Alfonso De la Vega

La Garita de Herbeira

Artículos, solfas y epistolarios

Loor al eterno arquetipo femenino

A mediados de Agosto se celebra en toda España la fiesta de la Virgen. Cada pueblo tiene su Virgen, su patrona, y probablemente sea este uno de los momentos más importantes del calendario anual tradicional. Detrás de su común significado religioso católico, detrás de los atributos particulares de cada Virgen respectiva, tal festividad es un homenaje de reconocimiento y gratitud al arquetipo femenino. A la Dama como símbolo de las virtudes metafísicas y a la Mujer. Y a la Maternidad.

Un profundo y hermoso significado que conviene tener presente y más ahora que las violentas de género o la plutocrática fábrica sorosiana de engendros sociales puedan considerarla discriminatoria, incorrecta e impropia del nuevo rol de marimachos agresivos convenientemente introducido para fomentar la devastación espiritual, psicológica y social. Una variante actualizada de las nuevas furias, lamias y harpías que explicaban y contra las que nos precavían las antiguas tradiciones mitológicas y sagradas de la Humanidad.

En otros lugares y culturas desgraciadamente la condición femenina se encuentra humillada, preterida. Cabe comprender que la situación de la condición femenina es extraordinariamente significativa del propio estado de la civilización y de la sociedad.

Pero volvamos a lo nuestro. Es un arquetipo relacionado con la Naturaleza, con la Astronomía, con la Agricultura y la fertilidad. También con los más profundos planos de la Cosmología, la Epistemología y la Metafísica. Y de la Literatura y demás Artes.

Aunque ahora algo trasladada en el horizonte zodiacal por el fenómeno astronómico de la precesión de los equinoccios, la constelación de Virgo muestra su belleza con la brillante estrella alfa, la espica, la espiga que asocia los antiguos y sabios Misterios de Isis o Démeter con la propia fertilidad de los campos, con el cultivo de los cereales. Con la semilla que muere y renace. Ciclo de Muerte pero también de renacimiento de y en la Vida, misión de la condición femenina. Y motivo de iluminación y toma de conciencia del universo espiritual.

La Dama hace al caballero. Representa para él el universo espiritual y de los valores metafísicos: el Amor, la Belleza, el Bien, la Justicia…De su unión, la evolución del ser y de la propia civilización. No hay Don Quijote sin Dulcinea, ni Petrarca sin Laura, ni Dante sin Beatriz, ni Parsifal sin Condwiramurs.

Por eso nos dice Cervantes que un caballero sin Dama es un caballero sin alma.

Ni tampoco, en otra dimensión y como luego veremos, existiría manifestación cosmológica sin la combinación de Shakti o elemento femenino, pasividad que en el cosmos juega ante el masculino, simbolizado por Shiva.

En la celebración de la Virgen no podemos dejar de hacer unos breves comentarios sobre la cuestión del sexo y de la sexualidad sagrada. Acostumbrados a la actual promoción del infra sexo como medio de frivolización sino de puro embrutecimiento, pueden extrañar algunas de las concepciones del supra sexo.

El sexo es el instrumento para la transmisión y continuación de la Vida en el tiempo. Se encuentra muy relacionado con el rol de las glándulas de secreción interna, en especial las sexuales que potencian y mantienen los caracteres sexuales secundarios. Si las glándulas fallasen los caracteres secundarios se verían afectados y también el propio organismo en su totalidad. Incluso podría llegarse a un tipo degenerado de infra sexo.

Las tradiciones de Hinduismo y de la Gnosis relacionan además las glándulas de secreción interna con los llamados chacras o vórtices de Fuerza.

Pero según algunas tradiciones esotéricas, la energía sexual puede trasmutarse con fines de evolución interna y espiritual.  Mediante dos grandes vías. La primera, propia del Cristianismo oficial, es mediante la abstinencia. Su forma más terrible y desesperada es el llamado procedimiento de Orígenes. Confesores e inquisidores prestaban gran atención a las relaciones entre los fenómenos místicos y erótico sexuales.

El Cristianismo cae en una curiosa paradoja: celebrar el culto a una Virgen que tiene una misión fundamental que es… ¡ser Madre!

Pero precisamente por la íntima relación entre misticismo y supra sexualidad hay tradiciones que no sólo admiten sino que enseñan técnicas de transmutación de la energía sexual en ciertas condiciones de su ejercicio para alcanzar planos más elevados de desarrollo espiritual. De modo que el verdadero misticismo no debe sacrificar el mundo del sentimiento. Estas tradiciones consideran que el amor y la sexualidad son una variante de las sensaciones místicas, una especie de goce anticipado de ellas de cuya renuncia no parece pudiera salir nada favorable. El ejercicio de la supra sexualidad o sexualidad sagrada con su correspondiente influencia en el de las glándulas internas tendría un efecto transformador beneficioso para todo el organismo.

Es la doctrina del sendero medio: ni vida consagrada a la sensualidad o los placeres, ni tampoco a la ascesis mortificadora. El sendero medio evita ambos extremos y conduce a la Sabiduría, a la serenidad, al discernimiento,… al nirvana.

En cierto modo, de acuerdo a ciertas tradiciones orientales, el acto sexual recrearía el de la propia Creación.

Del hinduismo sivaísta proceden los planteamientos e incluso en buena parte la estética e iconología del yoga tántrico. La doctrina de Shakti o elemento femenino, pasividad que en el cosmos juega ante el masculino, simbolizado por Shiva. Pero Shakti en realidad es más importante, en cuanto energía pura de la Creación a la que Shiva da forma. Probablemente ambas Shakti y Shiva sean equivalentes a la interpretación de la doble naturaleza corpuscular y vibratoria de las ondas.  Además de tal manifestación física dentro del teclado cósmico, en el plano de la Psique se corresponderían con las Animus Anima que explica Jung en su Psicología profunda, y cuya combinación da lugar a lo que el sabio suizo llamaba Principio de individuación psicológica.

La visión de ciertas tradiciones budistas es semejante: el acto sexual realizado en ciertas condiciones ritualísticas y espirituales sería el método de liberación a practicar. Así, la unión sexual con la consorte sagrada, análoga a la primitiva u originaria de Shiva con Shakti, rememoraría las delicias de la unidad, y recrearía un cuerpo sutil, el Cuerpo del goce supremo o Maha Suknakaya que posibilitase el goce supremo de los budas realizados. Presididos o iluminados por Buddhi o rayo del Intelecto superior no individualizado que constituiría el más elevado principio en la manifestación humana.

En Occidente el legendario manuscrito de Nodín, íntimamente relacionado con la tradición rosacruciana, habla de un elemento vibratorio misterioso o una energía, al que Empédocles llamaba Nous, que interpenetra todas las manifestaciones de la existencia y se desdobla en una dualidad o energía binaria, es decir tiene una naturaleza dual aunque se manifiesta como un tres. En consecuencia, las propiedades de un elemento están en función de sus vibraciones. Todo resulta de la vibración a diferentes tasas de una esencia cósmica invisible apenas cognoscible.

Una interpretación filosófica pero también práctica del misterio de la Virgen Madre.

Un misterio del que revela más una preciosa sonrisa que cualquier elaboración teórica o filosófica.

De ahí el valor supremo del arquetipo femenino.

 

Notas:

Pinchando aquí puede escucharse una de las Cantigas de Santa María atribuidas a Don Alfonso X , El Sabio

Los textos resaltados en granate abren enlaces.

 

Santa María de Cambre y el Temple

Invito al amigo lector a un breve paseo por el espacio y el tiempo en una especie de ribera sacra norteña, un lugar de la antes conocida como Mariñas dos Frades, nombre que lo más seguro es que se refiera más que a los frailes de los monasterios cluniacenses a la propia presencia del Temple, cuyos caballeros se habían establecido en la Puebla del Burgo, muy cercana de La Coruña. Y también de Cambre, la antigua Calambre. Y, en especial, por su actual iglesia parroquial de Santa María de Cambre, hermosa construcción románica del siglo XII acabada en el XIII que es lo que nos queda del antiguo monasterio benedictino fundado hace más de mil años y que ha sufrido muchas transformaciones y a veces penosas vicisitudes a lo largo del tiempo. Entre las que cabe destacar, la devastación del pirata Drake con ocasión del sitio de La Coruña o luego por las fuerzas napoleónicas del mariscal Soult. Sin olvidar las consecuencias, tan indeseables para el patrimonio artístico español, de la desamortización de Mendizabal.

Parcialmente reconstruida en el siglo XIX tras la campaña napoleónica que tantos estragos produjo, la preciosa iglesia románica hoy rehabilitada luce su majestuosa belleza junto a la plaza principal del pueblo y puede ser admirada desde todas las direcciones excepto por una, donde la casa rectoral, una edificación adosada de escaso valor estético construida en solar antes ocupado por el antiguo monasterio destruido, la afea y dificulta su perspectiva.

Su planta basilical, de cruz latina y distribución del espacio arquitectónico con el claustro ubicado en posición meridional se asemeja en pequeña escala a la catedral compostelana. Desde el Oriente sorprende su girola con cinco ábsides, rara solución arquitectónica en el románico gallego. Es muy notable, tanto por su rareza como por la elegancia con la que ha sido resuelta, dicha girola o deambulatorio que consta de cinco ábsides dotados de arcos apuntados. Su existencia puede tener que ver con las procesiones rituales de los monjes que en otros monasterios se realizaban en el claustro, más que con las numerosas visitas de peregrinos y fieles como en el caso de Compostela dado que no era un centro de peregrinación. La girola es de tramos trapezoidales de dimensiones alternadas. Da acceso a cinco capillas de planta ultra semicircular. Cada una con cinco ventanas y crucerías de fuertes nervios. Al parecer en una de ellas se ubicaba antiguamente la famosa hidria, de la que luego hablaremos. Las naves con cubierta de madera se apoyan en seis pilares de planta cuadrada con columnas adosadas y cuatro más fuertes en el crucero. Los de la girola son columnas monocilíndricas.

El exterior acusa su estructura interior por dos grandes contrafuertes que en la fachada principal  marcan la triple nave, contrafuertes correspondientes a los arcos en las laterales.  La puerta de Poniente o del Perdón aunque muy bella resulta más convencional, en la línea de las llamadas de peregrinación.  En las basas cabe encontrar monstruos semejantes a los existentes en las del Pórtico de la Gloria compostelano que admiten una interpretación tántrica. (Vosotros Nº 4). El Pórtico presente restos de arranques como de un cuerpo avanzado, acaso semejante al hoy demolido de la colegiata coruñesa de Santa María. En el tímpano figura el cordero místico, el agnus dei representativo del fuego, que aparece casi siempre en los templos románicos en una u otra posición. Sobre él una rosa formada con losas caladas en círculos. Pero también otras representaciones muy sugestivas como luego veremos.

El interior, mayor del que cabría presumir desde el exterior del templo, ofrece una elegante majestad que recuerda la que cabe admirar en la palentina de san Martín de Frómista. Esbeltos pilares coronados con bellos capiteles románicos de distintas decoraciones incluidos algunos de los bestiarios románicos clásicos, entre los habituales lotiformes. Cabe destacar algunos zoomórficos situados en sendas columnas de la nave central y el lateral norte. Animales mordiéndose entrelazados junto a aves o seres humanos con expresión de espanto.  O bien un rostro humano entre las garras y las fauces de una fiera, rodeado de hojas de acanto.

El templo ha sido estudiado por muchos autores. Entre ellos cabe citar por ejemplo a Sa Bravo, Ángel del Castillo, Chueca Goitia, Vila da Vila, o Lámperez.

Vicente Lampérez, catedrático de la Escuela de Arquitectura de Madrid fue autor de uno de los mejores inventarios de nuestra arquitectura sagrada medieval española y alzó un plano de su planta. Por esa época asesoraba en la remodelación y ampliación del vecino pazo de Meirás, ya que su esposa, Blanca de los Ríos, era muy amiga de su propietaria heredera, la condesa de Pardo Bazán.

Santa María de Cambre es un templo que nos depara otras sorpresas de gran interés. La más original o insólita quizás sea su hidria, considerada por la tradición local una rara reliquia traída desde nada menos que de Jerusalén por los vecinos caballeros templarios cuando se vieron obligados a abandonar Palestina. Fue depositada en Santa María del Temple y trasladada luego a Cambre con ocasión de la disolución oficial de la Orden.

En 1519 habría sido mencionada en cierto pleito. A finales del siglo XVII fue solicitada por el abad de San Martín Pinario, del que a la sazón pertenecía el prior de Cambre, pero los vecinos se negaron al traslado y consiguieron evitarlo.

Sa Bravo cita un texto obtenido de las Memorias del Arzobispado de Santiago escrito por el cardenal Jerónimo del Hoyo que recoge las impresiones de una visita en 1607: la iglesia es muy grande y muy capaz y la casa está muy reparada. Hay en la capilla mayor al lado del Evangelio una de las hidrías en que Cristo Nuestro Señor convirtió el agua en vino en el milagro de las bodas”.

La hidria supuestamente evangélica es un bello y singular recipiente de piedra en forma de monumental copa o pila bautismal que al parecer estaba situado en el ábside sudoriental y hoy puede admirarse en la parte nor-occidental del templo, junto a la entrada.  Muestra multitud de ralladuras al parecer provocadas por devotos que querían conservar o utilizar su polvillo para aprovechar sus supuestas propiedades terapéuticas en virtud de su supuesto protagonismo evangélico. En efecto, según la piadosa tradición citada la hidria habría sido usada por el Salvador durante las bodas de Caná para convertir el agua en vino.

La de Cambre no sería la única hidria conocida. Parece ser que habría tantas hidrias evangélicas “auténticas” por el ancho mundo como fragmentos del lignum crucis. El de la hidria de Cambre tampoco es el único caso de tradiciones templarias relacionadas con hidrias o con ciertos recipientes más o menos mágicos capaces de transformar agua en vino y viceversa, vino en agua. Así, respectivamente, la leyenda de la copa de Nuestra Señora del Temple en Maderuelo o la de Caravaca de la Cruz, ambas relacionadas también con los templarios. Que la supuesta reliquia proceda de los controvertidos monjes caballeros acaso pudiera tener que ver con cierta antigua tradición heterodoxa según la cual la famosa boda descrita en los Evangelios pudiera en verdad haber sido la del propio Jesús con María, la hermana de Lázaro o la Magdalena, lo que explicaría su iniciativa durante el banquete, asaz atrevida si sólo asistiera como un invitado y no fuera uno de los contrayentes o responsables de la organización del mismo.

