Alfonso De la Vega

La Garita de Herbeira

Artículos, solfas y epistolarios

El Mitreo de Mérida

He tenido el honor de que el texto que sigue a continuación haya sido publicado como dossier en el número 17 de la revista del Ateneo de Cáceres que acaba de salir al público. Lo reproduzco aquí para aquellos posibles lectores interesados que no tengan acceso directo a la dignísima revista del Ateneo de Cáceres.

Mi agradecimiento a esta importante y veterana Institución cultural extremeña por su generosa hospitalidad.

  

Desde hace solo unos pocos años abiertos al público, los restos arqueológicos conocidos oficialmente como la Casa de Mitreo constituyen uno de las antigüedades más importantes y evocadoras de Emerita Augusta, la gran ciudad romana capital de la provincia de Lusitania.

En realidad, pese a haberle sido adjudicado un nombre algo equívoco y que mueve a la confusión,  nos hallamos casi con toda certeza ante los restos de un bastante bien conservado templo mitraico, en los que se puede inducir la relación entre continente y contenido, entre arquitectura sagrada y liturgia. El mitreo es un subterráneo artificial en forma de gruta de reducidas dimensiones utilizado como santuario o templo en el mitraísmo. Es famoso el hallado en 1934 en la iglesia de Santa Prisca de Roma.

Aquí en España se muestra otro junto a la muralla romana y la actual catedral lucense. Cabe la posibilidad de que el extraordinario santuario hoy conocido como Santa Eulalia de Bóveda también situado cerca de Lugo, que tantas interpretaciones diferentes ha originado, se correspondiese con la parte inferior o mitreo de un templo romano. Se sabe que la parte superior de este antiguo templo romano fue destruida y se ubicó una iglesia cristiana en su lugar.

Pero, volviendo al área monumental de Mérida, en efecto, existe un mitreo claramente dispuesto y diferenciado en dichas antigüedades arqueológicas emeritenses. Un mitreo que desde luego no debiera ser confundido con lo que las pintorescas descripciones oficiales llaman “las habitaciones subterráneas” e “interpretan” como ¡¡¡“dormitorios de verano”!!!

Tan notable confusión pudiera ser interesada. Sin embargo, parece ser que Mitra y el mitraísmo significan poco hoy, incluso para el público culto español conocedor de las diferentes religiones establecidas actuales. No en vano a lo largo de los siglos la religión dominante en España ha tratado de borrar las huellas de las tradiciones religiosas precedentes en las que se ha inspirado sino basado, o incluso a veces asimilado como propias. Y el culto mitraico no sólo es una de esas tradiciones, sino, acaso junto con los restos del pitagorismo recogidos por Platón en su obra filosófica, los misterios eleusinos y dionisiacos, la de mayor influencia en la formación del Cristianismo original o primitivo por parte de Saulo de Tarso, más conocido como San Pablo.

 

Mitraismo y Cristianismo

De acuerdo con cierta historiografía moderna, Saulo habría sido un hombre cultivado, nacido en Tarso una ciudad de Asia Menor. Un judío cosmopolita que ni conoció ni fue discípulo del Maestro Jesús protagonista de tan hermosas, iluminadoras y poéticas peripecias  descritas en los evangelios pero cuya existencia histórica real no está totalmente probada. Según tales interpretaciones vigentes desde el siglo XIX, el Maestro Jesús sería otro de los héroes o divinidades solares cuyas biografías míticas resultan semejantes en lo que se refiere a los datos astronómicos. Para muchos investigadores a partir de la escuela racionalista de David Strauss que buscaba la realidad del Jesús histórico, Saulo sería el verdadero fundador del Cristianismo, ya que habría abierto una inicial variante del judaísmo acaso ligada de modo más o menos estrecho con los nacionalistas zelotes al universo espiritual, intelectual, político y social más amplio de los gentiles. Un movimiento que tras la toma del poder político del antiguo Imperio romano durante la etapa del emperador Constantino y aprovechando su gran aparato de Estado, se transformaría en la poderosa religión hoy conocida. Para tan decisivo cambio sincrético y estratégico, Saulo habría asimilado diferentes tradiciones iniciáticas, esotéricas o mistéricas de la Antigüedad reconvirtiéndolas e introduciéndolas en el nuevo culto que se habría originado en Palestina con planteamientos más localistas o restringidos al judaísmo y en todo caso, diferentes.

No obstante, algunos autores contemporáneos llevan el asunto de la creación del Cristianismo incluso aún más allá y tratan de demostrar que los textos neotestamentarios en realidad carecerían de la antigüedad que se les atribuye. Constituirían una obra apócrifa de Lactancio y Eusebio de Cesárea, compuesta durante varios años a instancias del parricida emperador Constantino y dirigida a establecer una religión monoteísta que fortaleciese al Imperio Romano y en especial, la propia autoridad imperial personal. Para ello habrían empleado diversos materiales, mitos y tradiciones anteriores a las que habrían dado un discurso o forma de cierta coherencia. Entre ellas las tradiciones hebreas del Antiguo Testamento y los Misterios, en especial en lo que se refiere al culto solar. La figura fundamental de la nueva religión se identificaría con la de otros héroes o divinidades solares, desde los Vedas a los Misterios.

Sea San Pablo el verdadero fundador del Cristianismo o bien con posterioridad, Lactancio y Eusebio de Cesárea, el caso es que ya en el siglo II el filósofo Celso se refiere entre horrorizado y despectivo a los cristianos a los que considera una horda, fanática oriental opuesta a la concepción aristocrática de la Vida y de la Cultura, una forma de lumpen ignorante y subversivo que pretendía igualar a todos por abajo sin diferenciar sus méritos o virtudes, dispuesta a socavar la Tradición, que podía poner en riesgo las instituciones romanas. Es posible que tales gentes fueran distintas a las que en un grupo más reducido, ligado a los Misterios, celebraban sus reuniones en catacumbas o incluso instalaciones subterráneas mitraicas. Probablemente adaptando a su propio plan los símbolos de Mitra, tan queridos a los romanos, en especial a sus legiones.

Pero sean quienes fueran esos cristianos a los que el filósofo Celso se refiere, el caso es que no existe arquitectura cristiana hasta el siglo IV, ni iconología cristiana hasta el siglo III. Una iconología inequívoca, que vaya abandonando de forma clara el estrecho parentesco semiótico con otras tradiciones gráficas paganas o hebreas veterotestamentarias tampoco se encuentra hasta ya el siglo IV.

Un aspecto curioso de esta iconología que parece querer ir disimulando la identificación del cordero (agnus) con el agni o fuego védico lo constituye la notable evolución de su imagen a partir del siglo IV.  Al principio se sustituye el inicial cordero nimbado con el sol y portador de la cruz por otra figura con cabeza humana.  Luego aparece solo la cabeza nimbada. Luego se puso la cabeza humana en la intersección de dos brazos de la cruz. Tras el concilio de Constantinopla a finales del siglo VII se ordena representar el cuerpo entero de Jesús sobre la cruz. No sin ciertas reticencias, como muestra la imagen del cordero portador de la cruz en la cripta de la iglesia de Sos en Zaragoza. A partir del siglo XIII la figura dramática del Cristo clavado y sufriente en la cruz, semejante a otras anteriores de Prometeo o Baal, se adopta con carácter general.

En algunas imágenes se muestra la forma de mandalas al estilo oriental, con la figura espiritual principal en el centro geométrico de la composición. Es frecuente la figura del Buen Pastor y del cordero que suele asociarse a la del alma del cristiano. También aparecen personajes psicopompos acompañando el alma del difunto. Ambas están influidas por el culto del fuego, agnus, agni o por los misterios de Eleusis (Demeter / Proserpina) o de Orfeo (Orfeo / Euridice).

La imagen del Sol y del fuego, asimilada por el Cristianismo a Cristo y al cordero, procede de los Vedas. La antigua Trinidad védica del Sol (Savistri) el Padre celestial; del fuego (Agni), hijo y encarnación del sol, y del Espíritu (Vayu), el soplo, ha sido adoptada también como dogma fundamental por el Cristianismo. El ritual o ceremonial católico de resurrección del fuego oficiado el Sábado santo presenta reminiscencias de ritos védicos.

También cabe asimilar a las antiguas ceremonias védicas de reparto del cuerpo místico de Agni la propia comunión cristiana.

Son importantes también las relaciones entre los Vedas y el Mitraísmo persa como luego veremos.

 

Mitra y el mitraismo

Pero sea como sea nuestra opinión sobre este asunto, conviene repasar brevemente qué fue el mitraismo para apreciar mejor las similitudes que el posterior culto cristiano tendría con dicha tradición religiosa e iniciática precedente.

Decía el conde de Canilleros que Extremadura era “la tierra donde nacían los dioses”. Pero había otros héroes dioses, “enviados” para el progreso o desarrollo espiritual de la Humanidad, muy anteriores a los de la Conquista a los que se refería don Miguel.

