Alfonso De la Vega

La Garita de Herbeira

Artículos, solfas y epistolarios

Ecofeminismo

Es justo reconocer que el gineceo comunista ministerial no hace más que parir onerosas sandeces sectarias. La última o quizás penúltima, patrocinada por el Instituto de la Mujer tiene un pintoresco nombre: Ecofeminismo.

La intrépida consorte ministra que sueña con volver sola y borracha a casa se gasta los impuestos saqueados a los españoles en sesudos estudios científicos revolucionarios tales como la influencia en las mujeres del cambio del clima climático climatizable. Y a la viceinversa como diría la eximia doctora Lastra. Para ello utiliza los sabios servicios del organigrama oficial de una ilustrísima señorita directora generala.

Este nuevo despropósito, por no calificarlo de prevaricación o malversación de caudales públicos, se ha materializado en un voluminoso tocho diagnóstico de clima de género.

La culpa del cambio del clima climático climatizable obviamente es de la sociedad heteropatriarcal. Es tan obvio que no sabemos cómo a nadie se le haya ocurrido antes. La malvada sociedad heteropatriarcal, digo yo, es la culpable evidente de las pulsaciones climáticas, la erosión eólica o hídrica o el incipiente proceso de glaciación que se prevé. Seguro que también de los ciclos de las reacciones termonucleares en el sol o el temible cambio de los polos magnéticos terrestres, de modo que liquidando al macho o a los diferentes machos como los malvados gallos violadores de gallinas, todo arreglado. Y a otra cosa, mariposa.

No obstante, entrando en el menudeo de medidas a aplicar propongo se estudie obligar mediante Real Decreto, oportunamente cohonestado eso sí por el PP para que no se diga que no somos centristas, a introducir los efectos sobre el gineceo según edades y condición de género en los informes de las Evaluaciones de Impacto Ambiental. Y, por supuesto, en la correspondiente Declaración de Impactos. En los certificados de eficiencia energética se hará constar la influencia de género en el segundo principio de la termodinámica, en la sucesión ecológica y en la hemostasis del ecosistema global y particular, hasta alcanzar el clímax. Que, aclaro a las hembristas más ignorantes, no tiene nada que ver ni con la deliciosa fricación ni con el orgasmo.

A la hora de las subvenciones a chiringuitos afines se valorará la influencia de la violencia de género en el ciclo diesel y la emisión de NOx. Y la preferencia por el híbrido transgénero, a ser posible binario, dada su mayor eficiencia demográfica negativa.

¿Cuáles son las causas de esta epidemia de cretinismo y estupidez subvencionados y generalizados en las sociedades supuestamente civilizadas?

Buena pregunta y muy difícil de responder, pero es de suponer que existen varias concausas interrelacionadas.

Por lo que se refiere a la educación posmoderna estaría en la pérdida de entrenamiento y educación de la inteligencia y de la voluntad que sufren las nuevas generaciones, criadas en el fanatismo, la falta de espíritu crítico o la estupidez más sectaria.

Los media en vez de contribuir a formar una opinión pública, libre, informada y responsable como era su teórica misión o razón de ser históricas, hoy se dedican a soltar disparates y excitar los más bajos instintos del populacho, sobre todo de la populacha. Se pretende convertir a las antiguas educadas damas en hienas desgreñadas, en milicianas vociferantes, feroces imitadoras de las más salvajes ménades destructoras de la Cultura.

Otro tanto es lo que cabe esperar de unas izquierdas cerriles pastoreadas por peligrosos  psicópatas empeñadas en criar y apesebrar votantes embrutecidos, sin reflexión, criterio, oficio ni beneficio, víctimas de sus peores pasiones.

El modelo a seguir de una buena hembrista ecofeminista que se precie es el de la mantis religiosa que mata y devora a su macho después de aparearse. En general, el ecosistema feminista o mejor hembrista es un tinglado de extraordinaria violencia, sin hemostasis estable, con una biocenosis nutrida de parásitas o depredadoras, destructoras de la biodiversidad que va exterminando a los huéspedes, herbívoros y escalones inferiores de la cadena trófica y al que no queda más oportunidad de futuro que el devorarse a sí mismas antes de desaparecer en el sumidero de la entropía cósmica.

 

 

La barbarie demócrata y comunista contra don Quijote

Como acabo de indicar en anteriores entregas o cuando hablaba de oclocracia, estamos asistiendo entre perplejos y horrorizados a un estallido de barbarie no ya del hampa más criminal, que también, sino de grupos sociales supuestamente civilizados, si bien manipulados por, o mercenarios de, la plutocracia financiera.

Es una revuelta contra el orden civilizado, programada por ciertas jerarquías o beneficiarios de ese orden. Tanto ocultas como por sus instrumentos visibles como el tenebroso y satánico Partido Demócrata americano del que el déspota falsario constituye franquicia en España. Revuelta perpetrada por turbas ignorantes o vilmente encanalladas con especial saña contra figuras emblemáticas de la civilización española en América.

Es una rebelión satánica dirigida contra el universo de los valores espirituales o metafísicos. Los ataques al almirante Colón o a la reina benefactora Isabel reflejan ignorancia y envidia supinas por parte de los anglosajones o sionistas satánicos. Especialmente repugnante por su injusticia y fanatismo es el cobarde ataque a las estatuas de los clérigos benefactores y protectores de los indios, muchos de éstos salvados tras el descubrimiento de una horrible muerte mediante sacrificio ritual y posterior deglución caníbal por las criminales “culturas” americanas precolombinas. El salvajismo más atroz que se intenta rehabilitar y precedió al Cristianismo humanista del que Fray Junípero Serra fuera una de sus ejemplos.

Pero lo de la agresión contra Cervantes y nuestro señor don Quijote ya apenas admite calificación. Lo que en los salvajes ejecutores es simple criminal ignorancia y fanatismo encanallado, obedece entre los satánicos impulsores ocultos a causa coherentes aunque criminales. La persecución de la excelencia, de los valores espirituales metafísicos más sublimes de la Civilización tales como la Justicia, el Bien, el Amor, la Belleza, el Honor de la Caballería, la Tradición, la educación, el amparo de los débiles.

Por su gran actualidad dado que son valores perennes consustanciales con la naturaleza humana y de las sociedades avanzadas conviene repasar una y otra vez las ideas políticas cervantinas expresadas en sus obras y en especial en El Quijote. Así, durante las peripecias del Sancho gobernador, don Quijote, haciendo de Platón improvisado a un Dión de Siracusa, indica las condiciones del buen gobierno.

La primera es su referencia externa a la ley natural en la que el sabio, don Quijote, explica al Sancho que va a ejercer la gobernación de la ínsula: “primeramente, oh hijo, has de temer a Dios, porque en el temerle está la sabiduría y siendo sabio no podrás errar en nada”. Que puede entenderse como una probable alusión al gobierno platónico de los sabios, expresada en la carta Séptima de Platón: “los problemas del mundo nunca tendrán solución si los poderosos no se rodean de sabios que los aconsejen, siendo así que siendo poderosos es casi imposible que ellos mismos sean sabios”.

Pero nos dice la Biblia: El temor de Dios que significa la sabiduría (Eclesiástico 1-15…)

O también Cicerón: ¿los hombres pueden hacer bueno lo que es malo, y malo lo que es bueno?

La primera premisa o referencia del buen gobierno es externa al gobernante cuya acción debe tenerla en cuenta y servirla. Sea esa tal referencia la Ley natural, un código de conducta, un sistema axiológico o constitucional, la verdad es que no vale todo.

La segunda condición del buen gobierno es la indagación de nuestra propia relación con la Ley natural: el famoso “conócete a ti mismo” del templo de Apolo en Delfos. O la pregunta que el servidor del Grial dirige al caballero buscador: ¿a quién sirves?