Como el lector recordará dentro del ciclo del grial existen relaciones de asociación entre el caldero mágico, la hidria, que como el propio grial representaría simbólicamente el “mundo de la cosa en sí”, la caída del rey pescador y la Orden del Temple.

En su tesis de licenciatura sobre la arquitectura y escultura de la iglesia de Cambre Margarita Vila da Vila realiza un detallado estudio estético de nuestra hidria. La autora considera que la hidria no es un elemento relacionado con nuestra propia tradición. Concluye que probablemente sea hierosolimitana pero de una época muy posterior a la evangélica.

Pero prosigamos con nuestra visita al templo para comentar más cuestiones raras o heterodoxas que no suelen encontrarse en otros textos que parecen olvidar que un templo es una especie de artefacto espiritual capaz de elevar nuestro plano vibratorio y de conciencia.

Una importante curiosidad iconográfica es la pareja de figuras demoníacas existentes en las mochetas de la puerta meridional, hoy reconstruida, que en su momento sería de comunicación del templo con el antiguo claustro.  Parecen devorar o quizás aplastar a sus víctimas, en todo caso ambas poseen carácter intimidatorio. Y es más notable y elaborada la situada en la jamba occidental que en la oriental. Se asemejan a ciertas miniaturas medievales como la initium o capital inicial de la letra T del folio 163 del libro IV del Códice Calixtino, conocido luego como Historia Turpini. También recuerdan más vagamente la iconografía moderna habitual que suele ilustrar La Metamorfosis de Kafka.

Su simbolismo probablemente se encuentre relacionado con el llamado guardián del umbral. Un asunto que merece un comentario aparte.

En efecto, dentro de la Tradición esotérica universal, en su proceso evolutivo hacia la iluminación o desenvolvimiento espiritual, el buscador entra en una región llamada Amenti por los egipcios, Hades por los griegos, Kamaloca por los hindúes védicos, Purgatorio por los cristianos o plano astral por los esoteristas occidentales.  Una región donde se ven las formas siniestras de los elementales que parecen disuadir al buscador de proseguir su viaje espiritual. En todo caso, el umbral sería el punto de paso o transición entre el espacio profano y el sagrado. Un punto que da lugar a ciertas complicaciones aparentes o reales para ser traspasado hacia la plenitud espiritual que simboliza el espacio sagrado del interior del templo y en el que determinadas almas no evolucionadas pueden ser retenidas. Probablemente es a este mismo fenómeno al que se refiere también el llamado Libro tibetano de los Muertos o Bardo Thodol, en el que se ofrecen una serie de instrucciones al alma del moribundo para no ser atrapada en ese círculo de espanto y proseguir su desenvolvimiento espiritual, en este caso, post mortem.

La entrada al templo simboliza el acceso a un espacio y tiempo sagrados diferentes de los profanos. A cada plano vibratorio, a cada mundo, corresponde un diferente estado de conciencia y se accede desde diferentes vías. Tal acceso del yo a los planos de lo sagrado se opera en un punto, de modo que tal paso del umbral puede ser consciente o inconsciente. Para vivir en esos planos superiores es preciso disponer de los cuerpos o vehículos adecuados a tales vibraciones respectivas. Existen varias formas. Una de ellas es la invocación a determinadas deidades de protección. En este caso el buscador se intentaría colocar bajo la protección de entidades tales como los antiguos genios protectores, los santos y ángeles del Cristianismo o los bodisattwas del Budismo mahayánico. Una de estas variantes las constituirían los guardianes del umbral que operan en el plano astral inferior, un círculo de sufrimiento, pasiones y espanto. En la iconografía budista se asocian a los guerreros de aspecto terrorífico que protegen a los budas o deidades situadas en lo sagrado. Aquí en Cambre las formas son repugnantes pero su superación, dominando el miedo infundido que simbolizan, abre paso al templo desde el Sur. Sea como fuera, constituyen un aviso de la comprensión de la muerte como un paso a otra forma de existencia en un mundo dimensional diferente.

En la parte superior de la arquivolta de la fachada de Poniente se encuentra un personaje barbudo tocado con un raro gorro, situado entre dos leones y con un libro abierto. Esta representación es relativamente frecuente en capiteles y canecillos románicos. Pero ya no lo es tanto que aparezca con las piernas cruzadas, haciendo bocina con ambas manos, con un libro abierto y con la cabeza cubierta por una especie de gorro frigio o quizás bonete judío. Podría tratarse de Daniel, como en el caso de El Pórtico de la Gloria compostelano que también aparece con la pierna derecha en escorzo y los píes cruzados según una conocida posición iniciática. Sin olvidar que en el propio parteluz la figura sedente del maestro Santiago tiene un báculo que se asemeja a un mallete y también se encuentra entre sendos leones amansados. Sin embargo, tanto Daniel como Santiago presentan filacterias en lugar de libros. También recuerda el de cierto capitel situado junto a la jamba septentrional de la Puerta de Poniente de la más cercana iglesia de Santiago situada en la ciudad vieja de La Coruña.

Dentro de los dos principales significados de un símbolo tan polisémico como es el del león en la escultura románica: Activo como devorador o guerrero y pasivo como fiera dominada, los leones gallegos son amansados por el personaje cuya maestría sobre su propio yo se quiere resaltar. Pero no hay que olvidar que determinadas representaciones medievales son de carácter polisémico y a veces trasmiten mensajes ocultos dentro de otros más conocidos u ortodoxos. Así, la de Cambre probablemente tiene un significado heterodoxo: podría representar la figura de un mago, un alquimista espiritual dominando la naturaleza con el mutus liber en las manos y sus propias pasiones, ambos leones, domeñadas por el conocimiento y la voluntad.  En todo caso, el artista constructor le da una importancia relevante al situarlo donde lo hace.

¿Tiene alguna relación simbólica con las dos figuras demoníacas de los machetes de la otra puerta, o con la del rostro entre las fauces del capitel citado? Es posible. En la ya citada cercana iglesia de Santiago en La Coruña existe una figura semejante en idéntica posición, ubicada bajo una cruz templaria. Pero en este segundo ejemplo el personaje parece realizar un signo de horror semejante al que podemos contemplar en algunos cuadros de El Giotto o de los caballeros de El Entierro del Señor de Orgaz. ¿Qué sentido puede tener? La ubicación en la puerta de Poniente, la del ocaso del Logos representado por el sol, también conocida como del Perdón, podría indicarnos una advertencia sobre la muerte, al menos la espiritual.

También un capitel del interior de la iglesia visigótica del siglo VII de San Pedro de la Nave en Zamora muestra otra figura parecida de Daniel con los brazos abiertos entre dos leones. Y en la iglesia románica de Villanueva de la Torre (Palencia) o en la más próxima de Nuestra Señora de Lugás en Villaviciosa (Asturias). En el caso ya comentado de la iglesia de la capital coruñesa existe un capitel con la imagen clásica de Daniel pero no con dos sino con cuatro leones situados a su izquierda. Un número de rara frecuencia en arte románico que existe también en otro capitel de la iglesia palentina de Resoba, si bien en actitud orante sin sombrero ni libro abierto.

Pero, ¿por qué habría de haber dos Danieles casi juntos en la iglesia coruñesa de Santiago?

Otro sugestivo capitel de la Portada del Perdón es el de san Miguel o la pesada del alma. Se trata de un motivo iconográfico románico muy tradicional cuya representación gallega más clara e interesante se halla en la portada del convento situado en la recoleta plaza de las Bárbaras también en la ciudad vieja coruñesa. Su origen como el de buena parte de la iconografía tradicional cristiana se encuentra en Egipto, en las antiguas representaciones de Osiris y del Libro egipcio de los Muertos.

Pero probablemente estas representaciones nos advertirían del límite de lo sagrado. De otro plano de vibración cósmica del que corresponde a los profanos que están presos siempre en un plano de realidad ilusoria o virtual. Lo que se ha venido en llamar modernamente “la Matrix”. Un aviso de la entrada a otro plano de conocimiento y del logro alquímico, de la consecución de la Gran Obra.

Para Jung (Psicología y Alquimia) la alquimia tiene un componente de desarrollo espiritual, de proceso de individuación, de superación del Inconsciente, y la misión más importante de la Cultura (Psicología y Religión) consistiría en, de modo parecido a la mayéutica socrática, hacer patente en el consciente humano el arquetipo de Dios o de lo sagrado, de esa parte numinosa del ser que yace en nuestro inconsciente individual y colectivo. Jung entiende también que no habrá ocurrido nada esencial mientras que lo religioso continúe siendo una creencia en una forma exterior o código teológico de carácter externo. Es decir, mientras no se convierta en una experiencia del alma. Más allá de cualquier confesión religiosa determinada, el mysterium mágnum no existe solo en sí mismo sino que se funda en el alma humana.

Santa María de Cambre es una pequeña joya del patrimonio arquitectónico español.  Además del goce estético, el viajero puede tener aquí otra ocasión para reflexionar sobre la condición humana y disfrutar de las posibilidades que ofrece este templo gallego, todo un artefacto mágico y simbólico de desarrollo espiritual.

 

 

 

Onomástica

La vida del santo de mi nombre, el fundador de los Redentoristas San Alfonso María de Ligorio, cuya festividad se celebra hoy el día uno de agosto, nos muestra aspectos de gran interés a los estudiosos de los fenómenos metapsíquicos.

Como es conocido, e influyó en su posterior canonización, el “milagro” más famoso de San Alfonso María de Ligorio fue un desdoblamiento astral de que le permitió asistir a la muerte del Papa Clemente XIV en Roma mientras permanecía en Nápoles.

¿Qué fenómeno es el que se trasmite con el “milagro” de San Alfonso María de Ligorio? Lo que se expresa es un fenómeno metapsíquico: la experiencia de la percepción del plano astral por personas en estado de hipersensibilidad que puede hacerse más general mediante una persona dotada de facultades mediúmnicas o especiales. Esta percepción astral se asocia a la muerte. Cosa que enunciada así, tan de sopetón, puede mover a incredulidad sino sonrisa suficiente del lector más racionalista, que no investigador ecuánime racional. Pero este tipo de fenómenos han sido estudiados por muchos científicos de talla internacional, que en un principio trataban de demostrar que se trataba de fraudes o supercherías, hasta darse cuenta que dicha hipótesis del fraude bien pudiera explicar algunos, o muchos, casos pero no todos. Así, por ejemplo, entre otros, Sir William Crookes, descubridor del elemento químico talio, el naturalista Russell Wallace, Geley, el reverendo Stainton Moses, el astrónomo Flammarion, el alienista Lombroso, Oliver Lodge o el Profesor Richet, catedrático y Premio Nobel de Medicina de 1913. Este notable y valiente profesor de Fisiología en la Sorbona dedicó gran parte de su vida a la investigación de estos fenómenos extraños que el bautizó con el nombre de metapsíquicos. Sin embargo, el término Metapsíquica que voy a seguir utilizando comenzó a ser sustituido desde el congreso de Utrech en 1953 por el más conocido hoy de Parapsicología, empleado en Alemania.  Se pretendía desligarlo etimológica y simbólicamente de la metafísica para mejor resaltar lo empírico o fenomenal.

El doctor Richet define la Metapsíquica como la ciencia que tiene por objeto los fenómenos mecánicos y psíquicos debidos a fuerzas que parecen inteligentes o a potencias desconocidas latentes en la inteligencia humana. También asegura que está establecido, es decir no es una simple hipótesis sino un hecho, que: “existen vibraciones o fuerzas en el Universo que conmueven nuestra sensibilidad y determinan ciertos conocimientos de la realidad que nuestros sentidos normales no han podido dar”. Carlos Richet descubrió, gracias a sus propias experiencias durante décadas como profesor e investigador, al menos cuatro importantes fenómenos: Criptestesia. Telequinesia. Ectoplasmia. Premonición.

Estas definiciones están recogidas de su Tratado de Metapsíquica de 1922, versión española de Editorial Araluce, prologada por el Doctor Ferrán, que constituye uno de los más importantes tratados científicos sobre este tema.

La Antigüedad ya tenía noticias de la existencia en el hombre de muchos principios y cuerpos diferentes. Tal era la creencia de los zoroastrinos, la de los egipcios y la de los griegos. También parece encontrarse en la iconología sumeria con sus conocidas e inquietantes figuras aladas. Y desde luego en la Iglesia Católica primitiva, sin olvidar el priscilianismo, aquí en Galicia.

Un moderno gran investigador de estos fenómenos, Sir Arthur Conan Doyle,  autor de la famosa saga del investigador Sherlock Holmes, médico, estudioso del mundo del esoterismo, achaca a la ignorante beatería hipócrita dominante ciertos ataques de un clero cristiano que sacrifica el Conocimiento al Poder ya que “es sorprendente que al leer los primitivos escritos de los Padres de la Iglesia, hallemos que éstos poseían ya completamente el conocimiento psíquico y de las ciencias psíquicas. Los cristianos primitivos vivían en íntimo y familiar contacto con los seres invisibles, y su fe absoluta y constante se fundaba en el conocimiento positivo y personal que adquirían con dicho contacto”.

Sin embargo, la Iglesia Católica cuenta infinidad de casos parecidos, además del de San Alfonso María de Ligorio. Así, por ejemplo, entre ellos:

San Agustín en La ciudad de Dios habla de un caso de desdoblamiento en forma animal el del padre de Prestantius. Este había comido un alimento envenenado y quedó como dormido varios días sin que fuera posible despertarle. Cuando despertó al cabo de varios días relató lo que creía haber soñado. Se había transformado en caballo y había estado llevando provisiones a unos soldados a Rhetia, dando detalles que se pudieron comprobar.  San Agustín trata de explicar el hecho: no creo que sean demonios. “Más bien creería que en este hombre el elemento de la imaginación que se transforma en fantasmas, tomaba el aspecto de las cosas exteriores, bajo la acción del pensamiento o de los sueños, y aunque incorpóreo revistiendo con prontitud maravillosa la imagen de los cuerpos, creería digo que este elemento, cuando los sentidos permanecen amodorrados o cerrados puede de manera que no se explica, presentarse a los sentidos de otro con forma corporal. Así mientras su cuerpo yace en cualquier parte, viviendo aún, pero con los sentidos encadenados más fuertemente que durante el sueño, el fantasma de su imaginación, incorporado, por decirlo así a los rasgos de cualquier animal, aparece ante los sentidos de otras personas, y el mismo se ve, como se ve en los sueños, llevando fardos bajo aquella forma…” (Lib, 18, c23)

El papa San Clemente celebraba misa en Roma cuando de pronto pareció que se durmió con profundo sueño, que duró tres horas. Cuando despertó dijo al pueblo que por orden de San Pedro había ido a Pisa a consagrar un templo. Todos los fieles le habían visto en Pisa durante el oficio que se había celebrado el mismo día y a la misma hora en que dormía en Roma.

