Alfonso De la Vega

La Garita de Herbeira

Artículos, solfas y epistolarios

Dante, pórticos y peregrinaciones

«… Amor que en la mente me razona…»

En los Hechos de los Apóstoles, XII, 1-2, se refiere que «Y en el mismo tiempo el rey Herodes envió tropas para maltratar a algunos de la Iglesia. Y mató a cuchillo a Santiago hermano de Juan.» La leyenda jacobea cuenta que el cuerpo fue sustraído por sus discípulos, lo depositaron en una barca y lo dejaron al albur de los vientos. En su insólita singladura desde Palestina, la barca portando las reliquias terminaría recalando cerca de Finisterre. Me recuerda Lohengrin, la más sublime expresión del mito de Psiquis una cuestión básica de la Filosofía, también con su barca tirada por dos cisnes a través del Escalda, que acude al rescate del honor de la Dama. El cuerpo fue enterrado y el sepulcro permaneció ignorado hasta que fuera descubierto por el obispo Teodomiro en el año 835.

El oportuno hallazgo del sepulcro del apóstol estuvo ligado a un planteamiento político de refuerzo de la moral de una agobiada Cristiandad ante las incursiones agarenas. Frente a la yihad islámica patrocinada por el poderoso califato de Córdoba, el orbe cristiano ha de defenderse con armas parecidas. El mito de Santiago resulta providencial. Así, Santiago y San Millán, como sus antecesores paganos los dioscuros Cástor y Pólux, que ayudaron montados en sendos caballos blancos a sus fieles romanos en la batalla de “Rhegilla”, aparecían milagrosa y oportunamente cuando su concurso era necesario para colaborar con la Cristiandad en su defensa contra la guerra santa del Islam.

Además, si el Islam tenía su centro sagrado de peregrinación, la Meca con su piedra cúbica, convenía buscar otro lugar de peregrinación en tierras relativamente más seguras, simbólicamente en relación con la gnosis y las antiguas religiones mistéricas solares, iniciadas en Egipto, en el lugar donde el sol se pierde en el horizonte cada tarde, al otro lado del Nilo, en el valle de los muertos, o en el finisterre de la civilización. Oeste simbolizado, dentro de la jerarquización del espacio arquitectónico sagrado, por las llamadas Puertas del Perdón, situadas en el lado opuesto al nacimiento del logos solar donde se sitúa el altar mayor, y donde este arte de peregrinación se esmera con uno de sus elementos diferenciadores: sus hermosos pórticos.

La peregrinación a Compostela posee una dimensión simbólica muy profunda relacionada con la renovación del logos solar y el camino de las estrellas. Tras la caída del Temple El Dante habla del camino de estrellas o Vía Láctea en su Commedia. Paraíso. Canto XIV, versos 97-99:

«de estrellas pequeñísimas e ingentes

salpicada, blanquea entre los polos

del mundo, y dudar hacer a los sapientes,»  

Y en El Convite, II, 15,: «… la Galaxia, o sea aquel blanco círculo que el vulgo llama la via di santo Jacopo. 

Y otra vez en su Commedia. Paraíso Canto XXV, versos 16-18.

«Y mi madona, llena de leticia,

me dijo : «Mira,  ira, he ahí el Caudillo 

por quien allá visitan a Galicia.» 

Dante termina cada uno de las Partes o Cánticas de su Commedia con la misma palabra: estrellas.

En su Vita Nuova la concepción hilozoísta del ocaso del logos, el camino de las estrellas y el simbolismo de la peregrinación en busca del centro se relaciona con la desaparecida amada Beatriz. Dante lo explica con fervor en el soneto XXIV:

“Deh peregrini che pensosi andate

¡Ah, peregrinos que marcháis pensosos

quizás por cosa que no está presente!

¿habéis venido de lejana gente,

como a los ojos descubrís curiosos

que no os veo con rostros lacrimosos

atravesar esta ciudad doliente

cual si ignoraseis la desgracia ingente

que motiva sus días luctuosos?

Si queréis escucharla, deteneos:

El corazón me afirma, entre suspiros,

Que no saldréis de aquí sin afligiros

La ciudad ha perdido a su Beatrice:

Y todo cuanto de ella el hombre dice

De llanto infunde, a los demás, deseos”    

En Santiago, los cofrades del Gremio de azabacheros, cuyo momento de mayor esplendor se encuentra durante la primera mitad del siglo XVI, basando su iconología en el arte románico. La decadencia de la industria azabachera compostelana comienza a finales del siglo XVI y se agrava a principios del XVII a causa de la crisis de peregrinaciones. Es muy curiosa la evolución de las formas de los azabaches peregrinos. Los más antiguos que pueden encontrarse en varios museos europeos suelen representar al Apóstol descubierto y descalzo. Después aparece con luengas barbas, bordón y sombrero de ala ancha, rara vez sedente. Pero una de las lacras habituales de la materialización de la espiritualidad es la granjería y el abuso de la gente. En 1590, Felipe II publicó una Real Cédula prohibiendo el uso del traje de peregrino, que tantas tropelías había llegado a amparar, y limitando los derechos de los peregrinos extranjeros. Surge así desde el siglo XVII la hegemonía de la forma ecuestre del Santiago Matamoros, hoy tan poco políticamente correcta.

El románico de la peregrinación

Pese a la importancia universal del genial templo compostelano desde las antiguas peregrinaciones medievales o las modernas grandes celebraciones del año jacobeo, no se deberían postergar otras obras del arte que se ha venido llamar románico. Así por ejemplo el olvido relativo de sedes catedralicias de singular mérito como Orense o Tuy. Sin olvidar el de parte de nuestro patrimonio arquitectónico y artístico, quizás modesto en lo material, pero casi siempre grande por su sabiduría sagrada, situado a veces en enclaves mágicos, de singular fuerza telúrica, lejanos de los más importantes centros de población actuales. Son templos románicos más modestos, para los que no se suelen disponer habitualmente suficientes recursos de conservación y que debemos evitar que les sean víctimas de la incuria como le ocurrió al de Carboeiro. Sirvan estas breves como una invitación al amigo lector para que busque todos estos hermosos tesoros por Galicia y los haga suyos en el conocimiento y el corazón.

El caso gallego es singular dentro del románico, y destaca por una de las joyas arquitectónicas de la humanidad como es la iglesia de Compostela, iniciada en tiempos del gran abad benedictino Hugo de Semur, y que se convertiría en el patrón o canon de toda una arquitectura posterior conocida como “de peregrinación”. Extraordinariamente original y revolucionaria en sus orígenes, pero que provocaría, paradójicamente quizás debido a su misma grandeza, el posterior adocenamiento de la arquitectura sagrada gallega. Así, por lo que se refiere a los Pórticos, el de la Gloria compostelano ejerció una gran influencia a través de todo el occidente de España. En el de Orense, llamado El Paraíso, de mediados del XIII, la copia es casi literal, en san Martín de Noya, ya en 1434, sigue observándose su notable influencia.  Sin embargo el de Tuy representa una transición del arquetipo compostelano al gótico con una doble imagen en su tímpano: de la adoración de los pastores y de los Reyes magos.

El arte románico gallego manifiesta múltiples significados e ilustra la evolución de la propia conciencia de sí del Cristianismo en Occidente, con su inmensa labor civilizadora al servicio de la satisfacción de necesidades espirituales, estéticas, políticas, económicas y sociales.

