Alfonso De la Vega

La Garita de Herbeira

Artículos, solfas y epistolarios

Las amargas lágrimas de don Felipe VI

Como premio por su saqueo del dinero de los parados andaluces hay que reconocer que el estúpido, degradado y cobarde populacho ha posibilitado que la PSOE mandada por un psicópata felón se encuentre con las manos libres para destruir no ya solo la Monarquía, cuya responsabilidad histórica en este estado de cosas es enorme, si no lo que es peor, la propia vieja nación española. La absurda e indefensa España a la que el traidor falsario y su corrupta banda van a aplicar la eutanasia a la fuerza para quedarse con el botín.

Estamos ante un grave fracaso histórico colectivo, acaso el definitivo, y en el comienzo de la destrucción del Estado de derecho e imposición, por lo que se ve, de una imparable dictadura comunista, narcoboliviana, golpista, etarra, más los tartufos y mohatreros saqueadores socialistas de la cal viva, el pelotazo biuitifullero del patrimonio nacional y el me lo llevo.

Con unos media prostituidos, con una élite apátrida y traidora, una constitución chapucera que había troceado a la nación en magras piezas de carnicero, y en especial por la complicidad mohatrera en la corrupción de borbones, socialistas y golpistas catalanes, sin división de poderes, y con eficaz programa de lavado de cerebros y embrutecimiento de la población, era cuestión de tiempo que la cosa terminase así.

El desastre de don Felipe y sus tambaleantes instituciones se veía venir. Se muestra como inepto, pusilánime, acomplejado. Aparece ante la opinión dominado por una ambiciosa y  despótica mujer en guerra abierta con sus suegros y resto de la familia. Incapaz de poner orden en casa y aún menos en España. Al parecer, se encontraría chantajeado no se sabe muy bien porqué ni por quién.

Tampoco comprendió, ni sus cortesanos pudieron o supieron advertirle a tiempo, que había un cambio en el paradigma de colaboración de la Transición: ahora la PSOE no le necesita para cohonestar sus desfalcos y comisiones como en la época gloriosa de los biutifulleros del pelotazo y el Campechano. Estamos en otra fase en la que la PSOE va a cargarse la Monarquía porque obedece instrucciones de sus amos del NOM y está compinchada con los enemigos para repartirse los despojos de la Nación.

O aún no lo ha entendido o no se ve capaz de evitarlo. Y es que o el rey se carga al traidor, o el traidor se carga al rey. Así de crudo.

Me temo que va a ser lo segundo. Tanta puesta de largo, tanto denigratorio peloteo a los que les humillan, tanto juego floral y tanta mandanga ahora resulta que la rubia princesa no va a heredar. Una lástima.

Si esto sigue así y no hay reacción, a don Felipe, The end of the saga como ridiculizaba Berlanga y como a Boabdil el Chico lamentablemente le van a tener que decir: “Llora como mujer lo que no has sabido defender como hombre”.

Don Felipe, hasta ahora ha sido incapaz de reaccionar pese al peligro inmediato, acaso pensando ya en el exilio, no es el único con el píe cambiado. Para colmo, hoy Abascal se ha despedido en Las Cortes con un absurdo y extemporáneo ¡Viva el rey! Un grave error de diagnóstico cuando precisamente no se ha atrevido a ahorrar a la Nación, el Estado, o a él mismo, esta humillación y es corresponsable de la devastación de la soberanía nacional. Un gesto que además siembra dudas razonables entre sus electores y simpatizantes que observan como la monarquía se muestra más como parte del problema que de su solución.

Tras el manoseo de La Monarquía, como dice Luis Mejía en el Tenorio, imposible la habéis dejad para mí y para vos. Pero, sobre todo para la nación.

 

Galdós y las nuevas episodias nacionales

Supongo que muchos españolitos víctimas de la degenerada educación socialista y pepera apenas conocen al personaje y su ingente obra. Sin embargo, ahora que se conmemora el centenario de la muerte de don Benito Pérez Galdós no está de más recordar no sin nostalgia por el parnaso perdido lo que la obra y la propia figura del gran escritor canario ha significado para muchas generaciones de españoles. Una lección de patriotismo crítico y de amor a España, una dramatización de su historia y de sus costumbres e instituciones sociales. Un modo artístico de auténtica memoria histórica. La actual obra de demolición de España es también la de su lengua y su Literatura.

Un autor controvertido ya en su época, don Benito el garbancero, que también fue víctima de alguna que otra conspiración de envidiosos y miserables funcionarios de la Kultura para evitar que fuese galordonado con el Nobel. En esto algo parecido a las peripecias de otra humanista, doña Concha Espina, la Niña de Luzmela, autora de Retaguardia una de las novelas más interesantes y espeluznantes sobre el terror rojo durante la guerra civil.

Recuerdo que aún casi niño leía con admiración las peripecias patrióticas de Gabriel Araceli y su novia Inesilla en la edición de Obras completas de Aguilar de la biblioteca de mi querido padre. Unas peripecias que son las de la misma España. Una cartografía espiritual de ciudades emblemáticas, Cádiz, Madrid, Toledo, Zaragoza,… que merece la pena tener presente, junto con sus antiguos personajes, cuando se visitan años después.

No siempre lo narrado en los episodios galdosianos puede considerarse versión de verdad histórica. Un caso notable por su importancia estratégica para la suerte de España es el de uno de los 11 M de la época: el asesinato de Prim con sus posteriores verdades judiciales oficiales. Valle Inclán cuenta un comentario que le hizo a Galdós sobre la versión oficial con la autoría de Paul y Angulo: “Don Benito movió la cabeza: es posible que no haya sido Paul y Angulo … es posible… pero estas cosas no pueden decirse… en este episodio me hubiera gustado hablar de los negreros que financiaron la revolución… luego Cánovas los hizo senadores vitalicios y títulos del reino… tenía muchos datos pero está todo tan reciente… don Nicolás Estévanez me ha escrito. Tampoco cree que haya sido el autor del asesinato. Para don Nicolás han sido los alfonsinos…”

Su descripción de la Masonería de la época y sus intrigas políticas también es muy interesante y reseñable por su permanente actualidad.