Es decir, la tensión dialéctica entre la pauta moral y nuestra propia capacidad para actuar en las contingencias personales, sociales e históricas. En las propias palabras de nuestro caballero andante: “lo segundo, has de poner los ojos en quien eres, procurando conocerte a ti mismo, que es el más difícil conocimiento que puede imaginarse; del conocerte saldrá el no hincharte como la rana que quiso igualarse con el buey…”

Goethe considera que falta de dominio de sí y autocracia están muy unidos: “quien no se domina a sí mismo gusta de someter a otros bajo su poder y voluntad”

Sancho aunque iletrado resulta un buen gobernador: “letras pocas tengo porque aún no sé el A,B,C, pero bástame tener el Cristus en la memoria para ser buen gobernador…”.

Don Quijote prosigue los consejos a Sancho mediante carta en la que, una vez sentados los principios abstractos, ahora se exponen criterios de orden práctico: “para ganar la voluntad del pueblo que gobiernas, entre otras has de hacer dos cosas: la una ser bien criado con todos… y la otra procurar la abundancia de los mantenimientos que no hay cosa que más fatigue el corazón de los pobres que el hambre y la carestía”.

Es decir, todo un programa actual de gobierno: atención a la imagen y a la economía.

Y como Tácito, que consideraba “la multiplicidad de las leyes como señal cierta e infalible de un mal gobierno y de un pueblo corrompido”, prosigue nuestro sabio Don Quijote avisando al buen gobernador Sancho contra la excesiva proliferación de leyes. Pero, continúa nuestro caballero: “si las hicieres procura que sean buenas, y sobre todo que se guarden y cumplan, que las pragmáticas que no se guardan lo mismo es que si no lo fuesen, antes dan a entender que el príncipe que tuvo discreción y autoridad para hacerlas no tuvo valor para hacer que se guardasen…”

Y avisa: “No te muestres, aunque por ventura lo seas, lo cual yo no creo, codicioso, mujeriego ni glotón, porque en sabiendo el pueblo y los que te tratan tu inclinación determinada, por allí te darán batería, hasta derribarte en el profundo de la perdición”.

A lo que el buen Sancho le contesta para tranquilizarle que “hasta agora no he tocado derecho ni llevado cohecho”.

Finalmente, cuando Sancho dimite de su cargo, don Quijote le consuela: “ven tu con segura conciencia y digan lo que dijeren”

No obstante, por si acaso lo de la conciencia no funcionaba debidamente, la administración española en los virreinatos entronizó lo que se conocía en el derecho castellano desde el siglo XIV como juicio de residencia, por el que cuando un virrey u oficial real acababa su mandato daba cuentas de lo realizado.

Como vemos, por injusto que sea no resulta tan desatinada para los criminales instigadores la vejación de Cervantes, don Quijote y lo que ellos como emblemas de la civilización española representan.  Valores que son pioneros y embrionarios también de la era de la Ilustración que los nuevos salvajes «progres» quieren clausurar.

Si no se enfrenta como merece, de esta violenta oclocracia no va a surgir nada bueno. Es necesario combatirla con todas nuestras armas y las primeras la de la Verdad, la Cultura y el Pensamiento.  Y para ello nos conviene invocar y ponernos bajo la protección del bienhechor y filantrópico arquetipo de don Quijote y lo él representa.

 

Notas adicionales sobre Cervantes y su obra

El pensamiento político de Cervantes

Misterios ocultos de El Quijote

Entrevista en la radio sobre El Quijote

Conferencia sobre Cervantes y su obra en la Real Academia de Medicina y Cirugía

Presentación del libro Misterios ocultos de El Quijote

 

Noche de San Juan

En cierto modo, la de San Juan Bautista, asimilación cristiana del solsticio de verano en el hemisferio norte, es una fiesta paradójica. Al ser un máximo, su entorno es menor y la trayectoria solar a partir de ella es declinante. En palabras de San Juan como anunciante de Cristo: “Él (Cristo) conviene que crezca y yo que disminuya”.

Jung también hace referencias a este asunto: si uno honra a Dios, al Sol o al fuego, honra también su propia fuerza vital, la libido”.  Que es símbolo de sus criaturas, plantas, animales y también de muchos héroes sagrados.

Así, por ejemplo, don Quijote, héroe solar cuya ejemplar actividad desfacedora de entuertos declina después de la noche de San Juan, al ser vencido en una playa de Barcelona. Aunque hace heroica proclamación de fe un su Dama, el Alma, justo en el momento en que el sol está en lo más alto, y en el lugar más oriental de sus aventuras. Una declaración de la preponderancia del Espíritu frente a las contingencias de la Materia expresada en un Tiempo y en un Espacio sagrados.

También de Hércules, patrono mitológico de la ciudad de La Coruña, que lucha contra Gerión, el símbolo del espíritu maligno que se opone a la Luz. Y por eso el héroe que se representa asociado o entre dos columnas, en el umbral de la iniciación. Dos columnas que figuraban en algunas antiguas monedas españolas con la inscripción “non plus ultra” en una banderola, iconología que aparece luego en el dólar americano, con la banderola simplificada en una S y las dos columnas solares como trazos o palos.

Pero hay otras preciosas costumbres populares relacionadas con la noche de San Juan como recoger plantas para hacer un ramito de amor y salud, remedo del lapis herbal de los alquimistas.

Una de las plantas emblemáticas de la botánica paracélsica es la artemisa (artemisa vulgaris) o hierba de San Juan, que cogida ese día vuelve fértiles a los campos. Planta defensiva contra las malas influencias forma parte de muchos ritos mágicos solsticiales en toda Europa. También se hacen perfumes.

De la Énula campana (Ínula helenium) dice el grimorio «Los secretos del pequeño Alberto«: «en la noche de San Juan, al dar las doce, cógese la hierba llamada énula campana, hágase secar y reducir a polvo, añadíendose una pequeña cantidad de ámbar gris. Métase todo en una bolsita verde y llévese encima del corazón durante nueve días. Pónganse luego estos polvos en contacto con la piel de la persona que se ama (sin que ella lo advierta), y se despertará en ella un amor irresistible hacia quien la ha preparado«.

Dentro de la gran tradición española cada pueblo tiene su hierba de San Juan preferida: corazoncillo, artemisa, helecho macho, genciana, grosella, algarrobo, no me olvides, menta sarracena, abrótano, yedra terrestre, milenrama….

En la comedia cervantina Pedro de Urdemalas, este año disfrutamos de la tragedia Pedro de Urdepeores, se hace referencia otra tradición popular: las mozas casaderas se ponían a la ventana en la noche de San Juan con el cabello suelto y un pie descalzo dentro de un barreño lleno de agua, y están atentas a escuchar el primer nombre que dijesen en la calle, suponiendo que así debería llamarse el que fuera su marido.  En palabras del personaje Benitae: «eres noche tan sagrada/ que hasta la voz que en tí suena/dicen que viene preñada/ de alguna ventura buena/ a quien la escucha guardada»

En la tradición cristiana, San Juan anuncia a Cristo, las hierbas de San Juan descubren todos los misterios y echan todos los demonios, la mayor luz que se manifiesta por San Juan es la medicina más poderosa, la riqueza y la ciencia por excelencia.

Don Antonio Machado nos explicaba que:

Tus ojos me recuerdan

Las noches de verano

Negras noches sin luna

Orilla al mar salado

Y el chispear de estrellas

Del cielo negro y bajo

– – – –

Para tu linda hermana

Arrancaré los ramos

De florecillas nuevas

Los regaré con agua de los arroyos claros

Los ataré con verdes junquillos del remanso

Para tu linda hermana

Yo haré un ramito blanco

La noche de San Juan es un punto de transición y una promesa de amor en un mundo hilozoístico. Puede que veamos grandes signos en el futuro inmediato, mas el sol nos advierte que a partir de ahora ya empieza a declinar, y Shakespeare, cuyo nombre oculta un sabio, nos enseña que el sueño de una noche de verano posibilita que Titania, la preciosa reina de las hadas, pueda enamorarse de un burro. No sé yo, pero parece que con esto de la posmodernidad que rompe con la Tradición y los ciclos naturales nuestras más bellas titanias se enamoran de burros como si fuesen hermosos donceles.

