embargo, todas tienen en común el que cada cuerpo envuelve a los más sutiles, como en una especie de juego de muñecas rusas en los que unos contienen a los otros a los que les sirven de manifestación en su respectivo plano de vibración.

 

6

 Sobre la Metafísica del Mal

Una vez realizado este somero repaso nos preguntamos por las bases metafísicas del Mal. ¿El Mal está en la conciencia del hombre o es servido por criaturas maléficas que no tienen porqué ser necesariamente todas humanas? ¿Qué, o quiénes estaban detrás de muchos de los criminales o de los llamados energúmenos?

El investigador inquieto se vuelve a plantear ahora la pregunta que se han hecho muchos autores y estudiosos a lo largo del tiempo. El universo del Mal, ¿acaso tiene existencia propia? ¿Existen criaturas no humanas que lo forman y sirven? ¿Se alimentan con el sufrimiento, el miedo, la angustia que nos provocan? ¿Existe, en consecuencia, también un lenguaje de los ángeles y los demonios?

Ciertos importantes textos más o menos históricos o legendarios así lo sostienen. Entre ellos, por ejemplo: La Biblia, el Libro de Toth, el Libro de Henoch, Las Estancias de Dzyan, el manuscrito de Mathers base de la Golden Dawn, la Esteganografía del abad Tritemo, los escritos de John Dee, las obras de Pico de la Mirándola basadas en antiguos textos de Orígenes, la Cábala, o las de Nicolás de Cusa, Santo Tomás de Aquino…

Modernamente, cabe resaltar entre los investigadores españoles las obras del antiguo jesuita Salvador Freixedo, y en especial su importante libro Teovniología, que debiera servir de reflexión y debate por la gravedad de las cosas que dice.

Por el contrario, otros autores también contemporáneos como Ángela Ghislery afirman tener y dan testimonio de contacto con entidades espirituales angélicas, en su caso de carácter benefactor y filantrópico.

Las representaciones angélicas en el arte, generalmente bellísimas, nos ofrecen otros curiosos testimonios. En La Flauta mágica mozartiana también aparecen ángeles como mensajeros espirituales dedicados a la filantropía. Son algunos de los momentos de música más sublime de la famosa ópera masónica.

Para Orígenes el origen del mal está en libre albedrío de ciertos seres espirituales.  Sin embargo, acerca de esto existen varias teorías:

Los pecados de los ángeles son los “espirituales” de soberbia y envidia (Santo Tomás de Aquino, cuestiones 63.2 de su Suma Teológica)

La causa de la iniquidad es el orgullo y la lujuria (Henoc y Orígenes)

Para Enoch o Henoc el problema del mal comenzó cuando los ángeles celestiales y su líder Samyaza desarrollaron una gran lujuria por las mujeres. Si hay lujuria es que hay cuerpo, se trataría de un pecado carnal.

Nefilim e hijas de los hombres.

Los ángeles pueden convertirse en hombres.

Ciertos hombres son en realidad encarnaciones de ángeles malvados.

También su misión puede resultar paradójica. Lucifer que significa el portador de luz, y que según algunas doctrinas llevaba en su frente la esmeralda de la que está hecho el grial se asocia a la rebelión de los ángeles, pero también a la entrada o caída en la conciencia. La conciencia tiene que ver con la Dualidad, con la pérdida del Uno, pero, según Orígenes, el resultado final será la Apocatástasis, es decir, la reintegración en el Uno. La Redención universal, puesto que el castigo por el pecado no puede ser eterno.

También los ángeles buenos pueden encarnar en cuerpos humanos para propósitos divinos. Sobre la paradójica corporeidad de los ángeles existen contundentes testimonios bíblicos tales como la lucha de Jacob o el pasaje de Lot con ángeles enviados a Sodoma.

El lector más positivista pensará que todo esto no son sino supersticiones propias de viejas, incompatibles con una concepción epistemológica moderna del mundo.

¿Lo son? ¿Tienen algún tipo de realidad los ángeles más allá de los innumerables testimonios de la literatura sagrada o de investigadores místicos o metapsíquicos de todos los tiempos? Su conocimiento y la petición de su auxilio bienintencionado en el caso de los benéficos, ¿nos puede ayudar a combatir el Mal metafísico?

En todo caso, con patrañas tales como la posverdad no deberíamos hacer tabla rasa de nuestra Cultura y Tradición, porque precisamente en ellas se encuentra el remedio a nuestros problemas.

La antigua Tradición española, en cierto modo reactualizada modernamente por Schopenhauer, autor de la ya comentada Las ciencias ocultas, hace especial hincapié en la Voluntad. En el Querer en su doble sentido en la sabia lengua española: el volitivo y el amoroso.

El Querer y el Saber debieran ser los pilares de nuestra conducta.