Memorable especialmente la visión galdosiana de Toledo en su Ángel Guerra.  Completada en Toledo. Su historia y su leyenda. Critica aquí su decadencia: «El siglo XVII, que marca una atroz decadencia, así en política como en artes, crea en Toledo, como en toda España, una multitud de bárbaros e insubstanciales conventos, fundados por un fanatismo craso y una devoción poco ilustrada. ya no se ponen al servicio del culto aquellas artes tan bellas, tan ingeniosas y ricas, que fueron principal gala del siglo anterior. Se derriban palacios muzárabes y del Renacimiento para erigir esos desapacibles conventos de ladrillos, y esas casas de jesuitas, de que España está llena. La arquitectura es cosa muerta; y como por una especie de ironía, nace de sus cenizas una vil parodia, una caricatura, una burla, el churriguerismo, que pone su mano estúpida en todas las grandes catedrales de España, y en la de Toledo hace el transparente, que es un padrón de ignominia.» 

Interesantes y polémicas las ideas estéticas de don Benito. No sabemos si su crítica al Transparente acaso oculta alguna referencia freudiana al hembrismo o la homosexualidad, hoy tan de moda. O simplemente es solo un boquete efectuado en la bóveda del templo. Sin embargo, sea como sea, pese a todo, cuando paseo por la ciudad con la grata y sabia compañía de mis amigos toledanos Alejandro y Milagros a veces percibo la extraña presencia de viejos fantasmas como El Greco, Cervantes, San Juan de la Cruz o el mítico Ángel Guerra.

También digno de recuerdo por varias razones el escándalo político literario tras el estreno de Electra.

Ahora que no sabemos que futuras infaustas episodias nacionales nos tiene preparada la Providencia, ojalá sirva esta conmemoración del centenario para conocer mejor la obra titánica de Galdós y como homenaje a un gran español. Con perdón.

 

 

 

 

EXCLUSIVA: Se busca Palacio para futuro rey destronado

Fuentes bien informadas ya nos habían indicado que diversas agencias inmobiliarias y otros intermediarios buscan al intrépido rey Felipe BI cómodo palacio para su exilio.  La cosa no es tan fácil como parece y las prisas no son buenas por muy apremiante que sea la coyuntura. La investidura de Su primer ministro aún no se ha perpetrado por lo que aún queda algo de margen. En este caso el problema no es por dinero porque la fortuna de los Borbones es inabarcable o al menos inestimable, sino de comodidad, sibaritismo, prestigio, seguridad personal, conveniencia e incluso razones climatológicas que faciliten el dolce far niente.

Se agrava por las desavenencias entre el Rey y señora. La republicana quiere un lugar «moderno» que no huela demasiado a aristocrático, donde haya buena marcha nocturna, muchas tiendas de moda así como buenas clínicas especializadas en estirar pellejos de frívolas mujeres objeto. El rey prefiere algo tranquilo, señorial, con más estilo y prosapia, con vecinos de rancio abolengo.

Bélgica debe descartarse por ser un nido de pederastas y delincuentes protegidos por las viejas instituciones del genocida rey Leopoldo, reino fallido y faltón con gran atractivo para otros delincuentes y prófugos de la Justicia.

A Leticia le gusta Nueva York, donde puede pasar más desapercibida entre otros magnates, gente de la nobleza con posibles o tiranos depuestos, porque sus heroicas andaduras en el Méjico lindo y querido aún son recordadas allí con escándalo.

El rey prefiere Londres, sede de la Corte satanista de Windsor, donde acaba de ser in-oportunamente condecorado casi a título póstumo con la famosa Jarretera, y se rumorea que para agradecer los servicios prestados se le habría ofrecido sitio en un pabellón de Palacio junto a las caballerizas reales. En Londres también está la siempre filantrópica City. Londres es un valor inmobiliario seguro donde invierte la Banca vaticana como testaferro de los dictadores saqueadores hispanoamericanos y otras mafias. Además, ya no habría euro-orden de busca y captura que valga gracias al bendito Brexit. Y sobre todo, lo más importante, está cerca mamá.

Se ha hablado del señorial Chelsea que sin embargo tiene el inconveniente de la proximidad de la embajada española. De cierta gran mansión en Belgravia. De otra algo más modesta en Ovington gardens, entre los almacenes Harrods y el Museo de Historia Natural. En Kensington está el palacio del nieto de la reina, que puede heredar a la casi centenaria anciana si el príncipe Carlos no aguanta tanto. Pimlico es más accesible pero en algunas zonas como Dolphin Square queda cierto recuerdo de actividades non sanctas. Una decisión de este calibre no es fácil aunque se tengan muchos posibles.

¡Qué Dios guíe a los reyes en su heroica elección!

¡Viva el Rey!

Viva, sí. Pero lejos.

(El amable lector seguirá informado del devenir de los futuros acontecimientos si mis confidentes me siguen dando soplos)

 

Cantares, traiciones y otras políticas

España es la patria del romancero y de los cantares. Si el romancero estereotipa hazañas heroicas, los cantares son un catálogo de la intimidad del alma y los sentimientos.

A falta de otros logros en el desgraciado Reino de España bajo el tambaleante cetro del último Borbón, tenemos como ejemplar hazaña heroica la de robar el dinero de los parados aunque el heroísmo está aquí en la impunidad con el que escribanos y corchetes han celebrado la más alta estafa mohatrera que vieron los siglos. O con la que el falsario y sus compinches negocian cabritera en la mano en timba de trileros con presidiarios, ventajistas, abusones y filoetarras. La lugartenienta para la cosa del zoco de compraventa de cargos y cargas ha dejado con un palmo en las narices al pardillo logrero de Teruel también existe pero que ni pincha ni corta. El ministro Abalos ha sido llamado al orden por bocazas al vulnerar la regla de oro de toda celestina que debe llevar a cabo sus granjerías y desfalcos con nocturnidad, con alevosía, pero con gran discreción.

El falsario, con permiso de Begoño, sus lugartenientes y lugartenientas manda recado al orondo presidiario Polifemo, recién enmucetado por los chicos de la leyenda negra sobre la naturaleza de sus amores y canta en la ventana de la mancebía de madame iZ:  “Corazón de filigrana embutido en fino acero ¿cómo quieres que te olvide si has sido mi amor primero”.