Pese a los que digan algunos forofos del racionalismo donde no existe eterno retorno sólo nos queda la incertidumbre del acaso.

 

 

Sobre la nueva religión mundial

Ya ni siquiera es un secreto a voces que estamos en los inicios de una nueva religión mundial diseñada para legitimar el nuevo plutocrático gobierno globalista y la dictadura total que se nos viene encima. Vendría a ser una especie de compendio o sincretismo de las ya existentes con alguno que otro injerto favorecedor de los nuevos negocios de la élite. De momento, la religión monoteísta que con mayor fruición se está acomodando a estos signos de los nuevos tiempos es la Católica bajo el dominio de Bergoglio, ese político peronista de turbio pasado patrocinado por el tenebroso Partido Demócrata americano y el satánico Deep State que le han aupado a lo más alto de la cucaña vaticana. Para la Hilaria Clinton, Francisco es el futuro líder espiritual mundial. Resulta notable el cambio de táctica de la repugnantes zurdas globalistas cómplices instrumentales de la plutocracia internacional.  De combatir el Cristianismo en general y el Catolicismo en particular a neutralizarlo desde dentro con el caballo de Troya de la mafia de San Galo o su protector y protegido Bergoglio. Y asociarlo transitoriamente a sus fines.

Hasta donde yo sé aún no se ha establecido o al menos no se ha publicado urbi et orbi  totalmente la teología de la nueva religión, ni tampoco está claro quién sería su profeta al que le sería revelada la nueva religión en todos sus detalles. Ni si tiene que ver con la aparición pública del famoso Anticristo de las profecías bíblicas, que algunos consideran inminente.  Es preciso estar muy atento a las posibles apariciones más o menos ligadas al fenómeno OVNI que se puedan producir en los próximos meses, así como al contenido de los mensajes que pudieran dirigir al público. Un público con bozal y genuflexo que se ha demostrado que traga con todo si viene avalado por la tele tonta progre y demás medios de intoxicación de masas.  Y que estaría dispuesto a ser marcado como ganado con la vacuna del siniestro Gates, posible ya anunciada marca de la Bestia.

Pero con carácter provisional cabría atender algunos primeros indicios de interés. Me voy a referir ahora principalmente en relación con el Catolicismo menguante.

Un ensayo actual, indicativo de por dónde puedan ir los futuros tiros, es el que está produciéndose en China donde con su pacto secreto con los comunistas se ha denunciado que Bergoglio ha vendido a las ovejas católicas entregándoselas a una nueva religión «católica patriótica» china bajo la supervisión del Partido Comunista.  Otro signo es el del ecologismo de diseño, negocio mohatrero granjería de la plutocracia que permite justificar liquidar a parte de la población mundial para contentar a la pagana pachamama vaticano amazónica, contribuir a liquidar la producción y la clase media occidental y fabricar más pobres y más esclavos ignorantes. La Laudato Si iría en esa misma dirección materialista ecológica. Una encíclica pintoresca e insólita que más parecería un panfleto propio de Greepeace o de alguna otra ONG subvencionada por plutócratas, que no de una Institución bimilenaria cuyo objetivo sea espiritual, de salvación de almas. Sí, ya tenemos a la psicópata Greta zumbada como bonito icono mediático para incautos pero pudiera ser sustituido por otro más potente incluso con estigmas y todo.

Otra de las posibles medidas a adoptar es el cambio en la liturgia, incluso la futura supresión de la Eucaristía y el cierre de los templos que se temen algunos observadores católicos si se cumpliera la profecía de Daniel, cap 11, v 31. La pandemia magnificada ya habría sido otro ensayo temporal de lo que podría ocurrir luego con carácter definitivo. El incomprensible cierre  de los templos e incluso prohibición del culto en países de fuerte tradición católica.

Dentro del ejercicio de disimulo fomentado por el uso y abuso de la neolingua la nueva religión desplegaría toda una panoplia superficial, mediática, de gestos más que de ideas,  de buenismo, multiculturalismo, indigenismo, hembrismo, pederastia, animalismo, además del ecologismo todo a cien, nueva fuente de desfalcos impunes y rentas ricardianas monopolísticas. Un gran negocio con mercado cautivo.

Acabamos de comprobar el bochornoso e indisimulado apoyo de Bergoglio, agente demócrata y del Deep State no lo olvidemos, a la subversión americana contra el presidente Trump, inspirada en el modelo terrorista “demócrata” de falsa bandera de las primaveras árabes o de colores. Una Iglesia profunda que acaba de ser denunciada por el arzobispo Vigano, antiguo nuncio en EEUU.  Una actitud que contrasta con el silencio cómplice acerca del asesinato impune de miles de católicos y religiosos en todo el mundo, en especial en ciertas áreas islámicas. Para estas víctimas, algunas verdaderos mártires, no hay arrodillados ni nada que se le parezca.

Otra cuestión más bien paradójica viniendo de un político argentino es el papel de Bergoglio contra España y el significado de su evangelización americana que dio lugar a la Hispanidad. Apoyando el golpismo catalán y desacreditando la ingente labor misionera de España, en lo que parece una maniobra conjunta con los protestantes y el indigenismo manipulado para ir arrebatando el mercado religioso sudamericano.

Invito al amable lector a estar muy atento a estos signos de los tiempos, auque sólo sea en modo defensivo porque no parece que en este caso podamos hablar en rigor de buena nueva.

 

 

Pactos diabólicos

                                                                                                                    “Vosotros de vuestro padre el diablo sois, y los deseos de vuestro padre queréis cumplir. El homicida ha sido desde el principio, y no permaneció en la verdad, porque no hay verdad en él. Cuando habla mentira, de suyo habla; porque es mentiroso y padre de la mentira.”  (San Juan, cap. VIII, versículo 44).

Algún amable lector me anima a explicar algo de un tema tan desagradable, abstruso y conflictivo como es la naturaleza jurídica del pacto diabólico celebrado entre el doctor falsario, remedo burlesco, ignorante, chulesco y patibulario del famosísimo doctor Fausto y la propia jerarquía demoníaca.

Sin embargo, creo que antes convendría comentar una importante cuestión básica previa. Es la de si el padre de nuestra civilización es el diablo. Es decir, en la medida que encarna el espíritu de negación, de ser el adversario. Algo que llevado al paroxismo se complace en negar la propia existencia del diablo, de sí mismo. Y, desde luego, en la negación de la existencia de algún principio moral de orden superior a lo meramente humano. Los principios de sometimiento a la ley natural, “al temor de Dios”, que el buen don Quijote explica al Sancho gobernador y los que, junto con otros como el conocimiento de sí mismo, o la no proliferación de leyes y normas, constituyen criterios del buen gobierno.

Al cabo, es la negación de la magnitud vertical del hombre, centrándose en lo solo horizontal, considerando su voluntad como único elemento o criterio de civilización.

En palabras de Cicerón: ¿los hombres pueden hacer bueno lo que es malo, y malo lo que es bueno?

Pero una vez hecha esta precisión sigamos con lo del pacto. Sobre qué elemento concreto de la jerarquía demoníaca es el firmante del oneroso contrato para los españoles volveremos más tarde. Ahora vamos a intentar dilucidar dicha naturaleza contractual de algo prohibido como es ese tipo de acuerdos. Un pacto que sin duda existe o puede existir se perfeccione o no, como indica el texto veterotestamentario siguiente: “Porque habéis  dicho: concierto tenemos hecho con la muerte” (Isaias, cap. XXVIII, versículo 15). O bien en forma de tentativa fracasada, “todo esto te daré si postrado me adoraras” (San Mateo, cap. IV, versículo 9).

