Alfonso De la Vega

La Garita de Herbeira

Artículos, solfas y epistolarios

De poetas y lenguajes oscuros

                                                                 Obscurum per obscurius, ignotius per ignotius

En estos oscuros tiempos mal preñados de memorias desmemoriadas de botarates enmucetados y de cotos de caza de normalizaciones y sinuosos normalizadores, no solemos recordar al poeta José Ángel Valente cuando hablamos de los grandes escritores gallegos. Para los estudiosos o experimentadores del lenguaje, la poesía y la mística, la obra y la figura de Valente están preñadas de ideas, imágenes y sugerencias. Porque el doble exiliado paisano del mártir Prisciliano sostenía que “toda experiencia extrema del lenguaje tiende a la disolución de éste”. Jubilado de su oficio ginebrino del pane lucrando, Valente no regresó a su Orense natal sino que se fue a esperar la Luz suprema a la remota Almería, solo cercana cuando se dobla el mapa.

Valente fue el poeta, el estudioso del Verbo y de la respiración que nos armonizan con los ritmos ocultos del Universo, demiurgos desconocidos que hacen posible la Vida. En 1955 se fue de España “porque era todavía un lugar difícilmente respirable. Se iba uno en esa época por cuestiones de ritmo respiratorio”. José Ángel se fue a su trastierro, que se constituyó en la escritura: “Creo, en efecto, que la escritura es la palabra propia del ausente”.

Como ausentes sino ya cegadas para las nuevas generaciones amaestradas en la ignara estupidez posmoderna han quedado las viejas fuentes de cultura y la filosofía españolas donde bebió Valente. Los manantiales cegados de los voluntariosos buscadores a través se la Cábala sefardita o del retorno a la Unidad de los místicos del Islam español, de ese mundo de la Voluntad o de la Cosa en sí de los filósofos, antecesores de algún modo del hispanista Schopenhauer:

El Ibn Gabirol de “La creación se asemeja a la Palabra”.

El Abentofail de “Es parte de la ciencia oculta, que no alcanzan sino aquellos que conocen a Dios”.

El Ibn Arabí autor de “Sabed hermanos que el Verdadero Dios es la Existencia, que no tiene formas ni límites, que, a pesar de eso, aparece y se manifiesta en toda su gloria con formas discernibles”.

O el gran Cervantes: ¿Qué ciencias ha oído? La de la caballería andante que es tan buena como la de la poesía, y aún dos deditos más.

Dos deditos más, el secreto de todos los secretos. El Uno in-manifestado cuya Palabra perdida buscan todas las tradiciones religiosas. El punto de encuentro de La Piedra y el centro buscado también por Valente. El mismo que aparece en la cartografía ocultista de la Divina Comedia: la Poesía con Virgilio alcanza hasta las puertas del Paraíso, territorio del alma apenas conocido, donde moran las damas de los caballeros o los poetas como Beatriz y Coral. También mismo el que intuía el pequeño gran maestro Juan de Yepes, toda ciencia trascendiendo.

Pero a veces el lenguaje se complica aún más, burlando el código para causar emociones, a veces un extraño estremecimiento. Góngora nos enseña que cuando amanece el sol pace estrellas en campos de zafiro. Y al otro lado del mar su aventajada alumna Sor Juana Inés de la Cruz en su raro poema gongorino Primero Sueño aún oscurece más la luz del eclipse, el mundo de las tinieblas triunfantes que parecen enseñorearse del universo. Pero ese efecto es pasajero. Tarea solar es superar el eclipse o el dominio de las sombras, como la del poema iluminar la conciencia tras la oscuridad de un tropo o una imagen.

“Ilustraba del Sol madeja hermosa,

Que con luz judiciosa

De orden distributivo, repartiendo

A las cosas visibles sus colores

Iba, y restituyendo

Entera a los sentidos exteriores

Su operación, quedando a la luz más cierta

El Mundo iluminado y yo despierta”.

Si en verdad el Arte tiene un valor de arma contra la desesperación o incluso de redención humana conviene recordar este mensaje de poetas iluminados y despiertos, más ahora que nos encontramos en la sima del famoso Kali yuga, en lo más oscuro de la edad de las sombras.

 

 

 

 

 

 

La leyenda de la Virgen del Ara

                                        El negocio cristiano no consiste en ciencia, sino en experiencia. (Juan de Valdés)

 

En cierto paraje recóndito de la siempre sorprendente y preciosa Extremadura se encuentra una insólita por importante aunque no muy conocida ermita. Se trata del santuario de Nuestra Señora de Ara, a una legua del pueblo de Fuente del Arco, en la actual provincia de Badajoz, lindando casi con Andalucía en las estribaciones de Sierra Morena.

Se trata de un territorio ya bien conocido por la civilización romana. No solo de la entonces gran urbe Emérita Augusta. Cerca de allí está Regina, cuyo teatro romano aún se conserva. O la mina de hierro de La Jayona, hoy declarada monumento natural, antiquísima explotación, en un interesante paraje geológico con fallas y actividad kárstica, de la que hace sucinta referencia Tomás López a finales del siglo XVIII en su famosa descripción geográfica de “Estremadura”.

El santuario también es citado por Pascual Madoz aunque por error o errata la llama la ermita de Nuestra Señora de Lara.

La ermita se encuentra ubicada en un lugar sagrado romano probablemente donde ya estuviera antes un templo o lugar de peregrinación pagano. Dado el importante nivel vibratorio del lugar, y la propia orografía de valle entre colinas, en un área con aguas subterráneas y una fuente.

La fuente es uno de los elementos importantes de la leyenda de la Virgen de Ara. Una leyenda cargada de profundo simbolismo como trataremos de explicar.

La finca donde está la ermita tiene un paisaje muy sugestivo. Aunque logró permanecer fue objeto de la nefasta desamortización de Mendizábal que tantos desastres artísticos provocaría. Hoy es de propiedad privada, excepto la ermita santuario propiedad del arzobispado y de la Hermandad o cofradía dedicada a la Virgen, entidad que tiene su cargo la conservación y gestión de visitas. También superó la desaparición en la práctica de la Orden de Santiago que la protegiera y dotara a lo largo del tiempo.

No sin alguna exageración al santuario de Nuestra Señora del Ara se le califica de la Capilla Sixtina de Extremadura. Desde luego, no estuvieron aquí ni Boticelli ni menos Miguel Ángel, o demás artistas biografiados por Vasari, pero el conjunto de pinturas de la decoración de variado mérito y calidad resulta hermoso y sorprende en un lugar tan alejado de núcleos importantes de población. La mayoría de ellas relacionada con temas bíblicos. Algunas dedicadas a originales exvotos que aquí son pinturas en vez de esculturas en cera. Muy interesantes, entre ese conjunto de pinturas, las de las bóvedas del coro con sus insólitos temas geográficos de continentes y puntos cardinales. Y los frescos con motivos geométricos.

La visita merece la pena y no puede por menos de hacernos recordar la sugestiva peripecia de los alumbrados españoles, alguno de cuyos centros más importantes se hallaban precisamente en la vecina Llerena, en especial desde 1570 a 1582. Una ciudad de importancia cultural entonces, calificada de “pequeña Atenas de Extremadura” por Rodríguez Moñino.

Probablemente, lo más importante a recordar hoy sobre el fenómeno de los alumbrados sea la experiencia del lenguaje sagrado y su incierta traducción a códigos religiosos, teológicos, poéticos conocidos por comunes o canónicos en cada Cultura. En el iluminismo de los alumbrados se da una hegemonía de lo emocional, sin límites críticos de la Cultura o de la Razón. Y para el alumbrado se prioriza la aspiración de lo sagrado como ser una especie de criatura entregada al deseo para conseguir identificarse con el Absoluto, con lo incondicionado.

En la decoración de la ermita se muestra una Biblia expuesta al libre examen pero en imágenes. Los frescos del zócalo con motivos geométricos se habrían realizado en el siglo XVI mientras las pinturas de la bóveda de cañón proceden del siglo XVIII y se deberían al maestro Brieva y su hijo.

Pero para mí lo más importante o significativo es la contemplación del conjunto. Y desde luego, del paisaje, el propio centro de poder telúrico, la leyenda originaria, así como la peregrinación que recuerda a la famosa del Rocío.

Como afirmaba el doctor Eduardo Alfonso, médico y amigo de Mario Roso de Luna: “Las leyendas y tradiciones son tan “restos arqueológicos” como las estatuas, estelas y ceramios. Lo importante, como sucede en éstos, es saberlos interpretar… lo que ocurre es que los investigadores positivistas que siguen la línea del conocimiento discursivo, basado en la observación y deducción, parecen olvidar que hay también una forma de conocimiento “intuitivo” o suprarracional, que es tan legítimo como el otro; aparte el camino inductivo del conocimiento racional que empleamos muchos como formas de llegar también a la verdad. Y no creemos que deje de ser “racional” buscar soluciones en la voz del espíritu de los pueblos, buscando en la masa psíquica ancestral de la humanidad, fuente del pensamiento fantástico, mítico simbólico, con el cual se ha expresado invariablemente la humanidad primitiva, y que a nosotros nos toca descifrar ante las exigencias racionalistas de nuestra ciencia actual…”

 

La leyenda de Nuestra Señora de Ara plantea un conocido e importante problema epistemológico. El sentido y naturaleza del conocimiento y de sus relaciones con el universo espiritual.

La leyenda se describe en un bonito y sugestivo cuadro de origen gótico renovado varias veces, la primera ya en un lejano 1488, según refiere el investigador Francisco Tejada. Sin embargo, el este cuadro paradójicamente no se encuentra situado en un lugar preeminente del templo sino en la sacristía, un lugar con fuerza telúrica. En el camarín de la parte superior del retablo, parecido al de Guadalupe, al que también se puede acceder desde atrás, se presenta una talla un poco anodina, a mi juicio de menor interés estético y simbólico que la imagen del cuadro, “desterrada” a la sacristía.

En una cartela explicativa del cuadro cuyo texto copiamos al margen se resume la leyenda de muy alto contenido simbólico y espiritual.

En resumen, la princesa mora Erminda consigue la cura de la ceguera de su padre el reyezuelo Jayón quien tras la revelación o apertura al mundo espiritual también se convierte al Cristianismo.

Aparecen varios arquetipos tradicionales. El agua y la fuente. La doncella que va al manantial. La fuente como centro. Según Justino mártir “como una fuente de agua viva de Dios manó este Cristo en los paganos privados del conocimiento de Dios, el Cristo que se manifestó también a vuestro pueblo, y que curó a los que por nacimiento y por la carne eran ciegos, mudos o paralíticos…”.