En 1571, San Francisco Javier se hallaba en un navío que iba del Japón a China y que fue sorprendido por una tempestad terrible. Quince hombres que habían bajado a una chalupa fueron arrebatados y desaparecieron. Cuando el temporal amainó, la tripulación se preocupó por el bote, pero San Francisco Javier que estaba en oración les dijo que no se preocuparan, puesto que aparecerían pasados tres días. Efectivamente, así fue. Rescatados los desaparecidos, indicaron que no habían tenido miedo porque el santo había estado todo el tiempo con ellos, guiando la pequeña embarcación. La tripulación del navío también aseguraba que éste no había abandonado la nave en ningún momento.

Para explicar estos extraños fenómenos más allá del recurso al milagro se barajan por la Iglesia Católica dos hipótesis:

Los partidarios de la bicorporeidad real o desdoblamiento, que admiten que el alma se puede separar del cuerpo, alejarse de él y aparecer lejos, tomando la materia del medio ambiente para constituirse un cuerpo que es exactamente el doble del que permanece inanimado.

Los partidarios de la representación, la mayoría, que creen que el alma no abandona jamás el cuerpo sino en la muerte, y que es un ángel el que toma las apariencias del cuerpo para ejecutar por sí mismo los actos que se atribuyen a la fantasma. También puede darse el caso que el individuo se traslade en cuerpo y alma, y entonces es el ángel quien toma su lugar como durmiente.

El primer caso coincidiría con las ancestrales técnicas y prácticas chamánicas de desdoblamiento inducido, en este caso de los chamanes, de carácter voluntario. De modo semejante el místico extático sumido en el sueño del éxtasis permanece inerte con apariencia de muerte, mientras que en otra parte aparece vivo y ocupándose del cumplimiento de su misión. El alma tendría la facultad de separarse del cuerpo mientras el éxtasis durase. Tal vez los místicos alcanzan la visión de este otro plano dimensional cuando hablan de ser trasportados al tercer cielo (San Pablo) o a la séptima morada (Santa Teresa) por citar algunos famosos dentro del ámbito del Cristianismo auque el fenómeno de la Mística sea universal. La antes citada Santa Teresa de Ávila estuvo a punto de ser enterrada viva en cierta ocasión durante un éxtasis experimentado durante su juventud en el que parecía muerta. ¿Por qué no muere, si no está el alma? Porque no se habría separado totalmente del cuerpo permaneciendo unido a él de forma sutil. Para algunos autores cristianos hay que distinguir entre alma y espíritu. Se llama espíritu cuando tiene conciencia de su elevación y de las maravillas que Dios ha obrado en ella, cuando se purifica, se separa de la tierra para vivir hacia Dios. Se llama alma cuando se une a su cuerpo para animarle para conservar en él su vida vegetativa y animal.

La Tradición enseña características de la constitución del hombre que explicarían los fenómenos de bilocación o desdoblamiento astral. ¿Cómo está constituido el hombre? Evidentemente del cuerpo material o bioquímico. Pero ¿existen más cuerpos? Las religiones establecen que existe también un alma o espíritu.

Las escuelas y concepciones esotéricas sostienen la existencia de una especie de intermediario entre uno y otro que está en comunicación con ambos. Tal sería el Ferner de Zoroastro, el Zelén de Ruach de los cabalistas, el nefest de la Biblia, el arqueo de Paracelso, el periespíritu de los espiritistas, el cuerpo astral de teósofos y alquimistas…

Ahora bien, este elemento intermediario también puede dividirse a su vez según las diferentes escuelas esotéricas. Suelen dividir esta tipología ternaria a su vez en otras tres de las que sus límites contiguos se solaparían dando lugar a una constitución septenaria del hombre. La doctrina de la multiplicidad de cuerpos, vehículo cada uno de un alma ya era defendida por Prisciliano y en general por la Gnosis. Dentro de esta visión antropológica las almas irían descendiendo cada una en su plano hasta cada vez mayor grado de materialización.  Tras la muerte, el proceso sería contrario, si bien afectado por la metempsicosis. Por ello los priscilianistas negaban la resurrección de los cuerpos como defiende el Cristianismo oficial. Según Murguía el priscilianismo arraigó en Galicia gracias a la tradición panteísta celta, cosa que objeta Menéndez Pelayo en el sentido de que el segundo era materialista y el primero de orden idealista pues la materia era obra defectuosa de un demiurgo malo.

Ahorro al amigo lector la  farragosa enumeración de los distintos términos con los que cada escuela los designa porque nos importan más los fenómenos que sus teologías. Pero, a efectos descriptivos para la mejor comprensión del fenómeno, adoptó aquí la siguiente clasificación según el nivel de materialización y supervivencia de cada cuerpo que resulta vehículo de manifestación en su plano correspondiente del superior: Cuerpo físico. Doble etéreo. Cuerpo astral. Cuerpo mental. Cuerpo causal.  Cuerpos espirituales superiores o de alta vibración, inaccesibles a la investigación empírica. Según la terminología de los teósofos el espíritu sería el cuerpo mental y el alma el cuerpo astral. El cuerpo glorioso llamado así por San Pablo sería la combinación de cuerpo astral y cuerpo mental.

El doble etérico se disuelve pocos días después de la muerte del cuerpo físico. Por eso no se deberían incinerar los cadáveres hasta al menos pasados tres días desde el fallecimiento. El cuerpo astral, que posee forma humana, se mantiene en su plano durante mucho más tiempo. El cuerpo mental es una especie de aura especialmente brillante en la cabeza.  El Dr. Baraduc afirma haberlo fotografiado en forma de bola luminosa. El cuerpo causal no parece poseer forma definida ni se ha podido fotografiar. Sería la frontera de las manifestaciones perceptibles por el presente conocimiento humano.

Fuere como fuere, desde luego en la biografía de San Alfonso María de Ligorio hay cuestiones de gran interés para el que quiera estudiarlas libre de prejuicios.

 

 

El Mitreo de Mérida

He tenido el honor de que el texto que sigue a continuación haya sido publicado como dossier en el número 17 de la revista del Ateneo de Cáceres que acaba de salir al público. Lo reproduzco aquí para aquellos posibles lectores interesados que no tengan acceso directo a la dignísima revista del Ateneo de Cáceres.

Mi agradecimiento a esta importante y veterana Institución cultural extremeña por su generosa hospitalidad.

  

Desde hace solo unos pocos años abiertos al público, los restos arqueológicos conocidos oficialmente como la Casa de Mitreo constituyen uno de las antigüedades más importantes y evocadoras de Emerita Augusta, la gran ciudad romana capital de la provincia de Lusitania.

En realidad, pese a haberle sido adjudicado un nombre algo equívoco y que mueve a la confusión,  nos hallamos casi con toda certeza ante los restos de un bastante bien conservado templo mitraico, en los que se puede inducir la relación entre continente y contenido, entre arquitectura sagrada y liturgia. El mitreo es un subterráneo artificial en forma de gruta de reducidas dimensiones utilizado como santuario o templo en el mitraísmo. Es famoso el hallado en 1934 en la iglesia de Santa Prisca de Roma.

Aquí en España se muestra otro junto a la muralla romana y la actual catedral lucense. Cabe la posibilidad de que el extraordinario santuario hoy conocido como Santa Eulalia de Bóveda también situado cerca de Lugo, que tantas interpretaciones diferentes ha originado, se correspondiese con la parte inferior o mitreo de un templo romano. Se sabe que la parte superior de este antiguo templo romano fue destruida y se ubicó una iglesia cristiana en su lugar.

Pero, volviendo al área monumental de Mérida, en efecto, existe un mitreo claramente dispuesto y diferenciado en dichas antigüedades arqueológicas emeritenses. Un mitreo que desde luego no debiera ser confundido con lo que las pintorescas descripciones oficiales llaman “las habitaciones subterráneas” e “interpretan” como ¡¡¡“dormitorios de verano”!!!

Tan notable confusión pudiera ser interesada. Sin embargo, parece ser que Mitra y el mitraísmo significan poco hoy, incluso para el público culto español conocedor de las diferentes religiones establecidas actuales. No en vano a lo largo de los siglos la religión dominante en España ha tratado de borrar las huellas de las tradiciones religiosas precedentes en las que se ha inspirado sino basado, o incluso a veces asimilado como propias. Y el culto mitraico no sólo es una de esas tradiciones, sino, acaso junto con los restos del pitagorismo recogidos por Platón en su obra filosófica, los misterios eleusinos y dionisiacos, la de mayor influencia en la formación del Cristianismo original o primitivo por parte de Saulo de Tarso, más conocido como San Pablo.

 

Mitraismo y Cristianismo

De acuerdo con cierta historiografía moderna, Saulo habría sido un hombre cultivado, nacido en Tarso una ciudad de Asia Menor. Un judío cosmopolita que ni conoció ni fue discípulo del Maestro Jesús protagonista de tan hermosas, iluminadoras y poéticas peripecias  descritas en los evangelios pero cuya existencia histórica real no está totalmente probada. Según tales interpretaciones vigentes desde el siglo XIX, el Maestro Jesús sería otro de los héroes o divinidades solares cuyas biografías míticas resultan semejantes en lo que se refiere a los datos astronómicos. Para muchos investigadores a partir de la escuela racionalista de David Strauss que buscaba la realidad del Jesús histórico, Saulo sería el verdadero fundador del Cristianismo, ya que habría abierto una inicial variante del judaísmo acaso ligada de modo más o menos estrecho con los nacionalistas zelotes al universo espiritual, intelectual, político y social más amplio de los gentiles. Un movimiento que tras la toma del poder político del antiguo Imperio romano durante la etapa del emperador Constantino y aprovechando su gran aparato de Estado, se transformaría en la poderosa religión hoy conocida. Para tan decisivo cambio sincrético y estratégico, Saulo habría asimilado diferentes tradiciones iniciáticas, esotéricas o mistéricas de la Antigüedad reconvirtiéndolas e introduciéndolas en el nuevo culto que se habría originado en Palestina con planteamientos más localistas o restringidos al judaísmo y en todo caso, diferentes.

No obstante, algunos autores contemporáneos llevan el asunto de la creación del Cristianismo incluso aún más allá y tratan de demostrar que los textos neotestamentarios en realidad carecerían de la antigüedad que se les atribuye. Constituirían una obra apócrifa de Lactancio y Eusebio de Cesárea, compuesta durante varios años a instancias del parricida emperador Constantino y dirigida a establecer una religión monoteísta que fortaleciese al Imperio Romano y en especial, la propia autoridad imperial personal. Para ello habrían empleado diversos materiales, mitos y tradiciones anteriores a las que habrían dado un discurso o forma de cierta coherencia. Entre ellas las tradiciones hebreas del Antiguo Testamento y los Misterios, en especial en lo que se refiere al culto solar. La figura fundamental de la nueva religión se identificaría con la de otros héroes o divinidades solares, desde los Vedas a los Misterios.

Sea San Pablo el verdadero fundador del Cristianismo o bien con posterioridad, Lactancio y Eusebio de Cesárea, el caso es que ya en el siglo II el filósofo Celso se refiere entre horrorizado y despectivo a los cristianos a los que considera una horda, fanática oriental opuesta a la concepción aristocrática de la Vida y de la Cultura, una forma de lumpen ignorante y subversivo que pretendía igualar a todos por abajo sin diferenciar sus méritos o virtudes, dispuesta a socavar la Tradición, que podía poner en riesgo las instituciones romanas. Es posible que tales gentes fueran distintas a las que en un grupo más reducido, ligado a los Misterios, celebraban sus reuniones en catacumbas o incluso instalaciones subterráneas mitraicas. Probablemente adaptando a su propio plan los símbolos de Mitra, tan queridos a los romanos, en especial a sus legiones.

Pero sean quienes fueran esos cristianos a los que el filósofo Celso se refiere, el caso es que no existe arquitectura cristiana hasta el siglo IV, ni iconología cristiana hasta el siglo III. Una iconología inequívoca, que vaya abandonando de forma clara el estrecho parentesco semiótico con otras tradiciones gráficas paganas o hebreas veterotestamentarias tampoco se encuentra hasta ya el siglo IV.

Un aspecto curioso de esta iconología que parece querer ir disimulando la identificación del cordero (agnus) con el agni o fuego védico lo constituye la notable evolución de su imagen a partir del siglo IV.  Al principio se sustituye el inicial cordero nimbado con el sol y portador de la cruz por otra figura con cabeza humana.  Luego aparece solo la cabeza nimbada. Luego se puso la cabeza humana en la intersección de dos brazos de la cruz. Tras el concilio de Constantinopla a finales del siglo VII se ordena representar el cuerpo entero de Jesús sobre la cruz. No sin ciertas reticencias, como muestra la imagen del cordero portador de la cruz en la cripta de la iglesia de Sos en Zaragoza. A partir del siglo XIII la figura dramática del Cristo clavado y sufriente en la cruz, semejante a otras anteriores de Prometeo o Baal, se adopta con carácter general.

En algunas imágenes se muestra la forma de mandalas al estilo oriental, con la figura espiritual principal en el centro geométrico de la composición. Es frecuente la figura del Buen Pastor y del cordero que suele asociarse a la del alma del cristiano. También aparecen personajes psicopompos acompañando el alma del difunto. Ambas están influidas por el culto del fuego, agnus, agni o por los misterios de Eleusis (Demeter / Proserpina) o de Orfeo (Orfeo / Euridice).

La imagen del Sol y del fuego, asimilada por el Cristianismo a Cristo y al cordero, procede de los Vedas. La antigua Trinidad védica del Sol (Savistri) el Padre celestial; del fuego (Agni), hijo y encarnación del sol, y del Espíritu (Vayu), el soplo, ha sido adoptada también como dogma fundamental por el Cristianismo. El ritual o ceremonial católico de resurrección del fuego oficiado el Sábado santo presenta reminiscencias de ritos védicos.

