Alfonso De la Vega

La Garita de Herbeira

Artículos, solfas y epistolarios

El Mitreo de Mérida

He tenido el honor de que el texto que sigue a continuación haya sido publicado como dossier en el número 17 de la revista del Ateneo de Cáceres que acaba de salir al público. Lo reproduzco aquí para aquellos posibles lectores interesados que no tengan acceso directo a la dignísima revista del Ateneo de Cáceres.

Mi agradecimiento a esta importante y veterana Institución cultural extremeña por su generosa hospitalidad.

  

Desde hace solo unos pocos años abiertos al público, los restos arqueológicos conocidos oficialmente como la Casa de Mitreo constituyen uno de las antigüedades más importantes y evocadoras de Emerita Augusta, la gran ciudad romana capital de la provincia de Lusitania.

En realidad, pese a haberle sido adjudicado un nombre algo equívoco y que mueve a la confusión,  nos hallamos casi con toda certeza ante los restos de un bastante bien conservado templo mitraico, en los que se puede inducir la relación entre continente y contenido, entre arquitectura sagrada y liturgia. El mitreo es un subterráneo artificial en forma de gruta de reducidas dimensiones utilizado como santuario o templo en el mitraísmo. Es famoso el hallado en 1934 en la iglesia de Santa Prisca de Roma.

Aquí en España se muestra otro junto a la muralla romana y la actual catedral lucense. Cabe la posibilidad de que el extraordinario santuario hoy conocido como Santa Eulalia de Bóveda también situado cerca de Lugo, que tantas interpretaciones diferentes ha originado, se correspondiese con la parte inferior o mitreo de un templo romano. Se sabe que la parte superior de este antiguo templo romano fue destruida y se ubicó una iglesia cristiana en su lugar.

Pero, volviendo al área monumental de Mérida, en efecto, existe un mitreo claramente dispuesto y diferenciado en dichas antigüedades arqueológicas emeritenses. Un mitreo que desde luego no debiera ser confundido con lo que las pintorescas descripciones oficiales llaman “las habitaciones subterráneas” e “interpretan” como ¡¡¡“dormitorios de verano”!!!

Tan notable confusión pudiera ser interesada. Sin embargo, parece ser que Mitra y el mitraísmo significan poco hoy, incluso para el público culto español conocedor de las diferentes religiones establecidas actuales. No en vano a lo largo de los siglos la religión dominante en España ha tratado de borrar las huellas de las tradiciones religiosas precedentes en las que se ha inspirado sino basado, o incluso a veces asimilado como propias. Y el culto mitraico no sólo es una de esas tradiciones, sino, acaso junto con los restos del pitagorismo recogidos por Platón en su obra filosófica, los misterios eleusinos y dionisiacos, la de mayor influencia en la formación del Cristianismo original o primitivo por parte de Saulo de Tarso, más conocido como San Pablo.

 

Mitraismo y Cristianismo

De acuerdo con cierta historiografía moderna, Saulo habría sido un hombre cultivado, nacido en Tarso una ciudad de Asia Menor. Un judío cosmopolita que ni conoció ni fue discípulo del Maestro Jesús protagonista de tan hermosas, iluminadoras y poéticas peripecias  descritas en los evangelios pero cuya existencia histórica real no está totalmente probada. Según tales interpretaciones vigentes desde el siglo XIX, el Maestro Jesús sería otro de los héroes o divinidades solares cuyas biografías míticas resultan semejantes en lo que se refiere a los datos astronómicos. Para muchos investigadores a partir de la escuela racionalista de David Strauss que buscaba la realidad del Jesús histórico, Saulo sería el verdadero fundador del Cristianismo, ya que habría abierto una inicial variante del judaísmo acaso ligada de modo más o menos estrecho con los nacionalistas zelotes al universo espiritual, intelectual, político y social más amplio de los gentiles. Un movimiento que tras la toma del poder político del antiguo Imperio romano durante la etapa del emperador Constantino y aprovechando su gran aparato de Estado, se transformaría en la poderosa religión hoy conocida. Para tan decisivo cambio sincrético y estratégico, Saulo habría asimilado diferentes tradiciones iniciáticas, esotéricas o mistéricas de la Antigüedad reconvirtiéndolas e introduciéndolas en el nuevo culto que se habría originado en Palestina con planteamientos más localistas o restringidos al judaísmo y en todo caso, diferentes.

No obstante, algunos autores contemporáneos llevan el asunto de la creación del Cristianismo incluso aún más allá y tratan de demostrar que los textos neotestamentarios en realidad carecerían de la antigüedad que se les atribuye. Constituirían una obra apócrifa de Lactancio y Eusebio de Cesárea, compuesta durante varios años a instancias del parricida emperador Constantino y dirigida a establecer una religión monoteísta que fortaleciese al Imperio Romano y en especial, la propia autoridad imperial personal. Para ello habrían empleado diversos materiales, mitos y tradiciones anteriores a las que habrían dado un discurso o forma de cierta coherencia. Entre ellas las tradiciones hebreas del Antiguo Testamento y los Misterios, en especial en lo que se refiere al culto solar. La figura fundamental de la nueva religión se identificaría con la de otros héroes o divinidades solares, desde los Vedas a los Misterios.

Sea San Pablo el verdadero fundador del Cristianismo o bien con posterioridad, Lactancio y Eusebio de Cesárea, el caso es que ya en el siglo II el filósofo Celso se refiere entre horrorizado y despectivo a los cristianos a los que considera una horda, fanática oriental opuesta a la concepción aristocrática de la Vida y de la Cultura, una forma de lumpen ignorante y subversivo que pretendía igualar a todos por abajo sin diferenciar sus méritos o virtudes, dispuesta a socavar la Tradición, que podía poner en riesgo las instituciones romanas. Es posible que tales gentes fueran distintas a las que en un grupo más reducido, ligado a los Misterios, celebraban sus reuniones en catacumbas o incluso instalaciones subterráneas mitraicas. Probablemente adaptando a su propio plan los símbolos de Mitra, tan queridos a los romanos, en especial a sus legiones.

Pero sean quienes fueran esos cristianos a los que el filósofo Celso se refiere, el caso es que no existe arquitectura cristiana hasta el siglo IV, ni iconología cristiana hasta el siglo III. Una iconología inequívoca, que vaya abandonando de forma clara el estrecho parentesco semiótico con otras tradiciones gráficas paganas o hebreas veterotestamentarias tampoco se encuentra hasta ya el siglo IV.

Un aspecto curioso de esta iconología que parece querer ir disimulando la identificación del cordero (agnus) con el agni o fuego védico lo constituye la notable evolución de su imagen a partir del siglo IV.  Al principio se sustituye el inicial cordero nimbado con el sol y portador de la cruz por otra figura con cabeza humana.  Luego aparece solo la cabeza nimbada. Luego se puso la cabeza humana en la intersección de dos brazos de la cruz. Tras el concilio de Constantinopla a finales del siglo VII se ordena representar el cuerpo entero de Jesús sobre la cruz. No sin ciertas reticencias, como muestra la imagen del cordero portador de la cruz en la cripta de la iglesia de Sos en Zaragoza. A partir del siglo XIII la figura dramática del Cristo clavado y sufriente en la cruz, semejante a otras anteriores de Prometeo o Baal, se adopta con carácter general.

En algunas imágenes se muestra la forma de mandalas al estilo oriental, con la figura espiritual principal en el centro geométrico de la composición. Es frecuente la figura del Buen Pastor y del cordero que suele asociarse a la del alma del cristiano. También aparecen personajes psicopompos acompañando el alma del difunto. Ambas están influidas por el culto del fuego, agnus, agni o por los misterios de Eleusis (Demeter / Proserpina) o de Orfeo (Orfeo / Euridice).

La imagen del Sol y del fuego, asimilada por el Cristianismo a Cristo y al cordero, procede de los Vedas. La antigua Trinidad védica del Sol (Savistri) el Padre celestial; del fuego (Agni), hijo y encarnación del sol, y del Espíritu (Vayu), el soplo, ha sido adoptada también como dogma fundamental por el Cristianismo. El ritual o ceremonial católico de resurrección del fuego oficiado el Sábado santo presenta reminiscencias de ritos védicos.

También cabe asimilar a las antiguas ceremonias védicas de reparto del cuerpo místico de Agni la propia comunión cristiana.

Son importantes también las relaciones entre los Vedas y el Mitraísmo persa como luego veremos.

 

Mitra y el mitraismo

Pero sea como sea nuestra opinión sobre este asunto, conviene repasar brevemente qué fue el mitraismo para apreciar mejor las similitudes que el posterior culto cristiano tendría con dicha tradición religiosa e iniciática precedente.

Decía el conde de Canilleros que Extremadura era “la tierra donde nacían los dioses”. Pero había otros héroes dioses, “enviados” para el progreso o desarrollo espiritual de la Humanidad, muy anteriores a los de la Conquista a los que se refería don Miguel.

Así, Mitra es hijo de Ahura Mazda u Ormuz, el Principio del Bien zoroastrino. Nace simbólicamente en el templo mitraico de Mérida, y como el sol o el Maestro del Cristianismo el 25 de diciembre, cuando el sol, tras el solsticio invernal, comienza a elevarse sobre el horizonte. Nace dentro de una montaña lapis o piedra sagrada lo que tiene su correspondencia con una de las versiones de naturaleza del grial, la que le identifica con una piedra sagrada caída del cielo. Suele acompañarse su figura con pastores. Mitra representa al Sol. Lleva un gorro frigio inclinado hacia adelante sobre su cabeza de simbolismo semejante al del ureaus de los faraones egipcios. Es decir, el símbolo de la diosa egipcia Uadyet o energía kundalini elevada desde la base de la columna vertebral hasta la frente, hasta los chacras superiores. Lo que significa la realización espiritual y la renovación o desmaterialización del cuerpo astral o intermediario.

Tiene dos servidores portadores de antorchas, Cautes con el fuego hacia arriba. Cautopates con el fuego de la antorcha hacia abajo. Día y noche, se asocian al Tiempo, porque el héroe solar, dios o avatar, dentro del eterno retorno ha encarnado en el Tiempo, para desarrollar una serie de trabajos iniciáticos de carácter mítico y filantrópico. El Tiempo es origen de la Creación y del Mal tras su manipulación  por el demiurgo, (Ahrimán) que en el culto mitraico se asocia al toro que se ha de combatir después de ser robado, como en otros mitos iniciáticos, y llevado a una caverna, donde vencido el demiurgo en forma de toro nace el principio espiritual. También nacen en una caverna, por ejemplo, Zeus, Hércules, El Quijote iniciado o el propio Maestro Jesús.

