Alfonso De la Vega

La Garita de Herbeira

Artículos, solfas y epistolarios

Recomponer los platos rotos (8)

Entre tanta zozobra, humillación, robo e incertidumbre, como consolador jolgorio recordemos una letrilla de impacto notorio

“Oyente, si tú me ayudas

Con tu malicia y tu risa,

Verdades diré en camisa.

Poco menos que desnudas.

Grande cosecha de Judás

Dicen que ha de haber ogaño,

y hasta el muchacho de un año

Judás infuso tendrá.

Ello dirá

Y si no,

Lo diré yo

— 

Sólo hallo una invención

Para tener los dineros

Que es no tener extranjeros

 —

Más vale para la rueda

Que mueve los intereses

El bajar los ginoveses

Que no subir la moneda

— 

Entrese por los resquicios

la justicia a castigar

que es pereza registrar

y no decir los oficios.

Bastan y sobran indicios

Para quien nada bastó

Y de quien tanto tomó,

Venganza se tomará.

 

Ministros y ministriles

Que tienen uñas buidas

Edifiquen con las vidas

Y no con los albañiles.

El que nació ente candiles,

Se pasea ente blandones.

Los nombres tienen sin dones,

No las recámaras ya.

Ello dirá

Y si no,

Lo diré yo”

 

Copiemos también otra sátira quevediana sobre el Estado de la Monarquía

«Toda España está en un tris

Y a pique de dar un tras,

 —

Cataluña, lastimada

Con marciales desafueros,

Suplicando por sus fueros,

Está ya desaforada

Que suele tal vez, negada

A los vasallos la audiencia

Apurarles la paciencia

E irritada la lealtad

Perder a la majestad

El respeto y la obediencia»

 

Y, por último, el conocido calambur

«Entre este clavel y esta rosa, Su Majestad escoja»

 

Este calambur quevediano como muchos de sus otros decires, investigaciones y sugestiones sigue siendo de asombrosa lucidez y actualidad, amén de los satíricos antes reproducidos: Execración contra los judíos, La rebelión de Barcelona, La fortuna con seso y la hora de todos, en especial, de los Monopantones

Clavel blanco, rosa roja,… la verdad es que entre los cortesanos de Palacio y sus tentáculos mediáticos, incluso los más adictos y entregados a la glosa ditirambo alabanciosa no existe unanimidad sobre de qué pata cojea como doña Isabel ni menos sobre qué prefiere Su Majestad Felipe BI. ¿Claveles o rosas? Será una rosa, será un clavel…en el mes de “mayo” te lo diré. No parece que haya que esperar hasta mayo cuando la cosa está tan chunga, y puede que para entonces ya sea demasiado tarde…

Ser o no Ser, ¿qué es más elevado para el Espíritu?” Se lamentaba otro príncipe en grave crisis. Pero más allá de sus preferencias más íntimas o personales, ¿está en condiciones de elegir? Lo que suceda en el Reino de España, huero de soberanía real por abandono o incomparecencia de sus supuestos campeones y adalides, incluso su permanencia o no en el tambaleante Trono, probablemente dependa más que de la propia voluntad del resultado de la actual descomunal batalla entre Trump y el Deep State globalista sionista sorosiano. Entre patriotismo y globalismo. Entre libertad y esclavitud. Entre tradición y nuevo despotismo. Entre don Quijote y los bellacos encantados de progres filántropos por el gigante Malambruno.

España está en un tris, y a pique de dar un tras. Pero si inconveniente fue aceptar ser condecorado por el enemigo, e inoportuno su viaje a Cuba, aún más rara resulta la vendida como privada, ¿”privada” en momentos tan graves para la Patria?, visita a EEUU para celebrar cierto aniversario en el gran centro jesuita de EEUU.

No ha trascendido con quién y dónde se ha entrevistado el Jefe del Estado en apuros tras las felonías y humillaciones a su persona y a la propia institución que representa, de su jefe de Gobierno en funciones.

Ante tal falta de transparencia y negra incertidumbre las especulaciones se desatan. ¿Ha ido a pedir instrucciones? ¿A comprobar in situ cómo va la guerra entre los patriotas de Trump y los globalistas del podrido Partido Demócrata del que la banda PSOE es franquicia en España? ¿Se habrá entrevistado en secreto con el filantropófago o algunas de sus siniestras terminales?

Otros, más maliciosos, intuyen que haya podido tratar de que el jesuita Bergoglio le guarde algunos ahorrillos en su paraíso fiscal vaticano lejos de miradas indiscretas como está haciendo con grandes personalidades políticas hispanoamericanas como Maduro, Correa, Santos, Lula da Silva, Kirchner o Morales.

Tampoco hasta el momento ha dicho esta boca es mía por la descomunal magnitud del escándalo protagonizado en el feudo andaluz por el partido de la rosa, pilar de su régimen. Nada sobre el saqueo, la humillación y descrédito de las instituciones cuyo buen funcionamiento se supone debe arbitrar. Nada tampoco de exigir devolver lo robado a sus indefensos súbditos. Nada sobre el golpe permanente en Cataluña. Nada sobre el escandaloso ninguneo perpetrado por la pareja bolchevique y sus cómplices etarras, golpistas de toda calaña y tartufos arrebaña cupos.

Unos súbditos abandonados a su suerte que, pese a la propaganda estupefaciente, van comprobando con cada vez mayor lucidez y claridad el grado de vileza y deterioro alcanzado por las instituciones borbónicas, constituidas en grave amenaza para su bienestar.

Pero, habrá que decidir y más pronto que tarde, aunque sólo sea por el interés práctico de intentar salvar la Corona que no se concibe sin la supervivencia de España como nación.

Recordemos los planteamientos de sustitución o adaptación de oligarquías de Popper en su famoso texto La sociedad abierta y sus enemigos, que dicen es el libro de cabecera que inspira al filantropófago Soros: “Según Tucídides no se detuvieron ni aún ante la más abierta traición. Como suele suceder con los oligarcas, los intereses de clase fueron más fuertes que su patriotismo”.

¿Oligarquía o Monarquía? ¿Ser un oligarca mercenario más que busca su futuro hueco en el NOM, o ser un verdadero Rey? La clave, una vez más, la tendría la clásica tipología aristotélica. Que es la consecución o no del Bien Común como objetivo o razón de ser de la actividad política. El Bien Común no se encuentra en plegarse a los bastardos intereses globalistas del gran capital internacional sino en el Patriotismo, en el respeto a la Nación que se supone representa.

Como decía el maestro Quevedo: “Entre este clavel y esta rosa Su Majestad, escoja”.

 

 

Sobre algunas gestas del Socialismo

“A España no la va a reconocer ni la madre que la parió”

“Hemos hecho una revolución absolutamente tremenda…hay una revolución cultural en este país verdaderamente asombrosa.”

“A finales de 1982… lo que se iniciaba era una utilización instrumental y mediadora del Poder, esto es, su consideración de instrumento para llevar a cabo una transformación del Estado y de la sociedad en España.”

(Alfonso Guerra)

“Necesito 25 años para hacer el cambio”

(Felipe González)

“Vamos a dar la vuelta al país como si fuese un calcetín”

(Rodríguez de la Borbolla)

Durante esto últimas décadas hemos comprobado como el Gran Capital usa al Partido Socialista para perpetrar las más graves operaciones políticas disolventes o los desfalcos y apropiaciones abusivas que de otro modo no podría realizar sin mayor escándalo o protesta de los ciudadanos españoles perjudicados. A lo largo de la presente Restauración de la Monarquía, y protegido por ella en una especie de lamentable joint venture o UTE, contra lo que cabría esperar de su nombre e ideología, el socialismo ha destruido la separación de Poderes para mejor saquear y entregar al Gran Capital, en lo que se asemeja a una especie de nueva desamortización decimonónica, todo el valioso patrimonio de los españoles en forma de instituciones o importantes empresas públicas de carácter estratégico, y muy especialmente, ya hablaremos en otro momento de la farsa ecologista de la moratoria nuclear y fundación de ENRESA perpetrada para salvar financieramente el oligopolio privado eléctrico, en el sector energético de hidrocarburos.

Así, por ejemplo, la «desamortización» de ENAGAS, por la que Felipe González, el de la corrupción desmadrada, a cambio de su apoyo en la investidura y quién sabe qué otras cosas más, cedió al la oligarquía catalana el 91 % de su capital por 50.000 millones de pesetas, es decir en torno a una quinta parte de su valor. Lo que suponía el control de no solo la empresa pública entonces parte del INH, sino del todo el emergente sector del gas natural, con mercados de miles de millones de euros. Una decisión calamitosa desde el punto de vista estratégico para los legítimos intereses de los españoles.

Cosa parecida ocurriría antes con el Monopolio de Petróleos, adscrito al Ministerio de Hacienda, fundado por don José Calvo Sotelo en 1927, que permitiera durante su vigencia el control gubernamental atendiendo también a razones de bien común y política re- distributiva del desarrollo de la industria petrolera en España, la implantación de un sistema de refinerías ubicado estratégicamente, el control de precios para retribuir pero no especular ni enriquecerse indebidamente y la creación de un magnífico sistema logístico mediante una importante red de oleoductos. Todo ello permitió que los costes se mantuviesen relativamente bajos en relación a las posteriores subidas monopolísticas de facto tras su forzada desaparición como entidad jurídica y la sustitución de CAMPSA por el CLH.

Muchos de los lectores acaso se sorprendan si les digo que entre los objetivos fundacionales del Monopolio de Petróleos de Calvo Sotelo se encontraban el estudio y aprovechamiento de lo que hoy se conoce como biocombustibles. Yo mismo tuve el honor de participar como ingeniero en un proyecto de investigación sobre la utilización de diferentes recursos como biomasas dentro del Servicio de Desarrollo de la antigua CAMPSA. Entre sus conclusiones básicas podemos citar la problemática logística para concentrar una energía que es de suyo tan difusa como la de la fotosíntesis. Cuando se realizan los balances energéticos respectivos además de los medidos en la habituales unidades monetarias se puede comprobar como muchos de los productos obtenidos presentan un contenido energético neto próximo a cero, e incluso negativo, en función de recursos, procesos de obtención y especialmente de los aspectos logísticos, empleados.

Se suele olvidar que la energía posee un rol semejante al el dinero en los sistemas sociales y económicos. La política Energética y la Monetaria son fundamentales, y hoy ambas están fuera de control del gobierno español, entregadas a instituciones ajenas.