También cabe asimilar a las antiguas ceremonias védicas de reparto del cuerpo místico de Agni la propia comunión cristiana.

Son importantes también las relaciones entre los Vedas y el Mitraísmo persa como luego veremos.

 

Mitra y el mitraismo

Pero sea como sea nuestra opinión sobre este asunto, conviene repasar brevemente qué fue el mitraismo para apreciar mejor las similitudes que el posterior culto cristiano tendría con dicha tradición religiosa e iniciática precedente.

Decía el conde de Canilleros que Extremadura era “la tierra donde nacían los dioses”. Pero había otros héroes dioses, “enviados” para el progreso o desarrollo espiritual de la Humanidad, muy anteriores a los de la Conquista a los que se refería don Miguel.

Así, Mitra es hijo de Ahura Mazda u Ormuz, el Principio del Bien zoroastrino. Nace simbólicamente en el templo mitraico de Mérida, y como el sol o el Maestro del Cristianismo el 25 de diciembre, cuando el sol, tras el solsticio invernal, comienza a elevarse sobre el horizonte. Nace dentro de una montaña lapis o piedra sagrada lo que tiene su correspondencia con una de las versiones de naturaleza del grial, la que le identifica con una piedra sagrada caída del cielo. Suele acompañarse su figura con pastores. Mitra representa al Sol. Lleva un gorro frigio inclinado hacia adelante sobre su cabeza de simbolismo semejante al del ureaus de los faraones egipcios. Es decir, el símbolo de la diosa egipcia Uadyet o energía kundalini elevada desde la base de la columna vertebral hasta la frente, hasta los chacras superiores. Lo que significa la realización espiritual y la renovación o desmaterialización del cuerpo astral o intermediario.

Tiene dos servidores portadores de antorchas, Cautes con el fuego hacia arriba. Cautopates con el fuego de la antorcha hacia abajo. Día y noche, se asocian al Tiempo, porque el héroe solar, dios o avatar, dentro del eterno retorno ha encarnado en el Tiempo, para desarrollar una serie de trabajos iniciáticos de carácter mítico y filantrópico. El Tiempo es origen de la Creación y del Mal tras su manipulación  por el demiurgo, (Ahrimán) que en el culto mitraico se asocia al toro que se ha de combatir después de ser robado, como en otros mitos iniciáticos, y llevado a una caverna, donde vencido el demiurgo en forma de toro nace el principio espiritual. También nacen en una caverna, por ejemplo, Zeus, Hércules, El Quijote iniciado o el propio Maestro Jesús.

Cautes y Cautopates muy probablemente sean la adaptación mitraica de los Asvines védicos, que simbolizan a Venus, en forma de Estrella de la Mañana o Estrella de la Tarde, pero que acompañan al sol en su movimiento aparente desde la Tierra y han venido a este planeta para combatir al demiurgo enemigo de la Luz. Otras variantes suyas son la pareja mortal e inmortal formada por Castor y Pólux, que tendrían su trasunto en el Cristianismo con la pareja Santiago San Millán famosos protectores de la caballería cristiana.

Mitra tendría un aspecto masculino y otro femenino. Por una parte es el Señor del Sol, de otra, representa a la Naturaleza receptiva y terrestre que fructifica cuando la baña la luz solar. Mitra tiene un componente de Logos o inteligencia mediadora entre Ormuz y Ahrimán que se disputan el alma humana. Desde el punto de vista esotérico, atendiendo a la naturaleza triple del Hombre, Mitra representaría el cuerpo fluido, el astral, el Ka, el periespíritu o el “alma” de la tradición esotérica. Es decir, no la dualidad de cuerpo y alma de las religiones exotéricas, sino el intermediario entre el Espíritu y el cuerpo material o bioquímico. Cuerpo astral que ha de ser regenerado mediante la iniciación para lograr un mejor acceso al mundo espiritual.

Existe un Mitra relacionado con los Vedas como hemos indicado brevemente. Pero el culto mitraico influyente en Occidente fue fundado por los sacerdotes magos zoroastriano antes que el cristiano y extendido luego como ya hemos indicado por los militares romanos a lo largo del Imperio.

Mitra realiza una serie de trabajos simbólicos que son recreados en las iniciaciones o misas mitraicas. Así, como ya hemos visto, dentro de la caverna o templo mata al toro, cuya sangre se hace caer sobre los recipendiarios situados en una estancia o cavidad inferior. Da de comer y beber a sus fieles o adeptos su carne y su sangre en una especie de comunión, simbólicamente similar por otra parte a la del kykeon de los misterios eleusinos, ambas muy anteriores a las instauradas más tarde por el sacramento cristiano.

El culto de Mitra es otro ejemplo del propio de sociedades secretas antiguas cuyas leyendas son representaciones del sol y de sus trabajos. El iniciado mitraico se hacía Uno con Mitra, imitaba y formaba parte de la Divinidad, de modo semejante al cristiano que desea imitar y unirse a Cristo.

Los perros que acompañan a Mitra significan la lealtad, la confianza, la sinceridad. En cambio, la serpiente se identifica comúnmente con Ahrimán.

El asunto tiene una grandiosa representación cósmica o astronómica. Orión caza al toro, la constelación de Tauro, (constelación Taurus, cuya estrella más brillante es Aldebarán) acompañado por los dos canes (constelaciones Canis major, estrella alfa Sirio, y Canis minar) y se opone en el teatro cósmico a la constelación de Serpens (o, según otros, a la de Scorpius) situadas en el lado opuesto de la esfera celeste. Los templos mitraicos, también el de Mérida, poseen representaciones de fuerzas cosmológicas y zodiacales.

 

Los misterios mitraicos

Una vez repasadas las nociones elementales sobre lo qué fue el mitraísmo se pueden apreciar mejor las similitudes que el posterior culto cristiano tendría con dicha tradición religiosa e iniciática precedente.

Si los misterios de Eleusis tuvieron gran influencia en la Cultura griega e incluso en el helenismo tardío, el mitraísmo fue una de las tradiciones religiosas e iniciáticas más importantes en la Antigüedad, especialmente en Roma. Dominante en el ejército, fue extendida a lo largo de todo el Imperio por las legiones romanas. Muchos de los oficiales romanos, incluso emperadores, se hicieron iniciar en el culto de Mitra.

Los Misterios constituyeron una de las Instituciones espirituales más notables de la Antigüedad clásica. Trabajaban en paralelo, pero con autonomía de las religiones oficiales que, dirigidas a un público general de gentes con menores inquietudes espirituales o de menor capacitación intelectual, explicaban mitos religiosos o literarios con carácter exotérico. Por el contrario, dirigidos a un grupo minoritario, más selecto, de pensadores, filósofos, artistas, gentes de mayor capacitación intelectual o moral, los Misterios mostraban de modo más o menos experimental las realidades espirituales, esotéricas, inefables o difícilmente comunicables de otra forma. De algún modo, experiencia en vez de creencia. De carácter aristocrático, como comunidades reservadas, muchas de las grandes personalidades de la Antigüedad fueron iniciadas en unos u otros Misterios.

Los Misterios variaban en cuanto a contenidos míticos pero en cuanto a método coincidían en tratar de establecer de modo experimental y no meramente dogmático la existencia del alma así como otras realidades espirituales diferentes del espacio tridimensional y del sentido común del Tiempo. Pretendían ayudar al hombre a despertar sus poderes espirituales, que dormían en su alma presa en la cárcel del mundo material y de las pasiones.

Generalmente eran una especie de psicodramas u obras dramáticas sagradas que se representaban de modo reservado para los admitidos a la iniciación y durante ciertos momentos del año, comúnmente equinoccios o solsticios.

Sin embargo, de modo semejante al soma de los Vedas, parece ser que en los más importantes además de la representación dramática de las peripecias de algún dios o héroe solar, también se realizaba una especie de comunión con alguna sustancia de carácter enteogénico. En Eleusis, uno de los Misterios más importantes que perduró durante casi veinte siglos, se cree que el brebaje sagrado Kykeon incluía cebada contaminada con cornezuelo del centeno o de otras gramíneas. Su componente era similar desde el punto de vista bioquímico al moderno LSD. En los dionisiacos, el brebaje llevaba uva fermentada junto con otras sustancias psicogénicas. Se inducía así una experiencia espiritual de extraordinaria influencia en la vida posterior de los iniciados que la experimentaban. Estas ceremonias y sus preparaciones serían antecedentes de la comunión mitraica y luego cristiana, esta última de carácter simbólico, sin propiedades enteogénicas.

En los Misterios cabe resumir que se dramatizaban dos clases fundamentales de enseñanzas, más o menos combinadas según los casos:

Los mitos de regeneración o floración y fructificación vegetal propios de las sociedades agrarias, ligados a un héroe solar que padece la muerte causada por el Mal y el desmembramiento, cuyo cuerpo luego suele ser dado a los fieles como alimento espiritual (Osiris, Tammuz, Atis, Adonis, Mitra, Orfeo, Dionisos, Balder,… el Maestro Jesús). Se trata de la escenificación del mito del dios que muere. Por medio de ceremonias o rituales iniciáticos que simbolizaban la purificación y la regeneración, el dios resucitaba y se convertía en salvador. Así, identificado con su propia entidad divina oculta el hombre realizado ha conseguido superar su naturaleza inferior, dominar sus pasiones o apetitos para manifestar la versión más elevada de sí mismo.

Los mitos relacionados con algún agente psicopompo que participaba en alguna aventura iniciática de rescate del alma o de un elemento simbólico espiritual o sagrado (Ishtar, Demeter, Orfeo, Jasón, Horus,… el Maestro Jesús).

El mitraismo participaría sobre todo del primer grupo.

La iniciación mitraica también constaba, como otras, de tres grados fundamentales, aunque el último desglosado.

Tras una preparación intelectual, emocional y moral del solicitante era iniciado en el primer grado. Al parecer, se le entregaba al neófito una corona en la punta de una espada. Seguramente asociados a la naturaleza espiritual del hombre y a la sabiduría.

También se le enseñaba que el esoterismo de Mitra dentro de su naturaleza triple como hombre era el de su propia alma o principio intermedio entre su Espíritu y su cuerpo.

En el segundo grado se le dotaba de una armadura para luchar en los subterráneos donde era enviado a luchar contra sus propias pasiones y “demonios” mentales. Parece que entonces adoptaba el nombre de Mile, soldado. Mile es el soldado al servicio voluntario de Mitra.

Durante una de estas ceremonias se sacrificaba un toro cuya sangre al parecer caía sobre el neófito emplazado en el mitreo o cripta subterránea.

Las representaciones iconológicas del mitraismo suelen mostrar a Mitra arrodillado sobre un toro yacente al que clava una espada en el cuello. El toro significa el demiurgo causante del Mal. Desde otra perspectiva, la degollación del toro significa que los rayos solares simbolizados por la espada liberan en el equinoccio vernal las esencias vitales de la tierra que al manar de la herida abierta por la divinidad solar, Mitra, fertilizan las semillas de los seres vivos. El sol, Mitra, al herir al animal fertiliza al mundo con su sangre, trasmutada en la suya desde lo alto, como si viniese de otro mundo, la parte superior del templo que ocupan los ya iniciados. Desde ese punto de vista, el culto de Mitra constituye otro mito de fructificación o regeneración propio de las sociedades agrarias.

En el grado más alto le daban una capa con el Zodiaco y otros símbolos astronómicos.

Tras las iniciaciones era proclamado miembro de Mitra, se le iniciaba en las enseñanzas secretas de la mística persa y recibía el nombre de león, dado que una de las representaciones esotéricas del propio Mitra era con cabeza de león y un par de alas. Algunos de estos elementos del culto mitraico como el saludo ritualístico en garra de león fueron adoptados por la Masonería Tradicional.

El Sumo sacerdote de la Orden Mitraica recibía el nombre de Padre Supremo. En el Cristianismo el del Papa tiene cierta semejanza, se suele llamar Padre Santo.

Los cristianos emplearon el culto mitraico como forma de introducirse entre el ejército romano para una posterior toma del poder. Las similitudes simbólicas iniciales permitirían tal labor. Una vez conseguido el poder el mitraismo fue perseguido, sus templos devastados, un ninguneo que les permitiera no dejar huellas de sus adaptaciones.

El templo mitraico

Se dispone en dos alturas para poder oficiar sus ceremonias litúrgicas o ritualísticas iniciáticas.  La parte más singular o característica es el mitreo o cripta. El mitreo es un subterráneo artificial en forma de gruta de reducidas dimensiones utilizado como santuario o templo en el mitraismo. Su papel en el ritual iniciático mitraico es fundamental. En el de Mérida aparece claramente diferenciado dentro del conjunto arquitectónico. El recipendiario de la iniciación era conducido allí, a la oscuridad subterránea a luchar contra las tinieblas, las pasiones degradantes, el propio miedo. En el espacio superior situado sobre el mitreo se sacrificaba al toro, cuya sangre caía sobre el iniciado.

En el templo mitraico suele haber alguna imagen o representación cosmológica. En el de Mérida se conserva parcialmente un importante mosaico.

 

 

 

 

 

Invitación

La visita a antiguas ciudades representativas de grandes civilizaciones periclitadas suele ofrecer una ocasión para la nostalgia. Para dejarse llevar por todo un mundo de evocadoras sugerencias. Para el conocedor siquiera superficialmente el mitraismo la visita a la llamada Casa de Mitreo en el área monumental de Mérida es especialmente sugestiva. No sólo puede disfrutar de su Belleza arquitectónica. Representa una memoria viva de la historia de las creencias y de las instituciones filosóficas, religiosas y esotéricas de la Antigüedad. Invita a pensar lo que podría haber sido la civilización europea si no se hubiera arrumbado de modo tan drástico y dramático todo ese universo griego y romano. También nos muestra otro ejemplo de la caducidad de las formas, muere la letra pero acaso sobreviven sus más valiosas enseñanzas esotéricas con otros ropajes. Uno de ellos es el Cristianismo esotérico.

Sin embargo, de las viejas sombras, de la nostalgia por el viejo mundo de Atenea cuya lechuza voló de su hombro en busca de otro sitio donde posarse, cabe rescatar algunos planteamientos que hoy perviven de otro modo. Así por ejemplo la Fiesta de los Toros.

