Alfonso De la Vega

La Garita de Herbeira

Artículos, solfas y epistolarios

Las Hilanderas

El famoso cuadro de Velázquez ha dado lugar a múltiples interpretaciones. Muchos críticos consideran que constituye una interpretación mitológica de la leyenda de Aracnea y de su dramática relación con la diosa Atenea. Como tal aparece, si es que se trata del mismo cuadro, en un inventario del montero real don Pedro de Arce. Para Ortega pudiera tratarse de las bodas de Tetis, quien era capaz de metamorfosearse a voluntad y Peleo, uno de los argonautas. Para otros más, la alusión mitológica tiene que ver con las Parcas. Sin embargo, en su conocido libro sobre el pintor sevillano, Camón Aznar rechaza la interpretación mitológica y entiende que es un cuadro fundamentalmente costumbrista o naturalista, una de las primeras representaciones de la actividad fabril en el Arte. Con ciertas similitudes técnicas y de composición con Las Meninas, Velázquez nos muestra en Las Hilanderas la vida de trabajo en un taller madrileño, la fábrica de tapices de Santa Isabel.

Aracnea era hija de Idmon, famoso por su habilidad para teñir la lana con la púrpura de Focea. En los tiempos de Homero las mujeres griegas tenían a gala saber tejer e hilar y a la diosa Atenea como su sublime maestra. La finura de su hilado era comparada a veces con las de las telarañas. Pero Aracnea no se consideraba discípula de Atenea e incluso en un momento de ensoberbecimiento llegó a desafiar a la propia diosa.

Atenea se transforma en anciana y dirigiéndose a Aracnea le intenta hacer ver que no todo es malo en la vejez, que la experiencia es fruto de los años. Y le aconseja: “bien que aspiréis a la gloria de ser la mejor entre los mortales, pero no pretendáis igualaros a una diosa. Pedid perdón y Atenea os lo dará”. Pero Aracnea no se arredra y le recrimina porqué en vez de ella, una simple anciana, no se presenta la propia diosa. Entonces ésta se descubre ante el estupor de todos menos de la joven hilandera. Y se retan a ver quién teje la mejor pieza.

Atenea elige un tema central con Júpiter en majestad rodeado de los dioses y en sus cuatro esquinas varios temas relacionados con el atrevimiento, el desafío, la altivez, la usurpación y su posterior castigo divino.

Aracnea representa el rapto de Europa así como otras conocidas aventuras amorosas de Júpiter, recordatorio, acaso imprudente para la ocasión, de las flaquezas de los inmortales. Consigue una obra maestra insuperable y Atenea se indigna y en un arrebato la rasga.

La ofuscada y desesperada Aracnea se intenta colgar pero Atenea suaviza la trágica situación y transforma a la hábil hilandera en araña.

Este relato de Ovidio parece ser el antecedente mitológico de otra famosa metamorfosis, la de Kafka. Mas dejemos al checo germano parlante moderno héroe del absurdo meditando sobre las causas, los vicios, por los que los hombres pueden transformarse en irreconocibles bichos inmundos ¿la soberbia es uno de esos vicios? mientras pasea hacía El Castillo entre la niebla que diluye las figuras fantasmagóricas del puente Karluv sobre el Moldava. Y volvamos a nuestros antepasados griegos.

Salvo por la alusión a la metamorfosis que se da también en la leyenda de Aracnea no se entiende muy bien la citada asociación del cuadro con las bodas de Peleo y Tetis. Pero sabemos que para asustar a sus pretendientes la bella Tetis podía metamorfosearse a voluntad en diferentes animales más o menos peligrosos o escurridizos: ¿Las circunstancias de la vida que se escapan a nuestro control o voluntad o al menos nos aturden o dificultan nuestros logros? ¿Acaso distintas formas de su cuerpo astral? Sin embargo, Peleo logra sorprenderla dormida y someterla para lograr que Tetis se case con él.

Las Parcas, auxiliares de Júpiter y tejedoras de la vida humana, vienen a significar la personificación del destino. Pero, ¿Velan por el orden natural de las cosas en su sentido espiritual y físico o ceden a su capricho?  Ellas otorgan o niegan bienes e infortunios. Prescribían la duración de la vida humana, a veces descubrían, otras ocultaban nuestras suertes. Las Parcas suelen representarse como tres hermanas, Cloto, Láchesis y Atropos. Cloto es la hilandera que mueve una gran rueca y expresa el inevitable encadenamiento de los sucesos en la trama de la vida. Láchesis se asocia el azar, la suerte que sostiene el copo o los husos y en algunas representaciones mitológicas aparece auxiliada en su labor por otras figuras femeninas. Atropos tiene unas tijeras ¿para cortar el hilo vital.

Las peripecias humanas tienen un componente de incertidumbre, acaso de fatalidad, que desafía a nuestra comprensión. Para los griegos había un componente de azar, cierta veleidad de las Parcas, auxiliares instrumentales de los dioses.

Sin embargo, la tradición hindú lo interpreta como el karma. De algún modo, son nuestras acciones presentes o pasadas las que tejen nuestro destino. Nosotros somos artífices de nuestras vidas aunque no seamos conscientes en todo o en nada de las consecuencias de nuestros actos del pasado y de nuestras actitudes del presente. En el Bahgavad Gita el propio avatar Khrisna lo explica al dubitativo héroe Arjuna, el mejor y más valiente de los Pandevas que se encuentra en el campo de batalla. Se transforma ante él y se muestra como un océano de causas y concausas, de acciones y efectos, de fastos y nefastos, de logros y fracasos. Y le anima a hacer lo que debe ser hecho. Aunque parezca tremendo. No importa qué guerreros pueda matar en legítimo combate, si mueren durante la batalla es que ya habrían de estar muertos en el otro plano.  Cada hombre debe cumplir con su deber.

¿Podemos nosotros los hombres desafiar al mundo espiritual?  ¿Hasta dónde llega nuestra libertad? ¿Cuál es el coste del ejercicio de esa libertad?

Las Hilanderas es un lienzo extraordinario.  No deja de ser curioso que Antonio Palomino no lo comente en su Museo Pictórico cuando habla de Velázquez pese a relacionar Historias de la Metamorfosis de Ovidio con un cuadro de Rubens reproducido en Las Meninas. No obstante, Las Hilanderas casi siempre ha sido considera una de las joyas del Prado madrileño y reconocida como una obra maestra, propia de un gran maestro de la Pintura en la plenitud de su destreza, en la última etapa de su vida en la que desarrolla sus logros técnicos adquiridos durante su segundo viaje a Italia. Velázquez ha vuelto a una corte en decadencia, y en este cuadro podamos intuir una especie de concesión a la nostalgia de su actividad italiana, dedicada a la investigación y libre de etiquetas o huera prosapia. El recuerdo de un mundo de luminosa Belleza comparado con otro más prosaico, el del viejo Alcázar de los Austrias no exento de cierta penumbra de toque monacal.  El propio Felipe IV prefería el Palacio del Buen Retiro.

Contemplamos un primer plano iluminado con luz cernida, discreta, un ámbito intermedio más bien sombrío y al fondo una estancia colmada de luz, todo pintado en un plano sin que las luces de matiz diferente se superpongan, se estorben ni confundan, para llegar a la habitación del fondo luminoso la mirada tiene que transitar por el ámbito en sombra ayudándose de las formas sumidas en la penumbra. Con algunas similitudes técnicas y de composición con Las Meninas, al igual que en el Entierro del Señor de Orgaz en Las Hilanderas existe un plano arquetípico, espiritual, el de las Ideas platónicas, en el que se manifiesta la sentencia de Atenea que aparece con el brazo levantado en presencia de tres figuras femeninas, ¿Las tres Parcas o solo simples damas que pretenden hacer encargos en el Taller de Santa Isabel? Y al lado del tapiz con el rapto de Europa tejido por Aracnea, justo cuando va actuar contra la hábil hilandera. Y otro plano terrestre,  fabril, material, en el que parece mostrarse la sentencia hermética “cómo es arriba es abajo” divulgada por la Academia de los Médicis y su maestro neoplatónico Marsilio Ficino. Aquí se muestran varias figuras femeninas atareadas en sus quehaceres que no parecen prestar atención a dicho plano arquetípico, ¿Son las tres Parcas ayudadas por otras dos mujeres? ¿Son simples hilanderas que se afanan en las tareas ajenas a todo lo que no sea terminarla?

Ambos planos están magistralmente unidos y separados a la vez por una jerarquía del espacio debida a la luz.  Una luz que en el fondo iluminado no diferencia entre la diosa y las figuras femeninas que la acompañan.

¿Podemos ver ese universo espiritual desde nuestro destierro? ¿Qué nos enseña el Arte?

A través del polvillo en suspensión que se encuentra en la escena fabril debemos seguir la luz que nos guía hacia la fuente. Hay una escalera, recuerdo de la escala de Jacob y en la grada lo que parece una viola de gamba. La Música es el Arte más próximo a la naturaleza del Noúmeno, a la Cosa en Sí, ¿A la Voluntad? En español, lengua sabia y profunda, querer significa Voluntad y también Amar ¿A la Luz? ¿Somos Luz oscurecida en nuestro plano por la Materia? ¿Los vicios como la soberbia de la fábula de Aracnea nos apresan como en una telaraña?

Algunos autores critican la bóveda y el ojo tragaluz como innecesarios en la arquitectura del cuadro. E incluso en ciertas reproducciones se recorta esta parte superior. ¿Es el “ojo que todo lo ve” aunque para nosotros desde nuestra comprensión limitada aparezca como cegado?

¿Cuál es nuestra realidad más auténtica? ¿La del trabajo y los afanes materiales y cotidianos como la del prosaico taller o la del universo de arquetípico de nuestros anhelos espirituales y nuestros sueños?

Creo que ambas. La Estética, el Arte, nos muestra la posibilidad de que el tapiz que tejemos con nuestra vida se inspire en la Belleza, en los mitos de la Tradición que son instrumentos de transmisión del Conocimiento del mundo espiritual. Que nuestra técnica y saber hacer no constituya motivo de engreimiento como el de Aracnea, sino posibilidad de deleite y evolución para nosotros y para los demás.

 

 

 

 

 

El Halloween como decadencia de la civilización

Dentro de la suicida colonización que sufre la Cultura española por la anglosajona americana, acaso la fiesta del Halloween (All Hallows´ Eve) se lleva los honores de la frivolidad, estulticia e impostura, no exenta de cierto componente tenebroso, maléfico o incluso criminal.  Todo un síntoma del proceso de devastación de la civilización al que estamos siendo sometidos.

Pero aún quedan, quedamos, algunos autores, como el estudioso de las tradiciones esotéricas e iniciáticas Carmelo Ríos, que abominan de la fatídica moda anglosajona.  El Halloween procede de una antigua fiesta de origen celta relacionada con la luz, el samhain, cuyo significado se ha pervertido:

“En la actualidad, debido sin duda a la perniciosa y aplastadora influencia anglosajona y norteamericana, esta sagrada festividad no sólo se ha profanado de su propósito protector y divino, sino que se ha convertido en su opuesto, una invocación a la oscuridad por medio de una ordalía de niños y a veces de adultos vestidos de zombis, de vampiros o de monstruos.

Añádase la ingesta de alcohol, de drogas o de mejunjes selváticos tan a la moda en la sociedad, y luego veremos aparecer los síntomas de no ser uno mismo, de de estar desdoblado e incluso de algo mucho peor, de lo que es mejor no hablar.

En esta mágica noche se abría una puerta, decían los antiguos entre el más allá y el mundo de los vivos que podían comunicarse.  En las noches de Halloween se produce una verdadera entrada de fuerzas negativas que han de ser rechazadas y combatidas con las armas de la luz, con la alegría, el bien, la bondad, la compasión y la oración.

En esas noches verdaderas puertas dimensionales hacia el plano inferior astral son abiertas y cualquier forma de obsesión y posesión puede acaecer. Igualmente se producen crímenes, secuestros, raptos y otras maldades abominables, y es sabido que los brujos  magos negros usan esas fechas para incrementar su poder.

En las noches de Halloween las personas sensibles o sensitivas pueden percibir putrefactos hedores, escuchar sonidos horrísonos, música de baja frecuencia y palabras negativas en el espacio o en el interior”.

Carmelo Ríos también ofrece estas medidas para preservarse de o combatir sus efectos más perniciosos:

“En la noche debe dejarse una luz encendida, cantar, orar, leer textos de los grandes maestros, meditar, ejercerse en la plegaria santa del corazón, decorar la casa con flores, encender incienso de sándalo o rosas, lavarse con agua de rosas las manos y el rostro y sobre todo no disfrazar a los niños de espectros, pues esos rostros y cuerpos deformados, esas máscaras ensangrentadas no son en absoluto una forma de conjurar el mal, sino de llamarlo e invocarlo abiertamente”.        

La introducción de estas tradiciones ajenas, adulteradas con la peor intención, aún resulta más lamentable cuando se pretende sustituir con ellas las de propias de nuestra Cultura de gran profundidad metafísica. En la gran Tradición cultural mediterránea se asocia Eros a Tanatos. La civilización clásica nos ha enseñado mitos tan hermosos como, por ejemplo, el de Orfeo y Eurídice, tan sugestivos para la Historia del Arte y de la Música en particular, inspiradores de Monteverdi, Gluck o Haydn, entre otros.

Una tradición española es la del famoso Don Juan, mito iniciado por Tirso de Molina que con Mozart ha dado lugar a una de las obras maestras más extraordinarias de la Historia de la ópera. Sin olvidar otra antigua tradición teatral española propia del uno de noviembre: la representación del famoso Tenorio de Zorrilla. Una obra algo ripiosa pero muy sugestiva por su teatralidad y musicalidad en la lengua.  Entre las muchas versiones puede verse esta de Estudio Uno. Para los más jóvenes o desmemoriados acaso conviene aclarar que el añorado Estudio Uno era un “siniestro” programa de la televisión de Franco que es de justicia reconocer que tenía la perniciosa manía, ya felizmente erradicada con la pertinaz Monarquía, de promover la elevación intelectual, cultural y moral del televidente. El Tenorio de Zorrilla que ahora parece tan naif fue otrora motivo de escándalo para bien pensantes.  Clarín se hace eco en La Regenta de las escaramuzas seguidas de dimes y diretes entre Ana Ozores, el Magistral y demás personajes con motivo de la asistencia de Ana a una representación en Vetusta cierto uno de noviembre. Curiosamente otro escándalo fue el protagonizado durante la lejana posguerra por la actríz Ana Mariscal cuando interpretara el papel de Don Juan en sesiones de tarde mientras hacía el de Doña Inés en las de noche.

Sin embargo, en el actual proceso de estupidización y embrutecimiento programado de masas al que se dedican la actuales televisiones y la mayoría de los media la fiesta anglosajona resulta mucho más rentable que las disquisiciones metafísicas propias de nuestra Tradición, según se celebraban el uno de noviembre.