El Monopolio de Petróleos con toda su eficacia como instrumento para una Política energética al servicio de la sociedad, poder establecer razonables Planes Energéticos Nacionales así como regular la Política energética del país fue sacrificado por los socialistas. Desde que fue destruida su obra, tuve la duda de si el asesinato de su fundador, don José Calvo Sotelo también perpetrado por importantes socialistas como bien es sabido, acaso tuviese motivaciones ocultas de represalia contra el que había privado al sionismo del control del negocio petrolero en España. Visto con la perspectiva que da su acción actual e histórica, desgraciadamente del socialismo español cabe esperar cualquier cosa.

Hoy España vuelve a estar gravemente amenazada por el socialismo y sus cómplices de la oligarquía periférica o sus instigadores ¿amos? de las finanzas internacionales o del degradado Partido Demócrata de Obama y los Clinton.

Durante la fase de documentación de otro artículo he encontrado un texto de José María Pemán que corrobora al menos que tal sospecha es razonable. Me refiero al titulado El Protomártir, publicado en 1938 dentro del polémico libro del autor gaditano Poema de la Bestia y el Ángel.

Lo reproducimos a continuación según la grafía de su primera edición:

“ASÍ COMO LA BATALLA

de la Cruz lleva a la

Sinagoga a mirar con ceño

A España, lo mismo la ba-

talla del Oro: su segunda ob-

sesión.- ya en sus días cen-

trales España tuvo, con la

reina Isabel, el gesto valien-

te de la expulsión.- En nues-

tros días hubo también un

hombre, el primero en el

mundo, que se atrevió a lu-

char, frente a frente, contra

los grandes poderes interna-

cionales de la finanza ju-

daica: José Calvo Sotelo.-

lo poderes tenebrosos se

concitaron contra él. El fue

el protomártir de la gran

Cruzada española.”

En estos momentos, ya va quedando menos que esquilmar en intereses estratégicos materiales. Salvo los aspectos espirituales, culturales. Y la paz, la convivencia y el bienestar social: la nación otra vez está gravemente amenazada. Y por los mismos de entonces. Mejor, no lo olvide el elector.

 

 

 

 

Acto de afirmación borbónica en Oviedo

Con unas enormes medidas de seguridad que contrastan con las nulas apenas habilitadas para la protección de los ciudadanos españoles abandonados a su suerte en Cataluña durante días, ante un grupo de súbditos complacientes en el otrora Oviedo mártir, ahora rendido a las exquisitas delicias y logros culturales del bable, y en el marco incomparable del Teatro Campoamor, incomparable entre otras cosas porque en octubre del 34 fue incendiado y destruido por las hordas socialistas, se acaba de celebrar un precioso acto kitsch de afirmación borbónica con la puesta de largo discursiva de la presunta heredera. Ninguna alusión a la rebelión catalana.

Toda España estaba en vilo, en un sin vivir. ¿Leerá el párrafo completo la rubia princesita sin equivocarse ni echarse a llorar para que no la regañe su agria e insoportable mamá? Gran problema de Estado, enorme incertidumbre nacional. ¿Estamos ante una futura Demóstena, indomable bastión de la democracia y de las virtudes cívicas republicanas?

En una muestra más de cínica esquizofrenia, varios socialistas del mismo partido de los incendiarios de entonces, acompañan muy obsequiosos a Sus Católicas Majestades, mientras sus compañeros catalanes sirven de cómplices de la subversión institucional y de lumpen desarrapado que se sufre hoy mismo en Cataluña. En efecto, mientras se celebra el acto borbónico en el Campoamor de Oviedo, la huelga golpista revolucionaria financiada con nuestro dinero, el incendio y la destrucción crecen en la Cataluña abandonada por la Monarquía, con la complicidad incendiaria por acción u omisión de los socialistas del orgulloso Iceta y la inanidad de su no menos orgulloso colega, el pequeño Marlaska, el mismo bizarro personaje que ha cambiado el burgués faisán por las menestrales hamburguesas vuelta y vuelta de Chueca.  Y con el tenebroso felón doctor falsario, tan bizarro jaque con los muertos pero tan vilmente cobarde con los vivos, disimulando bien apoltronado mientras los suyos recogen lo sembrado.

No hay que extrañarse en demasía. Nada nuevo bajo el sol. Y no solo por el histórico sangriento golpe socialista. Recordemos, un poco de verdadera memoria histórica no viene mal, las palabras del fundador del PSOE en las Cortes cuando su solemne estreno como diputado:

El partido que yo aquí represento, aspira a concluir con los antagonismos sociales, a establecer la solidaridad humana, y esta aspiración lleva consigo la supresión de la Magistratura, la supresión de la Iglesia, la supresión del Ejército y la supresión de otras instituciones… no creo que el partido que represento que de aquí pueda salir nada de eso… viene a buscar aquí lo que de utilidad pueda hallar, pero la totalidad de su ideal no está aquí, la totalidad entiende que ha de obtenerse de otro modo.  Es decir, que este partido no ha cambiado de opinión respecto a este particular; estará en la legalidad mientras la legalidad le permita adquirir lo que necesita; fuera de la legalidad cuando ella no le permita realizar todas sus aspiraciones.”    

Insisto, como vemos nada nuevo en el cínico comportamiento del Partido Socialista. Es su marca de fábrica, sus señas de identidad. Subvertida la legalidad constitucional. Acosada y destruida la Nación, la República confederal de taifas esclavas del globalismo cada vez estaría más cerca. Lo que no se comprende, aunque sólo fuese por instinto de supervivencia, es la posición de la Corona, que al parecer no tiene ni buen asesor ni leal caballero que le preste algunas luces a sus tinieblas retóricas.

A Kundera, extraordinario teórico del kitsch, le hubiera encantado la situación. Y no solo por la insoportable levedad del ser, que no del tener, de los Borbones, sino por esta nueva muestra de falta de sensibilidad, de empatía, con la zozobra, la vulneración de los derechos civiles o el sufrimiento de sus abandonados súbditos en la parte nororiental del Reino. Tras una sentencia lamentable, mientras Cataluña se encuentra a merced de las autoridades encanalladas regionales y de la violencia de una huelga salvaje, con las carreteras cortadas y los derechos constitucionales vulnerados, mientras estos desastres acontecen en el Reino de Felipe VI, al parecer lo importante son esas lagrimitas de emoción más o menos impostadas por la tierna rubia adolescencia inocente de la heredera. Y eso a una edad en la que su precoz tatarabuela Isabel ya había pasado revista a muchas tropas.

“La verdad que no tiene conocimiento de la verdad opuesta es un kitsch. No es un dogma, es un kitsch”. Una forma de totalitarismo, una dictadura de conciencias y demagogia de sentimientos. (Camilo Roa). La esencia del kitsch es la negación de lo que no nos gusta, de lo inconveniente. No pasa nada en la Cataluña de la Pax borbónica.

Todo está bien. La angelical cara de la heredera. Los vistosos uniformes que tan bonitos quedan en la prensa del higadillo y el colorín sirven para presumir de narcisista apostura autocomplaciente y lucirlos impolutos en saraos, besamanos, desfiles y paradas militares. Puro disimulo, pues, pese a su mohatrera apariencia, son puro kitsch, pura falsedad, no sirven para garantizar el orden público ni el cumplimiento de la legalidad supuestamente vigente.

La cosa tiene pinta de acabar mal, muy mal, si esto sigue así. Y todo parece indicar que así va a seguir hasta la total liquidación de la Nación. No olvidemos ni las citadas históricas amenazas del fundador del PSOE, ni la actual inacción de quienes tienen la obligación de oponerse a esta subversión.

Se olvida o se pretende esconder lo obvio: que la heredera ya no podrá ser reina de España cuando no exista ni herencia, ni España.

En eso están.

ANECDOTARIO

Es curioso como estaban presentes los miembros (y miembras) de la familia de Letizia, pero en cambio, por parte de la Borbón sólo estaba la Reina emérita Sofía, aunque lejos de las fotos, en el palco.  La triste realidad de una familia desestructurada, enfrentada, todos contra todos, sin el Emérito que tendría cosas mejores que hacer que acompañar a su nieta. Ni las tías ni las hermanas ni primos… y con un cuñado y tío cumpliendo condena.

Una Cosa más, (Sábado, 19 de octubre)

El rey ayer a su hija: «Coraje y valentía en el servicio de España»

Me comenta una amable lectora con gran capacidad de observación, que en la pugna entre la Casa Real Borbón y la Casa Imaginaria Rocasolano ayer ha ganado por goleada esta última.  Puede que la ausencia de la familia Borbón casi al completo en el vistoso sarao de ayer se deba no tanto a peleas internas de una familia desestructurada sino a imposición de la maléfica.  En todo caso, daría idea de cuál es la es verdadera actual correlación de fuerzas en la Zarzuela.

 

 

 

 

 

 

 

Teresa y las Fundaciones

En tiempos de zozobra y tribulación conviene especialmente recurrir a los grandes valores metafísicos de la Cultura española tradicional. Expresados en libros y en personas. Hoy se celebra el día de Santa Teresa, Patrona de España, con perdón.

En su Una Hora de España cuando habla de Un Viandante, Azorín,  el pequeño filósofo de Monóvar, nos explica que “cuando nos sentimos superiores a las cosas que nos rodean y la necesidad nos mantiene ligados a esas cosas, poco a poco nuestro espíritu se va concentrando en un ideal íntimo… dejamos el mundo material y creamos para nosotros, otro mundo fantástico. En ese ideal que nosotros solos guardamos se reconcentra toda nuestra vida. Sin ese asidero imaginativo-imaginario y salvador- nuestro espíritu se hundiría en el abismo. Y podremos trafagar por los pueblos y por las ventas, podremos sufrir adversidades, pero allá en lo íntimo de nuestro ser se eleva para nosotros solos un mundo que todos los días, en nuestras meditaciones vamos purificando y hermoseando. Las sugestiones de los libros importan mucho; pero en vano serían las sugestiones de los libros, leídos acá y allá, si no se llevara en el ánimo este desequilibrio del que hablamos. Las lecturas no hacen más que ayudar a la gestación de la obra. Las lecturas son simplemente la piedra aguzadera del ensueño”. 

Pero ¿el mundo interior es real? Azorín continúa su relato con el encuentro en una venta y el posterior abrazo de mutuo reconocimiento entre el caballero de la triste figura y … ¡Cervantes! Y es que “El ensueño interior del viandante – ¡Oh maravillosa ironía! – se concretaba, fuera, en el mundo, en la persona de un loco”.

