Alfonso De la Vega

La Garita de Herbeira

Artículos, solfas y epistolarios

Medio milenio desde la Noche Triste

Los penosos sucesos que vive España con un ignorante gobierno siniestro y devastador para su pueblo y su Cultura hacen que pasen desapercibidos muchos de los grandes acontecimientos de nuestra Historia, motivo de honor y de orgullo para los españoles. La magnífica aventura de circunvalación del mundo lograda por el marino Juan Sebastián Elcano ha pasado con más pena que gloria. Incluso el llamado Instituto de su nombre se muestra más bien al servicio del enemigo inglés.

Otra cosa similar está ocurriendo con la conmemoración de la llamada Noche Triste sucedida hace ahora medio milenio en las afueras de la ciudad de Tenochtitlan. En la que las tropas de Hernán Cortés se retiraron en maniobra a la desesperada de la capital azteca.

Tras la muerte de Moctezuma a consecuencia de las heridas producidas por haber sido apedreado por sus propios súbditos aztecas, la situación de los españoles se estaba tornando desesperada. Hasta el último momento el genial militar había tratado de impedir el conflicto abierto. Marina traduce sus palabras:

¿No os apena el morir tanta gente; creéis que vale la pena sacrificar a la locura de expulsarnos a nosotros la flor de la juventud azteca? Sabed que soy muy fuerte aunque no lo creáis, y que el Dios que da la fuerza es el que está conmigo, no esos vanos simulacros de dioses, que ayer he arrojado por los peldaños del templo.

Cortés se refiere a lo sucedido durante la anterior escaramuza en la que estuvo a punto de perecer sacrificado a los dioses, aunque consiguió librarse y arrojar sus estatuas escalinata abajo, destrozándolas.

Bien veis que cada uno de nosotros vale por un millar de los vuestros. ¿Tenéis tantos millares de guerreros como yo hombres? Os ofrezco la paz. Con esta paz os libraréis del rigor de mi justicia. Yo he venido a esta tierra con una Alta misión, sabedlo…

Fracasada la cumbre con los caciques no quedó más remedio que preparase para una lucha desesperada debido a la enorme superioridad numérica de los feroces guerreros del imperio caníbal.

Cortés llama a su presencia a Blas Botello, considerado hechicero y astrólogo, lo que le permitía conocer el porvenir. Blas le explica al gran militar: todas las potestades del cielo están contra nosotros excepto una. Hay que aprovechar la noche en que reine Júpiter, el único que nos es propicio. Esa noche hay que escapar con sigilo, no hay otra posibilidad. Y ha de ser el uno de julio.

Así se acuerda y se hace. Estando a punto de abandonar la laguna una vieja espía da la señal de alarma, se desarma el efecto sorpresa y los fugitivos se ven acorralados. Mueren cientos de españoles, varios capitanes e incluso el mismo desafortunado astrólogo. Y miles de sus aliados americanos.  Pero contra todo pronóstico sobrevive parte de su ejército. Los aztecas no les persiguen entonces y logran sobreponerse a duras penas.

Tras cinco días de agotadora marcha los supervivientes llegan a Otumba. Cerca del camino de los muertos, junto a las pirámides del Sol y de la Luna, gloria majestuosa de la antigua civilización tolteca sometida por los invasores aztecas. El 7 de julio aparece un enorme ejército enemigo en el horizonte. Decenas de miles de aztecas contra cuatrocientos españoles. Se combate a la desesperada durante cuatro horas. La batalla parece definitivamente perdida ante la superioridad numérica del enemigo y entonces Cortés divisa el estandarte plateado con un sol en aurora y el águila sobre el nopal del cacique enemigo, el cihuacohuatl.  Junto con tres capitanes y un soldado cargan en modo suicida contra la masa india, y con gran esfuerzo logran acceder al lugar. El cacique es muerto por el soldado. Cortés toma el estandarte y lo blande cabalgando sobre el horizonte. La masa azteca al verlo en sus manos huye aterrorizada.

Cortés ha demostrado ser invencible. El prodigio militar se ha consumado y el poderoso sanguinario imperio caníbal azteca, vencido. Y su Alta misión civilizadora, de la que hablara el gran genio militar a los caciques intentando evitar la lucha antes de la Noche Triste, puede ya iniciarse en la Nueva España.

 

 

 

 

La barbarie demócrata y comunista contra don Quijote

Como acabo de indicar en anteriores entregas o cuando hablaba de oclocracia, estamos asistiendo entre perplejos y horrorizados a un estallido de barbarie no ya del hampa más criminal, que también, sino de grupos sociales supuestamente civilizados, si bien manipulados por, o mercenarios de, la plutocracia financiera.

Es una revuelta contra el orden civilizado, programada por ciertas jerarquías o beneficiarios de ese orden. Tanto ocultas como por sus instrumentos visibles como el tenebroso y satánico Partido Demócrata americano del que el déspota falsario constituye franquicia en España. Revuelta perpetrada por turbas ignorantes o vilmente encanalladas con especial saña contra figuras emblemáticas de la civilización española en América.

Es una rebelión satánica dirigida contra el universo de los valores espirituales o metafísicos. Los ataques al almirante Colón o a la reina benefactora Isabel reflejan ignorancia y envidia supinas por parte de los anglosajones o sionistas satánicos. Especialmente repugnante por su injusticia y fanatismo es el cobarde ataque a las estatuas de los clérigos benefactores y protectores de los indios, muchos de éstos salvados tras el descubrimiento de una horrible muerte mediante sacrificio ritual y posterior deglución caníbal por las criminales “culturas” americanas precolombinas. El salvajismo más atroz que se intenta rehabilitar y precedió al Cristianismo humanista del que Fray Junípero Serra fuera una de sus ejemplos.