A diferencia de las antiguas tradiciones cíclicas relacionadas con el año solar, desde la Ilustración nos hemos acostumbrado a un sentido lineal del tiempo. Al goethiano conflicto fáustico, o el mito del progreso indefinido de la Humanidad. Pero las fiestas del uno de noviembre tuvieron su interpretación griega y luego romana. Participaban de cierto carácter sagrado común. En Grecia al comienzo del Pyanepsion se celebraban las Noemenias o fiestas de la Luna nueva consagradas a Hécate, mientras se preparaban las Thesmoforias de los Misterios eleusinos. Una de las más importantes instituciones sagradas de la antigüedad que representaban un profundo conocimiento del alma y su descenso a los infiernos, tema recurrente en la Cultura y el Arte occidentales. Primero por un rapto, luego por ingesta de una pepita de granada, se simbolizaba la caída del alma en la materia. Pero parcialmente salvada luego por amor. Materno filial en el caso de Eleusis; erótico, en el de los Misterios órficos. El bellísimo e inspirador mito de Orfeo, tan ligado a la Música. Que ha dado varias obras cumbres como las ya citadas: El sublime Orfeo y Euridice de Gluck, el Orfeo de Monteverdi, considerada la primera ópera representada en Europa, o el Orfeo de Haydn.  Y entre los romanos, bajo la protección de Diana, el uno de noviembre se celebraba el festín de Júpiter.

El Cristianismo recalificó muchas de las fiestas y celebraciones del paganismo, cristianizando su elevada concepción metafísica acerca del alma. En el caso de Todos los santos, una doble concepción: la implicación dialéctica entre Eros y Tanatos.

La Muerte redimida o superada por el Amor. Por el Amor sagrado del Salvador o por su remedo el amor humano. Y ligada a la cultura española se halla la figura del Don Juan. Un mito con raíces históricas reelaborado por varios autores españoles pero que alcanza su mayor logro estético en el Don Juan del gran Mozart. Aquí también puede encontrarse la sublime idea mistérica griega del rescate del alma por Amor. Junto con unos conocimientos sobre el mundo astral, envoltura del alma del que es fenómeno el Comendador. Pero en un orden popular resulta más enriquecedor el Tenorio de Zorrilla con todos sus ripios que estas introducidas costumbres de piratas y mercaderes ingleses tan bárbaras y desatinadas.

Quizás no esté de más aclarar por si acaso que esta crítica a la dichosa fiesta gringa de marras no lo es desde el punto de vista del Catolicismo, sino de la Metafísica. ¿Puede sobrevivir una Civilización sin Metafísica? ¿Occidente ha perdido el sentido de la Metafísica y por eso recurre a banalidades comerciales como el dichoso Halloween?

Pensadores actuales como el intelectual ruso Alexander Dugin creen que resulta preciso revivir el Dasein (Ser ahí) heideggeriano para que nuestras sociedades y culturas nacionales no perezcan por las agresiones de la globalización tal como se viene entendiendo y ejecutando. Heidegger pensaba que el olvido del Ser llevaba al predominio absoluto de la Técnica y al cabo, del nihilismo.

Otros como el francés Alain Benoist propugnan cierta neo-paganización de las bases metafísicas de nuestra civilización como remedio para tratar de paliar la al parecer imparable decadencia europea. Pero lo del Halloween no deja de ser una importación frívola y al servicio del negocio y del NOM, otra muestra de la subordinación cultural y estética que posterga antes de olvidar los propios valores. Una forma de arrasar la Cultura y tradiciones estéticas de los diferentes países colonizados y envilecidos con vistas a edificar una cultura todo a cien sobre sus escombros. Es cierto que no sería la primera vez en la Historia que una Cultura sustituye a otra, a veces originando procesos de porfidización, en los que algunos materiales primitivos quedan incluidos en otros si es que no se trasforman. Así, el Cristianismo se habría apropiado por estos lares de las antiguas reflexiones clásicas sobre el Amor y la Muerte.

Así, un mediterráneo y español por la lengua, el mejicano Amado Nervo, lamentaba en un poema titulado La flauta de Pan,

En las dóricas noches diamantinas

Cuando boga Selene por el cielo

Como un sol moribundo, y en el suelo

Duerme todo: memorias y ruinas

Puebla sotos, oteros y colinas

Un rumor de infinito desconsuelo,

Una música lánguida en que el duelo

Treme y llora con gamas cristalinas.

Es la flauta de Pan, hecha de caña,

Inmortal, porque al dios le plugo en ella

Convertir a Siringa en la campaña

Y parece decir su arrullo triste:

“viandante, une tu voz a mi querella:

si buscas la beldad… ¡Helos no existe!”

Pero esta melancolía es también la tristeza de la decadencia de El viejo sátiro. Y la causada por la introducción de un nuevo rito, sustituto del poético paganismo, el cristiano que también reproduce la idea de la Muerte superada por el Amor, pero que tampoco se libra hoy de su propia decadencia:

Yo tuve un culto en Delfos, de luz eran mis manes

Hoy negros; era fácil el hoy tedioso rito

Por ti me son hostiles mis padres los titanes

Y no hay un sitio para mi dicha en lo infinito.

Ayer me tuteaban los dioses soberanos

Y yo tiraba besos a Zeus a dos manos

Bebiendo el vino dórico de mi lagar…Mas luego

Surgió cual monje estéril el dogma que me aflige

Y el diáfano pontífice Máximo, que rige

La Iglesia, uncióme al culto del místico borrego.

—-

¿Por qué siguió al Olimpo del Gólgota infecundo

La soledad y, en rapto de amores imprevisto,

Las razas empuñaron el lábaro de Cristo,

Que trajo las tristezas al júbilo del mundo?

¿Qué mal había hecho la vida a ese iracundo

demoledor? Dionisio amable, ¡hubieras visto

la sangre de tus uvas en brebaje mixto

del cáliz, y sus hojas servir de pudibundo

fajero a las estatuas olímpicas! En vano

radió en defensa tuya la espada de Juliano;

la Humanidad trocaba su primogenitura

por las lentejas… o por la gloria que se abría;

y yo, ateniense, el sello mostraba en mi tonsura

del Nazareno, esposo de la Melancolía.

Y el poeta pide reparación:

¡En esta vida no la supe amar!

Dame otra vida para reparar,

¡oh Dios!, mis omisiones

para amarla con tantos corazones

como tuve en mis cuerpos anteriores

¡Quizá ya nos amamos

Con este mismo amor en otro mundo!

Dentro de la Cultura peninsular española cabe recordar también el precioso testimonio de un gran cordobés que vivió trágicos momentos para la civilización hispanomusulmana. Se disolvía el Califato y venía la rápida y suicida descomposición en taifas. Un fenómeno que de algún modo vuelve a repetirse en nuestro presente de devastación nacional en degradadas taifas.

Ali ibn Hazm nació a finales del siglo X y además de filósofo y político es autor de una gran obra poética puesta en español por don Emilio García Gómez.

Pero, de su preciosa obra  El collar de la paloma vamos a recordar ahora algunas notas sobre la unión amorosa.

Uno de los aspectos del amor es la unión amorosa, que constituye una sublime fortuna, un grado excelso, un alto escalón, un feliz augurio, más aún la vida renovada,

La existencia perfecta, la alegría perpetua, una gran misericordia de Dios. Si no fuese porque este mundo es una mansión pasajera, llena de congojas y sinsabores, y el paraíso, en cambio, la sede de la recompensa y el seguro de toda malaventura, todavía diríamos que la unión con el amado es la serenidad imperturbable, el gozo sin tacha que lo empañe ni tristeza que lo enturbie, la perfección de los deseos y el colmo de las esperanzas.

Yo que he gustado los más diversos placeres y he alcanzado las más variadas fortunas, digo que ni el favor del sultán, ni las ventajas del dinero, ni el ser algo tras no ser nada, ni el retorno después de una larga expatriación, ni la seguridad después del temor y de la falta de todo refugio tienen sobre el alma la misma influencia que la unión amorosa, sobre todo si la han precedido largos desabrimientos y ásperos desdenes, que han encendido la pasión, alimentado la llama del deseo y atizado la hoguera de la esperanza.

Ni el esponjarse de las plantas después del riego de la lluvia; ni el brillo de las flores luego del paso de las nubes de agua en los días de primavera; ni el murmullo de los arroyos que serpentean entre los arriates de flores, ni la belleza de los blancos alcázares orillados por los jardines verdes, causan placer mayor que el que siente el amante en la unión amorosa, cuando te agradan sus cualidades, y te gustan sus prendas, y tus partes han sido correspondidas en hermosura. Las lenguas más elocuentes son incapaces de pintarlo; la destreza de los retóricos se queda en ponderarlo; ante él se enajenan las inteligencias y se engolfa el entendimiento…

Lejos del patético ¿truco o trato? ajeno al Amor, el arte nos permite conocernos mejor, superarnos, abrirnos a la espiritualidad. Amor y Muerte. Muerte y Amor están conectados por sutiles hilos metafísicos.

Al cabo, como decía Cernuda en el exilio, no es el Amor quien muere, somos nosotros mismos.  

 

NOTAS:

Ediciones empleadas para las citas literarias

Amado Nervo   Poesías completas   Editorial Biblioteca Nueva, 1947

Ibn Hazm  El Collar de la Paloma, versión de Emilio García Gómez, Alianza Editorial, 1971

Luis Cernuda Obras Completas Tomo I Editorial RBA, 2006

 

Las palabras resaltadas en color granate abren enlaces a las obras mencionadas

 

 

El capitán Trueno en el Barrio de las Letras

Aunque no suelo hacerlo esta vez voy a dedicar unas líneas a la nostalgia así como al recuerdo de un ser querido. Me refiero a mi entrañable tío Antonio, fallecido hace ya varias décadas.

De niño y en mi adolescencia, hasta la muerte de mi abuela Adora, vivía en lo que hoy es conocido como el barrio madrileño de Las Letras. En él vivieron o con él estuvieron vinculados muchos de los más grandes autores de nuestro Siglo de Oro, que han dejado sus gloriosos nombres en el callejero. Entonces no era tan famoso, era más tranquilo y recoleto, dentro de lo que cabe en una gran ciudad como la capital de España. Espejo singular de un Madrid más amable, más noble y humano, hoy lamentablemente desaparecido.  Mi casa estaba en la calle del Amor de Dios, un nombre demasiado grande para una calle tan pequeña, cerca de la sede de la Real Academia de la Historia, del cine Monumental, hoy dedicado a conciertos o del cine Doré o “Palacio de las pipas” luego reconvertido en filmoteca.

Algo más lejos el Paseo del Prado, entre Cibeles y Neptuno donde iba con mi madre y mi hermana a pasear o jugar bajo la arboleda. El edificio de Las Cortes, entonces ocupado por procuradores de los tres tercios y ahora por gentes variopintas incluidas alguno que otro Rufián o ejemplar de primitivo y feroz catalanopithecus. El Ateneo, un lugar enigmático y entonces para mi con un cierto de halo misterio o de especulaciones prohibidas. La pescadería La Astorgana en la calle León cuyos nutridos mostradores eran una especie de fascinante zoo dedicado a la ictiología. Siempre me maravilló la especialización de la antigua ciudad leonesa en la comercialización de pescados y mariscos procedentes de nuestras costas gallegas. Sobre todo entonces cuando el viaje por carretera desde Madrid a La Coruña y regreso era una aventura digna del Paris Dakar.

Y la cercana plaza de Santa Ana, donde de niño a veces iba a jugar a la pelota bajo la protección de mi abuela y de un gran árbol, quizás una pseudoacacia, antes de que se hiciese el arboricida aparcamiento subterráneo desde entonces existente, y hoy con acceso trampa de multas gracias a la bruja.

La plaza era un lugar de sosiego rodeado por el bonito edificio del Hotel Vitoria, donde paraban toreros y cuadrillas con toda su impedimenta y parafernalia y se comían unos magníficos huevos nido, especialidad de la casa. O el del teatro Español, de gran tradición o el cercano de La Comedia, famoso también por otros actos no estrictamente teatrales aunque sí relacionados con la Vida y la Cultura. También estaba la pastelería Suiza. Y, no lejos, el callejón del Pozo, donde se podían comprar algunos de los mejores hojaldres de España. Los vistosos azulejos andaluces de Villa Rosa, la de famosos saraos cuando la dictablanda. O el callejón de Álvarez Gato con sus espejos inspiradores del esperpento valleinclaniano. Hoy el esperpento no los necesita curvos: se refleja perfectamente en espejos planos. Y tascas típicas como Las Bravas, que aún perdura, o La Casa de las Gambas…

Sin olvidar en la misma plaza un conjunto de librerías y editoriales de especialidades científicas, técnicas o de ensayo, hoy desaparecidas, no sé si por algún sectario premonitorio designio de la inicua ley de memoria histórica o como adaptación a los signos de los nuevos tiempos. Es decir, como logro indudable del progreso democrático y amor a la Cultura del pueblo, felizmente reconvertidas en jolgoriosas cervecerías.

Mi tío Antonio fue un personaje de gran valía, frustrada parcialmente como tantas otras por el desastre de la guerra civil. Tras la prematura muerte de mi abuelo, no pudo seguir una carrera universitaria pero su perspicacia, sensibilidad e inquietudes por los temas literarios, culturales y artísticos, seguro que superaba a la de tantos enmucetados más o menos mohatreros actuales, que han tenido otras oportunidades más que la simple aunque meritoria de ser autodidacta.

Era buen aficionado a los toros y entendía de la Fiesta. Un rito antiquísimo y lenguaje de gran belleza, colorido y precisión, al cabo. Debatía con amigos como Tip y Coll  sobre el sentido de ella y, sobre todo, cuando ocurría algún trágico percance conmovedor, hasta qué punto era legítimo poner en peligro la vida humana. Sabía mucha Gramática. Su poeta favorito era Antonio Machado. Conocía muy bien los poemas de Campos de Castilla, y he deducido luego que probablemente se identificaba además de con los valores del paisaje soriano de donde era su padre, con el propio heterónimo machadiano Juan de Mairena. En todo caso, mi tío Antonio era un hombre en el buen sentido de la palabra bueno. Mi principal recuerdo de él es el de su bondad y generosidad conmigo.

Cuando yo era niño esperaba con cierto anhelo o impaciencia la llegada de los miércoles.

Era el día en el que salía a los quioscos un nuevo cuadernillo apaisado con las aventuras del Capitán Trueno.  Todo un gran héroe que sin embargo hay que reconocer que hoy lo tendría muy difícil. Reunía todas las papeletas de lo políticamente incorrecto. Blanco, heterosexual, sin veleidades pederastas pese a la tentadora proximidad del joven Crispín. Valiente, animoso, hombre de honor, generoso, gran militar por valor e inteligencia estratégica y táctica, paladín de la Justicia, cristiano y defensor de la Cristiandad, abnegado solidario con sus compañeros y amigos, fiel enamorado de un bella princesa nórdica que se había creído hija de un pirata y que casta pero decididamente acaba correspondiéndole. Un personaje modelo que parecía sacado de la Orden de Caballería de Raimundo Lulio. Muchas de sus aventuras se desarrollaban en un mundo tópico de términos y personajes históricos muy conocidos incluso por niños pero de vaporosa definición geográfica y escasos detalles técnicos o de erudición. Su espada no era flamígera pero sí era utilizada como símbolo de Sabiduría.