Locos para el vulgo también serían los reformadores de Carmelo, esas almas andariegas, a veces ateridas de frío, que cruzaban páramos y estepas desolados de Fundación en Fundación.

La Mística se vincula al mundo de la experiencia más que al de la mera creencia teológica. Por ello siempre ha sido considerada peligrosa para el Poder político o sacerdotal que considera inconveniente la idea y misma la práctica de buscar el Reino del Espíritu sin intermediarios. Aquellos que no comprenden que la ortodoxia es más una necesidad de las organizaciones que una virtud espiritual. Y que, muchas veces, la ortodoxia se convierte en escudo de la ignorancia, la ambición, la cobardía, el fanatismo o la hipocresía. Contra estos vicios está la búsqueda del origen, de la razón de ser, de la fuente: “Que bien sé yo la fuente que mana y corre, aunque es de noche”.

La extraordinaria aventura espiritual, intelectual, literaria y organizativa de Teresa y de Juan, los reformadores del Carmelo, no pueden dejar de sorprendernos. Pasando frío y penalidades de todas clases, cuando no bajo la persecución del Carmelo calzado, atravesaban la inhóspita Castilla de mediados del XVI entusiasmados con su voluntad fundacional.  Recuperaron el valor de la Mística como yoga de unidad espiritual. Sus biografías están repletas de sucesos metapsíquicos, algunos tan singulares que hoy llamaríamos propios del fenómeno OVNI.

Fray Pedro de Alcántara, el reformador de la Orden Franciscana, encajaría también entre esos heterodoxos. Nos dice de él la santa reformadora del Carmelo: “vestía hábito de sayal sin ninguna otra cosa sobre las carnes…”comer a tercer día era muy ordinario… un su compañero me dijo que le acaecía estar ocho días sin comer…”.

La santa de Ávila cuenta varias veces en su famosa autobiografía, texto que tantos problemas atraería sobre sí, como su santo protector extremeño se le aparecía en cuerpo astral, fantasmático o glorioso como lo llamaba san Pablo: “Hele visto muchas veces con grandísima gloria. Díjome la primera que me apareció, que bienaventurada penitencia que tanto premio había merecido, y otras muchas cosas. Un año antes que muriese, me pareció estando ausente, y supe que había de morir, y se lo avisé, estando algunas leguas de aquí. Cuando expiró, me apareció y dijo que se iba a descansar. Yo no le creí, y díjelo a algunas personas, y desde a ocho días vino la nueva como era muerto, o comenzando a vivir para siempre, por mejor decir…”   

Ya yo le había visto otras dos veces después que murió y la gran gloria que tenía, y así no me hizo temor, antes me holgué mucho: porque siempre aparecía como cuerpo glorificado, dábamela muy grande verle…” 

Y eso en una época en la que Castilla y el interior de la Península Ibérica experimentaban una de las conocidas pulsaciones climáticas históricas con grave aumento de la aridez y la llegada de una casi mini glaciación. Asombran, nos conmueven, las peripecias, verdaderas gestas heroicas, de los quijotescos andariegos reformadores de los franciscanos o del Carmelo, viajando en ayunas, ateridos de frío por la cruel intemperie de campos desolados para promover nuevas fundaciones de conventos y monasterios. Una aventura espiritual, pero que hoy también llamaríamos empresarial en el mejor sentido del término, que supone un riguroso mentís a la supuesta inhibición de los místicos y los metafísicos ante los problemas temporales. Por el contrario, es en el ejercicio de la Mística y por su inspiración donde nuestros héroes encuentran la energía que, incansables, les lleva a remover obstáculos que parecerían insalvables.

Una de esas dobles fundaciones que nos permiten comprobar hasta que punto el mundo interior es real si promueve acciones en el mundo real tuvo lugar en Pastrana. En las afueras de la ciudad alcarreña Teresa Cepeda fundó un importante convento descalzo y también Juan de Yepes otro masculino. Pastrana fue una población muy importante en el siglo XVI. Aquí vivió Ana de Mendoza, hija de los condes de Melito, la controvertida princesa de Éboli, esposa del privado real Ruy Gómez da Silva, y casi segura amante del propio rey Felipe. El hecho es que, según Morayta, «el primogénito de sus hijos era el único que tenía la cabellera como el rey, rubia y que se vanagloriaba de ser hijo del monarca y que en la corte, como tal hijo del rey se consideraba, y más porque Felipe II  hacía que se le guardasen las mismas consideraciones que al príncipe de Ascoli, su hijo natural».

Ana de Mendoza debió ser una dama muy guapa aunque tuerta tras un accidente, pero muy caprichosa acostumbrada a salirse con la suya e inconstante en sus voluntades.

El biógrafo de Juan de Yepes, el Padre Fray Gerónimo de San Joseph, también carmelita descalzo, cuenta así la peripecia de la fundación del convento masculino de los carmelitas descalzos en Pastrana:

Aviendo ya instruido el Santo Padre los novicios de Duruelo, y Mancera, se partió mediado Otubre (1570) a hazer lo mismo en el de Pastrana con título de Vicario de aquella casa. Halló n ella a un escogido rebañuelo de catorze Novicios que en el primer año de su fundacion se avian recebido todos excelentes, y de grandes esperanzas: los quales aunque muy fervorosos, y dispuestos a toda perfección, pero necesitados de doctrina, por no aver tenido Maestro de asiento, ni a proposito. Por lo qual el Santo Padre, como a quien tocava la enseñanza comun de la Reforma, comencó a instruirlos de nuevo en las obligaciones de ella. Luego se echó de ver en el Noviciado, y en toda la casa la eficacia de su Magisterio: porque andavan todos alegres, devotos y alentados, y con una Santa competencia diligentes en el camino del Señor.

No pudo durar mucho la asistencia de nuestro Beato Padre en Pastrana, porque avindose  fundado en Alcala en este año de 1571, un Colegio, que fue el primero y más señalado de la Orden, fue señalado en él por primer Rector, para que le diese el temple devido a la virtud y las letras…”

Santa Teresa explica de propia mano la peripecia de la fundación de su convento femenino en Pastrana. Se produjo en un momento muy inoportuno para ella porque estaba organizando el recientemente creado en Toledo pero obligada por la insistencia de la de Éboli, no se pudo negar. Estuvo en Pastrana unos dos meses antes de regresar a Toledo en ese mismo 1569. Cuando murió don Ruy cuatro años después a la princesa viuda se le antojó meterse a monja descalza en el convento de Pastrana con el nombre de Sor Ana de la Madre de Dios. Sin embargo, al parecer sus caprichos y exigencias fueron tantos que Santa Teresa decidió trasladar a sus monjas a otro convento en Segovia. La vida religiosa de la intrépida doña Ana como monja descalza duraría solo unos meses. Luego de lo cual volvería a tener amoríos con el rey y ante la infidelidad de éste disfrutaría de su viudez con otros amantes, el secretario de Estado Antonio Pérez, el más importante de todos. Una nueva lección de la frivolidad de buena parte de nuestra clase dirigente de todos los tiempos. Con la moraleja de que no se puede confiar en ella.

Se quiera o no, ante la degradación actual ha llegado el tiempo de las reformas. Pero ¿quiénes las van a hacer y con qué fines? ¿Los Pedro, Teresa o Juan, o las doña Anas de turno?

 

 

Esquilo en La Coruña

La aparición de un genio como Rafael Álvarez, El Brujo por los sufridos escenarios de la derrocada antigua capital de Galicia supone siempre un hito cultural. De Cultura de la buena, lo contrario, conviene recordarlo, de la apesebrada para paletos y galleguistas sin remedio que nos intentan imponer. La promovida por el poder oficial de la Junta a mayor gloria suya y de su bien engordada gusanera y nutrido coro de ditirambo alabanciosos mercenarios. Diferentes, por cierto, en su inanidad horizontal, de los ditirambos dionisiacos, probable origen de la tragedia en la Grecia de los Misterios.

Su función Esquilo, nacimiento y muerte de la Tragedia, es una especie de conferencia con pretexto de teatro. Y supone el apogeo del Logos en una base escénica muy sencilla y es toda una lección de teatro y del sentido espiritual de la Cultura. Algo verdaderamente insólito en el páramo cultural del Régimen. Una obra de gran mérito y dificultad que denota la extraordinaria cultura y erudición de El Brujo, pero especialmente su rara y difícil asimilación al servicio del Espíritu. Una obra de descodificación y codificación del universo de la tragedia griega con interpretaciones de Nietzsche o de la civilización y religiosidad indias, probablemente pensada y desarrollada en su ashram santuario de Madrigal de la Vera.

Pura alquimia, porque busca la quintaesencia del teatro y de la tragedia griegos para ofrecerla al público actual en un contenido de irónica, des-enmucetada, vanguardia. Resulta pasmosa su agilidad para aplicar lo sublime a las mediocres peripecias y chanchullos de nuestros arrastrados e ignorantes próceres actuales. Y la hilaridad que ello produce, con consigna similar a la de La Codorniz: tiemble después de haber reído. Toda una recuperación del Teatro clásico.

Con la facilidad y clarividencia del genio, El Brujo no tiene miedo al Poder y se permite hablar alto y claro. Las criticas a la vigente paletería autonómica y su visión roma, sectaria, localista, pazguata, profundamente mema y horizontal del Pensamiento y de la Cultura. La engordada preponderancia de lo horizontal sobre la dimensión vertical, espiritual del hombre. Una civilización condenada por haber perdido su relación con los dioses y valores metafísicos.

El Brujo reclama, en el mismo sentido de los grandes autores maestros de la humanidad, el sentido espiritual de la Cultura. El del interrogante del templo de Apolo en Delfos, al pie del Parnaso. ¿Quién eres? ¿A quién sirves?

Decía Lord Bacon, acaso autor oculto de algunas obras de Shakespeare, también citado en la representación, que la magia es metafísica en acción. Desde tal punto de vista Rafael debiera llamarse El Mago. Su Esquilo es una obra de extraordinario valor preparada por un genio. En cierto modo, una hierofanía.

El espíritu de la Música es el silencio. Me callo.

Mi enhorabuena más entusiasta.