Y en el umbral ruega le acoja el Polifemo de pura raza catalana en su nutricio seno maternal del opusino tanto por ciento: “nunca me digas adiós, que es una palabra triste: corazones que se quieren nunca deben despedirse”. Aunque el requebrado se confunde o se hace el digno al contestar: “no vengas en busca mía que va mucha diferencia de tu persona a la mía”.

Mientras, otra parte de la banda falsaria, olvidando que otrora algunos de los asesinados eran supuestos correligionarios, tiene la vileza de insultar a las Víctimas del terrorismo al ofender su memoria conchabándose para el botín con los del grupo representante de los terroristas. Aunque tan turbios personajes no se lo crean, aún hay muchas personas que guardan la memoria de los sacrificados por sus protegidos: “Las flores que en tu sepulcro derramo yo a manos llenas van regadas con mi llanto y por eso no se secan”.

La PSOE se quita definitivamente la careta y aparece en su genuina naturaleza de palanganeros y manijeros de la oligarquía compinchada con cualquier mafia que le sirva. Y aunque el PSOE ya desde la era ZP y ahora con el falsario haya traicionado sus orígenes de decidida oposición al bizcairratismo sabiniano: “del clavel que me distes anacarado, toma tú las cenizas que lo he quemado”, renunciando así a la solidaridad y la dignidad democrática y política, más vale que no olvide tampoco que para muchos españoles de todas clases, incluidos algunos socialistas: “Cuando se arranca una rama / el tronco siente dolor / las raíces lloran sangre / de luto viste la flor”.

El rey Felipe ya bien entrenado como inerme y resignado payaso de las bofetadas recibe otra más, ahora de la mafia sionista socialista del prostíbulo de Bruselas. “Pasaban los hombres y yo sonreía….”.

 

La plaga de la langosta y sus remedios

Sesudos miembros y miembras de los más diversos sanedrines y sanedrinas se encuentran reunidos en gabinete de crisis con suculentas dietas para tratar de averiguar si hay algo sobrenatural en esta pertinaz plaga de la langosta que acosa con extrema gravedad al infausto Reino de España desde que abdicara el Emérito.

Muchos se temen que en plaga tan persistente haya de algo de castigo divino por burlar tanto las leyes divinas como las humanas. Pese a sus encopetados discursos estupefacientes terminados para mayor INRI en un insólito e incoherente con su conducta ¡Coraje y valentía! Cuando lo cierto y contrastado es que no practica ni lo uno ni la otra, desde que Felipe BI se encaramó al trono vamos de mal en peor, en un concurso de calamidades, despropósitos, cobardías, humillaciones y ninguneos abochornantes que sólo se explicaría si el titular estuviera redondeando ahorrillos y preparando las maletas, pelillos a la mar. De Cartagena.

Los infinitos asesores de una parte de la abigarrada fauna política bombonera no saben qué hacer para combatir la plaga. En su pomposo master comprado todo a cien no venía la receta. ¿Qué hacer?: ¿lucha biológica o integrada? ¿insecticidas naturales? ¿DDT ahora que no mira Greenpeace ni la impertinente mocosa zumbada mohatrera? ¿Recurrir a MONSANTO o al Partido Demócrata que tanto saben de venenos mortíferos?

Lo que no presta posmoderno master ha de buscarse en la Tradición anterior a la posverdad.  Desde luego nuestra Escuela de Salamanca resulta demasiado noble, demasiado lúcida, demasiado subversiva, demasiado poco correcta para los castos oídos y pecaminosas manos de nuestros próceres y próceras de este fin de los tiempos.

Entre tanto, cierto erudito del cabildo rescata un raro ejemplar polvoriento, salvado de la última filantrópica quema de libros de arpías femicomunistas, titulado Reprobación de supersticiones y hechicerías, obra renacentista del maestro Pedro Ciruelo. En su Capítulo X de la Tercera parte: Disputa contra los que descomulgan la langosta y el pulgón y las otras sabandijas de las heredades, se explican los Juicios contra la langosta y el autor sentencia: “si no se van del término las condena a la pena de excomunión”.

Lamentablemente, la plaga ya no afecta solo a un término sino a toda España. Para colmo, la Conferencia Episcopal se muestra renuente a aplicar tan contundente medida ya que tienen los IBIs y demás prebendas en la cuerda floja. Remangándose oportunamente los faldones por lo del polvo, con perdón, del camino, van y alegan que esta forma de echar la langosta es supersticiosa y mala por dos razones. La primera es que son brutas y no pueden defenderse al no tener seso y razón para entender las cosas que dicen. La segunda es que las langostas son cosas que engendra la tierra española por causas naturales propias del Reino y no por operaciones de diablos. Luego los conjuros y amonestaciones canónicas de la Iglesia que el juez nigromántico les hace son en vano y la sentencia de excomunión contra ellas no es justa.

El remedio lícito y honesto para este peligro es que se hagan dos diligencias: espiritual y natural. La segunda es cosa de agrónomos. La espiritual es la misma que para los nublados. Que en los meses de primavera los clérigos cada mañana suban a bendecir los términos del lugar con los Evangelios. Pero tal cosa ha de hacerse desde luego sin que se entere la ecologista pachapapamama doña Francisquita no le vayan a fastidiar su lucrativa granjería cómplice.

Otros menos aseveran que también es muy útil la devoción a san Gregorio.

Sin embargo es preciso ir al origen de mal. Nada se puede hacer perdurable contra la plaga si no se ataca hasta intentar erradicarlo el foco de infección que se encuentra en el criadero de militantes. Y en las bajas pasiones de votantes y admiradores, obtusos, encanallados, envidiosos igualitarios, okupas, hembristas, drogadictos, amigos de lo ajeno y chusma en general.

Pero, sin duda, cabe recordar que para recuperar la voluntad divina la conducta de nuestros reyes ha de volver a ser ejemplar. Nada de estirarse los pellejos faciales, decir palabras mentirosas o dejar de penitenciar sus muchas vanidades. En cambio, es hora de disimulos y encomendarse a la modestia indumentaria popular del P. Ortega para mejor combatir las siete plagas que se avecinan.