Entonces no se había impuesto el tenebroso trágala del liberticida multiculturalismo y los caballeros eran caballeros pero no energúmenos del heteropatriarcado. Y las damas se identificaban con el alma y sus virtudes a cuya defensa servía el ideal caballeresco. Los salvajes eran salvajes; los tiranos, tiranos, tiranos; la morisma, la morisma; los caníbales, caníbales… A todos ellos combatía nuestro héroe sin temor a que le llamasen fascista o españolista. Y es que los tebeos entonces eran tebeos y no comics. No había ONGs creadas o financiadas por Soros o cualquier otro filantropófago conocido u oculto, que figurarían de pleno derecho entre los villanos, bellacos, tiranos y malvados a combatir por nuestro héroe. El capitán, Goliath y Crispín lo hacían a cuerpo, dando la cara. Y como buenos españoles orgullosos de serlo, de pura raza. Con perdón. Desde luego, si el Capitán Trueno hubiera tenido una calle con su nombre, la siniestra loba comunista disfrazada de dulce abuelita demócrata se la habría quitado.

Ignoro si para protegerle del revanchismo golpista progre que nos trajo la pertinaz Transición o como otra memez nacionalista más, alguno que otro sesudo investigador paniaguado sostiene que al igual que Cervantes, santa Teresa de Ávila o Colón, nuestro capitán Trueno era… ¡catalán de Gerona!

Todos los miércoles mi tío me daba puntualmente una paga para comprar cada nuevo cuadernillo apaisado que compraba y leía con avidez, con premura, apenas sin detenerme bien en los dibujos.  Y cuando estaba la cosa más interesante ¡zas! la maldita palabra: “Continuará”.

Mi abultada colección de tebeos se perdió o desapareció en una mudanza. Ahora estoy revisando algunos episodios del Capitán Trueno en versión facsímil. No es lo mismo, desde luego, pero tampoco lo es ya mi visión de muchas cosas medio siglo después.

La colección del Capitán Trueno es un conjunto de trepidantes aventuras de acción. Pero también forma parte de la literatura de los mitos. De la lucha eterna entre el Bien y el Mal. Una pugna cuya batalla principal se encuentra en nuestra propia conciencia.

Los tebeos como los de esta saga servían para ofrecer modelos de conducta, para dar pautas de actuación cuando la vida empieza a abrirse al niño y al adolescente y con ella también se empiezan a ver los conflictos que plantea y se ha de hacer frente a las primeras batallas . Más tarde he podido comprobar como la buena Literatura con sus arquetipos y sus relatos nos enseñan muchas cosas. Que detrás de las peripecias visibles de la trama existen interpretaciones más profundas. Caballeros míticos como nuestro Don Quijote o el arquero Arjuna nos dan lecciones y muestran verdades muy profundas para ilustrar nuestra conciencia.

Ellos, o en su momento y a su modo el capitán Trueno, nos hacen ver qué queremos que reine en nuestra conciencia y conducta. Si el mundo de la Dama y sus valores: la Belleza, la Justicia, el Bien o la Libertad, o el de las pasiones y deseos causantes de sufrimiento, el egoísmo o la ignorancia. Los hábitos que producen descontrol, fracaso o profunda infelicidad, o los que promueven la salud, la sabiduría, la bondad o los del alma que ha sido desahuciada de su reino por los otros y que las actuaciones del capitán Trueno le pretende devolver.

Gracias, querido tío Antonio.

 

 

En la Gran Mezquita de Córdoba

Córdoba no es ajena a la moda imperante en muchas ciudades, no siempre justificada o razonable, de dificultar la circulación por su centro y sobre todo por su casco antiguo incluso cuando se intenta encontrar el hotel contratado aun con la ayuda de un GPS.  Pero disfrutar de la antigua y bella ciudad andaluza de tanta tradición romana e islámica merece salvar algún que otro embrollo o laberinto. Callejear por sus barrios tradicionales, admirar sus patios o sus callejuelas, algunas tan pequeñas como la calleja del pañuelo es una experiencia única.

 

La Gran Mezquita de Córdoba es una de las mayores joyas del arte islámico en todo el mundo y desde luego en España. Una extraordinaria obra de arte sagrado, alterada parcialmente en el siglo XVI para construir una adocenada catedral, híbrida de estilos gótico y renacentista con decoración barroca, en la que no faltan destrozos estéticos que cabe calificar de aberraciones insensibles a la belleza del lugar. La visión de las cubiertas desde el exterior muestra el adefesio perpetrado. El esfuerzo por resaltar la ocupación cristiana del espacio en lo que parece una competición con la islámica además de estéticamente aberrante llega en ocasiones a lo ridículo, como es el caso, a mi parecer, del moderno cuadro dedicado a la monja Teresa de Calcuta que pega allí como a un Cristo tres pistolas. Sin olvidar abigarrados retablos barrocos de purpurina. Una pena que la catedral rellena de tantas capillas, alguna de auténtico bodrio de lesa estética, no se edificara en otro lugar cercano respetando en su integridad la antigua belleza del templo musulmán.

Un lugar sagrado no exento de polémica actual no sólo estética sino también político religiosa. Ejemplos de incoherencia. Así, las presiones de movimientos islamistas para que también vuelva a tener culto islámico, cosa que no sucede al revés por ejemplo con la basílica bizantina de Santa Sofía en Estambul. Y la correspondiente reacción eclesiástica, no solo por razones de Poder, sino porque la explotación libre de impuestos de esta maravilla artística del Islam paradójicamente le proporciona enormes beneficios al clero católico. Quizás no exentos de cierto componente simoniaco dado que según su propia concepción se trata de un centro de culto católico. El coste de la entrada, diez euros por persona, es una cifra muy elevada que según las cuentas oficiales de número de visitantes proporciona muchos millones de euros al año. Y si es para acceder a un lugar de culto religioso en activo como pretende la Iglesia y no un negocio lucrativo, la cuestión de la onerosa entrada tiene aún peor justificación o defensa.

Templos, espacio y tiempo sagrados

Pero dicho esto, las cuestiones materiales o políticas no debieran distraernos de lo que es lo principal: el ámbito espiritual del templo, lo que de algún modo es común tanto para las religiones monoteístas, politeístas o para las Órdenes iniciáticas, más allá de consideraciones teológicas o incluso estéticas.

El templo es un espacio sagrado de disposición jerarquizada, ligado también a un tiempo sagrado, diferente del que trascurre extramuros del mismo. Un verdadero templo tradicional funciona como una especie de artefacto espiritual que nos facilita el contacto con lo numinoso y nos sirve para elevar la consciencia mediante un conjunto de fenómenos más o menos objetivos. Así la satisfacción de los sentidos originada por el disfrute del Arte sagrado.  O la elevación de la energía telúrica concentrada por su ubicación y disposición arquitectónica a través de los chakras o centros psíquicos para lograr una mayor sabiduría o realización espiritual. La Mezquita de Córdoba parece inspirada en las ideas platónicas de que la Belleza es el resplandor de la Verdad y de que Dios “geometriza”.

Los templos tradicionales suelen estar situados en determinados lugares geográficos asociados a condiciones energéticas especiales. Es notable que los mismos sitios suelan servir de base a diferentes y sucesivos cultos una vez arrumbado el anterior. También es ese el caso de la mezquita de Córdoba. La teología cambia y explica las cosas de lo numinoso a su manera, los fenómenos espirituales permanecen.

La evolución histórica de la Mezquita

El actual templo ecléctico cordobés ha experimentado diversas peripecias a lo largo de los siglos tanto en lo que se refiere a disposición original, ampliaciones, modificaciones, advocación religiosa y estilos artísticos. Las sucesivas ampliaciones musulmanas se realizaban añadiendo nuevas áreas mediante la repetición de los mismos elementos arquitectónicos. La forma o idea del templo de Abderramán I no se veía sensiblemente alterada con las nuevas columnas que se expandían como un precioso bosque encantado de mármol. Desde el siglo XVI ha perdido la unidad mahometana al erigirse una catedral concebida como gótica y finalizada como renacentista en su interior y decoración barroca, desfigurando tanto la planta como el alzado de la antigua Gran Mezquita.  Vista desde el exterior, la bóveda de la catedral recuerda un espantoso “chichón” que le hubiera salido al antiguo templo mahometano, rompiendo la coherencia de su belleza y unidad arquitectónicas y su línea de horizonte.

La Mezquita inicial de Abderramán I fue edificada transformando un primitivo templo cristiano, la catedral de San Vicente, que fue expropiado mediante el pago de 100.000 dinares y la facultad de construir otros templos cristianos en sustitución del expropiado. Cuenta el marqués de Lozoya siguiendo a Gómez Moreno que la transformación pudo hacerse de modo muy rápido. Los arquitectos musulmanes desmontaron las cinco naves primitivas cristianas orientadas al Este y distribuyeron sus materiales en once naves orientadas hacia la quibla (el Sur), en vez de hacia la Meca.  Ahora bien, surgió el problema de la cubierta que ya no podía seguir siendo de tipo basilical con la central más alta que las laterales.  Se solucionó mediante tejadillos a dos vertientes para cada una de las naves cuyas arquerías debían soportar los canales de desagüe, como si fueran una especie de acueductos. Hubo que hacer acopio de columnas, pues no bastaban las recicladas procedentes de los viejos edificios romanos o visigóticos.

Todos los emires ampliaban o modificaban la Mezquita. Hixen I hizo construir un espacio especial para las mujeres además de un minarete.  Abderramán II realizó una ampliación en dirección de la quibla, derribando el primitivo muro Sur. Mohamed I construyó y se reservó para sí una especie de iconostasis bizantina junto a la quibla. El primer califa, Abderramán III, construyó un magnífico minarete que fuera modelo para la Giralda sevillana. Y el segundo califa, Alhaquen II, la que se considera parte más importante de la mezquita: Nueva ampliación hacia el Sur, derribando el muro anterior. Nuevo y bello mihrab, magníficas cúpulas como la de la hoy conocida como capilla de Villaviciosa, que para algunos autores constituiría un precedente de las bóvedas de crucería, sin olvidar la de la mezquita toledana del Cristo de la Luz o la Iglesia templaria de la Vera Cruz en Segovia.  A la propia belleza arquitectónica se une la decorativa en la que destacan los mosaicos bizantinos para cuya ejecución vino un artífice desde Constantinopla. Almanzor también hizo su ampliación. Esta vez ya no hacia el Sur debido a la proximidad del río Guadalquivir sino hacía el Este, por lo que, en consecuencia, el mihrab quedaría descentrado. La Mezquita de Córdoba ocupa 22.250 m2, probablemente el mayor monumento religioso del mundo en superficie.

Y luego la decadencia del Islam español. Fernando III tomó la ciudad. En tiempos de su hijo, Alfonso X el Sabio, se habilitó una iglesia cristiana orientada al Este, reformada en el siglo XIV, aunque con el buen gusto e inteligencia de que no desentonase en el plano estético del maravilloso recinto en el que estaba, como sucedería más tarde con la absurda catedral del siglo XVI. El obispo Alonso Manrique determinó en 1521 que se levase un crucero y coro nuevos en el centro de la mezquita. Se produjo la correspondiente polémica zanjada al principio por el emperador a favor del insensible obispo aunque luego Carlos V se horrorizaría de la fechoría estética perpetrada: “Yo no sabía que era esto, pues no hubiera permitido que se llegase a lo antiguo, porque hacéis lo que puede haber en otras partes y habéis deshecho lo que era singular en el mundo”.  

Templos y arquitectura

La forma o disposición del templo ha variado según las instituciones espirituales o confesiones religiosas a lo largo de la Historia, en lugares y edades. Unas veces servía de residencia o morada a un Dios. Así los templos egipcios y griegos. Otras de escenario de rituales o sistemas simbólicos en acción. O, como en el famoso santuario de Eleusis, las ceremonias sagradas incluían la ingesta en determinadas condiciones ritualísticas de sustancias enteogénicas que permiten acceder a otros estadios de conciencia. En ocasiones, la iconología simbólica del templo, incluso entre los cristianos medievales, hace referencia a estos agentes que constituyen una especie de sacramento bioquímico. Así, por ejemplo, en las iglesias cristianas rupícolas de Capadocia.

Los templos de la antigüedad clásica eran la morada del dios o de la diosa en cuyo honor se habían erigido. Tales el famoso templo de Poseidón o Neptuno en  Sunion, el de Atenea Parthenos en la Acrópolis de Atenas o en la de Siracusa, el de Apolo en Delfos, el de Diana en Éfeso o el de Zeus en Olimpia. Su orientación habitual era Oeste- Este. A veces estos templos paganos también han sido reciclados o transformados por el Cristianismo: así por ejemplo, el grandioso templo dedicado a Atenea en Siracusa, rival del de la Acrópolis en Atenas, fue reconvertido como en una especie de palimpsesto de piedra en pintoresca catedral barroca. Con resultado lamentable desde el punto de vista estético.

Los templos del Cristianismo y los de las Órdenes iniciáticas, constituyen un lugar sagrado, distinto del profano, en el que el espacio está jerarquizado. Por ejemplo el Oriente, donde el Sol nace y se sitúa el Altar Mayor y el ábside o la girola. Y al lado opuesto del eje principal, el Poniente, llamada comúnmente Puerta del Perdón. Sin embargo, curiosamente y contra la tradición espiritual del Cristianismo como religión solar, San Pedro en el Vaticano tiene una orientación no tradicional cristiana sino pagana, con el altar al Oeste, el lugar donde muere el sol, símbolo del Espíritu. El arquitecto Alberti apenas pudo hacer nada sino demoler la antigua basílica. Su sucesor Bramante planeó un espacio central en estrella, con planta de cruz griega, de reminiscencias clásicas. Un diseño acaso mediatizado por las manías de grandeza del papa Julio II, quien quería que el nuevo templo exaltara su gloria, mientras sus cenizas reposaran bajo su cúpula magnífica. En cierto modo una especie de recuperación de la vieja idea pagana del templo como morada de un dios. Tras Rafael y Sangallo el encargo pasó a Miguel Ángel quien modificó la cúpula y la planta transformándola en cruz latina basilical.  El resultado es una obra descomunal, con una cúpula de ciento diez metros de ancho y cuarenta y cinco de alto, en el que la ostentación de poder material encubre la pérdida del simbolismo espiritual del sol como representación del Logos. Como hemos indicado, el altar se encuentra dirigido a la muerte del sol en vez de a su nacimiento, lo que no deja de ser significativo.

La catedral madrileña de la Almudena tampoco escapa a esta pérdida del sentido espiritual tradicional de la Institución y del templo, víctima de la hegemonía de los intereses materiales de la organización. No se orienta según el sol sino que su eje central se orienta o dirige por un lado hacia el Sur como la quibla de la Mezquita de Córdoba y por el otro al Palacio real, al Poder político.