En la democrática Castilla originaria, la peculiar ordenación política de su territorio, (con un aparato estatal menos potente o incluso en precario, fueros de libre albedrío, etcétera) no favorece la uniformidad de sus manifestaciones arquitectónicas. Pero en León y Galicia, la antigua monarquía leonesa instituye un marco global, de desarrollo de poder que no descuida ninguna de sus vertientes y del que la organización de la peregrinación a Santiago constituye uno de sus instrumentos más importantes. Y a ella se asocia un canon artístico relativamente homogéneo. Sus influencias cabe relacionarlas con la casa de Borgoña, la reforma monástica de Cluny, y los criterios esotéricos trasmitidos por los masones operativos, que introducen un cripto lenguaje simbólico ligado a la antigua gnosis recuperada en Siria y Palestina por las Órdenes del Temple u Hospitalarios o de san Juan de Jerusalén,

El desarrollo del arte románico gallego además del apoyo real tiene un gran componente político cosmopolita ligado a la influencia borgoñona y al papel organizador de la peregrinación de Cluny y los obispos de origen francés a ella ligados como el famoso Bernardo o Gelmirez. Si el aspecto político es indudable, también se dota de un  programa estético y educativo basado en la imagen y en la iconología. Programa que no siempre es ortodoxo, pues muestra un lenguaje con su peculiar sintaxis geométrica, su pragmática en relación con los intereses más o menos declarados o declarables de los que lo emplean y con una semántica de varios sentidos o equívoca que el observador puede interpretar de acuerdo con su propia experiencia, en ocasiones de visiones tomadas del Inconsciente. Se desarrolla así, en efecto, todo un lenguaje visual en piedra, especialmente en los diferentes pórticos de las iglesias del arte de peregrinación. Era una época especialmente tumultuosa pero con una evidente voluntad de ser manifestada en el arte.

Sus precedentes se encuentran en el primer san Isidoro de León consagrado en 1063, cuyo pórtico se conserva y muestra una forma ya diferente de entender el arte sagrado, no sólo en lo litúrgico con la supresión por esta dominación francesa del rito hispánico o mozárabe, sino también en lo arquitectónico y en lo escultórico. Aparece ya en uno de los capiteles el motivo de claras resonancias iniciáticas de la resurrección de Lázaro, como luego a lo largo de las décadas sucesivas se muestran en los templos románicos extrañas tumbas abiertas, ritualísticas, orientadas al nacimiento del sol. Como el peregrino en su búsqueda ingresa en el cuerpo místico de Cristo desde poniente, desde el ocaso hasta el alba.

Sobre el simbolismo de la puerta

Como ya habíamos adelantado, el pórtico, y especialmente el de Poniente, posee un importante simbolismo: Representa el umbral de acceso a lo sagrado en el espacio y el tiempo, al que está asociado un rito de paso o iniciación. A él se asocian ciertos Guardianes del umbral tales como leones.

Es una Puerta abierta en el cielo como dice San Juan en el Apocalipsis, o de la caverna, donde nacen los héroes solares. En su tímpano suele aparecer una figura sagrada central: bien el cordero místico con la cruz, es decir el símbolo primitivo del Cristo y del fuego, del cristianismo originario y de las iglesias románicas asociadas a las órdenes iniciáticas o bien el Cristo Pantocrator, Señor del universo de las de peregrinación.

En este caso sobre la almendra o mandorla, semejante a los mandalas orientales aparece el cinco del espíritu en el centro del cuaternario formado con Tetramorfos, tierra, agua, aire, fuego, en forma de evangelistas o de querubines del carro de la merkabá según las visiones de Ezequiel y de san Juan, rodeado en la arquivolta de 24 ancianos o de 12 apóstoles (signos zodiacales), o coros angélicos. Cristo es el eje del mundo, el Verbo representativo de la actividad celeste en el mundo, alrededor del que éste gira.

Otra variante esotérica de ese mismo cinco son las curiosas rosacruces como las existentes en los tímpanos de los pórticos de santo Tomé de Serantes o san Pedro de Dozón.

La rosa es símbolo del Alma que se abre entre la cruz de la Materia.

Dante lo explica así: Paraíso. Canto XXXI

“En forma de alba y esplendente rosa

Me aparecía la legión sagrada…”

En realidad, podría entenderse que la cartografía mística de La Divina Comedia es una búsqueda del Alma, la Dama, Beatriz, a través del Arte poético, Virgilio. Alma que lleva al Paraíso, la rosa esplendente, del que forma parte.

La representación solsticial, los dos Juanes, símbolos de las dos puertas solares de la eclíptica suele aparecer también en los pórticos. Así figura de modo muy notable en el compostelano del Maestro Mateo. Mirando hacia el Sur ambos Juanes, el Evangelista a la izquierda, el Bautista a la derecha, símbolos del solsticio e invierno y verano, respectivamente, soportan la bóveda celeste.

Es muy importante desde el punto de vista de la evolución del pensamiento religioso la figura, propia del Cristianismo originario, del cordero en la cruz, sustituida mucho más tarde por el hombre.  A veces también se sustituye por criptogramas como el crismón y la cruz patada, también símbolos del fuego. Así en Santiago en La Coruña, san Juan de Caaveiro, san Miguel de Eiré, santa María de Cambre.

La cruz paté se muestra en la de portada románica del XII  de Samos en el ángulo NE del claustro de las Nereidas.

Anexos:

Más información sobre la iglesia de Santiago en la ciudad vieja de La Coruña, sus relaciones con tradiciones heterodoxas, y sobre la preciosa iglesia de santa María de Cambre pinchando en los respectivos nombres resaltados en granate.

Sobre el simbolismo del Pórtico de la Gloria puede verse este texto o también este otro publicado en ABC.

Nota:

Una primera versión primitiva y fragmentaria de este texto se publicó en el suplemento Culturas, de La Voz de Galicia en el año 2004

 

 

 

                                                                                 

Arquitectura sagrada en el Domingo de Ramos

De mis notas para una futura publicación acerca de los templos con estructura de árboles, singularmente de palmeras, rescato algunas que hoy, en el que se celebra el Domingo de Ramos, acaso poseen especial oportunidad.

Ente los templos con palmeras como pilares estructurales básicos podemos destacar algunos de gran belleza. En ellos las palmas son de piedra, lapis, de estabilidad y permanencia.

Así el precioso templo de los Jacobinos, en Toulouse (Francia). Se trata de una rara iglesia de dos naves separadas por una singular fila de esbeltas preciosas palmeras de piedra. Un templo extraño, elegante, bellísimo, donde se custodia la tumba de Santo Tomás de Aquino.

Acaso inspirado en otros ibéricos de hermosos árboles encantados en piedra como la colegiata de Berlanga de Duero, la Veracruz segoviana, Tomar en la sede de la Orden del Cristo de Portugal y los mozárabes San Baudelio de Berlanga o Santa María de Peñalba en Arnedillo. Pero de estos templos, su historia, arquitectura y sugestivo simbolismo, se hablará con detalle en otro futuro texto.

 

Por tierras de Segovia, frente al Alcázar, el viajero no participa de la indiferencia, casi menosprecio, de Fernando, el protagonista barojiano de Camino de Perfección, ante la preciosa citada iglesia de la Veracruz, antes templaria y hoy de la Orden de Malta. Una iglesia poligonal de doce lados, en el camino de subida desde Segovia a Zamarramala: “Era románica y debía de ser muy antigua; tenía adosada una torre cuadrada, y en la parte de atrás, tres ábsides pequeños”.

Al contrario, en estas pequeñas joyas de nuestra antigua arquitectura se hallan los mayores valores estéticos y lo mejor del alma o la espiritualidad española. Que en difícil sencillez sin apenas ornamentación trascienden su pertenencia al arte cristiano medieval para constituir artefactos universales de perfeccionamiento espiritual. De alquimia para el alma sosegada y receptiva. En este caso la arquitectura se encuentra en consonancia con ciertos rituales iniciáticos.

 

Si Machado rechazaba la religiosidad huera de la España oficial de su época sin embargo buscaba recuperar un Dios vivo, interior y esotérico.

Un Dios al que parecería más fácil encontrar refugiado en las modestas pero preciosas ermitas mozárabes o románicas que en las encopetadas y recargadas iglesias barrocas donde la retórica y la ostentación de Poder ahogan el Espíritu.