 

 

 

 

Retorno a Praga (II). Praga y España

Praga y España

Se cuenta que durante una sesión de espiritismo con escritura automática en el palacio de su protectora la princesa Marie von Thurn und Taxis el poeta praguense Rainer María Rilke recibe la indicación de viajar a Toledo, situarse en un puente y ponerse a cantar. Cumplida la sugerencia así lo explica: “Jamás sabría decir cómo es esto, mi querida amiga, un lugar que está expresado en el lenguaje de los ángeles, tal como ellos se ingenian para convivir entre los hombres, pero vais a tener que fiaros de mi palabra…me he grabado en la memoria los puentes, ambos puentes…”

La hermosa España me parece ciertamente el país donde al arte le fue dado mantener su hegemonía, incluso cuando en la tormenta de los Treinta Años huía por todas partes al borde de la destrucción”

Praga y Toledo se encuentran íntimamente asociadas al mundo de la Tradición. Y no sólo por la obra poética de Rilke. Ambas fueron santuario y crisol de la cábala, la alquimia, el hermetismo, el neoplatonismo, el rosacrucismo. También en las historias legendarias del hombre de palo o del golem, formas pioneras de robot, una palabra checa, o de la moderna inteligencia artificial. En un caso obra del ingeniero e inventor Jacobo Turriani, en el otro del rabino Löw cuya tumba se encuentra en el cementerio judío.

Decía Rilke sobre la ciudad del Tajo “en la medida que la cosas tienen allí la intensidad de una aparición que comúnmente no se hace visible a diario, no hay nada como Toledo que pueda dar una representación de lo suprasensible en grado más alto.  Y posiblemente es éste el próximo peldaño que he de aprender: la realidad de los ángeles y a continuación la realidad del fantasma. …en los ángeles de los cuadros de El Greco el ángel ya no es antropomorfo como el animal en la fábula, ni tampoco el secreto signo ornamental del Estado teocrático bizantino. Su esencia es fluyente como el río que corre a través de los dos reinos, sí, lo que el agua es sobre la tierra y en la atmósfera eso es el ángel el círculo más ancho del espíritu, arroyo, rocío, abrevadero, surtidor de la anímica existencia, precipitación y ascenso. En sus cuadros el ángel sobrepasa al pájaro: para él lo decisivo no es que vuele, pues el volar está delimitado por ambas partes, es un intervalo de reposar, este ángel se alarga como algo sensible en lo suprasensible, sólo que ese alargarse es constante, paralelo, tiene su comienzo y se escapa a lo infinito…”

El vuelo hacía el infinito misterioso y desconocido de toda una época. El Uno, el Ain Soph de la Cábala, el Número pitagórico, el Monas platónico, el Mundo de la cosa en sí de Schopenhauer,… El anhelo de la antigua Praga que se atrevió a soñar a la orilla de otro río eterno…

Alquimista del emperador Carlos V sería  Cornelio Agrippa autor de La Filosofía oculta, famoso tratado renacentista de magia y ocultismo. No se sabe que tuviese éxito para engordar la debilitada hacienda imperial con oro de atanor.

Sin embargo, las preocupaciones esotéricas del rey Felipe II no distaban mucho de las de su famoso sobrino Rodolfo II de Habsburgo. El tío encargó a su embajador y hombre de confianza Benito Arias Montano, sabio polígrafo pacense, autor de la Biblia Políglota de Amberes, que le recogiera cuantos libros de arcanos y ciencias ocultas pudiese encontrar en la Europa imperial para su magna Biblioteca de El Escorial. Libros que tendrían la signatura selecta común infinito igual a cinco. El sobrino, que se hacía llamar Hermes Trismegistus Germanicus, reunió en su abigarrada Corte de Praga toda clase de heterodoxos así como astrónomos, médicos, herbolarios, espagiristas, alquimistas y científicos varios. Entre ellos grandes astrónomos como Tycho Brahe y Johannes Kepler. O su médico personal, el rosacruz Michael Maier, autor del tratado alquímico Atalanta fugiens. El propio músico Claudio Monteverdi debatiría allí con Maier para inspirarse en la creación de su ópera hoy perdida Mercurio et Marte. Karl von Liechtenstein, Thomas Hajek, Nicolás Barnaud, sir John Dee, autor de la Monas Hieroglyphica, investigador de la misteriosa lengua enoquiana, la perdida por los ángeles al que vinculan junto con su médium y colega Edwuard Kelley con el enigmático Manuscrito Voynich, personaje difícil que tuvo ciertos desencuentros con el emperador, fueron también otros de los más famosos alquimistas relacionado con la Corte de Rodolfo II en Praga.

Se cree que el benedictino alsaciano Basilius Valentinus, casi dos siglos anterior a esa época, influiría en la forma de elaborar la rica cerveza checa con las ideas expuestas en su tratado alquímico El carro triunfal del antimonio.

Es curioso que Kafka también tuviese una cierta relación aunque indirecta con España. Uno de sus tíos maternos, Alfred Löwy, el tío de Madrid como lo llamaba, fue director de la Sociedad de Ferrocarriles de Madrid a Cáceres y Portugal.

Notas

Los textos del poeta Rainer María Rilke están tomados de su Epistolario español, versión de Jaime Ferreiro en Espasa Calpe, (1976) y de las Obras escogidas, versión de José María Valverde en Plaza y Janés, (1967).

La fotografía de la catedral de san Vito, en el recinto del Castillo de Praga y la del detalle de la Torre de la Pólvora son del autor

 

 

La moda simoniaca llega a la catedral de Lugo

La catedral de Lugo inicialmente construida a imitación de la de Santiago es un ejemplo de lo peligroso que puede resultar para el patrimonio artístico y cultural cuando se dispone de mucho dinero y poder pero menor gusto o criterio estético. Todo un repertorio de estilos arquitectónicos diferentes, e incluso opuestos en su forma de concebir el Arte, ensartados con mejor o peor criterio.

Parece que no soy el único, ni el más experto, en verlo así: para el profesor Lámperez la impresión general producida en Santiago, no solo por la magnitud, sino por el acierto en las proporciones y la maestría del estilo, es en Lugo menor, como de algo tosco, vario e inarmónico.

El contrato para su erección se firmó en el siglo XII entre un obispo llamado Pedro Peregrino y el maestro Raimundo de Monforte, al que debiera suceder su hijo y a quien Murguía con la fantasíosa imaginación galleguista identificara nada menos que con el famoso Maestro Mateo. La catedral sería una versión galleguizada del modelo auvergniense.

La edificación se realizó en tres etapas, completándose en el siglo XVIII en un estilo neoclásico, muy frío, que a mi juicio le pega al románico primitivo como a un Cristo tres pistolas.

Para mi lo más interesante de esta catedral es la fuerza telúrica especialmente concentrada en la capilla o girola donde se encuentra expuesto el Santísimo, el triforio, la bonita talla de la Virgen de los Ojos grandes, patrona de la ciudad lucense, así como la singularidad de un curioso capitel, del que me he ocupado en otras ocasiones. Se trata del capitel situado bajo el tímpano sobre la puerta septentrional que se puede ver desde el exterior. Este último sugiere una sugestiva coincidencia con la leyenda occitana provenzal francesa de la Magdalena, descrita por el Nobel Federico Mistral entre otros autores.

En efecto, sobre el pecho del Salvador descansa una preciosa figura femenina joven con collar y todo que nunca podría confundirse con San Juan. Sin embargo, Manuel Murguía, el esposo de Rosalía de Castro, trata de salvar la ortodoxia diciendo que se trata de San Juan:  “Vese allí el bulto de la cena por cierto que San Juan evangelista apoya la cabeza sobre el hombro del divino maestro- pudiendo…” Pero tal identificación no es exacta. La evidencia es que no se trata de un hombre. La forma citada ni siquiera es andrógina sino claramente femenina y además no puede ser San Juan porque en tal caso su figura estaría repetida ya que también se encuentra algo más disimulada en la esquina contigua interior del capitel: es la figura barbilampiña que realiza con el índice derecho extendido, análogo al de otras representaciones del San Juan, (el Bautista), del propio Leonardo como la famosa del Louvre o la del Baco iniciador en ese mismo museo. Signo vinculado a la tradición esotérica universal. Pero si en la pintura de Leonardo la figura resulta equívoca por su buscada androginia en el caso de nuestro capitel no hay duda de que se trata de una bella mujer joven.

Murguía explica que el dístico grabado en las caras del ábaco, acaso para distraer de la heterodoxia de la figura femenina, dice lo siguiente:

                   discipulus domini placidi dans membra quieti

                   dum cubat in coena ocelestia vidit amaena 

Que podría traducirse por recostado en el regazo del Señor durante la Cena el discípulo amado vislumbró la belleza de las cosas celestiales. Lo que ligaría la tradición del simbolismo de la Puerta al éxtasis, al Apocalipsis (que como sabemos significa revelación en griego) y al grial con la sagrada Cena.

Así pues, el antiguo capitel lucense nos sugiere interesantes hipótesis heterodoxas, tanto en lo referente a la hipótesis de la Magdalena como grial, cuanto de modo indirecto a la asociación de la ingesta en la Sagrada cena con el éxtasis revelador de misterios espirituales.

 

Pero, a lo que íbamos, lo de la simonía. Antes de estos grandes logros del progreso mercantilista no sucedía así. La catedral de Lugo estaba abierta en las horas normales del día a los fieles cristianos o visitantes en general. Que un templo, que no olvidemos que es un lugar sagrado, se cierre al fiel, al que se le exigen cinco euros (en otras es más caro aún) para poder entrar, parece algo verdaderamente simoniaco. Aclaro que estoy hablando de poder entrar al propio espacio sagrado, al templo, no me refiero a museos catedralicios, sacristías u otras dependencias adyacentes de más o menos mérito o interés artístico en los que puede resultar razonable cobrar entrada. En mi opinión, viene a constituir la institucionalización de la compraventa de algo espiritual, como es el disfrute de un lugar que debiera acoger al que desee un espacio y tiempo sagrados para el sosiego espiritual, la devoción o la contemplación.

La cosa aún es más grave e inmoral cuando el contribuyente español es el que sufraga con su esfuerzo fiscal casi todos los gastos del clero y sus instalaciones, salvo la pequeña parte en términos relativos del presupuesto eclesiástico aportada libre, directa o voluntariamente por los fieles católicos en forma de limosnas o donaciones. Tampoco la Institución que hace negocio con esto paga IBI u otros impuestos locales ni siquiera por inmuebles distintos de los propios templos.