Las mezquitas tienen su parte más sagrada, el mihrab, dirigido a La Meca, excepto precisamente la de Córdoba que lo está al Sur, un rasgo de la relativa autonomía político, cultural y religiosa del califato cordobés o quizás de respeto a las propias necesidades o condicionantes constructivos del precioso templo cordobés.

El templo como artefacto espiritual 

Y junto al espacio existe también un tiempo sagrado, relacionado con los rituales o sistemas simbólicos dinámicos de recreación de lo sagrado, la creación, la muerte y resurrección, etc., ajeno al tiempo profano.

Además de la jerarquización del espacio también existe una separación entre fieles y oficiante o bien entre miembros de sociedades iniciáticas según su grado o relación con el ritual. A veces está separación resulta grotesca por sus criterios arbitrarios o inconsecuentes. En consecuencia existe pues necesariamente un umbral o pórtico de separación entre el “tiempo / espacio” sagrados y el “tiempo / espacio” profanos.

Todas estas cosas formarían parte de una Sabiduría hoy relegada sino casi perdida. Rene Guenon liga el Arte sagrado a la concepción característica de las sociedades tradicionales, donde la  actividad humana derivaría de principios superiores: “El arte era algo distinto de lo que se concibe hoy por este término, era algo que implicaba un verdadero conocimiento”.

Un conocimiento del mundo espiritual más relacionado con la Mística que con la Teología. El arte sagrado pretende ser manifestación de lo perenne en el Tiempo. De lo Absoluto en un mundo de dualidad, contingencia y relatividad. De expresión de lo Inefable, de facilitar una Presencia, capaz de conmover al Alma. Por eso no debe quedar solo al albur de los deseos o caprichos del artista. En este caso de la búsqueda del Uno entre el bosque dual de columnas de piedra y el esplendor de la quibla.

Pero para el observador actual, perteneciente a una sociedad que casi ha perdido el sentido de la metafísica, tan alejada de sus preocupaciones y anhelos cotidianos, resulta difícil comprender que artistas que conocían o que incluso habían “visto” nos dejaban testimonios de Conocimiento, de Sabiduría, de arte Sagrado en la iconología religiosa y simbólica.

El templo como poder

Por eso la construcción de una catedral que no aportaba nada nuevo o de gran interés desde el punto de vista estético “profanando” desde tal punto de vista un precioso lugar también sagrado y además de carácter único fue una decisión lamentable. Como también lo sería en el plano político e histórico que Carlos I, quien había llegado incluso a establecer la pena de muerte para cualquiera que participara en la demolición de la antigua mezquita, no acertara a escarmentar al soberbio obispo, quien consiguió esconderse de la ira del emperador. Si tal hubiera sucedido y el rey hubiera castigado la estulticia y soberbia eclesiástica como merecía, probablemente la Historia de España hubiera resultado muy diferente, y acaso no hubiera estado tan supeditado el poder político al del clero.  Otra fechoría estética atribuida al mandato del obispo Juan de Toledo es la fachada renacentista que “adorna” desde 1531 el patio de los naranjos. Aunque para ser justos hay que reconocer que el propio emperador tampoco está libre de sacrilegios estéticos como nos muestra su inapropiado palacio renacentista de la Alhambra en Granada.

Muchas veces los monumentos resultan una mera manifestación de poder, tanto político como religioso, pues a lo largo de la Historia se suele observar el fenómeno de la estrecha simbiosis entre las castas sacerdotales y las políticas por la que mutuamente se sostienen y protegen. Decía Rocker que “Todo poder está inspirado por el deseo de ser único, pues, según su esencia se siente absoluto y se opone a toda barrera que le recuerde las limitaciones de su influencia. El poder es la conciencia de la autoridad en acción, no puede como Dios, soportar ninguna otra divinidad junto a sí.  Esta es la razón por la que entabla una lucha por la hegemonía…  solo cuando no se siente aún bastante fuerte, se muestra dispuesto a concesiones, pero en cuanto se siente bastante poderoso, no deja de recurrir a ningún medio para ensanchar los límites de su dominación. …la aspiración a unificarlo todo, a someter todo movimiento social a una voluntad central, es el fundamento de todo poder…” 

Sería desear desde el punto de vista estético que la Propiedad desnudara el espacio sagrado de toda esa abigarrada decoración de incoherentes capillas e imágenes de tan dudoso gusto. De todo lo que atenta contra la armonía y sencillez del espacio sagrado.  Recuperar la humilde y sabia santidad de San Juan de la Cruz frente a la confusión barroca de Fray Gerundio de Campazas, alias zotes. La arquitectura de la catedral ya está donde está y el asunto es irremediable, pero sí se podría trasladar todo ese ejército de santos e imágenes a otros recintos donde no afearan el hermoso recinto sagrado.

Islam español e Ilustración

Pero volviendo a la cuestión inicial del debate y pugna por el poder sobre el monumento cordobés cabe recordar aquí el texto de un gran filósofo y místico granadino del s XII Ibn Abentofail, quien en su extraordinaria obra El filósofo autodidacto defiende una visión de la religión como un fenómeno de la conciencia, espiritual, lejos de planteamientos teológicos que retroalimentan la dominación política. La concepción de la conducta humana de acuerdo con los valores metafísicos asociados a la divinidad pero no como sometimiento a las consignas de una casta sacerdotal, resulta en cierto modo una prefiguración de los planteamientos ilustrados genuinamente laicos que respetuosos de la libertad de conciencia, cátedra o expresión tratan de distinguir en el ámbito de lo social y estatal entre lo político y lo religioso y separar la influencia de sus relativas jurisdicciones e influencias.

Ojalá lejos de todo fanatismo y manipulación de las mentes se pudiera recuperar esta visión del mejor Islam español encarnada en el sabio granadino, curioso antecedente en este campo de la propia moderna Moral de la Ilustración.  Una Moral pública que combate el fanatismo religioso y que respeta los territorios de convivencia social asociados al lenguaje místico o común a todas las religiones más que a las teologías que las separan. Y donde los templos cumplen su naturaleza de constituir artefactos espirituales más allá de las propias consideraciones teológicas o de poder material que dividen a la Humanidad.

Es el Espíritu y sus manifestaciones artísticas lo valioso e importante

Bien entendido que hablamos aquí del universo espiritual y de mutuo respeto religioso ecuménico en lo místico. De tolerancia que no es igual sino lo opuesto a consentir. No se trata de sustituir un clero por otro, ni del pernicioso multiculturalismo, ni de alianzas de civilizaciones o majaderías similares propias de necios, ignorantes o canallas, ni menos de promover una nueva religión única de diseño para satisfacer los turbios intereses del NOM. Sabemos que en los últimos tiempos el Poder político y económico le está siendo arrebatado tanto a los ciudadanos como a los Estados Nación y ha sido trasferido a las organizaciones globales multilaterales transnacionales. Un paso más en esta estrategia de dominación mundial omnipresente sería la anulación de las distintas tradiciones y la creación de una nueva religión de diseño, de carácter unitario que forzara a la gente a un cierto pensamiento o creencia religiosa únicos.

Desde luego no es lo que se pretende con estas notas. Tenemos el ejemplo de las antiguas mezquitas toledanas aún conservadas, que hoy no son escenario de culto sino abiertas a la admiración de su Belleza: Tornerías, Valmandrón rebautizada como Cristo de la Luz o la preciosa ex sinagoga mudéjar conocida hoy como Santa María la Blanca, un ejemplar único en su clase, que también está siendo reclamada ahora por los judíos. Desnudas de Teologías pero preciosas manifestaciones de Geometría al servicio del Arte, todas ellas pueden entenderse como centros espirituales dedicados a promover la paz, la concordia y la búsqueda de lo Absoluto a través de la Belleza y o que debieran ser sus corolarios, la tolerancia o respeto mutuo y la fraternidad universal.

Ojalá el disfrute estético y espiritual de la Gran Mezquita de Córdoba, joya de nuestro patrimonio espiritual, cultural y artístico, que también lo debe ser nacional, pueda realizarse sin estar subordinado a los intereses de la casta sacerdotal de ninguna jerarquía confesional.

Ojalá se pueda dedicar así este magnífico espacio sagrado que sostenemos entre todos con nuestros impuestos a disfrutar de un tiempo simbólico dedicado a la búsqueda y goce del Espíritu.

 

 

 

San Alfonso María de Ligorio y la Metapsíquica

Hoy, uno de agosto, muchos españoles comienzan sus vacaciones de verano. Algunos de ellos, si los diversos huelguistas no lo impiden, vuelan en dirección a sus destinos. También hoy la Iglesia Católica conmemora la festividad de San Alfonso María de Ligorio, protagonista de un famoso vuelo que oficialmente se convirtió en milagro. Pero un vuelo especial. Un caso más de lo que se ha venido en llamar vuelos astrales, cosa no solo de santos sino de muchos protagonistas de fenómenos metapsíquicos. Y un fenómeno difícil de explicar salvo mediante la investigación de paradigmas científicos no groseramente materialistas. En un mundo que en las cuestiones metafísicas cada vez se muestra más ignorante y embrutecido resulta no solo conveniente sino indispensable informarse y formarse opinión. La peripecia del santo parece lejana, incluso increíble, pero los fenómenos que hay detrás resultan apasionantes para la investigación e indispensables para nuestra propia evolución intelectual y espiritual.

La vida del santo de mi nombre, el fundador de los Redentoristas San Alfonso María de Ligorio, cuya festividad se celebra hoy el día uno de agosto, nos muestra aspectos de gran interés a los estudiosos de los fenómenos metapsíquicos.

Como es conocido, e influyó en su posterior canonización, el “milagro” más famoso de San Alfonso María de Ligorio fue un desdoblamiento astral de que le permitió asistir a la muerte del Papa Clemente XIV en Roma mientras permanecía en Nápoles.

¿Qué fenómeno es el que se trasmite con el “milagro” de San Alfonso María de Ligorio? Lo que se expresa es un fenómeno metapsíquico: la experiencia de la percepción del plano astral por personas en estado de hipersensibilidad que puede hacerse más general mediante una persona dotada de facultades mediúmnicas o especiales. Esta percepción astral se asocia a la muerte. Cosa que enunciada así, tan de sopetón, puede mover a incredulidad sino sonrisa suficiente del lector más racionalista, que no investigador ecuánime racional. Pero este tipo de fenómenos han sido estudiados por muchos científicos de talla internacional, que en un principio trataban de demostrar que se trataba de fraudes o supercherías, hasta darse cuenta que dicha hipótesis del fraude bien pudiera explicar algunos, o muchos, casos pero no todos. Así, por ejemplo, entre otros, Sir William Crookes, descubridor del elemento químico talio, el naturalista Russell Wallace, Geley, el reverendo Stainton Moses, el astrónomo Flammarion, el alienista Lombroso, Oliver Lodge o el Profesor Richet, catedrático y Premio Nobel de Medicina de 1913. Este notable y valiente profesor de Fisiología en la Sorbona dedicó gran parte de su vida a la investigación de estos fenómenos extraños que el bautizó con el nombre de metapsíquicos. Sin embargo, el término Metapsíquica que voy a seguir utilizando comenzó a ser sustituido desde el congreso de Utrech en 1953 por el más conocido hoy de Parapsicología, empleado en Alemania.  Se pretendía desligarlo etimológica y simbólicamente de la metafísica para mejor resaltar lo empírico o fenomenal.

El doctor Richet define la Metapsíquica como la ciencia que tiene por objeto los fenómenos mecánicos y psíquicos debidos a fuerzas que parecen inteligentes o a potencias desconocidas latentes en la inteligencia humana. También asegura que está establecido, es decir no es una simple hipótesis sino un hecho, que: “existen vibraciones o fuerzas en el Universo que conmueven nuestra sensibilidad y determinan ciertos conocimientos de la realidad que nuestros sentidos normales no han podido dar”. Carlos Richet descubrió, gracias a sus propias experiencias durante décadas como profesor e investigador, al menos cuatro importantes fenómenos: Criptestesia. Telequinesia. Ectoplasmia. Premonición.

Estas definiciones están recogidas de su Tratado de Metapsíquica de 1922, versión española de Editorial Araluce, prologada por el Doctor Ferrán, que constituye uno de los más importantes tratados científicos sobre este tema.

La Antigüedad ya tenía noticias de la existencia en el hombre de muchos principios y cuerpos diferentes. Tal era la creencia de los zoroastrinos, la de los egipcios y la de los griegos. También parece encontrarse en la iconología sumeria con sus conocidas e inquietantes figuras aladas. Y desde luego en la Iglesia Católica primitiva, sin olvidar el priscilianismo, aquí en Galicia.

Un moderno gran investigador de estos fenómenos, Sir Arthur Conan Doyle,  autor de la famosa saga del investigador Sherlock Holmes, médico, estudioso del mundo del esoterismo, achaca a la ignorante beatería hipócrita dominante ciertos ataques de un clero cristiano que sacrifica el Conocimiento al Poder ya que “es sorprendente que al leer los primitivos escritos de los Padres de la Iglesia, hallemos que éstos poseían ya completamente el conocimiento psíquico y de las ciencias psíquicas. Los cristianos primitivos vivían en íntimo y familiar contacto con los seres invisibles, y su fe absoluta y constante se fundaba en el conocimiento positivo y personal que adquirían con dicho contacto”.

Sin embargo, la Iglesia Católica cuenta infinidad de casos parecidos, además del de San Alfonso María de Ligorio. Así, por ejemplo, entre ellos:

San Agustín en La ciudad de Dios habla de un caso de desdoblamiento en forma animal el del padre de Prestantius. Este había comido un alimento envenenado y quedó como dormido varios días sin que fuera posible despertarle. Cuando despertó al cabo de varios días relató lo que creía haber soñado. Se había transformado en caballo y había estado llevando provisiones a unos soldados a Rhetia, dando detalles que se pudieron comprobar.  San Agustín trata de explicar el hecho: no creo que sean demonios. “Más bien creería que en este hombre el elemento de la imaginación que se transforma en fantasmas, tomaba el aspecto de las cosas exteriores, bajo la acción del pensamiento o de los sueños, y aunque incorpóreo revistiendo con prontitud maravillosa la imagen de los cuerpos, creería digo que este elemento, cuando los sentidos permanecen amodorrados o cerrados puede de manera que no se explica, presentarse a los sentidos de otro con forma corporal. Así mientras su cuerpo yace en cualquier parte, viviendo aún, pero con los sentidos encadenados más fuertemente que durante el sueño, el fantasma de su imaginación, incorporado, por decirlo así a los rasgos de cualquier animal, aparece ante los sentidos de otras personas, y el mismo se ve, como se ve en los sueños, llevando fardos bajo aquella forma…” (Lib, 18, c23)

El papa San Clemente celebraba misa en Roma cuando de pronto pareció que se durmió con profundo sueño, que duró tres horas. Cuando despertó dijo al pueblo que por orden de San Pedro había ido a Pisa a consagrar un templo. Todos los fieles le habían visto en Pisa durante el oficio que se había celebrado el mismo día y a la misma hora en que dormía en Roma.