Sostienen ilustres tratadistas juristas y teólogos, confieso que yo no soy ni una ni otra cosa, que se trataría de un pacto de fórmula “do ut facias” en la que la obligación nacería de las palabras prescritas, “prescritis verbis”.

Sin embargo, la obligación contractual sólo recaería en el hombre pero no en el demonio que llegado el caso de requerimiento en instancia judicial, (Tribunal Supremo, si aforados) pudiera negar ser sujeto de derecho en virtud de su condición no humana. De tal parecer es Santo Tomás de Aquino.

No obstante, el hombre también pudiera argüir la ineficacia jurídica de la obligación contraída contra el diablo, en virtud de su reconocida condición de enemigo del género humano tanto macho como hembra, incluso neutro o epiceno como marlasca.

En efecto, el diablo es una criatura que escapa a la jurisdicción ordinaria y que sólo puede ser obligada mediante potentes exorcismos como los incluidos en el conocido manual del Padre Benito Remigio.

Es decir, que aunque pretenda obtener los mayores beneficios con nuestra perdición sólo puede actuar con eficacia cuando Dios se lo permite. Algo debemos estar haciendo muy mal cuando esto ocurre.

Dicen Santo Tomás y Alberto Magno que el pacto diabólico puede ser de dos clases: expreso y tácito. A su vez el primero puede formalizarse de modo privado o solemne.

El pacto privado se produce cuando el mismo demonio o uno de sus secuaces más destacados como Soros u otros menos conocidos elementos de la jerarquía infernal de inferior categoría se aparecen al candidato para confeccionarlo y perfeccionarlo.

El novicio renuncia a la Religión y el Bien, promete permanecer siempre adicto y obediente al diablo, acrecentando su servidumbre incluso con sacrificios y rituales oportunos. Y recibe la marca de la bestia, ahora con el carnet de vacunado. Difundirá consignas y seducirá a otros mediante su perfidia, expresada en propaganda, mentira y demagogia, hoy con el auxilio de las nuevas tecnologías.

El pacto solemne se realiza, por ejemplo, en reuniones del Club Bilderberg, el CFR, la Fundación Gates, el Grupo de los trescientos o de las varias organizaciones tapadera del satánico partido Demócrata. Así, es reconocido el novicio o candidato firmante como digno de apoyo en sus futuras fechorías por otros diablos y diablas miembros de tan ensoberbecidos, poderosos y encumbrados organismos. Habitualmente se le asigna un diablo de la guardia para indicarle lo que tiene que decir y hacer, cosa que les viene Redondo. Todo ello en cumplimiento de lo indicado por San Lucas (cap. VIII, versículo 12): “vino el diablo y arrebató la fe de sus corazones para que no sean salvos”.

Como aviso y para mayor edificación de futuros aspirantes se sabe que a veces el pacto no se cumple. Así nos enseñan los casos de la ambiciosa niña Soraya o del inconstante Riverita, que quedaron marcados por el diablo y sin premio.

No así el del doctor falsario y sus voraces hordas de jaques, invertidos, buscones, manolas, celestinas y violenta gente del bronce.

Nos queda comentar algo sobre el pacto tácito. Se produce cuando aún sin haber perfeccionado pacto diabólico expreso de algún modo, el novicio se une con el agente maléfico o participa como cómplice activo en sus pecados o fechorías. Por ejemplo. Accede a ser miembro o miembra de la horda ministerial, cohecha impune, o cumple y hace cumplir a sus subordinados o víctimas del pueblo en general órdenes injustas, nocivas o delictivas.

Cuestión interesante es la llamada invocación demoníaca.  Sabios tratadistas sostienen que el diablo no acude si no le invocan. No lo veo tan claro, Soros se materializa en Palacio exigiendo lo suyo a los portadores de su marca cuando le viene en gana. Incluso existen pruebas fotográficas de estas materializaciones. Otras veces quedan grabadas en psicofonías.

Sabemos que la actividad demoníaca se disfraza. So pretexto de amor a los pobres, los socialistas, comunistas y zurdos en general cada vez generan más. Engordan la famélica legión que no a los miembros de la legión famélica. De modo, pues, que conviene tratar de comprender cuando sobre apariencia de bien o laudable filantropía se esconde pacto con el Maligno.

Hay varios signos que nos hacen sospechar pacto.

Así cuando el efecto supera la naturaleza del ingenio conocido: cuando se contempla la obscena zafiedad huera de todo un doctor falsario cabe temer lo que se esconde detrás de tanta impostura enmucetada y empujada a lo más alto de la cucaña. No es el único entre las legiones infinitas de nuestra casta política y élites usurpadoras. O cuando se improvisan y venden remedios más falsos que sus almas.  O cuando se adornan con palabras falaces y mentirosas, negadas por sus propios actos. O cuando se lucran trapicheando con el mal ajeno, causado o no por sus propias acciones.

Todas estas cuestiones y otras más indicarían probable pacto diabólico.

Un Mal diabólico que, encarnado por sus agentes, gobierna la gran mayoría de las instituciones internacionales cuyos peones bajo pacto ha ido colocando a la espera de que se manifieste el Anticristo anunciando e instaurando el NOM.

No olvidemos la advertencia de San Pablo en la epístola a los Efesios (cap. VI, 12) ni el capítulo XII del Apocalipsis en el que se anuncia que: «Y fue hecha una gran batalla en el cielo: Miguel y sus ángeles lidiaban contra el dragón; y lidiaba el dragón y sus ángeles.  Y no prevalecieron, ni su lugar fue más hallado en el cielo. Y fue lanzado fuera aquel dragón, la serpiente antigua, que se llama Diablo y Satanás, el cual engaña a todo el mundo; fue arrojado en tierra, y sus ángeles fueron arrojados con él.»

El Mal debe ser enfrentado aunque el pesimismo de la razón nos muestre pocas posibilidades de victoria.

 

 

 

De zahurdas y súcubos

Hay ingenuos o lerdos que aún se admiran de las triquiñuelas y traiciones de doña Inés.  No debieran a estas alturas cuando hace ya tiempo se sabe que es un súcubo que ha tenido trato carnal con miembro del partido golpista tresporcentista catalán y ahora visita con nocturnidad y alevosía al falsario moncloaca, dicen que para renovar su pacto siniestro diabólico que arruina nuestras vidas, libertades y haciendas.

De preciosa virgencita de Murillo a meritoria en las zahurdas de Plutón la sin par trayectoria de la dulce doncellita es digna de estudio. Y lástima que un Quevedo o un Valle no puedan glosarla. “Di un paso atrás y salime del camino del bien, que jamás quise retirarme de la virtud que tuviese mucho que desandar y que descansar. Volví a la mano izquierda y vi un acompañamiento tan reverendo, tanto coche, tanta carroza cargada de competencias al sol en humanas hermosuras, y gran cantidad de galas y libreas, lindos caballos, mucha gente de capa negra y muchos caballeros. Yo que siempre oí decir Dime con quién andas y diréte quién eres…” o bien, el oportuno: “La seráfica madre sonreía con almíbar de santa que coquetea.” O ya que estamos de entierros, cuando le dice un sepulturero a otro en el de Max Estrella: “En España el mérito no se premia.  Se premia el robar y el ser un sinvergüenza.  En España se premia todo lo malo”.

No debiera extrañarnos la condición de diabla de la interfecta viniendo de un territorio tan infectado por el maligno como Pujolandia, que le disputa al Vaticano el primer puesto europeo en la soberanía diabólica. Lo raro sería lo contrario. Una valiente demonóloga como doña Pilar Baselga viene asegurando que la ribera mediterránea del antiguo Reino de Aragón está tan podrida como la conciencia moral de muchos de sus habitantes. El padre Fortea, uno de nuestros más conocidos exorcistas, ya tristemente desaparecido el cura párroco del santuario del Corpiño, sin embargo no es tan claro en sus apreciaciones públicas.