Así, Mitra es hijo de Ahura Mazda u Ormuz, el Principio del Bien zoroastrino. Nace simbólicamente en el templo mitraico de Mérida, y como el sol o el Maestro del Cristianismo el 25 de diciembre, cuando el sol, tras el solsticio invernal, comienza a elevarse sobre el horizonte. Nace dentro de una montaña lapis o piedra sagrada lo que tiene su correspondencia con una de las versiones de naturaleza del grial, la que le identifica con una piedra sagrada caída del cielo. Suele acompañarse su figura con pastores. Mitra representa al Sol. Lleva un gorro frigio inclinado hacia adelante sobre su cabeza de simbolismo semejante al del ureaus de los faraones egipcios. Es decir, el símbolo de la diosa egipcia Uadyet o energía kundalini elevada desde la base de la columna vertebral hasta la frente, hasta los chacras superiores. Lo que significa la realización espiritual y la renovación o desmaterialización del cuerpo astral o intermediario.

Tiene dos servidores portadores de antorchas, Cautes con el fuego hacia arriba. Cautopates con el fuego de la antorcha hacia abajo. Día y noche, se asocian al Tiempo, porque el héroe solar, dios o avatar, dentro del eterno retorno ha encarnado en el Tiempo, para desarrollar una serie de trabajos iniciáticos de carácter mítico y filantrópico. El Tiempo es origen de la Creación y del Mal tras su manipulación  por el demiurgo, (Ahrimán) que en el culto mitraico se asocia al toro que se ha de combatir después de ser robado, como en otros mitos iniciáticos, y llevado a una caverna, donde vencido el demiurgo en forma de toro nace el principio espiritual. También nacen en una caverna, por ejemplo, Zeus, Hércules, El Quijote iniciado o el propio Maestro Jesús.

Cautes y Cautopates muy probablemente sean la adaptación mitraica de los Asvines védicos, que simbolizan a Venus, en forma de Estrella de la Mañana o Estrella de la Tarde, pero que acompañan al sol en su movimiento aparente desde la Tierra y han venido a este planeta para combatir al demiurgo enemigo de la Luz. Otras variantes suyas son la pareja mortal e inmortal formada por Castor y Pólux, que tendrían su trasunto en el Cristianismo con la pareja Santiago San Millán famosos protectores de la caballería cristiana.

Mitra tendría un aspecto masculino y otro femenino. Por una parte es el Señor del Sol, de otra, representa a la Naturaleza receptiva y terrestre que fructifica cuando la baña la luz solar. Mitra tiene un componente de Logos o inteligencia mediadora entre Ormuz y Ahrimán que se disputan el alma humana. Desde el punto de vista esotérico, atendiendo a la naturaleza triple del Hombre, Mitra representaría el cuerpo fluido, el astral, el Ka, el periespíritu o el “alma” de la tradición esotérica. Es decir, no la dualidad de cuerpo y alma de las religiones exotéricas, sino el intermediario entre el Espíritu y el cuerpo material o bioquímico. Cuerpo astral que ha de ser regenerado mediante la iniciación para lograr un mejor acceso al mundo espiritual.

Existe un Mitra relacionado con los Vedas como hemos indicado brevemente. Pero el culto mitraico influyente en Occidente fue fundado por los sacerdotes magos zoroastriano antes que el cristiano y extendido luego como ya hemos indicado por los militares romanos a lo largo del Imperio.

Mitra realiza una serie de trabajos simbólicos que son recreados en las iniciaciones o misas mitraicas. Así, como ya hemos visto, dentro de la caverna o templo mata al toro, cuya sangre se hace caer sobre los recipendiarios situados en una estancia o cavidad inferior. Da de comer y beber a sus fieles o adeptos su carne y su sangre en una especie de comunión, simbólicamente similar por otra parte a la del kykeon de los misterios eleusinos, ambas muy anteriores a las instauradas más tarde por el sacramento cristiano.

El culto de Mitra es otro ejemplo del propio de sociedades secretas antiguas cuyas leyendas son representaciones del sol y de sus trabajos. El iniciado mitraico se hacía Uno con Mitra, imitaba y formaba parte de la Divinidad, de modo semejante al cristiano que desea imitar y unirse a Cristo.

Los perros que acompañan a Mitra significan la lealtad, la confianza, la sinceridad. En cambio, la serpiente se identifica comúnmente con Ahrimán.

El asunto tiene una grandiosa representación cósmica o astronómica. Orión caza al toro, la constelación de Tauro, (constelación Taurus, cuya estrella más brillante es Aldebarán) acompañado por los dos canes (constelaciones Canis major, estrella alfa Sirio, y Canis minar) y se opone en el teatro cósmico a la constelación de Serpens (o, según otros, a la de Scorpius) situadas en el lado opuesto de la esfera celeste. Los templos mitraicos, también el de Mérida, poseen representaciones de fuerzas cosmológicas y zodiacales.

 

Los misterios mitraicos

Una vez repasadas las nociones elementales sobre lo qué fue el mitraísmo se pueden apreciar mejor las similitudes que el posterior culto cristiano tendría con dicha tradición religiosa e iniciática precedente.

Si los misterios de Eleusis tuvieron gran influencia en la Cultura griega e incluso en el helenismo tardío, el mitraísmo fue una de las tradiciones religiosas e iniciáticas más importantes en la Antigüedad, especialmente en Roma. Dominante en el ejército, fue extendida a lo largo de todo el Imperio por las legiones romanas. Muchos de los oficiales romanos, incluso emperadores, se hicieron iniciar en el culto de Mitra.

Los Misterios constituyeron una de las Instituciones espirituales más notables de la Antigüedad clásica. Trabajaban en paralelo, pero con autonomía de las religiones oficiales que, dirigidas a un público general de gentes con menores inquietudes espirituales o de menor capacitación intelectual, explicaban mitos religiosos o literarios con carácter exotérico. Por el contrario, dirigidos a un grupo minoritario, más selecto, de pensadores, filósofos, artistas, gentes de mayor capacitación intelectual o moral, los Misterios mostraban de modo más o menos experimental las realidades espirituales, esotéricas, inefables o difícilmente comunicables de otra forma. De algún modo, experiencia en vez de creencia. De carácter aristocrático, como comunidades reservadas, muchas de las grandes personalidades de la Antigüedad fueron iniciadas en unos u otros Misterios.

Los Misterios variaban en cuanto a contenidos míticos pero en cuanto a método coincidían en tratar de establecer de modo experimental y no meramente dogmático la existencia del alma así como otras realidades espirituales diferentes del espacio tridimensional y del sentido común del Tiempo. Pretendían ayudar al hombre a despertar sus poderes espirituales, que dormían en su alma presa en la cárcel del mundo material y de las pasiones.

Generalmente eran una especie de psicodramas u obras dramáticas sagradas que se representaban de modo reservado para los admitidos a la iniciación y durante ciertos momentos del año, comúnmente equinoccios o solsticios.

Sin embargo, de modo semejante al soma de los Vedas, parece ser que en los más importantes además de la representación dramática de las peripecias de algún dios o héroe solar, también se realizaba una especie de comunión con alguna sustancia de carácter enteogénico. En Eleusis, uno de los Misterios más importantes que perduró durante casi veinte siglos, se cree que el brebaje sagrado Kykeon incluía cebada contaminada con cornezuelo del centeno o de otras gramíneas. Su componente era similar desde el punto de vista bioquímico al moderno LSD. En los dionisiacos, el brebaje llevaba uva fermentada junto con otras sustancias psicogénicas. Se inducía así una experiencia espiritual de extraordinaria influencia en la vida posterior de los iniciados que la experimentaban. Estas ceremonias y sus preparaciones serían antecedentes de la comunión mitraica y luego cristiana, esta última de carácter simbólico, sin propiedades enteogénicas.

En los Misterios cabe resumir que se dramatizaban dos clases fundamentales de enseñanzas, más o menos combinadas según los casos:

Los mitos de regeneración o floración y fructificación vegetal propios de las sociedades agrarias, ligados a un héroe solar que padece la muerte causada por el Mal y el desmembramiento, cuyo cuerpo luego suele ser dado a los fieles como alimento espiritual (Osiris, Tammuz, Atis, Adonis, Mitra, Orfeo, Dionisos, Balder,… el Maestro Jesús). Se trata de la escenificación del mito del dios que muere. Por medio de ceremonias o rituales iniciáticos que simbolizaban la purificación y la regeneración, el dios resucitaba y se convertía en salvador. Así, identificado con su propia entidad divina oculta el hombre realizado ha conseguido superar su naturaleza inferior, dominar sus pasiones o apetitos para manifestar la versión más elevada de sí mismo.

Los mitos relacionados con algún agente psicopompo que participaba en alguna aventura iniciática de rescate del alma o de un elemento simbólico espiritual o sagrado (Ishtar, Demeter, Orfeo, Jasón, Horus,… el Maestro Jesús).

El mitraismo participaría sobre todo del primer grupo.

La iniciación mitraica también constaba, como otras, de tres grados fundamentales, aunque el último desglosado.

Tras una preparación intelectual, emocional y moral del solicitante era iniciado en el primer grado. Al parecer, se le entregaba al neófito una corona en la punta de una espada. Seguramente asociados a la naturaleza espiritual del hombre y a la sabiduría.

También se le enseñaba que el esoterismo de Mitra dentro de su naturaleza triple como hombre era el de su propia alma o principio intermedio entre su Espíritu y su cuerpo.

En el segundo grado se le dotaba de una armadura para luchar en los subterráneos donde era enviado a luchar contra sus propias pasiones y “demonios” mentales. Parece que entonces adoptaba el nombre de Mile, soldado. Mile es el soldado al servicio voluntario de Mitra.