En 1571, San Francisco Javier se hallaba en un navío que iba del Japón a China y que fue sorprendido por una tempestad terrible. Quince hombres que habían bajado a una chalupa fueron arrebatados y desaparecieron. Cuando el temporal amainó, la tripulación se preocupó por el bote, pero San Francisco Javier que estaba en oración les dijo que no se preocuparan, puesto que aparecerían pasados tres días. Efectivamente, así fue. Rescatados los desaparecidos, indicaron que no habían tenido miedo porque el santo había estado todo el tiempo con ellos, guiando la pequeña embarcación. La tripulación del navío también aseguraba que éste no había abandonado la nave en ningún momento.

Para explicar estos extraños fenómenos más allá del recurso al milagro se barajan por la Iglesia Católica dos hipótesis:

Los partidarios de la bicorporeidad real o desdoblamiento, que admiten que el alma se puede separar del cuerpo, alejarse de él y aparecer lejos, tomando la materia del medio ambiente para constituirse un cuerpo que es exactamente el doble del que permanece inanimado.

Los partidarios de la representación, la mayoría, que creen que el alma no abandona jamás el cuerpo sino en la muerte, y que es un ángel el que toma las apariencias del cuerpo para ejecutar por sí mismo los actos que se atribuyen a la fantasma. También puede darse el caso que el individuo se traslade en cuerpo y alma, y entonces es el ángel quien toma su lugar como durmiente.

El primer caso coincidiría con las ancestrales técnicas y prácticas chamánicas de desdoblamiento inducido, en este caso de los chamanes, de carácter voluntario. De modo semejante el místico extático sumido en el sueño del éxtasis permanece inerte con apariencia de muerte, mientras que en otra parte aparece vivo y ocupándose del cumplimiento de su misión. El alma tendría la facultad de separarse del cuerpo mientras el éxtasis durase. Tal vez los místicos alcanzan la visión de este otro plano dimensional cuando hablan de ser trasportados al tercer cielo (San Pablo) o a la séptima morada (Santa Teresa) por citar algunos famosos dentro del ámbito del Cristianismo auque el fenómeno de la Mística sea universal. La antes citada Santa Teresa de Ávila estuvo a punto de ser enterrada viva en cierta ocasión durante un éxtasis experimentado durante su juventud en el que parecía muerta. ¿Por qué no muere, si no está el alma? Porque no se habría separado totalmente del cuerpo permaneciendo unido a él de forma sutil. Para algunos autores cristianos hay que distinguir entre alma y espíritu. Se llama espíritu cuando tiene conciencia de su elevación y de las maravillas que Dios ha obrado en ella, cuando se purifica, se separa de la tierra para vivir hacia Dios. Se llama alma cuando se une a su cuerpo para animarle para conservar en él su vida vegetativa y animal.

La Tradición enseña características de la constitución del hombre que explicarían los fenómenos de bilocación o desdoblamiento astral. ¿Cómo está constituido el hombre? Evidentemente del cuerpo material o bioquímico. Pero ¿existen más cuerpos? Las religiones establecen que existe también un alma o espíritu.

Las escuelas y concepciones esotéricas sostienen la existencia de una especie de intermediario entre uno y otro que está en comunicación con ambos. Tal sería el Ferner de Zoroastro, el Zelén de Ruach de los cabalistas, el nefest de la Biblia, el arqueo de Paracelso, el periespíritu de los espiritistas, el cuerpo astral de teósofos y alquimistas…

Ahora bien, este elemento intermediario también puede dividirse a su vez según las diferentes escuelas esotéricas. Suelen dividir esta tipología ternaria a su vez en otras tres de las que sus límites contiguos se solaparían dando lugar a una constitución septenaria del hombre. La doctrina de la multiplicidad de cuerpos, vehículo cada uno de un alma ya era defendida por Prisciliano y en general por la Gnosis. Dentro de esta visión antropológica las almas irían descendiendo cada una en su plano hasta cada vez mayor grado de materialización.  Tras la muerte, el proceso sería contrario, si bien afectado por la metempsicosis. Por ello los priscilianistas negaban la resurrección de los cuerpos como defiende el Cristianismo oficial. Según Murguía el priscilianismo arraigó en Galicia gracias a la tradición panteísta celta, cosa que objeta Menéndez Pelayo en el sentido de que el segundo era materialista y el primero de orden idealista pues la materia era obra defectuosa de un demiurgo malo.

Ahorro al amigo lector la  farragosa enumeración de los distintos términos con los que cada escuela los designa porque nos importan más los fenómenos que sus teologías. Pero, a efectos descriptivos para la mejor comprensión del fenómeno, adoptó aquí la siguiente clasificación según el nivel de materialización y supervivencia de cada cuerpo que resulta vehículo de manifestación en su plano correspondiente del superior: Cuerpo físico. Doble etéreo. Cuerpo astral. Cuerpo mental. Cuerpo causal.  Cuerpos espirituales superiores o de alta vibración, inaccesibles a la investigación empírica. Según la terminología de los teósofos el espíritu sería el cuerpo mental y el alma el cuerpo astral. El cuerpo glorioso llamado así por San Pablo sería la combinación de cuerpo astral y cuerpo mental.

El doble etérico se disuelve pocos días después de la muerte del cuerpo físico. Por eso no se deberían incinerar los cadáveres hasta al menos pasados tres días desde el fallecimiento. El cuerpo astral, que posee forma humana, se mantiene en su plano durante mucho más tiempo. El cuerpo mental es una especie de aura especialmente brillante en la cabeza.  El Dr. Baraduc afirma haberlo fotografiado en forma de bola luminosa. El cuerpo causal no parece poseer forma definida ni se ha podido fotografiar. Sería la frontera de las manifestaciones perceptibles por el presente conocimiento humano.

Fuere como fuere, desde luego en la biografía de San Alfonso María de Ligorio hay cuestiones de gran interés para el que quiera estudiarlas libre de prejuicios. Para ellos tengo el honor de ofrecer una breve selección de libros clásicos sobre este asunto, publicados en español.

 

Selección de libros de Metapsíquica

Entre los clásicos cabe citar,

Tratado de Metapsíquica. Charles Richet. Premio Nobel de Medicina 1913.  Casa editorial Araluce. 1923.

La Vida póstuma. Charles Lancelín. Biblioteca Laboremus. 1930.

En lo invisible. Espiritismo y Mediumnidad. Tratado de espiritismo experimental. Los hechos y las leyes. León Denís. Casa editorial Carbonell y Esteva.

El Espiritismo. Su Historia. Sus Doctrinas. Sus Hechos. Sir Arthur Conan Doyle. Biblioteca del mas allá Aguilar. 1927.

L` Inconnu et les problemas psychiques. Camille Flammarion. Paris. Ernest Flammarion Editeur.

El Universo invisible. Edmundo González Blanco. Editorial Mundo Latino. 1929.

La Filosofía esotérica de la India. J Chatterji. Biblioteca Orientalista Maynadé.

El Budismo esotérico. A. P. Sinnett. B Rodríguez Sierra Editor.

Las vidas sucesivas. Documentos para el estudio de esta cuestión. Alberto de Rochas. M Aguilar.

Exteriorización de la motilidad. Observaciones y experiencias.  Alberto de Rochas. Imprenta de Pujol y Cía. 1897..

El Conocimiento supranormal. Estudio experimental. Dr. Eugene Osty.  M Aguilar. 1922.

Magia Teúrgica. Quintín López Gómez. Establecimiento tipográfico de Juan Torrens y Coral. 1899.

Ciencia magnética. Quintín López Gómez. Librería de Juan Torrens y Coral. 1905.

El Fantasma de los vivos. H. Durville. Biblioteca de la Irradiación.

La Muerte y su misterio. Antes de la muerte. Tomo I. Camilo Flammarion. M Aguilar.

La Muerte y su misterio. Alrededor de la muerte. Tomo II. Camilo Flammarion. M Aguilar.

La Muerte y su misterio. Después de la muerte. Tomo III. Camilo Flammarion. M Aguilar.

Las Casas de Duendes. Al margen de la Muerte y su misterio. Camilo Flammarion. M Aguilar.

La ectoplasmia y la Clarividencia. Observaciones y experiencias personales. Dr. Gustavo Geley. M Aguilar.

Las fuerzas sutiles de la Naturaleza. Rama Prasad. Imprenta de Juan Sallent. Barcelona. 1923.

Historia del Espiritualismo experimental. C de Vesme. M Aguilar.

 

Y entre los más modernos,

Tratado de Parapsicología. René Sudre. Ediciones Siglo Veinte. 1973

La Hipnosis. Problemas teóricos y prácticos. Técnica. Dr. L. Chertok. Atika. 1964.

Hipnoterapia. ¿Acceso a vidas pasadas? Vicente Ortiz. Editorial Manuscritos. 2009.

Lo paranormal ¿existe? Casos y experiencias reales. José María Pilón. Temas de hoy. 1996

Más allá de los fenómenos paranormales. Germán de Argumosa. Ediciones Oberón. 2014

Encuesta detrás de lo visible. Ventila Horia. Plaza y Janés. 1980.

Cartas del Más Allá. Mis experiencias con los espíritus. Ángela Ghislery. Edaf. 1997

Memorias de una Médium. Ángela Ghislery. Los Libros del Olivo. 2014

Los Ángeles te hablan. Mensajes de Amor, Sabiduría y consuelo. Ángela Ghislery. Edaf. 2013

 

 

 

 

Conspiraciones: El golpe continúa, la violencia avanza, pero cerrado hasta setiembre

Es evidencia de razón que la situación internacional está muy deteriorada. Y que la de España también cada vez resulta más preocupante. Los golpes de Estado vigentes están triunfando y nuestras perspectivas de convivencia y bienestar basadas en el imperio de la legalidad, se están  deteriorando hasta un punto especialmente peligroso.

Mientras Su Majestad y la Sodoma gubernamental (por aquello de que ni Lot podría encontrar a nadie justo) se van de vacaciones, el problema español cada vez resulta más preocupante. Entre otras gravísimas cuestiones: Un gobernante que actúa como un mercenario amoral que sin empacho ni pudor recibe en su despacho oficial a especuladores financieros, golpistas y chantajistas. Un magistrado juez del Supremo que ha de huir para no ser linchado por las turbas nazis catalanas pagadas con el dinero que nos roban a los españoles, vía impuestos y vía monopolios; una revuelta violenta de taxistas contra la legalidad vigente que supone un lock out  anticonstitucional que amenaza la libre circulación de personas por las principales ciudades españolas, la permanente violación impune de nuestras fronteras incluso agrediendo mediante bandas criminales organizadas y armadas a nuestros agentes de Orden Público a quienes sus mandos al parecer les impiden defenderse y cumplir sus cometidos constitucionales… pero…¡ aquí no pasa nada!

O sí: los socialistas, como entonces, los golpistas catalanes, como entonces, pero hoy ayudados por una poblada quinta columna de salvajes y gentuza importados y organizados por la plutocracia financiera globalista internacional nos están volviendo a llevar al umbral de otro peligroso 36.

Para algunos las cosas van mal porque sí. Si pueden ir mal, pues van mal y basta, sin que haya que buscar tres píes al gato. Para otros considerados como “conspiranoicos” por lo anteriores, muchos de los grandes problemas de la Humanidad se deben a las acciones de grupos extremadamente minoritarios y poderosos que son capaces de generar los acontecimientos de una agenda mundial acorde a sus intereses, aunque al coste de provocar conflictos, desastres o incluso guerras abiertas.  Es decir, una Teoría de la Conspiración más o menos certera o más o menos fantástica.

Pero los hechos son que el mercenario de la Moncloa ha sido puesto como ocupa ilegítimo por lo peor de España. Que además recibe a un sionista peligrosísimo para  que le dé instrucciones:  Todas las desgracias que nos están ocurriendo, ¿son por impericia o son premeditadas?

Vamos a recoger a continuación un curioso testimonio de uno de los grandes intelectuales españoles al que cabría incluir en este segundo grupo de “conspiranoicos”.

Su testimonio es del siglo de Oro. Los enemigos denunciados por él entonces, probablemente los mismos que ahora. Cierta plutocracia globalista financiera fácilmente identificable.

Se trata del recuerdo de un personaje de gran interés y actualidad, porque la verdadera Cultura no es pasajera ni perecedera sino que permanece ya que conecta con las invariantes de la naturaleza humana.

Me refiero a Don Francisco de Quevedo y Villegas. Hidalgo de escasa fortuna, además de ingenioso autor prolífico que tocó todos los géneros literarios, fue un importante intelectual político que padeció más de un encontronazo con el Poder. Un patriota comprometido y preocupado por la deriva que iba tomando la Cosa pública en tiempos de Felipe IV.  Un rey que inspiró al principio de su reinado la ilusión de que las cosas podrían ir mejor. Pero Quevedo, como los demás, pronto se vio otra vez defraudado por la Monarquía.

Y es que, según uno de sus compiladores, “conociendo alternativamente el favor y la desgracia, en medio de una vida de contrastes hay algo que tiene unidad a lo largo de su existencia, y esto es el amor por el bienestar público, al que sacrificó su libertad, salud y reposo”.

Ahora cabe recordar aquí su lúcida visión sobre un tema de moda, el de las conspiraciones reales o supuestas. Me refiero a una breve obra maestra, un no muy conocido tratado político suyo, muy incorrecto, póstumo por haber sido secuestrado junto a otros documentos del autor cuando fuera preso en San Marcos, y al que los guardianes alabanciosos del Poder no dudarían en calificar de antisemita, término muy socorrido y facilón cuando se pretenden tapar incómodas fechorías del Poder. Se trata de La Fortuna con seso y la hora de todos.

Durante una hora, Júpiter obliga a la veleidosa Fortuna a sujetarse a la Razón, dando lugar a singulares alternativas que ponen de relieve la doblez, injusticia y sinrazón de nuestras relaciones sociales e institucionales. Todo un entramado de complicidades y despropósitos que recuerda las ideas e influencias de Erasmo.

De este modo desenmascara la hipocresía del tinglado institucional, en el que nada es lo que parece o debiera ser de acuerdo a sus fines confesados.

La obra demuestra la lucidez y erudición de su autor, su gran conocimiento de la política nacional e internacional de su época, en la que no falta una visión geopolítica o estratégica, que tanto se echa en falta entre nuestros mediocres próceres actuales. Así, por ejemplo, los equilibrios de los pequeños reinos italianos para mantenerse empleando a Su Católica Majestad contra el Rey Cristianísimo y viceversa.

No falta la visión moral: “La malicia introduce la discordia en el mundo y la astucia conserva al mundo en discordia y la disimulación hace bienquisto al que siembra la cizaña del propio que la padece”.