Hay que recordar que “el humo de Satanás ya ha entrado en el templo” como decía el Papa Pablo VI y la cosa no ha hecho más que empeorar desde entonces para preparar el dominio al servicio del NOM del actual antipapa comunista. Con piadosa congoja el declarado enemigo de España y de la obra de la Hispanidad, evangelización incluida, cruzadas las manos sobre el pecho, se compungía con aviesa mansedumbre. En verdad se había compadecido de nuestros muchos pecados. Para remediarlo, había cohechado hasta nombrar a un charnego golpista vestido de colorado manda más en jefe de la cosa episcopal antes española. Prohibir el culto y la eucaristía o favorecer el golpe de Estado se encontrarían entre sus misiones más importantes.

Pero mientras Monseñor, muy vanipavo, alarga los rincones de la boca, sinuosa de disimulos y devota cadencia, estudiando las exóticas formas del rojo solideo, antes de hacer nuevas declaraciones a mayor gloria de Satán, San Procés y doña Francisquita, volvamos a lo nuestro.

¿A qué hueste infernal pertenecería tan dulce súcubo?

Cuestión de suyo difícil. Habría que consultar la Biblia. O algunos textos heterodoxos como los dos libros de Enoch. En el Génesis, capítulo 6, se habla de los ángeles caídos apareándose con mujeres terrícolas, pero no al revés. Puede que en el complejo universo veterotestamentario pudiéramos encontrar alguna otra pista.

En el Diccionario infernal de Collin de Plancy, tan socorrido para documentarse en estas cuestiones, no he encontrado nada de cierto para trasladar al lector.  Tampoco en las famosas obras de los padres Martín del Río o Torreblanca Villalpando, jesuitas como Bergoglio. Ni en la de su antecesor, el médico Ioannes Wierus, Praestigis daemonum, et incatitonibus acuenificiis libri sex, aucti e& recogniti.

Su lista de 72 diablos y entidades de la Pseudomonarchia daemonum puede encontrarse de modo más accesible en el Ars Goetia del Lemegeton Clavicula Salomonis. De estos 72 diablos acaso Bael, primer rey del infierno, probable reminiscencia del antiguo Baal al que se sacrificaban niños, al decir o suponer de algunos expertos en conspiranoia pudiera tener que ver con las huestes infernales que infectan nuestra Política de alto copete y los más encumbrados Palacios. Sugiero investigar esa negra pista.

Pero sabemos que los súcubos son diablos que toman formas femeninas para seducir a santos varones. En este caso, no sabemos quién seduce más a quién, tal para cual, pero no podemos dejar de recordar aquí a un súcubo muy famoso, llamado Lilith en Mesopotamia y jefa de los Lilim del judaísmo, cuyo apellido no es Vestringe.

Es pronto para saber a ciencia cierta los auténticos resultados fatales de tales comercios satánicos libidinosos pero no cabe esperar cosa buena de ellos.

Algún optimista argüirá que no hay que preocuparse, que fray Casado los va a exorcizar mediante uno de sus estupefacientes sermones quincenales tan del gusto de sus beatas adictas. Vade retro. Yo sugeriría a tan casto, prudentísimo y seráfico varón que mejor  y más práctico a la fuerza ahorcan. Es decir, que rocíe a Satanás con el hisopo lleno de agua bendita. Y si acaso la cosa falla que le dé fuerte con el hisopo en la mollera. El santo templo de la deshabitada soberanía nacional se convertirá en un ajetreo desquiciado de demonios y diablas en busca de mejor huésped.

“Doncellas son que se vinieron al infierno con las doncelleces fiambres, y por casa rara se guardan… No acabara yo de contar lo que viera en el camerín si lo hubiera de decir todo. Salíme fuera y quedé como espantado, repitiendo conmigo estas cosas. Sólo pido a quienes las leyere las lea de suerte que el crédito que les diere le sea provechoso para no experimentar ni ver estos lugares.  Certificando al lector que no pretendo en ello ningún escándalo ni reprehensión sino de los vicios; pues decir de los que están en los infiernos no puede tocar a los buenos. “

Amén.

 

 

Las diabólicas

Era el título de una antigua película francesa de suspense y género negro, de trama compleja con saltos más o menos verosímiles. De alguaciles, alguacilados, y todo un lío puesto al servicio del engaño, la codicia y la ambición. Del asesinato que no fue, para tapar el que es. Algo parecido a lo que hoy acontece con este gobierno arrebatacapas dispuesto a destruir España para mantenerse en el poder.

Las diabólicas bien pudieran llamarse al grupo de agentes de propagación del confinavirus, un arma creación de mentes malignas, diabólicas, con Marlaska a la cabeza de la manifestación del chocho M. Y muy especialmente puede reservarse tal nombre a las miembras de la horda ministerial.

Si no fuese por su condición de matriarca diabólica y por la cantidad de muertes sobre su conciencia, la visión, bien arrebujada en su escaño, de la viejecita decrépita de la antes hembrista dicharachera catedrática portabocazas movería a lástima. Tan chula que era y tuvo que prescindir de su demagogia al ingresar en una antes denostada clínica privada para evitar irse para el otro barrio como cualquiera de sus más infortunados votantes dejados morir sin tratamiento clínico. Pero no se entiende bien, ni siquiera para pasto de marujas, tal exhibicionismo de la enfermedad y sus estragos cuando se ha estado ocultando la terrible visión de la muerte de tantos compatriotas.  Sin embargo, ojalá salga de esta y lo sucedido le permita evolucionar.

La nómina de diabólicas es muy nutrida y además creciente como acabamos de comprobar. Se acaba de arrimar a ella una tal doña Inés, de engañosa cara angelical como el bello Lucifer, dispuesta a la traición a las primeras de cambio.  Y en ella ya estaban por méritos muchas más. La meiga galleguista echadora de maleficios, sortilegios y amarres para la mejor destrucción del entramado empresarial español. La no menos siniestra andaluza amenazante con el trabuco de Hacienda cargado a la lupara. La muy ecológica ricachona vasca del viento del Este, viento del Oeste. Otra ricachona vasca de pura raza vasca del sin par y nunca visto socialismo de Neguri que aprovecha el confinamiento obligatorio para colocar nuevos grilletes de servidumbre a la juventud. O bien la meritísima y virtuosísima antigua hembra alfa del segundo macho alfa. Sin olvidar, en este cuadro de honor del hembrismo diabólico patrio al servicio de la plutocracia globalista internacional, a otra enorme benefactora de la Humanidad, dicen que con buena mano no para salar puercos como doña Dulcinea sino para engañar con sus números mohatreros e inverosímiles a compadres burócratas europeos.

Decía Unamuno que la realidad es paradójica. Para algunas teorías metafísicas tradicionales, el diablo y sus servidores tienen una profunda razón de ser de carácter epistemológico. Nos permiten conocer en el ámbito del mundo de dualidad en que habitamos. Buscar el Bien como oposición al Mal. En la Unidad o mundo del Noúmeno o de la Cosa en Sí, la existencia del Mal sería pura ilusión fenomenológica. La sombra o detritus de la pesada y trabajosa digestión de la Conciencia en su búsqueda del Ser.

En su Epístola a los habitantes de Éfeso, San Pablo ya nos avisaba: “Revestíos de la armadura de Dios para que podáis resistir las tentaciones del diablo.  Porque nuestra lucha no es contra la carne y la sangre sino contra los principados y potestades, contra los dominadores de este mundo tenebroso, contra los espíritus malos que andan por los aires.

Sea como fuere, el pacto diabólico español actual no sólo está en los aires, sino que se escribe con letras de sangre o de riguroso negro luto en el BOE.