Cautes y Cautopates muy probablemente sean la adaptación mitraica de los Asvines védicos, que simbolizan a Venus, en forma de Estrella de la Mañana o Estrella de la Tarde, pero que acompañan al sol en su movimiento aparente desde la Tierra y han venido a este planeta para combatir al demiurgo enemigo de la Luz. Otras variantes suyas son la pareja mortal e inmortal formada por Castor y Pólux, que tendrían su trasunto en el Cristianismo con la pareja Santiago San Millán famosos protectores de la caballería cristiana.

Mitra tendría un aspecto masculino y otro femenino. Por una parte es el Señor del Sol, de otra, representa a la Naturaleza receptiva y terrestre que fructifica cuando la baña la luz solar. Mitra tiene un componente de Logos o inteligencia mediadora entre Ormuz y Ahrimán que se disputan el alma humana. Desde el punto de vista esotérico, atendiendo a la naturaleza triple del Hombre, Mitra representaría el cuerpo fluido, el astral, el Ka, el periespíritu o el “alma” de la tradición esotérica. Es decir, no la dualidad de cuerpo y alma de las religiones exotéricas, sino el intermediario entre el Espíritu y el cuerpo material o bioquímico. Cuerpo astral que ha de ser regenerado mediante la iniciación para lograr un mejor acceso al mundo espiritual.

Existe un Mitra relacionado con los Vedas como hemos indicado brevemente. Pero el culto mitraico influyente en Occidente fue fundado por los sacerdotes magos zoroastriano antes que el cristiano y extendido luego como ya hemos indicado por los militares romanos a lo largo del Imperio.

Mitra realiza una serie de trabajos simbólicos que son recreados en las iniciaciones o misas mitraicas. Así, como ya hemos visto, dentro de la caverna o templo mata al toro, cuya sangre se hace caer sobre los recipendiarios situados en una estancia o cavidad inferior. Da de comer y beber a sus fieles o adeptos su carne y su sangre en una especie de comunión, simbólicamente similar por otra parte a la del kykeon de los misterios eleusinos, ambas muy anteriores a las instauradas más tarde por el sacramento cristiano.

El culto de Mitra es otro ejemplo del propio de sociedades secretas antiguas cuyas leyendas son representaciones del sol y de sus trabajos. El iniciado mitraico se hacía Uno con Mitra, imitaba y formaba parte de la Divinidad, de modo semejante al cristiano que desea imitar y unirse a Cristo.

Los perros que acompañan a Mitra significan la lealtad, la confianza, la sinceridad. En cambio, la serpiente se identifica comúnmente con Ahrimán.

El asunto tiene una grandiosa representación cósmica o astronómica. Orión caza al toro, la constelación de Tauro, (constelación Taurus, cuya estrella más brillante es Aldebarán) acompañado por los dos canes (constelaciones Canis major, estrella alfa Sirio, y Canis minar) y se opone en el teatro cósmico a la constelación de Serpens (o, según otros, a la de Scorpius) situadas en el lado opuesto de la esfera celeste. Los templos mitraicos, también el de Mérida, poseen representaciones de fuerzas cosmológicas y zodiacales.

 

Los misterios mitraicos

Una vez repasadas las nociones elementales sobre lo qué fue el mitraísmo se pueden apreciar mejor las similitudes que el posterior culto cristiano tendría con dicha tradición religiosa e iniciática precedente.

Si los misterios de Eleusis tuvieron gran influencia en la Cultura griega e incluso en el helenismo tardío, el mitraísmo fue una de las tradiciones religiosas e iniciáticas más importantes en la Antigüedad, especialmente en Roma. Dominante en el ejército, fue extendida a lo largo de todo el Imperio por las legiones romanas. Muchos de los oficiales romanos, incluso emperadores, se hicieron iniciar en el culto de Mitra.

Los Misterios constituyeron una de las Instituciones espirituales más notables de la Antigüedad clásica. Trabajaban en paralelo, pero con autonomía de las religiones oficiales que, dirigidas a un público general de gentes con menores inquietudes espirituales o de menor capacitación intelectual, explicaban mitos religiosos o literarios con carácter exotérico. Por el contrario, dirigidos a un grupo minoritario, más selecto, de pensadores, filósofos, artistas, gentes de mayor capacitación intelectual o moral, los Misterios mostraban de modo más o menos experimental las realidades espirituales, esotéricas, inefables o difícilmente comunicables de otra forma. De algún modo, experiencia en vez de creencia. De carácter aristocrático, como comunidades reservadas, muchas de las grandes personalidades de la Antigüedad fueron iniciadas en unos u otros Misterios.

Los Misterios variaban en cuanto a contenidos míticos pero en cuanto a método coincidían en tratar de establecer de modo experimental y no meramente dogmático la existencia del alma así como otras realidades espirituales diferentes del espacio tridimensional y del sentido común del Tiempo. Pretendían ayudar al hombre a despertar sus poderes espirituales, que dormían en su alma presa en la cárcel del mundo material y de las pasiones.

Generalmente eran una especie de psicodramas u obras dramáticas sagradas que se representaban de modo reservado para los admitidos a la iniciación y durante ciertos momentos del año, comúnmente equinoccios o solsticios.

Sin embargo, de modo semejante al soma de los Vedas, parece ser que en los más importantes además de la representación dramática de las peripecias de algún dios o héroe solar, también se realizaba una especie de comunión con alguna sustancia de carácter enteogénico. En Eleusis, uno de los Misterios más importantes que perduró durante casi veinte siglos, se cree que el brebaje sagrado Kykeon incluía cebada contaminada con cornezuelo del centeno o de otras gramíneas. Su componente era similar desde el punto de vista bioquímico al moderno LSD. En los dionisiacos, el brebaje llevaba uva fermentada junto con otras sustancias psicogénicas. Se inducía así una experiencia espiritual de extraordinaria influencia en la vida posterior de los iniciados que la experimentaban. Estas ceremonias y sus preparaciones serían antecedentes de la comunión mitraica y luego cristiana, esta última de carácter simbólico, sin propiedades enteogénicas.

En los Misterios cabe resumir que se dramatizaban dos clases fundamentales de enseñanzas, más o menos combinadas según los casos:

Los mitos de regeneración o floración y fructificación vegetal propios de las sociedades agrarias, ligados a un héroe solar que padece la muerte causada por el Mal y el desmembramiento, cuyo cuerpo luego suele ser dado a los fieles como alimento espiritual (Osiris, Tammuz, Atis, Adonis, Mitra, Orfeo, Dionisos, Balder,… el Maestro Jesús). Se trata de la escenificación del mito del dios que muere. Por medio de ceremonias o rituales iniciáticos que simbolizaban la purificación y la regeneración, el dios resucitaba y se convertía en salvador. Así, identificado con su propia entidad divina oculta el hombre realizado ha conseguido superar su naturaleza inferior, dominar sus pasiones o apetitos para manifestar la versión más elevada de sí mismo.

Los mitos relacionados con algún agente psicopompo que participaba en alguna aventura iniciática de rescate del alma o de un elemento simbólico espiritual o sagrado (Ishtar, Demeter, Orfeo, Jasón, Horus,… el Maestro Jesús).

El mitraismo participaría sobre todo del primer grupo.

La iniciación mitraica también constaba, como otras, de tres grados fundamentales, aunque el último desglosado.

Tras una preparación intelectual, emocional y moral del solicitante era iniciado en el primer grado. Al parecer, se le entregaba al neófito una corona en la punta de una espada. Seguramente asociados a la naturaleza espiritual del hombre y a la sabiduría.

También se le enseñaba que el esoterismo de Mitra dentro de su naturaleza triple como hombre era el de su propia alma o principio intermedio entre su Espíritu y su cuerpo.

En el segundo grado se le dotaba de una armadura para luchar en los subterráneos donde era enviado a luchar contra sus propias pasiones y “demonios” mentales. Parece que entonces adoptaba el nombre de Mile, soldado. Mile es el soldado al servicio voluntario de Mitra.

Durante una de estas ceremonias se sacrificaba un toro cuya sangre al parecer caía sobre el neófito emplazado en el mitreo o cripta subterránea.

Las representaciones iconológicas del mitraismo suelen mostrar a Mitra arrodillado sobre un toro yacente al que clava una espada en el cuello. El toro significa el demiurgo causante del Mal. Desde otra perspectiva, la degollación del toro significa que los rayos solares simbolizados por la espada liberan en el equinoccio vernal las esencias vitales de la tierra que al manar de la herida abierta por la divinidad solar, Mitra, fertilizan las semillas de los seres vivos. El sol, Mitra, al herir al animal fertiliza al mundo con su sangre, trasmutada en la suya desde lo alto, como si viniese de otro mundo, la parte superior del templo que ocupan los ya iniciados. Desde ese punto de vista, el culto de Mitra constituye otro mito de fructificación o regeneración propio de las sociedades agrarias.

En el grado más alto le daban una capa con el Zodiaco y otros símbolos astronómicos.

Tras las iniciaciones era proclamado miembro de Mitra, se le iniciaba en las enseñanzas secretas de la mística persa y recibía el nombre de león, dado que una de las representaciones esotéricas del propio Mitra era con cabeza de león y un par de alas. Algunos de estos elementos del culto mitraico como el saludo ritualístico en garra de león fueron adoptados por la Masonería Tradicional.

El Sumo sacerdote de la Orden Mitraica recibía el nombre de Padre Supremo. En el Cristianismo el del Papa tiene cierta semejanza, se suele llamar Padre Santo.

Los cristianos emplearon el culto mitraico como forma de introducirse entre el ejército romano para una posterior toma del poder. Las similitudes simbólicas iniciales permitirían tal labor. Una vez conseguido el poder el mitraismo fue perseguido, sus templos devastados, un ninguneo que les permitiera no dejar huellas de sus adaptaciones.

El templo mitraico

Se dispone en dos alturas para poder oficiar sus ceremonias litúrgicas o ritualísticas iniciáticas.  La parte más singular o característica es el mitreo o cripta. El mitreo es un subterráneo artificial en forma de gruta de reducidas dimensiones utilizado como santuario o templo en el mitraismo. Su papel en el ritual iniciático mitraico es fundamental. En el de Mérida aparece claramente diferenciado dentro del conjunto arquitectónico. El recipendiario de la iniciación era conducido allí, a la oscuridad subterránea a luchar contra las tinieblas, las pasiones degradantes, el propio miedo. En el espacio superior situado sobre el mitreo se sacrificaba al toro, cuya sangre caía sobre el iniciado.

En el templo mitraico suele haber alguna imagen o representación cosmológica. En el de Mérida se conserva parcialmente un importante mosaico.