O la lucidez con la que constata la permanente inanidad de la Justicia en el Reino de España. El tinglado judicial como negocio de pícaros y sacamantecas: “la nota de la petición pedía dineros; el pasante pedía la pitanza de escribirla; el procurador, la de presentarla; el escribano de la cámara la de su oficio; el relator, la de su relación…” La Hora de la sinceridad explica que… “en los pleitos lo más barato es la parte contraria….más queremos una parte contraria que cinco (las propias)…cuando nosotros ganemos el pleito, el pleito nos ha perdido a nosotros… el mejor juriconsulto es la concordia…”

No parece que sea el perfil psicológico o profesional de un juez el más adecuado para acciones ejecutivas como las de los ministerios de Interior o Defensa, y aún menos en situaciones que requieren iniciativa, dinamismo y enérgica contundencia. Pero, quiero extenderme en otra visión que parece extraída no de un texto de nuestro Siglo de Oro sino de la más pura literatura mal llamada conspiranoica actual. Es la parte dedicada a la Isla de los Monopantos.

Reunión en la sinagoga de Salónica con rabíes representantes de las principales juderías. Entre ellos los Monopantos…”son hombres de cuadriplicada malicia, de perfecta hipocresía, de extremada disimulación, de tan equívoca apariencia, que todas las leyes y naciones les tienen por suyos…

Así habló Rabí Saadías:

Nosotros, primer linaje del mundo, que somos desperdicio de las edades y multitud derramada  que yace en esclavitud y vituperio congojoso, viendo arder en discordias al mundo, nos hemos juntado a prevenir advertencia desvelada en los presentes tumultos, para mejorar en la ruina de todos nuestro partido….y todo este enredo ciego y belicoso (se refiere a la promoción o financiación de guerras y rebeliones) causamos con haber tejido el socorro de cada uno en el arbitrio de su mayor contrario; porque nosotros socorremos como el que da con interés dineros al que juega y pierde, para que pierda más. No niego que los Monopantos son gariteros de la tabaola de Europa, que dan cartas y tantos, y entre lo que sacan de las barajas que meten y de luces, se quedan con todo el oro y la plata, no dejando a los jugadores sino voces y ruido, y perdición, y ansia de desquitarse a que los inducen porque su garito, que es fin de todos no tenga fin.

Ha considerado esta sinagoga que el oro y la plata son los verdaderos hijos de la tierra que hacen guerra al Cielo… el dinero es una deidad de rebozo que en ninguna parte tiene altar público y en todas tiene adoración secreta; no tiene templo particular porque se introduce en los templos. Es la riqueza una seta universal en que convienen los más espíritus del mundo, y la codicia, un heresiarca bienquisto de los discursos políticos y el conciliador de todas las diferencias de opiniones y humores…

No tenemos ni admitimos nombre de reino ni de república, ni otro que el de Monopantos: dejamos los apellidos a las repúblicas y a los reyes, y tomámosles el poder limpio de la vanidad de aquellas palabras magníficas; encaminamos nuestra pretensión a que ellos sean señores del mundo y nosotros de ellos. para fin tan de lleno de majestad no hemos hallado con quien hacer confederación igual, a pérdida y a ganancia, sino con vosotros que sois los tramposos de toda Europa. Y solamente os falta nuestra calificación para terminar de corromperlo todo, la cual os ofrecemos plenaria, en contagio y peste, por medio de una máquina infernal que contra los cristianos hemos fabricado los que estamos presentes…hemos inventado una contratriaca para encaminar al corazón los venenos, cargando sobre las virtudes y sacrificios, que se van derechos al corazón y al alma, los vicios y las abominaciones y errores, que, como vehículos, se introducen en ella. Si os determináis a esta alianza, os daremos la receta…

Dejaos gobernar por nuestro Pragas, que no dejareis de ser judíos y sabréis juntamente ser Monopantos”.    

Pero vino entonces la Hora de la Verdad, y tras las palabras de los Monopantos, uno de los dos rabíes procedentes de la sinagoga de Venecia le dijo al oído a Rabí Saadías: “la palabrita dejaos gobernar a roña sabe”.

Un Monopantos, componiendo su rapiña en palomita, dijo que convenía que el secreto fuese ciego y mudo. Y a continuación le dio a Saadías un libro: “esta prenda os damos como rehenes. ¿Cuyas son estas obras? De nuestras palabras. El autor es Nicolás Maquiavelo, que escribió el canto llano de nuestro contrapunto.

Se apartaron, tratando unos y otros entre sí de juntarse, como pedernal y eslabón, a combatirse y aporrearse hasta hacerse pedazos hasta echar chispas contra todo el mundo, para fundar la nueva seta del dinerismo, mudando el nombre de ateístas en dineranos…”

Pasada la Hora, Júpiter explica que: “He advertido que en esta Hora, que ha dado a cada uno lo que se merece, los que, por verse despreciados y pobres, eran humildes, se han desvanecido y demoniado, y los que eran reverenciados y ricos, que, por serlo, eran viciosos, tiranos, arrogantes y delincuentes, viéndose pobres y abatidos, están con arrepentimiento y retiro y piedad; de lo que se ha seguido que los que eran hombres de bien se hayan hecho pícaros y los que eran pícaros, hombres de bien. Para la satisfacción de las quejas de los mortales, que pocas veces saben lo que nos piden, basta este poco de tiempo, pues su flaqueza es tal, que el que hace mal cuando puede, le deja de hacer cuando no puede, y esto no es arrepentimiento sino dejar de ser malos a más no poder”.

Y continúa: “Todos reciban lo que repartiere la Fortuna, que sus favores o desdenes, por sí no son malos, pues, sufriendo éstos y no despreciando aquellos, son tan útiles los unos como los otros. Y aquel que recibe  y hace culpa para sí lo que para sí toma, se queje de sí propio, y no de la fortuna, que lo da con indiferencia y sin malicia. Y a ella la permitimos que se queje de los hombres que, usando mal de sus prosperidades o trabajos, la difaman y la maldicen”. 

Con su teoría sobre los judíos y los Monopantos, Quevedo parece estar hablando de cosas tan actuales como el club Bilderberg. O del CFR, Skull and Bones, Bohemian Club, los Illuminati… O de los Soros, Rockefeller, Retinger, Rothschild, Kissinger, Warburg…

Pero, ¿Por qué esa pulsión tan desordenada por tener y parecer? ¿Por qué las conspiraciones que aparentemente se perpetran contra los hombres tienen éxito? La Fortuna que ha aupado al cucañista Sánchez, ¿tiene o no tiene seso? ¿También le habrán dicho muy claro en la Moncloa: “la palabrita dejaos gobernar a roña sabe”?

La visión de Quevedo nos mueve hoy a reflexionar no solo acerca de las cuestiones políticas y sociales por lo que se ve siempre iguales en lo sustancial, sino, al cabo, sobre nosotros mismos. Desde luego existen cosas que nos rebasan, que escapan a la acción personal de los que no tenemos Poder. Pero también creo que la principal corrupción, madre de las conspiraciones, consiste en pudrir el Entendimiento. El no comprender que formamos parte de un universo de fuerzas espirituales con las que debiéramos intentar sintonizar y armonizarnos para que nos ayuden a entender, a vivir en plenitud, a ser felices.

Y Júpiter deja hacer a la aparente caprichosa Fortuna porque somos nosotros quienes debemos resolverlo, empezando cada uno por sí mismo. Como le habrán dicho: “la palabrita dejaos gobernar a roña sabe”.

Pero en la España actual los ciudadanos estamos indefensos. Pese a jueces y fuerzas de orden público que intentan cumplir con su deber constitucional, pese a todo, las instituciones nos han traicionado. ¿O, no? Aquí, nunca pasa nada y si pasa, con conspiraciones o sin ellas…¡estoy de vacaciones!

Nota: Los textos de Quevedo están tomados de la edición de las Obras Completas, tomo de Prosa, por Editorial Aguilar, con notas de doña Felicidad Buendía

Otra Nota: Pinchando Aquí pueden verse los vínculos de Pedro Sánchez con la Open Society de Soros

 

 

 

Sobre la actualidad del Mito de Santiago

La festividad de Santiago Apóstol tuvo gran importancia en su momento. Era festivo en toda España como el mismo 18 de julio, justo una semana antes. Ambas conmemoraciones presentan algunas similitudes aunque también muchas diferencias.

En los 25 de julio de ahora se confunden una amalgama de diferentes mitos, arquetipos y planteamientos históricos, pero empequeñecidos gracias a los heroicos galleguistas de todos los partidos, promotores y beneficiados del telón del grelo, como una caricatura de lo que fueron. Luego lo veremos.

Un importante mito es el de Santiago matamoros y su relación con Compostela. El que fuera jefe de la iglesia primitiva de Jerusalén, enfrentado a San Pablo por su visión de extender el Cristianismo a los gentiles en vez de reservarlo como secta del judaísmo, fue decapitado y dos ángeles pusieron su cuerpo en una singular patera y cruzando el mediterráneo, el estrecho y luego costeando terminaron embarrancando en Padrón. Se produce la invención del sepulcro de Santiago, el famoso camino de estrellas y bellezas arquitectónicas que alcanzó extraordinario interés internacional y su consagración como centro de peregrinación de la Cristiandad, en cierto modo sustitutivo de los inaccesibles Santos Lugares.

Pero la invención del sepulcro de Santiago no es del todo original.

El antiguo tema tradicional de la muerte aparente del Sol en Poniente, en el finisterrae geográfico, ya existía en la religión egipcia faraónica.

Bien es verdad que la causa de la España cristiana necesitaba un buen motivo de carácter mítico o religioso para defenderse del Islam invasor y guerrero. Una de las misiones del mito es precisamente la de inspirar conductas. En el caso de la España y Europa amenazadas por el Islam era la defensa de las propias tradiciones frente al violento invasor. Un asunto no lejano sino otra vez de plena actualidad por las nuevas invasiones promovidas por el sionismo y la plutocracia internacional. Su corolario militar entonces fue el Santiago matamoros del famoso lema ¡Santiago y cierra España!

El mítico Santiago, patrón de España y auxiliar de sus ejércitos en defensa del territorio contra el Islam tenía una pareja dual, San Millán. Porque la pareja cristiana Santiago y San Millán es el trasunto actualizado del mito pagano de Cástor y Pólux, los Dioscuros. Que también, montados en sendos caballos blancos, combatieron con resultado decisivo a los enemigos de sus fieles invocadores de socorro durante la batalla entre Locrios y Crotoniatas cerca del lago Rhegilla. Mito que, al parecer, luego sería usado mediante granjería por ciertos Panormo y Gonipo, vecinos de Andania, en una escaramuza contra los Lacedemonios. Ambos tienen su recuerdo en el Palacio de la Granja de San Ildefonso.

Pero cabe rastrear este mito aún más lejos: la antigua India de los Vedas. Acaso el que posee más componente metafísico.

Entre los dioses solares de la tradición védica se cuentan los Azvines, gemelos que abrían camino a la Aurora. Los Azvines védicos son piadosos, pero si a veces rompen las huestes enemigas y desbaratan a los rakshas o demonios, igual que Cástor y Pólux con los enemigos de sus fieles o Santiago y San Millán a la morisma, es con intento de amparar a los que imploraron su favor en momentos de zozobra o tribulación. También gozaban de poder terapéutico por tener atributos divinos y humanos, celestes y terrestres a la vez. A veces también los Azvines sacan del hoyo a los Rishis sacerdotes o poetas. En el mito compostelano también es preciso recuperar una tumba sagrada de un sacerdote legendario.

Probablemente, como en tantos otros casos, el mito cristiano medieval de Santiago puede tratarse de una “porfidización” mitológica o de una simple adaptación de mitos anteriores, en este caso de la mitología griega o la tradición védica, a las necesidades del Cristianismo de la época.

O de un arquetipo colectivo al modo jungiano que adopta diversos nombres o figuras según las épocas. La aspiración humana a ser ayudado por enviados del Espíritu en graves momentos de zozobra, peligro o aflicción.

Una deriva, no exenta de ciertos tintes simoniacos, de la batalla de Clavijo sería el llamado Voto de Santiago, una renta abusiva cobrada por la iglesia compostelana que sería la base económica de su escandalosa riqueza y poderío. Allá por el año 834 Ramiro I concedió un privilegio de acción de gracias por la decisiva intervención del apóstol en la legendaria batalla. El famoso Voto de Santiago tenía cierto disfraz eucarístico pues consistía en el pago anual de una medida de pan y otra de vino por parte de los campesinos para el sostenimiento del culto de Santiago y del voraz clero de la catedral. Tras varios dimes y diretes, como los llamaría cierto bizarro prócer galleguista, este abusivo privilegio fue abolido por las Cortes de Cádiz, restaurado por el rey felón por antonomasia y definitivamente anulado en 1834.

El mito de Santiago celebrado cada 25 de julio como vemos puede entenderse como una porfidización de antiguos mitos diferentes.

Una variante, modernización de Clavijo, es el llamado acto de ofrenda al apóstol, por la que un prócer político va a la catedral y pide al apóstol ayuda para sus fines. Otrora, el reverenciado invicto caudillo gallego entraba bajo palio ante los perplejos ojos de piedra de los veinticuatro ancianos del Apocalipsis, para hacer su particular ofrenda y recibir el incienso turiferario. Ahora, los políticos requieren el favor de Santiago para luchar no ya contra la fanática y violenta morisma invaora, asunto hoy incorrecto por la cosa esa de la alianza de civilizaciones y que tendría la decisiva oposición de Soros, sus ONGs y gobiernos mercenarios y el sionismo plutocrático acreedor, sino contra el paro, la inflación, la prima de riesgo, el bandidaje económico, los baches en la red de autovías o el techo de gasto para engordar la gusanera de la deuda.

Extraña representación, pues, ajena al universo de la Ilustración y el pensamiento occidental moderno que separa Iglesia y Estado, lo que constituye un anacrónico remedo de viejos ritos teocráticos, como cuando el emperador de la China renunciaba por unos días a fiestas y favores de concubinas para solicitar en el Templo pequinés del Cielo la lluvia fertilizadora de los campos y la paz y felicidad de sus sufridos súbditos.

Otra variante actual es la celebración de la Fiesta “nacional” gallega por los inventores y explotadores de la fingida nación gallega. La del antiguo patrono de España se reconvierte en fiesta solo de la inventada nación. Lo que constituye una adaptación de los viejos mitos y supersticiones a las necesidades de los caciques del nacionalismo galleguista común aunque con diferente grado de virulencia a todos los partidos. En sus versiones más degradadas el orden litúrgico se sustituye por algaradas propias de la “Gale-borroka”. Entre estas supersticiones en las que se recrea el morboso victimismo galleguista está la supuesta falta de autoestima o el auto-odio por hablar en español y no en la lengua local, que es considerada sacramento y lengua para oficiar actos galleguistas como lo fuera el latín en la Iglesia medieval. Otra superstición galleguista es la que considera lo suyo siempre mejor porque es propio, cosa desmentida sola cuando se apropian de un mito ajeno para hacerlo pasar por propio.

Pero, ¿tiene hoy algún valor recordar lo del mito de Santiago?

El mito no es enemigo de la ciencia como sostenía Ortega y lo hacen, en general, casi todos los progres modernos. Por el contrario, defiendo la concepción clásica tradicional del mito como vehículo de transmisión e iniciación de verdades espirituales de singular importancia para la conformación de la conducta humana.