 

 

Dame pan y llámame tonto o Novísimo discurso de las Armas y de las Letras

Hoy, 23 de abril, es un día glorioso para la Cultura española. Homenaje al Libro y a nuestro gran Cervantes. Ayer se produjo otra sesión de espiritismo en el viejo caserón de las Cortes. Un momento solemne. Se apareció en modo fantasmal, ululando, la finada soberanía nacional. Antes se habían materializado algunos de nuestros más enmucetados próceres hasta completar el aguerrido círculo espirita. “Ya lo siento, ya lo siento”, tras un minuto de silencio la Purita Batet, Dulcinea pecaminosa del excelentísimo señor Ministro de Justicia y Notario Mayor del Reino, inicia la sesión. “¡Qué viene, qué viene!” El velador se mueve.

Encaramado a la tribuna, el depravado fantasmón diabólico disfrazado de tartufesca humildad se burla otra vez de los presentes. Con flema burlona y devota cadencia, finge piadosa congoja mientras alarga los pliegues de su boca sinuosa de disimulos. Cínico psicópata, hace como que se compunge con aviesa mansedumbre.

Pura representación de entrenado farsante. Al igual que el canallesco y cruel amo del pobre Andresillo apaleado, disimula contrición para volver a darle de latigazos una vez que el burlado caballero vuelva grupas a su Rocinante. Al cabo, encantado de que le den una vez el pan de la tregua aunque de boquilla le llamen tonto.

Pero el caso es que con mejor o peor acierto, no cabe la ingenuidad, ya culposa por la reiteración, de tratar como caballeros o personajes de honor a probados patanes, gente del bronce o hampones sin conciencia, al menos Don Quijote lo intentaba. Otros se limitan a floridos discursos opuestos a la real naturaleza de sus acciones. Bien acomodados en la nutrida cucaña de la mohatrera oposición que no se opone. Un tipo estrecho de pecho como se decía cuando yo hice la mili y por tanto inútil para el servicio, repite un bonito discurso sobre las Letras sin Armas que ya traía memorizado de casa para tan alta ocasión que vieran los siglos de la infinita Transición.

A esto responden las armas que las leyes no se podrán sustentar sin ellas, porque con las armas se defienden las repúblicas, se conservan los reinos, se guardan las ciudades, se aseguran los caminos, se despejan los mares de corsarios”.

Pero, no solo de discursos vive el hombre aunque su autor sea nada menos que nuestro señor Don Quijote. ¿Dónde está el ejercicio coherente con tales discursos? Ni está ni se le espera. Mientras, el enemigo encantado con tan insólita complicidad. Insisto, Dame pan y llámame tonto. 

Otro sí digo, el papelón de determinados plumillas que ningunean a los únicos que actúan con alguna mayor coherencia con sus bonitos discursos. Para ellos, que practican otra forma de mohatra como es la de loar no al gobierno como otros sino a la falsa oposición, ni Abascal ni VOX existen. Vade retro. Una y otra vez intentan vendernos la burra ciega del partido palanganero. Glosan alabanciosos sus inexistentes heroicos logros. Confunden, porque como decía Unamuno, quien no confunde, se confunde.

Y en esta ceremonia de la confusión el contacto se debilita: ¡Se va, se va! En efecto, fuese y no hubo nada.

Desvanecida la sombra de la soberanía nacional queda el viejo caserón vacío y abandonado a la espera de otra nueva sesión fantasmal. Pero la próxima será ¡en el Palacio de Linares!

 

 

 

Una Semana Santa singular

La Semana santa de este año 2020 resulta singular en extremo. Nada que ver con los habituales ritos primaverales propios de estas fechas. Ritos incluso anteriores al Cristianismo algunos de ellos.

En el lejano mundo mesopotámico de Sumer y Acad, origen remoto de muchas de nuestras tradiciones religiosas, la fiesta del Año Nuevo era precedida de una especie de Saturnales o Carnaval en los que dominaba el desorden y los demonios antes de que el Orden fuese luego así restaurado. La celebración del Año Nuevo tenía que ver con la renovación del fuego, como ahora también se produce con la del cirio pascual cristiano durante el sábado santo. Y también se celebraba la muerte y resurrección de un dios, Marduk, que descendía a los infiernos. Su estatua y la de la diosa eran colocadas juntas y salían en procesión.

Más allá de sus formas históricas concretas y de su emotividad iluminadora, la Semana santa es una fiesta astronómica en su origen que combina el Sol con la Luna. Como todo esto es bien sabido, no vamos a insistir más en ello. Pero lo de la Astronomía, aunque esté en los orígenes de la fiesta, y como tal convenga recordarlo como curiosidad de vez en cuando, suele quedar un poco lejos para el respetable consumidor miembro de la generación más “preparada” de la historia española.

Sin embargo, la singularidad de este año tiene una doble magnitud.

De un lado, el hecho de vivirla en medio de nuestra condena permanente revisable. El primer año en mucho tiempo, sin procesiones, celebraciones mistéricas y sin acompañamiento popular, habitualmente fervoroso. Una especie de relicto o permanencia del mundo espiritual en una sociedad materializada a la que se la intenta separar de sus tradiciones..

De otro, el hecho de que el calendario de este funesto 2020 coincida día a día con el del no menos funesto 1936. Incluso el calendario lunar de este año sólo difiere en un día del de entonces.

Dado que no podemos asistir a las celebraciones como otros años podemos intentar hacer nuestro propio homenaje particular. Convertir el encierro en unos momentos memorables gracias a una música sublime. Bonita palabra que  Casio Longino, de la Escuela neoplatónica de Alejandría explicaba así:

«En vano aspiran a ser libres los pueblos que no empiezan por vencer el tumulto de pasiones que perturban nuestra vida: la codicia, el amor a los placeres, el lujo, el fausto, la molicie, porque absorto el ánimo en lo vil, lo terreno y lo deleznable, nunca levanta los ojos a la altura, y se secan en él las raíces de lo sublime.

Lo sublime nos levanta a la esfera de los dioses.

Su piedra de toque es el efecto que produce en el alma, a saber, cierta majestuosa elevación y un noble aprecio de nosotros mismos, que nos alegra y levanta sobre nuestra habitual condición, y nos hace partícipes de las maravillas que entendemos como si nosotros las hubiéramos producido.

Cuando nada de lo que se oye llega al espíritu, y queda sólo el vano estrépito en los oídos, la grandeza es falsa y no va más allá del ruido de las palabras.

Otra condición de lo sublime es venir preñado de pensamientos que se graban profundamente en la memoria y ofrecen al espíritu copiosa materia de meditación.

El último carácter de lo sublime es su universalidad, puesto que produce efecto en los hombres de condición y estado más diversos, y de los tiempos y naciones más remotos y distintos».

 

El arte genuino de la Alquimia, con su lapis, que Jung identificaba con Cristo, nos permite elevar nuestra tasa vibratoria. Entre la música sublime adecuada a estas fechas, y en especial al Viernes Santo, podemos optar por dos obras maestras.

La Pasión según San Mateo, de Juan Sebastian Bach

El encantamiento del viernes santo, del Parsifal de Ricardo Wagner

La Pasión según San Mateo

Pocas emociones en la Historia de la Música pueden compararse a la serena sublimidad que inspira la magna composición del gran Bach, obra que estuvo a punto de perderse para siempre. Pocas como ésta llevan al oyente al mundo de la profunda emoción del contacto con lo numinoso. A la experiencia de lo sagrado.

Bach construye una primorosa catedral en la que la piedra, lapis, se adelgaza como el cristal, hasta hacerse tan sutil como el sonido. Una vibración de Amor, Luz y Belleza que ennoblece la música de las esferas. Por ello cabe considerar sin exageración a este Oratorio, pleno de símbolos musicales, de sabiduria y belleza, como una de las cumbres del Arte de todos los tiempos.