 

 

 

 

 

 

 

 

Gota fría, Sínodo caliente

Cuando hace más de cuarenta años estudiaba Ecología entre otras disciplinas científicas afines en la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Agrónomos de Madrid nunca hubiera pensado que con el paso del tiempo se habría de convertir en caballo de Troya de toda clase de tropelías, demagogias o dimes y diretes para mejor manipulación de la gente mal informada. Entonces pensábamos más o menos ingenuamente que con instrumentos conceptuales y técnicos como la Evaluación de impacto ambiental o los Sistemas de gestión ambiental o la Evaluación de proyectos que tuviese en cuenta criterios y unidades energéticos en vez de sólo los económico- financieros medidos en unidades monetarias se podría hacer frente a las denuncias de, por ejemplo, un William Kapp en  su obra fundamental pionera The Social Costs of Business Enterprise.

Es cierto aunque no se suele reconocer, el que lo quiera lo puede comprobar en sus Elementos de Economía política pura, que la economía walrasiana en su definición del objeto económico deja fuera de su regulación lo que “no es reproducible industrialmente” o “es apropiable” o «susceptible de valor de cambio». «La producción industrial o la industria no recae más que sobre la riqueza social y recae sobre toda la riqueza social. El valor de cambio, la industria, la propiedad, tales son los tres hechos generales ..de los que toda la riqueza social, la riqueza social sola, es el teatro.»

Que la pomposamente llamada ciencia económica presenta innumerables lagunas teóricas y metodológicas en asuntos tales como los recursos naturales o el medio ambiente. Que el mercado supuestamente autorregulado no se ocupa ni puede ocuparse de eso cuando se trata de bienes o recursos fondo o patrimoniales de naturaleza no renovable, y que suele confundir renta con capital en lo que se refiere a la Naturaleza. Cosa que, por el contrario, se preocupa en distinguir de forma clara y fehaciente cuando se trata de contabilidad empresarial en las partidas que nutren la cuenta de resultados.

Más tarde, algunas de mis posteriores experiencias en el ejercicio profesional como asesor o consultor me hicieron comprobar hasta qué punto la cuestión medioambiental es susceptible de manipulación hasta dimensiones escandalosas para servir otros intereses, espúreos o inconfesables. Así por ejemplo, la creación de ENRESA o la moratoria nuclear por los socialistas que so pretexto de protección medioambiental encubrían el rescate financiero y de imagen empresarial de los oligopolios eléctricos. Mohatras medioambientales filantrópicas para salvar crisis financieras privadas o escándalos o desfalcos empresariales.

Han pasado cuarenta años desde entonces y ahora la matraca mohatrera viene especialmente engordada con la cosa esa del cambio del clima climático. De origen antropogénico, hay que aclararlo, porque cambios climáticos sabemos que ha habido a lo largo de toda la historia geológica de La Tierra. Y algunos relativamente recientes como, por ejemplo, cierta mini glaciación en la Alta Edad Media o la extremada aridez que se empezó a manifestar en el centro de la Península Ibérica a partir del siglo XVI, que, con la caída en la pluviometría provocó cambios en la agricultura, la sustitución de unos animales convertidores energéticos de tracción por otros o en la propia cabaña ganadera.

Sabemos que ahora las grandes potencias pueden manipular artificialmente el clima con instrumentos sofisticados tales como los chemtrails o el HAARP. Y que pueden usarse como arma disuasoria en las modernas técnicas y armas bélicas. Pero también sabemos que tifones y monzones en Asía, huracanes en el Caribe, tornados en el Medio Oeste norteamericano, o gotas frías al final del verano en el Mediterráneo se vienen produciendo desde que existen registros. No es nada nuevo aunque el bien cebado ejército de plañideras lo achaquen torticeramente al dichoso cambio climático por causas industriales.

Tanto es así que hace ya muchos años que el Soil Conservation Service norteamericano desarrolló un método de cálculo de la avenida máxima esperable en un cierto horizonte temporal y atendiendo a las características orográficas, edafológicas o de cobertura vegetal de la cuenca, que habitualmente empleamos los ingenieros para diseñar y dimensionar el aliviadero de las presas.

Sin embargo, el problema de las gotas frías se agrava por el habitual caos urbanístico derivado de la corrupción o de la falta de criterio, las edificaciones temerarias en zonas de ramblas susceptibles de riadas, los taludes de carreteras que pueden hacer de presas improvisadas, la deforestación y la erosión agravadas por los cambios experimentados en la agricultura y el medio rural en general. Sin olvidar que fue el propio PSOE por razones sectarias y de corrupción quien contra los intereses españoles generales abandonó el Plan Hidrológico Nacional elaborado por la Administración anterior que ya contaba con fondos europeos y hubiera podido tener una influencia de bienhechora regulación del agua.

En este presente desorden de cosas cabe comentar otro aspecto novedoso, y desde luego para mí como ciudadano curioso verdaderamente notable por lo insólito, cual es el de la nueva religión medioambiental globalista que se quiere imponer por la manipuladora e inmoral plutocracia financiera. Una nueva religión a la que se acaba de unir, con más devota irracional unción que criterio moral, científico o teológico, el Vaticano en manos del Papa Francisco I, personaje dudoso al que algunos califican ya sin tapujos de verdadero heresiarca promotor de un futuro fatal cisma en la Iglesia Católica.