Y el gran poeta místico español nos lo explica:

Qué bien sé yo la fonte que mana y corre, aunque es de noche.

(Toledo, cárcel calzados, 1578)

 

¡Oh cristalina fuente

Si en esos tus semblantes plateados

Formases de repente

Los ojos deseados

Que tengo en mis entrañas dibujados!

(Cántico, 11 Sanlúcar, A; 12 Jáen, B)

 

Entréme donde no supe

Y quedéme no sabiendo

Toda ciencia trascendiendo

(Ávila)

El árbol es en este caso un alcornoque, especie del género quercus adaptada a las condiciones de sequía estival. El moro con poder político como indica su cetro, pero ciego tanto en lo fisiológico como en lo espiritual.  Y en la copa del árbol, la revelación de lo sagrado, en la imagen de Nuestra Señora con el Niño, rodeada por ángeles. El árbol da una imagen de verticalidad, de eje de la existencia, que conduce desde lo subterráneo hasta el cielo. Este tipo de representación hilozoísta de una figura arquetipo espiritual sobre una planta florecida, no es exclusiva de la tradición cristiana sino que es muy habitual en Oriente en la forma de un loto en flor. Allí suele ser una figura budista femenina, Kuan Yin o un Avalokitesvara, Bodhisattva o Buda de la Compasión. El loto nace en el fango, atraviesa las tinieblas del fango y se abre a la luz.

El árbol sefirótico es resumen o diagrama de la antigua tradición de la Cábala. El hombre puede regresar a su verdadero mundo originario. El verdadero árbol posee sus raíces en el espíritu y las ramas en la ilusión de la existencia tangible. El Árbol de la Vida en la columna central indicaría el equilibrio espiritual y la inmortalidad. El Árbol del Bien y del Mal, o de la Dualidad, la polaridad y el desequilibrio, lo perecedero, en sendas ramas laterales.

También Mozart nos cuenta en su última ópera que la flauta mágica que abre el acceso al mundo espiritual estaba escondida en otro quercus. La flauta según algunos cuentos sufíes se relaciona con las cañas y con el agua, y trata de decir lo indecible.

En el Pórtico de la Gloria de Santiago el árbol de la Vida, con el linaje de Jesús, es de piedra esculpido en el parteluz y por encima de él, en el tímpano semicircular se presenta la Apocalipsis o visión sagrada en este caso con una figura de Pantocrátor en vez de la Virgen.

La representación del árbol como medio de evolución espiritual, de trasformación de lo grosero en lo elevado, aparece en los grabados de muchos libros de alquimia de esa época. Así, por ejemplo en el Tractatus qui dicitur Thomae Aquiniatis de Alchimia. O en Miscellanea d´Alchimia. En este último texto se muestran sendos grabados, uno con el árbol naciendo del falo de Adán; otro con el árbol naciendo de la cabeza de Eva, como un arquetipo de lo sagrado. En cierto modo recuerda el nacimiento de Atenea desde la cabeza mente de Zeus.

En la mitología nórdica también existe un árbol sagrado, el gran fresno Yggdrasill, que crece en el centro del Cosmos, protegiendo y nutriendo los mundos. Y de algún modo, diríamos ahora, conectando universos de diferentes dimensiones y tasas de vibración. Esa misma idea la encontramos aquí: en la copa se encuentra la imagen de la Virgen, aparecida o manifestada desde el mundo espiritual al nuestro.

 

El santuario se encuentra en un antiguo olivar con su dotación de almazara. El olivo es el árbol de Minerva, que la diosa donara a los mortales, el árbol de la Paz y de la Sabiduría. Una de las formas de su protección. Es posible que la procesión actual al santuario del Ara, además de por ser un centro o punto de poder, tenga su remotísimo y olvidado origen, trasmitido por los romanos, en las antiguas procesiones inmortalizadas por la escuela de Fidias en el friso del Partenón que subían desde Atenas a la Acrópolis para lleva a la diosa protectora un delicado peplo de lana teñido con azafrán.

 

La pervivencia de antiquísimas tradiciones como ésta nos mueve a la reflexión sobre su sentido último en el actual ciego mundo posmoderno instalado en la simulación y la mentira. El arte tradicional conmueve, mueve hacia. Tiene un componente práctico. Creo que nos indica que debemos prestar atención a lo sagrado, a la contemplación de lo numinoso. Al mundo que se abre cuando renunciamos a nuestra ceguera voluntaria. A como dice la leyenda: «a ser esclavos del infernal Dragón«.

 

Este texto es una interpretación personal de la leyenda, para saber más sobre el santuario

Web del ayuntamiento de Fuente del Arco

Explicaciones de la guía Ara María Martín

El Santuario de Nuestra Señora del Ara de Fuente del Arco por Francisco Tejada Vizuete

(Fotografías del autor, tomadas durante su visita en julio de 2019)

 

Hispanidad, 2019

Hemos sabido que la Casa Real está muy preocupada e incluso indignada y ha exigido responsabilidades. No por la infame profanación de la tumba del que fuera instaurador de la Dinastía. Ni porque su felón y despótico gobierno critique y acose a las Fuerzas de Orden Público por el delito de defender a la Nación española y la legalidad vigente. Ni porque parte del Estado se encuentre en rebeldía e incluso su máximo representante en Cataluña apoye a los terroristas. Ni por las sospechas de posible pucherazo en el recuento electrónico de los votos. Ni por la corrupción rampante del partido del gobierno y del principal de la oposición. Ni por el deterioro de la convivencia promovido por el encanallado falsario en funciones. Ni por la nueva crisis económica que ya enseña la patita.

No, la razón de esa preocupación e indignación está mucho más justificada: Aprovechando que la real familia había asistido a un concierto en un lugar público ¡unos desalmados se habían hecho un “selfi”! ¡Verdaderamente intolerable!

 

El doce de octubre se celebra el día de la Hispanidad. De momento, no sabemos hasta cuándo. Porque al parecer se “celebra” por los que no creen en ella. Y, en efecto, actúan en su contra.

Visto lo que nos ocurre hoy, instalados en tanto complejo y mediocridad, nadie podría creer la gigantesca, descomunal y grandiosa  labor de España hace medio milenio.  Que nuestros antepasados pudiesen hacer lo que hicieron, una de las mayores hazañas de la Historia. Este año además se celebra otro gran evento histórico que el felón gobierno socialista del falsario intenta tapar. El quinto centenario de la primera vuelta al mundo por Juan Sebastián Elcano. Una gesta extraordinaria.

Pero no todos lo ven así. Aquí, los del famoso “España nos roba” herederos y discípulos de los Sabino Aranas, Castelaos, Infantes o Prats de la Riba jaleados por los caciques territoriales respectivos, los rebeldes y antipatriotas boyardos, reniegan de su condición de españoles y proclaman las delicias visionarias de un falsario indigenismo primigenio. Para desgracia de la civilización occidental se trata de mercancía podrida que incluso es ofertada y publicitada, ahora con el ridículo y herético Sínodo del Amazonas, por el cínico mercachifle antiespañol, usurpador liquidador de la cátedra de Pedro.

No sólo en Roma: allende del mar otros, abandonando por unos momentos las maravillas de la vida indígena en la selva o de la amena caza de guacamayos cibernéticos con cerbatana, glosan el indigenismo más o menos caníbal y reniegan de España y su labor en América. Algunos de esos detractores son mestizos. Cualidad que casi sólo puede encontrarse en la América hispana,  sobre todo en comparación del gran vecino norteño donde los pocos indígenas supervivientes del exterminio que padecieron de manos de la civilización anglosajona vegetan en reservas y no se les ocurre aspirar a gobernar nada.

Debiera ser evidencia de razón para cualquier observador lúcido que desde que los criollos rebeldes expulsaron a los españoles de América, se ha producido allí una regresión dramática en términos históricos comparativos. Al momento, víctima de la incompetencia y de la corrupción, Méjico, antes Nueva España, perdió buena parte de su territorio usurpado por el vecino norteño. Y hoy está bajo el control casi omnímodo de las mafias criminales o del Cartel de Sinaloa. También caería la renta y bienestar de la sociedad mejicana en relación con la de los últimos tiempos del virreinato ¡Qué decir de Venezuela! Otro país frustrado desde que cayó bajo las garras del criminal Bolívar que hoy alcanza las más altas cotas de deterioro histórico. O los pequeños países de Centro América, a merced de las violentas maras y demás mafias del crimen organizado que se mueven con total impunidad. Sin olvidar al agitado Ecuador o a Colombia, o a la misma Argentina. O a … Un Suma y sigue de frustraciones y despropósitos en países de grandes recursos naturales con unas clases dirigentes, hoy vicarias del globalismo anglosajón más feroz, corruptas e ineptas.

La Hispanidad, como obra gigantesca, descomunal, también tiene sombras. Para denostar que no ejercer una saludable crítica de la Hispanidad en América se remontan a la leyenda negra y a la controvertida obra de un personaje pintoresco muy jaleado por los enemigos históricos del imperio colonial de España como era Las Casas. Y no por sus inexistentes méritos científicos, ni como pensador, tan abundante en irracionales contradicciones, sino por que ofrecía una oportunidad de desestabilizar políticamente dicho imperio quienes, como los británicos, anhelaban llevar su comercio y navegación  por las rutas ultramarinas españolas.

Aunque no sea rentable ni políticamente correcto sostenerlo en estos tiempos en que se quiere hacer almoneda de España, la verdad es que son impropias tanto la leyenda blanca como la negra, alentada ésta por nuestro sevillano: un clérigo trabucaire, obispo de Chiapas, medieval, antirrenacentista, terrateniente, aventurero, y egotista, que padecía de paranoia según describe el gran Menéndez Pidal en su documentada biografía sobre el personaje. Paranoia que le mantenía en la rígida idea de que todo lo que se hacía en América estaba mal. Totalmente mal sin mezcla de bien alguna. Y que le llevaba a exagerar los indudables abusos que, en una aventura tan extraordinaria y gigantesca como la de España en América, habrían inevitablemente de producirse.

La actitud mental medieval de Las Casas que no ve en la aventura española en América sino robo y violencia, contrasta curiosamente con la del premio Nobel Rudyard Kipling, ilustre masón cantor del imperialismo inglés en la India. Gustavo Le Bon en su famoso libro sobre la civilización india teoriza acerca de las diferencias entre los principios fundamentales de la colonización latina y la inglesa. Según él, los latinos aplicamos el principio de asimilación de modo que hemos tratado de introducir nuestras instituciones en las colonias, mientras que los ingleses rechazan la idea de asimilación y dejan cuidadosamente a los pueblos conquistados sus instituciones, sus usos y costumbres. No se mezclan con ellos e intervienen lo menos posible en sus negocios y en los detalles de su administración. La conquista comercial debe preceder a la militar, hecha con el dinero y los soldados del invadido, salvo un reducido Estado mayor para su control. La colonia se explota procurando no atentar contra sus instituciones autóctonas para evitar revueltas, manteniendo barreras infranqueables de separación entre las poblaciones.