Durante una de estas ceremonias se sacrificaba un toro cuya sangre al parecer caía sobre el neófito emplazado en el mitreo o cripta subterránea.

Las representaciones iconológicas del mitraismo suelen mostrar a Mitra arrodillado sobre un toro yacente al que clava una espada en el cuello. El toro significa el demiurgo causante del Mal. Desde otra perspectiva, la degollación del toro significa que los rayos solares simbolizados por la espada liberan en el equinoccio vernal las esencias vitales de la tierra que al manar de la herida abierta por la divinidad solar, Mitra, fertilizan las semillas de los seres vivos. El sol, Mitra, al herir al animal fertiliza al mundo con su sangre, trasmutada en la suya desde lo alto, como si viniese de otro mundo, la parte superior del templo que ocupan los ya iniciados. Desde ese punto de vista, el culto de Mitra constituye otro mito de fructificación o regeneración propio de las sociedades agrarias.

En el grado más alto le daban una capa con el Zodiaco y otros símbolos astronómicos.

Tras las iniciaciones era proclamado miembro de Mitra, se le iniciaba en las enseñanzas secretas de la mística persa y recibía el nombre de león, dado que una de las representaciones esotéricas del propio Mitra era con cabeza de león y un par de alas. Algunos de estos elementos del culto mitraico como el saludo ritualístico en garra de león fueron adoptados por la Masonería Tradicional.

El Sumo sacerdote de la Orden Mitraica recibía el nombre de Padre Supremo. En el Cristianismo el del Papa tiene cierta semejanza, se suele llamar Padre Santo.

Los cristianos emplearon el culto mitraico como forma de introducirse entre el ejército romano para una posterior toma del poder. Las similitudes simbólicas iniciales permitirían tal labor. Una vez conseguido el poder el mitraismo fue perseguido, sus templos devastados, un ninguneo que les permitiera no dejar huellas de sus adaptaciones.

El templo mitraico

Se dispone en dos alturas para poder oficiar sus ceremonias litúrgicas o ritualísticas iniciáticas.  La parte más singular o característica es el mitreo o cripta. El mitreo es un subterráneo artificial en forma de gruta de reducidas dimensiones utilizado como santuario o templo en el mitraismo. Su papel en el ritual iniciático mitraico es fundamental. En el de Mérida aparece claramente diferenciado dentro del conjunto arquitectónico. El recipendiario de la iniciación era conducido allí, a la oscuridad subterránea a luchar contra las tinieblas, las pasiones degradantes, el propio miedo. En el espacio superior situado sobre el mitreo se sacrificaba al toro, cuya sangre caía sobre el iniciado.

En el templo mitraico suele haber alguna imagen o representación cosmológica. En el de Mérida se conserva parcialmente un importante mosaico.

 

 

 

 

 

Invitación

La visita a antiguas ciudades representativas de grandes civilizaciones periclitadas suele ofrecer una ocasión para la nostalgia. Para dejarse llevar por todo un mundo de evocadoras sugerencias. Para el conocedor siquiera superficialmente el mitraismo la visita a la llamada Casa de Mitreo en el área monumental de Mérida es especialmente sugestiva. No sólo puede disfrutar de su Belleza arquitectónica. Representa una memoria viva de la historia de las creencias y de las instituciones filosóficas, religiosas y esotéricas de la Antigüedad. Invita a pensar lo que podría haber sido la civilización europea si no se hubiera arrumbado de modo tan drástico y dramático todo ese universo griego y romano. También nos muestra otro ejemplo de la caducidad de las formas, muere la letra pero acaso sobreviven sus más valiosas enseñanzas esotéricas con otros ropajes. Uno de ellos es el Cristianismo esotérico.

Sin embargo, de las viejas sombras, de la nostalgia por el viejo mundo de Atenea cuya lechuza voló de su hombro en busca de otro sitio donde posarse, cabe rescatar algunos planteamientos que hoy perviven de otro modo. Así por ejemplo la Fiesta de los Toros.

 

 

APÉNDICE. Mitra y la fiesta de los toros

El templo mitraico de Mérida, así como muchas de las esculturas a él asociadas, se hallaron cerca de la actual plaza de toros de la moderna ciudad. No parece del todo casualidad sino acaso una especie de Justicia poética o verdadera memoria histórica. En efecto, muchos estudiosos consideran la Fiesta Nacional española heredera o consecuencia transformada del antiguo culto mitraico. La Fiesta también es un ritual de sacrificio de un toro, extraordinario animal, magnífica joya de nuestra zootecnia, pieza fundamental en el ecosistema de la dehesa, de tan preciosa biodiversidad. De algún modo es su símbolo y en lo que se refiere a cadena trófica y a biotopo, el toro bravo condensa en su propia carne la potencialidad de un ecosistema cuya existencia se vería amenazada si tan hermoso animal se extinguiera a consecuencia de la sectaria, despótica, e irresponsable prohibición de la Fiesta nacional.

El toro de lidia es símbolo vivo de la Naturaleza pero en un plano psicológico también de las pulsiones subconscientes del hombre y del héroe, contra las que éste ha de enfrentarse, luchar y tratar de vencer.

Una de ellas es el miedo. Cuando se dominan y encauzan las pasiones se puede construir algo superior, civilización. El control del miedo asociado al orden preciso de la lidia puede originar un arte fugaz con momentos de gran emoción y valor estético.

La espada es un símbolo polisémico. Uno de sus significados es el de la sabiduría para discernir, para separar lo cierto de lo incierto, lo bueno de lo malo. Otro es el de protección contra las agresiones del Mal. Muerto a espada como Mitra hace en acto sagrado, el toro que representa las fuerzas oscuras del inconsciente es transformado en instrumento de elevación, el hombre realizado ha conseguido superar su naturaleza inferior, dominar sus pasiones o apetitos para manifestar la versión más elevada de sí mismo. Una especie de superación mayéutica al ser llevadas las fuerzas y pasiones ocultas al mundo consciente, incluso para crear Belleza y repartirla.

Una tradición que aún se mantiene, si bien algo deformada, en algunos lugares de España. Durante las fiestas de San Juan, solsticio de verano, en la Soria de caballeros templarios y sanjuanistas de poetas como Bécquer o Machado, la fiesta ritual incluye que la carne de los toros muertos durante la lidia se reparte entre los asistentes en una especie de comunión recuerdo de la antigua ceremonia mitraica.

Don Alfonso X el Sabio reconocía este carácter originalmente sagrado de la fiesta de los Toros al prohibir cobrar dinero o el lucro entre sus participantes.

 

 

 

 

CONVOCATORIAS: A cada cual lo suyo

Iker Jiménez, conductor del programa de televisión Cuarto Milenio e hijo del conocido psiquiatra y estudioso de fenómenos metapsíquicos o misterios OVNI Jiménez del Oso, viene anunciando una exposición a partir del día catorce de enero sobre los templarios en Toledo, un tema muy sugestivo, de cuyo estudio a finales del pasado siglo fuera pionero Alejandro Vega, el famoso investigador toledano y memoria viva de la ciudad.

Recuerdo con especial agrado y gratitud sus visitas guiadas nocturnas allá por los ochenta por un Toledo diferente al que enseñaban los rutinarios guías oficiales a guiris más o menos adocenados. Con la llegada de la noche, una vez que las remesas de turistas habían sido embarcadas de regreso, la ciudad deja su mercantilizada impostura como parque temático y es capaz de abrirse para dejar traslucir su magia secular. Siguiendo la siempre bien orientada brújula de Alejandro, sus acompañantes íbamos descubriendo muchas de las facetas desconocidas, misteriosas o insólitas de la mágica ciudad milenaria. Gracias a sus explicaciones, además del templario, los Toledo alquímico o de la Judería revelaban muchos de sus misterios.

Singular interés despertaba la visita, en su compañía y gracias a la hospitalidad de Salvador, su dueño, al interior de la casa del candil o del duende con sus misteriosos subterráneos, que cabría conectar con la imaginación a los famosos pasadizos de la Cueva de Hércules y todo un universo de leyendas asociadas.

Acaso guiado por un ángel como decía Rainer María Rilke cuando visitó la ciudad hace un siglo, o acaso por su intuición, Alejandro Vega, sabio modesto, autodidacta de mérito, había estudiado a fondo cada piedra y rincón de Toledo para poder documentar sus diferentes recorridos, entre los que destacaba precisamente el del Toledo templario.

Como suele pasar tantas veces en España, incluso entre supuestos buscadores espirituales, el mérito, más que reconocido o apoyado, es ninguneado por ignorantes o por los que no muestran agradecimiento por todo lo que han aprendido gracias al esfuerzo y dedicación de otros.  Y a los que incluso se atreven a ningunear después de entrar a saco sino directamente plagiar sus obras. Entre las que cabe destacar en el caso de Alejandro Vega, no solo los citados sugestivos paseos nocturnos, sino también sus varios libros, cuadernos heterodoxos o programas de televisión, entre ellos también sobre la vida y la obra de El Greco. Su blog toledoescondido.wordpress.com es referencia obligada para todos los amantes del Toledo mágico.

No sé si Iker Jiménez ha estudiado la obra de Alejandro para documentar mejor su exposición, pero si no lo ha hecho así me permito aconsejarle que hable con él o lo haga. No encontrará mejor conocedor personal del Temple toledano. Podrá aprender mucho y comprender de qué manantial mana mucha de la información ahora existente sobre los misterios, mitos y topografía del Toledo templario.