 

 

APÉNDICE. Mitra y la fiesta de los toros

El templo mitraico de Mérida, así como muchas de las esculturas a él asociadas, se hallaron cerca de la actual plaza de toros de la moderna ciudad. No parece del todo casualidad sino acaso una especie de Justicia poética o verdadera memoria histórica. En efecto, muchos estudiosos consideran la Fiesta Nacional española heredera o consecuencia transformada del antiguo culto mitraico. La Fiesta también es un ritual de sacrificio de un toro, extraordinario animal, magnífica joya de nuestra zootecnia, pieza fundamental en el ecosistema de la dehesa, de tan preciosa biodiversidad. De algún modo es su símbolo y en lo que se refiere a cadena trófica y a biotopo, el toro bravo condensa en su propia carne la potencialidad de un ecosistema cuya existencia se vería amenazada si tan hermoso animal se extinguiera a consecuencia de la sectaria, despótica, e irresponsable prohibición de la Fiesta nacional.

El toro de lidia es símbolo vivo de la Naturaleza pero en un plano psicológico también de las pulsiones subconscientes del hombre y del héroe, contra las que éste ha de enfrentarse, luchar y tratar de vencer.

Una de ellas es el miedo. Cuando se dominan y encauzan las pasiones se puede construir algo superior, civilización. El control del miedo asociado al orden preciso de la lidia puede originar un arte fugaz con momentos de gran emoción y valor estético.

La espada es un símbolo polisémico. Uno de sus significados es el de la sabiduría para discernir, para separar lo cierto de lo incierto, lo bueno de lo malo. Otro es el de protección contra las agresiones del Mal. Muerto a espada como Mitra hace en acto sagrado, el toro que representa las fuerzas oscuras del inconsciente es transformado en instrumento de elevación, el hombre realizado ha conseguido superar su naturaleza inferior, dominar sus pasiones o apetitos para manifestar la versión más elevada de sí mismo. Una especie de superación mayéutica al ser llevadas las fuerzas y pasiones ocultas al mundo consciente, incluso para crear Belleza y repartirla.

Una tradición que aún se mantiene, si bien algo deformada, en algunos lugares de España. Durante las fiestas de San Juan, solsticio de verano, en la Soria de caballeros templarios y sanjuanistas de poetas como Bécquer o Machado, la fiesta ritual incluye que la carne de los toros muertos durante la lidia se reparte entre los asistentes en una especie de comunión recuerdo de la antigua ceremonia mitraica.

Don Alfonso X el Sabio reconocía este carácter originalmente sagrado de la fiesta de los Toros al prohibir cobrar dinero o el lucro entre sus participantes.

 

 

 

 

Leyes de la Naturaleza según el Dr. Alfonso

El Doctor Eduardo Alfonso fue un gran médico naturista, miembro de varias instituciones metafísicas e iniciáticas de carácter internacional. Ya octogenario, tuve el honor de poderle saludar y charlar con él en su casa con motivo de una de sus últimas estancias en España y luego más tarde en el Ateneo madrileño donde ofreció a la nutrida audiencia que llenaba su salón de actos una interesantísima conferencia sobre el Egipto hermético.

El doctor Alfonso, médico personal de Roso de Luna, fue una brillante personalidad intelectual, que junto a otras figuras de su generación su aportación a la Ciencia y la Cultura españolas fue arrojada al ocaso como decía Maria Zambrano de su generación. Como homenaje a su memoria, hoy vamos a recordar su formulación de algunos Principios de la Naturaleza, tomada de la primera edición en Kier, al principio de los cuarenta, de uno de sus libros más famosos de Medicina natural, todo un clásico, quizás no tan bien conocido como merece entre los españoles más jóvenes. 

Probablemente, quiero creer que don Eduardo estaría de acuerdo conmigo en tal apreciación,  todo este sugestivo texto pueda considerarse como un desglose o explicación declarativa de un antiguo aforismo oriental: “TAT TVAM ASI”, que viene a significar, Tú eres Ello.

 

La norma del naturista debe ser cumplir la ley natural

Y para cumplirla es necesario conocerla. De aquí el interés extraordinario que

tiene el estudio y meditación de las leyes anteriormente citadas.

El naturista sabe que la máxima utilidad y rendimiento de su vida, le ha

de venir del exacto cumplimiento de la ley, y que ésta no se puede esquivar

más que en apariencia. El que cumple la ley, va en aras de ella, se

perfecciona y progresa. Este es el criterio naturista.

En contra de él está el criterio artificialista, que en realidad no es ningún

criterio, sino una cómoda postura mental de ignorancia y desidia. El

artificialismo pretende eludir la ley natural y satisfacer el deseo inmediato del

hombre aunque a la larga le perjudique. Es la ausencia de toda disciplina

biológica. Es una marcha, a contracorriente de la ley natural. Pueril resulta

querer marchar en contra de las poderosas leyes de la Naturaleza. A ésta se

la domina cumpliendo sus leyes, pero no desoyéndolas.

Base de la filosofía naturista

La filosofía, que etimológicamente es amor a la sabiduría, prácticamente es

inteligencia en acción y trascendentemente es un instrumento para educir las

potencias de nuestro espíritu, es indispensable para levantar el edificio de

toda ciencia.

La filosofía naturista lleva implícita una idea de evolución o progreso,

tanto en el orden físico como en el intelectual, como en el espiritual. Toda

idea o acto en sentido de retroceso no es naturista. El salvajismo, el

primitivismo, que indudablemente suponen ventajas de orden higiénico

natural, podrán ser naturalismo pero no naturismo.

El naturista reconoce que la primera de las leyes naturales es la de

evolución, por la que todo lo existente tiende a adquirir grados superiores de

perfección.

La Naturaleza está regida por leyes

El estudio de la Naturaleza nos demuestra que existe un orden natural regido

por leyes, que el hombre va descubriendo por el examen y comparación de

los hechos. Este orden natural se realiza por la armonía, que es la adecuada

relación entre las partes y el todo. Por esto a la Naturaleza en su conjunto se

la llama uni-verso, o sea la realización de lo uno en lo vario.

 

Echemos un vistazo sobre las Principales leyes de la Naturaleza:

Ley del Movimiento.

El movimiento es el modo de manifestación universal. La vida es movimiento, la inercia es muerte. Todo en último

término son vibraciones, porque este movimiento alterna con

momentos de reposo. El movimiento continuo no existe. Así el día y la

noche, el sueño y la vigilia, la vida y la muerte, la inspiración y la ex

piración, el sístole y el diástole, etc., son grandes vibraciones de la

Naturaleza, análogas en un todo a las del sonido, la luz, la electricidad, etc.,

en el mundo de lo pequeño.

Ley del Amor.

El Amor -que es atracción de dos o más seres para

unificarse- es la ley de armonía y por tanto de creación y conservación de la

Vida. El Amor, pues, supone la renuncia de sí mismo en bien de todo lo que

no es uno mismo, y para manifestarse requiere la conciencia de que todos los

seres son hermanos, como salidos del mismo Origen.

Amor es tanto como decir reconocimiento de la Unidad de todo. En los

astros se manifiesta en forma de fuerza centrípeta: Todos los planetas se

subordinan a la unidad de su sistema planetario. En los minerales y cuerpos

químicos se manifiesta como afinidad; en los animales como instintos,

atracción sexual; en el hombre como cariño, simpatía y en grados más

elevados como verdadero amor espiritual, ya en forma de idealismo o de

sacrificio.

La existencia de la repulsión, la destrucción y el odio, no implica la no

existencia del Amor, como veremos al hablar de la ley de los contrarios, sino

que la confirma y justifica. Téngase en cuenta que el Universo se manifiesta

por medio de fuerzas creadoras, conservadoras y destructoras, en lo que se

refiere al orden físico. El mismo sol que crea una planta, la conserva erguida

un tiempo sobre la tierra, y acaba por secarla con los propios rayos que la

dieron vida. Es decir, que estas tres categorías de fuerzas son una en

esencia.

Ley de Evolución.

Todo lo existente lleva inmanente la tendencia y

fuerza para convertirse en algo superior.

Filosóficamente, esta ley es una consecuencia de la ley del Amor que

atrae a todos los seres hacia la unidad de su Origen. La evolución emplea

como medio el mecanismo misterioso de la Vida y de la Muerte. La

inteligencia y la voluntad evolucionan en formas materiales (cuerpos), que

también evolucionan por su parte; mas cuando la forma ha dado su máximo

rendimiento en favor de la evolución espiritual, se destruye (muerte), pasando

el espíritu (que es mentalidad y finalidad), a formas de más elevada

categoría.

Ley de los Ciclos.

Todo lo existente evoluciona por ciclos.

Llamándose ciclo a una trayectoria (movimiento), en el tiempo y en el

espacio, al final de la cual, los seres, aunque en forma semejante a la del

comienzo, han avanzado un grado en su evolución.

Las enfermedades tienen su ciclo que termina en salud o muerte.

Las semillas germinan, nacen, dan una planta que a su vez da finalmente

semillas que contienen en potencia las nuevas experiencias vitales de la

planta; el día y la noche forman un ciclo terrestre que renace en otro día;

el año es otro ciclo que, comenzando en la primavera y tras las madureces

del verano, las tristezas del otoño y el sueño del invierno, renace en

una nueva primavera; el ciclo de la vida humana, comenzando en esa

dulce primavera de la niñez y siguiéndola el épico período de la madurez y

el lírico de la vejez, termina en la muerte (comienzo del ciclo puramente

espiritual), para cerrarse en nuevas manifestaciones.

Ley de Finalidad.

La evolución tiene un sentido finalista, es decir, la

consecución de un objetivo de índole trascendental y metafísica.

Efectivamente, la evolución tiende a conseguir estados de conciencia más

elevados, afinando y perfeccionando la materia y la inteligencia. La negación

de la finalidad en todo lo creado, equivale a tanto como afirmar que, en la

Naturaleza, con todos sus dolores y alegrías, todo se mueve, gira y vive por

capricho, y sin otro motivo que pasar el rato que a cada cual le toca en el

mundo. Afirmación ésta absurda hasta para el menos exigente filósofo.

Ley de Jerarquía.

Todo ser o cosa está subordinado a todo aquello

que es superior en grado evolutivo y tiene poder o mando sobre todo aquello

que le es inferior en la escala de la evolución.

En efecto, el espíritu rige a la materia, la inteligencia al cuerpo, el cerebro

a los miembros; los animales más inteligentes vencen a los menos inteligentes,

el hombre vence a todos los animales y se sobrepone a sus semejantes

menos dotados de facultades, etc. Existe pues una jerarquía evolutiva de

orden natural que garantiza el triunfo de lo mejor y más perfecto, y por tanto

del progreso biológico.

En el plano puramente humano de la biología social, se falta

frecuentemente a esta ley, dándose el caso de que en las sociedades

humanas, no rige el superior en la escala evolutiva (el más virtuoso, más sabio

y más sano), sino el que tiene más medios materiales, más astucia, más

influencia o más fuerza. Esto desarmoniza la colectividad y degrada a los

hombres verdaderamente dignos.

Los hombres son iguales en esencia, no tanto en potencia, y desiguales

en presencia.

Ley de Armonía.

La existencia de todos los seres, exige una

adecuada relación entre las partes y el todo, que se manifiesta por el

máximum de libertad y rendimiento en la función de cada parte, juntamente

con el máximum de ayuda mutua en favor del todo.

Vemos pues que nada ni nadie aislado tiene valor por sí mismo, sino por

sus relaciones con las demás partes. Todo, según esta ley, coopera ordenadamente

al plan natural, cumpliendo el papel correspondiente a su grado

evolutivo. El egoísmo desmedido, como el sacrificio extremado, no pueden

conducir a buenos resultados: el segundo porque destruye al individuo; el

primero porque destruye la colectividad.

Aplíquese esta ley al cuerpo humano, y se verá que el secreto de su

salud o armonía estriba en la justa cooperación de cada órgano en el conjunto

y en la justeza de su propia función. Aplíquese a la vida social, y se verá como

es imposible la vida normal y aun la existencia de una nación, cuando los

individuos laboran por el bien propio exclusivamente, y no por el del conjunto.

Las personas que sepan las leyes de armonía en música,

comprenderán fácilmente que no son otras sino las que rigen la

armonía universal. La armonía en una partitura estriba en el orden, propor-

ción, combinación y medida, según tiempo y ritmo de las partes (notas) en el

todo. Si una orquesta es capaz de efectuar un concierto, es por el orden,

proporción, combinación y medida, según la ley de tiempo y compás, de la

actuación de cada instrumento en el conjunto, rígidamente subordinados a la

batuta del director; y esta batuta directora, nos da el ejemplo de la necesidad

de un principio de orden superior que sea capaz de abarcar las leyes del

conjunto.

Ley de Adaptación.

Todos los seres adaptan su vida al medio que

los rodea para defenderse contra él y para aprovecharlo en su beneficio. El

sujeto desnudo al sol se pigmenta, no sólo para defenderse contra las

radiaciones luminosas, sino para aprovecharlas en beneficio de su salud y

vigor. Las plantas muy soleadas se ponen más verdes con el mismo objeto.

El hierro expuesto a la intemperie se cubre de una capa de óxido (orín) que le

protege más contra la acción de la atmósfera. El individuo que vive en

sociedad se adapta a los convenios colectivos para no ser eliminado y para

realizar sus fines particulares. El microbio dentro del organismo, cambia de

forma, se cubre de una cápsula, segrega antifermentos…, para defenderse de

la falta de sustancias nutricias y contra las defensas orgánicas del cuerpo que

le sustenta, etcétera.

La ley de adaptación es recíproca (subley de reciprocidad causal) por

cuanto el medio ambiente es modificado por los seres vivos, que es a

quienes corresponde la iniciativa del cambio. Es, pues, el ser, quien modifica

el medio en un principio, por su actividad voluntaria intrínseca, aunque sin

dejar de adaptarse al medio para no perecer. Concepto éste que no deben

dejar de meditar los perezosos y escépticos, que siempre están esperando

circunstancias propicias para actuar, sin pensar que las circunstancias deben

crearlas ellos mismos.

La ley de adaptación se halla condicionada por la de los contrarios y la

de los ciclos, porque todos los seres vivos evolucionan por la acción alterna

de agentes contrarios (trabajo-reposo, frío-calor, sueño-vigilia, vida-muerte…)

cíclicamente, como hemos visto.

Ley de Selección.