 

 

Inspiradas ambas, según algunos estudiosos, en la estructura de la Iglesia del santo Sepulcro en Jerusalén, la Iglesia de la Veracruz es bastante semejante en su disposición arquitectónica interior a la de la sede de la Orden de Cristo, antes caballeros templarios, existente en la villa portuguesa de Thomar.

 

 

En La Rioja remontando el río Cidacos desde Arnedo el viajero se acerca a Arnedillo, parada y hospedaje para poder visitar la ermita mozárabe de Santa María de Peñalba, más modesta pero de cierto parecido con la famosísima soriana de San Baudelio de Berlanga. Arnedillo es una pequeña y bonita población riojana cuyos orígenes se remontan al siglo X, cuando se funda la Castilla del conde Fernán González “islote de hombres libres en la Europa feudal”, como decía Sánchez Albornoz.

El interior de la ermita mozárabe de Santa María de Peñalba es muy sencillo aunque de notable belleza en su austeridad. Destaca en él la palmera que hace de pilar estructural en el centro de la misma. Desde el exterior de la ermita se puede admirar la panorámica sobre el valle del Cidacos, declarado Reserva de la Biosfera, es realmente bonita.

Arnedillo está rodeado de ermitas. Una muy curiosa es la de San Tirso. Ocupa una cueva irregular excavada en la roca antes que la de Peñalba datada en el siglo X. No deja de ser sugestiva la comparación de ese conjunto con el de San Baudilio de Berlanga, también del siglo X donde la cueva está situada dentro del templo y a la que se accede por una pequeña entrada en la esquina sudoccidental.

 

Berlanga de Duero, fue declarada Conjunto Histórico Artístico. Bonita población soriana reconquistada en el siglo XI por Fernando I está dotada de joyas arquitectónicas monumentales que demuestran su gran importancia durante el siglo XVI.  De urbanismo medieval fue cabeza de una histórica Comunidad castellana de Villa y Tierra, extraordinaria forma de ordenación territorial propia de hombres libres alternativa de los señoríos feudales medievales europeos.

Pero la monumental Colegiata de Santa María de Mercado que entraría dentro de la tipología de templos con palmeras de piedra destaca por su importancia. Sorprende un templo de tal calidad arquitectónica, belleza y monumentalidad en lo que hoy es una pequeña villa castellana. Pero no tanto si se recuerda la importancia que tuvo Berlanga de Duero especialmente durante su construcción en el siglo XVI.

 

Un poco más al Sur es indispensable visitar otra de las grandes joyas y una de las más singulares de la arquitectura española medieval: San Baudelio de Berlanga.

Un lugar que merece no solo ser visitado sino un viaje ex profeso para admirar su rara belleza. Para ello hay que desviarse de la carretera entre Berlanga y Atienza. Vista desde el exterior no se podría apenas intuir la insólita originalidad y belleza de su interior.Algunos de sus antiguos frescos se trasladaron a Nueva York y el Prado.

Se trata de otro templo mozárabe con palmera de piedra. Verdaderamente maravilloso.

Y también de un verdadero artefacto espiritual, un canal de comunicación espiritual, un centro iniciático extraordinario que causa admiración por su extraña disposición a cualquier estudioso o amante de la Tradición universal.

El pequeño templo se encuentra dotado de tres espacios iniciáticos. Una cueva a la que se accede desde el interior. Otro, junto a la plataforma superior del mini bosque de arcos de herradura. Y otro más oculto en la copa de la palmera principal que soporta la carga de la cubierta.

Un lugar en el que se comprende perfectamente la máxima de Platón de que La Belleza es el esplendor de la Verdad. Una reliquia preciosa de un tiempo que se nos manifiesta en su beatitud. Y una joya única que todo amante del Arte español no debe dejar de conocer.

 

 

 

Bendita autarquía

Una de lecciones que la actual tragedia provocada por la peste roja debiera enseñarnos es la barbarie suicida del globalismo vendepatrias en ámbitos esenciales como Ciencia, Cultura, Alimentación, Sanidad, Industria, Defensa, finanzas, etc. Barbarie que significa pérdida de autonomía vital, de soberanía a todos los niveles. Y en ocasiones como las actuales, la pérdida de muchas vidas humanas que se podría haber evitado. No producimos material sanitario básico, los globalistas no nos lo proporcionan, nos timan o nos roban mientras la gente muere a puñados.

Cuando era estudiante en la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Agrónomos de Madrid, al final del régimen de Franco, recuerdo las excelentes publicaciones técnicas sobre agricultura, ganadería y recursos naturales que había editado y aún publicaba entonces el Servicio de Publicaciones del Ministerio de Agricultura. Textos claros y sencillos que servían para obtener datos habitualmente reales de lo que se podría obtener de los sistemas agrarios. O de la documentación con ratios técnicos de los proyectos de desarrollo. Reflejaban conocimientos particulares y precisos de muchas materias específicas, tesoro valioso inmaterial de una época en que había menos posibilidades de emplear energía fósil o mercancías del comercio exterior y había que realizar esfuerzos por conocer, inventariar y aprovechar al máximo nuestros recursos propios tanto humanos como naturales.

El proceso descontrolado de transformación energética de la agricultura, la sustitución de convertidores energéticos acomodados a nuestros ecosistemas como muchas de nuestras razas de la cabaña ganadera tradicional fue haciendo tabla rasa con casi todo. La importación de cereales pienso y soja para la alimentación de razas alógenas de ganado se convirtió en la segunda importación energética española. La ganadería extensiva fue siendo relegada.

La entrada en el mercado común en condiciones precarias debidas a la nefasta negociación perpetrada por los socialistas que sacrificaron todo a sus propios intereses sectarios, contribuyó de modo decisivo al sucesivo arrumbamiento no solo de nuestro sector agroforestal, o primario en general, sino también industrial, relegando a España a una situación subordinada de dependencia. A la especialización casi en nuevo dependiente monocultivo de cierto sector servicios, para disfrute y solaz barato de la clase media de los países europeos.

El tenebroso Claudio Boada y sus hordas de insaciables biuitifulleros socialistas asolaron todo lo que pudiera ser vendido, pelotazo al canto, con las bendiciones cómplices campechanas. Arrasaron con la industria nacional y perpetraron una nueva desamortización salvaje del sector público español, en especial de sectores estratégicos como el energético. La oligarquía utilizó a los socialistas mohatreros para liquidar sin problemas ni protestas lo público. O para hacerse indemnizar con cargo al erario, el dinero público no es de nadie, deudas, errores o desfalcos so pretexto de consideraciones medioambientales como fuera el famoso caso del parón nuclear. Los antiguos sindicalistas y profesionales decentes que entonces se opusieron al atropello fueron laminados sin piedad. Los siguientes gobiernos de Su Majestad terminaron de saldar lo que quedaba.

 

Perdón por tan largo exordio pero lo creo oportuno para contextualizar el hecho de que la fuera octava potencia mundial a la muerte de Franco no tenga hoy mascarilla que llevarse a la boca ni menos respiradores, test de diagnóstico, o equipos de protección para salvar vidas, tras cuarenta años de pertinaz monarquía disolvente.

Más allá de la presente incompetencia o incluso mala fe del actual gobierno rojo, debemos comprender que por incompetencia, soborno o corrupción, el haber renunciado a cierta autonomía nacional al consentir la deslocalización en el extranjero de actividades y sectores estratégicos imprescindibles para la satisfacción de nuestras necesidades de bienes y servicios se está revelando criminal en estos tiempos de tribulación.

Recuperar una cierta autonomía nacional para satisfacer nuestras necesidades y legítimos intereses debiera ser tarea ineludible cuando pase esta tragedia, si pasa.