 

 

 

 

 

Invitación

La visita a antiguas ciudades representativas de grandes civilizaciones periclitadas suele ofrecer una ocasión para la nostalgia. Para dejarse llevar por todo un mundo de evocadoras sugerencias. Para el conocedor siquiera superficialmente el mitraismo la visita a la llamada Casa de Mitreo en el área monumental de Mérida es especialmente sugestiva. No sólo puede disfrutar de su Belleza arquitectónica. Representa una memoria viva de la historia de las creencias y de las instituciones filosóficas, religiosas y esotéricas de la Antigüedad. Invita a pensar lo que podría haber sido la civilización europea si no se hubiera arrumbado de modo tan drástico y dramático todo ese universo griego y romano. También nos muestra otro ejemplo de la caducidad de las formas, muere la letra pero acaso sobreviven sus más valiosas enseñanzas esotéricas con otros ropajes. Uno de ellos es el Cristianismo esotérico.

Sin embargo, de las viejas sombras, de la nostalgia por el viejo mundo de Atenea cuya lechuza voló de su hombro en busca de otro sitio donde posarse, cabe rescatar algunos planteamientos que hoy perviven de otro modo. Así por ejemplo la Fiesta de los Toros.

 

 

APÉNDICE. Mitra y la fiesta de los toros

El templo mitraico de Mérida, así como muchas de las esculturas a él asociadas, se hallaron cerca de la actual plaza de toros de la moderna ciudad. No parece del todo casualidad sino acaso una especie de Justicia poética o verdadera memoria histórica. En efecto, muchos estudiosos consideran la Fiesta Nacional española heredera o consecuencia transformada del antiguo culto mitraico. La Fiesta también es un ritual de sacrificio de un toro, extraordinario animal, magnífica joya de nuestra zootecnia, pieza fundamental en el ecosistema de la dehesa, de tan preciosa biodiversidad. De algún modo es su símbolo y en lo que se refiere a cadena trófica y a biotopo, el toro bravo condensa en su propia carne la potencialidad de un ecosistema cuya existencia se vería amenazada si tan hermoso animal se extinguiera a consecuencia de la sectaria, despótica, e irresponsable prohibición de la Fiesta nacional.

El toro de lidia es símbolo vivo de la Naturaleza pero en un plano psicológico también de las pulsiones subconscientes del hombre y del héroe, contra las que éste ha de enfrentarse, luchar y tratar de vencer.

Una de ellas es el miedo. Cuando se dominan y encauzan las pasiones se puede construir algo superior, civilización. El control del miedo asociado al orden preciso de la lidia puede originar un arte fugaz con momentos de gran emoción y valor estético.

La espada es un símbolo polisémico. Uno de sus significados es el de la sabiduría para discernir, para separar lo cierto de lo incierto, lo bueno de lo malo. Otro es el de protección contra las agresiones del Mal. Muerto a espada como Mitra hace en acto sagrado, el toro que representa las fuerzas oscuras del inconsciente es transformado en instrumento de elevación, el hombre realizado ha conseguido superar su naturaleza inferior, dominar sus pasiones o apetitos para manifestar la versión más elevada de sí mismo. Una especie de superación mayéutica al ser llevadas las fuerzas y pasiones ocultas al mundo consciente, incluso para crear Belleza y repartirla.

Una tradición que aún se mantiene, si bien algo deformada, en algunos lugares de España. Durante las fiestas de San Juan, solsticio de verano, en la Soria de caballeros templarios y sanjuanistas de poetas como Bécquer o Machado, la fiesta ritual incluye que la carne de los toros muertos durante la lidia se reparte entre los asistentes en una especie de comunión recuerdo de la antigua ceremonia mitraica.

Don Alfonso X el Sabio reconocía este carácter originalmente sagrado de la fiesta de los Toros al prohibir cobrar dinero o el lucro entre sus participantes.

 

 

 

 

Vidas parejas

A lo largo de la Historia se han producido una y otra vez similitudes o paralelismos entre biografías aparentemente diferentes. Es curioso observarlas. Y práctico. La primera corrupción consiste en pudrir el entendimiento. Detrás de ella se siguen las demás.

Es evidencia de razón que la situación tanto nacional como internacional se está poniendo muy fea y que desgraciadamente la amenaza de un posible conflicto internacional importante cada vez resulta más creíble. Para no amargarnos demasiado a la espera de lo que pueda pasar vamos a buscar entretenimiento. Hoy vamos a dedicar unas breves pero desenfadadas líneas a los paralelismos entre dos conocidos políticos españoles. Aunque confiemos en que uno de ellos no se sienta menospreciado por ser considerado español.

Nos referimos a Su Excelencia el general Francisco Franco y a su aventajado discípulo y paisano Mariano Rajoy, presente gran valido de la Corona borbónica.

Ambos gallegos. Uno de Ferrol, otro de Santiago, capital clerical y de la carcundia irredenta gallega. Ferrol es una ciudad venida a menos como La Coruña desde que se perpetró el oneroso invento autonómico pero que aún mantiene, a pesar de galleguistas, y saboteadores sorosianos, a trancas y barrancas su condición de españolidad.  Santiago es la milenaria sede tradicional de obispos más o menos trabucaires, canónigos, prebendados y ahora mullidos burócratas de la Junta. Y de una antigua Universidad, hoy decadente, casi toda en manos de galleguistas, nacionalistas y separatistas, donde insultar a España constituye un mérito académico, como por desgracia he tenido alguna ocasión de presenciar.

Galicia ha dado una abundante cosecha de políticos que han alcanzado importantes puestos en las instituciones españolas. Casi todos reaccionarios, fulanistas, con las excepciones de gentes como el coruñés Madariaga o el infortunado, culto y noble Canalejas, también ferrolano, que si no hubiera sido vilmente asesinado ¡a quién se le ocurre visitar una librería! ¡qué provocación para la España cerril! Acaso hubiera transformado a mejor la Historia del siglo XX. Así presidentes de gobierno como S E, Dato, el ya citado Canalejas, Portela Valladares, Calvo Sotelo, Mariano o el tenebroso sectario Casares Quiroga. Un demagogo siniestro al que Fernández Flórez retrataría con gran lucidez no políticamente correcta en Una Isla en el Mar rojo.

Franco, aunque de familia ligada al mundo militar, o según otros de oculta ascendencia judía gallega, fue un tipo desclasado, que en su infancia parece ser que más de una vez se acostaba sin cenar caliente. Un hombre acomplejado que detestaba a su padre y tuvo que hacerse a sí mismo superando sus complejos. Gallego ilustre, reunía las virtudes y defectos de la raza y protegió a Galicia a su manera, evitando, conocía sus mañas, que cayera en manos de galleguistas, nacionalistas y similares.  Sobre sus verdaderos méritos como militar hay diversas opiniones entre los especialistas. Sin embargo, probó y acreditó valor personal en la absurda pero sangrienta peripecia española en Marruecos donde estuvo a punto de morir en combate.

Mariano, en cambio, “sólo” ha recibido un electoralmente oportuno y rentable guantazo de un muchacho ¿”mk ultra”? y paisano. Mariano procede de una encumbrada y clasista familia del mundo judicial, de acreditada limpieza de sangre. Dejó el Sar por el más caudaloso Lérez, y pronto comprendió que eso de trabajar no era lo suyo por lo se fue en busca de sosiego y privilegios. Así, aprovechando su entorno altamente favorable para tan alta ocasión, se hizo registrador de la Propiedad, dicen que reminiscencia jurídico profesional del medieval derecho de pernada. Aunque para la otra parte, visto lo visto, tampoco debería constituir motivo de orgullo y satisfacción para tan severa, encopetada, ¿parasitaria? y antes socialmente acreditada institución, contar entre sus beneficiarios a personaje tan poco fiable. No obstante, como tal trabajo no dejara de ser demasiado cansado, “arrendó” el chiringuito a un propio discreto y pasó a dedicarse a la Política.  Una verdadera desgracia para España y para el propio Partido conservador al que hoy utiliza para hacer recados y cubrirse cínica y mohatreramente con la doblez, cobardía, complejos y falta de sinceridad que habitualmente se achaca con mayor o menor justicia al carácter típico gallego.

Acaso inspirado en lo que su sabio paisano, colega y maestro, S E El Caudillo, hacía con los falangistas colaboracionistas o con los píos tecnócratas del Opus, Mariano se basa en socialistas desteñidos, herederos de la vieja acomodaticia Falange y miembros de la Obra, ésta sigue siendo la misma, para mantener su tinglado personal. Sistemas de poder compensado, antes y ahora, al servicio de ambiciones personales.

Ambos personajes autoritarios y dispuestos a cumplir trienios en la poltrona. De ideología política igual o diferente, según se mire. Franco era franquista pero no fascista como se le achaca con escaso acierto y precisión conceptual o historiográfica. Mariano es forofo y convencido marianista pero desde luego no demócrata, según se presume o dicen de él los hagiógrafos alabanciosos o las gentes despistadas que han dado en platicar sobre todo lo divino y lo humano e impartir muy sana y santa doctrina democrática en cuantos medios subvencionados les ofrecen cátedra y pesebre.

Sin embargo, también existen importantes diferencias. Franco era un patriota a su manera. Creía en una España unida y, hasta cierto punto al menos, no completamente dominada o a merced de los abusos de la oligarquía. Acaso por sus estrecheces de la niñez tenía cierta visión social de la Política. Fomentaba la economía nacional y creó un conjunto de importantes empresas de bandera. Un extraño mundo el de entonces en el que la economía pretendía satisfacer necesidades sociales. Nada que ver con los logros democráticos de ahora después del reino de progreso borbonero cuando el fin de lo económico es crear valor (aunque sea mohatrero o nominal) para el accionista internacional y a los trabajadores y consumidores que les vayan dando. Es decir, se trataba de una Política que parece asemejarse a la dice querer patrocinar el presidente Trump, de regreso a la economía real, control de la banca especulativa y abusona, amén de contra los desmanes y fechorías de la actual globalización, de la que Mariano constituye uno de sus títeres más siniestros y lamentables.

S E también promocionó cierta ascensión social mediante una política de becas para quienes acreditaban merecerlo y de igualdad de oportunidades. La Universidad era técnicamente solvente y sus títulos no constituían mohatra. Instaló una legislación laboral de protección del trabajador que la Monarquía ha ido desmantelando en su camino hacía una creciente esclavitud. Desarrolló un importante sistema de Seguridad social que ahora están intentando sabotear desde dentro para conseguir otro botín privatizado para amigos y buitres. Mantuvo un cierto control sobre dos variables fundamentales para la actividad económica: dinero y energía, hoy en manos de voraces e insaciables monopolistas. Así como el solvente sistema de Cajas de ahorros antes que los políticos y sindicalistas borbónicos las saquearan hasta arruinarlas.

Franco fue el gran visionario pionero de las energías renovables y se dedicó a hacer pantanos mientras sus sucesores borbónicos ponen su empeño en… ¡hacer desfalcos!