Pero lo de la agresión contra Cervantes y nuestro señor don Quijote ya apenas admite calificación. Lo que en los salvajes ejecutores es simple criminal ignorancia y fanatismo encanallado, obedece entre los satánicos impulsores ocultos a causa coherentes aunque criminales. La persecución de la excelencia, de los valores espirituales metafísicos más sublimes de la Civilización tales como la Justicia, el Bien, el Amor, la Belleza, el Honor de la Caballería, la Tradición, la educación, el amparo de los débiles.

Por su gran actualidad dado que son valores perennes consustanciales con la naturaleza humana y de las sociedades avanzadas conviene repasar una y otra vez las ideas políticas cervantinas expresadas en sus obras y en especial en El Quijote. Así, durante las peripecias del Sancho gobernador, don Quijote, haciendo de Platón improvisado a un Dión de Siracusa, indica las condiciones del buen gobierno.

La primera es su referencia externa a la ley natural en la que el sabio, don Quijote, explica al Sancho que va a ejercer la gobernación de la ínsula: “primeramente, oh hijo, has de temer a Dios, porque en el temerle está la sabiduría y siendo sabio no podrás errar en nada”. Que puede entenderse como una probable alusión al gobierno platónico de los sabios, expresada en la carta Séptima de Platón: “los problemas del mundo nunca tendrán solución si los poderosos no se rodean de sabios que los aconsejen, siendo así que siendo poderosos es casi imposible que ellos mismos sean sabios”.

Pero nos dice la Biblia: El temor de Dios que significa la sabiduría (Eclesiástico 1-15…)

O también Cicerón: ¿los hombres pueden hacer bueno lo que es malo, y malo lo que es bueno?

La primera premisa o referencia del buen gobierno es externa al gobernante cuya acción debe tenerla en cuenta y servirla. Sea esa tal referencia la Ley natural, un código de conducta, un sistema axiológico o constitucional, la verdad es que no vale todo.

La segunda condición del buen gobierno es la indagación de nuestra propia relación con la Ley natural: el famoso “conócete a ti mismo” del templo de Apolo en Delfos. O la pregunta que el servidor del Grial dirige al caballero buscador: ¿a quién sirves?

Es decir, la tensión dialéctica entre la pauta moral y nuestra propia capacidad para actuar en las contingencias personales, sociales e históricas. En las propias palabras de nuestro caballero andante: “lo segundo, has de poner los ojos en quien eres, procurando conocerte a ti mismo, que es el más difícil conocimiento que puede imaginarse; del conocerte saldrá el no hincharte como la rana que quiso igualarse con el buey…”

Goethe considera que falta de dominio de sí y autocracia están muy unidos: “quien no se domina a sí mismo gusta de someter a otros bajo su poder y voluntad”

Sancho aunque iletrado resulta un buen gobernador: “letras pocas tengo porque aún no sé el A,B,C, pero bástame tener el Cristus en la memoria para ser buen gobernador…”.

Don Quijote prosigue los consejos a Sancho mediante carta en la que, una vez sentados los principios abstractos, ahora se exponen criterios de orden práctico: “para ganar la voluntad del pueblo que gobiernas, entre otras has de hacer dos cosas: la una ser bien criado con todos… y la otra procurar la abundancia de los mantenimientos que no hay cosa que más fatigue el corazón de los pobres que el hambre y la carestía”.

Es decir, todo un programa actual de gobierno: atención a la imagen y a la economía.

Y como Tácito, que consideraba “la multiplicidad de las leyes como señal cierta e infalible de un mal gobierno y de un pueblo corrompido”, prosigue nuestro sabio Don Quijote avisando al buen gobernador Sancho contra la excesiva proliferación de leyes. Pero, continúa nuestro caballero: “si las hicieres procura que sean buenas, y sobre todo que se guarden y cumplan, que las pragmáticas que no se guardan lo mismo es que si no lo fuesen, antes dan a entender que el príncipe que tuvo discreción y autoridad para hacerlas no tuvo valor para hacer que se guardasen…”

Y avisa: “No te muestres, aunque por ventura lo seas, lo cual yo no creo, codicioso, mujeriego ni glotón, porque en sabiendo el pueblo y los que te tratan tu inclinación determinada, por allí te darán batería, hasta derribarte en el profundo de la perdición”.

A lo que el buen Sancho le contesta para tranquilizarle que “hasta agora no he tocado derecho ni llevado cohecho”.

Finalmente, cuando Sancho dimite de su cargo, don Quijote le consuela: “ven tu con segura conciencia y digan lo que dijeren”

No obstante, por si acaso lo de la conciencia no funcionaba debidamente, la administración española en los virreinatos entronizó lo que se conocía en el derecho castellano desde el siglo XIV como juicio de residencia, por el que cuando un virrey u oficial real acababa su mandato daba cuentas de lo realizado.

Como vemos, por injusto que sea no resulta tan desatinada para los criminales instigadores la vejación de Cervantes, don Quijote y lo que ellos como emblemas de la civilización española representan.  Valores que son pioneros y embrionarios también de la era de la Ilustración que los nuevos salvajes «progres» quieren clausurar.

Si no se enfrenta como merece, de esta violenta oclocracia no va a surgir nada bueno. Es necesario combatirla con todas nuestras armas y las primeras la de la Verdad, la Cultura y el Pensamiento.  Y para ello nos conviene invocar y ponernos bajo la protección del bienhechor y filantrópico arquetipo de don Quijote y lo él representa.

 

Notas adicionales sobre Cervantes y su obra

El pensamiento político de Cervantes

Misterios ocultos de El Quijote

Entrevista en la radio sobre El Quijote

Conferencia sobre Cervantes y su obra en la Real Academia de Medicina y Cirugía

Presentación del libro Misterios ocultos de El Quijote

 

Noche de San Juan

En cierto modo, la de San Juan Bautista, asimilación cristiana del solsticio de verano en el hemisferio norte, es una fiesta paradójica. Al ser un máximo, su entorno es menor y la trayectoria solar a partir de ella es declinante. En palabras de San Juan como anunciante de Cristo: “Él (Cristo) conviene que crezca y yo que disminuya”.