En el futuro no sólo no se trata de ver cómo podemos salir buenamente de la crisis sin escarmentar y hasta la inmediata siguiente. Al contrario, de comprender que debemos realizar una especie de Presupuesto Base Cero radical y patriótico en lo espiritual, cultural, político, económico, financiero, administrativo y social, que nos permita en lo posible transformar Amenazas en Oportunidades.  Ojalá Diógenes con su linterna mágica nos ayude a buscar quién pueda acometer tal ingente tarea de reconstrucción nacional. Pero es de temer que tal tarea hercúlea la lleven a cabo hombres de negro de acuerdo con los intereses de Alemania y de la UE central, no con los legítimos nuestros.

 

Jiménez Lozano y la nostalgia de un mundo deshabitado

Conocí personalmente a José Jiménez Lozano hace muchos años durante un breve encuentro en la librería anticuaria de mi amigo Rafael Molina, junto a la iglesia de San Sebastián. Me lo presentó, estuvo comentando algunas cosas en relación con el Siglo de Oro. Creo recordar que buscaba un libro sobre o de Teresa, Molinos o algún otro protagonista de la  Mística española. No sé.

Cuando Jiménez Lozano se fue, Rafael y yo seguimos charlando sobre literatura. Era un auténtico privilegio hablar con Rafael, que no era un mercader sino un librero de vocación, una de las personas más cultas, acogedoras y amables que he conocido. Tengo la impresión de que cuando vendía un libro se llevaba un disgusto solo mitigado por el consuelo de que el comprador iba a saber apreciarlo. Por amistad o fraternidad bibliófila cómplice que no por negocio, me recomendaba o me buscaba ediciones raras o descatalogadas de libros curiosos. Una vez me proporcionó una ejemplar de Los Borbones en pelota, la irreverente pero lúcida obra de los hermanos Bécquer, que presté al hoy director de ABC y no sé si aún la conserva dadas las obligaciones de su empinado cargo.

Rafael abominaba de los “discípulos aventajados de Robespierre”, como llamaba a los insensibles encuadernadores demasiado dados a guillotinar sin respetar márgenes. Pensaba que uno de los mayores crímenes del socialismo patrio había sido cerrar la antigua Editora Nacional y destruir sus publicaciones so pretexto de que el malvado dictador procuraba mantener la Cultura y Tradición españolas, crimen por lo visto imperdonable para los herederos del sectario Iglesias. Un tipo maniqueo bronco. Un paleomarxista poco amigo de matices y distingos culteranos o de posmodernismos neomarxistas que sostenía que “sólo quedan dos clases sociales. La burguesa y la obrera.”  Y “que el odio entre una y otra tienen forzosamente que existir”.

Era la época de Estudio Uno y luego de La Clave, terribles y peligrosos programas afortunadamente sustituidos gracias al pertinaz socialismo por los exquisitos y filantrópicos Sálvame o Gran Hermano.

Por desgracia, mi amigo Rafael murió muy joven cuando trasladaba sus queridos libros a otro local cercano de la calle Santa Isabel.

No es casualidad, por tanto, que Jiménez Lozano frecuentase su librería. Un centro de pensamiento y de amor a la literatura española en el barrio madrileño de Las Letras. Lugar que guardo con especial cariño pues fue donde yo viví de niño y de joven, en la vecina calle de Amor de Dios protegido por el de mi familia.

Decía Cernuda que no es el amor quien muere sino nosotros mismos. Ojalá. Vamos desapareciendo poco a poco las gentes de las más veteranas generaciones españolas y no me parece que vaya habiendo suficiente recambio.  Como lamentable signo de los tiempos cierran librerías de nuevo y de viejo. Cada vez se lee menos y se ignora más. La prodigiosa Cultura española se ve hoy amenazada por una instrucción pública y una educación cada vez más deficientes y degradadas. Si los arbitristas barrocos soltaban latinajos viniesen o no a cuento para demostrar su erudito estar al loro, ahora lo moderno es colocar alguna bárbara palabreja gringa. Como si el español no tuviese cientos de miles de palabras en su Diccionario y hubiera que usar el comparativamente paupérrimo inglés, lengua de piratas y boxeadores.

El desprecio al español y nuestra Cultura se ha convertido en prenda de honor entre nuestras ágrafas autoridades encaramadas a la cucaña o los infames personajillos de la subcultura de masas vilmente promocionados por los prostituidos media que, como bien sostiene cierta valiente y hoy denostada personalidad política, se enriquecen arruinando a la Nación. Y dando coces a la Gramática.

Jiménez Lozano es una de las últimas personalidades desaparecidas de ese mundo que poco a poco va quedando deshabitado.  Como homenaje a su memoria y como recreo del alma sugiero la relectura de una de sus obras Guía espiritual de Castilla en la que nos invita a un viaje por la Castilla inmensa y eterna. Ese islote de hombres libres que además de por un paisaje, también lo es por el tiempo, por nuestra historia.

Una guía que comienza con la semblanza de una de las joyas del arte español. Nada más y nada menos que la ermita de San Baudelio de Berlanga.  Con su mítico tronco de palmera pétrea de copa iniciática, trasunto del Árbol de la Vida.

Árbol cuyos frutos ojalá permitan un nuevo renacer espiritual, intelectual y cultural de España.  Lo anuncia el salmo hilozoísta: «El Justo florecerá como la palmera»

Descansen en paz.

 

 

 

 

 

El rey pasmao, el reino indefenso

En las postrimerías de su reinado el gran rey Felipe II encargó a Martín González de Cellorigo que tratase de averiguar las causas de nuestros males de entonces para intentar enfrentarlos y ponerlos remedio. Don Martín se convenció de que “No parece sino que se han convertido reducir estos reinos a una república de hombres encantados que vivan fuera del orden natural.”  

Estamos otra vez fuera del orden natural. Otro rey Felipe asiste impertérrito, paralizado, encantado, sin reaccionar, no se sabe si por miedo, ineptitud o acaso chantaje, al desmoronamiento del Reino. “Su” Reino encantado por los feroces enemigos de Don Quijote y los sublimes ideales que el gran hidalgo manchego representa. Un encantamiento que no se opone y deja hacer a todo un letal proceso revolucionario que fatalmente habría de desembocar en tiranía. Los cortesanos dicen que no puede hacer nada. La Nación en grave peligro de desaparecer como tal, ¿y el Jefe del Estado no puede hacer nada? Entonces, la pregunta es obvia, ¿para qué sirve el Jefe del Estado? ¿Para lucir bonitos uniformes en desfiles venidos a menos de un Ejército en creciente desguace y desplazado lo más lejos posible de donde se le necesita? Por no hacer, el actual Felipe, a diferencia de su gran antecesor, ni tan siquiera parece atreverse a encargar a un grupo de intelectuales patriotas averiguar las razones de nuestra situación presente.

No hace falta ser un Cellórigo para comprender que una de las principales lecciones de esta grave crisis es que las propias instituciones borbónicas se han venido revelando incapaces de proteger a la sociedad y nación españolas. Incluso es más: arman al enemigo con los impuestos de sus víctimas y promocionan a lo más alto de la cucaña a los peores, en el orden moral, intelectual, técnico o cultural. El problema está ya en una Constitución defectuosa con errores garrafales como el lamentable tinglado autonómico o la falta de separación de Poderes.

Y otra conclusión, de alcance no menor, es que ya no podríamos volver a la situación anterior a la ascensión del falsario al gobierno de Su Majestad. En efecto, se ha roto la colusión de intereses o lucrativa UTE entre socialistas y Borbones según venía operando desde la Transición para otorgarse entre sí, en modo mohatra, respetabilidad e impunidad de sus abusos ante sus respectivos públicos. Hoy los socialistas han levantado la veda de los Borbones, si bien administran su acoso y derribo de acuerdo a su calendario del proceso revolucionario. Algo parecido ocurrió ya durante la Segunda República protagonizando golpes de Estado contra ella y destruyendo sus endebles garantías democráticas.