En todo caso, Toledo siempre se revela al buscador atento que se acerca a él con el alma abierta. Recuerdo la noche que a la salida de la casa del duende, junto a la torre de San Miguel que sirve de aguja de acupuntura a la ciudad, Alejandro nos mostró la calle de la Candelaria. Esa Luz que se abre paso entre las tinieblas del invierno, como nos gustaría ocurriese con el reconocimiento al mérito ajeno en el cultivo de las virtudes metafísicas.

 

Más información, (las palabras resaltadas en granate abren sendos enlaces).

Un documentado comentario de D. Alejandro Vega sobre este asunto

Sobre el Toledo templario, en La Voz de Galicia

La Candelaria en Toledo

Navidad en Toledo

 

 

 

 

 

Palimpsestos sagrados

“¿Qué es el cerebro humano, sino un palimpsesto inmenso y natural? Capas innumerables de ideas, de imágenes, de sentimientos han caído sucesivamente en tu cerebro tan dulcemente como la luz. Ya al parecer cada una enterraba a la precedente. Pero en realidad ninguna ha perecido….Por incoherente que sea una existencia subsiste en ella, imperturbable la unidad humana. Si se pudiera presentar despertar simultáneamente todos los ecos de la memoria, formarían un concierto, agradable o doloroso, pero lógico y sin disonancias.

Algo paralelo a lo que en lo microcósmico se preguntaba el poeta Baudelaire ocurre a nivel macrocósmico con las civilizaciones y las ideas. A lo largo del tiempo es frecuente que los diversos autores y civilizaciones hayan escrito o utilizado los mismos soportes físicos o parajes para expresar su obra. A veces el motivo era la precariedad de recursos, otras, la intención de hacer notar su propia supremacía sobre anteriores civilizaciones o formas de entender la vida ahora periclitadas o vencidas. Al famoso faraón Ramsés II se achaca una práctica que parecer ser fuera costumbre muy extendida en su época: la de borrar los signos de identidad en los cartuchos o inscripciones de anteriores faraones para hacer suyos los monumentos conmemorativos de su memoria.

En ocasiones se limitan los daños estéticos. Carlos V implantó dentro del recinto mágico de la Alhambra un palacio renacentista de planta cuadrada y patio circular que pega allí como a un Cristo tres pistolas. Si bien en este caso el emperador tuvo el acierto de no derribar las edificaciones palaciegas nazaríes. En otros el estropicio demuestra la estulticia, insensibilidad o intolerancia de los autores de la fechoría. Así por ejemplo el bárbaro destrozo provocado en la mezquita de Córdoba por la construcción de la catedral gótica en medio de la prodigiosa mezquita califal. También se cuenta que el propio obispo tuvo que esconderse de las justificadas iras del emperador. Claro que se dirá que gran parte de las columnas del sin par bosque de piedra procedían de primitivas construcciones romanas recicladas.

También en Constantinopla los musulmanes reciclaron el interior de la antigua catedral de Santa Sofía, aunque no demolieron el extraordinario edificio que sirvió de emulación para conseguir logros semejantes. En la más cercana Compostela, el gran Almanzor ensayó sus dotes de urbanista precursor audaz arrasando parte de la ciudad.  Salvo la genial modificación del maestro Mateo las reformas sucesivas, especialmente las barrocas, desfiguraron y afearon el conjunto de la preciosa catedral románica. Una demostración que poderío económico y sensibilidad estética suelen ser opuestos.

En algunas ciudades históricas como Roma muchos de los templos originales son reconvertidos a los nuevos cultos bajo la advocación de santos más o menos reales o inventados.

Dentro del Cristianismo, algunas primitivas catedrales románicas son modificadas o sustituidas por otras góticas mediante diversos procedimientos más o menos agresivos. Así, las de Salamanca, Gerona o Plasencia, cada una de ellas modelo de diferentes soluciones arquitectónicas.

Es muy frecuente que antiguos centros de culto a la diosa madre de gran potencia telúrica se transformen en cultos marianos. Así, Éfeso, en el que el gran templo de Diana, una de las siete maravillas de la Antigüedad, no fue reconstruido pero su advocación a la potencia de la naturaleza fue asimilada por el Cristianismo con una adscripción mariana más o menos apócrifa u oportunista.

En la Antigüedad, la derrota de una ciudad podía y solía tener el tremendo coste de su arrasamiento. Así la siciliana Selinunte, arrasada por su vecina y rival Segesta.  O nuestra Numancia destruida por las legiones romanas de Escipión Emiliano tras terrible asedio.

A veces la arquitectura sucesiva sobe el mismo espacio perpetra notorios sacrilegios de lesa estética como es el caso de reutilización del Partenón como iglesia cristiana en el siglo V, dedicada a santa Sofía como sustituta de la diosa griega de la Sabiduría y las Artes. Se cambió la orientación del templo para acomodarlo a la opuesta jerarquización del espacio arquitectónico propia del nuevo culto. El verdadero Partenón que es el aposento posterior a la cella donde moraba Atenea fue convertido en nártex y el muro de separación entre él y la cella se demolió.

O la de la catedral barroca de Siracusa que presenta hoy una disposición basilical  perpetrada a partir de una pepitoria del gran templo antiguo dedicado a Atenea, la diosa de la Sabiduría.

En este caso se aprovechó la cella primitiva donde otrora moraba la diosa de los ojos glaucos, rellenando los espacios intercolumnares para conseguir su cerramiento.

Una pena que no se haya conservado el templo original, que quizás no desmerecería del de Atenas en la Acrópolis, ciudad rival de Siracusa entonces.

Siracusa fue una gran ciudad de las ciencias y de las artes. La ciudad de Arquímedes o Teócrito. Un lugar donde Platón, que pretendía asesorar a su gobernante en la misma línea que luego hiciera célebre el maestro Cervantes de Don Quijote a Sancho gobernador, fue hecho esclavo. En una de sus cartas que ciertos críticos consideran apócrifas el gran filósofo de la Academia explicaba con su gran lucidez no exenta de audacia y valentía: “Los problemas del mundo nunca tendrán solución mientras los poderosos no se rodeen de sabios, siendo así que siendo poderosos es difícil que sean sabios”.

O en su Timeo o Diálogo sobre la Naturaleza, inspirado en las enseñanzas de la escuela pitagórica o los apuntes de Filolao en sus Bacantes, explicaba el fundamento matemático y filosófico último de la divina proporción, el número de oro rescatado en el renacimiento por Fra Luca Pacioli e ilustrado por el gran Leonardo.

Pero ya no nos es posible contemplar como entonces la divina Armonía, la Idea, la Abstracción, bajo la advocación de la noble diosa nacida tal cual con armadura y casco de la propia mente de Dios. Su templo ha sido hollado y desfigurado por los monoteístas orientales, por una concepción diferente de lo numinoso, donde lo sentimental domina a lo racional.

Los templos destruidos, las ruinas venerables, guardan una lección para la humanidad. El tiempo muda todo. El orden escapa durante unos momentos fugaces a la acción devastadora del caos o de la entropía.  Las civilizaciones como los hombres nacen, crecen, decaen y luego mueren. Sus restos a veces son reciclados en imitación de la naturaleza. Filosofías, conocimientos, religiones, cultos, instituciones y conciencias, surgen y desaparecen sustituidos por otros, de modo más o menos tumultuoso, como la visión que el dios Krhisna proporciona al guerrero Arjuna en La Canción del Señor. Forman parte de la dualidad que va implícita en nuestro modo de conocer.

Pero hay algo más allá o acá de las formas. Plutarco explicaba quelo que hace a los filósofos no es la costumbre de criar luenga barba, ni la de cubrirse con un manto raído. Tampoco los vestidos de lino ni la costumbre de afeitarse hace a los sacerdotes de Isis: el verdadero Isíaco es aquel que habiendo recibido, por la vía legal de la tradición, todo cuanto se enseña y practica relativo a estas divinidades, lo somete al examen de la razón, y se esfuerza, por medio de la filosofía, en profundizar toda la verdad”.    

El anhelo final de la antigua Tradición era lograr establecer una relación íntima, mística, con la divinidad. Con un lenguaje secreto en tanto que inefable, equívoco, simbólico, no solo racional. Un Misterio que participa a la vez de lo místico y de lo iniciático.

El mito del nacimiento de Atenea nos enseña que la sabiduría no procede de los hombres sino del cielo, de la cabeza mente de Zeus, su padre.

Testigos no exentos de imprudencia o audacia nos intentan transferir tales realidades inefables mediante palimpsestos perecederos.  Atenea ya no mora en su cella del Partenón de Atenas o de su templo faro de navegantes en la acrópolis siracusiana. Acaso porque ya no es un arquetipo iluminador y no valdría la pena resucitarlo.

Si el símbolo del búho ha sido desnaturalizado hoy por próceres depravados “Bohemios”, el búho de Atenea, ya acostumbrado a ver entre las tinieblas y las vagas sombras crepusculares, vuela de un lugar a otro en busca de hombro amigo y merecedor donde posarse.