Jung también hace referencias a este asunto: si uno honra a Dios, al Sol o al fuego, honra también su propia fuerza vital, la libido”.  Que es símbolo de sus criaturas, plantas, animales y también de muchos héroes sagrados.

Así, por ejemplo, don Quijote, héroe solar cuya ejemplar actividad desfacedora de entuertos declina después de la noche de San Juan, al ser vencido en una playa de Barcelona. Aunque hace heroica proclamación de fe un su Dama, el Alma, justo en el momento en que el sol está en lo más alto, y en el lugar más oriental de sus aventuras. Una declaración de la preponderancia del Espíritu frente a las contingencias de la Materia expresada en un Tiempo y en un Espacio sagrados.

También de Hércules, patrono mitológico de la ciudad de La Coruña, que lucha contra Gerión, el símbolo del espíritu maligno que se opone a la Luz. Y por eso el héroe que se representa asociado o entre dos columnas, en el umbral de la iniciación. Dos columnas que figuraban en algunas antiguas monedas españolas con la inscripción “non plus ultra” en una banderola, iconología que aparece luego en el dólar americano, con la banderola simplificada en una S y las dos columnas solares como trazos o palos.

Pero hay otras preciosas costumbres populares relacionadas con la noche de San Juan como recoger plantas para hacer un ramito de amor y salud, remedo del lapis herbal de los alquimistas.

Una de las plantas emblemáticas de la botánica paracélsica es la artemisa (artemisa vulgaris) o hierba de San Juan, que cogida ese día vuelve fértiles a los campos. Planta defensiva contra las malas influencias forma parte de muchos ritos mágicos solsticiales en toda Europa. También se hacen perfumes.

De la Énula campana (Ínula helenium) dice el grimorio «Los secretos del pequeño Alberto«: «en la noche de San Juan, al dar las doce, cógese la hierba llamada énula campana, hágase secar y reducir a polvo, añadíendose una pequeña cantidad de ámbar gris. Métase todo en una bolsita verde y llévese encima del corazón durante nueve días. Pónganse luego estos polvos en contacto con la piel de la persona que se ama (sin que ella lo advierta), y se despertará en ella un amor irresistible hacia quien la ha preparado«.

Dentro de la gran tradición española cada pueblo tiene su hierba de San Juan preferida: corazoncillo, artemisa, helecho macho, genciana, grosella, algarrobo, no me olvides, menta sarracena, abrótano, yedra terrestre, milenrama….

En la comedia cervantina Pedro de Urdemalas, este año disfrutamos de la tragedia Pedro de Urdepeores, se hace referencia otra tradición popular: las mozas casaderas se ponían a la ventana en la noche de San Juan con el cabello suelto y un pie descalzo dentro de un barreño lleno de agua, y están atentas a escuchar el primer nombre que dijesen en la calle, suponiendo que así debería llamarse el que fuera su marido.  En palabras del personaje Benitae: «eres noche tan sagrada/ que hasta la voz que en tí suena/dicen que viene preñada/ de alguna ventura buena/ a quien la escucha guardada»

En la tradición cristiana, San Juan anuncia a Cristo, las hierbas de San Juan descubren todos los misterios y echan todos los demonios, la mayor luz que se manifiesta por San Juan es la medicina más poderosa, la riqueza y la ciencia por excelencia.

Don Antonio Machado nos explicaba que:

Tus ojos me recuerdan

Las noches de verano

Negras noches sin luna

Orilla al mar salado

Y el chispear de estrellas

Del cielo negro y bajo

– – – –

Para tu linda hermana

Arrancaré los ramos

De florecillas nuevas

Los regaré con agua de los arroyos claros

Los ataré con verdes junquillos del remanso

Para tu linda hermana

Yo haré un ramito blanco

La noche de San Juan es un punto de transición y una promesa de amor en un mundo hilozoístico. Puede que veamos grandes signos en el futuro inmediato, mas el sol nos advierte que a partir de ahora ya empieza a declinar, y Shakespeare, cuyo nombre oculta un sabio, nos enseña que el sueño de una noche de verano posibilita que Titania, la preciosa reina de las hadas, pueda enamorarse de un burro. No sé yo, pero parece que con esto de la posmodernidad que rompe con la Tradición y los ciclos naturales nuestras más bellas titanias se enamoran de burros como si fuesen hermosos donceles.

Pese a los que digan algunos forofos del racionalismo donde no existe eterno retorno sólo nos queda la incertidumbre del acaso.

 

 

Supersticiones milagreras sevillanas

En la vieja tradición cervantina del ejemplar patio de Monipodio o bien de La Garduña de Sevilla y anzuelo de las bolsas de Alonso de Castillo Solórzano, me parece que debemos reconocer sin posible discusión que las sectas El Palmar de Troya y la PSOE son las dos máximas aportaciones sevillanas a las lucrativas organizaciones milagreras españolas durante el tardo franquismo y el comienzo de la Santísima Transición con las consecuencias que aún perduran.

Una fue fundada por el vidente obispo Clemente, luego Papa Gregorio XVII, gracias a las oportunas anteriores apariciones de la Virgen a cuatro niñas lugareñas: Ana, Rafaela, Josefa y Ana, fenómeno acaecido en la finca La Alcaparrosa.

Y la otra se había fraguado tras el contemporáneo congreso de Toulouse y luego en el famoso Concilio de Suresnes con la consolidación de la herejía felipista, originalmente apadrinada por el finado almirante Carrero con salvoconducto para tan alta ocasión y finalidad. Y  la posterior proclamación de Felipe como nuevo Gran Heresiarca del socialismo patrio, haciendo abdicar al anciano apoltronado masón y republicano Llopis. En este caso, gracias a las no menos milagrosas apariciones de la CIA y la Fundación Ekbert, en forma de holograma de falso Pablo Iglesias Pose, pero sin barba marxista, predicando la buena nueva de, a falta de próximo paraíso redentor, del ejercicio de grandes virtudes como la envidia igualitaria, el resentimiento, la demagogia y la salvífica suculenta corrupción por el socialismo.