 

 

 

Apunte sobre la actual peste psíquica

Una reciente sentencia condenando a penas inusitadas de cárcel a un grupo de jóvenes por la violación, al parecer no suficientemente probada de una muchacha que según se ha sabido pudiera haber mentido en sus denuncias y testimonios, ha provocado gran perplejidad e incluso escándalo por su incoherencia. Mostraría una doble vara de medir así como la subordinación de miembros de la actual magistratura a la infame tiranía de las feministas y, en general, de la secta de violencia de género y sus encanallados intereses al servicio de la devastación de la sociedad y de la voladura sin controlar de sus cimientos básicos como la familia. Sea como sea, el mero hecho de que incluso pueda considerase razonable la duda sobre las actuaciones judiciales ya resulta tremendo en sí mismo. El fenómeno de las denuncias falsas, habitualmente perpetradas hoy por las feministas de modo impune, no es nuevo y se encuentra bien recogido en la Literatura. Ya había sido criticado por Eurípides en el Hipólito, Cervantes en El Quijote o por Mozart en La Flauta mágica.

A la penosa luz de ciertas recientes sentencias, en la desquiciada España judicial de Felipe VI el tema hembrista es tabú pero asesinar a un patriota español por odio, dar un golpe de Estado poniendo en peligro la paz y la integridad de la nación o saquear presupuestos de protección de los más débiles sale casi gratis, ni siquiera se asegura que se vaya a intentar compensar el daño producido, ingresar en prisión para cumplir penas, ni menos devolver lo robado.

Fechorías de este jaez probablemente ocurran en todos los países, pero al parecer en el infausto Reino de España nos encontramos más indefensos ante el avance fatal de la actual peste psíquica promotora de una espeluznante vacatio legis o de una auténtica subversión de los valores morales y metafísicos hasta ahora en la base de la civilización occidental y de la convivencia social. La peste psíquica es un mal que afecta no solo al populacho ignaro esclavo de sus pasiones sino también, y esto resulta más raro, a gentes a las que cabría suponer un mínimo de entereza psíquica y madurez de criterio moral e intelectual atendiendo a su status social, profesional o institucional.

Pero, ¿Por qué en España medran todas esas gentes o existen leyes inicuas y anticonstitucionales como la de violencia de género que no se han perpetrado, al menos con tamaña gravedad, en los países de nuestro entorno?

 

Al observador que pasea atento por el precioso y sereno claustro de Santo Domingo de Silos le llama la atención la figura del cuatro, una especie de mandala, en cuyo centro el buscador se ha de colocar para identificarse con él, pero sobre todo la existencia de varios capiteles con imágenes de carácter teriomorfo que lo rodean. En el Arte tradicional verdadero las imágenes no son por casualidad, mero capricho de artista o de escuela, sino que forman parte de un lenguaje simbólico, una manera de aprehender lo numinoso. En el imaginario medieval los monstruos representan los instintos, una potencia y una amenaza. El simbolismo cristiano se funda en modelos arquetípicos, de ahí su fuerza y valor.

La Ilustración aparentemente habría expulsado a los viejos monstruos bajo la era de la supuesta Razón. El propio claustro románico de Silos estuvo a punto de desaparecer bajo la piqueta anti tradicional de Ventura Rodríguez, quien derribó el templo románico e invirtió la orientación del nuevo lo que supone, además de un disparate, un auténtico sacrilegio simbólico. Afortunadamente, menguaron los presupuestos y no se perpetró el desastre. De no ser así, las frías líneas rectas del neoclásico, representantes de una Razón vicaria, usurpadora de espacios que no le corresponden en el alma humana, acaso hubieran sustituido la ejemplar belleza del románico y el sabio mensaje del bestiario medieval.

En relación última con esta cuestión, pero en su propio lenguaje, Jung nos explicaba que “El hombre no es aquí el que puede sino que es un producto incapaz de cambiare a sí mismo. No sabe como se ha realizado en sus peculiaridades individuales y además tiene un conocimiento en alto grado imperfecto de sí mismo. Hasta hace poco hasta creyó que su psique consistía en lo que él sabe de sí mismo y era un producto de la corteza cerebral. El descubrimiento realizado hace más de cincuenta años de procesos psíquicos inconscientes dista todavía mucho de ser una adquisición de validez universal o reconocida en todo su alcance. Por ejemplo, el hombre no sabe todavía que ni siquiera depende por completo de la cooperación del inconsciente. El hombre no sospecha que mientras se considera el agente exclusivo, hay una entidad que lo conduce…”

“Los instintos son parte de la totalidad viva. Están coordinados a la totalidad y subordinados a ella. Su liberación como entidades conduce al caos y al consiguiente nihilismo, porque elimina la totalidad y la unidad del individuo, con lo cual lo destruye. Sería tarea del psicoterapeuta en el sentido más elevado de la palabra conservar o restablecer la unidad y la totalidad.”

“Las desviaciones del instinto se anuncian en emociones muy vivas, que en los sueños se expresan con animales. Por eso se consideran con razón como emociones irrefrenables como animalescas o primitivas y por eso se las evita. Sin represión, es decir, sin que se verifique una disociación de la conciencia, no puede eludírselas.  En realidad, no es posible sustraerse a su gran poder. Si no se las descubre en la conciencia, se dan en cualquier otra parte. En el peor de los casos se manifiestan en una neurosis… ”

Los impulsos hacia la sexualidad y hacia el poderío han sido y son muy importantes pero para Jung “el impulso religioso hacia la totalidad desempeña ahora el papel más modesto”. Con la posmodernidad, la posverdad y los abusos del neomarxismo cultural ha sido relegado el arquetipo de Dios que habita en la conciencia humana, llena ahora de okupas indeseables. Y eso trae consecuencias.

 

No debiera ocurrir lo que ahora pasa, la educación y luego la propaganda mediática no debieran producir gentes para disociar y fragmentar la sociedad.  Sino contribuir a que los instintos sean descubiertos y dominados. No incurrir en neurosis programadas desde el poder a favor de intereses ocultos e inconfesables.