Para colmo, el peaje simoniaco lo cobran los mismos que con una estulticia, frivolidad e incoherencia más propia de quinceañera con sobresalto hormonal que de sabia matrona bimilenaria exigen muy puestos en píos filántropos que desaparezcan las malvadas fronteras nacionales y que pase quien quiera sin control alguno a España y demás países europeos. Claro que soluciones vendo que para mi no tengo. Los gigantescos muros defensivos del Vaticano no han sido derribados, que se sepa. Tampoco los ingentes recursos financieros de ese extraño y riquísimo Estado se ponen a disposición de los invasores movidos en su mayor parte por las mafias globalistas de trata de personas, ahora irresponsablemente benditas por la Jerarquía.

A este paso el fiel o el viajero que quiera entrar en las catedrales u otros templos de culto católico va tener que llevar la faldriquera bien provista. Y si acaso va acompañado de su familia mejor utilizar tarjeta de crédito para hacer frente en cómodos plazos a la suma exigida.

Amén.

Fugaces impresiones viajeras sobre la decadencia de España

España siempre fue una especie de continente en pequeño. Con gran variedad de climas y paisajes. De biotopos y biocenosis, como se dice ahora. También de tradiciones y mentalidades. Pero con una especie de vocación universal. De Universo, es decir de Uno en lo vario, en lo heterogéneo, en lo diverso. Las anteriores generaciones de españoles no habían perdido la conciencia común, el sentido de pertenencia a una honorable unidad superior, incluso a uno y otro lado de inmensos océanos. Hoy ya no parece que siga siendo así. Tras cuarenta años de política disgregadora de la Monarquía y de graves destrozos en la Cultura o la educación, incluso con la persecución de la lengua común desde las instituciones borbónicas periféricas, los antiguos españoles se encuentran en extinción, sustituidos por nuevas generaciones de lugareños vascos, catalanes, gallegos, riojanos, canarios, valencianos, andaluces, extremeños… Además de las onerosas autonómicas servidoras de su cacique respectivo, incluso la televisión pública supuestamente nacional contribuye a esa fragmentación con sus programas regionales, en los que cada lugar parece el ombligo del mundo.

Cuando se viaja por España a través de cientos de kilómetros, cruzando paisajes de las regiones privilegiadas por el Régimen así como de las sacrificadas o relegadas, se constata hasta qué punto se haya deteriorada la nación española, fragmentada en diversos feudos, más privilegiados por él cuanto más ventajistas, traidores e insolidarios con el resto.  Así, un ejemplo: El Norte de Aragón tiene carreteras de varia condición. Unas son buenas o pasables, sobre todo comparadas con las semejantes francesas del otro lado de los Pirineos. Otras, incluso “nacionales” aunque con asfalto son viejos caminos de cabras, que contrastan con las modernas autovías, que no falte de ná, que adornan la vecina Navarra, la del Foro y los viejos carlistas recauchutados en no menos fieros batasunos. Y del  insolidario privilegio, siempre antiliberal. Claro que, para compensar, muchos de los rótulos indicadores navarros están solo en lengua indígena, de manera que no se sabe lo que significan.

Pero la desolación parece mayor en Castilla o León. Los campos parecen desiertos salvo por las filas de peregrinos que la atraviesan, a veces con andares torpes fruto del cansancio o del sufrimiento físico, camino de Santiago. A mil quilómetros, al principio de la parte española de una de sus variantes, en la colegiata de Roncesvalles ahora llamada “Orreaga” en lengua indígena, un grupo de devotos peregrinos oía Misa concelebrada por un cura oriental que hablaba en su lengua tan incomprensible como el vascuence. El único español allí era yo.

En muchos lugares especialmente en La Rioja, Castilla, León o Galicia, la atención a los modernos peregrinos ya es la actividad económica más rentable, una especie de moderno barbecho semillado con estampitas y todo impresas en la famosa compostela. Con el calendario fenológico primaveral los peregrinos son más esperados ahora que otras tradicionales especies viajeras estacionales como las golondrinas, las tórtolas o las cigüeñas. Albergues, hostales, bares o casas de comidas les esperan como agua de mayo. Muchos antiguos monumentos religiosos como el monasterio benedictino de San Zoilo en Carrión de los Condes han cambiado su destino para escapar de una segura ruina. Ahora reconvertido en lujoso hotel. Por sus claustros o demás dependencias ahora pasean huéspedes alojados en lugar de monjes. El templo, desierto durante mi vista, mantiene una elevada condición vibratoria telúrica, acaso por la presencia de aguas subterráneas del álveo del río Carrión en su subsuelo.

No deja de ser curioso el fatigoso caminar de los peregrinos hasta el ocaso, en dirección hacia donde se pone el Sol. En la oscuridad de la noche brillan las estrellas donde antes estaban deslumbradas por la potencia de la de nuestro propio sistema solar.  Y el viajero puede enmarcar su propio devenir con el del cosmos y sus abismos infinitos. Y así tomar conciencia de que aunque pequeña criatura, mini planeta errante, forma parte de un Todo. En algunos casos, tal luz salió de la estrella lejana antes del principio de nuestra historia conocida. Antes del comienzo de nuestro propio Tiempo.

Llama la atención del viajero la insólita presencia de extraordinarios monumentos artísticos en poblaciones decadentes o casi estancadas en el Tiempo. Un Tiempo, sí, que parece haberse detenido en algunos lugares sagrados: Sasamón, Castrogeríz, Frómista, Carrión, Sahagún… Joyas que son como mojones de un pasado digno, honorable, con otro concepto de la vida. Es curioso observar las cicatrices del Tiempo o los replanteos sobre la marcha de algunas de sus plantas o concepciones arquitectónicas. Y testigos de lo que fuese una importante nación hoy desvastada, saboteada por su clase dirigente mercenaria y estúpidamente jaleada por cierta chusma embrutecida, engañada, envilecida e identificada con los próceres más canallas o mercenarios. Una honorable nación antigua, que lograse las mayores e inauditas gestas, postrada y a las puertas de su desaparición. Esperando el machetazo definitivo que, si sigue así sin reaccionar ante el peligro, fatalmente ha de llegar más pronto que tarde.

¿Qué dirían hoy nuestros Azorín, Unamuno, Baroja, Machado? Ignoro si hoy proscritos como gente peligrosa por la moderna pedagogía socialista y golpista arrebatacapas. Gentes que nos enseñaron a muchos jóvenes de nuestra generación a amar a España y al español, su prodigiosa lengua. Desde luego el gran Valle, ninguneado en su tierra natal por Feijóo y su bien cebada corte de ignorantes galleguistas enmucetados, no necesitaría los espejos curvos del callejón de Álvarez Gato para explicar su teoría del esperpento. Basta con poner uno plano para ver reflejada la grotesca realidad en puritos cueros. Tampoco su Lámpara maravillosa, hoy ya casi apagada. Como la famosa lucecita roja azoriniana.

Pero si los del 98 parecen que habitaron una galaxia, muy, muy lejana, aún hay cosas que perduran. A través del rosetón meridional de su imponente iglesia de origen templario dedicada a Santa María la Blanca se filtra la luz solar que tarda en desperezarse en la fría mañana de Villalcázar de Sirga. Ahí, en la capilla de Santiago, están las tumbas de Felipe, hermano del Rey Sabio. Un personaje interesante que fuera compañero en la universidad de París del alquimista Alberto Magno o de Tomás de Aquino. Curiosa la tumba del teólogo de Trento en la rara e impresionante iglesia de los Jacobinos en la ciudad francesa de Toulouse. La virgen, acaso la misma que inspirara Las Cantigas al rey poeta, vigila protectora el sueño eterno de su hermano en la capilla de Santiago.

Pero de la singular iglesia española templaria de Villalcázar de Sirga hablaremos en otro futuro texto.

 

Fotos del autor, excepto la primera:

Mapa de España antes del desastre o fragmentación autonómica (Fuente: Internet)

Estella, la de la corte carlista, facción borbónica de otro rey bastardo como Fernando VII

Pórtico románico del antiguo monasterio benedictino de san Zoilo, hoy transformado en hotel

San Tirso en Sahagún de Campos

Iglesia de santa María, antigua encomienda templaria de Villálcazar de Sirga

 

 

 

 

CONVOCATORIAS: La fiesta del Capazo en Torre Don Miguel y el culto solar

Pese al reciente acoso de ciertas organizaciones de izquierda, en muchas ciudades españolas se viven con gran devoción o interés las procesiones de semana santa. Incluso jóvenes y niños participan con gran dedicación. Fiestas cuyo remoto origen mítico e histórico se encuentra en las paganas del inicio de la primavera, tras el cruce o intersección del ecuador celeste con la eclíptica.  Y cuya estética, en ocasiones verdaderamente conmovedora o emocionante, con sus antorchas, hábitos y capirotes, recuerda la de los cortejos astrales según lo describen algunos clarividentes. En ocasiones, la belleza de la conmovedora manifestación se refuerza cuado se manifiesta en hermosos ambientes como el de la ciudad monumental de Cáceres, que parece inspirado en el antiguo Jerusalén evangélico.

Es sabido que el solsticio de invierno en el hemisferio boreal ha dado lugar a la Navidad cristiana, que fue fijada el 25 de diciembre por el Papa Julio I el año 337 como una adaptación del culto solar, del nacimiento del Sol en el solsticio de invierno, como encarnación o materialización del Verbo, Natalis solis invicti. Cabe recordar el profundo sentido espiritual propio de los Misterios paganos, tomado luego por el Cristianismo, que el nacimiento de la Luz y del Fuego, posee para el alma humana. Sean figuras como Mitra, Horus o Jesús las representaciones simbólicas o históricas del Sol, lo importante es la propia renovación interior favorecida por la de la energía comunicada al planeta, el “tal como es arriba es abajo” de la tradición hermética. Pero si la fiesta de la Navidad se asocia al Sol, la Semana santa tiene que ver también con la Luna. El punto vernal o equinoccio de primavera supone el punto de corte entre la eclíptica y el ecuador celeste. Trayectorias que forman en su intersección una especie de cruz en aspa o cruz de San Andrés.  Pero también se asocia a la Luna porque el domingo de Resurrección se fija por el primer domingo después del primer plenilunio tras el equinoccio de primavera.

El llamado Domingo de Resurrección por la Tradición cristiana, tan pleno de amor, compasión, ilusiones y esperanzas, forma parte de las antiguas festividades relacionadas con la primavera y el proceso de renovación de la vegetación, con el calendario fenológico. Así, entre otras muchas, los cultos a Apolo, Baco, Adonis, o la tradición frigia de Cibeles y Attis, a su vez con diferentes variantes legendarias. En el Cristianismo, como ya hemos indicado, el Domingo de Resurrección se establece tras el equinoccio de primavera. Es decir, una vez atravesado el punto vernal o de intersección formando una cruz apaisada o de san Andrés el ecuador celeste con la eclíptica.