Ambas sectas han tenido un origen común de protección anticomunista, y un poco en antimasónicas en diferentes grados, para que el humo de Satanás que ya había tomado cuerpo en la corte vaticana desde el Vaticano II no lo hiciera en la Santísima Transición borbónica. Ambas han sido financiadas con oscuros capitales y extrañas donaciones mediante aportaciones voluntarias o chantajes espirituales o político económicos.  Y ambas dos poseen una abundante y grotesca jerarquía muy bien dispuestas a hacer lo que exija el guión. Así como de toda una gran muchedumbre de fanáticos, oportunistas o irracionales fieles dispuestos a todo, incluso a la santa violencia mamporrera llegado el caso. Todo sea por recoger las migajas populares de PER o sopas bobas.

La pareja principal del Palmar estaba constituida por el tándem Clemente Domínguez Manual Del Corral, mientras que la de la PSOE era la famosa de Felipe y Alfonso. Los primeros fueron creados obispos por un arzobispo vietnamita, Pedro Martín Ngo Dinh TUC, hermano del dictador anticomunista puesto por los americanos. Los segundos por el oponente vietnamita de Ho Chi Min, un tal Kissinger, sanguinario dinosaurio del Deep state que aún sigue devorando lo que pilla, le echan o se le tercie.

Desde el principio, según investigadores de lo oculto, al parecer existía una voluntad indomable de hacer negocio, sea con FILESA, los EREs, las comisiones, los chanchullos y desfalcos. O la Orden Palmariana con sus donaciones.

La reuniones del clan sevillano de la tortilla, con sus vestimentas de pana pija rústica,  parecerían un remedo del sermón de la Montaña con su milagrosa multiplicación de los panes y los peces, modernizados en forma de sustanciosos altos cargos, poltronas con asesores, secretarias, coches oficiales, chiringuitos, EREs, comisiones y otras sustancias alimenticias propias del buen cebado prohombre socialista.

El gran pelotazo con la creación del pellón como unidad monetaria de desfalco lo dio la PSOE con los fastos del Quinto Centenario y sus aventuras y desventuras en su Isla del Tesoro. Con dos lustros de retraso pretendió también darlo la iglesia de Clemente con ocasión del Año Santo Palmariano de 2002.

Por su parte, Clemente y Manuel, aunque ya acusados de usurpación de funciones y de uso indebido de hábitos eclesiásticos, querían montar en el Palmar su propio Vaticano. Y lo consiguieron con simbólica tiara y todo. En 1988, durante la era filipina, y acaso como muestra de solidaridad unilateral entre colegas, la Iglesia Cristiana Palmariana resulta agraciada con su inscripción en el Registro de Asociaciones Religiosas del Ministerio del Interior. Sin embargo, no consta que hubiera similar declaración de urbi et orbi eucuménico reconocimiento entre potencias sectarias afines por parte de la Iglesia Cismática Palmariana.

Tampoco faltan las denuncias de presuntos abusos sexuales por parte de obispos o diputados. Una lacra que desgraciadamente se ha convertido en bochornoso signo de los tiempos para tantas instituciones de todo tipo.

Pero las dos sectas, aunque con algunos problemas similares debidos a la desaparición o retirada de sus principales promotores y a su unidad de destino en la mohatra y la corrupción han resistido de modo diferente el ecuador del milenio y su propia influencia social entre la muchedumbre supersticiosa o con ansias por el fácil pilla pilla.

Veamos algunos datos.

El patrimonio de una, con ser notable, es muy pequeño en relación con el de la otra, lo que se explica fácilmente por sus diferentes métodos de financiación.  En una, los fieles hacen donaciones de carácter voluntario, aunque sea como precio de la presunta salvación de su alma. En la otra, la naturaleza de dicha financiación de la secta es obligatoria como penitencia ineludible aunque no hubiere habido pecado. Con cargo a presupuestos y en consecuencia a impuestos del saqueado contribuyente, quiera o no quiera. Sin excluir las aportaciones por cuotas de fieles, las mordidas, comisiones, o por ofertas que no se puedan rechazar, extorsiones u otras razones.

En una y otra secta ha habido, traiciones, intrigas y purgas.  No importa sea declaradamente absolutista o lo intente disimular con ropajes democráticos, la sumisión al líder resulta imprescindible.

En cuanto al futuro. En el caso del Palmar, la sede matriz vaticana que se quería sustituir ha caído bajo la clara dominación del demonio, incluso del nuevo comunismo posmoderno de risueña hipócrita que no santa faz del agente Bergoglio. Aún tiene mercado si se eliminase o escondiese lo más chirriante. Algunos visionarios sinceros de la primera hora, aún mantienen ciertas actividades religiosas. Pero, en general la credibilidad es casi nula.

La PSOE también ha capitulado al signo de los nuevos tiempos como el mismo Vaticano. En realidad, tienen la misma influencia del Partido Demócrata y contra su postura inicial del Concilio de Suresnes ya apenas resulta distinguible hoy del comunismo en su versión neomarxista posmoderna. Ya no se aparece el holograma de Pablo Iglesias Pose sino Pablo Iglesias Turrión en cuerpo mortal de acreditado linaje rojo como profeta del neo narco socialismo. Sin embargo, dicho sea como mérito de los impostores embaucadores o como denuncia de la estúpida connivencia de sus adeptos, aún mantiene gentes recalcitrantes que contra toda evidencia aún les tienen fe. Y, si se me permite un inciso, observamos como los planteamientos sectarios trascienden el ámbito local sevillano o español.  La última declaración de la UE alineándose con los comunistas chinos y los terroristas norteamericanos a favor de la delincuencia, el crimen y la subversión golpista organizada por la actual facción política criminal del EEUU de la que la PSOE es franquicia aquí, indica un grave trastorno moral y un problema epistemológico notable. Tremendo. Claro que muchos eurodiputados estarían en la órbita económica de Soros, del que se dice controla al menos un tercio. El mismo tipo depravado sectario milagrero que está financiando la subversión contra el presidente Trump y las instituciones. Porque milagro y grande es volver idiotas a las muchedumbres, embrutecerlas con el fanatismo, vulnerar impunemente los principios jurídicos y derechos humanos más elementales, en lo que cada vez parece más el suicidio colectivo de la civilización occidental.