Para Las Casas la conquista supone un genocidio premeditado. Sus datos de mortandad varían desde los doce a quince, incluso a veinticuatro millones, si se suman los diferentes agregados durante cuarenta años. No tiene en cuenta que la gran mayoría de fallecimientos se producen por causas naturales como la viruela o el sarampión o la falta de adaptación de hombres en estado de naturaleza a la vida ordenada y social. En efecto, aún si “sólo” fueran quince millones, nuestros antepasados habrían de haber matado más de mil indios diarios, incluso domingos y festivos, incluidos bisiestos, cosa que parece asaz difícil, cuando aún no se habían inventado las armas destrucción masiva que tanto gustan a los imperios anglosajones.

Frente al verdadero inventor del derecho de gentes, el padre Francisco de Vitoria de la escuela de Salamanca, e instaurador del principio de la libertad e igualdad jurídica de todos los pueblos, que define hasta ocho títulos de justo dominio en las Indias, Las Casas mantiene sus prejuicios medievales, según los cuales el único título de España para entrar en las Indias era el de la evangelización. Como político aventurero, el clérigo también hizo sus pinitos utópicos arbitristas, como la aventura de Cumaná, que pretendía explotar la pesca de perlas y que terminó en un desastre probatorio de la fantasía de las ideas lacasinas y con la muerte trágica de muchos de sus compañeros.

No podemos negar que uno de los motores de la aventura española en América fuera, como decía el arcipreste de Hita, el “aver mantenencia”, y por tanto la búsqueda de riquezas materiales. Pero tampoco hay que olvidar el renacentista deseo de fama y gloria como uno de los móviles psicológicos de la descomunal empresa española.

Honra a España el que se haya podido plantear siquiera el debate moral sobre la conquista incluso contra la razón de Estado. Como honra también el que se intentaran frenar los abusos con leyes como las de Burgos o Valladolid ya en el mismo siglo XVI.

El hecho de que doscientos años después de la independencia con criollos en lugar de gachupines los congresos indigenistas americanos preocupados por sus reivindicaciones políticas y económicas sigan debatiendo casi lo mismo que en Valladolid discutían Las Casas y Sepúlveda en el siglo XVI, parece prueba irrefutable de que la postergación del indio americano no es cosa tanto de la crueldad del conquistador español cuanto de la propia naturaleza del indígena y del comportamiento de las clases dirigentes criollas.

En todo caso, si la América Hispana existe como unidad histórica y no ha sido desmembrada  por los intereses de otras potencias como en África, se debe a la lengua española, como un admirable símbolo de independencia política que ha permitido a nuestra América ingresar en la civilización occidental. En palabras de Neruda: De los yelmos de los feroces conquistadores salían piedras preciosas, las hermosas palabras de la vieja lengua de España.

Lección que no deberíamos olvidar cuando la Hispanidad es atacada, con o sin violencia, también en España por catalanistas, bizcaitarras, andalucistas y galleguistas de toda condición y pelaje.  Una de cuyas bestias negras es la lengua española, precisamente por ser nexo de unión y seña de identidad de lo español, instrumento irrenunciable de su Cultura y cuyo empleo es perseguido, vejado o ninguneado en algunas partes del territorio español.

Pero lección que sin embargo hemos olvidado al no proteger la lengua y el patrimonio común de todos los españoles y entregar la educación de las nuevas generaciones al enemigo en muchas regiones. Que en muchos lugares parecen condenadas ya a no ser ni sentirse españoles sino «solo» gallegos, catalanes, valencianos, baleares, andaluces o vascos. Lo del bable asturiano ya es el colmo del ridículo más llamativo.  Todo sea por la pasta y por la devastación del patrimonio común.

Nuestra clase dirigente ha renegado de los principios y valores contenidos en el Preámbulo de la constitución dicen que vigente. Su sabia administración nos ha traído un rosario de felonías, frustraciones, despilfarros, deuda mal llamada soberana y desfalcos. Y  la antigua nación capaz de tamaña gesta como el Descubrimiento y civilización de América, se ha reconvertido en novedosa pero desacreditada marca comercial. Que, por cierto, se asocia nacional e internacionalmente a todo un conjunto de grandes virtudes cívicas. Corrupción, mohatra, fracaso nacional, embrutecimiento, abandono escolar, ignorancia, autonomías, caciquismo, despilfarro, deuda, prima de riesgo, burla de la Justicia, trata de blancas, mafias, desprestigio, latrocinio, impunidad, incompetencia, irresponsabilidad, Monipodios, Borbones, sindicatos amarillos, Rinconetes, Pujoles, catalanistas, etarras, Cortadillos, banqueros quebrados, saqueo del erario, insolvencia, suicidios, tráfico de drogas, indultos, consejeros pilla pilla, putas y políticos, en general.

Una España que parece se ha decidido a renegar de todo lo que signifique alta civilización y jalea un nuevo indigenismo sin cerbatana con subvenciones, diadas, cambios del clima climático climatizables, bables y telebasuras. Y cuyo destino inmediato sea la postración moral, política, intelectual, social y económica. Y el mediato acaso la desmembración y el tercer mundo.

El recuerdo de la Hispanidad ¿nos hará reaccionar?

 

 

Gota fría, Sínodo caliente

Cuando hace más de cuarenta años estudiaba Ecología entre otras disciplinas científicas afines en la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Agrónomos de Madrid nunca hubiera pensado que con el paso del tiempo se habría de convertir en caballo de Troya de toda clase de tropelías, demagogias o dimes y diretes para mejor manipulación de la gente mal informada. Entonces pensábamos más o menos ingenuamente que con instrumentos conceptuales y técnicos como la Evaluación de impacto ambiental o los Sistemas de gestión ambiental o la Evaluación de proyectos que tuviese en cuenta criterios y unidades energéticos en vez de sólo los económico- financieros medidos en unidades monetarias se podría hacer frente a las denuncias de, por ejemplo, un William Kapp en  su obra fundamental pionera The Social Costs of Business Enterprise.

Es cierto aunque no se suele reconocer, el que lo quiera lo puede comprobar en sus Elementos de Economía política pura, que la economía walrasiana en su definición del objeto económico deja fuera de su regulación lo que “no es reproducible industrialmente” o “es apropiable” o «susceptible de valor de cambio». «La producción industrial o la industria no recae más que sobre la riqueza social y recae sobre toda la riqueza social. El valor de cambio, la industria, la propiedad, tales son los tres hechos generales ..de los que toda la riqueza social, la riqueza social sola, es el teatro.»

Que la pomposamente llamada ciencia económica presenta innumerables lagunas teóricas y metodológicas en asuntos tales como los recursos naturales o el medio ambiente. Que el mercado supuestamente autorregulado no se ocupa ni puede ocuparse de eso cuando se trata de bienes o recursos fondo o patrimoniales de naturaleza no renovable, y que suele confundir renta con capital en lo que se refiere a la Naturaleza. Cosa que, por el contrario, se preocupa en distinguir de forma clara y fehaciente cuando se trata de contabilidad empresarial en las partidas que nutren la cuenta de resultados.

Más tarde, algunas de mis posteriores experiencias en el ejercicio profesional como asesor o consultor me hicieron comprobar hasta qué punto la cuestión medioambiental es susceptible de manipulación hasta dimensiones escandalosas para servir otros intereses, espúreos o inconfesables. Así por ejemplo, la creación de ENRESA o la moratoria nuclear por los socialistas que so pretexto de protección medioambiental encubrían el rescate financiero y de imagen empresarial de los oligopolios eléctricos. Mohatras medioambientales filantrópicas para salvar crisis financieras privadas o escándalos o desfalcos empresariales.

Han pasado cuarenta años desde entonces y ahora la matraca mohatrera viene especialmente engordada con la cosa esa del cambio del clima climático. De origen antropogénico, hay que aclararlo, porque cambios climáticos sabemos que ha habido a lo largo de toda la historia geológica de La Tierra. Y algunos relativamente recientes como, por ejemplo, cierta mini glaciación en la Alta Edad Media o la extremada aridez que se empezó a manifestar en el centro de la Península Ibérica a partir del siglo XVI, que, con la caída en la pluviometría provocó cambios en la agricultura, la sustitución de unos animales convertidores energéticos de tracción por otros o en la propia cabaña ganadera.

Sabemos que ahora las grandes potencias pueden manipular artificialmente el clima con instrumentos sofisticados tales como los chemtrails o el HAARP. Y que pueden usarse como arma disuasoria en las modernas técnicas y armas bélicas. Pero también sabemos que tifones y monzones en Asía, huracanes en el Caribe, tornados en el Medio Oeste norteamericano, o gotas frías al final del verano en el Mediterráneo se vienen produciendo desde que existen registros. No es nada nuevo aunque el bien cebado ejército de plañideras lo achaquen torticeramente al dichoso cambio climático por causas industriales.

Tanto es así que hace ya muchos años que el Soil Conservation Service norteamericano desarrolló un método de cálculo de la avenida máxima esperable en un cierto horizonte temporal y atendiendo a las características orográficas, edafológicas o de cobertura vegetal de la cuenca, que habitualmente empleamos los ingenieros para diseñar y dimensionar el aliviadero de las presas.

Sin embargo, el problema de las gotas frías se agrava por el habitual caos urbanístico derivado de la corrupción o de la falta de criterio, las edificaciones temerarias en zonas de ramblas susceptibles de riadas, los taludes de carreteras que pueden hacer de presas improvisadas, la deforestación y la erosión agravadas por los cambios experimentados en la agricultura y el medio rural en general. Sin olvidar que fue el propio PSOE por razones sectarias y de corrupción quien contra los intereses españoles generales abandonó el Plan Hidrológico Nacional elaborado por la Administración anterior que ya contaba con fondos europeos y hubiera podido tener una influencia de bienhechora regulación del agua.

En este presente desorden de cosas cabe comentar otro aspecto novedoso, y desde luego para mí como ciudadano curioso verdaderamente notable por lo insólito, cual es el de la nueva religión medioambiental globalista que se quiere imponer por la manipuladora e inmoral plutocracia financiera. Una nueva religión a la que se acaba de unir, con más devota irracional unción que criterio moral, científico o teológico, el Vaticano en manos del Papa Francisco I, personaje dudoso al que algunos califican ya sin tapujos de verdadero heresiarca promotor de un futuro fatal cisma en la Iglesia Católica.