Tampoco pillaba sobres, ni robaba personalmente aunque dejaba hacer a la camarilla de su señora, si bien no era ajeno a la sabia institución tan tradicional española del yerno abusón y pilla pilla. Y desde luego tenía cojones. Mariano se ha criado como sobrero de la ganadería popular, cuando a Rato el presidente le echó al corral y no parece creer en nada. Ni es verdadero galleguista, lo usó para medrar en la Junta y arrebañar presupuestos, ni desde luego menos patriota español. Carece de conciencia social, sirve al amo que le permite mangonear en lo accesorio para superar sus complejos. En realidad, ya lo hemos dicho, es marianista. “Mariano lo único importante”. Mariano y no la Economía como disimula sostener para extravío de incautos y medro de abusadores, monopolistas y cara duras.

Mariano, solo o en compañía de otros, está desmantelando lo que queda del sistema económico, industrial español. Al servicio de poderes oligárquicos propios y ajenos, arrincona o ningunea a la Cultura española, a la que considera un obstáculo para sus logros despóticos o los intereses de sus amos. Su pareja de baile con la prefabricada falsa bandera podemita nos indica otra de sus mañas tonti-astutas para mantenerse en la poltrona moncloaca en colaboración con poderes globalistas devastadores más o menos sorosianos.

Su antológico “Luis, sé fuerte” por el asunto de los sobres y su extraña cuenta en Suiza describe lo que verdaderamente significa su obra e ideología políticas mejor que cualquiera de sus plúmbeos o plasmáticos discursos exculpatorios o aburreovejas.

A diferencia del invicto Caudillo, Mariano actúa como un emasculado, como un eunuco guardián de harén. Doblez, cobardía, crueldad, cinismo, falta de honor, patriotismo, empatía o de palabra… No da nunca la cara en defensa de ningún valor metafísico o patriótico y más que mentir compulsivamente parece desconocer la verdad. Purga a los miembros más lúcidos u honrados de su partido que ahora ha transformado en su partida, pero en cambio protege y financia al golpismo catalán que ha transformado España en su colonia. Ha abandonado a su suerte a buena parte de los españoles residentes en Cataluña, Vascongadas, Navarra, Baleares y ahora también, Galicia o Valencia, donde la lengua y cultura española son perseguidas o ninguneadas por las propias instituciones monárquicas. Para unos por ser traidor por naturaleza de suyo, para otros por seguir órdenes globalistas internacionales o como valido real. Más probablemente por egocentrismo, ineptitud, cobardía o vagancia. En realidad, acaso pura astucia y economía de medios: Si posees el poder no te preocupes de organizar. Nacerán cien mil servidores que servirán a tu creación. Si fundas tu secta o partida, no te preocupes del dogma que la justifique. Nacerán cien mil comentadores que se encargarán de fijarlo.  Si se trata de un partido, no importa la ideología o el pretexto para la dominación. Tendrás ditirambo alabanciosos prestos a jalearte a fin de evitar la temida llegada del motorista con el cese. Todo es opinable menos el culto a la personalidad del amo que asegura la poltrona, escaño, mordida o sinecura.

De Mariano, valido de Su Majestad para desgracia de España, se pueden decir muchas cosas. Casi ninguna buena. A su honradez personal puesta en entredicho de modo contundente por el tesorero de su partido, su subordinado inmediato y hombre de su íntima confianza, se une una trayectoria pública de embustes, doble lenguaje, cobardía, incumplimientos electorales o concesiones a terroristas y separatistas por los que se deja amenazar de modo impune hasta hoy. Sin olvidar a los globalizadores que han hecho del Reino de España su cortijo y laboratorio de experimentos.

Como muchos otros españoles Mariano confunde tolerar con consentir. La tolerancia es una virtud del fuerte, del que tiene voluntad y también inteligencia para discernir. Se relaciona con criterios, normas o sistemas axiológicos que a priori sería preciso cumplir en un cierto grado según su naturaleza. Consentir es un defecto del cobarde, del pusilánime o del torpe, del que carece de inteligencia o de criterio para comprender además de voluntad para actuar según las convicciones o criterios.

Franco toleraba, no mucho la verdad dado su carácter y formación militar, pero casi nunca consentía. El invicto Caudillo dejo a su muerte una España con problemas pero potencia mundial en indudable ascenso. Su mayor error se ha demostrado que fue nombrar sucesor a un Borbón y más aún de la felona naturaleza fernandina del Campechano. Pero ahora, su paisano Mariano, el sobrero de la ganadería popular, en su calidad actual de valido borbónico emplea los instrumentos del Estado en desmantelar la Nación. De cabeza a la irrelevancia internacional e histórica. Es de temer que si la orgía continua mucho tiempo más no va a dejar ni las raspas.

Nota

Tal día como hoy del año 1939 acabó la terrible guerra civil española y comenzó la dictadura franquista. Sus sucesores Borbones y su valido Mariano siguen.

 

 

 

 

 

CONVOCATORIAS: A cada cual lo suyo

Iker Jiménez, conductor del programa de televisión Cuarto Milenio e hijo del conocido psiquiatra y estudioso de fenómenos metapsíquicos o misterios OVNI Jiménez del Oso, viene anunciando una exposición a partir del día catorce de enero sobre los templarios en Toledo, un tema muy sugestivo, de cuyo estudio a finales del pasado siglo fuera pionero Alejandro Vega, el famoso investigador toledano y memoria viva de la ciudad.

Recuerdo con especial agrado y gratitud sus visitas guiadas nocturnas allá por los ochenta por un Toledo diferente al que enseñaban los rutinarios guías oficiales a guiris más o menos adocenados. Con la llegada de la noche, una vez que las remesas de turistas habían sido embarcadas de regreso, la ciudad deja su mercantilizada impostura como parque temático y es capaz de abrirse para dejar traslucir su magia secular. Siguiendo la siempre bien orientada brújula de Alejandro, sus acompañantes íbamos descubriendo muchas de las facetas desconocidas, misteriosas o insólitas de la mágica ciudad milenaria. Gracias a sus explicaciones, además del templario, los Toledo alquímico o de la Judería revelaban muchos de sus misterios.

Singular interés despertaba la visita, en su compañía y gracias a la hospitalidad de Salvador, su dueño, al interior de la casa del candil o del duende con sus misteriosos subterráneos, que cabría conectar con la imaginación a los famosos pasadizos de la Cueva de Hércules y todo un universo de leyendas asociadas.

Acaso guiado por un ángel como decía Rainer María Rilke cuando visitó la ciudad hace un siglo, o acaso por su intuición, Alejandro Vega, sabio modesto, autodidacta de mérito, había estudiado a fondo cada piedra y rincón de Toledo para poder documentar sus diferentes recorridos, entre los que destacaba precisamente el del Toledo templario.

Como suele pasar tantas veces en España, incluso entre supuestos buscadores espirituales, el mérito, más que reconocido o apoyado, es ninguneado por ignorantes o por los que no muestran agradecimiento por todo lo que han aprendido gracias al esfuerzo y dedicación de otros.  Y a los que incluso se atreven a ningunear después de entrar a saco sino directamente plagiar sus obras. Entre las que cabe destacar en el caso de Alejandro Vega, no solo los citados sugestivos paseos nocturnos, sino también sus varios libros, cuadernos heterodoxos o programas de televisión, entre ellos también sobre la vida y la obra de El Greco. Su blog toledoescondido.wordpress.com es referencia obligada para todos los amantes del Toledo mágico.

No sé si Iker Jiménez ha estudiado la obra de Alejandro para documentar mejor su exposición, pero si no lo ha hecho así me permito aconsejarle que hable con él o lo haga. No encontrará mejor conocedor personal del Temple toledano. Podrá aprender mucho y comprender de qué manantial mana mucha de la información ahora existente sobre los misterios, mitos y topografía del Toledo templario.

En todo caso, Toledo siempre se revela al buscador atento que se acerca a él con el alma abierta. Recuerdo la noche que a la salida de la casa del duende, junto a la torre de San Miguel que sirve de aguja de acupuntura a la ciudad, Alejandro nos mostró la calle de la Candelaria. Esa Luz que se abre paso entre las tinieblas del invierno, como nos gustaría ocurriese con el reconocimiento al mérito ajeno en el cultivo de las virtudes metafísicas.

 

Más información, (las palabras resaltadas en granate abren sendos enlaces).

Un documentado comentario de D. Alejandro Vega sobre este asunto

Sobre el Toledo templario, en La Voz de Galicia

La Candelaria en Toledo

Navidad en Toledo

 

 

 

 

 

Unamuno, ochenta años después

La pasada noche de san Silvestre se han cumplido ochenta años de la muerte de don Miguel de Unamuno y Jugo en su residencia salmantina donde se encontraba bajo arresto domiciliario tras el conocido incidente en la Universidad con el famoso general Millán Astray acaecido durante la celebración de la fiesta de la Hispanidad de 1936.

El Rector de la Universidad de Salamanca tuvo la gallardía de hacer honor a su nombre, actuar como tal y defender públicamente la Razón y la Cultura, el sentido de la Libertad y de la Universidad, ante las impertinentes declaraciones de un Millán Astray desaforado. Lo que se sabe menos, porque no se suele contar, es el digno comportamiento que tuvo la mujer de Franco, doña Carmen Polo, defendiendo a don Miguel, y saliendo con él y acompañándolo para protegerle. Un gesto que le honra.

La trayectoria política de don Miguel no deja de ser interesante tanto en lo personal como en relación con las peripecias históricas españolas de su época. Liberalismo, socialismo, republicanismo, desencanto y amargura finales. Unamuno combatió la carcundia clerical vasca de jesuitas y PNV, el nacionalismo ventajista y retrógrado que tan bien narra otro escritor noventayochista, don Vicente Blasco Ibáñez en El Intruso.

Entre las dos Españas prefería el majestuoso tilo de los liberales bilbaínos al rústico roble nacionalista.

Como es sabido Unamuno sufrió destierro durante la Dictadura de Primo de Rivera en la isla canaria de Fuerteventura. Vivió un tiempo en su capital, llamada entonces Puerto de las cabras, en vez del más fino actual de Puerto del Rosario. Se fuga a Paris y regresa más tarde a España.

De su etapa ideológica republicana es interesante y poco conocida su correspondencia con el insigne poeta Antonio Machado, quien le confesaba su desencanto con “las repugnantes zurdas españolas”.

Más conocido es su descontento con la marcha de la Segunda República que tanto había contribuido a traer, junto con otros conocidos intelectuales.

Aunque el término de generación del 98 no está perfectamente delimitado, ni en el tiempo ni en sus integrantes, Unamuno siempre figura como indiscutible.