En cierto modo el mito de Santiago, tanto en sus luces como en sus sombras antes comentadas, sigue siendo de actualidad. España se encuentra nuevamente amenazada. Incluso parecen abundar más los traidores don opas y mercenarios varios dedicados a favorecer la causa del enemigo que los que aún desean defender a la Nación y a la tradición española, grecorromana, cristiana, ilustrada y libre.

El Cristianismo o la genuina Tradición iniciática, e incluso la Ilustración son fuerzas declinantes en el Occidente avasallado por la construcción del NOM, como también está gravemente amenazado todo lo que tiene que ver con lo Sagrado, las Humanidades o la Cultura. O cuando las realidades históricas pretenden ser sustituidas por fanáticas y sectarias memorias sesgadas e impuestas por la violencia de leyes inicuas.

Pero es permanente, forma parte de nuestras naturalezas psicológica y afectiva más profundas, la aspiración humana a ser ayudado por enviados del Espíritu en graves momentos de zozobra, peligro o aflicción.  El Espíritu debe seguir vivo si queremos sobrevivir.  Tal es la mayor fuerza en el combate. El escenario de la batalla es nuestra consciencia que los mitos ayudan a esclarecer, así como a conmover la voluntad.

 

 

 

Ateneo de Cáceres. Ciclo Música y esoterismo. Los Beatles, Los Beach Boys, Donovan y el gurú

El último episodio del ciclo de música y esoterismo desarrollado por el Ateneo de Cáceres en la temporada 2017-2018 según la idea de su presidente honorario, Esteban Cortijo, está dedicado al rock.

En Europa con Los Beatles y Donovan, y en relación a la etapa californiana especialmente con los Beach Boys como grupo señero o emblemático de toda una época.

Los años sesenta son unos años de renovación, del apogeo de una generación, la del boom demográfico, que no había vivido los horrores de la segunda guerra mundial pero que disfrutaba de mayores posibilidades de bienestar material que sus padres aunque de un futuro espiritual incierto. Un tiempo de cambio, de crisis de valores, con gran número de jóvenes y adolescentes en el conjunto de la sociedad, de búsqueda de nuevas relaciones sociales y políticas así como de nuevos aires espirituales, con o sin atajos. También de renovación estética en todas las Artes.  Con la obra de arte convertida más en objeto o mercancía con más valor de cambio que de uso. Un tiempo también de reacción criminal, incluso genocida, especialmente en la metrópoli imperial: El magnicidio del Presidente Kennedy, o los asesinatos de su hermano Robert o del líder pro derechos civiles y antisegregación, Martin Luther King por las cloacas del Régimen americano. Y la genocida guerra del Vietnam donde serían sacrificadas tantas vidas inocentes, tras inventarse cínicamente otro casus belli que nunca fue: el incidente del golfo de Tonkin.

Sabes, este solía ser un país fantástico. No sé lo que ocurrió para que se fastidiara”. Así se expresaba Jack Nicholson en el film Easy Reader (1968). Una película modesta que alcanzó extraordinario éxito, toda una lección para la industria de Hollywood, de la que el ahora insólito Premio Nobel, Bob Dylan, quien introdujera a los Beatles en el consumo de marihuana, decía: “no quiero intervenir porque no da esperanza”. 

Pero, ¿Qué esperanza? No solo la de un importante mercado para la emergente industria de la juventud, sino a la de posibilitar unas formas nuevas de vida.

Los Beatles constituirían un extraordinario fenómeno de masas que desbordaba el ámbito puramente musical y su industria asociada. Un fenómeno en cierto modo pionero de la globalización.  Y ello sucede en un tiempo en el que no existían ni internet ni las redes sociales, de modo que el poder de convocatoria estaba más limitado y condicionado por los media establecidos. El entonces extraño y desconcertante espectáculo de adolescentes, algunas apenas salidas de la niñez, ofreciendo sin miramientos ni compostura, su histeria, su fragilidad emocional, su falta de control hormonal, su desbordamiento de las pautas establecidas de conducta en sociedad, merecería la crítica de los media oficiales y la consideración de los Beatles como gentes peligrosas, subversivas. Así, sus planteamientos anti-segracionistas expresados durante su gira americana y en especial en el concierto de Jackesville, les granjearían ciertas enemistades en el racista Profundo Sur. Más tarde Nixon intentaría expulsar a John Lennon de EEUU sin éxito.

Sin embargo, con la habilidad amoral que caracteriza la conducta de la Casa de los Windsor, los Beatles fueran integrados en el sistema oficial de prebendas y reconocimientos al ser nombrados en 1965 Caballeros de la Orden del Imperio Británico.

Los Beatles significaron un antes y después no sólo en el ámbito musical sino en la percepción del mundo en los sesenta. En su éxito cabe reseñar la influencia del que sería su eficaz representante, catalizador del grupo e introductor en la industria: el empresario judío homosexual Brian Epstein, muerto en agosto de 1967 por sobredosis.

La Política, tal como se concibe normalmente, ¿puede solucionar los problemas básicos del individuo? ¿Hay alguna Política capaz de afrontar tanto las necesidades de contingencia material cuanto las de carácter metafísico o psico-espiritual?

Un aspecto de especial interés es de la búsqueda de la espiritualidad perdida. En cierto modo, sus conciertos daban lugar a escenas de frenesí dionisíaco entre las asistentes femeninas, que acaso poco tendrían que envidiar a las producidas dos milenios antes, durante la celebración de ciertos misterios.

La renovación del arte que plantea la famosa banda de Liverpool inspira o coadyuva un proceso de descodificación del fenómeno religioso y de la espiritualidad. Así el fenómeno de la llamada psicodelia. Me refiero al empleo de ciertas sustancias enteogénicas como esa especie de esclerocio de cornezuelo del centeno de laboratorio conocido como LSD o diamida del ácido lisérgico. Una sustancia de estructura bioquímica muy parecida a la empleada por los sacerdotes Eumólpidas durante las importantes ceremonias del santuario de Eleusis, a unos veinte kilómetros al oeste de Atenas, conocidas como Misterios eleusinos. Una Institución de extraordinaria importancia en la espiritualidad de la Antigüedad.

Si las puertas de la percepción quedaran depuradas, todo se habría de mostrar al hombre tal cual es: infinito (William Blake).

A lo largo de la historia y en diferentes civilizaciones y culturas, ciertas sustancias enteogénicas han sido empleadas por sus tradiciones espirituales, religiosas o chamánicas de modo litúrgico y dentro de una cierta teología o cosmología. Es decir, como sustancias sacramentales en la que los fieles o psiconautas empleaban sustancias y dosis determinadas así como con cartas de navegación y con cierta preparación o entrenamiento.  Tal por ejemplo el LSD, dietilamida del ácido lisérgico, similar a la del cornezuelo del centeno (claviceps purpurea) o de la gramínea paspalum distichum de Eleusis, la amanita muscaria del chamanismo de muchas regiones, el soma de los vedas probablemente la Asclepias o asclepiada acida, la mescalina del peyote empleado por los huicholes o por la Iglesia Nativa Americana, el teonanacalt o los psilocybes (niños santos) de María Sabina y los zapatecas, el ololiuqui de las semillas de dondiego, el cactus de San Pedro o la ayahuasca o Santo Daime.

El fenómeno es estudiado de modo científico en universidades. El propio Aldous Huxley que explica las funciones embrutecedoras y de control social del soma en Un mundo feliz o, por el contrario, para la liberación del espacio tiempo y la apertura espiritual del moksha en La Isla, su gran testamento filosófico, realiza experiencias visionarias con mescalina que contaría en conocidos ensayos como Las Puertas de la percepción, o Cielo e Infierno. En su colección de escritos sobre estos temas reunidos bajo el título de Moksha y con prólogo de Albert Hofmann, descubridor del LSD también estudia diferentes aspectos de la experiencia visionaria.

En cierta ocasión, preguntado Hofmann sobre si había encontrado algo como el Creador, respondió: “esta es una pregunta muy importante. Yo no concibo este concepto como una fuerza personal, como una entidad antropomórfica. Más bien lo veo como un espíritu Creador, como una fuerza espiritual que es la fuente de la que nace nuestro Ser. Respecto a mis expriencias místicas, y a si he encontrado esta fuerza Creadora en ellas, he de decir que sin haber tenido un encuentro directo, sí que tengo la sensación de formar parte de ella. Como ser humano me siento una parte de esa fuerza que fluye en el Universo“.

Pero a diferencia de la experiencia visionaria protegida, controlada o arropada por un grupo místico iniciático o religioso o tras una adecuada preparación personal, el uso de enteogénicos sin preparación ascética o mental previas puede lugar a terribles viajes al corazón de las tinieblas.

La mística, la experiencia sin intermediarios de la casta sacerdotal, siempre ha sido vista como peligrosa para el Poder.  No extraña, pues, el rechazo de los enteógenos por parte del calvinismo dominante en el establecimiento norteamericano.

 

Hacía casi dos siglos de la declaración de independencia americana cuando la juventud intenta una profunda renovación institucional en la que tiene más claro lo que no quiere que lo realmente quiere.  En mi opinión son tiempos de cierta orfandad espiritual.

Una de las ideas que se viene a la mente es la del problema de la Tradición. En un Occidente cada vez más materializado y con su propia visión de la Tradición ninguneada, preterida u olvidada la propia visión del arte como algo a descodificar a capricho del autor o del ismo respectivo surgen diferentes alternativas.

La primera revolución ha de partir de la transformación de uno mismo en el plano moral, metafísico y mental. Solo así cabe una auténtica y permanente revolución política y social. Los ideales filantrópicos, políticos y espirituales de los fundadores de EEUU casi dos siglos después han sido arrumbados en buena parte.

También se han perdido aparentemente las vías de transmisión de la Tradición en Occidente. La Tradición occidental se ha visto relegada, incluso desarbolada, de modo que se buscan nuevas tradiciones de importación, la mayoría falso orientalismo de gurús sectarios que se aprovechan de los deseos sinceros de búsqueda espiritual, de los anhelos metafísicos insatisfechos y de la propia ignorancia de sus asociados o captados.

Existen dos vías básicas de transmisión de la Tradición. Una de ellas, más común en Oriente es la de la relación directa Maestro discípulo o chela.  Otra, más común en Occidente es la transmisión  grupal, institucional, mediante centros iniciáticos: Masonería tradicional, Golden Dawn…  Una combinación de ambos sistemas es el de la Orden Martinista.  Probablemente la primera vía se presta más al oportunismo y abuso por parte de falsos maestros aunque pueda ser más directa y poderosa en el caso de verdaderos maestros.

California padece otra fiebre del oro, la llegada junto a auténticos buscadores espirituales de falsos gurús que buscan en el imperial EEUU dinero, fama e influencia sectaria.

Algunos de ellos tendrán influencia en los grupos musicales de la época, los Beatles, los Beach Boys o en artistas Folk como Donovan.

 

En California es la llamada de la playa, donde mueren las olas e Isolda, la del Tristán wagneriano.  Pero olas que ahora serán cabalgadas en un intento, efímero por naturaleza, de dominar la naturaleza, comprender fenómenos puntuales como las olas que surgen del mar, a la par que de desentenderse de otros aspectos de la sociedad de la época.  Son famosos temas de los Beach Boys como Good vibrations, Surf´s Up:  “…un hombre diferente que se esconde tras una aristocracia decadente…”

Mike Love también se transforma, apoya los intentos de establecer una clasificación moral para los discos de rock. Y se apunta a la meditación trascendental y promueve una pintoresca gira con el Maharishi Manesh yogi.

En el álbum Revólver (1966) de Los Beatles se incluye una canción Tomorrows never knows inspirada en el Libro de los muertos tibetano, El BARDO THODOL. Dice así su letra:

Mañana nunca se sabe

Apague su mente, relájese y flote río abajo

No está muriendo, no está muriendo.

Deje caer todos los pensamientos, ríndase al vacío

Está brillando, brilla

Sin embargo, puede ver el significado de lo que está dentro.

Está siendo, está siendo

El amor es todo y el amor es cada uno

Es saber, es saber….

…. Que la ignorancia y los odios pueden llorar a los muertos

es creer, es creer

pero escucha el color de tus sueños

no es vivir, es no vivir

así que juega el juego existencia hasta el final,

del principio, del comienzo

del comienzo, del comienzo,

del principio, del comienzo

del principio, del comienzo…”

El bardo es el estado intermedio por el que vaga el alma recién desencarnada a la que ayuda un lama oficiante para que no se pierda ni vuelva a encarnar. La idea es parecida a la del sacramento de la extremaunción del Cristianismo. Según la tradición tibetana lo que ocurre en el momento de morir es que la mente ordinaria y sus conceptos ilusorios mueren y en ese espacio que se abre se revela, limitada como el cielo, la naturaleza de nuestra mente. 

La historia del famoso álbum blanco (1968) de los Beatles está ligada a la aventura con el Maharishi en 1968.  Y en especial el incidente narrado en la canción satírica Sexi Sadie, que hiciera terminar de manera abrupta su relación con el gurú. Al parecer, el Maharisi había intentado ligar con, otros dicen abusar de, Mia Farrow que formaba parte del grupo de artistas desplazados hasta el centro del gurú en Rishikesh, la India. Esto dio lugar a la ruptura con el gurú y a la composición de una canción titulada primeramente Maharishi y luego Sexi Sadie para evitar posibles demandas judiciales.

Según otras versiones este incidente cuyo alcance real no se sabe con total certeza constituiría la gota que colmara el vaso de la decepción por parte de Lennon. Esta es la letra de la canción:

 Sexi Sadie

Sexi Sadie, ¿qué has hecho?

Has hecho el ridículo a todos

Has hecho el ridículo a todos

Sexi Sadie, ¿qué has hecho?

Sexi Sadie rompiste las reglas

Lo dejaste para que todos lo vieran

Lo pusiste para que todos lo vean

Sexi Sadie ohhh, rompiste las reglas

Un día soleado el mundo estaba esperando a un amante

Ella vino a unirse a todos

Sexi Sadie, el más grande de todos

Sexi Sadie, cómo supiste

el mundo te estaba esperando

el mundo te estaba esperando

Sexi Sadie ohhh, ¿cómo sabías que

Sexi Sadie obtendrás la tuya?

Sin importar cuán grande creas que eres.

Por grande que creas que eres.

Sexi Sadie ohhh, qué obtendrá la suya sin embargo

Le dimos todo lo que teníamos para sentarse en su mesa

Solo una sonrisa aligeraría todo

Sexi Sadie ella es la última y la más grande de todas

Hizo engañando a todos

Sexi Sadie

Por grande que pienses que eres

Sexi Sadie

El álbum Sgt. Peppers coloca muy alto el nivel de la música relacionada con la psicodelia.

Por su parte George Harrison tendría su propia evolución religiosa: edita My sweet lord, se aficionaría al sintar y organizaría con su amigo Ravi Shankar algún concierto benéfico pro Bangladesh.