En la encíclica de insólito carácter medioambiental Laudato Si se propugna una nueva “espiritualidad ecológica” y se promueve una alianza entre la Humanidad y el Ambiente que nos recuerda las cursiladas de la Alianza de Civilizaciones de Zapatero, es decir, toda una “conversión ecológica”. En efecto, el Papa ecologista sostiene entre otras perlas que (33): “no basta pensar en las distintas especies sólo como eventuales recursos explotables, olvidando que tienen un valor en sí mismas. Cada año desaparecen miles de especies vegetales y animales que ya no podemos conocer, que nuestros hijos ya no podrán ver, perdidas para siempre. La inmensa mayoría se extinguen por razones que tienen que ver con alguna acción humana. Por nuestra causa miles de especies ya no darán gloria a Dios con su existencia ni podrán comunicarnos su propio mensaje.  No tenemos derecho.”

Salvada la presumible buena intención urbi et orbi del Papa argentino y por mucha encíclica que sea, no parece nada claro que no tengamos derecho a combatir con las acciones humanas que correspondan bichos asesinos tales como el Trypanosoma gambiense o el bacilo de Koch o Plasmodium de la malaria, los microorganismos patógenos de la meningitis o el virus de la rabia…que se empecinan en dar gloria a Dios con su existencia eliminando la de millones de personas en todo el mundo.  Ojalá todos esos patógenos fuesen erradicados para siempre.

En fin, zapatero a tus zapatos y Papa, a tus dogmas de fe.

Con una Iglesia alemana ya en manifiesta rebelión, en Octubre se va a celebrar un sínodo llamado de la Amazonía. Si con la lectura de la encíclica Laudato Si aún se ha quedado perplejo invito al lector curioso interesado a que mire sus postulados previos expresados en el documento Instrumentum laboris en el que se patrocinan nuevos caminos para la Iglesia y para una ecología integral.

Indigenismo, relativismo, chamanismo, anacronismo ideológico, confusión entro lo material y lo espiritual, sin faltar las puyas traicioneras hipócritas criollas  contra España y Portugal: (6) “más allá de la avaricia y la ambición de los colonizadores…”

(38 ) “El Papa Francisco pidió humildemente perdón, no sólo por las ofensas de la propia Iglesia sino por los crímenes contra los pueblos originarios durante la llamada conquista de América…en este pasado la Iglesia ha sido cómplice con los colonizadores…”

¡Mejor el canibalismo y los sacrificios humanos precolombinos, qué duda cabe!

(107) “El rostro amazónico de la Iglesia encuentra su expresión en la pluralidad de sus pueblos, culturas y ecosistemas“.  ¿»Rostro amazónico» o simple cara dura?

En fin, todo un repertorio de tópicos más propio de oportunistas ONGs sacamantecas globalistas anglosajonas que no de una institución bimilenaria como la Iglesia Católica que al parecer ha decidido anunciar ahora la buena nueva sacramental de la ayahuasca o el cacto de san Pedro. O de la biodiversidad del ecosistema. Donde esté un buen chute enteogénico con peyote, hongos o dondiegos que se quite la simple comunión placebo tradicional de trigo. Todo un motivo misionero.

La civilización occidental, al menos la tradicional en Europa, resulta de una combinación histórica de pensamiento racional griego, de derecho romano, de sensibilidad cristiana y también de pragmática Ilustración capaz de separar lo que es de Dios de lo que es del César.  Decía Sir Francis Bacon que la forma de dominar la naturaleza es obedecerla. Formamos parte del planeta, nos afectan los ecosistemas y la gestión de los recursos naturales. Es importante fomentar la preocupación por la Ecología. El sistema económico no es algo autónomo, separado del medio físico natural como pretende cierta ciencia económica. No cabe confiar en su autorregulación. Pero es muy preocupante que so pretexto del supuesto cambio climático de origen antropogénico o de la conservación del medio ambiente se abandone la Razón, la Inteligencia, el bien más precioso que debemos conservar junto con la Vida y la dignidad. Y que bien sea por oportunismo o bien por imposición fáctica oculta, incluso la Iglesia Católica como institución, histórico contrapeso del imperio anglosajón, se sume a la demagogia y al hipócrita buenísmo medioambiental.

Esta ingratitud e incomprensión, tan propia de ineptos criollos corruptos, de la descomunal obra de España en América que ha permitido que el Vaticano mantuviese cierta grandeza e influencia mundial y no sea hoy una simple secta marginal investigada por la Justicia, causa especial tristeza e indignación entre los españoles estudiosos de la Historia sean cuales sean sus opciones confesionales.

Nota: las palabras resaltadas en granate abren enlaces a otros textos

 

 

Retorno a Praga (II). Praga y España

Praga y España

Se cuenta que durante una sesión de espiritismo con escritura automática en el palacio de su protectora la princesa Marie von Thurn und Taxis el poeta praguense Rainer María Rilke recibe la indicación de viajar a Toledo, situarse en un puente y ponerse a cantar. Cumplida la sugerencia así lo explica: “Jamás sabría decir cómo es esto, mi querida amiga, un lugar que está expresado en el lenguaje de los ángeles, tal como ellos se ingenian para convivir entre los hombres, pero vais a tener que fiaros de mi palabra…me he grabado en la memoria los puentes, ambos puentes…”

La hermosa España me parece ciertamente el país donde al arte le fue dado mantener su hegemonía, incluso cuando en la tormenta de los Treinta Años huía por todas partes al borde de la destrucción”

Praga y Toledo se encuentran íntimamente asociadas al mundo de la Tradición. Y no sólo por la obra poética de Rilke. Ambas fueron santuario y crisol de la cábala, la alquimia, el hermetismo, el neoplatonismo, el rosacrucismo. También en las historias legendarias del hombre de palo o del golem, formas pioneras de robot, una palabra checa, o de la moderna inteligencia artificial. En un caso obra del ingeniero e inventor Jacobo Turriani, en el otro del rabino Löw cuya tumba se encuentra en el cementerio judío.

Decía Rilke sobre la ciudad del Tajo “en la medida que la cosas tienen allí la intensidad de una aparición que comúnmente no se hace visible a diario, no hay nada como Toledo que pueda dar una representación de lo suprasensible en grado más alto.  Y posiblemente es éste el próximo peldaño que he de aprender: la realidad de los ángeles y a continuación la realidad del fantasma. …en los ángeles de los cuadros de El Greco el ángel ya no es antropomorfo como el animal en la fábula, ni tampoco el secreto signo ornamental del Estado teocrático bizantino. Su esencia es fluyente como el río que corre a través de los dos reinos, sí, lo que el agua es sobre la tierra y en la atmósfera eso es el ángel el círculo más ancho del espíritu, arroyo, rocío, abrevadero, surtidor de la anímica existencia, precipitación y ascenso. En sus cuadros el ángel sobrepasa al pájaro: para él lo decisivo no es que vuele, pues el volar está delimitado por ambas partes, es un intervalo de reposar, este ángel se alarga como algo sensible en lo suprasensible, sólo que ese alargarse es constante, paralelo, tiene su comienzo y se escapa a lo infinito…”

El vuelo hacía el infinito misterioso y desconocido de toda una época. El Uno, el Ain Soph de la Cábala, el Número pitagórico, el Monas platónico, el Mundo de la cosa en sí de Schopenhauer,… El anhelo de la antigua Praga que se atrevió a soñar a la orilla de otro río eterno…

Alquimista del emperador Carlos V sería  Cornelio Agrippa autor de La Filosofía oculta, famoso tratado renacentista de magia y ocultismo. No se sabe que tuviese éxito para engordar la debilitada hacienda imperial con oro de atanor.

Sin embargo, las preocupaciones esotéricas del rey Felipe II no distaban mucho de las de su famoso sobrino Rodolfo II de Habsburgo. El tío encargó a su embajador y hombre de confianza Benito Arias Montano, sabio polígrafo pacense, autor de la Biblia Políglota de Amberes, que le recogiera cuantos libros de arcanos y ciencias ocultas pudiese encontrar en la Europa imperial para su magna Biblioteca de El Escorial. Libros que tendrían la signatura selecta común infinito igual a cinco. El sobrino, que se hacía llamar Hermes Trismegistus Germanicus, reunió en su abigarrada Corte de Praga toda clase de heterodoxos así como astrónomos, médicos, herbolarios, espagiristas, alquimistas y científicos varios. Entre ellos grandes astrónomos como Tycho Brahe y Johannes Kepler. O su médico personal, el rosacruz Michael Maier, autor del tratado alquímico Atalanta fugiens. El propio músico Claudio Monteverdi debatiría allí con Maier para inspirarse en la creación de su ópera hoy perdida Mercurio et Marte. Karl von Liechtenstein, Thomas Hajek, Nicolás Barnaud, sir John Dee, autor de la Monas Hieroglyphica, investigador de la misteriosa lengua enoquiana, la perdida por los ángeles al que vinculan junto con su médium y colega Edwuard Kelley con el enigmático Manuscrito Voynich, personaje difícil que tuvo ciertos desencuentros con el emperador, fueron también otros de los más famosos alquimistas relacionado con la Corte de Rodolfo II en Praga.

Se cree que el benedictino alsaciano Basilius Valentinus, casi dos siglos anterior a esa época, influiría en la forma de elaborar la rica cerveza checa con las ideas expuestas en su tratado alquímico El carro triunfal del antimonio.

Es curioso que Kafka también tuviese una cierta relación aunque indirecta con España. Uno de sus tíos maternos, Alfred Löwy, el tío de Madrid como lo llamaba, fue director de la Sociedad de Ferrocarriles de Madrid a Cáceres y Portugal.

Notas

Los textos del poeta Rainer María Rilke están tomados de su Epistolario español, versión de Jaime Ferreiro en Espasa Calpe, (1976) y de las Obras escogidas, versión de José María Valverde en Plaza y Janés, (1967).

La fotografía de la catedral de san Vito, en el recinto del Castillo de Praga y la del detalle de la Torre de la Pólvora son del autor

 

 

Retorno a Praga (I)

Puentes, poetas, ángeles

El Moldava sigue abrazando a la antigua ciudad medieval, el mismo fluir del agua pero no el mismo río, ni menos la misma ciudad que tantas cosas ha vivido y sufrido a lo largo de su historia. Bien es verdad que tampoco yo soy el mismo.

Mi primera visita a la ciudad natal de Kafka o Rilke fue hace ya cuarenta años. La situación entonces era muy distinta. La víspera de mi partida, en el entreacto de una función del Otelo verdiano en el Teatro de la Ópera, comentaba con otro espectador del palco mi intención de atravesar la frontera austro checa por carretera. No sin cierto asombro, o acaso preocupación porque dejase la tranquila y señorial Viena para adentrarme en territorio comunista hostil, me preguntó, “¿cree de verdad que Praga es un lugar para turistas?”