En la lucha que para adaptarse al medio

mantienen los seres, prevalecen los más sanos, más fuertes, más

inteligentes y más buenos, garantizando de este modo el progreso evolutivo

de la Naturaleza toda. Los estudios de Darwin y Lamarck son el mejor

testimonio de esta ley.

Las epidemias mismas, barriendo toda la escoria humana en

determinados momentos, y dejando persistir a los organismos más defendidos

y más puros, cumple -a veces tristemente- la ley de selección. Y

personas al parecer vigorosas, y positivamente cultas y virtuosas, son

arrastradas en aras de esta ley, porque a la Naturaleza no le importan las

ideas y los espíritus (que éstos no mueren), sino los cuerpos, pues en

cuerpos sanos y vigorosos siempre puede operarse la evolución y selección

de la mente y el espíritu, pero en cuerpos degenerados no pueden

encontrarse más que dificultades para la plena manifestación de elevados

estados de conciencia. La selección física es pues, a la postre, la garantía de

la selección ética e intelectual.

Esto no quiere decir que no pueda darse un alma grande en un cuerpo

miserable o degenerado, pues no hay que olvidar que en los designios de la

naturaleza entra el dolor como importante factor de sensibilización de espíritu

y de evolución de conciencia. Y a veces como revelador del genio. Mas,

estos recovecos por los que a veces actúa la selección, no quitan verdad a la

ley.

Ley de Herencia.

Todos los seres adquieren o heredan los

caracteres físicos y psíquicos de sus progenitores. Esta ley se cumple

mediante determinadas subleyes, las que referentes a los animales y plantas

fueron genialmente descubiertas por Juan Gregorio Mendel. (Véase “La

Herencia Mendeliana”, de J. F. Nonidez). Gracias a la ley de Herencia, lo

adquirido por ley de adaptación y depurado por la selección, se mantiene y

eleva a través de la vida.

Los caracteres psíquicos (pasiones, instintos, pensamientos,

capacidades emotivas) se heredan también según leyes concretas menos

conocidas. Todos tenemos el ejemplo de la continuación en nuestros hijos,

de ciertas tendencias psicológicas nuestras.

Lo bueno se hereda para el progreso de las especies, pero no menos

cierto es que también se hereda lo malo, conduciendo a la degeneración de

los seres. Piensen pues bien en esta ley los que han de dar descendencia al

mundo.

Ley de Analogía.

Lo que es en el mundo físico y tangible, es como lo

que existe en el mundo metafísico e invisible; y lo que se realiza en lo

grande, se realiza también en lo pequeño, para efectuarse el hecho de lo uno

en lo vario. Es decir, que en todos los aspectos de la vida, rigen las mismas

leyes naturales. Así, los sistemas planetarios son de análoga constitución a

los átomos químicos. La misma ley de ramificación rige el curso de los ríos en

la tierra, de la corriente sanguínea y nerviosa en el cuerpo, de las ramas de

los árboles, de los sistemas de numeración en matemáticas, etc.

Análogamente existen siete sonidos, siete colores… y todas las vibraciones

de las energías cósmicas, se resuelven en grupos septesimales, etcétera.

La trascendencia del estudio y aplicación de esta ley, es de un orden

muy elevado. Por ella descubrió la ciencia matemática de Adams y Leverrier

la existencia del planeta Neptuno, antes de haber sido visto por el telescopio.

Por ella ha descubierto la ciencia química multitud de alcoholes,

hidrocarburos y otros cuerpos orgánicos seriados, antes de haber parado

mientes en su existencia tangible. Por ella reveló Mendelejeff, con su famosa

tabla de las analogías químicas, fundamentales hechos de la evolución

material. Por ella también han sido solucionados muchos problemas

biológicos, a la vista de los procesos maravillosamente semejantes del

desarrollo embriogénico de los individuos (ontogenia) y de las especies

(filogenia), en la escala magna de la evolución.

Aun en las creaciones industriales del hombre, se ve la fatalidad

con que actúa esta ley. No tenemos más que pensar que, v. g., la

cámara fotográfica es una reproducción del ojo de los vertebrados; el

piano y el arpa son el fiel retrato del órgano de Corti en el oído interno;

cualquier máquina de vapor o gasolina, no puede por menos que responder al

mismo plan constructivo de los organismos naturales. Nada ha inventado el

hombre cuyo mecanismo no preexista en algún ser de la Naturaleza.

Ley de los Contrarios.

Para que todo ser o cosa sea perceptible se

necesita un contraste, una diferencia o una variación. Si no hubiese luz no

habría sombras, si no hubiese verdad no existiría la mentira, si no hubiese vicio

no existiría la virtud. La electricidad se nos manifiesta como positiva o como

negativa, dejando de existir actualizada cuando ambas se neutralizan, y

quedando entonces potencialmente. Toda vibración (y el movimiento vibratorio

ya hemos visto que es el único medio de manifestación) es fruto de las fuerzas

centrífuga y centrípeta. En cuanto una cesa el movimiento se anula. El trabajo y

el reposo, la noche y el día, el sueño y la vigilia, la vida y la muerte, son

factores contrarios que no pueden existir separados. Forman pares de

opuestos, como los sexos, que se neutralizan en el común origen de ambos. Y

así, por ejemplo, suprimamos hipotéticamente el sol del sistema planetario, y

habrá desaparecido la luz, pero con ella la sombra; y el día, pero con él la

noche; y la vida, pero con ella la muerte… Al desaparecer la vida, habrá

desaparecido la salud, pero también su contraria, la enfermedad. Al neutralizar

el sexo masculino con el femenino vuelven los dos a resolver sus energías en

la forma original de ambos: la niñez inocente y neutra del hijo.

Podrían ponerse infinitos ejemplos, pero concluyamos, que la percepción

de cualquier cosa exige la existencia de su contrario, que la complementa y

constituye con ella una unidad. Es la Ley de los Opuestos Complementarios,

que nos da el clarooscuro de la vida, digna de ser meditada por los que creen

que de la vida puede ser suprimido el mal sin que en el instante dejemos de

saber lo que es el bien.

Ley de Causa y Efecto.

Todo acto o fenómeno tiene una causa

productora, como a su vez produce también un efecto (el cual no es sino la

causa reproducida en otra forma). ¿Cómo podemos imaginarnos que algo

exista sin que haya una causa de su existencia? La enfermedad existe, porque

hay causas morbosas; los objetos artificiales porque hay causas constructoras;

el Universo, porque hay una Causa creadora… La casualidad no existe, ni el

destino ciego tampoco. Es la causalidad. En el determinismo que encierra esta

ley hallamos la base más firme de una fe razonada.

Esta ley es la misma de Acción y Reacción. Todo ser, al actuar

como agente causal produce una modificación en el medio universal que le

rodea, que es un efecto representado por una reacción del medio, proporcionada

y condicionada a la acción primitiva, y cuya finalidad es

restablecer el equilibrio o armonía, alterado por la acción. La física, en el

mundo de la mecánica, estudia esta ley en el llamado postulado de

Newton, que dice: la reacción es igual y contraria a la acción. Vemos

asimismo en biología que, v. g., la aplicación de agua fría en el

organismo produce una reacción contraria (de calor) destinada a restablecer

el equilibrio, que es siempre la finalidad de esta ley. La acción del sol

produce una reacción de sudor y pigmentación regulada por la ley de

adaptación.

En el plano intelectual y en el moral se cumple con la misma maravillosa

exactitud. Lo que se llama suerte o desgracia, no es más que la reacción del

mundo a la acción de uno según la ley (por lo que a nadie debemos culpar de

nuestras desdichas). Esta equitativa ley de Acción y Reacción o de Causa y

Efecto, es la justicia de la Naturaleza. Basta con que esta ley se cumpla con

el sabio automatismo con que se cumplen todas las leyes de la Naturaleza,

para que cada cual no reciba sino aquello que sus actos han provocado, en

proporción a su cantidad y adaptado a su calidad. El que mete la mano en

ácido sulfúrico se quema los tejidos orgánicos en proporción al tiempo que la

tenga dentro, y sufre un mal de una calidad que corresponde, ni más ni

menos, a su ignorancia. De este efecto no puede echar la culpa al ácido, sino

a sí mismo, y debe sacar una lección y una experiencia para el porvenir.

Todo esto en su diáfana simplicidad, es de una justeza admirable. El que

dobla violentamente una rama de un árbol, y por la reacción de ésta

(elasticidad) se rompe el brazo, no puede culpar al árbol de su desgracia,

puesto que él era libre de haber cometido o no el acto ocasional. Los objetos

de las acciones vuelven siempre sobre el sujeto que las realiza, como las

ondas provocadas en el estanque por la caída de un objeto, vuelven, al

chocar con las orillas, al centro de donde partieron, hasta restablecer el

equilibrio perturbado de las aguas.

Las causas originan efectos, y estos efectos son causa de otros,

forjándose así el hilo del Destino. La ley de Causa y Efecto es fatal,

matemática, pero no quita a los seres el libre albedrío, por cuanto queda

reservado a su voluntad el hacer o no hacer una cosa u otra. Lo que no se

puede esquivar es el efecto una vez cometido el acto.

Ley de Necesidad.

Todo ser o acto responde a una

necesidad o utilidad dentro del plan universal de la Evolución. La Naturaleza

no crea nada inútil. Es económica y justa en sus manifestaciones, aunque

pródiga en sus potencialidades, y hace desaparecer lo ya inservible o inútil.

Recuérdese el principio biológico de que “todo órgano que no funciona se

atrofia”. Vemos, en efecto, que todo aquello que ya para nada sirve, es

destruido e incorporado a la circulación de la materia elemental (los

cadáveres se descomponen, el cordón umbilical se atrofia, seca y cae una

vez cumplida su misión, etc.) y en cambio, vemos que la Naturaleza es

espléndida en grado sumo en todo aquello que suponga fuerzas en potencia

(como lo demuestra el número inmenso de semillas que da a cada planta, de

espermatozoides en cada gota de licor masculino, de óvulos en el ovario… la

mayoría de los cuales se pierden).

La Necesidad es el supremo estímulo de todo acto vital.

Ley de Desigualdad.

El movimiento tiene por único origen

una desigualdad (o excitación). La igualdad es estable. Si no hubiese

una desigualdad de tensión eléctrica entre dos fuentes unidas por un

conductor, no se establecería la corriente; si no hubiese una diferencia

química entre los alimentos y el cuerpo, no habría digestión, ni nutri-

ción, ni fenómenos derivados; es decir, no habría vida por no haber

excitación; si no hubiera diferencia de ideas, no habría movimiento intelectual

ni progreso, etc. Es pues la desigualdad el origen del movimiento y, por tanto,

de la vida. El movimiento tiende a anular la desigualdad, conduciendo al

sistema de que se trate al punto de reposo o momento estable, del cual saldrá

en cuanto una nueva variación lo solicite. Basta una variación de temperatura

en un lugar determinado, para que sea seguida de una variación de presión y

de corriente de aire. Es suficiente que varíe débilmente la concentración

salina del suero de la sangre, para que se establezcan corrientes acuosas

endosmóticas o exosmóticas -según la variación- a través de los vasos, para

restablecer el equilibrio químico de su disolución. Podrían multiplicarse los

ejemplos hasta el infinito.

Y como la desigualdad o excitación inicial, está en la actividad de los

seres animales y vegetales, y en los cambios químicos de los minerales,

como también en las combinaciones de fuerzas magnéticas y eléctricas,

vitales, radiantes… de unos y de otros, fácilmente se nos da a la razón, que,

cuanto mayor sea la iniciativa y voluntad original de cada ser, mas está en su

mano ser dueño y señor de los cambios que originan las desigualdades

excitatorias de la vida, y que, por consiguiente, como ya dijimos, el medio

ambiente será, en su mayor parte, el creado por la actividad de los seres de

más iniciativa y voluntad intrínseca.

 Fuente:

Doctor Eduardo Alfonso, Cuarenta lecciones de Medicina natural

 

 

CONVOCATORIAS: A cada cual lo suyo

Iker Jiménez, conductor del programa de televisión Cuarto Milenio e hijo del conocido psiquiatra y estudioso de fenómenos metapsíquicos o misterios OVNI Jiménez del Oso, viene anunciando una exposición a partir del día catorce de enero sobre los templarios en Toledo, un tema muy sugestivo, de cuyo estudio a finales del pasado siglo fuera pionero Alejandro Vega, el famoso investigador toledano y memoria viva de la ciudad.

Recuerdo con especial agrado y gratitud sus visitas guiadas nocturnas allá por los ochenta por un Toledo diferente al que enseñaban los rutinarios guías oficiales a guiris más o menos adocenados. Con la llegada de la noche, una vez que las remesas de turistas habían sido embarcadas de regreso, la ciudad deja su mercantilizada impostura como parque temático y es capaz de abrirse para dejar traslucir su magia secular. Siguiendo la siempre bien orientada brújula de Alejandro, sus acompañantes íbamos descubriendo muchas de las facetas desconocidas, misteriosas o insólitas de la mágica ciudad milenaria. Gracias a sus explicaciones, además del templario, los Toledo alquímico o de la Judería revelaban muchos de sus misterios.

Singular interés despertaba la visita, en su compañía y gracias a la hospitalidad de Salvador, su dueño, al interior de la casa del candil o del duende con sus misteriosos subterráneos, que cabría conectar con la imaginación a los famosos pasadizos de la Cueva de Hércules y todo un universo de leyendas asociadas.

Acaso guiado por un ángel como decía Rainer María Rilke cuando visitó la ciudad hace un siglo, o acaso por su intuición, Alejandro Vega, sabio modesto, autodidacta de mérito, había estudiado a fondo cada piedra y rincón de Toledo para poder documentar sus diferentes recorridos, entre los que destacaba precisamente el del Toledo templario.

Como suele pasar tantas veces en España, incluso entre supuestos buscadores espirituales, el mérito, más que reconocido o apoyado, es ninguneado por ignorantes o por los que no muestran agradecimiento por todo lo que han aprendido gracias al esfuerzo y dedicación de otros.  Y a los que incluso se atreven a ningunear después de entrar a saco sino directamente plagiar sus obras. Entre las que cabe destacar en el caso de Alejandro Vega, no solo los citados sugestivos paseos nocturnos, sino también sus varios libros, cuadernos heterodoxos o programas de televisión, entre ellos también sobre la vida y la obra de El Greco. Su blog toledoescondido.wordpress.com es referencia obligada para todos los amantes del Toledo mágico.