 

 

 

 

Antorchas en La Palma

Al parecer, ya se está empezando a someter a control el terrible incendio en la hermosa isla canaria de La Palma. La imprevisión o estupidez humana, en este caso de un supuesto ecologista ermitaño alemán que ya ha sido detenido, ha puesto en peligro la vida y patrimonio de muchas personas, por desgracia un agente forestal ha fallecido, así como la estabilidad ecológica de buena parte de la isla. Tras la devastación forestal, una vez apagado el incendio, debido a la orografía es de temer se produzcan graves riadas y daños de escorrentía cuando vuelvan las lluvias.

la palmaLamentablemente no es la primera vez que ocurre un devastador incendio en Canarias, especialmente en sus islas más occidentales, refugio relíctico de una joya botánica como es la flora macarronésica canaria. Todos recordamos los anteriores terribles en La Gomera, en uno de los cuales falleciera incluso el propio gobernador civil de la provincia junto a otros acompañantes.

Por fortuna, dentro del desastre ecológico originado, el fuego en La Palma no ha alcanzado preciosa Caldera de Taburiente, como en los otros citados ocurrió con el maravilloso Parque de Garajonay.

Josefina Múgica cuenta que hace unos años cierto viajero acudió corriendo muerto de miedo a una casa en el camino de Los Llanos de Aridane. Allí narró su experiencia. Se había perdido junto a un barranco cerca del Time, nombre de un risco de la zona de la Caldera y ya en la anochecida, en un momento determinado observó aterrorizado una procesión de multitud de antorchas que ascendían en zigzag frente de donde él estaba.

No se trataba de un incendio común sino de una manifestación silenciosa de llamas que, sin embargo, no quemaban el entorno y parecía que formaban parte de algún tipo de rara ceremonia o ritual.

¿Qué era aquello tan extraño y sobrecogedor?

No se trataba una manifestación espiritual como la gallega Santa Compaña o la asturiana Huestia, pero puede que sí de algo similar. En la isla canaria existe la leyenda que las extrañas antorchas o llamas se corresponderían con las almas de los guerreros guanches que lucharon junto con Tanausú contra los primeros descubridores del antiguo Reino de Castilla.

Poesía, mito o Metapsíquica apartes, la conservación de nuestro patrimonio natural exige el cuidado de todos, incluidos los ignorantes ecologistas urbanos, que consideran que todo es virtual, y que se pueden apagar incendios y volver a la situación inicial de los espacios naturales con la misma facilidad que se resetean aplicaciones o se cazan poquemones o gamusinos.

Ojalá termine pronto esta pesadilla que nos afecta a todos, no solo a los isleños, y que en el futuro las únicas llamas que veamos en el paisaje de La Palma sean las del héroe guanche Tanausú y sus compañeros. Pero es preciso aprender de los desastres. No se entiende que el ermitaño pirómano de marras haya podido estar viviendo meses e incluso años en una cueva de la zona incendiada. Ni tampoco que no lo controlase nadie. España debe hacerse respetar por los viajeros y residentes extranjeros, pero para ello, no estaría de más que se valorase y respetase a sí misma. Aunque habrá que reconocer que si las numerosas instituciones dinásticas, ¡será por leyes, normas y burocracia! siguen fallando no nos va a quedar más remedio que pedir ayuda sobrenatural a Tanausú y su fantasmagórica tropa.

Nota: La ilustración procede de EL MUNDO.

 

 

 

 

 

Santa Lucía de Trampal

Aunque parezca mentira, aún se descubren en España joyas de arquitectura prerrománica hispana que vienen a completar nuestro DSC_0297_optcatálogo de tesoros legados por el pasado.  Así, por ejemplo, a principios del siglo XX, el bello templo pagano lucense conocido ahora como Santa Eulalia de Bóveda, al que ya hemos hecho referencia en otras ocasiones. O el importante templo mitraico de Mérida que merece estudio aparte.

Sin olvidar otros preciosos templos que han sufrido importantes peripecias que pusieron en un brete su conservación. Así, Melque, que se utilizó como pajar en una explotación agrícola. San Baudelio de Berlanga fue utilizado como aprisco y sus singulares frescos, algunos hoy recuperados y expuestos en el Museo del Prado, desmantelados. San Pedro de la Nave fue trasladada para no ser inundada por la construcción de un gran embalse sobre el río DSC_0351_optDSC_0360_opt DSC_0367_optDuero.

 

Hoy vamos a dedicar un tiempo a la más reciente, la encontrada también en Extremadura, en el término municipal de Alcuéscar, en la provincia de Cáceres, no lejos de Montánchez, de la antigua dehesa pública de Mérida o del desaparecido santuario dedicado al culto pagano de Ataecina, una diosa prerromana que se representaba por una pequeña cabra, luego asimilada por los romanos a Proserpina, la hija de Démeter y esposa de Plutón, protagonistas de los famosos DSC_0362_optMisterios de Eleusis en Grecia, una de las instituciones más importantes de la Antigüedad. El santuario de Ataecina se cree estaba a unos diez kilómetros cerca de la ruta de la plata. Se celebraba un culto, acaso mistérico, que identificaba a la diosa con una cabra que era sacrificada en su honor y luego consumida entre sus fieles como en una especie de comunión pre-cristiana.

 

DSC_0340_optProbablemente mudéjar más que visigótica como inicialmente se creyó por su estructura y decoración o la presencia de tres ábsides como en San Juan de Baños, y contemporánea de Santa María de Melque (Toledo), vamos a tratar a continuación de la iglesia prerrománica cristiana de Santa Lucía de Trampal. Esta preciosidad, parcialmente escondida entre la maleza, se encontraba “reutilizada” como casa de labranza, corrales, aprisco y almacén y ha sido rescatada del deterioro o del olvido en 1980 cuando amenazaba ruina y felizmente recuperada para la admiración del visitante. Santa Lucía fue convertida en sede provisional de un destacamento de las tropas invasoras napoleónicas durante la Guerra de la Independencia. Y luego, como ya se ha indicado, en casa de labranza donde vivía un aparcero y su familia que dedicarían a establo una parte del crucero.

 

El edificio felizmente hoy recuperado formaba parte de un conjunto cenobítico erigido hacia finales del siglo VIII, situado a unos cinco kilómetros al sudoeste de la población cacereña de Alcuéscar y al que se puede acceder por una carretera asfaltada que discurre entre dehesas. Se ubica a media ladera cerca de un manantial o venero llamado de Trampal. Una singular obra hidráulica rodeaba el conjunto del recinto con sendas acequias que se juntaban aguas abajo, hasta desembocar en la conocida como charca de Santiago. De modo que, como otros muy posteriores de Cluny o el Cister, con tal ordenación del espacio y un sistema de cultivo en regadío, pudiera sobrevivir en un régimen de cierta autarquía alimentaria e incluso de venta de excedentes. El conjunto cenobítico disponía de dos iglesias, Santa Lucía y Santiago, un monasterio, un poblado para colonos encargados de la agricultura hortícola, una torre o campanario, talleres y herrería.

Para su construcción se reutilizaron materiales procedentes de otras edificaciones anteriores, y en especial, se empleó una especie de pepitoria de sillares, pilastras, dovelas y aras de origen romano o visigótico. Un recurso muy habitual cuando una Cultura sucede a otra sobre el mismo territorio.

DSC_0361_optEn su comienzo la liturgia se basaba en el rito mozárabe o hispánico. De ahí, es decir a la acomodación entre rito y distribución del espacio arquitectónico, la singular disposición de la construcción. Tras una procesión ceremonial el sacerdote se situaba en el ábside central y, al igual que en las tradiciones judía o cristiana ortodoxa oriental, parte de la liturgia quedaba oculta a los fieles que se acomodaban en la nave.

La iglesia fue abandonada unas décadas después de la invasión musulmana, parcialmente despojada de mármoles o elementos arquitectónicos valiosos y luego rehabilitada ya hacía el siglo XV, sobre todo la nave principal. El conjunto oriental con los tres ábsides, el crucero y el coro es la parte mejor conservada de la original. Sus cubiertas originarias han llegado hasta hoy, excepto las de los cimborrios. Con bóvedas de cañón peraltadas, arcos de sujeción de los cimborrios y de herradura. El resto parece que se arruinó durante los siglos de abandono.

DSC_0328_optLas bóvedas iniciales se contrarrestaban y transmitían la presión del peso de la cubierta a las laterales. El juego y posición de los muros de carga permitía una especie de arrostramiento que proporcionaba estabilidad al conjunto. Los macizos de estos muros están construidos con mampostería de pizarra, salvo el del ábside central realizado en sillería algo desigual.

 

No se sabe muy bien las razones del abandono del monasterio por varios siglos a partir del IX.  Acaso la influencia musulmana produjera la conversión más o menos forzosa al Islam o quizá migraciones en busca de una mayor protección.  Un siglo y medio después de la reconquista del territorio por las fuerzas cristianas, el monasterio se volvió a ocupar y comenzó la rehabilitación de la iglesia. Por eso la nave principal presenta DSC_0385_optahora arcos góticos, anacrónicos con la arquitectura originaria de influencia bizantina.

También se recuperó el sistema de acequias que permitía su explotación agrícola.

Santa Lucía de Trampal es otro tesoro a añadir a los que muchos que adornan Extremadura y su visita es altamente recomendable.

 

En el actual centro de interpretación del monumento, atendido amablemente por Miguel, se presentan una serie de paneles didácticos ilustrativos e incluso una maqueta que reproduce su disposición original.