La raza degenera y apenas queda mérito ni sustancia que no se base en demagogia y feroz publicidad. Ni la capacidad de seducción de otrora. Tampoco cabe encontrar la finura de mañas de la acreditada pareja Felipe Alfonso en las torpes y pagadas de sí mismo de un fantoche ambicioso, chulesco, hermoso pero sin seso como le diría la zorra al busto.

No me gustan, claro está, las sectas destructivas, aunque tengamos que existir con ellas. Ojalá no tuvieran ninguna influencia en nuestra conducta. Pero estamos como estamos porque en parte las alimentamos con nuestros pensamientos y nuestra conducta. Tal es la reflexión necesaria, ¿qué hacemos mal para que tengan tanto éxito? ¿Qué podemos hacer con nuestra propia condición espiritual, intelectual, moral y física para neutralizarlas?

 

 

Carnicerito ve faena

Vista la terrible deriva de la fiesta nacional en la que se escamotea la lidia según los cánones, se torea con el pico de la muleta o se pasaporta al enemigo con infame estocada pescuecera, Felipe González, más conocido por su apodo artístico de Carnicerito del Gal, muy jaque se ha tirado al ruedo a torear y lo más suave que desde el burladero y el callejón de prensa le ha llamado la ensoberbecida cuadrilla del maestro falsario es espontáneo, aficionado, gitano y maletilla o millonario. Tampoco ha sentado bien entre la gente del bronce, lumpen, robaperas y santigua bolsillos del hampa sevillana y española de la heroica y no menos honrada afición socialista. Y aún peor la acogida del irredento rojerío comunista garduño roba gallinas y asalta palacetes, menos el del sacrificado jefe de la banda. Gentuza bellaca, zafia y descomunal que llevada por la pasión y los celos ha osado incluso tratar de arrojarle bolsas de cal viva.

No se entiende demasiado bien porqué Carnicerito a sus años y con sus millones ha decidido tirarse al ruedo y menos porqué ahora.

Sí. Sabemos que hay algunos movimientos en la oligarquía empresarial española. O eso nos dicen, acaso para disimular o blanquear su responsabilidad en el actual desastre patrio. Una reunión de rabadanes el otro día. También una oportuna purga de director y alabanciosos afines en el alicaído diario vespertino nocturno independiente de la mañana que, curioso,… es propiedad de los mismos, que permiten su ingente labor de devastación nacional y han ayudado a la irresistible ascensión de Pedro Ui .

En fin, ciertos dimes y diretes para distracción del público. Pudiera ser que el taimado consejo de administración de la marca España no se encuentre ahora demasiado a gusto con su jefe comercial y de actualización de tarifas. Rodeado de las peores compañías, le ha salido un poco respondón y quiere escalar puestos hasta presidir el propio consejo de los amos. Es muy soberbio, muy chulo, muy jaque, también un poco autista como la Greta zumbada. Pero, ya le conocían sus mañas tanto en el hampa de las callejuelas más sombrías como en los más encumbrados iluminados despachos. El falsario no engaña a nadie, y menos a gente tan lista, rica y principal, de modo que su mala ralea y condición ya debiera haber sido detectada antes de ficharle.

Además, el escalafón torero ha cambiado mucho desde que Carnicerito se cortara la coleta, de modo que quién se fue a Sevilla, perdió su silla. Además de Aznar, el Padrino del Escorial; Tancredo, el sobrecogeor; Zapatero, el niño de la coca, y ahora el mismo falsario, Pedrito de las saunas, al que en su desahogado delirio las hembristas le tiran sus olorosas bragas. Tan gallito gitano pinturero cortando limones redondos que cualquier día de estos como nuevo Antoñito el Camborio le llevará guardia civil caminera hombro con hombro. No será por falta de ganas de la Benemérita o de los honrados patriotas españoles, o de la mismísima DEA, me temo.

Sin embargo, dudo que la nueva aventura torera de Carnicerito sea por patriotismo o simple motu propio. Entonces, ¿quién le ha mandado al ilustre mataor felizmente retirado tirarse al ruedo de paisano, casi sin vestirse de luces? ¿Bilderberg?, ¿la mafia extractiva del 35?

Algunos optimistas inasequibles al desaliento barruntan que pudiéramos estar ya en una nueva etapa, que los filantropófagos el NOM, incluso el propio Soros, pudieran haberse hartado de su protegido. Que el gobierno del falsario es imposible de recauchutar aunque se cambiase al feroz Iglesias por la astuta pudibunda doncellita Inés. Si no, un agente globalista como Carnicerito no se atrevería a llevarles la contraria. Otros que se debe a petición emérita regia debido a una antigua y bonita amistad fraguada en la complicidad de peripecias comunes. ¡Me he enterado que en este antro se juega! Ciertos sectores del 35 están con la mosca detrás de la oreja y ya no se fian nada ni de la feminista ecologista bilderbergiana Botín ni de su protegido. Hay que estar muy atentos a tal posibilidad que pudiera ofrecer alguna esperanza a la recuperación de la fiesta nacional.