No, desde luego no lo era entonces. Nada que ver con su actual transformación en una suerte de parque temático globalizado con turistas atraídos de todo el mundo y que también forman parte ellos mismos del espectáculo. Hoy, en algunos lugares emblemáticos como el famoso puente de Carlos sobre el Moldova, a causa de la aglomeración casi es necesario caminar en fila india. Entonces, hace tantos años, el precioso puente estaba casi desierto, apenas con la simple compañía de las estatuas que se asemejaban a una variante de la Santa Compaña petrificada asomada entre la neblina crepuscular del atardecer. Un puente que unía dos orillas y también dos mundos. Toda una experiencia estética, sublime e inolvidable, hoy dificultada sino imposibilitada por la excesiva masificación.

Creo que la palabra Praga significa umbral, puerta, y a fe que nunca hubiera nombre más oportuno o mejor puesto para la hermosa capital checa. Rainer María Rilke, el incomprendido poeta praguense que parece que se movía entre las dos orillas, la de aquí y la de allá, asomado en el pretil contemplaba los árboles de la ribera, como en una linterna mágica o acaso inspirado en un antigua imagen mística del Zohar, libro de la Cábala sefardita: “Vistas por los ángeles, las copas de los árboles parecen quizás raíces que sorben los cielos; y las hondas raíces que surcan la tierra bajo un cielo compacto como un cuerpo. Esta tierra ardiente, donde se lamenta, junto a las fuentes, el olvido de los muertos.”

El paso por el puente, el acceso a la otra orilla, es un como un acto de creación artística vinculado con la maternidad. “Es natural que yo comprenda a las muchachas y a las mujeres; el acontecimiento más importante para el que crea, cual es dar el ser, pertenece al mundo femenino.”       

El poeta aconseja: “Tiene que dejar que cada impresión, cada germen de sentimiento madure en su interior, en esas regiones cerradas al entendimiento. Espere con humildad y paciencia la hora del nacimiento de la nueva luz.”

He de decir que creo que Rilke tenía razón: Mi experiencia de entonces ha permanecido en mi conciencia cuando la de otros muchos viajes ya apenas si las recuerdo. En Praga tuve una extraña revelación de la que hablaré luego.

Entre tanto, ajenos a las ideas o los sentimientos del viajero, a la conciencia del tiempo o al deambular de la multitud, los cisnes nadan junto a la orilla de Mala Strana. No parecen nobles caballeros encantados ni traen consigo a ningún Lohengrín redentor enviado del Grial, el mundo metafísico de la Cosa en Sí: “No creas que te invoco, ángel  y aunque te invocara, tú no acudirías…”

Claro que: “No he soltado a mi ángel mucho tiempo, y se me ha vuelto pobre entre los brazos, se hizo pequeño, y yo me hacía grande: de repente yo fui la compasión, y él, solamente un ruego tembloroso”…

“Hasta ti no llega mi estrépito si tú no me conoces porque soy ¡Alumbra, ay, alumbra! Haz que se me vea junto a las estrellas. Pues me desvanezco.”

Acaso espantado por la vulgaridad de la masificación de hoy, Rilke se ha desvanecido en el umbral pero nos quedan las antiguas formas envueltas en el misterio.

Praga en el Tiempo…

Siniestra y terrible en lo demás, desde el punto de vista de la conservación del patrimonio arquitectónico la forzada hibernación checa padecida durante la tremenda y dilatada etapa de dominio comunista soviético ha tenido la virtud de permitir conservar la belleza histórica de la ciudad casi íntegra, sin las devastaciones y fechorías padecidas por otras muchas a causa de la especulación, el mal gusto o la voraz osadía de emprendedores y arquitectos endiosados a los que Dios confunda y el demonio lleve.

Sí. Praga es un umbral, un lugar de paso al mundo de la belleza, de los arquetipos platónicos. Un ejemplo de buen gusto y de preocupación social por los valores estéticos que milagrosamente ha perdurado a través de los siglos. Acaso, el secreto último y más poderoso de la capacidad de resistencia del sufrido pueblo checo. Lo que les ha permitido sobrevivir a tanta opresión, invasiones y calamidades históricas. Conmueve evocar que ante la estatua solemne e impávida del rey san Wenceslao que tantas vicisitudes ha contemplado sin olvidar su alegórico propio asesinato fraticida, donde ahora hay parterres con hibiscos y flores y se puede pasear tranquilamente de la mano de la persona amada, otrora en tiempos de desdicha marchaban los invasores nazis. Y luego los asesinos carros comunistas aplastando las esperanzas de la primavera de Dubcek. Una plaza, la emblemática de san Wenceslao, que constituye centro de resonancia de las emociones del pueblo checo. Un pueblo superviviente de un proceso absurdo que por fin un día podría celebrar el logro de una espantadiza libertad y soberanía tras la caída del muro de Berlín y la implosión de la decrépita, inepta y opresora URSS. De las cenizas del inmolado Jan Palach surge el ave fénix del futuro. El final de una metamorfosis, hoy afortunadamente inversa a la de Kafka. De lo monstruoso a lo humano.

…. y la Belleza

Praga mueve a la reflexión sobre la idea de que no suele prosperar la Ética donde, como en España, se relegan o abandonan la Estética y la educación artística. Cuando a finales del XIX se puso a funcionar la piqueta y se eliminaron las sucias y estrechas callejuelas de parte del barrio judío, situado al norte de la ciudad burguesa, se empleó el espacio liberado en crear preciosidades como la calle Parizska, que no tienen nada que envidiar a ninguna otra de las grandes ciudades europeas como París o Londres.

Hace cuarenta años los bellísimos edificios de la calle Parizska y sus alrededores poseían cierta pátina gris, lustre propio característico del bizarro comunismo de austeridad impuesta, pero carecían de las tentaciones del actual consumismo globalizado marquista. Los exquisitos y elitistas establecimientos glamorosos de Prada, Rolex, Hermés, Hublot, Louis Vuitton, Versace, Salvatore Ferragamo et al..

El muy escaso glamour de los pocos y viejos medio tambaleantes Skodas, Ladas o Trabant usados por los dirigentes del Partido ha sido sustituido por el de los modernísimos Maserati, Audi, Mercedes, Volvo, Bentley, Range Rover, Lexus, Jaguar… de la nueva clase dirigente emergente checa o vinculada a la globalización. Quizás de las mismas familias lampedusianas que han sabido evolucionar y salvar su poder real sustituyendo radicalmente su máscara de legitimación con el cambio de los tiempos.

Praga está muy ligada al mundo de la heterodoxia, de la disidencia. Tras la represión de los colaboracionistas soviéticos afloran los viejos héroes. Dubcek, Palach, Kundera, Havel represaliados en su momento. Vaclal Havel un presidente amigo de España que se atrevió a criticar al frívolo Zapatero por su estulticia cómplice con los totalitarismos. Tampoco se libraban de la censura estalinista grandes autores como Kafka o Rilke. Acaso el primer disidente checo importante fuera Jan Huss, el sabio rector y reformista religioso sacrificado por las intrigas de la Iglesia Católica y el tenebroso Wenceslao IV. Traicionado por este vil rey, sus diatribas contra la corrupción y codicia eclesiásticas le llevaron a la hoguera. Su figura trasformada en arquetipo de libertad de conciencia, de disidencia y de amor a la libertad se muestra en un gran monumento en la antigua plaza mayor, uno de los lugares más visitados de la ciudad.

En el palacio Golz Kinsky que se ve tras el monumento al reformador religioso residió un tiempo el Kafka estudiante. Las relaciones del autor del absurdo con su ciudad natal serían una paradójica mezcla de amor y odio: quería escapar de su influjo pero siempre volvía, incluso después de muerto.  A la familia de su madre, que también vivió en una casa de esa misma plaza, pertenecieron rabinos, eruditos, bibliófilos, médicos naturistas, algunos con fama de excéntricos.

 

El proceso y la metamorfosis

El regreso a Praga invita a reflexionar sobre los nuevos problemas básicos que si antes era la tiranía comunista ahora es la globalización tal como se viene entendiendo y realizando. Hablar de globalización es hablar de orden y de límites, de fronteras. De soberanía.

Hace cuarenta años el paso de la frontera austro checa quedaba grabado indeleblemente en la sensibilidad y la memoria. La antigua Checoslovaquia se mostraba al viajero como un gigantesco campo de concentración. Líneas fronterizas minadas, torres de control con ametralladoras, vigilancia exhaustiva, meticulosa revisión de pasaportes, perros policía… hasta entonces nunca había visto cosa igual salvo en algunas películas sobre la Segunda guerra mundial. Eran los excesos de la globalización del Telón de acero.

Con grandes espacios vacíos, como si mucha gente prefiriera permanecer en sus casas, Praga ofrecía una imagen de cierta serena tristeza, incluso de desolación. Para el viajero de paso que no tenía que sufrir la feroz opresión cotidiana del régimen comunista ofrecía la ventaja de poder pasear por sus hermosas calles o lugares más emblemáticos casi en solitario, disfrutando de una ciudad que parecía hibernada en un cuento de hadas y que milagrosamente conservaba su misterio a través de tantas vicisitudes históricas.

Pese a haber sufrido un proceso histórico kafkiano, condenada sin saber bien de qué se le acusaba y una metamorfosis de lo humano a lo monstruoso, Praga se había salvado de la devastación de las guerras, de la codiciosa piqueta, de la estulticia de muchos osados arquitectos progres o de la siniestra ferocidad de la arquitectura realista estalinista. Incluso de los posibles excesos de su propia libertad. Un verdadero milagro.

Nada que ver con la situación actual, como ya hemos indicado. No obstante, se observa un gran esfuerzo por renovar y modernizar las infraestructuras de comunicaciones de la República, tantos años relegadas para acomodarlas a las nuevas necesidades y demandas. En Praga casi todos los viejos tranvías han sido sustituidos por otros modernos, pero se mantiene la tradición de este medio de trasporte urbano de superficie además del metro.

Pero, ¿Qué pasará?

La leyenda de la princesa Libussa, instauradora hacia el año 800 de la primera dinastía de reyes checos, los Premyslitas, cuenta que tuvo un sueño visionario en el que su daimon le explicó cómo sería la hermosa futura Praga en toda su grandeza y esplendor. Así aparece ilustrado en el atrio de la torre del reloj astronómico, sede del antiguo ayuntamiento de la ciudad.