Un proceso revolucionario instigado y financiado desde el exterior que progresa hasta ahora de forma imparable con la complicidad, como entonces, de los enemigos internos de España y de la Libertad, junto con la inoperancia de quienes debieran combatirlo. Proceso revolucionario del que hoy forma parte no sólo la crisis nacionalista y de integridad territorial, sino la devastación de la Tradición y de la Cultura españolas, la Deuda descontrolada, el psicópata hembrismo fanático, la agresión a la familia, la promoción de la homosexualidad, el favorecimiento de invasiones, la onerosa mohatra climática, el sectarismo y agresión a la libertad de la Ley de Memoria histórica o el nuevo engendro hembrista sobre actividades sexuales…

Un proceso revolucionario y destructor sometido al chantaje permanente de los corruptos aventajados discípulos de Goebbels que amenazan con derribar la mesa de canallesca negociación golpista y con ella al Gobierno de la Monarquía si no se les facilita y financia la secesión.

Como paradoja, y al mismo tiempo corroboración de la inanidad de las instituciones borbónicas, la principal amenaza al progreso de la revolución no proviene de ellas sino de los conflictos internos derivados de los vicios y más bajas pasiones de las fuerzas revolucionarias. Por los conflictos entre bolcheviques y mencheviques, algunos de ellos más por motivos pasionales, viscerales, que meramente ideológicos.

Existe la leve esperanza de que las peleas a garrotazos dialécticos entre los miembros y miembras del Gobierno de Su Majestad pueden derivar a garrotazos de los otros, los físicos, dando quizás al traste con el actual tinglado revolucionario. También en el campo del corrupto golpismo catalán, si bien todos criminalmente compìnchados contra la Nación y los españoles, los conflictos están abiertos entre sus diferentes protagonistas. El fugado, si bien insulta a España y se cachondea impune de sus instituciones, está peleado con su corrupta banda y ésta también con los reaccionarios zurdos del Polifemo presidiario. En Vascongadas, los vascones de pura raza vasca, sector racista meapilas y sector filoetarra, disimulan algo mejor sus desavenencias de detalle para pillar mejor botín de sus víctimas españolas.

A todo esto hay que añadir un extraño cisne negro, la aparición del temido virus dicen que chino, que puede provocar un cataclismo internacional agravado aquí en el Reino por el caos autonómico amén del fanatismo, sectarismo e incompetencia de sus gobernantes. Detrás de esta extraña peste geoestratégica se aventuran muy diferentes hipótesis explicativas, algunas de ellas dentro del criticado campo de la conspiración. Si tal interpretación fuese cierta, la actual pandemia sería un instrumento del NOM, dentro de la guerra geoestratégica mundial entre “Trump” (patriotismo, Estados Nación) y el “Deep State” (Globalismo, neomarxismo cultural al servicio de la plutocracia financiera internacional) para generar caos, destruir relaciones humanas y economías. Provocar una gran recesión, peor que la del 29, de gravísimas consecuencias desestabilizadoras tanto para la economía real como para las sociedades, eliminar el dinero físico en poder de la gente, vaciar los supermercados para crear hambrunas artificiales…  Y desde luego provocar miedo pánico irracional para aumentar los mecanismos de represión y control de la población, e incluso la militarización de la misma.

Si tal interpretación de la pandemia fuese cierta, el actual Reino de España sería un laboratorio excelente, un conejo de Indias perfecto, para estas maniobras criminales.

El rey puede permanecer algún tiempo más en su actual pasmo suicida pero acaso algún día despierte de su encantamiento y en su amargo despertar termine figurando en la Historia de España como el último Borbón pusilánime en cuyo fracasado reinado se destruyó la Nación y fue entregada la sociedad española a la tiranía comunista.

Probablemente no hay para tanto. ¿O sí? El tiempo aclarará todo otorgando o quitando razones.

 

 

 

Monipodio en La Moncloa

Con gran aparato mediático, pompa y consideración que merecen tan distinguidos visitantes se ha perpetrado en el Palacio de la Moncloa, actual sede del Gobierno de Su Majestad, una reunión de golpistas y descuideros de varios partidos y partidas.  Muy jaque y pinturero el racista inhabilitado Torra con su cohorte de jayanes, rufeznos, traineles y mandilandines. Lisonjera y alabanciosamente recibido por el jayán de popa de la banda rival, lindamente enmucetado como primer ministro de Su Majestad, a su vez gentilmente rodeado de los suyos para hacer de las suyas.

Con sus respectivos séquitos, más grandes y dañinos que la terrible plaga de la langosta que asola África y parte de Asia, todos ellos acampados en la antigua nave de investigaciones agrarias de la E.T.S.I.A. habilitada para la ocasión. Sin olvidar a Zopiro, el citado por don Miguel Espinosa escribanillo del Lego de los Emolumentos, famoso por inventar una Regla para calcular en Dieciocho Jornadas el sueldo de una Autoridad.  Ni tampoco al no menos famoso exegeta Roxano. Colaboracionista, asimilado a Lego, recauchutado en cronista tras gozar diversos sustanciosos cargos. Recibió magras subvenciones para cumplimentar diferentes obras laudatorias o alabanciosas de la Parcialidad catalana. Así: Biografía del Prócer Pujol, ladrón, catalanista y mártir; Diccionario de Palabras Adictas; Encomio de Autócratas; Relación de Adjetivos Conformizantes; Catálogo de Nombres a Conformizar; Nueva Manera de Recontar Naciones o su famosa e inimitable Loa a Catalunya, máxima productora de porcino, sin contar la doble militancia…

Antes de comenzar el acto no faltaron las preceptivas oraciones de los ocupantes de las infinitas instituciones de Su Majestad por el heroico trono subido feliz escapado a las brumosas tierras del no menos filantrópico rey Leopoldo II para paradójica mejor burla de los corchetes, puñetas y justicias de… Su Majestad. Ni tampoco por la conversión del alma republicana del malvado Polifemo, gloria de la más pura raza catalana. Por cierto, ya digo, la misma Majestad tente mientras cobro de los jayanes de popa antes citados que se hace la guerra a Sí misma.

La razón declarada de la cosa era evitar las guerras entre mafiosos en pro del equitativo reparto del botín según respectivos méritos delictivos. Sin embargo, el micrófono instalado por un agente del súper comisario Villarejo no funcionó debidamente, de modo que en su lugar podemos poner la banda sonora de la célebre reunión de mafiosos de El Padrino.

El momento estelar debió ser la solicitud de los tataglia.cat de que se compartan los jueces, policías y periodistas. Hay que soltar a los ya condenados y escarmentar a los funcionarios honrados amén de explicarles quién en verdad manda en el Reino. Y su derecho a expandir territorios de bandidaje, en un renovado Lebensraun del democrático Reich catalán.

El primer ministro de Su Majestad a todo dijo que sí.

Arrasado y saqueado el campamento, los nuevos almogávares desvirga presupuestos se fueron y no hubo más.

Otro sí digo. El primer ministro de Su Majestad perdió el culo en coger el falcón milenario para dar novedades al tenebroso emperador de la Galaxia, el malvado Soros, amo del lado tenebroso de la Fuerza.

Ambos dos, Diofante, el milagrero portabocazas de la Satrapía Cismática, autor de una sin par obra intitulada Negación Total de Todos los Valores, y la exquisita chocho Montero alias la Bolsa o la Vida, ofrecieron un hermoso dúo de declaraciones para mayor regocijo del personal acreditado para tan alta ocasión.

Su Majestad se enteró por la Sexta.

 

San Pedro de Alcántara y los psiconautas

En la esquina noroccidental de la concatedral cacereña vigila la figura enjuta, “tan extrema su flaqueza, que no parecía sino hecho de raíces de árboles”, de San Pedro de Alcántara, patrono de la diócesis y de Extremadura. Se trata de un lugar emblemático, uno de los más fotografiados de la preciosa ciudad monumental. Desde allí se admira una bella perspectiva del palacio de los Golfines de Abajo, se adivina la plaza de San Jorge, el patrono de la capital extremeña. Loor de caballeros andantes, pero… santo mítico de dudosa existencia.