Caballero Zoreda y Sáez Lara (CSIC) son algunos de los investigadores del monumento de cuya ponencia presentada en el V Congreso de Arqueología medieval española también he tomado datos para la documentación de este texto.

 

Postdata

Sobre Santa Lucía del Trampal disponemos de las noticias que nos han llegado a través del llamado Interrogatorio recopilado por Thomás López, Pensionista de Su Majestad y Geógrafo de Sus Dominios, publicado bajo el nombre de Estremadura a finales del siglo XVIII y dirigido a la elaboración de un Diccionario Geográfico de España. Un empeño científico de la Ilustración al que cabe considerar también una especie de embrión de catastro.

Define a “Alcuesca” como “villa eximida, territorio y encomienda de la Orden de Santiago”.

Dice que “Tubo, antiguamente, cinco hermitas que eran las de San Gregorio, situada en la cima de la sierra de Santa Lucía, cerro del Calvario, distante del pueblo medio cuarto de legua en medio del oriente y del mediodía. La de San Jorge en la dehesa boyal, distante un cuarto de legua, más acia levante. Estas dos ya demolidas (se refiere al año 1798). La de Santa Lucía en la falda de la sierra de este nombre, distante media hora entre mediodía y levante. Esta se tiene, por tradición constante, que fue convento de templarios y estar rodeada de cimientos que indican haver sido convento y de una hermosa huerta. La de los Mártires… y la de San Yldefonso…”

Y más adelante nos indica que “La sierra de Santa Lucía… acaba en el zerro del Trampal, de cuya cima nace un copioso venero de aguas que fertiliza la mencionada huerta de Santa Lucía, situada al fin de su falda

Esta descripción, con la curiosidad añadida de vincular a Santa Lucía de Trampal con los templarios, tiene especial interés al haber sido realizada antes de la desamortización que tantos desastres artísticos propiciara.

 

 

 

 

 

La verdadera faz de Teodora

El visitante de la ciudad italiana de Rávena puede admirar un conjunto de bellos edificios bizantinos. Rávena fue capital del Imperio P1020656_optromano de Occidente con el emperador Honorio, quien se trasladó allí desde Roma porque creía que la situación de la ciudad del Adriático rodeada de marismas era más defendible del ataque de los bárbaros. También, ya en tiempos de Justiniano, fue sede del Exarcado (Territorio de fuera) bizantino en Italia. La hermana del emperador Honorio, Gala Placidia, reinaría después de él. Pero la ciudad al cabo, fue conquistada.

Los mosaicos de Rávena son extraordinarios. Se encuentran en varios edificios y templos. El mausoleo de Gala Placidia, El Baptisterio de los Arrianos, San Apolinar El Nuevo, San Apolinar en Classe o San Vital.

En el deambulatorio de este último y precioso templo destaca un mosaico en el que figura la emperatriz Teodora, en actitud ejemplar, muy piadosa y modesta. Acompañada de su séquito, apenas cabe vislumbrar la verdadera catadura del personaje. La pía emperatriz se inició en la prostitución a la precoz edad de doce años.

La verdadera historia o leyenda negra del matrimonio imperial, Justiniano y Teodora, no resulta tan hagiográfica como pretenden los mosaicos. Justiniano habría cometido toda clase de delitos, saqueos, empobrecimiento de sus súbditos, traiciones, y en número que superaría al de otros emperadores anteriores. La emperatriz Teodora que aparece tan pía en los mosaicos de San Vital, no le iba a la zaga. Promiscua. Abortista reincidente. Prostituta desde niña, luego también actriz en representaciones porno, recibía a varios amantes a la vez. En una de estas orgías la conoció el emperador. Al parecer, una de sus P1020658_optprácticas sexuales favoritas era hacerse introducir granos de cereal en la vagina, para que gansos amaestrados los fueran extrayendo de uno en uno.

Ambos eran sádicos notorios. Asesinaban a sus antiguos amigos, colaboradores y o amantes. Ser amante de Teodora producía un enriquecimiento y notoriedad súbitos, pero que pronto tenía consecuencias fatales. Cuando caía en desgracia y era sustituido por otro, usualmente solía ser castrado o asesinado.

Sin embargo, la pía y devota Teodora de los ejemplarizadores mosaicos puede considerarse pionera en varios aspectos de la modernidad. Así, por ejemplo, la rehabilitación de prostitutas. Periódicamente ordenaba redadas en las calles y las mujeres arrestadas eran recluidas a la fuerza en un estricto monasterio para que se arrepintiesen. Muchas de ellas no podían P1020660_optresistir y se suicidaban.

También de precedentes de aberraciones jurídicas tales como la actual ley española de violencia de género. Teodora protegía del castigo a las damas favoritas de la corte por sus desmanes. Perdonaba sus adulterios y si un marido se quejaba era procesado por ofensas. Usualmente azotado y vejado en público.

Pero, cuál es la realidad, ¿lo que nos cuenta Procopio en su famosa Historia secreta o la piadosa imagen de los mosaicos de San Vital?

Estamos en un mundo virtual en el que cada vez resulta más difícil distinguir la auténtica Realidad de aquello que nos muestran. El Arte y los P1020661_optmuchos “media” contribuyen a mantenernos en el despiste o la ignorancia de lo fundamental o relevante.

Los fenómenos que vemos, o en ocasiones sufrimos directamente, ¿obedecen a algo más profundo?

Mi opinión es que suele ser así. Cuando se investigan ciertas pistas o hipótesis sobre lo que en verdad está ocurriendo en profundidad y sus porqués, las piezas que parecen inconexas, se ajustan como en un mosaico sus teselas.

El actual proceso de devastación de la organización de la sociedad, ataques a la educación, la familia o al bienestar de la clase media, y de desmantelamiento de los Estados nacionales puede verse y vivirse como un conjunto de eventos desfavorables que suceden por pura casualidad. Algo que puede superarse con un buen best seller manual de autoayuda recomendado en el suplemento cultural de algún influyente peródico. Pero también que son causales, que obedecen a una lógica interna, de carácter tenebroso y oculto. Y tremendo, en su sentido literal, de hacer temblar.

Puede resultar tan hermosa como el mosaico de Teodora y su séquito pero la propaganda que muestra a nuestros próceres y poderosos como gentes bienintencionadas, de conducta ejemplar y de influencia bienhechora resulta un instrumento del Poder para intentar distraer a la gente de los procesos de pérdida de derechos y creciente despotismo que sufre. Cabe sospechar que si el poderoso fuese decente no sería invitado a formar parte P1020662detalle_optdel círculo íntimo del Poder.

Aunque contra esto se argüirá que el Procopio de turno miente, exagera o no se entera de nada, obsesionado con sus teorías de la conspiración. Que la emperatriz y sus damas que la acompañan en su piadoso séquito son buena gente, fervorosas, incapaces de romper un plato. Nada más lejos de su naturaleza que ser sádicas, promiscuas y sanguinarias sin piedad, capaces de los mayores crímenes.

El Procopio de turno se juega la cabeza. Antes, cuando el Poder era absoluto y se disfrazaba de Teocracia para justificar sus crímenes, la ejecución se hacía en a las bravas. Ahora, la represión suele ser más sutil y no conlleva necesariamente la eliminación física.

Desde luego, en eso hemos ganado.

 

 

 

Armenteira y la magia del Tiempo

 

El aspirar del aire

El canto de la dulce filomena…”

(Cántico espiritual, canción 39ª del manuscrito de Jaén)

 

¿Estamos atrapados en el Espacio tridimensional y el Tiempo lineal? ¿Existe otra realidad además de la conocida por nuestros sentidos? Se trata de uno de los problemas fundamentales de la Filosofía.

¿Por qué Kant decía que Espacio y Tiempo son formas de nuestro modo de conocer la Realidad? Que el sujeto influye en el conocimiento del objeto. Que la Razón a veces nos invita a estudiar cuestiones que no podemos solucionar, ¿O sí? Pero no se asuste el amable lector, que no vamos a debatir ahora sobre los planteamientos epistemológicos de Kant, sino que dentro de las visitas al patrimonio artístico y cultural gallego de las que tan generosamente se hace eco Vosotros, hoy vamos a dedicarnos a hablar sobre el monasterio pontevedrés de Armenteira así como de algunas de las reflexiones que sus famosa leyenda nos plantea.

crucero armenteira_optLa leyenda tradicional del abad gallego perdido en el tiempo es muy famosa. Pero no es la única de este mito que cabe encontrar en la Historia de la Cultura universal. Ni tampoco en España.

El abad Virila del monasterio navarro de San Salvador de Leyre, consagrado en 1057, permaneció absorto durante tres siglos escuchando el canto de un ruiseñor y cuando regresó al monasterio ya nadie le conocía por haber pasado tanto tiempo. Solo algunos recordaban aún la vieja historia que se contaba de cierto abad desaparecido. Lo del canto del pájaro no es anecdótico sino que el llamado lenguaje de los pájaros es una forma de aludir y significar por parte de la Tradición el acceso al Conocimiento espiritual, que, por definición, no cabe aprisionar en las coordenadas espacio-temporales y se trasmite por medio de experiencias místicas y simbólicas.

Este hermoso y sugerente mito ha influido mucho en nuestra literatura. Valle Inclán se hace eco de él en su Aromas de Leyenda:

El Misal donde rezaba aquel santo

Que oía en su rezo el canto de encanto

Del Ave celeste, del celeste Abril

Del Ave que sabe la áurea letanía

De Nuestra Señora la Virgen María

¡Azucena Mística! ¡Torre de Marfil!