Sobre este tema de las premoniciones o de las intuiciones visionarias he de hacer una confidencia al amigo lector, porque así sucedió hace cuarenta años y lo recuerdo como si fuese hoy. Durante la visita al famoso Castillo me encontré con un grupo de niños soldados. Todos uniformados, muy formales, muy disciplinados, con una severidad impropia de la edad. Probablemente futuros oficiales para asegurar el futuro del régimen. Sin embargo, esa imagen pronto se desvanecería: cuando entré en la desierta catedral de San Vito de repente empezó a sonar una insólita música maravillosa, celestial. Se manifestaba un mundo impensable, sancta santorum espiritual, escondido en la aparente hegemonía absoluta de la materia que lo rodeaba. Y tuve la impresión, en aquel entonces una quimera, algo imposible, de que el comunismo caería pronto. Que Praga volvería a disfrutar de Libertad.  Como así fue tras la caída del muro de Berlín y la posterior revolución de terciopelo.

La ciudad está históricamente relacionada con la Música, acaso el arte más universal. Incluso los representantes del nacionalismo checo como Smetena o Dvorack adquieren una dimensión cosmopolita.  En Praga estuvieron o vivieron muchos grandes músicos como Monteverdi o Mozart. La ciudad bohemia trató mejor que Viena al gran genio salzburgués. Alí estrenó el Don Juan cuya obertura concluyó pocas horas antes del estreno. También La clemencia de Tito, unos meses antes de su muerte, compuesta para celebrar la coronación de Leopoldo II como rey de Bohemia. Un rey liberal y benefactor. La sinfonía 38 fue bautizada con el nombre de Praga que se corresponde con el número 504 del catálogo de Köchel. Hoy la oferta musical en Praga es muy amplia y permite conocer el interior de los más bellos teatros.

 

En la Praga actual, al menos en su aeropuerto internacional, apenas son patentes las fronteras y aduanas. Por el contrario, abundan las aglomeraciones de turistas que parecen consustanciales con la ciudad. Es una forma de vivir la globalización. La juventud se muestra similar a la de otros países europeos, salvo en que suele ir mejor vestida sin los andrajos de diseño o pircing y tatuajes con que espantan la belleza o elegancia en otros lugares. Tampoco se ve botellón u otros excesos. Lumpen importado por creciente invasión extracomunitaria, ni  manteros africanos, ni demasiada morisma, excepto en las tiendas lujosas en las que las moras parecen intentar compensar con carísimas compras marquistas las humillaciones del harén. Sin embargo, en la ciudad balneario de Karlovi Vari puede observar a una mora luciendo favorecedor burka que sólo dejaba ver los ojos, caminando a tres pasos de su amo y señor como manda Alá y nuestras subvencionadas retrofeministas socialistas bendicen.

Praga está en el corazón de Europa, su destino se encuentra intímamente ligado al de ella. Hoy, que como decía Rilke, ya ha logrado con paciencia la hora del nacimiento de la nueva luz,  ¿Caerá en una nueva servidumbre futura relacionada no con los nazis o a los comunistas sino con la morisma islámica? ¿Podrán con Praga o se desvanecerá otra vez como el poeta?

Esperemos que la capacidad de resistencia, el demostrado amor por la belleza y la libertad de los checos sirvan de freno allí a la invasión programada que padece Europa, y que el culto a la estética sirva como vacuna ética contra la infección del demoledor multiculturalismo que las degradadas élites europeas y sus insaciables burocracias globalistas intentan imponer a la ciudadanía.

Amén.

Notas

Los textos del poeta Rainer María Rilke están tomados de su Epistolario español, versión de Jaime Ferreiro en Espasa Calpe, (1976) y de las Obras escogidas, versión de José María Valverde en Plaza y Janés, (1967).

Las fotografías de Praga son del autor excepto la de Ctibor Rybar, (1978), del puente Carlos IV en blanco y negro tomada desde la torre en la orilla derecha, en Staré Mesto.

 

 

Sustos municipales y…

En el resistente Madrid del Dos de mayo, la terrorífica pareja de la lurpia abuelita comelobos y su cómplice fray Gabilondo el de los catecismos, si Ciudadanos no traiciona, van a tener que jubilarse a la fuerza y ¡cuidado con la amenazante ley de eutanasia! ¡Qué las repugnantes zurdas antiespañolas no se andan con remilgos! Amenaza de inmediato cierre de lucrativos antros municipales y lloran desconsoladas las pupilas huérfanas putativas de la Vieja Trotapresupuestos en esta podemita versión del Libro del Buen (des) Amor. Desencanto también entre los no menos píos monaguillos de fray Gabilondo, que no van a poder aliviar cepillos con absoluta impunidad. Me llena de orgullo y satisfacción el estrepitoso fracaso de las envidiosas hordas de los Ceaucescu de Galapagar. El electorado le agradece así sus criminales declaraciones contra los enfermos de cáncer, amén de otras fechorías de señorito caradura o de la impostada Pasionaria todo a cien.

Aunque La Coruña no quede totalmente libre de vomitonas, el Niño de las ratas va a ser desahuciado del palacio municipal de María Pita, siendo sustituido por una chica aseada que, aunque galleguista de la PSG, al menos se lava todos lo días. Sugiero la conveniencia sino imperiosa necesidad de desinfectar con Zotal su futuro despacho. Y si dentro de la campaña pro higiene y limpieza manda al merecido paro a los okupas de la normalización lingüística, tanto mejor.

La decadente Barcelona golpista sigue despeñándose con el empate entre la indeseable pareja formada por la meona miliciana desgreñada y el dinosaurio noi de la checa. El francés Valls partidario del apartheid a la nación española se la pega. Y con él, la estulta jugada del obediente Rivera suicidando a su partido en Barcelona por imposición globalista soro-macroniana.  Lejos quedan los gloriosos tiempos en los que Agustina de Aragón era de Barcelona. A la que presumiblemente le va ir muy mal y, por lo que se ve, parece que bien se lo merece. Don Quijote ya nos advertía que Barcelona era tierra abundante y muy querenciosa en bandoleros, que cuando la Justicia los cogía los colgaba en abigarrados racimos de diez en diez o de veinte en veinte. Con esto de la modernidad globalista macro- sorosiana anticipo de la próxima Confederación asimétrica ibérica ahora tenemos casi total impunidad delictiva. No deja de ser lamentable que allí no quede apenas nadie defensor de España, la Libertad y Estado de Derecho.Por cierto, hoy se reúnen el pirómano Macron y el incendiario Sánchez para coordinar actuaciones a mejor negocio del amo común.

Y, gracias a la milagrosa intervención salvífica de sus patronos celestiales, San Jorge y San Pedro de Alcántara, y si Ciudadanos no traiciona, Cáceres parece ser que podría librarse de voraces rojos dragones capaces de llenar la ciudad monumental Patrimonio de la Humanidad de okupas, manteros, trileros, mendigos y tironeros.

…Disgustos futuros

La reunión de esta noche en París de dos importantes franquiciados Rotschild, el pirómano y el incendiario, para ver y coordinar qué se hace en el ámbito europeo tras las elecciones a su parlamento pudiera definir también la que habría de seguirse en sus propios países respectivos en los próximos meses. Macron acaba de recibir un notable revolcón electoral de su rival Le Pen. Y tanto Orbán como Salvini, bestias negras de los plutócratas globalistas que quieren arrasar las naciones de Europa han encontrado reconocimiento a sus políticas de resistencia nacional.  No es desgraciadamente el caso de España, porque el embrutecido y drogado pueblo español parece que no se entera o no se quiere enterar de nada.

Volviendo a la reunión de pastores lobunos por lo que se refiere a nosotros de modo más inmediato o directo las órdenes del amo común es que en este contexto resulta preferible la segunda opción española a la del golpe a las bravas. Es decir, la del concubinato público entre Sánchez y Rivera para lograr un gobierno de coalición o al menos, si de tapadillo, la complicidad que permitiese plataformas de poder en diferentes niveles, impidiese una alternativa nacional, así como el preparar una reforma constitucional que posibilite la independencia de facto de Cataluña y el País Vasco junto con Navarra aunque las deudas y costes del desmembramiento se las quedaría una más depauperada España remanente. Los obstáculos principales para tal “opción B” de destrucción de la nación española estarían en lo queda del ejército, hoy mangoneado por la OTAN y medio inutilizado para defender los intereses fundamentales de España. Y del Rey que debiera exiliarse o tragar con serlo de un monstruoso desahuciado Reino antesala de la pretendida república confederal. Sin olvidar tanto la parte decente o no infectada por el centrismo cleptocrático del PP, cuanto a VOX. Aunque ambos parece que carecen de fuerza para oponerse con eficacia a este desmantelamiento nacional al carecer de suficiente influencia en la población alienada y embrutecida actual, sobre todo cuando casi todos los media están al servicio mercenario de la disolución globalista.

La eximia filósofa Carmen la de Cabra con su boquita de piñón y moral de pitiminí acaba de declarar que “Uropa” no entendería (traducción libre) que Rivera y Sánchez no hiciesen cama redonda para poner los cuernos a PP y VOX…

¿Traicionará Ciudadanos a sus electores? Es muy probable. Se admiten apuestas.

 

 

 

 

 

 

 

 

Fugaces impresiones viajeras sobre la decadencia de España

España siempre fue una especie de continente en pequeño. Con gran variedad de climas y paisajes. De biotopos y biocenosis, como se dice ahora. También de tradiciones y mentalidades. Pero con una especie de vocación universal. De Universo, es decir de Uno en lo vario, en lo heterogéneo, en lo diverso. Las anteriores generaciones de españoles no habían perdido la conciencia común, el sentido de pertenencia a una honorable unidad superior, incluso a uno y otro lado de inmensos océanos. Hoy ya no parece que siga siendo así. Tras cuarenta años de política disgregadora de la Monarquía y de graves destrozos en la Cultura o la educación, incluso con la persecución de la lengua común desde las instituciones borbónicas periféricas, los antiguos españoles se encuentran en extinción, sustituidos por nuevas generaciones de lugareños vascos, catalanes, gallegos, riojanos, canarios, valencianos, andaluces, extremeños… Además de las onerosas autonómicas servidoras de su cacique respectivo, incluso la televisión pública supuestamente nacional contribuye a esa fragmentación con sus programas regionales, en los que cada lugar parece el ombligo del mundo.