Derrumbadas las bases no ya solo del Cristianismo, asimilado por la demagógica y satánica propaganda socialista al franquismo y el fascismo, sino de casi toda forma ya de vivencia espiritual, de contacto con lo numinoso, deshabitado por falta de hablantes el lenguaje tradicional de lo sagrado, el apabullante neomarxismo cultural está soltando los demonios, los instintos desatados que destrozan a los individuos, les dejan inermes e idiotas, títeres náufragos de fuerzas insoportables que algunos ni siquiera aciertan a comprender.

Al cabo, nos dice Jung que el logro del principio de individuación psicológica requiere la unión del animus con el ánima. Supongo, aunque yo no sea filósofo ni psicólogo clínico, que esta concepción jungiana es un trasunto psicológico de lo que ya expone Platón, inspirado en la tradición pitagórica, en su diálogo sobre el Amor conocido como El Banquete. El Amor es una gran potencia, a veces ignorada, que puede volver a unir el andrógino originario, luego separado en dos, y con él la anhelada plenitud perdida.

En la tradición oriental esta combinación recrea el propio fenómeno de la Creación: En efecto, la actividad de Bhraman, el impensable, el incognoscible, se manifiesta bajo dos polos o aspectos: “Positivo”, masculino, Purusha, el creador. “Negativo”, femenino, Prakriti, principio plástico universal, la Virgen Madre, Isis, la sustancia primordial indiferenciada, el soporte de toda manifestación. La acción de Purusha en Pakriti determina formaciones de ondas vibratorias en la sustancia primordial que determinan las formaciones materiales en el Macrocosmos…

El hombre (microcosmos) también participa de esos planos vibratorios desde los más elevados hasta los más groseros que forman su cuerpo material. Las técnicas contemplativas o de éxtasis tratan de hacer patentes los otros planos vibratorios, más elevados, a la conciencia.

La institución tradicional de la Caballería, y no solo la andante cervantina de nuestro Señor don Quijote, intentaba subordinar el poderío, la fuerza, a la Dama, símbolo femenino no solo y principalmente sexual, sino del universo de los grandes valores metafísicos a los que el caballero, en abstracto, la persona de acción, debiera subordinar su conducta. Es decir, el Amor, la Justicia, la Belleza, el Bien, el Honor, la Dignidad… Una forma de perfeccionar la Creación existente con esa unión entre la acción y lo que debe ser hecho según unos ciertos cánones o arquetipos.

Las actuales hembristas desgreñadas, posesas del más sectario y brutal fanatismo y agentes de la barbarie más nociva, recuerdan algunos de los mitos del mundo griego. Así el de furias rebeldes contra la Civilización, representada por dioses o héroes solares tales como Apolo u Orfeo: las Ménades de Ciconia asesinaron a Orfeo, el Civilizador, desmembrando su cuerpo y rompiendo su lira. Platón cuenta en el Libro décimo de La República, poniéndolo en boca del testigo y mensajero de ultratumba Er de Panfilia, que tras esa terrible experiencia en manos hembristas el alma de quien fuera Orfeo prefirió reencarnar en cisne que nacer de una mujer.

Pero, en este proceso de peste psíquica, ¿cómo identificar a las “apestadas”, fanáticas y sectarias hembristas despechugadas de hoy, víctimas más o menos conscientes del criminal neomarxismo, con el sublime mundo de la Dama? Ni menos con la alianza entre los complementarios opuestos, en busca de esa unidad superior en el Amor del Hombre y la Mujer que nos mostraba Platón. Pensar, tener vida espiritual propia es difícil, requiere querer y saber. Es más fácil, y mas guay y empoderado, insultar desde dentro del rebaño o de las hordas. Claro que, lo sepan todas o no, consciente o inconscientemente, están en otra unión encubierta: las provisionales y no precisamente por amor, sino por granjería y conveniencia del que paga, entre la plutocracia globalista, el chulo, y las prostituidas zurdas que preparan el NOM arrasando las bases sociales de la civilización existente.

Debemos reconocer que nos han puesto en grave peligro por la acción criminal de unos y la inacción cómplice de otros. Es preciso retornar a la civilización a la busca de la unión de los complementarios que juntos y en armonía forman el andrógino platónico.  Retornar al conocimiento que en nosotros, como en el claustro de Silos, existen monstruos que deben ser conocidos, sometidos e integrados en el espacio arquitectónico sagrado. Un espacio que posee un ámbito social pero cuyo escenario principal es el alma humana.

Volver a dar otra oportunidad al conocimiento y tratamiento de lo numinoso.  Al servicio del progreso del Hombre y de la Creación.

 

 

De poetas y lenguajes oscuros

                                                                 Obscurum per obscurius, ignotius per ignotius

En estos oscuros tiempos mal preñados de memorias desmemoriadas de botarates enmucetados y de cotos de caza de normalizaciones y sinuosos normalizadores, no solemos recordar al poeta José Ángel Valente cuando hablamos de los grandes escritores gallegos. Para los estudiosos o experimentadores del lenguaje, la poesía y la mística, la obra y la figura de Valente están preñadas de ideas, imágenes y sugerencias. Porque el doble exiliado paisano del mártir Prisciliano sostenía que “toda experiencia extrema del lenguaje tiende a la disolución de éste”. Jubilado de su oficio ginebrino del pane lucrando, Valente no regresó a su Orense natal sino que se fue a esperar la Luz suprema a la remota Almería, solo cercana cuando se dobla el mapa.

Valente fue el poeta, el estudioso del Verbo y de la respiración que nos armonizan con los ritmos ocultos del Universo, demiurgos desconocidos que hacen posible la Vida. En 1955 se fue de España “porque era todavía un lugar difícilmente respirable. Se iba uno en esa época por cuestiones de ritmo respiratorio”. José Ángel se fue a su trastierro, que se constituyó en la escritura: “Creo, en efecto, que la escritura es la palabra propia del ausente”.

Como ausentes sino ya cegadas para las nuevas generaciones amaestradas en la ignara estupidez posmoderna han quedado las viejas fuentes de cultura y la filosofía españolas donde bebió Valente. Los manantiales cegados de los voluntariosos buscadores a través se la Cábala sefardita o del retorno a la Unidad de los místicos del Islam español, de ese mundo de la Voluntad o de la Cosa en sí de los filósofos, antecesores de algún modo del hispanista Schopenhauer:

El Ibn Gabirol de “La creación se asemeja a la Palabra”.