No sé si Iker Jiménez ha estudiado la obra de Alejandro para documentar mejor su exposición, pero si no lo ha hecho así me permito aconsejarle que hable con él o lo haga. No encontrará mejor conocedor personal del Temple toledano. Podrá aprender mucho y comprender de qué manantial mana mucha de la información ahora existente sobre los misterios, mitos y topografía del Toledo templario.

En todo caso, Toledo siempre se revela al buscador atento que se acerca a él con el alma abierta. Recuerdo la noche que a la salida de la casa del duende, junto a la torre de San Miguel que sirve de aguja de acupuntura a la ciudad, Alejandro nos mostró la calle de la Candelaria. Esa Luz que se abre paso entre las tinieblas del invierno, como nos gustaría ocurriese con el reconocimiento al mérito ajeno en el cultivo de las virtudes metafísicas.

 

Más información, (las palabras resaltadas en granate abren sendos enlaces).

Un documentado comentario de D. Alejandro Vega sobre este asunto

Sobre el Toledo templario, en La Voz de Galicia

La Candelaria en Toledo

Navidad en Toledo

 

 

 

 

 

Feliz Navidad solar 2016

Como ya he tratado de explicar en anteriores ocasiones, en nuestra Tradición navideña suelen combinarse dos formas de entender la celebración.

Para los cristianos el nacimiento de Jesús sucede el 25 de diciembre, en la que se celebra la fiesta de la Navidad. En realidad, poco sabemos desde el punto de vista histórico acerca de la biografía de Jesús. Tampoco los evangelios aclaran mucho este asunto. A falta de datos históricos, la biografía del salvador coincide con la mítica de los Héroes solares paganos. Nace en una gruta y se asimila a la del sol, entendido en el hemisferio boreal como solsticio de invierno, es decir, cuando el sol comienza a elevarse sobre el horizonte.

Tampoco se sabe mucho históricámente sobre su muerte. Desde el punto de vista astronómico, el Domingo de Resurrección cristiano es una fiesta lunisolar. Es decir, para su determinación intervienen tanto el sol como la luna. De modo que se fija en el primer domingo después del primer plenilunio tras el equinoccio de primavera. Por eso es variable atendiendo al ciclo lunar. Para la Astronomía, la eclíptica y el ecuador celeste forman una especie de gigantesca cruz de San Andrés, que el Cristianismo asimila a la de la crucifixión.

Son muchísimas las representaciones de la Navidad. También las de las tradiciones solares o solsticiales con el culto asociado del fuego: el Sol Invictus, Apolo… Pero es raro que ambas aparezcan juntas en el mismo grabado.  El que ilustra este texto procede del Siglo XVIII. En él se puede observar la concentración solar que produce el fuego, su hijo, como manifestación terrestre, a través de un espejo y la concepción de María para dar lugar al nacimiento de su Hijo, asimilado en el grabado a un héroe solar.

La Navidad posee un cierto carácter ambivalente. Ocasión de esperanza renovada, también de sombras provocadas por los recuerdos de los seres ausentes, las nostalgias del pasado que no volverá, con sus ilusiones perdidas y la pena por los anhelos de lo que pudo ser y no fue. Sentimientos que no siempre se ven compensados por la alegría de las realizaciones o posibilidades presentes.

También se ve hoy desnaturalizada, sino amenazada, por diferentes motivos. La explotación comercial desmesurada, la frigidez espiritual, la frivolidad, la rutina, la agitación o las prisas. Cuando no el violento fanatismo de algunos fieles de cierta importante religión lunar, que parece preferir el pálido reflejo de la luz en la superficie de la luna a la directa solar que celebramos.  Y que no respetan las costumbres de las gentes de los países que les acogen.

Sea como sea el escenario, el nacimiento del sol en la bóveda celeste, o de la manifestación de la divinidad encarnada, es motivo o debiera serlo para la renovación de nuestra propia conciencia. Del sol interior capaz de guiar e iluminar nuestra conducta si acompaña la subida del sol sobre el horizonte y su luz creciente. Del mundo emocional que nos hace movernos. De las energías positivas.

Feliz solsticio, Feliz Fiesta Saturnal o Feliz Navidad, deseo a todas las personas queridas o de buena voluntad.

Pinchando aquí se puede escuchar el tradicional Aleluya del Oratorio El Mesias de Haendel

 

 

Tantra. Una visión de la sexualidad sagrada

Para documentar mi último libro sobre Parsifal, el grial y el budismo tántrico hube de consultar varios textos clásicos orientales y algunos occidentales modernos. La cuestión de la sexualidad sagrada o práctica tántrica no es antiquísima tradición propia solo de Oriente, (taoísmo, budismo vajrayana o hinduísmo). En efecto, también Occidente presenta tradiciones tántricas vinculadas a la Gnosis, (priscilaismo, catarismo)… Incluso grandes obras del Arte sagrado occidental como el Pórtico de la Gloria pueden interpretarse como un mensaje sagrado tántrico, asunto del que ya nos hemos ocupado en otras ocasiones. A continuación exponemos una visión actual del Tantra, la de Barry Long.

 

Tantra, Amor sexual en modo divino (apuntes ideas de Barry Long)

maithuna-tantra-10_opt¿Cómo hacer el amor de modo perfecto, no solo físico sino espiritual?

El hombre fracasa en recoger las energías femeninas, lo que a la mujer produce trastornos emocionales, sexuales y psicológicos.

El hombre se ha convertido en un obseso sexual al olvidar cómo hacer bien el amor a una mujer. A su vez ella queda insatisfecha si no puede ofrecer a su amante sus energías femeninas. Mutua entrega, amor más que técnica, para que el hombre permita a la mujer realizarse, ahí está su verdadera autoridad que ahora ha perdido sobre la mujer, y ella le proporcione a él su realización.

 

El problema de la eyaculación precoz en el hombre, tiene que ver con la emoción previa, debida a su obsesión sexual, la temperatura sexual en el hombre es mucho mayor que en la mujer, que es amor, más que emoción. Entonces el hombre no se da por completo y ella tampoco puede darle todo el amor que pudiera. El hombre es un poco menos hombre y la mujer es menos ella misma, lo que a larga provoca frustración y distanciamiento.

La única “autoridad” del hombre sobre la mujer es la del amor. Ella sólo puede dar lo que él puede tomar. El amor no tiene que ver, e incluso es obstaculizado, por la eyaculación.

Hubo un tiempo en el que había un halo de energía dorada que poseían ambos amantes. Ambos se regeneraban mutuamente. No eran palabras. Estaban en el amor, no decían “te amo”. Pero luego se olvidó. Aunque hacían el mismo acto físico ya no podían liberar o generar la energía divina y personificar en ellos mismos el espíritu viviente o la presencia de amor, el no tiempo.

Los cuerpos de los amantes ya no estaban en el no tiempo, sino en el tiempo y la emoción.

 

nimbo-mistico_optLa alternativa mística se hizo egoísta e innatural al negarse a unirse con el otro, por su idealismo y altiva devoción. El resultado se refleja en los halos y orbes de estos seres místicos, de modo que sus halos se habían reducido a un pequeño círculo alrededor de su cabeza. Se reduce a la cabeza, a la abstracción mental, y no a todo el cuerpo. No amaron a su prójimo con suficiente intensidad dorada como para sumergirse en la mente divina con sus propios cuerpos a través de la cópula y recordar así cómo hacer el amor sobre la tierra para dar una guía o algún tipo de ejemplo inspirado.

Caritativos ignoraban, sin embargo, el problema del amor físico, la mayor causa de infelicidad de la Humanidad sobre la tierra, incluidos los propios místicos.

 

Se empieza a amar, no como acto de voluntad sino haciendo el amor— querer, doble acepción de amar y voluntad—

Pocas mujeres han integrado la parte arriba de la cintura (polo de amor superior), pechos, plexo solar, con la inferior, genitales, muslos, parte baja maithunade la espalda que también posee energía. Pura vitalidad o energía de la tierra antes de ser “sexualizada” o sujeta a emociones.

El hombre debe unificar esas dos polaridades del amor en la mujer para que todo su sistema fluya libre y satisfactoriamente con el amor divino. Por esta unión entre lo divino y terreno, lo alcanzable y lo inalcanzable, se produce la corriente de amor divino, o la energía dorada radiante. Cuando esto se consigue plenamente, la mujer se reúne con su verdadero ser, física, psicológica y espiritualmente. Su descontento se desvanece y ya no es dependiente de sus tareas vividas como una necesidad para mostrarse realizada o con propósito. La motivación sexual de la mujer es hacer la conexión divina a través del hombre.

El amor no viene de la experiencia, que puede estorbar el darse. Sin reservas ni miedo.

El amor no es el orgasmo, que incluso puede llega ser un sustituto del verdadero amor que el hombre ya no es capaz de ofrecerle a la mujer. Es preciso recoger antes de él las energías divinas que la mujer ofrece en el acto amoroso verdadero.

Solo el pene, (y no, por ejemplo, los dedos en el clítoris), puede amar a la mujer. Un pene desinteresado, apasionado, paciente y amoroso puede devolver al orgasmo donde debe estar.

El orgasmo es un final emocional pero el acto de amor no tiene fin. Los verdaderos amantes continúan hasta que pasado el tiempo se apartan, para continuar más tarde.

Los amantes, dejando de lado fantasías o emociones del pasado, deben ser conscientes durante todo el proceso. Permanecer psicológica y espiritualmente presentes durante los preliminares y el acto amoroso. No irse ausentes mientras se realiza. Unir los dos polos de la divinidad.

erotismo-chino-1_optLa interacción del pene y la vagina genera amor que es la sensación más intensamente gozosa en el ser humano. Pero la intensidad del amor se reduce si existe demasiada emoción o de pasado en los genitales. La emoción es la sustancia de todo deseo sexual que se haya tenido y acumulado en los genitales en el pasado. El pene emocional genera vagina emocional, tensa, dura,,,

Un pene y una vagina que se liberan de la emoción o del pasado comienzan a hacer juntos un amor extático. La sensación y la percepción son tan elevadas que puede elevar el placer hasta incluso perder la conciencia. Pero al continuar se hace presente la percepción del amor divino. El pene y la vagina son órganos espirituales.

El pene sabe, el hombre debe identificarse con su pene durante el acto.

La cavidad vaginal debe ser llenada con el pene, el amor. El pene es el único amor que puede llenarla. Y hasta que el pene no esté en la vagina ni el hombre ni la mujer pueden estar contentos. En cambio, el útero no puede ser llenado en paz como la vagina porque demanda nacimiento y existencia, no descanso.

tantra-de-fuego-y-agua_optEl pene sólo es feliz cuando está erecto dentro de la vagina. Cuando está fuera se muestra expectante, agresivo, obsceno…el pene se erecta por emoción o por amor.

Un pene que se erecta por amor lo hace inmediatamente antes de entrar o ya dentro, no fuera en alguna mujer imaginada o excitación o condición inducida mentalmente. Una vagina amorosa no tiene dificultad en admitir un pene flojo, completo, amoroso, que se volverá erecto para el propósito de amar. El hombre amoroso encuentra estímulo suficiente en la mujer que está amando. La pureza del amor está más allá de la necesidad de imágenes imaginadas y artificios que requieren el sexo emocional.

El pene se erecta por amor o por emoción. La impotencia está causada por falta de amor o consciencia por parte tanto de ella como de él. Esto sucede cuando las parejas se aburren el uno del otro. O cuando el hombre no puede amar o emocionarse. Si bien el pene no erecto es su estado natural fuera de la vagina.

 

Pero, ¿qué ha pasado con la mujer? Pues que adopta ciertos roles masculinos, olvidando los suyos propios. Y ahora la mujer suele elegir a su hombre con vibraciones emocionales masculinas por lo que tal elección suele resultar errónea.

 

Para comenzar a hacer el amor divino, a elevar la conciencia a través del amor, primero se debe deshacerse uno del propio pasado. Y nino-callatambién de lo acumulado emocionalmente. Hay que tratar de acercarse al acto amoroso sin ninguna excitación, sin ninguna expectativa, sin ninguna imaginación. Estando presentes ambos amantes y entendiendo lo que se está haciendo juntos. Con menos frecuencia. Con el Yo aparte para no estorbar el lenguaje de nuestros cuerpos. De ambos. Ser antes que pensar. Al principio puede parecer frío, porque se tarda en desandar lo acumulado durante el pasado. Hay que poner los cuerpos juntos y mirar.

Comunicar lo que está pasando, también con palabras. A ser posible con la misma pareja si se ha encontrado la conveniente. Sólo hacer el amor donde haya suficiente amor para ser sincero. Lo que hace daño es la emoción y la carencia de amor.

No hay que enamorarse porque eso implica estar en la imaginación, perder la consciencia. Estar en el amor es contrario a enamorarse.

Ambos deben decidir cuando hacer el amor. Evitar la incertidumbre que provoca desasosiego, excitación o frustración.

La excitación viene por adelantar un final, el orgasmo. Pero hacer el amor no es un final, es estar. La mujer debe decirle al hombre que siempre está disponible para amar. El deseo se gasta, el amor, no. Evitar la imaginación con otras mujeres.

Rejuvenecer la relación si ésta se ha convertido en gastada o aburrida. Evitando la hegemonía de los egos.

Desnudarse en la misma habitación, con la luz encendida, si hay dudas sobre la “emocionalidad” del otro, preguntar, actuar con sinceridad. Sin esconderse ni concentrarse.

Contemplar el cuerpo desnudo del otro. Mirarse mutuamente, también a los ojos. Sin juzgar ni pensar. En el presente. Desnudarse psicológicamente. No cohibirse, ayudar a que el amante no se cohíba.

maithuna-tantra-2-mi-estatua_optSin usar la imaginación, no es una realidad virtual sino que está ahí presente para satisfacerte en la carne y no en la mente. La masturbación requiere imaginación que es la que crea hábito. Si no quedara más remedio que ceder a ello, no usar rostros, no poner caras sólo la imagen de la parte femenina.

El poder de hacer el amor (no “to fuck”, “follar“) es la autoconciencia que no poseen otras especies animales, pero si se hace mal uso de la imaginación mediante imágenes sexuales, se potencia el pasado animal y el coito sin amor. Entonces no es feliz.