Cuando se viaja por España a través de cientos de kilómetros, cruzando paisajes de las regiones privilegiadas por el Régimen así como de las sacrificadas o relegadas, se constata hasta qué punto se haya deteriorada la nación española, fragmentada en diversos feudos, más privilegiados por él cuanto más ventajistas, traidores e insolidarios con el resto.  Así, un ejemplo: El Norte de Aragón tiene carreteras de varia condición. Unas son buenas o pasables, sobre todo comparadas con las semejantes francesas del otro lado de los Pirineos. Otras, incluso “nacionales” aunque con asfalto son viejos caminos de cabras, que contrastan con las modernas autovías, que no falte de ná, que adornan la vecina Navarra, la del Foro y los viejos carlistas recauchutados en no menos fieros batasunos. Y del  insolidario privilegio, siempre antiliberal. Claro que, para compensar, muchos de los rótulos indicadores navarros están solo en lengua indígena, de manera que no se sabe lo que significan.

Pero la desolación parece mayor en Castilla o León. Los campos parecen desiertos salvo por las filas de peregrinos que la atraviesan, a veces con andares torpes fruto del cansancio o del sufrimiento físico, camino de Santiago. A mil quilómetros, al principio de la parte española de una de sus variantes, en la colegiata de Roncesvalles ahora llamada “Orreaga” en lengua indígena, un grupo de devotos peregrinos oía Misa concelebrada por un cura oriental que hablaba en su lengua tan incomprensible como el vascuence. El único español allí era yo.

En muchos lugares especialmente en La Rioja, Castilla, León o Galicia, la atención a los modernos peregrinos ya es la actividad económica más rentable, una especie de moderno barbecho semillado con estampitas y todo impresas en la famosa compostela. Con el calendario fenológico primaveral los peregrinos son más esperados ahora que otras tradicionales especies viajeras estacionales como las golondrinas, las tórtolas o las cigüeñas. Albergues, hostales, bares o casas de comidas les esperan como agua de mayo. Muchos antiguos monumentos religiosos como el monasterio benedictino de San Zoilo en Carrión de los Condes han cambiado su destino para escapar de una segura ruina. Ahora reconvertido en lujoso hotel. Por sus claustros o demás dependencias ahora pasean huéspedes alojados en lugar de monjes. El templo, desierto durante mi vista, mantiene una elevada condición vibratoria telúrica, acaso por la presencia de aguas subterráneas del álveo del río Carrión en su subsuelo.

No deja de ser curioso el fatigoso caminar de los peregrinos hasta el ocaso, en dirección hacia donde se pone el Sol. En la oscuridad de la noche brillan las estrellas donde antes estaban deslumbradas por la potencia de la de nuestro propio sistema solar.  Y el viajero puede enmarcar su propio devenir con el del cosmos y sus abismos infinitos. Y así tomar conciencia de que aunque pequeña criatura, mini planeta errante, forma parte de un Todo. En algunos casos, tal luz salió de la estrella lejana antes del principio de nuestra historia conocida. Antes del comienzo de nuestro propio Tiempo.

Llama la atención del viajero la insólita presencia de extraordinarios monumentos artísticos en poblaciones decadentes o casi estancadas en el Tiempo. Un Tiempo, sí, que parece haberse detenido en algunos lugares sagrados: Sasamón, Castrogeríz, Frómista, Carrión, Sahagún… Joyas que son como mojones de un pasado digno, honorable, con otro concepto de la vida. Es curioso observar las cicatrices del Tiempo o los replanteos sobre la marcha de algunas de sus plantas o concepciones arquitectónicas. Y testigos de lo que fuese una importante nación hoy desvastada, saboteada por su clase dirigente mercenaria y estúpidamente jaleada por cierta chusma embrutecida, engañada, envilecida e identificada con los próceres más canallas o mercenarios. Una honorable nación antigua, que lograse las mayores e inauditas gestas, postrada y a las puertas de su desaparición. Esperando el machetazo definitivo que, si sigue así sin reaccionar ante el peligro, fatalmente ha de llegar más pronto que tarde.

¿Qué dirían hoy nuestros Azorín, Unamuno, Baroja, Machado? Ignoro si hoy proscritos como gente peligrosa por la moderna pedagogía socialista y golpista arrebatacapas. Gentes que nos enseñaron a muchos jóvenes de nuestra generación a amar a España y al español, su prodigiosa lengua. Desde luego el gran Valle, ninguneado en su tierra natal por Feijóo y su bien cebada corte de ignorantes galleguistas enmucetados, no necesitaría los espejos curvos del callejón de Álvarez Gato para explicar su teoría del esperpento. Basta con poner uno plano para ver reflejada la grotesca realidad en puritos cueros. Tampoco su Lámpara maravillosa, hoy ya casi apagada. Como la famosa lucecita roja azoriniana.

Pero si los del 98 parecen que habitaron una galaxia, muy, muy lejana, aún hay cosas que perduran. A través del rosetón meridional de su imponente iglesia de origen templario dedicada a Santa María la Blanca se filtra la luz solar que tarda en desperezarse en la fría mañana de Villalcázar de Sirga. Ahí, en la capilla de Santiago, están las tumbas de Felipe, hermano del Rey Sabio. Un personaje interesante que fuera compañero en la universidad de París del alquimista Alberto Magno o de Tomás de Aquino. Curiosa la tumba del teólogo de Trento en la rara e impresionante iglesia de los Jacobinos en la ciudad francesa de Toulouse. La virgen, acaso la misma que inspirara Las Cantigas al rey poeta, vigila protectora el sueño eterno de su hermano en la capilla de Santiago.

Pero de la singular iglesia española templaria de Villalcázar de Sirga hablaremos en otro futuro texto.

 

Fotos del autor, excepto la primera:

Mapa de España antes del desastre o fragmentación autonómica (Fuente: Internet)

Estella, la de la corte carlista, facción borbónica de otro rey bastardo como Fernando VII

Pórtico románico del antiguo monasterio benedictino de san Zoilo, hoy transformado en hotel

San Tirso en Sahagún de Campos

Iglesia de santa María, antigua encomienda templaria de Villálcazar de Sirga

 

 

 

 

Meigallo

Al regreso de un viaje lejos de la desolación de la quimera española me encuentro con que al pobre Casado me lo han cambiado tanto que ya no lo reconoce ni la madre que lo parió. ¿O sí? Acaso, a falta de creer en nada como es norma habitual en su partido, todo es disimulo, función de conveniencias, y como los Marx, puede eliminar a su antojo fragmentos de la parte contratante de la primera parte de la parte contratante… ¿con sus electores…?

Don Miguel de Cervantes votó pero salió, mediante oportuno pucherazo o no, lo contrario. Cuando el sin par caballero Don Quijote resultó vencido en la playa de Barcelona no renegó de su ideal Dulcinea pese a estar amenazado de muerte. Claro que el muy loco o desarraigado sostenía que La libertad es uno de los más preciosos dones que los hombres dieron los cielos, con ella no pueden igualarse los tesoros que encierra la tierra ni el mar encubre; por la libertad, así como por la honra, se puede y debe aventurar la vida; y por el contrario, el cautiverio es el mayor mal que puede venir a los hombres”.

Casado se comporta distinto. Opuesto al heroico Cervantes o al arquetipo quijotesco. El taimado clan galleguista de caderas altas parece haberle sorbido el seso y ¿el sexo? Cobardeando en tablas como manso pregonao y renegando de la sangre de su supuesta brava casta de lidia, va por ahí lloriqueando, mendicante, emasculado como sacerdote de Cibeles, en inútil peregrinación a un centro imaginario, mendaz, falso como la tesis de Sánchez o las cuentas de Bárcenas, pero lucrativo pretexto para  toda clase de imposturas, trampas y desfalcos. En su insólita desorientación busca cuartel y salvación en territorio enemigo donde más fácil ha sido su abducción.

 

Como homenaje al sufrido lector y en premio a su paciencia he estado haciendo algunas pesquisas por las remotas corredoiras y montañas de Galicia y por los no menos difíciles aunque más sutiles senderos astrales para tratar de averiguar la verdad del extraño caso acontecido, que ahora les ofrezco como auténtica primicia.

La cosa se fraguó hace unas semanas. El taimado prócer tartufo se sentía amenazado y estuvo buscando en el Catálogo oficial de meigas, bruxas, menciñeriros, saludadores, compoñedores, curandeiros, pastequeiros, cartuxeiras, corpos abertos, arresponsadores, rosareiras e boas mulleres de la Xunta de Galiza qué mañas podría mejor utilizar para neutralizar al osado impertinente de más allá de Pedrafita que pretendía hundir su negocio, rasgar el telón del grelo y recuperar al degenerado partido galleguizado para su teórica misión de defensa de España y de la clase media amenazadas por las diversas hordas franquicias sorosianas del Régimen.

Pero, ¿a quién consultar? Fuera de los enmucetados Catálogos oficiales, la misteriosa señora Maruxa, experta conocedora de tales oficios, le sugiere al oído una acreditada figura ya retirada que vive en una remota aldea de la Galicia profunda. Dicho y hecho. Ahí que va la bien cebada comitiva oficial como Santa Compaña motorizada con el nutrido ejército de cabecera formado por asesores, consultores, guardaespaldas, pitonisos electorales, normalizadores lingüísticos y xornalistas ditirambo- alabanciosos todo a cien de la telegaita o de la prensa adicta al pilla pilla orzamental.

Sin embargo, la delicadeza de tan singular asunto requiere mucha reserva. La misión real debe ser secreta a prueba de indiscreciones o cotilleos, dentro de lo que cabe. El ejército oficial queda reponiendo fuerzas en una venta cercana mientras el heroico prócer se encamina a pie sorteando charcos y boñigas hasta la enxebre casa indicada.

Se vas o San Benitiño, non vaias o de Paredes, que hai outro máis milagreiro San Benitiño de Lérez

Casi todas las dolencias tienen su santo adjudicado. San Benitiño es infalible para las verrugas. El tarangaño o raquitismo puede curarse mediante rituales efectuados por una sabia y otras tres mulleres que se llamen Maria al menos mientras duren los mismos. El tarangaño o raquitismo ideológico, endémico entre indígenas, se cura leyendo y viajando.

La sesión ha de empezar con un buen diagnóstico. Testigos, amén de una cruz de Caravaca y una figa de azabache sobre la mesa, una lechuza disecada, la piel de un sapo y una salamandra. La sabia carteira o napeira bota as cartas que ha sacado de un bolsillo de su colo. En efecto, el risueño joven moreno aparece claro en el naipe y es una amenaza peligrosa. Y tiene suerte, el fracaso en las votaciones ha tornado éxito indiscutible al poder formar gobierno sureño en comandita con el perejil de todas las salsas pero sobre todo gracias al apoyo de los malvados españolistas castellanos. Hay que hacer algo.

El encargo ha de ser provocar la perniciosa caída de la paletilla o mejor aún, una variante del meigallo, del ramo cativo o posesión diabólica que hace que los que lo sufren pierdan la cabeza. Según el teórico del nacionalismo gallego Vicente Risco lo causan unos demonios infernales o de espíritus intermedios: “Espiritos que andan no aire, que poden ser os ánxeles indultados cando os outros foron botados do ceo”. Claro que también pudieran ser animales irracionales invisibles o bien duendes como los indicados por el Padre Fuentelapeña en su famoso tratado El Ente elucidado.