Es admisible creer que ahora nos encontramos en otra crisis con grandes similitudes con la del 98.  Pero también con importantes diferencias. Una de ellas es que hoy no parece que haya intelectuales de la talla de Unamuno para denunciar los abusos del Poder, ni menos aún, la búsqueda del sentido metafísico de nuestros males como nación civilizada. Ni la Universidad es hoy la que era.

Pero sabemos que esto de las crisis en España y de España constituye un problema recurrente. A principios del siglo pasado, Joaquín Costa estudiaba también la problemática del liberalismo español y su relación con la oligarquía y el caciquismo. Costa se quejaba del liberalismo formal, una cáscara hueca de legalidad y derechos formales pero que encubría una mohatra práctica al servicio de caciques y oligarcas.  Propugnaba como alternativa un nuevo liberalismo “orgánico, ético y (que) atienda a crear y afianzar dichas libertades con actos personales de los gobernantes principalmente, dirigidos a reprimir con mano de hierro, sin piedad y sin tregua, a caciques y oligarcas… haciendo de un Estado peor que feudal una nación de ciudadanos libres de hecho, con justicia y autoridades que protejan por igual sus personas, sus derechos y sus intereses”

El liberalismo no puede perder un componente espiritual, metafísico y humano, dedicado a satisfacer las necesidades reales de la gente. El valor de uso por encima del valor de cambio. Y un obstáculo para evitar el cautiverio contra el que también nos prevenía Cervantes.

Así, don Miguel de Unamuno, en respuesta a esta encuesta y en la misma concepción cervantina, había propugnado la importancia de los hombres y no solo de las ideas. Decía don Miguel: “vida interior necesitamos… no tanto leyes como personas nos hace falta, no ideas sino hombres. …el instrumento con que los hombres hacen hombres son las ideas, y que sin hombres no hacen ideas las ideas. Pero aquí hombres necesitamos…y ¿se hace hombres con la palabra?, creo que sí. La palabra es el gran ariete contra el caciquismo

Hombres e ideas, ideas y hombres. Unidos por la voluntad y en defensa de la Palabra. El gran desafío de la Cultura. Nuestro gran desafío de hoy para vencer la zozobra y tribulación que nos acechan. Sentir nuestros problemas y ofrecer respuestas a nuestra crisis actual es quizás el mejor homenaje que podemos ofrecer al maestro Unamuno en el ochenta aniversario de su muerte.

 

 

 

Hispanidad pasada por agua

El doce de octubre se ha “celebrado” el día de la Hispanidad. Que al parecer se “celebra” por los que no creen en ella. Y, en efecto, actúan en su contra. Mientras Felipe Bi, muy elegantemente disfrazado para tan alta ocasión, y su valido en funciones juegan con los soldaditos de plomo que sacan de su cajita polvorienta una vez al año, la Nación está en almoneda, indefensa. Un desfile en el que no están los del nutrido banquillo de ilustres compañeros y colegas del valido real en funciones. Ni los próceres chupones de las tarjetas fraudulentas con el altivo y malencarado ex Jefe de la Casa Real incluido y asesor de los Urdangarín en cabeza del desfile.

hispanidad-rapaces_optY con la Cultura española arrumbada y saboteada desde fuera pero también desde dentro, por los más obligados a defenderla. El sádico Montoro confiesa muy risueño y puesto en razón que con tanta sisa presupuestaria y tanto choriceo ya no hay ni para pagar el Cervantes. Cosas de Bruselas y del malvado Sánchez.

Los golpistas se cachondean impunemente de Felipe Bi, de su fláccido valido en funciones y lo que es mucho peor para nosotros, los humillados súbditos, de la legalidad y de la difunta Nación española, de la Patria y sus mitos más importantes.

Para colmo, algunas autoridades escenifican públicamente la burla, el escarnio y la injuria, se atreven a chotearse de la Justicia, y a cachondearse del propio Felipe Bi en cuyo nombre se administra, rompiendo los mandatos judiciales en las pasotas barbas de agudos golillas, plumillas de a cien el renglón, escribanos de otro sí digo y valerosas gentes de estaca.

Ni Felipe Bi, ni su valido en funciones, ni sus bizarros soldaditos de plomo están ni se les espera en la defensa de la Nación y de la propia legalidad vigente. Su legalidad.

 

Es sabido que muchos políticos e intelectuales del pasado se maravillaban porque en el Reino borbónico de España existiesen tradicionalmente dos constituciones. Una, la legal publicada en la gaceta oficial para extravío de bienintencionados y disimulo de fechorías, duerme embalsamada fuera de la práctica política del Reino. Pura fachada o decorado de la tramoya. Y otra la real, la verdadera que es un contubernio oligárquico y caciquil inconfesable para el expolio de la comunidad y mayor embrutecimiento de sus súbditos.

Esta tartufesca y cínica dualidad se ha vuelto a escenificar en Palacio. Mientras la legalidad y la propia razón de ser de las instituciones, Monarquía incluida, es estentórea y ostensiblemente vulnerada ante el cachondeo público, (al que cabe reconocer que solo una valiente heroína ha hecho frente), en la recepción palaciega, mohatra socialista vende patrias incluida, se felicitaban por lo que de verdad importa a sus intereses: el golpe de partido (dinástico y por tanto, de Estado) perpetrado a mayor beneficio y dominación de la oligarquía. La feliz pareja de hecho de Mariano y ese complaciente chico asturiano que promete tantos días de gloria y dividendos, asegura la no menos feliz gobernación del renovado valido y el regreso del recauchutado bipartidismo dinástico pilla-pilla. Todos felices y contentos. A comer perdices y arrebañar presupuestos. Y a darse de codazos para coger sitio en la timba renovada y repartirse el botín. De lo que queda de España.

Y que se prepare la heroica e indefensa ciudadana catalana que en verdad, con hechos, ha defendido la hispanidad así como la dignidad y el honor de España entre las burlas y abucheos del populacho impune. Que sin duda las hordas catalanistas le van a dar julepe, ostracismo y muerte social por su insólito atrevimiento de pretender que las instituciones dinásticas respeten su propia legalidad. Legalidad que la deja abandonada e indefensa ante las hordas. Mi gratitud y reconocimiento para la patriota que ha desenmascarado la tramoya oficial y demuestra que, sin embargo, pese a las traiciones, la Hispanidad aún no ha podido ser erradicada del todo de nuestra conciencia.

 

PD.

hispanidad-republica-islamica-cataluna_optPara terminar de rematar la cosa esa de la Hispanidad, la gubernamental Tele 2 aprovecha para celebrarlo paradójicamente a su manera y proyecta una película que glosa la historia del nacionalismo catalán. “La ciudad cremada”. Incluso con Prat de la Riba, Cambó que hace de plutócrata bueno soltando un sermón victimista, marrullero, ventajista e hipócrita frente a un Alfonso XIII de opereta, o el mismísimo doctor Robert, audaz científico nacionalista que medía cráneos para demostrar la superioridad de la pura raza catalana. Y el maligno Lerroux es el malo, malísimo, todo un republicano españolista violador del monjerío.

Para remate, otra gran manipulación: la lamentable guerra de África, juguete siniestro para el entretenimiento y negocio de Su Católica Majestad, es considerada como una agresión de la malvada España … ¡contra Cataluña! La misma que se lucraba de ella.

Ahora bien, fuera esa su pretensión o no, ya hace cuarenta años y en una película que parecía hagiográfica, la burguesía catalanista quedaba retratada una vez más en sus endémicas codicia, oportunismo, frivolidad, doblez y cobardía.

 

Santa Lucía de Trampal

Aunque parezca mentira, aún se descubren en España joyas de arquitectura prerrománica hispana que vienen a completar nuestro DSC_0297_optcatálogo de tesoros legados por el pasado.  Así, por ejemplo, a principios del siglo XX, el bello templo pagano lucense conocido ahora como Santa Eulalia de Bóveda, al que ya hemos hecho referencia en otras ocasiones. O el importante templo mitraico de Mérida que merece estudio aparte.

Sin olvidar otros preciosos templos que han sufrido importantes peripecias que pusieron en un brete su conservación. Así, Melque, que se utilizó como pajar en una explotación agrícola. San Baudelio de Berlanga fue utilizado como aprisco y sus singulares frescos, algunos hoy recuperados y expuestos en el Museo del Prado, desmantelados. San Pedro de la Nave fue trasladada para no ser inundada por la construcción de un gran embalse sobre el río DSC_0351_optDSC_0360_opt DSC_0367_optDuero.

 

Hoy vamos a dedicar un tiempo a la más reciente, la encontrada también en Extremadura, en el término municipal de Alcuéscar, en la provincia de Cáceres, no lejos de Montánchez, de la antigua dehesa pública de Mérida o del desaparecido santuario dedicado al culto pagano de Ataecina, una diosa prerromana que se representaba por una pequeña cabra, luego asimilada por los romanos a Proserpina, la hija de Démeter y esposa de Plutón, protagonistas de los famosos DSC_0362_optMisterios de Eleusis en Grecia, una de las instituciones más importantes de la Antigüedad. El santuario de Ataecina se cree estaba a unos diez kilómetros cerca de la ruta de la plata. Se celebraba un culto, acaso mistérico, que identificaba a la diosa con una cabra que era sacrificada en su honor y luego consumida entre sus fieles como en una especie de comunión pre-cristiana.

 

DSC_0340_optProbablemente mudéjar más que visigótica como inicialmente se creyó por su estructura y decoración o la presencia de tres ábsides como en San Juan de Baños, y contemporánea de Santa María de Melque (Toledo), vamos a tratar a continuación de la iglesia prerrománica cristiana de Santa Lucía de Trampal. Esta preciosidad, parcialmente escondida entre la maleza, se encontraba “reutilizada” como casa de labranza, corrales, aprisco y almacén y ha sido rescatada del deterioro o del olvido en 1980 cuando amenazaba ruina y felizmente recuperada para la admiración del visitante. Santa Lucía fue convertida en sede provisional de un destacamento de las tropas invasoras napoleónicas durante la Guerra de la Independencia. Y luego, como ya se ha indicado, en casa de labranza donde vivía un aparcero y su familia que dedicarían a establo una parte del crucero.

 

El edificio felizmente hoy recuperado formaba parte de un conjunto cenobítico erigido hacia finales del siglo VIII, situado a unos cinco kilómetros al sudoeste de la población cacereña de Alcuéscar y al que se puede acceder por una carretera asfaltada que discurre entre dehesas. Se ubica a media ladera cerca de un manantial o venero llamado de Trampal. Una singular obra hidráulica rodeaba el conjunto del recinto con sendas acequias que se juntaban aguas abajo, hasta desembocar en la conocida como charca de Santiago. De modo que, como otros muy posteriores de Cluny o el Cister, con tal ordenación del espacio y un sistema de cultivo en regadío, pudiera sobrevivir en un régimen de cierta autarquía alimentaria e incluso de venta de excedentes. El conjunto cenobítico disponía de dos iglesias, Santa Lucía y Santiago, un monasterio, un poblado para colonos encargados de la agricultura hortícola, una torre o campanario, talleres y herrería.