Pero hoy, una vez recordadas estas ideas elementales, vamos a dedicar un poco de tiempo a revisar otra fiesta íntimamente relacionada con el sol y el fuego, de extraordinario interés antropológico: El sábado siguiente al domingo de resurrección se celebra el Capazo en Torre Don Miguel, un pintoresco pueblo del norte de Cáceres en la sierra de Gata. Se trata de una interesante fiesta que constituye todo un universo simbólico relacionado con sabios mitos enriquecedores de capital importancia para el desenvolvimiento de la civilización occidental.

En la fiesta del Capazo también se pueden encontrar las raíces de la antigua religión solar, del hilozoísmo y de los Misterios de Oriente medio o Grecia. Aunque haya personas a las que esta afirmación les pueda resultar chocante, ciertos aspectos simbólicos y ritualísticos de muchas de las religiones actuales son variantes del antiguo culto o religión solar. Que en el caso ario también se relaciona con el fuego. Para los Vedas existe la alegoría del fuego (Agni) que es el hijo encarnado del sol en el Cielo. Su nacimiento se celebraba durante el solsticio de invierno. Al igual que, por ejemplo, Mitra o Cristo. Esta interpretación puede encontrarse en muchas imágenes de libros sagrados como la que reproducimos aquí, tomada del frontis de un libro religioso del siglo XVIII.

En el Cristianismo la custodia del Santo Sacramento se asocia al sol cuya forma adopta. El encendido del cirio pascual renovado el sábado santo es una forma de resurrección del fuego que posee reminiscencias védicas. En la fiesta del Capazo también se produce otra forma de renovación del fuego cuando de las ramas caídas del árbol incendiado se prenden los cirios que son ofrecidos a la Virgen Madre. La Naturaleza dadora de Vida con la renovación de la vegetación y con la Agricultura.

Desde la Antigüedad, esta renovación cósmica se asocia a la que ha de tener en consonancia tanto las personas a nivel individual como las sociedades o culturas en las que viven. En efecto, el hilozoísmo asocia las obras del espíritu a la naturaleza. Religión, arte, cosmología, metafísica son formas de entender y desarrollar una misma concepción universal. El hilozoísmo puede entenderse como un sistema de la metafísica experimental, valga la paradoja, que intenta referir a un origen psíquico el conjunto de las cosas y los fenómenos de la naturaleza. Todas las cosas tendrían alguna forma de conciencia. Alguna forma de alma. La evolución de la naturaleza sería la del desenvolvimiento de la conciencia. El florecimiento o renovación de la vegetación ha de acompañarse armónicamente con el del alma humana. No es de extrañar que en él se inspiren muchos artistas.

Para ayudar en esta bienhechora acción se habían instituido los diversos Misterios, representaciones míticas o simbólicas de la actividad solar, la renovación y muerte de la vegetación, del Amor, de la iluminación de la Conciencia. Pero además del aspecto metafísico, poético, también había una razón práctica como era la del rol de la agricultura para prevenir el hambre.

En el llanto de las mujeres por Adonis, el amante de Venus e hijo del árbol Mirra, propio del ritual de los antiguos Misterios adonias se observaba el dolor porque su señor (el grano) hubiera sido muerto y luego triturado en el molino. Aquí, en Torre Don Miguel son otras producciones agrícolas, el aceite o la vid las que han sido llevadas al molino mediante sendos capazos. En la variante frigia del mito, la de Attis y Cibeles, que se celebraban en la proximidad del equinoccio de primavera, el árbol donde se refugió Attis, que también había nacido un 25 de diciembre, adquiere una gran importancia simbólica en el proceso de renovación. Los cofrades cortaban un pino que envolvían en bandas como un cadáver y al que se adosaba una imagen de Attis. Música y cánticos. Tras el duelo venía la explosión de gozo. El héroe dios había resucitado. Su inmortalidad había sido trasmitida al árbol bajo el que murió. De ahí parece que viene también, además de la del roble del Capazo, la costumbre del árbol de Navidad. El fuego renovado prende los cirios en honor de la Virgen Madre Bienvenida, rodeada de flores abiertas como las almas se abren a la Luz. Los ritos de Attis también incluían una comida o ágape sacramental. En Torre Don Miguel el Capazo acaba con el llamado sopetón, comida ritual, elaborada con pan tostado, empapado en aceite, zumo de naranja y cubierto de azúcar.

De estas breves notas a vuela pluma podemos deducir el interés antropológico del rito del Capazo, sus similitudes con ciertos antiguos Misterios agrarios y de renovación espiritual. Estamos ante un ejemplo claro y probado de esa porfidización de las creencias que nos cuenta Spengler. Que estos rituales como el del Capazo en Torre Don Miguel de algún modo son anteriores al propio Cristianismo, que su origen remoto data de hace muchos milenios y luego en la celebración de la Diosa Madre y del Dios Héroe sacrificado, propios de los diferentes Misterios del Paganismo iniciático más que de los socorridos celtas.

El fuego, hijo del Sol, renueva la Naturaleza. Y con ellos la agricultura que permitía el mantenimiento de la vida humana en lo material, a la vez que el Arte iluminaba las conciencias. La fiesta del Capazo en Torre Don Miguel se incardina en la acción bienhechora y filantrópica de la milenaria tradición hilozoísta.

 

Notas:

Mi gratitud al Doctor don Pablo Bahillo por la cesión de su impresionante fotografía de una procesión de la semana santa cacereña de este año.

La fiesta del Capazo de este año se celebra este sábado 27 de abril en Torre Don Miguel, Cáceres. Para más información puede consultarse https://www.fiestaelcapazo.com/

 

 

 

 

 

Don Miguel de Cervantes vota

Algunas personas, al parecer aún minoría, lo tienen claro: En la situación política mundial cada vez resulta más preciso intentar defender las culturas y tradiciones nacionales frente a las agresiones globalistas dispuestas a disolverlas en un marasmo embrutecedor y esclavizante. Nos encontramos ante un futuro sombrío y en el que la propia civilización occidental se encuentra en peligro de desaparición tal como la conocemos y con los valores que ha venido manteniendo durante los últimos siglos.

La creciente servidumbre de nuevo cuño nos amenaza con la peor esclavitud, la de los esclavos que ni siquiera son conscientes que lo son, y en consecuencia, no luchan por su libertad. Tal es también la situación actual española y con el agravante de las presentes amenazas para la unidad e integridad territorial nacional. Y si tal es la cuestión fundamental, que puede resumirse en recuperar la mayor cuota de soberanía posible para intentar acometer y revertir los problemas y amenazas desde las instituciones, así sería preciso tratarla con el voto, suponiendo que aún las cosas tengan remedio votando dentro de un sistema tan degenerado, corrupto y liberticida como es el tinglado borbónico actual.

La calidad de un sistema democrático es función de la de sus instituciones y a su vez estas lo son de los hombres que las representan, hacen y gestionan. De modo que no puede haber una república sin republicanos, ni una democracia sin demócratas. Y ninguna de las dos cosas sin un respeto último a la dignidad humana y el mundo de los valores metafísicos. La Justicia, la Libertad, la Belleza, el Bien Común, el desenvolvimiento espiritual, moral, cultural, social, económico e intelectual del hombre. Una sociedad progresa cuando promueve y logra una mayor realización de este conjunto de valores metafísicos en sus diferentes niveles personal, social e histórico. Y para ello es indispensable recuperar la Educación y la Cultura.

Algunos grandes hombres de nuestra Cultura nos muestran caminos. En esta campaña electoral, preñada de tanta estulticia, sandez, oportunismo marrullero y de tan malos presagios, resulta especialmente oportuno recordar algunas de las ideas filosóficas y políticas del insigne Cervantes, y mejor, hoy un 23 de abril, aniversario de su muerte, día del libro, en el que en España Cáceres celebra la festividad de san Jorge.

 

Sí. Es importante y de utilidad práctica aquí y ahora. Conviene destacar la modernidad y actualidad de muchos de los planteamientos cervantinos, propios de la moral universal desarrollada por los enciclopedistas. Cervantes puede ser considerado un pionero de la Ilustración, claramente convencido del sentido aristocrático de la cultura, en su genuino sentido griego: un ideal de perfeccionamiento propio y de la sociedad, por parte de la virtud y de los mejores, es decir, de la aristocracia del mérito, el talento y el trabajo. Algo que hoy para muchos sonará a chino pero que constituye idea fuerza de nuestra tradición desde Grecia.

Y como buen heredero de la Tradición española, Cervantes ejerce como filósofo de la voluntad, mucho antes que Schopenhauer. Ejerce la voluntad de ser libre, la voluntad de ser responsable en busca de la maestría, maestría de la que don Quijote carece en la aventura de Andresillo que tan amargo sabor deja al lector, pero que desarrolla a lo largo de sus peripecias para poder lograr el genuino ideal caballeresco: la consecución gracias a la fortaleza y la inteligencia de los grandes valores metafísicos de Justicia y Libertad, pues “las armas tienen por objeto y fin la paz, que es el mayor bien que los hombres pueden desear en esta vida”.

Admirador de “la libertad de Italia” y conocedor de que “en Alemania se vive con más libertad de conciencia”, trata de asociar la libertad a la responsabilidad de los propios actos: ”La libertad es uno de los más preciosos dones que los hombres dieron los cielos, con ella no pueden igualarse los tesoros que encierra la tierra ni el mar encubre; por la libertad, así como por la honra, se puede y debe aventurar la vida; y por el contrario, el cautiverio es el mayor mal que puede venir a los hombres”.

Y Cervantes, en efecto, se jugó la vida varias veces tratando de huir de su cautiverio del mismo modo que su héroe, don Quijote, prefiere morir en la playa de Barcelona antes que renegar de su libertad de amar a Dulcinea.

 

El Zohar, el libro sagrado de la cábala española, que tanto influiría en la composición de El Quijote, explica poéticamente el problema de la Libertad asociándola al de la existencia del Mal: “los mundos de la emanación y de la creación permanecen encima del trono de Dios. Allí es imposible distinguir a Dios de la Schechina, porque allí todas las cosas son uno. Pero debajo del trono, en los mundos de formación y de acción, empiezan las distinciones. Como todo pecado que el hombre comete da vida a un demonio, estos demonios son la barrera que se interpone entre El y la Schechina. Pero nosotros hemos visto que el deseo del pensamiento supremo fue que cuando el hombre se arrastró a sí mismo al pecado y muerte se le permitió el libre albedrío, de manera que pudiera, poco a poco elevar a sí mismo, así como a los mundos inferiores al estado de los superiores. Pero el libre albedrío sería imposible sin la tentación al mal. De aquí que la Schechina prefiere sufrir las penas de la invasión de los demonios, más bien que debilitarlas probabilidades de felicidad eterna dadas al hombre. El Santo Rey es la belleza, mientras que la Reina, la Schechina es la actividad perpetua de las emanaciones divinas que penetran toda la existencia. El Rey es el sol, mientras que la Reina es la luna, siendo su luz la verdadera reflexión de la del sol”.