Sea como sea, parece que el viejo maestro ha visto faena. No sabemos si su tiempo ya pasó. Las nuevas generaciones que presumen de tener mucho preparao son muy ignorantes. No saben nada de Historia de España y se dejan manipular como el que no quiere la cosa. Desconocen las leyes más elementales del arte y aplauden sin ton ni son cualquier efectismo redondo para asombrar espectadores incautos. Tampoco saben que ni siquiera en la barrera o el tendido se está del todo seguro cuando la cosa se pone fea.  Y seguro que se va a poner fea, muy fea.

¿Podrá hacer faena Carnicerito al taimado marrajo morlaco? No sé, ojalá.

Pero, por innovar y preparar la agenda 2030 lo mismo la presidencia encaramada al palco muy dócil y obediente le saca el pañuelo verde que otrora se dedicaba a devolver al corral al peor ganao que deslucía o hacía imposible la fiesta.

 

 

 

 

El camarote de Marx

Con su actual agriado gracejo sevillano Felipe González ha calificado al gobierno en comandita de su partido y los comunistas como un camarote de los hermanos Marx. Esperpento y desmesura, sí; pero sin su gracia ni sentido del humor, desde luego. Ojalá tuviésemos un Groucho o un falso mudo Harpo rigiendo los destinos de España en lugar de la tenebrosa pareja siniestra que detenta el gobierno de Su Majestad.

Como era de esperar la afirmación no ha gustado demasiado en la banda de los comunistas filoetarras y han encargado al tarado moral de Echenike para que responda al multimillonario prohombre socialista.

Pero la comparación no es baladí. Cuanto menos bulto más claridad dice el refrán y cada vez hay más aspirantes a hacer bulto entre las estrechas cuatro paredes de la España menguante. Se suman a los socialistas y comunistas, golpistas tresporcentistas catalanes, filoetarras, píos racistas sabinianos, pelouros gallegos, turolenses en busca de mordida, mestizos guanches amigos del vecino moro… Y ahora también los mercenarios y mercenarias de Ciudadanos y si queda algo de hueco, todo será cosa de apretarse para hacer sitio, la propia complaciente banda de Casado. Sabia y oportunamente compinchado con Felipe, el mismísimo maquiavelo del Sar, experto en tirar la piedra y esconder la mano, ha ordenado que ahora no hay que crispar sino complacer a los simpáticos chicos del camarote. Pero, pasa tú primero que a mí me da la risa.

Casado ha demostrado ser un obediente chico de los recados, un mandadero capaz de hacer los mayores y extraños mandados sin rechistar, aunque recitando a la vez bonitos discursos contradictorios ensayados ante el espejo. El que no confunde, se confunde decía Unamuno, gran experto en paradojas. Y paradojas de la vida, la Open Society encerrando a todos y todas en el mismo claustrofóbico camarote.

Mucho me temo que los moradores que abarrotan el susodicho camarote marxista no cumplan las sabias recomendaciones de quita y pon del intrépido licenciado Simón. Sin distancia de seguridad entre ellos por muchos bozales que se pongan en salva sea la parte de su anatomía puede pasar de todo. Peligra la supuesta virtud de los próceres de la enmucetada oposición que no se opone a nada. Según las leyes de Mendel, prohibidas por el comunismo, los híbridos de la primera generación tendrán formato fenotípico parecido. Dará igual unos que otros a la hora de elegir. Aunque diferenciados en la segunda, si la hubiera y el NOM lo permite.

Otro sí digo. Con las togas arremangadas otro heroico personaje se mete a codazo limpio en el ya abarrotado camarote de Marx. Casi nadie quiere quedarse fuera del reparto de prebendas del nuevo Régimen marxista. Casi nadie puede resistirse a una oferta de don Corleone que no se puede rechazar. Se acaba de conocer el archivo de la causa abierta contra el delegado del gobierno de Su Católica Majestad en Madrid. La Justicia se administra en nombre del Rey. Ánimo Majestad que empujando un poco aún queda sitio en el camarote.

Lasciati ogni sperance.

 

 

Un cuento del conde Lucanor

A algunos les va parecer que disparato. O que me he salido de la estrecha senda de lo políticamente correcto cuando digo que el viejo emérito hoy con un pie en el destierro y el otro en fuga de banquillo era mucho mejor rey que lo que está demostrando ser su acomplejado hijo. Un reinado en el que vamos de desastre en desastre, de calamidad en calamidad, sin ningún logro o satisfacción para España y sus súbditos. Aseguran que el emérito era un insaciable putero y comisionista. No sé si será así como cuentan, que yo no soy quien para discutirlo, pero me parece que tenía cierto carisma que empleaba en defensa de la cosa al menos cuando se sentía amenazado. Lo que por efecto colateral beneficiaba a los españoles. Algo es algo, o quizá mucho, teniendo en cuenta que son Borbones que van a lo suyo que no suele ser lo nuestro.

Ahora bien, su hijo parece un tragasables. No reacciona cuando se silba o se ultraja la bandera o el himno nacionales en su presencia. O cuando se cuelgan carteles con su efigie cabeza abajo. O cuando sus gobernantes le ningunean y atentan contra la constitución. Su comportamiento parece propio de imbeles, de gentes sin sangre en las venas. Un personaje al que de tarde en tarde parece que le dan larga para lucir bonitos uniformes hecho un brazo de mar y soltar extraños discursos estupefacientes. Se deja humillar por todos, consiente todo.

Su mujer ha destruido la armonía de su familia, todos y todas contra todas y todos. Recordando episodios nacionales ejemplares como el del numerito de la entrega de los pasados Princesa de Asturias, cuando desterró a la emérita al gallinero del teatro, nos maliciamos que está en trance de instaurar la roja dinastía Rocasolano en vez de la Borbón, y desde luego no se puede decir que colabore en la credibilidad y estabilidad de las instituciones que debiera servir.