El Abentofail de “Es parte de la ciencia oculta, que no alcanzan sino aquellos que conocen a Dios”.

El Ibn Arabí autor de “Sabed hermanos que el Verdadero Dios es la Existencia, que no tiene formas ni límites, que, a pesar de eso, aparece y se manifiesta en toda su gloria con formas discernibles”.

O el gran Cervantes: ¿Qué ciencias ha oído? La de la caballería andante que es tan buena como la de la poesía, y aún dos deditos más.

Dos deditos más, el secreto de todos los secretos. El Uno in-manifestado cuya Palabra perdida buscan todas las tradiciones religiosas. El punto de encuentro de La Piedra y el centro buscado también por Valente. El mismo que aparece en la cartografía ocultista de la Divina Comedia: la Poesía con Virgilio alcanza hasta las puertas del Paraíso, territorio del alma apenas conocido, donde moran las damas de los caballeros o los poetas como Beatriz y Coral. También mismo el que intuía el pequeño gran maestro Juan de Yepes, toda ciencia trascendiendo.

Pero a veces el lenguaje se complica aún más, burlando el código para causar emociones, a veces un extraño estremecimiento. Góngora nos enseña que cuando amanece el sol pace estrellas en campos de zafiro. Y al otro lado del mar su aventajada alumna Sor Juana Inés de la Cruz en su raro poema gongorino Primero Sueño aún oscurece más la luz del eclipse, el mundo de las tinieblas triunfantes que parecen enseñorearse del universo. Pero ese efecto es pasajero. Tarea solar es superar el eclipse o el dominio de las sombras, como la del poema iluminar la conciencia tras la oscuridad de un tropo o una imagen.

“Ilustraba del Sol madeja hermosa,

Que con luz judiciosa

De orden distributivo, repartiendo

A las cosas visibles sus colores

Iba, y restituyendo

Entera a los sentidos exteriores

Su operación, quedando a la luz más cierta

El Mundo iluminado y yo despierta”.

Si en verdad el Arte tiene un valor de arma contra la desesperación o incluso de redención humana conviene recordar este mensaje de poetas iluminados y despiertos, más ahora que nos encontramos en la sima del famoso Kali yuga, en lo más oscuro de la edad de las sombras.

 

 

 

 

 

 

Crónica de tragicomedia bárbara

                                          “Es la retórica lo que más separa a los pueblos”

Mientras varios jaques de aviesa veteranía entrenados en Eres, garduñas, monipodios, tres por cientos, cupos medievales, ropones episcopales y redes chantajistas se compinchan con el doctor falsario, permanecen a la espera del resultado de la conjura tribunos, plutócratas de la trata de blancas, armas y narcóticos, primates y primatas de la Banca y los monopolios, juristas de romanes virtudes capaces de dar gato de sedición por liebre de rebelión, amén de áticos maestros del periodismo. Incluso el Santísimo Padre Bergoglio ha dado su bendición ¡amén de toda una legislatura de indulgencia plenaria!

El IBEX se tambaleaba tal como Mariano beodo, pero no tanto como era de esperar por la gravedad de la situación y cierra esta tarde con ganancias. Una prueba más de que la suerte de España está en manos del enemigo extranjero que apuesta nuestra nación en timba de tahúres.

Nuestro audaz Marte se ha hecho un lío con la Jarretera y mira asaz despistado esperando órdenes de su altiva mamá, su insoportable señora, su tartufo filantropófago Soros, o de quien quiera que sea. Y la en Ovieu recién entronizada dinastía Rocasolano tampoco ayuda precisamente a aclarar deberes y quehaceres patrióticos ineludibles.

 

En verdad sabemos que la Monarquía ya ha caído varias veces con anterioridad. Nos dan cuenta de los acontecimientos libros de historia, monografías y nuestra mejor literatura. Podemos recordar, con nostalgia la justa, algunas más sonadas.

Así tal con la infame gresca cuando la abdicación en Bayona entre los dos ineptos felones Carlos IV y Fernando VII ante un Napoleón, sorprendido e incrédulo por tanta villanía familiar.

Con motivo de la huida de Isabel II a la frontera, allá cuando la Gloriosa, siempre es útil y un ejercicio exquisito para el gusto revisar las obras del gran Valle que cuenta así tan heroico suceso:

“Acampados en una y otra ribera, los soldados de la revolución, y los leales, robaban gallinas mientras llegaba la abdicación de la Reina”.  

“Doña Isabel puso píes en polvorosa, tirando los trastos de reinar, porque el cristo revolucionario la sorprendió en lugar vecino a la frontera”.

En febrero de 1873, Don Amadeo de Saboya, un monarca honrado para variar, también dejó los trastos de reinar una vez comprobada la feroz fauna palaciega a la que tendría que domesticar. Junto a la incomprensión de un populacho jaque y levantisco, embrutecido tras siglo y medio de desastres y desfalcos borbónicos, crueles guerras civiles carlistas incluidas.  Una verdadera ironía de la historia lo de la disputada legitimidad dinástica cuando tanto Fernando VII como Carlos María Isidro eran bastardos.

Vino la Primera República cuyos desastres y estupideces de federalistas, carlistas y siniestros catalanes no pudo arreglar finalmente el patriota gaditano Castelar gobernando por decreto. Quiso adornarse a destiempo, cuando el morlaco parlamentario apuntaba hechuras de traicionero marrajo. Su amigo Pavía le avisó con lealtad: “Tente Emilio, no lo hagas que pierdes». Y perdió.

Pero, pese a dejar siempre España como un solar, la pertinaz Dinastía vuelve una y otra vez como las plagas.

 

Ahora, que pudiéramos estar viviendo los últimos tiempos de la Monarquía y la revolución se abre otra vez paso sin que nada ni nadie parezca capaz de pararla, ni leales Pavías con mando en plaza para avisar de lo que se viene encima, resulta especialmente interesante repasar los acontecimientos y sus causas que llevaron a huir a Alfonso XIII camino de Cartagena a un merecido exilio.