En el trance español actual, ¿cuál es el pecado, el Mal político, que puede general el uso  inadecuado o estulto del libre albedrío?  Pone los pelos de punta siquiera barruntar lo que podría pasar si alcanzan mayoría suficiente las formaciones que odian a España y a la Libertad.

Sabemos que como hombre de su tiempo Cervantes padeció en sus propias carnes los males endémicos de la justicia española, la lentitud, la llamada ley del encaje cuando no incluso el cohecho mondo y lirondo. Igual que Mateo Alemán admiraba los métodos más ágiles de la justicia islámica, que entendía por ello más favorables para el justiciable común, si bien y esto constituye un interesante contraste, mientras en Mateo Alemán, y en general en toda la literatura picaresca española, suele primar la desolación de las criaturas arrojadas a un mundo violento, humillante y hostil, es decir, la dimensión horizontal del hombre frente a la vertical, en Cervantes, el culto al ideal salva al héroe del naufragio total tras su derrota.

El enciclopedista barón de Holbach, casi dos siglos después que nuestro autor, aún clamaba: ¿Qué ideas claras y verdaderas de equidad natural podrían sacar los pueblos de ese agregado confuso de costumbres y de leyes injustas, contrarias a la razón, caprichosas, oscuras e inconciliables, como son las que forman en casi todos los países la jurisprudencia y la regla de los hombres? ¿Qué recursos pueden hallar los ciudadanos en una jurisprudencia capciosa, que sólo parece favorecer la mala fe, los empréstitos y contratos fraudulentos, las mayores picardías, y los artificios más a propósito para desterrar la probidad de los tratos y de las obligaciones recíprocas de los ciudadanos? ¿qué confianza puede tenerse, ni qué protección encontrarse en leyes que dan lugar a trampas y enredos interminables, que arruinan a los pleiteantes, engordan a los curiales, y facilitan a los gobiernos el cargar impuestos y derechos sobre las disensiones y pleitos eternos de sus súbditos?

Cervantes es partidario del principio jurídico “in dubio pro reo”. Expresado en palabras del escudero metido a gobernador:”se me vino a la memoria un precepto, entre otros muchos que me dio mi amo don Quijote la noche antes que viniese a ser gobernador de esta ínsula, que fue que cuando la justicia estuviese en duda me decantase y acogiese a la misericordia”.

 

La moral cervantina es de carácter filosófico, humanista, no confesional y práctico. Antecedente de la moral de los enciclopedistas. Con una Moral de alcance universalista, basada en lo que tienen en común todos los hombres y no en distinciones de clase, religión o nacionalidad, y de carácter aristocrático en el sentido de supremacía de la virtud, y del ejercicio de la libertad asociada a la responsabilidad, pues, de acuerdo con la opinión de los estoicos “cada uno es artífice de su ventura”.

En palabras cervantinas, en este caso de Preciosa, La Gitanilla: “en este mi baxo cobre/ siendo honestidad su esmalte/ no hay buen deseo que falte/ ni riqueza que no sobre/ no me causa alguna pena/ no quererme o estimarme/ que yo pienso fabricarme/ mi suerte y ventura buena”.

Extraordinariamente oportuna esta afirmación de auto responsabilidad cuando tanto se ofrece y se busca como ventaja electoral la sopa boba de una paguilla del papá Estado. Es la reivindicación de la voluntad, del intento de conseguir el logro a través del mérito y no del monipodio, del partido o del grupo de presión lo que permite el verdadero progreso.

 

En la búsqueda personal de la realización del Ideal y de lo sagrado, cuyo escenario verdadero es la conciencia, a veces las organizaciones son un obstáculo. Así, cuando don Quijote intenta dar con la morada de Dulcinea, arquetipo del alma y sus valores, se encuentra con que “con la Iglesia hemos dado Sancho”.

Cervantes rechaza la expulsión de los moriscos españoles, y pone en boca del morisco Ricote que “el destierro… la pena más terrible que nos podían dar”. Y prosigue Ricote: doquiera que estamos lloramos por España, que, en fin, nacimos en ella y es nuestra patria natural…no hemos conocido el bien hasta que le hemos perdido; y es el deseo tan grande que casi todos tenemos de volver a España, que los más de aquellos, y son muchos, que saben la lengua, como yo, se vuelven a ella…es dulce el amor de la patria”.

Cervantes defiende el matrimonio natural dirigido a la felicidad y el amor así como el papel libre de la mujer en la sociedad, las heroínas cervantinas suelen ser más sensibles e incluso ilustradas que sus respectivas parejas. La defensa de la verdadera dignidad de la mujer, opuesta al ultra femicomunismo enmucetado y subvencionado actual.

Para Cervantes cabe una concepción de la Política como arte dirigido a la promoción de la dignidad humana, superador del mero ejercicio pragmático de ésta, sin ideales ni patriotismo, arquetípico de la Restauración pasada y presente.

Sin el ejercicio moral no puede haber verdadera estabilidad ni progreso político. Cervantes considera que la reforma político religiosa de la sociedad es necesaria, pero sólo puede haber república si hay verdaderos republicanos, es decir gentes que deseen que su conciencia y voluntad sirvan a los valores metafísicos de libertad, justicia, amor y conocimiento, obstaculizados por un  sistema político tal como el del Antiguo Régimen  que dificulta la autoridad de la aristocracia verdadera, la del trabajo y el mérito, frente a la tiranía del vulgo, sea quien sea ese vulgo puesto que en su acepción cervantina es “aquel que no sabe”. Una cuestión que sigue siendo de rabiosa  actualidad en la era de la posmodernidad y la posverdad.

Ya Aristóteles sostenía que el mayor daño que le podía venir a una república era la venta de los oficios. Un reino sólo podría ser bienaventurado despreciando el rey su propia ganancia. Otra cuestión básica, la de la corrupción de los dirigentes. La naturaleza humana es la que es, pero puede promoverse el ejercicio de la virtud a través de la voluntad de ser mejores, logro deseable de la educación. De ahí, la importancia no sólo humana sino también política de ésta.

El arte es fundamental para educar. La poesía es un arma educadora casi tan importante como las antiguas escuelas mistéricas en cuyas fuentes ha bebido Cervantes. La poesía mueve el mundo de la emoción. El saber y el querer deben estar combinados. Es preciso educar la voluntad con generosidad para seguir la propia vocación antes que el pane lucrando.

Cervantes explica la base iniciática tradicional, y por tanto moral, de sus ideales sobre el buen gobierno, en sus consejos a Sancho gobernador en una especie de remedo de la famosa carta séptima de Platón.

De ahí su referencia externa a la ley natural en la que el sabio, don Quijote, explica al Sancho que va a ejercer la gobernación de la ínsula: “primeramente, oh hijo, has de temer a Dios, porque en el temerle está la sabiduría y siendo sabio no podrás errar en nada”. Que puede entenderse como una probable alusión al gobierno platónico de los sabios, expresada en la carta Séptima de Platón: “los problemas del mundo nunca tendrán solución si los poderosos no se rodean de sabios que los aconsejen, siendo así que siendo poderosos es casi imposible que ellos mismos sean sabios”.

Don Quijote había disputado con cierto clérigo contrario a lo libros de caballerías la atención y la opinión de los duques. Pero como en el caso ya citado del Platón que pretende que sus ideas políticas basadas en las doctrinas pitagóricas se apliquen y a ese fin no duda en arrostrar grandes peligros y se embarca para Sicilia para ayudar a Dión de Siracusa, don Quijote intenta asesorar a su amigo Sancho en el arte del buen gobierno de la ínsula Barataria.

Pero nos dice la Biblia: El temor de Dios que significa la sabiduría (Eclesiástico 1-15…) Y también en El Zohar o Libro del Esplendor de la cábala española, citando al Salmo XXV: “está escrito. El secreto del Señor es para los que Le temen”.

En El Zohar se halla también otra acotación interesante sobre este tema, (salmo CXI): “el temor del Señor es el comienzo de la sabiduría: de buen entendimiento son todos aquellos que lo hacen (sus preceptos) su alabanza durará para siempre” pero en vez del comienzo de la Sabiduría sería más apropiado decir el fin de la sabiduría es el temor del Señor. Sin embargo el Salmista habla del grado más alto de la sabiduría que sólo puede ser alcanzado a través de la puerta del miedo a Dios. Esto se halla implicado en los versículos “¡abridme la puerta de justicia!, entraré por ella, daré gracias al Señor. Esta es la puerta del Señor, los justos entrarán por ella” (salmo CXVIII).

O también en Cicerón: ¿los hombres pueden hacer bueno lo que es malo, y malo lo que es bueno? De gran importancia ahora que se arremete e insulta la Ley Natural y se hacen cohonestar las mayores aberraciones.

La primera premisa o referencia del buen gobierno es, pues, externa al gobernante cuya acción debe tenerla en cuenta y servirla. Sea la Ley natural, un código de conducta, un sistema axiológico o constitucional, no vale todo para mantenerse en el poder.

La segunda condición del buen gobierno es la indagación de nuestra propia relación con la Ley natural: el famoso “conócete a ti mismo” del templo de Apolo en Delfos. O la pregunta que el servidor del Grial dirige al caballero buscador: ¿a quién sirves?

Es decir, la tensión entre la pauta moral y nuestra propia capacidad para actuar en las contingencias personales, sociales e históricas. En las propias palabras de nuestro caballero andante: “lo segundo, has de poner los ojos en quien eres, procurando conocerte a ti mismo, que es el más difícil conocimiento que puede imaginarse; del conocerte saldrá el no hincharte como la rana que quiso igualarse con el buey…

También Goethe consideraba que falta de dominio de sí y autocracia están muy unidos: “quien no se domina a sí mismo gusta de someter a otros bajo su poder y voluntad”

Sancho aunque iletrado resulta un buen gobernador: “letras pocas tengo porque aún no sé el A,B,C, pero bástame tener el Cristus en la memoria para ser buen gobernador…”.