Para su construcción se reutilizaron materiales procedentes de otras edificaciones anteriores, y en especial, se empleó una especie de pepitoria de sillares, pilastras, dovelas y aras de origen romano o visigótico. Un recurso muy habitual cuando una Cultura sucede a otra sobre el mismo territorio.

DSC_0361_optEn su comienzo la liturgia se basaba en el rito mozárabe o hispánico. De ahí, es decir a la acomodación entre rito y distribución del espacio arquitectónico, la singular disposición de la construcción. Tras una procesión ceremonial el sacerdote se situaba en el ábside central y, al igual que en las tradiciones judía o cristiana ortodoxa oriental, parte de la liturgia quedaba oculta a los fieles que se acomodaban en la nave.

La iglesia fue abandonada unas décadas después de la invasión musulmana, parcialmente despojada de mármoles o elementos arquitectónicos valiosos y luego rehabilitada ya hacía el siglo XV, sobre todo la nave principal. El conjunto oriental con los tres ábsides, el crucero y el coro es la parte mejor conservada de la original. Sus cubiertas originarias han llegado hasta hoy, excepto las de los cimborrios. Con bóvedas de cañón peraltadas, arcos de sujeción de los cimborrios y de herradura. El resto parece que se arruinó durante los siglos de abandono.

DSC_0328_optLas bóvedas iniciales se contrarrestaban y transmitían la presión del peso de la cubierta a las laterales. El juego y posición de los muros de carga permitía una especie de arrostramiento que proporcionaba estabilidad al conjunto. Los macizos de estos muros están construidos con mampostería de pizarra, salvo el del ábside central realizado en sillería algo desigual.

 

No se sabe muy bien las razones del abandono del monasterio por varios siglos a partir del IX.  Acaso la influencia musulmana produjera la conversión más o menos forzosa al Islam o quizá migraciones en busca de una mayor protección.  Un siglo y medio después de la reconquista del territorio por las fuerzas cristianas, el monasterio se volvió a ocupar y comenzó la rehabilitación de la iglesia. Por eso la nave principal presenta DSC_0385_optahora arcos góticos, anacrónicos con la arquitectura originaria de influencia bizantina.

También se recuperó el sistema de acequias que permitía su explotación agrícola.

Santa Lucía de Trampal es otro tesoro a añadir a los que muchos que adornan Extremadura y su visita es altamente recomendable.

 

En el actual centro de interpretación del monumento, atendido amablemente por Miguel, se presentan una serie de paneles didácticos ilustrativos e incluso una maqueta que reproduce su disposición original.

Caballero Zoreda y Sáez Lara (CSIC) son algunos de los investigadores del monumento de cuya ponencia presentada en el V Congreso de Arqueología medieval española también he tomado datos para la documentación de este texto.

 

Postdata

Sobre Santa Lucía del Trampal disponemos de las noticias que nos han llegado a través del llamado Interrogatorio recopilado por Thomás López, Pensionista de Su Majestad y Geógrafo de Sus Dominios, publicado bajo el nombre de Estremadura a finales del siglo XVIII y dirigido a la elaboración de un Diccionario Geográfico de España. Un empeño científico de la Ilustración al que cabe considerar también una especie de embrión de catastro.

Define a “Alcuesca” como “villa eximida, territorio y encomienda de la Orden de Santiago”.

Dice que “Tubo, antiguamente, cinco hermitas que eran las de San Gregorio, situada en la cima de la sierra de Santa Lucía, cerro del Calvario, distante del pueblo medio cuarto de legua en medio del oriente y del mediodía. La de San Jorge en la dehesa boyal, distante un cuarto de legua, más acia levante. Estas dos ya demolidas (se refiere al año 1798). La de Santa Lucía en la falda de la sierra de este nombre, distante media hora entre mediodía y levante. Esta se tiene, por tradición constante, que fue convento de templarios y estar rodeada de cimientos que indican haver sido convento y de una hermosa huerta. La de los Mártires… y la de San Yldefonso…”

Y más adelante nos indica que “La sierra de Santa Lucía… acaba en el zerro del Trampal, de cuya cima nace un copioso venero de aguas que fertiliza la mencionada huerta de Santa Lucía, situada al fin de su falda

Esta descripción, con la curiosidad añadida de vincular a Santa Lucía de Trampal con los templarios, tiene especial interés al haber sido realizada antes de la desamortización que tantos desastres artísticos propiciara.

 

 

 

 

 

Cofradías borboneras

El impropiamente considerado jayán de popa de la cofradía ha pedido tregua para unos ciertos jaques no tan adelantados en el escalafón o con menos suerte. Forman parte de la cofradía cómplice de igual servicio y mejor gloria de estos católicos Reinos. Pero no un bajamanero cualquiera, que ya decía el Guzmán de Alfarache: “quien se precie de ladrón procure serlo con honra, no bajamanero, hurtando de la tienda una cebolla y trompos a los muchachos”. Ni fragute ni menos santiguador de bolsillos, cachuchero, gomarra, alcatifero, desmotador, murcigallero, mulciglero o murcio.

2086 - Sienna_opt¿Piedad por el descarriado?, ¿solidaridad entre compadres, colegas y cómplices?

Hay que descartar que todo un excelentísimo señor devenga en aguilucho, pero el desocupado lector tendrá su propia opinión y no es cosa de cambiarla a estas alturas.

Sin embargo, sabido el ventor, quedan cosas aún por averiguar: ¿quién fuera el aliviador, azorero, caleta, palanquín?

¿Nuevas generaciones? ¿Regeneracionismo?  Se abre un abismo para el virtuoso joven de talante virginal, espíritu puro y pensamientos elevados. Ante él, como visión de diabólico tentador, se despliega la carrera completa dentro de la cofradía: de jorgolino a trainel, luego a mandil o mandilandín republica cataluña_optsi porta espada. Aquí, el ameno y florido jardín se bifurca: la honesta aspiración a rufezno por un lado. La carrera de ciertas armas de otro. De ahí a espadachín. Luego, previa oportuna iniciación, a jaque. La naturaleza de esa iniciación varía. Se debe probar coraje y desenvoltura para la causa: ¿pelearse con otros matones?, ¿liquidar a un corchete o justicia? Y ya demostrada la valía el jaque puede devenir en jaquetón. O jayán: el que, según Quevedo, es respetado por todos los demás. Tal como cierto descuidero, comendador de bola según otros, que le escolta.

Mas no hay nada que no pueda resolver un virtuoso dinástico, un buen colaboracionista. Y, al cabo, la Justicia se administra en nombre del Rey.

Otro cuento del Conde Lucanor

En el Reino arrebatacapas de España cualquier cosa puede pasar. Acaso se podría comprender la laxitud de la Monarquía con el corrupto golpismo catalán por el hecho de compartir testaferros en paraísos fiscales con la misma Famiglia Pujolone. Todos saben mucho de todos y pueden usarlo para volcar el lucrativo tenderete de trileros si la cosa se pone fea y alguno de los cómplices mafiosos le da por avisar a la pasma o corchetes. Es sabido y comprobado que aquí los ropones y corchetes van lentos, muy lentos, montados en briosos caballos de madera para mejor poder ser burlados por los poderosos.

conde lucanorAnte tanta institución mohatrera de este monarco-Estado que disfrutamos cualquier cosa es lícito pensar, como, por ejemplo, que estamos asistiendo a una representación picaresca para, sirla más o menos, seguir desplumando a sus incautos súbditos que observan admirados la función.

El cómico primer galán de pelo teñido y bizarra gallardía impostada, actual valido galleguista de Su Católica Majestad, tras muchos años de consentimiento y disimulo de cuernos ha tenido a bien dignarse mandar a cierto mal llamado tribunal, la cosa esa del golpismo catalán.  Se ha chivado a tan Alto pero no menos Severo Organismo que un tal Massolini, que ya se permitió amenazarle con total impunidad en su propio despacho oficial en Palacio, viene perpetrando varias y constantes fechorías, amparado en la corrupta, codiciosa, piadosa e impune oligarquía de pura raza catalana. Y que, para colmo, ahora ni siquiera consiente para mejor disimular en seguir besando el anillo del Padrino y se declara en público desacato.

El presente valido real ha demostrado una y otra vez que no es muy creíble, ni su palabra o promesas valen más que un maravedí de madera, de modo que puede que todo sea un paripé electoral para seguir ordeñando presupuestos una vez el blandito pueblo español haya depuesto su disputado pero inútil voto en la urna. Pero aunque la política de la Monarquía sea la que es, independientemente del valido de turno, el de ahora tiene fama de cobardica, de heroico imitador de los sacrificados sacerdotes de Cibeles.

Sus amenazas carecen de credibilidad. El asunto tiene su lado tragicómico y a mi me recuerda la preciosa colección de apólogos divertidos y sabios del Conde Lucanor.

Uno de sus más famosos cuentos explica cómo el frondoso árbol de la Mentira en que se acomodaban en sus ramas y bajo su sombra tantos próceres dinásticos se viene abajo con todos sus numerosos habitantes cuando la Verdad enterrada decide ver la luz.

Otro cuenta las peripecias de un padre, su hijo y un burro, que siguen los criterios de unos y otros a falta del propio. El valido pasa el camino preguntando a unos y otros si se baja o se sube al burro con variadas opiniones contrapuestas. Es bueno preguntar para seguir ganando tiempo y no hacer nada hasta que termina el camino, digo la legislatura.

Pero quiero hacer aquí especial mérito de otro cuento más: De lo que aconteció a un mozo que casó con una mujer muy fuerte y muy brava, retomado luego por Shakespeare en su famosa comedia La Fierecilla domada. En este sabio apólogo el galán protagonista, avisado de cómo se las gasta su doña, se estrena como marido mandando diversas cosas a sus animales domésticos, como estos naturalmente no le entienden y obedecen, los liquida sin contemplaciones. Luego repite la jugada con su antes bizarra mujer que, con el susto de lo presenciado en el cuerpo, le intenta complacer sin reservas.

Pero con tal precedente el padre del interfecto, hasta entonces un algo calzonazos, intenta repetir la maniobra con su mujer y liquida primero un gallo y luego un perro y su caballo. A lo que ella responde muy chula y bizarra que ya puede liquidar todo el corral si quiere, que ya conoce su escasa voluntad y va a seguir haciendo su catalana gana.