Parsifal

Wagner no suele ser santo de devoción musical española, acaso por el contenido simbólico y metafísico de sus obras, o por su duración. Creo que el Parsifal es una de sus obras menos apreciadas en España.

La música del encantamiento del Viernes santo forma parte del tercer acto del Parsifal, el testamento estético y filosófico de Wagner, estrenada en Bayreuth unos meses antes de su muerte en Venecia. Recordemos parte de su libreto.

Parsifal:

Cuán bellos me parecen estos lugares…flores maravillosas he visto, que con aroma insano perturbaron lujuriosos mis sentidos; pero nunca ví tan tiernos y delicados tallos, los retoños, las flores ni sentí tan íntimos y gratos los perfumes, como estos que hoy me hablan con infantil candor…

Gurnemanz

¡Son, Señor, los encantos del viernes santo!

Parsifal

¡Oh día de suprema amargura, en el que llorar debiera, y enlutar, cuanto aquí florece y respira, cuanto aquí vive y renace!

Gurnemanz

Ya ves que no es así. Son las lágrimas contritas del pecador las que con su rocío bendito dan benéfico riego a los campos y a la floresta, que así por ellas prosperan. Toda criatura de Dios se regocija al sentir la huella propicia del Salvador, a quien eleva sus plegarías, y a quien no puede ya contemplar en la cruz, pero sí admirar en la humanidad por Él redimida. Todos se sienten emancipados de la triste carga de sus culpas, sanados y purificados por el sacrificio amoroso de Dios. Lo advierten las plantas mismas, las mismas flores en las vegas, viendo que hoy no las destrozan las pisadas de los hombres; pues así como Dios del hombre se apiadó, y por él sufrió con celestial paciencia, así el hombre, movido a clemencia y bondad, hoy con la blandura de su andar parece acariciarlas. Eso agradecen, como ves, todas las criaturas, todo lo que florece, todo lo que fenece; porque la naturaleza, libre del pecado, alcanza hoy el día del perdón….

Parsifal y Kundry conducidos por Gurnemanz se dirigen al templo del Graal, o “de la cosa en sí” donde el Espcio y el Tiempo se confunden…

Ojalá estos tiempos de tribulación nos ayuden a acceder al Templo metafísico del Grial. El del mundo de la Cosa en Sí, donde tiempo y espacio se confunden, más allá de los fenómenos…

Notas:

Pueden escucharse versiones de las obras señaladas pinchando en los títulos resaltados en granate.

Sobre la metafísica del Parsifal,  puede consultarse el libro Buda, Parsifal y el Grial

 

Dante, pórticos y peregrinaciones

«… Amor que en la mente me razona…»

En los Hechos de los Apóstoles, XII, 1-2, se refiere que «Y en el mismo tiempo el rey Herodes envió tropas para maltratar a algunos de la Iglesia. Y mató a cuchillo a Santiago hermano de Juan.» La leyenda jacobea cuenta que el cuerpo fue sustraído por sus discípulos, lo depositaron en una barca y lo dejaron al albur de los vientos. En su insólita singladura desde Palestina, la barca portando las reliquias terminaría recalando cerca de Finisterre. Me recuerda Lohengrin, la más sublime expresión del mito de Psiquis una cuestión básica de la Filosofía, también con su barca tirada por dos cisnes a través del Escalda, que acude al rescate del honor de la Dama. El cuerpo fue enterrado y el sepulcro permaneció ignorado hasta que fuera descubierto por el obispo Teodomiro en el año 835.

El oportuno hallazgo del sepulcro del apóstol estuvo ligado a un planteamiento político de refuerzo de la moral de una agobiada Cristiandad ante las incursiones agarenas. Frente a la yihad islámica patrocinada por el poderoso califato de Córdoba, el orbe cristiano ha de defenderse con armas parecidas. El mito de Santiago resulta providencial. Así, Santiago y San Millán, como sus antecesores paganos los dioscuros Cástor y Pólux, que ayudaron montados en sendos caballos blancos a sus fieles romanos en la batalla de “Rhegilla”, aparecían milagrosa y oportunamente cuando su concurso era necesario para colaborar con la Cristiandad en su defensa contra la guerra santa del Islam.

Además, si el Islam tenía su centro sagrado de peregrinación, la Meca con su piedra cúbica, convenía buscar otro lugar de peregrinación en tierras relativamente más seguras, simbólicamente en relación con la gnosis y las antiguas religiones mistéricas solares, iniciadas en Egipto, en el lugar donde el sol se pierde en el horizonte cada tarde, al otro lado del Nilo, en el valle de los muertos, o en el finisterre de la civilización. Oeste simbolizado, dentro de la jerarquización del espacio arquitectónico sagrado, por las llamadas Puertas del Perdón, situadas en el lado opuesto al nacimiento del logos solar donde se sitúa el altar mayor, y donde este arte de peregrinación se esmera con uno de sus elementos diferenciadores: sus hermosos pórticos.

La peregrinación a Compostela posee una dimensión simbólica muy profunda relacionada con la renovación del logos solar y el camino de las estrellas. Tras la caída del Temple El Dante habla del camino de estrellas o Vía Láctea en su Commedia. Paraíso. Canto XIV, versos 97-99:

«de estrellas pequeñísimas e ingentes

salpicada, blanquea entre los polos

del mundo, y dudar hacer a los sapientes,»  

Y en El Convite, II, 15,: «… la Galaxia, o sea aquel blanco círculo que el vulgo llama la via di santo Jacopo. 

Y otra vez en su Commedia. Paraíso Canto XXV, versos 16-18.

«Y mi madona, llena de leticia,

me dijo : «Mira,  ira, he ahí el Caudillo 

por quien allá visitan a Galicia.» 

Dante termina cada uno de las Partes o Cánticas de su Commedia con la misma palabra: estrellas.

En su Vita Nuova la concepción hilozoísta del ocaso del logos, el camino de las estrellas y el simbolismo de la peregrinación en busca del centro se relaciona con la desaparecida amada Beatriz. Dante lo explica con fervor en el soneto XXIV:

“Deh peregrini che pensosi andate

¡Ah, peregrinos que marcháis pensosos

quizás por cosa que no está presente!

¿habéis venido de lejana gente,

como a los ojos descubrís curiosos

que no os veo con rostros lacrimosos

atravesar esta ciudad doliente

cual si ignoraseis la desgracia ingente

que motiva sus días luctuosos?

Si queréis escucharla, deteneos:

El corazón me afirma, entre suspiros,

Que no saldréis de aquí sin afligiros

La ciudad ha perdido a su Beatrice:

Y todo cuanto de ella el hombre dice

De llanto infunde, a los demás, deseos”    

En Santiago, los cofrades del Gremio de azabacheros, cuyo momento de mayor esplendor se encuentra durante la primera mitad del siglo XVI, basando su iconología en el arte románico. La decadencia de la industria azabachera compostelana comienza a finales del siglo XVI y se agrava a principios del XVII a causa de la crisis de peregrinaciones. Es muy curiosa la evolución de las formas de los azabaches peregrinos. Los más antiguos que pueden encontrarse en varios museos europeos suelen representar al Apóstol descubierto y descalzo. Después aparece con luengas barbas, bordón y sombrero de ala ancha, rara vez sedente. Pero una de las lacras habituales de la materialización de la espiritualidad es la granjería y el abuso de la gente. En 1590, Felipe II publicó una Real Cédula prohibiendo el uso del traje de peregrino, que tantas tropelías había llegado a amparar, y limitando los derechos de los peregrinos extranjeros. Surge así desde el siglo XVII la hegemonía de la forma ecuestre del Santiago Matamoros, hoy tan poco políticamente correcta.