Sonreíos mutuamente y abrazaos, todavía de pie, sin cerrar los ojos,

Sentir la carne del amante, la espalda, los brazos. Sin pensar, solo sentir.

El hombre puede acariciar a la mujer y ella al hombre pero no los genitales.

El hombre ha de complacer a la mujer lo que le dará a él placer sin emoción, sin excitarse él mismo.

evola-metafisica-sexo_optBesarse en los labios pero no en la lengua, que puede hacer las veces de un pene emocional.

El amor se hace conscientemente en la vagina. Una vez se está dentro, se pueden hacer otras cosas.

Prestar atención al plexo solar que es donde empieza la pasión antes de desbordarse a los genitales.

No es preciso tener la erección completa (pene emocional), apartando las imágenes en esta fase mientras no se haya penetrado.  De lo contrario, la excitación puede convertirse en incontrolable cuando luego se encuentre dentro de la vagina. Sin erección total se pueden besar los pechos o acariciar los genitales sin penetrar los dedos. Es decir, demostrar el amor con las manos mediante caricias.

Hablar sobre lo que se siente con las caricias, poniendo su conciencia en la parte del cuerpo acariciada, donde está el placer.

Después de un mínimo o nulo juego amoroso acostarse juntos y penetrar a la mujer suave y amorosamente. Es el pene y la vagina juntos los que hacen el amor. Lo demás es imaginación. El juego amoroso se relaciona más con la imaginación que con el amor.

tantra-17Haz el amor y no juegues juegos.

La erección puede ser ayudada en la vagina, pero a ser posible la mujer debe evitar estimularlo con caricias. Si hay amor entre los amantes, la erección suficiente vendrá.

Si el amor fluye el pene cobra vida dentro de la vagina y con la práctica la experiencia puede alargarse con periodos más largos. Pero la tensión emocional de la mujer puede afectar a la vagina, cuanto más se reduzca esta más preparada estará para el amor y más le gustará.

Si el hombre tiene una erección completa antes de entrar ya es emocional, tiene una voluntad emocional por si mismo. Debe entrar lentamente, siendo uno con la sensación de su pene, debe sentir a su pene, no a su propio deseo. La consciencia debe estar en el pene que carece de imaginación y no en la cabeza o la mente. El pene tiene sensación de que es dentro de la vagina, acorde con las necesidades energéticas de la consciencia vaginal.  Cuando ve que va a eyacular debe evitarlo, parando el movimiento o incluso retirándose.

Ella no debe moverse de modo consciente sino dejándose mover por la consciencia vaginal. Luego se moverá apasionadamente por el propio impulso del cuerpo motivado por la vagina.

Conviene hablar para expresar lo que sienten ambos amantes.

El pene es mejor que esté en la parte alta de la vagina más que moviéndose de modo compulsivo. Primero recoge las tensiones vaginales, luego sus divinas energías. Cuando las energías divinas han sido recogidas, se ha cumplido el propósito de hacer el amor y el hombre puede perder su erección dentro de la vagina sin tener un orgasmo.

 

Los dos polos del amor se unen en la magia de la consciencia, la divina presencia de su mutua divinidad.

Hacer el amor es ser el amor que nunca hiciste.

 

Texto: Trascripción libre de ideas de Barry Long

 

 

Del abismo brota la Vida (O discurso contra el Halloween)

Dentro de la suicida colonización que sufre la Cultura española por la anglosajona americana, acaso la fiesta del Halloween se lleva los orfeo-spencerhonores de la frivolidad, estulticia e impostura. En la gran Tradición cultural mediterránea se asocia Eros a Tanatos. La civilización clásica nos ha enseñado mitos tan hermosos como, por ejemplo, el de Orfeo y Eurídice, tan sugestivos para la Historia del Arte y de la Música en particular, inspiradores de Monteverdi, Gluck o Haydn, entre otros.

Una tradición española es la del famoso Don Juan, mito iniciado por Tirso de Molina que con Mozart ha dado lugar a una de las obras maestras más extraordinarias de la Historia de la ópera. Sin olvidar otra antigua tradición teatral española propia del uno de tenorionoviembre: la representación del Tenorio de Zorrilla. Una obra algo ripiosa pero muy sugestiva por su teatralidad y musicalidad en la lengua.  Entre las muchas versiones puede verse esta de Estudio Uno. Siniestro programa de la televisión de Franco que tenía la perniciosa manía, ya felizmente extirpada con la Monarquía, de promover la elevación intelectual, cultural y moral del televidente.

Sin embargo, en el actual proceso de estupidización y embrutecimiento programado de masas la fiesta anglosajona resulta mucho más rentable que las disquisiciones metafísicas propias de nuestra Tradición, según se celebraban el uno de noviembre.

p-arco-iris-cruz-l-cQuizás no esté de más aclarar que esta crítica a la dichosa fiesta de marras no lo es desde el punto de vista del Catolicismo, sino de la Metafísica. ¿Puede sobrevivir una Civilización sin Metafísica? ¿Occidente ha perdido el sentido de la Metafísica y por eso recurre a banalidades comerciales como el dichoso Halloween?

Pensadores como Alexander Dugin creen que resulta preciso revivir el Dasein (Ser ahí) heideggeriano para que nuestras sociedades y culturas nacionales no perezcan por las agresiones de la globalización tal como se viene arco-iris_optentendiendo y ejecutando. Heidegger pensaba que el olvido del Ser llevaba al predominio absoluto de la Técnica y al nihilismo.

Otros como Alain Benoist propugnan cierta neo-paganización de las bases metafísicas de nuestra civilización como remedio para tratar de paliar la al parecer imparable decadencia europea. Pero lo del Halloween no deja de ser una importación frívola y al servicio del negocio y probablemente del NOM, otra muestra de la subordinación cultural y estética que posterga antes de olvidar los propios valores. Una forma de arrasar la Cultura y tradiciones estéticas de los diferentes países colonizados y envilecidos con vistas a edificar una cultura todo a cien sobre sus escombros. Es cierto que no sería la primera vez en la Historia que una Cultura sustituye a otra, a veces originando procesos de porfidización, en los que algunos materiales primitivos quedan incluidos en otros si es que no se trasforman. Así, el Cristianismo se ha apropiado por estos lares de las antiguas reflexiones clásicas sobre el Amor y la Muerte.

Un mediterráneo y español por la lengua, el mejicano Amado Nervo, lamentaba en un poema titulado La flauta de Pan,

 

 En las dóricas noches dimantinas

Cuando boga Selene por el cielo

Como un sol moribundo, y en el suelo

Duerme todo: memorias y ruinas

amado-nervo_optPuebla sotos, oteros y colinas

Un rumor de infinito desconsuelo,

Una música lánguida en que el duelo

Treme y llora con gamas cristalinas.

Es la flauta de Pan, hecha de caña,

Inmortal, porque al dios le plugo en ella

Convertir a Siringa en la campaña

Y parece decir su arrullo triste:

“viandante, une tu voz a mi querella:

si buscas la beldad… ¡Helos no existe!”

 

Pero esta melancolía es también la tristeza de la decadencia de El viejo sátiro:

 

 En el tronco de sepia de una encina

Que lujuriosa floración reviste

haya-_optUn sátiro senil, débil y triste

Con gesto fatigado se reclina.

Ya murió para él la venusina

Estación, Afrodita no le asiste

Ni le quieren las ninfas…; ya no existe

El placer, y la atrofia se avecina.

Sin estímulos ya, sin ilusiones,

Apoya entre los dedos los pitones

Encoge las pezuñas con marasmo

Entrecierra los ojos verde umbrío

Y pasa por su rostro de cabrío

El tedio de una vida sin espasmo.

 

Y la causada por la introducción de un nuevo rito, sustituto del poético paganismo, el cristiano que también reproduce la idea de la Muerte superada por el Amor, pero que tampoco se libra hoy de su propia decadencia.

 

 

Yo tuve un culto en Delfos, de luz eran mis manes

Hoy negros; era fácil el hoy tedioso rito

Por ti me son hostiles mis padres los titanes

Y no hay un sitio para mi dicha en lo infinito.

Ayer me tuteaban los dioses soberanos

Y yo tiraba besos a Zeus a dos manos

temple-apolo-delfosBebiendo el vino dórico de mi lagar…Mas luego

Surgió cual monje estéril el dogma que me aflige

Y el diáfano pontífice Máximo, que rige

La Iglesia, uncióme al culto del místico borrego.

—-

¿Por qué siguió al Olimpo del Gólgota infecundo

La soledad y, en rapto de amores imprevisto,

Las razas empuñaron el lábaro de Cristo,

Que trajo las tristezas al júbilo del mundo?

¿Qué mal había hecho la vida a ese iracundo

demoledor? Dionisio amable, ¡hubieras visto

la sangre de tus uvas en brebaje mixto

del cáliz, y sus hojas servir de pudibundo

templo-atenea-en-isla-sagrada_optfajero a las estatuas olímpicas! En vano

radió en defensa tuya la espada de Juliano;

la Humanidad trocaba su primogenitura

por las lentejas… o por la gloria que se abría;

y yo, ateniense, el sello mostraba en mi tonsura

del Nazareno, esposo de la Melancolía.

 

 Y el poeta pide reparación:

 

rododrendos-gemelos_opt ¡En esta vida no la supe amar!

Dame otra vida para reparar,

¡oh Dios!, mis omisiones

para amarla con tantos corazones

como tuve en mis cuerpos anteriores

¡Quizá ya nos amamos

Con este mismo amor en otro mundo!

 

Dentro de la Cultura española cabe recordar también el precioso testimonio de un gran cordobés que vivió trágicos momentos para la civilización hispanomusulmana. Se disolvía el Califato y venía la rápida y suicida descomposición en taifas. Un fenómeno que de algún modo vuelve a repetirse en nuestro presente de devastación nacional.

Ali ibn Hazm nació a finales del siglo X y además de filósofo y político es autor de una gran obra poética puesta en español por don Emilio García Gómez.

Pero, de su preciosa obra  El collar de la paloma vamos a recordar ahora algunas notas sobre la unión amorosa.

union-amorosa-59_optUno de los aspectos del amor es la unión amorosa, que constituye una sublime fortuna, un grado excelso, un alto escalón, un feliz augurio, más aún la vida renovada,

La existencia perfecta, la alegría perpetua, una gran misericordia de Dios. Si no fuese porque este mundo es una mansión pasajera, llena de congojas y sinsabores, y el paraíso, en cambio, la sede de la recompensa y el seguro de toda malaventura, todavía diríamos que la unión con el amado es la serenidad imperturbable, el gozo sin tacha que lo empañe ni tristeza que lo enturbie, la perfección de los deseos y el colmo de las esperanzas.

Yo que he gustado los más diversos placeres y he alcanzado las más variadas fortunas, digo que ni el favor del sultán, ni las ventajas del dinero, ni el ser algo tras no ser nada, ni el retorno después de una larga expatriación, ni la seguridad después del temor y de la falta de todo refugio tienen sobre el alma la misma influencia que la unión amorosa, sobre todo si la han precedido largos desabrimientos y ásperos desdenes, que han encendido la pasión, alimentado la llama del deseo y atizado la hoguera de la esperanza.

escritura-arabe_optNi el esponjarse de las plantas después del riego de la lluvia; ni el brillo de las flores luego del paso de las nubes de agua en los días de primavera; ni el murmullo de los arroyos que serpentean entre los arriates de flores, ni la belleza de los blancos alcázares orillados por los jardines verdes, causan placer mayor que el que siente el amante en la unión amorosa, cuando te agradan sus cualidades, y te gustan sus prendas, y tus partes han sido correspondidas en hermosura. Las lenguas más elocuentes son incapaces de pintarlo; la destreza de los retóricos se queda en ponderarlo; ante él se enajenan las inteligencias y se engolfa el entendimiento…

 

 

Lejos del patético ¿truco o trato?, el arte nos permite conocernos mejor, superarnos, abrirnos a la espiritualidad. Amor y Muerte. Muerte y Amor están conectados por sutiles hilos metafísicos.

Al cabo, como decía Cernuda, no es el Amor quien muere, somos nosotros mismos.  

 

NOTAS:

Ediciones empleadas para las citas

Amado Nervo   Poesías completas   Editorial Biblioteca Nueva, 1947

Ibn Hazm  El Collar de la Paloma, versión de Emilio García Gómez, Alianza Editorial, 1971

Luis Cernuda Obras Completas Tomo I Editorial RBA, 2006

 

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Halloween como síntoma

Halloween a la gallega

 

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El Mal anda suelto, y se muestra sin tapujos

Navegando por la red he descubierto un suceso muy inquietante, si no es otro simple caso del creciente mal gusto que está asolando nuestra Cultura.

ceremonia_tunel_san_gotardoPero creo que tiene sus motivos y significados ocultos. No puede ser casualidad o ignorancia.

Durante la inauguración del nuevo túnel bajo los Alpes, llamado de San Gotardo, el más grande del mundo con más de cincuenta kilómetros de longitud, y en presencia de los principales líderes europeos, Italia, Francia, Suiza, Austria, Alemania… se representó un extraño ritual un resumen del mismo podéis observar a en el curioso vídeo que enlazo a continuación,

https://www.youtube.com/watch?v=ddtmG823Ozo

y del que puede verse una versión más larga o completa en este otro

https://www.youtube.com/watch?v=iqltRuQbs1k

ceremonia-rito-tunel-jpgOs recomiendo verlos para saber a dónde estamos llegando.

¡Qué cosa tan siniestra y repugnante!

Pero tan reveladora, interesante y significativa.

Asisten al espectáculo los supuestos líderes políticos de importantes países europeos. Al parecer ninguno se fue asqueado del acto. Ahí están de pasmarotes sino de cómplices activos o pasivos de los atentados y crímenes que sufre la Humanidad. Y las consecuencias del proceso inducido por el Poder de desestructuración cultural, estética y social que asola Occidente.

Precisamente en el año del centenario de El Bosco cabe comprobar qué bajo hemos caído. El “Arte” se ha degradado para fomentar las más bajas tasas vibratorias del ser humano, cada vez más estúpido y animalizado.  Vehículo, no de elevación espiritual sino de embrutecimiento inducido.

En lo político, nuestros supuestos representantes asisten a tenebrosos rituales públicos sin protestas ni se les caiga la cara de vergüenza. Con total desfachatez.  Dan la razón a los que sostienen que estamos en un creciente proceso de entetanimiento de consecuencias nefastas.

Tremendo

 

 

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