Fray Pedro se muestra como un guardián del umbral de la ciudad monumental. Una figura que nos advierte de los tesoros que podemos hallar durante la subida a la acrópolis o el vagabundeo por callejas y adarves de la ciudad Patrimonio de la Humanidad. Como la estatua de fray Luis de León en la Universidad de la vecina Salamanca los de la Cultura y el pensamiento político pionero del derecho de gentes.

Para muchos de los miles de guiris que se admiran por la insólita belleza conservada durante siglos, el nombre de San Pedro de Alcántara acaso no signifique mucho. Algunos puede que recuerden que fue amigo y protector de Teresa de Ávila. Que la defendió de la Inquisición en sus momentos de mayor zozobra, cuando estuvo a punto de sufrir condena acusada de herejía y trato diabólico. O, incluso después de muerto, con ocasión de la polémica fundación del convento reformado de San José. Tiempos azarosos y difíciles en los que ser encarcelado o terminar por ser declarado hereje o por el contrario, santo e incluso nada menos que doctor de la Iglesia, en buena medida dependía de pleitos, sentencias e influencias o protecciones en los tribunales por parte de personas principales.

Tampoco resulta tan extraño de comprender. La Mística se vincula al mundo de la experiencia más que al de la mera creencia teológica. Por ello siempre ha sido considerada peligrosa para el Poder político o sacerdotal que considera inconveniente la idea y misma la práctica de buscar el Reino del Espíritu sin intermediarios. Aquellos que no comprenden que la ortodoxia es más una necesidad de las organizaciones que una virtud espiritual. Y que, muchas veces, la ortodoxia se convierte en escudo de la ignorancia, la ambición, la cobardía, el fanatismo o la hipocresía.

Sí. Fray Pedro, el reformador de la Orden Franciscana, encajaría entre esos heterodoxos. Nos dice de él la santa reformadora del Carmelo: “vestía hábito de sayal sin ninguna otra cosa sobre las carnes…”comer a tercer día era muy ordinario… un su compañero me dijo que le acaecía estar ocho días sin comer…”.

Y eso en una época en la que Castilla y el interior de la Península Ibérica experimentaban una de las conocidas pulsaciones climáticas históricas con grave aumento de la aridez y la llegada de una casi mini glaciación. Asombran, nos conmueven, las peripecias, verdaderas gestas heroicas, de los quijotescos andariegos reformadores de los franciscanos o del Carmelo, viajando en ayunas, ateridos de frío por la cruel intemperie de campos desolados para promover nuevas fundaciones de conventos y monasterios. Una aventura espiritual, pero que hoy también llamaríamos empresarial, que supone un riguroso mentís a la supuesta inhibición de los místicos ante los problemas temporales. Por el contrario, es en el ejercicio de la Mística y por su inspiración donde nuestros héroes encuentran la energía que, incansables, les lleva a remover obstáculos que parecerían insalvables.

Hoy de muchos de esos conventos y monasterios extremeños ya no permanecen sino las ruinas: en Alburquerque, Alconchel, Casar de Palomero, Deleitosa, Gata, Jerez de los Caballeros, Salvatierra, o San Onofre cerca de Zafra, donde fray Pedro escribiese su Tratado de la Oración y la Meditación. Testigos de una aventura espiritual en gran parte arrumbada, ruinas venerables que nos muestran el pasado y nos interrogan sobre nuestro presente y nuestro futuro.

La santa de Ávila cuenta varias veces en su famosa autobiografía, texto que tantos problemas atraería sobre sí, como su santo protector extremeño se le aparecía en cuerpo astral, fantasmático o glorioso como lo llamaba san Pablo: “Hele visto muchas veces con grandísima gloria. Díjome la primera que me apareció, que bienaventurada penitencia que tanto premio había merecido, y otras muchas cosas. Un año antes que muriese, me pareció estando ausente, y supe que había de morir, y se lo avisé, estando algunas leguas de aquí. Cuando expiró, me apareció y dijo que se iba a descansar. Yo no le creí, y díjelo a algunas personas, y desde a ocho días vino la nueva como era muerto, o comenzando a vivir para siempre, por mejor decir…”   

Ya yo le había visto otras dos veces después que murió y la gran gloria que tenía, y así no me hizo temor, antes me holgué mucho: porque siempre aparecía como cuerpo glorificado, dábamela muy grande verle…” 

Pero, ¿cómo era la tal bienaventurada penitencia? También nos lo cuenta Teresa: “Paréceme fueron cuarenta años los que me dijo había dormido sola hora y media entre noche y día, y que este era el mayor trabajo de penitencia que había tenido en los principios de vencer el sueño, y para esto estaba siempre de rodillas o en pie. Lo que dormía era sentado, y la cabeza arrimada a un maderillo que tenía hincado en la pared. Echado, aunque quisiera, no podía, porque su celda, como se sabe, no era más larga de cuatro píes y medio.”      

La diminuta celda del santo que “tenía muy lindo entendimiento” aún puede verse en el monasterio de El Palancar, cerca de Pedroso, en Cáceres. La visita al Palancar trae a nuestra memoria sensaciones y recuerdos de otros conocidos conventos o templos de genuina espiritualidad modificados con dudoso acierto a través de los siglos y a mayor gloria del poder material de la Iglesia. Sin llegar a esos extremos, por ejemplo, los dos monasterios oscenses de san Juan de la Peña, o los del Suso y del Yuso en la riojana san Millán de la Cogolla. La austera, sencilla, serenidad y belleza de los templos primitivos al servicio del alma, reflejo de la pureza y austeridad espiritual, de ese resplandor de la verdad que decía Platón se ve alterada, en mi opinión para mal, cuando la Institución hace ostentación de su poder al servicio de los ritos y cultos externos. Hoy el antiguo, austero hasta la exageración, convento emblemático de la descalcez franciscana está rodeado por nuevas y no muy afortunadas edificaciones que, si bien parecen protegerle, también lamentablemente lo ocultan del exterior. Se ha convertido en una especie de singular parque temático, una suerte de legitimación global a posteriori de una Institución por la santidad de unas figuras singulares, nobles, incomprendidas o no muy bien tratadas en su tiempo por la propia Institución que hoy las elogia y las usa como legitimación a posteriori. En un recuerdo, acaso fugaz, de gentes como fray Pedro, rara, extraña, de conducta poco menos que incomprensible para nuestra sensibilidad mayoritaria actual.

 

Y es que permanecemos en lo que se ha llamado el silencio de Dios. Un estruendoso silencio que se ha podido escuchar en todas las épocas, en especial cuando la zozobra y la tribulación se hacen más perceptibles. En el Eclesiastés, libro sapiencial del Antiguo Testamento que más que hebreo parece texto del helenismo, del estoicismo, se trata de encarar la condición humana, el vacío del corazón y del sentido de la vida, cuando no se embarca en la aventura espiritual de resultado incierto. Una búsqueda heroica, difícil, incomprendida y casi incomunicable, como la emprendida por San Pedro de Alcántara, San Juan de la Cruz, Miguel de Molinos o Santa Teresa de Ávila.

Hoy nos encontramos incursos en un proceso revolucionario en Occidente. Los pilares básicos de la Cultura occidental, el Cristianismo, la Ilustración, la Tradición iniciática, la Libertad, están siendo atacados dentro del embrutecedor y esclavizante proceso de demolición programada, a mayor gloria de un funesto NOM, de todo lo que tiene que ver con el Mundo del Espíritu. De la Metafísica. De las Tradiciones y Culturas nacionales reflejo y manifestación de su desain histórico.