En la encíclica de insólito carácter medioambiental Laudato Si se propugna una nueva “espiritualidad ecológica” y se promueve una alianza entre la Humanidad y el Ambiente que nos recuerda las cursiladas de la Alianza de Civilizaciones de Zapatero, es decir, toda una “conversión ecológica”. En efecto, el Papa ecologista sostiene entre otras perlas que (33): “no basta pensar en las distintas especies sólo como eventuales recursos explotables, olvidando que tienen un valor en sí mismas. Cada año desaparecen miles de especies vegetales y animales que ya no podemos conocer, que nuestros hijos ya no podrán ver, perdidas para siempre. La inmensa mayoría se extinguen por razones que tienen que ver con alguna acción humana. Por nuestra causa miles de especies ya no darán gloria a Dios con su existencia ni podrán comunicarnos su propio mensaje.  No tenemos derecho.”

Salvada la presumible buena intención urbi et orbi del Papa argentino y por mucha encíclica que sea, no parece nada claro que no tengamos derecho a combatir con las acciones humanas que correspondan bichos asesinos tales como el Trypanosoma gambiense o el bacilo de Koch o Plasmodium de la malaria, los microorganismos patógenos de la meningitis o el virus de la rabia…que se empecinan en dar gloria a Dios con su existencia eliminando la de millones de personas en todo el mundo.  Ojalá todos esos patógenos fuesen erradicados para siempre.

En fin, zapatero a tus zapatos y Papa, a tus dogmas de fe.

Con una Iglesia alemana ya en manifiesta rebelión, en Octubre se va a celebrar un sínodo llamado de la Amazonía. Si con la lectura de la encíclica Laudato Si aún se ha quedado perplejo invito al lector curioso interesado a que mire sus postulados previos expresados en el documento Instrumentum laboris en el que se patrocinan nuevos caminos para la Iglesia y para una ecología integral.

Indigenismo, relativismo, chamanismo, anacronismo ideológico, confusión entro lo material y lo espiritual, sin faltar las puyas traicioneras hipócritas criollas  contra España y Portugal: (6) “más allá de la avaricia y la ambición de los colonizadores…”

(38 ) “El Papa Francisco pidió humildemente perdón, no sólo por las ofensas de la propia Iglesia sino por los crímenes contra los pueblos originarios durante la llamada conquista de América…en este pasado la Iglesia ha sido cómplice con los colonizadores…”

¡Mejor el canibalismo y los sacrificios humanos precolombinos, qué duda cabe!

(107) “El rostro amazónico de la Iglesia encuentra su expresión en la pluralidad de sus pueblos, culturas y ecosistemas“.  ¿»Rostro amazónico» o simple cara dura?

En fin, todo un repertorio de tópicos más propio de oportunistas ONGs sacamantecas globalistas anglosajonas que no de una institución bimilenaria como la Iglesia Católica que al parecer ha decidido anunciar ahora la buena nueva sacramental de la ayahuasca o el cacto de san Pedro. O de la biodiversidad del ecosistema. Donde esté un buen chute enteogénico con peyote, hongos o dondiegos que se quite la simple comunión placebo tradicional de trigo. Todo un motivo misionero.

La civilización occidental, al menos la tradicional en Europa, resulta de una combinación histórica de pensamiento racional griego, de derecho romano, de sensibilidad cristiana y también de pragmática Ilustración capaz de separar lo que es de Dios de lo que es del César.  Decía Sir Francis Bacon que la forma de dominar la naturaleza es obedecerla. Formamos parte del planeta, nos afectan los ecosistemas y la gestión de los recursos naturales. Es importante fomentar la preocupación por la Ecología. El sistema económico no es algo autónomo, separado del medio físico natural como pretende cierta ciencia económica. No cabe confiar en su autorregulación. Pero es muy preocupante que so pretexto del supuesto cambio climático de origen antropogénico o de la conservación del medio ambiente se abandone la Razón, la Inteligencia, el bien más precioso que debemos conservar junto con la Vida y la dignidad. Y que bien sea por oportunismo o bien por imposición fáctica oculta, incluso la Iglesia Católica como institución, histórico contrapeso del imperio anglosajón, se sume a la demagogia y al hipócrita buenísmo medioambiental.

Esta ingratitud e incomprensión, tan propia de ineptos criollos corruptos, de la descomunal obra de España en América que ha permitido que el Vaticano mantuviese cierta grandeza e influencia mundial y no sea hoy una simple secta marginal investigada por la Justicia, causa especial tristeza e indignación entre los españoles estudiosos de la Historia sean cuales sean sus opciones confesionales.

Nota: las palabras resaltadas en granate abren enlaces a otros textos

 

 

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