 

Los apólogos de la colección del conde Lucanor, obra maestra del Infante don Juan Manuel, siguen constituyendo preciosos ejemplos de comprensión de la naturaleza humana. Aún conservo con todo cariño y devoción filial un ejemplar de la colección de apólogos editada por Aguilar que me regalara mi padre siendo niño. Pese a formar parte de lo mejor de nuestra Cultura, o acaso por eso mismo, es una pena que nuestro apuesto y acicalado rey no parezca conocerlos, ni menos poner en práctica sus lecciones.

Me viene a la memoria el del Ejemplo XXXV, De lo que le aconteció a un mozo que casó con una mujer muy fuerte y muy brava.

Un cuento muy famoso y comentado. E incluso plagiado por el mismísimo Shakespeare en La Fierecilla domada. Por cierto, no el único plagio de la gran Cultura española del supuesto bardo de Avon. Ruego al amigo culto lector me disculpe si resumo brevemente el texto citado para mejor comprensión de lo que hablo en honor de las pobres víctimas de la ignorancia programada por el pertinaz socialismo patrio.

Se trata de un mozo que quiere casarse con una moza de carácter intratable por lo que nadie quería casarse con aquel demonio. Su padre se lo desaconseja pero no consigue disuadirle, de modo que va a pedir la mano de la novia. El futuro cosuegro le confiesa que «si tal hiciera cometería una maldad muy grande pues su hijo es bueno y si se casa con mi hija le matará o le hará pasar una vida peor que la muerte». Al final, la boda se produce, pero el astuto mozo ha planeado su estrategia para someter a la fiera. Pide a varios animales que le traigan agua para lavarse las manos. Dado que ellos por supuesto no le entienden y no lo hacen, los mata con su espada. Muerto así incluso su propio único caballo por fin le llega el turno a su mujer que, visto lo visto, se asusta y le obedece sin rechistar para evitar las fatales consecuencias de la temible ira marital.

Dado el éxito de la estratagema, el suegro quiso repetirla con un gallo que como es natural tampoco le obedecía, pero su mujer le disuadió: «la verdad, don Fulano, que te has acordado tarde, pues ya de nada te valdrá matar cien caballos que tuvieras, antes tendrías que haber empezado, que ahora te conozco

Patronio termina la narración escuchada atentamente por el conde con esta moraleja:

“Si al principio no te muestras como eres, no podrás hacerlo cuando tú quisieres”.

 

Majestad, me temo que ya es tarde para hacerse respetar pero sugiero como Patronio que no estaría de más probar a intentarlo por el bien de España. Lo mismo cuela.

 

 

De Agustina de Aragón a Lola, la del prevaricador

La Lola se va a los puertos. Una joven de espíritu puro y pensamientos elevados, elegida por linaje postizo y singulares méritos, éxito seguro. Y desde luego por sus despachaderas. O tragaderas. O cinismo. O sectarismo. O por obediencia perruna a quien le da la copa para beber. Experta sexadora de maricones y menoreros, toda un gloria del hembrismo patrio. No la verán investigar el expediente Royuela, para determinar si se trata de un pavoroso escándalo del Régimen socialista o tan solo de un absurdo montaje mayúsculo. Pero cada vez está más claro para qué la han puesto en el cargo que no merece, pero ocupa sino detenta.

Ahora toca ofensiva judicial para establecer y consolidar la nueva normalidad golpista.  Y se ve que van a por todas. Su enemigo es el Poder Judicial independiente.

A diferencia de 1808 la amenaza para la Nación no es promovida por un ejército invasor desde el exterior aunque también como entonces cuenta con complicidad de instituciones de la Monarquía, que no sirven los intereses de España sino los de enemigos globalistas internacionales.  Cada vez parece más claro que el triunfo del golpe lo necesita imperiosamente el gobierno de Su Majestad y sus cómplices para evitar la cárcel. Y si se consolida será gracias a la complicidad o inanidad de algunas de las más importantes instituciones borbónicas que se vienen mostrando incapaces de defender la pervivencia de España y los derechos civiles de sus amenazados súbditos. También hay resistencias, sobre todo de parte de los profesionales, funcionarios decentes.

Entre los escombros del sistema constitucional una de las batallas hasta el momento menos controladas o más inciertas para el gobierno golpista y su lugartenienta fiscala generala es la que se está produciendo en el juzgado número 51 de Madrid, donde una valiente magistrado juez está tratando de instruir causa penal contra los presuntos responsables de haber causado miles de muertos. Crimen, presunto por el momento, que está intentando ser tapado por los agentes gubernamentales que se comportan más como mercenarios que como profesionales del derecho. Esta investigación pudiera resultar clave para la propia continuidad del gobierno y el éxito final del golpe.

Es curioso que buena parte de la suerte del Estado de derecho, de la dignidad de la Nación y de la credibilidad de la Justicia, que no está de más recordar se administra en nombre del rey, descansa en este momento sobre esta juez cuyo comportamiento está resultando heroico hasta hoy. Una especie de combinación de coruñesa María Pita y de Agustina de Aragón que intenta cumplir con su deber bajo toda clase de presiones. Su protección debiera ser causus belli de lo que queda de autoridades e instituciones aún no prostituidas o ya encaramadas al golpe. Y es el propio rey, aunque sólo sea por la cuenta que le tiene para conservar el trono, quien debiera mandar un claro aviso a los golpistas de que va a cumplir con su obligación de proteger a los jueces que cumplen con su deber. Ya debiera haberlo hecho con el coronel de la Guardia civil cesado por el gobierno al no prestarse a cometer un delito. Cuantas más concesiones a los golpistas, peor.

Muy atentos a lo que pueda pasar, deberíamos colocar en nuestras oraciones la protección de la vida y del honor de la magistrado juez en tanto mantenga su postura en defensa de la Justicia, y, al cabo, de la dignidad de España como nación.

Posdata

Poco dura la alegría en casa del pobre. Hoy viernes 12 de junio se ha sabido que nuestra teórica heroína se ha rendido. Archiva la causa contra el delegado del gobierno. Lasciati ogni sperance.