Del Ave que sabe la ardiente plegaria

Que el santo eremita de alma visionaria

Abre la sellada puerta celestial…

La importante sura XVIII del Corán, La Caverna, también hace referencia a unos extraños durmientes que experimentan una extraña aventura iniciática en la que se diferencia el tiempo sagrado del profano y en la que se suceden actuaciones aparentemente absurdas pero que no lo son tanto cuando son explicadas.

La leyenda similar de los siete durmientes cristianos de Éfeso es una de las más antiguas del Cristianismo.

Sin olvidar la que emplea  Platón en su célebre reflexión epistemológica del diálogo La República.

quixote cueva montesinosNi menos la extraordinaria que narra nuestro gran Cervantes que experimenta El Quijote en la famosa Cueva de Montesinos situada en el corazón de la Mancha, con la singular aventura del corazón de Durandarte guardado amorosamente por su dama. Una aventura clave, fundamental, para la correcta interpretación esotérica e iniciática de la gran obra maestra de la Cultura española y en la que Don Quijote, como el abad Ero, experimenta un tiempo sagrado, de diferente duración del que viven sus compañeros que quedan fuera de la gruta.

 

Modernamente se especula mucho con la existencia de universos paralelos. La Física actual, en especial la moderna Física cuántica, viene superando los planteamientos de la Mecánica newtoniana. La llamada Teoría de Cuerdas considera la existencia de otras dimensiones, de universos paralelos que explicarían los extraños comportamientos y características de las partículas subatómicas, al hacer que se detecten unos y otras según la dimensión de su vibración.

Existirían los llamados “agujeros de gusanos” que conectan universos paralelos y que podrían explicar las extrañas materializaciones y desmaterializaciones observadas.

¿Es acaso esta teoría una variante científica de las antiguas doctrinas de la Tradición sobre la naturaleza oculta del hombre, el plano astral y los llamados archivos akhásicos?

Sea como fuere, sabemos que ligados a los fenómenos de carácter espiritual o metapsíquico se producen anomalías o interacciones espacio-temporales mientras se manifiestan. También se origina una cierta capacidad de interactuar con la mente del testigo y de otros potenciales para incluso modificar el “escenario” de operaciones o de manifestación para los que lo experimentan. Se generan impactos sobre nuestra mente, de modo que se originan cambios de conciencia entre los que los experimentan y de modo indirecto entre sus allegados y gente en general.

Para nosotros y nuestra forma de entender las cosas en cada momento histórico se presentan como apariciones de dioses, fenómenos paranormales, o incluso presuntas naves espaciales.

 

P1050057 fachada vos_optPero, volviendo a Armenteira, sabemos que en todo monasterio existe una doble organización espacio-temporal relativa. Primero al espacio, su distribución dentro de las diferentes dependencias interiores y lo que hoy se suele llamar ordenación del territorio en el que se enmarca. Y segundo, al tiempo. La regulación o pauta de actividades marcada por su Regla y disciplina interna.

Monjes de Claraval poblaron el de Armenteira en 1164, según Manrique, o en 1151 según Villa-amil, si bien la iglesia que subsiste se erigió en 1181. En ella predomina el románico. Desde tal punto de vista no resulta especialmente singular o llamativo salvo por elementos constructivos semejantes a los de la preciosa mezquita toledana de Valmardón hoy conocida como Cristo de la Luz o la sugerente iglesia templaria de la Veracruz, en el camino de Segovia a Zamarramala. Su construcción denota cierto severo arcaísmo que acaso quepa achacar menos a la antigüedad que a la pobreza de medios técnicos.

Las actividades tradicionales en Armenteira tampoco difieren de las habituales marcadas por la Regla. Sin embargo, la prodigiosa aventura del abad representa una doble violación de tales contingencias materiales. Una especie de liberación como la que señalaban los órficos, quienes consideraban que el cuerpo, el universo material, era la tumba del alma. ¿Qué lección nos ofrece que el piadoso abad salga del templo material para buscar extramuros la experiencia real de la iluminación?

Más allá de toda ortodoxia, dogma codificado o Regla sagrada que puede simbolizarse en el templo material, Ero, Virila, Don Quijote, los durmientes… “vuelan” en busca de su experiencia espiritual, en cierto modo intransferible, salvo lo que se nos permite comunicar gracias a las Artes.

P1050043 claustro 1 vos_optSi bien en todo templo se distingue el espacio y tiempo sagrados de los exteriores profanos, puede decirse que cuando contemplamos estructuras u obras de arte que de algún modo pertenecen al pasado es posible que nos quedemos como Ero, Virila, Don Quijote o los siete durmientes… es decir, en suspenso, fuera de nuestro propio tiempo.

A veces, los templos permanecen como artefactos de significados dudosos o equívocos para el hombre actual, con un funcionamiento de rituales, ortodoxias o liturgias en desuso sino olvidadas o perdidas. Como expresiones de un lenguaje parcial o totalmente desconocido en nuestro presente.

En tal caso, son valoradas por sus valores estéticos y la energía que condensan o trasmiten como principales mensajes.

El verdadero Arte sagrado ha de conmover. Y al viajero que visita Armenteira le surgen diversas preguntas que le han de mover a su propia reflexión, ¿Estamos presos en nuestro propio tiempo? ¿No podemos encontrar una salida para conocernos mejor, para explicarnos el sentido de la Vida, para comprender qué hacemos y sobre todo, qué somos?

Durante la Edad media el devoto pedía el auxilio de la Virgen María como expresaba el rey Sabio en sus bellas Cantigas. Precisamente la CIII, que fuera objeto de la tesis doctoral de Filgueira Valverde, recoge esta leyenda. En otros lugares más lejanos cabe encontrar vías espirituales semejantes: Avalokitesvara, el Buda de la Compasión, generalmente representado con formas femeninas, es quien acude en ayuda del buscador espiritual que la solicita. Y Amithaba, manifestado sobre su cabeza de Iluminado, simboliza la Omnisciencia, el Conocimiento del Noúmeno o de la Cosa en sí.

“Toda ciencia trascendiendo”.

 

 

 

 

Lud Kong Kyi gyalpo

Este extraño nombre es el tibetano que se emplea para designar a un hombre voluntario sobre el que se carga, gracias a ciertos rituales mágicos lamaístas, todas las manchas espirituales, trasgresiones morales o religiosas del pueblo tibetano y de sus dirigentes.

tibet DSC_0133_optSe trata de calmar así la cólera de las divinidades manifestadas en posibles revueltas, epidemias y calamidades diversas.

El método no es nuevo, ya nos cuentan en la Biblia que los hebreos empleaban un chivo expiatorio con idénticos fines. En el caso del Tibet, el hombre voluntario es cargado mediante un rito especial con las iniquidades y lacras del soberano, aquí el Dalai Lama, y de sus súbditos. Cargar con las faltas de toda la nación, sin olvidar las amenazas de los mismos demonios, se ve compensado por las abundantes dádivas que recibe el Lud Kong Kyi gyalpo.  Con parte de estas mismas dádivas oportunamente repartidas entre otros sabios lamas el expiatorio cree que puede conseguir compensar la animosidad de los demonios mediante otros rituales mágicos alternativos. Gracias a esta sabia institución el tinglado lamaísta puede proseguir un año más a salvo de peligros.

Después de tres años de ejercicio los Lud Kong Kyi gyalpo pueden conseguir incluso una pensión gubernamental. Con demonios o sin demonios, se trata de un oficio de alto riesgo que casi asegura una muerte prematura. Pero el voluntario puede conseguir un botín sustancioso que le asegure una sosegada vejez, si sobrevive.

DSC_0134_optLa audaz exploradora Alexandra David Neel cuenta una ceremonia de entronización y expulsión de un Lud Kong Kyi gyalpo vivida por ella hace ya casi un siglo en Lhassa a donde había viajado de incógnito. Hay que recordar que entonces estaba rigurosamente prohibida la entrada de extranjeros en el Tibet.  Su azaroso viaje, cientos de kilómetros andando con su ahijado, un joven lama, a través de collados, valles, ríos, expuesta a los abusos de bandidos y agentes gubernamentales, constituyó toda una prodigiosa ventura de la que aquí hacemos el merecido homenaje.

Bárbaras, supersticiosas y absurdas costumbres, pensará el amable lector. Sin considerar que en todas partes cuecen habas y aquí, en el no menos prodigioso Reino de España, a galeradas.

No vivimos en una teocracia mágica como la tibetana antes de la invasión comunista, pero celebramos con singular devoción, no exenta de superstición, lo que comúnmente se ha venido en llamar penas de telediario. Aquí no hay voluntarios para el problemático rol de Lud Kong Kyi gyalpo. Tal oficio ha de asumirse a la fuerza, según toque o no toque a conveniencia del poderoso de turno, aunque con el consuelo, eso sí, de poder disfrutar con toda impunidad luego de lo saqueado. El Poder, no olvidemos que la Justicia se administra en nombre del Rey, coloca a escarnio público pasajero a sus peones o antiguos usufructuarios caídos en desgracia o adversarios de los que mangonean en ese momento. Un pequeño y generalmente breve mal trago, que tampoco es tan importante cuando se carece de vergüenza y luego a disfrutar del cohecho, a veces compartiéndolo con otros encumbrados lamas benefactores.