El románico de la peregrinación

Pese a la importancia universal del genial templo compostelano desde las antiguas peregrinaciones medievales o las modernas grandes celebraciones del año jacobeo, no se deberían postergar otras obras del arte que se ha venido llamar románico. Así por ejemplo el olvido relativo de sedes catedralicias de singular mérito como Orense o Tuy. Sin olvidar el de parte de nuestro patrimonio arquitectónico y artístico, quizás modesto en lo material, pero casi siempre grande por su sabiduría sagrada, situado a veces en enclaves mágicos, de singular fuerza telúrica, lejanos de los más importantes centros de población actuales. Son templos románicos más modestos, para los que no se suelen disponer habitualmente suficientes recursos de conservación y que debemos evitar que les sean víctimas de la incuria como le ocurrió al de Carboeiro. Sirvan estas breves como una invitación al amigo lector para que busque todos estos hermosos tesoros por Galicia y los haga suyos en el conocimiento y el corazón.

El caso gallego es singular dentro del románico, y destaca por una de las joyas arquitectónicas de la humanidad como es la iglesia de Compostela, iniciada en tiempos del gran abad benedictino Hugo de Semur, y que se convertiría en el patrón o canon de toda una arquitectura posterior conocida como “de peregrinación”. Extraordinariamente original y revolucionaria en sus orígenes, pero que provocaría, paradójicamente quizás debido a su misma grandeza, el posterior adocenamiento de la arquitectura sagrada gallega. Así, por lo que se refiere a los Pórticos, el de la Gloria compostelano ejerció una gran influencia a través de todo el occidente de España. En el de Orense, llamado El Paraíso, de mediados del XIII, la copia es casi literal, en san Martín de Noya, ya en 1434, sigue observándose su notable influencia.  Sin embargo el de Tuy representa una transición del arquetipo compostelano al gótico con una doble imagen en su tímpano: de la adoración de los pastores y de los Reyes magos.

El arte románico gallego manifiesta múltiples significados e ilustra la evolución de la propia conciencia de sí del Cristianismo en Occidente, con su inmensa labor civilizadora al servicio de la satisfacción de necesidades espirituales, estéticas, políticas, económicas y sociales.

En la democrática Castilla originaria, la peculiar ordenación política de su territorio, (con un aparato estatal menos potente o incluso en precario, fueros de libre albedrío, etcétera) no favorece la uniformidad de sus manifestaciones arquitectónicas. Pero en León y Galicia, la antigua monarquía leonesa instituye un marco global, de desarrollo de poder que no descuida ninguna de sus vertientes y del que la organización de la peregrinación a Santiago constituye uno de sus instrumentos más importantes. Y a ella se asocia un canon artístico relativamente homogéneo. Sus influencias cabe relacionarlas con la casa de Borgoña, la reforma monástica de Cluny, y los criterios esotéricos trasmitidos por los masones operativos, que introducen un cripto lenguaje simbólico ligado a la antigua gnosis recuperada en Siria y Palestina por las Órdenes del Temple u Hospitalarios o de san Juan de Jerusalén,

El desarrollo del arte románico gallego además del apoyo real tiene un gran componente político cosmopolita ligado a la influencia borgoñona y al papel organizador de la peregrinación de Cluny y los obispos de origen francés a ella ligados como el famoso Bernardo o Gelmirez. Si el aspecto político es indudable, también se dota de un  programa estético y educativo basado en la imagen y en la iconología. Programa que no siempre es ortodoxo, pues muestra un lenguaje con su peculiar sintaxis geométrica, su pragmática en relación con los intereses más o menos declarados o declarables de los que lo emplean y con una semántica de varios sentidos o equívoca que el observador puede interpretar de acuerdo con su propia experiencia, en ocasiones de visiones tomadas del Inconsciente. Se desarrolla así, en efecto, todo un lenguaje visual en piedra, especialmente en los diferentes pórticos de las iglesias del arte de peregrinación. Era una época especialmente tumultuosa pero con una evidente voluntad de ser manifestada en el arte.

Sus precedentes se encuentran en el primer san Isidoro de León consagrado en 1063, cuyo pórtico se conserva y muestra una forma ya diferente de entender el arte sagrado, no sólo en lo litúrgico con la supresión por esta dominación francesa del rito hispánico o mozárabe, sino también en lo arquitectónico y en lo escultórico. Aparece ya en uno de los capiteles el motivo de claras resonancias iniciáticas de la resurrección de Lázaro, como luego a lo largo de las décadas sucesivas se muestran en los templos románicos extrañas tumbas abiertas, ritualísticas, orientadas al nacimiento del sol. Como el peregrino en su búsqueda ingresa en el cuerpo místico de Cristo desde poniente, desde el ocaso hasta el alba.

Sobre el simbolismo de la puerta

Como ya habíamos adelantado, el pórtico, y especialmente el de Poniente, posee un importante simbolismo: Representa el umbral de acceso a lo sagrado en el espacio y el tiempo, al que está asociado un rito de paso o iniciación. A él se asocian ciertos Guardianes del umbral tales como leones.

Es una Puerta abierta en el cielo como dice San Juan en el Apocalipsis, o de la caverna, donde nacen los héroes solares. En su tímpano suele aparecer una figura sagrada central: bien el cordero místico con la cruz, es decir el símbolo primitivo del Cristo y del fuego, del cristianismo originario y de las iglesias románicas asociadas a las órdenes iniciáticas o bien el Cristo Pantocrator, Señor del universo de las de peregrinación.

En este caso sobre la almendra o mandorla, semejante a los mandalas orientales aparece el cinco del espíritu en el centro del cuaternario formado con Tetramorfos, tierra, agua, aire, fuego, en forma de evangelistas o de querubines del carro de la merkabá según las visiones de Ezequiel y de san Juan, rodeado en la arquivolta de 24 ancianos o de 12 apóstoles (signos zodiacales), o coros angélicos. Cristo es el eje del mundo, el Verbo representativo de la actividad celeste en el mundo, alrededor del que éste gira.

Otra variante esotérica de ese mismo cinco son las curiosas rosacruces como las existentes en los tímpanos de los pórticos de santo Tomé de Serantes o san Pedro de Dozón.

La rosa es símbolo del Alma que se abre entre la cruz de la Materia.

Dante lo explica así: Paraíso. Canto XXXI

“En forma de alba y esplendente rosa

Me aparecía la legión sagrada…”

En realidad, podría entenderse que la cartografía mística de La Divina Comedia es una búsqueda del Alma, la Dama, Beatriz, a través del Arte poético, Virgilio. Alma que lleva al Paraíso, la rosa esplendente, del que forma parte.

La representación solsticial, los dos Juanes, símbolos de las dos puertas solares de la eclíptica suele aparecer también en los pórticos. Así figura de modo muy notable en el compostelano del Maestro Mateo. Mirando hacia el Sur ambos Juanes, el Evangelista a la izquierda, el Bautista a la derecha, símbolos del solsticio e invierno y verano, respectivamente, soportan la bóveda celeste.

Es muy importante desde el punto de vista de la evolución del pensamiento religioso la figura, propia del Cristianismo originario, del cordero en la cruz, sustituida mucho más tarde por el hombre.  A veces también se sustituye por criptogramas como el crismón y la cruz patada, también símbolos del fuego. Así en Santiago en La Coruña, san Juan de Caaveiro, san Miguel de Eiré, santa María de Cambre.

La cruz paté se muestra en la de portada románica del XII  de Samos en el ángulo NE del claustro de las Nereidas.

Anexos:

Más información sobre la iglesia de Santiago en la ciudad vieja de La Coruña, sus relaciones con tradiciones heterodoxas, y sobre la preciosa iglesia de santa María de Cambre pinchando en los respectivos nombres resaltados en granate.

Sobre el simbolismo del Pórtico de la Gloria puede verse este texto o también este otro publicado en ABC.

Nota:

Una primera versión primitiva y fragmentaria de este texto se publicó en el suplemento Culturas, de La Voz de Galicia en el año 2004

 

 

 

                                                                                 

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