Nos separa mucho del siglo XVI aunque podamos estar en los mismos lugares donde entonces estuviera fray Pedro. Hoy, relegada o casi abandonada la Ascética, perdido o disminuido el sentido metafísico de la existencia, la visión moderna de la experiencia mística, además de con el ejercicio habitual de la meditación, se relaciona con la Psiconáutica y el empleo de sustancias enteogénicas. Son muchos los investigadores metafísicos que por curiosidad, especulación científica o por no resignarse a la desesperación espiritual hoy tan frecuente o más que en otras épocas, buscan alternativas y el propio sentido de la vida. Unos de ellos son los llamados psiconautas, los investigadores con sustancias enteogénicas características de las antiguas tradiciones del mundo chamánico o de ciertas religiones. Criticados por los que consideran este camino un atajo peligroso o acaso virtual o engañoso, sabemos, empero, de su carácter universal, ya que el empleo de sustancias enteogénicas forma parte de casi todas las tradiciones religiosas e iniciáticas de la humanidad a lo largo del tiempo.

Aldous Huxley, autor de lúcidos e importantes ensayos tales como Los límites de la Percepción,  Cielo e Infierno, Filosofía perenne, El Fin y los medios o Moksha, lo resume muy bien en dos de sus novelas humanistas Un Mundo feliz y La Isla. En la primera el soma es empleado por el poder como instrumento de control social, de adormecimiento espiritual, como forma de anulación de la libertad. En cambio, Huxley nos explica en su novela crepuscular La Isla como la medicina moksha puede utilizarse como apertura de la conciencia para trasladar los límites de la percepción mediante la experiencia visionaria y lograr, esta vez sí, un mundo más feliz al no haber roto sus lazos con el Espíritu.

Pero el asunto es casi tan viejo como el mundo. Forma parte de las tradiciones chamánicas y de muchas otras religiosas o esotéricas. Variaban las sustancias, procedentes de las especies botánicas más comunes en cada biotopo, y los rituales ligados a una mitología o teología. Sin embargo, siempre existía alguna forma de práctica ascética previa, pues de lo contrario el viaje, la visión, pudiera ser indeseable o incluso funesta.

Por su importancia para la Cultura occidental cabe recordar aquí los Misterios eleusinos. Hoy sabemos que allí se empleaba una sustancia enteogénica, el kykeon. Si atendemos a las investigaciones de Hofmann, Wasson y Ruck, probablemente elaborada a base de cebada, menta y el esclerocio del cornezuelo del centeno o de otras gramíneas abundantes en las llanuras griegas, que permitía a los iniciados, llamados epoptes, la visión directa de lo sagrado. Una visión de tal importancia radical que originaba un antes y un después en sus vidas.  Algunos de sus componente químicos son similares a los del LSD obtenido mediante síntesis por Hofmann en los laboratorios Sandoz. Un sacramento de efectos reales y no meramente simbólicos.

Eleusis se encuentra estrechamente vinculado con nuestra Cultura y Filosofía, especialmente con Platón. Pero en todas partes y tiempos, de uno u otro modo, se han empleado sustancias enteogénicas con carácter sacramental. El Doctor Allegro, uno de los investigadores de los famosos manuscritos del Mar Muerto, vinculaba el propio Cristianismo primitivo a la amanita muscaria en su controvertido libro The sacred mushroom and the Cross. La amanita muscaria es un hongo muy empleado en muchos lugares y tiempos, estudiado por Mircea Eliade en Siberia. Del famosísimo soma de los vedas no se conoce su naturaleza exacta. Para algunos investigadores se trataría de la ya citada amanita muscaria. Para otros autores se trataría, en cambio, del Peganum harmala, conocida como ruda siriaca. Y para otros de la pulpa fermentada de Asclepios acida.

En África el enteógeno más conocido es la iboga empleada en el culto bwiti. Pero donde más sustancias enteogénicas se han encontrado es en América, sobre todo en el Centro y el Sur. La famosa experiencia de los esposos Wasson en la sierra de Oaxaca supondría un antes y un después en la comprensión occidental de la antigua y polémica cuestión de la ingesta de enteogénicos con fines sacramentales de acceso al mundo espiritual. Gordon Wasson convenció a la luego archifamosa chamana y curandera María Sabina para que le permitiera participar en una velada místico- ritualística indígena con “niños santos”, hongos del género Psilocybe. La experiencia místico estético epistemológica resultaría deslumbradora, apabullante. Wasson saldría transformado de este profundo contacto con lo numinoso. El propio Camilo José Cela dedicaría un Oratorio homenaje a la noble figura de la chamana mejicana.

Ciertos cultos basados en hongos ya habían sido documentados por algunos de nuestros cronistas de Indias, casi todos contemporáneos de san Pedro de Alcántara, así, por ejemplo en la Historia general de las cosas de Nueva España de fray Bernardino de Sahagún o las obras sobre Botánica americana de Francisco Hernández. O los Ritos antiguos de sacrificios e idolatrías de los indios de Nueva España de fray Toribio de Benavente y el Libellus de hierbas medicinales Indias de Martín de la Cruz, dentro del estudio de tradiciones indígenas como en el Manual de ministros de indias para el conocimiento de sus idolatrías y extirpación de ellas de Jacinto de la Serna, la Crónica mejicana de Fernando de Alvarado o la Historia de las Indias de Nueva España de Diego Durán.

Como es bien conocido, el peyote o la ayahusca son empleados hoy por diversas Iglesias o grupos religiosos.

 

Pese a nuestro anhelo de dar cuenta del mundo, acaso el Cosmos debiera reconocerse como una ilusión. Para los Vedas la única realidad susceptible de ser pensada es el Ser, es decir, el Uno. Para los Upanishads la palabra sagrada OM identifica a las criaturas con el Uno. OM, sOMa. Algo semejante al planteamiento cristiano occidental de “Mi Padre y yo somos uno” o “El Reino de Dios está dentro de ti”. El Uno ha sido llamado con distintos nombres según las diferentes tradiciones religiosas o iniciáticas, pero siempre la meta del buscador espiritual es hacerse uno con ese Uno.

Lo que se capta mediante la contemplación debe dispensarse en forma de Amor” (Maestro Ekhart). Amor y pensamiento. Tal es el trabajo propio de los verdaderos buscadores espirituales de todos los tiempos, empleen o no atajos psicogénicos.

Tal es la lección, el mensaje, que los místicos del Cristianismo de nuestra propia Tradición española, nos envían hoy a los desconcertados náufragos de una civilización zozobrada, como luminosos cuásares perdidos en la inmensidad de las tinieblas, desde las remotas y al tiempo íntimas estrellas flamígeras de su propia realización espiritual.

Porque, como nos recordaba un poeta en el exilio, el gran Cernuda, “no es el Amor quien muere, que somos nosotros mismos…

 

 

 

Dulcinea, Cataluña y otra idea de España

El 19 de abril de 1616 Cervantes siente que sus ansias crecen y sus esperanzas menguan y escribe una conmovedora carta de despedida al que fuera su protector el conde de Lemos. Muere cuatro días después.

Pronto le seguiría otro gran conocedor del alma humana, polémicas de autoría aparte, Shakespeare, quien fallece el 3 de mayo, aunque un 23 de abril también si se cuenta la fecha como calendario juliano en vez del gregoriano adoptado en los países católicos.

La tradición de Cataluña celebra la fiesta de san Jorge igual que en la preciosa ciudad de Cáceres y le asocia el libro a la rosa que son símbolos tradicionales del alma y de sus logros. La rosa del alma se desenvuelve entre las peripecias de la vida como el capullo se abre en la Naturaleza.

Cervantes que guardaba una visión compleja y paradójica de Barcelona a la que consideraba tanto archivo de cortesía como lugar de bandoleros. Sin embargo, quiere poner en su playa allá donde las olas y la agitación del mar mueren agotadas, como en ocurriera en el Tristán wagneriano, un recuerdo de la más hermosa, heroica y solemne declaración del caballero don Quijote: su valiente defensa del Ideal aún en peligro de muerte. Mas cabe pensar que el sabio maestro está jugando una vez más con los diferentes planos del lenguaje y si sitúa el escenario de la declaración cumbre del héroe solar en la ciudad catalana es porque es el punto más oriental de sus viajes. Y la gesta sucede el día de san Juan. Ambas referencias espacio temporales simbólicas del cenit en la Tradición esotérica: el solsticio de verano y el Oriente.