El prestigio de nuestro sabio y honrado Dalai Lama y de su modélico tinglado permanece intacto mientras sus supersticiosos súbditos se consuelan insultando al prócer dinástico caído en pasajera desgracia y creen que así de tal guisa se conjuran los demonios de la Injusticia, el despotismo y la miseria.

 

 

 

 

 

Basura galleguista

Una muestra más de la onerosa incompetencia galleguista se puede admirar en el actual Concello A Coruña, en épocas mejores basura 2_optanteriores conocido en toda España como Ayuntamiento de La Coruña.  El alcalde, que no rebuzna de balde como ya nos advertía Cervantes, además de déspota está demostrando ser un inepto rodeado de otros semejantes. Otra prueba de lo que digo la ofrece esta gloria de la cartelería galleguista basurera municipal.

El lector puede admirarla y juzgar por sí mismo en estas fotos tomadas esta misma tarde en la emblemática plaza coruñesa de Pontevedra.

Los carteles se encuentran redactados en lengua burocrática galleguista oficial sin duda bajo la supervisión de los oportunos correctores y traductores lingüísticos que tratan de exterminar el uso del español y le salen al sufrido contribuyente por un Potosí y el pretendido control de toda basura 2 detalle auna caterva de asesores y asesoras municipales.

basura 2 detalle bPero tanto galleguismo presenta un fallo lógico. Puede que producto fatal de tanta mareante marea que tiene a los nuevos aprendices de próceres mareados al nunca imaginar verse mandando cosas en una ciudad española importante por muy mareada y venida a menos que esté como para votarles.

Es todo un enigma. Una auténtica inquietud que tiene a los ciudadanos supervivientes de la antigua capital gallega liberal en plena zozobra. En un sin vivir.

Una cuestión dramática: ¿Qué hacer en Setiembre?

Los podemitas defenderán la cosa aduciendo que bien mirado se trata de una ingeniosa manera de reducir el monstruoso déficit municipal pariendo años de once meses, lo que permite que cunda un poco más el presupuesto anual. Al final es posible que la burocracia y asesores a las órdenes del alcalde mareante y mareado al cabo sustituya los cartelitos, encargando otros nuevos con sus correctores lingüísticos oportunos y aumentando el déficit municipal.  ¡Será por pasta!

 

 

España en pepitoria

 

“Pepitoria”, según la RAE:

1 Guisado que se hace con todas las partes comestibles del ave, o solo con sus despojos, y cuya salsa tiene yema de huevo.

2 Conjunto de cosas dispersas y sin orden.

 

Se suele afirmar, con razón, que los Narco– Estados son estados fallidos, lamentables fracasos históricos de los pueblos incapaces de dirigir sus instituciones hacia el bien común de sus naciones. Sus consecuencias aumentan el caos generalizado que de modo premeditado o azaroso se viene desarrollando a lo largo de este siglo en casi todo el mundo. Algo parecido tiende a pasar en este Monarco– Estado que disfrutamos en España y el que probablemente nos vamos a ver abocados a disfrutar, si la Providencia divina, acaso en forma de República presidencialista, representativa y con separación de Poderes, al final no lo remedia, que no tiene pinta lo vaya a hacer.

canal P1200418_optAl frente teórico de unas instituciones dinásticas carcomidas por la corrupción y la inoperancia, nos encontramos con un Jefe de Estado decorativo que no ejerce de tal en nada verdaderamente relevante para la Nación y el Bien común de sus súbditos e incapaz de hacer frente hasta ahora a la peligrosa fuerza centrífuga desvirtuadora de las instituciones que está desquiciando a la Nación española. Dedicado a leer bonitos aunque hueros discursos en foros ditirambo- alabanciosos no hace nada práctico para impedir la deriva hacia la desintegración territorial en la que nos encontramos impulsada por algunas importantes instituciones de la propia Monarquía, sostenidas por todos los españoles.

Fruto aventajado del Régimen, su presente valido es otro desastre sin paliativos. Cobarde, taimado, acomplejado, falaz mohatrero bajo la sombra de la corrupción de su partido e incluso la sospecha de la propia. Un antiguo alto dirigente de su formación política originaria, Alianza Popular, acaba de solicitar nada menos que su procesamiento por alta traición.

En este desorden de cosas no es de extrañar que los golpistas catalanes campen impunemente a sus anchas, choteándose cada vez más envalentonados de la legalidad así como de la propia Justicia que se administra en nombre del Rey. Y visto que la sedición sale gratis existe la posibilidad alta de un grave y peligroso efecto llamada a extenderse en un futuro próximo por el País Vasco, Navarra, Canarias o Galicia.

Es posible que, al cabo, y pese a la inaudita pasividad de las altas autoridades españolas que tienen la obligación de impedirlo, la absurda, cínica, reaccionaria y anacrónica sedición catalana no corone su programa máximo: la ruptura de España. Pero es de temer que ello sea al precio del desmantelamiento o fragmentación de la histórica nación española en una suerte de pepitoria adobada de demagogia federalista caciquil. Un remedio que acaso aún pudiera ser peor que la enfermedad.

 

covarrubias tumba f gonz_opt detMe vienen estas descorazonadoras reflexiones a la mente mientras visito la tumba de Fernán González, el primer rey de Castilla, que se encuentra hoy en la colegiata de la bonita villa medieval de Covarrubias. Aguas arriba del río Arlanza, en un pintoresco entre Covarrubias y Lara, no lejos de Silos, quedan las ruinas de la cuna simbólica de Castilla, esa “islote de hombres libres en la Europa feudal”, como la calificaba Sánchez Albornoz. Me refiero a lo que queda del antiguo monasterio de San Pedro de Arlanza.  Un solar histórico de las tradiciones democráticas castellanas, hoy en ruinas como casi todo lo auténtico, donde junto a las de los legendarios jueces Nuño Rasura o Laín Calvo, debe vagar la sombra de Fernán González desolado por lo que ha quedado de la antigua edificación así como de la fundación nacional, de esa aventura de Justicia y Libertad, que simbolizan la figura del valiente conde rey y la Castilla milenaria.

s p arlanza_optEs curioso que si la antigua Castilla medieval fue construyendo en libertad un Estado plural y federativo desde las viejas behetrías y Comunidades de Villa y Tierra, entre otras instituciones territoriales, ahora un pretendido “federalismo” que es la antípoda del verdadero o tradicional siguiendo un proceso inverso pretende desbaratar la obra de un milenio de construcción nacional.  Un federalismo a la inversa de los históricos conocidos, disgregador, para desunir lo que está unido, que tan lamentable influencia tendría en el fracaso de la primera experiencia republicana española de 1873. Una quimera a la que tampoco se sustrajo la llamada Comunidad Castellana en su Manifiesto de febrero de 1977, incoherentemente leído ante la propia tumba del conde- rey. Y que parece ser también ahora en pleno siglo XXI faro falaz e inconsecuente de la estulta progrez hispana incomprensiblemente aliada con la carcundia caciquil regionalista más extrema.

 

España más que una marca comercial al servicio de los monopolios oligárquicos es un continente en pequeño, todo un universo, es decir, una variada unidad que debiéramos conservar no sólo por respeto a mapa de españa_optnuestra antigua tradición democrática iniciada en la Castilla milenaria, sino porque es muy importante, fundamental, para nosotros los españoles de hoy. Los avances de la globalización descontrolada están arrasando muchas de las conquistas sociales y de derechos civiles de los últimos siglos. También a nuestra Cultura, y esto es fundamental porque la Nación tiene un componente espiritual de pertenencia a una Cultura común. Y en la nuevas generaciones “educadas” por el Régimen monárquico de las taifas autonómicas tal sensación de pertenencia se ha debilitado o no existe. Ante las ruinas venerables de un monumento como San Pedro de Arlanza quizás ajenas a su significado profundo en la Historia de España y de la Libertad, lo más probable es que no viesen más que un montón de escombros: todo un símbolo de una España que parece haber olvidado sus referentes culturales e históricos más básicos o fundamentales. Entre ellos las gestas políticas y guerreras descritas en el famoso Poema de Fernán González por un monje de dicho monasterio castellano y luego recogidas en el gran monumento historiográfico que representa la Crónica General del Rey Sabio.

En muchas partes la ciudadanía siente la sensación de haber sido abandonada a su suerte por unas instituciones de sus Estados nacionales degradados que no defienden eficazmente sus legítimos intereses. En el Reino de España quieren provocar una especie de pepitoria nacional, troceada en taifas constituidas paraísos de las fechorías caciquiles impunes e indefensas ante la voracidad de los poderes plutocráticos internacionales. Otro elemento más dentro del caos mundial programado, paso previo al establecimiento de un Nuevo Orden Mundial con un Gobierno único, por supuesto no democrático, esclavizante, ante el que los antiguos Estados nacionales, si no se encuentran desmantelados o podridos por la corrupción, constituyen su mayor obstáculo. Para mantener una cierta democracia y la prevalencia del Derecho sobre los intereses particulares es preciso conservar la soberanía nacional, sin embargo nuestros próceres están en el guiso de la pepitoria. Y a ver qué tajada pillan.

¡Qué la sombra del gran conde Fernán González nos ayude y acompañe!

 

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