Mariano, ¡Qué ya te conocemos!

La solución de esta farsa seguro se encuentre en otro apólogo. Voy a ver si la encuentro.

 

 

El Toisón de hojalata sobredorada

A muchos jóvenes lo del Toisón de oro les suena a aventura de Tintín, el de Hergé. Sin embargo, la Jasonhistoria viene de lejos: el Toisón o vellocino de oro está ligado en su origen mitológico y simbólico a la aventura de Jasón y los argonautas en la antigua Cólquida. Además del propio simbolismo del viaje o aventura iniciática, la figura de Jasón se suele asociar a las diversas divinidades solares de la Mitología universal.

El vellocino o toisón de oro que buscaban Jasón y sus argonautas es el cordero celestial: el sol espiritual e intelectual.  El dragón que lo custodiaba significaba la ignorancia, o la oscuridad que luchan contra el sol en el paso equinoccial. El entrante signo astrológico de Aries o el Cordero. Un símbolo de pureza. En muchos Misterios del paganismo representaba al Salvador universal, también luego en el Cristianismo. En especial con la Semana Santa, una fiesta astronómica lunisolar, fijada en función del equinoccio y la luna llena. Como tal puede observarse, asociado a la Cruz, en el tímpano de muchas iglesias románicas. Es el Fuego, criatura o hijo Solar, a través de la cruz astronómica formada por el ecuador celeste y la eclíptica. Y cuya sangre es la luz y vida solar que se vierte sobre la tierra desde ese signo de Aries.

Para algunos autores el vellocino de oro en realidad es un libro sagrado, depositario de la doctrina secreta. En otras tradiciones el vellocino de oro debe ser ganado tras el logro espiritual para poder reinar.

orden toison oro 2_optLa actual Orden del Toisón de Oro fue establecida el año 1430 en la iglesia de San Bertín por Felipe Primero, llamado El Bueno, Duque de Borgoña, famoso según los viejos cronicones por su “gran liberalidad con los pobres, afabilidad con los vasallos y todos los príncipes extranjeros. Gastó infinitas riquezas en socorrer y amparar a los necesitados vasallos, viudas, huérfanos y pupilos, en enriquecer a sus amigos y favorecer a muchos señores…”

Una Orden de Caballería con unos objetivos muy claros. “El instituto fue para mantener la Iglesia de Dios y la noble Cavallería del Toisón, a ejemplo del valeroso Gedeon, capitán de los israelitas, y su vellón o de Jasón, u otro cualquier ejemplo, pero el fin fue la defensa de la Ley Christiana”.

Durante la solemne ceremonia tradicional de entrega del Collar del Toisón de oro el Maestre exhortará al nuevo caballero que cumpla diferentes juramentos y preceptos.  Y a que el collar que ha de llevar “lo sea en gloria de Dios, de toda la Christiandad y ensalzamiento de la Santa Iglesia, y en honra y aumento así de esta orden universal como privadamente a fama, reputación y alabanza vuestra en nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén”.

Con Carlos I, la Maestría de la Orden del Toisón de oro pasa a depender de la Corona española en virtud de que el emperador era nieto de María de Borgoña y heredero de sus instituciones.

campechania realHace pocos años Su Católica y no menos campechana aunque hoy emérita Majestad tuvo a bien conceder esta altísima distinción de tan hondo significado religioso y filantrópico a un famoso gran defensor de la Cristiandad, nada menos que a su colega y cofrade el Rey de Arabia Saudita, quien al parecer según crónicas cortesanas le habría correspondido con el veloz y rodante galardón del Cavallino rampante, sabedor de la gran devoción que le profesa nuestro augusto y austero monarca.

Pero ahora hay nuevas actuaciones reales en ayuda y socorro de todos los súbditos que estaban en un ¡ay!, en un sin dormir ni pegar ojo, por si quizás podría también cumplirse con los Felipes de la actual dinastía, la precedente tradición de los Austrias. Que empezó con un Carlos y terminó, desastrosamente, con otro. Así, y en inapelable mentís a las gentes descontentadizas y criticonas de siempre que aseguraban que Su Católica Majestad Preparada no se preocupaba demasiado por los maltrechos derechos civiles de sus súbditos, o desatendía los enormes problemas del Reino, el Rey ha tenido bien desde sus más altas miras conceder el codiciado Collar de la Orden del Toisón de Oro a su hija, el nuevo caballero niña Leonor, en la que concurren tantos méritos intelectuales, morales, patrióticos e iniciáticos.

¡Estamos salvados!

 

 

El OVNI de San Juan de la Cruz

 

Todo es posible, aun lo inaudito. Éste, fundamentalmente, es el único coraje que se nos exige: tener valor ante lo más extraño, prodigioso e inexplicable que pueda ocurrir. Infinito daño ha hecho a la vida el que los hombres hayan sido tan cobardes en ese sentido… Pero el temor a lo inexplicable no sólo ha pauperizado la existencia del individuo; también las relaciones entre un ser humano y otro han sido limitadas por él, y, por así decirlo, desviadas del cauce de las infinitas posibilidades hacia un lugar yermo de la orilla, donde nada sucede”.

Rainer María Rilke

“Hubo un momento extraño y superior en la especie humana, entre 1500 y 1700, en España. Fue acaso el país más interesante de la tierra gracias a sus místicos”.

H. Taine

 

Me gustaría dedicar las próximas líneas al estudio de un intrigante y curioso suceso no muy bien conocido en sus detalles. Que por sus posibles importantes implicaciones también se presta al estudio de otras cuestiones epistemológicas y éticas que superan con mucho la mera anécdota. Me refiero a la misteriosa fuga del recinto toledano de los Carmelitas calzados donde estaba preso del eminente poeta y místico español Juan de Yepes, tercer hijo de Gonzalo Yepes y de Catalina Álvarez, más conocido con el nombre de San Juan de la Cruz. Uno de los más grandes poetas españoles que, como su contemporáneo Cervantes, concibiera su gran obra maestra, Cántico espiritual, en la cárcel. Y no solo la cárcel simbólica de la Materia y del cuerpo humano donde se encuentra encerrada el alma según la antigua tradición órfica, sino la más literal del presidio.

0_optEn efecto, junto a otro compañero llamado Fray Germán, nuestro Juan de Yepes había sido preso por orden del comisario general Fray Jerónimo Tostado en el monasterio abulense de la Encarnación, después que Teresa de Ávila hubiera marchado al de San José. Su biógrafo Fray Gerónimo de san Joseph nos cuenta que el poeta era maltratado “muy ordinario a las noches con espantos, visiones, aullidos, y golpes que le davan”.

Más tarde, Juan es conducido preso a la sede toledana de los calzados situada no lejos del puente de Alcántara. Allí es sometido a toda clase de sevicias y humillaciones, como las que sabemos suele gastar el Poder contra el Espíritu y sus mejores representantes.  Encerrado en una pequeña celda casi en tinieblas es maltratado de obra y palabra, apenas le dan de comer ni se le deja abrigo.  Pero, en los momentos más delicados para su entereza, se le aparece una Luz muy clara que le dice: “Aquí estoy Juan, no temas que te liberaré”.

Durante algún tiempo se especuló con que el poeta amigo fraternal y compañero de anhelos y vicisitudes de Teresa de Ávila hubiese recibido ayuda exterior en su extraña y difícil fuga. Incluso que en esa ayuda pudiera haber intervenido cierto grupo místico toledano acaso ligado a la Familia Charitatis, sociedad secreta de carácter místico a la que pertenecía el gran polígrafo, comendador de la Orden de Santiago y embajador imperial Don Benito Arias Montano. Doble vida acaso no muy diferente de la que llevara el propio pintor cretense El Greco en Toledo y su relación con los familistas.

Los familistas asumían ciertos métodos de búsqueda espiritual e ideas místicas, heterodoxas y muy peligrosas para la época, pero en la línea de una concepción más pura y perfecta de la espiritualidad. Sencilla tolerante, fraternal. Ya que cada miembro puede establecer contacto directo y sin intermediarios con la Divinidad escuchando cierta voz interior: con los ojos internos espirituales que son iluminados por la luz misma y el inhabitante espíritu divino. Desde este punto de vista místico y no teológico los principios familistas no eran tan diferentes de los que inspiraban la Reforma del Carmelo.

Arias-Montano-por-Pieter-Pourbus-publicado-por-Philipe-Galle_optEn una de sus obras ascéticas dedicada a la constancia y paciencia del santo Job, Quevedo califica a Arias Montano de “eruditísimo” al hablar de la citada Biblia Regia. En esta misma obra también hace pertinentes disquisiciones sobre las nubes y las voces en el Antiguo y Nuevo Testamento. Compara las nubes del Antiguo que cubrían las teofanías con las del Nuevo, en el que se oye la voz divina en ocasión del bautismo de Cristo con el cielo despejado sin nubes.

Don Benito Arias Montano fue un extraordinario personaje renacentista, auténtica gloria de nuestra Cultura, gracias al cual El Greco vino a Toledo, acompañado de su común amigo ¿y acaso cofrade? Luis de Castilla. Es muy posible que, influido y acaso protegido por él y bajo la apariencia pública de una congregación religiosa ortodoxa o contrarreformista más entre las existentes en la ciudad, se creara un pequeño grupo de influencia familista en Toledo. Se trataría del grupo de caballeros cuyos retratos aparecen en la parte terrestre de su famoso pero equívoco cuadro El Entierro del Señor de Orgaz, obra maestra de la pintura universal.

Pero, fuere como fuere, estamos en Toledo el mes de agosto de 1578. El hecho es que Juan de Yepes escapa de la siniestra prisión de los Calzados y se refugia en el convento también toledano de las carmelitas descalzas donde es escondido de las pesquisas y persecución de que es objeto por parte de los calzados y de los agentes de la Santa Inquisición. Las valientes monjas consiguen esconderle y burlar a sus perseguidores. Y cuando es posible, Juan es trasladado y escondido en casa de don Pedro González de Mendoza para luego ser evacuado hasta Almodóvar.