Son muchos los textos que han historiado esta etapa española, y sus principales hitos. Y no todas las responsabilidades, ni en todos los acontecimientos, aunque desde luego tuviera muchas, recaen en la persona del rey. En realidad, la caída de la Monarquía y la huida de Alfonso XIII fue el resultado de una serie de concausas, de errores políticos corales y personales pero sobre todo de unas instituciones obsoletas e inservibles para proporcionar adecuada estabilidad y prosperidad al desarrollo de la sociedad de la época.

Según se deduce de algunos textos la entronización de Primo de Rivera en setiembre de 1923 tuvo la causa inmediata de intentar tapar las responsabilidades del rey en el desastre de Annual, investigadas y descubiertas por el comisionado general Picasso. Un hombre de honor que cumplió con su deber en vez de, cómo aquí suele pasar, de cubrir el expediente y vengan días y vengan ollas, disimulo y ascenso al canto, según la mohatra habitual.  Sin embargo, hay que decir que la dictadura de don Miguel fue bienvenida por buena parte de la sociedad española, por novedad novelera o por estar ya más que harta del inútil y corrupto parlamentarismo borbónico.

Quien más se beneficiaría de ella fue el PSOE. Entonces el socialismo aprovechó la coyuntura y prefirió cebarse a desmandarse. Y allí estuvo engordando la gusanera socialista protegida por la dictadura, hasta que tras ella, coqueteará con los conspiradores republicanos e incluso mandará a Indalecio Prieto en agosto de 1930 a la reunión y firma del Pacto de San Sebastián.

Ahora, en pleno siglo XXI, quemado casi todo el patrimonio nacional dejado por la oprobiosa en herencia a tantos manirrotos y señoritos peras del pijerio biutifullero y socialista, ya cada vez queda menos botín o pitanza con la que cebarse y el pertinaz socialismo va directamente a desmandarse con el cambio de Régimen para el saqueo de las taifas sin obstáculos legales y con absoluta impunidad. Todos quieren poseer su propia ganadería puñetera cebada de su mano a la espera de los pañuelos verdes del indulto.

Los golpes de Estado ya no se dan, como en tiempos de la pía reina pechugona, gracias al recurso de espadones más o menos carcamales, ni con el siempre renovado juego palaciego entre mandones del moderantismo y el unionismo. Ahora, en nuestros tiempos posmodernos, la cosa golpista se hace, a las claras, presumiendo en la tele adicta, bajo la acción inductora y protectora de sus secuaces del globalismo del NOM. Dicen que está muy preparada, pero la gente ahora se cree cualquier cosa. No hay más que ver a la zumbada vendedora de telas climáticas invisibles que abre camino jeremiada en ristre a los sacamantecas de bonos verdes.

Embusteros y amigos de lo ajeno, menqueviques y bolcheviques corruptos, recluta de presidiarios y ex-presidiarios, timbas de tahúres o de majos y jaques disputándose los favores de invertidos, tribadas, majas y mozas de la greña caída y clavel en el rodete, paleto-patriotas alumbrados, juerguistas insomnes, arrebañantes de presupuestos, el grotesco futuro Gobierno de Su Católica Majestad promete una orgía permanente de barbarie contra la civilización.

Entre la España que hace y la que deshace, la última va ganando con estrépito. Las fuerzas de la destrucción se han encaramado a lo queda del Estado para mejor destruirlo.

Mucho me temo que Su Majestad ha entregado al falsario el arma cargada con la que ha de liquidarle. A él y a España como nación.

Profanada la tumba del viejo estadista, envalentonados por su impunidad, ya se van directamente a lograr la muerte y befa de la Patria. Cada vez parece más cercano el futuro parte de guerra del golpismo triunfante bajo el disfraz mohatrero del gobierno y demás prostituidas instituciones de Su Católica Majestad:

«Cautivos y desarmados la Judicatura, el circo lumpen parlamentario, la prensa amancebada, la Iglesia apachamamada, el ejército subordinado a la OTAN, y huido el último Borbón, la transición a la Confederación de Repúblicas rojas ha terminado.»

 

 

 

Consejos de Quevedo al Rey sobre ladrones, felones, golfos, pícaros y desmemoriados

«Si los príncipes se aman a sí, y a sus reinos, y a su conservación, no deben tanto huir de los médicos, que o por ignorancia o por adulación u odio particular los aprueban y consienten mantenimientos contrarios a su salud y vida, como de consejeros que les hacen lícita y absoluta su libre voluntad; y al fin no muy a la larga tales consejeros acaban a los reyes la prosperidad y posesión de sus reinos, y  los vasallos la obediencia y el sufrimiento. Como es permitido al médico ordenar y cortar de lo vivo y doloroso de un cuerpo humano, así se puede decir al príncipe lo que conviene aunque le duela: y como cuerdo el enfermo que se deja curar, venturoso el rey que se deja aconsejar.

Apliquen los príncipes remedios con tiempo, porque en los extremos de las enfermedades, aunque pueden curar algunas veces, pocas se vio sin abceso de alguna parte principal del mismo príncipe y de su autoridad.»  

(Obras filosóficas).

 

En el gobierno superior de Dios sigue al Entendimiento la Voluntad. (Política de Dios y gobierno de Cristo, capítulo I).

Mientras haya leyes deben ser aplicadas, otra cosa es que las leyes vayan dirigidas al bien común y no a perpetrar desfalcos impunes para mejor granjería de caciques, monipodios y prohombres socialistas o indigenistas. No se pueden dejar regiones enteras del Reino en poder de los bandoleros impunes, que amén de robar, hacen befa y escarnio de la Nación, que el Rey dicen representa.

 

No sólo ha de dar a entender el Rey que sabe lo que da, más también lo que le toman; y que sepan los que están a su lado que siente lo que ellos no ven, y que su sombra y su vestido vela. Este sentido en el Rey es el mejor consejero de Hacienda, y el primero que preside a todos. (Política de Dios y gobierno de Cristo, capítulo IV).

Robar está feo, robar desde las propias instituciones más feo aún, permitirlo peor, que la Justicia dicen que se administra en nombre del Rey. Ahí tenemos a la heroica banda socialista velando por el trabajador. Sin entrar en prisión, ni menos devolver lo robado. Y para mayor desvergüenza y escándalo explicar los desfalcos como filantrópicos actos patrióticos.