Ahora vivimos muy alejados de los cervantinos y quijotescos. El jueves pasado pudimos contemplar horrorizados otra entrega del bochornoso espectáculo del falsario rindiendo homenaje bellaco a depravados déspotas canallas. Tanta felonía nos entristece e indigna. ¿Cómo es posible que esta gentuza haya caído tan bajo?

Ahora se destruyen símbolos y tradiciones, de modo que nuestros más empinados próceres se comportan como herederos del tenebroso falsario Avellaneda, aquel que trasformó a Dulcinea en puta y encerró a don Quijote en el Nuncio, el antiguo manicomio toledano.

Para esta chusma gobernante actual, tan ignorante como felona y depravada, esto es lo que procede hacer hoy con nuestra gloriosa Historia y Cultura. Con esto de la posverdad y la posmodernidad la galaxia del Espíritu queda muy lejana.

Pero los españoles amantes del verdadero don Quijote, el iniciado, no queremos tomarle por un simple loco merecedor de ser encerrado para siempre, ni menos que nuestra sin par Dulcinea, España, se prostituya, sino que deseamos que sea centro de los viejos ideales de Libertad, Fraternidad y Justicia en toda España, también en la degenerada Cataluña.

 

Candelaria con sol

 

«el diablo quiere destruir España«, (Benedicto XVI)

(el sol) en campos de zafiro pace estrellas”,  (Luis de Góngora)

 

Este año en La Coruña el sol no ha faltado a su cita con la candelaria, una promesa de renovación de la luz, tan de esperar, desear y agradecer en estos tiempos de tinieblas.

Ya lo decía nuestro gran Cervantes en el frontis de la Primera parte de El Quijote: «Spero lucem post tenebras«.  Una empresa como se decía en su época situada entre un halcón de cetrería con su capirote colocado y un león dormido.

En otro momento de zozobra e incertidumbre de nuestra historia el genio español espera otra salida heroica de nuestro señor don Quijote en lucha por la Justicia, la Libertad y el Bien. Una aventura al servicio de los valores metafísicos que representa la dama, Dulcinea, el alma.

La fiesta de la candelaria posee una dimensión hilozoísta. Se renueva a nivel espiritual, en el ciclo solar anual y como luz que ilumina al mundo.

Ojalá su triunfo sea también el nuestro como criaturas dotadas de autoconciencia en pos de realizar los más íntimos y queridos anhelos.

 

Memoria histórica: El despojo energético, 1

Cuando se produjo la primera crisis del petróleo hubo un cierto pasmo de economistas que no sabían muy bien qué hacer. La energía, y el petróleo en particular, pueden considerarse como una mercancía más, pero, si se hiciera caso al propio pionero Walras se trataría de una mercancía muy especial.

Dentro del teatro de la riqueza económica, el petróleo es “objeto de apropiación, de valor de cambio pero no es reproducible industrialmente”. Y, además, las leyes propias de la energía determinan que la eficiencia de su empleo sea muy importante para relacionar demandas finales con balances de energía primaria. Pero en un mundo en que prima la hegemonía de lo financiero, la epifanía del dinero en abstracto, lejos de su contrapartida en la circulación de recursos, bienes y servicios, la actual crisis puede dar lugar a una renovada reflexión sobre dónde nos encontramos y hacia dónde vamos.

La Constitución encarga a los poderes públicos que velen por la utilización racional de los recursos naturales y el sector público sería más adecuado, si estuviera gestionado de acuerdo con criterios de interés general y de satisfacción de balances sociales, y no sólo financieros, para abordar ciertas actividades que tienen que ver con el mundo de la naturaleza en el que la energía juega un papel semejante al del dinero en la sociedad. Sin embargo, el proceso privatizador, o mejor dicho desamortizador, seguido durante el Felipismo ha dado lugar a pasar de un sistema de monopolios públicos de energía, propiedad del Patrimonio Nacional con precios administrados con criterios más o menos multifunción, a un sistema de oligopolios privados con precios libres todo ello en perjuicio de clientes directos, empresas y el patrimonio de los españoles.

Según el profesor Roberto Centeno, ex consejero delegado de CAMPSA: ”los activos de dichos monopolios, y en particular sus redes logísticas que son la clave de la competencia, fueron adjudicados a dedo a precios irrisorios (unas cinco veces inferiores a su valor real), redes logísticas que se han utilizado y utilizan masivamente para impedir o limitar la competencia”.

Otro caso parecido, quien hace un cesto, hace ciento, ocurrió en el caso de la antigua empresa pública ENAGÁS. Entregada a precio de ganga a la oligarquía catalana para pagar el voto pujolero a la investidura de González, la pérdida para los españoles, fue también al menos de ese orden.  En efecto, el 91 %  de ENAGAS se malbarató por 50.000 millones de pesetas, unos 300 millones de euros. Una cantidad ridícula, el importe de una de las plantas de regasificación. En el lote saldado iba la infraestructura logística, con la red de gasoductos y las tres plantas de regasificación entonces existentes, el edificio de la sede central en Madrid, los contratos de suministro y la cartera de clientes. En el 2016 Gas natural vendió ese edificio junto con otros dos más pequeños por 85,6 millones de euros. A la hora del saqueo los ventajistas catalanes eran españoles como los que más. ENAGAS fue despojada como base del proceso de desarrollo de la catalana Gas Natural. Un caso pintoresco en el que el pez chico se comió al grande.

Es curioso, pero coherente con lo que indicamos, que ahora Amancio Ortega haya pagado la cifra de 281, 63 millones de euros por solo un 5 % de los restos despojados de ENAGAS , casi lo pagado en su día por el 91% de la empresa no despojada. En el 2016, Gas Natural vendió el edificio de la sede central, junto con otros dos más pequeños y menos valiosos, por 85,6 millones de euros.

Saqueado el patrimonio español constituido durante décadas de trabajo, ahorro y previsión, cuando ya apenas queda botín español que pillar y repartir, no es de extrañar que vascos y catalanes quieran soltar amarras para disfrutar del tesoro.

Y no es solo la cuestión del propio desfalco sino su influencia en la asignación de recursos, la mediatización de la actividad de terceros, tanto regiones como empresas, al terminar con la anterior neutralidad de la infraestructura logística primaria.

Un ejemplo se vio aquí en Galicia, cuando Gas Natural impidió la construcción de la planta de regasificación de punta Canela, al Norte de la entrada a la ría de Ferrol, con el proyecto ya hecho y los terrenos expropiados. De ese modo, lo que sería interesante desde el punto de vista estratégico para España, una entrada de GNL por el NO de la península se vio saboteado por los intereses parciales del capitalismo catalán. Una planta de regasificación en Ferrol favorecería empresas energéticas de su competencia.

Al final, la planta de regasificación se hizo con capital gallego en un lugar especialmente inadecuado, descartado por razones de seguridad en el estudio previo realizado por ENAGAS, antes de decidir la ubicación a la entrada de la ría ferrolana.

Cosas de la memoria histórica. Una de las subgobernantas del flamante gobierno comunista de Su Majestad, la señora de Bacigalupo, Teresa Ribera de soltera, promueve lo que los globalistas llaman la transición energética. Otra mohatra arrebatacapas con casi toda probabilidad. Medio arruinadas la industria y la agricultura la cosa puede que termine en transición al típico burro, un buen convertidor energético sostenible y renovable, desde luego. “La entropía aumenta” nos dice el Segundo Principio de la Termodinámica.

En realidad, esto viene definiendo al Régimen del 78, granjería de y entre abusones, descuideros y piratas. Y lo que queda de él, pura entropía.  El CO2 residual de lo que otrora fue orden más complejo de cadenas hidrocarbonadas.

 

Agradecimientos: La foto de la ría de Ferrol es de SempreVolando

 

 

 

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