P fuga 2_optHasta aquí la noticia histórica acreditada. Pero hay un aspecto menos conocido de esta fuga según puede leerse en la biografía clásica del místico redactada por Fray Gerónimo de san Joseph. Escrita y completada en diferentes versiones ya en la primera mitad del siglo XVII, la consultada para este estudio es la edición sevillana de Francisco de Leefdael, año 1703, bellamente ilustrada con grabados por Arteaga, de la que reproducimos aquí el muy ilustrativo de la página 57. El grabado muestra la misteriosa luz que guió al poeta en su fuga, anunciada ¿ya por ella misma? llegando a abducirle para que pudiera saltar la valla del segundo recinto de seguridad de la prisión monasterio. Veamos lo que nos cuenta su biógrafo, en su propia ortografía de época que respetamos en su literalidad:

Embiole una luz muy hermosa, rodeada de una resplandeciente nube, que arrojava rayos de suavísima claridad, o ya fuese columna de fuego o ya nube de luz con que Nuestro Señor quiso guiar y amapara a su amado Israel. Puesta delante de él oyó una voz que salía de ella y le dixo: Sígueme. Confortado con este amparo y aliento divino se fue tras la luz y la siguió hasta la pared que diximos estar sobre el vallado en la parte alta del corral.  Llegado cerca de ella sin ver quien, ni como, le tomaron y le subieron sobre la pared que salía a la portería de las monjas, y a la calle que da a la plaça de Zocodover y allí desapareció la luz dexandole tan deslumbrado que decía el después que por dos o tres dias le avían quedado los ojos como quien ha mirado el sol en una rueda”. 

Pero ya antes el poeta había sido avisado mediante misteriosas apariciones que iba a ser liberado:

Sucedió assí: porque un día de aquella octava se le apareció Christo con su Santísima madre y respondiendo a sus dudas, y dificultades, le dixeron: se animasse que quien q havia hecho q el profeta Eliseo passasse con la capa de Elias el Jordan, le sacaria a él de su prisión sin dificultad alguna.  Conortado por esta vision procurava los medios: y para mas faciltarselos, la Santisima Virgen se le bolvio a aparecer, y mandando que la ejecutase, en espíritu le mostró una ventana alta que de una galeria o corredor salia al Taxo, y le dixo que por alli se desprendiesse sin temor, que ella pondría su mano: y para la dificultad para romper las cerraduras, la misma Sagrada Virgen dio la traça, que el executó como nos dirá el sucesso.”

De forma incomprensible sin algún tipo de ayuda exterior, el poeta consigue salir de su mazmorra y llegar a la ventana indicada para la fuga.

P aparicion luz_optEn otros momentos de la biografía, Fray Gerónimo también nos describe y considera como milagrosos más extraños fenómenos de carácter metapsíquico relacionados con diferentes peripecias de la vida del ilustre místico y poeta. Luces, raps, polstergeit, salvaciones milagrosas de graves peligros, recepción de mensajes espirituales, trances inducidos mediante cilicios, trasposiciones de las que era testigo Santa Teresa. Apariciones de imágenes cristianas. Exorcismos. Ataques de súcubos o de energúmenos, etc.

Pero en el episodio de la fuga describe luces, nubes, voces… es decir, casi toda la parafernalia conocida tan íntimamente ligada al moderno fenómeno OVNI, en el que parece se podría encuadrar esta decisiva peripecia toledana de San Juan. Si el relato es cierto y no mera fantasía del autor, aunque bien avalada por los nihil obstat y aprobaciones de las autoridades eclesiásticas, la luz misteriosa protegió y ayudó a Juan en su huida e incluso le elevó para saltar el muro. ¿Qué era esa luz? ¿Por qué lo hizo? ¿Cómo puede explicarse este caso?

Se deduce que alguna fuerza o ente espiritual trataba de proteger al humilde frailecillo. Bien por su gran bondad, bien por sus futuras grandes aportaciones a la Poesía y la Cultura españolas o quizás por estar interesada en que prosperase la Reforma del Carmelo protagonizada por el propio Juan y Teresa de Ávila.

En el fenómeno OVNI se entiende por contactado a una persona que no sólo ha visto un OVNI o ha estado cerca de él, sino que además ha tenido algún tipo de contacto mental o de comunicación de algún modo. Los contactados pueden ser aparentemente por azar o bien disponer de algunos atributos particulares que les hacen interesantes. En el caso que nos ocupa, Juan de Yepes pudo un ser contactado protegido por algún ente espiritual en virtud de su biografía o de lo que se esperaba de su obra futura.

Este comportamiento de la luz que favoreció a Juan de Yepes tanto en su prisión como en su fuga estaría de acuerdo con la interpretación del fenómeno OVNI como intervención en las cuestiones de la humanidad desde tiempos muy antiguos. La manifestación como fenómeno luminoso indicaría su inclusión en las conocidas como Observaciones OVNI Tipo V (clasificación de Vallée recogida por Kaydeda) que reúnen fenómenos luminosos insólitos. Y su descripción parece que podría encajar entre las del llamado subtipo VC, es decir, objetos luminosos definidos que se desplazan con movimientos lentos.

El gran experto en Ovniología, Salvador Freixedo es autor de un conocido y sugestivo libro Israel, pueblo contacto en el que se tratan estos fenómenos bíblicos de extrañas nubes y luces a los que el biógrafo de Juan de Yepes se refiere en comparación con el que describe en la peripecia del poeta. En este mismo libro citado, Freixedo se plantea la inquietante pregunta de qué pueda ser un OVNI. Y resume algunas de las hipótesis más importantes existentes hasta el momento:

Una proyección del inconsciente colectivo de la Humanidad

Un núcleo de energía psíquica cuasi inteligente residual (NESCR) actuando automáticamente.

Una manifestación de entidades o energías inteligentes de otras dimensiones (jinas, hadas, ángeles, demonios, duendes, espíritus, elementales…) pero pertenecientes a este mundo.

Una manifestación de otros habitantes físicos de este mundo (subterráneos, acuáticos, aéreos, selváticos…) muy superiores a nosotros en cultura, restos de otras civilizaciones anteriores desaparecidas que evitan deliberadamente el contacto con el hombre común y tratan de disimular su presencia en nuestro mundo.

Una visita de seres auténticamente extraterrestres (es decir, procedentes de otros mundos)

Un viajero del tiempo (es decir, algo que está fuera de nuestra dimensión temporal y que por lo tanto se hace muy difícil de comprender por nuestra mente en la actualidad).

Jung fue uno de los pioneros de la interpretación subjetiva del fenómeno OVNI en su conocido libro “Cosas que se ven en el cielo  como relativa a cierta dimensión psicológica de la existencia y al inconsciente colectivo de la Humanidad.

ElGreco Toledo m m nueva yorkPero hay más visiones de la ciudad mágica donde cualquier cosa parece posible. Desde que conociera el cuadro Toledo y la tormenta el poeta Rainer María Rilke desea fervientemente visitar la ciudad que asociaba a una especie de teofanía. La leyenda rilkeana en relación con su viaje a España sugiere que su anhelado viaje a Toledo se decidió dos meses antes, tras cuatro sesiones de espiritismo celebradas en Duino, en el palacio de la princesa María de Thurn y Thasis-Hohenlohe.

Nada más llegar a la ciudad en noviembre de 1912 escribe a su amiga y benefactora que “en Toledo nada le pareció ya casual”, acaso porque en Toledo, la ciudad “portentosa”, no cabe el azar, todo depende de una ley. O porque “aquí está expresado el lenguaje de los ángeles, tal como ellos se las ingenian para convivir entre los hombres”  Considera a El Greco, cuyos cuadros toledanos admira, “como una hermosa hebilla que mantiene unida la gran visión en torno a las cosas”. En efecto, en muchos de los cuadros del cretense los mundos de Cielo y Tierra se comunican o interrelacionan. Una muestra de lo que afirmaba el evangelio de San Juan (1, 51): “Yo os aseguro que algún día veréis abierto el cielo y a los ángeles de Dios subir y bajar sobre el Hijo del Hombre”.

La cuestión de la  importancia de las nubes toledanas y en especial en la pintura de El Greco ya había llamado la atención a diversos autores, entre ellos a Don Gregorio Marañón. En El Greco y Toledo explica que las nubes toledanas del pintor cretense “no son las que ven nuestros ojos, ingrávidos cendales llevados por el viento, sino las nubes del Antiguo Testamento que servían de asiento a toda la corte celestial y de sólido vehículo al Padre Eterno y sus profetas. Ya es el Señor que montado en una nube llaga a Egipto”. Y prosigue: “Dominico tenía tan arraigado este sentido de la nube, que cuando, el greco VistayplanoToledoarbitrariamente, quiere situar en el Plano de Toledo el Hospital de afuera en el centro del cuadro porque no le cabía en la composición utiliza una nube para transportarlo…. A muchos viajeros, a todos los que tienen una resonancia oriental en su conciencia, les conmueve y subyuga el espectáculo de las nubes toledanas lo mismo que al Greco; por ejemplo, a Rilke, que vió desde su primera impresión de Toledo, la trascendencia de las nubes, como ángeles en ascensión; y no hay que decir que la nube aparece también en los sueños de los místicos, por ejemplo, en Santa Teresa.” Sin embargo, Marañón asevera de modo quizás gratuito que El Greco no conoció a Juan de Yepes pese a vivir ya en Toledo.

sanjuancruz_grabadoSe preguntará el lector, ¿No se trata de un anacronismo hablar de OVNIs en la España del siglo de Oro? No, si tenemos en cuenta que entonces España era la nación más influyente política y culturalmente del mundo. O tenemos en consideración ciertos precedentes históricos muy anteriores a esa época además de las interpretaciones de los ya indicados relatos bíblicos sobre nubes, luces, voces en relación con teofanías.

Cabe recordar que el primero que llamó “platillo” a un OVNI fue un japonés del s XII, que lo describió como un recipiente de arcilla de forma circular.

La primera investigación oficial histórica documentada sobre OVNIs fue también japonesa. La encargó el general Yoritsume a sus sabios oficiales para que investigaran qué podría explicar el extraño comportamiento de unas raras luces en el cielo que daban lugar a movimientos casi imposibles. El resultado de la investigación oficial de los sabios fue contundente y no dejaba lugar a dudas. El fenómeno tenía una clara y sencilla explicación natural: el viento nocturno había hecho balancear las estrellas en el cielo.

También fueron notables los fenómenos descritos en el Liber Prodigiorum, de Julius Obsequens citado por el jesuita Gaspar Schotto, discípulo de Athanasius Kircher

En su autobiografía Goethe también cuenta una experiencia con extrañas luces que le ocurrió en su juventud cuando iba a la Universidad.

Sin olvidar que podrían encajarse en este misterioso fenómeno ciertas narraciones de grandes textos sagrados de la humanidad en diferentes lugares, épocas y culturas (Biblia, Mahabarata, Ramayana, cosmologías sumerias, Popol Vuh…).

La peripecia de la misteriosa fuga de Juan de Yepes de la cárcel toledana de los carmelitas calzados parece podría formar parte del fenómeno OVNI. Y tendría a uno de los más grandes de nuestro Siglo de Oro como contactado, protagonista y beneficiado.

Notas:

Las palabras resaltadas en granate abren enlaces.

La descripción del cuadro de El Greco Toledo y la tormenta se debe al gran estudioso de Toledo, Alejandro Vega cuya web recomiendo.

 

 

 

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