 

Cristo no remitió memoriales y uno que remitió a sus discípulos lo descaminaron. Buscad primero el reino de Dios y lo demás se os dará. (Política de Dios y gobierno de Cristo, capítulo VII).

Demasiado cálculo tonti astuto, demasiada estrategia pero tan poco interés por buscar el bien de la Patria, por dirigir la actividad política al Bien común. Y demasiada osadía para cambiar prudencia por cobardía. Por confundir tolerar, virtud del inteligente y valeroso con consentir, vicio del lerdo o cobarde.

 

Castigar a los ministros malos públicamente, es dar ejemplo a imitación de Cristo; y consentirlos es dar escándalo a imitación de Satanás, y es introducción para vivir sin temor. (Política de Dios y gobierno de Cristo, capítulo IX).

Para terminar de rematar este Adviento con menos esperanzas que zozobras, el galleguista valeroso se nos ha aparecido como una epifanía satánica adelantada. Piltrafa moral, carcamal desdentado, muy abarcenado, lleno de santa desvergüenza opusdeística. Traidor, inconfeso y enriquecido, parece ser que quiere limpiar su emborronada hoja de servicios dedicada a la promoción y establecimiento del mencheviquismo marxista cultural, una vez licenciado con deshonor por la puerta falsa, como cobarde, felón, empina codos o sobrecogedor. Escapado de la aplicación del artículo 102.2 de la Constitución por contribuir a financiar el golpe de Estado en Cataluña, muy altivo, solemne y puesto en razón reivindica el Centro… ¡será del culo!

 

No descuidarse el rey con sus ministros es doctrina de Cristo, verdadero rey. (Política de Dios y gobierno de Cristo, capítulo X).

Ninguneando al Rey y a la Constitución el íntegro y veraz hombre de palabra ya tiene medio apalabrado su gobierno de concentración carcelaria entre los que ya están en presidio y los que estarán si al final, gracias a la Providencia divina, pervive la Monarquía que pretenden destruir. Apoyado en la sombra por grandes poderes diabólicos internacionales pacta con presidiarios, golpistas, traidores, remienda virgos, etarras, bolcheviques, racistas meapilas, celestinas y… el demagogo de las anchoas. Un futuro Gobierno de Su Majestad que más parece un muestrario del Código Penal.

 

El Rey ha de llevar tras sí los ministros; no los ministros al Rey (Política de Dios y gobierno de Cristo, capítulo XX).

La Constitución establece que es el Rey el que propone candidato a la Presidencia del Gobierno una vez consultados los grupos políticos con representación parlamentaria. El prohombre socialista está saltándose la Constitución, poniéndose por delante y encima del Rey pactando con presidiarios y enemigos de España. El Rey puede proponer a quien considere oportuno, que ni siquiera tiene porqué ser diputado o senador.

 

El rey que se retira de todos, el mal ministro le tienta, no le consulta. (Política de Dios y gobierno de Cristo, capítulo XXII).

Sigue lo anterior, la autoridad real no debe ser imaginaria por inacción o desuso. Puede y debe ejercerla siempre, y desde luego tiene el deber de hacerlo cuando la Nación se encuentra en grave peligro. Amenazada por algunas de las propias instituciones, que debe arbitrar y moderar su funcionamiento regularEl Rey tiene el mando supremo de las Fuerzas Armadasque tienen como misión garantizar la soberanía e independencia de España, defender su integridad territorial  nacional y el ordenamiento constitucional. No puede permitir que el mal ministro le tiente y no le consulte.

 

“No tenemos ni admitimos nombre de reino ni de república, ni otro que el de Monopantos, dejamos los apellidos a las repúblicas y a los reyes, y tamámosles el poder limpio de la vanidad de aquellas palabras magníficas; encaminamos nuestra pretensión a que ellos sean señores del mundo y nosotros de ellos. Para fin tan lleno de majestad no hemos hallado con quien hacer confederación igual, a pérdida y a ganancia sino con vosotros que sois los tramposos de toda Europa. Y sólo os falta nuestra calificación para acabar de corromperlo todo, la cual os ofrecemos plenaria, en contagio y peste, por medio de una máquina infernal que contra los cristianos hemos fabricado los que estamos presentes.” (La Fortuna con seso y la hora de todos). 

Majestad, esto es el globalismo que amenaza tronos y naciones al servicio del siniestro poder oculto que engorda sus tentáculos con la complicidad de muchos. Y hace confederación con traidores, corruptos, putos y desavisados para la perdición del Trono, de España y de su Civilización.

 

«Apliquen los príncipes remedios con tiempo, porque en los extremos de las enfermedades, aunque pueden curar algunas veces, pocas se vio sin abceso de alguna parte principal del mismo príncipe y de su autoridad.»  

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Sentía copla a la catalana

Apoyá en el quicio de la mancebía,
miraba encenderse la noche de Mayo.
Pasaban los hombres
y yo sonreía,
hasta que en mi puerta paraste el caballo.
Serrana me das candela
y yo te dije gaché.
Ay ven
y tómame mis labios
y yo fuego te daré.
Dejaste el caballo
y lumbre te dí
y fueron dos verdes luceros de Mayo tus ojos pa’ mí.

Ojos verdes,
verdes como,
la albahaca.
Verdes como el trigo verde
y el verde, verde limón.
Ojos verdes, verdes
con brillo de faca
que se han clavaito en mi corazón.
Pa mí ya no hay soles,

lucero, ni luna,
No hay más que unos ojos que mi vida son.
Ojos verdes, verdes como
la albahaca.
Verdes como el trigo verde
y el verde, verde limón.

Vimos desde el cuarto despertar el día,
y sonar el alba en la torre la vela.
Dejaste mi brazo cuando amanecía
y en mi boca un gusto a menta y canela.
Serrana para un vestido yo te quiero regalar.
Yo te dije está cumplio,
no me tienes que dar ná.
Subiste al caballo
te fuiste de mí,
y nunca otra noche
mas bella de Mayo han vuelto a vivir.

Valverde-León-Quiroga

 

Entradas feeds. XHTML y CSS válidos. Tema WordPress basado en GimpStyle diseñado por estudiocaravana.