 

 

Monarcómacos y tiranicidios

Curiosamente en este posmoderno siglo XXI parece volver a ponerse de actualidad la antigua polémica sobre la legitimidad del tiranicidio entre los tratadistas cristianos tanto católicos como reformistas del siglo XVI y XVII en el marco de sus guerras espirituales y político-económicas. Una cuestión, la del tiranicidio, que ya procede al menos desde la Antigüedad clásica y también fuera muy común entre los teólogos de la Edad Media.

¡Será por tiranos! Jefferson lo comprendió bien cuando propuso sin éxito su sello contra los tiranos como deber moral en julio de 1776. Desde luego no podemos desconocer esta grave cuestión cuando observamos el NOM que ahora se está construyendo gracias a grandes desfalcos financieros y empresariales, mohatras políticas democráticas y armas biológicas asesinas de laboratorio financiadas por plutócratas genocidas revestidos de supuestos filántropos. Todo ello bien protegido por los prostituidos medios de manipulación de masas, en especial las televisiones.

Aunque no se trate de un monarcómaco convencional, entre nosotros los españoles tiene mucha fama el jesuita Juan de Mariana que publicó en Toledo un polémico libro llamado De Rege et Regis Institutione el no tan lejano año 1599. Sobre todo después de la segunda edición de Maguncia en 1605 que tendría mayor difusión que la primera, hay que decir que la Compañía trató de desligarse de las teorías que consideraba demasiado subversivas o poco convenientes para sus propias políticas de control del poder. En 1610 se prohibió a los jesuitas defender públicamente a su compañero y a sus teorías.

La cuestión que se plantea es si es lícito o no matar al tirano. Mariana tenía muy claro el caso del tirano por usurpación. Ahí poca polémica habría. Más difícil sería el caso del tirano de ejercicio: “Creemos que ha de sufrírsele mientras no desprecie las leyes del deber y del honor a las que está sujeto por razones de su oficio”. Pero cabría la resistencia contra “los que menosprecian las leyes y la religión del reino y desafían con su arrogancia y su impiedad al propio cielo”. Una resistencia que admitiría diferentes instrumentos o gradaciones, según los casos. Primero se trataría de destronar al tirano, pero si no fuese posible, en determinadas circunstancias se podría matar al príncipe como enemigo público con la autoridad del derecho de defensa. Estas circunstancias serían tales como “trastornar la religión patria y llamar al reino a nuestros enemigos.”

Y es que “si el rey atropella la república, entrega al robo las fortunas públicas y las privadas y vulnera y desprecia las leyes públicas y la sacrosanta religión; si su soberbia, su arrogancia y su impiedad llegasen hasta  insultar a la divinidad misma, entonces no se le debe disimular de ningún modo.

Desde luego el Padre Mariana no fue el único autor en tratar la resistencia al tirano ni el tiranicidio en nuestra literatura doctrinal. Así, por ejemplo, Pedro de Osma, Francisco de Roa. Incluso los más célebres, Domingo de Soto o el propio Francisco de Vitoria.

De especial interés y actualidad parece la visión del vallisoletano Fernando Vázquez de Menchaca expresada en su Controversiarum illustrium de 1563, poco antes de su muerte en Sevilla. El considerado fundador del Derecho Natural laico critica a Domingo de Soto por haber escrito que “si el príncipe procede tiránicamente no les queda a los ciudadanos ningún otro recurso que el pedir a Dios que le enmiende, en el caso de no existir ningún superior a quien poder recurrir.” Y le enmienda, no sin cierta ingenuidad: “Pero se equivoca porque, atendiendo al derecho natural, es incumbencia de todos los restantes príncipes del mundo acudir en apoyo y auxilio de aquel pueblo, víctima de la tiranía.”

Una cuestión de evidente actualidad como vemos, aunque muy manipulable y complicada de discernir. Y de aplicar en la práctica. Dentro de la incertidumbre en la que estamos y con los pocos datos que tenemos hoy, de haber alguien acaso fuese el presidente Trump el que pudiera intervenir con alguna posibilidad de éxito en defensa del derecho natural donde es más amenazado por la tiranía del NOM.

No obstante, cuando tal ayuda para deponer al tirano no llegase, Vázquez de Menchaca consideraba que “si el príncipe abusase intolerablemente del supremo poder, pueden los ciudadanos darle muerte, según el sentir de santo Tomás.”

Y es que para el laico católico Vázquez de Menchaca los individuos por el mero hecho de ser hombres poseen derechos naturales inmutables que deben asegurarles su aspiración a ser felices.

De modo que cuando los nuevos tiranos agentes del NOM sea cual sea su calaña o disfraz persiguen al Cristianismo y su Civilización o tratan de calumniar o destruir la Cultura tradicional española parece que saben muy bien lo que hacen.

 

 

Ojos verdes

Ojos verdes, verdes como la albahaca, verdes como el trigo verde, como el verde limón… no hay más que unos ojos que mi vida son…

Apoyá en el quicio de la mancebía, se ha incendiado la noche de mayo.

Serrana, ¿me das candela?

Gaché. Apoyo te daré.

Vimos desde el cuarto despertar el día…

Serrana para un vestío te quiero regalar.

Está  cumplió, no me tienes que dar ná.

Ojos verdes, verdes como la albahaca, verdes como el trigo verde, como el verde limón… no hay más que unos ojos que mi vida son…

La copla es un tesoro de sabiduría y economía de medios expresivos. Modelo de escritores y artistas españoles.

Los de León, Quiroga y Valverde pr lo que dicen eran otros tiempos de nobleza y sinceridad en las relaciones humanas.

¡Y  sin futuro vestido ministerial como premio, no del amor sino de la traición!

¡Qué cosas!

 

Pinchando aquí, la versión de Concha Piquer de la famosa copla de León, Quiroga y Valverde

Entradas feeds. XHTML y CSS válidos. Tema WordPress basado en GimpStyle diseñado por estudiocaravana.