Don Quijote prosigue los consejos a Sancho mediante carta en la que, una vez sentados los principios abstractos, ahora se exponen criterios de orden práctico: “para ganar la voluntad del pueblo que gobiernas, entre otras has de hacer dos cosas: la una ser bien criado con todos… y la otra procurar la abundancia de los mantenimientos que no hay cosa que más fatigue el corazón de los pobres que el hambre y la carestía”.

Es decir, todo un programa actual de gobierno: atención a la imagen y a la economía.

Y como Tácito, que consideraba “la multiplicidad de las leyes como señal cierta e infalible de un mal gobierno y de un pueblo corrompido”, prosigue nuestro sabio Don Quijote avisando al buen gobernador Sancho contra la excesiva proliferación de leyes. Mal endémico, por cierto, de la política española, puesto que gran número de nuestros políticos piensan que basta la mera promulgación de las leyes sin proveer recursos para darlas curso y hacerlas posibles en la práctica. Aunque tienen claro que a más leyes, normas y reglamentos menos libertad y más corrupción. El ya citado Holbach tenía mucha razón. Por cierto, ¿se imagina el amable lector lo que pasaría en España si un día se cumplieran exactamente todas las leyes y normativas vigentes, directivas europeas incluidas?

Pero, continúa nuestro caballero: “si las hicieres procura que sean buenas, y sobre todo que se guarden y cumplan, que las pragmáticas que no se guardan lo mismo es que si no lo fuesen, antes dan a entender que el príncipe que tuvo discreción y autoridad para hacerlas no tuvo valor para hacer que se guardasen…”

Y avisa: “No te muestres, aunque por ventura lo seas, lo cual yo no creo, codicioso, mujeriego ni glotón, porque en sabiendo el pueblo y los que te tratan tu inclinación determinada, por allí te darán batería, hasta derribarte en el profundo de la perdición”.

A lo que el buen Sancho le contesta para tranquilizarle que “hasta agora no he tocado derecho ni llevado cohecho”.

Cada vez parece más acertada la sospecha de la promoción de los chantajeables a lo más alto de la cucaña política, institucional, financiera o empresarial.

Finalmente, cuando Sancho dimite de su cargo, don Quijote le consuela: “ven tu con segura conciencia y digan lo que dijeren” ¿Cuántos se pueden ir hoy con la conciencia tranquila?

La ociosidad fastidiosa de los duques pone a prueba por simple entretenimiento, cuando no por mera burla, las dotes morales y políticas de don Quijote y de Sancho con buen resultado para ambos, aunque no tan bueno para los promotores, que en verdad no acreditan, ni ante el lector ni ante la sociedad racional y crítica, sus talentos y virtudes.

La conducta de los duques parece indicar que las distinciones y privilegios que disfrutan como miembros de la nobleza no tienen fundamento en el propio mérito o virtud reales, ni cabe encontrar especial sentido del honor en tratar de burlarse de un supuesto loco cuya nobleza de corazón y valor moral se encuentra tan lejos de su comprensión.

Para un hombre de mérito y talento como Cervantes, los duques de su obra magna, como otros aristócratas a los que tuvo que recurrir durante su vida, formarían parte del vulgo: aquellos que no saben. Lamentablemente, gran parte de la dirigencia y de las clases altas españolas no están a la altura que corresponde a su verdadero mérito, ni menos cumplen las exigencias que la hora actual demanda.

Por lo que se refiere al problema catalán, Cervantes lo tenía claro: En el capítulo LX de la segunda parte de El Quijote durante su aventura con el noble bandido Roque Guinart, dice Don Quijote a un asustado Sancho: no tienes de qué tener miedo, porque estos píes y piernas que tientas y no ves, sin duda son de algunos forajidos y bandoleros que en estos árboles están ahorcados, que por aquí los suele ahorcar la justicia cuando los coge, de veinte en veinte y de treinta en treinta, por donde me doy a entender que debo estar cerca de Barcelona.

El Quijote no es la obra de un simple intelectual, de un teórico, de un mero y empedernido lector que reelabora en su genial novela gran parte de las ideas recibidas de otros, sino la de un hombre que ha vivido y ha sufrido mucho y al que la sociedad de su época no ha tratado como se merecía. Por eso, de algún modo, toda la peripecia del noble caballero andante y su escudero con los duques posee un cierto componente biográfico. Quizás conocedor del viejo consejo platónico de que “más vale padecer la injusticia que inflingírsela a otros”, Cervantes aprovecha para explicar en capítulos magistrales de la Segunda parte del ingenioso hidalgo trasformado ya en caballero, cuáles serían  realmente las ideas virtuosas para el arte del buen gobierno. Ideas que lamentablemente, no suelen ejercer los grandes y poderosos, que olvidan que la verdadera grandeza para ser estable debe apoyarse en la justicia. Pues es la virtud la única que puede dar justos y legítimos derechos a la grandeza, de modo que en un estado bien constituido, donde la justicia sea observada, los ciudadanos más virtuosos, los más útiles o ilustrados serían los más distinguidos. El poder sólo estaría entre los más capaces de ejercerlo en beneficio de la sociedad, de manera que los cargos, los honores y dignidades serían concedidas a los que las hubiesen merecido con sus talentos y su conducta.

Como vemos, todo parecido de este ideal de la Tradición con nuestra penosa realidad actual sería simple coincidencia.

Don Quijote ayuda a Sancho en su intento de ser buen gobernador y lucha dentro del mundo enrevesado y hostil de clérigos, duques y bachilleres, por desencantar a Dulcinea. Ese ideal encantado por unos y otros poderosos hasta que se ha convertido en irreconocible para el caballero andante. Pero su verdadera grandeza estriba primero en no renegar de ese ideal en el momento cenit o de mayor plenitud de todas sus peripecias, que, según expresa Cervantes con símbolos, sucede en un espacio y un tiempo sagrados, pues ocurre en el Oriente geográfico y durante el solsticio de verano. Y en asumir, al cabo, que quizás el universo de los valores metafísicos no sea realizable en este mundo dominado por una u otra canalla, donde sin duda es más difícil encontrar verdaderas Dulcineas que mozas con algunas habilidades para salar puercos.

Sigue siendo tarea fundamental, pues, desencantar la actual España embrutecida por duques y plebeyos.

No solo en El Quijote, en El Coloquio de los perros o en Rinconete y Cortadillo, también se hacen interesantes reflexiones críticas sobre la situación de corrupción de la sociedad española de la época, y se deja traslucir a inquietante sensación de que buena parte de la clase dirigente no cumple adecuadamente con sus obligaciones.

En el Coloquio, uno de los canes sabios cuenta al otro sus aventuras y peripecias mientras se ocupó de guardar un rebaño de ovejas. Y observa, cuando trata de averiguar la verdad de los extraños ataques que sufren, como son los propios pastores quienes so pretexto del lobo matan y roban el mismo rebaño que deberían cuidar. Tremendo. Y actual.

En las aventuras sevillanas de Rinconete y Cortadillo se describe con toda la ironía cervantina la congregación de Monipodio, que viene a ser el trasunto de una cofradía o incluso de una contra-orden iniciática, con fines poco benéficos o piadosos, por cuanto se dedica al robo y el pillaje, eso sí, bajo la advocación de María Santísima.

Una organización perfecta en su clase en la que además de una variada tipología de elementos del hampa no faltan los funcionarios de policía y justicia que deberían reprimir los mismos delitos de los que se benefician.

Desnudo de cualquier sentido moral, la realización de toda clase de trabajo se aborda allí de un modo técnico, como algo profesional que es preciso hacer bien, según una serie de reglas fijadas por Monipodio: ”cosa nueva es para mí, que haya ladrones en el mundo para servir a Dios y a la buena gente” se sorprende uno de los pillos. A lo que contesta otro más experimentado: “señor yo no me meto en tologías. Lo que sé, es que cada uno en su oficio puede alabar a Dios”.

¿Les suena lo de la santificación del trabajo promovida por cierta organización político religiosa?

Es decir, la Sevilla primera ciudad española y puente entre dos mundos donde se ambienta la aventura de Rinconete y Cortadillo con la organización de Monipodio, que Cervantes conoce tan  bien, lejos de cualquier paradigma utópico financiado por los frutos de la obra española en América constituye el paraíso de los picaros y maleantes: muchas leyes, normas y enredos varios, funcionarios ignorantes, desmotivados o venales, para que el hampa pueda campar a sus anchas.

 

Así pues, Cervantes nos resulta un autor moderno de puro clásico porque ha indagado, como un verdadero gran maestro de la humanidad, en el mundo de la permanencia de los valores metafísicos, en la base de la moral universal donde debe edificarse las construcciones políticas e institucionales, más allá de las olas de la contingencia de las modas o las formas pasajeras de organización institucional.

Las ideas de Cervantes son representativas del liberalismo español clásico. En realidad lo opuesto a lo que los anglosajones y la lamentable dirigencia actual llama neoliberalismo, al que le sobra una e, porque más bien es no liberalismo.

El liberalismo español promueve y defiende la libertad de conciencia, de expresión, de cátedra, de religión. Los derechos civiles, porque poseen una dimensión sagrada que ningún gobierno despótico puede quitar, ya que se basan, como explica el Zohar, en el sagrado libre albedrío del hombre. Y en el que existe como pilar básico del orden una referencia exterior al capricho del poderoso. La ley natural, el ordenamiento jurídico o constitucional. Es lo contrario del pensamiento único. O del todo vale multiculturalista, porque cuando todo vale, nada vale nada. A diferencia de la ley del fuerte, del amo que golpea a Andresillo, con la que opera el neoliberalismo, nuestro liberalismo español tiene algo de quijotesco, de apoyo al débil contra los abusos del fuerte. De ahí, por ejemplo, las Leyes de Indias, pioneras en el derecho de gentes, calumniadas y o ninguneadas por el enemigo holandés o anglosajón.

Pero repitamos la idea básica liberal de La Gitanilla: yo pienso fabricarme mi suerte y ventura buena”.

 

Como colofón cabe concluir que, probablemente, Cervantes como lúcido representante de la Tradición liberal española, si votase, votaría a VOX como el partido liberal que más y mejor representa el Amor a España y el universo de los valores cervantinos en la contingencia actual.

 

NOTA

Este texto se basa en la conferencia del autor: El pensamiento político de Cervantes que puede reproducirse AQUÍ y en el capítulo homónimo del libro Misterios ocultos de El Quijote.

 

 

 

 

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