 

Philip Donovan Leitch nace en Glasgow en 1946 también en una familia obrera. Donovan busca las raíces no exentas de protesta en el folk. Su canción Catch the wind le proporciona un gran éxito y es comparado con Dylan. Colours forma parte del repertorio folk, pero sunshine superman le liga a la psicocodelia californiana. Donovan, con su cara de inofensivo niño bueno, provoca un escándalo de repercusiones comerciales al afirmar que las cáscaras de plátanos sirven para colocarse.

 

¿Qué decir?

Hace medio siglo la juventud de la sociedad occidental experimentó un proceso de búsqueda metafísica, renovación de inquietudes, de costumbres, de formas estéticas y de entender la vida así como del modo de encajarse en ella. Un proceso en el que el papel de la música y de la experimentación con sustancias enteogénicas resultaría fundamental.  Una búsqueda espiritual que terminaría en fracaso en términos sociales, probablemente por no religarse con las tradiciones espirituales metafísicas e iniciáticas de Occidente. Tanto en lo que se refiere a la Mística inducida sin liturgia ni ascesis, como en el empeño de encontrar soluciones exóticas en cierto orientalismo falso.

La psicodelia, otro falso esoterismo cuando no está integrado en la Tradición, más que instrumento para derrocar la civilización americana terminaría resultando contrarrevolucionaria.

Pero la etapa de los sesenta fue un interesante proceso de revuelta muy ligado a la música que poco a poco sería integrado en la industria y que no deja de sorprendernos, y aún más hoy que parece que nos encontramos en medio de un proceso desestabilización social producido por la plutocracia globalista al borde de un abismo, de nueva esclavitud programada, sin que aparezcan movimientos de respuesta ni menos revolución.

 

Gracias por su atención y al Ateneo de Cáceres por ofrecerme esta nueva oportunidad de participar en sus actividades y hablar sobre un tema tan sugestivo.

Alfonso De la Vega

Ateneo de Cáceres, calle General Ezponda, 9 el 28 de Junio 2018 a partir de las veinte horas

NOTA IMPORTANTE: Las palabras resaltadas en color granate abren enlaces con otros artículos o con las canciones citadas que pueden escucharse mientras se lee el texto. Para ello se abre dos veces la web en una se lee en la otra que queda como secundaria u oculta mientras se escucha la canción.

 

 

 

 

 

Ateneo de Cáceres. Ciclo Música y esoterismo: el Zen y Cage

Dentro del ciclo Música y Esoterismo patrocinado por el Ateneo de Cáceres según la iniciativa de su anterior presidente, don Esteban Cortijo, este jueves 24 de mayo está previsto tratar el tema del budismo zen y su influencia en el arte occidental en concreto sobre el músico John Cage.

A continuación ofrezco al amigo lector las notas preparadas para mi intervención de hoy en dicho ciclo en el que tengo el honor de participar invitado por don Esteban Cortijo.

 

 

PROBLEMA DEL LENGUAJE

¿Qué es zen?

El Zen es la forma japonesa del Chan-na chino (Dhyäna, concentración en sánscrito) y del budismo mahayana. El Chan se forma como escuela en el siglo VIII.

Zen es una forma de meditación con concentración y sabiduría.

Zen es una forma no intelectual, de expresión de experiencias más o menos iniciáticas que deben permitir obtener alguna suerte de ideas y emociones.

Por ello es difícil acceder al zen desde el mero discurso intelectual.  No soy practicante del budismo zen aunque lo revisé durante el proceso de documentación de mi último libro, Buda, Parsifal y el grial.

Para comprender mejor el funcionamiento del zen, y acaso su incomunicabilidad última radical, creo que es interesante repasar la Teoría de la expresión poética por Carlos Bousoño.

El LOGRO ÚLTIMO DEL ZEN ES EL SATORI

Entrar en contacto con el Ser a través de la intuición de la nada, algo inmaterial que no puede ser expresado mediante formas materiales o artísticas.

Como decía Lao Tsé (siglo VI, antes de Cristo): “El Tao que puede ser expresado con palabras no es el verdadero Tao”.

Logro del satori que ha de venir como una hierofanía “gratuita”.

Tres aspectos del zen

WABI,  simplicidad, despojo de lo aparente, anti barroquismo.

SABI, soledad

SHIBUI, lo inacabado, la forma no llevada a su plenitud.

En Japón tiene importantes expresiones artísticas en pintura, jardinería, composición floral, ceremonia del té…

La expresión poética tradicional es el haiku, poemas con diecisiete sílabas.

 

Algunas relaciones con la estética en Occidente

Música de las esferas, sin música y sin esferas

Similitudes con mística española

El haiku de diecisiete sílabas se asemeja a las estrofas liras formadas con versos de 7+11 (igual a 18) sílabas del Cántico de Juan de Yepes ¿Acaso es un número de oro, la relación entre heptasílabos y endecasílabos? Es curioso como Platón relaciona en el Timeo o Diálogo de la Naturaleza el número de oro o divina proporción, una relación material, con la idea abstracta, espiritual, de la armonía entre partes y de éstas con el Todo.

Tras toda una serie de paradojas, la última lira del poema del Cántico, trigésimo nona según el manuscrito de Sanlúcar o cuadragésima según el de Jaén dice, en un aparente intento de expresar lo inexpresable, que:

Que nadie lo miraba

Aminadab tampoco aparecía

Y el cerco sosegaba

Y la caballería

A vista de las aguas descendía

 

También tiene similitudes con Quietismo, Guía espiritual de Miguel de Molinos

Paradojas de otro Miguel, Unamuno

Teatro del absurdo

Simpleza formal, vacuidad

Arquetipos platónicos y arte incompleto como en el neoplatonismo renacentista en escultura.

—–

ESOTERISMO

Puede entenderse como un conjunto de enseñanzas alrededor de una idea central, que han sido preservadas mediante el secreto. No tanto porque haya pocos esoteristas iniciados en él sino más bien por el papel que cada uno le concede en su conciencia y en su conducta. Más que una doctrina acabada, una teología, lo que se transmite es un método iniciático que proporciona una experiencia de a que cada uno sacará sus propias conclusiones o pautas de conducta, que puede dar un nuevo sentido existencial a su vida.

Los métodos pueden ser varios, meditación, mitos, misterios, ritos, símbolos, que pueden ser interpretados de modo diferente.

El término esoterismo o esotérico (lo interior) se opone a exotérico (lo externo). Un término que aparecería por primera vez en 1568.  Define lo divulgable, lo que se puede conocer por todos. El término esotérico aparece casi un siglo después en 1752 para calificar lo reservado a los iniciados.

El término esoterismo surge en 1846 para definir lo que debe seguir siendo desconocido para los profanos.

En el caso del esoterismo budista cabe distinguir entre:

El zangmi o esoterismo tibetano, también conocido como budismo tántrico.

El dongmi o esoterismo oriental, enseñanza secreta primero china y luego japonesa.

Y por lo que se refiere a Japón

El mikkyo o enseñanza secreta o doctrina esotérica japonesa.

Dos escuelas esotéricas japonesas: Shingon y Tendai

 

                                                                                               John Cage

 

John Cage   1912-1992, músico “vanguardista” interesado en el zen y el taoismo

Alumno de Shoenberg

Discípulo de Suzuki, que estaba casado con una teósofa norteamericana.

He seleccionado la “Composición” titulada  4´ 33´ del año 1952. (Pinchad aquí)

Donde el espectador no escucha el sonido del piano porque éste no es tocado pero hay un silencio interrumpido por sonido ambiental, ruidos, toses…

Al parecer, los silencios se marcan con el i ching, o libro de las mutaciones.

Vacuidad zen aplicada a la música

Caos musical, distorsiones, silencios largos, ritmos imposibles.. sistema de 25 tonos, sonidos accidentales, interferencias al azar subordinando el criterio personal del artista, eliminación del ego personal como base para el satori o iluminación personal…

Me parece que es una renuncia a la genuina ora de arte: “si con barbas san Antón y si no la Purísima Concepción”

Silencio consciente o activo como adaptación del zen, liberado el silencio el tiempo se convierte en música– contemplación divina: ¿Amitaba sobre la cabeza de Avalokitesvara?

Inventa el piano modificado con tornillos, tuercas y pedazos de goma para que genere ruidos…

Concepto duchampiano de obra abierta (al medio ambiente)

Para Cage la música en melodías tiene el mismo valor que la música en ruidos.

No tiene interés por transmitir un mensaje al espectador— experiencia de iniciación para que cada quien saque sus conclusiones.—

Influencia de Thoreau   — Walden—como también de este libertario pacifista sobre Ghandi, Tolstoi, King..

Minimalismo en el arte y en la vida, influencia de Suzuki, casado con una teósofa americana. Concepto wabi.—- Suzuki Daisetz; El Zen y la cultura japonesa.

Comentario final

La vanguardia de hoy es obsolescencia de mañana ¿programada?

4´33´´ puede hacernos reflexionar y enseñarnos algo. Interrogación personal sobre el sentido del arte. Eso no significa que estemos de acuerdo.

Pero fuera de eso, experimento curioso, en cierto modo experiencia iniciática, en el sentido de hacernos reflexionar si acaso se trata de una burla, por qué cabe considerar que sea una tomadura de pelo.

Con un éxito mayor en sociedades de “bárbaros“, sin metafísica según la denuncia clásica de René Guenon, ni tradiciones. Sociedades dominadas por la materia y el dinero, como crecientemente ocurre en el Occidente actual, y en especial con los norteamericanos. Donde de modo generalmente muy superficial se trasplantan tradiciones ajenas de sólida base metafísica.

Sin embargo,  de las falsas influencias pueden surgir obras originales con inventiva que puedan dar lugar a renovaciones estéticas que permitan superar los excesos de racionalismo y de la técnica sin caer en los del inconsciente.

Alfonso De la Vega
Ateneo de Cáceres
Ciclo Música y Esoterismo, abril 2018.

Nota: Agradezco a los amigos presentes su amable cesión de fotografías tomadas durante el acto.

 

 

Redención, fenología e hilozoísmo

El llamado Domingo de Resurrección por la Tradición cristiana, tan pleno de amor, compasión, ilusiones y esperanzas, forma parte de las antiguas festividades relacionadas con la primavera y el proceso de renovación de la vegetación, con el calendario fenológico. Así, entre otras muchas, los cultos a Apolo, Baco, Adonis, o la tradición frigia de Cibeles y Atis, a su vez con diferentes variantes legendarias.

Fiestas de carácter astronómico y de conmemoración de diversas fases del ciclo solar.

En el Cristianismo, el Domingo de Resurrección se establece el primer domingo después del primer plenilunio tras el equinoccio de primavera. Es decir, una vez atravesado el punto vernal o de intersección formando una cruz apaisada o de san Andrés el ecuador celeste con la eclíptica.

Desde la Antigüedad, esta renovación cósmica se asocia a la que ha de tener en consonancia tanto las personas a nivel individual como las sociedades o culturas en las que viven. En efecto, el hilozoísmo asocia las obras del espíritu a la naturaleza. Religión, arte, cosmología, metafísica son formas de entender y desarrollar una misma concepción universal. El hilozoísmo puede entenderse como un sistema de la metafísica experimental, valga la paradoja, que intenta referir a un origen psíquico el conjunto de las cosas y los fenómenos de la naturaleza. Todas las cosas tendrían alguna forma de conciencia. Alguna forma de alma. La evolución de la naturaleza sería la del desenvolvimiento de la conciencia.

El asunto no es tan abstracto o extraño como pueda parecer. Ha tenido mucha influencia en diferentes ámbitos. En el País vasco, los nacionalistas adeptos de Sabino Arana celebran hoy lo que llaman el Aberri Eguna: El Día de la “patria” vasca. ¿Por qué? Al parecer se trata de una ocurrencia teocrática del orate Arana que tal día como hoy víctima de la fiebre por un fuerte proceso gripal y entre sus vapores delirantes asoció “su” “Euskadi” nada menos que a la figura del Redentor cristiano. Toda una blasfemia sacrílega, al fin y al cabo.

 

Pero el hilozoísmo ha tenido mucha influencia en el Arte y las diferentes manifestaciones estéticas.

Pintores como, entre otros muchos, el ruso peregrino en el Tibet Nicolás Roerich del que seleccionamos aquí alguna de sus cuadros. Poetas como Antonio Machado o Antero de Quental lo expresan en alguno de sus más hermosos poemas.

Don Antonio finalizaba así A un olmo seco:

Olmo, quiero anotar en mi cartera

la gracia de tu rama verdecida.

Mi corazón espera

también, hacia la luz y hacia la vida

otro milagro de la primavera

 

O el poema Redención, los dos preciosos sonetos del poeta romántico portugués en versión de Emilio Bernal citada por Miguel de Unamuno:

¡Voces del mar, los árboles y el viento!

Cuando a veces, en sueño doloroso

Me mece vuestro canto poderoso

Igual al vuestro juzgo mi tormento.

Verbo crepuscular, íntimo aliento

De las cosas sin voz, son misterioso,

¿No será tu quejido vaporoso

El suspiro del mundo y su lamento?

Flota un espíritu en la inmensidad

Una agonía cruel de libertad

Estremece las formas fugitivas

Y yo comprendo vuestra lengua extraña

Voces del mar, la selva y la montaña.

¡Almas, hermanas de la mía, cautivas!

 

¡No lloréis vientos, árboles, y mares!

Coro antiguo de voces rumorosas

De voces primitivas, dolorosas,

Como un llanto de larvas tumulares

Un día, entre visiones vesperales

Rompiendo sombras surgiréis radiosas

De esos sueños y ansias afrentosas

Que expresan vuestras quejas singulares

¡Almas en el albor de la existencia

Despertaréis un día en la Consciencia

Y flotando, ya puro pensamiento

Veréis caer deshechas, lentamente,

Las vanas formas que creo la mente

Y acabará por fin vuestro tormento!

 

Todas las civilizaciones han mantenido e interpretado el lenguaje de las plantas y de las flores, asociado a diferentes mitos. Egipto, India, China, Japón, Judea, Grecia, Roma, Arabia, África, América precolombina…

En Occidente la rosa relacionada con la caída en la materia (la cruz) del ama (la rosa que se abre).

En Oriente el loto, que nace en el fango, atraviesa la penumbra y la oscuridad de las aguas cenagosas y se abre en la luz. En su iconología tradicional las imágenes de sus entidades espirituales surgen de una flor de loto abierta.

Algunas de las plantas como las hoy denominadas enteogénicas habituales de prácticas chamanísticas son instrumentos auxiliares de ciertas formas de apertura de la percepción y la conciencia.

En Japón el florecimiento de la primavera aún constituye hoy toda una fiesta popular tradicional.

En España viene siendo tradicional la visita al valle del Jerte en Cáceres para admirar el precioso espectáculo de los cerezos en flor.

Este año es aún pronto por lo que el calendario fenológico de las flores del cerezo es posterior a esta semana Santa y el Domingo de Resurrección.

Sin embargo, sea como sea, las manifestaciones de la Naturaleza con sus calendarios fenológicos, los mitos, los símbolos, las grandes concepciones como el hilozoísmo nos inspiran para que el crecimiento externo de la luz se extienda al interior de nuestra propia consciencia.

 

 

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