Una vez dentro de las víctimas trastornan hasta tal punto su mente que hacen y dicen las cosas más extrañas o inadecuadas. Pretenden viajar al quimérico centro, renegar de sus mejores ideas o pretensiones, acogerse a la fementida protección de bujarrón mafioso o del enemigo en casa.

«Eu non sei que demo teño, que na barriga me vole, eu non sei se e macho ou femia, non sei se e muller ou home».

Según los galleguistas conocedores de la cosa uno de los síntomas más notables e irrefutables de estar bajo la influencia do demo es hablar en castellano. Lengua del maligno, que debe ser erradicada. Galicia para los gallegos postulaba el precursor Alfredo Brañas.

Según la Tradición y como promesa para lograr la total virtud del encantamiento, el prócer solicitante ha de hacer de ofrecido. Bien en la romería de Santa Marta de Ribateme o en la de la Puebla del Caramiñal, según mejor conveniencia.  Ha de meterse vivo en el ataúd portado a hombros y rodeado por sus deudos y derechohabientes provistos de velas y donativos para el cepillo. Buena táctica el hacerse el muerto estando muy vivo.

¿Cómo recuperar la prístina condición? Sabemos que Apuleyo, convertido en asno, debió comer rosas rojas consagradas a Isis para recuperar su primitiva figura humana. Pero lo más cercano es llevar al energúmeno al santuario de El Corpiño para hacerle un oportuno exorcismo.  No siempre el éxito está asegurado pese a la acreditada pericia del exorcista. Con el impenitente y recalcitrante Castelao no hubo manera ni exorcismo que valiese. Sí, en cambio, con Risco aunque acaso la terapia resultara excesiva: luego de nacionalista gallego se hizo falangista y paseaba bizarro con camisa azul y correajes por su Orense natal.

Hasta aquí las averiguaciones. Creo haber realizado un buen servicio a mis sufridos pero admirables lectores y demás público en general revelando estos escondidos arcanos de tanta trascendencia para la suerte de la Patria. Conviene saber lo que ha pasado para explicar lo que pasa y tratar de paliar los males de lo que fatalmente pasará sin exorcismo ni desencantamiento que lo remedie.

 

 

CONVOCATORIAS: La fiesta del Capazo en Torre Don Miguel y el culto solar

Pese al reciente acoso de ciertas organizaciones de izquierda, en muchas ciudades españolas se viven con gran devoción o interés las procesiones de semana santa. Incluso jóvenes y niños participan con gran dedicación. Fiestas cuyo remoto origen mítico e histórico se encuentra en las paganas del inicio de la primavera, tras el cruce o intersección del ecuador celeste con la eclíptica.  Y cuya estética, en ocasiones verdaderamente conmovedora o emocionante, con sus antorchas, hábitos y capirotes, recuerda la de los cortejos astrales según lo describen algunos clarividentes. En ocasiones, la belleza de la conmovedora manifestación se refuerza cuado se manifiesta en hermosos ambientes como el de la ciudad monumental de Cáceres, que parece inspirado en el antiguo Jerusalén evangélico.

Es sabido que el solsticio de invierno en el hemisferio boreal ha dado lugar a la Navidad cristiana, que fue fijada el 25 de diciembre por el Papa Julio I el año 337 como una adaptación del culto solar, del nacimiento del Sol en el solsticio de invierno, como encarnación o materialización del Verbo, Natalis solis invicti. Cabe recordar el profundo sentido espiritual propio de los Misterios paganos, tomado luego por el Cristianismo, que el nacimiento de la Luz y del Fuego, posee para el alma humana. Sean figuras como Mitra, Horus o Jesús las representaciones simbólicas o históricas del Sol, lo importante es la propia renovación interior favorecida por la de la energía comunicada al planeta, el “tal como es arriba es abajo” de la tradición hermética. Pero si la fiesta de la Navidad se asocia al Sol, la Semana santa tiene que ver también con la Luna. El punto vernal o equinoccio de primavera supone el punto de corte entre la eclíptica y el ecuador celeste. Trayectorias que forman en su intersección una especie de cruz en aspa o cruz de San Andrés.  Pero también se asocia a la Luna porque el domingo de Resurrección se fija por el primer domingo después del primer plenilunio tras el equinoccio de primavera.

El llamado Domingo de Resurrección por la Tradición cristiana, tan pleno de amor, compasión, ilusiones y esperanzas, forma parte de las antiguas festividades relacionadas con la primavera y el proceso de renovación de la vegetación, con el calendario fenológico. Así, entre otras muchas, los cultos a Apolo, Baco, Adonis, o la tradición frigia de Cibeles y Attis, a su vez con diferentes variantes legendarias. En el Cristianismo, como ya hemos indicado, el Domingo de Resurrección se establece tras el equinoccio de primavera. Es decir, una vez atravesado el punto vernal o de intersección formando una cruz apaisada o de san Andrés el ecuador celeste con la eclíptica.

Pero hoy, una vez recordadas estas ideas elementales, vamos a dedicar un poco de tiempo a revisar otra fiesta íntimamente relacionada con el sol y el fuego, de extraordinario interés antropológico: El sábado siguiente al domingo de resurrección se celebra el Capazo en Torre Don Miguel, un pintoresco pueblo del norte de Cáceres en la sierra de Gata. Se trata de una interesante fiesta que constituye todo un universo simbólico relacionado con sabios mitos enriquecedores de capital importancia para el desenvolvimiento de la civilización occidental.

En la fiesta del Capazo también se pueden encontrar las raíces de la antigua religión solar, del hilozoísmo y de los Misterios de Oriente medio o Grecia. Aunque haya personas a las que esta afirmación les pueda resultar chocante, ciertos aspectos simbólicos y ritualísticos de muchas de las religiones actuales son variantes del antiguo culto o religión solar. Que en el caso ario también se relaciona con el fuego. Para los Vedas existe la alegoría del fuego (Agni) que es el hijo encarnado del sol en el Cielo. Su nacimiento se celebraba durante el solsticio de invierno. Al igual que, por ejemplo, Mitra o Cristo. Esta interpretación puede encontrarse en muchas imágenes de libros sagrados como la que reproducimos aquí, tomada del frontis de un libro religioso del siglo XVIII.

En el Cristianismo la custodia del Santo Sacramento se asocia al sol cuya forma adopta. El encendido del cirio pascual renovado el sábado santo es una forma de resurrección del fuego que posee reminiscencias védicas. En la fiesta del Capazo también se produce otra forma de renovación del fuego cuando de las ramas caídas del árbol incendiado se prenden los cirios que son ofrecidos a la Virgen Madre. La Naturaleza dadora de Vida con la renovación de la vegetación y con la Agricultura.

Desde la Antigüedad, esta renovación cósmica se asocia a la que ha de tener en consonancia tanto las personas a nivel individual como las sociedades o culturas en las que viven. En efecto, el hilozoísmo asocia las obras del espíritu a la naturaleza. Religión, arte, cosmología, metafísica son formas de entender y desarrollar una misma concepción universal. El hilozoísmo puede entenderse como un sistema de la metafísica experimental, valga la paradoja, que intenta referir a un origen psíquico el conjunto de las cosas y los fenómenos de la naturaleza. Todas las cosas tendrían alguna forma de conciencia. Alguna forma de alma. La evolución de la naturaleza sería la del desenvolvimiento de la conciencia. El florecimiento o renovación de la vegetación ha de acompañarse armónicamente con el del alma humana. No es de extrañar que en él se inspiren muchos artistas.

Para ayudar en esta bienhechora acción se habían instituido los diversos Misterios, representaciones míticas o simbólicas de la actividad solar, la renovación y muerte de la vegetación, del Amor, de la iluminación de la Conciencia. Pero además del aspecto metafísico, poético, también había una razón práctica como era la del rol de la agricultura para prevenir el hambre.

En el llanto de las mujeres por Adonis, el amante de Venus e hijo del árbol Mirra, propio del ritual de los antiguos Misterios adonias se observaba el dolor porque su señor (el grano) hubiera sido muerto y luego triturado en el molino. Aquí, en Torre Don Miguel son otras producciones agrícolas, el aceite o la vid las que han sido llevadas al molino mediante sendos capazos. En la variante frigia del mito, la de Attis y Cibeles, que se celebraban en la proximidad del equinoccio de primavera, el árbol donde se refugió Attis, que también había nacido un 25 de diciembre, adquiere una gran importancia simbólica en el proceso de renovación. Los cofrades cortaban un pino que envolvían en bandas como un cadáver y al que se adosaba una imagen de Attis. Música y cánticos. Tras el duelo venía la explosión de gozo. El héroe dios había resucitado. Su inmortalidad había sido trasmitida al árbol bajo el que murió. De ahí parece que viene también, además de la del roble del Capazo, la costumbre del árbol de Navidad. El fuego renovado prende los cirios en honor de la Virgen Madre Bienvenida, rodeada de flores abiertas como las almas se abren a la Luz. Los ritos de Attis también incluían una comida o ágape sacramental. En Torre Don Miguel el Capazo acaba con el llamado sopetón, comida ritual, elaborada con pan tostado, empapado en aceite, zumo de naranja y cubierto de azúcar.

De estas breves notas a vuela pluma podemos deducir el interés antropológico del rito del Capazo, sus similitudes con ciertos antiguos Misterios agrarios y de renovación espiritual. Estamos ante un ejemplo claro y probado de esa porfidización de las creencias que nos cuenta Spengler. Que estos rituales como el del Capazo en Torre Don Miguel de algún modo son anteriores al propio Cristianismo, que su origen remoto data de hace muchos milenios y luego en la celebración de la Diosa Madre y del Dios Héroe sacrificado, propios de los diferentes Misterios del Paganismo iniciático más que de los socorridos celtas.

El fuego, hijo del Sol, renueva la Naturaleza. Y con ellos la agricultura que permitía el mantenimiento de la vida humana en lo material, a la vez que el Arte iluminaba las conciencias. La fiesta del Capazo en Torre Don Miguel se incardina en la acción bienhechora y filantrópica de la milenaria tradición hilozoísta.

 

Notas:

Mi gratitud al Doctor don Pablo Bahillo por la cesión de su impresionante fotografía de una procesión de la semana santa cacereña de este año.

La fiesta del Capazo de este año se celebra este sábado 27 de abril en Torre Don Miguel, Cáceres. Para más información puede consultarse https://www.fiestaelcapazo.com/

 

 

 

 

 

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